LA NONA (Primera parte)
*Todavía no está definidos los roles de género
Personajes:
● Nona: Inti
● Carmelo: Zoe
● Chicha: Valen L
● María: Sara
● Anyula: Vici
● Francisco: Valem
(La escena arranca con María y Anyula pelando papas en la cocina, en la
mesa sentada permanece La Nona)
María: No quiero más
Anyula: Le voy a llevar a chicho
María: Dígale que es el último…
(Apenas Anyula sale de la escena, ingresa Carmelo desde la calle con un
paquete debajo del brazo)
María: no me trajiste perejil.
Carmelo: lo vendí todo
María: ¡justo hoy que hice guiso! Y los zapallitos no van a alcanzar
Carmelo: ¡Tenés como dos kilos ahí!
María: (con un gesto que significa “no es extraño) ¿Y?
Carmelo: si traigo todo lo que me pedís… para eso cierro el puesto. O le
digo al mayorista que deje toda la mercadería en casa
NONA: Má pochoclo
María: ¡Qué pochoclo ahora vamos a cenar!
NONA: (Mira a anyula) Má pochoclo nena
MARÍA: No quedó más pochoclo.
Anyula ingresa nuevamente y se topa con Carmelo
CARMELO: Anyula, hacete una escapadita a ver si le conseguís más
pochoclo a la Nona.
MARÍA: (lo agrega apenas termina Carmelo) y pasate por lo de Vicente por
favor! Traiga dos kilos de zapallitos y un poco de perejil
CARMELO: (la mira como ofendido)ahhhh pero mirá vos, en mí casa hay
que comprarle al malandra/chorro ese.
Anyula se va. Se quedan Carmelo y María
MARÍA: ¿Cómo anduvo hoy?
CARMELO: (Se sienta en la mesa y se pone a hacer cuentas) Bien…Viste lo
que quedó, en ese barrio se vende muy bien. Mientras sigue haciendo las
cuentas, se hace un silencio).
NONA: ¿Tené Salamín?
MARÍA: ¡Qué salamín! Espere hasta la cena dije.
NONA: ¿Un pó de formayo?
MARÍA: ¡Nada! Aguántese hasta la cena. Cuando esté lista la voy a llamar.
Vaya a su pieza, vamos. (La toma y la encamina hasta su pieza. En ese
momento, María descubre el bulto que hace el pan en el bolsillo de la
Nona) ¿Qué tiene en el bolsillo (Le saca el pan) ¡Pero qué cosa che!
(Introduce a la Nona en la pieza y se vuelve) No hay que comprarle todo lo
que pida Carmelo.
CARMELO: (sin parecer escucharla) Que lo parió.
MARÍA: ¿Qué pasa?
CARMELO: ¿Qué va a pasar? Que no llegamos a fin de mes. Yo no entiendo
la verdad…No pagamos alquiler, no nos damos lujos. Yo…ni ropa me
compro.
MARÍA: Yo tampoco
CARMELO: voy a tener que sacarme de la cabeza la idea de ahorrar para el
mercadito. Si seguimos así voy a tener que vender el puesto de la feria.
MARÍA: (Irónica) ayyyyy si tu hermana trabajara.
CARMELO: ¿Otra vez con eso querida? La Chicha, la Chicha es una artista.
MARÍA: menos mal, porque hace veinte años que está componiendo y
todavía ni tocó en el subte.
CARMELO: Quién sabe si un día de estos la pega, y nos vamos todos para
arriba. Digo, con eso puede ganar mucha plata.
MARÍA: Carmelo, quién gana hoy en día componiendo tangos?.
NONA: ¿E cuándo se manya?!
MARÍA: (Se acerca Anyula con los zapallitos y perejil, luego se acerca para
servir la picada) Le dije que le iba a avisar…Gracias Anyula querida.
ANYULA: Chicho…a comer.
NONA: U pane
MARIA: (A Carmelo.) Sacá pan del aparador. (Carmelo saca una panera y la
coloca sobre la mesa. La Nona, entretanto, echa en el plato de sopa todas
las sobras de la picada.) Vos sentate, Carmelo. Anyula, sírvale la sopa a
Carmelo.
(En el momento en que Carmelo se sienta, la Nona sin dejar de comer
golpea con el tenedor el borde del vaso, reclamando vino. Carmelo se
levanta y saca una botella del aparador.)
CARMELO. El destapador, María. (María saca un destapador del cajón de la
mesada y se lo tiende a Carmelo, mientras la Nona sigue golpeando.) ¡Ya
va, Nona! No sea impaciente.
(Carmelo comienza a destapar la botella, mientras la Nona sigue
golpeando. Anyula coloca un plato de sopa en la mesa, frente al lugar que
ocupa Carmelo.
NONA. ¿No hay escabeche?
(María busca un frasco de escabeche y se lo tiende a la Nona, que lo vacía
en el plato. Carmelo termina de destapar la botella y María sirve los platos
de sopa para Anyula y para ella.)
CARMELO. (Por el tenedor.) Saque eso, Nona.
NONA: Formayo
CARMELO: ¡Y ahí tiene Nona!
NONA: ¡Ma no! ¡Formayo de rallar! (Carmelo agarra el queso fresco, e
intenta guardarlo en la heladera) Ma no, ya que está decalo.
(Carmelo le sirve vino. Finalmente, todos se sientan a la mesa y se
disponen a tomar la sopa.)
NONA. Termené.
CHICHA: ¿Quedó algo?
ANYULA: Llegaste para el guiso calentito chichita. Te llamé para la picada,
pero se ve que estabas dormida. Tampoco te quería molestar.
CHICHA: Ay tía pero no dormía, estaba escuchando mi música. Hoy
empecé un tango nuevo.
MARÍA: Jmmmm
NONA: ¿Y el perequil? (maría le dispone el perejil por lo bajo mientras la
escena se transcurre en torno a Chicha)
CHICHA: Me encanta cerrar los ojos y escuchar mi música. (se va sentando,
mientras Anyula le sirve guiso)
NONA: Má guiso.
MARÍA: No hay más.
Chicha le cede una cucharada de guiso a la Nona.
CHICHA: Tome, Nonita.
CARMELO: No le des más, que ya comió.
CHICHA: Un poquito. ¿Cómo le vas a negar un poco de comida a la Nonita?
(Le acaricia la cabeza.) Nonita... la cabeza blanca como paredón iluminado
por la luna. Y esas arrugas que son surcos que traza el arado del tiempo.
ANYULA: (Embelesada.) ¡Qué cosas lindas decís!
CHICHA: Nonita... ¿Se acuerda cuando me llevaba a pasear a la plaza?
La Nona, que ya terminó con la porción que le dio Chicho, mira fijamente
el plato de su nieto.
CHICHA: Una niña que descubría un mundo agarrado a la pollera de una
abuela.
Le agarra la mano en el preciso momento en que la Nona ha tomado un
pedazo de pan e intenta mojar en la salsa del plato de Chicho.
NONA: U pane.
CARMELO: ¿Qué pan, Nona? Ya comió.
NONA: ¿Galleta marinera no tené?
CARMELO: ¡Qué galleta marinera! ¡Vamos! Váyase a dormir.
NONA: El postre.
CARMELO: María, dale dos manzanas. Y que se vaya a la pieza. ¡Vamos!
María saca dos manzanas de la frutera y se las entrega a la Nona, que se
las coloca en el bolsillo.
CHICHA: Dejala un rato más. Es casi el único momento que tengo para
estar con ella.
MARÍA: ¡Claro...! ¡Cómo usted está tan ocupado...!
CARMELO: Que se vaya a la cama (A Chicha) Tenemos que hablar. Vamos,
Nona.
La Nona se levanta pesadamente. Al pasar, roba una banana que hay sobre
la mesa y se dirige a su pieza.
NONA: A domani
Todos saludan. Se hace un silencio. Chicha come, mientras Carmelo espera
que la Nona ingrese a su pieza.
CARMELO: Usted también puede irse a la cama, tía.
ANYULA: Tengo que ayudarle a María a lavar los platos.
CARMELO: Deje. Hoy la ayudo yo. Váyase a dormir.
Se crea una pausa. Anyula mira a María y comprende que debe irse.
Chicho advierte también el clima y comienza a ponerse nervioso. Simula
interesarse en la lectura del diario.
ANYULA: Hasta mañana entonces.
CARMELO: Mirá Chicha. Yo sé que sos muy sensible a este tipo de cosas
pero…
CHICHA: (Lo interrumpe) No me digas que la nonita está mal. Yo sabía que
algo le andaba pasando, ayyy pobrecita la nonita. Mi Nonita... Si le pasara
algo, no podría soportarlo. (Señala con la mano hacia la puerta de la pieza
de la Nona, como los escolares cuando dicen un verso.) La abuela, en cuyo
regazo alguna vez…
MARÍA: Pero por favor, dejate de romper las PElotas…
CARMELO: ¡María la boca! (Pausa) No no Chicha. Se trata de que no
tenemos un peso partido al medio. La nona está de diez, ya sabés lo que
dijo el médico.
MARÍA: No podemos seguir así en esta casa ¡Este mes no llegamos!
CHICHA: (La mira desconcertada) ¿Adónde?
MARÍA: ¡Con la guita mamerta!
CARMELO: Cuchame... ya sé que estas cosas te hacen mal, pero tenés que
hacerle frente de una vez por todas. Yo sé que vos sos una artista
Chicha asiente con la cabeza.
CARMELO: Nunca te hablé de los problemas de la casa.
CHICHA: Ya no voy a poder componer más. ¡No voy a poder componer!
CARMELO.—¡Pero tenés que entenderlo! El puesto de la feria no da para
más, ¿entendés? ¡No da para más! (Señala hacia la pieza de la Nona.) Me
lo está morfando todo.
MARÍA.—Bajá la voz que te puede oír.
CARMELO.—(Cuchichea.) ¡Me lo está morfando! ¿Me oís? Es como
mantener a diez leones juntos.
CHICHA: (Lamentoso.) Nonita...
MARÍA: ¡Nonita, Nonita, pero nadie hace nada!
CARMELO: Yo ya no sé qué hacer… O esto se soluciona, o tiene que haber
otro ingreso.
CHICHA: ¿Otro ingreso? ¿Te vas a buscar otro trabajo?
CARMELO: ¿Otro trabajo? jajajaj, pero vos estás loco?
MARÍA: Para que sepas Chicha…Carmelo se levanta a las cuatro de la
mañana y vuelve a las ocho de la noche a casa!
CARMELO: Mirá Chicha, yo me fijé en el diario y hay un montón de puestos
de trabajo que pueden servirnos. El pescadero del barrio necesita un
ayudante.
CHICHA: ¿Y vos pensás que la Nona va a poder cubrir ese puesto?
CARMELO: PPPero la NONA! La Nona está cerca de los cien años. ¿A vos te
parece?
MARÍA: Esta piba está del tomate.
NONA: BUON GIORNOO! Estaban parlando de mí? Venía a buscare el
desachuno.
MARÍA: Nona vaya que son las diez de la noche.
NONA: ¡Pero tengo hambre!
CARMELO: María dale un pedazo de queso y que se vaya a dormir.
NONA: Y un po de mortadela?
MARÍA: No nona, no hay nada más. Vaya
(La nona se va tristona, se hace un silencio…)
CHICHA: ¿Y por qué no la hacemos jubilar a la Nona? (Carmelo y María la
miran con cara de desentendidos)
CARMELO:¿ Jubilar de qué? Toda su vida fué ama de casa.
CHICHA: De profesora de italiano!
MARÍA: Chicha esto es demasiado. A la Nona no la vamos a jubilar, ni
mucho menos hacerla laburar. Acá la única parásito que no está haciendo
nada sos vos, así que urgentemente vas a tener que salir a buscar algo
porque Carmelo no da más.
CHICHA: ¿Pero María qué dice? Si usted ni sale de la casa.
MARÍA: AAAA pero claro porque tocar la guitarrita todo el día es lo mismo
que estar fregando, cocinando para todos en la casa.
(En el momento que se entran a discutir, Carmelo frena a las dos)
CARMELO: ¡Basta! Demasiado por hoy. Lo menos que quiero es llegar a mi
casa después de una jornada intensa y tener que lidiar con ustedes. Chicha
no se discute más, vas a tener que buscar un trabajo urgentemente.
CHICHA: ¿Y si casamos a la Nona?
(Se escucha a la NONA detrás del telón decir): ¡qui hambre María! ¿Y el
desachuno?.
APAGÓ