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Síntesis de Conocimientos Científicos

Este documento trata sobre los intentos de vincular los conocimientos científicos y disciplinares a través de la historia. Explica que históricamente la ciencia se ha enfocado en el análisis pero que recientemente ha habido un énfasis creciente en la síntesis. También describe algunos de los intentos más relevantes de articulación interdisciplinaria de las ciencias en los últimos siglos como la interdisciplina, la transdisciplina y la complejidad.

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Síntesis de Conocimientos Científicos

Este documento trata sobre los intentos de vincular los conocimientos científicos y disciplinares a través de la historia. Explica que históricamente la ciencia se ha enfocado en el análisis pero que recientemente ha habido un énfasis creciente en la síntesis. También describe algunos de los intentos más relevantes de articulación interdisciplinaria de las ciencias en los últimos siglos como la interdisciplina, la transdisciplina y la complejidad.

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Hacia la síntesis de conocimientos

Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

Towards the synthesis of knowledge


Interdiscipline, transdiscipline and complexity

Enrique Luengo González

Resumen Abstract
El escrito intenta hacer un rápido recorrido The paper tries to make a quick tour of
por las diferentes tentativas que se han the different attempts that proposed to
propuesto para enlazar los conocimientos link scientific and disciplinary knowledge.
científicos y disciplinares. Parte de la hipó- The central thesis is that there is a marked
tesis de que existe una marcada tendencia tendency in the contemporary scientific
en el desarrollo científico contemporáneo development that, without abandoning
que, sin abandonar la especialización, va specialization, is increasing synthesis, rather
poniendo cada vez más el acento en la than analysis. This trend has led to greater
síntesis que en el análisis. Esta tendencia ha inter and transdisciplinary in the various
impulsado una mayor inter y transdiscipli- fields of scientific knowledge, including,
nariedad en los diversos campos del saber of curse, in political and social sciences.
científico, incluidos, desde luego, en las cien- This essay describes the most relevant
cias políticas y sociales. Este ensayo describe attempts at articulation or unification of
algunos de los intentos más relevantes de the sciences raised during the last century
articulación o unificación de las ciencias and the present and delves in one of the
suscitados a lo largo del siglo pasado y lo most promising proposals at present, the
que va del presente y ahonda en una de las emergence of complexity.
propuestas más prometedoras actualmente,
la emergencia de la complejidad.

Palabras clave: interdisciplina, trans- Keywords: interdiscipline, transdiscipline,


disciplina, complejidad, unificación de las complexity, unification of the sciences,
ciencias, articulación de las ciencias. articulation of the sciences.


Profesor numerario del iteso, Universidad Jesuita de Guadalajara, México. Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México. Forma parte del Equipo Coordinador de la Red
InComplex. Red Internacional sobre Problemas, Pensamiento y Sistemas Complejos. Ha sido director del Depar-
tamento de Ciencias Sociales y Políticas (1985-1989) y coordinador de Investigación en la Universidad
Iberoamericana (1989-1991); rector de la Universidad Latina de América en Morelia por tres periodos
(1991-2003); jefe del Centro de Investigación y Formación Social (2003-2005), y director de Integración
Comunitaria (2005-2011) en el iteso. Actualmente colabora como director y lector de tesis en el Docto-
rado Interinstitucional de Educación en el Sistema de Universidades Jesuitas. Orcid: 0000-0002-8715-8606.
[email protected]
Fecha de recepción: 14 de mayo de 2019. Fecha de aceptación: 10 de octubre de 2019.

Espiral Estudios sobre Estado y Sociedad Vol. xxviii No. 80  Enero-Abril, No. 2021 47
Enrique Luengo González


Introducción

Desde los últimos decenios del siglo xx presenciamos una


creciente diversidad de propuestas para pensar y conocer
de manera más interrelacionada los fenómenos y procesos
de nuestra realidad. Así, escuchamos hablar con mayor o
menor frecuencia de multi, pluri, poli, ínter, trans, post,
exo, co y circundisciplinariedad; también, de conocimiento
sistémico, integral, holista, complejo; o de diversas experi-
encias de retroalimentación entre tipos de conocimientos
tales como diálogo de saberes, multi e intercultural, ciencias
de frontera, hibridación, interciencias, entre otras cosas
(Lenoir, 2013: 61 y 62; Pombo, 2013: 36 y 37).
Este fuerte impulso hacia la confluencia de diversas
fuentes de conocimientos no es trivial, más bien tiene un
profundo significado, pues implica nuevos conceptos y
metodologías, búsquedas y respuestas; así también, como
consecuencia, una invitación a la reorganización de la
manera como se produce y transmite el conocimiento en las
instituciones académicas y centros de investigación.
Con el presente escrito se intenta hacer un rápido recor-
rido por las diferentes tentativas que se han propuesto,
durante los últimos cien años, para enlazar los conocimien-
tos científicos y disciplinares. La premisa básica que guía
esta presentación consiste en afirmar que existe una mar-
cada tendencia en el desarrollo científico contemporáneo que
va mudando de énfasis, pasando del análisis a la síntesis.
Es decir, estamos transitando del estudio de los objetos rel-
ativamente aislados y delimitados, por la manera como se
ha desarrollado e institucionalizado la ciencia, al abordaje
de problemas y búsqueda de alternativas de solución, que
exigen integración o complementariedad entre distintos
campos del saber científico.
Esta tendencia, como veremos, ha ido promoviendo una
mayor ínter y transdisciplinariedad, lo cual no significa el

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

abandono de los avances de los conocimientos disciplinares


especializados. De hecho, gran parte de la especialización y
subespecialización al interior de las disciplinas es también
producto de intercambios e hibridaciones, del trabajo entre
fronteras de las disciplinas y del surgimiento de nuevas
preguntas generadas a partir de diálogos entre visiones
disciplinares diversas. Dicho en pocas palabras, existe una
dialéctica entre el análisis y la síntesis, entre el desarrollo
de las disciplinas y sus confluencias.
En este ensayo, después de proponer algunos supuestos
y premisas iniciales en torno a las tendencias que se obser-
van en el proceder científico contemporáneo, describo los
intentos más relevantes de articulación o unificación de las
ciencias suscitados a lo largo del siglo pasado y lo que va
del presente. Finalmente, ahondo en una de las propuestas
más prometedoras actualmente: la emergencia de la com-
plejidad, la cual tiene diversas vertientes que convocan al
diálogo de las ciencias, disciplinas, e incluso de otros saberes
no científicos.

Hacia una nueva visión sintética


de los conocimientos científicos

Bien sabemos que el conocimiento de antaño, el de la


Grecia clásica y del humanismo del Renacimiento, no
estaba dividido. El conocimiento se pretendía alcanzar
en su unidad y, por tanto, se estudiaba en su armoniosa
articulación. Las filosofías en búsqueda de explicaciones
unificadas de la realidad y la cosmovisión teológica del
orden divino cristiano eran los fundamentos que sostenían
esta pretensión.
A partir del siglo xvi se empieza a incrementar la atención
al estudio de las partes del conjunto de la realidad, es decir,
aparece la especialización del conocimiento y, con ello, el
surgimiento del saber científico especializado. Tendencia

Teoría y Debate No. 80


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Enrique Luengo González


que fue convirtiéndose en la forma dominante de conocer


con el correr del tiempo (Thompson, 1990: 19 y 20).
El multicitado precepto establecido por René Descartes
(1596-1650), en su Discurso del método (1637), resume el
énfasis científico encaminado al análisis: “dividir cada una
de las dificultades” en el proceso de conocer, a fin de exa-
minar cada dificultad, “en tanto parcelas como sea posible
y que se requiera para resolverlas mejor” (citado por Vilar,
1997: 48 y 49). La ciencia, por tanto, fue avanzando en la
separación de lo que viene junto, la reducción del conjunto,
la simplificación de lo complejo.
La especialización de las ciencias se acentuó durante
el siglo xix. Esta fragmentación del saber científico tuvo
diversos significados y consecuencias en la manera de
comprender y actuar sobre el mundo, pues bien sabemos
que la manera como se produce, organiza y consume el
conocimiento responde a los intereses y las diferentes estra-
tegias de poder dirigidas a la apropiación del mundo y de
la naturaleza. Así, por ejemplo, el modelo de racionalidad
dominante de la lógica del capitalismo impulsó una manera
reductiva, descontextualizada, cuantitivista y simplista
de hacer ciencia y de privilegiar ciertas aplicaciones tec-
no-científicas.
Sin embargo, a pesar del énfasis en el estudio del análisis
de las partes de la realidad, entre el siglo xvi y el xix hubo
quienes insistieron y se preocuparon por las consecuencias
derivadas del conocimiento parcial de la ciencia o de la
pérdida de las comprensiones del conjunto de la realidad a
las que conducía la fragmentación del conocimiento. Tales
son los casos de la oposición temprana de Blas Pascal (1623-

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

1662),1 Giambaptista Vico (1668-1744)2 o de los enciclope-


distas franceses (encabezados por Jean le Rond d’Alembert,
André le Breton y Denis Diderot en el siglo xviii) y, en el siglo
xx, por señalar algunos ejemplos: Paul Valery (1871-1945),3
Gastón Bachelard (1884-1962), Jean Piaget (1889-1980)
y Gregory Bateson (1904-1980) (Le Moigne, 2005, 2007).
En esta historia no habría que olvidar a Emmanuel Kant
(1701-1804), quien estableció la distinción entre los juicios
analíticos y sintéticos.
En pocas palabras, la resistencia al análisis —el separar,
reducir y simplificar como única actividad cognitiva que
omite el volver al conjunto— y la búsqueda de un conoci-
miento más y mejor articulado siempre ha estado presente
en el devenir de la ciencia.
Es en la última tercera parte de la pasada centuria y,
particularmente, en lo que va del presente siglo que nos
encontramos ante un movimiento complementario a la
especialización, que era lo que había venido dominando
como prioridad en el trabajo científico de los últimos siglos:

1. Blaise Pascal, por ejemplo, escribió su conocido y multicitado genial párrafo:


“Las partes del mundo guardan entre sí una relación tal y una tal concatenación
las unas de las otras, que creo imposible conocer sin la otra y sin el todo”, y más
adelante continúa: “Siendo, pues, todas las cosas causadas y causantes, ayudadas
y ayudantes, mediatas e inmediatas, y manteniéndose todas por un nexo natural
e insostenible que liga las más alejadas y las más diferentes, tengo por imposible
conocer las partes sin conocer el todo, así como conocer el todo sin conocer
particularmente más partes (1992: 26).
2. “En el Discurso sobre el método de estudio de nuestro tiempo, donde G. Vico
propone en 1708, de manera explícita, a los estudiantes europeos de su época una
alternativa al Discurso del método para conducir la razón de R. Descartes (1637)…
señala Vico:“el método [cartesiano] niega el ingenio (ingenium), esa extraña facultad
del espíritu humano que es el religar, y el ingenium es dado a los humanos para
comprender, es decir, para hacer”.Vico propone una “reforma del entendimiento,
actualmente diríamos que propone sustituir un método analítico (Descartes), por
un método sistémico (Le Moigne: 2005: 421 y 432).
3. Paul Valery, uno de los pensadores más lúcidos de mitad del siglo xx, se oponen
a la ciencia positiva e invita a un pensamiento vivo y vivificante donde “todo va
unido”. Valery afirma, por ejemplo: “la organización, el caos organizado, la acción
organizadora son inseparables” (citado por Le Moigne: 2005: 421).

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Enrique Luengo González
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el movimiento hacia la síntesis de las ciencias y disciplinas


(Pombo, 2013: 27 y 28).
Si bien no es el propósito de este escrito, tendríamos que
preguntarnos cuáles son las condiciones del contexto social
que están detrás de este nuevo interés por la síntesis. ¿Es el
proceso de globalización, de interconexiones cada vez más
aceleradas y de la mundialización tecno-económica de la
dominación capitalista en su nueva faceta la que requiere
de conocimientos mejor entrelazados y contextualizados?
O también ¿es el interés emancipatorio de diversos grupos
sociales quienes ante las crisis actuales buscan nuevas
respuestas a las problemáticas contemporáneas, a partir
de conocimientos mejor entrelazados, diálogos de saberes
y nuevos paradigmas? Respondiendo estas preguntas en
pocas palabras, diría que el interés por la síntesis responde
tanto al interés de la dominación como el de la emancipa-
ción. Hay un interés sobre la ínter y la transdisciplina, así
como sobre la complejidad, en los centros políticos y financie-
ros mundiales, las grandes corporaciones transnacionales,
la industria militar o la carrera aeroespacial, al igual que
existe el mismo interés con propósitos emancipatorios en
los estudios ambientales, las dinámicas socioeconómicas
territoriales o el abordaje de otros problemas complejos
que requieren de diversos conocimientos y miradas donde
se dan enfrentamientos, antagonismos, entrecruzamientos
y complementariedades entre diversos grupos sociales.

Dos énfasis en el proceder histórico de la ciencia


En resumen, si bien el pasado, a partir del surgimiento de
las ciencias modernas, privilegió el análisis como el canon
o modelo de hacer ciencia, lo cual permitió a las distintas
ciencias importantes descubrimientos y aplicaciones, las
cosas han empezado a cambiar desde hace algunos decenios.
El análisis significó dividir, separar, fragmentar o partir los
objetos de conocimiento y en esa división descuidó el reunir,

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

volver a integrar, dar cuenta del conjunto de lo separado.


Tal como escribe Carlos Maldonado:

En contraste, como un aspecto constitutivo de la ciencia de punta hoy


en día, cabe resaltar que estamos comenzando a hacer el aprendizaje
de otra forma de pensamiento perfectamente distinta al análisis. Se trata
de la síntesis. Una forma genérica de acercarse a esta nueva manera de
pensar es como interdisciplinariedad. Pensar —¡y vivir!, por tanto, como
síntesis [...] (2015: 27).4

De manera clara y sencilla, el autor antes mencionado repre-


senta los periodos de énfasis del análisis y de la síntesis de
la ciencia en el siguiente esquema:

Cuadro 1
Etapas de énfasis del proceder de las ciencias

Pasado Presente Futuro


Ciencia Interdisciplinariedad Complejidad
Objetos Áreas o campos Problemas
Fuente: Maldonado, 2015: 30.

En el pasado cada una de las ciencias delimitaba sus


objetos y los consideraba como propiedades. Así, la cien-
cia política, sociología, antropología, biología o física, por
ejemplo, definían sus ámbitos exclusivos de conocimiento.
Recordemos que se afirmaba que una ciencia para ser defi-
nida como tal, necesitaba definir su propio objeto, teoría y
método.
Posteriormente, hacia mediados del siglo pasado surgió
con mayor fuerza la interdisciplinariedad —si bien siempre
había estado presente— y con ella aparecieron los estu-
dios de áreas o campos, tales como los llamados estudios
étnicos, de género o culturales; de áreas internacionales o
regionales, del medievo o de otros periodos históricos; o de
4. Las cursivas son mías.

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Enrique Luengo González
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campos como el cáncer, la gerontología, la criminalística;


o agrupamientos de ciencias como ciencias cognitivas, de
materiales, de la información, del espacio, de la vida, de la
tierra, etc. (Thompson, 1999: 15-18). Estos nuevos ámbitos,
así delimitados, implicaron un mayor trabajo de diálogo
multi, ínter y transdisciplinar entre ciencias y disciplinas.
Actualmente, si bien se continúa trabajando en la espe-
cialización y subespecialización, multiplicándose así la
creación de nuevos ámbitos científicos y disciplinares, tam-
bién se avanza en la construcción ínter y transdisciplinar.5
Recordemos, tal como señalamos, que una no avanza sin la
otra, ya que ambos procesos se implican en su desarrollo.
Lo que destaca en el ámbito del conocimiento científico
en lo que llevamos en el siglo xxi, es que cada vez más las
ciencias como síntesis trabajan con problemas y con la bús-
queda de respuestas a esos problemas, no con objetos, áreas
o campos de conocimientos. Por ello, afirma Maldonado:

5. Existen un largo y amplio debate sobre el concepto de interdisciplina y el


de transdisciplina (Cf. Apostel (1983), Hirisch et al. (2008), Morin (1990), Piaget
(1972), Pohl (2007), Pombo (2013),Thompson Klein (1990, 2001), Luengo (2012)).
Desafortunadamente no podemos exponer sus diversas connotaciones dado el
espacio disponible. Sin embargo, para los propósitos de este escrito entiendo la
interdisciplina como un proceder para integrar diversas aportaciones conceptuales
y metodológicas en busca de ofrecer una respuesta a un objeto, proceso o
problema. Los involucrados en las investigaciones interdisciplinares suelen partir
de una pregunta común y un marco de referencia básico compartido, aunque no
necesariamente siempre sucede así. De esta manera, los participantes, al compartir
un mismo propósito o pregunta, buscan respuestas al problema planteado en sus
campos disciplinarios, empleando sus recursos teóricos y metodológicos, pero
intentando integrarlo en el conjunto de potenciales respuestas. El resultado es
un enfoque integrador que amplía los dominios o capacidad de respuesta de cada
una de las disciplinas particulares participantes.
Por su parte, la transdisciplina implica, además, no sólo el proceso de construcción
de un nuevo saber —no perteneciente previamente a ninguna disciplina en
particular—, sino la intención de transformar la realidad ofreciendo alternativas
u otras posibilidades de solución a nuestros problemas. Con esta intención, la
transdisciplina exige la necesaria y urgente colaboración con otros saberes no
disciplinares, es decir, con el saber hacer y conceptual de otros grupos sociales
involucrados en la solución del problema (Luengo, 201: 347-349).

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

Los científicos actuales no se definen a partir de objetos de trabajo ni


en la identificación de las áreas y campos en que trabajan. Más exacta
y radicalmente, se definen en función de los problemas sobre los que
trabajan; esto es, literalmente, de los problemas que identifican, de los
problemas que formulan, de los problemas que resuelven (2015: 37).

Al trabajar en la síntesis, los nuevos avances científicos


implican diálogo, aprendizaje recíproco, interacción, y
también cada vez más, complejidad, es decir, requieren de
una nueva mirada para abordar las intrincadas e interre-
troactivas problemáticas de la realidad. Sobre este tema
profundizaremos más adelante.

Tendencias y desafíos en la articulación de la ciencia


El llamado progreso o avance en el conocimiento no es
acumulativo ni se desenvuelve linealmente. Este aspecto ha
sido demostrado por diversos historiadores y sociólogos de
la ciencia, por lo que no quisiera detenerme en este punto,
sólo me interesa recalcar que hay quiebres, saltos y retro-
cesos en la tendencia general de la ciencia que he descrito
en el anterior apartado.6

[…] son dos las formas como el conocimiento y las ciencias avanzan
efectivamente. De un lado, como revolución, ruptura, quiebre y discon-
tinuidad. Los estudios al respecto son ya clásicos y amplios. Y, de otra
parte, como síntesis. Sólo que la síntesis no es un agregado de cosas; es
el resultado emergente, literalmente no-lineal, respecto al input inicial
(Maldonado, 2015: 94).

Dicho de otra manera, no se pasa linealmente de una etapa


del análisis a una de la síntesis, como tampoco se avanza

6. De querer profundizar en este tema, pueden consultarse las obras clásicas


de Tomas Kuhn, Alexandre Koiré u otros, o bien leer el sencillo y breve capítulo
de Carlos Maldonado (2015: 91-95), XI “Revolución científica, revolución social
y cultural”.

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en una trayectoria, sin saltos, desarrollos simultáneos y


retornos, que va y viene de la ciencia disciplinar a la inter-
disciplina, transdisciplina y complejidad.
De hecho, los desafíos en el avance del conocimiento han
sido y siguen siendo de dos tipos: el desafío del análisis y el
desafío de la síntesis. El primer reto consiste en profundizar
en la especialización y subespecialización, pero sosteniendo
y articulando este proceso con otro tipo de conocimientos con
el propósito de ofrecer más y mejores respuestas ante los
problemas que enfrentamos en nuestra convivencia humana
y con otros seres vivos del planeta. El segundo, consiste en
su complemento, en intensificar el diálogo ínter y trans-
disciplinar, así como de otros saberes no científicos, para
poder abordar problemas y procesos complejos a través de
la concurrencia de una serie de conocimientos provenientes
de diversas ciencias y disciplinas especializadas.
Sosteniendo el diálogo científico y disciplinar entre los
avances del conocimiento especializado y del conocimiento
intercomunicado es que podemos pasar del análisis de
causas y efectos de la ciencia convencional o normal, a
visualizar consecuencias y construir alternativas de solu-
ciones innovadoras de fenómenos y procesos complejos,
no contempladas anteriormente como respuestas. De esta
manera, el conocimiento seguirá avanzando hacia un por-
venir abierto en sintonía con la coevolución de la realidad
fenoménica (Maldonado, 2016: 176).

La interdisciplina y la transdisciplina: esfuerzos


de unificación o articulación del conocimiento

Detengámonos un momento y recordemos cuáles han sido


los intentos, a lo largo de la historia de la ciencia moderna,
para articular o unificar los conocimientos. Dicho en térmi-
nos más sencillos, quisiera que nos preguntáramos sobre

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

las propuestas que han existido para buscar la síntesis de


los conocimientos científicos.
La sugerencia para la elaboración de este apartado me
surgió cuando estaba ojeando un viejo libro sobre filosofía
de la ciencia, al cual le tengo estima. El libro en cuestión
es de Ludovico Geymonat y se titula: Límites actuales de
la filosofía de la ciencia, publicado en italiano en 1985 y en
español en 1987.7 Aclaro que no sigo al pie de la letra la
propuesta del autor, sino que modifico algunos términos y
realizo algunos añadidos para los propósitos del presente
artículo. Particularmente, añado los intentos que se han
presentado sobre unificación o articulación de la ciencia en
torno a un conjunto de principios epistemológicos compar-
tidos o a partir de un nuevo paradigma de conocimiento.
Si observamos la historia de la ciencia de los últimos
dos o tres siglos podemos detectar que se han ofrecido
varias propuestas para la unificación de las ciencias desde
el siglo xix. Estos intentos se generaron con la pretensión
de entrelazar el conocimiento científico, crecientemente
disperso y fragmentado. Estos planteamientos fueron, lo
repito, intentos de unificación o articulación, lo que viene
a significar, hoy día, ínter y transdisciplina.
• Unificación o articulación por reducción a leyes cientí-
ficas.
• Unificación o articulación por los lenguajes científicos.
• Unificación o articulación por medio de un método
compartido.
• Unificación o articulación a través de la dinámica de la
ciencia y la técnica, exigida socialmente.

7. El interesado puede leer el capítulo vi,“El problema de la unificación de la ciencia


hoy” y sus apartados: la reducción de una ciencia a otra como primera vía para
resolver el problema de la unificación, la unificación de los lenguajes científicos:
el fiscalismo, la unificación de las ciencias buscada en la unidad de su método y
la unificación dinámica de las ciencias y de las técnicas (Geymonat, 1987: 61-70)
para compararlo con lo que aquí escribo.

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Enrique Luengo González
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• Unificación o articulación debido a problemas interdis-


ciplinarios de frontera.
• Unificación o articulación en torno a un conjunto de
principios epistemológicos compartidos o un nuevo
paradigma de conocimiento.

Figura 1
Diversos intentos de unificación o articulación de los conocimientos

Fuente: elaboración propia.

Es decir, el avance hacia la síntesis de los conocimientos de


las ciencias y disciplinas se ha intentado a través de dis-
tintas estrategias de unificación o articulación: conjuntar y
reducir las leyes científicas, uniformar los lenguajes y some-
ter a verificación empírica rigurosa los enunciados, buscar
y alinear las ciencias bajo un método compartido, sostener
la interdisciplina de las ciencias y las técnicas por medio de
la dinámica del conocimiento que busca cada vez mejores
respuestas a las necesidades de la sociedad, trabajar en las
fronteras o espacios donde se intersectan las ciencias y dis-
ciplinas, o bien, a partir de nuevos principios y fundamentos
epistemológicos o paradigmáticos que permitan concebir y

58
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

actuar en torno al conocimiento de una manera distinta a


como convencionalmente se venía haciendo. A continuación
expongo brevemente cada uno de estos intentos.

Unificación o articulación por reducción a leyes científicas


Uno de los primeros intentos de vincular las ciencias fue
la pretensión de unificar las leyes científicas. Esta atractiva
idea partía de una visión monolítica del quehacer científico,
la cual consideraba ciertos requisitos indispensables y uni-
formes para cualquier tipo de ciencias. Por ejemplo, dado
que toda ciencia busca explicar alguna parte de la realidad,
es factible conocer la regularidad de sus comportamientos, o
sea, sus leyes, entendidas como las relaciones entre causas
y efectos; si esto es así, también es factible articular las
diversas leyes aportadas por las diferentes ciencias.
La propuesta positivista tuvo su auge y sus represen-
tantes en diversos ámbitos de la ciencia en el siglo xix. Sin
embargo, esta tentativa tuvo sus dificultades al pretender
ligar a las ciencias del mundo inorgánico —leyes de la
física y química— con las del mundo orgánico o ciencias
de la vida y las encargadas de lo humano-social. De ahí se
derivó la discusión de si era posible reducir ciertas leyes de
una ciencia a otras —por ejemplo, las sociales o humanas
a las psíquicas, éstas a las biológicas y, más aún, éstas a
las leyes físico-químicas—. Por ello, se denominó a este
primer intento de articulación de la ciencia moderna como
reduccionismo.
Expresiones de lo anterior formaron parte de las pugnas
entre los mecanicistas —impulsores del reduccionismo— y
los vitalistas —quienes apelaban a una “fuerza vital” natu-
ral de los seres vivos no reductible a la física y química—,
y también de los amplios debates entre los científicos de
las ciencias físico-naturales y las ciencias del espíritu o de
la cultura.

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Los esfuerzos interdisciplinares por esta vía pudiéramos


afirmar que aún continúan, tanto buscando leyes universales
como articulando regularidades o generalidades empíricas a
partir de investigaciones realizadas en variadas ciencias y
disciplinas. En el primer caso, pudiéramos mencionar, por
ejemplo, a John Gribbin, quien argumenta que el aparente
mundo complejo y caótico que presenciamos puede explicarse
con sencillas leyes científicas de causa-efecto (2006: 15, 16 y
99). En el segundo, tenemos el conjunto de investigaciones,
realizadas desde distintas teorías y enfoques que pretenden
enlazar sus resultados parciales sobre, por ejemplo, las
causas del cáncer o los factores vinculados al cambio climá-
tico, y, así, comprender multidimensionalmente las interre-
laciones que se producen como consecuencia del surgimiento
de esos fenómenos o procesos.

Unificación o articulación por los lenguajes científicos


La pretensión de avanzar en un conocimiento unificado,
ínter y transdisciplinarmente diríamos hoy, pasó, en la
primera mitad del siglo xx, de las leyes interconectadas a
otra estrategia: la búsqueda de un lenguaje básico común.
Las ciencias se topaban con el problema de que expresaban
sus resultados en variados leguajes —desde precisos algo-
ritmos matemáticos, hasta descripciones narrativas— que
dificultaban la necesidad de entrelazarse para poder ofrecer
un conocimiento articulado del conjunto del fenómeno o
proceso que atendían.
La propuesta más ambiciosa con el propósito de articular
las ciencias e intentar superar las dificultades antes señala-
das fue la del positivismo lógico o neopositivismo —también
conocido como la escuela del Círculo de Viena, dado que en
ese lugar se iniciaron los trabajos de un grupo de filósofos
y científicos de varias disciplinas—. Su obra colectiva más
famosa fue la Enciclopedia internacional de la ciencia uni-
ficada. Esta Enciclopedia era, más bien, una propuesta de

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Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

trabajo, la cual nunca fue concluida, dadas las dificultades


que presentó su ejecución. Rudolf Carnap (1891-1970) y
Carl Hempel (1905-1997), en la primera mitad del siglo xx
y con el apoyo de la Universidad de Chicago, fueron dos de
los pilares de este proyecto (Hempel, 1979).
El positivismo lógico no se propuso, por tanto, la unifica-
ción de las leyes de diferentes ciencias, sino su atención la
centró en la unificación del lenguaje científico para tener
criterios confiables y precisos que permitieran la verificación
empírica. Carnap, en este sentido, afirmaba: “tal unidad de
términos es ciertamente menos potente y eficaz de cuanto
sería la unidad de las leyes, pero es condición necesaria para
la unidad de las leyes” (citado por Geymonat, 1987: 65).
Esto significa que los diversos lenguajes científicos podrían
ser reducidos a un lenguaje base, denominado “fiscalismo”.
Actividad necesaria, según el positivismo lógico, pues la
tecnificación de los lenguajes científicos, relacionada con
las metodologías y los instrumentos de investigación de
las diversas ciencias, obligaba a la unidad de los lenguajes
científicos para buscar su integración.
Esta búsqueda de la ínter y transdisciplinariedad, a
través de un lenguaje común entre las ciencias y discipli-
nas, sigue siendo una vía de encuentro, si bien ya no bajo
la tutela del positivismo lógico. Aun, por ejemplo, dentro
del paradigma de la complejidad hay quienes trabajan en
esta perspectiva, tal como John Holland, quien propone
siete conceptos básicos que permiten estudiar y explicar
a todos los sistemas complejos adaptativos: agregación,
marbeteado o etiquetado, no-linealidad, flujos, diversidad,
modelos internos y bloques de construcción (2004: 25-55).

Unificación o articulación por medio de un método


compartido
Además, el intento de unificación de las leyes científicas
tuvo otra serie de dificultades relacionadas con el método,

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para decirlo en una sola palabra. Es decir, serios proble-


mas se presentaban al intentar vincular los conocimientos
científicos y disciplinares que desprendían sus resultados
de procedimientos metodológicos con distintas categorías y
rigor, utilizando disímbolos tipos de datos e instrumentos
técnicos de análisis que partían de diversas concepciones
ontológicas y epistemológicas de la realidad y que delimi-
taban sus criterios de verdad desde distintos puntos de
vista, etcétera.
Si bien desde el surgimiento de la ciencia moderna se
iniciaron las discusiones en torno a un método científico
común para todas las ciencias, fue en la segunda mitad
del siglo xx cuando se avivó una nueva discusión, sobre
todo a partir de la obra de Karl Popper (1902-1994). Este
pensador afirmaba que las ciencias proceden en el fondo
con un solo método, a pesar de su aparente diversidad de
métodos específicos. Este método común es el método de
la falsación, es decir, es el procedimiento mediante el cual
toda premisa que se afirma como científica puede siempre
estar en posibilidades de someterse a ser contrastada con la
realidad empírica, es decir, a sujetarse a pruebas para ver
si es falsa. El psicoanálisis y el marxismo, según Popper,
no son auténticas ciencias por no satisfacer este criterio de
falsabilidad (Popper, 2006).
La insistencia por avanzar en la unificación o articulación
de los conocimientos científicos seguía siendo insatisfac-
toria. Los positivistas habían sostenido como criterio de
ligazón el hacer compaginar las leyes, los neopositivistas
insistieron en el criterio de cientificidad de la verificabilidad
empírica —donde ocupaba un papel central el lenguaje—
y, para el racionalismo lógico de Popper, el criterio de más
fácil aplicación era la falsabilidad de los enunciados con la
realidad fáctica.
Sin embargo, este nuevo intento de articulación de las
ciencias presentaba otro problema: el proceso de falsación

62
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

podía reconocer la existencia simultánea de dos o más teo-


rías que pudieran haber pasado las pruebas empíricas y,
por tanto, seguir siendo provisionalmente válidas, al menos
hasta que llegara el momento en que alguien demostrara lo
contrario. De esta manera, el peligro con la propuesta del
racionalismo de Popper era que la integración del conoci-
miento se convierta en una batalla entre teorías.
Por otra parte, el criterio de falsación, propuesto por
Popper, implicaba un continuo devenir o una construcción
permanente y sin fin en torno a las ciencias y su articulación.
Desde otras perspectivas, completamente distintas, tam-
bién se ha buscado los enlaces ínter o transdisciplinares a
través de un método general común. La extensa obra en seis
tomos de Edgar Morin, titulada El método, es un ejemplo
de esta estrategia.8 En este caso, Morin propone una serie
de principios para la construcción u organización de un
conocimiento complejo (Morin, 2015).

Unificación o articulación a través de la dinámica


de la ciencia y la técnica, exigida socialmente
Esta nueva visión hacia la síntesis de los conocimien-
tos científicos y técnicos deja de lado, en cierto sentido,
las búsquedas interdisciplinares a través de las leyes, la
unificación del lenguaje o la unidad del método. Más bien,
voltea la mirada hacia el exterior de las ciencias mismas
para buscar su articulación, pues descubre que los diversos
agentes sociales de una determinada configuración histórica
o, más ampliamente dicho, la cultura, es la que desencadena
los encuentros y lazos entre las ciencias y disciplinas para
dar cuenta de sus necesidades o aspiraciones en diversos
ámbitos, tanto materiales como no materiales.

8. Si bien puede remitirse el lector a la obra de El método, también puede acceder


a un reciente libro de Morin donde sintetiza las intenciones que estuvieron detrás
de esta gran obra, así como su contenido. Cf. Morin, Edgar. (2015). L’aventure de
La Méthode.

Teoría y Debate No. 80


63
Enrique Luengo González


Esta estrategia de articulación del conocimiento se centra


en lógica social de las situaciones-problema que requieren
resolverse en su complejidad, no en la lógica interna del
sistema de las disciplinas científicas (Lenoir, 2013: 68).
Tal como lo señalamos, en esta búsqueda de encuentros
la ciencia no se guía por objetos, campos o áreas de conoci-
miento, sino que se orienta prioritariamente a la solución de
problemas. Rolando García, físico y epistemólogo argentino,
escribe que el propósito de la investigación empírica de sis-
temas complejos es hacer una investigación interdisciplinar
para diagnosticar desde su raíz los problemas, ya sea para
prevenirlos o para generar políticas que los contrarresten.
Añade García que uno de los riesgos para dar respuesta a los
problemas que los investigadores enfrentan es fragmentar
los problemas, estudiarlos por sectores y realizar simples
adiciones a estudios parciales. Por el contrario, la inter-
disciplina es necesaria y no requiere marcos conceptuales
estrechos, sino enfoques que permitan la interacción de
elementos o subsistemas provenientes de diversos campos
disciplinares (2008: 110 y 101).
Dicho de otra manera, la respuesta a los problemas de
nuestra realidad nos obliga a avanzar hacia la síntesis,
pues son estas respuestas graduales, dinámicas y, provi-
soriamente, cada vez más interrelacionadas, lo que nos
lleva a la articulación de conocimientos tecnocientíficos.
Esto significa, en términos llanos, que conocimientos cien-
tíficos y técnicos compartidos irán dando cada vez más
respuestas ínter y transdisciplinares para la resolución de
los problemas que vivimos y enfrentaremos los humanos.
Así, por ejemplo, se preferirán respuestas elaboradas por
equipos de investigadores ínter o transdisciplinares, más
que respuestas disciplinares, por más destacados que sean
los científicos y los técnicos que pretendan ofrecer soluciones
(Pohl et al., 2010: 267-270).

64
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

Aquí la transdisciplina, más que la interdisciplina, tiene


un papel destacado, pues una de sus vertientes o enfo-
ques la entiende como la interrelación entre las ciencias,
las técnicas y los conocimientos de los grupos sociales no
científicos. Siendo estos últimos los que, aunados a los
científicos y técnicos, ofrecen información y participan en
los proyectos para la elaboración de novedosos productos o
para dar respuesta a un problema social —por ejemplo, el
diseño de un producto de limpieza menos contaminante de
los recursos hídricos o la elaboración de una nueva política
pública, o bien, la respuesta a la escasez del suministro de
agua en una ciudad (Thompson, 2001).
No debemos pensar que el avance en la articulación de
los conocimientos nos ayuda sólo a la solución de problemas
sociales de las mayorías, pues también la dinámica de la
economía capitalista y los centros políticos de poder hacen
uso de esta estrategia de articulación, generando otras
formas de explotación y extracción de los recursos natu-
rales, creando más productos y necesidades de consumo,
manipulando los intereses y opinión de la ciudadanía y los
votantes, y, en fin, pretendiendo someter a las poblaciones
a sus propios beneficios.

Unificación o articulación debido a problemas


interdisciplinarios de frontera
Lo anterior vinculación entre ciencia, técnica y sociedad
se pone de manifiesto, y ya lo está haciendo, en el continuo
multiplicarse de las ciencias de frontera y, asimismo, valga
la redundancia, en los problemas de frontera, es decir, que
al ser novedosos y presentar varios aspectos intrincados
requieren de un trabajo con abordajes teórico-metodológicos
interdisciplinares.
Nuevas ciencias de frontera las encontramos en las
ciencias del espacio, ciencias de la tierra, ciencias de la
vida, ciencias cognitivas, ciencias de la salud, etcétera

Teoría y Debate No. 80


65
Enrique Luengo González


(Maldonado: 2015: 29) y también lo son la biopolítica, la


bioeconomía, la neurobiología vegetal, etc. Por su parte,
ejemplos de problemas de frontera, necesariamente ínter o
transdisciplinares, son las respuestas al cambio climático,
las alternativas ante las migraciones masivas continenta-
les, la contaminación de los océanos, la vida humana en los
exoplanetas, etc. Los componentes que hay que considerar
y conjuntar para el estudio de tales problemas obligan a
la necesidad de trabajar colaborativamente en equipos de
investigación con diversa formación y habilidades.
Recordemos que el problema no es un dato de la realidad
empírica, sino el resultado de una problematización que ela-
bora un sujeto o un grupo de sujetos cognoscentes. En otras
palabras, los individuos, grupos y colectividades humanas
problematizan sus experiencias. Y esas experiencias las pro-
blematizan a partir de sus propios sistemas de pensamiento
—referentes mentales, sociales, culturales y cognitivos—.
Al cambiar estos referentes, nuevas preguntas formularán
problemas de distinta manera, es decir, un nuevo paradigma
condiciona la problematización o las preguntas para una
determinada realidad (Rodríguez, 2016: 132 y 133).
Esto último se vincula con una reciente alternativa de
articulación entre las ciencias y disciplinas que cada vez
cobra más fuerza, particularmente en lo que va del siglo
xxi. Me refiero a la propuesta de nuevos paradigmas del
conocimiento o a nuevos principios epistemológicos sobre
el conocimiento de la realidad.

Unificación o articulación en torno a un conjunto


de principios epistemológicos compartidos o un
nuevo paradigma de conocimiento
Una propuesta más, que tiene una creciente aceptación
en distintos campos del conocimiento científico, es el cues-
tionamiento al modelo convencional o tradicional de hacer
ciencia, lo que ha conducido a la propuesta de un nuevo

66
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

paradigma científico. Si bien han existido planteamientos


vanguardistas o distintos al proceder de la ciencia normal,
desde la aparición de la ciencia moderna, es a partir de los
últimos decenios del siglo xx cuando esta perspectiva se ha
hecho más visible y está afincando sus nichos para institu-
cionalizarse —centros de investigación, nuevos programas
académicos, avances teóricos y metodológicos, etcétera.
El paradigma de la complejidad, si bien no es la única
propuesta contemporánea que implica necesariamente el
trabajo ínter y transdisciplinar, es uno de los ejemplos más
notorios que en nuestros días está revolucionando la manera
de concebir y hacer ciencia. Tal como afirma Edgar Morin:
“para articular y organizar, es necesario una reforma del
pensamiento” (Morin y Le Moigne, 1999: 259). Dicho llana-
mente, el paradigma de la complejidad es una alternativa
más que invita a la síntesis de conocimientos. Veamos a
continuación con mayor detenimiento en qué consiste esta
propuesta.

La emergencia de la complejidad

Desde hace algunos pocos decenios ha ido surgiendo y


ampliando su presencia lo que se ha denominado o pre-
tende llamarse el paradigma de la complejidad. Dicho en
otras palabras, ha venido emergiendo un grupo de diversos
enfoques, modelos de ciencias y disciplinas, de producción
teórica e investigación empírica, de reflexión epistemo-
lógica y ética sobre el conocimiento, de procedimientos y
herramientas, de visiones integrales de la realidad o de
percepciones que buscan articular e integrar diversos tipos
de saberes. El énfasis de este paradigma viene puesto en
los conjuntos, articulaciones o síntesis de conocimientos de
fenómenos, situaciones o procesos de la realidad. De ahí
que a sus diferentes versiones se les conozca también como
enfoques sistémicos, organicistas, ecológicos y holistas,

Teoría y Debate No. 80


67
Enrique Luengo González


para contrastarlos con las corrientes científicas que han


enfatizado el conocimiento de las partes, las cuales son
concebidas desde esta nueva perspectiva como mecanicistas,
reduccionistas y atomistas (Capra, 1998: 37).
El estudio de la complejidad, por tanto, ha sido un tema
de las ciencias contemporáneas, pero también un asunto
vinculado a la reflexión filosófica, ética y política. Es más,
pudiéramos añadir que también ha sido una aportación para
comprender desde otras miradas, en el espacio que existe
entre las fronteras del conocimiento científico y no científico,
temas como la salud, la psique humana y diversos tipos de
cosmovisiones que pretenden responder las preguntas sobre
el estar y actuar en el mundo.
La complejidad está presente en las ciencias políticas y
sociales, aunque ya ciertos clásicos hacen referencia a la
interretroacción entre procesos y componentes de diversa
índole, como es el caso destacado de Karl Marx y algunos
marxistas como George Lukács o Lucien Goldman que se
interesaron en desarrollar una teoría del conocimiento
desde esta perspectiva; Max Weber y algunos de los segui-
dores de la sociología comprehensiva; o Norbert Elías con
sus estudios de psico y sociogénesis. Actualmente existen
varios trabajos que dan cuenta de la presencia creciente
de las teorías de la complejidad en las ciencias sociales y
políticas; por ejemplo, Castellani y Halferty (2009), Jörg
(2011) y Maldonado (2016, 2018).
El paradigma de la complejidad está constituido por
una diversidad de teorías que asumen la complejidad de la
realidad y de su respectiva cognición. Se habla de teorías
de la complejidad, en plural, porque por el momento no
existe una visión unificada ni una síntesis de este para-
digma en construcción. Además, la noción de complejidad
es un concepto con historia y tiene connotaciones distintas
en algunas disciplinas y en el lenguaje común, por lo que

68
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

no existe actualmente una definición consensuada ni un


acuerdo unánime de cómo medirla u observarla.
Por tanto, el paradigma de la complejidad, la complejidad
en general o, simplemente, la complejidad, en su estado
actual de desarrollo es identificada más como un marco de
referencia que como una teoría unificada (Byrne y Calla-
ghan, 2014: 79).
La noción de complejidad, en una primera aproximación
remite a un conjunto (totalidad, sistema, organización o
unidad) compuesto por elementos heterogéneos articulados
entre sí de manera orgánica (o sistémica) y en constante
proceso de transformación. En este sentido, la complejidad
se opone a la dispersión o disolución, pues supone un prin-
cipio que implica pensar en el mantenimiento y, a la vez,
transformación de los fenómenos o sistemas organizados.

Diversidad creativa de la complejidad9


En una concepción amplia e inclusiva, que privilegia las
confluencias de distintas vertientes que pueden incluirse
en el paradigma de la complejidad, podemos identificar: el
pensamiento o enfoques sistémicos, el pensamiento complejo
y las ciencias de la complejidad.
Todas estas vertientes mencionadas hacen referencia a la
complejidad y se autoconciben como propuestas complejas.
Describimos a continuación de manera sucinta cada una
de ellas:
• El pensamiento o enfoques sistémicos. Es una de las
primeras vertientes que se refirió a la complejidad de
los sistemas —físicos, biológicos, humanos, sociales y

9. Un seguimiento detallado sobre las distintas vertientes de la complejidad, así


como de sus ramificaciones y conexiones desde 1940 a 2020 lo ha realizado
Brian Castellani. Un mapa donde se puede visualizar gráficamente lo anterior y
el cual este autor periódicamente actualiza se puede encontrar en https://www.
art-sciencefactory.com/complexity-map_feb09.html. Los interesados en ciencias
sociales también pueden consultar la historia de las propuestas de la complejidad
en la sociología en el libro de Castellani y Hafferty (2009).

Teoría y Debate No. 80


69
Enrique Luengo González


artificiales—, que los piensa en términos de conectivi-


dad, relaciones y contexto. Es decir, entiende los sis-
temas como totalidades integradas cuyas propiedades
no pueden reducirse a sus partes y que en conjunto
producen propiedades emergentes. El pensamiento sisté-
mico pone atención a las redes de relaciones imbricadas
dentro de redes mayores, las cuales se interrelacionan,
a su vez, con un contexto, entorno o medio ambiente.
• El pensamiento complejo. Esta vertiente de corte más
epistemológica o de un método general ofrece ciertos
principios generativos del conocimiento, es decir, criterios
básicos que posibilitan la generación del conocimiento
complejo y de sus operaciones cognitivas. Asimismo,
elabora grandes teorías abarcativas sobre la complejidad
de la realidad. Edgar Morin es considerado como uno de
los pilares o padres del pensamiento complejo.
• Las ciencias de la complejidad. Éstas se conciben como
ciencias de la síntesis. Para este propósito privilegian
como herramientas de trabajo un conjunto de modelos
de simulación, algoritmos y formalismos a través de
recursos computacionales o informáticos que permiten
la aplicación de sus resultados a problemas concretos.
Ejemplos de estas ciencias son: la termodinámica del no
equilibrio, la teoría del caos, los fractales o geometría
fractal, la vida artificial y las ciencias de redes.

Otras vertientes de la complejidad que pudieran sumarse


a estas principales avenidas y que de alguna manera se
relacionan con ellas, son:
• El paradigma ecológico. Frente a una visión del mundo
que desconecta patológicamente al ser humano con sus
fundamentos físico-biológicos —es decir, con la natura-
leza— ha ido construyéndose con determinación y fuerza
el llamado paradigma ecológico. Este paradigma se ha
venido elaborando no sólo con las críticas al modelo

70
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

depredador de la civilización occidental, sino también


con las aportaciones de nuevas teorías y disciplinas
científicas como la ecología, el pensamiento sistémico,
la teoría de sistemas vivos y la termodinámica. Es una
vertiente que pretende la comprensión de los complejos
y altamente integrados sistemas vivos, los cuales se
interrelacionan en varios niveles.
• Los enfoques holistas. Existen diversos derroteros de
exploración en esta aproximación, algunos de ellos
intrépidos. La característica principal de la complejidad
en esta búsqueda es el énfasis en concebir e interpretar
la realidad como un todo, de ahí su nombre, holismo.
Escuchamos hablar en esta vertiente de la salud holista,
de la conciencia holista o de una visión holista de la
realidad física —por ejemplo, la totalidad imbricada
de David Bohm (1998).

Pautas comunes en las vertientes de la complejidad


Pudiera sostenerse que hay pautas que conectan a las
distintas vertientes de la complejidad en el uso de términos,
premisas y antecesores de la complejidad. Es decir, hay una
serie de similitudes en la formulación de un cúmulo de nuevos
conceptos o de un nuevo lenguaje necesario para observar,
pensar y actuar sintéticamente en torno a la realidad.
Así, la complejidad en sus diversas vertientes remite a las
ideas o conceptos que favorecen la concepción de conjuntos
en procesos de transformación, tales como (co)evolución,
interacción, retroacción, no linealidad, emergencia, sistemas
fuera de equilibrio, orden/desorden, autoorganización, entre
otros conceptos.10 Si bien, la manera como se define cada uno

10. Dado el propósito de este trabajo no desarrollamos la definición general


y particular de estos conceptos. Para ello remitimos a algunas lecturas clásicas
y otras nuevas de autores identificados con estas diversas vertientes. Cf. Lewin
(1995), Morin (1982, 1990), Garrido et al. (2007), Capra (1998), Tom Jörg (2011)
Byrne y Callaghan (2014).

Teoría y Debate No. 80


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Enrique Luengo González


de estos términos tiene o puede tener un matiz específico


en cada una de estas aproximaciones. Sin embargo, una
mínima coherencia con la complejidad obliga a observar no
sólo las pautas que conectan, sino además las diferencias
que se presentan entre sus diversas vertientes.
También es posible señalar algunos principios o rasgos
básicos que comparten distintas versiones de la comple-
jidad, si bien, tal como lo señalé, pudiera haber algunas
connotaciones particulares en algunas de las vertientes.
Algunos de los principios de la complejidad sobre las cuales
existen ciertas semejanzas o similitudes, que quisiera seña-
lar a manera de ejemplo, son las siguientes:11
La complejidad como síntesis y potencial integrativo.
• La visión ínter y transdisciplinar.
• La oposición a la ciencia normal o a la ciencia moderna
convencional.
• Los sistemas u organizaciones en no equilibrio y com-
plejidad creciente.
• El estudio del cambio y el papel del tiempo.
• La no-linealidad de la realidad y la incertidumbre.
• La revisión de la causalidad clásica y la complejidad.
• La capacidad autoorganizativa de los sistemas y el sur-
gimiento de emergencias.

En resumen, lo que deseo destacar es que la complejidad es


un pensamiento y un conocimiento de síntesis, pues piensa
en sistemas, en tramas de relaciones y retroacciones, en
vínculos de mutua influencia con su entorno, en autopro-
ducción e innovación de los sistemas, en procesos evolutivos
de complejidad creciente, etc. Todo lo cual requiere para su
estudio más y mejor ínter y transdisciplina.

11. Señalo brevemente sólo algunas características compartidas, dado el limitado


espacio disponible de este documento.

72
Hacia la síntesis de conocimientos. Interdisciplina, transdisciplina y complejidad

Conclusiones

Tal como hemos podido observar, existe una tendencia


que va avanzando, a lo largo del último siglo y lo que lleva-
mos del presente, en la articulación de conocimientos com-
partidos para poder entender y poder actuar sobre diversas
problemáticas de la realidad. Este dinamismo ha seguido
varias estrategias en la historia reciente de las ciencias y
disciplinas: unificar o articular leyes, lenguajes, métodos o
principios epistémicos, o bien, enlazarse dada la necesidad
de ofrecer innovadoras respuestas científicas y técnicas a
diversos requerimientos sociales o para poder enfrentar
emergentes problemas de frontera.
Estas diversas estrategias sintéticas de abordajes ínter y
transdisciplinares actualmente están presentes en las diver-
sas vertientes del paradigma de la complejidad. Es decir, en
alguna de las distintas versiones de la complejidad podemos
encontrar los intentos de enlazamiento de ciencias y disci-
plinas a través de leyes, lenguajes, métodos, principios epis-
témicos, abordaje de problemas y búsqueda de alternativas
de solución. Ante este dinamismo es necesario reflexionar
sobre las implicaciones políticas y éticas de la complejidad,
tal como nos lo propone Carlos Eduardo Maldonado en uno
de sus escritos (2013). A la vez, es fundamental profundizar
sobre las condiciones sociohistóricas y las confrontaciones
que se están expresando en el conocimiento entre quienes
desean mantener la lógica socioeconómica y política del
capitalismo dominante y los esfuerzos emancipatorios que
se multiplican en diversos escenarios.
El desafío del conocimiento sigue su marcha, aún quedan
muchos retos pendientes y otros muchos todavía no ima-
ginados están por aparecer. Sin embargo, según el rápido
recorrido que hemos visto, el camino de la síntesis de las
ciencias, disciplinas y otros saberes es la vía actualmente
más prometedora para un mayor y mejor conocimiento.

Teoría y Debate No. 80


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Enrique Luengo González
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