EXPED.
Nº : 313-2019
ESCRITO : 03
SUMILLA : ABSUELVO ACUSACIÓN FISCAL E
INTERPONGO ACCIÓN CIVIL DE
INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS Y
PERJUICIOS (REPARACIÓN CIVIL).
SEÑORA JUEZ DEL QUINTO JUZGADO PENAL DE INVESTIGACIÓN
PREPARATORIA DE HUAMANGA.
EDGAR CANCHARI OMONTE, defensa
técnica de Yrinio José Cahua Cuya, actor
civil en el proceso penal seguida contra los
procesados Víctor Hugo Salcedo Escobar y
otro, por la presunta comisión del delito de
Homicidio Culposo en agravio de quien en
vida fue Mariela del Pilar Cahua Cerda;
ante Ud., me presento y digo:
Habiendo sido notificado, con fecha 12 abril
de 2021, a través de la casilla electrónica, con la resolución N° 01 de
fecha 09 abril de 2021, en la que se adjunta el REQUERIMIENTO
ACUSATORIO formulado por el Ministerio Público en contra de Víctor
Hugo Salcedo Escobar y la solicitud de SOBRESEIMIENTO a favor del
imputado Ramiro Rojas Pillaca, por el delito Contra la Vida el Cuerpo y
la Salud, en su modalidad de Homicidio Culposo, en agravio de quien
en vida fue Mariela del Pilar Cahua Cerda; y estando dentro del término
de ley, y conforme lo establece el artículo 350° del Código Procesal
Penal, cumplo con absolver el traslado conferido.
RESPECTO DEL REQUERIMIENTO ACUSATORIO: El actor civil expresa
conformidad con el requerimiento acusatorio, presentado por la
señorita Fiscal Wilma Flores Pozo, fiscal provincial de la primera fiscalía
provincial penal corporativa de huamanga.
I. PRETENSIÓN CONCRETA DE LA REPARACIÓN
CIVIL.
Asimismo, SOLICITO que, al momento de
emitirse la sentencia respectiva, se disponga el pago de una
indemnización por DAÑOS Y PERJUICIOS, derivados de la responsabilidad
civil extracontractual la suma de S/. DOSCIENTOS CUATRO MIL DIEZ CON
00/100 SOLES (S/. 204,010.00), que deberá pagar el acusado, y el
tercero civilmente responsable (Hospital Regional de Ayacucho “Miguel
Ángel Mariscal Llerena”) en forma solidaria, en mérito a los siguientes
daños:
Daño emergente S/. 4,010.00
DAÑO PATRIMONIAL
Lucro cesante S/. 50,000.00
Daño moral S/. 50,000.00
DAÑO EXTRA PATRIMONIAL
Daño a la persona S/. 100,000.00
TOTAL S/. 204,010.00
II. FUNDAMENTOS FÁCTICOS DE LA REPARACIÓN
CIVIL.
La responsabilidad civil por el daño
producido por una conducta penalmente relevante es, en principio, de
carácter extracontractual. En consecuencia, el ejercicio de la acción
civil en el proceso penal debe enfocarse en los elementos constitutivos
de la responsabilidad civil extracontractual por infracción del deber
genérico de no dañar a otro, conforme al artículo 1969º del Código
Civil.
2.1. Conducta generadora del daño irrogado.
El primer elemento de la responsabilidad civil
extracontractual es la acción que produce el daño. Esta acción debe
tener, en el plano fáctico, una coincidencia, siquiera parcial, con la
conducta que resulta penalmente relevante.
Se imputa a Víctor Hugo Salcedo Escobar y Ramiro Rojas Pillaca, en su
condición de médicos cirujanos con especialidad en Gineco Obstetricia
del Hospital Regional de Ayacucho “Miguel Ángel Mariscal LLerena”,
haber ocasionado por culpa, la muerte de quien en vida fuera Mariela
del Pilar Cahua Cerda, al haber inobservado las reglas de su profesión;
toda vez que la referida agraviada ingresó al Servicio de Emergencia
Obstétrica del Hospital Regional de Ayacucho, el 10 de julio de 2018, a
las 23:10 horas aproximadamente, presentando pérdida de líquido
amniótico, multigesta de 21 semanas y aborto inevitable, motivo por el
cual fue hospitalizada en el pabellón de Gineco Obstetricia, en la cama
206-B, a fin que expulse el producto con los medicamentos indicados; es
así que, el día 16 de julio de 2018, a las 11:50 horas aproximadamente,
en circunstancias que el imputado Víctor Hugo Salcedo Escobar
realizaba la visita médica observó en la agraviada la eliminación de
producto macerado con abundante secreción maloliente, no
eliminando la placenta, y además presentaba abundante sangrado
vaginal; por lo que, de inmediato se le programó pasar a la sala de
operaciones para la extracción de la placenta y legrado uterino
urgente por sangrado, diagnosticándosele en ese momento acretismo
placentario, siendo el imputado Víctor Hugo Salcedo Escobar quien
realizó el procedimiento del legrado uterino y se le extrajo la placenta
pero no en su totalidad, ocasionándosele una solución de continuidad
(un orificio) en cicatriz besico-uterino, siendo derivada a la sala de
recuperaciones donde nuevamente comenzó a sangrar, es decir
presentó hemorragia vía vaginal; por lo que, de inmediato fue
conducida a la sala de operaciones a realizarle una histerectomía
abdominal donde participaron los imputados Víctor Hugo Salcedo
Escobar, como médico asistente y Ramiro Rojas Pillaca, como médico
principal, continuando la agraviada con el abundante sangrado,
debido a la infección generalizada que presentaba, sumado a ello el
acretismo placentario, en dicha intervención quirúrgica donde se le
extrajo los restos placentarios y el útero; es así que, una vez efectuado la
intervención quirúrgica se dispuso que la agraviada pase a la unidad de
cuidados intensivos, y en instantes en que se encontraba en la sala de
recuperaciones continuaba con el abundante sangrando; y
posteriormente se produjo su fallecimiento a las 18:35 horas.
Dicha conducta tiene que ser antijurídica; es
decir contraria a ley o al ordenamiento jurídico; en el caso concreto, se
trata de un homicidio culposo conforme a la acusación fiscal; el tipo
penal que contiene el supuesto de hecho es el segundo párrafo del
artículo 111º del Código Penal, que no es otra cosa que el elemento
descriptivo del delito, la antijuricidad es el elemento valorativo, por lo
que el homicidio se castiga solo si es antijurídico; es decir cuando no
media causa de justificación, y en caso que nos ocupa no existe causa
de justificación alguna, por tanto la conducta de los procesados si es
antijurídico.
2.2. Factor de atribución.
Considero que en el presente caso se tiene
que determinar desde una perspectiva indiciaria de la tipicidad, la
atribución dolosa o culposa de la acción desarrollada por los
procesados. Si bien es cierto, las cuestiones de imputación subjetiva,
como el dolo o la culpa requieren de un análisis valorativa, el cual solo
se llega a través de la actuación de medios de prueba en el juicio oral,
ello no exenta a que tanto la Fiscalía como el Abogado defensor
realicen una tesis de comportamiento del sujeto a partir del obrar
doloso o culposo.
Asimismo, considero determinante acudir a
una concepción normativa del dolo, lo que bastaría con probar que el
sujeto contaba con ciertos conocimientos del protocolo de atención
inmediata, conforme a sus funciones y que, pese a ello, omitió su deber
de atención inmediata.
Quiero destacar que la probanza del dolo en
el presente caso, le corresponde al observador del proceso, es decir al
juez. Al fiscal le corresponde atribuir desde las diligencias preliminares un
hecho doloso o culposo, ya dependerá de él. Lo cierto es que hay que
tener en claro lo que dice Claus Roxin, el dolo está en la cabeza del
juez, pues él no estuvo en el lugar de los hechos, serán las pruebas y
datos externos que corroboren que el sujeto pese a conocer sus
funciones propias como médico, decidió omitir el cumplimiento de la
misma.
Dicho esto, en el caso concreto la
determinación del actuar doloso o culposo del procesado, se
determinará en juicio, a través de los elementos de convicción que en
dicho plenario se producirá en prueba; sin embargo, debo señalar que,
para el actor civil, la impuesta de la responsabilidad civil es a título de la
responsabilidad subjetiva DOLO, conforme a la concepción
normativista.
2.3. Relación de causalidad entre la acción y el
daño producido.
En el lenguaje civilista, la relación de
causalidad vincula la acción u omisión con el daño resarcible.
Dado que el artículo 101º del Código Penal
establece que las disposiciones del Código Civil resultan aplicables a la
reparación civil ejercida en el proceso penal, la relación de causalidad
debería determinarse con el parámetro de la causa adecuada
recogida en el artículo 1985º del Código Civil.
La relación de causalidad puede fracturarse
y, por lo tanto, reconducir el daño a otra causa en cuatro supuestos
legalmente previstos: el caso fortuito, la fuerza mayor, el hecho
determinante de un tercero y la imprudencia de la propia víctima (ar-
tículo 1972º del CC).
En el caso concreto, la acción negligente
empleada por el acusado Víctor Hugo Salcedo, ha tenido como
resultado la muerte de quien en vida fue Mariela del Pilar Cahua Cerda.
2.4. Daño producido.
El daño consiste en la afectación o lesión de
un interés jurídicamente reconocido. En el presente caso, la conducta
de los procesados cumple con el elemento de certeza del daño, bajo
los parámetros de la responsabilidad extracontractual, la misma se
explica a continuación.
DAÑO PATRIMONIAL.
la misma que comprende el daño
emergente y lucro cesante.
• Daño emergente. - es el daño directo al
patrimonio, que se expresa en una reducción de la misma.
En el presente caso el daño emergente, se
expresa en los gastos que ha ocasionado el deceso de la quien en vida
fue María Del Pilar Cahua Cerda, la misma que asciende a la suma de
S/. CUATRO MIL DIEZ CON 00/100 SOLES (4,010.00), que deben ser
resarcidos al actor civil.
• Lucro cesante. - es lo que se dejó de percibir
como consecuencia de la conducta antijurídica.
En el presente caso el lucro cesante, es el
ingreso que la occisa Mariela del Pilar Cahua Cerda, deja de percibir
por la labor diaria que realizaba como comerciante (venta de ropa)
antes de su deceso, la misma que causa un agravio económico a sus
hijos (José Antonio Pariona Cahua (20) y Ariana Mileth Canchari Cahua
(07), por cuanto la occisa era el único sostén de ellos; por lo que los
responsables del deceso tienen la obligación de resarcir con la suma de
CINCUENTA MIL CON 00/100 SOLES (S/. 5,000.00), esto teniendo en
cuenta el sueldo básico y la edad de la occisa (37).
DAÑO EXTRA PATRIMONIAL.
la misma que comprende el daño moral y el
daño a la persona.
• Daño moral. - que es la afectación a los
sentimientos de la persona.
En el presente caso el daño moral, se
ocasiona a sus padres de la occisa y particularmente a sus menores hijos
(José Antonio Pariona Cahua de 20 años de edad y Ariana Mileth
Canchari Cahua de 07 años de edad), y que les dejó en la orfandad,
quienes hasta la actualidad no asimilan haber perdido a su madre, es
un hecho irreparable que requerirá diversos tratamientos psicológicos
para superar tal situación por lo que solicitamos la suma de CIENCUENTA
MIL CON 00/100 SOLES, (S/. 50,000.00), la cual debe indemnizarse.
• Daño a la persona. - que es el daño al
proyecto de vida, esto es, el daño al desarrollo de la personalidad.
“… (El daño al proyecto de vida) es un daño que
lesiona la libertad fenoménica de la persona, truncando o causando un menoscabo o
un retardo, o ambas situaciones, en su destino personal…”
En el presente caso el daño a la persona, se
ocasiona a la occisa Mariela del Pilar Cahua Cerda, toda vez que se ha
producido el truncamiento de su proyecto de vida, por cuanto la occisa
era el único sostén de sus dos hijos, y con su deceso causa doble
agravio uno a la misma occisa como ser humano y segundo a sus
descendientes quienes se ven truncado un mejor futuro a lado de su
madre. La reciente jurisprudencia de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos sobre el “daño al proyecto de vida” entre 1998 y el
2001 son tres, al menos, las sentencias de reparación de daños en las
que la Corte Interamericana de Derechos Humanos de San José de
Costa Rica hace referencia, analiza y repara el “daño al proyecto de
vida” En ellas, la Corte considera la reparación del “daño al proyecto
de vida” al lado del tradicional resarcimiento de los denominados
“daños materiales” - como es el caso del lucro cesante y del daño
emergente - y de la indemnización del llamado “daño moral”.
Las sentencias de reparación de daños, sustentadas en precedentes
fallos dictados sobre el fondo de los respectivos asuntos y a las que se
hace mención en el párrafo anterior, son las del 27 de noviembre de
1998, recaída en el caso “María Elena Loayza Tamayo” con el Estado
Peruano, la de “Los Niños de la Calle” con el Estado de Guatemala, de
fecha 26 de mayo del 2001 y la sentencia “Cantoral Benavides”, con el
Estado peruano, fechada tres de diciembre del 2001. La sentencia de
reparación de daños dictada por la Corte Interamericana en el caso
“María Elena Loayza Tamayo” con el “Estado del Perú” constituye un
fallo histórico en materia de reparación de daños causados al ser
humano. En este primer pronunciamiento la Corte analiza, profunda y
extensamente y presta especial atención al radical daño al “proyecto
de vida”. En él se expresa por el Tribunal que “conviene manifestar que
este concepto ha sido materia de análisis de parte de la doctrina y de
la jurisprudencia recientes”. Es decir, se reconoce por la Corte los
primeros aportes que desarrollan la temática del daño a la libertad
fenoménica, es decir, al proyecto de vida, por cierto, traída a colación
al caso concreto.
Por tanto, si bien es cierto que
objetivamente no podemos acreditar tal daño, podemos deducir el
quantum desde la perspectiva desarrollada por la Corte Interamericana
de Derechos Humanos, la misma proponemos en la suma de CIEN MIL
CON 00/100 SOLES (S/. 100,000.00), la cual debe ser indemnizada.
En consecuencia, el monto de la reparación
civil se resume como sigue:
Daño emergente S/. 4,010.00
DAÑO PATRIMONIAL
Lucro cesante S/. 50,000.00
Daño moral S/. 50,000.00
DAÑO EXTRA PATRIMONIAL
Daño a la persona S/. 100,000.00
TOTAL S/. 204,010.00
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LA REPARACIÓN
CIVIL.
La reparación civil es una de las
consecuencias del hecho antijurídico que puede estar contenido o no
en un delito; de ahí que todo delito es un hecho antijurídico; pero no
todo hecho antijurídico es delito, este fundamento lo encontramos
expresado en el numeral 3) del artículo 12º del Código Procesal Penal.
Si bien no es una consecuencia jurídica
indispensable al momento de imponerse una pena, sí configura un
mecanismo de satisfacción de intereses de la víctima, cuando se
aprecie la existencia de un daño; en ese sentido, cabe mencionar que
la reparación civil no siempre se determina con la pena, pues ésta solo
requiere de la existencia de una conducta típica, antijurídica y
culpable, mientras que la reparación civil exige la constatación de un
daño.
La Reparación Civil, no siendo una pena, ni
tampoco una Medida de Seguridad y menos una consecuencia
accesoria, viene a ser una pretensión civil, la misma que es accionada
dentro del proceso penal, con la finalidad de exigir no solo la restitución
del bien (o en su defecto, se hará mediante el pago de su valor), sino
también la indemnización de daños y perjuicios, que debe ser fijada en
función a la magnitud de los daños y perjuicios ocasionados.
Cumpliendo de esta manera su función resarcitoria y reparador. Así el
artículo 93° de Código Penal preceptúa: "La reparación comprende:
1. La restitución del bien o, si no es posible el pago de su valor, y,
2. La Indemnización de los danos y perjuicios".
LA RESTITUCIÓN. - En tal sentido, por el término "(...) restitución debe
entenderse, como forma de restauración de la situación jurídica
alterada por el delito o devolución del bien dependiendo del caso,
al legitimo poseedor o propietario”. Caso contrario, si resulta
Imposible la devolución del mismo bien, entonces se efectuará el
pago de su valor para restaurar o reponer la situación jurídica
quebrantada por la comisión de un delito o falta.
LA INDEMNIZACIÓN. - En tanto que, "la Indemnización asume un rol
subsidiarlo y de complemento, frente a la restitución, su valoración
debe hacerse atendiendo a la naturaleza del daño y de los
perjuicios que este ha generado a la víctima”. Para ello, se debe
tener en cuenta los presupuestos de la Responsabilidad Civil
Extracontractual, como somos; la antijuricidad, la dañosidad, la
causalidad y la imputabilidad, para que las sentencias penales
reflejen la magnitud del daño ocasionado por el delito.
Asimismo, la Indemnización debe
comprender el daño emergente, el lucro cesante, el daño moral y el
daño a la persona. De tal manera que, en cuanto a, la determinación
del quantum de los daños patrimoniales (Daño emergente y Lucro
Cesante), la doctrina nos señala, que esta no acarrea mayores
problemas, debido a que pueden ser perfectamente valorizados en
términos económicos. Así "la valorización y liquidación de les daños
materiales o patrimoniales se determina objetivamente, mediante la
pericia valorativa de determinación correspondiente.
Invoco a mi favor el artículo 94º del NCPP,
que menciona: “se considera agraviado a todo aquel que resulte
directamente ofendido por el delito o perjudicando por consecuencias
del mismo”.
Invoco también el artículo 98º del NCPP, “La
acción reparatoria en el Proceso Penal solo podrá ser ejercida por quien
resulte perjudicado por el delito, es decir, por quien según la ley civil
este legitimado para reclamar la reparación y, en su caso, los daños y
perjuicios producidos por el delito”.
Decreto legislativo 1307 que modificó el
artículo 102º del código procesal penal en su parte pertinente señala
que en caso que no exista oposición a la petición de la constitución en
actor civil, no será necesaria la convocatoria a una audiencia para
resolver la misma, estableciendo como único requisito la información del
representante del Ministerio Público sobre los sujetos procesales.
Invoco, además, el artículo 104º del NCPP, a
efectos que se me permita deducir nulidad de actuados, ofrecer
medios de investigación y de prueba, participar en actos de
investigación y de prueba, intervenir en el juicio oral, interponer los
recursos impugnatorios que la ley prevé, intervenir en el procedimiento
para la imposición de medidas limitativas de derechos, y formular
solicitudes en salvaguarda de mi derecho.
Invoco la responsabilidad civil
extracontractual subjetiva contenida en el artículo 1969º del Código
Civil que indica “Aquel que por dolo o culpa causa un daño a otro está
obligado a indemnizarlo. El descargo por falta de dolo o culpa
corresponde a su autor.
IV. MEDIOS DE PRUEBA QUE ACREDITAN LA
REPARACIÓN CIVIL.
Al amparo del PRINCIPIO DE COMUNIDAD DE
LA PRUEBA, hace suyos los medios de prueba que el representante del
Ministerio Público ofreció en su Requerimiento Acusatorio, respecto del
Homicidio Culposo, toda vez que los mismos, no solo permitirán
acreditar que el procesado es responsable del delito contra la Vida el
Cuerpo y la Salud, en su modalidad de homicidio culposo; sino que
acreditará la comisión del hecho antijurídico que ha generado una
daño irreparable para la agraviada y su familia.
Asimismo, detallo los medios de prueba que
acreditan el quantum respecto del daño emergente de la reparación
civil:
Nº Descripción Monto
01 Declaración Jurada de gastos que ha ocasionado el 4,010.00
deceso de la quien en vida fue María Del Pilar
Cahua Cerda
02 Partidas de Nacimiento de sus dos menores hijos.
TOTAL 4,010.00
POR LO EXPUESTO:
A usted señora Juez solicito, tener por
absuelto el trámite de Requerimiento Acusatorio y proceder con arreglo
a ley.
OTROSI: adjunto los medios de prueba que
acreditan el quantum de la reparación civil; y respecto del daño a la
persona se adjunta elementos de convicción que van acreditar el daño
al proyecto de vida.
Ayacucho, 20 abril de 2021.