Tesis sobre Hotel Hacienda Los Reyes
Tesis sobre Hotel Hacienda Los Reyes
FACULTAD DE ARQUITECTURA
TALLER MAX CETTO
TESIS
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE ARQUITECTO PRESENTA:
ASESORES: ARQ. MARIANO DEL CUETO RUIZ FUNES, M. en ARQ. FERNANDO MORENO MARTÍN DEL CAMPO,
ARQ. ERÉNDIRA RAMÍREZ RODRÍGUEZ.
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INTRODUCCIÓN
LA HACIENDA 3
ANTECEDENTES
CONFIGURACIÓN ESPACIAL
CLASIFICACIÓN
EDIFICIOS PATRIMONIALES E INTERVENCIÓN ARQUITECTÓNICA 22
EDIFICIOS PATRIMONIALES
TIPOS DE ARQUITECTURA
ANÁLISIS
INTERVENCIÓN ARQUITECTÓNICA
ANÁLISIS DE SITIO 32
ANÁLOGOS 54
PROGRAMA ARQUITECTÓNICO 65
PROYECTO CONCEPTUAL 68
PROYECTO ARQUITECTÓNICO 73
CRITERIO ESTRUCTURAL 92
CRITERIO DE INSTALACIONES 95
CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
El trabajo de esta tesis de licenciatura, es el resultado de un proceso, de investigación, análisis y diseño que responda a la problemática del abandono
de sitios o edificios patrimoniales en México.
El objetivo primordial de este trabajo es el aprovechamiento de edificios patrimoniales o históricos, mediante una propuesta que conjuntó estas tres
características: restauración, intervención y reutilización, siendo estas los ejes rectores del proyecto arquitectónico.
El documento se estructura por diversos capítulos, los cuales se integran por la investigación de: antecedentes de la hacienda en México, configuración
espacial y su clasificación; edificios patrimoniales, análisis para un edificio patrimonial, intervenciones arquitectónica en edificios arquitectónicos, y
normas de intervenciones, análisis de sitio y levantamiento de estado actual edificios análogos, programa arquitectónico; hasta llegar al concepto y
propuesta arquitectónica, sustentado por un proceso de diseño, que se manifestó durante el desarrollo del anteproyecto.
Se incluyen criterios estructurales y de instalaciones; finalmente las conclusiones que se derivaron del proceso de análisis y el desarrollo de la propuesta
arquitectónica.
LA HACIENDA
LA HACIENDA… ANTECEDENTES.
…del latín facienda; unidad rural de producción agrícola, bajo el dominio de un propietario y que produce para el mercado.
Las Haciendas de México, encierran muchos secretos. Durante más de 300 años concentraron
no sólo la riqueza económica, sino también gran parte de la vida social y política del país; son
una muestra de la grandeza del patrimonio cultural e histórico, representan una muestra del
esfuerzo y la determinación de quienes hicieron de la Nueva España un bastión de sustento
económico. La práctica de diferentes oficios y la cultura de la gente que dio vida a un pasado de
conquista, de perseverancia, de lucha, de necesidad, así como también de grandeza y encanto.
Este sistema de propiedad tuvo su origen en España y luego se extendió a América durante el
proceso de expansión colonial. La hacienda, por lo general, incluía viviendas de importante
valor arquitectónico y otras edificaciones menores destinadas a la labor en el campo.
Las Haciendas surgieron en el siglo XVI y evolucionaron en el siglo XVII. En el centro y norte del
país las haciendas se ubicaron en mayor número. Entre las primeras haciendas se encuentran la
de Cienega de Mata en Jalisco (mediados del siglo XVI), la de Xalpa (fines del siglo XVI) en el
Hacienda Cienega de Mata. Lagos de Moreno, Jalisco Estado de México y la de Baños en Hidalgo, entre otras de no menos importancia.
En Tlaxcala, la hacienda fue la unidad básica de producción agrícola y ganadera durante cuatro
siglos. En los valles más fértiles de Tlaxcala se desarrollaron las haciendas forrajeras y de
cereales. En las llanuras áridas que colindan con el estado de Hidalgo, el cultivo más
importante era el maguey, y por lo tanto, las haciendas se dedicaban a la producción de
pulque. La parte norte de Tlaxcala, en los municipios de Taxco y Atlangatepec se encontraban
las ganaderías de toros bravos, siendo la de Mimiahuapan una de las más importantes.
A partir de la segunda mitad del siglo XVII es que se da el período de establecimiento de las
haciendas, éstas en un principio fueron pequeñas en extensión, contaba con unos cuantos
esclavos y su fuerza de trabajo se complementaba con indígenas sirvientes. Durante los
primeros dos tercios del siglo XVIII existían tan solo 32 haciendas. La extensión de las
haciendas variaba continuamente debido a que los dueños acostumbraban pedir en
arrendamiento tierras, aprovechando sus nexos sociales y familiares, lo cual constituyó un
método habitual para acrecentar extensiones.
Hacienda Ixtafiayuca. Nanacamilpa, Tlaxcala
Las unidades productivas, se consideraban lugares privilegiados, desde la época colonial por la
cercanía de un mercado urbano o el paso de una de las principales vías de comunicación de la
costa hacía el centro de la Nueva España (en su momento, los caminos carreteros, y para la
segunda mitad del siglo XIX, el paso del Ferrocarril interoceánico).
Hacía mediados XIX, la hacienda jugó un papel fundamental en el proceso modernizador del
porfiriato. En un momento dado, la maquinización decretó cierto desplazamiento de fuerza de
trabajo, pero también encontramos que en la zona cañero-cafetalera no hubo un cambio
sustancial del nivel tecnológico, sino una reordenación de los espacios de reproducción que Hacienda Gorgón, Villa de Reyes San Luis Potosí
tanto captó como rechazó mano de obra.
Además de las construcciones económicas, las haciendas incluían lo que puede denominarse
como construcciones sociales. Estas eran la capilla junto con sus ornamentos. La magnitud y
disposición de las mismas variaba de acuerdo a la importancia de la hacienda. Más que la tierra
y las construcciones, la mano de obra esclava fue la más cuantiosa inversión de los
Hacienda Temixco. Temixco, Morelos hacendados.
Las características y dimensiones de los diferentes espacios arquitectónicos que existían en las haciendas, guardan una estrecha relación con el grado de
desarrollo alcanzado, el tipo, el volumen de producción dominante, el periodo histórico de surgimiento o el de su auge, los avances tecnológicos y el
nivel económico del propietario. La hacienda se construía alrededor de patios principales y secundarios, configurando sus espacios de la siguiente
manera:
1. El Casco
El casco se estructuraba por una serie de construcciones con destinos diferentes, y por esto sus dimensiones variaban. Aun cuando la mayoría de las
veces se llevaba a cabo sólo un parte del proceso productivo, constituía el corazón y motor de la hacienda, ya que ahí se concentraba la residencia
del dueño y los trabajadores, las funciones administrativas y de servicios, el almacenamiento de las cosechas y los animales de trabajo.
Se encontraban delimitados y protegidos por una elevada y extensa muralla, los accesos eran resguardados por grandes portones de madera, en
puntos estratégicos existían algunos torreones coronados de almenas, para facilitar su vigilancia de los acontecimientos en el interior de la finca o
en terrenos más allá, anticipando la llegada de forasteros y de ser necesario para disparar proyectiles; lo que permitía un control sobre la entrada o
salida de: productos, animales, aperos y trabajadores; estas puertas se comunicaba con otras áreas de la finca, con los propietarios y pueblos
vecinos.
2. Casa grande
Si el casco reflejaba el poder del propietario de la finca, su residencia era considerada la joya arquitectónica más valiosa, era la residencia de los
hacendados, familiares y frecuentemente de sus numerosos invitados. Durante la primera parte del periodo colonial, estas viviendas se construían
de un solo nivel, con techos elevados y abovedados, con materiales de lujo, pero con ornamentos escasos y sobrios; contaba con pocas
habitaciones, una cocina y los servicios indispensables. Con forme creció la fortuna del terrateniente, se fueron imponiendo nuevos estilos
arquitectónicos y con decorativos mas suntuosos.
En el s. XIX las haciendas con mayor poder económico, agrandaron y embellecieron de manera considerable la casa principal, la mayoría se
remodelaron o reconstruyeron sobre edificios preexistentes, pero en otros casos se demolía y construía una nueva edificación. Las casas se basaban
en patios interiores, imitando el modelo de los claustros conventuales. Sus fachadas se llenaron de molduras, roles, cornisas, entablamentos,
copetes, pilastras, capiteles, gárgolas, escudos, esculturales, balcones y una interminable serie de elementos decorativos que respondían a los
cambios de estilo artístico de diferentes épocas
A medidas del siglo XIX la casa grande, creció en cantidad de habitaciones, mejoró sus
servicios y comodidades; se enriquecieron los espacios con muebles, tapices, cortinas,
cuadros, espejos, candelabros, alfombras, esculturas y múltiples objetos decorativos,
que fueron traídos de Europa o Estados Unidos. En cuanto a sus servicios, se
ampliaron sus cocinas y horno; incrementaron el número de baños, se instalo tuberías
para agua corrientes, tinas, retretes, y más tarde se introdujo la luz eléctrica y algunas
implementaron el uso del teléfono. En las que resultaban ser más suntuosas, llegaron
a existir espacios destinados a la recreación de los huéspedes en los que encontramos
salones: de costura, de juego de billar, boliche, naipes, u otros de mesa, para ofreces
bailes e interpretar música, una biblioteca y algunas veces pequeños teatros,
observatorios e incluso un museo familiar.
4. Iglesia
Se construía dentro de los límites del casco, generalmente a un costado de la residencia del dueño de la hacienda,
y en algunos casos existía una comunicación directa. Con proporciones reducidas, la mayora poseía los
componentes tradicionales de una iglesia urbana: nave abovedada o con artesonado, presbiterio con retablo, coro,
púlpito, sacristía, confesionario, pila bautismal, imágenes sagradas, candelabros, bancas, torre con campanario,
cúpula y atrio, este último se utilizaba como panteón familiar.
Los servicios religiosos efectuados en la iglesia corrían a cargo de los curas residentes en los pueblos vecinos, se
oficiaban las misas de preceptos dominical, periódicamente bautizos y matrimonios de los habitantes y se
celebraba el onomástico y cumpleaños del dueño; destacaba el festejo anual del santo patrono de la finca.
Se satisfacían las necesidades religiosas y sociales de los trabajadores como para crear un importante elemento de
identificación de éstos con la hacienda. La mayoría fueron construidas durante el periodo colonial, por lo que
privan los estilos arquitectónicos y decorativos de esa época. En el siglo XIX se edificaron en menor número, ya que
se recurría a remodelar, ampliarlo y reconstruir las que existían Iglesia Hacienda
Sta María Regla. Hidalgo
Para salvaguardar los productos se edificaron diferentes tipos de almacenes. Se ubicaban dentro del
casco para asegurar su estricto control, pues en ellos se depositaban gran parte de la fortuna de la
finca, o por lo menos la garantía básica para alimentación, fueron construcciones bastantes austeras
de grandes dimensiones y muy sólidas.
Para resguardar y criar a los animales se hicieron construcciones dentro del casco. Los establos para
el ganado vacuno, caballerizas para los equinos, macheros para las mulas, corrales para el ganador
menor. De materiales sólidos, muros gruesos, techos algunos, pórticos anchos, numerosos pilares y
pisos empedrados, todas gozaban de buena ventilación, pesebres, abrevaderos y amplios espacios
para asolearse como guarecerse de las lluvias.
El tinacal destinado para almacenar el aguamiel y procesar el pulque. El lugar era espacioso y estaba bien ventilado, había tinas de cuero de res
donde fermentaban el aguamiel.
Los volúmenes de producción crecían y empleaban más trabajadores, la infraestructura administrativa tuvo que ser más compleja y especializada.
La oficina del administrador, instalado dentro del casco, a la entrada de la casa grande, con acceso desde el zaguán o desde el patio interior central,
un mostrador enrejado separaba la oficina en dos partes; la más amplia donde trabajaban el administrador, el contador o escribiente y algún
secretario; la otra muy reducida en la que se atendía a los trabajadores a través de una ventanilla.
Cuando las haciendas lograron asegurar una fuerte cantidad de trabajadores residentes, se hizo
necesaria la instalación de una pequeña tienda en el interior de las fincas con objetos de
satisfacer necesidades de consumo básico.
La tienda consistía en un espacio destinado a la venta, donde había un mostrador para atender a
los compradores, varios estantes de madera, de gran altura con numerosas divisiones y cajones
para exhibir y guardar mercancía, una báscula y una serie de recipientes y cucharones de madera
o latón para pesar y medir productos diversos, algunos barriles y costales para depositar líquidos
y granos, así como una buena cantidad de ganchos, mecates distribuidos en puertas y paredes
para colgar infinidad objetos. Muchas tiendas también tenían una habitación contigua donde
almacenaban mercancías en reserva. Este lugar fue conocido como tienda de rayas.
7. Obras de producción
Para llevar a cabo parte de los procesos productivos en las haciendas, destacan los siguientes
elementos que se construían dependiendo de la especialidad de la hacienda:
En la cerealeras destacan los molinos; las azucareras el trapiche; en las mineras el patio de
beneficios y los hornos de fundición; en las pulqueras el tinacal; Henequeneras la desfibradora; y
en las tropicales como el cacao, tabaco y café zonas para asolear, secar y empacar. Las
diferencias que existían entre todas estas obras de infraestructura material eran enormes, por lo
tanto sus características, dimensiones y complejidad constructiva las hacían sobre salir como
elementos característicos y representativos.
8. Infraestructuras hidráulicas
Las obras con esta finalidad eran escasas y los sistemas de riego de los cultivos en las
fincas más prósperas realizaban agricultura de riego; el tipo de cultivo determinaba las
diferentes dimensiones de la infraestructura hidráulica que tenían las haciendas. Estas
obras se pueden agrupar en torno a dos fenómenos: a su conducción y
almacenamiento.
Algunas haciendas contaban con fuentes naturales de agua dentro de sus propios
límites, con arroyos o manantiales, pero otras tenían que obtenerla de lugares
externos o al menos no situados cerca de sus campos de cultivo. Para ese propósito
realizaron obras de conducción de muy diferentes clases, dimisiones y calidades, con el
único común denominador de que estaban en declive constante para lograr la
circulación por medio de gravedad. Se hicieron zanjas o acequias cavadas en la tierra
para distancias cortas, se emplearon para distribuir ya dentro de la siembra. Se
fabricaron canales de madera o de mampostería para distancias un poco más grandes,
otros construyeron acueductos de piedra.
Pocas alcanzaron a introducir las tuberías de fierro y las bombas eléctricas para conducir el agua
a grandes distancias. Cuando el agua llegaba se iniciaba el proceso de almacenamiento y de
distribución interna. El líquido vital se almacenaba en cajas de agua o tanques, con frecuencia
muy elaborados y decorados, o en piletas.
Había receptáculos para recoger y aprovechar el agua de lluvia o de los escurrimientos naturales
que bajaban. Los cuales podemos dividirlos en 3 principales; los aljibes que solían construirse en
el casco, los jagüeyes que aprovechaban hondonadas naturales y las presas o diques que retenían
o desviaban el agua de los ríos perennes.
Cuando fuentes naturales de agua se concentraban en partes muy profundas del subsuelos se
recurría a la perforación de pozos, en cuya boca se construía una noria que era movilizada por
una o dos mulas y podían proporcionar agua continua.
9. Vías de comunicación
Con la llegada del ferrocarril a México, los hacendados hicieron sus propias vías de
trenes para comunicar sus respectivas fincas con las líneas interestatales, fueron
conocidas como ferrocarriles agrícolas o rurales, y sus vías en general, eran angostas; los
vagones que se desplazaban sobre estas eran de carga o pasajeros, los que eran tirados
por mulas. Se construyo una estación en la entrada al casco de la hacienda, se adaptaron
andenes cerca de las trojes y tinacales para facilitar la carga y descarga de los productos.
Una de las regiones con mayor número de haciendas cerealeras fue la del Valle de México y sus alrededores, no solo porque el clima y los terrenos
eran favorables, sino también porque ahí se concentraba la mayor parte de la población. El Valle de Atlixco también ocupó un importante lugar en
este rubro, a partir de la fundación y desarrollo de la ciudad de Puebla de los Ángeles. Desde el siglo XVII, el Bajío empezó a surgir como gran centro
productor de cereales debido a su posición estratégica, al ser el centro geográfico de los territorios colonizados y por tanto enlace entre las ricas
zonas mineras del centro-norte y las ciudades en desarrollo del centro-sur.
Para finales del siglo XVIII y gran parte del XIX, el Bajío fue el principal granero de México.
A principio del siglo XX existían mas de 3,000 haciendas cerealeras por diversas zonas del
territorio nacional, constituyendo el porcentaje más alto dentro del conjunto total, lo
cual es comprensible por ser los centros generadores de los alimentos básicos de la
población.
Con el proceso de mecanización del campo, surgieron los talleres, cuartos de maquinas y los sitios donde reparar y guardar tractores, trilladoras y
demás maquinaria, aunque ésta prácticamente nunca llego a desplazar del todo a las bestias. Las haciendas que producían trigo nunca faltaron los
aventadores, esto es, sitios donde se realizaban las tareas propias de la trilla y la separación del grano y la paja. En algunas de estas fincas también se
construyeron molinos para procesar el grano y convertirlo en harina.
HOTEL HACIENDA LOS REYES. NATIVITAS, TLAXCALA 12
LA HACIENDA… CLASIFICACIÓN
2) Ganaderas
Durante el primer periodo colonial se llamaron “estancias” a los sitios que la Corona
otorgaba el derecho a llevar a cabo la cría de animales, a los cuales se procuró tener en
zonas marginales. Las estancias surgieron por todas partes del virreinato en virtud de que el
ganado se podía criar en cualquier clima y bastaba con que hubiese pasto virgen y agua; la
inversión de capital era baja, la infraestructura material era mínima y la cantidad de
trabajadores reducida. Pero conforme creció la demanda de tierras para los cultivos y se
multiplicaron los asentamientos humanos, se fueron reduciendo los grandes espacios que
requerían los ganados para pastar. Debido a que este fenómeno fue más agudo en la región
central, las zonas marginales del país y especialmente las del norte se presentaron como la
mejor opción para desarrollar las actividades ganaderas.
Con el correr del tiempo, la mayoría de las estancias derivaron en haciendas ganaderas, y
aunque la primera denominación se mantuvo en el uso coloquial, en México no arraigó de
la misma manera que lo hizo en algunos países de América del Sur.
Las llamadas haciendas ganaderas eran aquellas que sí tenían como actividad dominante la
crianza del ganado y la elaboración de sus derivados. Estas requirieron de menos inversión
capital que las de otro tipo, puesto que su necesidad fundamental era tener una gran extensión
de territorio con buenos pastizales y corrientes o depósitos naturales de agua, estos terrenos
solían ser de menor costo y mayor abundancia que los que se dedicaban al cultivo.
Las haciendas de este tipo eran las responsables de surtir animales en pie para otras fincas,
minas y arrieros, de igual manera eran las que producían y vendían carne, leche y mantequilla a
los centros urbanos y mercados locales. Abastecían de sebo para la fabricación de jabón y velas,
con frecuencia manufacturadas en las mismas haciendas; y de pieles para múltiples usos en
muy diversos lugares del campo y la ciudad. La venta de lana estuvo muy ligada, primero a los
obrajes coloniales, y posteriormente a las crecientes fábricas textiles de los siglos XIX y XX,
aunque la rivalidad del algodón y luego de las fibras sintéticas puso en crisis ese mercado. A
partir de la segunda mitad del s. XIX desarrollaron las haciendas especializadas en la crianza de
toros de lidia, aunque esta costumbre ya existía desde la época colonial.
3) Azucarera
El cultivo de la caña de azúcar fue llevada a la Península Ibérica por los árabes, siete
siglos más tarde los españoles la trajeron a América y las Antillas.
A partir del siglo XVI su expansión mundial fue rápida debido a que otras potencias
europeas también lo implantaron en sus colonias, la industrialización del azúcar y su
surgimiento como uno de los productos más importantes a nivel mundial, esta fue quizá,
la más vinculada al sistema colonialista. Las primeras grandes plantaciones se dieron en
la región de Cuernavaca-Cuautla, en el actual estado de Morelos, de hecho fueron las
azucareras las primeras haciendas en conformarse con tales, en las postrimerías del siglo
XVI. Más tarde también se desarrollaron importantes haciendas azucareras en algunas
zonas de Veracruz, Puebla, Michoacán y Yucatán, aunque las de Morelos, como
conjunto, mantuvieron la supremacía productiva nacional y en un nivel poco distante de
otros centros cañeros en el mundo.
Las haciendas azucareras fueron la unidad productiva agrícola que exigió más inversión de
capital. El precio de las fértiles tierras que necesitaba era elevado. Debía edificar grandes y
numerosas instalaciones, tanto para irrigar los campos (presas y acueducto), como para
elaborar azúcar en lo que se llamaba el trapiche (fuerza motriz animal) o ingenio (fuerza motriz
hidráulica); esas instalaciones constaban de molinos, calderas, chimeneas o chacuacos,
asoleaderos y talleres. Estas últimas edificaciones eran las que le daban a estas haciendas su
peculiaridad. Debido a que empleaba numerosos trabajadores permanentes, también requería
de calpanería, oficinas, tienda e iglesia con panteón, sin contar con la residencia de los dueños,
y con todo el conjunto de instalaciones destinadas a las bestias de tiro y carga, con la llegada
del ferrocarril. Muchas plantaciones cañeras construyeron sus propias estaciones y vías para
intercomunicar el interior del latifundio con las líneas regionales y nacionales.
4) Mineras o de Beneficios
El vehemente deseo de los conquistadores por encontrar metales preciosos originó una
rápida y amplia búsqueda de los mismos por diferentes zonas del territorio. Ya para
mediados del siglo XVI habían sido descubiertas y estaban en exploración muchas minas de
plata. Las primeras se localizaron dentro de la región del centro del país (Taxco, Sultepec,
Tlalpujahua, Pachuca), y después vinieron las de Zacatecas, San Luis Potosí, otras de la zona
norte (parral) y las del Bajío (Guanajuato). En muy corto tiempo, la minería se convirtió en la
actividad económica más importante de la Nueva España, llegando en el siglo XVIII a su
mayor auge.
Los centros mineros tuvieron muchas y notables diferencias, tanto por el tamaño como la
riqueza de sus vetas como por el lugar donde se ubicaban, inicialmente las minas del norte
tenían yacimientos más ricos, pero escaseaba la mano de obra debido a la ausencia de
pueblos que les pudieran proveer de encomiendas, repartimientos y aun de trabajo
asalariado, además de ser costosos, difícilmente se adaptaban a esos climas extremosos. Las minas norteñas se encontraron inmersas en zonas
pobladas por nómadas y bárbaros que hicieron muy peligroso tanto la vida en las minas como el tránsito por los caminos, además los centros
mineros estaban bastante alejados de los sitios donde podían abastecerse de materias primas y todo tipo de bienes, y que a su vez eran los lugares
destinados para la entrega de los materiales extraídos.
Este ambiente de inseguridad y carencias provocó que las rutas mineras se llenaran de estaciones,
ventas, presidios y fuertes guardados por soldados destinados a hospedar, alimentar y proteger a
los viajeros y sus bestias que integraban las frecuentes caravanas de carretas y de recuas; por otro
lado, los centros mineros comenzaron a desarrollaran sus propias infraestructuras agrícolas y
ganaderas, o se vincularan estrechamente a la hacienda más cercana. Así fueron surgiendo las
llamadas haciendas mineras; un complejo productivo que tenía como base la explotación minera, y
aunque muchas de ellas no se ubicaban dentro del mismo territorio en que estaban las minas, casi
siempre pertenecían al mismo dueño.
Centros mineros del norte continuaron por mucho tiempo surtiéndose de las haciendas
agropecuarias de la región del Bajío, con lo cual dichas unidades sumaron estos beneficios a los que
ya recibían por su vinculación con las minas que había en la zona. Los cascos de las haciendas del
norte conservaron su estilo arquitectónico austero y propio para la defensa.
Con respecto a los centros mineros de la región del centro del país, se puede especificar que
poseían yacimientos menos ricos que los del norte, pero satisfacían más fácilmente y de manera
más barata todos sus requerimientos para la exploración. La abundancia y cercanía de pueblos y
centros urbanos hacia más sencillo la obtención de insumos de mano de obra. El transporte era
rápido, económico y bastante seguro, y se volvió mucho mejor con la posterior construcción de
una red ferroviaria
5) Henequeneras
El auge henequenero de principios del siglo XX generó el deseo de extender sus cultivos a
otros estados de la República; así años más tarde, paso a ciertas regiones de Campeche,
Tamaulipas y Chiapas, La producción de henequén fue monopolio de México, y era el
único que abastecía la demanda mundial. La prohibición de su exportación se mantuvo
hasta 1920, aunque antes de este año se extrajeron plantas de contrabando para producirla en otros países, posteriormente el henequén fue
exportado, ya en forma intensiva, en algunas naciones de América como Brasil y Cuba, y de África: Kenia y Tanganica, donde se logró, incluso una
fibra de mayor calidad.
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LA HACIENDA… CLASIFICACIÓN
6) Algodoneras
Para finales de la época colonial la comarca lagunera estaba ocupada por tres
enormes latifundios. El mayor de estos el Marquesado de Aguayo, el segundo
era Santa Ana de los Hornos que pertenecía a la Compañía de Jesús y el ultimo
San Juan de Casta la cual estaba conformado por mineros y empresarios
agrícolas. Las actividades principales de estos tres grandes era la crianza de
ganado mayor y menor, el cultivo de cereales, su mercado estaba dirigido al
sector minero de la región.
Para finales del siglo XIX, las tres haciendas originales ya estaban fraccionadas en 50
propiedades independientes, y sus dueños y arrendadores eran mexicanos y
extranjeros, tanto individual como empresas comerciales; se abrieron en la región
más fabricas textiles y otra destinada a producción derivados de la semilla del
algodón. De un mercado local se pasó al nacional y aun al internacional. En la última
década del siglo XIX, el 90% del algodón que se consumía en México procedía de La
Laguna, y para 1907 el algodón mexicano llegaba incluso a los mercados europeos.
7) Pulqueras y Mezcaleras
El pulque era la bebida tradicional consumida exclusivamente por los indígenas, pero a
partir de la primera mitad del siglo XVIII empezaron a dedicarse al cultivo extensivo del
maguey y a la elaboración de este; las haciendas pulqueras fueron dentro del periodo
colonial, las últimas en agregarse al sistema.
Dada la forma en que eran distribuidas las hileras o “amelgas” de magueyes, quedaban largas y numerosas entrecalles en las cuales era posible
sembrar algunos cereales, con maíz y cebada, para optimizar el uso del terreno; esto permitía satisfacer requerimientos de auto consumo y aun
obtener excedentes comercializables. Algunas de ellas también criaban ganado menor, animal de tiro y carga que necesitaban para las labores
agrícolas ordinarias.
La única instalación que distinguía a las productoras de pulque era el tinacal, en donde se procesaba el aguamiel para convertirlo en pulque; éste era
un simple galerón con tinas y barriles, aunque más de uno fue orgullosamente decorado con pinturas murales. Algunos también tuvieron alambiques
para elaborar, con el mismo aguamiel, diversos tipos de bebidas alcohólicas no perecederas.
Las haciendas pulqueras más poderosas solían ser también propietarios de una serie de expendios de pulque, donde se vendía al menudeo parte del
que producían. Estas pulquerías instaladas en su mayoría en la ciudad de México y en algunas ciudades de provincia. El consumo de pulque nunca
paró y su venta generó grandes ganancias a sus productores y comerciantes, que muchas veces eran las mismas personas, con lo cual los ingresos
eran aún mayores; a principio del siglo XX, un destacado grupo de hacendados pulqueros se asociaron para crear una compañía comercial
denominada Expendedora de Pulques. Estas haciendas fueron, quizá, a lo largo de toda su historia, las que menos conflictos de tierra enfrentaron
con los pueblos indios, ya que los lugares donde crecieron eran poco fértiles y esto generaba que fueran muy escasos los asentamientos humanos.
El cacao, el tabaco y el café también fueron productos cultivados en algunas haciendas, aunque el número de éstas y sus volúmenes de producción
fueron, en términos generales, menores en comparación con los que se dieron en los tipos de haciendas referidos anteriormente. Las haciendas
cacaoteras, tabacaleras y cafetaleras jugaron un papel de gran importancia dentro de las regiones donde fueron desarrolladas, y que básicamente
fueron las de clima tropical costero.
El cultivo del cacao durante la época colonial estaba en manos de los nativos, pero
conforme se fueron dando cambios en las costumbres alimentarias europeas, se
incrementó la cantidad de agricultores dedicados a su producción y comercialización. Las
fincas cacaoteras se extendieron por lo que hoy corresponde a los estados de Veracruz,
Tabasco, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
El tabaco fue llevado de América a Europa a principios del siglo XVI, aunque fueron
los ingleses los que principalmente difundieron la costumbre de fumarlo. Su producción,
comercialización y manufactura en cigarrillos y puros se extendió desde la época colonial,
con base en un monopolio gubernamental. Las principales plantaciones de tabaco se
ubicaban en Oaxaca, Veracruz, Jalisco, Nayarit, Michoacán y Chiapas.
Las haciendas mezcaleras, como tal, no existieron en la época colonial, pues en la Nueva España estaba prohibida la producción de bebidas
destiladas, derivadas de la caña de azúcar y del agave mezcalero, y sólo se permitía consumir el alcohol y los aguardientes importados de lugares
autorizados por la metrópoli. Esto no impidió que hubiera fábricas clandestinas que los elaboraban en grande cantidades, pero que en apariencia no
se ubicaban dentro de haciendas. Ya en el siglo XIX, las haciendas mezcaleras se desarrollaron principalmente en algunas reducidas zonas del Bajío y
de los actuales estados de Jalisco, Guerrero y Oaxaca, y apenas sumaron un poco más de la centena en su época de mayor auge, que fue a finales de
aquel siglo y parte del XX.
Las llamadas haciendas madereras o aserraderos tenían ésta como principal actividad
económica. Esta se ubicaban en zonas provistas de abundantes bosques y selvas de donde
eran extraídas maderas en bruto de diferentes clases y calidades, por leñadores,
contratados a destajo. En el aserradero de la hacienda se realizaban los cortes y se
clasificaban; de acuerdo a sus diversas cualidades y por la demanda del mercado.
Las haciendas de esta índole se vinculaban con los centros mineros y urbanos; en la
segunda mitad del siglo XIX, lo hicieron con las compañías constructoras de líneas
ferrocarrileras y telegráficas, que consumían enormes cantidades de: durmientes, postes y
carbón. Las maderas preciosas eran destinadas principalmente a la exportación.
Las que sobrevivieron a la revolución armada consiguieron poco después una segunda época de relativa bonanza al vender la madera que se requirió
para reparar las múltiples líneas ferroviarias dañadas durante el conflicto bélico.
A lo largo del periodo virreinal surgieron presiones por parte de los comerciantes de
vino radicados en España para eliminar la competencia, a pesar de las diferentes
restricciones impuestas, el cultivo de las uvas continuo, solo para elaborar vino para uso
sacramental de la iglesia. La independencia puso fin a tales controles gubernamentales.
Para finales del siglo XIX algunas familias de hacendados, como la de los Madero,
habían consolidado ya grandes empresas vinícolas
Edificios patrimoniales
La edificación de acuerdo a su belleza, monumentalidad, época o valores vernáculos, adquiere carácter de patrimonio cultural de toda la comunidad.
Esta edificación patrimonial de cuidarse y conservarse, pues además de sus características arquitectónicas, constituyen un testigo vivo de la historia de
cada localidad.
En nuestro país, de acuerdo a la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricos, es obligatorio, para la población y
autoridades, el cuidado y conservación de los edificios patrimoniales. Por determinación de la ley citada, los monumentos se clasifican en:
Monumentos Arqueológicos
Monumentos Históricos
Monumentos Artísticos.
Dentro de estos debemos tomar destacar la arquitectura vernácula o popular, que al conservar el uso de procedimientos constructivos y materiales
tradicionales, así como raíces formales y funcionales de regiones y zonas del país, constituyen un testimonio de enorme valor cultural
I. Arquitectura monumental
Edificación modesta, sencilla y fundamentalmente nativa del medio rural. Corresponde a la imagen de poblados y comunidades de gran
atractivo turísticos del país; se le encuentra también en el entorno de zonas urbanas como transición entre ciudad y campo.
Testimonio de la cultura popular, conserva materiales, sistemas constructivos regionales de gran adecuación al medio, por lo que constituye
un patrimonio enorme y de vital importancia que debe ser protegido.
Por otra parte este tipo de análisis debe incluir el tamaño de los lotes, el número de locales del inmueble, la distribución y el uso de los espacios sistemas
constructivos, los materiales empleados, los detalles, techumbres y fachadas, además de la relación de todos los elementos con el medio natural como
el clima, a topografía, la orientación, entre otros, estos factores determinan en buena medida las características de lo edificado.
Lo anterior, establecerá las bases de la normatividad a la que deben ajustarse las intervenciones para el rescate o protección de la edificación
patrimonial, así como las características que deben tener la obra nueva para integrarse adecuadamente al conjunto.
Esta normatividad, nutrida por los elementos tipológicos analizados, asegurará la permanencia de elementos esenciales que deben mantenerse y
facilitar notablemente, la adecuada interpretación de los elementos para la realización de una edificación actual, moderna, de obra nueva vinculada al
conjunto.
Restauración.
Este proceso de acuerdo al estado de deterioro y característica debe incluir una o todas las actividades siguientes:
1a) Consolidar: se entiende por la acción de reestructurar o reparar la estructura original del inmueble, de manera que se pueda evitar el
desplome o la pérdida parcial o total de sus elementos.
2a) Liberación: retirar o quitar los agregados que afecten tanto la estabilidad del inmueble, como su integridad física y estética.
Cuando se tenga información histórica, grafica o escrita, donde se conozcan las características originales del inmueble, se recomienda la
integración de nuevos elementos con materiales similares del inmueble.
Reutilización.
Las adaptaciones de los edificios patrimoniales a nuevos usos, resulta conveniente cuando se
rescatan estos, dando una vida y asegurando su conservación.
El uso propuesto deberá ser compatible con la forma., tamaño y función original.
Los nuevos espacios o volúmenes arquitectónicos, deberán ser acordes a los materiales
originales, así como a la forma y el valor histórico.
Obra nueva
Esta intervención en áreas de edificación patrimonial y centros históricos, cobra importancia respecto a su relación formal y funcional con el entorno, no
deberá de agredir la imagen y la calidad del edificio que le rodea; debe adecuarse a las características del entorno tomando en cuenta: la altura,
parámetros, materiales, texturas, etc., sin que ello signifique que se copie la preexistencia, pues la obra nueva debe expresar su propio tiempo.
Normas de Intervención
Las intervenciones de restauración en bienes inmuebles con valor patrimonial catalogados por la Dirección de Sitios Patrimoniales y Monumentos de la
SEDUVI y/o el INBA y el INAH, deberán cumplir con las Especificaciones Generales de Restauración que determine la Dirección de Sitios Patrimoniales y
Monumentos de la SEDUVI y/o el INBA y el INAH.
Definición de Acciones según Niveles de Protección Para los efectos de estas normas se establecieron diferentes niveles de protección a inmuebles, que
permiten diferentes tipos de intervenciones:
Nivel de Protección 1
Inmuebles de valor arquitectónico relevante sin alterar, que puede tener o no algún tipo de alteraciones, cuyo valor individual y en el conjunto los hacen
susceptibles de un nivel de protección máximo y permiten establecer restricciones importantes a las acciones de transformación.
Nivel de Protección 2
Inmuebles de valor patrimonial arquitectónico relevante alterado, que tienen algún tipo de alteraciones, que pertenecen al período o forman parte del
conjunto y que por su estado de conservación son susceptibles de transformaciones importantes con algunas restricciones.
Nivel de Protección 3
Inmuebles de valor patrimonial ambiental, que pertenecen al período o forman parte del conjunto urbano y que por su estado de conservación y
localización son susceptibles de transformaciones importantes.
Situación Geográfica
Colinda al norte con los estados de Hidalgo y Puebla; al este y sur con el estado de Puebla; al
oeste con los estados de Puebla, México e Hidalgo.
Su extensión territorial es de 4 060.93 kilómetros cuadrados, lo que representa el 0.2 por ciento
del territorio nacional, siendo el estado de la Federación con menor superficie.
Ubicado en el Altiplano central mexicano a 2,200 metros sobre el nivel del mar, el
municipio de Natívitas se sitúa en un eje de coordenadas geográficas entre los 19
grados 14 minutos 00 segundos latitud norte y 98 grados 18 minutos 53 segundos
longitud oeste.
Localizado en el sur del estado, el municipio de Natívitas colinda al norte con los
municipios de San Damián Texóloc y Santa Ana Nopalucan; al sur colinda con el
estado de Puebla; al oriente se establecen linderos con los municipios de
Tetlatlahuca, Santa Apolonia Teacalco y Zacatelco, por último al poniente colinda
con el municipio de Tepetitla de Lardizábal.
SUPERFICIE
De acuerdo con la información geoestadística del Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática, el municipio de Natívitas comprende una superficie de
56.252 kilómetros cuadrados, lo que representa el 1.41 por ciento del total del
territorio estatal, el cual asciende a 3 987.943 kilómetros cuadrados.
El 99.2% de la superficie del estado presenta clima templado subhúmedo, el 0.6% presenta clima seco y
semiseco, localizado hacia la región este, el zrestante 0.2% presenta clima frío, localizado en la cumbre de La
Malinche.
La temperatura media anual es de 14°C, la temperatura máxima promedio es alrededor de 25°C y se presenta
en los meses de abril y mayo, la temperatura mínima promedio es de 1.5°C en el mes de enero. La
precipitación media estatal es de 720 mm anuales, las lluvias se presentan en verano en los meses de junio a
septiembre.
Vegetación
Por su ubicación geográfica, clima; el municipio prácticamente no presenta vegetación silvestre, la vegetación actual es de tipo secundaria, asociada a los
terrenos de cultivo, donde se observan árboles de sauce (Salix bonplandiana), tejocote (Crataegus pubescens), capulín (Prunus serotina), tepozán
(Buddleia cordata) y pirul (Schinus molle). En las calles, caminos vecinales y carreteras se encuentran árboles de fresno (Fraxinus uhdei), cedro blanco
(Cupressus benthamii), y especies introducidas como la casuarina, el eucalipto y el trueno. El único vestigio de vegetación silvestre, está representado
por la vegetación de galería que se localiza en la rivera del río Atoyac, misma que está constituida fundamentalmente por ailes (Alnus acuminata),
fresnos (Fraxinus uhdei) y sauces (Salix bonplandiana).
La agricultura que se practica en su mayoría es de temporal y el clima templado subhúmedo de la región favorece el desarrollo de diversos cultivos
como: maíz, haba, frijol, lechuga, espinaca, amaranto, alfalfa, ajo, cebolla y col, entre otros.
Los procesos de poblamiento son resultado de la dinámica demográfica que experimenta la comunidad. Por ello, en este apartado, se realiza un breve
examen de tal dinámica, mediante el análisis de las principales variables demográficas, como son la población total, la tasa de crecimiento, la de
natalidad y mortalidad que determinan el crecimiento natural de la población, así como la densidad de población.
De acuerdo con datos del II Conteo de Población y Vivienda, 2005. INEGI, la población del
POBLACIÓN POR SEXO 2005
municipio de Natívitas es de 21 863 habitantes, lo que representa el 2.0 por ciento de la
población total del estado que es de 1 068 207 habitantes. La pirámide de edades es un indicador CONCEPTO TOTAL HOMBRES MUJERES
que muestra el comportamiento de la población por edades. Ahora bien, la información sobre la
ESTATAL 1 068 207 517 477 550 730
población por edades, indica que el municipio tiene una población joven, es decir, que los grupos
MUNICIPAL 21 863 10 390 11 473
de menor edad son de mayor tamaño que los que le preceden.
La tasa de crecimiento media anual es un indicador que muestra la evolución de la población, relacionando el crecimiento natural con el social y su
conocimiento permite establecer estrategias demográficas en un espacio geográfico determinado.
DENSIDAD DE POBLACIÓN
Para el año del 2005, el municipio registró una densidad de 388.66 habitantes por kilómetro cuadrado. Lo que le ubica como uno de los municipios con
menor densidad de la población en el estado.
TASA DE NATALIDAD
La tasa de natalidad es un cociente resultante de la relación entre el número de niños nacidos vivos en el 2008, por cada 1 000 habitantes y la población
total del 2008. Este indicador muestra el comportamiento natural de la población y hoy nos permite conocer también el desarrollo de los procesos de
planificación familiar.
El estado de Tlaxcala es una de las entidades del país que han conformado una amplia y eficiente red carretera.
Esto significa que los municipios del estado cuenten con una importante infraestructura carretera, lo cual facilita el crecimiento de las economías locales,
y de los mercados regionales que conforman con localidades pertenecientes a los estados colindantes.
El municipio de Natívitas cuenta con una longitud carretera construida de 91.4 Kilómetros.
En el municipio a través de su infraestructura de parque vehicular se tienen registrados 100 vehículos de servicio público local de transporte de
pasajeros y 5 unidades de carga.
En cuanto a la infraestructura de comunicaciones existen en el municipio, por parte de TELECOM una oficina de telégrafos; otra instancia como la SCT
Tlaxcala cuenta con tres centros comunitarios digitales que dan servicio a dos localidades con servicio de acceso a internet, uso de equipo de cómputo,
así como asesoría al público en general y por último SEPOMEX cuenta con una administración, 4 agencias de correos, dos oficinas postales que estan
instaladas y dan servicio en instituciones públicas y una ventanilla mexpost.
En el año de 2009 el municipio de Natívitas contó con 14 fuentes de abastecimiento de agua potable integrado por 14 pozos profundos. Así también
operaron 5 737 tomas instaladas de energía eléctrica de las cuales dan servicio a 5 684 tomas residenciales, comerciales e industriales y 53 no
domiciliarias que comprende: alumbrado público, bombeo de aguas potables y negras, servicio temporal y bombeo para riego agrícola.
Monumentos Históricos
La zona está construida por cuatro pirámides o basamentos: pirámide de las flores, edificio de
la serpiente, la espiral y el basamento de los volcanes. La pirámide de las flores es la de
mayores dimensiones y la que presenta la secuencia cultural más completa: desde el período
formativo medio hasta la época colonial. Aportó el más alto índice y variedad de materiales:
más de 30 entierros infantiles, uno sólo de individuo adulto y ricas ofrendas y esculturas.
Esta construcción religiosa constituye sin duda, una de las más bellas del dentro del
municipio de Nativitas en el estado de Tlaxcala, por la riqueza de sus elementos
artísticos que la componen. En su portada tenemos el acceso al templo con arco de
medio punto moldurado, coronado por una ventana coral con arco lobulado y, éste, a
su vez, por frontón curvo roto; la torre luce arcos de medio punto, flanqueados por
pilastras molduradas.
El interior conserva piso de piedra rosa y negra con pintura crema en muros y
vivos azul y café, además la cúpula tiene una forma ochavada y torre con tres
cuerpos con capulín. El ancho de sus muros es de 1.20 mts., la cubierta es de
piedra y su forma es abovedada (bóveda lunetos); además cuenta con otros
elementos como una cruz atrial, retablo, y ciprés, y una pila de bautismal.
Este templo fue construido durante el siglo XIX. Su fachada principal es de aplanado y
mosaico, los muros son de piedra y tienen un espesor de 1.20 mts., la cubierta es de piedra y
tiene una forma abovedada, lunetos. La fachada está enmarcada con dos torres de tres
cuerpos, rematadas por capulín, portada forjada en tabique y acabada en mosaico y rodapié
de azulejo; cúpula ochavada y dorados que corresponden a 1967.
Santa Águeda tiene dos casas del hacendado; la primera, de principios del siglo XIX y, la
segunda, de finales del mismo siglo, construida en dos niveles con muros de piedra y ladrillo, en
bello estilo Porfiriano, lo que nos habla de la prosperidad que alcanzó. En su interior, conserva
decorados pintados al temple en estilo Art Nouveau, combinados con emplomados y otros
decorados de estilo afrancesado, clásicos del Porfiriato. Los lugares con los que cuentan son:
troje, machero, corrales, establo, capilla, calpanerías y casa del hacendado; la principal
producción de la hacienda era agrícola y ganadera.
Hasta hace poco, la hacienda se había convertido en un club privado, provisto de modernas instalaciones para el recreo y el descanso, por lo que su
acceso es restringido.
El templo se fundó a raíz de la aparición del Arcángel Miguel al indígena Diego Lázaro de San
Francisco, los días 25 de abril, 8 de mayo y 13 de noviembre de 1631. Este mismo año se
construyó una capilla sobre el manantial, en el año de 1712 el obispo de Puebla, Pedro
Nogales, mandó levantar una segunda capilla, que todavía permanece.
Hacienda Sevilla
Situada a 14 Km al noreste de la ciudad de Sevilla, España. La propiedad tiene una superficie de 23 hectáreas, de las cuales 17 hectáreas son de olivos
que producen aceitunas de mesa (variedad Manzanilla verde). El terreno con algunos desniveles más o menos importantes La casa ha sido construida
sobre una de las partes más altas del terreno, lo que le proporciona una vista espectacular del entorno inmediato y del lejano.
Es una construcción reciente ya que ha sido terminada en mayo de 1998. Todos los materiales que se han utilizado y todos los equipamientos realizados
son de primera calidad. Todo ha sido concebido hasta en el menor detalle.
La casa principal
La casa del guarda
Las construcciones exteriores (terrazas, piscina, etc.)
I. Planta baja
II. Planta primera
III. Planta semisótano
IV. Planta cubierta
Las dos casas constituyen un total de 68 estancias llamadas “cerradas” (4 paredes y 1 techo) y de 6 espacios “semi-cerrados” (3 paredes y un techo), es
decir, 74 en total.
La casa principal está constituida por 40 estancias interiores principales, es decir, aquellas donde se puede llevar a cabo una actividad específica como
recibir (el patio interior, el salón, etc), cocinar (las 2 cocinas), dormir (las 8 habitaciones), asearse (los 8 cuartos de baño), ejercitarse (el gimnasio), etc.
CUADRO DE ÁREAS
PISCINA Y CONSTRUCCIONES EXTERIORES
PLANTA BAJA
Almacenes
Almacén terraza 2.81
Almacén piscina 10.58
TOTAL 13.39
Estancias técnicas
Kiosco barbacoa 4.78
TOTAL 4.78
Pasillos y distribuidores
Pasillo terraza-piscina 75.18
Pasillo almacén piscina 25.5
Pasillo exterior A 48.31
Pasillo exterior B 47.69
TOTAL 196.68
Escaleras exteriores
Salón-jardín 31.35
Jardín - terraza nivel semisótano 8.75
Terraza nivel semisótano-pasillo A 10.01
TOTAL 50.11
Terrazas
Terraza nivel semisótano 367.64
Terraza piscina 244.7
TOTAL 612.34
Sala de máquinas
Bombonas de propano 4.41
Maquinaria aire acond. 22.3
Plazas de aparcamiento 92.78
Entrada principal exterior 33.01
Sala depuradora 9
TOTAL 152.5
Jardinera
Escalera salón-jardín 9.88
TOTAL 9.88
Piscina
Piscina 154.45
TOTAL 154.45
Estancias técnicas
Cocina 17.95
Gimnasio 17.43
Aseo 4.60
TOTAL 39.98
Almacenes
Almacén grande 54.06
Bodega 13.79
Almacén 8.52
Armario escalera 1.94
TOTAL 78.31
Sala de máquinas
Sala de máquinas 22.43
TOTAL 22.43
Pasillos y distribuidores
Pasillo semisótano 18.2
Distribuidor 4.03
TOTAL 22.23
Dormitorios Invitados
Dormitorios Invitados 6 18.35
Dormitorios Invitados 7 18.37
Dormitorios Invitados 8 18.37
TOTAL 55.09
Estancias técnicas
Despensa 6.30
Lavandería 12.00
Ofice 15.15
Baño invitado 6 5.87
Baño invitado 7 5.87
Baño invitado 8 5.87
Aseo despacho 3.37
Aseo 1 4.71
Aseo 2 5.75
TOTAL 64.89
Pasillos y distribuidores
Distribuidor zona servicio 10.00
Pasillo vestíbulo-cocina 7.90
Vestíbulo entrada casa 18.53
Distribuidor despacho 3.63
TOTAL 40.06
Almacenes
Vestidor invitados 7.81
Armario despacho 1.67
TOTAL 9.48
Escaleras
Vestíbulo - Planta Nv.1 15.10
Despacho - Planta semisótano 7.65
Servico- Sala de máquinas 5.70
Servicio - Pasillo semisótano 5.70
TOTAL 34.15
Balconeras
Balconera salón 3.06
Balconera bibiloteca 2.04
Balconera comedor 1.02
Balconera despacho 1.02
Balconera dormitorio 6 1.02
Balconera dormitorio 7 1.02
Balconera dormitorio 8 1.02
TOTAL 10.2
Dormitorios
Dormitorio 1 28.22
Despacho-biblioteca 25.23
Dormitorio 2 27.70
Dormitorio 3 26.70
Dormitorio 4 28.77
Dormitorio 5 15.45
TOTAL 152.07
Estancias técnicas
Baño 1 11.97
Baño 2 11.46
Baño 3 13.68
Baño 4 12.29
Baño 5 6.70
Vestidor 1 6.40
Vestidor 2 6.37
Vestidor 3 5.60
Vestidor 4 6.16
Vestidor 5 6.29
Subtotal 30.82
TOTAL 86.92
Pasillos y distribuidores
Distribuidor sala máquinas 3.80
Pasillo distribuidor 109.16
TOTAL 112.96
Escalera
Terraza A - Planta Cubierta 5.83
TOTAL 5.83
Sala de máquinas
Sala de máquinas 9.85
TOTAL 9.85
Terrazas
Terraza A 59.86
Terraza B 53.19
Terraza C 15.08
TOTAL 128.13
Balconeras
Balconera dormitorio 1 1.02
Balconera dormitorio 2 2.04
Balconera dormitorio 3 1.02
Balconera dormitorio 4 1.02
TOTAL 5.10
CUADRO DE ÁREAS
PLANTA CUBIERTA
Mirador 6.50
Pasillo 86.19
Hotel Marriot
El Hotel Costa Rica Marriott, es una hermosa hacienda colonial de exclusiva arquitectura y sus elegantes
antigüedades, ubicada en una plantación de café de 12 hectáreas, entre el aeropuerto y el centro de la
capital. El Aeropuerto Internacional de San José está a 5 km del establecimiento. Los jugadores de golf
pueden practicar en el Campo de Golf Valle de Sol, a 10 km.
El Hotel Costa Rica Marriott de San José (Costa Rica) fue diseñado por Zürcher Arquitectos, en colaboración
de Spillis Candela y Arquitectos Asociados en 1994. Este hotel tiene como concepto evocar los tiempos de
las antiguas haciendas coloniales, Para ello hicieron un estudio de las proporciones y detalles en las
construcciones coloniales aún existentes.
Ubicación del Hotel
Las fachadas son de color amarillo y están compuestas de: pórticos con
arquerías, torres (que recuerdan antiguos campanarios), patios internos con
fuentes a manera de claustros, pasillos con vigas de madera, techumbres a dos
aguas cubiertas con teja, El uso de la madera es predominante tanto en
puertas, cancelería, muebles, entre otros más.
Vista Panorámica
Restaurante
Gimnasio
El hotel es un antiguo palacio que ha sido reacondicionado para ofrecerle la más alta calidad
en servicio, lujo y goce estético. Se encuentra muy cerca de la famosa plaza de toros Jorge
"Ranchero" Aguilar, una de las más bellas del país, la cual está incrustada al costado de un
antiguo y bello monasterio franciscano.
Además, la ciudad ofrece una rica muestra del acervo cultural de la arquitectura colonial, con
muestras de arte barroco, calles de una pulcritud abrumadora, casas coloridas, todo rodeado
de hermosos bosques.
Posteriormente, se construyeron 17 habitaciones más, una suite, dos locales comerciales que se
Fachada Principal
integraron al estilo colonial de la época y un patio con influencia de la arquitectura del siglo XVI.
Recepción y Lobby
Desayunador
Áreas
Zona Elementos Mínimos Requeridos Mobiliario
(m2)
Plaza de acceso 125.00 Sin mobiliario
Estacionamiento público 1,795.00 55 cajones grandes
Estacionamiento administración 122.00 9 cajones
Patio de maniobras 70.00 Sin mobiliario
Exteriores
Jardines 3,500.00 Bancas, jardineras, fuente
Canchas deportivas 934.00 Sin mobiliario
Zona de albercas 2,085.00 Camastros, mesas para exteriores, mesas de ping pong, bar palapa
Subtotal 8,631.00
Áreas
Zona Elementos Mínimos Requeridos Mobiliario
(m2)
Sanitarios Públicos 32.00 Escusado, mingitorios, lavabos
Cocina de Restaurant 112.4 Sin especificar
Bodega de blancos (2 ó 3) 6.80 Mueble con repisas
Bodega de aseo (2 ó 3) 6.80 Estantes
Servicios Cisternas, bombas, tanque estacionario de gas LP, aire
Generales Cuarto de maquinas 165.00 acondicionado, tratamiento de agua residual y pluviales,
subestación eléctrica, acometidas, centro de cargas
Caja de seguridad 15.00 Sin especificar
Subtotal 338.00
Exteriores 8,631.00
Construcción 3,363.50
Total 11,994.50
Habitaciones
Edificio Principal
Spa y Gimnasio
Canchas Deportivas
Alberca
Cuarto de Maquinas
Estacionamiento
Primer Propuesta
Esta propuesta resulto tener deficiencias en de funcionamiento, los remates y visuales, por lo que evoluciono con el propósito de encontrar un esquema
que resolviera no solo los requerimientos, sino también ofrecer una mayor relación entre el conjunto y los espacios entre sí.
Las tres nuevas construcciones albergan las habitaciones, administración y el spa, uno de estos edificios es la capilla que mantiene su función religiosa y
el casco en la cual mantengo lo servicios generales. El área deportiva (alberca y canchas) se ubican al frente del conjunto.
Se propone el acceso principal por la carretera de Santa Águeda – Galeana acompañado por el estacionamiento.
Esquema de distribución
Habitaciones
Edificio Principal
Spa y Gimnasio
Administración
Alberca
Cuarto de Maquinas
Estacionamiento
Planta 2ª Propuesta
HOTEL HACIENDA LOS REYES. NATIVITAS, TLAXCALA 70
PROYECTO CONCEPTUAL… INTENCIONES Y CONCEPTO INICIAL
Esquemas espaciales, croquis y primera propuesta arquitectónica de habitaciones
Habitación Doble Planta Habitación Cuádruple Junior Suite (Propuesta 1) Junior Suite(Propuesta 2)
Fachada Noroeste
Fachada Suroeste
La cimentación propuesta por medio de zapata corrida y contratrabes de concertó armado en la perimétrica del Cuerpo B de Habitaciones, la cual tiene
dos secciones en muros la zapata es de 0.80m y la contratrabe es de 0.20m, en las columnas del pasillo la zapata es de 1.20m y la contratrabe es de
0.55m, las escaleras y muros centrales están soportados por trabes de liga de 0.20m.
Estructura
Se proponen columnas de concreto armado en los pasillos, los muros son de block doble hueco cerámico con castillos ahogados; en ambos niveles se
emplea viga semi previ y bovedilla de poliestireno, con capa de compresión como sistema de entrepiso.
El abastecimiento de agua potable será a través de la toma de red municipal en la vialidad de servicio, almacenándose en una cisterna en el cuarto de
maquinas, el cual es enviada a otra cisterna en el Cuerpo B de Habitaciones, y llevada a los tanques elevados en su respectiva azotea por medio de
motobombas.
La tubería empleada para la instalación será de cobre. Para el suministro de agua caliente se instalarán calentadores soleres cerca de los tinacos.
Instalación Sanitaria.
Las bajadas de aguas negras y pluviales se harán por los ductos verticales situados en el interior de las habitaciones. Existirán registros a cada 10 metros
y en los cambios de dirección, y la salida a la red de alcantarillado será por el estacionamiento. La tubería que se empleara es de P.V.C. sanitario.
Instalación Eléctrica.
La alimentación se hará por una acometida suministrada por la Comisión Federal de Electricidad por la vialidad de servicio y canalizada de manera
subterránea en tubería de concreto. El equipo de medición estará ubicado en el cuarto de maquinas. Al tablero ubicado en el cuarto de limpieza.
La iluminación en los pasillos y habitaciones será por medio de salidas centrales y arbotantes, con contactos necesarios para cada aparato eléctrico que
lo requiera.
A lo largo de este trabajo de investigación, análisis y diseño, se llegó a una propuesta arquitectónica, capaz de satisfacer las necesidades y
requerimientos de los usuarios y aportar una propuesta propositiva que responda a las condiciones climáticas, de orientación y vistas; de igual manera
se integra y busca un dialogar con el contexto inmediato de las preexistencias (capilla y el casco de la haciendo), a través del lenguaje, la escala, sistemas
estructurales y materiales de construcción.
Durante el proceso de diseño, se tomaron en cuenta elementos que evocan las haciendas de la época porfiriana, que si bien no son sus funciones
originales trato de generar una reelaboración de sus usos; como ejemplos el edificio principal cuenta una doble función, la primera como el casco es de
administrar el conjunto con espacios como el lobby, la recepción y el vestíbulo; por otra parte su función se compara la casa grande en las que
encontramos la cocina y el comedor dentro del restaurante, los salones en el canta bar y la sala de juegos. Se cuenta con una calpanería que su
definición indica un lugar de caseríos o conjunto de viviendas, estas las podemos relacionar directamente con las habitaciones del hotel.
El esquema compositivo toma como espacio central el casco de la hacienda, en el cual se desarrollan las actividades o zona de servicio; la capilla, la
alberca, el spa y las canchas deportivas las actividades recreativas o zona pública y las habitaciones consideradas la zona privada del conjunto; este
esquema se enriquece con la vegetación característica de la región.
Derivado de la investigación, se tomó la decisión que el cuerpo de habitaciones y el spa que son los edificios más relacionado con el casco (preexistencia)
se reelaborará y emplearon elementos de la fachada como la relación de vano – macizo, el manejo de rodapié y los materiales como el concreto y el
tabique, que en este caso fue sustituido por block doble hueco.
Este proyecto cumple de manera satisfactoria de habitación y recreación de los usuarios, que fortalecerá el turismo nacional e extranjero de la zona y
esto poder propiciar la generación de una ruta de haciendas.
Este trabajo me deja un amplio margen de conocimientos en diversas áreas del quehacer arquitectónico, y me llena de satisfacción el poder concluir un
una etapa de formativa, aprendizaje y dedicación al estudio, brindándome enseñanzas y experiencias que me llevaré a la vida profesional.
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