Relación entre Alimentación y Personalidad
Relación entre Alimentación y Personalidad
Madrid
2014
ÍNDICE
Contenido
ÍNDICE....................................................................................................................................... 1
ÍNDICE DE FIGURAS .............................................................................................................. 2
1. Resumen ............................................................................................................................. 3
2. Introducción ........................................................................................................................ 5
2.1. Presentación del tema .................................................................................................. 5
2.2. Contextualización ........................................................................................................ 5
2.3. Justificación y Objetivo general del trabajo................................................................. 6
2.4. Contribución ................................................................................................................ 7
2.5. Metodología ................................................................................................................. 8
2.6. Estructura ..................................................................................................................... 9
3. El valor simbólico de la alimentación .............................................................................. 10
3.1. Factores exógenos y endógenos ................................................................................. 10
3.2. El estudio de la personalidad y los hábitos alimenticios............................................ 11
3.2.1. La personalidad .................................................................................................. 11
3.2.2. Los motivos de consumo .................................................................................... 13
3.2.3. La dieta saludable ............................................................................................... 15
3.3. Objetivos del estudio.................................................................................................. 17
4. Metodología ...................................................................................................................... 18
4.1. Medida de la personalidad ......................................................................................... 19
4.2. Medida de los motivos de consumo ........................................................................... 21
4.3. Medida de los hábitos alimenticios ............................................................................ 22
5. Resultados......................................................................................................................... 24
4.1. Descriptivos ............................................................................................................... 24
4.1.1 Prueba de diferencia de medias: sexo y edad. ......................................................... 30
4.2. Variables del estudio .................................................................................................. 32
4.3. Análisis correlacional................................................................................................. 33
4.4. Modelo de regresión lineal ........................................................................................ 35
5. Conclusiones..................................................................................................................... 38
6. Bibliografía ....................................................................................................................... 41
7. Anexos .............................................................................................................................. 51
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ÍNDICE DE FIGURAS
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1. Resumen
El Trabajo de Fin de Grado presentado a continuación versa sobre la relación existente entre
alimentación y personalidad, y se plantea los objetivos de verificar la existencia de una
relación entre personalidad y alimentación, determinar cómo es la alimentación en función de
la personalidad y determinar la relación que existe entre personalidad, motivos de consumo de
alimentos y hábitos alimenticios. La importancia de este tema se basa en las diversas
contribuciones que realiza. Desde el punto de vista académico, completa la literatura existente
al respecto, desde el empresarial ayuda a las empresas a mejorar sus estrategias de marketing,
y desde el punto de vista social fomenta los hábitos alimenticios saludables. Para dar
respuesta a los objetivos de este trabajo se ha llevado a cabo un estudio empírico a través de
metodología cuantitativa, usando un cuestionario de tres bloques: personalidad, motivos de
consumo y hábitos alimenticios. Los principales resultados del estudio indican que la
importancia que los individuos dan al contenido natural está muy relacionada con una
personalidad caracterizada por la extraversión, amabilidad, responsabilidad y apertura a la
experiencia. A su vez, otro resultado significativo del estudio indica que a más presencia de
motivos de consumo consciente y de sujetos de tipo despreocupado, mayor predisposición a
seguir una dieta sana. Por ello, como conclusión a este trabajo, estos resultados indica que sí
existe relación entre alimentación y personalidad, de manera que la personalidad, los motivos
de consumo y los hábitos alimenticios están relacionados entre sí.
Abstract
This study is about the relationship between personality and diet. The main objectives of the
study are verifying the existence of a relationship between personality and diet, determining
how is the diet based on the personality and determining the relationship between personality,
food motives and food intake. The importance of this subject is explained by its several
contributions. From an academic point of view, this study completes the literature about this
subject, from a business point, it helps marketing strategies, and from a social point of view it
promotes healthy eating. In order to respond to the objectives, this study has carried out an
empirical study using quantitative methods with a three block questionnaire: personality, food
motives and food intake. The results of this study indicate that the importance of natural
3
content is significantly related with extraversion, agreeableness, conscientiousness and
openness to experience. Besides, another significant result of the study shows that conscious
food motives and unworried subjects are more likely to follow a healthy diet. Therefore, in
conclusion for this study, these results indicate that there is a relationship between diet and
personality, so that personality, food motives and food intake are related among them.
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2. Introducción
Este trabajo trata de mostrar la relación existente entre la alimentación, la personalidad y los
motivos de consumo de alimentos. Se ha tratado de ver cómo nuestra personalidad se refleja
en lo que comemos, tanto en los motivos que nos llevan a consumir unos alimentos y no
otros, y en los hábitos alimenticios propios de cada uno.
2.2.Contextualización
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para llevar. Por otro lado, los movimientos migratorios también han influenciado los
cambios en las prácticas alimenticias. En general las personas que se ven en la necesidad de
inmigrar, suelen perder sus hábitos alimenticios tradicionales y adoptan los de su nuevo país
de residencia, lo que supone notables cambios en su salud, forma física y manera de
comportarse (Tam et al., 2012). A su vez, además de que se produzcan cambios en la dieta de
los inmigrantes, se produce un fenómeno a través del cual estas personas introducen alimentos
de su cultura en otras sociedades, lo que también influye en los hábitos alimenticios del país
de residencia. Por último, la preocupación por la salud y el medio ambiente han dado lugar a
una nueva serie de prácticas alimenticias relacionadas con el consumo sostenible, que incluye
medio ambiente, cuidado animal y comercio justo. Es indiscutible que los productos
alimenticios sostenibles son cada vez más urgentes en nuestra sociedad puesto que en la
actualidad la venta de productos orgánicos ha aumentado considerablemente (Dahm, 2009).
Muchos científicos se han preguntado por la relación que existe entre personalidad y
alimentación: Baumeister (1997), Cheek (1989) o McAdams (1996) enunciaron que la
elección de la alimentación depende de la identidad de las personas, es decir, de su moral,
valores, religión y creencias políticas. Esto nos lleva a preguntarnos sobre cómo es esta
relación, y es lo que trataremos de discernir en este estudio. Numerosas investigaciones, tanto
desde perspectivas psicológicas como nutricionales, hablan de una relación entre personalidad
y alimentación. Incluso algunas investigaciones plantean una conexión triple (Eertmans et al.
2004), en la que la personalidad influye en los motivos de consumo, que a su vez determinan
los hábitos alimentarios; relación plasmada a continuación en la figura 1. Tras haber
investigado sobre la personalidad, tanto acerca de los factores que la conforman como sobre
sus formas de expresión, se plantea que la alimentación es una forma de expresión de la
personalidad. Por ello, planteamos una serie de objetivos a los que dar respuesta sobre la
relación existente entre personalidad y los hábitos alimenticios de las personas. Por lo tanto,
llevaremos a cabo una investigación empírica para dar respuesta a los objetivos planteados.
6
cabo este estudio, debemos estudiar la personalidad, los motivos de elección de alimentos y
los hábitos de los individuos, y ver de qué manera se relacionan. A su vez, si comparamos los
hábitos alimentarios de las personas con las recomendaciones oficiales sobre alimentación se
podrá determinar si se sigue una dieta sana (conforme a especificaciones oficiales).
Motivos de Consumo
Personalidad
consumo real
2.4. Contribución
Este tema es muy interesante por su contribución académica ya que se trata de un tema muy
poco estudiado. Al revisar la literatura, se ha visto que ésta se ha limitado hasta el momento a
corroborar la existencia de una relación entre personalidad y alimentación, pero existe un
vacío en la literatura ya que no se ha estudiado cómo se conforma la dieta alimenticia en
función de la personalidad, es decir, cómo la dieta refleja todos los rasgos de la personalidad.
Además, nunca antes se había utilizado la teoría del Big Five para estudiar la alimentación, de
manera que este trabajo es pionero en usar esta teoría de la personalidad en el estudio de la
relación entre personalidad y alimentación. Por otro lado, este estudio proporciona una amplia
contribución empresarial, ya que el estudio de la relación entre personalidad y alimentación
puede definir estrategias de marketing determinadas para llegar a los consumidores de manera
más efectiva. Si una empresa alimentaria, ya sea un mercado, restaurante, productor,
distribuidor o una empresa de gran consumo de alimentación o bebidas, conoce la
personalidad de sus clientes, podrá llegar a ellos de manera más efectiva, usando técnicas
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personalizadas a su público objetivo. Por último, su contribución social. Se trata de un tema
muy importante para las administraciones públicas y otras organizaciones sociales ya que los
resultados de la relación existente entre motivos de consumo e ingesta tienen importantes
implicaciones para la promoción de hábitos de consumo saludables (Eertmans et al., 2004).
Así mismo, entender porqué se come lo que se come, es fundamental para impulsar una buena
alimentación y prevenir el desarrollo de la obesidad y de desórdenes alimentarios en la
sociedad (Renner et al., 2012).
2.5.Metodología
Para la realización de este trabajo en primer lugar se ha llevado a cabo una revisión de la
literatura, con el objetivo de entender los factores endógenos y exógenos que conforman la
alimentación y centrar el presente estudio. Esta revisión de la literatura se ha llevado a cabo a
través de la base de datos EBSCO mediante la utilización de palabras clave como values, AIO,
beliefs, religi*, lifestyle, personality, food habits, dietary habits y food consumption. Tras
haber estudiado los factores que conforman la alimentación se eligió estudiar la personalidad
considerando el vacío existente en la literatura al respecto y dado el gran interés que este tema
puede generar. Se ha analizado qué es lo que se sabe y lo que no se sabe sobre personalidad, y
se han establecido una serie de objetivos sobre los que trabajar, acerca de la relación existente
entre personalidad, motivos de consumo y hábitos alimenticios. Para dar respuesta a estos
objetivos se ha llevado a cabo un estudio empírico consistente en un cuestionario de tres
bloques: personalidad, motivos de consumo y hábitos alimenticios, usando como escalas de
medidas el Modelo de los Cinco Grandes, Food Choice Questionnaire y las recomendaciones
alimenticias de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, respectivamente. 150 jóvenes
de entre 18 a 35 años contestaron a este cuestionario, llevado a cabo mediante una encuesta
online a través de la herramienta de encuestas online, Online Encuesta. Con los resultados de
los tres bloques se llevó a cabo un análisis descriptivo y correlacional, así como la creación de
un modelo de regresión lineal mediante el programa estadístico informático SPSS. Dada la
existencia de multicolinealidad entre las variables hubo que realizar un análisis factorial de las
variables de motivos de consumo y personalidad, y ejecutar de nuevo un modelo de regresión
lineal con los factores.
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2.6.Estructura
Este estudio consta de cinco partes. En primer lugar, la introducción consta de presentación
del tema, contextualización, justificación, objetivo general del trabajo, contribución y
metodología empleada. En segundo lugar, se trata el valor simbólico de la alimentación. Se
han analizado los factores endógenos y exógenos que conforman la alimentación, y se ha
centrado el estudio en la personalidad y los hábitos alimenticios, estudiando la personalidad,
los motivos de consumo y la dieta saludable. En tercer lugar, se ha explicado la metodología
de la investigación, describiendo las escalas de medida utilizadas para medir la personalidad,
los motivos de consumo y los hábitos alimenticios. A continuación, se han analizado los
resultados obtenidos en la investigación, realizando un análisis descriptivo de los resultados,
presentando las variables del estudio, analizando la correlación entre variables y por último
llevando a cabo el modelo de regresión lineal necesario para comprobar la existencia de
relación entre alimentación, personalidad y motivos de consumo. En último lugar, este trabajo
recoge las conclusiones de la investigación, explicando el cumplimiento de los objetivos, la
contribución realizada, las limitaciones del estudio y las futuras líneas de investigación.
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3. El valor simbólico de la alimentación
Alimentarse no es únicamente consumir alimentos con el fin de nutrirse, si no que tiene una
gran importancia en nuestra sociedad, teniendo una función cultural y religiosa. Cuando un
individuo decide consumir un alimento en vez de otro, no se trata de una elección hecha al
azar, si no que entran en juego sus valores, creencias, opiniones, actitudes, estilos de vida, y
en definitiva, su personalidad. Por ello, se considera que la alimentación es un importante
medio de expresión y reflejo de nosotros mismos. Muchas personas creen que los gustos de
las personas no tienen ninguna relación con el carácter de la personas, siendo estos únicos y
frutos del azar. Sin embargo, otras sí que creen que existe algún tipo de relación entre
personalidad y preferencias alimentarias (Hirsch, 2001). Rozin (2007) habló acerca de la
“aterradora complejidad de la elección de la alimentación”. En la sociedad actual, las razones
de los consumidores son muy complicadas debido a que entran en conflicto objetivos
individuales y colectivos (Van Strien y Koenders, 2012). Por ello, el consumo de alimentos
hoy en día no se puede explicar únicamente a través de factores sociodemográficos como
sexo, edad e ingresos. La personalidad, el estilo de vida y el comportamiento son variables
que se han de tomar en consideración a la hora de explicar las preferencias alimenticias
(Diamantopoulos et al. 2003; Dagevos, 2005).
Existen una serie de factores exógenos y endógenos que condicionan nuestra alimentación.
Como factores exógenos, respecto al estilo de vida, una de las dimensiones de éste es el tipo
de hogar en el que vivimos. Según el estudio de Beasley et al. (2004) los jóvenes
independizados tienen más probabilidades de llevar una dieta sana que aquellos que no lo
están. Los jóvenes que viven fuera de casa suelen adoptar prácticas alimenticias poco
saludables durante los primeros años, dada la libertad que experimentan, pero esto no
significa que su alimentación se deteriore significativamente en los años siguientes (Roberts,
2001). Respecto a los factores endógenos, los valores, creencias, opiniones o personalidad
influyen en las preferencias alimentarias. Los valores son “contenidos semánticos,
emocionales y simbólicos que constituyen un núcleo cognitivo que caracteriza y diferencia a
las personas y a los grupos sociales. Los valores, junto con las motivaciones, son formas que
determinan el pensamiento y el comportamiento de las personas” (Kurtines et al, 1992). Como
se ha explicado anteriormente, el consumo responsable está adquiriendo mucha importancia
en nuestra sociedad, con los consiguientes cambios en las prácticas alimenticias. Hay una
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serie de valores que impulsan la fuerte demanda de productos orgánicos, Fraj y Martinez
(2006) investigaron acerca de qué valores y estilos de vida predicen mejor el comportamiento
ecológico, y descubrieron que existe una relación positiva entre el espíritu de aventura y el
comportamiento ecológico. A su vez, Kihlberg y Risvik (2007) descubrieron que las personas
que consumen menos productos orgánicos son personas entre cuyos valores destacan la
autoridad, riqueza, ambición, higiene y tradición. Sin embargo, el mayor consumo de
productos orgánicos está relacionado con la espiritualidad, curiosidad, unidad con la
naturaleza y valores como la universalidad, benevolencia y autonomía. Respecto a quién
consume estos alimentos, las mujeres consumen más productos orgánicos que los hombres
(Gil et al. 2000; Jain y Kaur, 2006), así como los hombres se preocupan menos por el medio
ambiente que las mujeres (Honkanen y Olsen, 2009; Yue et al., 2010). En general, no
necesariamente los consumidores de productos orgánicos tienen que estar concienciados con
el medio ambiente, si no que puede ser únicamente por una relación beneficiosa con la salud
(Davies et al., 1995). A su vez, respecto a la comida orgánica, Lockie et al. (2004) sugieren
que el aumento de la educación y de los ingresos familiares está positivamente relacionado
con el consumo de éstos productos. En relación a las creencias religiosas, la conexión entre
comida y fe es difícil de discernir fuera de las religiones principales. Cualquier doctrina o
práctica que implique una conexión entre ser humano y un nivel superior de existencia, está
fundamentado en consumir ciertos alimentos y abstenerse de otros. Por lo tanto, la elección
nutricional de los devotos se convierte en una manifestación literal de su fe (Nath, 2010). Sin
embargo, en la mayoría de los casos, la religión, como práctica organizada, no es
determinante en la adopción de prácticas alimenticias; sí podría serlo en la formación de
valores que conforman la identidad, ya que las creencias religiosas se muestran vinculadas a
juicios éticos, actitudes y a la disposición a comportarse éticamente (Vitell, 2010).
3.2.1. La personalidad
La identidad del individuo es algo muy complejo, ya que conjuga una parte visible (la
expresión de la personalidad a través de sus rasgos y la conducta en general) y otra invisible
(la motivación, las emociones, las creencias, los valores, las actitudes, las percepciones), que
están interrelacionadas (Carrero et al. 2010). La personalidad se puede definir como un
“conjunto único y relativamente estable de patrones de conducta, pensamientos y emociones,
que el individuo muestra” (Carver y Scheier, 1992). Según Cloninger y Ortiz Salinas (2003)
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son “aquellas causas internas que subyacen al comportamiento individual y a la experiencia
de la persona”. El origen de la personalidad es múltiple y resulta de una combinación de
factores genéticos y ambientales (el aprendizaje, la familia, la cultura, la clase social, la
relación con grupos, etc.) (Ivancevich et al., 2005). La personalidad del individuo se hace
visible mediante lo que Cloninger y Ortiz Salinas (2003) llaman dinámica de la personalidad,
“aquellos mecanismos mediante los cuales se expresa la personalidad, con frecuencia
enfocándose en las motivaciones que dirigen el comportamiento”. De esta manera, la
alimentación es una dinámica de personalidad, puesto que es un mecanismo mediante el cual
los individuos expresan su personalidad, ya que manifiestan a través de sus elecciones
alimenticias cómo son. No hay consenso entre los componentes y dimensiones que conforman
la personalidad, ni respecto a cómo se organizan para orientar la conducta; por ello, existen
numerosas teorías explicativas de la personalidad (Alonso Rivas, 2001). Según Rivas (2001)
la mayoría de estas teorías consideran que todas las personas poseemos una serie de
características, siendo éstas las que hacen que las personas sean diferentes unas de otras.
Investigaciones recientes sugieren que la comida que se toma, incluso en la que se piensa,
influye en las acciones y percepciones de las personas (Moyer, 2012). En un estudio reciente
Robinson et al. (2011) descubrieron que es correcto pensar que las personas que prefieren el
dulce al salado, son personas más dulces. A su vez, este estudio muestra que los amantes de
dulces y galletas son más propensos a ayudar a otras personas, que aquellos que prefieren
otros sabores. Según Robinson (2011), la manera en la que usamos conceptos gastronómicos
para describir a las personas, no son solo útiles, si no que están basadas en la realidad. Sin
embargo, el trabajo del psicólogo Eskine (2012) sugiere que al ser conscientes de estos
efectos estamos siendo menos influenciados por ellos. Los amantes del dulce pueden ser
personas dulces, pero la preferencia por un sabor no siempre casa con la disposición. Dr. Alan
Hirsch (2001) ha llevado a cabo numerosos estudios para aclarar la conexión que existe entre
comportamiento y preferencias alimenticias. Los estudios se han llevado a cabo realizando
test de personalidad y psiquiátricos como The Million Clinical Multiaxial Inventory-III
(MCMI-III), Minnesota Multiphasic Personality Inventory-2 (MMPI-2), Beck Depression
Inventory, Zung Anxiety and Zung Depression test batteries (Harris, Fawcett, Hirsch, 2001).
Hirsch (2001) especifica que los resultados no son absolutos porque hay gente que no es
totalmente ni de un tipo ni del otro, porque son mezclas, pero sus preferencias alimenticias
son un buen indicador de su personalidad. El estudio del Dr. Hisrch revela sorprendentes
conexiones entre el perfeccionismo y el ansia por las tortillas chips o la introversión y el
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consumo de cream crackers. A su vez, la misma técnica fue usada para demostrar la conexión
entre el sabor de helado preferido y la personalidad. Ambos, el gusto y la personalidad, se
desarrollan al mismo tiempo y se encuentran en el lóbulo límbico del cerebro, lo que para el
Doctor Hirsch implica un fuerte fundamento para la existencia de una conexión entre ambos.
Los helados, especias y aromas, y todos los alimentos en general que las personas prefieren,
revelan el tipo de personas que somos. Basado en los numerosos estudios científicos que ha
llevado a cabo el Dr. Hirsch, se muestra como las preferencias alimenticias son una buena
prueba de los distintos tipos de personalidad e incluso pueden predecir comportamientos.
Hirsch ha dedicado muchos años a la investigación científica de los sentidos del gusto y olfato
y ha demostrado que existe una importante correlación entre la comida que las personas
prefieren y su personalidad. Según Dahm et al. (2009), las actitudes de las personas predicen
el comportamiento en relación con la comida orgánica, concluye que generalmente la actitud
predice el comportamiento. Aquellos que aceptan la comida orgánica suelen comportarse de
acuerdo a ello; son más propensos a actuar según sus opiniones y comprar y consumir este
tipo de comida.
Liendeman y Stark (1999) estudiaron la relación que existe entre los motivos que llevan a la
elección de los alimentos y la personalidad. Para ello consideraron aquellos motivos
relacionados con la personalidad, como salud, control de peso, satisfacción y razones
ideológicas; razones que implican que los alimentos sean aceptados o rechazados en función
de la concordancia que éstos tengan con la visión que cada uno tiene de la vida: moral,
religión, creencias políticas y valores (Baumeister, 1997; Cheek, 1989; McAdams, 1996). A
su vez, podemos distinguir entre determinantes intraindividuales como los factores
fisiológicos y psicológicos, y determinantes interpersonales o sociales como la influencia de
la familia o de los grupos (Eertmans, Baeyens y Van den Bergh, 2001).
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Eertmans et al. (2004) investigaron sobre la relación que existe entre los rasgos de
personalidad relacionados con la comida, las elecciones específicas y la ingesta de ésta. El
proceso de la elección de alimentos es un proceso muy complejo y en el que intervienen
muchas influencias (Furst et al., 1996). La explicación y descripción de la elección de unos
alimentos en vez de otros, adquirió gran importancia en el pasado (Bell et al., 1981; Contento
et al., 1995; Furst et al., 1996; Letarte et al., 1997; Parraga, 1990; Rozin, 1990; Steptoe et al.,
1995; Wardle, 1993). Estos estudios mostraron que los factores determinantes de este
consumo pueden ser prácticos (precio y conveniencia), temporales como el estado de ánimo,
sensoriales (sabor y satisfacción) y personales (salud, control de peso, preocupaciones éticas).
En general, los determinantes se pueden clasificar en food effects, como los aspectos
sensoriales de la comida, y en non-food effects, información cognitiva, factores sociales, etc.
(Bell y Meiselman ,1995; Eertmans et al., 2001; Rozin y Tuorila, 1993). Los aspectos non-
food dependen de la persona que realiza la elección de consumo, en función de factores
personales como sus preferencias, variables demográficas, necesidades físicas y psicológicas,
etc. (Eertmans et al., 2004). El placer que produce la comida también es un factor muy
importante para elegir los alimentos (Steptoe, Pollard y Wardle, 1998). A su vez, los estados
emocionales positivos o negativos (Macht y Simons, 2000; Sproesser et. al, 2011; Tomiyama,
Mann y Comer, 2009), la apariencia u olor de los alimentos (Pollard, Kirk y Cade, 2002; Van
Strien et al., 1986), y razones sociales, puesto que comer en compañía es una acto social muy
importante (Jackson et al., 2003; Pollard et al., 2002).
Según Leigh (2005) el estado de ánimo y las emociones se consideran motivos de gran
importancia, dado que pueden influenciar la elección de alimentos a través de vías fisiológicas
que cambian el apetito, o cambiando comportamientos que inhiben o estimulan el consumo de
ciertos alimentos. Por otro lado, al ingerir una determinada comida nuestro estado de ánimo y
nuestras emociones se alteran, generalmente reduciendo la irritabilidad y aumentando la
tranquilidad y los sentimientos positivos. Sin embargo, esto depende del tamaño y la
composición de la comida, teniendo en cuenta los hábitos de los consumidores, sus
expectativas y necesidades; por ejemplo, las comidas inusuales suelen tener efectos negativos
en el estado de ánimo. Hay una extensa evidencia de la influencia que tienen los alimentos.
Las personas se sienten más tranquilas y adormiladas tras comidas ricas en carbohidratos y
ausentes de proteínas (Benton, 2002) y las comidas altas en grasas aumentan la fatiga y
reducen la atención (Gibosn, 2002). Como consigna, el efecto de la grasas en el estado de
ánimo es bastante menos significativo que el producido por las proteínas o carbohidratos
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(Fischer et. al, 2001). Por otro lado, varios estudios muestran que hay una relación entre
periodos de mucho trabajo, estrés, y consumo de azúcares, grasas y de más calorías en
general. En estudiantes, los periodos de exámenes están asociados a dietas más calóricas o
menos sanas (Wardler et. al, 2000; Michaud et. al, 1990). Alimentos como los dulces o
chocolates pueden ser muy útiles para reducir el estrés, por lo que podemos ver como el
estado de ánimo de una persona le hace necesitar consumir ciertos alimentos y no otros.
Como curiosidad, en los estudiantes que admiten comer más cuando están estresados hay una
mayor probabilidad de que sean frecuentes seguidores de dietas o que lleven una alimentación
restringida, comportamiento que está muy ligado a la personalidad de los individuos (Oliver y
Walder, 1999). Como conclusión, el estado de ánimo altera la elección de los alimentos, y
viceversa. La dirección de esta relación dependerá de la disposición psicológica y
neurohormonal; además, las personas aprenden consciente o inconscientemente su “estrategia
alimentaria” en función de su estado de ánimo y las consecuencias deseadas.
Las investigaciones realizadas sobre la relación existente entre personalidad, la elección de los
alimentos y el bienestar se ha centrado especialmente en los factores que predicen el control
de peso. Estos estudios han mostrado que una mayor preocupación por el control de peso se
relaciona con una mala imagen del cuerpo (Hilly Bhatti, 1995; Paxton et al., 1991; Polivy y
Herman, 1987; van Strien, 1996; Del Toro et al., 1989), poca autoestima (Button et al., 1997;
Lowe et al., 1996; Pliner et al., 1998) y depresión (Polivy y Herman, 1992). Esto resulta muy
interesante puesto que se trata de lo que este estudio pretende llevar a cabo: se quiere analizar
la relación que existe entre la personalidad de los individuos, los motivos que les llevan a
consumir ciertos alimentos y la ingesta que se realiza de éstos. De esta manera queremos ver
cómo la personalidad está afectando a nuestra alimentación.
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Figura 2. Pirámide de la Alimentación Saludable de la Sociedad Española de Nutrición
Comunitaria (2004)
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, presenta una guía para elegir los alimentos
de la manera más saludable y equilibrada. La SENC es la referencia número en uno en España
para una buena alimentación y seguirla es una garantía de vida saludable y de prevención de
enfermedades (Del Toro et al., 2011). Esta dieta alimenticia es la conocida como dieta
mediterránea, la cual es Patrimonio de la Humanidad, y sobre la cual numerosos científicos
aseguran que proporciona un estilo de vida saludable y favorece al bienestar de las personas
(Fundación Dieta Mediterránea, 2014).
Existen numerosas dietas alimenticias cuyo beneficio para la salud es igualmente alto, pero no
es objeto de este estudio aclarar qué dieta es más beneficiosa para la salud. A modo de
ejemplo, podemos encontrar dietas macrobióticas, vegetarianas, veganas, etc. Sin embargo, se
ha decidido estudiar la dieta mediterránea por ser la dieta de nuestra cultura, la de los pueblos
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mediterráneos, que se lleva siguiendo en nuestra historia desde los inicios y que lleva
mostrando sus beneficios desde el principio.
Teniendo en mente los tres bloques descritos, personalidad, motivos de consumo y hábitos
saludables, nos planteamos una serie de objetivos a los que dar respuesta acerca de la relación
existente entre personalidad y alimentación. Los objetivos de este estudio son los siguientes:
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4. Metodología
Para estudiar la relación que existe entre personalidad y alimentación se han decidido usar
métodos cuantitativos. Este estudio consiste en la realización de un cuestionario compuesto de
tres bloques, el cual se puede consultar en el Anexo 1. El primero de los bloques está formado
por preguntas relacionadas con la personalidad, el segundo sobre motivos de consumo de
alimentos y el tercero sobre los hábitos alimenticios. Las escalas utilizadas en cada bloque
son: Modelo de los Cinco Grandes para el estudio de la personalidad, FCQ para los motivos
de consumo de alimentos y un cuestionario sobre hábitos alimenticios para la ingesta
alimentaria. El cuestionario fue administrado de manera online y difundido a través de las
redes sociales. La razón por la que se ha decidido realizar una encuesta en lugar de otro
método de recopilación de datos es la rapidez en la recogida de datos y en la obtención de
resultados, es decir, tanto en el trabajo de campo como en la codificación, tabulación y
análisis de resultados. A su vez, el coste de este método cuantitativo es muy reducido porque
no hay que imprimirlo ni enviarlo, lo que implica una gran simplificación de la gestión
logística. La realización del cuestionario permite llegar a personas difíciles de contactar o que
están muy dispersas, además, ofrece una gran flexibilidad para responder, de manera que el
encuestado puede responder en el momento y lugar que más le convenga (Requena, 2013). El
cuestionario se ha realizado de manera online debido a las grandes ventajas que supone este
método: posibilidad de usar contenido dinámico, evaluación en tiempo real de los resultados,
inclusión de tablas cruzadas, respuestas en formato Excel, segmentación de los grupos para
evaluación, filtro de resultados por fecha de participación, etc. (Online Encuesta, 2014). Esto
permite una realización más sencilla y práctica, al poder obtener resultados en gráficos y otras
dimensiones muy útiles para la investigación. A su vez, el formato online permite una mejor
difusión de éste. Al administrar el cuestionario se decidió optar por las redes sociales ya que
estas tienen un gran alcance, llegando de la manera más eficiente a los individuos de la
muestra, jóvenes hombres y mujeres de entre 18 a 35 años. Antes de lanzar el cuestionario
hubo que pretestarlo con 4 personas de la muestra, para ver si surgían problemas en la
realización de cuestionario: problemas de entendimiento, duración, etc. Cuatro personas
pretestaron el cuestionario y ninguno encontró problemas, por lo que el cuestionario se lanzó,
a la espera de ser completado por los individuos de la muestra. 150 individuos respondieron al
cuestionario en un periodo de cuatro semanas durante los meses de abril y mayo del 2014.
Estas personas son jóvenes de entre 18 y 35 años, la mayoría españoles residentes en Madrid.
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A continuación se explicará en profundidad las escalas de medición usadas para analizar cada
uno de los bloques temáticos del estudio.
4.1.Medida de la personalidad
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Figura 3. Modelo de los Cinco Grandes Factores o Big Five
La técnica de los Big Five consiste en un cuestionario de 44 ítems, en el que cada ítem es
introducido por el enunciando “Me veo a mí mismo como una persona...”. El encuestado ha
de valorar cada ítem del 1 al 5, siendo 1 muy en desacuerdo, 2 en desacuerdo, 3 ni en
desacuerdo ni de acuerdo, 4 de acuerdo y 5 muy de acuerdo. Mediante preguntas sobre
hábitos, actitudes y preferencias conductuales, esta técnica perfila la personalidad del
individuo; su generalización a otras culturas y el valor universal de los cinco factores ha
quedado demostrado (Sánchez y Ledesma). Existen numerosas razones por lo que esta teoría
es la más adecuada para este estudio. En primer lugar, se trata de una teoría a medio camino
entre las teorías que consideran infinidad de factores de personalidad como la 16PF de Cattel
y aquellas que únicamente consideran tres factores como la de Eysenck. Por otro lado, los
factores identificados han sido validados mediante diversas técnicas por lo que se trata de una
técnica muy válida (Sánchez y Ledesma), es la teoría con mayor consenso en la historia de la
psicología de la personalidad y hay abundante evidencia empírica que corrobora lo apropiado
de esta teoría. Según Sanz, Silva y Avia (1999) esta teoría tiene cada vez más seguidores y se
20
usa en distintas áreas como la psicología de la salud, clínica y del trabajo. Por último, esta
teoría ha sido ya usada por otros científicos para tratar el tema de alimentación y
personalidad. Lunn et al. (2014) muestran que existe una relación entre los cinco grandes
factores (teoría de los Big Five) y el consumo alimenticio.
El Food Choice Questionnaire (FCQ) de Steptoe, Pollard y Wardle (1998) es usado para
medir los motivos, y su relativa importancia, en la ingesta diaria de alimentos. Este
cuestionario consta de 36 enunciados que comienzan con la afirmación “Es importante para
mí que la comida que tomo en un día normal…”; y han de ser ordenados desde “no
importante” a “muy importante”. El FCQ está compuesto por nueve factores: Salud, Estado de
ánimo, Conveniencia, Atractivo Sensorial, Contenido Natural, Precio, Control de Peso,
Familiaridad y Preocupación Ética. Se ha desarrollado muchos modelos para descifrar la
manera en la que las personas llevan a cabo el proceso de la elección de los alimentos como
Frust, Connors, Bisogni, Sobal y Winter Falk (1996). Sin embargo, estos modelos no
permiten hacer predicciones acerca del comportamiento actual y general (Eertmans et al.,
2001). Por ello, se considera que el FCQ es la mejor herramienta para estudiar los motivos de
elección de los alimentos, ya que éste sí permite predecir el comportamiento general
(Fotopoulos et al., 2008). Desde que se inventó ha sido utilizado parcial o enteramente tanto a
nivel nacional (Eertmans et al., 2006; Prescott et al., 2002), como mundial (Martins and Pliner
(1998) en Canadá; Glanz et al. (1998) en EEUU; Lindeman y Vaananen (2000) en Finlandia;
Biloukha y Utermohlen (2000) en Ucrania; Lockie et al. (2002) en Australia; Ares y Gambaro
(2007) en Uruguay; y Chryssohoidis et al. (2007) en Grecia). Por otra parte, según Renner et.
al (2012), el FCQ es el cuestionario más útil para conceptualizar los motivos que llevan al
consumo de los alimentos, además de porque su validez haya sido demostrada entre países
(Januszewska, Pieniak y Verbeke; 2011). Steptoe et al. (1995) descubrieron a través de dos
muestras que el factor más importante era el atractivo sensorial y la salud, y los menos
importantes, la familiaridad y la preocupación ética. Resulta evidente hay mayor correlación
entre ciertos factores como la salud con el control de peso y el contenido natural (Steptoe et
al. 1995). Según Renner et al. (2012) las mayores diferencias se encuentran entre hombres y
mujeres, puesto que en general éstas se preocupan más por la comida (Tapper y Pothos,
2010), además existen diferencias significativas entre los distintos grupos de edad (Steptoe et
al., 1995).
21
Respecto a los factores que estudia el FCQ, la salud hace referencia a la motivación de elegir
alimentos sanos y que mejoran el bienestar; la conveniencia al acceso rápido y fácil de los
alimentos; el precio a razones financieras; el control de peso a elegir alimento bajos en grasas
y calorías; y las preocupaciones éticas, a la preferencia por alimentos orgánicos y
pertenecientes al comercio justo (Renner et al. 2012). Respecto al estado de ánimo, se ha
demostrado que mecanismos sensoriales, psicológicos y fisiológicos están en la base de las
emociones que influencian la elección de los alimentos (Leigh, 2005).
Fuente: elaboración propia basado en el Food Choice Questionnaire de Steptoe et al. (1995)
22
Eertmans et al. (2004) queremos comparar el consumo real de los individuos de la muestra
con las recomendaciones alimentarias realizadas en la Pirámide de la Alimentación
Saludable de la SENC (Sociedad Española de Nutrición Comunitaria) del 2004. Estas
recomendaciones se muestran en la siguiente tabla.
23
5. Resultados
Tras la obtención de los resultados del cuestionario ¿Somos lo que comemos? , el proceso de
análisis de resultados consta de cuatro partes. En primer lugar se ha realizado un análisis
descriptivo de los resultados y se ha llevado a cabo un test de medias de las variables sexo y
edad. A continuación se han presentado las variables del estudio y se ha realizado un análisis
correlacional, y por último, se ha realizado un modelo de regresión lineal, seguido de un
análisis factorial, finalizando con la realización de un modelo de regresión lineal con los
factores.
Al llevar a cabo el modelo de regresión lineal, éste se mostró significativo, pero sin embargo,
ninguna de las variables fue significativa. La razón es que las variables están muy
correlacionadas entre sí (multicolinealidad), por lo que hubo que crear factores y volver a
ejecutar el modelo de manera que se eliminase la multicolinealidad, y se obtuviesen
resultados significativos.
5.1.Descriptivos
24
Figura 6. Resultados Personalidad
Variables Personalidad
Desviación Desviación
N Media N Media
típica típica
Inteligente 150 4,07 0,841 Perezosa 150 2,5 1,059
Emocionalmente
Habladora 150 3,5 1,034 150 3,1 1,025
estable
Crítica 150 3,2 1,024 Inventiva 150 3,3 1,002
Minuciosa 150 3,8 0,951 Asertiva 150 3,3 0,958
Melancólica 150 2,3 1,099 Fría 150 3,0 1,117
Original 150 3,5 0,974 Perseverante 150 3,8 0,968
Reservada 150 3,2 1,186 Variable 150 2,8 1,056
Generosa 150 3,9 0,774 Artística 150 3,6 1,139
Descuidada 150 2,4 1,121 Tímida 150 2,6 1,078
Tranquila 150 3,2 1,084 Amable 150 4,0 0,886
Curiosa 150 4,0 0,954 Eficiente 150 3,9 0,849
Enérgica 150 3,7 0,991 Calmada 150 3,6 0,955
Conflictiva 150 2,2 1,074 Rutinaria 150 2,4 1,057
Cumplidora 150 4,0 0,919 Extrovertida 150 3,7 0,963
Tensa 150 2,8 1,106 Maleducada 150 2,0 1,055
Ingeniosa 150 3,6 0,923 Planificadora 150 3,2 1,045
Entusiasta 150 3,8 0,874 Nerviosa 150 2,8 1,075
Indulgente 150 3,2 1,149 Reflexiva 150 3,8 0,948
Desorganizada 150 2,7 1,258 Poco artística 150 2,4 1,241
Preocupada 150 3,7 1,096 Cooperadora 150 3,8 0,974
Imaginativa 150 3,7 1,008 Distraída 150 3,3 1,098
Callada 150 2,7 1,194 Aprecia las artes 150 3,9 1,089
Confiada 150 3,3 0,981
Con una media de 4, las personas de esta muestra están de acuerdo, es decir, se consideran
personas inteligentes, minuciosas, generosas, curiosas, enérgicas, cumplidoras, entusiastas,
preocupadas, imaginativas, perseverantes, amables, eficientes, calmadas, ingeniosas,
extrovertidas, reflexivas, cooperadoras, artísticas o que aprecian las artes. Con una media de 3
las personas de esta muestra no se consideran ni en acuerdo ni en desacuerdo en ser
habladoras, críticas, originales, reservadas, tranquilas, tensas, indulgentes, desorganizadas,
calladas, confiadas, emocionalmente estables, inventivas, asertivas, frías, variables, tímidas,
planificadoras, nerviosas o distraídas. Por último, con una media de 2, las personas
encuestadas están en desacuerdo, es decir, no se consideran melancólicas, descuidadas,
conflictivas, perezosas, rutinarias, maleducadas o poco artísticas.
25
La parte del cuestionario sobre los motivos de consumo fue realizada mediante el Food
Choice Questionnaire (FCQ), en el cual se había de responder a la afirmación “Es importante
para mí que la comida que tomo en un día normal…” valorando la importancia de cada
motivo del 1 al 4, siendo 1 no importante, 2 poco importante, 3 razonablemente importante y
4 muy importante.
Las variables: rico en vitaminas y minerales, sano, nutritivo, alto en proteínas, mantiene
despierto, anima, hace sentirse bien, tiene una fácil preparación y cocinado, poco tiempo de
preparación, buen olor, se puede comprar en tiendas cercanas a donde se vive o trabaja, está
fácilmente disponible en tienda, es agradable a la vista y al tacto, contiene ingredientes
26
naturales y no artificiales. Así como no es caro, es barato, tiene una buena relación
calidad/precio, es bajo en calorías y grasas, ayuda a mantener el peso, es lo que habitualmente
como y es familiar; son variables cuya media es 3, lo que indica que son variables
consideradas como razonablemente importantes para los individuos de la muestra.
Sin embargo, las variables: alto en fibra, bueno para la piel, pelo, uñas, etc.; ayuda a
sobrellevar el estrés y la vida, a relajarse, carece de aditivos, es similar a lo que se comía de
niño, así como el hecho de que los productos estén empaquetados de una manera responsable
con el medio ambiente, que el origen del producto esté claramente marcado y que el producto
provenga de países cuya política aprueba el consumidor, son variables valoradas con una
media de 2, por lo que son poco importantes para estas personas. Por otro lado, la variable
sabor es el más valorada por la muestra, con una media de 4, de manera que es considerada
como muy importante por las personas que conforman la muestra de este estudio.
27
En el cuestionario se preguntó sobre los hábitos de consumo de alimentos, conforme a lo
recomendado por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. Se plantearon tres posibles
respuestas: “Menos”, “Eso” o “Más”, correspondiendo “Eso” a lo recomendado por la
Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, y siendo “Menos” y “Más” las respuestas que
no corresponden con las recomendaciones de esta organización y por lo tanto, no
consideradas saludables. En este sentido existen excepciones: en el agua y fruta o verdura se
ha considerado saludable la respuesta “Más”, a pesar de existan opiniones al contrario en
relación al agua; respecto al alcohol, comida rápida y productos azucarados, la respuesta
“Menos” se ha considerado saludable.
28
Figura 9. Resultados de hábitos de consumo
Los resultados obtenidos muestran que el 43% de las personas realizan las cinco comidas
diarias, mientras que el 50% realiza menos de lo recomendado. A su vez, el 83% desayuna
todos los días, mientras que un 16% no lo hace. Respecto a la cantidad de carne magra
recomendada, el 55% consume la cantidad adecuada, mientras que un 30% consume menos
de lo recomendado. Respecto al pescado, un 62% consume menos de lo adecuado, por lo que
solo un 33% consume la cantidad adecuada de pescado a la semana. Por otro lado, los
resultados muestran que el 43% de las personas consume la cantidad recomendada de
29
legumbres, mientras que el 41% consume menos. En cuanto a los frutos secos, los resultados
muestran que un amplio 68% consume menos de la cantidad recomendada, solo el 25%
consume la cantidad adecuada; en lácteos el 59% consume la cantidad recomendada, mientras
que un 28% consume menos de lo adecuado; en fruta/verdura solo el 31% consume la
cantidad adecuada, mientras un gran 56% consume menos. El 51% de los encuestados
consumen la cantidad adecuada de hidratos de carbono, y el 27% menos. En relación al
consumo de agua, un 31% consume lo recomendado, mientras un 37% consume más y un
32% menos. Respecto al aceite de oliva, el 54% consume la cantidad recomendada y el 38%
menos; en el alcohol, el 86% consume menos de lo aceptable, mientras que un 4% consume
más. En relación a la comida rápida, el 70% consume menos de lo considerado aceptable y
el 7% más. En relación a los productos azucarados, el 45% de los encuestados consumen
menos de lo aceptable mientras que el 28% consume más. Como se puede observar en la
figura 9, en general las categorías en las que la muestra está mejor son desayuno, agua,
lácteos, alcohol, comida rápida y productos azucarados; por el contrario, está peor en pescado,
frutos secos y fruta/verdura.
Se ha llevado a cabo una prueba de diferencia de medias con las variables sexo y edad, para
ver si existen diferencias significativas entre los grupos. En primer lugar se ha estudiado la
variable sexo. Se ha hecho una prueba de diferencia de medias y los resultados muestran que
neuroticismo e importancia del control de peso tienen diferencias significativas entre
sexos. Así las mujeres son mucho más neuróticas que los hombres y la dan más importancia al
control de su peso que éstos. En segundo lugar, respecto a la variable edad, se ha tomado la
edad media de 21, 99 años para dividir la variable en dos grupos: < 22 y >=22, y se ha llevado
a cabo una prueba de diferencia de medias en la que se ha obtenido que la responsabilidad,
neuroticismo y familiaridad son diferencias significativas entre estos grupos de edad. Estos
resultados se pueden observar en las figuras 11 y 12 mostradas a continuación. De esta
manera, las personas de 22 años o más son mucho más neuróticas y responsables que los
menores de 22 años, además de darle mucha más importancia a la familiaridad a la hora de
elegir los alimentos que los menores de 22 años. Respecto a la variable tipo de hogar, no se
han encontrado diferencias significativas. Por tanto, no existen diferencias importantes entre
la personalidad y los motivos de consumo de las personas que viven solas, en familia, con
amigos o en residencias estudiantiles.
30
Figura 10. Diferencia de medias, variable sexo
Grupo de estadísticos
Sexo N Media Desviación est. Error est. de la media
Hombre 66 8,2576 2,33575 ,28751
Dieta sana
Mujer 83 8,1325 1,96165 ,21532
Hombre 66 3,0189 ,71294 ,08776
Extraversión
Mujer 83 3,0904 ,73286 ,08044
Hombre 66 3,0421 ,49336 ,06073
Amabilidad
Mujer 83 3,1044 ,52039 ,05712
Hombre 66 3,0000 ,62308 ,07670
Responsabilidad
Mujer 83 3,1687 ,69114 ,07586
Hombre 66 2,2216 ,62742 ,07723
Neuroticismo
Mujer 83 2,6054 ,62056 ,06812
Hombre 66 3,5121 ,67174 ,08269
Apertura
Mujer 83 3,4024 ,66185 ,07265
Hombre 66 2,7071 ,67245 ,08277
Importancia salud
Mujer 83 2,6787 ,69492 ,07628
Hombre 66 2,7525 ,73336 ,09027
Importancia ánimo
Mujer 83 2,6406 ,75236 ,08258
Hombre 66 3,1545 ,59619 ,07339
Importancia conveniencia
Mujer 83 3,0530 ,64776 ,07110
Hombre 66 3,2386 ,60991 ,07507
Importancia atractivo sensorial
Mujer 83 3,4096 ,57326 ,06292
Hombre 66 2,7121 ,80784 ,09944
Importancia contenido
Mujer 83 2,5060 ,91267 ,10018
Hombre 66 2,9949 ,66536 ,08190
Importancia precio
Mujer 83 3,1004 ,62629 ,06874
Hombre 66 2,2727 ,96770 ,11912
Importancia peso
Mujer 83 2,9197 ,98028 ,10760
Hombre 66 2,4899 ,83762 ,10310
Importancia familiaridad
Mujer 83 2,6265 ,75151 ,08249
Hombre 66 1,9293 ,82175 ,10115
Importancia ética
Mujer 83 1,8193 ,77092 ,08462
31
Figura 11. Diferencia de medias, variable edad
Grupo de estadísticos
Edad N Media Desviación est. Error est. de la media
>= 22 78 8,3077 2,12167 ,24023
Dieta sana
< 22 72 8,0694 2,13176 ,25123
>= 22 78 3,1090 ,73313 ,08301
Extraversión
< 22 72 3,0035 ,70679 ,08330
>= 22 78 3,1225 ,47735 ,05405
Amabilidad
< 22 72 3,0340 ,53811 ,06342
>= 22 78 3,2123 ,64644 ,07320
Responsabilidad
< 22 72 2,9614 ,66095 ,07789
>= 22 78 2,3221 ,64671 ,07323
Neuroticismo
< 22 72 2,5469 ,64063 ,07550
>= 22 78 3,4449 ,67336 ,07624
Apertura
< 22 72 3,4556 ,65861 ,07762
>= 22 78 2,7201 ,68085 ,07709
Importancia salud
< 22 72 2,6690 ,68832 ,08112
>= 22 78 2,6581 ,75779 ,08580
Importancia ánimo
< 22 72 2,7338 ,72979 ,08601
>= 22 78 3,1026 ,61980 ,07018
Importancia conveniencia
< 22 72 3,0917 ,63151 ,07442
>= 22 78 3,3045 ,64673 ,07323
Importancia atractivo sensorial
< 22 72 3,3646 ,52898 ,06234
>= 22 78 2,6709 ,86539 ,09799
Importancia contenido
< 22 72 2,5231 ,87179 ,10274
>= 22 78 3,0299 ,64953 ,07355
Importancia precio
< 22 72 3,0926 ,64573 ,07610
>= 22 78 2,7265 1,03439 ,11712
Importancia peso
< 22 72 2,5509 1,01655 ,11980
>= 22 78 2,4530 ,81822 ,09264
Importancia familiaridad
< 22 72 2,6898 ,74078 ,08730
>= 22 78 1,8419 ,86577 ,09803
Importancia ética
< 22 72 1,9074 ,71036 ,08372
Los descriptivos de las variables con las que se ha va a trabajar se muestran en la figura 13.
Respecto a éstas, la variable dieta sana tiene una media de 8,19 lo que indica que en media las
personas de la muestra llevan una dieta sana, equilibrada. En relación a las variables de
personalidad, extroversión, amabilidad y responsabilidad tienen una media de 3, siendo el
mínimo 1 y el máximo 5. Neuroticismo tiene una media de 2,43 y apertura 3,45. De esta
manera, gracias a los valores extremos vemos como la muestra se considera en media poco
neurótica y muy abierta a la experiencia. En cuanto a los motivos de consumo, las medias
de la importancia dada a la salud y al estado de ánimo son de 2,69, siendo el mínimo 1 y el
máximo 4, la media de la importancia dada a la conveniencia es de 3,1; atractivo sensorial
3,33; contenido 2,6; precio 3,06; control de peso 2,64; familiaridad 2,56 y preocupaciones
32
éticas 1,87. Esto implica que en media las personas encuestadas dan mucha importancia al
atractivo sensorial, conveniencia y precio de los alimentos que consumen, y poca a las
preocupaciones éticas.
Estadísticos Descriptivos
Media Desviación estándar N
Dieta sana 8,1933 2,12273 150
Extraversión 3,0583 0,72014 150
Amabilidad 3,0800 0,50765 150
Responsabilidad 3,0919 0,66327 150
Neuroticismo 2,4300 0,65145 150
Apertura 3,4500 0,66411 150
Importancia salud 2,6956 0,68262 150
Importancia ánimo 2,6944 0,74296 150
Importancia conveniencia 3,0973 0,62336 150
Importancia atractivo sensorial 3,3333 0,59194 150
Importancia contenido 2,6000 0,86871 150
Importancia precio 3,0600 0,64630 150
Importancia peso 2,6422 1,02620 150
Importancia familiaridad 2,5667 0,78839 150
Importancia ética 1,8733 0,79303 150
5.3.Análisis correlacional
33
peso y al contenido natural de los alimentos son aquellas que siguen una dieta sana. En
general, como primera conclusión del estudio, cabe destacar la importancia del contenido
natural puesto que es la variable que más significativamente correlaciona con los aspectos de
la personalidad: extraversión, amabilidad, responsabilidad y apertura a la experiencia. En
menor medida que el contenido natural, las variables salud, estado de ánimo y atractivo
sensorial correlacionan con la personalidad; mientras que a primera vista la conveniencia, el
precio, el control de peso, la familiaridad y las preocupaciones éticas no tienen correlación
significativa con la personalidad.
Las correlaciones entre las variables del estudio se pueden consultar en el Anexo 2.
34
5.4.Modelo de regresión lineal
¿Se puede predecir si alguien va a seguir una dieta sana en función de su personalidad y
motivos de consumo?
Para responder a esta pregunta vamos a llevar a cabo un modelo de regresión lineal con las
variables primitivas en el que la variable dependiente es dieta sana y las variables
independientes son las distintas importancias de motivos de consumo y personalidad. Para la
realización de este proceso se ha utilizado el programa estadístico SPSS, de manera que todas
las figuras mostradas han sido obtenidas con este programa. Al ejecutar el modelo de
regresión lineal con las variables primitivas, se ha obtenido un R² de 0,225, lo que implica que
este modelo explica un 22,5% de la variable dieta sana. El objetivo de este estudio no es
averiguar cuánto explican la personalidad y los motivos de consumo de la dieta sana, si no
solo averiguar si lo explican o no. Por ello, un R² pequeño no supone un inconveniente para
este estudio. A su vez, este modelo es significativo al 95%; sin embargo ninguna variable es
significativa al 95%, esto se debe a que las variables están muy correlacionadas entre sí, como
vimos anteriormente al analizar la correlación entre las variables (4.3 Análisis correlacional).
Para solucionar el problema de la multicolinealidad hemos creado factoriales para cada
grupo de variables. Para el grupo de variables de motivos de consumo se ha llevado a cabo
un análisis factorial de éstos, de manera que se han creado tres factores: motivos conscientes,
motivos hedónicos y motivos prácticos. Estos tres factores explican el 56% de la varianza de
la variable dependiente dieta sana. En el factor motivos conscientes prima la importancia a
la salud y al contenido natural de los alimentos, mientras que se le da poca importancia a la
conveniencia y precio. En motivos hedónicos destaca la importancia dada al atractivo
sensorial, al sabor u olor de los alimentos, y la poca importancia de la salud y contenido
natural. En motivos prácticos sobresale la importancia dada a la conveniencia, y la escasa
importancia concedida al precio, preocupaciones éticas o familiaridad. Para el grupo de
variables de personalidad se ha llevado a cabo un análisis factorial en el que se han creado
dos factores: sujeto despreocupado y sujeto preocupado, los cuales explican el 55% de la
varianza. El sujeto despreocupado se caracteriza por la extraversión, apertura, amabilidad y
por ser poco responsable y muy poco neurótico. El sujeto preocupado se caracteriza por ser
muy neurótico y responsable, y muy poco amable, abierto y extravertido. Las figuras
correspondientes al modelo de regresión lineal primitivo y al análisis factorial de motivos y
personalidad, se puede consultar en el anexo 3. A continuación hemos llevado a cabo el
modelo de regresión lineal con los factores. El R² obtenido es de 0,181, por lo que este
35
modelo explica un 18% de la variable dieta sana, y a su vez, se trata de un modelo
significativo al 95%, como se puede ver en la figura 13. Al haber trabajado con factores
vemos con al ejecutar esta nueva regresión las variables si son significativas. Como podemos
ver en la figura 13, las variables motivos conscientes y sujeto despreocupado son variables
significativas al 95%. De esta manera podemos concluir que la dieta sana viene explicada por
estos dos grupos de factores (motivos conscientes y sujeto despreocupado), en sentido
positivo; es decir, a más presencia de motivos o sujetos con este perfil de personalidad,
mayor predisposición a una dieta sana. Por otro lado, la dieta sana no viene explicada por
las variables que no han resultado significativas en este estudio.
36
Figura 13. Modelo de regresión con factores
Estadísticos Descriptivos
Media Desviación estándar N
Dieta_sana 8,1933 2,12273 150
Motivos conscientes 0,0000000 1,00000000 150
Motivos hedónicos 0,0000000 1,00000000 150
Motivos prácticos 0,0000000 1,00000000 150
Sujeto despreocupado 0,0000000 1,00000000 150
Sujeto preocupado 0,0000000 1,00000000 150
ANOVAb
Modelo Suma de cuadrados df Mean Square F Sig.
1 Regresión 121,532 5 24,306 6,365 0,000a
Residual 549,861 144 3,818
Total 671,393 149
a. Predictores: (Constante), Sujeto preocupado, Sujeto despreocupado, Motivos prácticos, Motivos hedónicos, Motivos conscientes
b. Variable dependiente: Dieta_sana
Coeficientesa
Coeficientes no estandarizados Coeficientes Estandarizados t Sig.
Modelo
B Std. Error Beta
1 (Constante) 8,193 0,160 51,352 0,000
Motivos conscientes 0,782 0,166 0,368 4,712 0,000
Motivos hedónico -0,030 0,160 -0,014 -0,187 0,852
Motivos prácticos -0,009 0,161 -0,004 -0,054 0,957
Sujeto despreocupado 0,336 0,164 0,158 2,054 0,042
Sujeto preocupado -0,041 0,164 -0,019 -0,250 0,803
a. Variable dependiente: Dieta_sana
Coeficientesa
95,0% Intervalo de confianza para B
Modelo
Lower Bound Upper Bound
1 (Constante) 7,878 8,509
Motivos conscientes 0,454 1,109
Motivos hedónicos -0,347 0,287
Motivos prácticos -0,328 0,310
Sujeto despreocupado 0,013 0,659
Sujeto preocupado -0,365 0,283
a. Variable dependiente: Dieta_sana
37
6. Conclusiones
Este trabajo pretendía cumplir una serie de objetivos: verificar la existencia de una relación
entre personalidad y alimentación, determinar cómo es la alimentación en función de la
personalidad, y determinar la relación que existe entre personalidad, motivos de consumo de
alimentos y hábitos alimenticios. Tras haber realizado una investigación con métodos
cuantitativos, se han obtenido una serie de resultados que nos permiten dar respuesta a estos
objetivos. En primer lugar, al haber ejecutado el modelo de regresión lineal con la variable
dieta sana como variable dependiente, y motivos de consumo y personalidad como variables
independientes, se ha visto como este modelo es significativo al 95%, por lo que se confirma
la existencia de una relación entre alimentación, personalidad y motivos de consumo. En
segundo lugar, respecto a cómo es la alimentación en función de la personalidad, se ha
descubierto que los sujetos de tipo despreocupado, es decir, aquellos que se caracterizan por
la extraversión, apertura, amabilidad y por ser poco responsables y neuróticos, tienen una
mayor predisposición a llevar una dieta sana. Respecto a la relación existente entre
personalidad, motivos de consumo y hábitos alimenticios, se ha descubierto que a más
presencia de motivos de consumo de tipo consciente, es decir, entre aquellos entre los que
destaca la importancia a la salud y al contenido natural de los alimentos, más disposición de
los individuos a llevar una dieta sana. A su vez, la variable dieta sana está positivamente
correlacionada con los motivos de consumo: importancia dada a la salud, al contenido natural
y al control de peso; y con las variables de personalidad: extraversión y apertura la
experiencia. Además, la importancia del contenido natural correlaciona significativamente
con los aspectos de la personalidad: extraversión, amabilidad, responsabilidad y apertura a la
experiencia, por lo que demostramos que existe una relación entre personalidad, motivos de
consumo y hábitos alimenticios. Por otro lado, es interesante comparar los resultados
obtenidos en esta investigación con los descubrimientos de otros autores. Como se mencionó
anteriormente, Chapman y McClean (1993) hablaron de la influencia de los padres a la hora
de seguir una dieta sana, sin embargo en línea con Roberts (2001), este estudio concluye que
el tipo de hogar, es decir, vivir en familia, solo, etc., no afecta al tipo de alimentación. Lunn et
al. (2014) descubrieron la existencia de correlación positiva entre la apertura al cambio y la
consumición de frutas y verduras, y entre la responsabilidad y comer sano. Los resultados del
estudio ¿Somos lo que comemos? corroboran la correlación positiva entre la apertura al
cambio y la dieta sana, sin embargo, no coinciden con una correlación significativa entre
responsabilidad y dieta sana.
38
Este trabajo pretendía contribuir de manera académica, rellenando el vacío existente en la
literatura respecto a la relación entre personalidad y alimentación; de manera empresarial,
ayudando a las empresas a llegar a sus consumidores de manera más efectiva; y de manera
social, promoviendo la dieta sana en una sociedad cada vez más afectada por el sobrepeso y la
obesidad. Los resultados de este trabajo permiten realizar la contribución deseada. Respecto a
la contribución académica, este trabajo no se ha limitado a analizar la existencia de una
relación entre personalidad y alimentación, si no que ha ido más allá, estudiando una triple
relación, la existente entre personalidad, motivos de consumo y hábitos alimenticios; así como
identificando cómo es la alimentación en función de la personalidad y motivos de consumo de
las personas. En relación a la contribución empresarial, se ha descubierto que los sujetos
despreocupados y los motivos de consumo conscientes son aquellos que llevan a seguir una
dieta sana. Otros resultados del estudio, como la relación existente entre la extraversión,
amabilidad, responsabilidad y apertura a la experiencia con la importancia dada al contenido
natural de los alimentos, así como el hecho de que las mujeres le den más importancia al
control de su peso, y que sean mucho más neuróticas que los hombres; o que las personas de
22 años o más sean mucho más neuróticas y responsables que los menores de 22 años, son
resultados muy útiles para las empresas. La información obtenida en esta investigación es
muy valiosa para las empresas, tanto para distribuidores como para fabricantes de alimentos
saludables, porque les permite conocer cómo son sus consumidores y pueden diseñar
campañas de comunicación apropiadas para ellos. Sabiendo cómo son sus consumidores, las
empresas pueden diseñar toda su estrategia de marketing de mejor manera, sabiendo a quién
se dirigen, qué mensaje transmitir y cómo hacerlo. Respecto a la contribución social, como
se ha explicado anteriormente, la relación existente entre motivos de consumo y hábitos
alimenticios tiene importantes implicaciones para la promoción de hábitos de consumo
saludables, así como entender porqué se come lo que se come es fundamental para impulsar
una buena alimentación y prevenir el desarrollo de la obesidad y de desórdenes alimentarios
en la sociedad. En este trabajo hemos descubierto que la muestra encuestada muestra
resultados positivos respecto al desayuno y al consumo de agua, lácteos, alcohol, comida
rápida y productos azucarados; y sin embargo, está peor en pescado, frutos secos y
fruta/verdura. Esta información es muy útil para las administraciones públicas puesto que
gracias a ella saben que se ha de promocionar el consumo de pescado, frutos secos y de fruta
y verdura, para la mejora de la dieta. Esta información, unida al hecho de que los sujetos
despreocupados y los motivos conscientes impliquen una predisposición mayor a llevar una
dieta sana, nos permite entender porqué se come lo que se come, de manera que las
39
administraciones públicas pueden usarlo para impulsar hábitos de alimentación saludables,
puesto que, por ejemplo, cuanto más se trabaje en fomentar la amabilidad y la apertura y
reducir el neuroticismo de la sociedad, mayor predisposición tendrá la sociedad a llevar una
dieta sana.
Respecto a las limitaciones de este estudio cabría destacar la importancia del tamaño de la
muestra, puesto que en este caso ha sido de 150 individuos y aunque se trata de un tamaño
adecuado, hubiera sido mejor alcanzar un mayor tamaño muestral para obtener mayor
variedad de datos y estadísticos mejores y más exactos sobre la población. En cuanto al tipo
de dieta elegida, se ha elegido la dieta mediterránea, la cual es la dieta recomendada por la
Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, sin embargo, existen muchísimas otras dietas
que también son consideradas dietas sanas y que podrían ser usadas como base de
comparación de los hábitos alimenticios de la muestra. Con respecto a la dieta mediterránea
elegida como base de la alimentación, encontramos otra limitación del estudio. Esta dieta
considera importantes las proteínas de origen animal, de manera que el cuestionario realizado
en base a estos hábitos alimenticios no considera el vegetarianismo, es decir la opción de
nunca consumir ni pescado ni carne. De esta manera, el cuestionario ha considerado como
insana la opción del vegetarianismo puesto que no responde a las directrices de la dieta
mediterránea. Por último, para la realización de la investigación se han tenido que hacer una
serie de asunciones que suponen una limitación. Se ha asumido que el consumo de más de la
cantidad recomendada de agua y fruta/verdura es saludable. Esto es discutible puesto que hay
ciertas corrientes de nutrición que defienden el consumo moderado de agua, puesto que
consumir más de la cantidad recomendada (2 litros al día) puede no ser saludable (Dr.
Rufilanchas Sánchez, 2011).
En último lugar, futuras líneas de investigación deberían realizar este estudio con una
muestra de mayor tamaño, así como realizar esta investigación en otros lugares del mundo
con diferentes culturas para comprobar si los resultados se mantienen. Por otro lado, sería
interesante replicar este estudio tomando como base otra dieta y después contrarrestar los
resultados con este estudio, viendo si lo considerado sano en esa dieta se corresponde con los
motivos y sujetos identificados en este estudio.
40
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164–178
50
8. Anexos
Anexo 1: Cuestionario cuantitativo en línea enviado a jóvenes de entre 18 y
35 años a través de Online Encuesta.
1. Muy en desacuerdo
2. En desacuerdo
3. Ni en desacuerdo ni de acuerdo
4. De acuerdo
5. Muy de acuerdo *
1 2 3 4 5
C0. ….
inteligente
C1. … habladora
C6. ...reservada
C7. ...generosa y
que ayuda a los
demás
C8. ...descuidada
y poco atenta
C9. ...tranquila,
que controla bien
el estrés
C10. ...curiosa,
que tiene
intereses muy
diversos
C11. ...llena de
energía
51
C12. …
conflictiva, que
discute con los
demás
C13. ….
trabajadora y
cumplidora, digna
de confianza
C14. ...que con
frecuencia se
pone tensa
C15. ...ingeniosa
y profunda
C16. ...llena de
entusiasmo
C17. ...
indulgente, no le
cuesta perdonar
C18. ...
desorganizada
C19. ...que se
preocupa mucho
por las cosas
C20. ...que tiene
una imaginación
activa
C21. ...que tiende
a ser callada
C22.
...generalmente
confiada
C23. ... floja,
perezosa
C24.
...emocionalmente
estable, difícil de
alterar
52
C26. ...asertiva,
no teme expresar
lo que quiere
C27. ...a veces
fría y distante
C28. ...que
persevera hasta
terminar el
trabajo
C29. ...variable,
de humor
cambiante
C30. ...que valora
lo artístico, lo
estético
C31. ... tímida e
inhibida
C32. ...
considerada y
amable con casi
todo el mundo
C33. ...que hace
las cosas
eficientemente
C34. ...que
mantiene la calma
en situaciones
difíciles
C35. ...que
prefiere trabajos
que son rutinarios
C36. ...
extrovertida,
sociable
C37. ... a veces
ruda o
maleducada con
los demás
C38. ...que hace
planes y los sigue
cuidadosamente
53
C39. ...que se
pone nerviosa con
facilidad
C40. ...que le
gusta reflexionar,
jugar con las
ideas
C41. ...que tiene
pocos intereses
artísticos
C42. ...que le
gusta cooperar
con los demás
C43. ...que se
distrae con
facilidad
C44. ...que
aprecia el arte,
música, o
literatura
Del 1 al 4, siendo:
1 = no importante
2 = poco importante
3 = razonablemente importante
4 = muy importante
Salud *
1 2 3 4
Contiene muchas
vitaminas y minerales
Me mantiene sano
Es nutritivo
Es alto en proteínas
Es bueno para mi
piel/pelo/uñas/dientes,
etc.
54
Es alto en fibra
Estado de ánimo *
1 2 3 4
Me ayuda a
sobrellevar el
estrés
Me ayuda a
sobrellevar la
vida
Me ayuda a
relajarme
Me mantiene
despierto/alerta
Me anima
Me hace sentir
bien
Conveniencia *
1 2 3 4
Es fácil de
preparar
Puede se
cocinado de
manera
sencilla
No necesita
tiempo para
preparase
Se puede
comprar en
tiendas
cercanas a
donde vivo o
trabajo
Está
fácilmente
disponible en
tiendas y
supermercados
55
Atractivo Sensorial *
1 2 3 4
Huele
bien
Agradable
a la vista
Tiene una
textura
agradable
Sabe bien
Contenido Natural *
1 2 3 4
No contiene
aditivos
Contiene
ingredientes
naturales
No contiene
ingredientes
artificiales
Precio *
1 2 3 4
No es caro
Es barato
Buena
relación
calidad/precio
Control de Peso *
1 2 3 4
Es bajo
en
calorías
Me
ayuda a
mantener
mi peso
Es bajo
en grasas
56
Familiaridad *
1 2 3 4
Es lo que
habitualmente
como
Es familiar
Es como la
comida que
comía de
pequeño
Preocupaciones Éticas *
1 2 3 4
Proviene de
países que
apruebo
políticamente
Tiene el país
de origen
claramente
marcado
Está
empaquetado
de una
manera
responsable
con el medio
ambiente
57
¿Tomas entre 3 o 7 puñados de frutos secos a la semana? *
Hombre Mujer
Edad *
¿Cómo vives? *
Con
Solo Residencia
amigos
Otro
¿Desayunas todos los días? *
Menos Eso
58
Anexo 2: Tabla de correlación entre variables obtenidas a través de SPSS
59
Anexo 3: Modelo de regresión lineal SPSS
ANOVAb
Modelo Suma de cuadrados df Mean Square F Sig.
1 Regresión 150,860 14 10,776 2,795 ,001a
Residual 520,533 135 3,856
Total 671,393 149
Coeficientesa
95,0% Intervalo de confianza para B
Modelo T Sig.
Lower Bound Upper Bound
1 (Constante) 1,580 0,116 -0,848 7,585
Extraversion 0,464 0,643 -0,391 0,630
Amabilidad -0,215 0,830 -0,781 0,628
Responsabilidad 0,879 0,381 -0,294 0,765
Neuroticismo -1,132 0,260 -0,859 0,233
Apertura 1,369 0,173 -0,168 0,922
Importancia_salud 1,676 0,096 -0,094 1,142
Importancia_ánimo -0,315 0,753 -0,592 0,429
Importancia_conveniencia -1,515 0,132 -0,987 0,131
Importancia_atractivo_sensorial 1,204 0,231 -0,243 1,000
Importancia_contenido 1,373 0,172 -0,154 0,851
Importancia_precio 0,514 0,608 -0,406 0,691
Importancia_peso 1,715 0,089 -0,048 0,674
Importancia_familiaridad 0,045 0,964 -0,445 0,466
Importancia_ética 0,227 0,821 -0,406 0,512
a.Variable dependiente: Dieta_sana
60
Análisis factorial Motivos
Communalities
Inicial Extracción
Importancia_salud 1,000 0,638
Importancia_ánimo 1,000 0,524
Importancia_conveniencia 1,000 0,558
Importancia_atractivo_sensorial 1,000 0,465
Importancia_contenido 1,000 0,637
Importancia_precio 1,000 0,479
Importancia_peso 1,000 0,492
Importancia_familiaridad 1,000 0,517
Importancia_ética 1,000 0,739
Método de extracción: Principal Component Analysis
Component Matrixa
Componente
Motivos conscientes Motivos hedónicos Motivos prácticos
Importancia_salud 0,773 -0,089 0,179
Importancia_ánimo 0,686 0,080 0,216
Importancia_conveniencia -0,201 0,530 0,486
Importancia_atractivo_sensorial 0,187 0,656 -0,017
Importancia_contenido 0,772 -0,202 -0,021
Importancia_precio 0,057 0,669 -0,169
Importancia_peso 0,575 -0,004 0,401
Importancia_familiaridad 0,186 0,659 -0,219
Importancia_ética 0,501 -0,010 -0,699
Método de extracción: Principal Component Analysis.
a. 3 componentes extraídos.
61
Análisis factorial Personalidad
Communalities
Inicial Extracción
Extraversón 1,000 0,538
Amabilidad 1,000 0,492
Responsabilidad 1,000 0,799
Neuroticismo 1,000 0,622
Apertura 1,000 0,320
Método de extracción: Principal Component Analysis.
Component Matrixa
Componente
Sujeto
despreocupado Sujeto preocupado
Extraversión 0,711 0,178
Amabilidad 0,700 -0,050
Responsabilidad 0,448 0,774
Neuroticismo -0,506 0,605
Apertura 0,501 -0,263
Método de extracción: Principal Component Analysis.
a. 2 componentes extraídos
62