Organismos Financieros Internacionales
Organismos Financieros Internacionales
CONTENIDOS:
• Definición y generalidades
• Fondo Monetario Internacional
• Organización Mundial del Comercio
• Banco Interamericano de Desarrollo
• Banco Privado Internacional
DESARROLLO:
1. Definición y generalidades
Los organismos económicos internacionales, comienzan a tener lugar después de la segunda guerra mundial,
justo cuando aparece un nuevo orden económico más sólido resaltando al mismo tiempo la globalización
que le acompañaba con las verificaciones.
Podemos dar una breve visión de las organizaciones que actualmente conforman nuestro nuevo orden
internacional. El sistema de Naciones Unidas es el principal componente entre las relaciones internacionales.
De esta misma institución derivan sus propios organismos económicos tales como el Fondo Monetario
Internacional, el grupo del Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio. Estas instituciones tienen
por objeto fomentar el desarrollo urbano y mejorar la calidad de vida poblacional entre las naciones, de
modo que pueden otorgar subsidios o apoyos monetarios a los necesitados, de esta manera tratando de
erradicar la pobreza.
Ahora bien, como parte debemos establecer diferencias entre lo que se refieren a organismos de
cooperación internacional y organismos de integración.
Los organismos de cooperación internacional se limitan a desarrollar recomendaciones y metas sin interferir
o atentar contra la soberanía de los estados miembros. Sin embargo, un claro ejemplo de los organismos de
integración, es la Unión Europea, que se conformó hace no más de una década y que intenta implementar
una estabilidad económica a través de la unificación de países que además de facilitar el mercado y tránsito
de mercancías entre ellos, se puedan apoyar mutuamente en el aspecto económico.
El bilateralismo adoptó varios instrumentos para subsistir, uno de ellos fue el llamado comercio de estado.
Aquí el titular de la importación era único. El control de cambios se presentaba de distintas formas, una de
ellas fue la intervención en el sostén de los mercados de divisas en el cual podía dar fondos para la
estabilización. Y al final acuerdos clearing, no permitían a los acreedores que al final de un ejercicio pudiera
tener un país concreto la adquisición de productos fuera de ese país.
Esta práctica económica siguió funcionando hasta la caída del muro de Berlín en 1989, incluso las
organizaciones económicas que surgieron después, pusieron en práctica esta corriente hasta casi
desmantelarle.
A pesar de esto, algunas naciones siguen utilizando el bilateralismo, pero son aquellas cuya moneda carece
de convertibilidad o cuyo comercio exterior es
monopolio del estado.
El librecambismo británico sustituye al Mercantilismo holandés. Surge como una reacción contra diversas
trabas mercantilistas al comercio mundial, que caracterizaron los siglos XVII y XVIII:
a) Impuestos de exportación-importación.
b) Listas de prohibiciones a la importación.
c) Contingencias o cupos a la importación.
d) Obstáculos a la exportación de materias primas.
e) Subsidios Industriales.
f) Reservas de Cargas Marítimas al Transporte de Mercancías.
g) Monopolios de explotación comercial
Los fines del FMI, según su Convenio Constitutivo, incluyen el fomento de la expansión y el crecimiento del
comercio mundial, la estabilidad de los tipos de cambio, la evitación de devaluaciones cambiarias
competitivas y la corrección ordenada de los problemas de balanza de pagos de un país.
• Efectúa el seguimiento de la evolución y las medidas de política económica y financiera, en los países
miembros y en el mundo, y ofrece asesoramiento de política a los países miembros fundado en los más de
cincuenta años de experiencia acumulada. Por ejemplo:
En el examen anual de la economía japonesa en el año 2003, el Directorio Ejecutivo del FMI
instó al Gobierno de Japón a adoptar una estrategia integral para revitalizar los sectores
financiero y empresarial de su economía, enfrentar el problema de la deflación y corregir los
desequilibrios fiscales.
El FMI elogió a las autoridades mexicanas por la acertada gestión económica en 2003, pero
manifestó que era preciso encarar una reforma estructural del sistema tributario, el sector
energético, el mercado de trabajo y el sistema judicial para permitir al país competir en una
economía globalizada.
• Concede préstamos a los países miembros que enfrentan problemas de balanza de pagos, no solo
con fines de financiamiento temporal sino también en respaldo de las medidas de ajuste y de reforma
que contribuyan a corregir los problemas fundamentales. Por ejemplo:
Durante la crisis financiera de 1997–98 en Asia, el FMI actuó rápidamente para que Corea
pudiera aumentar sus reservas. Comprometió US$21.000 millones para ayudar a Corea a
reformar la economía, reestructurar los sectores financiero y empresarial y salir de la
recesión. En el plazo de cuatro años, la situación de Corea se había recuperado lo suficiente
para poder devolver los préstamos y, al mismo tiempo, reconstituir
sus reservas.
En octubre de 2000, el FMI aprobó un préstamo de US$52 millones más para Kenya con objeto
de que el país pudiera hacer frente a los efectos causados por una grave sequía; la operación
se integraba en el crédito de US$193 millones, a tres años de plazo, al amparo del servicio
para el crecimiento y la lucha contra la pobreza, establecido por el FMI con carácter
concesionario en apoyo de los países de bajo ingreso.
• Facilita a los gobiernos y bancos centrales de los países miembros asistencia técnica y capacitación
en el área de especialidad de la institución. Por ejemplo:
Tras el desplome de la Unión Soviética, el FMI entró en escena para ayudar a los países bálticos,
Rusia y otros países ex soviéticos a establecer sistemas de tesorería en los bancos centrales como
parte de la transición de un sistema de planificación central a una economía de mercado.
Como único organismo internacional cuya actividad fundamental es mantener el diálogo activo en materia
de política económica con casi todos los países, el FMI es el foro principal para el examen no solo de la
política económica nacional desde una perspectiva mundial, sino también de las cuestiones que repercuten
en la estabilidad del sistema monetario y financiero internacional. Dichas cuestiones comprenden aspectos
como los regímenes cambiarios que eligen los países, la evitación de corrientes internacionales de capital
desestabilizadoras y la elaboración de normas y códigos de alcance internacional sobre políticas e
instituciones.
En aquella década, a medida que se debilitaba la actividad económica en los principales países industriales,
los gobiernos intentaron defender las economías mediante un incremento de las restricciones sobre la
importación, pero las medidas solo sirvieron para acelerar la espiral descendente del comercio mundial, el
producto y el empleo. Para proteger la caída de las reservas de oro y divisas, algunos países limitaron el
acceso de sus ciudadanos a las compras en el exterior, otros devaluaron sus monedas y algunos impusieron
complicadas restricciones sobre la libertad de los ciudadanos para poseer divisas. Sin embargo, los apaños
de este tipo resultaron contraproducentes y ningún país logró mantener durante mucho tiempo una ventaja
competitiva. Estas medidas, denominadas “empobrecer al vecino”, fueron devastadoras para la economía
internacional; el comercio mundial cayó fuertemente y, de la mano, descendieron los niveles de empleo y
de vida en muchos países.
El FMI rinde cuentas a sus países miembros y esta responsabilidad es esencial para la eficacia de la
institución. La labor cotidiana de gestión en el FMI corresponde al directorio ejecutivo, en representación
de los 184 países miembros del FMI, y al personal contratado internacionalmente que está a las órdenes del
director Gerente y tres subdirectores Gerentes; el equipo de alta gerencia procede de regiones diferentes
del mundo. Las facultades del directorio ejecutivo para la gestión del FMI han sido delegadas por la Junta de
Gobernadores, en quien descansa la supervisión final.
La Junta de Gobernadores, en la que están representados todos los países miembros, es la autoridad
máxima de la institución. Suele reunirse una vez al año con ocasión de las reuniones anuales del FMI y el
Banco Mundial. Los países miembros nombran a un gobernador para que les represente —distinción que
suele recaer en el ministro de Hacienda o el gobernador del banco central del país— y a un gobernador
suplente. La Junta de Gobernadores decide sobre todas las cuestiones importantes de política, pero, como
se ha dicho, delega la gestión cotidiana en el Directorio Ejecutivo.
Los aspectos clave de política relacionados con el sistema monetario internacional se analizan dos veces al
año en un comité de los gobernadores denominado Comité Monetario y Financiero Internacional o CMFI
(que hasta septiembre de 1999 fue conocido por Comité Provisional).
Un comité conjunto de las Juntas de Gobernadores del FMI y el Banco Mundial, que recibe el nombre de
Comité para el Desarrollo asesora e informa a los gobernadores sobre temas de política de desarrollo y
otras cuestiones de interés para los países en desarrollo.
El Directorio Ejecutivo está formado por 24 directores ejecutivos y presidido por el Director Gerente del
FMI. Se reúne habitualmente tres veces por semana en sesiones que se prolongan mañana y tarde, y con
más frecuencia si hace falta, en la sede de la organización en Washington. Los cinco países miembros
accionistas más grandes del FMI —Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido— más China,
Rusia y Arabia Saudita tienen escaño propio en el Directorio. Los 16 directores ejecutivos restantes son
elegidos por períodos de dos años por grupos de países, a los que se llama jurisdicciones.
La documentación que sirve de base para las deliberaciones en el Directorio corre por cuenta sobre todo del
personal del FMI, algunas veces en colaboración con el Banco Mundial, y se somete al Directorio previa
aprobación de la gerencia; sin embargo, algunos documentos los presentan los propios directores
ejecutivos. En los últimos años, una proporción creciente de la documentación del Directorio Ejecutivo del
FMI se da a conocer al público en el sitio del FMI en Internet (www.imf.org).
Las cuotas se fijan para que, a grandes rasgos, reflejen el tamaño relativo del país miembro en la economía
mundial: cuanto mayor sea la economía en función del producto y mayor y más variado su comercio exterior,
la cuota tiende también a ser mayor. A Estados Unidos de América, la economía más grande del mundo, le
corresponde el mayor aporte al FMI, el 17,5% del total de las cuotas. Palau, la economía más pequeña del
mundo, contribuye el 0,001%. La revisión más reciente de las cuotas (la undécima) entró en vigor en enero
de 1999 y elevó el total (que no había sido modificado desde 1990) en aproximadamente un 45%; las cuotas
del FMI ascienden ahora a DEG 212.000 millones (unos US$300.000 millones).
Si hace falta, el FMI puede obtener préstamos para complementar los recursos de las cuotas. El FMI cuenta
con dos tipos de acuerdos permanentes para la obtención de préstamos a los que puede recurrir si necesita
hacer frente a cualquier tipo de amenaza en el sistema monetario internacional:
• Los Acuerdos Generales para la Obtención de Préstamos (AGP), establecidos en 1962, que abarcan a
11 participantes (los gobiernos o bancos centrales del Grupo de los Diez países industrializados y
Suiza).
• Los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP), establecidos en 1997, con 25 países e
instituciones participantes.
Conforme a estos dos acuerdos, el FMI dispone de un total de DEG 34.000 millones (unos US$50.000
millones) de recursos en préstamo.
• Examina y supervisa la evolución económica y financiera nacional y mundial y asesora a los países
miembros sobre las medidas económicas que implementan.
• Les presta divisas duras en respaldo a la política de ajuste y reforma que sirva para corregir
problemas de balanza de pagos y que fomente el crecimiento sostenible.
• Ofrece una amplia gama de asistencia técnica, y capacitación a funcionarios públicos y de los
bancos centrales, en los campos de su especialidad.
El Banco Mundial y el FMI dan apoyo a los gobiernos para la elaboración de las estrategias, pero sin
determinar las conclusiones. Las gerencias del Banco Mundial y el FMI reconocen que para ello hace falta
un cambio en la cultura y la actitud organizativas de ambas instituciones y de otras instituciones
colaboradoras. Ese cambio se está produciendo. Coordinando la tarea desde un principio y manteniendo
líneas de comunicación abiertas con las autoridades nacionales —sobre todo facilitando la información de
tipo diagnóstico que está disponible— el Banco Mundial y el FMI pueden asegurarse de que ayudan a los
países de forma oportuna y completa.
Una y otra institución se centrará en los campos de su especialidad. Así, el personal del Banco Mundial
marcará el camino con el asesoramiento en aspectos de las medidas sociales que hacen falta para reducir la
pobreza, comprendida la labor necesaria de diagnóstico. El FMI asesora a los gobiernos en cuestiones
relacionadas con sus atribuciones tradicionales, comprendido el fomento de medidas macroeconómicas
prudentes. En los campos que entran en la especialidad de ambas instituciones, por ejemplo, gestión fiscal,
ejecución presupuestaria, transparencia del presupuesto y gestión tributaria y aduanera, el Banco Mundial
y el FMI coordinan estrechamente su trabajo.
Como el DELP establece el contexto para el crédito concesionario y el alivio de la deuda del FMI y el Banco
Mundial, la estrategia fijada es de importancia crítica para ambas instituciones. Los países participantes
envían la estrategia decidida a los directorios ejecutivos del FMI y el Banco Mundial para su respaldo. Los
directorios de ambas instituciones reciben también una evaluación preparada por el personal del Banco
Mundial y el FMI en la que se analiza la estrategia y se incluyen recomendaciones para el respaldo. Para
conseguir este no es necesario que la estrategia se ajuste totalmente a las recomendaciones del personal.
Este procedimiento asegura a los directorios ejecutivos —y a la comunidad internacional— que la estrategia,
aunque reciba quizá amplio apoyo nacional, también tiene en cuenta de manera efectiva las cuestiones que
pueden ser difíciles o crear divisiones.
La Organización Mundial del Comercio (OMC) es la única organización internacional que se ocupa de las
normas globales que rigen el comercio entre los países. Su principal función es garantizar que las corrientes
comerciales circulen con la máxima fluidez, previsibilidad y libertad posibles.
La Organización Mundial del Comercio nació en 1995, lo que la convierte en una de las organizaciones
internacionales más jóvenes. La OMC es la sucesora del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y
Comercio (GATT), establecido tras la segunda guerra mundial.
Así pues, aunque la OMC cuenta con pocos años de vida, el sistema multilateral de comercio, que
originalmente se estableció en el marco del GATT, cumplió 50 años hace ya cierto tiempo.
En los últimos 50 años hemos asistido a un crecimiento excepcional del comercio mundial. Las exportaciones
de mercancías han registrado un aumento promedio anual del 6 por ciento y, en 2000, el total de los
intercambios comerciales era 22 veces superior al nivel alcanzado en 1950. El GATT y la OMC han contribuido
a crear un sistema comercial fuerte y próspero que ha permitido lograr un crecimiento sin precedentes.
El sistema se creó mediante una serie de negociaciones comerciales, o rondas, celebradas en el marco del
GATT. Las primeras rondas se centraron principalmente en las reducciones arancelarias, si bien
posteriormente las negociaciones pasaron a incluir otras cuestiones como las medidas antidumping y no
arancelarias. La última ronda – la Ronda Uruguay, que se desarrolló entre 1986 y 1994 – dio lugar a la
creación de la OMC.
Pero eso no supuso el final de las negociaciones: algunas continuaron después de concluida la Ronda
Uruguay. En febrero de 1997 se alcanzó un acuerdo sobre los servicios de telecomunicaciones, en el que 69
gobiernos aceptaron una serie de medidas de liberalización de gran alcance que iban más allá de las
acordadas durante la Ronda Uruguay.
Ese mismo año, 40 gobiernos lograron la feliz conclusión de las negociaciones sobre el comercio en
franquicia arancelaria de los productos de tecnología de la información, y 70 miembros concertaron un
acuerdo sobre los servicios financieros que abarca más del 95 por ciento del comercio de servicios
bancarios, de seguros, de operaciones con valores y de información financiera.
Ese programa añade la realización de negociaciones y otros trabajos en lo que respecta a los aranceles sobre
productos no agrícolas, la cuestión del comercio y el medio ambiente, normas de la OMC como las relativas
a las medidas antidumping y las subvenciones, las inversiones, la política de competencia, la facilitación del
comercio, la transparencia de la contratación pública, la propiedad intelectual y una serie de cuestiones
planteadas por los países en desarrollo en cuanto dificultades con las que tropiezan en la aplicación de los
actuales acuerdos de la OMC.
ACUERDOS DE LA OMC
¿Cómo garantizar que el comercio sea todo lo equitativa posible y todo lo libre que resulte factible?
Negociando normas y acatándolas.
Las normas de la OMC – los acuerdos – son fruto de negociaciones entre los Miembros. El cuerpo de normas
actualmente vigente está formado por los resultados de las negociaciones de la Ronda Uruguay, celebradas
entre 1986 y 1994, que incluyeron una importante revisión del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros
y Comercio (GATT) original.
El GATT constituye ahora el principal compendio de normas de la OMC por lo que se refiere al comercio de
mercancías. La Ronda Uruguay también permitió establecer nuevas normas sobre el comercio de servicios,
los aspectos pertinentes de la propiedad intelectual, la solución de diferencias y el examen de las políticas
comerciales. El cuerpo de normas completo consta de unas 30.000 páginas, que recogen alrededor de 30
acuerdos, así como los respectivos compromisos (llamados «Listas de compromisos») contraídos por los
distintos miembros en esferas específicas, por ejemplo, la reducción de los tipos arancelarios o la apertura
de los mercados de servicios.
Gracias a estos acuerdos los miembros de la OMC conducen un sistema de comercio no discriminatorio que
precisa sus derechos y obligaciones. Todos los países reciben garantías de que en los mercados de los demás
países se otorgará a sus exportaciones un trato equitativo y uniforme y todos ellos se comprometen a hacer
otro tanto con las importaciones dirigidas a sus propios mercados. El sistema ofrece además a los países en
desarrollo cierta flexibilidad en lo que respecta al cumplimiento de sus compromisos.
MERCANCÍAS
Todo empezó con el comercio de mercancías. Entre 1947 y 1994 el GATT fue el foro en el que se negociaba
la reducción de los derechos de aduana y de otros obstáculos al comercio; el texto del Acuerdo General
establecía normas importantes, en particular la no discriminación.
Desde 1995 el GATT actualizado se ha convertido en el acuerdo básico de la OMC por lo que se refiere al
comercio de mercancías. Sus anexos se centran en sectores específicos, como la agricultura y los textiles, y
en cuestiones concretas, por ejemplo, el comercio de Estado, las normas de productos, las subvenciones o
las medidas antidumping.
SERVICIOS
Los bancos, las compañías de seguros, las empresas de telecomunicaciones, los organizadores de viajes en
grupo, las cadenas de hoteles y las empresas de transporte que deseen desarrollar sus actividades
comerciales en el extranjero pueden beneficiarse ahora de los mismos principios de comercio más libre y
más equitativo que originalmente sólo se aplicaban al comercio de mercancías.
Esos principios se recogen en el nuevo Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS). Los
miembros de la OMC también han contraído compromisos individuales en el marco del AGCS, en los que se
indican los sectores de servicios que están dispuestos a abrir a la competencia exterior y se especifican el
grado de apertura de dichos mercados.
PROPIEDAD INTELECTUAL
El acuerdo de la OMC sobre propiedad intelectual consiste básicamente en una serie de normas que rigen
el comercio y las inversiones en la esfera de las ideas y de la creatividad. Esas normas establecen cómo se
deben proteger en los intercambios comerciales el derecho de autor, las patentes, las marcas de fábrica o
de comercio, las indicaciones geográficas utilizadas para identificar a los productos, los dibujos y modelos
industriales, los esquemas de trazado de los circuitos integrados y la información no divulgada, por ejemplo,
los secretos comerciales, aspectos todos éstos conocidos como «propiedad intelectual».
SOLUCIÓN DE DIFERENCIAS
El procedimiento de la OMC para resolver desacuerdos comerciales previsto por el Entendimiento sobre
Solución de Diferencias es vital para garantizar la observancia de las normas y asegurar así la fluidez del
comercio. Los países someten sus diferencias a la OMC cuando estiman que se han infringido los derechos
que les corresponden en virtud de los acuerdos. Las opiniones de los expertos independientes designados
especialmente para el caso se basan en la interpretación de los acuerdos y de los compromisos individuales
contraídos por los países.
El sistema alienta a los países a que solucionen sus diferencias mediante la celebración de onsultas. Si esto
no surte efecto, pueden iniciar un procedimiento detalladamente estructurado que consta de varias fases e
incluye la posibilidad de que un grupo especial de expertos adopte una resolución al respecto y el derecho
de recurrir contra tal resolución alegando fundamentos jurídicos. Se confirma la confianza en el sistema por
el número de casos presentados ante la OMC: más de 300 en diez años.
DESARROLLO Y COMERCIO
Más de tres cuartas partes de los miembros de la OMC son países en desarrollo o países
menos adelantados. Todos los acuerdos de la OMC incluyen disposiciones especiales
para ellos, por ejemplo, plazos más largos para cumplir acuerdos y compromisos,
medidas destinadas a aumentar sus oportunidades comerciales y asistencia para
ayudarlos a crear la infraestructura necesaria para llevar a cabo las tareas relacionadas
con la OMC, resolver las diferencias y aplicar las normas técnicas.
La Conferencia Ministerial de 2001 que tuvo lugar en Doha fijó cometidos, entre ellos la
celebración de negociaciones, en lo que respecta a una gran variedad de temas de interés
para los países en desarrollo. Algunos han aplicado a las nuevas negociaciones el
calificativo de Ronda de Doha para
el Desarrollo.
Antes, en 1997, una reunión de alto nivel sobre las iniciativas comerciales y la
asistencia técnica para los países menos adelantados desembocó en la adopción de un
«marco integrado», en el que participan seis organismos intergubernamentales,
destinado a ayudar a los países menos adelantados a aumentar su capacidad comercial,
así como en cierto número de acuerdos adicionales sobre acceso preferencial a los
mercados.
LA ORGANIZACIÓN
FUNCIONES
El propósito primordial de la OMC es contribuir a que las corrientes comerciales circulen con fluidez, libertad,
equidad y previsibilidad. Para lograr ese objetivo, la OMC se encarga de:
• Administrar los acuerdos comerciales • Ayudar a los países en desarrollo con las
• Servir de foro para las negociaciones cuestiones de política comercial,
comerciales prestándoles asistencia técnica y
• Resolver las diferencias comerciales organizando programas de formación
• Examinar las políticas comerciales • Cooperar con otras organizaciones
nacionales internacionales.
ESTRUCTURA
La OMC está integrada de 160 miembros, que representan casi del 95 por ciento del comercio mundial.
Aproximadamente otros 25 países están negociando su adhesión a la Organización.
Las decisiones son adoptadas por el conjunto de los países miembros. Normalmente esto se hace por
consenso. No obstante, también es posible recurrir a la votación por mayoría de los votos emitidos, si bien
ese sistema nunca ha sido utilizado en la OMC y sólo se empleó en contadas ocasiones en el marco de su
predecesor, el GATT. Los acuerdos de la OMC han sido ratificados por los parlamentos de todos los miembros.
El órgano superior de adopción de decisiones de la OMC es la Conferencia Ministerial, que se reúne al menos
una vez cada dos años.
En el nivel inmediatamente inferior está el Consejo General (normalmente compuesto por embajadores y
jefes de delegación en Ginebra, aunque a veces también por funcionarios enviados desde las capitales de los
países miembros), que se reúne varias veces al año en la sede situada en Ginebra. El Consejo General
también celebra reuniones en calidad de Órgano de Examen de las Políticas Comerciales y de Órgano de
Solución de Diferencias.
En el siguiente nivel están el Consejo del Comercio de Mercancías, el Consejo del Comercio de Servicios y el
Consejo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Consejo de
los ADPIC), que rinden informe al Consejo General.
La OMC cuenta igualmente con un importante número de comités y grupos de trabajo especializados que se
encargan de los distintos acuerdos y de otras esferas como el medio ambiente, el desarrollo, las solicitudes
de adhesión a la Organización y los acuerdos comerciales regionales.
Solución de diferencias
El procedimiento de la OMC para resolver desacuerdos comerciales previsto por el Entendimiento sobre
Solución de Diferencias es vital para garantizar la observancia de las normas y asegurar así la fluidez del
comercio. Los países someten sus diferencias a la OMC cuando estiman que se han infringido los derechos
que les corresponden en virtud de los acuerdos. Las opiniones de los expertos independientes designados
especialmente para el caso se basan en la interpretación de los acuerdos y de los compromisos individuales
contraídos por los países.
El sistema alienta a los países a que solucionen sus diferencias mediante la celebración de consultas. Si esto
no surte efecto, pueden iniciar un procedimiento detalladamente estructurado que consta de varias fases e
incluye la posibilidad de que un grupo especial de expertos adopte una resolución al respecto y el derecho
de recurrir contra tal resolución alegando fundamentos jurídicos. Se confirma la confianza en el sistema por
el número de casos presentados ante la OMC: más de 300 en diez años.
El Mecanismo de Examen de las Políticas Comerciales tiene por objeto promover la transparencia, aumentar
la comprensión de las políticas adoptadas por los distintos países y evaluar su repercusión. Muchos
miembros también ven en estos exámenes un análisis constructivo de sus políticas. Todos los miembros de
la OMC deben someterse a este escrutinio periódico; cada examen incluye el informe del país en cuestión y
el de la Secretaría de la OMC.
Los Acuerdos de la OMC son extensos y complejos porque se trata de textos jurídicos que abarcan una gran
variedad de actividades. Tratan de las siguientes cuestiones: agricultura, textiles y vestido, servicios
bancarios, telecomunicaciones, contratación pública, normas industriales y seguridad de los productos,
reglamentos sobre sanidad de los alimentos, propiedad intelectual y muchos temas más. Ahora bien, todos
estos documentos están inspirados en varios principios simples y fundamentales que constituyen la base del
sistema multilateral de comercio.
1. Nación más favorecida (NMF): igual trato para todos los demás. En virtud de los Acuerdos de la OMC,
los países no pueden normalmente establecer discriminaciones entre sus diversos interlocutores
comerciales. Si se concede a un país una ventaja especial (por ejemplo, la reducción del tipo
arancelario aplicable a uno de sus productos), se tiene que hacer lo mismo con todos los demás
Miembros de la OMC.Este principio se conoce como el trato de la nación más favorecida (NMF) (véase
el recuadro). Tiene tanta importancia que es el primer artículo del Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio (GATT), que regula el comercio de mercancías. El principio NMF es también
prioritario en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) (artículo 2) y en el Acuerdo
sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC)
(artículo 4), aunque en cada Acuerdo este principio se aborda de manera ligeramente diferente. En
conjunto, esos tres Acuerdos abarcan las tres esferas principales del comercio de las que se ocupa la
OMC.
Se permiten ciertas excepciones. Por ejemplo, los países pueden establecer un acuerdo de libre
comercio que se aplique únicamente a los productos objeto de comercio dentro del grupo y hacer
discriminaciones con respecto a los productos de terceros países. O pueden otorgar acceso especial
a sus mercados a los países en desarrollo. O bien un país puede poner obstáculos a los productos que
se consideren objeto de un comercio desleal procedentes de países específicos. Y, en el caso de los
servicios, se permite que los países, en ciertas circunstancias restringidas, apliquen discriminaciones.
Sin embargo, los acuerdos sólo permiten estas excepciones con arreglo a condiciones estrictas. En
general, el trato NMF significa que cada vez que un país reduce un obstáculo al comercio o abre un
mercado, tiene que hacer lo mismo para los mismos productos o servicios de todos sus interlocutores
comerciales, sean ricos o pobres, débiles o fuertes.
2. Trato nacional: Igual trato para nacionales y extranjeros Las mercancías importadas y las producidas
en el país deben recibir el mismo trato, al menos después de que las mercancías extranjeras hayan
entrado en el mercado. Lo mismo debe ocurrir en el caso de los servicios extranjeros y los nacionales,
y en el de las marcas de fábrica o de comercio, los derechos de autor y las patentes extranjeros y
nacionales. Este principio de trato nacional (dar a los demás el mismo trato que a los nacionales)
figura también en los tres principales Acuerdos de la OMC (artículo 3 del GATT, artículo 17 del AGCS
y artículo 3 del Acuerdo sobre los ADPIC), aunque también en este caso se aborda en cada uno de
ellos el principio de manera ligeramente diferente.
El trato nacional sólo se aplica una vez que el producto, el servicio o la obra de propiedad intelectual
ha entrado en el mercado. Por lo tanto, la aplicación de derechos de aduana a las importaciones no
constituye una transgresión del trato nacional, aunque a los productos fabricados en el país no se les
aplique un impuesto equivalente.
COMERCIO MÁS LIBRE: DE MANERA GRADUAL, MEDIANTE NEGOCIACIONES
La reducción de los obstáculos al comercio es uno de los medios más evidentes de alentar el comercio. Esos
obstáculos incluyen los derechos de aduana (o aranceles) y medidas tales como las prohibiciones de las
importaciones o los contingentes que restringen selectivamente las cantidades importadas. Ocasionalmente
se han debatido también otras cuestiones, como el papeleo administrativo y las políticas cambiarias.
Desde la creación del GATT, en 1947-48, se han realizado ocho rondas de negociaciones comerciales.
Actualmente está en curso una novena ronda, en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo. Al
principio, estas negociaciones se centraban en la reducción de los aranceles (derechos aduaneros) aplicables
a las mercancías importadas. Como consecuencia de las negociaciones, a mediados del decenio de 1990 los
aranceles aplicados por los países industrializados a los productos industriales habían ido bajando de forma
ininterrumpida, hasta situarse en menos del 4 por ciento.
Por otra parte, en el decenio de 1980 las negociaciones se habían ampliado para incluir los obstáculos no
arancelarios aplicados a las mercancías y esferas nuevas como las de los servicios y la propiedad intelectual.
La apertura de los mercados puede ser beneficiosa, pero también exige una adaptación. Los Acuerdos de la
OMC permiten que los países introduzcan cambios gradualmente, mediante una liberalización progresiva.
Por lo general, los países en desarrollo disponen de plazos más largos para cumplir sus obligaciones.
A veces, la promesa de no aumentar un obstáculo al comercio puede ser tan importante como reducir otro,
ya que la promesa permite que las empresas tengan una visión más clara de sus oportunidades futuras.
Mediante la estabilidad y la previsibilidad se fomentan las inversiones, se crean puestos de trabajo y los
consumidores pueden aprovechar plenamente los beneficios de la competencia: la posibilidad de elegir
precios más bajos. El sistema multilateral de comercio constituye un intento de los gobiernos de dar
estabilidad y previsibilidad al entorno comercial.
Aumento de las consolidaciones en la Ronda Uruguay Porcentajes de aranceles consolidados antes y después
de las negociaciones de 1986-94.
Antes Después
Países desarrollados 78 99
Países en desarrollo 21 73
Países en desarrollo 73 98
(Se trata de líneas arancelarias, de modo que los porcentajes no están ponderados en función del volumen
o el valor del comercio.)
En la OMC, cuando los países convienen en abrir sus mercados de mercancías y servicios, consolidan sus
compromisos. Con respecto a las mercancías, estas consolidaciones equivalen a límites máximos de los tipos
arancelarios. En algunos casos, los derechos de importación aplicados son inferiores a los tipos consolidados.
Esto suele ocurrir en los países en desarrollo. En los países desarrollados los tipos efectivamente aplicados y
los consolidados tienden a ser iguales.
Un país puede modificar sus consolidaciones, pero sólo después de negociarlo con sus interlocutores
comerciales, lo que puede significar que tenga que compensarlos por la pérdida de comercio. Uno de los
logros de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay consistió en incrementar la
proporción del comercio sujeto a compromisos vinculantes (véase el cuadro). En la agricultura, el 100 por
ciento de los productos tienen actualmente aranceles consolidados. El resultado de todo ello es un grado
considerablemente mayor de seguridad de los mercados para los comerciantes y los inversores.
El sistema trata también de mejorar la previsibilidad y la estabilidad por otros medios. Uno de ellos consiste
en desalentar la utilización de contingentes y otras medidas empleadas para fijar límites a las cantidades que
se pueden importar (la administración de los contingentes puede dar lugar a un aumento del papeleo
administrativo y a acusaciones de conducta desleal). Otro medio es hacer que las normas comerciales de los
países sean tan claras y públicas (transparentes) como sea posible. En muchos de los Acuerdos de la OMC se
exige que los gobiernos divulguen públicamente sus políticas y prácticas en el país o mediante notificación a
la OMC. La supervisión periódica de las políticas comerciales nacionales por medio del Mecanismo de
Examen de las Políticas Comerciales constituye otro medio de alentar la transparencia tanto a nivel nacional
como multilateral.
Algunas veces se describe a la OMC como una institución de libre comercio, lo que no es completamente
exacto. El sistema permite la aplicación de aranceles y, en circunstancias restringidas, otras formas de
protección. Es más exacto decir que es un sistema de normas consagrado al logro de una competencia libre,
leal y sin distorsiones.
Las normas sobre no discriminación NMF y trato nacional tienen por objeto lograr condiciones equitativas
de comercio. Es también el objeto de las normas relativas al dumping (exportación a precios inferiores al
costo para adquirir cuotas de mercado) y las subvenciones. Las cuestiones son complejas y las normas tratan
de establecer lo que es leal o desleal y cómo pueden responder los gobiernos, en particular mediante la
aplicación de derechos de importación adicionales calculados para compensar el daño ocasionado por el
comercio desleal.
Muchos de los demás Acuerdos de la OMC están destinados a apoyar la competencia leal, por ejemplo, en
la agricultura, la propiedad intelectual y los servicios. El Acuerdo sobre Contratación Pública (que es un
acuerdo plurilateral porque sólo ha sido firmado por algunos de los Miembros de la OMC) hace extensivas
las normas en materia de competencia a las compras realizadas por miles de entidades públicas de muchos
países. Y así sucesivamente.
El sistema de la OMC contribuye al desarrollo. Por otra parte, los países en desarrollo necesitan flexibilidad
en cuanto al tiempo preciso para aplicar los Acuerdos del sistema. Y a su vez los Acuerdos incorporan las
disposiciones anteriores del GATT que prevén asistencia y concesiones comerciales especiales para los países
en desarrollo.
Más de las tres cuartas partes de los Miembros de la OMC son países en desarrollo y países en transición a
economías de mercado. Durante los siete años y medio que duró la Ronda Uruguay, más de 60 de esos países
aplicaron autónomamente programas de liberalización del comercio. Al mismo tiempo, los países en
desarrollo y las economías en transición fueron mucho más activos e influyentes en las negociaciones de la
Ronda Uruguay que en ninguna ronda anterior, y aún lo son más en el actual Programa de Doha para el
Desarrollo.
Al finalizar la Ronda Uruguay, los países en desarrollo estaban dispuestos a asumir la mayoría de las
obligaciones que se imponen a los países desarrollados. No obstante, los Acuerdos les concedían períodos
de transición para adaptarse a las disposiciones menos conocidas y quizás más difíciles de la OMC,
especialmente en el caso de los más pobres, los países menos adelantados. En una Decisión Ministerial
adoptada al final de la Ronda se dice que los países más ricos deben acelerar la aplicación de los compromisos
en materia de acceso a los mercados que afecten a las mercancías exportadas por los países menos
adelantados, y se pide que se les preste una mayor asistencia técnica. Más recientemente, los países
desarrollados han empezado a permitir la importación libre de aranceles y de contingentes de casi todos los
productos procedentes de los países menos adelantados. En todo ello la OMC y sus Miembros atraviesan
aún un proceso de aprendizaje. El actual Programa de Doha para el Desarrollo incluye las preocupaciones de
los países en desarrollo por las dificultades con que tropiezan para aplicar los acuerdos de la Ronda Uruguay.
El BID es una organización multilateral cuyas actividades están dirigidas a América Latina y el Caribe. A pesar
de haber sido creado y formado por países mayoritariamente latinoamericanos y caribeños, el trasfondo
histórico y sociopolítico del BID se ubica en un escenario mundial marcado por el liderazgo e imposición de
la conducta política y económica de los Estados Unidos de América.
1. Fomentar la competividad, a través del apoyo a las políticas y programas que fomentan el potencial
de desarrollo de un país en un economía global abierta.
2. Modernizar el Estado, fortaleciendo la eficiencia y transparencia de las instituciones públicas.
3. Invertir en programas sociales que amplíen las oportunidades para los pobres.
4. Promover la integración regional forjando vínculos entre los países a fin de que desarrollen mercados
más grandes para sus bienes y servicios
MISIÓN:
Contribuir a acelerar el proceso de desarrollo económico y social, individual y colectivo, de los países
miembros regionales en vías de desarrollo.
VISIÓN:
Desempeñar un papel vital en el desarrollo de los mercados financieros y el sector privado en toda América
Latina y el Caribe. Nuestra experiencia incluye apoyo a los bancos comerciales y una mayor competitividad
de las firmas privadas, como también la inclusión financiera de la mujer y de las poblaciones rurales y el
financiamiento de proyectos climáticos.
Acciones :
CUÁNTO PRESTA EL BID: Actualmente el BID cuenta con US$8.5 mil millones de dólares en promedio para
prestar cada año
A QUIÉN LE PUEDE PRESTAR EL BID: Otorga préstamos directamente a los gobiernos de América Latina y el
Caribe que forman parte del BID.
QUIÉN DECIDE EN EL BID: En la práctica los Estados Unidos y los países más ricos deciden.
PARA QUÉ PUEDE PRESTAR EL BID: Destinó el 53% de los recursos a mejorar la infraestructura de los
gobiernos y a la "modernización del Estado"
El sector privado puede desempeñar un papel fundamental en la consecución de un crecimiento económico
inclusivo y sostenible. Dentro del Grupo BID, la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) se ocupa de
las operaciones de sector privado. Reforzada por un aumento de capital de US$ 2.780 millones acordado por
sus países miembros en 2015, la CII se enfoca en áreas clave donde puede generar un mayor impacto,
incluyendo la agroindustria, la energía, el transporte y las instituciones financieras.
Conclusión
Como también es la principal fuente de financiamiento multilateral para programas y desarrollar proyectos
Económicos que ayuda a mejorar la calidad de vida, disminuyendo la pobreza
La banca privada se dedica por tanto a tareas de asesoramiento financiero y gestión patrimonial. Para ello,
se tienen en cuenta numerosas variables, para lo cual, es imprescindible hacer una buena perfilación del
cliente:
• Perfil de riesgo.
• Objetivos de rentabilidad.
• Necesidades de liquidez.
• Horizonte temporal.
• Situación fiscal.
Para que un servicio de banca privada sea como tal, tiene que producirse una relación banco-cliente que
destaque por ofrecer un servicio personalizado. Es necesario hacer la distinción entre banca de clientes y
banca de producto:
Banca de clientes: Se centra en rentabilizar la relación con el cliente, viéndola como un todo y no como una
suma de productos y servicios.
Estilo estadounidense: Focalizada en el cliente corporativo proveniente de banca mayorista. Se puede decir
que hacen banca privada desde la banca de inversión,
Estilo suizo: Banca Privada más patrimonialista, volcada en aquel cliente de elevado patrimonio que busca
sobre todo calidad de vida y control sobre su patrimonio, el cual desea mantener alejado de impuestos,
inflación, costes de inversión, e invierte en productos conservadores.
Satisface las necesidades globales del patrimonio del cliente a través de:
El Banco Mundial (BM) es una institución internacional de las Naciones unidas compuesto por 189 países y
actualmente una de las principales fuentes de asistencia para el desarrollo del mundo.
El Banco mundial utiliza sus recursos financieros, su personal altamente cualificado y su amplia base de
conocimientos e información para ayudar a los países en desarrollo en el camino hacia un crecimiento
estable, sostenible y equitativo. Se habla mucho de este organismo en las noticias, pero se desconoce qué
es y qué funciones representa. Este folleto intenta despejar todas las dudas existentes, así como
proporcionar una información detallada de la institución, de sus componentes y organización, así como de
sus misiones en el tablero mundial.
Desde su concepción en 1944, el Banco Mundial ha pasado de ser una entidad única a un grupo de cinco
instituciones de desarrollo estrechamente relacionadas. Su misión evolucionó desde el Banco Internacional
de Reconstrucción y Fomento (BIRF) como facilitador de la reconstrucción y el desarrollo de posguerra al
mandato actual de aliviar la pobreza en el mundo, coordinándose muy de cerca con su afiliado, la Asociación
Internacional de Fomento, y otros miembros del Grupo del Banco Mundial: la Corporación Financiera
Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA,
por sus siglas en inglés) y el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
En principio, el Banco contó con un personal homogéneo de ingenieros y analistas financieros ubicados
exclusivamente en la ciudad de Washington, pero hoy en día, dispone de un amplio abanico de profesionales
multidisciplinarios, entre ellos economistas, expertos en políticas públicas, especialistas sectoriales y
científicos sociales. Más de un tercio de ellos se desempeñan en las oficinas de los distintos países.
Si bien la reconstrucción sigue siendo importante, el objetivo predominante de todo su trabajo es luchar
contra la pobreza a través de un proceso de globalización inclusivo y sostenible.
Cronología de Acontecimientos y Sucesos
Tras ayudar a solucionar la disputa entre India y Pakistán sobre el uso del agua en 1960,
entre otras, se crea el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a
Inversiones para actuar como mediador en disputas internacionales.
Ayuda a la Antigua Yugoslavia con la reconstrucción además de actuar como una agencia
multilateral para la negociación de una nueva Constitución. Su implicación contribuyó
positivamente para el Acuerdo de Dayton.
Funciones
El Banco Mundial es una fuente fundamental de asistencia financiera y técnica para los países en desarrollo
de todo el mundo. No se trata de un banco en el sentido usual sino de una organización única que persigue
reducir la pobreza y apoyar el desarrollo.
La institución otorga préstamos con bajo interés, créditos sin intereses y donaciones a los países en
desarrollo que apoyan una amplia gama de inversiones en educación, salud, administración pública,
infraestructura, desarrollo del sector privado y financiero, agricultura y gestión ambiental y de recursos
naturales. Algunos de estos proyectos se cofinancian con Gobiernos, otras instituciones multilaterales,
bancos comerciales, organismos de créditos para la exportación e inversionistas del sector privado.
También entrega financiamiento mediante asociaciones de fondos fiduciarios con donantes bilaterales y
multilaterales. Muchos asociados han solicitado apoyo al Banco para gestionar iniciativas que abordan
necesidades en una amplia variedad de sectores y regiones en desarrollo.
El Banco Mundial ofrece ayuda a los países en desarrollo mediante asesoramiento sobre políticas,
investigación, análisis y asistencia técnica. En ese sentido, el trabajo analítico suele servir de base del
financiamiento entregado y ayuda a moldear las propias inversiones de los países en desarrollo. La
institución también apoya la formación de capacidades en las naciones a las que presta servicios y además,
patrocina, ofrece o participa en diversas conferencias y foros sobre cuestiones de desarrollo, por lo general
en colaboración con otros asociados.
Modelos de gobernanza
La Junta de Gobernadores, el máximo órgano responsable de formular políticas en el Banco Mundial, está
constituida por un Gobernador y un suplente para cada uno de los 188 países miembros de la institución. El
cargo lo ocupa normalmente el Ministro de Finanzas, el Presidente del Banco Central o un alto funcionario
de rango similar del país. Los Gobernadores y suplentes desempeñan el cargo por períodos de cinco años y
pueden ser reelegidos.
Si el país es miembro del Banco y además miembro de la Corporación Financiera Internacional (IFC) o la
Asociación Internacional de Fomento (AIF), entonces el Gobernador elegido y su suplente ejercen de oficio
como tales en las Juntas de Gobernadores de IFC y la AIF. Ellos representan también a sus países en el
Consejo Administrativo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI),
salvo que se indique lo contrario. Los Gobernadores y suplentes para el Organismo Multilateral de Garantía
de Inversiones (MIGA) se designan por separado.
Toda la autoridad del Banco se confiere a la Junta de Gobernadores y esta a su vez delega toda su autoridad
en los Directores Ejecutivos, salvo lo que se menciona en dicho Convenio Constitutivo.
El Directorio Ejecutivo está constituido por el Presidente del Grupo del Banco Mundial y 25 Directores
Ejecutivos que actúan como una unidad. El Presidente es el funcionario que lo encabeza y habitualmente no
tiene derecho a voto, salvo por un voto decisivo en caso de una situación de equidad. Los Directores
Ejecutivos, como individuos, no pueden ejercer ninguna autoridad ni comprometer o representar al Banco,
a menos que el Directorio así lo autorice de manera específica.
Los suplentes tienen plenos poderes para actuar en ausencia de sus respectivos Directores Ejecutivos. Por
otra parte, los asesores principales y otros asesores ayudan a los Directores Ejecutivos en su trabajo y estos
pueden, junto con los suplentes, asistir a la Mayoría de las reuniones del Directorio en calidad de consejeros
sin derecho a voto.
Derecho a voto
El Banco Mundial y el FMI adoptaron un sistema de votación ponderado. De acuerdo con el Convenio
Constitutivo del BIRF, el ingreso al Banco está abierto a todos los miembros del FMI. Los países que postulan
para ingresar al Fondo deben suministrar datos acerca de su economía, los que se comparan con los datos
de otros miembros con economía de similar tamaño. Luego se asigna una cuota equivalente a la suscripción
del país a la institución y se determina su derecho a voto.
Se asigna a cada nuevo país miembro del Banco 250 votos, más un voto adicional por cada acción en el
capital social de la institución. La cuota asignada por el Fondo se utiliza para determinar el número de
acciones que se distribuye a cada uno de estos nuevos miembros.
Organización
El Banco Mundial funciona como una cooperativa integrada por 189 países miembros. Estos países o
accionistas son representados por una Junta de Gobernadores, el máximo órgano responsable de formular
políticas en la institución. Por lo general, los Gobernadores son Ministros de Finanzas o de Desarrollo de los
países miembros y se congregan una vez al año en las Reuniones Anuales de las Juntas de Gobernadores del
Grupo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Organigrama
¿Cómo funciona?
Como los Gobernadores se reúnen sólo una vez al año, estos delegan deberes específicos a 25 Directores
Ejecutivos que trabajan en la sede central del Banco. Los cinco principales accionistas -Francia, Alemania,
Japón, Reino Unido y Estados Unidos- nombran cada uno un Director Ejecutivo y los demás países miembros
son representados por los otros 20 Directores Ejecutivos electos restantes.
El Banco Mundial opera a diario bajo el liderazgo y la dirección del Presidente, la administración y
funcionarios superiores y los Vice presidentes a cargo de las prácticas mundiales, soluciones transversales,
regiones y funciones.
Financiación
La participación accionaria de los miembros va en proporción al tamaño de la economía de cada país. Existen
dos cuotas que se cobran para poder ser participante del Banco Mundial. La primera cuota corresponde al
88.29% del costo, además de tener que adquirir 195 acciones del banco mundial que equivalen a $120,635
USD por acción. De este monto, el 0.60% debe de ser pagado en efectivo (dólares), el 5.40% puede ser
pagado en la divisa del país, en dólares o en pagarés.
El resto de la cuota se puede pagar de cualquiera de las maneras antes mencionadas y no es necesario
pagarlas en el momento, el Banco Mundial tiene la facultad de solicitar el pago de estos instrumentos en
caso de ser necesario (callable capital). Por otro lado, cualquier participante puede solicitar 250 acciones las
cuales no deben de ser pagadas en el momento, pero el Banco Mundial se reserva el derecho de cobrarlas
a su debido tiempo.
Misiones
• Terminar con la pobreza extrema en el curso de una sola generación, Para acabar con la pobreza
extrema, la meta del Banco es disminuir el porcentaje de las personas que viven con menos de
US$1,90 al día a al 3% antes de fines de 2030.
• Promover la prosperidad compartida. Para fomentar la prosperidad compartida, la meta es
promover el crecimiento de los ingresos de la población de todos los países que se sitúa en el 40%
inferior de la distribución del ingreso
Actuaciones Destacadas
Cabe destacar que el Banco Mundial en lo que lleva operando ha realizado más de 12.674 proyectos en
alrededor de 173 países, entre los temas más destacados en los cuales realizan proyectos están:
Durante más de 70 años, el Grupo del Banco Mundial ha sido líder en el campo del desarrollo internacional
y la reducción de la pobreza, pero también ha trabajado con y ha dado soporte a gobiernos, instituciones y
organizaciones con los que compartía unos objetivos comunes.
En cuanto a su situación actual, el Grupo del Banco Mundial aboga por un crecimiento sólido, inclusivo y
sostenible. De este modo, en los últimos 20 años ha realizado avances importantes en cuanto a reducción
de pobreza que le permiten vislumbrar un mundo sin pobreza para la próxima generación. Aun así, la
pobreza sigue siendo un reto de gran magnitud que presenta dificultades de índole muy diversa.
Desde 2013, los esfuerzos del Grupo del Banco Mundial se centran en dos objetivos: acabar con la pobreza
extrema y promover la prosperidad compartida de manera sostenible. Así, se pretende poner fin a la pobreza
extrema para 2030 y reducir el porcentaje de gente que vive con menos de 1,25$/día al 3%. De este modo,
sustentan su estrategia en tres pilares:
Tras 2014, se continúan desplegando más esfuerzos para mejorar las operaciones introduciendo, en todo el
Grupo del Banco Mundial, los cambios más amplios e importantes introducidos en décadas. El resultado
será un Grupo del Banco Mundial sólido a nivel financiero, líder en materia de conocimientos y capacidades;
rápido y atento a las necesidades, conectado a nivel mundial y activo a nivel local, y centrado en el logro de
sus objetivos.
En oposición, son muchos los que cuestionan su legitimidad y se muestran críticos con el Grupo del Banco
Mundial, acusándolos de: financiar proyectos que dañan el medio ambiente, favorecer los intereses de
países industrializados, prestar dinero a países que violan los derechos humanos, promover proyectos que
amenazan los derechos de los pueblos indígenas, etc.