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Reina Valera 1960

La historia de Moisés tuvo que hablar de dos promulgaciones de la Ley porque la primera promulgación estableció las normas del pacto entre Dios e Israel, mientras que la segunda promulgación amplió y aplicó esos principios a casos concretos, proveyendo una base sólida de justicia para Israel y todas las naciones.
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Reina Valera 1960

La historia de Moisés tuvo que hablar de dos promulgaciones de la Ley porque la primera promulgación estableció las normas del pacto entre Dios e Israel, mientras que la segunda promulgación amplió y aplicó esos principios a casos concretos, proveyendo una base sólida de justicia para Israel y todas las naciones.
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REINA VALERA 1960

Resumen éxodo del 34 : 10-28

Y él contestó: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré


maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna, y verás
todo el pueblo en medio del cual tú, la obra de Jehová; porque será cosa tremenda
la que yo haré contigo. Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de
delante de tu presencia al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al
jebuseo. Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de
entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribaréis sus altares, y
quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de
inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán
en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y
comerás de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus
hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses
de ellas. No te harás dioses de fundición. La fiesta de los panes sin levadura
guardarás; siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado, en el
tiempo señalado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
Todo primer nacido, mío es; y de tu ganado todo primogénito de vaca o de oveja,
que sea macho. Pero redimirás con cordero el primogénito del asno; y si no lo
redimieres, quebrarás su cerviz. Redimirás todo primogénito de tus hijos; y
ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías. Seis días trabajarás,
mas en el séptimo día descansarás; Aun en la arada y en la siega, descansarás.
También celebrarás la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del
trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año. Tres veces en el año se
presentará todo varón tuyo delante de Jehová el Señor, Dios de Israel. Porque yo
arrojaré a las naciones de tu presencia, y ensancharé tu territorio; y ninguno
codiciará tu tierra, cuando subas para presentarte delante de Jehová tu Dios tres
veces en el año. No ofrecerás cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio, ni
se dejará hasta la mañana nada del sacrificio de la fiesta de la pascua. Las
primicias de los primeros frutos de tu tierra llevarás a la casa de Jehová tu Dios.
No cocerás el cabrito en la leche de su madre. Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú
estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con
Israel. Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan,
ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
EXODO CAPITULO 20
20 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 2 Yo soy Jehová tu Dios, que te
saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3
No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni
abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las
honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los
padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me
aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis
mandamientos.
7
No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente
Jehová al que tomare su nombre en vano.
8
Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda
[a]

tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra
[b]

alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero


que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la
tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por
tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
[c]

12
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que
Jehová tu Dios te da.
13
No matarás.
14
No cometerás adulterio.
15
No hurtarás.
16
No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
17
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su
siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
El terror del pueblo

18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la


bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos.
19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con
nosotros, para que no muramos. 20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque
para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no
pequéis.

21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la oscuridad en la


cual estaba Dios. 22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros
habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros. 23 No hagáis conmigo dioses de
plata, ni dioses de oro os haréis. 24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él
tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo
hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré. 25 Y si me hicieres
altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo
profanarás. 26 No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra
junto a él.
Deuteronomio 15: 6-22
Préstamos a los pobres
6
Ya que Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a
muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones,
pero sobre ti no tendrán dominio.
7
Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus
ciudades, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu
mano contra tu hermano pobre,
8
sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite.
9
Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso, diciendo: Cerca está el año
séptimo, el de la remisión, y mires con malos ojos a tu hermano menesteroso para no
darle; porque él podrá clamar contra ti a Jehová, y se te contará por pecado.
10
Sin falta le darás, y no serás de mezquino corazón cuando le des; porque por ello te
bendecirá Jehová tu Dios en todos tus hechos, y en todo lo que emprendas.
Leyes sobre los esclavos
(Ex. 21.1-11)
11
Porque no faltarán menesterosos en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo:
Abrirás tu mano a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra.
12
Si se vendiere a ti tu hermano hebreo o hebrea, y te hubiere servido seis años, al
séptimo le despedirás libre.
13
Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías.
14
Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello
en que Jehová te hubiere bendecido.
15
Y te acordarás de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te
rescató; por tanto yo te mando esto hoy.
16
Si él te dijere: No te dejaré; porque te ama a ti y a tu casa, y porque le va bien contigo;
17
entonces tomarás una lesna, y horadarás su oreja contra la puerta, y será tu siervo para
siempre; así también harás a tu criada.
Consagración de los primogénitos machos
18
No te parezca duro cuando le enviares libre, pues por la mitad del costo de un jornalero
te sirvió seis años; y Jehová tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres.
19
Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho de tus vacas y de tus ovejas; no
te servirás del primogénito de tus vacas, ni trasquilarás el primogénito de tus ovejas.
20
Delante de Jehová tu Dios los comerás cada año, tú y tu familia, en el lugar que Jehová
escogiere.
21
Y si hubiere en él defecto, si fuere ciego, o cojo, o hubiere en él cualquier falta, no lo
sacrificarás a Jehová tu Dios.
22
En tus poblaciones lo comerás; el inmundo lo mismo que el limpio comerán de él, como
de una gacela o de un ciervo.
¿Se puede percibir por qué la historia de Moisés tenía que hablar de dos promulgaciones de la
Ley?

La promulgación de la ley (Ex 20:1-26)


Los rasgos esenciales de la ley
La ley y el pacto nacional. A riesgo de alguna repetición es preciso hacer constar
que la ley es parte esencial del pacto. Dios dice a su pueblo, en efecto: "Para que
yo sea vuestro Dios y vosotros seáis una nación santa para mí, es preciso que
vuestra conducta se conforme a los principios de justicia y de moralidad que voy a
declararos". Por el momento no surge la cuestión de cómo podían obedecer, ni de
otras vertientes de la ley, sino de establecer normas que podrán sublimarse en el
nuevo pacto, pero que nunca pueden dejar de ser la expresión de la voluntad de
Dios mientras existan hombres sobre la tierra. El pueblo, por lo menos, tiene que
colocarse en "postura de obediencia" para que se pueda ratificar el "matrimonio
espiritual".
La ley como norma de justicia para toda la raza. Israel había sido llamado para dar
a conocer al único Dios —y sus caminos— a las naciones, de modo que las Diez
Palabras no pueden quedar encerradas dentro del círculo nacional, sino que han
de proveer una sólida base de enseñanza para todos los hombres. Una lectura —
siquiera somera— de los mandamientos revela que presentan principios
fundamentales, que después se han de ampliar y aplicar de diversas maneras,
según el caso concreto y humano que surja. Ejemplos hay de esta aplicación en
los preceptos de (Ex 21:1-23:19). Desde luego, los egipcios habían estudiado la
ética, redactando sus sacerdotes una larga serie de ofensas que constituían
"pecado" ante los dioses, pero dentro del marco del politeísmo lo interno se
mezclaba con lo externo, confundiéndose lo moralmente grave con meros actos
rutinarios. El célebre Código de Hammurabi recogió otros anteriores,
sistematizando la jurisprudencia de la ley común tal como se entendía y se
aplicaba en la cuenca de los ríos Tigris y Éufrates, hallándose en este cuerpo de
leyes puntos prácticos que coinciden con algunos de los preceptos de Éxodo 21 y
siguientes. Sin embargo, no intenta establecer la justicia y la moralidad sobre una
firme base de principios, sino sólo ve la necesidad de compensaciones dentro de
la sociedad ya establecida. De hecho, una declaración de justicia sólo pudo brotar
de la autoridad de un sólo Dios, lo que la eleva por encima de la mera relatividad,
según las conveniencias del egoísmo o de las costumbres humanas. Por lo tanto
en la jurisprudencia como en las normas sociales de todos los pueblos que han
recibido iluminación o revelación —siquiera indirecta— de la esfera judeocristiana ,
puede percibirse esta influencia de la ley.
TODO LO ANTERIOR TIENE QUE VER CON LA
PREGUNTA UNO HAY QUE LEER Y HACER UNA
COMPARACION DE EXODO CAPITULO 34: 10-28 EXODO
20 Y DEUTEROMIO 15: 6-22
1. Compare Ex. 34:10-28, por un lado, con Ex. 20 y Dt. 15:6-22, por otro lado, para
ver la diferencia entre los intereses de los respectivos círculos que coleccionan estas
leyes, a saber, el círculo sacerdotal y el círculo profético-deuteronomista. ¿Se puede
percibir por qué la historia de Moisés tenía que hablar de dos promulgaciones de la
Ley?

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