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Costumbres Gastronómicas de los Incas

El documento describe las costumbres alimenticias y técnicas culinarias de los incas. Detalla los alimentos básicos como el maíz y la papa, y cómo se preparaban y consumían. También explica cómo era la mesa y la forma de sentarse a comer del pueblo inca.

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Costumbres Gastronómicas de los Incas

El documento describe las costumbres alimenticias y técnicas culinarias de los incas. Detalla los alimentos básicos como el maíz y la papa, y cómo se preparaban y consumían. También explica cómo era la mesa y la forma de sentarse a comer del pueblo inca.

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A s i g n at
As atuu r a: Hi
Hiss t o r i a del
d el Per
Perúú

Lectura: Costumbres
ostum bres gagastron
stronómicas
ómicas
[de los Incas]

Fuente: Oli vas Weston, Rosario. (2020


(2020).
). La cocina de los inc as.
as. Universi dad San Martín de
Porres. [pp. 33-54]

Docente Responsable: Ernesto A. Pajares Rivera

Este material
material de
de apoyo
apoyo a
académico
cadémico se hace
hace
para uso exclusivo de los estudiantes de la
Universidad
Universi dad de Le Cordon Bleu y en
concordancia
concordan cia con lo dispuesto por la
legislación sobre los derechos de autor:

Decreto Legislativo
Legislativo 822.
822.
Rosario Olivas Weston

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Costumbres gastronómicas y técnicas culinarias

LIMA 2O2O

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W FONDO FACULTAD pE CITNCnS DE LA


uNvERsto^Dot

snN uelrÍN DE PoRRES EDITORIAL CorvtuN rcncróN, TuRr sMo y PslcorocÍn


arrnas y vestidos paru

su hrjo fue mandar a


:ededor de Cusco (cf II. CO STIJMBRES GASTRO}.{ÓTT,TICAS

;. ) anota los tipos de


s rusticos, de asientos, La comida cotidiana del pueblo
,ra las minas, costales,
rl de Estete (rf.[1535] El pan de la población era elmaiz. Había varias maneras de prepararlo,
1 de vasos para beber cuando se cocinaba en agua y servía caliente se llamaba mote. Algunas
s para los vestidos de veces 1o comían tostado, elmaíz de Lucanas (Ayacucho) era muy apreciado
:. desde las lagartrjas e por los españoles porque tenía mejor sabor que los garbanzos tostados.
Otro modo era moler elmaiz y hacer unas tortillas que se ponían al fuego,
le llamaban tanta. También hacian unos bollos redondos de harina de
329 y ss.) describe 1o maiz, conocida con el nombre de zancu. Cuando eramaíz fresco molido
: del Cusco había más se llamaba huminta. El maiz también se empleaba para elaborar la azua
o familias reales y de (chicha), una bebida fermentada que se consumía todos los días.
)s. tributos de la gente
que se traían de todos En zonas donde no crece el maiz, el alimento básico de todos los días
'dar más de mil pájaros era la quinua en guiso (¡tesque) y la papa, que podía ser hervida, asada,
:olores. También otros en guiso (locro) y seca, como papo secq y también de chuño (cf. Acosta,
te de gueffa, y los que [590] 1940:170 y ss.).
as.
El pueblo inca acostumbraba dormir temprano y madrugar para iniciar
sus labores. Tanto el pueblo como los señores realizaban dos comidas
(mikhuy) al dia. La principal era la de la mañana, denominada paqarin
llaqwoy o paqarin mikhuy, o simplemente llaqwa. Se llevaba a cabo entre
las ocho y las nueve de la mañana. La comida de la noche o tuta mikhuy
era más liviana; se hacía una o dos horas antes de la puesta del Sol, entre
las cuatro y las cinco de la tarde (cf. González Holguín, [1608] 1989: 208
y ss.; Garcilaso, [1609] 1991 : 328; Cobo, [1653] 1956, [Link]: 245).

La mesa de la gente del pueblo era el suelo, sin nada encima, y el modo
como tenían de sentarse era el siguiente (Cobo, U6531 1956,[Link]):

33

Rosario Olivas Weston


Doblan las piernas cuanto pueden juntos los pies y las rodillas tan
levantadas, que las vienen así a juntar con la boca, y tirando la camiseta

para abajo hasta los pies, vienen a meter en ella todo el cuerpo, si no es
la cabeza; y como las piernas afirman y estriban en la camiseta, queda
muy tirante; y ellos así sentados están con tanto descanso, que suelen
perseverar un día entero sin levantarse de un lugar

Las mujeres comían al mismo tiempo que los maridos, pero nuncajunto
a ellos sino a sus espaldas (Cobo [1653] 1956,[Link]):

Vuelto el rostro al contrario, de modo que venían a caer espaldas con


espaldas; y allí tenía los potajes en sus ollas y los servía al marido,
le daba de beber cuando lo pedía, comiendo ella juntamente; desta
manera se sentaban y comían en sus casas y en los banquetes públicos
del pueblo.

¿Cómo era la comida del pueblo? Garcilaso ([ 1 608] I 99 1 , t. I: 328) dice que
"en toda cosatenían escasezpero no necesidad". Luis de Monzón ([1586] 1965:
232) agrega que "comen muchas yerbas, que ellos llaman ylryos cocidas y
crudas y así mismo comen las ovas de los ríos falgas] cocidos con ají".

Pocas veces comían came; solo lo hacían en sus banquetes o fiestas y


más consumían carne seca que fresca, aunque fueran criadores de aves,
les sobrara ganado de toda especie o estuvieran muy débiles (c/ Polo
de Ondegardo, [1571] 1916-1917: 165 y ss.; Cobo, [1653] 1956, t. II:
121). Parece ser que esta regla no regía para quienes realizaban alguna
faena comunal. Betanzos (c/ [1555] 1968, t. III: 275) señala que a los 50
mil trabajadores que durante veinte años trabajaron con sus respectivas
familias en la construcción del Cusco se les repartiópara su sustento maiz,
carne y pescado seco cada cuatro días'.

8. La dieta escasa en carnes es algo normal en muchas culturas de la antigüedad y también constituye
la tendencia de un buen número de personas de la sociedad moderna, que llevan una alimentación
cotidiana compuesta principalmente de cereales, legumbres, tubérculos, algas y hierbas; con escaso
consumo de carnes. En la actualidad existe una enorme cantidad de publicaciones acerca el valor
nutritivo de las plantas nativas del Perú. Es una buena oportunidad para destacar los estudios y la
infatigable labor de difusión que sobre este tema han realizado los investigadores Santiago Antúnez
de Mayolo, Fernando Cabieses, Ramón Ferreyra, Ciro Hurtado y Eduardo Estrella.

34

La cocina de los incas

-,
i ,'t)Lii llas tan En cuanto al consumo de sal -kachi en quechua y jayu en aimara-,
' -,'' -i'-, ,ir-l CCtllliSgtA
Bernabé Cobo (cf. [1653] 1956,t.I: 113) señala que, a pesar de que los
: -.t€ipO, Si nO eS indios usaban la sal para provocarse las ganas de beber, no siempre la
-; . "¡t?tiseta, qlleda empleaban en sus guisos y potajes. Tenían la costumbre de poner un terrón
- -i,..'rlio. clue sttelen de sal junto al plato y de cuando en cuando lo lamían, dando sabor al
paladar y no a la preparación. Cuando muchos indios comían juntos y no
había más que un terrón para todos, este era pasado de mano en mano y los
: ,Jo s. pero nunca junto comensales lo lamían uno tras otro.
ll5 r:
Nunca bebían agua pura sino solo chicha y siempre después de comer
- -,ri,' ¿-spaldas con o entre las comidas. No había mayor tormento para los indios que ser
i i .' i^,.'i ct al lllat"ido, obligados a beber agua. Además de la chicha de maí2, hacian chicha de
'
., [Link] e,' deStA quinua, de ocas, de molle y de yrca. Asimismo, en Tucumán elaboraban
- -,;,: -; iietes ptiblicos chicha de algarrobas y en Chile de fresas (cf. Cobo [ 1653] 1956, t. I: 2I).

Para provocarse las ganas de beber, los indios consumían una pequeña
. .+91. t. I: 328) dice que cantidad de comida o un poco de sal y ají. En el Vocabulario de Diego
i \ f t-,nzón ([1586] 1965: González Holguín (c/ [1608]1989: 208 y ss.) encontramos tres términos
,::an 1?/1'O.§ COCidaS y al respecto: chissi llakhuay lch'isi llaqway, según la escritura actual del
.-,,--,J,Cos con ají" . quechua], "breve comida para beber que se realiza en la tarde"; ayunay
llakhuay layunay llaqwayl,la colación que es un bocado para beber"; y
i ssnquetes o flestas y llakhuani lllaqwayf, "comer agí y sal por apetite de beuer".
::: cnadores de aves,
:. *\ ,Jébiles (rf Polo Antes de la llegada de los españoles a estas tierras, la dieta del poblador
,,,-,.
-1653] 1956, t. II: andino tenia a su disposición una mayor variedad de alimentos que la de
'i:isseñala
reabzaban alguna
que a los 50
los europeos porque existía la costumbre de que cada nación o provincia
tuvieratierras de cultivo en distintos pisos ecológicos. Laabruptageografia
,: ; Jrl SuS respectivas de los Andes así 1o permite y es algo que solo es posible comprender
:;:r Su SUStentO maí2, recorriendo transversalmente algun país andino,.

Además, las tierras que poseían los pueblos andinos en distintos pisos
ecológicos podían ubicarse a cientos de kilómetros de distancia. Por
: -- -:l \ ¡ambién constituye ejemplo, la gente de Puno -donde abundaban las papas, la quinua y el
*-: -:.. ;n una alimentación
.

: - : : -:a ]nas acefca el ValOf


':.-: *:-l:,-ar los estudios y la
^

: - -:r - ri. Santia_qo Antúnez


_- 9. En cualquiera de los países andinos, las personas pueden ascender, en un solo día de caminata,
-* - :-.:::ila. a buen paso, desde un crálido valle hasta la gélida puna.

3s

Rosario Olivas Weston

ganado- complementaba su dieta con el maiz' el aji y las


frutas que se
cultivaban en los valles templados de Moquegua y samegua
(c/ Garcilaso
Garci Diez de San Miguel
tl6091 l99l: 416;Cobo [16]31D56,t' II: 111;
[1s67] 1964: 50).

Las comidas de 1a vida cotidiana eran intemrmpidas con


muy frecuentes
ayunos rituales, durante los cuales no se podía comer sal'
ají' carne ni
se otganízaban
chicha. Además, cada mes se celebraba una fiesta, en la cual
banquetes públicos en los que participaban toda la
población, los curacas
y la nobleza inca. Se consumía carne y bebía chicha hasta emborracharse'
A veces estas fiestas se prolongaban todo el mes'
que se llevaban
También habían fiestas con sus respectivos banquetes
a cabo en ocasiones especiales como la celebración de una
victoria o en
situaciones importantes para la familia o el grupo social: el
primer corte
el paso de
de pelo de los niños, la primera menstruación de las mujeres,
niireza la juventud de los varones, el matrimonio y el fallecimiento
de
la
algún miembro de la familia.

La comida cotidiana de los señores


A1 igual que el pueblo, los señores incas realizaban dos
comidas al día
y en ellismo horario. La comida principal era entre las ocho y las nueve
y las cinco de
áe la mañan a; y lasegunda, la más liviana, entre las cuatro
la tarde.

Fray Martín de MuÚa (t15901 1922:109) anota:

y codicia y apetito buscan por todos


No procuraban lo que la saciedad la tierraproducía sin sermaltratada
los elementos, más solamente lo que
con el hieruo, y así cargaban stts mesas de manjares y de
aquíviene que
entreellosnohabíanmalesnidiversidaddeenfermedadesmásaún
tenían perpetuamente salud y morían muy vieios'

Guaman Poma de Ayala (1980: 306) registra que en el


incanato los
señores consumían alimentos especiales:

La cocina de los incas

Comía escogido mays, el capya utco sara y papas mauay [pop,


i ,:-.i gua (c"f. Garcilaso tempranaJ, chaucha [papa pequeñal y carnero filamaJ, llamado cuyro
: Dre z de San Miguel [blanco/ y comía chiche [pescaditos pequeñosJ, conejo [cuyesJ blancos
y mucha fruta, patos y chicha muy suaui [suaveJ que maduraba un mes
que le llaman yomor aca. Y comía otras cosos que no tocaua los indios,
muerte.
l"s con muy frecuentes so pena de la
):ner sal. ají, carne ni
la cual se organizaban Muúa (cf ll590l 1922: 174) señala que cuando el Inca estaba en la
p..b1ación. los curacas ciudad del Cusco, los chasquis le llevaban el pescado "vivo y bullendo"
i ilasta emborracharse. desde Chala,localidad ubicada en la costa del actual departamento de
Arequipa. Joseph de Acosta (cf. ll590l1985: 302) indica que el pescado
fresco del mar, que se obtenía a cien leguas del Cusco, llegaba en dos días
r;3tes que se llevaban o un poco más. Los indios de Chucuito también le llevaban pescado del
: ce una victoria o en Titicaca en dos días de viaje y cuando la primera quinua estaba madura,
S,--,.-ia}: el primer corte cien indios, que cantaban durante el trayecto, lahacian llegar hasta el
is muleres, el paso de Cusco desde Chucuito (cf. GarciDiez de San Miguel, [1567] 1964:39).
r '',. el tallecimiento de
Garcilaso (1608) dice que en la casa del Inca la comida era abundante
porque se guisaba para todos los parientes que deseaban comer con el señor
y para los numerosos criados. El mayor gasto era de carne, en especial de
aves, porque de esta casa se repartiapara todos los miembros de la nobleza
residentes en el Cusco o donde fuera que estuviera el Inca. El maíz se
Ii: durs comidas al día destinaba principalmente a la alimentación de los criados.
'i ,as ocho y las nueve
s ; Llatro )' las cinco de Según Garcilaso, la chicha que se consumía en la casa del Inca era
tanta que casi "no habiacuenta ni medida" de ella. Si bien los nobles incas
no bebían mientras comían, "después de la comida se vengaban, porque
tomaban hasta la noche", añade. Además, el principal favor que el Inca
hacia a todos los que acudían a su casa o a quienes le traían mensajes
t., , -;n pot' todos de paz o de guerra -fueran curacas o no- era darles de beber. Por eso era
increíble 1o que se gastaba de chicha (cf. Garcllaso [1609] l99l 328 y ss.).
-
;,, ; _i-;r',ncrltratada
-;-* -;,;iií yiene que
"'' , . -;-[Link]-i ntáS Aún Para invitar a comer a los curacas y a la gente importante, el Inca se
sentaba en una tiana (tiyana) o pequeño banco de madera y como mantel
extendía una manta (cf. Cobo, [1653] 1956, [Link]: 245). El Inca comía con
l*3 en el incanato los gran aparato y música, era servido por veinte ñustas, llamadas huayruella,
y cuatrocientos hijos de señores (cf.}l4txia, [1590] 1922:109 y ss.).

3l

Rosario Olivas Weston

Cuando el señor se sentaba a comer:

Salía un tucuyricuc ques maestre-sala, con cincuenta paies hiios de grandes


y iba a la cocina secreta y en platos o chuas de porcelana, ques cierto
género de tierra, subían los manjares a la mesa, y después quél hacía la
salva a todos ellos y los servía al Inga, pero después de puestos en la mesa
era mesa poco más de un palmo
no se tocaban con la mano de nadie; la
del suelo; el que hacía de maestre sala estaba siempre de rodillas; los que
traían los manjares, en llegando, hacían una inclinación con la cabeza y
después incaban las rodillas y así estaban hasta que se acababa la comida,
no tenían necesidad estos incas de trinchantes, porque cuando se guisaba
el manjar lo picaban tanto y lo hacían tan menudo que ni aún el cuchillo
que ellos usaban no hacía el oficio en la mesa. I{o comían con el inca nadie
sino era su hijo o sus hijos cuando estaban en la corte con él; vevían vino
hecho con maí2, y el copero era uno de los orejones muy principal que ya
he nombrado atrás; y este que tiene este oficio se llama incoxanaimaxi;
ques lo mismo que copero. (Murua,ll590] 1922: 115)

Pedro Pizarco (U545] 1968, t. I: 483), hermano de Francisco, cuenta que


durante el tiempo en que el Inca Atahualpa estuvo cautivo en Cajamarca
solo le servían mujeres:

t I una hermana cada diez a ocho días con muchas hiias de señores
que a estas hermanas servían, rotando cada ocho días.

Y al momento de comer se sentaba en

t. Iun dúo de madera de altor de poco más de un palmo t. .l de


madera colorada muy linda, y teníanle siempre tapado con una manta
muy delgada, aunque estuviese él sentado en é1.

Las señoras le llevaban la comida en recipientes de oro, plata y cerámica,


los que colocaban encima de unos 'Juncos muy delgados y pequeños" que
siempre le tendían cuando quería comef. Luego, el Inca señalaba aquello
que le apetecia y "tomándolo una señora de estas dichas se lo tenía en la
mano mientras comía" (Pizaro, U545] 1968, t. I: 483).

38

La cocina de los incas

Pues estando un día de esta manera comiendo, Atahualpa, y yo presente,


llevando uno tajada del manjar a la boca, le cayó una gota en el vestido
' ' ';t;os de gt"andes
'- que tenía puesto, y dando de mano a lo india se levantó y se entró q su
'- .-i)1tt. ClueS cierto
--
aposento a vestir otro vestido, y vltelto sacó vestido una camiseta y Ltno
i.t-,rs'-i(luél hacía la manta pardo oscuro. Llegándome yo, pues a é1, le tenté la manta, que
.'i, íi¡o-t en la tnesa era más blanda que seda, y díjele: " ¿Inca, de qué es este vestido tan
,,r./-( cle un palmo
blando? " Él me dijo; "Es de unos pájaros que andan de noche en Puerto
-i.' ,',_,rlillcts; los que Viejo y en Tumbez, que muerden
i; - lit lo cabeza y a los indios". Venido a aclararse, düo
que era de pelo de murciélagos. (Pizaffo, [1545] 1968, t. I: 484)
-,r, -,'[Link] ld colltida,
- -,-;:¡:.it_) se guisaba Poseían mucha ropa de carfiay de vestir nueva porque no se ponían un
:. f -it)n el cuchillo vestido dos veces. Cada dia se mudaban la vestimenta en cuatro ocasiones
"., - , ,,i ¿i iltca nadie y al comer se limpiaban en las prendas (cf. l|ilrrúa. [1590] 1922 54 y
- i' .-.'.' 1'gl'ían llino ss.; Garcilaso, [1609] 1991, t.l: 328). Toda su ropa y lo que tocaban era
'
. .:',-:ticipul que ya guardado y después incinerado:
i' -: . ;. - tlfcTlruimAfi,'

Pues aconteció un día que viniéndose a quejar un indio que un español tomaba
unos vestidos de Atabalipa, el marqués, Francisco Pizarro, me mandó fuese
:::ncisco. cuenta que yo [Pedro PizarroJ, a saber quién era, y llamar al español para castigallo. El
-:--:i\ o en Caj amarca indio me llevó a un buhío donde había gran cantidad de petacas, porque el

español era ido, diciéndome que de había tomado un vestido del señor,'
yo allí
e yo preguntándole qué tenían aquellas petacas me mostró algunas en que
-,r-i cl€ S€lTOfeS
Ir

tenían todo aquello que Atabalipa había tocado con las manos, y vestidos que
él había desechado; en unas los junquillos que le echaban delante de los pies
cuando comía; en otras los huesos de las carnes o ayes que comía, que él había
tocado con las manos; en otras, los maslos de las mazorcas de maíz que había
tomado en sus manos; en otres, la ropa que había desechado;.ftnalmente, todo
. '. ,' -,"itJO t I de aquello que él había tocado P*grntéle ¿que para qué tenían aquello allí?
-, - i' iitt{t ntattta Respondiéronme que para quemallo, porque cada año quemaban todo esto,
porque lo que tocaban los señores que eran hijos del Sol se había de quemar
y hacer cenizas y echarlo por el aire, que nadie había de tocar a ello; y en
Cerámica,
I r,--,. p l ata),' guarda de esto estaba un principal con indios que lo guardabo y recogía de las
:j.,.-,s ) pequeños" que mujeres que les servían. (P:zarro,ll545l 1968, t. I: 485)

,: --.i señalaba aquello


;:ls se 10 tenía en la El soberano tenía la costumbre de nunca beber o comer dos veces en
el mismo recipiente. En la vida cotidiana comía en recipientes de arcilla y
bebía en vasos de madera (queros) porque se creía que la madera era una

39

Rosario Olivas Weston

medicina confa el veneno. Su riquísima vajilla de oro o plata la reservaban


para ocasiones magníficas o para algunas de las grandes flestas (cf, [Link]Úa,
[1s90] 1922: r09 y ss.).

Cuando un Inca enrpezabaa gobernar no heredabanada de su antecesor.


Habíade servirse de nuevos criados. Su vajilla era de madera y de cerámica
hasta cuando se le fabricaba otra de oro y plata. Siempre quien sucedía en
el gobierno buscaba aventajar a su antecesor haciéndose mejores vajillas
casas; por esta razónhubo en estas tierras tantos tesoros (cf. Pedro
yPizarro,
más [ 1 545] I 968, t. l: 47 6;Acosta, [ 1 590] l99l : 299)'

Una costumbre andina muy interesante consiste en que el beber y el comer


era una manera úilízada por los señores para comprometer o establecer
aliattzasmás fuertes con los curacas. Por ejemplo, Huayna Cápac, antes de
salir del Cusco con dirección a Jauja y luego a Quito con 200.000 hombres,
llamó a todos los curacas y gente de su señorío para brindarles "banquetes
y borracheras generales" ([Link] León, [1551] 1968, t. III: 170 y ss.).

Cuando Pachacútec decidió edificar la ciudad del Cusco, se reunió


con los curacas locales para solicitar su ayuda y la de su gente. Ellos
aceptaron y el Inca 1o agradeció dándoles de comer y obsequiándoles
muchos objetos valiosos:
Como fueron hondas y petacos de coca, y ciertas piezas de ropa -firo y otras
muches cosas entre ellos mtty preciadas; todas las cualesfueron traídas delante
dé1, y siendo, ét atlí mesmo por sus manos las dio y repartió á aquellos señores;
y esto hecho, mandóles dar a beber y que asímesmo les fuese repartida cierta
cantidad de coca. (Betzruos, [1555] 1968, t. III: 242 y ss.)

La alimentación de los viajeros


La provisión más común que llevaban los incas cuando iban por los
caminos era una taleguita de maiztostado, llamado en quechua kamcha o
hamk'a y actualmente cancha en el Peru y tostado en Ecuador y Bolivia'
También el pitu -harina de maiz tostado- servía de comida y de bebida,
desleído en agua fria(cf. Cobo, [1653] 1956,t.I: 160).

40

La cocina de los incas

ro o plata la reservaban En el vocabulario quechua de Diego GotzáLez Holguín (c/ [1608]


ndes fiestas (rf Muúa, 1989 239) encontramos las siguientes expresiones relacionadas con la
comida de los caminos: miccutamuni lmikhutamuyl, "comer de passada
en el camino o yrse en comiendo" y micutamuniñam lmikhutaniñam],"ya
''a nada de su antecesor. comí antes que viniesse o comí en el camino".
e madera y de cerámica
:mpre quien sucedia en En la región andina no se usaban animales para el transporte de los seres
'ndose mejores yaJillas humanos. Todos, hombres y mujeres, grandes y chicos, caminaban a pie,
:rltoS tesoros (rf Pedro excepto los curacas y los señores incas, que eran llevados en andas sobre los
:199). hombros de sus súbditos. Las llamas eran animales de carga. Cada una podía
transportar un peso de 69 a 92 kilos y ocho indios arrieros alcarzúanparu
: que el beber y el comer dirigir, cargar y descargar cien llamas (cf. Cobo, [1653] 1956,t.I:366 y ss.).
rprometer o establecer
{ [Link] C ápac, antes de Como bien se sabe, los incas extendieron sus dominios en menos de
' con 200.000 hombres, 100 años a 1o largo de toda la cordillera de los Andes, desde el sur de
i ¡nndarles "banquetes Colombia, pasando por los actuales territorios de Ecuador, Peru y Bolivia,
.96E. t. III: 170 y ss.). hasta el oeste de Argentina y el centro de Chile. Tal extensión geográflca
estaba unida al Cusco por uno de los sistemas viales más impresionantes
del Cusco, se reunió del mundo; por 1o menos 23,000 kilómetros de caminos principales,
.a de su gente. Ellos laterales y secundarios que se desplegaban sobre uno de los terrenos
:er )' obsequiándoles más abruptos del planeta (c/ Hyslop,1992: 19). Estos caminos nacían
y terminaban en el Cusco y comunicaban ala capital del Tahuantinsuyo
los cuatro suyos o provincias: el Chinchaysuyo, que se ubicaba hacia
_;: i.r)f)(l .fitru v otrAs con
el norte; el Contisuyo, al oeste; el Collasuyo, al sur; y el Antisuyo, al este
'
t t i 1-), i n'aídos delante (cf. Cobo, U6531 1959, t. II: 107). Los caminos más importantes, uno
-; -;L¡ t te I I os señores,' que corría a lo largo de la sierra y otro por la costa, fueron remodelados
., . ic' ,'¿pattida cierta por Huayna Cápac (cf Cieza de León, U5511 1986, t. III: 170; Zárate,
U5551 1986, [Link] y ss.).

El camino que iba por la costa, desde el sur de Ecuador hasta el norte
de Chile, tenía aproximadamente 3,943 kilómetros (c/ Hyslop, 1992: 54
y ss.). En los valles, donde alcanzaba la frescura de los ríos y arboledas,
s .-r.j,&fldo iban por los se le construyeron tapias a ambos lados, que además de señalar el camino,
.: .iuechua kamcha o protegían los campos de cultivo (cf. Lizárr.:aga, [1590?] 1908: 16 y ss.).
i: Ecuador y Bolivia. Al dejar los valles, el camino continuaba por los arenales señalizado por
rl-j; cmida y de bebida,
r I
estacas que guiaban a los viajeros (cf. Zárate, [1555] 1986, t. II: 137 y ss.).

4t

Rosario Olivas Weston

También se emplearon en el desierto unas hileras o montones de piedras


como señales, aunque en muchos trechos el camino era simplemente una
senda de la que se habían retirado las piedras. El camino principal de la
sierra era el más importante de todos. Pasaba por Quito, Tomebamba,
Huánuco, Cusco, Chucuito, Paria y Chicona hacia el río Mendozay tenia
una longitud aproximada de 5,658 kilómetros. La mayor parte de este
camino era una senda trazada en la piedra desgastada de las superficies
rocosas de laderas de montañas, colinas o valles. Cuando atravesaba
terrenos agrícolas, tenía muros laterales de piedra que protegían a los
cultivos (c/ Hyslop, 1992:64 y ss.).

En las pendientes pronunciadas se construyeron escalinatas con


plataformas de descanso o se hicieron trazos en zigzag. Para aligerar o
eliminar una pendiente lateral y de ese modo nivelar el camino, se usaban
muros de contención de piedra rellenos de grava o tierra (c/ Hyslop,1992;
76 y ss.).

Los caminos incas tuvieron múltiples funciones: eran de uso frecuente


por los burócratas, los técnicos especialistas, los chasquis y también eran
transitados por quienes transportaban productos hacia el Cusco o hacia
cualquiera de los diversos centros de producción incaicos. Además,
conducían a los santuarios, permitían la comunicación entre zonas
densamente pobladas y el traslado de grupos hacia nuevas zonas con
pastoril. Finalmente, facilitaban la tarea de agrupar
tropas y suministros
potencial agricola y destinados a las regiones fronterizas (c/ Hyslop,
1992:92 y ss.).

Alo largo de estos caminos se construyeron tambos, lugares de descanso


y provisión de los viajeros -que iban solos o en grupos- y de los ejércitos'
También habiapequeños refugios o postas para los chasquis (mensajeros)
y sus familias, así como puestos de control o peaje en los puentes y en las
entradas de los poblados.

En los caminos existían lugares sagrados como rocas de formas


especiales, puntos de observación del paisaje o fenómenos naturales
por nuestros días la gente se detiene
conocidos los viajeros. Todavía en
en estos puntos con respeto. Algunos de ellos se ubican a la entrada de
42

La cocina de los incas

piedras
_ ::.,-r:rtones de las antiguas ciudades incas. Existían, además, apachetas,lugares sagrados
- ;:a simplemente una ubicados en alturas no menores a 4,200 metros sobre el nivel del mar o en
-:::ino principal de la las abras. Aún en la actualidad los viajeros les dejan piedras como ofrendas
": Quito. Tomebamba, (c/ Hyslop,1992: 189 y ss.).
ei no \{endozay tenía
l rnavor parte de este Los viajeros que transitabanpor los caminos incas podían comer, beber
.a'Ja de las superficies y descansar en los tambos:
s. Cuando atravesaba
; que protegían a los Acuérdome que cuando entramos en el Cuzco se me allegó un indio
de Caxamalca, el cual me dijo que desde que tuvo edad para poder
llevar carga, le había cabido con otros indios de su pueblo de traer
i:ün escalinatas con al Cuzco dos cqrgas de maíz en dos veces, que es media fanega cada
s. P ara aligerar o
'. Jza
j
carga fia fanega es una antigua medida de capacidad equivalente
: e camiflo, se usaban a 55.5 litrosJ Hoy dende Caxamalca al Cuzco más de doscientas
3::a t c/". Hyslop, 1992: leguas [aproximadamente 1.000 k*J de camino bien áspero por la
sierra; preguntándole yo que ¿qué comía en este camino tan largo?,
respondióme que se lo daban en los pueblos por do pasaba, donde les
e:3n de uso frecuente faltaba, pero que las cargas que traían habían de llegar enteras al
rsyuis v también eran Cuzco so pena de la vida. (Pizarro, 11545] 1968, t. I: 499)
:; r; el Cusco o hacía
': rncaicos. Además, La referencia más antigua sobre los tambos se encuenfra en una carta
r ^'- ac I ón entre zonas que Hemando Pizarro (cf, ll533l 1968, t.I: 126) dirigió a los oidores de la
-- i IlUe\-aS ZOnaS COn Audiencia Real en 1533. En ella narra que durante su viaje de Cajamarca al
:: ,a iarea de agrupar templo de Pachacamac enconffó "depósitos de leña y maizy detodo lo demás"
r,::enzas (cf Hyslop,
en todos los pueblos del camino para "cuando pasa la gente de guerra".
Muúa ([1590] 1922: 180) describe cómo funcionaban los tambos
' s. . ugares de descanso
r,--,S- ) de los ejércitos. knían puestos mitayos en los tambos de los caminos reales, que
;:3squis (mensajeros) llamaban pampacamayos, que servían a los caminantes, y les daban
l: .cs puentes y en las aviamento, y recaudo de leña e icho, que por otro nombre se llama
paja, para hacer la cama, y agua, comida de maí2, axi, charqui,
perdices, cttyes, chicha y otros géneros de comidas que tenían en el
:,-', rocas de formas depósito para este efecto, y muchafruta [...J,guayabas, paltas, pacees,
:e :rümenos naturales tintines [granadillasJ, sabintos [guayabasJ, de los cuales les proveían
:s ^a gente se detiene los marcacamayos que tenían cuenta de todo t I dándoles lo necesario
r .;3n a la entrada de de comida y servicio conforme a la calidad de las personas.

43
Rosario Olivas Weston

La manera de contabilizar lo que cada curaca depositaba en los


tambos y 1o que se retiraba para los españoles se hacía mediante los
quipus, sistemas de nudos en cuerdas diversas. De esta manera se llevaba
la cuenta de todo (cf. Hernando Pizarro, [1533] 1968, t.I: 126).

En los tambos también se abastecían los ejércitos de los incas, no solo de


alimentos sino también de arrnas y vestidos:

t .ltanto, que si en cada uno de estos tambos quería renovar de


armos o vestidos a veinte o treinta mil hombres en su campo, lo podía
hacer sin salir de casa. (Zárate, [1555] 1986, t. II: 137-138)

Ahora se calcula que hubo entre 1,000 y 2,000 tambos a la veta


de los caminos incas. No todos tenían la misma dimensión ni eran
arquitectónicamente homogéneos. Existían sitios muy simples de no más
de 20 metros de frente y otros que medían varios cientos de metros de
largo y algunos incluso más grandes.

Las colcas o silos para guardar alimentos y otros artículos podían ser
estructuras circulares, cuadradas o rectangulares, usualmente dispuestas
en hileras sobre las laderas de los ceffos cercanos a los tambos. Estos
también contaban con corrales para la crianza de animales, normalmente
formados por muros de piedra sin pulir de por lo menos un metro de
altura. Es posible que en muchos tambos los corrales se encontraran un
poco alejados, en los pastizales, o que los camélidos fueran encerrados
162 y ss.).
dentro de los muros de una cancha (c/ Hyslop,1992:
Las canchas eran unos espacios rectangulares de un solo ambiente con
que los viajeros contaban para dormir. Estaban rodeadas por un muro.
Los tambos no tenían más de ocho o diez de estas habitaciones.

Los grupos más numerosos, que por 1o general caminaban por la


ruta de Cusco a Quito, descansaban en las kallankas, grandes edificios
rectangulares, sin ninguna división en su interior, cuyas puertas se abrían
a una plaza (c/ Hyslop,1992: 150 y ss.).

44
La cocina de los incas

: : ¡epositaba en los Los ejércitos incas, para los cuales no había un espacio de albergue

:.is;a:acía mediante los


manera Se llevaba
suficientemente
españoles grande,
que vieron el se protegían con
campamento ejército como
del carpas, informaron
de Atahualpa los
a poca
I i . r. I: 126). distancia de Cajamarca:

.e 1os incas, no solo de Llegamos a vista del pueblo que es muy grande: y hallamos muchos
pastores y carneros del real de Atabalipa y vimos abaxo del pueblo
cerca de una legua [5,67 kmJ une casa cercada de arboles: al derredor
,., jf itl renOYAf de de aquella casa a cada parte estaba cubierto de toldos blancos más de
' -'itlt )o' lo podía media legua [2,83 kmJ: allí era el real donde el Atabalipa nos estaba
j-- 38) esperando en el campo. (Mena, 11535] 1968, t. I: 141)

l tambos a Ia vera
r-ir En los tambos también se desarrollaban otras actividades, dependiendo
j ,Jimensión ni eran de su ubicación y de las necesidades del imperio: actividades ceremoniales
r
*] simples
;:iiltos
de no más
de metros de
o militares, de administración, de producción de bienes (cerámica, tejidos),
explotación de recursos naturales (caceria, coca, minería). Los tambos
también podían ser los lugares de residencia de los pobladores locales (c/
Hyslop, 1992:140 y ss.).
s :rtículos podían ser
s *i lnrente dispuestas Entre la mayona de tambos habia de 15 a 25 kilómetros de distancia;
;
i ^os tambos. Estos es decir, lo que demandaba un día -o menos- de camino. Muchos factores
: ":r a 1e s. noffnalmente determinaban la ubicación de un tambo; entre ellos, la marcha máxima que
' :tenos un metro de durante un día podían hacer las caravanas de llamas (que avanzabanente 16
.es se encontraran un y 22kllómetros diarios); la presencia de agsa,ya fuera de fuentes naturales
,r's :teran encerrados o artificiales; la cercanía de campos agrícolas. Por 1o general, los tambos se
,': i6] \'ss.). encontraban dentro o al lado de los poblados porque se necesitaba mano de
obra para la atención de los viajeros (c/ Hyslop,1992; 182 y ss.).
*: solo ambiente con
üaj(.Jas por un muro.
:.": i IaC iOneS. Los ayunos

.. s-Brninaban por la Los ayunos eran muy frecuentes. Durante algunos días se abstenían
-r-i grandes edificios de comer ajíy sal, pero en los casos más importantes o graves, el ayuno
.i ,.s puertas se abrían riguroso consistía en dejar de consumir came, sal, ají y chicha; y no tener
contacto sexual. Se realizaban cuando les sobrevenía algún padecimiento,
contratiempo, dificultad o desgracia. Se creía que todo ello provenía de
alguna falta cometida: el descuido en la veneración de las deidades y

45

Rosario Olivas Weston


objetos de culto o en el incumplimiento de flestas, el hurto, el asesinato
violento fuera de la guerra o el provocado con hechizos y venenos o no
cumplir con la voluntad del Inca.
Los hechiceros y los adivinos de las huacas eran los encargados de
encontrar las causas de estos males. La persona afectadarealizaba alguna
ofrenda, rito o ceremonia e iba a bañarse en un río para que se llevara al
mar todas sus culpas. Finalmente, iniciaba el ayuno de ají y sal, que eran
sus especias más apreciadas, aunque de 1o demás comieran de todo (c/
Cobo, [1653] 1964,[Link] y ss.).

También se realizaban a)runos cuando los padres esperaban el nacimiento


de un bebe; con ocasión del guarachico (warachikuy), el paso de niños a
jóvenes; en la primera menstruación de las jovencitas o quicun huarmi
(k'ikun warmi); antes de las fiestas principales; antes o después de haber
tenido comunicación con una deidad; cuando se elegía a un nuevo Inca; en
larealización de la fiesta del itu, etcétera.

Cuando Atahualpa murió, Pizano y sus compañeros escogieron entre


sus hermanos al nuevo Inca. El elegido solicitó que le permitieran seguir
la tradición de realizar un ayuno. Entonces se edif,có una casa y en ella
estuvo encerrado y retraído el futuro Inca durante tres días sin que nadie 1o
viera, salvo los criados que le servían y le llevaban la comida. Acabado el
a)runo, salió ricamente vestido y se sentó a comer acompañado de mucha
gente importante: caciques, capitanes, gobernadores de provincias y otros
grandes señores (y' Sancho dela}{oz,ll534l1968, t. I:283).

En el templo de Pachacamac, cuando los indios querían pedir buenas


cosechas de maiz y buen tiempo a la deidad, tenían que ayunar 20 días en
el primer patio y para subir al segundo nivel, donde se encontraba el ídolo,
nada menos que un año ([Link], [1533] 1968, t. I:127 y ss.).

En Huarochirí, en la sierra de Lima, los hombres que habían "hablado"


con la huaca Urpayhuachac aywaban durante un año y no "pecaban" con
ninguna mujer. Los pobladores de Cupara, localidad que coffesponde a
San Lorenzo de Quinti, en la misma región, acostumbraban en el mes de
mayo hacerle ofrendas a una piedra llamada Chuquisuso, la deidad local

46

La cocina de los incas

: :...no. el asesinato de la fertilidad,y luego se encerraban durante cinco días antes de limpiar
- l,l,S \ \enenos O nO el acueducto y hacer una flesta (cf, Avlla, [1598?] 1975:49 y ss.).
rn 1os encargados de En Tarma, los queque
se lesa rogaba eran más dados a laentero por ylaalsalud
religión cultodede sus
deidades, ayunaran un año todos
::ada realtzaba alguna (cf. Cieza, [1553] 1973:201).
tara que se llevara al
ie alí )' sal, que eran Para que la chicha saliera fuerte y espesa como mazamoffa, gue
r,--':lieran de todo (rf llamaban tecti (tiqti) y que se destinaba a las ofrendas de las huacas, las
mujeres tenian que ayunar no comiendo sal ni ají ni durmiendo con sus
maridos durante el tiempo de la preparación (cf, Arriaga,1162171920: 43).
:;:¡b,an el nacimiento
ei paso de niños a
.::s c cluicurt huarmi La muerte
s ,.- .lespués de haber
"; j un nUe\-O InCa; en Los incas creían que las almas tenían vida después de esta vida -los
buenos pasaban gloria y los malos penas- y sentían frío, hambre y sed (c/
Acosta, [1590] 1985:228). Por aquellarazón tenían la costumbre de abrir
;::'S eSCo,_glefon entfe las sepulturas y renovar la ropa, bebida y comida de los muertos (cf, Cieza,
.: :ennitieran seguir 1553: 165; Acosta, [1590] 1985: 228)
r,--, -ira casa y en ella
r ;.is sin que nadie lo Molina (cf. ll5l3?l 1989: 111 y ss.) dice que las personas buenas iban
: ,-'.-rnrida. Acabado el a descansar con el Hacedor, quien les tenía dispuestas espléndidas comidas
,--:tlañado de mucha y bebidas, además de las que recibían de sus familiares vivos. Así también
r. ::o\ incias y otros -siempre según Molina- tenían entendido que había un infierno para los
: i:l33). malos, donde eran atormentados por los demonios o supoy. En este lugar
padecían hambre y sed; lo que comían y bebían era carbón, sapos y culebras.
; -.3:ian pedir buenas
*; ;\ un ar 20 días en Cuando una persona fallecía elaboraban gran cantidad de chicha para
r -:Jt-rfltt&ba el ídolo, beber y emborracharse. Mientras más importante era el difunto, mayor era
.:- ) ss.). la cantidad. Todos los parientes y amigos recibían comidas y bebidas. Los
signos exteriores de luto eran que las mujeres se cortaran el pelo y que
:*a ilabían "hablado" se pusieran mantas negras sobre la cabeza. La nobleza inca llevaba estas
i no "pec aban" con mantas durante un año.
: J.;e corresponde a
r:.r3en en el mes de La ceremonia firnebre demoraba ocho días, consistía en salir todos los
s'-->ü. ia deidad local días a recoffer los lugares por donde el difunto habíaestado. Los grupos de

41

Rosario Olivas Weston

personas bailaban y cantaban muy tristes, llorando, relatando las proezas,


hazañas, virtudes y victorias del difunto. Los parientes llevaban en las
manos sus vestidos y armas. Bebían, cantaban, lloraban y bailaban al son
de tambores y flautas.

Después de la primera etapa de llantos venían los sacrificios. Mataban


a las mujeres más queridas y a los leales sirvientes de los señores para que
los acompañen en la otra vida. Si alguna persona se rehusaba, era tenido
como traidor, y las mujeres como adúlteras. Los que iban a ser sacrificados
se vestían con sus mejores ropas y adornos, bailaban y bebían hasta quedar
bien borrachos y ese era el momento en que los mataban. En honor al
muerto también hacían toda clase de sacrificios, entre los cuales, también
se incluían a niños (cf. Cobo, [1653] 1956,[Link] y ss.).

Garcilaso (cf, 11609l l99r: 339) sostiene que no se mataba a estos


"acompañantes" sino que ellos se ofrecían voluntariamente. Muchas veces
eran tantos los ofrecidos que los superiores los atajaban diciéndoles que

por
iríanela momento yaseñores.
servir a sus era suficiente y que ya cuando murieran naturalmente

Cieza de León (cf. ll553l 1973: 195) afirma lo mismo y añade que
las mujeres sentían gran felicidad si acompañaban a sus maridos o a sus
señores en la otra vida porque tenían la creencia de que apenas murieran,
se verían con é1.

Los difuntos eran enterrados con sus mejores vestidos, adornos y joyas,
con los instrumentos del oficio que habían desempeñado, todas sus riquezas
y objetos más apreciados. También con comidas y bebidas. Era costumbre
general ponerle placas de plata y de oro en la boca, en las manos, en la
frente y en otras partes.

Durante el entierro, los parientes y amigos solían acompañar al muerto


hasta su sepultura con cantos lúgubres, bailes y borracheras, que duraban
tanto más tiempo cuanto mayor era la categoría del difunto. En estos
cantares rememoraban y repetían las hazañas del difunto y los hechos más
importantes de su vida; enumeraban los lugares donde había vivido, sus
buenas obras y todo 1o que podía ser motivo de compasiónyllanto (cf,

48

La cocina de los incas

-- :::ndo las proezas, Cobo, [1653] 1956,[Link] y ss.). Cada aniversario, llegaban hasta donde
: r.3S ller-aban en las se encontraba la sepultura y abriéndola renovabar la ropa y comida, y
: ::: r bail aban al son ofrecían algunos sacrificios (c/ Sancho delaHoz, U5341 1968, t. I:334).

El modo de cómo ponían el cuerpo en la sepultura variaba. En el valle


s sacnficios . Mataban de Jauja 1o metían en un pellejo fresco de llama y 1o cosían. En Chincha
e los señores para que los enterraban echados; los incas sentaban los muertos con la cabeza sobre
l rehusaba, era tenido las rodillas. Si eran señores importantes los sentaban en un pequeño banco
:3an a ser sacrificados de madera (cf, Cobo, [653] 1956,[Link] y ss.).
r bebian hasta que dar
:araban. En honor al Al morir Huayna Cápac, el padre de Atahualpa, más de mil personas de
-e 1os cuales, también
todas las edades fueron ofrendadas para servirlo y acompañarlo en la otra
',. s s. ). vida. Se sentían afortunados de morir junto a su señor. La costumbre era
matarlos cuando estaban muy ebrios (cf. Acosta, [1590] 1985:227).
,--" semataba a estos
:tente. \{uchas veces Cuando moría un Inca, el cuerpo era embalsamado y colocado ante la
.:an diciéndoles que figura del Sol en el Coricancha, donde se le ofrecían muchos sacrificios.
;: eran nafuralmente El primer mes se le lloraba día tras día con mucho sentimiento por toda
la ciudad. Las personas del pueblo iban por un lado y los nobles, con más
solemnidad, por otro.
:t1smo añade que
"v
s JS maridos o a sus Cada barrio salía al campo llevando las insignias del [nca, sus banderas, ¿rrmas
,re apenas murieran ) y ropa. En los llantos, los pobladores recitaban a grandes voces las hazañas de
su soberano en la guerra y los beneficios que había traído a las provincias de
donde el grupo provenía. Después del primer mes hacían 1o mismo caÁa 15 a25
r -- 5. adornos y joyas, días, en cada luna nueva y en cada luna llena, durante un año. Al terminar el año,
l,--'. Iurdas sus riquezas volvían a reunirse para llorar al Inca. Había hombres y mujeres especializados
::;as. Era costumbre en cantar en tonos fistes las grandezas y virtudes del muerto.
.:i ias manos, en la
Todo este ceremonial se repetía en cada provincia, y con aquellos
llantos y recitaciones de los beneficios recibidos, los dolientes visitaban en
J,--'
lTrp&ñar al muerto el campo y en el pueblo los lugares por donde el lnca acostumbraba estar.
;:eras. que duraban Esta misma costumbre se realizaba cuando fallecía un curaca en alguna
:. cifunto. En estos provincia (cf. Garcllaso, [1609] 1991: 339).
.r -- ) los hechos más
ie ilabia vivido, sus Joseph de Acosta (cf. ll590l 1985: 225 y ss.) dice que los incas
:lasión y llanto (rf procuraban conservar las momias de sus antepasados y que luego del

49

Rosario Olivas Weston

embalsamamiento, los cuerpos peñnanecían enteros, sin oler mal o


coffomperse por más de 200 años.

Garcilaso (cf. 11609l l99l 322) supone que el proceso consistía en


llevar los cuerpos cerca de las nieves, donde permanecían hasta que las
carnes se secaran. Después, eran untados con cierto betun para llenar y
las carnes que se habían secado; los cuerpos quedaban tan enteros
suplir si estuvieran vivos, sanos y buenos".
"como

Alimentación de las momias de los soberanos


Los incas tenían la costumbre de momificar los cuerpos de los soberanos,
los cuales eran tratados como si estuvieran vivos: conseryaban sus casas,
su vajilla y todas sus pertenencias. Los moradores de sus provincias les
seguían llevando obsequios y los veneraban. Sus familiares les guardaban
respeto y sus antiguos servidores los mantenían bien vestidos y adornados,
les daban de comer, de beber y los sacaban a la plaza en las fiestas
principales ([Link], [1545] 1968, t. I:476).

Además, cada Inca fallecido tenía una estatua o ídolo llamado huauque
(wawqi), que era tan venerada como su momia (mallki). Estas imágenes
solamente tenían los cabellos y las uñas del cuerpo verdadero, así como
los vestidos que el Inca se ponía en vida. Cuando alguno de los señores
principales visitaba a algún curaca primero se dirigía a saludar al' wa,vqi
del Inca con mucha ceremonia y luego al curaca (c/ Sancho de la Hoz,
[1534] 1968, t. I:334).

Las personas que tenían a su cargo los cuerpos embalsamados nunca


dejaban pasar un día sin quemar comida ante ellos y derramar la chicha
que les preparaban. Decían que donde quiera que se encontrara el alma,
recibiría aquellas ofrendas y las comería o bebería como en vida (cf.
Molina, 11573?) 1989: 98).
Esto llamó mucho la atención de los españoles, quienes recibieron las
primeras noticias de las consideraciones que existían para las momias incas
cuando Francisco Pizano todavía se encontraba en Cajamarca y habia

50

La cocina de los incas

r,-- S. sin oler mal o enviado a tres mensajeros al Cusco para recoger oro y plata e informarse
sobre lo que había en esa ciudad.

proceso consistía en Al regresar, los mensajeros describieron maravillas de las riquezas que
enecían hasta que las existían en la Ciudad Imperial. También contaron que en una de las casas
o beún para llenar y a las que habían entrado encontraron a dos señores embalsamados, cada
quedaban tan enteros uno con un bastón de oro y junto a ellos a una mujer con una máscara del
mismo metal que con un "aventador" ahuyentaba las moscas y el polvo. La
mujer obligó a los españoles a descalzarse antes de ingresar para ver a los
mallkis. Los emisarios de Pizarro sacaron muchas piezas muy ricas de las
rnos momias, pero no terminaron de quitárselas todas porque Atahualpa había
rogado que no lo hicieran, diciendo que aquel era supadre, elCuzquo (cf.
rlrrs de los soberanos, Mena, [534] 1968, t. l:157 y ss.).
,:sen aban sus casas,
.i sus provincias les Algunos meses después, cuando Francisco Pizarro y sus compañeros
.:. iares les gu ardaban llegaron al Cusco, se llevó a cabo enlaplazaprincipal una gran fiesta para
, isiidos y- adornados, celebrar la expulsión definitiva de las tropas de Atahualpa. A esta fiesta
:; aza en las fiestas también asistieron las momias de los Incas.

Miguel de Estete relata que las momias llegaron alaplaza en orden: al


--', -,--o 1 lama do huauque
.'-. : r. E stas imágenes frente ibaHuayna
su padre Manco Inca,
Cápac; último
el por gobernante
detrás, inca,
las demás y junto alos
momias de él,la momia de
gobernantes
', i:.[Link]í como incas. Cada momia estaba sentada en su litera, con diademas en la cabeza,
. *no de los señores rodeado de sus servidores varones y mujeres, con "moscadores" en las
= ; saiudar al wawqi
=
manos abanicándolos con respeto como si estuvieran vivos. Junto a cada
Sancho de Ia Hoz una, los servidores llevaban un arca pequeña con su insignia, en la que se
guardaban sus uñas, cabellos y dientes. En los cantares cada grupo narraba
los triunfos y aspectos importantes de la personalidad de su soberano y
:- f aisamados nunca daba gracias al Sol por haberles dejado ver ese día. A la noche los muertos
;.rramar Ia chicha volvían a sus "estancias" para regresar al día siguiente. Esta fiesta se llevó
jl'-ontrara el alma, a cabo durante más de 30 días (cf, Estete, [1535] 1968, t.I: 400 y ss.).
,-rrrrlo en vida (rf
El padre Bernabé Cobo describe una representación de este desfile. Se

..i:rüs recibieron las realizó en el año 1610 en el Cusco, con motivo de la beatificación de San
Ignacio de Loyola. Los actores fueron los descendientes y familiares más
.:: .aS momias incas cercanos de los once Incas, no participaron los de Huáscar y Atahualpa.
Ca'amarca y había El primero, que abrió el cortejo, fue Alonso Topa Atau, nieto paterno de

51

Rosario Olivas Weston

Huayna Cápac y tío de Melchor Inca (nieto legítimo de Huayna Cápac),


que murió en España, quien iba en medio de cuatro capitanes. Le seguían en
orden Hua¡ma Cápac, elúltimo soberano, y todos los otros hasta terminar
con Manco Cápac, el primer gobernante. Cada Inca venía sentado en
sus andas, ricamente adornadas de plumas de distintos colores, sobre los
hombros de cargadores, rodeado de sus guardianes y más de mil guefferos.
Estaban vestidos de ropas finas, cetro en mano y las insignias reales. Al lado
de cada uno se encontraba un hombre, que hacía de principal, sosteniendo
un quitasol de vistosas plumas (cf. Cobo, [1653] 1956,[Link]: 61).

Pedro Pizano ([545] 1968, t. l: 476 y ss.) dice que la mayor parte de
las gentes y los tesoros, e incluso los vicios, estaba en poder de las momias
y resalta la importancia que tenían el indio y la india que permanecían
sentadosjunto a ellas:

Lo que este indio e india querían decían ellos que ero la voluntad de los
muertos. Cuando tenían ganas de comer de beber decían que los muertos
querían lo mismo; si querían ir a holgar a casas de otros muertos, decían
lo mismo porque ansí lo tenían de costumbre, y irse a visitar los muertos
unos a otros, y hacían grandes bailes y borracheras,y olgunas veces
iban también a casa de los vivos, y los vivos a las suyas. Ansímismo a
estos muerto,s,se llegaban muchas gentes, ansí hombres como mujeres,
diciendo que los querían servi4 y esto no les era estorbado por los vivos,
porque para servir a ésos tenían libertad todos de hacello, cada uno al
muerto que quería. Estos muertos tenían la mayor cantidad de la gente
principal de ellos, ansí hombres como mujeres, a caLtsa de que vivían
yarones mujeres, bebiendo y

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