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Dinámicas de Afiliación y Rechazo Social

Este documento trata sobre los factores que motivan la afiliación entre las personas, como la búsqueda de compañía, apoyo emocional e información. Explica varios modelos que analizan cómo y por qué las personas buscan afiliarse o evitarlo en diferentes situaciones, especialmente cuando experimentan ansiedad o estrés.
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Dinámicas de Afiliación y Rechazo Social

Este documento trata sobre los factores que motivan la afiliación entre las personas, como la búsqueda de compañía, apoyo emocional e información. Explica varios modelos que analizan cómo y por qué las personas buscan afiliarse o evitarlo en diferentes situaciones, especialmente cuando experimentan ansiedad o estrés.
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TEMA 8: AFILIACIÓN, ATRACCIÓN Y RECHAZO INTERPERSONAL

Factores que motivan a las personas a afiliarse con otras:


- Cuando las personas buscan afiliarse, simplemente buscan estar en compañía de
otras personas y relacionarse con ellas.
- Afiliación: acto de asociarse o relacionarse con una o más personas. El concepto de
afiliación NO alude a la cantidad, duración o naturaleza del encuentro social (Leary,
2010).
- El deseo de afiliación se produce sin que existan circunstancias especiales que lo
provoquen. El beneficio puede ser la propia interacción en sí. Esto se puede deber a
razones evolutivas, como que permanecer junto a otros nos aseguraba protección, o
como que la organización en grupos permitía resolver problemas adaptativos.
Modelo de afiliación social - O’Connor y Rosenblood (1996):
- El deseo de contacto social varía en función del momento y las situaciones. El
modelo de afiliación social trata de responder cuándo y por qué.
- Según este modelo, las personas buscan mantener un nivel óptimo de contacto
social (O’Connor y Rosenblood, 1996).
- Cuando nos desviamos de un nivel de contacto interpersonal óptimo tendemos a
ajustar nuestra conducta hasta restaurarlo. Por ejemplo, después de una época de
exámenes buscaremos todas las oportunidades posibles para estar con otras
personas, y al contrario.
- El nivel óptimo varía de una persona a otra, lo que explica las diferencias
individuales en nuestra tendencia a la afiliación.
- El modelo tiene apoyo empírico, pero está limitado por no explicar otras
circunstancias externas (distintas a la cantidad de contacto social que se ha tenido o
que se espera tener) motivan a las personas a buscar o evitar la afiliación.
Modelo multidimensional de la afiliación (Hill, 1987):
● Tiene un mayor alcance. Postula que las personas se afilian por cuatro razones
fundamentales:
1) Para obtener estimulación positiva: el contacto y la interacción con otras
personas suele ser placentero.
2) Para recibir apoyo emocional: las personas se afilian con otras para mitigar el
miedo o el estrés.
3) Para adquirir información sobre qué opinan y cómo se comportan otras
personas y, de este modo, evaluar sus propias opiniones y reacciones
comparándose con los demás (Festinger). Reduce la incertidumbre y sirve de
guía en situaciones ambiguas.
4) Para lograr la atención de otras personas. Las personas se afilian cuando
desean recibir atención y aprobación de los demás: deseamos ser aceptados
y valorados.
● La segunda y la tercera son las que más atención han recibido por parte de los
investigadores.
● Las primeras investigaciones sobre afiliación fueron llevadas a cabo por Schachter
(1959).
● Defendía que las personas necesitan afiliarse con otras en su vida cotidiana para
satisfacer diferentes objetivos.
● Se centró en cómo las personas utilizaban la afiliación para evaluar sus propias
reacciones y lograr un estado de “claridad cognitiva” respecto a las situaciones en
las que se encontraban (evaluamos si actuamos correctamente en situaciones
ambiguas en función de la reacción de otros.)
● Por ello deseamos afiliarnos en situaciones en las que no sabemos cómo reaccionar.
Afiliación bajo condiciones de ansiedad y estrés
● Para demostrarlo diseñó una serie de estudios en los que los participantes se
encontraban en condiciones en las que experimentaban cierto grado de ansiedad y
estrés:
1) Las participantes (todas mujeres) deberían elegir si esperar 10 minutos, solas
o acompañadas, para el experimento que consistía en recibir unas
descargas. A un grupo se les advierte que son dolorosas (condición de alta
ansiedad) y al otro de que no (condición de baja ansiedad). Las de alta
ansiedad eligen en mayor medida esperar acompañadas.
2) A las que iban a recibir descargas dolorosas se les da a elegir entre esperar
solas o en compañía de alguien que también iba a recibir las descargas
(grupo 1) o entre esperar a solas o con alguien que iba a hablar con su tutor
académico (grupo 2). El 60% de las del grupo 2 elige esperar a solas.
● Para Schachter, las participantes deseaban esperar con otras en su misma situación
con objeto de obtener información para la comparación social que les permitiera
evaluar sus propias reacciones emocionales ante la inminente situación.
● En segundo lugar, sugirió que las personas buscan la compañía de los demás para
poder hablar de la situación, obtener apoyo y participar en una conversación que las
distraiga, con objeto de reducir su ansiedad.
● Sin embargo, como demostró el siguiente experimento, cuando las personas se
encuentran bajo condiciones de estrés con las que comparten algo, deben de
obtener algo más que una oportunidad para compararse socialmente o para reducir
su ansiedad comentando la situación cuando se reúnen con otras personas
similares.
● Cuando Schachter intentó indagar sobre por qué las mujeres prefieren esperar con
otras en una situación amenazante, en:
1) Una de las condiciones les comunicó que no debían hablar sobre ninguna
cuestión relacionada con el experimento.
2) En la otra condición, que no debían hablar de nada. Los resultados
mostraron que las mujeres con una condición de alta ansiedad preferían
esperar acompañadas, independientemente de poder hablar o no de su
preocupación común.
● Posteriores investigaciones (Leary, 2010) revelaron que existen numerosas
excepciones al resultado general de que las personas prefieren afiliarse cuando
están ansiosas.
La teoría de la utilidad de la afiliación - Rofé (1984).
● Trata de aportar respuestas a la relación entre estrés y afiliación. Propone que la
intensidad de la preferencia de las personas por afiliarse en una situación estresante
depende de los beneficios (aumento de seguridad, apoyo emocional) y costes
percibidos de estar con otras personas (escalada del pánico).
● Si estar con otras personas aumenta la posibilidad de sentir vergüenza, preferimos
no afiliarnos.
● La cuestión es más compleja de como la planteaba Schachter (influyen otras
variables), pero sin embargo las investigaciones han seguido su línea, con la
limitación que ello supone, ya que, en la mayor parte de las ocasiones, en
situaciones de estrés o ansiedad buscamos la interacción con otros.
● Las relaciones con otras personas (amistad, relaciones románticas, grupos…)
surgen a partir del contacto entre ellas, por lo que la afiliación es considerada como
necesaria para el desarrollo de relaciones interpersonales de cualquier tipo.
● Somos más propensos a afiliarnos cuando queremos establecer relaciones, y a
hacerlo con aquellos con quienes las relaciones son más deseables y más
probables.
Más allá de la afiliación: la experiencia de aceptación y rechazo de los demás.
● El motivo de afiliación va más allá de nuestros intentos por establecer interacciones
con otros, ya que también deseamos que los demás quieran afiliarse con nosotros.
● Desde el momento en que desarrollamos relaciones con otras personas, tratamos de
evitar que éstas terminen, incluso aunque ya no tengan valor instrumental o hasta
puedan suponernos costes.
● Nuestro deseo de aceptación y pertenencia está en la base de muchas de nuestras
conductas.
● Nos preocupamos porque nos acepten, pero a veces somos rechazados, o nos
sentimos así sin serlo.
● El mejor modo de conceptualizar las experiencias subjetivas de aceptación y
rechazo, es considerándolas como áreas a lo largo de un continuo valor relacional
percibido (grado en que una persona cree que los demás consideran la relación con
ella valiosa o importante - Leary).
● Si percibimos que nuestro valor relacional para otra persona o grupo es
aceptablemente alto nos consideramos aceptados. Los sentimientos de rechazo
surgen cuando percibimos que otras personas no valoran tener una relación con
nosotros tanto como nos gustaría (Leary).
● La experiencia psicológica de sentirse aceptado o rechazado depende de si el valor
relacional es tan elevado como desearíamos. Es una experiencia subjetiva que
guarda poca relación con el grado real de aceptación o rechazo.
● Ser valorado relacionalmente aumenta la probabilidad de aceptación y de obtener
mayores beneficios en la vida. Muchas de nuestras conductas son esfuerzos para
promover y mantener nuestro valor relacional.
Midiendo nuestro valor relacional
● La teoría del sociómetro (Leary, Baumeister), propone que las personas poseen un
sistema psicológico que:
a) Rastrea las claves del entorno social relevantes para el valor relacional.
b) Alerta a la persona cuando se detectan signos de valor relacional bajo o en
declive provocando un estado de ánimo negativo y disminución de la
autoestima.
c) Motiva la realización de conductas que intentan mantener o aumentar el valor
relacional.
d) Opera inconscientemente hasta que se detecta que el valor relacional es bajo
o está disminuyendo. Entonces provoca que la persona considere la
situación conscientemente.
● Gardner, Pickett y Brewer (2000) amplían la teoría y defienden que poseemos un
sistema de monitorización social que responde específicamente en aquellos casos
en los que nos encontramos particularmente preocupados por nuestra aceptación y
pertenencia.
● Postulan que una mayor necesidad de pertenencia aumenta la sensibilidad de las
personas a la información social, lo que les ayuda a manejarse mejor en sus
contextos sociales.
● El sistema se activa en el momento en el que las personas se encuentran
preocupadas por el rechazo social ([Link]. después de un rechazo somos más
sensibles y analizamos más las situaciones sociales).
Atracción interpersonal
● Los estudios sobre atracción interpersonal empiezan a principios del siglo XX. A
mediados de siglo se lleva a cabo uno de los estudios más conocidos, centrado en
analizar los efectos de la proximidad física sobre la atracción (Festinger, Schachtger
y Back).
● Posteriormente Newcomb y Byrne en los años 60 sentaron las bases en el estudio
de las relaciones entre semejanza y atracción. En los años 80, se empieza a
investigar las razones implicadas en la satisfacción y estabilidad de las relaciones de
pareja.
● A partir de 2005, se ha empezado a estudiar la atracción utilizando avances
tecnológicos y metodológicos (citas online, redes sociales…).
● En los años 60 y 70, la investigación giraba en torno a dos grandes tradiciones
teóricas:
1. Las teorías del refuerzo: equiparan las relaciones a un modelo económico de
costes y beneficios: maximizar beneficios y minimizar costes.
2. Las teorías de la consistencia cognitiva: las personas están motivadas a
mantener la coherencia en sus actitudes y entre estas y sus conductas.
● En los 60 y 70, la investigación giraba en torno a dos grandes tradiciones teóricas:
1. Las teorías del refuerzo: nos sentimos atraídos por quienes nos proporcionan
algún tipo de recompensa (teoría del intercambio social, de la equidad, y de
la interdependencia). En todas subyace que a más recompensa y menos
coste, mayor atracción. Equiparan las relaciones a un modelo económico de
costes y beneficios: maximizar beneficios y minimizar costes.
2. La teoría del intercambio social y la teoría de la interdependencia sugieren
que el modo en el que las personas se sienten en sus relaciones depende
de:
a. Sus percepciones sobre las recompensas y costes de la relación.
b. Del tipo de relaciones que creen que merecen o pueden obtener (su
nivel de comparación).
c. Sus oportunidades para tener una mejor relación con otra persona (su
nivel de comparación de alternativas).
● Si los costes exceden a las recompensas la relación es poco satisfactoria. Una
buena relación tiene más recompensas que costes.
● Los resultados que obtiene de la relación se confrontan con un nivel de
comparación, es decir, con los resultados que cree que puede obtener o que merece
de la relación, basándose en sus experiencias personales pasadas y en las de otras
personas. Si los resultados son superiores a su nivel de comparación, juzgará la
relación como satisfactoria, por el contrario, se sentirá insatisfecha.
● Thibaut y Kelley (1959): una persona romperá una relación insatisfactoria cuando los
resultados estén por debajo de su nivel de comparación de alternativas. Es el nivel
de resultados más bajo que estamos dispuestos a aceptar a la luz de las
oportunidades que tenemos a nuestro alcance (otras relaciones posibles, estar
solos…).
● La dependencia de la relación estará en función de cuánto se superen los resultados
actuales de la relación el nivel de comparación de alternativas. Si supera poco a
otras opciones disponibles, no seremos muy dependientes de esa relación.
● Se ha criticado este tipo de propuestas por ignorar una variable esencial en las
relaciones: la justicia o equidad.
● La teoría de la equidad defiende que las personas no están sólo interesadas en
conseguir las mayores recompensas y los menores costes, sino que también les
interesa la equidad en sus relaciones.
● Es decir, las personas son más felices cuando mantienen relaciones en las que las
recompensas y los costes que experimentan y las contribuciones que hacen a la
relación son aproximadamente iguales a las de la otra persona.
● Si un miembro de la pareja obtiene más o menos beneficios que el otro por una
contribución similar estarían motivados a restaurar la equidad.
● Las teorías de la consistencia cognitiva: las personas están motivadas a mantener la
coherencia en sus actitudes y entre estas y sus conductas.
● La teoría del equilibrio de Heider aplicada a las relaciones interpersonales implica
que:
a. cuando entre dos personas se establece una estructura cognitiva de
equilibrio (p.e., comparten opiniones, valores, creencias, actitudes) se
produce entre ellas una relación agradable que conduce a que se sientan
atraídas.
b. si se produce entre ellas una estructura cognitiva de desequilibrio (mantienen
opiniones o creencias incompatibles) experimentarían la relación con
desagrado, lo que disminuiría la atracción entre ellas.
● Las teorías de la consistencia son las dominantes en el estudio de la atracción
interpersonal.
● En las últimas décadas, estas teorías han compartido el protagonismo con otras
teorías entre las que destaca la perspectiva evolucionista.
Factores que influyen en que nos sintamos atraídos por otras personas
Me gustas si te pareces a mí: efecto de la semejanza en la atracción:
● Estudio de Newcomb (1961): seleccionó un grupo de varones al inicio de un curso
para que compartieran habitación con otro compañero. Los que eran similares en
actitudes y valores terminaron convirtiéndose en amigos.
● Principio de semejanza: las personas se sienten más atraídas hacia quienes son
semejantes a ellas.
● Según la teoría del equilibrio de Heider, las personas semejantes se gustan entre sí
porque forman un sistema equilibrado que les aporta armonía y sentimientos
positivos, mientras que un sistema desequilibrado les puede provocar malestar
psicológico.
● La semejanza genera atracción porque cumple funciones adaptativas como facilitar
interacciones didácticas, promover un sentido de familiaridad y seguridad, y validar
el autoconcepto (Byrne).
● Las investigaciones de Byrne demostraron que los participantes de sus
experimentos se sentían más atraídos hacia una persona desconocida con quien
compartían muchas más actitudes que hacia una persona desconocida con quien
compartían pocas actitudes.
● La evidencia es más débil acerca de la relación entre atracción y rasgos de
personalidad.
● Ley de la atracción de Byrne o ley de la semejanza de Byrne: las personas se
sienten más atraídas hacia otras personas objetivamente semejantes (semejanza
real) que aquellas con quienes comparten pocas características, creencias y/o
actitudes.
● En otros estudios se ha demostrado que tanto la semejanza real como la semejanza
percibida entre los dos miembros de parejas casadas precedían el ajuste marital.
● Otros investigadores han defendido que no es la semejanza real, sino la percibida la
que predice en mayor medida la atracción, o incluso que el efecto de la semejanza
real sobre la atracción está limitado a interacciones con cómplices o impresiones de
un “falso desconocido” en estudios de laboratorio, debilitándose a medida que
aumenta el tiempo de interacción.
● El paradigma del falso desconocido: Byrne demostró que la semejanza en actitudes
generaba una mayor atracción y no al contrario (la atracción genera percepción de
semejanza).
● Los participantes rellenan un cuestionario y después leen otro supuestamente de un
desconocido (en realidad lo rellenaba el experimentador con un 10%, 20% o 50% de
semejanza).
● Al leerlo, el participante debía decidir cuánto le atraía esa persona. Fue un primer
paso para demostrar que el grado de semejanza predice la atracción.
● Otros investigadores han definido que no es la semejanza real sino la percibida la
que predice en mayor medida la atracción, o incluso que el efecto de la semejanza
real sobre la atracción está limitado a interacciones con cómplices o impresiones de
un “falso desconocido” en estudios de laboratorio, debilitándose a medida que
aumenta el tiempo de interacción.
● El paradigma del falso desconocido: Byrne demostró que la semejanza en actitudes
generaba una mayor atracción y no al contrario (la atracción genera percepción de
semejanza).
● Los participantes rellenan un cuestionario y después leen otro supuestamente de un
desconocido (en realidad lo rellenaba el experimentador con un 10%, 20% o 50% de
semejanza).
● Al leerlo, el participante debía decir cuánto le atraía esa persona. Fue un primer
paso para demostrar qué grado de semejanza predice la atracción.
● Tidwell, Eastwick y Finkel (2012) estudiaron los efectos de la semejanza (real y
percibida) sobre la atracción cuando los participantes realmente se encuentran por
primera vez con una potencial pareja romántica, utilizando el método de las citas
rápidas (speed-dating).
● Este diseño experimental comparte características con situaciones cotidianas en las
que encontramos y evaluamos parejas potenciales (barra de bar, fiestas, First
Dates…).
● Permite evaluar los datos de los dos participantes y compararlos, y minimiza errores
de memoria.
● Lógicamente no reproduce fielmente lo que ocurre en la vida diaria. Se encuentran
con gente con la que podría no haber coincidido nunca, pero permite actuar con
parejas potenciales reales, permitiendo que descubran por sí mismos lo semejantes
que son entre sí.
● Días antes de la sesión completaban un cuestionario sobre rasgos de personalidad y
características demográficas. En cada sesión mantenían unas 12 citas de 4 minutos.
Tras cada cita completaban un cuestionario de un par de minutos sobre aspectos
relacionados con la cita. Encontraron que:
1. La semejanza real no predice la atracción romántica (ni la semejanza de
rasgos de personalidad ni la de actitudes).
2. La semejanza percibida sí es un predictor de la atracción en este tipo de
encuentros.
● La semejanza real podría servir como una ley del mantenimiento de la relación, más
que como una ley de la atracción (Tidwell).
● Se contradice con el meta-análisis de Montoya, pero hay que tener en cuenta que el
de Tidwell se ciñe a los encuentros románticos iniciales cara a cara.
● A modo de síntesis podemos destacar:
- Nos sentimos más atraídos hacia otras personas objetivamente semejantes a
nosotros, especialmente en actitudes (no tanto en rasgos de personalidad).
- La semejanza real predice la atracción en la formación de la formación de la
relación pero no cuando ya está establecida.
- La semejanza percibida predice la atracción independientemente de la etapa
que atraviese la relación.
- En encuentros románticos cara a cara, la semejanza real no predice la
atracción, a pesar de ser la etapa de formación, lo cual sugiere que hay que
seguir investigando con nuevas metodologías.
- Críticas al principio de semejanza: personas con atributos socialmente
valorados (p.e. físicamente atractivas, dinero, cultura) pueden acabar juntas
no por semejanza, sino porque todos deseamos parejas con las mejores
cualidades, aunque nos conformamos con las parejas que “podemos
conseguir”. También es posible que personas semejantes acaben juntas por
participar en situaciones similares, lo que les puede hacer coincidir y sentirse
atraídas.
Me gustas si te gusto: el efecto de la reciprocidad de la atracción.
● El segundo factor implicado en la atracción es la reciprocidad.
● Principio de reciprocidad: nos gustan aquellas personas a las que les gustamos.
● La atracción genera atracción. Esto puede ocurrir desde el primer contacto.
● La investigación ha demostrado que conocer que le gustamos a alguien nos hace
sentirnos más atraídos hacia esa persona. Se ha explicado aludiendo al hecho de
que es reforzante porque saber que gustamos genera sentimientos positivos.
● Se ha propuesto que asumimos que aquellos a quienes les gustamos tienen buenas
intenciones hacia nosotros.
● Matizaciones:
1. Tendemos a sentirnos atraídos por otros a quienes gustamos, sólo si esto
nos hace sentirnos especiales. El efecto de reciprocidad no se produce si
sabemos que le gustamos a alguien a quien le gusta todo el mundo
indiscriminadamente.
2. Influencia de la incertidumbre: las personas que generan incertidumbre sobre
cuánto les gusta alguien pueden lograr que aumente el interés de esa
persona hacia ellas.
● Modelo de las relaciones sociales Kenny (1994): distingue entre dos indicadores
independientes de reciprocidad:
○ Reciprocidad generalizada: hace referencia al hecho de que las personas a
las que generalmente les gustan los demás tienden, a su vez, a gustarle a
las demás.
○ Reciprocidad diádica: se circunscribe a cuando esto ocurre entre dos
personas.
● Un meta-análisis (Kenny, 1994) reveló la existencia de resultados inconscientes
respecto a la reciprocidad general, pero conscientes y sólidos para la diádica en la
atracción interpersonal.
¿Nos sentimos más atraídos hacia las personas semejantes a nosotros o hacia aquellas a
quienes sabemos que les gustamos?
● Lehr y Geher (2006) analizaron los efectos diferenciales de la reciprocidad y de la
semejanza actitudinal en el grado de atracción experimentada hacia parejas
potenciales por los participantes de su experimento.
● El escenario es similar al del paradigma del falso desconocido. Manipularon la
reciprocidad y la semejanza de actitudes de una forma diferente:
○ Primero rellenaban una escala de actitudes.
○ Una semana después les presentaban a los participantes una historia sobre
un falso desconocido en la que se manipulaban la semejanza actitudinal y la
reciprocidad. Se les informaba a través de la historia de si eran semejantes al
desconocido y si les gustaban o no a la persona desconocida.
○ La reciprocidad ejercía mucho más efecto que la semejanza actitudinal en la
atracción.
○ Nos sentimos más atraídos hacia personas a las que les gustamos que hacia
personas con las que compartimos actitudes.
El efecto de la familiaridad en la atracción
● Se ha demostrado que las personas tienden a sentirse atraídas hacia quienes viven
más próximos físicamente a ellas.
● Festinger, Schachter y Back (1950) hicieron un estudio en un conjunto residencial de
varios edificios con 10 apartamentos cada uno, donde residían estudiantes casados.
Seleccionaban aleatoriamente nuevos inquilinos según se iban los que estaban.
Transcurrido un tiempo preguntaban a los residentes con quien del edificio habían
establecido más amistad del conjunto residencial:
○ El 65% de los amigos vivían en el mismo edificio.
○ El 41% de los vecinos de puertas contiguas decían ser amigos íntimos, frente
al 22% de los que vivían a dos puertas de distancia, y frente a sólo el 10% de
los que vivían al otro lado del pasillo (cada pasillo tenía menos de 20 metros).
○ Se ha replicado el estudio, por ejemplo, comprobando que alumnos que se
sientan juntos en clase tienen más probabilidad de ser amigos que aquellos
que se sientan en la misma fila, y estos a su vez, más que lo que se sientan
en distintas filas.
○ La proximidad predice la atracción. Pero el efecto de la proximidad se debe a
la familiaridad: las personas que tenemos más próximas se convierten en
más familiares.
○ La mayor parte de la evidencia que apoya en efecto de la familiaridad sobre
atracción procede de la investigación sobre el efecto de mera exposición: las
personas tienen a experimentar mayor atracción hacia estímulos familiares
que hacía estímulos no familiares (Zajonc, 1968).
○ Este efecto no puede explicarse por otros factores que suelen confundirse
con la familiaridad, como la cantidad o la calidad del contacto social, y surge
de manera inconsciente.

Investigaciones sobre los efectos de la mera exposición sobre la atracción.


● Mita, Dermer y Knight (1977): fotografiaban a un grupo de personas y luego les
mostraban las imágenes normales e invertidas. Elegían su propia imagen invertida
(tal y como se veían en el espejo) y la de sus amigos normal.
● Moreland y Zajonc (1982) estudiaron si el efecto del aumento de la atracción
mediante la mera exposición aumentaría también la percepción de semejanza.
● Durante 4 semanas se mostraba a los participantes una fotografía de una persona a
la que debían evaluar a través de diferentes medidas (familiaridad, atracción,
semejanza con ella…).
● A la mitad se les presentaba la imagen de una persona nueva cada semana, a la
que evaluaban como no familiar, y, por tanto, se mantenían estables las valoraciones
de atracción y semejanza.
● El resto, veían una fotografía de la misma persona todas las semanas, y cada
semana la veían como la más atractiva y semejante a ellos. La mera exposición
aumenta la atracción y la percepción de semejanza.
● Moreland y Beach (1992) hicieron su estudio en un contexto social natural entre 200
alumnos de Psicología de la Personalidad.
● Cuatro mujeres con apariencia física similar, asistían a las sesiones como
estudiantes, cada una asistía una cantidad diferente de veces (0, 5, 10 y 15), pero
ninguna interactuaba con los estudiantes (mera exposición).
● Al final del curso se le preguntó a los estudiantes, y se encontró que la mera
exposición tenía poco efecto sobre la familiaridad (no recordaban a las chicas), pero
fuertes sobre la atracción y la semejanza (a mayor asistencia a las clases, mayor era
la evaluación en atractivo y semejanza que recibían las chicas).
● Esto demuestra que el efecto de mera exposición se produce incluso (y con más
fuerza) cuando la persona no es consciente de estar percibiendo el estímulo
(Bornstein, 1992).

El efecto de la familiaridad en la atracción

● ¿Por qué la familiaridad predice la atracción? Explicaciones:


1. Basada en el condicionamiento clásico. La mayor parte de nuestros
encuentros sociales son moderadamente positivos a nivel afectivo (o al
menos no aversivos). A mayor frecuencia de nuestros encuentros mayor
asociación con emociones positivas.
2. Basada en razones evolutivas. Los estímulos nuevos generan incertidumbre
y reacciones de cautela que disminuyen a medida que la exposición repetida
a ellos muestra que son benignos.
3. Tendemos a procesar perceptiva y cognitivamente con mayor fluidez los
estímulos familiares, y esta fluidez es experimentada a nivel afectivo de
forma positiva.
4. Extensión del argumento del CC. La familiaridad, o la exposición repetida,
crea oportunidades para la interacción. Como las recompensas que otras
personas nos aportan son un factor motivacional que subyace a la
interacción social, la mayor familiaridad implica que en el pasado han tenido
lugar interacciones reforzantes. Es decir, como frecuentemente
experimentamos como positivas las interacciones con los demás, surge el
deseo de más interacción.
● Reis (2011) critica que los experimentos no se reproducen interacciones reales.
Realizó dos experimentos con participantes del mismo sexo que no se conocían
previamente.
● En el primero, debían mantener una breve conversación sobre temas presentados
por los investigadores y después completar un cuestionario que contenía diversas
medidas sobre la atracción hacia la otra persona con la que interactuaron.
● Se manipuló la cantidad de interacción entre los participantes.
● Los resultados fueron que la mayor familiaridad (mayor tiempo interaccionando)
tenía un efecto beneficioso sobre la atracción.
● El segundo experimento trató de crear un contexto más natural para confirmar el
resultado. Mantenían las conversaciones a través de un chat sin restricciones de
tiempo y de contenido. La atracción era mayor cuantas más conversaciones habían
tenido.

El atractivo físico
● El atractivo físico es un importante predictor del grado de atracción por una persona.
● Walster, Aronson, Abrahams y Rottmann lo estudiaron en 1966 en un estudio de
campo. A los participantes se les asignaba al azar una pareja de baile en una fiesta
universitaria y, posteriormente, debían evaluarla en atractivo físico y diversas
variables de personalidad.
● Resultó que el atractivo físico era el único predictor del grado en que a los
participantes les gusta la pareja, así como del grado en que querían volver a quedar
con ella.
● En otras investigaciones se ha demostrado que las personas atractivas son juzgadas
y tratadas más positivamente que las no atractivas (efecto halo). La industria de la
cosmética se basa en que la mejora de nuestro aspecto conduce a una mayor
aceptación social.
● Luo y Zhang (2009) han comprobado simultáneamente el efecto de cuatro factores
(semejanza, reciprocidad, atractivo físico y seguridad) en la atracción en citas
rápidas: resultado, el mejor predictor de la atracción interpersonal tanto en hombres
como en mujeres es el atractivo físico.

LA EXPERIENCIA DE SENTIRSE RECHAZADO

● Rechazo: cualquier situación en las que las personas perciben algún tipo de
amenaza a la pertenencia (Leary, 2005), tanto cuando esta amenaza ha sido clara y
directamente comunicada, como cuando simplemente está implicada de forma
indirecta.
● Rechazo explícito: acciones deliberadas en las que una o más personas ignoran,
excluyen o marginan a un individuo.
- Por ejemplo, cuando se expulsa a alguien de una reunión, se le despide del
trabajo, o le deja su pareja… Lo mismo ocurre cuando las personas son
objeto de prejuicio y discriminación y en un fenómeno relacionado con estos
procesos, como es la experiencia de estigmatización: las personas sufren
rechazo por el hecho de que otros perciben que poseen una característica
por la que deben ser evitadas o excluidas.
● Rechazo implícito: se produce cuando una persona es criticada o traicionada por
otra.
● Todas estas experiencias de rechazo tienen en común la existencia de un bajo valor
relaiconal (Leary).
● Las causas del rechazo son: cognitivas, emocionales y conductuales.
● El rechazo produce fuertes efectos sobre la conducta, lo que puede reflejar la
importancia de la afiliación y la pertenencia. Una de las posibles consecuencias es el
aumento de la conducta agresiva. Una experiencia de rechazo agudo o crónico,
junto con factores de riesgo, suele estar detrás de episodios como matanzas en los
institutos cometidas por un alumno.
● Las personas rechazadas también pueden experimentar una disminución de su
conducta prosocial. Se ha encontrado que los participantes de experimentos que
habían sufrido rechazo donaban menos dinero a causas benéficas, no querían
participar como voluntarios en futuros experimentos, o no cooperaban con otras
personas en juegos experimentales (dilema del prisionero).
● También se ha concluido que el rechazo interfiere en las respuestas emocionales,
impidiendo experimentar empatía hacia los demás.
● Las personas rechazadas, sobre todo si tienen una fuerte necesidad de pertenencia,
también manifiestan interés por formar nuevos vínculos sociales.
● Otras veces evitan el contacto tanto con aquellos que los han rechazado como con
otros que pudieran hacerlo.
● Una consecuencia del rechazo, de índole cognitiva, se produce sobre el rendimiento
intelectual, aunque presumiblemente es temporal.
● Las personas rechazadas puntuaban más bajo en los test de inteligencia. Mostraban
un buen rendimiento en tareas sencillas, pero se veían perjudicados en tareas más
complejas, como los razonamientos lógicos, comprensión de textos complejos… lo
que hace suponer que el rechazo afecta a los procesos cognitivos controlados, pero
no a los automáticos. También es posible pensar que se vuelven pasivas y no
quieren esforzarse en pensar.
● El rechazo produce un cambio hacia un estado emocional más negativo. Sentirse
peor no significa necesariamente sentirse mal. Se puede pasar de un estado positivo
a uno neutro.
● En personas con un autoconcepto independiente se ha demostrado que una
experiencia de rechazo aumenta su creatividad.

Entre la búsqueda de las relaciones interpersonales y la protección al rechazo en las


relaciones románticas

● La dependencia está presente en las relaciones románticas. Las acciones que lleva
a cabo un miembro de la pareja influyen en la capacidad que tiene el otro de
satisfacer sus necesidades y objetivos.
● El rechazo y la pérdida de relaciones suele ser doloroso, por lo que, según Murray,
las personas deben estar motivadas a pensar y comportarse de modo que minimicen
la dependencia hacia su pareja y, por tanto, la probabilidad de ser dañadas. Pero a
su vez, necesitan establecer relaciones satisfactorias que les permitan cubrir sus
necesidades básicas de afiliación.
● Los miembros de una pareja necesitan realizar numerosas elecciones, muchas
veces de forma implícita, entre buscar la conexión y el vínculo con su pareja
(aumentando la dependencia) y autoprotegerse (disminuyendo su dependencia).
● Necesitan mantener una razonable sensación de seguridad en un contexto de
continua vulnerabilidad, es decir, un sistema de regulación de riesgo.
● La finalidad de este sistema es optimizar el sentido de seguridad (invulnerabilidad al
dolor) en las circunstancias de la relación. Funciona de forma dinámica moviéndose
entre la búsqueda de intimidad y la protección al rechazo.
● Si no nos encontramos en una fase de la relación que implica riesgo y
vulnerabilidad, automáticamente se activa nuestra meta de búsqueda de conexión
(el modo más eficaz de manejar un mundo caprichoso y peligroso es buscando
conexiones con otros que estén motivados a satisfacer nuestras necesidades).
● Esta búsqueda de conexión activa el sistema de regulación del riesgo, es decir, el
deseo de buscar conexiones o vínculos debe también activar un sistema de control
que ayude a las personas a discernir quiénes y en qué situaciones pueden
aportarnos seguridad y evitar que nos sintamos rechazados.
● El sistema debe adaptarse a circunstancias concretas de las relaciones, estimando
el nivel de riesgo inherente a una situación específica.
● En personas que se sienten poco valoradas por sus parejas el umbral de activación
del sistema de regulación del riesgo será más bajo y, cuando esté operativo,
priorizará las metas de autoprotección sobre las de conexión.
● Las personas que se sienten valoradas por sus parejas tendrán un umbral de
activación más alto y priorizarán las metas de conexión.

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