INDÍCE
1. DEDICATORIA .......................................................................................................... 3
2. INTRODUCCIÓN ...................................................................................................... 4
CAP. 1 LOS ESPONSALES O PROMESA RECÍPROCA DE MATRIMONIO................ 5
3. ESPONSALES: ......................................................................................................... 5
1.3. ETIMOLOGÍA:........................................................................................................ 5
1.2. DEFINICIÓN: ......................................................................................................... 5
1.3. NATURALEZA JURÍDICA: .................................................................................... 5
1.4. EFECTOS: ............................................................................................................. 7
CAP.2. EFECTOS DE LA RUPTURA DE PROMESA MATRIMONIAL .......................... 8
4. EFECTOS DE LA RUPTURA DE LOS ESPONSALES: .......................................... 8
2.1 INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS Y PERJUICIOS: ............................................ 8
1.4. REVOCACIÓN DE LAS DONACIONES: ............................................................ 11
2.4. FORMAS DE EXTINCIÓN DE LOS ESPONSALES: ......................................... 12
5. CONCLUSIONES.................................................................................................... 13
6. WEBGRAFÍA ........................................................................................................... 14
1. DEDICATORIA
A mis padres, por estar conmigo,
por enseñarme a crecer y a que si
caigo debo levantarme, por apoyarme
y guiarme, por ser las bases que me
ayudaron a llegar hasta aquí.
2. INTRODUCCIÓN
Comentar brevemente la institución jurídica de “Los Esponsales”, a fin de
contribuir de alguna forma con su necesaria difusión, no con el objeto de
enfrascar a los exprometidos o exnovios en disputas legales interminables a
causa del incumplimiento de la promesa de contraer matrimonio,sino de contar
con una herramienta preventiva y disuasiva que puede coadyuvar a que se
adopten decisiones más pensadas y razonadas. Es decir, desde la óptica de
promover mayor consciencia y responsabilidad en la toma de decisiones de gran
trascendencia, como lo es el comprometerte en matrimonio; en tanto una mala
decisión puede eventualmente generar un perjuicio patrimonial o moral que
resarcir o devenir en un inminente divorcio, a corto o mediano plazo.
Dicho esto, y a efectos de comprender el tenor de los artículos que regulan
específicamente la fi gura jurídica de los esponsales en nuestro Código Civil
(arts. 239 y 240), corresponde que realice una breve introducción sobre la
materia de comentario y análisis, que permita comprender el propósito jurídico
de la misma y consecuente aplicación en nuestra vida diaria. Es así como
abordaré a continuación, el concepto y evolución histórica, la naturaleza y los
efectos jurídicos del incumplimiento de la promesa esponsalicia, a saber:
El artículo 239 de nuestro Código Civil vigente la define como “la promesa
recíproca de matrimonio”, algo similar al texto normativo del Código Civil
antecesor (de 1936) que la denominó “promesa de matrimonio mutuamente
CAP. 1 LOS ESPONSALES O PROMESA RECÍPROCA DE MATRIMONIO
Artículo 239°
La promesa recíproca de matrimonio no genera obligación legal de
contraerlo. Ni de ajustarse a lo estipulado para el caso de incumplimiento de
esta.
COMENTARIO:
3. ESPONSALES:
1.3. ETIMOLOGÍA:
La palabra esponsales “viene del neutro plural latino sponsalia (ceremonia
de promisión para un matrimonio). La palabra sponsalia se deriva de sponsus y
sponsa (prometido y prometida), y estos son formas del participio del verbo
spondere (PROMETER)”. Por lo que etimológicamente la palabra esponsales
significa prometerse recíprocamente en matrimonio.
1.2. DEFINICIÓN:
Por esponsales se conoce a la promesa mutua de matrimonio que realizan
un hombre y una mujer, que no tiene una formalidad estipulada, por lo que puede
celebrarse verbalmente o de manera escrita. En este sentido, “se denomina
esponsales a la promesa que mutuamente se hacen hombre y mujer de contraer
matrimonio en el futuro”.
1.3. NATURALEZA JURÍDICA:
La doctrina no es unánime en lo que respecta a la naturaleza jurídica de
esta institución, por lo que es conveniente desarrollar las posturas que tienen
mayor relevancia doctrinal en razón a lo desarrollado por Hurtado González:
1.3.1. TEORÍA DE LA OBLIGACIÓN NATURAL:
Esta postura niega a los esponsales toda relevancia jurídica, al sostener
que su celebración y cumplimiento importan solamente en la conciencia y honor
del individuo. Siendo que para el derecho peruano esta teoría no es aplicable,
debido a que el incumplimiento de la promesa de matrimonio puede generar una
indemnización por daños y perjuicios.
1.3.2. TEORÍA DEL HECHO SOCIAL:
Esta postura afirma que el vínculo que generan los esponsales es
equiparable a una relación de amistad la que solo genera una relación de hecho
de naturaleza social. Al ser los esponsales un mero hecho social, se limita el
cumplimiento de la obligación al plano moral del individuo. Siendo que de esta
manera se niega que los esponsales sean un negocio jurídico.
1.3.3. TEORÍAS EXTRACONTRACTUALES:
Esta postura tiene variantes diferentes, pero coinciden en el hecho de que
los esponsales no son un contrato, debido a su naturaleza; en lo que se refiere
a la obligación de indemnizar por haber roto la promesa de matrimonio, la
justifican en el hecho de que esta indemnización tiene su origen en el daño que
se ocasionó, no teniendo nada que ver con el compromiso. Por este motivo, el
daño que se resarce no es más que un daño extracontractual.
1.3.4. TEORÍAS CONTRACTUALES:
Al igual que en el caso anterior, esta variante tiene diversas posturas, pero
en esta ocasión solo mencionaré dos la postura que equipara a los esponsales
a un precontrato y la que señala que es un contrato de derecho de familia.
1.3.4.1. PRECONTRATO:
Esta postura ve a los esponsales como una suerte de contrato preparatorio
o preliminar, al contrato definitivo que será el matrimonio. En este sentido se
señala que los esponsales no pueden ser considerados como un acto autónomo,
sino solo como una etapa preliminar de otro, que sería el matrimonio.
1.3.4.2. CONTRATO DE DERECHO DE FAMILIA:
Esta postura señala que, si con el rompimiento de la promesa de
matrimonio se causa un daño, entonces la promesa es la fuente de la obligación,
entonces la reparación no es extracontractual, sino de naturaleza contractual.
Asimismo, señala que los esponsales es un contrato bilateral, extrapatrimonial
de contenido fundamentalmente familiar, por lo que sería un contrato de derecho
de familia. Siendo esta naturaleza diferente a la patrimonial la que justifica que
se no se pueda obligar a alguno de los promitentes a la celebración del
matrimonio, debido a que este tampoco es un contrato patrimonial, pero si puede
desencadenar una reparación económica por la imposibilidad del cumplimiento.
1.4. EFECTOS:
En virtud del artículo en análisis, la celebración de los esponsales no a
obliga a ninguno de los promitentes a contraer matrimonio, así como tampoco lo
obliga a dar cumplimiento de la penalidad que pueda haberse establecido para
el caso de incumplimiento.
Esto quiere decir que, en nuestra legislación, como en muchas otras como
la de Chile o México, no se toman en cuenta las penalidades que pudieron haber
quedado establecidas en la celebración de los esponsales, para el caso de que
uno de los prometidos desistiera de la intención de casarse con el otro.
Es pertinente señalar que la ruptura de la promesa de manera unilateral, si
puede tener efectos jurídicos, como veremos en el análisis del artículo siguiente.
CAP.2. EFECTOS DE LA RUPTURA DE PROMESA MATRIMONIAL
ARTÍCULO 240:
Si la promesa de matrimonio se formaliza indubitablemente entre personas
legalmente aptas para casarse y se deja de cumplir por culpa exclusiva de uno
de los promitentes, ocasionando con ello daños y perjuicios al otro o a terceros,
aquél estará obligado a indemnizarlos.
La acción debe de interponerse dentro del plazo de un año a partir de la
ruptura de la promesa.
Dentro del mismo plazo, cada uno de los prometidos puede revocar las
donaciones que haya hecho en favor del otro por razón del matrimonio
proyectado. Cuando no sea posible la restitución, se observa lo prescrito en el
artículo 1635.
ANÁLISIS:
4. EFECTOS DE LA RUPTURA DE LOS ESPONSALES:
Tal y como se ha desarrollado en el análisis del artículo precedente, el
celebrar los esponsales, no puede obligar a ninguna de las partes a contraer
matrimonio, si es que esa no es su voluntad, por lo que cualquiera de los dos o
ambos pueden incumplir con este compromiso.
El presente artículo señala que, en caso de producirse la ruptura de la
promesa de contraer matrimonio, por causa exclusiva de uno de los promitentes
y con este actuar se le ha generado un perjuicio al otro, entonces esta obligado
a indemnizarlo. Siendo el plazo para interponer esta acción indemnizatoria la de
un año.
También se otorga el plazo de un año para que los promitentes puedan
revocar las donaciones que se hayan hecho en razón del matrimonio proyectado.
2.1 INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS Y PERJUICIOS:
Para que uno de los promitentes o terceros puedan demandar el pago de
una indemnización por daños y perjuicios, es necesario que se cumplan los
siguientes requisitos:
1.1.1. SE DEBE PROBAR LA FORMALIZACIÓN INDUBITABLE DE LOS
ESPONSALES:
Al no existir formalidad alguna para la celebración de los esponsales, estos
pueden celebrarse de manera verbal o escrita. Comúnmente la promesa de
matrimonio se celebra de manera verbal entre los promitentes, lo que puede
generar que sea más difícil la probanza de la celebración de los esponsales; pero
sin duda puede llegarse a acreditar con testigos, mensajes escritos o
electrónicos, los partes de la boda, etc.
1.1.2. AMBOS PROMITENTES DEBEN SER ENTRE SÍ APTOS
LEGALMENTE PARA CASARSE:
El código civil ha establecido como requisito que ambos promitentes deben
ser aptos legalmente entre sí para contraer matrimonio, con la finalidad de poder
accionar la indemnización por daños y perjuicios, siendo que esta situación no
debería un requisito de validez de los esponsales. Afirmación que se
complementa con el hecho de que con los esponsales ninguno de los
promitentes puede ser obligado a contraer matrimonio, por tal motivo no puede
exigirse que se cumpla con los requisitos para este.
Teniendo en cuenta lo antes desarrollado, parece que el código civil ha
adoptado la teoría extracontractual de la naturaleza jurídica de los esponsales,
debido a que realizando una interpretación sistemática de esta institución se
puede llegar una decisión justa, la que deviene en el fin del derecho.
Esto es así porque, si el promitente culpable, ha tenido un impedimento
matrimonial que él conoció, pero ocultó, el promitente inocente no podría solicitar
la indemnización por daños y perjuicios por esta vía, que tiene un plazo de
prescripción de un año; pero si podría solicitar una indemnización
extracontractual que tiene un plazo de prescripción de dos años.
En caso se afirme que el código acoge una teoría contractual de los
esponsales y se da el caso expuesto previamente, entonces el promitente
inocente al no poder demandar indemnización por esta vía, ni por la vía de
responsabilidad extracontractual, tendría que demandar la nulidad del acto
jurídico de esponsales, para poder de esta manera llegar a discutir el tema de la
reparación civil. Siendo esto así, se impondría una suerte de sanción al
promitente inocente por un hecho que no era de su responsabilidad.
1.1.3. SE DEBE PROBAR LA CULPA EXCLUSIVA DE UNO DE LOS
PROMITENTES:
Este requisito señala que no vasta con la mera alegación de culpa, por parte
de uno de los promitentes, sino que hay que acreditar su existencia, así como
que es exclusiva de uno de ellos.
Es necesario precisar, que no se puede tomar por promitente culpable a
aquel que se niega a contraer matrimonio, porque este puede tomar la decisión
de romper los esponsales como consecuencia de las acciones negativas del
promitente culpable. Siendo que esto trae a discusión cuales son las acciones
que pueden justificar este accionar.
En caso la culpa sea compartida, no se podrá ejercer esta acción.
1.1.4. SE DEBE ACREDITAR EL DAÑO:
El daño que se tiene que acreditar puede ser daño patrimonial, o moral. En
el caso del daño emergente, se deberá resarcir todos los gastos en que el
promitente inocente haya incurrido con motivo del matrimonio, como pueden ser
los gastos de la ceremonia matrimonial que ha sido frustrada.
Los daños morales también pueden ser pasibles de resarcimiento, si es que
se ha ofendido la dignidad, estima, reputación, etc. del promitente inocente;
como puede ser el caso de la novia que fuera dejada en el altar frente a todos
los invitados. Podría demandarse también por afectación al proyecto de vida,
que había sido asumido por uno de los promitentes ante la celebración de los
esponsales.
No hay que dejar de mencionar que terceros pueden demandar
indemnización por daños y perjuicios, al promitente culpable. En esta figura
considero que el daño a probar debe ser patrimonial, debido a que el daño moral
recae exclusivamente en el promitente inocente, quien es el único afectado por
la ruptura de los esponsales. Esta reparación a terceros podría solicitarse, por
ejemplo, cuando los padres del promitente inocente hayan incurrido en gastos
de la boda que no podrán recuperar por otra vía.
1.1.5. PLAZO:
El plazo de prescripción del derecho indemnizatorio es de un año a partir
de la ruptura de la promesa.
1.4. REVOCACIÓN DE LAS DONACIONES:
Tal como prescribe la norma, en caso hubieren existido donaciones hechas
entre los promitentes con motivo del matrimonio, estas podrán ser revocadas.
Para lo cual tiene el plazo de un año a partir de la ruptura de los esponsales.
Complementariamente, será aplicable el artículo 1635 del código civil, el
que prescribe:
Invalidada la donación se restituye al donante el bien donado, o su valor de
reposición si el donatario lo hubiese enajenado o no pudiese ser restituido.
Si el bien donado se halla gravado, el donante libera el gravamen pagando
la cantidad que corresponda y se subroga en los derechos del acreedor.
Respecto a este punto, es importante señalar que solo se pueden revocar
las donaciones hechas con motivo de la boda, lo que excluye las donaciones que
se puedan interpretar fueron destinadas para otro fin. En este sentido es
necesario distinguir entre cosas que fueran a usarse en un matrimonio (como
una lavadora, refrigerador, etc.), de las cosas de uso personal (como ropa,
maquillaje, etc.).
2.4. FORMAS DE EXTINCIÓN DE LOS ESPONSALES:
A decir de Varsi Rospigliosi, los esponsales se pueden extinguir en razón
de:
• Celebración del matrimonio: La celebración del matrimonio hace que los
esposos pasen a ser cónyuges, extinguiendo entre ellos la institución
esponsalicia. Es la promesa recíproca de matrimonio cumplida,
efectivizada.
• Incapacidad sobrevenida de uno de los promitentes.
• Acuerdo conjunto: Los novios deciden la ruptura de la promesa de
matrimonio. La manifestación de voluntad recíproca de los esponsales de
poner fin a la promesa de matrimonio, lo cual implica en la mayoría de las
veces, el fin de la relación intersexual.
• Decisión unilateral: Tal supuesto desencadena los efectos que el
ordenamiento jurídico establece para la ruptura de la promesa de
matrimonio por causa exclusiva de uno de los promitentes.
• Muerte: La muerte pone fin a la relación intersexual, por tanto, pone fin a
la institución esponsalicia
5. CONCLUSIONES
Los esponsales serían de gran utilidad práctica, no solo ante un manifiesto
perjuicio ocasionado con motivo del quebrantamiento unilateral de la promesa
esponsalicia, sino también ante escenarios en los cuales uno de los prometidos
falte a sus obligaciones calificadas a veces como “secundarias” (llevando una
vida escandalosa o licenciosa) sin pretender desconocer su compromiso
matrimonial.
Desde mi punto de vista los esponsales constituyen una institución especial
del Derecho de Familia, que podría ser de gran utilidad para los fines del
matrimonio, en la medida que esta también sea difundida y conocida por los
contrayentes, lo cual no solo la vuelve inoperativa de por sí, sino que
principalmente no coadyuve a la toma de decisiones más razonadas y
sopesadas de lo que respecta al compromiso de contraer matrimonio.
De los artículos 239 y 240 del Código Civil que regulan lo relativo a los
esponsales, parece desprenderse que la tesis que imperaría es la
contractualista, toda vez que a la institución jurídica
de los esponsales se le aplicarían las disposiciones generales de las
relaciones
contractuales.
6. WEBGRAFÍA
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239-promesa-reciproca-de-matrimonio/
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240-efectos-de-la-ruptura-de-promesa-matrimonial/
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239-promesa-reciproca-de-matrimonio.