Semiología Nutricional para Diagnóstico Seguro
Semiología Nutricional para Diagnóstico Seguro
Revista de Nutrición Clínica y Metabolismo. 2021;4(1):xx. Obra bajo licencia Creative Commons 29
Atribución-No Comercial 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0).
Más información : [Link]
de la Cruz JC, et al. Rev. Nutr. Clin. Metab. 2021;4(1):xx.
“En el acto de comer, el placer está tan mezclado con En la lectura de esta obra, se hace evidente la bús-
la necesidad que no sabemos qué parte corresponde a queda apasionada de explicaciones de lo que le ocurre
cada uno.” al enfermo. Se lo escucha y observa con ánimo de gene-
San Gregorio rar explicaciones y propuestas que lleve a solucionar el
problema. Así, al paso de los años, las diferentes gene-
Los seres humanos son metazoarios heterótrofos que raciones de médicos fueron haciendo propuestas de
para sobrevivir dependen de la adecuada armonía con estudio de los enfermos influenciados por las diversas
un ambiente en cambio permanente, que le obliga a corrientes filosóficas, lingüistas y científicas.
activar mecanismos de constante adaptación como la El primer encuentro, que es verbal, el enfermo
carencia o el exceso de alimento, la exposición a com- expresa su experiencia del mal que le aqueja, sus
puestos químicos altamente industrializados, que son causas, sus fantasías o sus propuestas, el cual cono-
un verdadero reto para el metabolismo, propiciando cemos como interrogatorio o anamnesis (del
ajustes bioquímicos importantes que desencadenan griego ἀνάμνησις anámnēsis, “recuerdo”)(4), y donde
disfunción, inflamación y enfermedades(1). es analizado el síntoma: experiencia subjetiva e his-
Estos cambios biomoleculares tienen expresión tórica de la enfermedad que el enfermo interpreta. El
en los diferentes aparatos y sistemas del organismo. segundo encuentro ocurre a través de los órganos de
Algunos muy evidentes como la desnutrición maras- los sentidos del explorador (inspección, palpación,
mática o la obesidad mórbida, pero no siempre es así. percusión y auscultación) que pretende comprobar y
Estos cambios, con frecuencia, no son detectados por el confrontar el discurso del enfermo con hechos obje-
sujeto o no les da importancia, y solo se atiende cuando tivos, que le permitan proponer explicaciones ade-
aparece en el horizonte clínico. Es así como el enfermo cuadas de lo que está pasando. Esto es lo que recibe
solicita atención del personal de salud (médico, nutri- el nombre de signos clínicos.
cionista, enfermera, etc.), quienes enfrentan una de las El proceso que ocurre luego en la mente del clí-
experiencias más apasionantes del ser humano: el acto nico es fantástico. Como resultado del análisis de la
clínico. En este, el paciente busca solucionar un pro- información se concibe un nuevo constructo que es el
blema no resuelto, y con frecuencia, espera un resultado síndrome (conjunto de signos y síntomas que puede
mágico y rápido(2,3). Algunas veces acude lleno de pre- explicar fisiopatológicamente el problema) y corres-
guntas dispersas o influidas por la búsqueda en internet, ponde a la primera hipótesis generada a partir de los
que con frecuencia lo confunde más, pero otras, llega estudios paraclínicos (laboratorio y gabinete) que ayu-
en silencio o es incapaz de mantener una comunicación darán a llegar al diagnóstico. En el área de nutrición hay
verbal efectiva. El nutricionista por su parte, se enfrenta varios ejemplos como el síndrome de caquexia-ano-
a un entramado de información que no es fácil resol- rexia, la desnutrición, síndrome consuntivo, síndrome
ver ya que el paciente se alimenta por tradición, por de mala absorción, etc. Del análisis del síndrome surge
instinto, con lo que está disponible y con lo que más la propuesta diagnóstica.
le gusta, entre muchas razones; pero casi siempre con El diagnóstico es fundamental para una adecuada tera-
escaso conocimiento científico, dando como resultado péutica médica o nutricional (θεραπευτικός therapeutikós:
un desbalance entre sus necesidades, preferencias o conjunto de prácticas y conocimientos encaminados
posibilidades de alimentarse. al tratamiento de las dolencias)(4,5). Este proceso es el
Esto representa un gran reto de comunicación: los que justifica la existencia de Nutrición o Nutriología
sentires del doliente con los saberes del médico y nutri- Clínica. No es solamente dar de comer a los enfermos,
cionista, inmersos en un ambiente hospitalario, comu- ni llenar una serie de formularios para obtener una cali-
nitario y social. Este reto aparece desde el siglo V a.C. ficación, ni seguir algoritmos. Es conjuntar la ciencia,
en el Corpus Hipocraticum donde los temas centrales la evidencia, con la vivencia y entenderlas; ayudar a la
fueron la relación del médico con el enfermo (visión armonía homeostática del enfermo. Acompañarlo, ver su
ética y clínica), la terapia de intervención: remedios, evolución y sobre todo evaluar resultados en el ámbito
incisiones, cauterizaciones, y la terapia dietética que individual y colectivo para después compartirlo con la
incluía alimentación, actividad física, vestido, etc. La comunidad científica.
dietética se vuelve, entonces, protagonista del cuidado En la presente revisión mostraremos algunos ejem-
de la salud y de la enfermedad. plos de esta semiología de la nutrición, pero se invita
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al clínico y nutricionista a revisar los textos clásicos de ambientales (apariencia, tamaño de la porción, etc.), c.
Semiología y Propedéutica Médica, que seguramente biológicos (hormonas, contenido energético, cantidad,
ampliarán el conocimiento. etc.) y d. psicológicos (expectativas, creencias, etc.),
que deben interrogarse y considerarse para identifi-
SEMIOLOGÍA DEL APETITO Y SACIEDAD car las áreas de oportunidad de atención y riesgos del
enfermo. Habrá que hacerlo con claridad en el lenguaje
Desde el Corpus Hipocrático hay descripciones clínicas utilizado y estar seguro de que se ha comprendido bien
de la malnutrición, pero en sobrevivientes de la segunda principalmente en cuanto al tipo de alimentos, bebi-
guerra mundial se tienen mejores observaciones, más das, cantidades, volúmenes, lugar donde se hacen los
ordenadas de los cambios en la desnutrición crónica, alimentos y tiempo para alimentarse, entre otros. Los
evaluación del estado nutricional, más adelante, del factores sensoriales como el sabor, visión, textura, pala-
síndrome de realimentación, así como los cambios tabilidad, olfato y audición son los determinantes del
del apetito y saciedad como importantes indicadores inicio y final del acto de comer. Sin embargo, las con-
y predictores del estado nutricional(5). En la Tabla 1 se diciones situacionales (lugar donde se alimenta, con
presentan algunas definiciones que más utilidad tienen quien, tiempo para alimentarse, etc.) y las psicológicas
en clínica. se interactúan para que se inicie o termine el acto de
García-Flores(6) destaca cuatro factores importan- comer y la satisfacción del sujeto(6,7).
tes en la regulación de la ingesta a saber: a. sociocul- Por otra parte, la ausencia de apetito como lo es la
turales (estilo de vida y socioeconómicos), b. físicos o anorexia se define como la inapetencia, las faltas de
Término Definición
Hambre Sensación fisiológica o psicológica que induce a comer. Puede ser considerada un mecanismo de defensa que
alerta al organismo cuando existe una necesidad de nutrientes. En muchas ocasiones es instintiva.
Hambre En el hambre fisiológica el sujeto busca cualquier alimento “para llenar el estómago”, es impulsiva y busca evitar
fisiológica la hipoglucemia. Se acompaña de cólico abdominal inespecífico, cefalea, mareos, debilidad e incluso lipotimia. Es
secundaria a ayuno prolongado de más de 6 a 8 horas que puede ser por hábitos alimentarios deficientes, alguna
indicación médica o carencia de alimentos, mala planeación de horarios laborales o escolares.
Hambre El hambre emocional es desencadenada por el ocio, soledad, necesidad de afecto y trastornos de ansiedad, dando
emocional satisfacción de corta duración y es causa frecuente de obesidad y trastornos en la conducta alimentaria. Se hará necesaria
la valoración psicológica adecuada ya que este factor puede ser determinante en el éxito de la atención nutricional.
Saciación Es el momento en que se suspende el acto de comer por desaparición del hambre y que aparece aproximadamente
a los 20 minutos de haber iniciado la ingesta de alimentos.
Saciedad Es el tiempo entre la saciación y la sensación nuevamente de hambre que puede tener una duración de 6 a 8 horas,
incluyendo el posprandial.
Apetito Apetito es el deseo de ingerir alimentos como experiencia placentera a diferencia del hambre en donde la
sensación es desagradable e imperiosa de comer(6). Puede ser de origen metabólico o psicológico.
Anorexia Es la ausencia de apetito que puede ser de origen orgánico o psicológico. No es falta de hambre.
Hiperfagia Aumento en la ingesta de alimentos, independientemente del apetito o del hambre como se observa en la diabetes
mellitus o la bulimia.
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ganas de comer, que frecuentemente es de origen psi- de la masa y fuerza muscular, marcha lenta, trastornos
cológico, pero puede ser secundario a la acción del fac- de la motilidad intestinal, fragilidad y caída del cabe-
tor de necrosis tumoral alfa por su efecto anoxigénico llo, la descamación y delgadez de la piel. Los cambios
común en enfermos con cáncer y enfermedades cró- en la cavidad oral por deficiencias vitamínicas como
nicas. El estudio metódico de inicio, evolución, varia- la lengua magenta, queilosis, glositis y gingivorragias,
ciones y cantidades ingeridas determinará el riesgo de por mencionar. La exploración de la masa muscular
desnutrición, sus consecuencias y opciones terapéuti- como es la atrofia de músculos temporales, maseteros
cas. Hay que evaluar también si el paciente ha iniciado (Figuras 1 y 2), deltoides, bíceps, cuádriceps y gemelos,
tratamientos previos para mejorar el apetito (orexigéni- por mencionar los más frecuentes, y la exploración de
cos) como el uso de cannabinoides, esteroides, etc. que la masa grasa a través de la grasa adiposa de Bichat en
en algunos pacientes tienen buenos resultados, pero la mejilla, la grasa supraclavicular, la grasa intercostal,
que requiere una mayor evaluación(8). ayudado con la medición de los pliegues cutáneos, la
Desde 2003, la European Society for Clinical Nutrition medición de peso y talla para obtener el índice de masa
and Metabolism (ESPEN) ha lanzado una fuerte cam- corporal(13,14). El uso de estudios paraclínicos de com-
paña contra la desnutrición principalmente en hospi- posición corporal como la impedancia bioeléctrica, la
tales y residencias de enfermos. En 2006 se hace una doble absorbancia de Rayos X, el ultrasonido muscular
gran convocatoria conocida como Nutrition Day(9) , un y la dinamometría, ayudan a tener más datos medibles
estudio multicéntrico observacional realizado a través y comparables con la evolución del enfermo. Los estu-
de una encuesta (10), cuyo objetivo es mejorar los cono- dios complementarios de laboratorio como la medi-
cimientos sobre el cuidado nutricional en las unidades ción de albúmina, colesterol, biometría hemática, etc.
o servicios hospitalarios e implementar una atención completan la exploración bioquímica. La dilución prin-
nutricional adecuada. La encuesta permite un acerca- cipalmente se observa en la aparición de edema blando,
miento apropiado al enfermo para detectar problemas que se desplaza con facilidad hacia las partes declives,
con su alimentación en el último año y el momento no doloroso y que se ha descrito principalmente en el
actual, los factores y riesgos que pueden influir en desa- Kwashiorkor infantil y en los adultos en estado crítico.
rrollar desnutrición.
Recientemente ESPEN (2019) publica criterios
para el diagnóstico de la desnutrición (GLIM), propo-
niendo tres criterios fenotípicos (pérdida de peso no
propositiva, disminución de la masa muscular y dis-
minución del índice de masa corporal), y dos criterios
etiológicos (disminución de la ingesta de alimento y
gravedad de la inflamación asociada a la enfermedad).
La suma de un criterio fenotípico y etiológico ayudan a
hacer el diagnóstico(11). La propuesta GLIM utiliza en
forma inadecuada el término de diagnóstico al enunciar
solo un signo y un síntoma, sin observar la semiología
completa para elaborar una propuesta sindromática, y
al final concluir que el término diagnóstico completo
solo se utilizará después de la evaluación médico-nutri-
cional completa.
No basta la anamnesis para un adecuado diagnóstico
nutricional y es ahí donde la exploración física exhaus-
tiva, en conjunto con el médico permitirá evaluar los
Figura 1. Atrofia muscular severa de músculos de la cara. Foto
signos clínicos que se pueden expresar en la piel, cavi- original.
dad oral y composición corporal, y estudios paraclíni-
cos(12). La hipofunción y la atrofia son evidentes con SEMIOLOGÍA DE LA MOTILIDAD INTESTINAL
síntomas como debilidad, cansancio, letargo, falta de
concentración, aumento de la susceptibilidad a infec- Un reto clínico para el médico y nutricionista es el
ciones, etc., pero también con signos de disminución paciente con trastornos de la motilidad intestinal ya
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que su origen es multifactorial y su presentación clí- gástrica como son los alimentos calientes, en exceso
nica puede ser de múltiples formas desde alteraciones condimentados, y la ingesta de frutos cítricos.
en la boca, dolor abdominal, alteraciones en los hábi- El vómito es una reacción refleja, siempre precedida
tos de defecación, meteorismo, flatulencia, etc. Uno de náuseas y arqueo que busca lograr el vaciamiento
de los factores que determinan estos problemas es el gástrico. Al igual que la náusea hay que precisar el ini-
desequilibrio en el microbiota intestinal conocido cio, causas que lo propician, causas que lo disminuyen y
como disbiosis. La semiología de estos síntomas y sig- fenómenos que lo acompañan. Es uno de los síntomas/
nos gastrointestinales(15) puede orientar al clínico en el signos que mayor afectación tiene para el estado nutri-
reconocimiento de microorganismos causales de cada cional principalmente en enfermedades crónicas como
problema; y por tanto, apoyar la terapéutica y prevenir el cáncer en donde se asocia a saciación temprana o
el deterioro del estado nutricional(16,17). En la Tabla 2 se “síndrome de comida pequeña”. Hay que diferenciarlo
puede observar la relación de síntomas gastrointestina- de la regurgitación que puede verse en la hernia hiatal
les y su asociación con la disbiosis observada. o en trastornos neurológicos crónicos y de la rumiación
que se observa en enfermos psiquiátricos(14).
El vómito en ayuno se debe a hipersecreción gás-
trica (como en el caso de la úlcera gastroduodenal) y el
vómito posprandial se asocia a hipotonía gástrica(14). La
gastroparesia se acompaña de náuseas, vómito de reten-
ción (gran volumen de alimentos fermentados), sacie-
dad temprana y sensación de plenitud, y se ha asociado a
pérdida intersticial de células de Cajal y de nervios enté-
ricos, así como a fibrosis estromal, cambios que son atri-
buidos a la pérdida de los macrófagos anti-inflamatorios
heme-oxigenasa 1 positivo(18) y se observa con mayor
frecuencia en pacientes diabéticos y con enfermedades
neurológicas crónicas. Es importante su diagnóstico
oportuno ya que con frecuencia la alimentación por
sonda es gástrica y puede propiciar la regurgitación en
Figura 2. Atrofia muscular severa de músculos del hombro. Foto un estómago parético. Además, se puede agravar con la
original ingesta de alimentos ricos en grasas que disminuyen el
vaciamiento gástrico. Los lipopolisacáridos y el ácido
El 90 % de los casos de halitosis se relacionan con lipoteicoico (LTA), componentes de membrana de bac-
caries, gingivo estomatitis, xerostomía, enterocolitis terias gram positivas (Firmicutes), también se asocian a
crónica por sobrecrecimiento bacteriano, y a la ingesta daño de neuronas entéricas (al unirse a TLR4 y TLR2
de cárnicos aromáticos, además que pueden asociarse respectivamente), al incrementar el estrés oxidativo y la
con deficiencia vitamínicas del complejo B y vitamina inflamación mediada por TNT-a(19).
C(14). La náusea es el resultado de movimientos no coor- La epigastralgia en ayuno se relaciona con hiper-
dinados de los músculos de la respiración, diafragma y secreción gástrica (úlcera duodenal o pilórica), y la
abdomen. En ayuno, se asocia a gastritis o parasitosis posprandial con úlcera gástrica, antritis y a dispepsias
(Ascaris) y en el posprandio a gastroparesia (hipotonía reflejas (biliar, pancreática, apendicular, ovárica)(14).
gástrica). De la náusea hay que saber su inicio, facto- La semiología del dolor por úlcera gástrica o duodenal
res desencadenantes, factores que la disminuyen y si se son diferentes y limitan en forma importante la ingesta
acompaña de vómito. Esta situación debe ser analizada de alimentos productores de ácido y de grasas, además
puesto que puede limitar la alimentación en forma sig- que hay que agregar preguntas de disminución de la
nificativa como ocurre con frecuencia en la quimiotera- ingesta de alimentos o pérdida de peso que sugerirían
pia. La pirosis es una sensación de ardor retroesternal un problema neoplásico que requerirá una Terapia
recurrente, secundaria al reflujo gástrico por alteración Nutricional Especializada temprana con el fin de pre-
de la actividad neuromuscular del esófago que ocasiona venir complicaciones. Con frecuencia estos pacientes
ondas peristálticas ascendentes. Esta sensación condi- tienen desorden en sus horarios de alimentación y con
ciona la ingesta de alimentos que favorecen la secreción periodos de ayuno prolongados, además de comidas
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Dolor abdominal (Epigastralgia, SII, EII) Mayor: PAMPS, Shigella, [Link], Salmonella, Campylobacter jejuni, Norovirus,
Giardia duodenalis y Blastocystis
Menor: Bifidobacterium, Bacteroidetes, Bacteroides y Prevotella
condimentadas. Todos estos factores modifican el sen- GI, como son diarrea, dolor y distensión abdominal,
tido del gusto, la calidad del bolo alimenticio, del ape- particularmente posterior a la ingesta de antibióticos,
tito y de la saciación. de inhibidores de bomba de protones, en mayores de
Por otra parte, la dispepsia funcional o distónica, 50 años y con historia de cirugía intestinal(24). La dis-
con frecuencia confundida con el Síndrome de Colon tensión abdominal neurógena, también conocida como
Irritable, tiene criterios bien establecidos: Roma IV(20) seudociesis, está acompañada del signo de “patadas”
como la presencia durante 3 meses de plenitud pos- (por contracciones de la pared abdominal), sin emi-
prandial, saciedad temprana, dolor, ardor epigástrico, sión de gases por boca ni ano(14). Aspirados duodena-
que pueden acompañarse de náusea, eructos excesivos les en pacientes sintomáticos revelan menor cantidad
o distensión(21). Relacionada a menudo con episodios de Porphyromonas, Prevotella y Fusobacterium, menor
de tensión emocional, hace que el paciente modifique diversidad y riqueza filogénica, y la expresión funcio-
de manera importante sus hábitos de alimentación, lo nal (vías relacionadas con el estrés oxidativo y meta-
que empeora los síntomas, disminuye el peso y favorece bolismo de azúcares simples), regulada por la ingesta,
la automedicación. Esta entidad se explica por disfun- caracteriza la disbiosis, más que el sobrecrecimiento
ción motora, inflamación de bajo grado (duodenitis bacteriano per se(24).
eosinofílica), reducción de la acidez gástrica y daño de El dolor abdominal inespecífico característico de la
la mucosa duodenal (incremento de la permeabilidad) enfermedad intestinal inflamatoria (EII), del síndrome
(21)
, factores que han sido asociados a infección crónica de intestino irritable (SII), del cólico infantil, de la dis-
por Helicobacter pylori(22), misma que se acompaña de pepsia funcional y de la cistitis intersticial, se asocia al
incremento de Streptococus, reducción de Prevotella, estímulo, directo o indirecto (por liberación de citoci-
Veillonela y Actinomyces, incremento de la carga bacte- nas y reclutamiento de neutrófilos) de las neuronas del
riana y reducción de la diversidad(21, 23). ganglio dorsal. Este estímulo es mediado por los recep-
La reducción de la diversidad bacteriana e incre- tores TLR4, TLR2, TLR5 y Dectina-1, y proviene de los
mento de la permeabilidad del intestino delgado, se patrones moleculares asociados a patógenos (PAMPS)
asocian a los síntomas de los desórdenes funcionales como son: LPS, LTA, peptidoglicanos, b-glicanos, pép-
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