Tema: Herederos de la promesas de Dios.
Texto: Pablo hablando a los gálatas dice: en Ga. 3:29: Y si vosotros sois de
Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.
Palabras clave: Herederos, Promesas, Fe.
Texto de introducción: 1P. 1:3-4 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una
esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una
herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos
para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para
alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo
postrero.
Para quien son las promesas de Dios. Hechos 2:39 Porque para
vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos;
para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
I.- Abraham recibió las promesas de la fe. Stg 2:23: Y se cumplió la
Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue
llamado amigo de Dios.
Dos tipos de bendición
1. Personal: Gn.12 1: 1-2 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu
tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te
mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y
engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te
bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré;
2. Que abarca toda la humanidad: y serán benditas en ti todas las
familias de la tierra.
Podemos notar que aquí aun era Abram, que significa; Gran padre
pero en Gn 17:5 Dios le dice: Y no se llamará más tu nombre Abram,
sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de
muchedumbre de gentes.
Ap. 2:17: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al
que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita
blanca, y en la PIEDRECITA escrito un nombre nuevo, el cual ninguno
conoce sino aquel que lo recibe.
Dios te ha cambiado el nombre. Ya no se te dirá; eres un bueno para
nada, un burro, un inútil, etc.
II.- Las promesas se cumplen en Jesús.
Ga.4:4 -5 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su
Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que
estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Nosotros éramos esclavos, no teníamos las promesas, No éramos pueblo
de Dios.
Ef. 2:12 en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía
de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en
el mundo.
III.- Cristo nos rescato de la esclavitud de la muerte y del pecado
1 Jn. 3:8: el que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca
desde el principio. Para esto apareció el hijo de Dios, para deshacer las
obras del diablo.
Ef. 2:1-3 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en
vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo,
siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la
potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de
desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro
tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne
y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás.
IV.-El proceso de dejar de ser esclavos.
a) Una mentalidad de esclavo
Ef. 4:17 esto, pues, digo y requiero en el señor: que ya no andéis como
los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente.
Ef4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Col.1:21 y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y
enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha
reconciliado
Col.2:18 nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a
los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado
por su propia mente carnal.
b) Lo más importante en este proceso es estar consciente del proceso y de
que es una lucha espiritual y que solo con las ramas espirituales de Dios
lograremos vencer.
1 P 2:11: amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os
abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.
Ef. 6:11-12 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar
firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha
contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes.
c) Pablo compara a un niño con un esclavo
Cuando dejemos las envidias, los chismes, las divisiones y nos sujetemos a la
palabra de Dios seremos considerados maduros.
1 Co 13:11: cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño,
juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ga 4:1-3 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en
nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo
tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también
nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los
rudimentos del mundo.
Describir las características de un niño: a veces un niño es berrinchudo,
enfermizo, dependiente, malcriado, desobediente, peleonero, egoísta.
1P 2:10: vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois
pueblo de dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero
ahora habéis alcanzado misericordia.
Conclusión:
Creciendo en el Señor.
Lc. 2:40 y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia
de Dios era sobre él.
Lc. 2:52 y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y
los hombres.
Arrebatando la bendición: Mt. 11:12: desde los días de Juan el bautista
hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan
Tres enemigos muy fuertes a los que hay que vencer
El mundo.
El yo, El viejo hombre, la carne.
Satanás.
Is. 54: 2-3 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones
sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu
descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.
Is. 54: 15-17. Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti
conspirare, delante de ti caerá. He aquí que yo hice al herrero que sopla las
ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al
destruidor para destruir. Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y
condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia
de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.