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El documento detalla los procedimientos de un juicio por el delito de femicidio. Describe la acusación contra un individuo por el asesinato de una menor de 14 años y el robo posterior en la escena del crimen. También resume los testimonios y pruebas presentadas por la fiscalía durante el juicio.

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El documento detalla los procedimientos de un juicio por el delito de femicidio. Describe la acusación contra un individuo por el asesinato de una menor de 14 años y el robo posterior en la escena del crimen. También resume los testimonios y pruebas presentadas por la fiscalía durante el juicio.

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NIC. 9204 - NUF.

73098
En la ciudad de Puerto Madryn, Provincia del Chubut, a los trece días del mes de
julio del año dos mil veintitrés, el Tribunal de Juicio integrado por la Señora Jueza
Penal Dra. Patricia Encarnación REYES; la Señora Jueza Penal Dra. María Alejandra
HERNÁNDEZ y el Señor Juez Penal Dr. Francisco Marcelo ORLANDO, bajo la
Presidencia de éste último, dicta sentencia en estos autos caratulados: “O.G. PSA
FEMICIDIO” Carpeta Judicial Nº 9204 OFIJU, Legajo Fiscal Nº 73098,
seguidos contra J.G.O.A., D.N.I. Nº xxxx, hijo de E.y E. A. M., nacido en X., el día
11 de octubre de 1998, con último domicilio en P. X N° xxx de esta localidad,
actualmente cumpliendo prisión preventiva en el Instituto Penitenciario Provincial
N° de la ciudad de Trelew. En los presentes autos se le atribuyen los delitos de
FEMICIDIO EN CONCURSO IDEAL CON FEMICIDIO TRANSVERSAL
EN CONCURSO REAL CON HOMICIDIO EN OCASIÓN DE ROBO, en
carácter de autor (arts. 45, 54, 55, 80 inciso 11, 12 y 165 del Código Penal). El
hecho que ha sido materia de acusación es el siguiente: “El día 13 de noviembre de
2020, siendo las 09.30 horas aproximadamente, en momentos en que la menor L.I.V.
de 14 años de edad, se encontraba junto a su hermano J.N.B. (6 años), en el domicilio
sito en la calle X X n° xxxx de esta ciudad, se hace presente la persona de J.G.O.
(22), quien una vez en el interior y con la utilización de un arma blanca comienza a
someter a la víctima provocándole heridas contuso-punzante en el cráneo, de tipo
superficial, varios cortes en el rostro y en el cuello, y una herida penetrante en el
hemitórax izquierdo, y en dedos de la mano derecha producto de la férrea defensa,
hasta lograr degollarla, quedando la misma tendida en el piso boca abajo,
produciéndose su muerte de manera instantánea. Cabe resaltar que O. aprovechó la
condición de vulnerabilidad en la que se encontraba la niña víctima, por su edad,
por su género, por encontrarse indefensa, y por la evidente relación desigual de
poder, siendo además que hace algún tiempo el mismo amenazó a su pareja
(hermana de la víctima) que iba a matar a su familia, cumpliendo con aquella
promesa para hacerle sufrir un mal. Posteriormente, y aprovechando la
circunstancia de la muerte por él provocada, O. sustrae de la caja registradora del
local que funciona dentro del mismo domicilio, la suma aproximada de treinta mil

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pesos ($30.000.-). A los pocos minutos, al llegar al lugar a la hermana de la víctima,
Srta. Y.V. M., observa cuando el imputado sale del domicilio por una puerta lateral,
da la vuelta a la manzana y se dirige hacia su vehículo X.X., dominio colocado XXX-
XXX, color x, con vidrios polarizados, el cual se encontraba estacionado a unos 100
metros, en la intersección de las calles X y X, dándose el mismo a la fuga, siendo
secuestrado el vehículo en la calle X entre X X y X siendo conducido por el Sr. G.
J.D., mientras que el imputado es aprehendido en la intersección de las calles X y X,
dentro del local comercial denominado “X x X”.
Intervinieron por la Acusación, el Fiscal General Dr. Jorge BUGUEÑO y la
Procuradora Fiscal Dra. Anya PUCHETTA, y por la Defensa Particular del
imputado, el Dr. Carlos DEL MÁRMOL.
El día 26 de junio de 2023, el Presidente del Tribunal, cumpliendo con la
manda del art. 320 del CPP, declara abierto el debate y solicita al Fiscal que explique
sus pretensiones, quien así lo hace, haciendo en primer término lectura del hecho
imputado y la calificación jurídica escogida, señalando que, con la prueba ofrecida,
se encontrará en condiciones de probar su teoría del caso.
Cedida la palabra al Defensor, el mismo considera que demostrará la ajenidad
de su pupilo respecto a los hechos imputados, adelantando que se discutirán las
calificaciones legales ensayadas ya que entiende que no se corresponden con los
hechos traídos a proceso por la Fiscalía, motivo por el cual oportunamente solicitará
la absolución de su representado.
Se procede a dar comienzo con la producción de prueba, y en primer término
deponen los testigos propuestos por la Fiscalía en el siguiente orden: D.G. M.; N. M.
C.; Y.V. M.; J. H. S.; B.E.A.; J.D.G.; M.D.S.; V.B. y D.C., todo lo cual consta en el
registro de audio correspondiente. A continuación, el Ministerio Público Fiscal hace
saber que desiste del testimonio de R. A., teniéndoselo por desistido. Asimismo, pone
en conocimiento que las partes han acordado la incorporación por convención
probatoria de los instrumentos en los que han intervenido los siguientes testigos: M.
A., Oficial H.A.V., y Oficial S.M. del V..
Realizado un cuarto intermedio, se reanuda la audiencia de Debate siendo el
día 27 de junio a las 8:52 horas, continuando con la deposición de los testigos de la
Fiscalía en el siguiente orden: S. B. F.; R.M.R.; N.E.B.; E.E.R.; N.F.O.; M.E.A.S.;
K.E.S.; C.H.B.; H.D.F. y S.N.R., todo lo cual consta en el registro de audio
correspondiente.
Siendo el día 28 de junio del 2023 a las 8:45 horas, se reanuda la audiencia,
continuando con la deposición de los testigos propuestos por la Fiscalía en el
siguiente orden: C.F.V.; A.I.C.; V. T. A.; D. S.; J.A.C.; M. P. y A.E.A., todo lo cual
consta en el registro de audio correspondiente. Acto seguido toma la palabra el Dr.
DEL MÁRMOL haciendo saber que desiste de la testigo ofrecida oportunamente.
Posteriormente se procede a la incorporación de la prueba documental, no
formulándose objeciones, haciendo las partes expresa mención de aquellas desistidas
y de las convenciones probatorias arribadas.
Efectuado un cuarto intermedio y siendo las 8:05 horas del día 30 de junio del
2023, se reanuda la audiencia de debate y se da comienzo a los alegatos finales de
las partes. Inicia su alocución el Dr. BUGUEÑO indicando que, luego de producida
la prueba, se encuentra en condiciones de afirmar que la plataforma fáctica por la
cual fue imputado J.G.O. A. ha sido debidamente probada con el grado de certeza
requerido. Procede a hacer lectura del hecho, resaltando una modificación en el
mismo respecto a la suma de dinero expresada, correspondiendo consignar “la suma
aproximada de CINCUENTA MIL PESOS ($ 50.000)”, circunstancia que surgió en
el transcurso del debate, y no de TREINTA MIL PESOS ($ 30.000) como fuese
indicado originalmente.
Toma la palabra la Dra. PUCHETTA a fin de tratar la materialidad del hecho,
entendiendo que la misma se encuentra acreditada, en primer término, por el acta y
el certificado de defunción de L.I.V, de los cuales surge que la misma falleció por un
degüello homicida. En este punto, se remite a la declaración de la Dra. BOTTA,
quien dio cuenta de la autopsia médico legal realizada el día 13/11/2020, e ilustró
detalladamente las 16 lesiones que poseía la menor, las cuales fueron producidas por
un arma blanca con filo. Que la forense determinó que la muerte de la joven fue
producida por un degüello homicida, tratándose de una lesión cortante de 27 cm de
largo que interesó los músculos esternocleidomastoideos, los paquetes
vasculonerviosos del cuello, la tráquea, el esófago, la laringe, y llegó hasta la
cervical, produciéndose un deceso rápido con escaso periodo agónico.
Que, por su parte, la Oficial M., quien se encontraba de servicio en la
Comisaría Segunda, dio cuenta de cómo fueron anoticiados del hecho, cómo llegó al
domicilio ubicado en X y X, y qué personal se hizo presente, advirtiendo asimismo

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que se preservó el lugar y se hizo una inspección ocular del mismo, exhibiendo en
tal sentido el croquis ilustrativo confeccionado. Resalta la Procuradora el informe
incorporado del Centro de Monitoreo local del cual surge el llamado de dos personas
distintas dando cuenta de esta situación y solicitando la presencia personal policial.
Entiende que interesa en este punto el testimonio de B.A. , policía que actuó
en calidad de vecino, quien al escuchar los gritos de Y.V. y, sin entender lo que
pasaba, ingresó al domicilio y se topó con el cuerpo de L.V., el cual estaba tirado en
el piso lleno de sangre y tapado con un toallón, motivo por el cual toma al menor
J.N. que se encontraba presente y se retiran del lugar.
Que luego se debe valorar el testimonio del Comisario R., Jefe de la Científica,
que efectuó un relato de toda su intervención y la del personal a su cargo. Que el
testigo manifestó que ingresaron por el garaje, siguieron por el pasillo, y que, si bien
allí había manchas hemáticas, parecían pertenecer a un borceguí táctico. Informó que
el cuerpo de la menor se encontraba en la habitación matrimonial, en posición de
cúbito ventral, con los miembros inferiores extendidos y los brazos hacia la parte
superior semi flexionados. Relató que había mucha sangre, teniendo la que se
encontraba en el piso la impronta de los movimientos propios de la víctima, que eran
en forma de abanico de las manos. Que próximo al cuerpo, interesó pisadas
impregnadas en sangre, las cuales se fotografiaron con escala métrica, y señaló que
se encontró cercano a la cabeza de la joven una vaina de cuero compatible con el
cuchillo hallado en la cocina. Indicó que existían otras manchas en la habitación,
distribuidas en la ropa de cama y la ropa del dormitorio, y describió las prendas de
la menor, las cuales fueron luego ilustradas por las fotografías tomadas. Respecto a
la cocina, señaló R. que fue donde se secuestró un repasador con presuntas manchas
hemáticas, y un cuchillo Tramontina con cabo de madera, en el cual también se
divisaron manchas en la unión entre el cabo y el mango. Que luego ingresaron al
negocio comercial, que era una dependencia de la vivienda, y fotografían la caja
recaudadora, llamando la atención que solo había en la misma billetes de baja
denominación. Que también se tomaron fotos de una Crocs de la menor que se
encontraba allí, mientras que la otra estaba en el pasillo de la vivienda. Resalta la
Dra. PUCHETTA que todo lo expuesto pudo luego observarse con el testimonio de
K.S. quien exhibió y mencionó las fotografías que tomara en el lugar del hecho.
En cuanto a la materialidad del faltante de dinero, entiende la Procuradora que
también quedó acreditado con el testimonio de N.R., madre de la víctima, que refiere
que dejó separados CINCUENTA MIL PESOS ($ 50.000) cerca de la caja
recaudadora, y que ese dinero, posteriormente al hecho, no estaba. De esta
circunstancia dieron cuenta también la Oficial M. y el Comisario R..
Continúa la alocución el Dr. BUGUEÑO, quien, entendiendo que la
materialidad respecto de la plataforma fáctica ha sido debidamente acreditada, pasará
a referirse a la autoría en cabeza de O.. Que en tal sentido y en primer término, tiene
en consideración el testimonio de Y.V. –hermana de la víctima fatal y pareja del
imputado en aquel entonces- que relató que, al encontrarse en la puerta del comercio,
escucha un ruido en el portón de la casa y ve salir a su entonces pareja; que si bien
le dice “G., veni que vamos a hablar”, él sigue corriendo. Resalta que no solo le vio
la cara sino también las prendas de vestir que usaba, que era las mismas con las que
salió del domicilio que tenían en común minutos antes: una campera negra, un
pantalón corto deportivo y unas zapatillas negras con suelas blancas. Continua el
relato indicando que O. da la vuelta a la manzana hacia su vehículo que estaba
estacionado en la otra cuadra, un X X x polarizado, dominio N° XXX-XXX. Advierte
el Fiscal que este relato es el primer acercamiento hacia el imputado, y resulta
coincidente con la descripción de la ropa realizada por M.S. al momento de
aprehender a O. a los pocos minutos, resaltando el testigo que las zapatillas tenían
presuntas manchas hemáticas en la suela, y con lo declarado por S.F., quien efectuó
la requisa personal sobre el imputado, y describió en el mismo sentido las prendas
que portaba, haciendo también alusión a la presencia de manchas hemáticas tanto en
las zapatillas como en la remera. Resalta la Fiscalía que estas prendas secuestradas
fueron exhibidas y reconocidas por la testigo.
Que, por otro lado, se remite a la declaración de J.S., vecino que, conteste con
la declaración de Y., relató cómo por el portón aledaño del local ve salir a un
masculino y que si bien él no sabía quién era, ¿escucha que Y. lo llama por el nombre
preguntándole “G. qué haces?”. Que, ante ello, esa persona siguió corriendo, y es
cuando la joven le manifiesta que se trata del padre de su bebé. En tal sentido, vuelve
la Fiscalía sobre los dichos de A., quien también mencionó que su vecina sindicó a
su pareja, G., al igual que lo hizo el menor, J.N.V. Que estas sindicaciones por parte
del menor y de Y. fueron también realizadas hacia su madre, N.R., luego de que
retoma a su domicilio desde la Municipalidad.

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Manifiesta que, además de los testimonios, es necesario valorar el informe de
lesiones del imputado realizado por el Dr. C. el día del hecho, quien observó en O.
una escoriación lineal superficial de 3 cm de largo en la cara palmar de antebrazo
derecho, lo que entiende el Fiscal interesante por cuanto el elemento productor tiene
compatibilidad con un rasguño humano, produciéndose claramente en una situación
defensiva de acuerdo a la mecánica del hecho.
Procede a referirse al vehículo en el cual el imputado se va del lugar del hecho,
siendo el descripto por Y., surgiendo de la documental incorporada de la Dirección
Nacional de Registro de la Propiedad Automotor que el titular del mismo resulta ser
J. G. A. O.. Que teniendo presente esto, como también características particulares del
automóvil en cuestión, es que la División de Investigaciones realiza un relevamiento
de cámaras de seguridad a fin de dar con el mismo y poder establecer el recorrido
previo y posterior al hecho. Que el testigo A. C. ilustró dicho recorrido mediante su
informe, concluyendo que el imputado fue en el rodado desde su domicilio hasta el
de la víctima, y luego hacia el Minimercado “XX”, sita en calles X y X, donde le
entrega el vehículo a otra persona. Entiende que en este punto es necesario referirse
al testimonio de G, quien relató que se encontraba en su local comercial esperando a
O., con quien se había puesto de acuerdo anteriormente para encontrarse allí a las 10
horas. Que en ese horario aproximadamente el imputado llegó en su vehículo X, el
cual le presta para ir al centro, siendo posteriormente el testigo aprehendido en calle
X. Señala la Fiscalía que este secuestro fue también explicado por los policías
actuantes, al igual que la requisa vehicular llevada a cabo, en la cual se secuestró una
suma de CUARENTA MIL PESOS ($ 40.000) en efectivo, que se encontraban en el
asiento del acompañante, y que, de acuerdo al testimonio de G, se los había prestado
el imputado tal como acordaron previamente. Que también fue secuestrada en el
vehículo distinta documentación que acredita que el rodado era habitualmente
utilizado por O. y por Y. V.
Acto seguido, procede a remitirse al testimonio de H. F, quien participó del
allanamiento en el Minimercado “X X”, el cual quedó cerrado con consigna policial,
donde se produjo la aprehensión del imputado. Que el testigo refirió que en el sector
del depósito se secuestró un buzo tipo canguro con capucha de color negro que
presentaba en el puño derecho presuntas manchas hemáticas; una mochila azul con
la que habría llegado O. y que contenía fotocopia de DNI del nombrado; y un teléfono
celular marca Samsung A51 que se encontraba en una mochila femenina, al igual
que un carnet sanitario y certificado de vacunas, todo ello perteneciente al sindicado.
Manifiesta el Fiscal que toda esta circunstancia y diligencia fue también ilustrada por
el Informe Técnico del cual diera cuenta C. B..
Vuelve a tomar la palabra la Dra. PUCHETTA a fin de analizar el testimonio
del Lic. C., quien realizó 3 pericias en concreto, siendo la primera de ellas la
scopométrica en la cual comparó el rastro hallado cerca del cuerpo de L.V. entintado
en sangre, con el que deja la zapatilla negra con suela blanca marca Fila que le fue
secuestrada a J.G.O. y que fuese exhibida en debate. Que luego de explicar la
metodología de la pericia y los filtros que se deben pasar, el Licenciado determinó
que existía coincidencia genética, específica e individual entre los rastros,
mencionando aquellas características particulares del calzado –desgastes, cortes,
quemaduras- que hacían que la huella sea única, y concluyendo que la zapatilla que
calzaba el imputado al momento de la requisa era la misma que había dejado la huella
en el lugar del hecho.
Por otra parte, señala que ha incorporado por convención probatoria el informe
de ADN suscrito por B., el cual arroja que el ADN obtenido del repasador blanco y
del cuchillo secuestrados en la cocina, como también de la campera, remera y
zapatillas secuestradas a O., era coincidente con el de la víctima L.I.V.
Asimismo, a los fines de acreditar la autoría del aquí sindicado, entiende
necesario remitirse al testimonio del Lic. A., quien efectuó una pericia informática
en varios dispositivos móviles resultado de interés solo dos de ellos: el Samsung A51
secuestrado en la mochila, y el Samsung J6 secuestrado en la requisa personal
efectuada al imputado. Que el testigo dio cuenta del recorrido que hizo e ilustró el
contenido de los dispositivos y los puntos de pericia que pudo concluir. Que primero
explicó que se le atribuye la propiedad de los dispositivos indicados a [Link] que
ambos tenían logeados, como condición para utilizar las aplicaciones del teléfono, el
mail [Link]@[Link], como también por las fotos personales y de
documentación que pueden observarse en los mismos. Que luego, el perito efectuó
varias operaciones, siendo una de ellas el análisis de la geolocalización de los
teléfonos, lo cual debe correlacionarse con el informe de C, ya que corrobora el
recorrido observado en las distintas cámaras de seguridad respecto del vehículo X X.
Que de dicho análisis, cruzada la información de latitud y longitud con Google Maps,
se pueden determinar 3 ubicaciones en el día del hecho: El “LUGAR N° 1” que es

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en calle XN° XXX, donde arribó a las 01:55 horas y permaneció hasta las 8:47 horas,
coincidente con lo dicho por Y.; el “LUGAR N° 2” que es en las calles X y X, donde
arriba 8:56 horas y permanece hasta las 9:48 horas, momento en el que se produce la
muerte violenta de la joven víctima; y el “LUGAR N° 3” en el Minimercado “X X”,
de 9:58 a 10:39 horas, siendo este último el momento de la detención del imputado.
Que posteriormente, A.O dio cuenta de las búsquedas efectuadas en Google desde
dichos dispositivos, y exhibió un video del mecanismo que utilizó para observarlas;
así, pudo determinar que el día anterior al hecho a las 17:50 y a las 17:59 horas se
buscó “puntos débiles para apuñalar”, y a las 17:51 horas “golpes para desmayar,
dormir, inmovilizar”. Explicó que cada búsqueda da una dirección URL, y que al
copiar una de ellas en Google, aparecen distintas páginas, llamándole la atención a
la Fiscalía lo coincidentes que son las imágenes resultantes de “puntos débiles para
apuñalar” con el dibujo ilustrativo aportado por BOTTA al momento de explicar la
autopsia de la adolescente. En este punto, resalta que Y. relató que, como no tenía
celular, ingresó al teléfono de su pareja el día anterior al hecho, y divisó las
búsquedas indicadas anteriormente. -
Toma la palabra el Dr. BUGUEÑO, a fin de referirse a la pericia de secuencia
fáctica efectuada por el Lic. C., quien indicó aquellos elementos que le fueron
aportados y que tuvo en cuenta para llegar a las conclusiones, luego de realizar un
análisis conjunto y un relevamiento para determinar la secuencia más probable en
base científica. Así, pudo determinar que el agresor llega al domicilio a las 8:56 horas
del día 13/11/2020 y, sin ejercer fuerza sobre ninguna abertura, ingresa al inmueble
donde encuentra a L., a quien le provoca 16 heridas punzocortantes, destacando la
de la mano derecha como netamente defensiva. Refiere que teniendo en cuenta las
múltiples lesiones en la cara de la víctima, las retomas, que son las lesiones en la
parte baja del mentón, y la herida que culmina con su vida, no hay otra posición
posible que la de cúbito ventral. Que esto lo confirma teniendo en cuenta las máculas
de sangre en la escena, existiendo en el piso marcas de las manos de la víctima
tratando de realizar movimientos defensivos, los cuales no tienen éxito al encontrarse
boca abajo. Relacionado con ello, vuelve el Fiscal sobre el testimonio del Comisario
R., quien declaró que las manchas hemáticas divisadas refieren no mucha altura
respecto a la posición de la víctima. Qué asimismo, en otra de sus conclusiones, C.
manifiesta que el agresor utilizó un arma blanca, ello de acuerdo a las lesiones
provocadas, confirmándose luego con la pericia de ADN que el arma blanca utilizada
fue la secuestrada en la cocina. Por último, respecto al faltante de dinero, el testigo
manifestó que le llamó la atención que en la caja recaudadora esté vacío el
compartimiento de billetes de alta denominación, y que sin perjuicio de que no exista
un desorden compatible con un robo, dicho faltante se puede corroborar con las fotos
y con los dichos de N. M. en tal sentido.
En razón de todo lo expuesto, considera el Ministerio Público Fiscal que se ha
acreditado debidamente la autoría del hecho en cabeza de O..
Continúa la Dra. PUCHETTA refiriéndose a las calificaciones legales
escogidas. En primer lugar, para acreditar el Femicidio, refiere la existencia de una
muerte violenta donde la víctima resultó ser una mujer menor de edad. Asimismo,
afirma que este ataque se produjo ejerciendo violencia de género contra L.V.
conforme los parámetros objetivos y subjetivos que solicita la figura, entendiendo
que en este punto debe tenerse presente lo evaluado por el Lic. SCHULMAN. Que
el perito efectuó una autopsia psicológica donde describió a la joven como una
adolescente normal sin complicaciones, alteraciones ni conflictos salvo uno
relacionado a la madurez emocional significativa que tenía al ser confidente de su
hermana respecto a su relación con O., impactándole los conflictos existentes entre
ellos de manera negativa. Que, al ser consultado, el Licenciado explicó que L. tenía
una vulnerabilidad de moderada a alta por su edad y género, la cual se ha acrecentado
por haber ocurrido el hecho en un lugar cerrado donde se encontraba con su agresor
y un menor aún más vulnerable que ella, sin la presencia de otros adultos que
pudieran socorrerla. Refiere que el perito también habló del imputado como una
persona con gran frustración, desregulación emocional y agresividad, y que cosificó
a la joven, lo que entiende que puede vincularse a aspectos narcisistas y psicopáticos
propios de él. Indicó que el J.G.O. trató a la menor como un objeto, haciendo con
ella lo que quiso y agrediéndola de forma significativa, concluyendo que su
motivación fue alguna cuestión vincular previa negativa con la víctima o con su
grupo familiar que, en el caso de L., era determinante teniendo en cuenta su edad.
En base a lo expuesto, entiende la Procuradora que existió un ámbito situacional
específico y un sometimiento de un varón hacia la joven basado en una relación
desigual de poder, debiendo asimismo tenerse presente que O. la sobrepasaba
ampliamente en tamaño y peso, y en por ende en fuerza; que se encontraba muñido
con un arma blanca y que no era un desconocido para L., sino que se trataba de la

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pareja de su hermana y padre de su sobrino, no teniendo la víctima motivo para
sospechar un peligro inminente.
Sostiene que de las pericias realizadas por C. surge cómo el imputado dominó
físicamente a L. desde atrás, la doblegó en el sueño sometiéndola y, estando sobre
ella con su propio cuerpo, le profería puñaladas y la degolló, siendo inoficiosos los
esfuerzos de la joven defenderse. Asimismo, resalta que O. no eligió a la víctima más
fácil que sería el menor de 6 años, sino que escogió a la víctima mujer. En relación
a la figura de Femicidio, menciona el fallo “D.R.” del Superior Tribunal de Justicia
en el Expte. N° 100423/2018, concluyendo que debe ser aplicada dicha calificación
al presente caso.
En relación al caso citado ut supra, se refiere el Dr. BUGUEÑO a la sentencia
de primera instancia de fecha 05/03/2018, resaltando que, pese a existir una única
agresión, las circunstancias que rodean el caso hacen que se configure un Femicidio.
A fin de robustecer la plataforma jurídica, se remite a las conclusiones de M. P.,
quien explicó que el imputado presentaba rasgos de personalidad narcisista, con
rasgos psicopáticos en el modo de vincularse y de usar a las personas para su propio
bien, con inmadurez en el área vincular y dificultades en el área emocional en el
control de sus emociones, con posibilidad de desorganizarse y actuar
impulsivamente, incluso violentamente cuando el entorno no respondía a sus
demandas.
Procede a referirse el Fiscal General a la figura de Femicidio Transversal, ello
en razón de entender que la muerte de L.V. también se realizó con el ánimo de
causarle un sufrimiento a Y. V.. En este sentido, afirma que se ha acreditado que la
relación entre Y. y el imputado existía desde el 2018, que convivían en X X xxx y
que tenían un hijo en común, cuya partida de nacimiento fue incorporada. Señala que
también se debe tener en cuenta para acreditar la calificación escogida, cuestiones
vinculadas a la violencia de género existente, como es la palabra de la propia Y.,
quien relató cómo fue la convivencia con O.: que había peleas y discusiones, que a
veces le pegaba en el cuerpo y la cara, y que la amenazaba con matar a su familia si
lo alejaba de su hijo –motivo por el cual no denunciaba- describiendo incluso una
situación donde con un cuchillo le hacía amagues a ella y su bebé. Comentó que las
discusiones se daban cuando el sindicado salía a la noche y volvía tomado, y que
incluso dos días antes del hecho, se dio una situación en la cual, por no cocinarle, le
tiró la cabeza contra la pared. Que en ese momento su pareja le dejó un hematoma
en el brazo, y que cuando ella intenta salir de la casa, le dice que no lo va a hacer
hasta que se le vaya el chichón. Que esto lo denuncia luego de la muerte de su
hermana, por lo que se le dio intervención al forense, quien comprobó el hematoma
y consignó que la víctima refería dolor en la zona parietal de la cabeza. Resalta la
Fiscalía que además de esta violencia física y emocional que ejercía el imputado
sobre Y., también la aislaba socialmente, ya que no le permitía ver a su familia ni
tener contacto, y ejercía control sobre ella, tal como pudo advertirse, al igual que el
destrato verbal, en los chats de WhatsApp que fuesen exhibidos en debate. Señala
que de estos indicadores de violencia existentes también dio cuenta N.R., que dijo
que sabía que Y. sufría maltrato, y que la veía mal, decaída y triste; que cuando estaba
embarazada, comenzó a concurrir incluso golpeada y con mordeduras de su entonces
pareja, pidiéndole su madre que salga de ese círculo de violencia. Que dio cuenta la
testigo asimismo de que el imputado le rompía el celular a su Y., y relató una
circunstancia traumática de violencia vivida por ella al momento del nacimiento de
su hijo. En este sentido, se remite también el Representante Fiscal al testimonio de
V.T., conocida de Y. de la infancia, que también hizo mención a que su amiga no
tenía celular y le escribía del de su madre, y que le contaba que iba a lo de sus padres
a escondida porque su pareja no la dejaba. Que Y. le comentó que vivía violencia
con su pareja, y que no tenía valor para separarse por su bebé.
Continúa la alocución la Dra. PUCHETTA a fin de referirse a otro requisito
del tipo penal como es la causación del sufrimiento, en este caso, la finalidad de
causarle sufrimiento a su pareja, entendiendo que surgieron de las testimoniales las
amenazas previas existentes dirigidas a Y. de no desistir de la relación bajo castigo
de matar a su familia. En relación a ello, se remite al testimonio de la Lic. R. que
confirmó que entre G. O. y Y.V. había una relación con desacuerdos y presencia de
maltrato físico y emocional, amenazas de muerte hacia ella, su hijo y su grupo de
origen, conductas de control y aislamiento social. Señaló la profesional que, por los
rasgos de la personalidad de ambos, esta situación se cronificaba, y que Y. tenía
síndrome de indefensión, existiendo en ella una desesperanza que la hacía creer que
nunca podría salir de ello ya que, de hacerlo, haría daño a su familia. Respecto a la
figura de Homicidio Transversal y la finalidad del autor en el mismo, trae a colación
un fallo en la causa caratulada “RNJ S/ HOMICIDIO” Expte. N° 131713/2021.

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Toma la palabra nuevamente el Dr. BUGUEÑO, afirmando que, en razón de
lo expuesto, se han acreditado las figuras de Femicidio y Femicidio Transversal tanto
en su faz objetiva como subjetiva, con el conocimiento acabado de lo que hacía el
imputado, y la voluntad de realizar la conducta teniendo presente la violencia de
género, el desprecio por una mujer y su condición de niña, como también la
posibilidad y motivación de causar un sufrimiento a quien era su pareja. Que esta
conducta considera que cae sobre ambas figuras legales, y por eso concurren de
manera ideal.
Por otro lado, respecto a la figura imputada originariamente de Homicidio en
ocasión de robo, y en virtud del principio de objetividad y legalidad, realiza una
readecuación de la calificación legal ya que, si bien entiende que se pudo acreditar
el faltante de dinero, no se pudo comprobar la existencia de un dolo de matar con el
ánimo de robar. Que principalmente con las testimoniales de R., C. y S., queda claro
que la motivación tuvo en miras predominantemente los femicidios antes
mencionados. Manifiesta que la sustracción de dinero de la caja registradora
producida luego del asesinado de L.V. configura un Hurto conforme el art. 162 del
Código Penal. Reitera que si bien en la denuncia original y en la descripción del
hecho se habló del desapoderamiento de TREINTA MIL PESOS ($ 30.000), en el
transcurso del debate quedó claro que la suma ascendía a los CINCUENTA MIL
PESOS ($ 50.000), tal como fue indicado y modificado al comienzo del alegato.
Asimismo, aclara que se configura un Hurto por no existir violencia contra las
personas ni fuerza en las cosas para lograrlo. Considera que esta modificación no
afecta el principio de congruencia ya que la plataforma fáctica es idéntica,
aprovechando O. la muerte de L. para quedarse en el comercio y sustraer la suma,
siendo el bien jurídico afectado el mismo y siendo el verbo típico a analizar también
la sustracción en ambos casos. Qué asimismo se trata de un delito más leve, siendo
ello beneficioso para la el imputado, concluyendo que por las argumentaciones
brindas, los tipos penales imputados serán los de FEMICIDIO EN CONCURSO
IDEAL CON FEMICIDIO TRANSVERSAL EN CONCURSO REAL CON
HURTO (arts. 54, 55, 80 inc. 11 y 12 y 162 del Código Penal).
Para finalizar, en cuanto a la antijuridicidad, entiende que no se ha encontrado
elemento alguno que permita avizorar un permiso respecto a la ilicitud o para cometer
la conducta; y que en relación a la culpabilidad, surge del examen realizado al
imputado de conformidad con el art. 206 del CPP y del psicodiagnóstico, que el
mismo comprende la criminalidad de los actos, sin existir signos orgánicos de
debilitamiento en esa parte de la personalidad, por lo que no existe ausencia ni
disminución de la imputabilidad.
En razón de ello, de acuerdo a los elementos ventilados en el debate, solicita
se dicte un veredicto de culpabilidad respecto del imputado en orden a los delitos
indicados ut supra, por el hecho ocurrido en perjuicio de Y. V., y de quien en vida
fuera L.I.V.
A continuación, piden la palabra los padres de las víctimas, Sra. N.M. C. y
G.V., tal como consta en el registro de audio.
Se le otorga la palabra al Defensor Particular, a fin de efectuar sus alegatos
finales, quien entiende que la teoría del Ministerio Público Fiscal no ha podido ser
demostrada, ello en razón de las propias calificaciones legales ensayadas. Resalta
que las figuras de Femicidio y Femicidio transversal no tienen el mismo objetivo y
finalidad, y poseen ultra finalidades que no pueden estar dadas como tales y como
finalidades a la vez, teniendo distintos requerimientos subjetivos que hacen que
exista una contradicción. Que respecto al cambio de calificación de Homicidio en
ocasión de robo a Hurto, entiende que este último es el que mejor se adapta al hecho
relatado.
Señala el Defensor que no se discute el fallecimiento de L. a causa de una
acción violenta de arma blanca, ni tampoco el faltante de CINCUENTA MIL PESOS
($ 50.000) en el local comercial, pero sí el hecho traído por la Fiscalía, ello en razón
de la orfandad probatoria arrimada y la parcialización de la prueba realizada por
dicha parte para lograr las dos calificaciones más gravosas. Que el Femicidio
transversal es un homicidio por venganza transversal, para hacer sufrir en este caso
a Y., resaltando que la ultrafinalidad es el odio del victimario hacia la víctima, el
cual, de no configurarse, reduce el hecho a un Homicidio simple. Considera que no
se ha determinado este odio de O. hacia Y. V., y que incluso ésta última mencionó
que, en varias discusiones, el imputado le dijo que le iba a hacer daño a ella, su
familia o su hijo si lo alejaba de él, afirmando el Defensor que no fue probada
ninguna situación de alejamiento. Qué asimismo O. le dijo que haría lo imposible
para estar con ella si lo apartaba de su hijo, no hablándose en ningún momento del
sufrimiento que quería causarle, ni existiendo una separación, tal como dice Y.,
surgiendo incluso de los datos del GPS que esa noche durmieron juntos. Que el día

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del hecho se despertaron y él se fue porque tenía que atender la verdulería, no
existiendo ninguna situación desencadenante, más allá que la Fiscalía quiera hacer
creer que todo pasó por la situación violenta vivida dos días antes por la cual Y. se
había querido ir de la casa. Entiende que ese hecho fue determinado falsamente, ello
de acuerdo al certificado médico suscripto por C. que, a diferencia de lo dicho por
Y., consigna que sus lesiones datan de por lo menos 3 días, y en relación a la supuesta
mordedura, explicó que no se constató impronta dentaria. Qué asimismo respecto del
dolor referido por la víctima en la cabeza, el galeno informó que no existía una lesión
externa, concluyendo el Defensor que el desencadenante que quiere crear la Parte
Acusadora se cae con la pericia médica aportada. Reitera que la amenaza que habría
referido su representado implicaría que el otro tenga que hacer algo para que la
misma se efectivice, faltando en este caso el desencadenante, ello teniendo en cuenta
que Y. no había hecho nada y la relación entre ellos estaba normal.
Respecto del dolo del imputado, el cual según la Fiscalía era el de hacer sufrir
a Y., entiende que no sucedió, no siendo esa la finalidad. Resalta que existió un
testigo presencial del hecho, el hermano menor de la víctima, que no fue traído a
declarar porque, supone, no aportaba a la teoría del caso del Acusador. Que, respecto
a la personalidad de su asistido, entiende, basándose en prueba objetiva, que en
ningún momento se estableció que era agresivo, sino que era impulsivo ante
determinadas situaciones. Asimismo, señala que, si bien para el Fiscal el dolo de O.
era ir a matar, no probó ningún elemento al respecto, siendo incluso que no se
determinó si el cuchillo utilizado pertenecía o no a la casa, lo que haría a la
preparación que supone dicho dolo.
Sostiene el Dr. DEL MÁRMOL que es necesario analizar con datos objetivos,
y no únicamente por medio del personal policial, dónde estaba L.V. ubicada en la
casa al momento del hecho. Entiende que es claro que estuvo en el local comercial,
ya que ahí aparece una de sus Cross, como también en la habitación y en el pasillo,
pudiéndose comprobar esto último por el desorden de los panfletos amarrillos que
marcan dónde se puede haber producido la pelea. Manifiesta que no discutirá la
presencia de su defendido en la casa, ya que el ADN y el GPS lo ubican en el lugar,
pero sí considera necesario analizar el recorrido que el mismo realizó: que se fue de
su casa a horas de la mañana, llegó 8:56 horas a X y X, ahí entre las 9:01 y 9:35
estuvo mirando videos y jugando con el celular, tal como refirió A., y 9:48 se retira
del domicilio. Que, en base a ello, con esta información objetiva que entiende la
Fiscalía omitió, afirma que se puede determinar que en la casa estuvo de 9:35 hasta
que se retiró, 10 minutos aproximadamente como máximo, teniendo también
presente que estaba a 100 metros del domicilio. Resalta que, de acuerdo a esta
situación, surge de la propia declaración de N. M. que aún se encontraba en la casa
en dicho horario, y ahí es cuando se retira. Se pregunta el Defensor cuál sería la
lógica de intentar procurar O. su impunidad si su objetivo era hacer sufrir a Y. y
demostrarle que él había matado a su hermana. Por otro lado, advierte que en el local
se produjo un desapoderamiento de dinero, y que lo que busca el Ministerio Público
Fiscal es evitar que se baje la calificación a la de un Robo o Hurto que tuvo como
consecuencia una muerte. Entiende que, según la lógica y el croquis, no hay
posibilidad de que los hechos hayan ocurrido como fueron imputados, y que no
existen manchas o indicios que indiquen que, luego de lo sucedido en la habitación,
el imputado haya ingresado al local comercial. Que teniendo presentes los datos
indicados, afirma que se trató de un robo donde su pupilo se encuentra a L. en el local
comercial, luego se traspasa a la casa y es ahí cuando se sucede el lamentable hecho,
resaltando que en el comercio no se encontraron sangre o pisadas. Resalta que el
motivo de O. era de robar, tal como probó la Parte Acusadora, ya que le habían
pedido plata el día anterior, se comprometió a darla y sabía del acceso que iba a tener
porque su mujer no iba a estar, motivo por el cual esperó que se retire la dueña del
local a tales fines. Concluye que todos los datos, y la secuencia fáctica lógica, llevan
a afirmar que se trató de un Robo, o Hurto como describió el Fiscal, con un posterior
homicidio. Que la Fiscalía no pudo explicar qué hacia la Crocs de L. en el local, ni
por qué había panfletos de un lado y del otro.
Reitera el Defensor que no existió un mensaje previo, una amenaza previa ni
un elemento desencadenante, y que su pupilo no eligió a la víctima por ser mujer,
sino que, en la teoría del Ministerio Público Fiscal del gran sufrimiento, el mismo
era para los dos. Refiere que no habla de un resultado querido o no respecto del
desapoderamiento, pero sí que las pruebas objetivas demuestran que esta
ultrafinalidad no estaba. Señala en relación del propio Femicidio, que el contexto era
el de un desapoderamiento y no de violencia de género. Que la descripción de C. de
cómo fue ultimada L. no se condice en nada con las lesiones ni con el cuadro
situacional real, resaltando que el nombrado hace un análisis de la secuencia fáctica
sin ver las entrevistas ni tener todos los datos necesarios, basándose únicamente en

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lo que conviene para la teoría del caso fiscal. Resalta que el cuerpo fue movido, tal
como declaró el padre de la joven, que hubo contaminación por los propios
borceguíes de la policía, y que la escena es creada por C. sin ningún tipo de
fundamentación.
En virtud de lo expuesto, entiende que la teoría del Ministerio Público Fiscal
no ha sido probada, por lo que su defendido debe ser absuelto respecto de los delitos
de Femicidio y Femicidio transversal en concurso ideal, y darse la culpabilidad
respecto al Hurto y el Homicidio simple. Por último, adhiere a lo manifestado por el
Fiscal respecto a que la modificación de la suma sustraída no implica una violación
al principio de congruencia, ya que la prueba se desarrolló con la legalidad que
corresponde en el proceso.
A continuación, las partes ejercen su derecho a réplica, las cuales constan en
el registro de audio correspondiente.
Se reanuda la audiencia el día 03 de julio de 2023, procediendo el Sr.
Presidente del Tribunal, a leer, en virtud del art. 329 del Código Procesal Penal, el
veredicto al cual han arribado, expresando sintéticamente los fundamentos de la
resolución que posteriormente y en extenso se plasmara en cada uno de los votos de
los sentenciantes, resolviendo por unanimidad DECLARAR MATERIAL Y
PENALMENTE RESPONSABLE a J.G.O. A., D.N.I. Nº xxxx, hijo de E. y E. A.
M., nacido en X., el día xx de X de XXXX, con último domicilio en P. X N° xxx de
esta localidad, actualmente cumpliendo prisión preventiva en el Instituto
Penitenciario Provincial N° de la ciudad de Trelew, en orden al delito de
HOMICIDIO TRANSVERSAL EN CONCURSO REAL CON HURTO en
carácter de autor (art. 45, 55, 80 inc. 12 y 162 del Código Penal) por los hechos
ocurridos en fecha 13/11/2020 en perjuicio de Y.V. y de quien en vida fuera L.I.V.
Siendo el día 06 de julio del 2023, a las 8:30 horas, se da inicio a la audiencia
de Cesura de Pena. No existiendo ofrecimiento de prueba de las partes, se da inicio
a los alegatos, iniciando su alocución el Dr. BUGUEÑO manifestando que,
habiéndose producido la totalidad de la prueba y conocido el veredicto dictado por
el Tribunal, entiende que la única pena esperable es la de prisión perpetua. Sin
perjuicio de ello, señala que hará una breve referencia a algunas circunstancias extra
típicas, no con ánimo de graduar la pena, sino para entender y explicar la gravedad
de la condena prevista.
Toma la palabra la Dra. PUCHETTA quien pondera en primer lugar la
premeditación con que actúo el imputado, la cual entiende ha quedado demostrada
mediante las búsquedas de instrucciones para realizar su cometido, que un día antes,
realizó en google el imputado y mediante la circunstancia de que estacionó su
vehículo a una distancia prudencial y esperó que se vaya N. para actuar sin ningún
adulto que pudiera cuidar a los menores.
Valora la familiaridad, señalando que mediante las partidas de nacimiento
incorporadas en los términos del art 314 del CPP ha quedado demostrado que existía
un vínculo entre O. y Y. V., quienes tenían un hijo en común y que Y. era hija de los
mismos padres que L, es decir que la joven víctima era la cuñada del imputado.
El Dr. BUGUEÑO, señala que también tiene en consideración la edad de la
víctima, una mujer, pero también una niña de 14 años al momento del hecho,
entendiendo que esta circunstancia merece una doble protección, de acuerdo a lo que
establece la Convención de los Derechos del niño, por tratarse de una mujer
adolescente.
Respecto de L. V., valora la violencia de género en contra suya, indicando que
la cosificación la ha plasmado el Licenciado S. en su testimonio e informe.
La Dra. PUCHETTA pondera el peligro causado, señalando que el hecho fue
en presencia de un niño de seis años, J.N. V., quien conforme la pericia de proyección
de sangre que ilustrara el Licenciado C., se encontraba a muy corta distancia al
momento que acometían a su hermana.
Asimismo, valora que el imputado atentó contra la libertad del menor J.N. O.,
amenazándolo y diciéndole que no abra la puerta porque si no le iba a pasar lo mismo
que a su hermanita, tal como ha quedado acreditado a través del testimonio de la
madre de la víctima.
También tiene en consideración, la inusitada violencia y la multiplicidad de
heridas que presentaba la víctima, dieciséis heridas y luego un de huello homicida,
lo cual ha quedado acreditado mediante el informe de autopsia y testimonio de la
forense; entendiendo que esta circunstancia excede el tipo penal, y que debe ser
valorado.
Respecto a la extensión del daño, valora el Dr. BUGUEÑO, el testimonio de
la madre de la víctima, haciendo referencia al sufrimiento que atraviesan, señalando
que el daño es inconmensurable.

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Entiende acreditado también el sufrimiento causado a Y., que es la hermana
de la víctima y el sufrimiento del menor, hijo en común de Y. y O., quien, en virtud
del delito cometido por su padre, no va a poder contar con los mismos derechos que
si el mismo estuviera en libertad.
Considera que todas estas circunstancias mencionadas son valorables a los
fines de entender la gravedad de la pena que se solicita y que la misma, no solo es
legal, sino también justa y proporcional.
Respecto a la constitucionalidad o no de la prisión perpetua, señala que, desde
el año 2007, el Superior Tribunal de Justicia, ha convalidado la constitucionalidad
del instituto, mencionando los casos de C., H. S/ MUERTE; el femicidio de D.R., y
el de R. M..
Por lo expuesto, solicita, por el delito cometido por J.G.O. A., en contra de
L.V., teniendo como víctima también a Y. V., la pena de prisión perpetua, conforme
el art. 80 inc. 12, 162, y 55 del Código Penal, accesorias legales y costas.
A continuación, toma la palabra el Dr. DEL MARMOL, quien manifiesta que,
a criterio de esa parte, en este caso, la cesura de pena carece de sentido, haciendo
saber que no va a solicitar la incostitucionalidad de la prisión perpetua teniendo en
cuenta los fallos tanto de estos Tribunales como de la Camara de la ciudad de Puerto
Madryn y del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia.
Entiende que no resulta valorable ninguna circunstancia de los art 40 y 41 del
C.P. y hace saber que oportunamente concurrirá por la via recursiva correspondiente.
Efectuado el sorteo, resultó el siguiente orden de votos: primer voto Señora
Jueza Penal Dra. María Alejandra HERNÁNDEZ; segundo voto la Señora Jueza
Penal Dra. Patricia Encarnación REYES, y tercer voto el Señor Presidente, Señor
Juez Penal Dr. Francisco Marcelo ORLANDO.
La Jueza MARIA A. HERNANDEZ dijo:
Ha venido a esta instancia de juicio el imputado J.G.O. A., siendo la
plataforma imputada por el órgano acusador “…El día 13 de noviembre de 2020,
siendo las 09.30 horas aproximadamente, en momentos en que la menor L.I.V. de 14
años de edad, se encontraba junto a su hermano J.N.B (6 años), en el domicilio sito
en la calle X. X. Nº xxxx (Esquina X) de esta ciudad, se hace presente la persona de
J.G.O. (22), quien una vez en el interior y con la utilización de un arma blanca,
comienza a someter a la víctima provocándole heridas contuso-punzante en ,el
cráneo de tipo superficial, varios cortes en el rostro y en el cuello, y una herida
penetrante el hemitórax izquierdo y en el dedo de la mano derecha producto de la
férrea defensa, hasta lograr degollarla, quedando la misma tendida en el piso boca
abajo, produciéndose su muerte de manera instantánea. Cabe resaltar que O.
aprovecha la condición de vulnerabilidad en la que se encontraba la niña víctima,
por su edad, por su género, por encontrarse indefensa, y por la evidente relación
desigual de poder, siendo además que hace algún tiempo el mismo amenazó a su
pareja Y. V. M. (hermana de la víctima) que iba a matar a su familia, cumpliendo
con aquella promesa para hacerle sufrir un mal. Posteriormente, y aprovechando la
circunstancia de la muerte por él provocada, O. sustrae de la caja registradora del
local que funciona dentro del mismo domicilio la suma aproximada de treinta mil
pesos ($30.000.-). A los pocos minutos, al llegar al lugar la hermana de la víctima,
Srta. Y. V. M., observa cuando el imputado sale del domicilio por una puerta lateral,
da la vuelta a la manzana y se dirige hacia su vehículo X.X., dominio colocado XXX-
XXX, color x, con vidrios polarizados, el cual se encontraba estacionado a unos 100
metros, en la intersección de las calles X y X X, dándose el mismo a la fuga, siendo
secuestrado el vehículo en la calle X entre X X y X siendo conducido por el Sr. G.
J.D., mientras que el imputado es aprehendido en la intersección de las calles X y X,
dentro del local comercial denominado "X x X”. Así califico los hechos al inicio
como constitutivos del delito de Femicidio en Concurso ideal con Homicidio
Transversal en concurso real con Homicidio en Ocasión de Robo en carácter de autor,
art. 80 inc. 11, 12, 54, 165, 55 y 45 C. Penal.
Transcurridas las audiencias de debates y al momento de formular sus alegatos
finales, el órgano acusador, sin variar la plataforma fáctica, cambio su petición en
cuanto a la calificación legal, ajustando los hechos a los delitos de Femicidio en
concurso ideal con Homicidio transversal en concurso real con hurto en carácter de
autor (art. 80 inc. 11, y 12, 162, 54, 55 y 45 C. Penal), mientras que el defensor
particular del imputado entendió que los hechos eran constitutivos de los delitos de
hurto en concurso real con homicidio simple en carácter de autor (art. 162, 79, 55 y
45 C. Penal).
Así, también han sido oídos los testigos ofrecidos por las partes, se han
observado informes respecto a las filmaciones y fotografías que registraron la
actividad desplegada por el personal de Criminalística; de las diligencias de
allanamiento llevadas a cabo en el local donde fue demorado el imputado; de la

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autopsia practicada por el CMF en el cuerpo de la víctima; como así también
informes sobre la localización del imputado al momento del suceso (a través de su
rodado y aparatos celulares), secuencias fácticas, siendo por último la incorporación
de la prueba convenida correspondiente; tales como la pericia de ADN rubricada por
B.; acta de secuestro de remera amarilla, certificado médico de fecha 22/03/2021
rubricado por Dr. P., partida de defunción del registro Del Estado Civil y capacidad
de la Personas, Tomo I, acta 104 del año 2020; certificado de nacimiento del menor
G. H. y O.V.; entre otros.
Los alegatos de las partes se encuentran ampliamente desarrollados al inicio
de la presente sentencia, razón por la que entiendo excesiva su reproducción
nuevamente, por lo que brebitatis causae a ellos me remito, como así también a la
grabación efectuada en las distintas audiencias, a las filmaciones y fotos tomadas por
personal de la Unidad Especial Criminalística, demás videos, filmaciones y
grabaciones que acompañan los presentes actuados
Reseñadas las posturas de las partes y ya en tarea de dar respuesta a la cuestión
planteada, pasaré a emitir mi voto.
I)MATERIALIDAD:
Que, en el presente debate, no ha sido discutido la muerte de quien en vida
fuera V.L.I, a manos del Imputado O., sino que la discusión ha girado en torno al
dolo de ese accionar que repercute en las calificaciones legales que los litigantes han
escogido.
Sin perjuicio de lo consignado en el párrafo anterior, en punto a establecer la
materialidad del suceso, advierto que el resultado muerte de la víctima se encuentra
acreditada por el pertinente certificado de defunción rubricado por el forense, Dr. C.,
del cual ha manifestado que, la misma se produjo por degüello homicida,
consignando como fecha el 13/11/2020, dato objetivo que también surge de la
pertinente partida de defunción del registro Del Estado Civil y capacidad de la
Personas, Tomo I, acta 104 del año 2020.
Ahora bien, de cómo fue la muerte de la víctima, nos ilustró la Medica Forense,
Dra. B., quien apoyo su declaración con dibujos y fotografías realizadas en el acto
de autopsia. Así refirió que la experticia fue realizada en día 13 /11/2020, sobre una
persona se sexo femenino, de contextura delgada, 1,47 de altura, un peso de 45 grs
aproximadamente, habiéndose constatado un total de 16 lesiones de arma con filo,
describiendo que la lesión que produjo la muerte de la adolescente en forma
instantánea había sido una lesión de degüello en el cuello, la cual media 27 cm.
Así las cosas, de la prueba directa rendida en las audiencias en concordancia
con los elementos de prueba (objetos) incorporados, tengo para mí que se encuentra
cabalmente acreditado que día 13 de noviembre de 2020, pasadas las 9.30 horas la
joven de 14 años de edad se hallaba junto a su hermano menor de 6 años en el interior
de la casa y negocio familiar, ambos ubicados en calle X X xxxx esquina X de esta
ciudad, esperando la llegada de la hermana mayor, Y.; cuando se presentó O. (su
cuñado); ingreso, y la sorprendió con un arma blanca (cuchillo) provocándole 16
heridas corto-punzante en el cráneo; cortes en el rostro, cuello, hemitórax izquierdo,
para ultimarla degollándola en una de las habitaciones de esa casa, provocándole la
muerte en forma inmediata, y luego aprovechar el contexto para sustraer del
comercio la suma de pesos cincuenta mil ($50.000).
Incumbe ahora, penetrar en el análisis de la prueba que me permitió llegar a
esa reconstrucción histórica. Así, respecto al lugar donde ocurrieron los hechos, los
testigos G. V.; N. M., Y. V., todos familiares directos de la víctima, dieron cuenta
que hizo cada uno de ellos aquel 13/11/2020, relatos que acreditan la presencia de la
víctima en esa casa y negocio familiar, sito en calle X y X de esta ciudad en horas de
la mañana. El padre de la joven, G.V., recordó que ese día salió temprano a trabajar,
7:30 horas, como todos días, quedando en esa vivienda su esposa y sus hijos menores
de edad, V.L.I y N.V. Luego alrededor de las 9 y/o 10 horas, su señora le aviso por
teléfono que algo había pasado con el muchacho que estaba con su otra hija Y.,
indicando también que su esposa le dijo que ella había salido por unos trámites, por
eso le pedía que el fuera. Indico que tomó su auto, llego a su casa encontrándose con
mucha gente, lleno de policías, quienes no lo dejaron ingresar a su casa, decidiendo
en consecuencia ingresar por la casa de su vecino, por la parte trasera, tomando un
palo para su defensa, porque quería saber y ver a su hija, encontrándola en su
habitación tirada, “…la agarre y estaba terminada su vida…” (textuales palabras).
En relación a su otra hija Y., refirió que no vivía con ellos en el lugar, sino que lo
hacía con el imputado, a quien el no conocía muy bien, y que tenían un hijo varón en
común.
Cuando le fue preguntado cómo ha sido su vida después del hecho, indico que
siente impotencia, preguntando a este tribunal que sentiría si al pasar ese día a su
casa y ver a su hija así. Sus palabras al pedir justica impresionaron un hombre rudo,

21
pero su mirada al tribunal mientras daba su relato denotaba su tristeza, sus palabras
no transmitieron venganza, dirigiéndole la mirada al imputado al terminar su relato.
A su turno, la madre de la víctima, Sra. N. M., es conteste con el relato de su
esposo, recordando que esa mañana se levantó 8:30 horas, que era época de pandemia
motivo por el cual debía estar en la Municipalidad al turno de las 9:20 horas, salió
caminando y luego tomo un Remis; llego y cuando es llamada para ser atendida,
observo dos llamadas perdidas del panadero, pero cuando atendió era su hija Y.,
diciéndole que estaba tocando la puerta del negocio y el portón de garaje pero nadie
la atendía, indicándole la testigo que en la casa esta su hija V.L.I y su hermano de 6
años de edad. Luego pasados unos minutos recibe otro llamado de una vecina, “G.”;
quien le informo que en su casa había muchos policías. Noticia ante la cual abandono
la atención de la empleada municipal y abordo un taxi con destino a su domicilio, al
mismo tiempo que es vecina la llama otra vez para decirle que había llegado la
ambulancia también a su casa. Es así, que al llegar se encontró con varios policial
que no la dejaron ingresar, pero tampoco le decían lo que había sucedido; sabiéndolo
recién cuando se encuentra con su hijo menor, quien le dijo que había entrado G.,
que él se levantó por los gritos de su hermana pidiendo auxilio, la cual estaba tirada
en el piso; siendo amenazado de muerte también esa ocasión. Luego en otro tramo
de su relato indico que luego al hablar con su otra hija, Y., esta le refirió que del
portón había salido corriendo G..
Esta testigo declaró que ese día también constato el faltante de dinero en su
negocio. Concretamente especifico que ese día, recién alrededor de las 19 horas
pudieron ingresar a su casa, y en el negocio que está en el mismo lugar, sobre la
esquina, faltaba el dinero que ella había dejado la noche anterior para pago de
pedidos, con una liguita debajo de la cortadora de fiambre, siendo la suma de $50.000
(cortadora- un hueco y debajo la caja de metal con compartimientos para el guardado
de dinero).
En este mismo sentido, se escuchó el relato de la Srta. Y. V., hermana de la
víctima y ex pareja del imputado, madre del hijo común entre ambos; quien declaro
que ese día, como todos los días iba a la casa de su madre para ayudar en el negocio
familiar, llegando alrededor de las 9:20 horas con su bebe, toco timbre del negocio,
el portón, pero nadie escuchaba, llegando en ese momento el panadero, a quien ella
le pidió el teléfono celular prestado, porque ella no tenia, y llamo a su madre, quien
le indico que en la casa estaban sus hermanos; momento en el cual su hermano menor
la ve por la ventana, y le abrió, observando ella en ese momento que el niño lloraba
y tenía su remera con sangre, escuchando al mismo tiempo ruidos en el portón de la
casa, por lo que salió a ver pudiendo observar que su pareja, O. salía corriendo. Ella
no llamo por su nombre cuando justo llegaba un vecino al local, pero su pareja no
paró, sino que se subió al auto y se fue del lugar. Indicó también que luego ingreso
al cuarto de sus padres y ahí vio a su hermana tirada con la cabeza tapada con una
toalla, motivo por el cual ella avisa a su vecino, con quien ingreso también y llamaron
a la policía.
Ha sido esta testigo quien le suministro la información ante la urgencia al
personal policial, el auto de ambos, un X X de color x. dominio XXX-XXX; la ropa
que llevaba puesta su pareja en ese entonces, indicándoles a las autoridades que lo
reconoció por la cara, y la ropa, campera negra, pantalón corto deportivo, zapatillas,
y que había salido con las manos en los bolsillos, estando ella en ese momento con
su vecino S..
Aporto también como información relevante que ambos como pareja
convivían en X X , y que ese día G. había salido de la casa antes de las 9:00 horas
porque debía ir atender un negocio ubicado en calle X y X ciudad, vistiendo la misma
ropa con la cual lo ve salir de la casa de sus padres.
Los vecinos J.S. y B.A. , han sido sincrónicos en ese tramo del hecho, al referir
en primer lugar, el testigo J. H. S. , que ese día fue al comercio de sus vecinos a
comprar, que tocaba timbre y nadie respondió, hasta llego Y., y ven al hijo menor de
la familia (hermano de la víctima) y lo alerto de que algo había pasado, , y cuando
estaban por ingresar al lugar, salió un masculino corriendo del garaje de la casa, a
quien su vecina Y., lo llamo por su nombre “G.”, situación ante la cual, él pensó que
podía tratarse un robo, pero su vecina le aclaro que era el padre de su hijo; llegando
también en ese instante otro vecino del lugar que es policía, B..
Ese vecino, policía, era B.A. ; quien declaro que, efectivamente ese día estaba
en su casa gozando de su día de franco, cuando escucho gritos de Y., su vecina, en
la calle, y salió a ver que sucedía pensando que podía ser un robo, al llegar a la casa
estaba el portón abierto e ingreso a esa casa, observando en el interior a la nena tapada
de sangre, cubierta con un toallon, escenario ante el cual se ocupó de sacar a hermano
menor del lugar, dando aviso al personal policía.
En relación a estos testimonios, más allá de que el Sr. Fiscal no se ocupó de

23
acreditarlos conformándose con preguntar sobre las generales de ley, y el defensor
no puso en tela de juicio la credibilidad de los mismos, considero que todos han sido
consonantes entre sí, dando su relato desde la óptica de lo vivido y percibido por sus
sentidos reteniéndolos en su memoria para recordarlos en esta sala de audiencias. Es
decir, me han transmitido sus vivencias, lo que ocurrió.
Continuando con este hilo conductor, comparecieron los empleados policiales
que tomaron conocimiento de los hechos y desempeñaron funciones en torno al
mismo. Así la Oficial M. indico que el día 13/11/2020 alrededor de las 9.50 horas es
alertada vía radial sobre un hecho con una menor herida, ensangrentada en calle X y
X, concurriendo el primer lugar ante ese llamado su compañero C. con un disponible,
dando cuanta que requerían ambulancia en el lugar, situación ante la cual ella acudió
en su auto particular, encontrándose con su compañero, quien le indico que afuera
estaba Y. V. con un menor en brazos (su hermano) con ropa con sangre, y al mantener
diálogo con esta persona, le dijo que su hermana estaba adentro de la habitación
ensangrentada y que el autor era su pareja, A. O., quien se había ido en un coche x.
Recordó también que llego la Dra. A. del hospital, y constato el deceso de la menor,
información ante la cual dan aviso por red sobre el rodado y el posible autor de los
hechos, al mismo tiempo que ante el arribo de la Sra. N. M., dialogo, obteniendo
como datos que se había de su casa dejando a sus hijos solos, porque llegaría Y. a
cuidarlos, indicando que en ese lugar sobre la esquina hay un comercio familiar al
que llego un repartidor que golpeo varias veces y nadie lo atendió, por eso la llamaron
y provocaron su vuelta a la casa. Enseñó también que llego la médica Forense, Dra.
B., quien ingreso junto a criminalística y un testigo de actuación, confeccionando
luego ella, el acta policial inicial y la inspección ocular del lugar, ilustrando que no
se había observado daño ni forzamiento alguno en puertas, ventanas o rejas,
componiéndose esa casa de, un comedor, el cual en el suelo tenía manchas
presuntamente hemáticas, como pisadas de calzado, y en la habitación B. examinó el
cuerpo, estaba boca abajo, con manchas en toda su ropa, varios hematomas en el
rostro, cortes con arma blanca, la más grande en el cuello de oreja a oreja, unas
lesiones como de defensa en una de sus manos, actos de cuales el personal de
criminalística tomo fotografías, siendo importante el hallazgo de una vaina de arma
blanca cerca del cuerpo, y que luego en la cocina se procedió al secuestro de un
cuchillo de 13 cm con mango de madera junto a una rejilla húmeda con manchas
presuntamente hemáticas, elementos que fueron debidamente preservados
secuestrados y reconocidos ante este Tribunal (Secuestro N° 22. Cuchillo de hoja 13
cm cabo de madera 13/11/2020. Por último, también refirió que, al mantener
entrevista con la madre de la víctima, les indico que faltaba dinero de la caja
registradora, siendo el comercio observado por criminalística pero no se encontró
muestra alguna de sangre o para cotejar, más allá de hallar una Cross de color gris
que era de la menor víctima.
El testigo M. R., en ese entonces jefe de la UEC local, narró que ese día fue
alertado de una persona sin vida en calle el X y X, habiéndose presente para preservar
el lugar del hecho, tratándose de una vivienda y un comercio tipo despensa que daba
el acceso hacia la ochava y sobre el X había otro ingreso a través de la puerta de
garaje por la que se accedía a la vivienda, sobre el sector izquierdo la puerta de
ingreso/acceso, habiéndose hisopados esos picaportes buscando rastros pero no se
halló ninguno. Que cuando ingresaron hallaron en el piso manchas hemáticas,
pisadas tipo suela de calzado tipo táctico que fueron registradas, pero impresionaban
egreso del lugar por su dirección. La composición de esa casa era el primer ambiente
un comedor, un pasillo que comunicaba a una cocina al fondo, previo un baño a la
derecha y sobre la izquierda dos puertas, una que conducía al comercio y otra al
fondo una habitación principal de la cual provenían las huellas observadas. Indicó
también que en ese pasillo se halló un calzado tipo Cross de color gris, panfletos
esparcidos o tirados e ingresando a la habitación hallaron el cuerpo sin vida de la
víctima, de posición cubito ventral, con sus miembros inferiores extendidos, a su
alrededor mucha sangre, sobre todo en la parte de la región alta de su cuerpo,
remarcando que esa sangre tenía como si la victima hubiera hecho movimiento de
abanico con sus brazos; algunas pisadas en el piso, entre las piernas de a victima las
cuales fueron registradas en fotos y se tomaron medidas, también una vaina de cuero.
Asimismo, refirió que junto a la médica forense examinaron externamente el cuerpo
el cual tenía múltiples heridas en el rostro, una lesión bastante grande y amplia por
debajo del mentón con movimiento de ida y vuelta, de oreja a oreja, de unos 26 cm
de longitud aproximadamente, sumado a unas lesiones tipo defensiva (al fondo de la
sala la madre de la menor rompe en llantos al escuchar las lesiones halladas en el
cuerpo). Que luego en la cocina se halló un cuchillo tramontina Made in Brasil el
cual se hallaba sobre la mesada, el cual entre la hoja y el cabo tenía material rojizo,
por eso fue hisopado y a su lado un trapo rejilla que tenía manchas de tipo hemáticas.

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En relación al local comercial, refirió que no hallaron nada que llame la
atención, solo la Cross, y la caja de dinero que estaba abierta, informando que él no
se había entrevistados con los dueños del comercio, sino que solo había escuchado
del faltante de una suma de dinero. Ilustro también que un empleado policial procedió
al secuestro de una remera que tenía puesta el hermano de la víctima porque tenía
salpicaduras de manchas hemáticas, siendo testigo del hecho.
La testigo K.S., también empleada policial de la UEC refirió que su función
ese día fue realizar las tomas fotografías en calle el X y X, siendo las mismas
exhibidas en la sala (informe 366/2020) captando la mirada atenta del imputado. Así
las fotografías de interés graficaron las marcas de calzado halladas (N° 6; 15, 18, 12),
el pasillo (N°22) que llevaba a la cocina y habitación; las manchas de calzados en la
habitación donde se halló en cuerpo (N° 25), la vaina (N° 31/32), la posición del
cuerpo (N° 40), el rostro (N° 55), la cocina y manchas hemáticas (N° 62; cuchillo y
rejilla (N° 65); el calzado Cross (N° 82/83), entre otras.
Así las cosas, todos estos relatos encastran entre ellos en forma concordante
y acreditan que le día 13 de noviembre de 2020 en horas de la mañana en el domicilio
y comercio sito en calle X y X, fue hallado son vida el cuerpo de V.L.I.
II) AUTORIA:
Respecto de la autoría, la misma la tengo por acredita por varios elementos
probatorios. En primer lugar, los dichos de la Srita. Y. V., quien narro que, cuando
nadie atendía ese día ni en la casa ni en el negocio hasta que la ve su hermano desde
adentro, y al ingresar vio que éste lloraba y tenía su remera con sangre, cuando
escucho un ruido en a puerta de garaje y vio que salía por la puerta su ex pareja,
reconociéndolo por la ropa, la cara, que le grito su nombre, “…G. vamos a hablar…”
que hacía ahí, pero G. se fue, vistiendo campera negra, pantalón corto deportivo,
zapatillas, subiéndose al auto X x.
Este tramo de la historia también ha sido corroborado por el vecino S., al decir
que pensó que era un robo y al salir el masculino de esa casa Y. lo llamo por su
nombre y le aclaro que era el padre de su hijo. El testigo A., también refirió que Y.
y su hermano menor le dijeron que había sido G., situación que también ha sido
relatada por la madre de la víctima, a quienes sus hijos- Y. y su hermano menor- le
dijeron que había sido G..
Un dato a notar ha sido el rodado en el cual se movilizaba ese día O., siendo
un x x de color x dominio colocado XXX-XXX, con vidrios polarizados, cuyo titular
registral según informe de dominio (prueba incorporada) es el imputado y era
utilizado por la pareja en el tiempo de convivencia (Y. V. y O.). Así lo refirió la
propia testigo V. también, cuando recordó que lo vio subirse al auto después que
salió de la casa de sus padres, aportando a los uniformados ese dato, permitiendo el
hallazgo del mismo e interceptación en la zona del centro de la ciudad por calle X
esa mañana.
Sobre dicho rodado, se han analizado los movimientos, a través de los
registros fílmicos obtenidos (prueba convenida, la extracción de los registros),
pericia sobre la cual hablo el funcionario policial C. ilustro a este Tribunal con
fotografías y explicaciones, refiriendo que ese día, 13/11/20, el recorrido del rodado,
fue desde su casa en calle X. a la casa de la víctima en horas de la mañana- X y X,
y después en dirección a calle X, donde finalmente el imputado fue encontrado y
demorado en el interior del comercio “X”.
Este dato fue asentido por el testigo J.D.G., dueño del negocio que gira bajo
el nombre “X” ubicado en calle X y X; quien manifestó que ese día O. efectivamente
iría a su negocio como a las 10 hs, a entregarle dinero. Y fue lo que sucedió, O. llego
en su auto, le dio $40.000 y el testigo refirió que le pidió prestado ese auto X,
explicando que, como debía hacer tramites en el centro era más fácil estacionar, y
entonces salió al centro por esos trámites personales, siendo demorado en calle X en
la zona del centro por personal policial, procediéndose también al secuestro de
rodado para luego ser requisado.
En este acto de requisa vehicular intervino personal policial y fue en ese
sentido que declararon las funcionarias policiales F. y A., dando cuenta que el día
14/11/2020 a las 10.10 en dependencia policial de la Comisaría Segunda se llevó a
cabo el acto, procediéndose a tomar secuencias fotográficas, hallándose dinero en
efectivo en el asiento lado acompañante siendo 40 mil pesos, una boleta de luz de
Servicooop, que tenía en una de sus puntas una mancha rojiza, cedula automotor del
vehículo a nombre de O. J. G., una cedula azul autorizada a nombre de Y. V. y otros
elementos que no fueron de interés.
Siguiendo esta línea de análisis, es oportuno valorar la aprehensión del
imputado. La misma fue realizada en el interior del local comercial X, por calle X,
propiedad del testigo D., por parte del personal policial, quienes contaban con la
información brindada por Y. V., la ropa que llevaba puesta, su identidad y el rodado

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utilizado. De ese acto participaron varios empleados policiales, siendo uno de ellos
M.S. de la Brigada local, quien narro que concurrió a ese comercio junto a un
compañero hallando en el interior a O. vestido todo de negro, remera, bermudas
negras, con manchas hemáticas en sus brazos y suela de sus zapatillas que eran
blancas, circunstancias ante la cual se procedió a su aprehensión y cerrar el local
comercial.
Ese mismo día ese comercio fue allanado con intervención del funcionario
policial F. y B. como fotógrafo, indicando que en el sector deposito sobre un cajón
se halló un buzo de color negro con machas en sus piños rojas, una mochila de color
azul con copia de DNI del imputado y en otro sector en mostrador una cartera de
mujer con documentación a nombre de O. y dos teléfonos celulares (se exhibieron
las fotografías del informe N° 370/2020).
Luego encontrándose ya detenido O.; se procedió a su requisa, acto del cual
declararon los testigos O. y A. de la UEC, relatando que se procedido al secuestro de
una remera con manchas presuntamente hemáticas en la parte frontal, unas zapatillas
con machas hemáticas y un teléfono celular marca Samsung, siendo este acto
fotografiado y explicado a turbes del informe N° 373/2020 (fotos N° 18 a 26).
En igual sentido la oficial F. menciono que realizo esa requisa, procediéndose
al secuestro de una remera negra con manchas hemáticas, un pantalón corto marca
Adidas, zapatillas marca Fila de color negra con suela blanca con manchas hemáticas
y un teléfono celular marca Samsung J6, reconociendo esos objetos secuestrados ante
el tribunal (secuestro N° 14; 30, 33).
Todos estos elementos y el cuchillo hallado de 13 cm de hoja en la cocina del
lugar de los hechos, fueron sometidos a la pericia de ADN y han arrojado como
resultado que las manchas de sangre halladas, todas, eran de la Victima.
Otro dato importante ha sido el hallazgo de dos teléfonos celulares utilizados
por O., uno que entrego como pertenencia personal al ser detenido- el Samsung J6 y
el otro hallado en el interior de esa cartera de mujer en el comercio donde fue
detenido- Samsung A 51-. Esos aparatos fueron analizados por el testigo A.A., quién,
con apoyo gráfico, refirió que pudo establecer que ambos celulares eran utilizados
por O., siendo el fundamento de su conclusión que, ambos aparatos tenían como
mails registrados “G.O. xxx@[Link], como así también por el contenido hallado,
fotografías de él, de su pareja, de su hijo menor de edad, de su auto y documentación
personal. Indicó también que pudo verificar la geolocalización de ese día 13/11/2020
de los teléfonos, concretamente que fueron utilizados en calle X xxx hasta las 8.47
horas, luego entre las 08:56 a 9.48 horas en calle X y X y luego a las 9.58 ya en calle
X (lugar donde fue detenido).
Respecto al arma utilizada por O. para matar a la víctima, ha quedado
acreditado que utilizo un cuchillo marca tramontina de 13 cm de hoja con mango de
madera, el cual fue encontrado en la mesada de esa casa junto a un trapo repasador
con manchas de sangre, escena sobre la cual relataron los funcionarios policiales que
participaron del acto, y que posteriormente al ser peritado en busca de ADN el
mismo tenía perfil de la víctima en las manchas rojizas, que eran sangre;
verificándose luego que ese cuchillo era compatible con las lesiones descriptas por
la Dra. B..
Es importante también señalar que el imputado al momento de ser detenido en
es observado y revisado por el médico forense, Dr. C., quien también fue interrogado
al respecto, dando cuenta que el imputado tenía una pequeña escoriación en la cara
palmar del antebrazo derecho, de más o menos 1 a 3 días de evolución.
Este cuadro cargoso, es completado con la pericia Scopometrica de calzado
sobre la cual declaro el Lic. C., manifestando que en general el autor de un hecho
algo deja y algo de lleva de la escena criminal, y para informar los puntos solicitados,
tuvo a la vista el informe fotográfico, los rastros de pie calzado, un objeto secuestrado
que eran zapatillas fila requisadas al imputado. Ilustro en ese sentido al Tribunal que,
todo calzado es igual a otro de la misma marca, pero varían cuando un sujeto las usa,
por su peso, por su forma de caminar, por el desgaste que le produce ser caminada,
cortes, empastamiento, entre otras cosas, y eso produce la identidad de un calzado.
Así para realizar la comparación, comenzó de lo genérico, comparo diseños,
tamaños, para pasar al filtro individual en el cual busco detalles en los mínimo, como
el pisado, cortes, etc; siendo en este caso el rastro de pie calzado impregnado de
sangre en la escena, y los rastros más claros cerca del cadáver (indicados con el cartel
N° 6, pudiendo observarse en los informes fotográficos), pudiendo concluir en
definitiva que las minucias de ese calzado del imputado es el que produjo la impronta
en la escena criminal.
Ahora deviene necesario analizar la sustracción del dinero en efectivo, Y han
dado cuenta de su existencia la madre de la víctima, la Sra. M., quien indico que la
noche anterior había debajo de la cortadora de fiambre y sobre la caja de metal

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registradora, la suma de $50.000 con una liguita para pago de proveedores de su
negocio; y que advirtió que ya no estaba cuando puedo volver a su casa ese día a las
19 horas. Luego dieron cuenta también los funcionarios policiales que actuaron en
el hecho, refiriendo que efectivamente la dueña del comercio había indicado el
faltante de dinero, llamándoles también la atención que el compartimiento de la caja
destinado para los billetes de mayor valor se hallaba vacía conteniendo solo en su
interior los billetes de menor cuantía.
Así ha sido de vital importancia el hallazgo de dinero en efectivo en el rodado
X del imputado, tanto en el asiento delantero del acompañante como en la guantera,
situación corroborada por el Testigo G., quien efectivamente indico que esa mañana
llegó a su negocio O. y le dio $40.000 saliendo en ese auto a realizar trámites.
Hasta acá, analizados en forma conglobada y a la luz de la sana critica, todos
estos testigos han sido contestes y concordantes entre sí, cada uno desde su óptica,
del lugar que les tocó ocupar, contaron el tramo de lo vivido, observado y sentido;
impresionándome sinceros sin tener algún interés en el resultado de la historia, más
allá del dolor de los padres de la víctima; y aunados a los elementos de prueba se ha
conforman un plexo probatorio que abastece holgadamente el requerimiento de
certeza exigible en este estadio, guiándome, inexorablemente a tener por plenamente
probada la autoría de O., ingresando ese día a la casa de los padres de su pareja Y.,
y con la utilización de ese cuchillo acabo con la vida de la víctima profiriéndole 16
lesiones punzo cortantes sobre su cuerpo, siendo la mortal el degüello, aprovechando
ese escenario y/o contexto para sustraer dinero en efectivo en una suma de $50.000.
III) CALIFICACION LEGAL:
Al momento de merituar la calificación legal por la que el imputado fue
acusado, se impone valorar que la Fiscalía sostuvo en su alegato de cierre, variando
la inicial, que las conductas desplegadas por O.A. se hallaban incursas en el delito de
Femicidio en Concurso ideal con homicidio transversal en concurso real con el delito
de hurto en carácter de autor (Art. 80 inc. 22 y 12, 162, 54, 55 y 45 C. Penal),
calificación legal que fue cuestionada por la Defensa técnica entendiendo que los
hechos debían ser calificados como un hurto en Concurso real con el delito de
homicidio simple en carácter de autor (Art. 162, 79, 55 y 45 C. Penal).
En cuanto a la calificación jurídica, en el veredicto hemos coincidido que la
conducta acreditada en cabeza del imputado constituye el delito de homicidio
transversal en concurso real con el delito de hurto en carácter de autor (art. 80.
Inc.12, 55 y 45 C. penal).
Así, partiendo de este escollo referido a las calificaciones legales sostenidas
por los contrincantes, analizaré los múltiples y concordantes indicios, claramente
identificados que guían a la calificación acorde a la plataforma fáctica probada.
Es entonces de singular importancia la valoración de los hechos que
precedieron y de los que fueron concomitantes al evento, a los fines de la
reconstrucción y necesaria comprensión del contexto que culminaron con esta muerte
violenta.
En efecto, tal como resultó de algunos de los testimonios del debate y de
constancias incorporadas por lectura, el imputado estuvo en pareja con la Srita. Y.
V., y fruto de dicha unión nació un hijo (partida de Nacimiento del menor G. H.
O.V.). Las desavenencias de la pareja y el carácter violento de O., desembocaron en
una relación violenta, física y psicológicamente, sumisión, aislamiento, amenazas,
temor todas con el denominador común de la violencia de género e intra familiar.
Así la propia testigo V. lo narro, al decir que ese día al verlo salir encapuchado de la
casa sus padres ella quería saber el motivo porque no tenía contacto con sus padres,
recordando que se conocieron en el año 2018 quedando ella embarazada motivo por
el cual comenzaron a convivir en abril de 2019; en un primer momento en la casa de
sus padres, pero luego de un conflicto entre familias originados en la paternidad del
niño, debieron mudarse a otro lugar. Relato también, que su pareja salía por la
noches, regresando alcoholizado, siendo recriminado por ella porque lo hacía a bordo
del auto x que ambos tenían, que ella no tenía teléfono celular porque él se los
rompía, siendo en ese marco de violencia golpeada, amenaza de muerte en su
persona, su hijo y su familia, indicando que siempre le decía que si ella lo separaba
de su hijo le haría daño a su familia, manifestándoselo en una oportunidad con
amagues con un cuchillo, infringiéndole temor provocando en ella no alertar a su
familia, denunciar ni abandonarlo.
En esta relación también era golpeada, recordando que, una noche O. le pegó
su cabeza contra la pared produciéndole un chichón, no pudiendo salir de la casa
hasta que se le paso por indicación del imputado. Que la noche previa al hecho, salió
por la noche el imputado, llego tarde, discutieron, y al levantarse se fue de la casa
vestido como lo vio salir de la casa de sus padres. Asimismo, indico que, como no
tenía celular, usaba el del imputado cuando este se dormía o se bañaba, observando

31
en el buscador Google, que había buscado los puntos débiles de una persona para
matar, llamándole la atención, previo al evento fatal.
En este hilo conductor ha sido conteste también la Sra. M., quien refirió que,
cuando su hija Y. concurría a su casa, la veía mal, decaída, triste, pero que nada le
contaba, tan solo una vez su hija le dijo que quería separarse y volver a la casa, pero
no lo hizo; que sabía que O. le rompía los celulares a su hija, que en una oportunidad,
cuando la pareja residía en esa casa, el imputado le rompió un televisor que ellos le
habían regalado para sus 15 años; que su hija estando embarazada la visitaba
golpeada, mordida, aconsejándola ella que lo denunciara, pero nunca lo hizo,
consejos que hacían que O. no la dejara ir mucho de visitas. Que en una oportunidad
una amiga de su hija le aviso que se quería separar, yéndola a buscar con su esposo
en ese momento, pero que Y. había sido amenazada por el imputado con matar a su
familia si lo denunciaba. Indicó también que cuando la pareja vivía en su casa, las
hermanas del imputado sospechaban de la paternidad del niño suscitándose un
problema que origino una denuncia por ella y su esposo, lo que impacto
negativamente en la relación de su hija, porque O. la presionaba para que retiren la
misma, sino mataría a su familia, no pudiéndolo hacer porque era época de
aislamiento social por COVID-19-
Cuando fue consultada sobre la relación de la víctima V.L.I y el imputado,
refirió que no tenían relación, más aún cuando la víctima supo que O. le pegaba a su
hermana, alejándose definitivamente porque era su confidente, escuchando lo
padecido por su hermana y aconsejándola en consecuencia de separase.
El informe de la Perito Psicóloga del C.M.F, Lic. R., indico que la Srita. V. y
el imputado cuando se fueron a convivir solos se incrementó la violencia,
manteniendo una relación con altibajos y desacuerdos, siendo agredida por el
imputado si la testigo no hacia lo que el quería, manteniendo ella la violencia sin
contarle a nadie a excepción de su hermana, V.L.I, siendo aconsejada por esta en
separarse. V., en esa relación era amenazada por el imputado con matar a su familia
de origen, siendo, en algunas oportunidades amenazada con gestos y cuchillos,
reinando el maltrato físico, emocional, y aislamiento. Observó también, en la perita
dependencia, vulnerabilidad y escasa reacción defensiva de tipo crónico,
observándose el síndrome de indefensión aprehendida, con ciclos de violencia en la
pareja, lo que provoco en la víctima, al ser expuesta constantemente a situaciones
estresantes de maltrato la pérdida de control de la situación, viviendo
desesperanzada, con miedo y culpa por la muerte de su hermana.
Todas estas características, presentes en este caso, que se repitieron y duraron
en el tiempo durante la convivencia constituyen justamente violencia de género; la
institucionalización ritual de la dominación masculina.
El relato desplegado en el debate por la testigo V. es por demás elocuente para
reconstruir la convivencia junto al imputado y los días previo a la muerte de su
hermana. Esta obsesión de O. en controlar a su pareja, de aislarla bajo amenazas y
golpes, son corroborados por el análisis de los teléfonos secuestrados en poder del
imputado al momento de su aprehensión, del cual dio cuenta el testigo F. de la gran
cantidad de mensajes en sentido controlador del imputado, tales como - ¿dónde
estás?, envíame una foto y ubicación, entre otros (observados en sala de audiencias).
Por otra parte, la pericia psicológica psiquiátrica de la cual nos habló la Lic.
P., psicóloga forense, señalando que el imputado accedió a la misma, observándolo
como una persona dependiente a sus expectativas, y al no alcanzarlas aparecía la
frustración, nervioso e impulsivo cuando el resto no responde a sus demandas, en lo
emocional se centra a sus propios deseos y sentimientos, demostrando dificultades
en el área familiar, laboral y de pareja, manipulación ante la no respuesta esperada,
siendo egocéntrico, narcisista con rasgos psicopáticos en el modo de usar a las
personas a su conveniencia, problemas para controlar sus emociones, actitudes
violentas cuando el otro no responde sus demandas.
Esta descripción dada por la profesional, demuestra claramente la tendencia a
actuar de manera impulsiva ante situaciones que se le presentan por fuera de lo
esperado, y en cuanto a las características de su personalidad, no acepta las
diferencias, con egocentrismo y características narcisistas que lo hacen proclive a
respuestas por la esfera del acto.
Finalmente. cobran relevancia al momento de integrar el plexo probatorio, el
informe médico realizado sobre la testigo, Y. V., quien explico el Dr. C., tenía una
mancha hemática o un hematoma de más o menos 3x3 cm en el brazo derecho, siendo
una lesión contusa, de más o menos 2, 3 días de evolución por la coloración (el misma
data de fecha 13/11/2020 N° 124)
Es en este punto, que he de decir que el órgano acusador utilizo toda la prueba
antes reseñada para indicar que la muerte de V.L.I era un femicidio, por la violencia
que ejercía O. para con su pareja (Y. V.) y porque la víctima era mujer, adolescente

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y en consecuencia vulnerable, pero de la plataforma fáctica endilgada al imputado
no surge circunstancia alguna que tenga a la testigo como víctima, más allá de su
indicación en el acápite “Victima” y ser la hermana de la menor fallecida.
Es decir, mal puede utilizarse esa violencia ejercida en contra de la testigo en
su relación de pareja, para sostener el elemento subjetivo que requiere la figura de
femicidio. El homicidio debe darse en un contexto de violencia de género y tal
circunstancia está ausente en el caso.
Por otra parte, si bien los femicidios pueden ser calificados como homicidios
en los términos de la legislación vigente y en virtud de la relación tipo
base/derivación típica que media entre las figuras de los art. 79, y agravantes del art.
80 inc,. 11 y 12 del C. penal, no todos los homicidios de mujeres son susceptibles de
ser calificados como femicidios, pues el móvil de la muerte violenta puede no estar
relacionado con su condición de mujer.
En el sentido opuesto, la digna labor de la Defensa intentó con esfuerzo bregar
por la autoría del imputado respecto aun hecho de hurto y un homicidio simple,
sosteniendo que el MPF no pudo acreditar el elemento subjetivo tanto del femicidio
transversal y el femicidio, toda vez que no tiene el mismo objetivo y finalidad y
poseen ultra finalidades que no pueden estar dadas como finalidades y ultra
finalidades a la vez, y hacerlo concursar idealmente con un femicidio, cuando ambas
tienen distintos requerimientos subjetivos es una contradicción que no puede pasar
el tamiz de legalidad. Asimismo, indico la orfandad probatoria que el MPF ha traído
y la parcialización de la prueba que ha realizado para tratar de lograr esas dos
calificaciones más gravosas. Así solicitó en primer término de libre absolución de
su defendido, subsidiariamente impetró que la calificación legal de los hechos
principales debía encuadrarse en la figura básica del Homicidio del art 79 C. penal
el delito de hurto en concurso real, art. 162, 55 y 45 C. penal.
He de decir que, no le asiste razón al Sr. Defensor y paso a dar mis razones.
Aquí resultó acreditado el miedo, aislamiento, manipulación y en ese contexto
inmersa la testigo Y. V., las amenazas concretas de O. de matar a su familia de origen
si era denunciado o alejado del hijo en común, sentimiento de venganza que cobró
mayor intensidad cuando su cuñada, la victima V.L.I era la confidente de su pareja y
aconsejaba su separación. Varios testimonios fueron contestes en que O. había
anunciado su intención de matar a alguien de su familia, amenazas que eran
constantes, utilizadas para infringir temor y manipulación en su pareja.
Lamentablemente, fueron avisos de la siniestra acción que iba a emprender en la
mañana del 13/11/2020, cuando arribó al domicilio y negocio sito en calle X y X,
espero en su auto a que saliera su suegra, para ingresar y en presencia del hermano
menor de edad de la víctima, munido de un arma blanca ultimó a V.L.I.
Al efecto, declaro el Lic. S., quien tuvo la misión de confeccionar una autopsia
psicológica de la misma, narrando que en referido a la personalidad. V.L.I era una
joven de personalidad tipo neurótica, normal sin complicaciones ni alteraciones ni
conflictos de ningún tipo salvo uno particular que tenía que ver con que la joven tenía
una madurez emocional significativa, y evidenciaba o se comportaba como
confidente de su hermana Y. y de la relación de ella con O., observo que había
conflictos, cuestiones que impactaban negativamente en la joven generándole
malestar, aconsejando a su hermana Y. en consecuencia, en razón de que la relación
de O. con Y., era con características negativas. Indicó también que analizado el lugar
y modo en que ocurrió la muerte de la joven, en la vivienda familiar que tenía local
de venta a la calle ubicada en calle X y X, xxx , que no hubieron daños en las vías
de acceso a la vivienda (aberturas, puertas, ventanas), aunado a las cuestiones
relativas al tratamiento del agresor contra la víctima, esto es, que el mecanismo de
muerte fue degüello homicida, siendo un corte de lado a lado en el cuello, y algunas
impresiones punzocortantes siendo un total de 16 heridas, el horario en ocurrió, por
la mañana en la vivienda, siendo una escena de crimen cerrado, todo lo cual, le dio
intimidad al acto, seguridad al agresor y aumento la vulnerabilidad de la víctima
porque nadie pudo socorrerla, estaba acompañada por su hermano de 6 años al
momento del hecho, que poco podía hacer.
En cuanto a la perfilación del victimario y a la motivación, refirió que observó,
por el tratamiento de la víctima, cosificación hacia ella, motivada en cuestiones o
aspectos narcisistas y psicopáticos, baja tolerancia frustración, desregularon
emocional, agresividad, y violencia.
Así también ha sido de vital importancia lo declarado en este punto por el
Crio, R., UEC, quien fue consultado por el abogado defensor en el contra examen
respecto al informe preliminar confeccionado, relatando que en base a los indicios
hallados en el escena del hecho, el autor había ejercido violencia sobre la víctima,
con puntazos en el rostro, tratando de defenderse a joven, por eso la lesión en mano
derecha, siendo luego tomada desde atrás, posiblemente ella arrodillada o en

35
cuclillas, por la proyección hemática hallada, no pudiendo defenderse, provocándole
las lesiones por debajo del mentón. Refirió, también que era probable que el autor
haya pisado ese material hemático y haber dejado esas improntas en el suelo; sumado
a la presencia del arma blanca que pudo haber sido el cuchillo secuestrado, con
intento de limpieza de la hoja con la rejilla repasador secuestrada encima de la
mesada siendo finalmente la posible ocurrencia del hecho, por la Cross gris hallada
en la despensa y la otra en el pasillo, que pertenecían a la víctima, folletos tirados
hacia el pasillo, le hicieron presumir que la víctima se desplazó de ese sector hacia
la habitación.
Este posible escenario fue analizado e informado por el Lic. J. C., quien
declaró que tuvo además de la intervención respecto de las huellas, ya analizadas en
la autoría, la realización de dos experticias más. En relación a la proyección de
maculas hemáticas, indico que debió determinar la distancia del menor testigo
(hermano menor de la víctima) en relación al hecho, que consistió en un análisis
matemático sobre machas hemáticas de una remera amarilla, talle pequeño, de 33 cm
de hombro a hombro, un informe médico del hospital local en que se consignó que
el niño media 117 cm de altura, una cavidad torácica de 30 cm, determinando que
efectivamente eran machas de sangre humana, dividió la remera en cuadrantes
contabilizando la cantidad de maculas, siendo de pequeño tamaño, en una remera de
algodón la remera, material que absorbe lo liquido, se tomó el ancho sobre largo de
cada macula y sacó un promedio matemático utilizando Pitágoras. Concluyo que el
niño testigo se encontraba a una distancia promedio entre 0, 75 cm, 1,25 metros de
la víctima.
En relación a la segunda experticia realizada, declaro que la posible secuencia
fáctica del hecho fatal ha sido, que el imputado tenía llave de las puertas de acceso,
o la despensa se encontraba abierta o alguien le abrió, porque no se constataron
daños, en el interior de esa casa se halló un orden con desorden cotidiano, no era
desorden de robo, que analizado con la posición de la víctima, la pericia e
información de los aparatos celulares que lo ubican en la esquina del lugar del hecho
y da una secuencia de tiempo (8.56 hasta las 09.54 el celular), más el análisis de
lesiones de la víctima, de 15 lesiones, siendo una de las lesiones primarias la de su
mano derecha, donde se observa el plano ósea, netamente defensiva con elemento
lesivo como un arma blanca, le indican que hubo un forcejeo entre víctima y
victimario, (1.47 ella de altura- el 1.69 y peso de 69 kg ), sus características físicas
indican que el sujeto tuvo dominio sobre la víctima, quedando la joven boca abajo,
hacia la puerta de ingreso hacia la habitación. Las prendas de vestir de la niña, su
remera algo levantada y pantalón algo bajo en la zona espalda baja, son compatibles
con un forcejeo, donde el agresor domina por sobre la espalda de la víctima, ella se
mueve para defender sin éxito, desde adelante y moviendo sus manos, movimiento
que hizo subir su remera y bajar pantalón
En cuanto a las lesiones de la víctima e informadas por la forense, siendo 15
lesiones y la principal de 27 cm anfractuosa, sumado a muchas lesiones en la parte
baja del mentón, que son retomas, varias lesiones en su cara, le indican que la única
posición era la de cubito. Refirió también que las maculas de la escena debajo del
cuerpo y hacia esa parte, cara impregnada y sus brazos, fueron dejadas por las manos
de la víctima tratando defenderse, pero como estaba boca abajo no pudo hacerlo.
Concluyendo en definitiva que O. estaba sobre la espalda de la víctima infiriéndole
lesiones con un arma blanca, compatible por la descripción de las lesiones, sumado
al ADN hallado en el cuchillo y en las prendas de vestir del imputado, pisadas dejadas
en el suelo, la victima estuvo indefensa ante el dominio del imputado.
La declaración de la Dra. B., ha sido esencial, también en este sentido, la
brutalidad del ataque que sufrió la víctima. Su cuerpo tenía 16 lesiones, una de ellas
de tipo defensiva en su mano derecha cortante, anfractuosa, penetrante hasta el hueso
entre los índices al mayor de la falange. Luego una lesión que penetro en cavidad en
el hemitórax izquierdo llegando a lastimar pulmón izquierdo, otra herida cortante
importante en la región facial penetrante en el lado derecho, llegando hasta el globo
ocular, lesión cortante en el lateral derecho de la nariz, otra en la ceja del ojo
izquierdo, en la región del cuello tenía varias lesiones, todas vitales producidas con
arma blanca con filo, siendo una del lado derecho del cuello, una lesión arriba de la
clavícula del lado derecho, tres lesiones cortantes y penetrantes en el cuello del lado
izquierdo, y la lesión que produjo la muerte ha sido una lesión de degüello en el
cuello, de 27 cm, esta lesión interesando a los músculos esternocleidomastoideos,
los paquetes basculo nerviosos del cuello, la tráquea, el esófago, laringe, llegando
hasta la cervical.
Respaldan este hecho y la intención del O. lo hallado en los teléfonos celulares
que utilizaba, Samsung A 51 y Samsung J6 plus, aparatos en los cuales declaro del
testigo A.A., pudo visualizar en la actividad de Google en la Nube, que el día

37
12/11/2020 a las 17:50 hs se buscó “Puntos débiles para apuñalar; luego ese mismo
día a las 17:51 hs busco “Golpes para desmayar o inmovilizar” y a las 17.59 hs se
busca nuevamente “puntos débiles para apuñalar”. Fue así que, en la sala de
audiencias, el testigo ingreso y exhibió a esa búsqueda, pudiendo observar este
tribunal un dibujo de cuerpo humano de la parte frontal y otro de parte trasera, en los
cuales se indica con marcas rojas las zonas débiles para apuñalar, zonas que son
coincidentes con el relato de la médica forense, quien indico a través de sus dibujos
las 16 lesiones punzo cortantes que tenía V.L.I.
Es decir, O., 24 horas antes del hecho, se instruyó a través de sitios de internet
como llevarlo a cabo, como apuñalar a su víctima, y así lo hizo. Nótese también que
durante el desarrollo de este juicio el imputado no miraba a los testigos, a su ex pareja
(madre de su hijo), ni a este tribunal, pero cuando la autopsia fue exhibida en
fotografías por la forense, su atención fue captada, no habiendo demostrado
impresión ni asombro, sino todo lo contrario, observando un logro.
Así las cosas, como se anticipó en el veredicto, existía a mi juicio un claro y
contundente contexto de violencia de género en la relación del imputado con la madre
de su hijo y hermana de la víctima, contexto en el cual había anunciado matar a
alguien de su familia. desde tiempo anterior al hecho, que tuvo su punto culmine con
la acción homicida realizada por O. ese día 13/11/2020.
Los motivos y la finalidad de O. al cometer el hecho son relevantes no sólo
para comprender el suceso como fenómeno delictivo sino también para evaluar su
calificación jurídica.
Los elementos probatorios tomados en consideración permiten afirmar la
existencia de una concatenación de los hechos que se inicia en la relación violenta
con su pareja, quien era aconsejada por su hermana menor de separarse, amenazas
constantes de matar a su familia, lo que haría definitivamente, y la finalidad de
venganza contra ella que se dirige contra su confidente y consejera, la hermana
menor.
Puede advertirse en un análisis integral de la prueba que hay un hilo
conductor que vincula el comportamiento del imputado con el hecho fatal. Ese hilo
narrado por la testigo Y. V., su madre, la Lic. R, el Lic. S, la Lic. P, nos guían que la
muerte de la víctima tiene como eje el deseo de venganza. Éste se fue anunciando
por medio de amenazas de matar a su familia de origen que tuvieron lugar tiempo
atrás (según los testimonios ya considerados).
No se trata, como pretende la defensa de un simple homicidio, argumentando
que las amenazas eran para su pareja no lo dejara o se llevara al hijo en común, y eso
no sucedió, porque la noche del 12/11/2020 durmieron juntos, entonces el imputado
no cumplió con su mal anunciado y que si la intención hubiera sido hacerla sufrir
habría elegido al hijo en común. Justamente, si cumplió con su amenaza, al matar a
la confidente de su pareja, quien la aconsejaba para que tuviera un futuro lejos de su
agresor.
Corresponde en consecuencia explicar los motivos por los que considero que
O. ha cometido el comportamiento típico de homicidio (que bajo cualquier
consideración implican la realización del verbo “matar” a otro del art. 79 del CP)
para, luego, explicar las razones por las que debe descartarse la figura simple y por
las que debe aplicarse el tipo penal de homicidio agravado del art. 80 inc. 12.
Así, del análisis del comportamiento típico en el presente caso, resulta claro
que la acción del imputado, consistente en lesionar 15 veces a la víctima en zonas
vitales de su cuerpo y degollarla, no sólo creo un peligro rayano en la certeza para la
vida de la víctima (análisis ex ante) sino que causó resultado de muerte que le es
objetivamente imputable (análisis ex post).
Asimismo, no puede soslayarse que las lesiones vitales con el cuchillo
proferidas a la víctima fueron parte del plan del autor, quien había amenazado con
matar a personas cercanas a su pareja, como vengo diciendo, la víctima era la
confidente, y se dirigió de forma planificada a la casa de la familia V.. Asimismo, la
secuencia de los hechos una vez que [Link] a la casa, espera, acecha, a que la víctima
quede sola en el interior, luego ingresa aprovechando la confianza, era su familia
política, y con el cuchillo toma a la víctima desde atrás, la somete y lesiona
cruelmente, en presencia del hermano menor, quien tenía tan solo 6 años de edad; lo
que evidencia un sumo grado de riesgo que pretendió asegurar, como lo hizo, la
absoluta eficacia de su accionar delictivo, sabiendo que su pareja había quedado con
su hijo en su casa y aun no llegaba a ese negocio.
En lo que respecta al dolo típico, considero que el agresor actuó con dolo
directo, teniendo tuvo la intención (dolo directo) de matar ese día a su cuñada.
Estos comportamientos típicos de O. resultan subsumibles en el art. 80
inc.12 C. Penal, actuó por motivos de venganza, hacer sufrir a la madre de su hijo,
que estaba siendo aconsejada por la víctima en separarse.

39
Y es oportuno reseñar que, la prohibición de todo tipo de violencia contra la
mujer tiene un amparo especial a nivel supranacional en la “Convención
Interamericana para prevenir sancionar y erradicar la violencia contra la mujer” (más
conocida como la “Convención de Belém Do Pará”, aprobada por Ley 24.632).
Estas directrices internacionales, a nivel nacional, se plasman en la Ley 26.485 (Ley
de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las
mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales), que
plantean como objetivos promover y garantizar el derecho a la mujer a vivir una vida
sin violencia (art. 2), y específicamente a preservar su “integridad física, psicológica,
sexual, económica o patrimonial” (art. 3 inc. c). A través de estos instrumentos
normativos se busca encontrar medidas concretas para proteger el derecho de las
mujeres a una vida libre de agresiones y de violencia, tanto dentro como fuera de su
hogar y núcleo familiar. Con ello, se pretende hacer visible la violencia sistemática
y generalizada que sufren las mujeres por el hecho de ser tales, para así combatir su
aceptación y naturalización cultural.
En este orden, la citada Convención de Belém Do Pará en su preámbulo
afirma que “la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos
humanos y las libertades fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el
reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades” y preocupados
porque la violencia contra la mujer es una ofensa a la dignidad humana y una
manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y
hombres establece como deberes de los Estados, condenar todas las formas de
violencia contra la mujer, debiendo actuar con la debida diligencia para prevenir,
investigar y sancionar la violencia contra la mujer (art. 7 inciso “b”) y tomar todas
las medidas apropiadas, incluyendo medidas de tipo legislativo, para modificar o
abolir leyes y reglamentos vigentes, o para modificar prácticas jurídicas o
consuetudinarias que respalden la persistencia o la tolerancia de la violencia contra
la mujer (art. 7 inc. e).
Que la violencia ejercida contra su pareja V. haya sido aquí mediata y
sostenida en la convivencia y que, para ello, se haya ejercido de forma inmediata
violencia contra otra persona poniendo fin a la vida de su joven cuñada, ser muy
querido de la madre de su hijo, nos conduce al análisis del tipo penal que considero
aplicable, el art. 80 inc. 12 del Código Penal, el cual es un caso de homicidio
agravado.
Esta figura es muy especial y centra su atención cuando observa un
"homicidio transversal", en el inciso 12 del art. 80, "al que matare" con un propósito
determinado "causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o ha
mantenido una relación en los términos del art. 1º". Recordemos que el inciso 1° del
artículo 80 hace referencia al ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la
persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no
convivencia, por lo que quedan abarcadas por el precepto tanto la relación formal de
pareja (matrimonio) como la informal (concubinato, noviazgo, etc.).
Respecto de este tipo penal ha dicho la doctrina que se trata de “una figura
muy especial (…) un "homicidio transversal", en el inciso 12 del art. 80, "al que
matare" con un propósito determinado "causar sufrimiento a una persona con la que
se mantiene o ha mantenido una relación en los términos del art. 1º". Se mata a otra
persona, a una hermana de la mujer, a su hijo, para causar sufrimiento a la mujer.
(…) Es suficiente (…) que el autor mate para que la otra persona sufra por el
homicidio. Lo vemos como un delito de resultado cortado. Lo está indicando la
expresión ‘para’" (Breglia Arias, Omar, La reciente ley modificatoria del art, 80, del
Código Penal, "homicidios agravados", y la violencia contra la mujer, Sup. Penal
2013 (abril), 3 • LA LEY 2013-B , 1047)
Buompadre, afirma que, “El delito requiere que se ocasione la muerte de ‘una
persona’ (cualquiera) para que otra sufra por esa muerte. No interesa el vínculo o
relación que esta persona haya tenido con la víctima del homicidio, ni que haya
experimentado sufrimiento o dolor por su muerte. Lo que caracteriza al delito es su
configuración subjetiva: la finalidad del agresor (causar sufrimiento) siendo
suficiente para la perfección típica que se haya matado con dicha finalidad, aunque
no se haya logrado el fin propuesto. Se trata de un homicidio ‘transversal’ porque
implica la eliminación física de un individuo a quien el autor de la agresión ni
siquiera pudo haber llegado a conocer, pero que lo mata “con el propósito de lograr
el dolor o sufrimiento ajeno o herirla íntimamente en sus sentimientos”, esto es de
otra persona respecto de quien el auto sabe o conoce que la muerte de aquél le va a
implica un dolor, un sufrimiento o un padecimiento, que puede ser de cualquier
naturaleza, psíquico, físico, etc. (…) Es un modo cruel de matar, que lo aproxima al
ensañamiento por la implicación necesaria de dolores morales, como (…) matar al
hijo para que la madre, con quien el autor tiene o ha tenido una relación de pareja,

41
sufra. Este tipo de homicidio, independientemente del hecho físico o material de la
muerte de una persona, se caracteriza subjetivamente, por cuanto al dolo propio de
todo homicidio se añade un elemento subjetivo del injusto típico consistente en el
logro, la búsqueda, el propósito, de causar un sufrimiento en otra persona ligada a la
víctima. Se mata “para” que otra sufra. Es una modalidad de homicidio
subjetivamente configurado, portador de un elemento subjetivo del injusto, de
naturaleza intencional, mutilado de dos actos. El tipo penal no requiere para su
consumación que la persona damnificada por el homicidio (persona sufriente, con
quien se tiene o se ha tenido un vínculo o alguna de las relaciones de las enumeradas
en el art. 80.1) sufra “realmente” por la muerte del ser querido. Es suficiente a los
fines típicos que el autor mate “para” que la otra persona sufra por el homicidio del
otro sujeto, aunque no logre el fin propuesto (Buompadre, Jorge Eduardo, Los
Delitos de Género en la Reforma Penal. Ley Nro. 26.791)
Por lo tanto, su configuración exige la concurrencia de los siguientes
elementos; el hecho material de la muerte de una persona, la intención (dolo) de
matar y el propósito definido de causar un sufrimiento o dolor en otra persona (tipo
subjetivamente configurado).
Estos elementos que se exigen para su configuración están presentes en este
caso; ya se ha analizado el hecho material de la muerte de V.L.I y el dolo de matar.
El propósito definido de causar un sufrimiento o dolor en otra persona también se
encuentra probado en este caso, se analizaron los motivos de O. para cometer el
hecho y la finalidad buscada con el mismo, causar sufrimiento a una persona con la
que ha mantenido una relación en los términos del art. 1 (Y. V.), considero que se
encuentran probados con la certeza que exige esta instancia procesal todos los
requisitos típicos del tipo penal del art. 80 inc. 12.
El imputado utilizó como instrumento la vida de la víctima con el único y
deleznable propósito de mortificar a quien había estado unido con él en pareja
conviviente. Su comportamiento se inspiró en una perversa finalidad y demostró un
singular desprecio por la vida ajena desde que privó de la vida a un tercero con el
sólo propósito de provocar padecimiento o dolor a quien fuera su pareja.
Así las cosas, a mi modo de ver el panorama probatorio podría haber ubicado
la conducta de O., también en las previsiones del art. 80 inc. 2, ante la multiplicidad
y brutalidad de lesiones vitales proferidas a la víctima, sumado el actuar sobre seguro
del imputado en ese escenario. Sin embargo, por razones que desconozco, la
Acusación desde el inicio al identificar la imputación, luego al requerir la elevación
de la causa a juicio y también en el juicio, eligió la opción del inc. 12 y 11, a mi juicio
erróneamente pues, como señalé, se trata de supuestos diferentes.
Con respecto a la imputación del delito de hurto, si bien es cierto que la
fiscalía no insistió en un análisis profundo de los indicios colectados en su
investigación a los testigos pertinentes, como tampoco formo parte de la posible
secuencia fáctica con el fin de verificar si la sustracción de dinero ocurrió antes,
durante o después de la muerte; argumentando, sin sustento factico serio, que ocurrió
después de degollar a la víctima, tales falencias u omisiones no alcanzan a
desmerecer el pesado cuadro probatorio que del interior de ese comercio familiar el
imputado sustrajo la suma de pesos cincuenta mil ($50.000).
Y ello ha sido así, por la sindicación directa de la Sra. M., quien dijo que la
noche anterior dejó esa suma de dinero debajo de la cortadora de fiambre con una
liga, y los funcionarios policial indicaron que el ultimo habitáculo de la caja
registradora estaba vacío sin los billetes de mayor valor, que aunado al testimonio de
J., al decir que O. llegó a su negocio “XX” y le dio $40.000 pesos, dinero el cual,
luego fue secuestrado en el interior del X x del imputado junto a otro dinero guardado
en la guantera, no dejan lugar a dudas. Concretamente O. en ese marco, contexto de
dar muerte a su víctima desapodero de la suma de dinero a los dueños del comercio,
los padres de su pareja.
En relación con el concurso entre ambos delitos, considero que se trata de
una relación de concurso real entre sí (art 55 del CP), al tratarse de dos hechos que
si bien sucedieron en el mismo contexto espacio temporal tuvieron como presupuesto
dos comportamientos distintos.
Por último, considero, tal como lo hace el Ministerio Público Fiscal, que debe
valorarse que la intervención delictiva de O. ha sido en carácter de autor (art. 45 del
CP) al haber actuado en la ejecución del hecho de propia mano y con dominio de las
circunstancias de todos los hechos ejecutados en relación con ambos delitos.
IV) CULPABILIDAD:
Practicado que fuera por la médica forense, Dra. B, el informe mental
obligatorio prescripto por el art. 206 del CPP, respecto del imputado concluyó que
no muestra signos clínicos de patologías orgánicas deteriorantes o debilitante de las
mismas, que no se objetivan trastornos de conciencia presentes ni pasados y que el

43
mismo comprende los actos disvaliosos, razón por la que considera que el nombrado
obró con responsabilidad y comprensión del disvalor de su conducta.
Por otra parte, no se han alegado causas de justificación que lo eximan de
reproche penal.
V) PENA
La pena que se ha estimado correcta imponer es la pena de PRISION
PERPETUA, como autor culpable y responsable de los delitos de HOMICIDIO
CALIFICADO EN CONCURSO REAL CON HURTO EN CARÁCTER DE
AUTOR (ART. 80 INC. 12, 162, 45 Y 55 C. PENAL).
Los argumentos vertidos por las partes para sostener sus posturas se hallan
detallados al comienzo, por lo que bretitatis causae no he de reproducirlos aquí
nuevamente y a los mismos me remito.
Es menester puntualizar que la sanción legal que corresponde aplicar al
encartado [Link] única e indivisible, lo que me exime de analizar las distintas pautas
de valoración que la ley penal sustantiva nos suministra en los arts. 40 y 41.-
En este sentido, solo considero que los hechos ilícitos cometidos por O. dejan
la impresión de que resulta difícil encontrar hechos ilícitos más graves que éstos; las
amenazas y el homicidio afectó a una joven de 14 años de edad, menor de edad,
segando su vida y siendo ejecutada con la finalidad de provocar sufrimiento en su ex
pareja Y. V.. Así, se puso fin a la vida de una persona, previa amenaza a su ex pareja,
en un contexto de violencia de género (fenómeno particularmente reprimido por las
Convenciones Internacionales) y matando a una niña (sujeto especialmente
protegido por las Convenciones Internacionales).
El daño causado por el infractor es inconmensurable. Veamos los testimonios
de la familia para comprenderlo. La madre de la víctima, Sra. M. “…no se merecía
lo que le paso, lo que le hizo él” … (relato entre lágrimas), “ ..nos destrozó, mi hijo
vivió todo, sintió un rencor hacia a él, no quiere verlo, tiene miedo; y el padre de la
joven “…Impotencia, sufrimiento…”.-
Pero, además, como se dijo, el raid delictivo objeto de este juicio tuvo lugar
en el marco de un fenómeno que presenta un particular desvalor social, como es la
violencia contra la mujer. Así, no puede soslayarse, como ya se ha referido, que la
“Convención Interamericana para prevenir sancionar y erradicar la violencia contra
la mujer” (más conocida como la “Convención de Belém Do Pará”, aprobada por
Ley 24.632) en su preámbulo afirma que “la violencia contra la mujer constituye una
violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales y limita total o
parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y
libertades”.
Asimismo, la Convención de los Derechos del Niño en su Preámbulo recuerda
la necesidad de proporcionar al niño una protección especial y ha sido enunciada en
la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y en la Declaración
de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre de
1959, y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24),
en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en
particular, en el artículo 10) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los
organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan
en el bienestar del niño, teniendo presente que, como se indica en la Declaración de
los Derechos del Niño, "el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita
protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes
como después del nacimiento". Los niños representan un colectivo particularmente
vulnerable a la violencia y por ello las normas internacionales proveen una especial
protección para ellos.
Por todo lo expuesto en función de la única pena prevista por el delito
probado, considero que corresponde imponer a G. [Link] PENA DE PRISION
PERPETUA, accesoria de ley y las costas legales.
ASÍ LO VOTO.
VI) HONORARIOS.
Corresponde también regular los honorarios del Sr. Defensor particular del
imputado O., Dr. Del Mármol, para lo cual tengo en cuenta la actividad cumplida, su
desarrollo, y así también labor durante el debate. Así, corresponde establecer en tal
concepto la suma equivalente a CIEN (100) JUS de con cargo a su defendido (art.
239, 240 inc. 3º del Código Procesal Penal y arts. 6, 7 y 8 Ley XIII N° 4).-
La Jueza PATRICIA E. REYES dijo:
Que al acusado J.G.O. A., DNI xxxx, se le imputa la comisión del delito de
Femicidio Transversal en concurso real con Hurto en carácter de autor (Art. 80 inc.
12, 162, 45 CP); por los sucesos ocurridos en esta ciudad, el día 13 de noviembre de

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2020 en perjuicio de quien en vida fuera L.I.V.M. en orden a los hechos que fueran
descriptos al inicio del presente resolutorio
Se ha reseñado la postura acusatoria y la solicitud de condena por el Ministerio
Público Fiscal y los argumentos del Defensor Particular Dr. Carlos Del Mármol por
lo que, a fin de no sobreabundar, me remito a ellos y sostengo la argumentación del
Tribunal de la que se dio lectura al dictar el veredicto condenatorio por unanimidad,
donde se fijaron los hechos y la calificación jurídica adecuada.
Siguiendo con el trámite procesal previsto emito mi voto razonado.
En este sentido debo, tal como dispuso la Corte Suprema de Justicia de la
Nación en autos “Casal”, detenerme en el análisis probatorio conforme a la
interpretación allí realizada acerca de lo que la sana critica representa. En dicho fallo
se explicitó que es menester aplicar a un caso penal el método de la historia, y tal
como este preceptúa el mismo debe ser realizado en cuatro etapas: la heurística, la
crítica externa, la crítica interna y la síntesis. En primer lugar, debe partirse de la
heurística es decir del análisis de cuales han sido las fuentes admisibles para probar
el hecho, y en este sentido ha quedado absolutamente claro que se han utilizado
medios lícitos y admisibles de prueba tales como las testimoniales, las pericias, los
informes y la demás prueba incorporada adecuadamente al proceso. Entrando
entonces al S. punto o sea la crítica externa, debe analizarse la autenticidad de dichas
fuentes, y este sentido el presidente del Tribunal con el auxilio de las partes ha
identificado debidamente a los testigos que han participado del debate, se ha dejado
debida constancia de la autoría de los documentos incorporados por lectura al debate,
y se ha verificado la rúbrica de los documentos oportunamente, lo que sumado a la
falta de cuestionamiento de las partes acerca de la autenticidad de las fuentes,
determina su correcto ingreso al proceso y con ello se afirma la autenticidad de su
emisión. El tercer aspecto a evaluar es la crítica interna, entendiendo esto como la
credibilidad de las fuentes. En este punto es necesario explayarse, cabe resaltar que
cada uno de los testigos han resultado congruentes entre si respecto de lo acontecido,
resultando los testimonios acompañados con el resto del plexo probatorio, asimismo
la veracidad de la documental fue sometida al examen de las partes y salió airosa
para ser incorporada válidamente y poder ser valorada por esta Jueza, este es el
momento donde juega la sana crítica racional como tarea específica de esta
Magistrada al momento de emitir mi voto, dando motivos y razones en cumplimiento
de las mandas constitucionales del art. 169 de la Carta Magna Provincial en
concordancia con el art. 25 del Código de Rito.
Puesta a resolver diré ab inittio que la materialidad y autoría no fue atacada
por la Defensa Técnica por tanto tengo por acreditado con el grado de certeza
necesario que una sentencia condenatoria requiere, respecto del hecho por el cual
fuera acusado J. G. O., en perjuicio de la menor L.V., resultando autor penalmente
responsable del delito de Femicidio Transversal en concurso con Hurto (Art. 80 inc.
12 y 162 CP).
HIPOTESIS FACTICA:
Realizare entonces el señalamiento y detalle que resulta soporte probatorio del
hecho que he tenido por acreditado en cabeza del acusado O., describiendo elementos
que fueron admitidos e incorporados por contener datos probatorios que permiten
verificar la existencia de los hechos y la participación del acusado en base a la sana
critica racional consignando solo lo esencial para resolver el caso de las
declaraciones recibidas en juicio, aunado a informes, dictámenes, actas labradas y
filmaciones que forman parte de la presente.
A los fines de un mejor análisis me valdré de las premisas fácticas que
responden a las preguntas claves para lograr establecer un hecho de la vida real que
tiene características delictivas y que merece una sanción penal. Para ello corresponde
contestar las preguntas básicas: cuando, donde, quien, que hizo, contra quien, cómo
y por qué.
A las primeras cuestiones: Cuando, donde, quien podemos asegurar con
certeza positiva que: El día 13 de noviembre de 2020, siendo las 9,30 hs
aproximadamente, la menor L.V. de 14 años de edad se encontraba sola y al cuidado
de su hermano de 6 años de edad en el domicilio sito en calle XX XXX, esquina X
de esta ciudad, cuando se hace presente J.G.O..
Seguidamente a las cuestiones; Que hizo, contra quien, como lo hizo, podemos
asegurar con certeza positiva que: J.G.O. ingresa al domicilio y con la utilización de
un cuchillo marca Tramontina de 24 cm aproximadamente arremetió contra la menor,
persiguiéndola hasta tomarla de atrás y reduciéndola, a pesar de su resistencia, le
asesto viarios puntazos en zona de la cabeza y el cuerpo hasta lograr degollarla
mediante una herida de 27 cm de oreja a oreja y dejarla tendida en el piso de la
habitación boca abajo en un charco de sangre.

47
Finalmente, respecto a las cuestiones relacionadas con el resultado de su
accionar y el móvil podemos asegurar con certeza positiva que: O. con su conducta
homicida le produjo la muerte a L.V. de manera inmediata, y se da a la fuga saliendo
por el portón del garaje de la casa sobre calle XX y se sube a su automóvil. Ello con
el propósito de causarle un sufrimiento a su pareja Y. V. quien resulta ser la hermana
de la menor víctima.
El lugar donde ocurrieron los hechos ese día y a esa hora no fueron
controvertidos por la Defensa Técnica y han quedado demostrado y fijados en este
debate. A tal fin cabe mencionar que la Sra. N. M., madre de la víctima, refirió que
ese día debía concurrir a la Municipalidad para realizar trámites relacionados a su
negocio, que llamo un taxi pero como no llegaba y tenía miedo de perder el turno
decide irse, quedando en la casa sus hijos L.V. de 14 años y N.V. de 6 años.
Minutos después su vecino J.S. llega al local y se encuentra que está cerrado,
concomitantemente llega Y. V. a quien conocía por ser la hija de sus vecinos y
dueños del local comercial, ambos golpeaban la puerta y nadie abría, Y. se comunicó
con su madre por el celular de su vecino para decirle que nadie le abría la puerta,
pero esta le dice que insista porque sus hermanos estaban allí. Finalmente, ambos
golpean la puerta con insistencia hasta que el hermanito se asoma y finalmente le
abre la puerta mientras lloraba decía algo de su hermanita y decía “fue G.”.
Mientras ven salir por la puerta del garaje de la casa/negocio que da sobre calle
XX a una persona, que Y. reconoce y llama por su nombre, le dice “G. veni”, pero el
hombre vestido de negro hace caso omiso y sigue su camino y se sube a su automóvil,
esta secuencia la relata Y. y el Sr. S..
Seguidamente llega el Sr. B.A. vecino que es policía, porque había escuchado
gritos y vio a Y. en la calle con otro vecino, el Sr. S., que lo primero que pensó fue
que habían robado, por eso se acercó y ellos le dicen que algo había pasado con los
niños, decide ingresar a la casa y se encuentra con la niña tirada en el piso de la
habitación en un charco de sangre y constata que estaba muerta, decide llamar a la
policía y llevarse al pequeño N.V.
Se probó con la actuación policial, de la que dio cuenta la Oficial D.M que al
ser alertados por llamados al 101 de vecinos se acercan al lugar en calle XX esquina
XX, y allí se encuentran con Y. V., B A. y J.S. que les dicen que había una persona
muerta en el interior de la casa, le refieren que cuando llegaban ven salir a un hombre
y Y. sindica directamente a quien era su pareja el Sr. J.G.O. y señala que andaba a
bordo del vehículo X color x dominio XXX-XXX que era propiedad de ambos. Por
ello se dispone la búsqueda del auto y su conductor.
Luego llego la madre de la víctima, la Sra. M. alertada por su vecino de que
algo pasaba en su casa y a los minutos el Sr. V. padre de la víctima, él nos relató que
como no lo dejaban ingresar decide entrar por los patios traseros y entra a la casa
donde se encuentra con el cuerpo de su hija en un charco de sangre, finalmente la
policía lo retira del lugar.
Posteriormente toma intervención el personal de la División Criminalística a
cargo del Crio. Inspector M. R., quien dirigió todas las tareas a llevar en el interior
de la vivienda para la recolección de rastros y evidencias, relato a este Tribunal que
se trataba de una vivienda con dos sectores, una vivienda familiar y un local
comercial al que se ingresaba por una puerta en la ochava, y había otro ingreso por
un garaje en calle XX, ingresan y realizan el relevamiento del lugar buscando rastros,
así relata paso a paso lo que fotografiaron y en lo que resulta de interés dijo que: “…
un pasillo que comunica con una cocina al fondo, previo un baño a la derecha y sobre
la izquierda dos puertas, una conduce al local comercial que daba hacia la ochava de
la esquina y al fondo una habitación principal, notamos que las huellas de pisada con
manchas de sangre venían de la habitación principal… ingresando a la habitación
notamos la presencia del cuerpo sin vida de la víctima en posición de cubito ventral
con los miembros inferiores extendidos, los pies arqueados a parte central y los
brazos hacia la parte superior semi flexionados, el sector estaba con mucha sangre
en la región alta de la víctima, cabeza alrededor y un detalle la sangre que estaba en
el piso tenía como movimientos propios de la víctima como de haber hecho
movimiento de abanico con las manos, con los brazos, también constatamos la
presencia de algunas pisadas en el piso y sobre todo entre las piernas de la víctima…
notamos la presencia de una vaina de cuero que podría pertenecer al arma utilizada
para cometer el hecho … el cuerpo presentaba múltiples heridas en la zona del rostro
con lesiones punzo cortantes y cortantes y lesión grande en la zona del cuello por
debajo del mentón, con movimientos de ida y vuelta que provocaron una lesión
prácticamente de oreja a oreja con 26 cm de longitud de lado a lado, la victima
también presentaba una lesión sobre mano derecha de tipo defensiva… en el sector
cocina notamos la presencia de un arma blanca, cuchillo marca Tramontina que

49
estaba sobre la mesada próximo a la cocina y al lado un paño o trapo el cual
presentaba manchas de tipo hemáticas o rojizas y al observar el cuchillo notamos
material rojizo que podría tratarse de sangre…”. Todo ello fue ilustrado mediante las
fotografías exhibidas e incorporadas debidamente al debate.
A preguntas de la Defensa Técnica el Crio R. brindo las conclusiones a las que
pudo arribar en base a esas tareas y según su conocimiento científico las que
resultaron muy ilustrativas a esta Magistrada: “el autor habría ejercido violencia
sobre la víctima en principio aplicando algunos puntazos en el rostro, la victima trató
de defenderse por eso tiene lesión en mano derecha, que luego la víctima fue tomada
desde atrás, posiblemente arrodillada o en cuclillas por la altura y proyección del
goteo hemático que fue baja, la víctima no se pudo defender y le provoca las lesiones
por debajo del mentón de oreja a oreja, se pudo observar el autor podría haber pisado
material hemático y haber dejado improntas sobre el suelo, lo cual quedaba sujeto a
pericias scopometricas posteriores, se puede corroborar presencia arma blanca que
podría ser la utilizada el cual se encontraba sobre la mesada en la cocina con intentos
de limpieza de la hoja de ese cuchillo con trapo rejilla que se encontraba al lado de
esa arma blanca…”. Tales conclusiones se fueron corroborando a mi entender con
los testimonios y pericias realizadas que fueron ventiladas en debate.
Este testimonio se completa con el del Of. C.B quien realizo la Planimetría en
el lugar del hecho, y explico que en ella “se marcaron los indicios que se encontraron
en el lugar, improntas de calzado con manchas hemáticas, indica donde estaba puerta
que ingresaba al negocio y portón por donde se ingresa a la casa, se marcaron los
indicios y donde se encontró el cuerpo” la planimetría se incorporó debidamente al
ser exhibida en debate y sobre la cual se le hicieron interrogatorio y
contrainterrogatorio al testigo.
La aprensión de O. se produjo esa misma mañana según nos relató el Of. M.S
en el interior del local comercial “XX” en calle X y X propiedad de su cuñado el Sr.
J G.. Luego se llevó a cabo la requisa personal de O. y se secuestraron sus prendas
de vestir y zapatillas, lo que fue referenciado por los Oficiales de policía que
intervinieron S.F, N. B, N.O, y el Sgto. B. de Criminalística.
Posteriormente en el local comercial “XX” también se realizó un allanamiento
donde se procedió al secuestro de elementos que resultaron ser propiedad de O.,
concretamente el Of. B. de la División Científica nos relató que secuestraron “un
buzo con capucha tipo campera color negro sin dibujo que tenía en el puño de la
manga derecha manchas presuntamente hemáticas… una mochila que se hallaba en
el lugar color azul que contenía una fotocopia del documento de O.… un bolso tipo
mochila de mujer donde se secuestraron dos celulares y alguna documentación a
nombre de O.…”, todo ello fue exhibido e incorporado como prueba física y permiten
reforzar la autoría de O..
El automóvil X color x dominio XXX-XXX fue interceptado en Avda. X al
XXX conducido por el Sr. J.D.G. quien resultaba ser el cuñado de O., así lo relato el
propio G, y el personal policial que realizo el operativo y posterior requisa vehicular
dando cuenta que en su interior se secuestró la suma de (sesenta mil quinientos pesos)
$ 60.500 discriminados en billetes de mil, quinientos, y cincuenta pesos. Esta
diligencia fue fotografiada y registrada según lo relataron el Crio. R., la Agente A.,
y los oficiales E. R y N.O.
Luego se estableció la propiedad del mismo a través de la información oficial
de dominio del rodado (DNRPA) en el que el titular registral es J.G.O. DNI xxxx.
También se estableció que era el rodado que había utilizado esa mañana para
ir al a casa de sus suegros en XX y XX y esperar allí para entrar cuando estaba seguro
que no había adultos en su interior y el que utilizo para irse del lugar hacia X x X,
pudo determinarse a través de la geolocalización por el celular según lo explico el
Lic. A. dando precisiones por datos objetivos del recorrido realizado esa mañana por
O.. Asimismo, nos explicó que pudo establecer que el celular peritado era de su
propiedad en función de que ambos celulares estaban activados con la misma cuenta
de Gmail y se hallaron fotos de Y., su hijo, selfies y fotos de documentación del
propio O., todo ello no fue discutido por la Defensa Técnica.
Aunado a ello debe merituarse el trabajo realizado por el Cabo de Policía C.
que recolecto los registros fílmicos de varias cámaras de seguridad en distintos
puntos de la ciudad (siete en total) y explico en debate como pudo determinar el
recorrido del vehículo. En primer lugar cotejo las particularidades del rodado marca
XXX dominio XXXX color x con vidrios polarizados, con las filmaciones y pudo
asegurar que se trataba del auto de O., luego unió los puntos específicos por donde
pasaba el rodado a través de las filmaciones y a efectos de ilustrar al Tribunal exhibió
la imagen de Google Ehart que le permitió armar un croquis identificando las puntos
clave y el recorrido realizado la mañana del 13 de noviembre de 2020, así pudo
establecer que O. sale de su domicilio en XX XXX luego se dirige al lugar del hecho

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en XX y X X, estacionando en inmediaciones donde se queda a la espera por unos
minutos y luego se retira del lugar y conduce hasta calle X al Minimercado “XX”
donde es detenido.
Ambas pruebas técnicas arrojan que tanto la geolocalización como las
filmaciones se corresponden en relación al recorrido realizado por O. y los tiempos
en que salió de su casa, se dirigió al lugar del hecho y luego se fue hacia el
Minimercado.
Estas pruebas técnicas tampoco fueron atacadas por el Defensor de O. y tienen
el rigor científico que permiten valorarlas en consonancia con los testigos de los
expertos que las realizaron y resultan pruebas de cargo que me permiten robustecer
la plataforma fáctica.
La muerte de quien en vida fuera L.I.V.M. fue acreditada primero en el lugar
por la Dra. B. Medica Forense y el Crio R. Jefe de Criminalística, luego por el
Certificado Defunción firmado por el Forense Dr. C. el día 13 de noviembre de 2020
precisando como causa de defunción “degüello homicida”.
La autopsia se realizó en la Morque Judicial el día 13 de noviembre de 2020
con la intervención del CIF Dra. B., Dr. C. y la Evisceradora Lic. K. plasmado en el
Informe N° 10/2020.
En debate la Dra. B. relato el procedimiento, fue clara y dio detalles en su
testimonio describiendo los pasos realizados y puntualizo las lesiones halladas en el
cuerpo de la víctima además de ilustrar al Tribunal mediante gráficos y fotografías.
Así quedó probado que la víctima recibió más de dieciséis lesiones en todo su cuerpo,
la mayoría de ellas en la zona de la cabeza y cuello, todas vitales, resultando la herida
fatal y que provoca el óbito el corte en el cuello la que describió como un “degüello
homicida” concretamente refirió que “La muerte de L.V. se produjo por un degüello,
esta es la lesión que marque en el cuello de 27 cm, y que es una lesión que se produjo
por debajo de los maxilares desde un cóndilo hacia el otro, y esto ocasiona la muerte
rápidamente porque corta las venas, arterias, nervios y la vía aérea entonces la muerte
es rápida y el periodo agónico es corto… También hay otras lesiones más
superficiales de otros intentos, ahí está medido, 27 cm…” a preguntas pudo precisar
que el elemento productor fue un arma blanca. En relación a las heridas previas al
degüello explico el lugar de cada una y dijo que todas fueron vitales.
La causa de la muerte y el elemento productor de todas las heridas no fue
atacada por la Defensa de O. por lo que no existe duda sobre el degüello homicida
realizado por el acusado contra la menor L.I.V.M.
De todas las evidencias secuestradas a saber: Repasador blanco y cuchillo de
24 cm hallados en la cocina de la vivienda, Campera negra hallada en el lugar de
detención del acusado, remera negra y zapatillas marca fila de la requisa del acusado,
se realizó pericia genética a fin de determinar la presencia de ADN de la víctima y/o
del acusado O., dicha pericia ingreso a través de una convención probatoria entre las
partes por lo que corresponde tener acreditadas las conclusiones a las que arribo el
Dr. B. Director de IDEGEN (CENPAT-CONICET), así de los perfiles genéticos
obtenidos de las muestras remitidas se obtuvo un mismo perfil genético
correspondiente a un individuo de sexo femenino y que ese perfil presente identidad
con el patrón genético obtenido de la víctima L.I.V.M. (uñas e hisopado de sangre),
ergo O. utilizo el cuchillo secuestrado en la cocina como arma homicida y luego lo
limpio con el repasador de la cocina, y sus ropas se salpicaron con sangre de la
víctima, reforzando aún más la hipótesis fáctica.
A su turno brindo testimonio el Lic. J. C quien realizo pericia escopométrica
y explico que se trata de un estudio de autenticidad comparativo no invasivo, que se
basa en la aplicación sistemática de técnicas físicas, para evaluar las características
presentes en un ejemplar indubitado u original y observar su existencia en la misma
calidad en el ejemplar cuestionado, esta técnica puede ser aplicada sobre cualquier
clase de objetos para realizar el cotejo, en este caso lo fue sobre la impronta de pie
calzado hallada en la escena del crimen y su cotejo con la huella de la zapatilla marca
Fila que se secuestraron a O., en su trabajo del análisis explico que pudo observar la
correspondencia entre ambas huellas, pudiendo colegir que se trataba del mismo, así
concluyo en su dictamen que entre la huella y el calzado existía correspondencia
genérica, individual y especifica.
Luego el perito explico la labor pericial realizada en base a los datos y
evidencias de la investigación para determinar proyección de sangre sobre elementos
y la secuencia fáctica en el lugar del hecho, así nos cuenta las operaciones
matemáticas y la fundamentación de las mismas y en relación a la proyección de
sangre pudo concluir que el menor N.V. estaba entre 0.75 a 1.20 cm
aproximadamente de distancia en relación a la víctima. Luego respecto de la
secuencia fáctica relato que “los resultados de pericia nos lleva a que el atacante
estaba sobre la espalda de la víctima, infiriéndole lesiones con un arma blanca, que

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es compatible de acuerdo a las lesiones descriptas en autopsia como en las fotografías
de la científica y de autopsia, que es compatible con ADN encontrado en el cuchillo,
y en las prendas que se secuestraran al imputado, y nos llevan a que la víctima tuvo
una situación de indefensión ante el dominio del sujeto, luego las manchas de pie
calzado encontradas son las más claras en la escena primaria, habitación, y después
en el resto no ofrecen mayor riqueza… En la vivienda no se observa desorden
compatible con un desorden de robo donde se buscan elementos de valor, solo hay
una foto que hace referencia la científica al momento de tomar rastros, sobre la caja
recaudadora, donde hay dinero de baja denominación, y el primer habitáculo para
dinero de mayor denominación de acuerdo a la lógica, está vacío..”. Esta conclusión
arroja luz sobre la dinámica del hecho que permiten robustecer la materialidad y
autoría.
La labor pericial contribuye a aportar cierta información a los fines de facilitar
la formación de una opinión fundada acerca de los puntos que fueron objeto de
dictamen. Pero luego es obligación de esta Jueza evaluar la prueba pericial no
aisladamente sino en conjunto con la totalidad de la prueba incorporada y conforme
a las reglas de la sana critica, para tomar una decisión a partir de la convicción o
certeza acerca del acontecer histórico de los hechos. Esta necesidad de contar con la
opinión de perito experto pasa por un tema de que la o el juez por sí solo no puede
explicar un hecho o fenómeno por su complejidad, lo que hace que se tenga la
necesidad de recurrir a expertos. Sin embargo, la verdad procesal, aun con el aporte
de los peritos, solo es una construcción que, en el mejor de los casos, puede alcanzar
una correspondencia satisfactoria entre la verdad jurídica y la verdad fáctica, en un
cierto grado de aproximación, y esto es lo que me permite el análisis de las pericias
realizadas y traídas a este debate.
Enseña Eduardo M. Jauchen que: “La real entidad probatoria de la pericia
descansa en las argumentaciones y fundamentos que el experto exponga. La lógica
de sus razonamientos y la solvencia de los principios científicos en que se apoye, son
los que esencialmente le otorgarán o quitarán fuerza acreditante” (“Tratado de la
prueba en materia penal”, Rubinzal-Culzoni Editores, 2002, pág. 437), debo señalar
que en debate el experto en Criminalística Crio. C. fue ampliamente interrogado por
las partes técnicas y la Defensa Técnica nunca puso en duda la entidad de estas
pericias, de las que me valgo para realizar estas lógicas conclusiones.
Lo que sucedió aquella mañana alrededor de las 9.30 hs es que J.G.O. estaba
en su auto esperando a que la Sra. M. se fuera del domicilio, decide golpear la puerta
y sabiendo que L.V. hermana de su pareja lo conocía le abriría la puerta, una vez en
el interior procede a ultimarla a pesar de la escasa resistencia que habría ofrecido
L.V. en atención a la diferencia corporal entre ambos, y por haber sido sorprendida
por la persona a quien le tenía confianza por ser pareja de su hermana y padre de su
sobrinito, así fue que le produce herida defensiva en el mano derecha, pero O. seguía
decidido con su accionar asestándole más de 16 puñaladas en su cuerpo
especialmente en la zona superior y la mayoría en la cabeza, hasta producirle el
degüello homicida, dejándola tirada boca abajo, pues desde atrás fue atacada. Esta
terrible escena fue presenciada por su hermanito N.V. de apenas 6 años, en el
dormitorio familiar, luego limpia el cuchillo en la cocina con un trapo y se va
saliendo por el portón lateral sobre calle XX. Estando en el interior de la vivienda se
apodera de la suma de dinero en un total de cincuenta mil pesos ($50.000).
En punto al momento del desapoderamiento no fue precisado por el acusador
público y tampoco fue demostrado por la Defensa Técnica, es decir no existe certeza
ni precisión de cuando fue el momento exacto en que tomo el dinero, pero lo cierto
es que [Link] fue con el dinero y que había sido dejado allí por la Sra. M., ella nos
relató que el día anterior junto el dinero porque debía pagar a los distribuidores y
preciso que lo dejo “en la caja, ahí donde está la cortadora porque tengo ahí la
cortadora de fiambre, y tiene un poquito ahí abajo, y abajo la puse ahí contadito con
liga…” luego explicó que se dio cuenta del faltante cuando pudo ingresar al final del
día a su casa. Ergo la precisión de la secuencia del desapoderamiento no obsta a la
conducta probada y que realizo O., quien se llevó del domicilio el dinero en esas
circunstancias, y que luego fuera recuperado en el marco de la requisa vehicular
sobre su automóvil.
HIPOTESIS JURIDICA:
Corresponde ahora dar tratamiento en extenso a la controversia trabada, esto
es la disímil plataforma jurídica esgrimida por las partes técnicas ante este Tribunal.
La discusión central es sobre en qué figura penal deben adecuarse las conductas
realizadas por O. el 13 de noviembre de 2020. Pasare a dar respuestas a los planteos
de la Defensa en primer lugar los que ya fueron descartados en el veredicto de
culpabilidad, y luego analizare la calificación que corresponde aplicar al caso que es
en parte la traída por el acusador público.

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TEORIA DE LA DEFENSA
El Abogado Defensor de O., Dr. Del Mármol, intento traer una teoría del caso
desde el aspecto jurídico contraria a la esgrimida por el Ministerio Fiscal, pero cabe
mencionar que las alegaciones de los abogados no son prueba, y que si ello no tiene
sustento probatorio no tienen entidad para derribar la teoría acusatoria.
El Defensor ensayo una plataforma que resulta más beneficiosa para su pupilo,
instalando que O. si fue al domicilio de la familia de su pareja, para llevarse dinero
que debía prestarle a su cuñado el Sr. G. y que una vez allí ante la presencia
inesperada de la menor L.V. y para poder irse del lugar la mata, y entonces propicio
que se lo condene por Hurto en concurso con Homicidio Simple.
Valoro el nivel de abstracción del Defensor, pero es imposible colegir con las
pruebas rendidas tal dinámica de los hechos. No trajo prueba alguna que permitiera
concluir según su teoría, no escuchamos al acusado en el marco de su defensa
material dar una versión de lo sucedido, no se escuchó ningún testigo que permitiera
decir que debía conseguir acuciantemente ese dinero, para dar motivo al robo.
Tampoco explico porque y con qué motivo el día anterior 12/11/2020 a las 17:50 hs
busco “Puntos débiles para apuñalar; luego ese mismo día a las 17:51 hs “Golpes
para desmayar o inmovilizar” y otra vez 17.59 hs “puntos débiles para apuñalar”; e
ingresando a esa búsqueda se pudo observar el dibujo de un cuerpo humano de la
parte frontal y otro de parte trasera en los cuales se indica con marcas rojas donde
son las zonas débiles para apuñalar, zonas que son coincidentes con el relato de la
Médica Forense, quien indico a través de dibujos las 16 lesiones punzo cortantes que
tenía en el cuerpo la víctima. Ello no se condice con lo que arguyo, que al ser
sorprendido O. por la menor luego de hacerse del dinero la mata, pues la saña con la
que le quita la vida no obedece a una acción intempestiva por ser descubierto, ni la
lógica, ni el sentido común, ni la experiencia de vida permiten esa conclusión y
menos aún sin evidencias probatorias.
Es por todo ello que la teoría jurídica alegada por el Defensor no puede tener
acogida por este Tribunal, el Defensor marco dos conductas y dijo O. hurto dinero y
al ser descubierto dio muerte a la víctima y por eso hablo de un homicidio simple,
desconociendo todo el contexto y el hecho de que la persona que mato era mujer y
era la hermana de su pareja. Hizo hincapié en que el dolo de O. era de robar y que
luego mato ante el descubrimiento, desplazo el dolo en tanto elemento volitivo para
mejorar la situación procesal de su defendido en base a su relato del hecho, pero no
fue lo que se probó en este Debate. Por el contrario la conducta desplegada por O.
fue la de dar muerte a través de un degollamiento a L.V., conducta realizada a partir
de haber investigado antes la mecánica de las lesiones, las que realizo con precisión
y ensañamiento, sabiendo además que era la hermana de su pareja y que eso la haría
sufrir, y en ese contexto se llevó el dinero, retirándose del lugar por la puerta del
garaje, con ello digo que descarto de plano la hipótesis de hurto en concurso con
homicidio simple de la Defensa Técnica.
PLATAFORMA JURIDICA ADECUADA AL CASO:
Toca analizar la teoría jurídica traída por el acusador público, y hacer un
análisis pormenorizado de la misma en orden a las pruebas rendidas, corresponde
decir tal como se adelantó en el veredicto que la teoría jurídica del MPF no
corresponde en su totalidad, en principio quedo demostrado y no fue discutido por la
Defensa que O. dio muerte a L.V. mediante un degüello homicida y que se apodero
de una suma de dinero, ahora bien no todos los tipos penales mencionados por el
acusador tuvieron acogida, paso a explicarme:
En este sentido he de decir que hay tipicidad cuando una acción humana se
corresponde con la figura penal descripta en el tipo legal, como enseña Feuerbach
“una acción cae bajo una ley penal únicamente cuando presenta las características
que están contenidas en el concepto de la acción a la que la ley asocia la pena como
consecuencia jurídica”. Es por ello que los tipos penales (delitos) requieren una
interpretación técnica, a fin de evitar que lo prohibido se extienda en exceso. La
interpretación de los tipos penales está íntimamente ligado con el juicio, a fin de
poder determinar sin dudas, es decir con certeza, sin una acción real y concreta es
típica, si constituye materia prohibida, si está penada por la ley, para ello debe
interpretarse técnicamente los tipos penales y valorativamente si una acción
determinada es típica o no, esto constituye la actividad valorativa en su conjunto,
análisis que resulta ser una tarea jurídica, y que la Constitución ha puesto en cabeza
de los jueces y juezas, quienes debemos interpretar jurídicamente si la conducta
imputada es delito o no.
En base a la teoría del delito, es decir: Conducta típica antijurídica y culpable,
diré que O. realizo la conducta “matar” contra la menor L.V. y que esa conducta esta
descripta como prohibida por la Ley Penal, concretamente en el delito del art. 79
como homicidio –dar muerte- y que la ley lo considera agravado cuando esa

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conducta es en un contexto determinado, en nuestro caso esto es porque su comisión
es con el propósito de causar sufrimiento a una persona con la cual mantuvo una
relación de pareja, y es por ello que el legislador tipifico la conducta en el art. 80 inc.
12 del Código Penal.
El actuar, es decir la conducta del acusado transitó por un primer aspecto,
el objetivo, realizando los movimientos típicos de un accionar que tuvo un único
fin, alcanzar el resultado muerte, y no actuó en forma intempestiva, ya que tenía
pensado desde hacía unos días lo que iba a hacer y porque lo iba cometer, esto lo
puedo decir en base a las búsquedas realizadas por el mismo en Google sobre Puntos
débiles para apuñalar y Golpes para desmayar o inmovilizar con dibujos explicativos.
Ahora bien, esa conducta “única” no puede concursarse idealmente y que
recaiga en dos agravantes, es que O. mato con un móvil preciso y esa fue su voluntad
querida, es decir su dolo estaba destinado hacer sufrir a quien era su pareja y madre
de su hijo, le quito la vida a quien resultaba ser el apoyo emocional de su pareja, es
decir su hermana.
Se trata de un dolo directo y especifico que responde a la motivación de causar
dolor y sufrimiento, sin importarle nada más.
Así lo tiene dicho la jurisprudencia: “Estando presentes los requisitos del tipo
básico del artículo 79 del Código Penal ya analizados y probada la ultraintención en
ambos casos de matar (a B.M y a G. F) para causar sufrimiento a una persona con la
que ha mantenido una relación en los términos del art. 1 (Y.M, su ex pareja y esposa),
considero que se encuentran probados con la certeza que exige esta instancia procesal
todos los requisitos típicos del tipo penal del art. 80 inc. 12.” (SENTENCIA Nº 7.530
en Causa Nº P- 98930/14 y su acumulada N° P-78071/14 de la Cámara Primera en
lo Criminal de Mendoza en fecha 04 de marzo de 2016).
En cuanto al aspecto subjetivo vale citar al maestro español “…el
aprovechamiento… consiste ya en que el autor conoce la situación y obra dirigiendo
su acción en ese sentido…” (Bacigalupo, Enrique, Derecho penal parte general, 2°
ed. Hammurabi, BsAs 1999, p 619), es un delito doloso entendido como el querer,
dominado por la voluntad de realización del tipo objetivo, en este caso considero que
se encuentra probado el dolo como “la voluntad realizadora del tipo objetivo, guiada
por el conocimiento de los elementos de éste en el caso concreto” (ZAFFARONI,
Eugenio Raúl, Tratado de Derecho Penal- Parte General- Tomo III, Ed. Ediar,
pág.297) y siguiendo a Zaffaroni, Alagia y Slokar en el Manual de Derecho Penal:
“dolo es la voluntad realizadora del tipo, guiada por el conocimiento de los elementos
del tipo objetivo necesarios para su configuración”, es por ello que se requiere que
el autor obre con conocimiento de los elementos del tipo objetivo y con voluntad de
realizarlos, es decir que “conoce” y “quiere”, y esto es lo que se comprobó en el
debate, pues existe un plexo probatorio decisivo en relación al delito por el cual se
lo condena, claramente O. dio muerte a L.V. y me permiten asegurar que la
calificación idónea respecto a la hipótesis fáctica que se ventilo en debate, es la de
Femicidio Transversal, pues era claro el dolo del acusado que sabía lo que hacía y
así lo quiso, su ánimo era claro y definido, en su accionar demostró su clara intención
de dar muerte a la víctima para causar dolor y sufrimiento en su pareja, descartando
el delito del art. 80 inc. 11 de CP, que el Fiscal quiso concursar idealmente, como
una conducta en la que concurren dos o más figuras delictivas, lo que fue descartado
por este Tribunal.
En ese sentido debo decir que O. obró con el dolo que requiere la figura penal
del art. 80 inc. 12 del CP, ya que como quedó debidamente probado, él supo y quiso
cometer los hechos por los cuales fuera traído a juicio, sabía con certeza que la menor
víctima estaba sola en la casa acompañada de un hermanito mucho más chico, que
ella era hermana de su pareja, habiendo investigado antes como concretar su
conducta, usando un cuchillo filosos, aprovechándose de todo ello logra doblegarla
en su vulnerabilidad, configurándose así los elementos subjetivos del tipo penal, ya
que, según la doctrina, se trata de que el autor – O. en este caso- actúe
voluntariamente consumando el resultado que sustenta la acción típica antijurídica y
culpable.
El sujeto activo en este delito, O., es el autor material que causa la muerte de
un tercero inocente, en el caso L.V., resultando que hay dos sujetos pasivos, veamos:
el que muere, L.V. y el que sufre Y. V.. El que muere, porque como toda víctima de
homicidio, su configuración depende de ese hecho fáctico; y el que sufre porque es
aquél al que en realidad está dirigida la acción del autor, éste no mata por el simple
hecho de matar, sino que lo hace para generar el sufrimiento de otra persona, siendo
suficiente, a los fines de esta figura agravada, que la intención del autor se dirija a
lograr ese resultado.
Por ello digo que el autor causa con un accionar dos víctimas: quien muere y
la persona que sufre por esa muerte. Con lo cual la entidad del injusto es superior a

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la del homicidio, es decir simplemente quitar la vida, y el reproche que se le puede
formular es más severo para el que comete la acción.
El tipo penal del art. 80 inc. 12 castiga así un comportamiento pluriofensivo
en contra de: (1) la vida de la persona que fallece; y (2) la integridad emocional de
la mujer a la que se quiere hacer sufrir, como en el caso que nos ocupa, aquí la
vulneración de la autonomía y libertad de la mujer se expresa de forma contundente
cuando el varón mata a un ser apreciado por ésta.
Para comprender acabadamente la figura penal acudiré a dos teóricas del
feminismo como son Jill Radford y Diana Russell, quienes brindan un concepto claro
y dicen: El feminicidio representa el extremo de un continuum de terror anti-
femenino que incluye una amplia variedad de abusos verbales y físicos, tales como:
violación, tortura, esclavitud sexual (particularmente por prostitución), abuso sexual
infantil incestuoso o extra-familiar, golpizas físicas y emocionales, acoso sexual (por
teléfono, en las calles, en la oficina, y en el aula), mutilación genital
(clitoridectomías, escisión, infibulaciones), operaciones ginecológicas innecesarias
(histerectomías gratuitas), heterosexualidad forzada, esterilización forzada,
maternidad forzada (por la criminalización de la contracepción y del aborto),
psicocirugía, negación de comida para mujeres en algunas culturas, cirugía plástica,
y otras mutilaciones en nombre del embellecimiento. Siempre que estas formas de
terrorismo resultan en muerte, ellas se transforman en femicidios.
Dentro del ámbito de los femicidios íntimos se pueden incluir
conceptualmente los llamados femicidios vinculados, ya que se trata del asesinato de
personas con un vínculo familiar o afectivo con una mujer con la que el agresor tiene
una relación y a la cual considera de su propiedad, realizado con el objeto de
castigarla o destruirla psíquicamente (Toledo V., P. Femicidio/Feminicidio, Buenos
Aires, Didot, 2014, pág.129).
El femicida no mata directamente a la mujer con quien mantiene una relación
de pareja, pero cuando mata a un ser directamente allegado a la mujer la castiga y
destruye psíquicamente a modo de seguir ejerciendo dominación.
Como referencia normativa al elemento típico de intención de causar
sufrimiento, se puede acudir al concepto de violencia psicológica de la ley 26.485,
allí el legislador estableció los tipos y modalidades de violencia contra la mujer en
concordancia con los postulados de las convenciones internacionales que rigen al
Estado argentino en la materia, CEDAW y Belén Do Para. La violencia ha sido
conceptualizada en varios documentos internacionales, en leyes y reglamentaciones
nacionales que sería un exceso citar en un voto, pero a modo de ejemplo citare la
Recomendación Nª 19 del Comité de CEDAW que fue actualizada por la Nº 35 en
2017 señala que la violencia contra las mujeres es una forma de discriminación que
impide el goce de derechos en pie de igualdad y que la violencia contra la mujer
constituye una forma de discriminación por motivos de género y que la
discriminación es una de las causas principales de dicha violencia.
En este tipo de casos investigar la historia y la situación de la mujer víctima
de la violencia reviste un carácter fundamental para contextualizar los hechos. Es de
particular importancia establecer los antecedentes de violencia de género que pueden
haber repercutido en su salud, tanto física como mental. Se deberán investigar en
particular lesiones físicas anteriores, enfermedades sufridas, condición física y la
existencia de posibles daños psicológicos que haya podido sufrir la mujer a raíz de
eventos o procesos de violencia física, sexual o psicológica.
Pues entendiendo que la legislación vigente en Argentina prevé dentro a la
habitualidad en la relación en contexto violento, aunque no se haya interpuesto
denuncia por episodios individualizados de actos violentos (como veremos del relato
de Y.) todos ellos podrán ser valorados para conformar la habitualidad que me
permiten evaluar la existencia del contesto de violencia de género, mandato que se
desprende de aplicar la perspectiva de género a la ley vigente.
Resulta necesario entonces hablar del contexto de violencia en el marco de la
relación entre O. y Y., pues existieron hechos anteriores violentos, aunque no fueron
denunciados, ello permite a esta Jueza hablar de hostigamiento, humillación,
maltrato, violencia física y psicológica, lo que quedó acreditado con los testimonios
de la propia Y., su madre y su amiga que relataron varias situaciones en las que se
vislumbra claramente la violencia ejercida por el acusado.
Así Y. conto que se conocieron en 2018 y que en abril de 2019 decidieron irse
a vivir juntos, reconoció que sus padres no estaban contentos con la decisión pero
ella igual lo hizo, que vivieron juntos que después de unos meses estando embarazada
se van a vivir a la casa de sus padres durante tres meses hasta que hubo una discusión
con la hermana de O. quien ponía en duda que su hermano sea el padre del bebe que
estaba esperando, así hubo una discusión muy violenta en casa de sus padres que

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origino que su madre, que salió en su defensa, denunciara a su cuñada y tuviera una
prohibición de acercamiento, a partir de eso se fueron a vivir solos a pasaje X
Ella relato que había peleas y discusiones constantes, y a preguntas del Fiscal
relato que “últimamente cuando dejó de trabajar tomaba, llegaba, discutíamos, a
veces me pegaba, me amenazó también… me pegaba en el cuerpo, en la cara, me
amenazó con matar a mi familia si lo alejaba de su hijo, y una vez cuando llegó, había
agarrado un cuchillo de la cocina y nos asustó a mí ya mi hijo, nos hacía amagues
con el cuchillo…”
También relato que no la dejaba ir a casa de sus padres, que no tenía celular y
que el a veces se lo prestaba, esto es conteste con lo que dijo su madre y su amiga.
En relación al último hecho que recuerda fue antes de la muerte de su hermana,
en que O. la maltrato dijo “… antes de que pasara lo de mi hermana, hubo una noche
que él estaba ahí, quería que cocine, y yo no podía porque mi hijo estaba llorando, y
lo quería cuidar, y me tiró la cabeza contra la pared… días antes de lo que pasó con
mi hermana. Me quería ir y no podía porque me dijo que me vaya cuando se me pase
el chichón que me hizo en la cabeza. Intenté irme, agarré a mi hijo y fui a dormir a
la cama, y después no fui a la salita ni hacer denuncia ni nada…”
Claramente Y. era víctima de la violencia ejercida por O. tanto física como
psicológica, se dan en su relato todos los tipos de maltratos, la aisló de su familia y
amigas, no tenía celular, no tenía dinero ni independencia económica, fue violentada
estando embarazadas y siendo parturienta, y sobre todo estaba amenazada
explícitamente por quien era su pareja y padre de su bebe, nos dijo claramente “…
me había amenazado, que si me iba o lo separaba de su hijo, le iba a hacer daño a mi
familia…”. Y finalmente lo cumplió, pues asesino a su hermana.
A su turno la Sra. M., madre de la víctima relato como era la relación entre su
hija y O., que él no quería que ella visite a su hija y a su bebe, que era su nietito, que
se tenían que visitar a escondidas, que le rompía todo lo que le regalaban para él
bebe, impidiendo así una relación de madre a hija. Comento que cuando Y. tuvo a su
bebe él no le aviso y que para verla en el Hospital debía hacerlo a escondidas de él,
que una vez llega a la habitación donde estaba Y. con su bebe recién nacido y la
compañera de cama le dijo que O. le había pegado a Y. en el Hospital sin importarle
donde y quien estaba.
Refirió que desde que su fue a vivir con O., ella venía a su casa y que la veía
mal, incluso iba llorando, fue entonces que “… vino a mi domicilio a decirme
llorando, y le digo bueno Y. ¿qué querés hacer? Querés estar con esa persona? Yo
voy a hablar con tu papá, y dijo me quiero venir a vivir acá y se vinieron a vivir a
casa, los dos. No sé qué hacían arriba, yo no estaba pendiente de ellos, y en una
ocasión primero rompió el celular de mi hija… tuvo otra discusión y le rompió un
televisor que era de Y. que le regalamos cuando cumplió 15 años, estando en mi
domicilio pasó eso. De ahí le hizo reparar el celular, y volvió a rompérselo, no sé por
qué, no nos dijo tampoco por qué fue, pero estaba roto. De ahí agarró y volvieron a
ese mismo domicilio que estaban primero”. Relato en los mismos términos que Y. el
episodio con la hermana de O. en su casa.
La Sra. M. hablo sobre cómo veía a su hija angustiada, llorando y golpeada,
que ella misma le decía que debía hacer la denuncia, pero su hija no se decidía, la
quiso ayudar en el marco de sus posibilidades, pero no logro, superada por la
dominación de O. sobre Y..
La Sra. V. T, quien resulta ser amiga de Y., que si bien no era amigas íntimas
eran conocidas de muchos años y tenía contacto actualmente a pesar de que dijo era
difícil pues Y. no tenía celular y a veces se escribía por el Celular de su mama, un
par de veces se vieron en un negocio y una vez la visito en su casa, pudo relatar que
“…me decía que iba a lo de su mamá a escondidas porque su pareja no la dejaba ir
porque pasaba toda la tarde ahí, fue una de las cosas que me conto. Otra cuando fui
a su casa me dijo que vivía violencia en su casa con su pareja, que una vez le sucedió
que estaba su pareja, el bebé lloraba, Y. no lo pudo calmar entonces me contó que el
señor había golpeado al bebé y a ella con una toalla. Ella me contó eso. Y ella me
contaba y me decía y yo le decía que por qué no se separaba, y ella me decía que no
tenía el valor o no era capaz de separarse por el bebé…”
La Lic. R. del CIF tuvo a cargo la pericia Psicodiagnóstica de la joven Y. V.,
explico las técnicas y las entrevistas que realizo, así pudo relatar ante este Tribunal
que “…se va a convivir con esta persona y el niño, solos, ahí marca mayor
incremento de la violencia, era una relación con altibajos, desacuerdos, manifestaba
que esta persona se enojaba fácilmente y si no hacia lo que él quería se enojaba y la
agredía, ella mantiene toda esta violencia no se lo dice a nadie salvo a esta hermana
que luego fallece y esta hermana siempre le aconsejaba que se separe y que estudie.
Ella decía que tenía miedo y no le quería contar a la madre para que no sufra, que
siempre la madre le decía que tenían que estar bien por el nene… que la echaba de

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la casa y en dos oportunidades la amenazo con un arma y en otra oportunidad con un
cuchillo, dice que ella nunca pensó que iba a cumplir las amenazas, y por ahí tenía
cierta sensación de culpa, pero nunca creyó que lo iba a cumplir. Ella dice que
siempre recibía amenazas de muerte hacia ella, hacia el niño y su familia de origen,
le decía que les iba a hacer daño, que los iba a matar, refiere que le dice que se vaya
pero que deje el niño, no la dejaba ir a visitar a los padres con el niño y si lo hacía
cuando regresaba le daba una golpiza”
En relación a la situación personal de Y. la Lic. R. concluyo que “… el
síndrome de indefensión aprendida es una sintomatología propia de las mujeres
maltratadas que explica un poco que en la violencia familiar o conyugal hay ciclos
donde generalmente las parejas pasan por momentos de crisis, separación y luego se
reconcilian y este síndrome explica porque las mujeres maltratadas permanecen con
la persona golpeadora o agresora, y en el caso de esta joven se puede apreciar este
síndrome claramente… situaciones estresantes o de maltrato que van generando la
pérdida de control de la situación, es como si fuera una vivencia de desesperanza, de
que no se va a poder evitar o solucionar, entonces la victima actúa por miedo y se
va quedando en esta situación y se genera un desgaste en su salud mental, respecto a
generarle baja autoestima, sentimientos de impotencia, vivencias de depresión que
son todas las que yo observe en esta persona…”
Esta relación entre O. y Y. enmarcada en la violencia no era desconocida por
su hermana L.V. quien resultaba ser “confidente” de Y., esto fue referenciado por Y.
a la Lic. R. “esta violencia no se lo dice a nadie salvo a esta hermana que luego fallece
y esta hermana siempre le aconsejaba que se separe”
Aunado a lo testimoniado por el Lic. S. quien realizó la Autopsia psicológica
a la víctima directa L.I.V.M. quien relata que en base a las técnicas y entrevistas pudo
determinar que se trataba de una adolescente de normal desarrollo físico y
psicológico y preciso que “… era una joven normal sin complicaciones ni
alteraciones ni conflictos de ningún tipo salvo uno particular que tenía que ver con
que la joven tenía una madurez emocional significativa, y evidenciaba o se
comportaba como confidente de su hermana Y. y de la relación de ella con O., se
observa que había conflictos, cuestiones que impactaban negativamente en L. y le
generaban malestar, y le aconsejaba a Y. al respecto… Esta conflictividad impactaba
negativamente en la joven…” y agrego que “…no tenía ninguna problemática de
ningún tipo, ni antisocial ni nada… recordemos que tenía 14 años, entonces la
dinámica familiar influía mucho en cuanto a la vida de la joven… no había
dificultades de ningún tipo en esa dimensión por lo tanto la crimino dinámica del
hecho puede tener que ver con una cuestión familiar que haya repercutido en ella…”
Esta situación era conocida por O. sin dudas, ya que, como lo dijeron los
padres de Y. y ella misma, la pareja vivió con la familia en el domicilio de X y X
durante unos meses, hasta que se suscitó un conflicto con la hermana de O. y Y. por
lo que decidieron irse a vivir a otro lugar, alquilando en pasaje XX donde vivían al
momento del hecho, pero igualmente Y. con su hermana tenían relación y era su
confidente.
O. veía en L.V. un peligro para su relación con Y., a quien tenía amenazada
con hacerle daño a ella y su familia si se iba y se llevaba a su hijito.
Los vínculos se probaron sin lugar a dudas, más allá que la Defensa Técnica
no negó ni ataco tales afirmaciones, O. era la pareja de Y. V. desde 2018, que vivían
juntos y tenía un hijo de apenas un año en común (vide documentación secuestrada,
fotos extraídas de los celulares del acusado, secuestrados y peritados, Certificados de
Nacimiento) y que L.V., era la hermana de su mujer.
Como dije O. busca provocar un daño a su pareja, como una conducta más
dentro de la violencia desplegada contra Y., quería causarle un daño emocional
desplegando aún más violencia al arrebatarle la vida a su hermana, un ser muy
querido por ella, afectando aún más el normal desarrollo de la vida de su pareja, y
esa afectación será para toda la vida, pues Y. ha perdido a su pequeña hermana a
manos del hombre que la hacía sufrir violencia propiamente, pero ahora con una
mayor expresión de violencia y daño a través de esta conducta homicida.
La Lic. M. P. tuvo a su cargo la pericia psicológica a O. y en base a su expertice
nos explicó las conclusiones diciendo que “…en la evaluación surge como indicador
común las dificultades en el área vincular, la dificultad de poder generar empatía en
los sentimientos del otro y actuar en consecuencia, tiende a ser persona egocéntrica
centrada en sí mismo, sus deseos y sus prioridades… rasgo de personalidad
narcisista, centrado en sí mismo, con rasgos psicopáticos en el modo de vincularse
y usar a las personas para su propio bien, con inmadurez en el área vincular y
dificultades en el área emocional en el control de sus emociones, con posibilidad de
desorganizarse y actuar impulsivamente, incluso violentamente cuando el entorno no
respondía a sus demandas…”

65
El Lic. S. a cargo de pericias específicas como la Autopsia psicológica y el
análisis criminológico del hecho aporto datos para comprender la ultrafinalidad del
autor de este evento tan gravoso, así fue que explico: “…escena de crimen cerrado,
que le da intimidad al acto, por lo tanto, genera como cierta seguridad para el agresor.
Esto es importante porque, así como dije que la víctima tenía vulnerabilidad, y al
estar en su vivienda, tiene como más seguridad, al momento del franqueo del agresor,
queda mucho más vulnerable la victima porque nadie puede socorrerla… la
configuración del lugar del hecho disminuye ese riesgo de identificación, justamente
porque era un lugar cerrado, y precisamente también porque la víctima estaba
acompañada por persona mucho más vulnerable que ella, que es el hermano… por
lo tanto el incidente aumenta la vulnerabilidad de la víctima y disminuye el riesgo
del victimario, en cuanto a la perfilación del victimario y a la motivación que es otro
de los aspectos que se buscan explorar en estos análisis, se observó por el tratamiento
de la víctima una cosificación hacia ella, baja tolerancia a la frustración,
desregulación emocional, agresividad, violencia, y la cosificación de la víctima que
puede estar motivada en cuestiones o aspectos narcisistas y psicopáticos… la agredió
de manera muy significativa…”.
Concluye que “…pudo haber sido la motivación de la agresión por alguna
cuestión vincular previa negativa con la víctima o con el grupo familiar, por eso dije
que a la edad de la víctima el grupo familiar influye porque mucho de su dinámica
está marcada por el grupo o familiar porque vive con ellos, tenía 14 años, era
joven…”.
Por todo ello diré que la intención de causar sufrimiento en Y., ha sido claro y
a su respecto la Lic. R. nos explicó que encontró en ella stress postraumático por
haber vivenciado la escena del crimen y pesadillas porque se representaba que O.
podía volver y estaba en schok por todo lo vivido. Pero ese sufrimiento por el dolor
causado alcanzo a sus padres quienes nos relataron como era su hija L.I.V.M. y que
siente un gran dolor por su perdida así como nos referenciaron como se vio y aun
hoy está afectado su pequeño hijo N.V. que estaba presente en el momento en que
O. le quita la vida a su hermana y además lo amenaza para que no abra la puerta.
En este sentido cabe citar un fallo reciente: “si bien generalmente se habla de
femicidio vinculado al supuesto del inciso 12, una lectura atenta de la norma permite
concluir que el hombre no está excluido como víctima potencial. Aquí el mayor
disvalor del hecho no radica en una cuestión de género (que puede estar presente
como en este caso), sino en la perversidad que supone matar a una persona para
mortificar o aleccionar a un tercero. No tengo dudas de que se trató el homicidio de
C. de un homicidio transversal o vinculado, o femicidio vinculado R. decidió la
eliminación física de C. a quien conocía a raíz de la relación que tenía con su ex
mujer y lo mató con el propósito de lograr el dolor, el sufrimiento y herir los
sentimientos de M. S. O. R. sabía que la muerte de C. implicaría un dolor, sufrimiento
o padecimiento en su ex mujer. Utilizó como instrumento la vida de P. C. con el
único y deleznable propósito de modificar a quien había estado unido con él en
matrimonio. Su comportamiento se inspiró en una perversa finalidad y demostró un
singular desprecio por la vida ajena desde que privó de la vida a un tercero con el
sólo propósito de provocar padecimiento o dolor a quien fuera su pareja.” (R., N. J.
s/ Homicidio calificado, Causa N° 26/2020, Pergamino, junio 25 de 2021 del
Tribunal en lo Criminal N°1 de Pergamino, BSAS).
Es en base a todo el plexo probatorio analizado concluyo con certeza que O.
decidió terminar con la vida de L.I.V.M. para mortificar a su pareja, tal como explica
Crocitto en su libro “este tipo de homicidio, independientemente del hecho físico o
material de la muerte de una persona, se caracteriza subjetivamente por cuanto al
dolo propio de todo homicidio se añade un elemento subjetivo del injusto típico
consistente en el logro, la búsqueda, el propósito de causar sufrimiento en otra
persona ligada a la víctima. Se mata “para” que otro sufra… La conducta típica:
matar es el medio para realizar la segunda acción: el sufrimiento. Se requiere esta
última ultrafinalidad” (José Pazos Crocitto, Los Homicidios agravados, 1ª ed. [Link],
Hammurabi, 2018. Pag.243). Esta ultrafinalidad se da en el caso que nos ocupa, como
lo vengo detallando, en el mismo andarivel se analizó en el conocido fallo “Cabello”:
“Deduzco de lo que he podido apreciar a través de los testimonios recogidos en el
curso del debate, que sabiendo lo importante que resultaba Tomás para su madre,
los celos que el imputado sentía, culpando al menor de su separación, el daño que a
él le ocasiona, se lo está dirigiendo a aquella. Pegó donde más le podía doler,
aprovechándose de su supremacía física y vulnerabilidad de la víctima. En la
categoría de los femicidios vinculados, los asesinatos de niños, en caso como el de
marras, lo son en el marco de la violencia de género. El fin del femicida es matar,
castigar o destruír psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce dominación. Y en
esta búsqueda matan a personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer. En la

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mayoría de los casos, la víctima es su hijo. En una nota realizada a la Dra. Irene
Intebi, esta dijo que la mujer no debe minimizar ni justificar las amenazas de muerte
hacia sus hijos. Ellos no pueden humanizar a los hijos de su pareja. Para ellos son
objetos. Cuando los matan no están teniendo en cuenta que es un niño, sino lo que
tienen en primer plano son sus sentimientos. Da lo mismo matar a un niño que
quemar una casa (Expte. N° 179/2012 "CUELLO ADALBERTO RAUL S/
Homicidio Agravado, 18 de diciembre de 2012, Tribunal Oral en lo Criminal N° 1,
Junin, prov. BsAs.)
Finalmente pasare a analizar el delito de Hurto del cual también fue acusado y
del cual se defendió O. con su Defensor Técnico. Cabe mencionar que no fue atacado
por el Dr. Del Mármol que su pupilo haya hurtado el dinero del local comercial de la
Sra. M. ubicado en calle X y X el día 13 de noviembre de 2020, que como explique
en la hipótesis fáctica no fue discutido por la Defensa, pero tampoco hubo
controversia sobre el delito de Hurto (art. 162 CP) pues el propio Defensor propicio
esa calificación en sus alegatos finales. El desapoderamiento quedo debidamente
probado en base al testimonio de la Sra. M., del Sr. G., la requisa vehicular y
secuestro del dinero, resultando responsable jurídicamente O..
Entendiendo que el apoderamiento está integrado por la sustracción o
desapoderamiento de la cosa que estaba en poder de la víctima, más la adquisición
de dicho poder por parte del autor, consumándose el hurto cuando se consolida este
poder en cabeza del agente con exclusión de su anterior titular, conducta que
desarrollo O. configurando el delito de Hurto Simple.
Es en base a esta visión global y conjunta del cuadro probatorio que nos brinda
una explicación suficiente de la tesis acusatoria que no pudo ser refutada por la
contrahipótesis defensista, por lo que los testimonios, las pruebas documéntales,
periciales y fotográficas poseen idoneidad suficiente para destruir el estado de
inocencia que ampara al acusado, ergo, estando acreditados con certeza los hechos
afirmados por los Fiscales del caso y no presentándose ni alegándose ninguna
hipótesis que pueda funcionar como excluyente del dominio funcional del hecho o
del conocimiento e intención con que actuó el autor- deducido de los hechos
objetivos-, ni antijuridicidad o algún extremo que haya reducido o excluido su ámbito
de decisión, debe también declararse con certeza su inexistencia. Es así que por todo
lo mencionado he logrado certeza positiva, con respecto a la autoría de J.G.O. en el
Femicidio Transversal de quien en vida fuera L.V. de apenas 14 años de edad en
concurso con Hurto simple. Así lo voto.
En cuanto a la cuestión relacionada con la culpabilidad, he de decir que no han
sido planteadas causales de inculpabilidad y conforme lo ha informado La médica
forense Dra. V. B., luego de la verificación del estado y desarrollo de las facultades
mentales de J.G.O. el mismo tiene capacidad para delinquir, concretamente expreso
que “presenta un desarrollo de sus facultades mentales que lo encuadran en la
normalidad jurídica” por lo que tiene capacidad de culpabilidad. Esto es, ha dirigido
sus actos plenamente y consciente de las conductas disvaliosas emprendidas, en todo
momento fue consciente de lo que hacía y pudo determinarse con libre albedrío.
Según el Inf. a tenor del art. 206 CPP que ingreso a través del testimonio de la médica
legista.
Corresponde, para tranquilidad de las partes manifestar que “La convicción de
culpabilidad necesaria para condenar únicamente puede derivar de los datos
probatorios legalmente incorporados al proceso: son las pruebas, no los jueces, las
que condenan; ésta es la garantía. La prueba, por ser insustituible como fundamento
de una condena, es la mayor garantía frente a la arbitrariedad punitiva” (José
Cafferata Nores, La Prueba en el Proceso Penal, Ed. Del Puerto, [Link]., año 1986,
pág, 5). Solución a mi juicio, que se impone no solo por el sistema de apreciación
probatoria, sino de la certidumbre judicial, que es la única base legítima de la
sentencia condenatoria y de la destrucción de la presunción de inocencia, lo que es
una exigencia legal, constitucional y convencional que sin duda obliga a esta
Magistrada.
Por lo expuesto en los puntos anteriores y analizados las constancias agregadas
entiendo que O. supera el análisis sobre la culpabilidad y así lo voto.
PENA A IMPONER:
Declarada la culpabilidad de J.G.O., se llevó a cabo la audiencia de cesura de
pena, peticionando la Fiscalía se le imponga la pena de prisión perpetua, única
prevista en el Código Penal atento la calificación jurídica del veredicto de
culpabilidad; a su turno el Defensor Particular Dr. Del Mármol manifestó que nada
tiene que decir respecto de la pena y que no planteara la inconstitucionalidad en
atención a la postura tomada por el Superior Tribunal de la Provincia en el tema.
Corresponde decir que se entiende por pena de prisión perpetua, para ello debo
analizar las prescripciones de los art. 5 a 11 del Código Penal. La pena de prisión

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perpetua debe interpretarse a la luz de la nueva doctrina en la materia como una pena
única entendida como pena de privación de libertad, la cuestión central es el límite
temporal, el cual claramente será resuelto no por la sanción impuesta en el tipo penal,
sino por la Ejecución de la Pena, materia regulada en la Ley 24.660 y que
corresponde a la competencia del Juez de Ejecución, lo que deberá ser atendido al
momento de que corresponda peticionar los institutos allí previstos, y planteando
entonces la inconstitucionalidad de aquellas normas que impidan el avance y la
resocialización.
En esta instancia es competencia de este Tribunal fijar la pena según el
catalogo penal vigente, en virtud que O. resulto culpable penalmente del delito de
Homicidio agravado del art. 80 inc. 12° del CP el que prevé una pena de prisión
perpetua en concurso con Hurto Simple del art. 162 del CP.
Así las cosas he de decir que la pena prevista en el Código de Fondo es legítima
y resulta adecuada a las pautas constitucionales, pues dicha sanción guarda
proporcionalidad con la gravedad del hecho, teniendo en cuenta que el bien jurídico
lesionado es la vida y que en el caso por las pruebas rendidas y detalladas en el voto
resulta de aplicación el agravante previsto en el inc. 12º del art. 80 del CP,
concretamente el legislador fijo la pena en atención a ello, entendiendo que tal
conducta es merecedora de la pena de prisión perpetua, siendo entonces esta Jueza
quien debe aplicar la sanción prevista en el catálogo penal vigente.
Ciertamente la imposición de una pena perpetua debe estar solo reservada a
los casos más graves previstos por el código penal, sin embargo, debo remarcar que
esa gravedad ya fue evaluada y considerada por el legislador al momento de
sancionar los tipos penales específicos en la ley penal.
Tampoco hay dudas de la severidad de la pena prevista, la que está
directamente relacionada y en proporción con el daño al bien jurídico que le fue
reprochado. Y que el cumplimiento de esa pena seguramente implicará la existencia
de dolores o sufrimientos en el ánimo y el espíritu del condenado. Pero ello, por ser
propios al cumplimiento de una pena legítimamente impuesta, “cabe aclarar que las
penas perpetuas no son “de por vida”, sino que son susceptibles de experimentar
posibles reducciones políticas o jurídicas Ello así pues conforme a los regímenes de
ejecución penal, tanto nacional como provincial, se desarrolla un programa
caracterizado por una progresiva flexibilización del tiempo y las condiciones del
encierro carcelario para permitir su adecuación a la situación concreta del penado.
De manera que los alcances de las limitaciones a la libertad y hasta la propia duración
del encierro, aún en el caso de las penas perpetuas, podrían variar por decisiones que
se adopten en la etapa de ejecución atendiendo a los fines preventivo especiales o de
resocialización, mediante la libertad condicional, las salidas transitorias, el régimen
de semilibertad, y otras posibilidades de flexibilización al encierro. En tal contexto,
la gravedad de la pena perpetua no resulta violatoria del principio de progresividad
y el fin resocializador al que debe orientarse su ejecución si el condenado conserva,
de todos modos, la posibilidad de obtener su libertad anticipada a través de cualquiera
de los beneficios previstos en las leyes. La determinación de la pena reconoce tres
fases la legislativa, la judicial y la que se produce en la etapa de ejecución” (R. N. J.
s/ homicidio calificado, Tribunal en lo Criminal de Pergamino, Sala/Juzgado: I, 25-
jun-2021).
Finalmente entiendo que “la pena del homicidio tiene que ser, como todas,
racional. Debe obedecer a una concepción teórica de la sanción penal que sea sostén
de la Política Criminal del Estado argentino… resulta de los principios
constitucionales que la pena es un mal, que el mal se traduce en la afectación de
bienes jurídicos del condenado. Pero que nunca puede constituir un castigo cruel…
máxime cuando también resulta clara derivación del texto constitucional, que la pena
lleva una finalidad tuitiva de la sociedad y del mismo reo, para posibilitar que se
reintegre a la vida comunitaria con otras apreciaciones y valores que no tuvo al
cometer el delito…” (Marco Antonio Terragni “Tratado de Derecho Penal” Tomo II
Parte Especial I, Ed. La Ley, BsAs 2012), por ello es que entiendo que la pena a
aplicar en este caso en concreto debe ser la establecida legalmente y resulta adecuada
a la magnitud del daño causado, esto es prisión perpetua según el art. 80 inc. 12° del
Código Penal Argentino. Así lo voto.
Por ultimo respecto de los Honorarios diré que según el artículo 44° de la Ley
XIII N° 15, modificatoria de la Ley XIII N° 4, corresponde regular honorarios
profesionales de acuerdo con las etapas en la cuales intervino cada una de las partes
técnicas. Es así que ha intervenido en las diferentes etapas hasta aquí cumplidas y en
el desarrollo de todo el debate. Es así que, evaluando el trabajo profesional realizado
por el Dr. Carlos del Mármol abogado particular, estimo justo regular honorarios en
la suma de CIEN (100) JUS (art. 7, 9, 14 y ccdtes. de la Ley XIII Nº 4, antes Nº 2200,

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t.o. ley 4335 y art. 59 de la Ley V Nº 90, antes N° 4920, arts. 239, 240, 242 tercer
párrafo y ccdtes. del C.P.P.). Así lo voto.

El Juez Penal Francisco Marcelo ORLANDO dijo:


I.- CONSIDERACIONES PREVIAS; La imputación delictiva formulada a
J.G.O. A. surge de los hechos que le fueran enrostrados, conforme el auto de apertura
a juicio dictado en fecha 22 de febrero de 2022 y que se encuentran detallados al
inicio de la presente sentencia. Esta vinculación del inculpado a los hechos
investigados, la hizo suya el Ministerio Público Fiscal al momento de efectivizar su
acusación en el debate oral.
La defensa, luego de analizar las pruebas existentes en autos y valorada que
fuere ha puesto en crisis la acusación fiscal, en el entendimiento que su teoría del
caso no ha podido ser demostrada. En ese aspecto, postuló su crítica a la calificación
legal sostenida por la parte acusadora, afirmando que la figura del femicidio previsto
en el art. 80 inciso 11 C.P. y la del femicidio transversal (inciso 12) no poseen el
mismo objetivo y finalidad, puesto que presentan ultra finalidades diferentes, de
modo tal que el concurso formulado por la fiscalía resulta contradictorio.-
Respecto de la materialidad no dedujo agravio alguno, entendiendo que el
fallecimiento de la víctima ha sido por acción violenta con utilización de arma
blanca. Sí, se agravia de la orfandad probatoria del M.P.F. y la parcialización de la
prueba en la que incurriera a su entender esa parte. En el marco expuesto, si bien no
cuestiona la materialidad y autoría de los hechos, entiende, a partir del análisis
valorativo de la prueba rendida, que no han quedado debidamente acreditadas las
circunstancias de modo en que se produjeran los hechos, como así el contexto de los
mismos. No hay determinación del lugar donde ocurrieran en el interior de la morada,
y la secuencia de estos, dado que hay una atribución delictiva por el delito de
homicidio en ocasión de robo que fue modificada por el M.P.F. tras la producción de
la prueba por el delito de hurto. Lo expuesto, a entender de la defensa, tiene
incidencia en el aspecto subjetivo de la conducta desplegada por O..-
Ha puesto en crisis, la calificación vinculada al femicidio transversal sostenido
por el órgano Fiscal, en función de lo expuesto precedentemente, dado que a su
criterio, la prueba rendida permite sostener que en el local ubicado en la finca se
produjo un desapoderamiento (robo, hurto), que tuvo como consecuencia una
muerte, circunstancia fáctica que ha sido ser descartada por la parte acusadora.
Sostuvo que del croquis como de la restante prueba no hay indicio alguno que
permita sostener que tras el hecho acaecido en la habitación (homicidio) hubiere un
desplazamiento hacia el local comercial. Entiende que la lógica indica de acuerdo al
recorrido del croquis, que el hecho fue un robo, dónde L. se encuentra en el local
comercial, luego se traspasa a la casa y ahí sucede el lamentable hecho por lo que se
trata de un delito de hurto con su posterior homicidio.-
Cuestionó asimismo, las conclusiones a las que arribara el Lic. C. respecto a
cómo fue agredida L., dado que no se condice en nada, con las lesiones constatadas
y el cuadro factico real al igual que habiendo existido un testigo presencial de los
hechos, como ser el hermano menor de la víctima, no fue traído nunca a proceso.-
En función de sus postulados, entiende que su asistido deber ser absuelto del
delito de femicidio y femicidio transversal en concurso ideal y en tal caso el encuadre
típico que entiende pertinente a la luz de los hechos probados, es en orden al delito
de Hurto y homicidio simple.-
II.- MATERIALIDAD.-
Adentrándome en el análisis de la materialidad, respecto de los hechos
acontecidos el día 13 de noviembre del año 2020, en el cual resultara víctima la joven
L.I V., como punto de partida cabe señalar que la misma no se encuentra
controvertida.-
La prueba rendida durante las audiencias de debate, permite afirmar que la
niña L. V. se domiciliaba en calle XX XXX, esquina X junto a sus padres y su
hermano menor. El día 13 de noviembre de 2020, pasadas las 09:30 horas, se
encontraba en el interior del domicilio junto a su hermano menor N. por entonces de
seis años de edad, dado que su padre G. V. se había ido a trabajar y su madre, N. M.,
salió del domicilio para hacer un trámite en la Municipalidad, ocasión en la cual se
produjeron los hechos aquí traídos a proceso.
La Oficial D.M, dio cuenta que aquel día, se encontraba de servicio y tomó
conocimiento vía radial aproximadamente a las 09:50 hs. que había una menor
herida, ensangrentada, en un domicilio de calle el X y X. Al llegar, se encontró con
el Suboficial C., quien le informó que fuera del domicilio se encontraba la Sra. Y.V
con un menor de edad en sus brazos, tratándose de su hermano menor, y éste
presentaba manchas presuntamente hemáticas. Indicó que Y., le refirió que dentro de

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la habitación de la casa, estaba su hermana tirada en el suelo ensangrentada y le
sindicó como autor del hecho a su pareja.-
Describió que en el lugar se hizo presente una ambulancia a cargo de la Dra.
A., médica pediatra, que tras ingresar al domicilio, constató el deceso de la menor.
Tras lo cual dio aviso a criminalística, asegurando y resguardando el lugar, momento
en el cual, llega la madre de la víctima, Sra. N. M., la que manifestaba que se había
ausentado del domicilio minutos antes, dejando a sus hijos, L. y N. solos, dado que
se estaría acercando a su otra hija Y. a la casa, para cuidarlos. Dio cuenta de los
dichos de la mamá de la víctima en cuánto le expresó que mientras realizaba los
trámites tomó conocimiento a través de un llamado telefónico acerca de que algo
había sucedido. También se acercó al lugar el padre de la joven, Sr. G. V. Indicó el
arribo al lugar de la Dra. V. B., médica forense, que en forma conjunta con personal
de criminalística ingresaron al domicilio, efectuando una inspección ocular,
constatando que el garaje por el cual ingresaron no presentaba daños ni estaba
violentado. Las ventanas existentes en la casa tampoco lo estaban, observando tras
pasar el garaje, la existencia de unas escaleras que dan a la planta de arriba dónde
había dos habitación cerradas.-
Que tras ello, ingresando al sector de la vivienda, verificó un comedor en
planta baja y en el suelo manchas presuntamente hemáticas, que parecían pisadas de
calzado, de las cuales se tomaron fotografías y sus respectivas medidas. Continuando
el recorrido, se dirigieron a la habitación dónde estaba la menor fallecida. Ingresaron
con la Dra. B., quien examinó el cuerpo, encontrándose boca abajo, con manchas en
todas las prendas de vestir, constatando varios hematomas en el rostro al igual que
cortes presuntamente de arma blanca, al igual que una lesión grande, en lo que sería
el cuello que iniciaba en una oreja y finalizaba en la otra. También se constató la
presencia de lesiones de defensa en una de las manos, en la zona de los dedos.-
Indicó que criminalística realizó secuencia fotográfica y se procedió al
secuestro, dentro de esa habitación, de una vaina de arma blanca de 13 cms
aproximadamente. Tras ello, se dirigió a la zona de la cocina dónde se procedió al
secuestro de un cuchillo de aproximadamente 13 cms y una rejilla húmeda con
presuntas manchas hemáticas.-
Refirió que se entrevistó con la madre de la víctima y le manifestó además el
faltante de dinero, aproximadamente treinta mil pesos que se encontraban en la caja
registradora. Que se dirigieron al sector del comercio, lugar de dónde secuestraron
una crocs que sería de la menor, dado que en la habitación estaba descalza.-
El Sr. G.V., padre de la joven, refirió en su testimonio que el día 13 de
noviembre de 2020 salió de su casa a las 07:30 hs hacia su trabajo. Que alrededor de
las 09:30/10:00 hs, recibió un llamado de su esposa, en el que le dijo: “G, no sé lo
que pasó en la casa”, le preguntó si ella estaba allí y le indicó que no, dado que fue a
la Municipalidad por un trámite. Ante su sorpresa, tomó el auto y al llegar a la casa
observó que estaba llena de policías, no lo dejaban entrar. Dada su preocupación y
necesidad de saber qué pasó con su hija, decidió ingresar por la parte de atrás de su
casa, a través de un vecino a quien pidió permiso, y por encima de la pared pudo
ingresar a su casa, cuándo finalmente llegó a su pieza, observó a su hija tirada en el
piso, llena de sangre. La Policía de inmediato lo sacó del lugar.
La Sra. N. M. C, mamá de L., brindó declaración testimonial y expresó, que
aquel día, a las 09:20 hs tenía turno en la Municipalidad. Que mientras realizaba el
trámite, recibió llamadas a su celular, del contacto agendado como “panadero”, al
contestar era su hija, Y., quien le pregunta si estaba en la casa. Al decirle que no,
dado que estaba realizando el trámite señalado, su hija le expresa que la llamaba,
porque tocaba la puerta, portón, ventana y nadie contestaba. Le señaló que en la casa
había quedado L. con N. Ante la situación, se dirigió de inmediato hacia su casa.
Mientras estaba en camino recibió otras llamadas, que le indicaban la presencia de
policías y ambulancia sin saber que había pasado. Describió que al llegar, había
cuatro policías en el portón de acceso y no le permitían su ingreso. Pese a su
desesperación por hacerlo y sin saber que había sucedido, en ese contexto encuentra
a su hijo más chico, “N.”, quien le dijo que G. había entrado y se levantó ante los
gritos de su hija que pedía auxilio.
Expresó que cuándo pudo ingresar nuevamente a su casa, siendo las 19:00 hs
aproximadamente del mismo día, revisó y observó que la caja de su negocio se
encontraba abierta. En relación a ello, sostuvo que la noche anterior había contado
dinero y separado la suma de pesos cincuenta mil, dado que debía pagar a unos
proveedores, por lo que dejó ese dinero en un fajo, colocándolo bajo una cortadora
de fiambre que tiene allí.-
La Sra. Y. V. M., hermana de la víctima, dio cuenta de los hechos ocurridos el
día 13 de noviembre de 2020, señalando que habitualmente va a la casa de sus padres
a ayudar a su mamá con el negocio, el día en cuestión fue un poco más tarde,

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alrededor de las 09:30 hs, tocó timbre en el negocio y nadie escuchaba, por lo que
tocó las ventanas, el portón y tampoco respondía nadie, así pidió prestado el celular
al panadero para poder llamar a su mamá dado que no tenía celular.-
Sostuvo que en un momento determinado desde la ventana del cuarto de su
papá, su hermano la vio, abrió la cortina, estaba llorado, ante lo cual le pidió que le
abra la puerta del negocio. Al hacerlo, pudo observar que el niño, tenía la remera
manchada con sangre. Indicó que justo en ese momento escuchó un ruido del portón
de la casa y al ir hacia el garaje vio que salía su ex pareja. Lo llamó, intentó seguirlo
y tras ello ingresó a la casa nuevamente por el garaje, y en el cuarto de su papá, pudo
observar a su hermana tirada en el piso con la cabeza tapada con una toalla y el piso
lleno de sangre.-
Los testigos J.S. y B.E, ambos vecinos del lugar, son contestes en sus dichos
con lo expuesto precedentemente, así, el Sr. S. indicó que aquel día alrededor de las
09:30 hs, había ido al negocio, como lo hacía habitualmente, pero estaba cerrado,
tocó timbre y nadie respondía, y que en determinado momento, el nene más chico,
N., le habla desde el interior de la casa, como asustado, exclamando; “L., L.”, al
preguntarle qué pasó, le respondió parece que está muerta. En ese instante arribó al
lugar Y.. El testigo A., que además de vecino es personal policial y aquél día se
encontraba franco de servicio en su domicilio, escuchó gritos de Y., por lo que salió
a la calle. Observó el portón de la casa abierto, entró al domicilio y allí se encontró
con la nena, tapada de sangre con un toallón, tras lo cual vio al hermanito, N., a quien
tomó y lo sacó hacia afuera.-
La Dra. V. B., médica forense dio cuenta de su intervención en el presente
caso, tanto en el lugar del hecho, el día 13 de noviembre de 2020 en horas del
mediodía como así en relación al examen de autopsia practicado en el cuerpo de
quien en vida fuera L. V., el mismo día a las 18:00 hs. Describió las lesiones
constatadas en el cuerpo de la víctima, en un total de dieciséis (16) todas producidas
por un arma blanca con filo, destacando una de ellas, en su mano derecha,
describiéndola como cortante, que penetró hasta el hueso entre los índices al mayor
de la falange, la cual observa como de tipo defensiva.
Describió herida puntiforme penetrante en antebrazo izquierdo, una lesión que
penetra en cavidad en el hemitórax izquierdo, también penetrante, cortante que
lastima el pulmón izquierdo al ingresar a nivel del quinto espacio intercostal; otra
lesión penetrante en el lado derecho llegando hasta el globo ocular, una lesión
cortante en el lateral derecho de la nariz, entre otra también en la misma zona.
Destaca las lesiones halladas en la región del cuello, todas vitales, producidas con
arma blanca con filo, una lesión en principio del lado derecho del cuello, lesión arriba
de la clavícula del lado derecho, tres lesiones cortantes y penetrantes en el cuello del
lado izquierdo, siendo la que produjo la muerte de la adolescente en forma
instantánea, una lesión de degüello en el cuello, la cual medía veintisiete centímetros.
Dicha lesión, interesó los dos músculos esternocleidomastoideos, los paquetes
vasculo-nervioso del cuello, tráquea, esófago, laringe y llegó hasta la cervical.
En el marco del presente análisis, acorde los testimonios supra referidos, se ha
podido acreditar con el grado de certeza exigido, que el día 13 de noviembre de 2020,
en horas de la mañana, alrededor de las 09:20 hs, la joven L. se encontraba en su casa
junto a su hermano menor, N., dado que su madre se había retirado del domicilio
para realizar unos trámites en la Municipalidad dónde tenía turno a las 09:20 hs.-
En ese período de tiempo, esto es, cuando la Sra. M. se retira de su casa y hasta
tanto Y. arribara a la misma, L., resultó gravemente atacada, por parte de su agresor,
quien se valió para ello de un arma blanca, con la cual, le infringió dieciséis heridas
en distintas partes de su cuerpo, varias de ellas de gravedad, hasta provocar su muerte
como consecuencia de una herida cortante de veintisiete centímetros de longitud en
borde superior del cuello que provocó su muerte por shock hipovolémico agudo,
resultando la causal de muerte, tal como lo concluyen la Dra. V.B. y el Dr. D. C.,
degüello homicida.-
Lo expuesto, en cuanto al lugar, domicilio donde residía la víctima junto a su
familia, el horario, alrededor de las 09:30 hs, en las circunstancias ya expuestas,
encontrándose sola junto a su hermanito, la feroz agresión con un arma blanca de la
que resultara víctima y su deceso como consecuencia de ello, se encuentra
objetivamente acreditado.
Por su parte, debe ponderarse de los citados testimonios, que todos ellos
resultan coincidentes y concordantes entre sí en cuanto a las circunstancias de lugar,
tiempo y modo en que se produjo el deceso de la menor L. V.. He de destacar en este
aspecto, la claridad y espontaneidad del testimonio brindado por la madre y padre de
la joven víctima, apreciándose un relato de tales características con abundantes
detalles de las circunstancias en que tomaran conocimiento aquel día de los hechos
y el accionar desplegado por ambos.-

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En igual sentido, se acredita el desapoderamiento del dinero obrante en el
sector del local, consistente en la suma de pesos cincuenta mil, de lo que diera cuenta
la Sra. M. como así la Oficial M. y el Sr. G. D..-
Todo lo expuesto ha quedado acreditado, tanto la causal de muerte de la
víctima por la agresión descripta al igual que el desapoderamiento del dinero
existente en el local comercial que formaba parte del domicilio sito en calle XX XXX
esquina X.-
III.-AUTORIA.-
Analizada la materialidad corresponde determinar si el imputado traído a
proceso, J.G.O., resulta autor de los hechos supra referidos, que provocaran el deceso
de la víctima como así el desapoderamiento del dinero obrante en el local comercial
que formaba parte del domicilio ya consignado.-
En tal sentido, la prueba ventilada permite afirmar la autoría de O., cuestión
que no se encuentra controvertida, siendo que la propia defensa a la luz de la prueba
producida, así lo afirma, sin perjuicio de su disidencia respecto de la acusación fiscal,
en cuanto a la dinámica de los hechos, la secuencia de estos lo que tendrá incidencia,
conforme su postura, en la calificación legal de los hechos, y será abordado al tratar
la misma, asimismo en el desarrollo de su alegato cuestiona, pese a no controvertir
autoría, algunas afirmaciones expuestas por la parte acusadora, lo que habré de
abordar en el presente tratamiento.-
De gran parte de los testimonios citados al analizar la materialidad, surge la
intervención de O. en los hechos, en carácter de autor.-
La Oficial D.M, cuándo arriba al lugar, se entrevistó con el Suboficial C., quien
le refirió entre otras consideraciones que el presunto autor de lo sucedido a la menor,
había sido la pareja de Y. V., siendo éste O.A. y que se había ido del lugar en un VW
color x, Dominio XXX-XXX.
La madre de la víctima, Sra. N. M. da cuenta de la autoría del imputado, y así
lo expresó, cuando refiere que arribada al lugar se encontró con policías que le
impedían entrar a su casa, que no entendía que pasaba, (tal como ya se expuso, se
había retirado de su domicilio instantes antes, dejando a su hijo más chico N. y a L.
en la casa, a la espera que arribara Y. y se encuentra con todo el presente cuadro), en
determinado momento encuentra a su hijo, “N” y éste le expresó; que había entrado
G.. Nos refirió que el niño ante los gritos de auxilio de su hermanita se levantó y el
imputado lo atajó, que no le abra a su hermana porque si no le iba a pasar lo mismo.
Lo expuesto, en cuanto a los dichos de la Sra. M., a partir de lo que le refiere
N., resulta en un todo coincidente con lo expuesto por Y. y los Sres. S. y A., en tanto
la primera indicó en el marco de su declaración que golpeaba y nadie respondía,
incluso las ventanas, lo que motivó que llamara a su madre, a través del celular del
panadero, para preguntar si estaban en la casa, los restantes testigos, vecinos y policía
en esos momentos en el lugar, fueron contestes en sus dichos con lo expuesto.
Adquiere aquí relevancia, lo testimoniado por la Sra. M. respecto de los dichos de su
hijo menor, que el imputado no le permitía abrir a su hermana.
Y. V., cuándo arriba al domicilio de su madre, como lo hacía habitualmente,
señaló que serían alrededor de las 09:30 hs y estaba con su hijo en brazos, toco el
timbre del negocio pero nadie la escuchaba, por lo que golpeó las ventanas, y portón.
Que en determinado momento desde la ventana del cuarto de su papá su hermano
abrió la cortina y la vio, por lo que le pidió que le abriera la puerta del negocio, lo
vio llorando, con la remera manchada de sangre, y “justo” en ese momento escuchó
un ruido en el portón de la casa, se abrió la puerta, fue hasta el garaje y allí pudo
“observar” que salía el imputado, la dicente lo llamaba y no la escuchaba, se fue
corriendo. Indicó que también lo vio un vecino que estaba esperando para comprar
en el negocio, y no podía hacer nada porque estaba con su bebé en brazos dado que
no caminaba. Describió que O. dio la vuelta a la manzana dirigiéndose hasta el auto,
al cual se subió y retiró.-
Fue preguntada, respecto de dicha secuencia, indicando que vio como salía de
la casa, lo reconoció por la ropa, le vio la cara pero iba encapuchado. Sostuvo que le
gritó por su nombre expresándole; “G. veni, vamos a hablar, pero no le hacía caso”.
Pudo dar cuenta de su vestimenta, tratándose de una campera negra, un
pantalón corto deportivo, zapatillas negras con suela blanca deportivas y que no pudo
ver la remera porque tenía la campera cerrada y llevaba las manos en los bolsillos.-
Preguntada para que precise de qué modo salió el imputado, ratificó lo
expuesto, corriendo, dio vuelta la manzana hacia el auto que tenían, un V.W. XX x
polarizado, Dominio n° XXX-XXX.-
Explicó sus expresiones, en cuanto gritó; “G. vení, vamos a hablar”, era porque
quería que le cuente porqué estaba allí en lo de sus papás, porque salía encapuchado
con las manos en el bolsillo y se fue corriendo, sin detenerse en ningún momento.

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Dio cuenta que el imputado no iba de visita a la casa de sus padres, dado que no se
hablaban y tampoco ese día tenía algo que hacer en dicha casa.-
El testigo J.S., vecino de la familia V., ratifica lo narrado por Y., dado que se
encontraba en el lugar, porque había ido al negocio a comprar como lo hacía
habitualmente pero tocó el timbre y nadie atendía. Observó al niño, N., que le hablaba
desde adentro de la casa, exclamándole por L. Justo en esos momentos, arriba Y. y
cuándo intenta ingresar por el portón aledaño al garaje “sale una persona masculina
corriendo”, a quien Y. lo llama por el nombre, exclamándole; “G., que haces”. Indicó
que esta persona, no dejó de correr hasta que llegó a la esquina y la nombrada le
refirió que era el papá de su bebé.-
El Sr. B.E.A., vecino y personal policial, encontrándose franco de servicio el
día del hecho, estando en su domicilio escuchó los gritos de Y., por lo que salió e
ingresó a la casa constatando lo sucedido con L tal lo ya expuesto en la materialidad.
En lo que aquí interesa, dio cuenta que al ver al niño en la casa, lo sacó hacia fuera,
y éste exclamaba fue G., fue G..
G. J.D., brindó testimonio e informó al tribunal que el imputado es el hermano
de su esposa, ante lo cual se le hizo saber su facultad de abstención a tenor del art.
188 C.P.P. Dio cuenta que el día 13 de noviembre de 2020, entre las 09:30 y 10:00
hs, estaba trabajando, tenía que hacer unos trámites y lo detuvieron por calle X a
bordo del vehículo en el que se desplazaba, un VW X que era del imputado. Refirió
que estuvo demorado alrededor de una hora tras lo cual lo liberaron. Explicó que
estaba en el auto del imputado, dado que el día anterior lo había llamado para ayudar
en el negocio, porque tenía que ir al banco y hacer un depósito. O. accedió y cuándo
llegó al negocio le pidió prestado el auto, salió y posteriormente sobre la citada arteria
lo detuvieron.
Sostuvo que el imputado llegó aproximadamente a las 09:30 hs. al negocio,
sito en calle X y X, tratándose de un minimercado de nombre “XX”. Que de acuerdo
a lo conversado el día anterior, habían quedado a las 08:30 hs pero él llego en ese
horario. Asimismo, dio cuenta, que le había pedido si le podía “prestar un dinero”,
dado que tenía que efectuar un depósito en Bahía Blanca para pagar una mercadería,
a lo cual le dijo que sí, que lo tenía. Es así, que cuando llegó le pidió el dinero, lo
sacó del auto, le dio cuarenta mil y había diez mil más que guardó en su mochila la
cual era de color negra.-
Lo expuesto, permite concluir que O. cometió el hecho, el día 13 de noviembre
de 2020, pasadas las 09:30 hs, habiendo ingresado al domicilio de la Sra. M., y tras
atacar a la joven L., salió corriendo por el portón de acceso dirigiéndose hacia su
vehículo XX X, color x, Dominio XXX-XXX, para trasladarse al local comercial,
minimercado, sito en calle X y X, denominado “XX”. Al arribar, prestó a su cuñado
dicho rodado, para hacer unos trámites en el centro y la suma de pesos cuarenta mil.
Se contó con el testimonio de C. F. V., que al momento del hecho se
desempeñaba como jefe de la Brigada de Investigaciones local. En lo pertinente de
su declaración, refiere en iguales términos lo expuesto por Y., en cuanto a la
secuencia descripta cuando arriba al domicilio y ve salir corriendo a O..
Dio cuenta, que a partir de la información proporcionada por la nombrada, las
primeras directivas que se impartieron fue de alerta a la red policial respecto del
vehículo X X, x, Dominio XXX-XXX, en el cual se había retirado del lugar de los
hechos el imputado, como así respecto de los lugares dónde podría encontrarse O.,
entre ellos, el comercio sito en calle X y X, X x X, al cual concurrieron los efectivos
M. S y C. Y, dónde aprehenden al nombrado y en forma simultánea se detectó en el
centro, por calle X casi X, el vehículo supra descripto, demorándose al mismo,
conducido por el Sr. J. G, cuñado del imputado quien quedara demorado.
Individualizado el rodado y el lugar donde fue hallado el imputado, X x X, se
libraron las respectivas órdenes de allanamiento y requisa, dando cuenta el testigo
que se secuestró una mochila perteneciente al imputado, celulares pertenecientes al
mismo, prendas de vestir, entre ellas una campera que en uno de sus puños presentaba
manchas hemáticas, lo que fue consignado en el acta pertinente.
C. B, personal policial, dio cuenta del allanamiento practicado, en el X x X
como así la intervención y práctica realizada en dicho marco, refiriendo que en un
sector el local, que forma parte del depósito sobre un cajón de naranjas se encontró
un buzo con capucha, color negro sin dibujo, cuyo puño de la manga derecha tenía
manchas hemáticas, por lo que se procedió a su secuestro con las formalidades
requeridas.
Indicó que otro sector, de un bolso tipo mochila de mujer secuestraron dos
celulares y documentación a nombre de O..
Entiendo válido resaltar a la luz de lo expuesto y testimonios hasta aquí
citados, la individualización de O. como autor del hecho, siendo observado por su
pareja Y., justo en el momento que abandonaba el lugar, con descripción de las

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prendas de vestir que llevaba puestas, su posterior secuestro en el marco de las
diligencias practicadas una vez detenido, el vehículo en que se retiró e interceptado
por personal policial en calle X casi X, conducido por G. quien resultara demorado
por personal policial en tal circunstancia.
De todo ello, ha dado cuenta la citada prueba, sin contradicción alguna y en
forma concordante entre sí, permitiendo el secuestro de elementos de importancia en
el marco de la cuestión aquí analizada, como ser de las prendas de O., con presuntas
manchas hemáticas como así de las halladas en el interior de la vivienda de las que
diera cuenta el Oficial Superior M. R. en su carácter de jefe de Policía científica,
quien se constituyó en el lugar y efectuara una pormenorizada inspección y búsqueda
de rastros.
Así, el referido Oficial, dio cuenta que luego de acceder a la vivienda notaron
sobre el piso la presencia de pisadas impregnadas con manchas hemáticas, las que
fueron registradas y referían egreso del lugar, dado que se encontraban en dirección
a la puerta de acceso. Describió la distribución de los ambientes de la propiedad y su
conexión con el local existente en el inmueble, advirtiendo que las huellas de pisadas
con manchas de sangre provenían de la habitación principal. En el pasillo que conecta
vivienda con el negocio da cuenta de la presencia de un calzado tipo crocs de color
gris, algunos panfletos de color amarillo que estaban dispersos sobre dicho pasillo
como si hubieran sido tirados en ese lugar, y mirando hacia el sector del negocio
notaron la presencia de un calzado tipo crocs que sería el par de la otra que estaba
bajo el umbral de la puerta.-
Indicó que en el sector de la cocina encontraron un arma blanca, cuchillo marca
Tramontina, que estaba sobre la mesada próximo a la cocina y a su lado un paño o
trapo, el cual también presentaba manchas de tipo hemáticas o rojizas y al observar
el cuchillo notaron material rojizo que podría tratarse de sangre, elementos que
fueron secuestrados e hisopados.-
Respecto del negocio, indicó que no advirtieron nada que llamara la atención
solo el calzado crocs, la caja de dinero se encontraba abierta con billetes de baja
denominación y monedas, respecto de lo cual, escuchó que la madre de la víctima
refería que en ese lugar había plata y faltaba una suma grande de dinero.-
El funcionario Policial, N. O, informo que participó de la requisa personal
practicada a O., dando cuenta de las prendas que vestía, entre ellas una remera negra
con manchas hemáticas, las zapatillas marca Fila, que también presentaban manchas
presuntamente hemáticas. Indica también el secuestro de teléfono celular hallado en
sus pertenencias, marca Samsung.-
A partir de lo expuesto queda evidenciada la corroboración de los dichos
formulados por los testigos y el resultado que arroja la prueba pericial. Así, se cuenta
con la pericia de ADN, llevada a cabo por el Dr. N. B, practicada sobre las muestras
de los secuestros (no controvertidos), consistentes en; uñas de la víctima, repasador
blanco con presunta mancha hemática, campera negra con presunta mancha
hemática, cuchillo (hoja), cuchillo (mango), zapatilla negra fila con presunta mancha
hemática, remera negra, Nareia con presunta mancha hemática, se obtuvo un mismo
perfil genético, correspondiente a un individuo de sexo femenino. Dicho perfil
presenta identidad con el patrón genético obtenido a partir de la muestra atribuida a
la víctima L. I. V. (Muestra 10149, Sec. 73098/39). Las presentes conclusiones
fueron incorporadas por convención probatoria y se corresponden con el Informe de
ensayo n° 00881, de fecha 11 de diciembre de 2020.-
En consonancia con los resultados citados de la pericia genética, cabe recordar
los dichos de la testigo Y. V., en cuanto describió las vestimentas del imputado,
aduciendo que llevaba puestas unas zapatillas deportivas, color negras con suela
blanca, lo que fuera advertido por personal policial al momento de practicar la
detención del nombrado, en el local “XX X” y secuestradas en el marco de la requisa
practicada, tal como da cuenta la funcionaria policial, S. F., respecto del secuestro y
fotografía de zapatillas marca fila, color negro con suela blanca que presentaban
presuntas manchas hemáticas entre las demás ropas ya mencionadas, las que
sometidas a pericia genética surge que se corresponden al perfil genético de la
víctima.-
Obra Pericia Scopométrica efectuada por el Licenciado en criminalística J. C,
quien prestó testimonio y sostuvo que recibió un secuestro producto de una requisa
judicial, que consistía en un par de zapatillas marca Fila. Dio cuenta así, del
procedimiento llevado a cabo para realizar la pericia encomendada y así realizó
comparación de rastros de pies calzados, fotografiados en el lugar del hecho en
confronte contra el calzado tipo zapatillas secuestradas al imputado, concluyendo
según sus dichos y en Informe n° 1393/21 de fecha 23 de diciembre de 2020, pto b,
que el cotejo scopométrico entre el calzado remitido bajo secuestro n° 73098/30 y

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las fotografías de rastros pie calzado obtenidas en la escena del hecho, se estableció
correspondencia genérica individual y específica. Asimismo da cuenta que se utilizó
reactivo químico luminicente sobre el secuestro peritado obteniendo resultado
positivo para la presencia de sangre borrada.-
Como refuerzo en cuanto a la acreditación de la intervención del imputado en
el hecho, se cuenta con lo expuesto por el Suboficial A. I. C., quien efectuó un
relevamiento de las cámaras de seguridad y descarga de las filmaciones realizando
el informe respectivo. En su testimonio indicó que pudo relevar siete cámaras,
consistente en un relevamiento previo al recorrido del vehículo y posterior, dejando
constancia del desfasaje que presentaban algunas cámaras.
Dicho análisis, da cuenta del recorrido del rodado XX XX, perteneciente al
imputado, desde su casa en X X hacia la casa de la víctima y luego hacia calle X y
X, dónde fue demorado en el comercio “XX”.-
Conteste con ello, resultan las conclusiones a las que arriba la pericia
telefónica, efectuada sobre lo celulares secuestrados al imputado, tal como lo he
señalado a partir de los dichos de los testigos ya expuestos, como ser el celular
entregado por el nombrado como de su pertenencia, marca Samsung J6 y el otro que
fue hallado en el marco del procedimiento de allanamiento efectuado en el citado
local”XX”, en el interior de una cartera de mujer, marca Samsung A 51, junto a otra
documentación perteneciente al imputado.
Ambos teléfonos celulares, fueron analizados por el Licenciado A.E.A, quien
dio cuenta del trabajo pericial realizado sobre ambos equipos, identificando a los
mismos como utilizados por el imputado entre la información que le fue requerida y
la parte pertinente que aquí interesa en función de la cuestión que se explica, resulta
ser, si esos celulares permiten determinar la ubicación en que se encontraba O. el día
de los hechos, esto es, el 13 de noviembre de 2020. Así, indicó que se obtuvieron las
ubicaciones GPS dentro del margen horario, dando cuenta de cuatro
correspondientes a la fecha mencionada, describiendo que el primer punto es a las
08:47 hs de la mañana, después otra a las 09:48 hs en calle XX XXXX, y la que sigue
es de las 10:39 hs en X XXXX.-
Precisado a solicitud de las partes, lo expuesto, indica que dicho dispositivo se
encontró en calle X XXX, a las 08:47 hs como última vez en esa ubicación, luego el
GPS indica que entre las 08:56 y 09:48 se encuentra en calle X X XXXX, detectando
que dicho celular reproduce un video a las 09:16 hs, y a las 09:35 hs utiliza un juego
denominado subway, a las 09:48 hs se observa otra ubicación para luego a las 09:58
arribar al domicilio en calle X XXXX.-
Lo expuesto permite concluir con la certeza requerida, que efectivamente G.
O., se encontró en el domicilio en el que residía la víctima, el día 13 de noviembre
de 2020, arribando a la zona aproximadamente a las 08:56hs, a bordo de su rodado
X color x Dominio XXX-XXX, y en oportunidad que la madre de la joven se retiró
del domicilio antes de las 09:30 hs, se introdujo al mismo y tras ejecutar el hecho, se
dirigió hacia el comercio X X, sito en X y X, todo ello, coincidente en horario y
lugares aportados por los testigos civiles y policiales intervinientes en el hecho con
respaldo en datos objetivos, tal como lo demuestra el análisis de los registros fílmicos
obtenidos y la pericia informática.-
Al analizar la materialidad y en dicho contexto las lesiones provocadas a la
víctima como así la causa de muerte, se dio cuenta de la utilización de un arma
blanca. Que tal lo expuesto, respecto de la intervención de policía científica en el
lugar del hecho, el Oficial R. indicó el secuestro de un cuchillo tipo Tramontina de
trece centímetros de hoja con mango de madera con manchas hemáticas hallado en
la mesada de la cocina de la casa junto a otro trapo tipo repasador, sometido a pericia
de ADN, con el consiguiente resultado que arrojara la misma según lo expuesto.-
La defensa no ha cuestionado la presencia en el lugar del imputado y su
accionar dentro de la casa, en cuanto al desapoderamiento del dinero existente en el
local y arremetimiento contra la joven que provocara su muerte. Así lo expone
cuando refiere que la pericia de ADN ubica a su asistido en el lugar al igual que el
gps de su teléfono celular. Pese a lo expuesto, cabe señalar que los agravios de la
defensa se focalizan en el contexto fáctico, la falta de acreditación por parte de la
fiscalía de la secuencia en que se produjo el hecho, ello sobre la base de los datos
objetivos que menciona, lo que a su criterio tiene incidencia en el aspecto subjetivo,
del tipo penal que se le atribuye, descartando entonces que su defendido hubiere dado
muerte a la víctima para generar sufrimiento en su pareja Y., cuestión a la que me
habré de referir en el marco de la calificación legal.-
En cuanto a la responsabilidad declarada, queda descartada la existencia de
cualquier extremo de inculpabilidad o justificación. Ha dado cuenta la Dra. V.B,
médica forense del informe practicado a tenor del art. 206 C.P.P. en cuanto a que el

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imputado comprende la criminalidad de los actos tanto propios como de terceros, con
dominio judicativo de sus acciones.-
Por los fundamentos expuestos, entiendo que tanto la materialidad como
autoría del imputado G. O. en el hecho por el cual finalmente resultara acusado ha
quedado fehacientemente acreditado, con la salvedad y especificaciones que serán
tratadas en la calificación legal.-.
IV.-CALIFICACION LEGAL.-
Al inicio del debate, en el marco de su teoría del caso, la parte acusadora
sostuvo la calificación legal atribuida a los hechos en orden al delito de femicidio en
concurso ideal con femicidio transversal en concurso real con homicidio en ocasión
de robo en carácter de autor, previstos y reprimidos por los artículos 45, 54, 55, 80
incisos 11 y 12 y 165 C.P.N.-
Tras el desarrollo del debate, concluida la recepción de la prueba y en el marco
de los alegatos de cierre, modificó la calificación legal señalada, en lo atinente al
delito de homicidio en ocasión de robo por el delito de hurto concursando éste en
forma real con las figuras de femicidio previstas en el art. 80 incisos 11 y 12 del
C.P.N. En el marco de dicha modificación, señaló que la misma, no altera la
plataforma fáctica, sino que resulta ser aquella en la que se adecuan los hechos que
se tienen probados.-
La defensa técnica del imputado, tal lo expuesto en los párrafos precedentes,
si bien no ha discutido la materialidad y autoría de los hechos, así lo ha hecho en el
presente tratamiento, descartando la figura del delito de femicidio, en ambas
modalidades sostenidas por la parte acusadora.-
En primer término, la defensa se agravió respecto de ambas modalidades de
femicidio concursadas en forma ideal por el Ministerio Público Fiscal, aduciendo
que presentan finalidades diferentes, con distintos requerimientos subjetivos, lo que
implica a su criterio una clara contradicción que afecta su legalidad.-
En S. término, cuestiona la calificación sostenida respecto del delito de
Femicidio transversal, previsto en el art. 80 inciso 12 C.P. Dio cuenta del tipo penal,
su interpretación a la luz de la doctrina, haciendo mención a la ultra finalidad propia
del tipo penal, a la que refiere el Dr. Zaffaroni, la que a su entender no ha sido
probada, por tanto reconduce la acusación al delito de homicidio simple.-
Dio cuenta que la situación de “odio” de O. hacia Y., -su pareja-, no fue
determinada, cuestiona la valoración efectuada, respecto de discusiones entre los
nombrados, interpretando los hechos a la luz de lo acontecido la noche
inmediatamente anterior, dado que durmieron juntos, despertaron juntos y el
imputado se fue antes porque tenía que ir al negocio, por lo que hasta allí no hubo
ninguna situación desencadenante.-
Refirió que las amenazas a las que se hiciere referencia carecen de entidad
suficiente para desencadenar el delito atribuido. En el marco de los hechos
acreditados, cuestiona la reconstrucción fáctica, agraviándose de que el testigo
principal del hecho, el niño menor de edad, que se encontraba en la casa y no fue
traído a proceso.
En lo restante, destaca que la secuencia de los hechos acaecidos dentro de la
vivienda no fueron probados por la Fiscalía, y de acuerdo a la valoración de la prueba,
entiende que el hecho fue un robo, “dónde L. se encuentra en el local comercial,
luego se traspasa a la casa y allí sucede el lamentable hecho, dado que no se han
encontrado manchas de sangre o pisadas en el local comercial, tampoco en la caja
registradora, por lo que el motivo de O. por el cual ingreso a la casa era un robo,
siendo que de acuerdo a la prueba, se había comprometido a dar plata que le habían
pedido el día anterior, por lo que entiende que su asistido, aquél día, esperó a que la
dueña del local se retire para ejercer un robo y luego como situación inesperada se
produce un homicidio”.-
He expuesto precedentemente la parte pertinente de lo expuesto por la defensa,
en cuanto cuestiona la calificación legal sostenida, de modo tal, que para abordar
adecuadamente la cuestión y tener por acreditado el aspecto subjetivo del
comportamiento desplegado por el imputado, debemos remitirnos a la prueba
producida y a partir de su íntegra valoración, determinar si la conducta de O.
encuentra adecuación típica en el las citadas figuras penales.-
Así, surge del testimonio aportado por la Sra. N. M. C., madre de la víctima,
la relación conflictiva entre su hija Y. y O., refirió que cuándo su hija quedó
embarazada decidió irse a vivir con él, “pero las veces que vivieron, ella siempre
vivió mal, siempre tuvo maltratos, desde que estaba embarazada”.-
Informó que al momento del hecho, Y. ya había dado a luz y el bebé estaba
por cumplir un año. Se acreditó el nacimiento del hijo de ambos, ocurrido en fecha
29 de noviembre de 2019, O.V.. G.H., inscripto al Tomo III, Acta 615, año 2019 del
registro de estado civil y capacidad de las personas.-

87
Preguntada si Y. sufría maltrato indicó afirmativamente y que siempre veía
mal a su hija cada vez que ésta la visitaba a su casa. Dio cuenta que ella quería volver
a su casa, pero no lograba hacerlo, relatando diferentes cuestiones vinculadas a
agresiones de parte del imputado, como ser que le rompió el celular, en el marco de
una discusión también un televisor que se lo habían regalado cuando cumplió quince
años. Dio cuenta que el imputado le había prohibido a Y. que fuera a su casa
Relató que G. la amenazó, cerca del hecho, relatando episodios de discusión y
maltrato. Respecto de la relación de L. con G., sostuvo que no se hablaban, porque
desde que se enteró que le pegaba a su hermana, no lo quería ver, situación de la cual
se enteró la joven, porque a veces su hija iba a su casa y ella escuchaba.-
Y. V., en lo que respecta a su relación de pareja, refirió que había peleas,
discusiones, le pegaba y amenazaba con matar a su familia si lo alejaba de su hijo, y
que una vez, cuándo llegó agarró un cuchillo de la cocina y asustó a la dicente y a su
hijo, les hacía amagues con el cuchillo.-
Respecto de dichas amenazas, fue preguntada si ocurrió una sola vez o
reiteradas, a lo que refirió que en varias oportunidades.-
Indicó que tenían peleas, dado que el imputado salía por las noches, se iba a
tomar, llegaba “tomado” mareado y discutían. Que cuando llegaba le empezaba a
decir cosas, refiriendo que antes que pasara lo de su hermana; “hubo una noche que
le pedía que le cocine y no podía hacerlo porque su hijo estaba llorando, por lo que
le tiró la cabeza contra la pared”. Preguntada sobre el episodio, sostuvo que sucedió
“dos días antes de lo que pasó con su hermana”, por lo que la dicente se quería ir y
no podía hacerlo, dado que el imputado le refirió; “que cuándo se le pase el “chichón”
que le hizo en la cabeza, podría hacerlo”. Indicó que no tenía teléfono porque se lo
había roto por lo tanto usaba el del imputado, cuándo se lo prestaba, y que en una de
esas oportunidades, observó en el buscador de google, “como matar a una persona,
puntos débiles”, lo cual le llamó la atención pero no le preguntó nada.
La Licenciada S.N.R., dio testimonio respecto de su intervención en el marco
de la pericia psicodiagnóstica que le fuera encomendada sobre la Sra. Y. V M.. Dio
cuenta de su labor pericial, el desarrollo de la misma, las técnicas empleadas. Indicó
que la joven se expresó en forma clara, coherente, lógica, sin déficit cognitivo, sin
trastorno orgánico, comprendiendo las preguntas y descartando patologías psicóticas
o discursos delirantes o alucinaciones, concluyendo que su criterio de realidad se
encuentra ajustado a nivel general.
Dio cuenta de una relación de convivencia de dos años, que cuando queda
embarazada se va a convivir con el imputado generándose un incremento de la
violencia, tratándose de una relación con altibajos, desacuerdos, manifestaba que esta
persona se enojaba fácilmente y si no hacía lo que él quería se enojaba y la agredía,
que ella mantiene toda esta violencia, no se lo dice a nadie, salvo a su hermana y esta
siempre le aconsejaba que se separe y estudie.-
Sostuvo que la joven refiere que siempre recibía “amenazas de muerte hacia
ella, el niño y su familia de origen”, le decía que les iba a hacer daño, que los iba a
matar”, le decía que se “vaya” pero que deje al niño, no la dejaba ir a visitar a sus
padres con el niño, si lo hacía cuando regresaba le daba una golpiza.-
En cuanto a las conclusiones a las que arriba la profesional, indica que se trata
de una persona con rasgos inmaduros, sumisa, dependiente con vulnerabilidad
defensiva frente a las adversidades y escasa capacidad de iniciativa.-
Indicó que ante el relato de la joven, aunado a sus características de
personalidad y la descripción de la conducta de su pareja, hacían que dicha situación
disfuncional se torne crónica, haciendo alusión al síndrome de indefensión
aprendida, sintomatología propia de las mujeres maltratadas observado en la joven,
lo que le implica actuar con miedo, desesperanza de que no va a poder evitar o
solucionar el conflicto, lo que la lleva a actuar con miedo, baja autoestima. Descartó
la presencia de aspectos fabulatorios u otro tipo de motivadores externos.-
Se dio cuenta en el marco de la prueba rendida de la realización de una autopsia
psicológica y un análisis criminológico del hecho, de lo que dio cuenta el Licenciado
D. S a través de su testimonio. Respecto de la autopsia psicológica, indicó que la
joven fallecida tenía catorce años al momento de su deceso y su familia estaba
constituida por su papá, su mamá, un hermanito más chico de seis años de nombre
N. y su hermana mayor, Y.. Dio cuenta entre otros aspectos, que la joven víctima,
presentaba una personalidad “normal” sin complicaciones ni alteraciones ni
conflictos de ningún tipo, excepto una en particular que tenía que ver que la joven
tenía una madurez emocional significativa y se evidenciaba como confidente de su
hermana Y. y de la relación de ella con O., observando que había conflictos,
cuestiones que impactaban negativamente en L. y le generaban malestar, aconsejaba

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a Y. al respecto. Destacó que lo único que impactaba negativamente en su
personalidad, al carecer de conflictos en su vida social, era la relación de Y. con G..-
En lo que respecta al análisis criminológico, observó cuestiones relativas al
tratamiento del agresor con la víctima, el mecanismo de muerte por degüello
homicida, el horario en que ocurrió, por la mañana, en la vivienda, lo que configura
un lugar cerrado, que le da intimidad al acto por lo tanto genera seguridad en el
agresor. La vulnerabilidad de la víctima, al estar en su vivienda, al momento del
franqueo del agresor queda más vulnerable porque nadie puede socorrerla, estaba
acompañada por su hermano de seis años que poco podía hacer.
En cuanto a la perfilación del victimario y la motivación es otro de los aspectos
que se buscan explorar en este análisis, observando “cosificación” hacia la víctima,
baja tolerancia, frustración, desregulación emocional, agresividad, violencia, todo lo
cual puede estar vinculado a cuestiones o aspectos narcisistas y psicopáticos, en este
caso, la víctima fue agredida de manera muy significativa.-
La citada prueba, permite acreditar el contexto de violencia existente en la
relación entre G. O. y Y. V., que se mantuvo a lo largo del tiempo, incrementada
desde el momento en que ambos deciden convivir juntos, con discusiones, peleas,
agresión verbal y física e intimidación por diversos medios, con exhibición de arma
blanca hacia la nombrada y su bebé. Se desprende lo expuesto de los dichos de la
propia joven, de su madre, pero fundamentalmente de los dichos de la Lic. R. que le
practicara una evaluación psicodiganóstica.
Esa situación de violencia e intimidación por diversos medios y formas, entre
ellas amenazas de muerte hacia la nombrada y su familia de origen, reiteradas en el
tiempo, sin lugar a dudas “impactaron” en la joven víctima, L.V.. Tal afirmación, no
es producto de una valoración “segmentada o fraccionada” de la prueba, o carente de
datos objetivos, en los términos expuestos por la defensa, sino que justamente es lo
que surge armónicamente de la valoración integra del plexo probatorio.
La madre de ambas jóvenes, L. (fallecida) y Y., pudo dar cuenta de la situación
de violencia en que se hallaba su hija mayor en esa relación de pareja y ha
mencionado, la posición de “enojo” de L. por los actos que padecía su hermana de
parte de O.. Lo testimoniado por el Lic. S, en la autopsia psicológica practicada,
evidencia sobre datos objetivos, la falta de situaciones de conflicto de L. en su
contexto social, destacando una sola; la situación de su hermana con el imputado.-
Lo expuesto debe ser conjugado, a la luz de los dichos de ambos profesionales,
me refiero a la Lic. R. y el Lic. S., que permite “advertir”, fácilmente, las diferencias
encontradas en cuanto a la personalidad de ambas hermanas, en el caso de Y., se
detectó una personalidad sumisa, vulnerable ante la situación de violencia que
padecía, con escasas posibilidades por falta de recursos, para abordar situaciones de
conflicto, frente a una personalidad diferente sobre la base de los datos colectados,
respecto de L., tras lo expuesto por el Lic. S, de madurez emocional significativa y
que se comportaba como confidente de su hermana, tal como lo he transcripto al dar
cuenta de su testimonio.
Cuando la defensa, le resta importancia a las amenazas referidas, en su intento
por descartar la hipótesis fiscal vinculada a la figura del femicidio transversal y
sostiene que llegado el caso, la misma implicaba que el imputado “haría, en tanto Y.
hiciera algo, lo cual no hizo, por ende la relación estaba normal”. Entiendo, que dicha
lógica, parte de una premisa errónea y fragmentada de la prueba, por cuanto el punto
de partida, a la luz de todo lo expuesto, es que la relación “no estaba normal”, como
lo he señalado, la misma era altamente conflictiva, lo que surge de la prueba rendida
, sobre datos objetivos, expresiones de amenazas vertidas por el imputado; de matar
a su familia, la intimidación con un cuchillo, asustando de tal modo no solo a ella
sino a su hijo, sostenido a la vez por la Lic. R., a quien le expresó; “amenazas de
muerte hacia ella, hacia el niño y su familia de origen”; las que sin duda, finalmente
concretó a la luz de los hechos que se tienen por acreditados.
En el marco de lo expuesto, se cuenta con la declaración de la Lic. M.P, quien
practicó una pericia psicológica al imputado. En cuya evaluación surgió como
indicador común dificultades en el área vincular, de poder generar empatía en los
sentimientos del otro y actuar en consecuencia, tiende a ser una persona egocéntrica
centrada en sí mismo, sus deseos y prioridades.-
Detectó rasgo de personalidad narcisista, con rasgos psicopáticos en el modo
de vincularse y usar a las personas para su propio bien, con inmadurez en el área
vincular y dificultades en el área emocional, en el control de sus emociones, con
posibilidad de desorganizarse y actuar compulsivamente, incluso violentamente
cuando el entorno no respondía a sus demandas.-
Es así, que por lo expuesto al tratar la materialidad, la intervención de O. en el
hecho con la agresión directa y extremadamente violenta hacia la menor a la luz de
la prueba íntegramente valorada, permite sostener con la certeza exigida que el

91
imputado ingresó a dicho domicilio con la decisión de agredir y dar muerte con su
accionar a L. V con la finalidad de dañar, infringir sufrimiento, dolor, en todos sus
aspectos a su pareja Y. V., con quien mantenía una relación en un contexto de
violencia de género.-
En parte de su alegato, la defensa a la luz de los datos que arroja el GPS del
celular analizado por el Lic. A. que ubica a O. en el domicilio en los horarios ya
analizados al tratar materialidad, sostuvo lo siguiente: “él sabía que su mujer no iba
a estar y esperó que la dueña del local se retire para cometer un robo y luego como
situación inesperada se produce el homicidio”, destaco lo subrayado, por cuanto el
análisis de la materialidad, a la luz de las conclusiones del informe de autopsia,
impide en los términos de una valoración crítica y racional de la prueba acorde las
reglas que impone la sana crítica, considerar el accionar desplegado por O. como
producto de una situación inesperada, tras haber infringido a la víctima un total de
dieciséis puñaladas, en diferentes partes de su cuerpo, varias de ellas de gravedad
como la advertida en su cara, lado derecho llegando hasta el globo ocular, lesión en
pulmón izquierdo, y finalmente la concreción de un homicidio producto de una lesión
de gran dimensión de degüello en el cuello, a una niña, de catorce años de edad, que
se encontraba a solas con su hermanito de seis años en el interior de su casa, lo que
objetivamente indica su estado de indefensión ante el imputado.-
Pero a mayor abundamiento, surge de las conclusiones informadas por el Lic.
A. en su pericia telefónica, sobre los celulares utilizados por O., que en su actividad
en google se evidencia que el día 12 de noviembre de 2020 a las 17:50 hs, buscó
puntos débiles para apuñalar, luego ese mismo día a las 17:51 hs golpes para
desmayar o inmovilizar y a las 17:59 hs puntos débiles para apuñalar, verificándose
mediante el ingreso a esa búsqueda el dibujo de un cuerpo humano de parte frontal y
trasera en los cuales se indican con marcas rojas dichas zonas o puntos débiles, los
que resultan coincidentes con los lugares en que fueran halladas las lesiones en el
cuerpo de la víctima e ilustradas por la médica forense mediante fotografías.-
Es así, que los hechos que se tienen por acreditados a la luz de la prueba supra
valorada, permiten concluir que la conducta desplegada por G. O. encuentra
adecuación típica en las previsiones del art. 80 inciso 12 C.P., incorporado por el art.
2° de la ley 26.791, esto es femicidio transversal.-
Dicho delito, contemplado en la citada norma (art. 80 inc. 12 C.P.), es un caso
de homicidio agravado, tratándose de una figura particular, puesto que centra su
atención, cuando se verifica un "homicidio transversal"; al que matare con un
propósito determinado: "causar sufrimiento a una persona con la que se mantiene o
ha mantenido una relación en los términos del inciso 1º. Recordemos que el inciso
1° del artículo 80 C.P., hace referencia al ascendiente, descendiente, cónyuge, ex
cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja,
mediare o no convivencia, por lo que quedan abarcadas por el precepto tanto la
relación formal de pareja (matrimonio) como la informal (concubinato, noviazgo,
etc.).
Tal como señala la doctrina mayoritaria, al abordar este delito, “se mata a otra
persona, a una hermana de la mujer, a su hijo, “con el propósito de” causar
sufrimiento…”Resulta suficiente que el autor mate para que la otra persona sufra por
el homicidio. “El delito requiere que se ocasione la muerte de ‘una persona’
(cualquiera) para que otra sufra por esa muerte. No interesa el vínculo o relación que
ésta persona haya tenido con la víctima del homicidio, ni que se haya experimentado
sufrimiento o dolor por su muerte”. Lo que caracteriza al delito es su configuración
subjetiva: la finalidad del agresor (causar sufrimiento) siendo suficiente para la
perfección típica que se haya matado con dicha finalidad, aunque no se haya logrado
el fin propuesto. Se trata de un homicidio ‘transversal’ porque implica la eliminación
física de un individuo a quien el autor de la agresión ni siquiera pudo haber llegado
a conocer, pero que lo mata “con el propósito de lograr el dolor o sufrimiento ajeno
o herirla íntimamente en sus sentimientos”. Dada las características de este delito de
homicidio, constituye un modo cruel de matar, que lo aproxima al ensañamiento por
la implicación innecesaria de dolores morales, como matar en presencia de un ser
querido de la víctima para que ambos sufran, o matar al hijo para que la madre, con
quien el autor tiene o ha tenido una relación de pareja, sufra. Es una modalidad de
homicidio similar a la llamada “venganza transversal”. Este tipo de homicidio,
independientemente del hecho físico o material de la muerte de una persona, se
caracteriza subjetivamente, por cuanto al dolo propio de todo homicidio se añade un
elemento subjetivo del injusto típico consistente en el logro, la búsqueda, el
propósito, de causar un sufrimiento en otra persona ligada a la víctima. Se mata
“para” que otro sufra. (Jorge Eduardo Buompadre – Violencia de Género – Femicidio
y derecho penal, pág. 163-163 – el resaltado me pertenece)

93
Entiendo configurados los elementos normativos previstos por el tipo penal,
tanto en su faz objetiva como así en el plus subjetivo requerido por la figura, la
muerte de la joven, se fue anunciando por medio de amenazas que fueran proferidas
a Y. de matar a algún miembro de su familia (según los testimonios ya considerados),
así como de sucesivos y crecientes hechos de violencia, que finalmente se consumó
el día 13 de noviembre de 2020 en las circunstancias ya expuestas.-
Cabe señalar que el resultado, “sufrimiento” no es una exigencia del tipo penal
(sólo se exige actuar con el propósito de causar ese sufrimiento), si bien aquí la
tragedia configuró ese estado en Y. y su grupo familiar, ejecutado en presencia de su
hermanito de seis años de edad, se advierte que el obrar del imputado tuvo ese
propósito y lo ha logrado, lo que permite afirmarlo las pericias psicodiagnostica, de
perfil criminológico, psicológica al imputado, informática, tal lo expuesto por los/as
profesionales que las practicaran y depusieran en debate.-
Tras lo analizado al tratar la materialidad se acreditó el faltante de la suma de
pesos cincuenta mil, los que se encontraban en el negocio y que tal como lo expusiera
la Sra. N. M., había separado el dinero para pagar a unos proveedores dejándolo
contado y con una liga debajo de la cortadora de fiambre. El dinero fue sustraído por
O., y luego le ofreció parte del mismo a su cuñado.-
Vinculado a esta cuestión, en los términos ya expuestos precedentemente, la
dinámica de los hechos, el contexto evaluado íntegramente en el marco de la relación
de Y. con el imputado y las connotaciones violentas de la misma, descartan lo
sostenido por la defensa, respecto de que la intención de O. fuera la de cometer un
delito contra la propiedad por las razones que ya expuestas.
Si bien la defensa, hace referencia a la secuencia de los hechos (en el (interior
de la vivienda) aduciendo que una vez ingresado a la misma, la víctima se encontraría
en el sector del negocio, donde se produce el desapoderamiento, conforme lo indican
algunos indicios, como ser la crocs hallada, si bien la Fiscalía no precisó estas
cuestiones a lo largo del debate, entiendo que ello no modifica la plataforma fáctica
ni genera incidencia en la atribución delictiva formulada, por cuanto la dinámica del
hecho, la violencia desplegada contra la víctima, los desplazamientos que se
produjeron en el interior de la finca, el hallazgo de las crocs en diferentes lugares, el
cuchillo en el sector de la cocina, el cuerpo de la víctima en el dormitorio del padre,
habla de la inusitada violencia, que excede la interpretación defensista, en cuanto a
las características criminológicas de un delito contra la propiedad.-
Siendo que las violencias desplegadas fueron directamente contra la joven, con
el claro fin de dar muerte a la misma, el desapoderamiento del dinero existente en el
local por parte del imputado, configura el delito de Hurto previsto y reprimido por el
artículo 162 C.P. en perjuicio de la Sra. N. M. que era la que explotaba el mismo, el
cual concursa en forma real con el femicidio transversal ya analizado.-
Finalmente en cuanto al delito de Femicidio en los términos del art. 80 inc. 11
C.P. atribuido a O., por su accionar contra la joven L., he de coincidir con lo expuesto
por la defensa, en cuanto se agravia de dicha calificación concursada en forma ideal
por el femicidio transversal. Tal como fuera adelantado por este tribunal en la etapa
pertinente, cabe reafirmar en primer término que el delito atribuido a [Link] un
Femicidio, con la particularidad que ha sido ejecutado en un contexto determinado,
con un componente también determinado, previsto por el tipo penal descripto en el
inc 12, acreditado el mismo, en su aspecto objetivo y el plus subjetivo que contempla,
descarta la figura citada por la Fiscalía, dado que en caso contrario se observa una
clara superposición de comportamientos que impiden a mi entender tener por
acreditadas ambas figuras sobre la base de igual finalidad prevista por el autor,
motivo por el cual, corresponde desechar la agravante de homicidio agravado por
femicidio, previsto por el art. 80 inc. 11 C.P.N.
Todo lo expuesto me lleva a tener por configurada la conducta desplegada por
el imputado J.G.O. A. como constitutiva del delito de Femicidio transversal en
concurso real con hurto, previstos y reprimidos por los arts. 80 inc. 12, 162, 45 y 55
C.P.N.-
V.- SANCION.
Corresponde decidir el monto punitivo atribuible a los hechos que se tienen
probados y por cuanto se declarara la responsabilidad penal del imputado en orden a
los delitos tratados precedentemente.-
Al momento de los alegatos finales sobre la pena el Ministerio Público Fiscal
sostuvo que a partir del veredicto condenatorio del Sr. O. en orden a los delitos
atribuidos, la pena que impone dicha figura legal es la de prisión perpetua. Pese a
ello, ponderó las circunstancias fácticas y el accionar premeditado de O. conforme
se acreditara.-

95
Tuvo en consideración la edad de la víctima, una niña de catorce años de edad
al momento del hecho, lo que a su entender implica una doble protección de acuerdo
a lo que establece la Convención de los derechos del niño y además por tratarse de
un mujer adolescente.-
Asimismo, consideró que debe valorarse la inusitada violencia y multiplicidad
de heridas que presentaba la víctima, tal como ha sido demostrado con la prueba
rendida durante el debate.
Hizo mención a la extensión del daño acorde el sufrimiento que atraviesa la
familia de la víctima, al igual que el atentado a la libertad del niño N. por parte de O.
por las amenazas infringidas durante la ejecución del hecho.-
Dio cuenta de la constitucionalidad de la prisión perpetua con cita de
antecedentes del Superior Tribunal de Justicia que ha convalidado la misma.-
La defensa, en el marco de la presente audiencia de cesura, teniendo en cuenta
la calificación legal y fallos dictados tanto por la cámara en lo penal como el Superior
Tribunal de Justicia de la Provincia respecto de la constitucionalidad de la prisión
perpetua, entendió que carece de relevancia el análisis de los parámetros establecidos
por los artículos 40 y 41 C.P.-
Puesto a resolver la cuestión planteada, en el presente caso debo partir del
delito atribuido al imputado y por el cual resultara condenado, esto es homicidio
agravado en los términos previstos por el art. 80 inc. 12 C.P., Femicidio transversal
en concurso real con hurto art. 162 C.P., la pena contemplada es de prisión perpetua
por tratarse de un homicidio agravado y en consecuencia corresponde su aplicación,
por tanto, parte de los fundamentos expuestos por el órgano Fiscal, resultan propios
de pautas valorativas en el marco de los parámetros que plantean los artículos 40 y
41 del C.P., que en el presente caso, a la luz de la pena prevista por el delito atribuido
al imputado desvían el tratamiento hacia otras cuestiones o planteos que puedan
esbozarse en razón de la pena prevista por el tipo penal, que no se ha dado en el
marco de la audiencia de cesura.-
Así, no ha habido planteo de inconstitucionalidad de la misma, sin perjuicio
de ello y en el marco del control de constitucionalidad que corresponde al Poder
Judicial, por parte de los jueces, con el fin de suprimir del ordenamiento jurídico
aquellas normas que entren en colisión con nuestra Carta Magna, análisis -control de
constitucionalidad-, que no ha sido ni es pacífico dada la tensión que genera en los
Poderes del Estado y por eso, tal como lo ha sostenido nuestra C.S.J.N. la tacha de
constitucionalidad debe ser entendido como un acto de suma gravedad. En el caso,
teniendo en cuanta los principios señalados, División de Poderes, entiendo que la
sanción punitiva prevista en la norma penal aquí cuestionada, puede y ha sido
admitida dentro del ordenamiento jurídico, y ello porque se encuentra prevista ante
determinados delitos, en el caso puntual, homicidio agravado, siendo que el
legislador ha ponderado la sanción puntualmente para una limitada cantidad de
delitos, no implica ello interferencia del poder legislativo o menoscabar la decisión
jurisdiccional al fijar el tipo penal la pena de prisión perpetua, siendo que tal lo
expuesto, es producto del mayor injusto penal, conforme la conducta típica
contemplada.-
El principio de culpabilidad no se encuentra vulnerado, siendo que contrario a
ello, se halla estrictamente vinculado con la adecuación de la conducta desplegada
por el imputado con el tipo penal y por el cual fuera hallado culpable, por tanto en
ese aspecto no se verifica afectación alguna al debido proceso legal.-
Desde la perspectiva del principio resocializador de la pena, no resulta
vulnerado por la prisión perpetua, como clase de pena contemplada en el
ordenamiento jurídico e impuesta en el marco de un proceso llevado a cabo
regularmente al igual que la resocialización de la persona condenada respecto de la
cual la ejecución de la pena no pierde su horizonte; tal como ha sido expuesto en el
Caso Viola, Sala III C.N.C.P. Sentencia 123.9.2004, L.L 2005-A, 564, dónde se
discutió la pena a prisión perpetua, destaco el voto del Juez Tragant, en cuanto
señaló: “cuando los Tratados Internacionales hablan de “tortura y otros Tratos o
Penas Crueles Inhumanos o Degradantes”, no extiende su ámbito de aplicación a los
dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o
que sean inherentes o incidentales a éstas (art. 1, inc. 1, in fine). Mal podría entonces
decirse, que la pena perpetua puede calificarse como tal, cuando las penas privativas
de la libertad siguen siendo el eje central de todos los sistemas legales vigentes.-
En consecuencia conforme a la calificación legal en orden al delito de
femicidio transversal en concurso real con hurto en carácter de autor, previsto y
reprimido por los arts. 80 inc. 12, 162, 55 y 45 C.P, por el que resultara condenado
corresponde imponer al Sr. J.G.O. A. la pena de prisión perpetua, accesorias legales
y costas del proceso. En cuanto a los honorarios que corresponde fijar adhiero a lo
postulado por mis colegas preopinantes. Así lo Voto.-

97
En relación a los Honorarios adhiero en un todo a lo dispuestos por mis colegas
preopinantes.-
Con lo que se dio por terminado el Acuerdo.
En su mérito, habiendo escuchado a la Parte Acusadora y a la Defensa
Particular damos el siguiente FALLO:
I) CONDENAR a J.G.O. A., D.N.I. Nº xxxx, de las demás circunstancias
personales ya mencionadas al inicio de la presente, como autor material
y penalmente responsable del delito de HOMICIDIO
TRANSVERSAL EN CONCURSO REAL CON HURTO en
carácter de autor (art. 45, 55, 80 inc. 12 y 162 del Código Penal), a la
pena de PRISION PERPETURA, ACCESORIAS LEGALES y
COSTAS (arts. 5, 12, 29, tercer párrafo, 40 y 41 del Código Penal)
por los hechos ocurridos en fecha 13/11/2020 en perjuicio de quien en
vida fuera L.I.V.M.
II) FIRME que se encuentre la presente, NOTIFÍQUESE a la víctima
secundaria, Sra. Y. V., y a los progenitores de quién en vida fuera
L.I.V.M., conforme lo establecido por el Art. 11 bis de la Ley 24.660.
III) REGULAR los honorarios profesionales del Dr. Carlos DEL
MÁRMOL en la suma de CIEN (100) IUS con cargo a su defendido.
(art. 239, 240 inc. 3,241 del C.P.P., 59 de la ley V Nº 90, 5, 7 y conc. de
la ley XIII Nº4).
IV) FIRME que se encuentre la presente sentencia, PROCÉDASE a la
destrucción de los elementos secuestrados y al comiso de aquellos que
sean de utilidad (art. 333 del CPP).
V) REGÍSTRESE, notifíquese por su pública proclamación (art. 331 del
CPP) y firme que sea, INTÍMESE al condenado, para que en el término
de diez (10) días haga efectiva la suma de PESOS VEINTE MIL
CUATROCIENTOS NUEVE ($ 20.409.-) en concepto de tasa de
justicia (art. 5 y 6 de la Ley XXIV N° 13 mod. por art. 104 de la Ley
XXIV N° 87) haciéndole saber que no abonarse en dicho plazo, será
intimado a su cobro con una multa del 50% (art.13 Ley 4438).
Número de registro digital 2484/2023.-
030409-237799/416721-4
Firmado en forma digital:
Reyes Patricia Encarnación Juez penal
Hernández, María Alejandra
Orlando Francisco Marcelo Juez Penal

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