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Tipos y reglas de siglas y acrónimos

Este documento explica los tipos de siglas, su lectura, ortografía, pluralización y género. Describe siglas que se leen como se escriben y otras que requieren deletreo. También cubre la formación y lectura de acrónimos.

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Tipos y reglas de siglas y acrónimos

Este documento explica los tipos de siglas, su lectura, ortografía, pluralización y género. Describe siglas que se leen como se escriben y otras que requieren deletreo. También cubre la formación y lectura de acrónimos.

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Según el Diccionario panhispánico de dudas (ed.

2005) de la Real Academia


Española:

SIGLA. Se llama sigla tanto a la palabra formada por las iniciales de los términos que
integran una denominación compleja, como a cada una de esas letras iniciales. Las siglas se
utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos,
sistemas, asociaciones, etc.

Tipos de siglas según su lectura


a) Hay siglas que se leen tal como se escriben, las cuales reciben también el nombre de
acrónimos (→ Véase Acrónimo): ONU, OTAN, láser, ovni. Muchas de estas siglas acaban
incorporándose como sustantivos al léxico común. Cuando una sigla está compuesta solo
por vocales, cada una de ellas se pronuncia de manera independiente y conserva su acento
fonético: OEA (Organización de Estados Americanos) se pronuncia [ó-é-á].

b) Hay siglas cuya forma impronunciable obliga a leerlas con deletreo: FBI [éfe-bé-í], DDT
[dé-dé-té], KGB [ká-jé-bé]. Integrando las vocales necesarias para su pronunciación, se
crean a veces, a partir de estas siglas, nuevas palabras: elepé (de LP, sigla del ingl. long play
‘larga duración’).

c) Hay siglas que se leen combinando ambos métodos: CD-ROM [se-de-rrón, ze-de-rrón]
(sigla del ingl. Compact Disc Read-Only Memory ‘disco compacto de solo lectura’). También en
este caso pueden generarse palabras a partir de la sigla: cederrón.

Plural. Aunque en la lengua oral tienden a tomar marca de plural ([oenejés] =


‘organizaciones no gubernamentales’), son invariables en la escritura: las ONG; por ello,
cuando se quiere aludir a varios referentes es recomendable introducir la sigla con
determinantes que indiquen pluralidad: Representantes de algunas/varias/numerosas ONG se
reunieron en Madrid. Debe evitarse el uso, copiado del inglés, de realizar el plural de las siglas
añadiendo al final una s minúscula, precedida o no de apóstrofo: CD’s, ONGs.

Género. Las siglas adoptan el género de la palabra que constituye el núcleo de la expresión
abreviada, que normalmente ocupa el primer lugar en la denominación: el FMI, por el
«Fondo» Monetario Internacional; la OEA, por la «Organización» de Estados Americanos; la
Unesco, por la United Nations Educational, Scientific and Cultural «Organization» (‘Organización
de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura’). Las siglas son una
excepción a la regla que obliga a utilizar la forma el del artículo cuando la palabra femenina
que sigue comienza por /a/ tónica; así, se dice la AFE (y no el AFE), por «Asociación» de
Futbolistas Españoles, ya que la palabra asociación no comienza por /a/ tónica.

Ortografía
a) Las siglas se escriben hoy sin puntos ni blancos de separación. Solo se escribe
punto tras las letras que componen las siglas cuando van integradas en textos escritos
enteramente en mayúsculas: memoria anual del c.s.i.c.

b) Las siglas presentan normalmente en mayúscula todas las letras que las componen
(OCDE, DNI, ISO) y, en ese caso, no llevan nunca tilde; así, CIA (del ingl. Central Intelligence
Agency) se escribe sin tilde, a pesar de pronunciarse [sía, zía], con un hiato que exigiría
acentuar gráficamente la i. Las siglas que se pronuncian como se escriben, esto es, los
acrónimos, se escriben solo con la inicial mayúscula si se trata de nombres propios y tienen
más de cuatro letras: Unicef, Unesco; o con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres
comunes: uci, ovni, sida. Los acrónimos que se escriben con minúsculas sí deben someterse a
las reglas de acentuación gráfica: láser.

c) Si los dígrafos ch y ll forman parte de una sigla, va en mayúscula el primer carácter y en


minúscula el segundo: PCCh, sigla de Partido Comunista de China.

d) Se escriben en cursiva las siglas que corresponden a una denominación que debe
aparecer en este tipo de letra cuando se escribe completa; esto ocurre, por ejemplo, con las
siglas de títulos de obras o de publicaciones periódicas: DHLE, sigla de Diccionario histórico
de la lengua española; RFE, sigla de Revista de Filología Española.

e) Las siglas escritas en mayúsculas nunca deben dividirse con guion de final de línea.

Hispanización de las siglas. Siempre que sea posible, se hispanizarán las siglas: OTAN, y
no NATO; ONU, y no UNO. Solo en casos de difusión general de la sigla extranjera y
dificultad para hispanizarla, o cuando se trate de nombres comerciales, se mantendrá la
forma original: Unesco, sigla de United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization;
CD-ROM, sigla de Compact Disc Read-Only Memory; IBM, sigla de International Business
Machines. Tampoco deben hispanizarse las siglas de realidades que se circunscriben a un
país extranjero, sin correspondencia en el propio: IRA, sigla de Irish Republic Army; KGB,
sigla de Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti. La primera vez que se emplea una sigla en un
texto, y salvo que sea de difusión tan generalizada que se sepa fácilmente interpretable por
la inmensa mayoría de los lectores, es conveniente poner a continuación, y entre paréntesis,
el nombre completo al que reemplaza y, si es una sigla extranjera, su traducción o
equivalencia: DEA (Drug Enforcement Administration, departamento estadounidense de lucha
contra las drogas); o bien escribir primero la traducción o equivalencia, poniendo después
la sigla entre paréntesis: la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU).

Lectura. Las siglas se leen sin restablecer la expresión a la que reemplazan, siguiendo el
procedimiento que requiera su forma: lectura silábica, deletreo o lectura mixta.

Las siglas suelen omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones
que aparecen en la denominación completa, salvo cuando se desea facilitar su
pronunciación, convirtiéndolas en acrónimos.

ACRÓNIMO. Es, por un lado, el término formado por la unión de elementos de dos o
más palabras: teleñeco, de televisión y muñeco; docudrama, de documental dramático; Mercosur, de
Mercado Común del Sur. Por otro lado, también se llama acrónimo a la sigla que se pronuncia
como una palabra: OTAN, ovni, sida (→ Véase Sigla). Es muy frecuente que estos últimos,
tras una primera fase en que aparecen escritos con mayúsculas por su originaria condición
de siglas (OVNI, SIDA), acaben por incorporarse al léxico común del idioma y se escriban
con letras minúsculas (ovni, sida), salvo, naturalmente, la inicial cuando se trata de nombres
que exigen la escritura de esta letra con mayúscula (Unesco, Unicef). Los acrónimos suelen
omitir para su formación los artículos, las preposiciones y las conjunciones que aparecen en
la denominación completa, salvo si son necesarios para facilitar su pronunciación: ACUDE
(por Asociación de Consumidores y Usuarios de España), pyme (por pequeña y mediana empresa).

La formación de siglas y acrónimos es un fenómeno muy extendido en países anglosajones,


especialmente en ámbitos científico-técnicos. Así, se han incorporado a nuestro idioma
numerosas palabras que son, originalmente, siglas o acrónimos ingleses: radar, por ra[dio]
d[etecting] a[nd] r[anging]; láser, por l[ight] a[mplification by] s[timulated] e[mission of]
r[adiation]; púlsar o pulsar, de puls[ating st]ar. En algunos casos, los acrónimos de origen
extranjero se han adaptado o traducido al español: decimos sida (síndrome de inmunodeficiencia
adquirida), y no aids (adquired immuned deficiency syndrome); OTAN (Organización del Tratado del
Atlántico Norte), y no NATO (North Atlantic Treaty Organization).

Una vez incorporados al léxico común, los acrónimos forman el plural siguiendo las reglas
generales de su formación en español: ovnis, ucis, radares, transistores.

La mayoría de los acrónimos formados por la unión de elementos de dos o más palabras
han adoptado el género masculino, incluso cuando, en la traducción, la palabra núcleo de la
expresión extranjera abreviada es femenina; así, se dice un púlsar, a pesar de que estrella (ingl.
star) es femenino; un quásar, a pesar de que fuente (ingl. source) es femenino. A veces, el
masculino se explica por sobrentenderse un concepto masculino elidido: el [rayo] láser, a
pesar de que luz (ingl. light) es femenino. Por el contrario, los acrónimos que se originan a
partir de siglas adoptan normalmente el género de la palabra núcleo de la denominación
completa: la uci (porque unidad es palabra femenina), el sida (porque síndrome es palabra
masculina).

Solo los acrónimos que se han incorporado al léxico general y que, por tanto, se escriben
con minúsculas, admiten su división con guion de final de línea y se someten a las reglas de
acentuación gráfica en español: lá- / ser, ra- / dar.

Los acrónimos se leen como se escriben, sin desarrollar los elementos abreviados.

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