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Ley Natural y Moral en el Cristianismo

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Ley natural 1020

de santo Tomás), por ejemplo, en Dt lidad en sus formas más perversas se


30,15ss; l a enunciación de princi- relaciona directamente con el recha-
pios generalísimos en el /decálogo, zo de un Dios que podia ser conoci-
en sus varias formulaciones; l a do. Existe una inmoralidad y, por
enunciación de preceptos particula- consiguiente, una experiencia huma-
res rigidamente operativos, en cali- na (que prescinde de la revelación
dad de aplicaciones de los principios sobrenatural) del bien y del mal, que
generales a cada una de las situacio- es absoluta, es decir, vinculada al re
nes históricas concretas; la bús- conocimiento de un llamamiento o
queda de la norma concreta de con- fundamento absolutos (Rom 1,24-
ducta por el individuo a través de la 32, cf 1Tes 4,5. Obsérvese cómo la
sabiduríc, el menaje proiiiw y la versión latina del v. 32 [Link]
guia de la experiencia del pueblo en- sentido original del griego); Uen Ro-
tero. manos 2 (en especial 13-14 y 26) se
Y, sin embargo, la moral vetero- explicita esta consecuencia. Los pa-
testamentaria es una moral de llama- ganos pueden ser pecadores y san-
miento, y no de esencias; jamás se tos como los judios, pues llevan en
reduce a un eudemonismo de corte sí la misma ley moral que los judíos
aristotélico o estoico, sino siempre a han recibido; sin haber conocido la
la respuesta a una llamada absoluta ley (veterotestamentaria) realizan las
que, en cuanto dirigida al ser huma- obras de la ley, porque ésta se en-
no,tiene en sí misma-y no en prin- cuentra escrita en su corazón (v. 15)
Cipios tilosóticos abstractos-su jus- y no en tablas de piedra, y pueden
tificación y su absolutez. Los reyes, encontrar su mejor concretización a
aunque ungidos por Dios, son siem- través de la argumentación racional;
pre contestados y juzgados por los en Rom 7,22-23 se describe al hom-
profetas en nombre de Dios, muchoo bre com0 aquel que con la razón, en
antes de que Antigona elevase su gri- su interioridad (uno de los pocos pa-
to o que los sofistas denunciasen la sajes en que Pablo usa la distinción
mistificación del origen divino del entre cuerpo y espíritu en sentido grie-
poder. go), sabe lo que es bien y mal, aun
Pero, sobre todo, hay que resaltar que no lo haga; LU los varios catálo-
que el AT conoce bien tanto la / ex- gos de pecados que excluyen del rei-
periencia moral originaria como la no, como los citados en Rom 1 y
existencia de deberes morales con- todos los lugares paralelos (Rom
cretos, incluso en el período anterior 1,29; 6,23; Gál 5,19; 2Cor 6, 15), no
a la ley del Sinaí. Adán y Eva, Caín, están tomados de la moral veterotes-
Noé, José y sus hermanos, todos co- tamentaria, sino de la experiencia mo-
nocen el bien y el mal, todos son
Juzgados en bien o en mal a la luz de
ral (estoica) propia del mundo cultu-
ral en que Pablo predica; es muy
una ley absoluta no escrita. Es una frecuente la invitación a hacer lo que
ley operante, porque vive en el cora- es justo, bueno, decoroso, convenien-
zón de cada persona y en la concien- te, sin ulteriores especificaciones, juz-
cia del grupo. Pero es una ley que gadas de todo punto inútiles (1Tes
está siempre configurada como la- 4,12; Rom 13,13; 1Cor 7,35: 2Cor
mamiento de Dios. 4,2, añádase la frecuente invitación a
hacer el bien: cf Rom 12,2; Gál 6,9.
b) Nuevo Testamento. Dentro Un resumen del conjunto puede con-
del NT es Pablo quien trata explícita sultarse en Flp 4,8); finalmente,
e implicitamente el tema de la ley mucha de la parénesis paulina (espe-
natural: Oen Romanos 1, lainmora- cialmente Rom 13, donde la obedien-
1021 Ley natural

cia a las autoridades no remite a te- humana de este principio varía de un


mas especificos bíblicos) está vincu- lugar a otro, según las diversas es-
lada a una apreciación razonable de tructuras sociales en que el mensaje
lo que es bien y mal, sin deducciones cristiano debe penetrar. Véase cómo
o reterencias a la ley veterotestamen- Marcos distingue -separando los lu-
taria y a la palabra de Jesús. gares la ley natural-divina ideal y
Es muy importante indicar que su preceptización en la Iglesia primi-
para Pablo la ley moral permanente tiva local de corte romano (donde la
contenida en el ATy en la enseñanza mujer puede dejar al hombre, situa-
de Jesús no difiere sustancialmente ción inconcebible en el mundo judio:
en sus contenidos de la ley natural Mc 10.5-9.10-12).
misma. Esto confiere una luz nueva
a las relaciones que se dan entre ley 2. LA LEY NATURAL ANTE LA RE-
natural y ley moral cristiana, que FLEXIÓN FILOSÓFICA Y TEOLÓGICA
aqui no podemos analizar a fondo. ACTUAL. a) Razón, naturaleza, natu-
Baste con mencionar lo dificil que es raleza humana y ley natural. Cuál
sostener la existencia de un specifi- puede ser el significado y la función
cum christianum en el plano de los de la ley natural en la reflexión teo-
contenidos [/Especificidad (de la lógico-moral actual? Atrás quedan
moral cristiana)] y lo igualmente di- profundas variaciones; han variado
ficil que es sostener que los conteni- la noción y la función de la teología
dos de la ley natural y a la vez de la moral; ha variado la concepción de
ley moral neotestamentaria sean re- la "naturaleza"; ha variado la com-
ducibles a una serie de preceptos. prensión de los procesos racionales
Mas también los evangelos cono- que pueden fundamentar un juicio
cen. si no la expresión, sí la idea de moral; ha variado la comprensión
ley natural. Lafamosa regla áurea que la persona tiene de sí misma y de
(Mt 7,12 y Le 6,31) no es otra cosa su vocación. Estas y otras variaciones
que una guia para hallar en cada correlativas obligan a un replantea-
caso, con ayuda de la razón, el pre- miento global de la idea y de la fun-
cepto justo en el momento justo (san ción de la ley natural. En ello no hay
Agustín la cita en forma negativa nada de extraño ni de demoledor; se
como vulgare proverbium, dicho de ha visto /arriba que la ley natural es
sabiduria popular). Nuestro Señor una noción "histrica", una noción
invita asi mism0 a dos hermanoS que que ha vivido y sobrevivido a travéés
discuten a causa de una herencia a de muchas variaciones en un lapso de
encontrar por su cuenta lo que es al menos dos mil trescientos años.
usto (Lc 12,13-14). A propósito Sería extraño pensar que esta noción
de la indisolubilidad del matrimonio, pueda alguna vez absolutizarse y vi-
Vir como una especie de dogma filo-
aunque no sólo entonces, se ve clara-
mente, a la luz de la exégesis moder- sófico dentro de la teología moral.
na. la relación entre ley natural, ley Examinare mos, pues, tres signifi-
positiva divina y precepto positivo cados fundamentales que asume el
perativo humano. Existe unafun- adjetivo "natural" en la expresión
damental, originaria indisolubilidad "ley natural" y veremos los proble-
del matrimonio, que, sin embargo, mas que plantea hoy cada uno de
os humanos no han comprendido. ellos a la reflexión moral, tanto teo-
La revelación eristiana, con su men- log1ca como filosófica.
saje de caridad como donación to- Natural como contrapuesto a

tal, posibilita ahora su comprensión. sobrenatural. En la sistemática de


Con todo, la reglamentación positiva santo Tomás, la ley natural es la ley
Ley natural 1022

moral que las personas son capaces natural" de descubrimiento o lectu-


de descubrir con sus capacidades na- ra del llamamiento de Dios,
turales solas. Existe ciertamente una
otorgada
por Dios al hombre con esta finali-
ley moral revelada, per ésta no cu- dad precisa, podrá tener una función
bre la gran mayoría de nuestras op- integradora o una función alternativa
C1ones particulares. La ley eterna, la respecto a la revelación divina. Pero
voluntad eterna de Dios para todas es un paso obligado para todo ser
sus criaturas, se manifiesta al hombre
human0 que quiera actuar en con-
comovocación, como un llamamien- Ciencia.
to al que cada uno debe responder. En este primer sentido la expresión
Tarea de la reflexión teológico-moral "ley natural" no indica una serie de
es precisamente ilustrar "la altura de normas particulares, sino más bien
la vocación de los fieles en Cristo y su
obligación de dar frutos en la caridad
una
fuente normativa abierta, cuyo
uso es obligatorio para quien quiera
en beneficio de la vida del mundo" actuar conscientemente. Se abre en
(OT 16).la luz
Estadeilustración ha de ha- tonces un grave problema, seriamen-
cerse
a la revelación
divina; te planteado por la filosofía contem-
pero el modo concreto de compor-
tarse en cada momento y en cada
poranea a cualquier tipo de reflexión
ambiente de la existencia humana,
moral: el problema de los límites y de
la validez universal de la razón. No es
de forma que ese comportamiento un problema para ser discutido aquí,
responda al llamamiento de Dios, no pero que es necesario tener en cuenta
puede descubrirse por norma más para futuros desarrollos de la doctri-
que a través de la razón. na, una reflexión moral teológica no
La ley natural es, pues, en primer está dispensada de serlo también ló-
lugar el llamamiento de Dios, que se gica. Baste aludir a un aspecto del
manifiesta al hombre, incluid o el cre-
yente, mediante su misma actividad
problema, que es importante para el
mensaje moral cristiano en culturas
raciocinante. Pero incluso el no cre- diversas de la occidental: no es del
yente, el que no está en condiciones todo seguro que culturas diversas
de aceptar (por el motivo que sea) la tengan modelos de razonamiento
revelación divina, tiene un llamamien- iguales. El tipo de reflexión que con-
to de Dios en el interior de su cora- vence (a nosotros mismos y a los de-
zón; al menos, el llamamiento al va- más) de la validez de una conclusión
lor supremo de la caridad (GS 16). E1 (en nuestro caso, de un precepto mo-
modo de responder a este llamamien- ral particular) puede talvez variar de
to, o sea, la valoración de la corres- una cultura a otra. Un precepto par
pondencia de un comportamiento ticular podria, pues, no ser universa-
particular con esta experiencia moral lizable (absolutus). Se trata de una
originaria, sólo puede ser obra de la cuestión abierta; lo que, sin embargo,
capacidad raciocinante. "En la fide- es cierto es que cada uno debe actuar
lidad a la conciencia", dice la Gau- según el dictado de la propia convic-
dium et spes, deben unirse cristianos ción, cualesquiera que sean los ins-
y no cristianos para estudiar y resol- trumentos de argumentación de que
ver los problemas morales que cada pueda disponer.
momento de la historia humana
plantea. Ningún agente libre está, Natural como contrapuesto a
pues, dispensado de buscar la propia positivo. En este segundo significado
respuesta al llamamiento de Dios y del adjetivo "natural", la ley natural
de buscarla precisamente a través de se contrapone a la ley positiva, es
la razón. La razón capacidad decir,
como a un precepto ya promulgado
1023 Ley natural

(escrito) por una autoridad legítima. vidual puede (y debe) recurrir; puede
Es éste el significadocon el que nació existir una autoridad moral de un
la idea misma de ley natural. Prescin- particular o de un grupo, de la que la
diendo de la ley positiva divina (la persona individual sabe o cree que
revelación), la ley natural nació pre puede fiarse.
Cisamente como instancia critica En este sentido puede hablarse de
frente a la pretensión de absoluto una ley natural escrita o promulgada.
moral de las leyes civiles. Por su na- Esta no es nunca un precepto o un
turaleza, pues, la ley natural no es catálogo de preceptos que las perso-
codificable una vez por todas, algo nas individuales tengan que rec1bir
que se pueda escribir e imponer a las pasivamente, sino una ayuda necesa-
personas por una autoridad humana. ria de la que éstas no pueden ni ma-
Cada ser humano individual tiene el terial ni moralmente prescindir, si
deber de servirse de su propia razón buscan de verdad la respuesta ade-
para descubrir el llamamiento que cuada al llamamiento de Dios (o de
Dios le hace a él. Y conviene recordar la conciencia). En ningún caso puede
que cada ser humano es irrepetible y un pronunciamiento en materia de
tiene su propia irrepetible vocación. ley natural tener más valor que el
La "participatio legis aeternae in crea- razonamiento en el que se basa:
tura rationali", en expresión de santo aquél, por definición, no puede sus-
Tomás citada / con anterioridad, I, tituir a la capacidad racional de la
3, es por definición no escrita ni es criatura humana, pero puede impul-
cribible plenamente por competencia sarla a la reflexión e indicarle un po-
o autoridad humana alguna, se en- sible camino.
cuentra en alguna medida en cada
criatura racional particular. ONatural como "leido en la natu-
Esto no significa en absoluto que raleza". En este tercer significado el
nadie pueda decir nada a nadie en adjetivo "natural" indica una ley o
materia de ley moral. La reflexión un precepto moral particular encon-
teórica de las personas y de la huma- trado leyendo en la naturaleza. La
nidad entera sobre el significado, des- naturaleza es creada por Dios y, con-
tino y tarea de la existencia humana Siguientemente, las estructuras del
ha existido desde que existe una ex cosmos a todos los niveles y las leyes
periencia moral y una reflexión cons- que las regulan son expresión de la
ciente sobre la misma. Todos tene- voluntad del Creador. Nace así la
mos necesidad de esta larga historia idea de una "naturaleza normativa"
de experiencia moral humana llevada y-como caso particular- la idea
acabo por la razón y, consiguiente de una naturaleza humana que pueda
mente, escribibley, de hecho, escrita. constituir la base de una moral natu-
Cada persona agente piensa y valora r a l . En general, toda la filosofia mo
las propias opciones en un contexto ral hasta el siglo pasado y toda la
social y formando parte de una his- teologia moral recogida en los ma-
toria; es aquí donde puede encontrar nuales hasta la mitad del actual están
ayuda en su proceso personal de des- basadas en el siguiente principio:
cubrimiento de su llamamiento; es "operari sequitur esse". Una vez de-
aquí donde, de alguna manera, busca finida la naturaleza humana, es posi-
Siempre una verificación de sus pro- ble deducir de ella el conjunto de
pias conclusiones. Existe de hecho y deberes morales del hombre. Tam-
de derecho una reflexión especializa- bién la naturaleza del cosmos tiene la
da-filosófica y teológica- sobre la característica de ser expresión de la
ley natural, a la que la persona indi- voluntad del Creador, pero, en opi-
Ley natural 1024

nión común basada en la Sagrada tificos? Hasta comienzos de nuestro


Escritura, esa voluntad debe estar al siglo la respuesta era tranquilizadora.
servicio del hombre y subordinada a No conocemos, por supuesto, todo
él. Consiguientemente y dentro de acercade la naturaleza, pero lo que
determinados límites, el hombre pue Conocemos es un conocimiento cier-
de modificarla a fin de conseguir su to (recuérdese que para Galileo este
propia perfección. conocimiento es parangonable al co-
Aparece enseguida claro que el sig- nocimiento divino). La investigación
nificado de la ley natural es aquí com- cientifica genera nuevos conocimien-
pletamente distinto del de los dos tos, que sólo en ocasiones vienen a
apartados precedentes. En ellos la corregir los anteriormente adquiri-
naturaleza (racional) de la persona es dos. Esta tranquila certeza podia ser-
el instrumento para comprender el vir de base a una concepción norma
llamamiento de Dios, para encontrar tiva de la naturaleza. Puesto que ésta
la respuesta adecuada en medio de es la naturaleza, éste es, entonces, el
las mil situaciones concretas en las plan de la creacióny éste es mi deber
que la persona está invitada a elegir. de criatura. Sin embargo, esta tran-
En este tercer significado la natura- quila certeza está hoy trasnochada,
leza (del cosmos en general y de la y al parecer definitivamente. Las ra-
persona en particular) es el lugar en zones son muchas, y no es éste el
el que encontrar la respuesta adecua lugar para detallarlas. No existe hoy
da. Hay que señalar que los dos sen- cientifico razonable que comparta
tidos de ley natural no son alternati- esta certeza acerca del conocimiento
vos (o el uno o el otro). La razón que él tiene de la naturaleza. Por con-
humana podráy deberá servirse tam- siguiente, la reflexión moral, que
bién de la lectura de lo creado para debe leer racionalmente la naturale-
comprender su propio llamamiento za, o sustituye a los científicos (cosa
y para responder a él del mejor modo que parece poco razonable: surgirían
posible, pero la naturaleza no será infinidad de casos Galileo) o acepta
directamente normativa. Y viceversa, el veredicto, consciente de su inevita-
si se privilegia este último significado ble provisionalidad.
de ley natural, la persona, entonces, El conocimiento científico de la
al estudiar la naturaleza, podrá en- naturaleza puede aspirar hoy a una
contrar en ella el llamamiento de validez por dos vías alternativas:
Dios y su respuesta adecuada al mis- Uen el mejor de los casos, una pro-
mo. La razón no es ya instrumento posición sobre la naturaleza es ver
de descubrimiento de la ley eterna, dadera en el sentido de no haber sido
sino instrumento de lectura de la na- falseada hasta hoy por ulteriores ob-
turaleza, y la naturaleza es la revela- servaciones. Se trata, por consiguien-
dora de la ley eterna. te, de una buena aproximación, que
En el debate, hoy absolutamente prevé por principio ulteriores desarro-
abierto, entre estas dos posturas en- llos. Una ley natural científica es,
tran en Juego enseguida dos proble- pues, verdadera en el sentido de ser
mas: el problema del conocimiento verificable hasta el momento presen-
de la naturaleza y el problema del te; e n el peor de los casos, una
conocimiento de la naturaleza hu- proposición sobre la naturaleza es
mana. Qué conocimiento tene- verdadera en el sentido de ser cohe-
mos o podemos tener de la naturaleza rente con un lenguaje y un sistema de
Como cosmos, incluyendo en ella al elaboración de las sensaciones. Aho-
organismo humano? Qué validez ra bien, lenguaje y sistema de elabo-
tienen nuestros conocimientos cien- ración no son ni verdaderos ni falsos;
1025 Ley natural

son convencionales del todo, y se riores descripciones. A la pregunta


pueden concebir muchos (o infini- qué es el hombre?", el Vat. II (GS
tos), más, cada uno de los cuales da- 12) responde diciendo para qué está
ría lugar a proposiciones diversas llamado el hombre. Se trata de un
por
completo. Una ley natural científica hecho de gran valor teórico, el cono-
es, pues, verdadera en el sentido de Cimiento de sí es fundamentalmente
ser coherente con un sistema lógico el conocimiento del significado y del
que no es ni justo ni equivocado; es
proyecto de la propia [Link]
simplemente arbitrario. descripción (provisional) de la natu-
En cualquiera de los casos, incluso raleza propia no es fuente directa-
en el mejor,
la lectura racional de la mente normativa, sino instrumento
naturaleza no nos proporciona el co- para comprender mejor la propia vo-
nocimiento del proyecto de Dios crea- cación e instrumento en continua
dor sino de forma
es lo
provisional. Esto moditicación y-tendencialmente-
mejor que puede decir, pero
se afinamiento.
que no coincide con lo que se decia El problema de la relación hom-
hace veinte años, y que probablemen- bre-cosmos se plantea en este marco.
te no se podrá decir tampoco dentro
de veinte. Resulta, pues, muy Corresponde, por supuesto, a la na-
proble- turaleza humana la comprensión de
mático, por no decir otra cosa, poder esta relación. Ahora bien, esta com-
hablar de una "naturaleza normati- prensión varía inevitablemente con
va, al menos en lo que respecta a lo el variar de la
observable con los sentidos y estu- comprensión que la
persona tiene de sí misma. Supuesto
diable con la razón (el cosmos en un significado
para la existencia, el
general y el organismo humano en hombre tiene capacidad para adaptar
particular). el cosmos a sí mismo o, si se
pretiere,
Pero las cosas se complican to- a la mejor
davia más cuando se plantea el pro- prosecución del significa
do de su propia existencia. Corres-
blema de la cognoscibilidad y des- ponde, pues, a la naturaleza humana
criptividad de la naturaleza humana. no sólo la
Los
capacidad de "leer" el cos-
problemas de fondo se pueden mos, sino la de transformarlo. El pro-
sintetizaren dos raíces: e s la per- blema ético no será, pues, en
sona quien debe tratar de describirse primer
lugar el de "cómo respetar el cos-
a sí misma; es la
persona quien mos", sino el de "la finalidad a dar a
debe tratar de describir su propia re- la búsqueda y actividad de transfor-
lación con el cosmos. mación del cosmos".
La persona, en su unidad psicofi- En esta misma lógica hay que ver
sica, está en continuo cambio: el es- la relación del hombre
fuerzo mismo de comprenderse hace consigo mis-
mo; la persona respeta su naturaleza
cambiar a la persona. Si la naturaleza psicofisica no cuando la deja intacta,
humana fuese describible de una vez Sino cuando la
por todas, carecería ya de sentido
adapta a la compren-
sión que tiene de su propia finalidad.
preguntarnos por nosotros mismos. Toda forma de psico-terapia y de
Toda descripción humana de la na- fisio-terapia tiene siempre aqui su
turaleza humana va ligada a una sola
justificación. Mejorar una condición
persona en un solo grupo (o cultura) psíquica o una condición física es una
en un preciso momento histórico.
Toda descripción de este
opción que encuentra sus limites éti-
no existen
género (y cos no en la modificación en sí, sino
otras) es de gran valor en el horizonte global de significado
para las demás personas, pero con la y de proyecto de la propia existencia.
finalidad precisa de proceder a ulte- Sólo a partir de este horizonte se pue-
33
Ley natural 1026

de decidir qué es "mejor" y se puede, grado. No es suficiente, pues, una


consiguientemente, enjuiciar el signi- buena exégesis; la teología moral re.
ficado ético de la opción. Esta com- quiere una buena hermenéutica. Y
pleja cadena de razonamientos forma ambas tienen una historicidad inhe-
también parte de la ley natural. rente propia. La lectura del proyecto
en la realidad histórica objetiva de
b) Ley natural y teología moral. nuestro tiempo y en la cada vez más
La teología moral parte, por defini- profunda y compleja comprensión
ción, de la revelación sobrenatural. que la Iglesia, los cristianos y los hom-
Pero la Sagrada Escritura solicita bres de buena voluntad (como indi-
siempre la mediación de la razón hu- Viduos y como grupos) tienen de la
mana para llegar a la norma ética propia vocación, todo ello es parte
sobre cada comportamiento. Existe integrante de la teología moral, pero
un requerimiento explícito a lo largo es obra de la razón humana. La luz
de la Biblia; ejemplo típico es latarea de la fe abre un horizonte de signifi-
de discernir", que Pablo confía a cado a la existencia y la historia de
cada creyente. Pero existe también cada persona y de la humanidad. Co-
un requerimiento mucho más pro- rresponde después a la razón la bús-
fundo, que se puede sintetizar en los queda de los comportamientos parti-
siguientes puntos: cularizados que mejor encajen en este
Existe un proyecto de Dios, horizonte.
creador y redentor, para la humani- O Dios actúa ordinariamente por
dad y su historia. Incluso el llama- intermedio de causas segundas; no
miento a cada persona está vinculado ordena directamente a las personas
a este proyecto (el "consilium Dei" cada comportamiento concreto (seria
de GS 11). Este llamamiento se en- ésta una visión ockhamista, inacep-
cuentra en el corazón (en la concien- table hoy), sino que confía a la elec-
cia) de cada persona, al menos en sus ción de cada uno el propio proyecto.
valores fundamentales; es la doctrina De esta manera, las
explicita de GS 16 y 92. El proyecto personas-y
particular los creyentes
en
en Cristo y la
de Dios nos lo revela autorizadamen- comunidad de los creyentes- no
te la Sagrada Escritura no en forma sólo deben descubrir el proyecto dee
de tratado o de exposición científica, Dios, sino que deben realizarlo his-
Sino como gradual descubrimiento
tóricamente. Y esto en dos sentidos:
históric0, nunca plenamente realiza- a) deben realizarlo en un momento
do. Esto vale para el AT y también preciso de la historia y, por ello, en
para el NT; en las comunidades apoS- un marco de realidades
tólicas se dan grandes pasos adelante datos
objetivas que
en la
son
variables; piénsese en una
comprensión del proyecto de opción económica en el marco de la
Dios. Esto vale para la Iglesia; una economiía doméstica y en el de la ec0-
moral propiamente teológica deberá nomia planetaria actual; b) deben rea-
también tratar de expresar el lizarlo tratando de encaminar la his-
to global de Dios. Este
proyec-
es, pues, el toria hacia la meta final de la ciudad
momento central de la revelación en de Dios. El dato histórico
materia moral: cada actual es,
precepto parti-
cular presente en la Biblia debe
pues, un dato en el que hay que reali-
en- zar el
tenderse como proyecto de Dios y, simultá-
especificación del pro-
yecto, especificación que, normal- neamente, una realidad que debe ser
mente, está vinculada a situaciones modificada para poder realizar mejor
el proyecto de Dios de transformar la
objetivas o
condicionamientos cul familia humana en familia de Dios
turales o
psicológicos del autor sa- (GS 40). Es preciso recordar que
1027 Ley natural

Cristo es el fin de la historia humana, esencia del consenso en la pura acep-


la meta a la que ésta tiende y debe tación de las reglas del juego. Hoy,
tender (GS 45). La Biblia nos señala en cambio, se tiende, y justamente, a
la meta final; pero todas las metas buscar un consenso basado en algo
intermedias de cada momento de la sustancial y no puramente formal;
historia de los individuos y de la hu- un consenso sobre las grandes finali-
manidad deben ser descubiertas den- dades que toda convivencia humana
tro de la historia y
con las capacida- se debe proponer constituye la meta
des de la naturaleza humana. En este de muchas e importantes búsquedas
sentido más amplio sigue siendo ver- [/ Política, con bibliografía]. Más
dadera la definición de ley natural aún: es éste el nudo de todo el deba-
dada por santo Tomás: "Participatio te filosófico-político actual. Ahora
legis aeternae in creatura rationali". bien, esta búsqueda no es otra cosa
Es precisamente esta estrecha y que la forma histórica nueva en que
debida interconexión entre la revela se presenta la idea antigua de ley na-
Cion (y la fe cristiana) y la razón hu- tural; una base de finalidad, de valo-
mana la que plantea hoy problemas res y, también, de algunas opciones
enormes a la reflexión teológico- de comportamiento, que sea acepta-
moral. Esta debe ahondar hasta el ble por un ser humano como ser ra-
limite de lo posible en la lectura de fe cional; una base que se pueda defen-
del proyecto de Dios y, al mismo der con argumentos y en cuya formu-
tiempo, debe leer cada ámbito de la lación pueda participar el cuerpo
realidad histórica en el que están si- social discutiendo los pros y los con-
tuadas las opciones individuales de tras; cuyos instrumentos de actua-
las personas. La teología moral no Ción puedan ser verificados y modi-
tiene en la actualidad otro estatuto ficados consensualmente (y, por lo
gue el indicado claramente por el mismo, racionalmente). El término
Vat. II: discernir "a la luz del evan- ley natural" o "derecho natural" no
gelio y de la experiencia humana" goza hoy (o no goza por ahora) de
(GS 46). A pesar de estar hoy más demasiado favor; sin embargo, la
bien desacreditado el término "ley sustancia del problema es idéntica a
natural" (por muchos motivos, no la expuesta / antes en la larga histo-
todos irracionales), la realidad en él ria de la idea de ley natural.
expresada se revela cada vez más im- La ciencia política tiene necesidad
portantee incluso absolutamente in- hoy de una base de finalidad y de
dispensable para la reflexión teoló- medios racionales, es decir, sobre los
gica. cuales cualquier criatura racional pue-
da estar de acuerdo. Esta necesidad
Kc) Ley naturaly teorías politicas. es, en realid ad, una necesidad de éti-
Existe realmente un "eterno retorno ca; se trata de proyectar el mañana y
de la ley natural"(H. Rommen). Hoy de proyectarlo bien. Este bien es, en
toda teoría política (salvo periódicas su esencia, de carácter ético. Más
tendencias fascistas o elitistas) bus- aun: esta necesidad presupone la con-
can un gobierno de lapolis basado en ciencia del deber moral de vivir jun-
el consenso. Esto está estrechamente tos y de vivif n una relación de "be-
vinculado con el concepto de "digni- nevolencia" recíproca. No sólo exis-
dad de la persona"; la lealtad para te, pues, una necesidad, consciente o
con la polis debe ser, en la medida de inconsciente, de ética; existe también
lo posible, fruto del asentimiento li- necesidad de una ética en la que la
bre, y no de coerción. La tradición relación de cada uno con su grupo y,
liberal democrática ha visto (y ve) la en cierta medida, la dedicación y

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