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Evaluación del Cuestionario Big Five

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1.

Introducción: acerca del cuestionario Big Five:


Entre las distintas teorías y modelos descriptivos de la personalidad, en los últimos
años ha tenido una gran aceptación la teoría de los Cinco Grandes ("Big Five"), que
considera que existen cinco dimensiones fundamentales en la personalidad humana.
Consta de 132 elementos (ítems) de respuesta múltiple que evalúan las siguientes
dimensiones de la personalidad: energía, estabilidad emocional, apertura a la
experiencia, afabilidad y tesón. Cada factor o rasgo está compuesto por dos facetas y
cada una de estas consta de 12 ítems.
Actualmente, es el modelo con mayor evidencia empírica, replicabilidad y consenso.
Se trata de un cuestionario de autoinforme (autoobservación que realiza el sujeto de
su propia conducta) y es rellenado por el participante de forma escrita: evalúa su
propio comportamiento respeto a diversos ítems en una escala del 1, que responde a
que no se siente nada representado con la afirmación o negación, al 5, que implica
una gran concordancia entre su visión de sí mismo y la frase.
Este cuestionario surge a partir de la teoría del Modelo de los 5 grandes. Varios
grupos de investigadores independientes descubrieron y definieron cinco grandes
factores de la personalidad mediante investigación empírica. Ernest Tupes y
Raymond Christal aportaron el modelo inicial, basado en el trabajo realizado en el
Laboratorio de Personal de las Fuerzas Aéreas de los EE. UU. en la década de
1950. J. M. Digman propuso su modelo de los cinco factores de personalidad en
1990 y Goldberg lo llevó a los niveles más altos de las organizaciones en 1993.
La relación entre las unidades se modela por medio del análisis factorial (mediante
la técnica de reducción de datos).
El modelo de los Cinco Grandes se fundamenta en la consideración de que cinco
amplias dimensiones de personalidad pueden abarcar la mayor parte de los rasgos de
personalidad existentes. Esto resulta tanto independiente de la cultura como del
lenguaje de las personas, y los rasgos se mantienen relativamente estables a lo largo
de la vida. Así, desde el nacimiento, cada persona tendría una “orientación genética”
de lo que va a ser, o lo que puede llegar a ser su personalidad (como una “tabula
rassa”). Esto constituye sus tendencias básicas (divididas en los 5 grandes factores,
en este caso), que junto con las influencias externas (normas culturales, eventos
vitales…), las adaptaciones relacionadas con estas y los objetivos biográficos (que
nos llevan a tener determinadas conductas) dan lugar a nuestro auto concepto (visión
cognitivo-afectiva de uno mismo).
Últimamente, se han dirigido muchas críticas a este modelo. Entre ellas, podemos
encontrar la de que los factores no son independientes (algunos están relacionados,
como extroversión y apertura a la experiencia, positivamente); que no se puede
describir la personalidad solo a través de 5 factores; que no son rasgos universales,
ya que sus resultados no son replicables a dicho nivel y que se basa en datos
provenientes de la lengua inglesa (hay contenido semántico que no tiene el mismo
valor fundamental en otros países).
2. Informe del sujeto: la persona a la que realicé el cuestionario tiene 19 años, es una
mujer y reside en un barrio del centro de Madrid. En 2020 terminó segundo de
Bachillerato, por la rama de ciencias tecnológicas y actualmente estudia ingeniería
de telecomunicaciones en la Universidad Complutense de Madrid, donde cursa
segundo Su familia está formada por 5 miembros (sus padres, una hermana gemela y
un hermano pequeño), lo que los sitúa en una condición de familia numerosa. Son
de clase media-alta. No está empleada, ya que le dedica a su carrera todo su tiempo.
Durante la evaluación, el sujeto se mostró un tanto intranquilo durante la evaluación,
pero especificó varias veces que se sentía cómoda y que quería llevar a cabo la
prueba, dando su consentimiento. Preguntó varias dudas que le fueron surgiendo a
medida que contestaba a los diferentes ítems y dudó en varias de ellas, a pesar de
que se le había comunicado que la primera opción que se venga al pensamiento es
normalmente la más acertada.
3. Resultados:

4. Interpretación de resultados: prestando atención a los resultados que hemos obtenido


gracias a la realización del test de la sujeto y teniendo en cuenta la comparación de
los mismos con la media poblacional (según se acerque o desvíe del centro de la
distribución normal), podremos poner de manifiesto varios resultados.
Antes que nada, cabe mencionar que su puntuación en la escala de distorsión está
muy cerca del promedio, lo que hace que la consideremos moderada.
Para empezar, puntúa bastante bajo en energía, teniendo un dinamismo más cercano
al promedio, pero presentando sumisión. Esto pone de manifiesto que, aunque pueda
tratarse de una persona más o menos activa y diligente, carece de un temperamento
fuerte. Aunque parezca que la sumisión pueda ser ventajosa para mejorar el trato
con las personas, esto le podría llevar a una mayor conformidad o complacencia,
siendo sensible a las opiniones de los demás hasta el punto en que le hagan cambiar
sus propias ideas o forma de actuar. Esto podría verse contrarrestado por su
puntuación más o menos media en dinamismo, que puede ayudarle a ser más activa
en su toma de decisiones.
Psicología de las organizaciones: no tendría mucho éxito como directiva o
vendedora.
Seguidamente, nos centraremos en el rasgo de afabilidad, en el cual la sujeto
muestra prominencia en relación con la media poblacional. Se encuentra en la franja
del promedio, pero por encima de este. Su cordialidad es la subdimensión que más
destaca, que se sitúa en el espectro alto, dando a entender que es una persona que
procura tratar a la gente con amabilidad y afecto. La cooperación se encuentra en la
zona de promedio, algo por debajo de la media de la normal. Lo que podemos intuir
a raíz de estos datos es que esta persona buscará normalmente evitar el conflicto con
el resto y tratará de interactuar de forma amable, en la medida que la situación se lo
permita. Relacionándolo con el rasgo de dominancia, en el que puntuaba bajo,
podemos también deducir una posible conformidad ante las opiniones de los demás
para evitar el conflicto directo con estos. La cooperación puede no ser uno de sus
fuertes, pero tampoco destaca por lo contrario. Esta dimensión correlaciona con el
éxito organizativo.
En la dimensión de tesón, se muestra también por debajo de la media, mostrando un
nivel bajo. La subdimensión de escrupulosidad aparece baja, lo que puede indicar
que la persona elegida no es muy organizada o tiene baja capacidad de
autorregulación. Pero, sobre todo, muestra altas carencias en perseverancia,
pudiendo traducirse en una incapacidad para conseguir objetivos a largo plazo, que
podría correlacionar con una falta de orden y autorregulación (en este caso,
enfocado hacia sus metas) mostrada en la otra parte de la subdivisión.
En el campo de la estabilidad emocional, encontramos también un nivel muy bajo en
relación con la distribución poblacional. Lo que más destaca es su bajísima
capacidad de control de las emociones, lo que puede mostrar un defecto en su
habilidad para percibir y comprender sus propios sentimientos y los de los demás, y
servirse de esa información para guiar su pensamiento y conducta. El control de los
impulsos se encuentra más próximo al promedio, lo que podemos achacar a una
interactuación entre su bajo control de las emociones y su altísima cordialidad, ya
que puede suponer una mezcla entre alta espontaneidad (que, a veces puede resultar
adaptativo) por un bajo dominio de las emociones y una también alta voluntad de
procurar controlar sus impulsos para ser cordial en su trato con las demás personas.
Su puntuación en apertura mental también se sitúa por debajo del promedio, aunque
no destaca especialmente por su levedad. En apertura a la cultura, se ubica en la
zona promedio y en apertura a la experiencia, algo por debajo. Esto puede suponer
una pequeña dificultad a la hora de abandonar su zona de confort y explorar nuevas
formas de hacer las cosas. Aunque su apertura a la cultura no destaque ni por su
carencia ni por su exceso, esto también es significativo, ya que supone que
probablemente se mantenga informada y no tenga mayor problema para adaptarse a
culturas distintas a la suya (en su caso, occidental).
La combinación de baja energía con su bajo control emocional podría llevarle a
mostrar frialdad, falta de interés en las relaciones sociales, dificultad para expresar
los sentimientos… En psicología clínica, esto se relaciona con el trastorno de la
personalidad de tipo esquizoide. Aunque esto quedaría descartado, en caso de
fiarnos únicamente de los resultados de este test, dadas sus altas puntuaciones en
afabilidad (la cual correlaciona negativamente con este desorden) y su baja tasa de
apertura mental (esta correlaciona de forma positiva). Estas puntuaciones tan por
encima de la media en afabilidad tampoco nos permitirían calificar a esta persona
como antisocial (a pesar de su baja energía, tesón y control emocional).
Tampoco este sujeto mostraría rasgos narcisistas, ya que no muestra altas
puntuaciones en energía, al contrario de las recogidas para afabilidad. Sí que
podríamos relacionar sus resultados para energía y control emocional con la
posibilidad de presentar un trastorno de la personalidad evitadora, pudiendo tener
complicación para las relaciones sociales y un círculo pequeño, aunque muy cercano
y una sensibilidad muy alta al rechazo social. Si a esto le sumamos sus tan altas
puntuaciones en afabilidad, podríamos llegar a inferir que la sujeto puede presentar
una gran dependencia de su círculo y de las opiniones que estos puedan tener sobre
ella y sus actos.
Aunque puede parecer que, por su bajo control de las emociones y tesón podría
presentar rasgos pasivo-agresivos, esto también podría quedar descartado por su
cordialidad e incluso por su sumisión.
En cuanto a su éxito con los estudios, la sujeto muestra bajas tendencias tanto en
apertura mental, como en tesón. Ambos rasgos correlacionan de forma positiva con
el éxito académico, por lo que podemos deducir que, dentro del sistema escolar
actual, esta persona probablemente no tenga muy buenos resultados. Su baja
perseverancia y orden le podría llevarle a no ser constante en su estudio ni en la
persecución de sus metas. Esto, ligado a una carencia de apertura a distintos modos
de llevar a cabo las tareas planteadas y de curiosidad por aprender cosas fuera de lo
que podría considerar su ámbito de interés, puede suponer un claro inconveniente a
la hora de hablar de su experiencia educativa.
En cuanto a los otros tres rasgos, no tan estudiados en el contexto educativo,
podríamos recalcar que puede haber sido una persona con complicaciones a la hora
de llevar a cabo sus interacciones sociales (baja energía), con una buena conducta
(alta afabilidad) y ciertos problemas en lo que a las emociones concierne (baja
estabilidad emocional).
En situaciones que presenten una necesidad de interactuar con gente que no conozca
mucho (por ejemplo), su baja energía le haría estar algo incómoda probablemente.
Sin embargo, su alta cordialidad contrastaría esta supuesta introversión, haciéndola
ser amable y agradable con dicha gente en la medida de lo posible. Además, cuando
alguien tenga una opinión contraria a la suya y la exprese, ella buscaría evitar el
conflicto mediante su elevada afabilidad y sumisión, pero probablemente no llegaría
a considerar la posibilidad de que esta persona esté en lo cierto y pueda hacerle
cambiar sus propias ideas, debido a su limitada apertura mental. La discusión con
alguien no le llevará a la conformidad con las ideas de la otra persona, lo que haría
que ella cambiase las suyas propias, sino a la complacencia, en la que solo
cambiaría, en caso de hacerlo, sus ideas delante de la persona con la que estuviese
hablando, en lugar de expresar lo que realmente piensa (para evitar un conflicto
mayor).
Ante situaciones que se le presenten como complicadas dentro de un objetivo que
esta persona se marque, probablemente lo dejaría a medias, debido a su bajo tesón y
esto, podría provocarle ansiedad y llevarle a sentirse mal consigo misma (por un
bajísimo control de las emociones observado).
5. Reflexión final

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