Experimento de Cavendish
El instrumento construido por Cavendish consistía en una balanza de torsión con
una vara horizontal de seis pies de longitud en cuyos extremos se encontraban dos
esferas metálicas. Esta vara colgaba suspendida de un largo hilo. Cerca de las esferas
Cavendish dispuso dos esferas de plomo de unos 175 kg cuya acción gravitatoria
debía atraer las masas de la balanza produciendo un pequeño giro sobre esta. Para
impedir perturbaciones causadas por corrientes de aire, Cavendish emplazó su
balanza en una habitación a prueba de viento y midió la pequeña torsión de la
balanza utilizando un telescopio.
A partir de las fuerzas de torsión en el hilo y las masas de las esferas Cavendish fue
capaz de calcular el valor de la constante de gravitación universal. Dado que la
fuerza de la gravedad de la Tierra sobre cualquier objeto en su superficie puede ser
medida directamente, la medida de la constante de gravitación permitió determinar
la masa de la Tierra por primera vez. Igualmente fue posible determinar las masas
del Sol, la Luna y los diferentes cuerpos del Sistema Solar.