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Consideraciones sobre la Sindicación Laboral

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TfTULO PRIMERO

LA SINDICACIÓN
CAPÍTULO XV

PRELIMINARES Z
CONSIDERACIONES

obre-
sta. más bella del movimiento
La libertad sindical es la conqui nciales,
ro en el siglo pasado. Ahí se marcaron las dos finalidades ese
derecho colectivo del
que: hemos atribuido al
inmediata y mediata, o
trabajadores proclamaron, com
trabajo: desde sus primeras luchas, los italista que
dentro del sistema cap
aspiración inmediata, la creación,
ocracia, origen de la idea de. la
vivían, de una forma nueva de dem
fuerzas del trabajo y del capital
democracia social, que igualaría las -
stación de los servicios que respon
en la fijación: de condiciones de pre
social. Su lema podría resumirse:
dieran alos principios de la justicia o
de trabajo ya no se llevaría al cab
la regulación de las condiciones ltado. de
resario, sino que seríael resu
en forma unilateral por el emp
colectivo, celebrado por la comu-
un convenio, contrato O convención movimien-
os del siglo, cuando .el
nidad obrera y-el capital. A mediad y después de la
uña fuerza considerable
to obrero había ya adquirido
, añadió a su finalidad inmediata
publicación del Maniftesto comunista a social,
pro pós ito de- fut uro : una “sociedad. nueva, una democraci
un.
a qu e el hom bre dej ara de ser objeto de explotación por.el capital
enl su manto sobre todos los
la que la justicia social extendiera
y:en
' o
- hombres.
Un historiador inglés del movi-
En alguna ocasión escuchamos a
rgamente de que no se hubiese
miento obrero de su país quejarse ama ios de la Guerra car-
pasado, en los inic
escrito, a principios del siglo Siéyes
do ensayo del abate Emmanuel
tista, un libro paralelo al conoci ? En él
¿Qué es el tercér estado?, con el título ¿Qué es el cuarto estado
s ¡lustre revolucionario: ¿Qué
tadel
se habrían reproducido las pregun
ére ser? Algo. ¿Qué es este algo?
es el cuarto estado? Nada. ¿Qué qui nidad humana, con-
Una ansia infi nita de libertad para afirmar su dig
el capital y sentarse frente a él, de
quistar su igualdad juridica con
futuras de prestación del
igual a igual, a discutir las condiciones
trabajo. : .
de Weimar que fue Gustavo
Aquel insigne maestro y constituyente
247
218
_ FONSIDERACIONES PRELIMINARfg
Radbruch + lanzó una exclamación: “He aquí
acaecida desde la mayor revolución
1789”; y añadió, a fin
de explicar su afirmaci
ón:
El orden Jurídico: tradic
ion
al sólo había. tomado
presario y a los obrero
s individuales, unidos en cuenta al em.
aquél en. una relación cada uno de éstos con
jurídica especial; pero
equipo de los trabajadores no veía la unidad de
de la fábrica, sino sólo relaciones individua
les de trabajo. Ahora .
bien, estas relaciones
servicios, esto es, las de un eran las de un contrato de
pacto de sumisión.
o
Si en el pasado el titula
r único de derechos.en
propietario, la sindicació la empresa era su
n añadió un segundo
que en la empresa, en tit ula r, de tal Suerte
el problema de la fij
prestación de los servicios aci ón de las condiciones de
, el trabajo devino el
que agregamos, para co igual del capital. A lo
ncluir, que en el mañana
derechos en. la, empres , el único titular de
a será el trabajo.

l. CUESTIONES: TERMINOLÓC
ICAS ' Ñ
La terminologíade
las Instituciones sociales
general, la exprésión ve es, de una manera
rbal de la naturaléza de los
hay que aclarar queno es fenómenos, pero
su causa determinante. Son
critorez Y maestros 2 que han señalado
muchos los es.
embargo, “ofreceremos ún las varlacio
nés listóricas,
icamente algunos datos sin
principales:
. 2) El término romano col
minología, :b) legía no guarda relación
En el régimen corporativ con nuestra ter-
XI, los compañeros form o, a partir de los siglos
aron dentro dé las Corp xu y
nités,. Bruderschaften oracione- las
s frater.
IS
o hermandades, cuyo Propósito: esencial:
- Mafuraleza mutual. era de
Al Tomperse Ja unidad
compañeros, particularmente tros y los entre los maes
cambiaron lentamente su a partir del siglo xvx, las
denominación por la de fr aternidades
noniques y Gesellenverb ass ociations compag:
inden, formas asociativ
antecedente real de nue as que constituyen un
stros sindicatos, c) Dent
ro: de la vigencia de
la
A

Í Introducción a la ciencia del


derecho, traducción de
ría. General de Victorian Luis Recaséns Siches,
o Suárez, Madrid, 1930 Libre-
2 Martin Saint Léon: , pág. 118,
Histoire. des corporations
France, París, 1941. Émi de métiers, Presses Uni
le Levasscur: Histoire versitaires de
France avant 1789, des classes OUUriéres et
Arthur Rousseau, Édi de Vindustris en
del sindicalismo, Mil teur, Paris, 1900. Alf
ano, Dott. A. Giuftr redo Gradilone: Stoyja
respectivamente, a Ale é, Editore, 1957; son
mania, Francia, Inglat cinco volúmenes ded
erra, Italia y Estados icados,
rica. Franz Hemala: Unidos de Norteamé-
Geschichte der Gew erkschaften, Viena,
>e ft, Duncker 1930. Kurt Schmidt:
und Humblot, Berlín, 1949, Sidney Die
du Trade Unionisme, et Beatrice Webb:
du syndicalisme britanniqV,ue, Giard et E. Briére, París, Histoire
Yditions du Seuíl, París, 1961897, Henty Pelling: Histoire
7.
. : 249
DEL MOVIMIENTO SINDICAL
GÉNESIS Y CAUSAS

las ley es pro hib iti vas dé Inglaterra, las asociá=


Ley Le Chapeliecr y de ron .el tér-
ia contemporánea, usa
ciones primeras de la histor
inglesas, es:
s 0 profesion
on, equ iva len te a asociación de. oficio
mino trade- uni
a la fó rm ul a aso cia ció n profesional, d) Máximo
De ahí nació en Franci a asociación de zapatero
s tomó el
“en 186 6, un
nistrativo la designación
Leroy? afirma que
a su comiité admi
nombre de siñidicato y dio iga cio nes en los archivos se despren-
las inv est
de cámara sindical. De el pri mer or ga ni smo Obrero denominado
debe hab er sid o
de que éste y
pala-
francesa dé 1884 empleó la
de tal modo”. e) “Finalmente, la Le
el calificativo de profesional.
bra: sindicato, pero añadió

es tr o de re ch o * en co nt ra mos que Ch el pe-


Si pasamos ahora a nu y de Ve ra cr uz de Agustín Millán de
onalis ta , la Le
ríodo-pre-constituci denominaciones, asociación
profe-
e de. 191 5, usó las dos
6 de octubr a lá pr im er a cono asociación civil y
sindicato, pero def ini ó
sional y laboral. Podría creerse que los
como institución
solamente al segundo
I del Ar tí cu lo 123 no qu isieron comprome-
redactores de la frac. XV dic ato s, as oc ia ciones profesionales; ele.
que hablar on de sin de 1918.
terse, por lo
Es ta do de Ve ra cr uz de 14 de encro
La Ley del Trabajo del te rminología que fue ad
optada
en te al si nd ic at o,
mencionó únicam las en ti da des federativas. En el
Proyecto
de las ley es de iación
por la mayoría an otr a vez los dos términos asoc
se en cu en tr
Portes Gil de 1929 art . 283 , sin em ba rg o, en el curso de la
en el
profesional y sindicato. iv am en te el se gu nd o. Por último, el
ex cl us
reglamentación - aparece Pr oy ec to de la Secretaría de Indu
s-
y sigts. del
título cuarto, arts. 235
de no mi na ci ón de sin dicato. Esta misma
la
tria, usó invariablemente de 1931,
sa
se adoptó en la' Ley libro se em-
solución
70 sig uió a la de 193 1, por lo que en este
La Ley de 19
o.
pleará siempre ese términ

DEL MOVIMIENTO SINDICAL


TL. GÉNESIS Y CAUSAS
todo era contrario
el estado, el derecho y el capital, dualista
La sociedad, . El orden jurídico indivi
de los tr ab aj ad or es
a-la organización jantes,
al ho mb re en sí mi sm o y le. aisló de sus seme
y liberal encerró La re gu la ción del contrato de arr
en-
al tra baj o.
para explotar mejor es pe na le s significaron el triunf
o del
io s y las ley
damiento de servic de gradado hasta deveni
r
sob re el ho mb re , inmisericordemente as de la
- capital las utilizadas en las fábric
no s val ios a de
una máquina, la me
la Secretaría de Industria,
Publicaciones de
consuetudinario obrero,
3 El derecho pág. 31.
y Trabajo, México, 1922, t. L
mexicano del trabajo,
Comercio nuestro libro: Derecho
mayores detalles consúltese”
4 Para
Porrúa Hnos. y Cía..
250 0% . CONSIDERACIONES PRELIMINARES -

burguesía. Ahí se probé que al capital no le inter


esan los derechos
humanos, pues lo importante era el desarrollo
intocable dé la eco.
nomía capitalista, Aparentemente, la negacióti. de
la libertad sindical
colocaba: al empresario en la misma condición del traba
jador, pero,
según un adagio que se atri a bu
Adam yé
Smith, cada capitalista es,
en sí. mismo, una coalición, o o
El macimientó y él desarrollo: del sindicalismo no fueron
obra de
teorías o filosofías socio-políticas, sino un proceso dialéctico natural
y necésario en los años primeros del siglo pasado; el tránsito del tra
bajo individual a la manufactura y a la fábrica, engendró
la miseria
de cientos de miles de trabajadores, que se convirtieron en una fuer-
za de inconformidad permanente; una contradicción que desembocó
en el movimiento sindical y en el posterior derecho “del
trabajo. Marx
describió aquella miseria con la más, profunda tristeza,
el relato, em-
pero, si bien pertenece a un pasado lejano, continúa
siendo válido en
muchos de. los. pueblos del tercer muúñdo: *

La totalidad del sistema capitalista de producción “descansa


sobre
el hecho de queél trabajador vende su fuerza de trabajo
como cual-
quier mercancía. La división del trabajo unilateraliza este
trabajo-
mercancía, otorgando al hombre una particularizada
habilidad, a saber,
la de ejecutar una parte de la obra por'hacer. La
trabajadora, devenida
porción de la clase
supertlua por la máquina, quiere decir, esq por-
. ción: que deja de ser indispensable para el mejor funcionamiento
capital, por" un lado, se hunde en la desigual lucha del
entre el trabajo
manual y la empresa manufacturera en contra de la máquina, y por
él otro, abarrota todas las ramas sencillas de la industria
colma el y
. mercado de trabajo, con lo que abate el precio.de
la fuerza de tra-
bajo.Un gran consuelo aparente para el trabajador
empobrecido con-
siste en hacerle creer que sus sufrimientos, por una
párte, serán tem-
porales (a temporary inconvenience), y porótra, que las
máquinas sólo
lentamente se adueñan de la tótalidad de la rama
de lá producción,
lo cual aminora la extensión e intensidad de su acció
n destructora,
Pero ahí donde la máquina se adueña, aun lenta
menté, de una rama
de la producción, provoca una miseria crónica en el grupo de traba-
jadores con los que entra .en concurrencia; y si el
adueñamiento es
rápido, actúa masivamente y en forma aguda. La
historia universal
no cónoce ningún otro espectáculo tan. espantoso
como la paulatina
ruina, que se arrastró durante varios decenios, de los trabajador
nuales ingleses, que concluyó en' 1838, con la destr
es ma-
ucció n de los teje-
dores. Muchos de ellos murieron de hambre, en tanto otros muchos
tuvieron que ayunar digriamente.

5 Das Kapital, Erster Band, Vierter Abschnitt, en Sámiliche' Werke, Dietz


Berlín, 1962, t. 23, pág. 454, Verlag,
: 251
GÉNESIS Y CAUSAS DEL MOVIMIENTO SINDICAL

reprodujo un pasaje del


Al concluir el párrafo transcrito, Marx que se lee
, en el
Informe del gobernador de la India del año 1835 la historia.
ningún paralelo en
que “la miseria de los hombres no tiene Dominio”.
planicies de este
Los huesos de los tejedores blanquean las
la causa mediata del sindi-
La crítica contemporánea estima que
no sólo acabó con el trabajo
calismo fue la revolución industrial, que Marx, a
según la frase de
líbre y arrojó a la miseria más espantosa, además, substi-
icas, sino que,
los que no pudieron absorber las fábr
ona con la de dominio del empresa-
tuyó la relación de persona a pers
en el sistema corporativo, la rela-.
rio sobre el conglomerado obrero:
a. individual y cera de naturaleza
ción de trabajo se cumplía en form y el
er y trabajador efectivo
personal entre el maestro, dueño del tall
ción entre trabajadores
compañero o aprendiz, esto es, cra una rela en un do-
capitalista, el empresario fijaba,
En cambio, en el régimen
se daba el nombre de reglamento de fá
cumento unilateral, al que
de los servicios, que podían ser
brica, las condiciones de prestación
aceptadas o rechazadas, pero jamás discutidas. El siridicalismo fue la
de la comunidad obrera, nuevo.
consecuencia natural de.la formación
de un interés general, al
ente social que proclamaría el nacimiento que no. era
en aquellos tiempos se nombró el interés profesional,
que
ajadores presentes, sino el
la simple suma de los intereses de los trab
lo tanto, un interés que contem-
del trabajo de hoy y de mañana, por
en el futuro. Para la con-
plaba también a los hombres que vendrían reclama-
perspectiva, las comunidades obreras
sumaciónde esa nueva
asociación y huelga, y el
ron, la supresión de los delitos de coalición,
y exigir la negociación y
reconocimiento de su derecho a sindicarse
instancia, por el proce:
contratación colectivas, mediante, en última
dimiento de huelga. o 0%
de las asociaciones sindicales fuerón la mi-.
Las causas inmediatas
ún: en las primeras fábri:
seria de los trabajadoresy el trabajo cn com
los obreros de. su tragedia, de la mentira
cas deben haber conversado
del régimenen el que vivían La «seme-
de las leyes y de la injusticia.
ósitos, unió a los hombres, de
janza de vida, de interésesy de prop
aron, de manera natural,
tal suerte que en aquellas. fábricas se form
iaciones -de trabajadores,
y como un imperativo vital, las primeras asoc y así se
de las trade-unions;
Así relatan los autores ingleses el origen
formó en el año de 1906 el Gran Circulo de Obreros Libres del Estado.
de Veracruz. tam-
fue un fenómeno” necesario, pero respondía
El sindicalismro
en la vida social: la
bién a la idea de la justicia. Fue un episodio
Por lo tanto, podenios
unión natural de los hombres para la justicia. o, deter
diciendo que es un grupo social necesari
definir al sindicato
minado por la desigualdad que produjo el liberalismo económico, la
252 : . CONSIDERACIONES PRELIMINARES
consiguiente misería. de los trabajadores
y la. vida en comúnen
fábrica, organizado para la la
realización de un fin: justicia al trabaj
o.
III. Er SINDICALISMO, FORMA DE EXP
RESIÓN DE UNA CLASE SOCIAL
Los sindicatos de nuestra era difier
en grandemente de las asocia-
ciones laborales del pasado, auf
de las viejas fraternités o Bruder
ten: es cierto. que los compañ
eros formaron en la cor
schaf:
PO social y económico distirito por ación un gru-
del de los. maéstros, pero no
diferencia total, porque unos era una
y otros integrabañ el mismo
el más bajo en la jerarquía estamento,
medieyal, ya que sobre él
cleroy la nobleza, se situaban el
yn .
-El sindicalismo de los siglos xix Y XX posee una fis
“la Revolución Francesa onomía distinta:
suprimió
los. viejos privilegios de
en cambio, lentamentese imp la nobleza,
uso el dominio económico
la burguesía. A partir de y político de
ese momento, la sociedad
sectores generales: se escindió en dos
trabajo y capital, con lo cual,
tomó un rumbo la lucha de clases
nuevo: sin duda, la asociación
puso el mejoramiento inmediato de compañeros se pro»
de*las condiciones de trabajo “y de
vida , pero le faltó la concienci
a de constituir una clase social
a Otra u Otras; además, nunca Opuesta
tuvo la: visión de un mundo nue
lo que no se le planteó la posibi vo, por
lidad de una revolución social
destruyera las estructur
as económicas, políticas
que
ma Revolución y jurídicas; En la mis-
Francesa Y ante el desarrollo
los trabajadóres tomaron concie colosal del maquinismo,
ncia de que formaban una
realmente nueva, Oprimida clase social
y explotada, y de que su.
dría que venir de ella: misma. redención ten-
Por. otra parte, la burguesía,
los instrumentos de la produc dueña de
ción, se había adueñado del
que dio por resultado que estado, lo
los trabajadores tuvieran, des
tante, un solo enemigo: la de ese ing-
burguesía y su:estado, Fue
ron las dos finalidades del sindicali así como
smo, a las que ya nos hemos nacrefe
ie-
-.
rido repetidamente: una, inmedi
ata, el mejoramiento de las
nés de trabajo y de vida en él pre condicio.
sente, y otra mediata, la creación
la república del: irabajo, de
En este hecho, conciencia
de la unidad de la clase
en su decisión de luchar por trabajadora y
la realidad de la: justicia soci
trabajo, elevado a la categoría al para el
de valor supremo de la vida
radica la esencia del sindicali social,
smo.

IV. Ex PENSAMIENTO SOCIAL Y POtÍTICO DEL SINDICALISMO


- El sindicalismo fue un produc
to de imperativos vitales; nac
forma: natural, como la respue ió en
sta humana al materialismo
de la bur-
. 255
ÍTICO DEL SINDICALISMO
EL PENSAMIENTO SOCIAL Y POL
creación de los filó-
en un- apartado anterior,
No fue, dijimos escribió
uesía.
de cie nci a O ec on om is ta s. Una revolución”,
sofos; hombres ón a la crítica de la econ
omía política,
In tr od uc ci
en la conflic-
Carlos Marx
las co nt ra di cc io ne s de la. vida material, por el
“se explica por rela-
re las fue rza s pr od uc ti vas de la sociedad y las
to preexistente ent ba rg o, el mismo Marx advirtió que
el
ci ón ”. Sin em
ciones de produc ctura de las realidades
sociales, UNE -
supraestru
pensamiento político, par a orientarla y precisar
sus me:
ier te sob re la vid a
vez formado, rev es capó a esta relación
dialéctica:
si nd ic al is mo TO
tas; y claro está, el. ec on óm ic o y político pretendieron
y li be ra li sm o
El individualismo ial y los “motores de la vida polí-
la cie nci a soc
constituir la filosofía, a los in di vi duos aislados, de donde
co no ci er on ,
tica. Uno y otro sólo ún ic am en te intereses individuales,
pro teg ier a
resultó que el derecho ad de qu e el hombre, independiente-
*
la pos ibi lid
a la vez que negaba ional, formara parte
nac
de otros
mente de su vida en la comunidad
grupos sociales.
sig lo pa sa do dec lar ó la guerra a aquel, pen-
La ciencia social del ir mó que nada eta más contrario
a
o ele cto , af
samiento a-social, a cuy de la existencia de los
negación
realidad social que la so-
la verdadera
existencia ontológica, sino simplemente
ho una al:
grupos humanos;
nat ura les , co mo la fam ilia, el municipio y fin
cial, organizaciones cio nes para la realización en
común
o las aso cia de la
mente los sindicatos; co nc epción atómico-mecánica
fin és. Fr en te a la
de determinados la doctrina de que las
naciones son
postuló
sociedad, la ciencia social : de hombres y grupos huma
nos, y
ura les co mp ue st as
comunidades nat se presentó la oposición
radical
de los pri mer os. Así
no únicamente pue s si la Ley Le Chapelie
r decias
del pe ns am ie nt o,
entre dos formas prot eger el derecho eran
eses reales que debía
ró que los únicos mter ncia nueva
los de los in di vi duos particulares, la cie
los de la naci ón y n. los.
ellos los sindicatos, que era
es, entre
afirmó que los grupos social tener el mismo derecho
a la pro-
€ im po rt an te s, de bí an
más fuertes os >,
tección de las ley es. io-jurídica:
un ar gu me nt o más; de naturaleza soc
ad uj o ivas:de
"Todavía se
la raz ón de que se ex pidieran las leyes repres
* ¿cuál pudo ser les y huelgas, si solamente se
puede
aso cia cio nes lab ora lidad
las coaliciones, en te puede próhibirse. la posibi
que exi ste y Ún ic am
suprimir lo La ex pe di ci ón de aquellas leyes, se
existe nci a?
de que un algo cobre actos de fuerza, UN orde
namiento
qu e nO fu er on sin o
dijo, prueba político.
la vid a nu ev a por qu ienes detentaban el poder
impuesto a
vVa rea lid ad his tór ica , los trabajadores" exl-
Partiendo de esta. nUE «de que disfrutaban las
les re co no ci er a la mi sm a libertad
gieron se lización de la re-
, est o €s, demandaron la universa
s económicas, lo que
fuerzas ec on óm ic as
est ado en las rel aci one
gla no intervención del
254
1

CONSIDERACIONES: PRELIM
INARES
»
equivaldría al reconocimi
ento de las libertades de k

gOciación y contratación sindicación, de ne-


colectivas y de huelga.
miento implicaba: la supe El nuevo plantea-
ración de la concepción
vida socia] y del hombre y de individualista de- la
esencia consistía en la las no rm as de la. Ley Le Chapelier, cuya
prohibición de cualquie
del trabajo que de alguna r acción o pretensión
manera estorbara el dese
del capital. El sindicalismo nvolvi
, y volvemos al temá, im miento libre
Pronto, la igualdad del tr ponía, por de
abajo. y el capital ante la
cada uno de los factores ley, por lo tanto,
de la «produ cción actuaría libremen
fensa de sus intereses y derech te en de-
os. El sindicalismo fue así
de la vida nucva, la respue un impulso
sta. del trabajo al capital,
del principio de que
el trabaj la postulación
o también debe contar en la estructura-
ción de los fenómenos
económicos.
Una especie de vacío doctrinal o
bajadores, pero fue colm flotaba sobre las cabezas de los
ado rápidamente por el tra :
lista, primero. por el soci pensamiiento socia-
alismo utópico, y después,
principal, por el Manifiesto comunist pero en forma
Si por socialismo entend a. 5 :

REE
emos, como programa minimo,
a la propiedad privad la crítica
a
y su substitución por
nal que ponga fin a la ex una colectiva o comu-
plotación. del hombre por
primeros Precursores de la idea fuer el hombre, lo;
Renacimiento: on una manifestación
Tomás Moro, que intr más del
Campanélla con la Ciudad od uj o la pa la br a uto pia , Tomaso
del sol yFrancis Bacon con la Nuev
tida, soñaron con una orga a Atlán-
nización más justa, en la
sus frutos se destinaran que la tierra y
a la sat
hombres, En la Revolución Fr isfacción de la necesidad de todos los
ancesa, la gauche, en la contem
de la miseria trágicadel trabajo, provocó, en plación
Emilio (Graccus) la persona de Francisco
Babeuf, la llamada conspi
Por la que fue Juzgado ración. para lg igualdad,
y llevado al cadalso: el
un utopista, sino un revolu mártir francés no fue
cionario decidido a emplea
En el siglo x1x, un puñado r la violencia.
de hombres de buena vol
Owen, Charles Fourier, untad, Roberto.
Henri de Saint-Simon, William
Etienne Cábet, entre otr Godwin
os, que. creían ingenuam
los hombres, soñó. también en te en la bondad de
con un régimen de propiedad comú
que se Jlegaría mediante n, al
la enseñanza de la injust
burgués-capitalista y de la icia del sistema
bondad del socialismo: el
lazo que los unió

creyeron en la fuerza de
la diosa-razón y en la bo
. hombres, dos elemento ndad natural de los
s que se unirían para
sin necesidad de la violen realizar el cambio social
cia, Engels* resumió, en
8 Die Entwicklu
un arranque de
ng des Sozialismus
Iustitut fir vor der Utopbie zur Wissenschafe,
Marxismus-Leninismus, edición
beim ZK DER SED, del
t. XIX, pág. 200,
Jimera
25

GU
DEL SINDICALISMO.
SOCIAL Y POLÍTICO
EL PENSAMIENTO
uencia que ejerció A lo
o de las ideas y la infl
gratitud, el significad i
largo del siglo: cias
op is ta s do mi nó la rgamente las tenden
ut la expre-
La concepción de los X. - - El so ci al ismo fue para ellos
XI
socialistas de nuestro
sig lo
la ra zó n y de la justicia, por lo que
luta, de uis-
sión de la verdad abso nocimiento por los hombres para que conq ,
su co , decían
creían que bastaría ia fu er za .. . La verdad absoluta
tara al mundo con
Su pr op de la historia
ti em po y del es pacio y del correr
es independiente del
humana...
campo
so la me nt e so ña dores, pues en el
fueron de Ro-
Sin embargo, no re ch o de l tr abajo, el mombre
l de
del movimiento si
ndical y de ionismo Y al esta-
o al nacimiento del trade-un
berto Owen está unid st o de pr es ta ci ón de los servicios eb sus
stema ju se predica que fue un
blecimieñto de un si Ch ar le s Fo ur ie r
rk; y de así como también qu
e
factorlas de New Lana re ch o al tr ab aj o,
o del de eó en 1848 los Taller
es
defensor del principi er za mo tr iz qu e cr
n la, fu
sus ideas cohstituyero ha ce r ef ectivo aquel derecho.
pa ra
Nacionales de Fr an ci a
ci on ar iode la ju st icia social, se adueñó
volu
Marx, el torrente re ical a partir del
mes de febrero de
1843,
del movimiento obrero y sind el documento” más
el Manifiesto comunista,
que apareció liberación,
fecha en
ia hu ma na en las luchas por la
la hist or iola, uno
importante de toda n del tr ab ajo. Antonio Labr
ic ac ió mi-
la unificación Y
la dignif
ad or es ma rx is ta s it alianos de la segunda
pens
de los más brillantes en ar io de la publicación, af
irmó” “que
el ci nc ue nt n tenel
tad del siglo, en
anteriores O posterio res al Manifiesto, co
en-
ninguna de las obras mu ch o ma yo t, puede substituirlo ni
tí fi ca
una importancia cien
h
nifiesto NOS da, co
acción de éste. El Ma
cífica de el prole-
cierra la fuerza espe ión auténticade esta
situación:
sencillez, la expres storia
su clásica
, cr ec e y se de sa rr ol la a lo largo de la hi
Nace
tariado moderno es, nc re to , la fu er za positiva cuya acción
coritemporánea como el objeto co que su indis-
encontrar
necesaria tiene forzosamente :
revolucionaria
munismo”.
ensable meta en el co co mb at e, el to que del clarín que
lMa-
la obra de son tantas las idea
s
El Manifiesto fue la re vo lu ci ón ; y
y sobre todo a rlas: la reafirma-
maba a la lucha si qu ie ra po si bl e re su mi
e no es
que brotan de él, qu ti tu ir un a cl as e portadora del más
ores de cons de la civilización Y
ción de los trabajad fu en te so be ra na
l trabajo,
alto valor humano, de de qu e ha bí a sido y era la clase
:exX-
conocimiento ción descarnada de
de la cultura; el ca pi ta l; la pr es en ta
ores del
plotada por los poseed
en la obra colectiva
publicado
del Man ifi est o comunista, ensayo 305,
1 En memori a , S.A, pág.
Man ifi est o com uni sta, Editorial México
Biografía del
256 CONSIDERACIONES PRELIMINARES.

la miseria en que vivían las familias obreras; la tragedia del trabajo


enajenado, que cuando estaba en la fábrica no se encontraba en su
casa, y cuando se hallaba en ésta era porque ahí no trabajaba, si bien
se preparaba para la rutina del trabajo enajenado del día siguiente;
la convicción de que nada tenía que esperar del orden jurídico, me-
nos aun del estado, de donde se deducía que eran los trabajadores
quienes debían luchár para poder vivir como seres humanos; la ur
gencia de su unión para enfrentar con probabilidades de éxito la lucha
de clases; y finalmente, al lado de otras muchas ideas, la de que era
en. esté mundo, en beneficio de sus familias, de su pueblo y de la
humanidad, y no en un reino fantástico, donde debían realizarse los
hombres.
En resumen, el Manifiésto señaló el destino que la historia había
reservado al proletariado: luchar por la creación, en todos los pueblos
y para la.humanidad, de la sociedad. socialista. Así nacieron la misión
y la mística de un mañana mejor en nuestra tierra.

V.: NATURALEZA Y FINES DELAS ASOCIACIONES SINDICALES:

Creemos poder afirmar, “si partimos. de. la ya conocida Hstinción


de Ferdinand Tónnies entre comunidad. y sociedad, que los sindicatos
están más cerca de la primera categoría, porque sus miembros cóm-
parten el sentimiento subjetivo de constituir un todo; consecuente-
mente, ratificamos la tesis de que los sindicatos son sociedades humanas
naturales, o con la definición del Diccionario marxista- leninista de
filosofía de la República Democrática Alemana: “La comunidad es
una unión de personas que forman una totalidad política, espiritual
y moral, relativamente estable, fundada sobre las. relaciones sociales
materiales”. Son cuerpos sociales reales, no con uná realidad ontoló-.
gica, sino social, que persiguen fines determinados, que no son una
simple :suma, de intereses individuales. : :

A) El sindicalismo, garantía social de los inahajadores

Este apartado es una especie de' repetitorio de lo que expusimos


en los párrafos en los que formulamos la teoría del derecho colectivo
del trabajo, pero nos pareció. útil precisar las ideas en una época en
la que frecuentemente y en forma cruel en la Arnérica Latina, se com-
bate al sindicalismo con todas las armas de que dispone el poder.
La explosión sindical se inició en el último cuarto del siglo xvi,
en unos años en los que la palabra libertad: se escuchaba en todos los
rincones y en todos los círculos sociales de: Francia y.de Inglaterra.
NATURALEZA Y FINES DE LAS ASOCIACIONES SINDICALES 257

Las leyes represivas de las coaliciones, asociaciones y huelgas, fueron


la primera y más helada ducha que se abatió sobre los trabaja
dores:
los hombres no se resignabana ser máquinas, por lo.que
se aprestaron
a defender su trabajo y su dignidad. [.
Desde este punto de vista podemos dividir en dos etapas las luchas
del movimiento obrero: la supresión de las leyes represivas, para po-
der existir, aun careciendo de la. potestad de defender sus aspirácio-
nes ante la justicia, lo que dio por resultado que su existencia fuera
un vivirde hecho, mas no jurídico. Algún tiempo después, las asocia-
ciones de trabajadores reclamaron el reconocimiento de la categoría
de sujetos de derecho; y fue entonces cuando la libertad sindical se
elevó a una garantía de existencia y de lucha, esto es, una «garantía
que comprende dos dimensiones: no un simple existir como un club
deportivo: o una asociación literaria, sino un existir para la lucha por
la conquista de un vivir cada vez mejor, Oo para emplear la frase
de
Ihering:- la sindicación se convirtió en el titular
de la lucha por un
derecho justo.. .
La conquista de la libertad sindical fue el. reconocimiento dé un
derecho social “y no una concesión del estado, que también
.se efectuó
en dos momentos: el reconocimiento. por las leyes ordinarias y el reco»
nocimiento . constitucional, proclamado por primera vez: em nuestra
Declaración de derechos sociales de 1917.
- Regresamos ahora a una vieja tesis: la libertad sindical es, por
naturaleza, un derecho político, más aún, es ella la que imprime al
derecho. del trabajo su categoría de derecho político; y es también
la única institución auténticamente política de nuestra era, dentro
del. sistema capitalista del "mundo occidental, porque, y perdó
n por
el pleonasmo, es la única institución que persigue como finali
dades, |
no solamente obtener beneficios inmediatos cada día mayor
es para el
trabajo, sino además, y. como fin supremo, substituir al régimen bur-
gués con una propiedad socializada.
; :

.B) La libertad sindical, derecho supraestatal


Los problemas de la ciencia política, de la naturaleza y función
de las constituciones y del derecho. colectivo del trabajo, no podrán
resolverse, ni siquiera estudiarse en toda su profundidad, sin partir
de la idea que cada quien se haya formado de la misión del pueblo
en la vida nacional y de la naturaleza de las organizaciones políticas
a las que se da el nombre de estado. Si se sigue este camino, “podrá
alcanzarse la conclusión de que el reconocimiento de la Mibertad sin-
dical es un acto de soberanía del pueblo intocable para el estado. La-
mentablemente, la amplitud de los temas propuestos no permite.ana-
258 o CONSIDERACIONES PRELIMINARES
lizarlos aquí en detalle, por lo que nos limitaremos a Expresar nues-
tro pensamiento, que servirá de base a los desarrollos ulteriores
,
En todos los pueblos y en todos los tiempos, los
Chado
hombres han ly-
por la preservación de un conjunto de principios que serían,
por su naturaleza, intocables para los pode
res públicos. Sófocles reco-
gió la respuesta de Antígona a la pregunta
del tirano. Creon: “Cono.
cías el edictó que prohibía dár sepultura'
a Polinices? Yo no creta que
tus edictos valiesen más que las leyes
no escritas e inmortales de los
di05es”. Nao tenemos la intención de recorrer
la liistoria, pero sí di.
remos que Roma, la Edad Media y
la Edad Moderna, reafirmaron la
vieja aspiración hácia un derecho natural que no dependiera de
gobernantes,
los
cuya más brillante manifestación cristalizó
el artícu- en
lo segundo de la Declaración francesa de
los derechos del hombre de
1789, que ya-n os
es conocido: “El fin de toda asociaci
ón política es
la: conservación dé los derechos naturales e impr
esériptibles del hom-
bre”. La disposición pasó al artículo primero de la Constitución de
1857: “El pueblo mexicano reconoce, que los derechos del hombre
son la base y el objetode las instituciones
sociales. En consecuencia,
declara que todas las leyes y todas las autorida
des del país deben res-
petar y sostener las garantías que otorga
la. presente Constitución”.
El artículo primero de la Constitución de
los términos 1917 cámbió
de la disposición de su antecesora: “En los
Estados Unidos Mexicanos
todo individuo gozará, de las garantías que otorga
esta Constitución,
las cuales no podrán. restringirse ni suspende
rse, sino en los casos y
con las condiciones que ella misma establece”. Pero en el
dictamen de
la Comisión de. Constitución de la Asambl
ea«de Querétaro y en sus
debates se confirmó la inviolabilidad de las
garantías individuales y
se hizo una referencia. expresa á la idea de.
los derechos. del hombre.8
No defendemos las escuelas clásicas del derecho
natural, menos aun
su individualismo, solamente dejamos constancia de
que las normas
Jurídicas en las que el pueblo señaló los derechos
fundamentaledes
los hombres deben ser respetadas por todos, así como
también, que á
ese fin se creó el juicio de amparo,
Co
Delante de la fantasmagoría que se ha desarrol
lado en torno a la
naturaleza del estado, cuya más alta imaginac
ión se dio eñ la filosofía
de Hegel? para quien el: estado “es la real
idad de la idea ética, el

8 Diario de los debates del Congreso Constituye


nte: sesión de 11 de diciembre de .1916.
9 El estudio de lás ideas políticas que condu
jeron a la ideal del estado de' derecho
puede hacerse, entre otras, en lás obras siguie
ntes: Mario de la Cueva: La idea del
estado, Ediciones de la UNAM, México, 1975; Alíred Verdro
del Murido occidental, iraducción de ss: La filosofía del derecho
Mario de la Cueva, UNAM, 196% Albert
Les grands courants de la Philósophie o. Brimo:
du droit et de Pétat, Editions A. Pedon
1967 y O. Báhr: Der e, París,
Rechtstaat, Scicntia Aalen, 1961.
259
ONES SINDICALES
NATURALEZA Y FINES DE LAS ASOCIACI

ritu étic o que se man ifi est á com o voluntad substancial, el poder
espí la vivienda que
de la razón, voluntad universal que se realiza,
como
crea el espí ritu en su per egr ina ció n por el mundo de la política... .”,
se
ten tam os la con cep ció n dem ocr áti ca, conforme a la cual, el. estado,
sus ma de vida social,
es “una for
con lás palabras de Herman Heller,
en for ma y for ma que nace de la vida”, o con la fórmula que
vida
emo s tra duc e con la may or fide lida d el pensamiento democrático:
cre los hombres.
el estado no €s un ente jerárquicamente superior, al que
el
es, sino la organización creada por
deban obediencia por ser quien ejer -
a lo larg o de. su hist oria o por un. acto constituyente en
pueblo a en la comuni-
ar su independenci
cicio de su soberanía, para asegur
int ern aci ona l, man ten er la: paz social y cuidar de la efectividad
dad por el pueblo en La
jurídico, con las facultades otorgadas
del orden
constitución. a
iento
s decir, ahora que el pensam
Con estos antecedentes podemo s y,
un conjunto de principios político
democrático de nuestro siglo es de derecho,
la idea del estado
jurídicos que integran y dan vida a
de los hombres, y quisiéramos
que es, así lo creemos, el anhelo mayor
rtad: a) Su principio base es la
que fuesen todos, que aman la libe e im-
, una, indivisible, inalienable
doctrina de la soberanía del pueblo
social de Juan Jacobo Rousseau *
prescriptible, anunciada en el Contrato
a Magna, ahí donde se lee. que
y proclamada en el art. 39 de la Cart
amente en el pueblo”. En con-
“Ja soberanía reside esencial y originari ión de
cia de la soberanía, la mis
secuencia y de acuerdo con la esen
orden jurídico, pertenece al
decretar los principios fundamentales del
de este principio consiste en-que
pueblo. Una. segunda consecuencia si no ya que,
del derecho no es el estado, sino el pueblo,
él creador -
l o una parte de la soberania, solu
fuese así, el estado asumiría el tota en su segunda frase,
el repetido art. 39 expresa,
ción imposible, pues
pueblo y se instituye para su be-
que “todo poder público dimana del
que la. idea del estado de dere-
neficio”. b) De lo expuesto inferimos o ideal del gobierno
tación del viej
cho no es sino una nueva presen o
o de Pericles, en el que tuvo, com
de las leyes, que se remonta al Sigl os des-
grandes exponentes, ates, a Platón y a Aristóteles, y sigl
a Sócr
al jurisconsulto romano Cicerón.
pués, todavía en el mundo antiguo,
stación entre nosotros, y al mismo
Es probable que su primera manife
doce de los Sentimientos de la
tiempo la más bella, esté en el párrafo
“la buena ley es superior a
Nación, en el que proclamó Morelos que
lodo hombre”.
menta con la teoría de las
La idea del estado de derecho se comple
Perfassungslehre, Duncker und
consultado especialmente: Carl Schmitt:
10 Hemos del estado, Fondo de Cultura
1928; y Hermann Heller: Teoría
Humblot, Múnchen,
Económica, México, 1942.
260 . CONSIDERACIONES PRELIMINARES

constituciones de la Edad Contemporánea: una constitución solamente


puede concebirse como la norma suprema vivida o creada por el pue-
blo en un acto de poder constituyente, y se compone de dos elemen-
tos: uno substancial, que se integra, en primer término, con los dere-
chos de la Nación, que son, el principio de la soberanía y “la propie-
dad originaria de las tierras y aguas comprendidas dentro de los lími,
tes del territorio nacional”, en segundo lugar, con los derechos indi-
viduales del hombrey del ciudadano, y en tercer término, con Los
derechos sociales de. los campesinos y de los trabajadores, El segundo
elemeñto es orgánico y comprende las normas que establecen la forma *
del estado, el número y la estructura de los poderes públicos, los prin-
cipios para su integración, y sus facultades y atribuciones, De estos
dos elementos, el primero, volveremos a decirlo, es el elemento subs:
tancial supremo, porque es el que expresa los anhelos € ideales de los
pueblos y. la idea:de la justicia social como la finalidad más alta de
fa vida colectiva, mientras el segundo, es la estructura política y juríi-
dica que se da el pueblo para asegurar la efectividad del primero;
Las reflexiones que anteceden: permiten caracterizar a la constitu-
ción como la norma jurídica suprema, expresión de la voluntad so-
berana del pueblo y destinada a regir la vida jurídica de la-Nación y dé
los: hombres y a realizarla idea del estado de derecho. Esta caracteri-
zación tiene su fiente en el art: 133 de la Carta Magna, en el que el
vueblo quiso dejar constancia de su amor porel gobierno de las leyes:
“Esta Constitución es la Ley Suprema de toda la Unión”. Por consi-
guiente, la Declaración de derechos sociales €s elemento de la Ley
Suprema de la Nación, y como tal, derecho supraestatal.

C) fin en si mismo y medio para proteger al trabajo


El sindicato
"Durante la vigericia dela Leyde 1931 y bajo la influencia de los
residuos del individualismo, pudo sostenerse que la asociación profe-
sional era un método para protegér al hombre y nó ún fin en sí mis-
ma. La doctrina de aquellos años argumentó,en términos generales,
en la forma siguiente: las finalidades del derecho del trabajo se redu-
cen a una, la protección al hombre que trabaja; conclusión válida,
se añadía, tanto por lo que se refiere a los fines immediato3 cuanto
para los mediatos. Así se explica, se decía, que el núcleo del derecho
del trabajo se constituya con el derecho individual del trabajo y con
la previsión o seguridad sociales. Además, las condiciones de, trabajo,

11 Compárese con lo expuesto en el libro anterior Derecha mexicano del, trabajo,


t IL, cap. XXV: Naturaleza y propósitos de la asociación profesional, particularmente
el apartado segundo: La asociación. profesional €s un método para proteger al hombre
y no un fin en sí misma. :
NATURALEZA Y FINES DE LAS «ASOCIACIONES SINDICALES . 261

jornadas, días de descanso, vacaciones, normas para el salario, estabi-


lidad en los empleos, ascensos, etc., y las prestaciones de la seguridad
social, poseen un sentido de eternidad, porque cualquiera sea el sis-
tema económico del futuro, el hombre no. deberá trabajar un tiempo
excesivo, ni recibir prestaciones o percepciones. insuficientes. Ahora
bien, el derecho individual adquiere vigencia, bien mediante la acción
del estado; o por la' actividad sindical, de donde resulta que los sin-
dicatos son un conducto pará la creación y efectividad del estatuto
laboral, lo que a su vez prueba que no son en sí mismos una finalidad.
La Ley de 1970, que liberó definitivaroente al derecho del trabajo
de los viejos prejuicios del derecho civil individualista, obliga a una
revisión o precisión de las ideas: en un capítulo anterior, al anali:
zax los fines del derecho colectivo del trabajo, consideramos las ideas
básicas y dijimos que “el.estatuto conlleva una doble naturaleza, por-
que, en cúanto procura satisfacer el impulso natural del hombre a la -
unión con sus semejantes, es un fin en sí mismo, pero es también un
medio —que es su finalidad suprema— para, la creación y cumplimien-
to «del derecho individual del trabajo y de la seguridad social. Por lo
tanto, este subapartado. desirzolle las ideas en una referencia especial,
a los sindicatos.
Sin duda, la finalidad originaria del sindicalismo fue la satisfac-
ción del impulso asociativo, pero la unión por la. unión .no es una
finalidad humana, sino más bien un contrasentido. De ahí que el mo-
vimiento obrero se propusiera la unión de los trabajadores.
para la
lucha por una existencia digna de ser vivida por seres humanos. Esta
primera finalidad adquirió una forma más concreta en el anhelo por.
la creación de un: derecho individual del trabajo y de una previsión.
o seguridad sociales que ampararían, no sólo a los - «trabajadores en.
activo, sino a todos los futuros. Desde este punto de vista, la finalidad
del sindicato es, en sí misma, una- finalidad propia, en las mismas
condiciones en que la legislación es una furción propia del pueblo.
Esta primera finalidad llevaba consigo una segunda, que no se de-
claró expresamente, tal vez porque no era necesario, pero que, a la
postre, se convirtió en su fundamento principal: en cada empresa o
rama de la industria el trabajo sería, por lo pronto, cl igual del ca-
pital para la fijación de las condiciones de prestación de los servicios.
Al meditar sobre esta segunda finalidad, se iluminaron repentinamen-
te las ideas y pudo verse, con la mayor claridad, que en esta iguala-
ción del trabajo y el capital se revelaba, con toda su fuerza, la tesis
de que los sindicatos son un fin en sí mismos, pues la igualdad de que

12 Introducción general al derecho colectivo del trabajo, apartado VI: Teoría det de-
recho colectivo del trabajo, subapartado H): Los fines del derecho colectivo del trabajo.
262 CONSIDERACIONES PRELIMINARES

aquí nos ocupamos se da, para el presente y para el futuro, entre la


o a
clase trabajadora y la empresarial.
Las finalidades de los sindicatos, y habremos de regresar al tema,
no se agotan en la positivación de un derecho concreto, .sino que con-
y en la vigilancia
tinúan en la tendencia a su mejoramiento constante
no tanto en. beneficio de personas par-
de su puntual cumplimiento,
obrera; así, a ejemplo, la
ticulares, sino, ¡más bien,de la comunidad
como
falta de pago del salario mínimo a un trabajador se. tramitará
cualquier otra controversia entre partes determinadas, pero tan pronto
co-
como un fenómeno generalizado, aparecerá el interés
se presente
+
lectivo y se abrirán las puertas dela huelga.* |
repetidamenté la fina-
Un dato último,al que. hemos «denominado
lidad: mediata del movimiento obrero y del derecho del trabajo com-
: el estudio
prueba la. teoría de los sindicatos con finalidades propias
organización política
del futuro, la decisión sobre los principios de la
o, y la mi-
del mañana y acerca de las bases: del nuevo orden jurídic
obreras una función.
sión de la economía, otorgan a las organizaciones
es individuales. .
propia, que sobrepasa los simples interes
porque la vida. será:
-Pero estas conclusiones no han. de exagerarse,
valor Supremo de la na-
siempre individual, porque el hombre es el
última hacia
turaleza y porque, finalmente, €s también la finalidad
Todavía pode-
la que convergen el pensamiento y la acción de todos.
sería una hipósta-
mos añadir que la atribución de fines trascendentes
s de Hegel, di05es
sis, que, haría de los grupos sociales, con las palabra
cia fundamental
terrestres que se pasean «por la. economía. La diferen
en que
entre el individualismo y la sociedad del «mañana consistirá.
ni el bien
el hombre. aislado, al que nada importan i sús semejantes
solamente podrá concebirse, según la sentencia aristotélica,
de. todos,
o una
como una criatura sup bra o infra humana, esto es, Como un dios
bestia. :

VI: Teoria, del de-


13 Introducción general al derecho colectivo del trabajo, apartado
o colectivo del trabajo es derecho
recho colectivo del trabajo, subapartado 1): El derech el art. 450, frac. 1VY
e asimi smo
de los trabajadores y de sus grupos sindicales, Consúltes
de la Ley de 1970. :

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