1)- El Quijote era un hidalgo (noble del más bajo rango).
Le encantaba leer libros de caballerías,
tanto que perdió el juicio y llegó a creer que las historias de los libros eran verdad. Por ello,
necesitaba ser caballero andante. Restauró una armadura de sus bisabuelos. Llamó a su
caballo Rocinante y a él mismo don Quijote de la Mancha. Sólo le faltaba una dama de quién
enamorarse, Dulcinea del Toboso (Aldonza Lorenzo) una moza labradora de la que había
estado enamorado anteriormente.
2)- Una mañana, sin que nadie lo viera, se armó, subió sobre Rocinante y salió por la puerta
trasera. Dejó que el caballo le guiara pero según la ley de caballería debería haber sido armado
caballero. Así decidió que al primero que pasara le haría armarle caballero.
Se dirigió hacia una posada pensando que era un castillo donde podría encontrarse su
princesa. Una vez allí, pidió que el ventero le armara caballero aunque antes debía pasar la
noche rezando junto a sus armas. Los arrieros necesitaban agua para sus mulos y para llegar
hasta ella debían quitar las armas de don Quijote. Al verlo, don Quijote les abrió la cabeza por
lo que antes de que hubiera más heridos, el ventero decidió nombrarle caballero. Tras
conseguir su objetivo, cogió a Rocinante y se fue de la venta.
3)- Gracias al consejo del ventero, decidió volver a casa para proveerse y elegir un escudero, su
vecino, un labrador pobre y con hijos pero muy adecuado.
De camino a la aldea, escuchó a alguien dando voces. Era un muchacho de unos quince años
siendo azotado por un labrador. Aunque al ver a don Quijote con las armas, el labrador se
asustó y liberó al chico pero en cuanto se alejó, volvió a atarlo y siguió con su tarea.
Unos kilómetros más adelante, vio gente y quería que honraran a su amada y si no, se
enfrentarían. Al advertir su locura, decidieron seguirle el juego y le pidieron que les enseñara
un retrato y que aunque fuera tuerta alabarían su gran belleza. Esto molestó al caballero, que
se lanzó contra ellos pero por culpa del caballo cayó al suelo. Empezaron a apalearle con la
lanza de don Quijote hasta que se cansaron. Un labrador vecino suyo, Pedro Alonso, pasó por
allí y le llevó a la aldea en su burro ya que don Quijote no era capaz ni siquiera de levantarse.
Al anochecer, el cura Pedro Pérez, el barbero Nicolás, el ama y la sobrina se reunieron y
echaron la culpa a los libros de caballerías.
4)- Mientras el caballero dormía, estos entraron donde se encontraban los libros y los
examinaron para ver si podían salvar alguno de la hoguera. Salvaron Amadís de Gaula, que fue
el primer libro de caballerías impreso en España; Tirante el Blanco y La Galatea de Miguel de
Cervantes. Tras quemar el resto de libros, el ama tapió la sala donde estos se encontraban
anteriormente.
Cuando don Quijote se levantó lo primero que hizo, sin éxito, fue buscarlos. El ama y la sobrina
echaron la culpa a Frestón, un sabio enemigo del caballero.
Pasaron 15 días en los que convenció a Sancho Panza, su vecino, de ser su escudero
prometiéndole una isla. Una noche, sin despedirse, salieron del lugar sin que nadie los viese.
5)- Don Quijote confunde unos molinos con unos gigantes y pretende enfrentarse con ellos.
Las aspas empezaron a girar y al embestir al primero, el aspa le rompe la lanza por lo que tanto
él como su caballo ruedan por el suelo. Sancho Panza corrió a ayudarle y el caballero culpa a
Frestón de haberlos convertido en molinos tras haber caído.
De camino a Puerto Lápice, acordándose de uno de los caballeros de sus libros, cogió una rama
gruesa y le encajó el hierro de la lanza rota. Don Quijote le explica a Sancho que él, al no ser
caballero no podrá luchar, ni siquiera para defenderle cosa que a Sancho le gusta.
Aparecieron 2 frailes junto con un coche de unos cinco caballos y dos mozos a pie donde
viajaba una señora vizcaína. Don Quijote, pese a las advertencias de Sancho, piensa que tienen
a una princesa secuestrada e intenta embestir a uno de los frailes. Este se da cuenta y se
aparta. El segundo fraile sale corriendo. Sancho empieza a desnudar al fraile que se encuentra
en el suelo ya que al haber ganado don Quijote, le pertenecen sus prendas. Los mozos, al darse
cuenta que don Quijote se había ido arremetieron contra Sancho y lo molieron. Don Quijote,
“libera” a la princesa y le pide que le hable de su valeroso acto a Dulcinea. Un escudero
vizcaíno, viendo que no les iba a dejar pasar se enfrenta a él y le corta media oreja. Don
Quijote coge su espada y la descarga con tal furia que al acertar en la cabeza del escudero le
sangra la nariz, la boca y los oídos y la mula lo tira al suelo. Tras haberle prometido que
también hablaría con Dulcinea, don Quijote y Sancho se adentran en bosque. Don Quijote
quiere curarse la oreja con el bálsamo de Fierabrás, con el que no había que tener miedo ni a
la muerte ni a ninguna herida.
6)- Son acogidos por los cabreros con los que deciden pasar la noche. Lega Pedro de la aldea
contando que Grisóstomo ha muerto y murmuran que ha muerto de amor por Marcela y que
al día siguiente iba a ser enterrado donde vio a la pastora por primera vez. Grisóstomo era
astrólogo y al morir sus padres heredó tierras y dineros pero decidió vestirse de pastor para
enamorar a Marcela que pese a que al morir sus padres heredó más dinero del que heredó
Grisóstomo, decidió vivir libre en el campo. Muchos jóvenes se vestían de pastores e iban tras
ella.
El día siguiente, acudieron al entierro. Marcela también fue para explicar su inocencia. Dice
que lo mató su insistencia, no la crueldad de la pastora.
7)- Llegaron a un prado para pasar las horas de siesta. Allí Rocinante ve unas yeguas y decide
comunicar su necesidad con estas. Sus dueños defendieron a sus yeguas y le pegaron hasta
derribarlo. Don Quijote y Sancho fueron a defenderle pero también cayeron. Don Quijote le
pide a Sancho que cuando sea necesario deberá luchar aunque sea un hombre pacífico.
Anduvieron y llegaron a una venta donde servía una moza asturiana llamada Maritornes,
tuerta de un ojo. Entre ella y la doncella hicieron su cama en un cobertizo donde también se
alojaba un arriero. Maritornes acabó de curar a Sancho y prometió al arriero que se acostaría
con el arriero. Este antes de irse a dormir, alimentó a sus doce mulos y esperó a Maritornes.
Cuando ella entró, don Quijote la cogió de la muñeca y la hizo sentarse a su lado. Él le decía
que había decidido serle fiel a Dulcinea aunque Maritornes solo quería que la soltara. El arriero
lo había oído todo y, celoso, le dio un puñetazo en la mandíbula y en sus costillas heridas. Se
rompió la cama por el peso del arriero, despertando al ventero que al ver que Maritornes no le
respondía bajó a ver qué sucedía. El ventero pensaba que había sido culpa de esta y ella
decidió meterse en la cama de Sancho que se despertó y al notarla le empezó a pegar. El
arriero golpeaba a Sancho, Sancho a la moza, la moza a Sancho y el ventero a la moza. Al
apagarse el candil ya no veían a quién estaban pegando. Entró un guardia que pensó que don
Quijote estaba muerto cosa que detuvo la pelea. El ventero, la moza y el guardia fueron
corriendo a buscar luz pero entonces Don Quijote recobró el sentido pensando que todo había
sido un sueño. Don Quijote quería preparar la pócima así que pidió los ingredientes al ventero.
Tras prepararla, bebió un poco y empezó a vomitar. Al despertar, se sentía mucho mejor y
Sancho le pidió lo que le había sobrado de pócima. Este pensó que había llegado su última
hora de lo mal que le había sentado y don Quijote pensó que era por no haber sido nombrado
caballero.
Don Quijote montó en su caballo dispuesto a marcharse pero el ventero le pidió que pagara.
Don Quijote nunca había leído que los caballeros andantes tuvieran que pagar posada por lo
que se fue. El ventero fue a cobrar posada pero este tampoco quería así que lo bajaron del
asno y con una manta empezaron a lanzarle. Sancho gritó y aunque don Quijote le escuchó, no
pudo entrar. Los manteadores se cansaron y le dejaron ir pero el ventero se quedó con sus
alforjas.
8)- Sancho quiere volver a casa pero ven dos polvaredas causadas por rebaños de ovejas. Don
Quijote pensando que eran dos ejércitos a punto de enfrentarse y comenzó a embestirlas. Los
pastores empezaron a lanzarle piedras hasta que una le cayó le alcanzó y le hizo caer del
caballo. Los pastores pensaron que había muerto y se fueron. Sancho maldecía el día que le
había conocido. Aunque Sancho quería volver a la aldea, siguió a don Quijote porque estaba
muy malherido y hambriento. Siguieron por el camino real y vieron una multitud de luces que
se movían y se asustaron. En cambio, eran una veintena de encamisados (soldados) con un
vehículo cubierto. Don Quijote quería saber a quién llevaban y al no decírselo porque llevaban
prisa empezó a atacarles. Entonces, uno de ellos le dijo que el cuerpo que transportaban era
de un hombre que había muerto por fiebre. Mientras, Sancho estaba desvalijando una de las
mulas. Don Quijote le dijo que si alguien preguntaba quién había sido el responsable dijeran
que había sido El Caballero de la Triste Figura.
Siguieron adelante y llegaron a un valle donde pasaron la noche.
9)- Al día siguiente empezó a llover y se dirigieron por un camino donde descubrieron a un
hombre a caballo que llevaba en la cabeza algo que relumbraba. Don Quijote pensó que era el
yelmo de Mambrino pero el caballero solo era un barbero que se había puesto un cuenco en la
cabeza para evitar mojarse. Don Quijote lo quería así que decidió embestirle. El barbero se dio
cuenta y empezó a huir, dejando el cuenco en el suelo contentando al caballero.
Volvieron al camino real y Sancho pensaba que era mejor ponerse al servicio de algún
emperador para cobrar. Durante su camino vieron a 12 hombres unidos por cadenas y esposas
acompañados por dos hombres a caballo con escopetas y dos hombres a pie con espadas. Eran
delincuentes y don Quijote pensó que eran desgraciados que iban a las galeras en contra de su
voluntad. Pregunto sus delitos y uno de ellos, Ginés de Pasamonte tenía más delitos que el
resto juntos. Su vida estaba escrita en el libro: La vida de Ginés de Pasamonte, escrito por él
mismo. Don Quijote pide su libertad pero los comisarios solo se ríen de él. El caballero atacó al
comisario tan rápido que lo tiró al suelo. Los otros guardias atacaron a don Quijote y mientras
Sancho liberó a los delincuentes empezando por Ginés que cogió las armas de los guardias y
empezó a disparar provocando que estos huyeran. Don Quijote pidió que hablaran a Dulcinea
de su gran acto. Ellos no podían hacerlo porque se arriesgaban a que la Santa Hermandad los
encontrara. Don Quijote siguió insistiendo por lo que les empezaron a llover piedras.
Finalmente, huyeron.
10)- Por el miedo de Sancho deciden ocultarse, se entraron por Sierra Morena y decidieron
pasar unos días en esas montañas, a Don Quijote le pareció un lugar idóneo para las aventuras
que buscaba. Encontraron una maleta donde había camisas, dinero que le dio a Sancho, y un
librillo de apuntes en el que había escrito un soneto de amor desengañado de algún amante.
Don Quijote vio a alguien saltar de peña en peña y decidió ir a buscarle por si era el dueño de
la maleta. De camino vieron una mula muerta, oyeron silbar a un pastor y vieron muchas
cabras. El pastor explica que hace seis meses llego un joven con la mula muerta y la maleta y
que pregunto por la parte más escondida de la sierra y no volvió a salir hasta hace unos días
que atacó a un pastor para conseguir comida. Los demás cabreros se enteraron y lo
encontraron escondido en el hueco de un grueso alcornoque, les saludo y les dijo que cumplía
penitencia por sus pecados. Los cabreros le pidieron que si tenía hambre en vez de atacarles,
les pidiera comida. Este se lo agradeció y después de unos segundos atacó al primero que vio,
Fernando, y este le dijo que pagaría por lo que había hecho.
Don Quijote se ofrece para encontrarle. Aparece el loco (el Roto de la Mala Figura) y les contó
su historia. Se llamaba Cardenio de Andalucía y en su tierra vivía Luscinda. Estaban
enamorados pero antes de que él pudiera pedir la mano de Luscinda a su padre, el duque
Ricardo pide que este sea compañero de su hijo mayor cosa que le puede abrir muchas
puertas así que se ve obligado a marcharse, haciéndole prometer a Luscinda que le
esperararía.
El segundo hijo del duque le cuenta que amaba a una labradora que trabajaba para su padre y
para conquistar su virginidad le prometió ser su esposo, cosa con la que Cardenio no estaba de
acuerdo. Cardenio le cuenta su historia y Fernando quiere conocer a Luscinda, así que le lleva a
su casa y la ve por la ventana enamorándose. Un día, Luscinda le pide a Cardenio leer Amadís
de Gaula.
Al oír el nombre del libro, don Quijote le interrumpe cosa que el loco no soporta y después de
pegarles, huye.
Don Quijote le pide a Sancho que le entregue una carta a Dulcinea. Sancho le pide además de
la carta sin firmar para Dulcinea, un documento firmado en el que le haga entrega de sus
burros. Don Quijote le dice que sus padres son Aldonza Nogales y Lorenzo Corchuelo por lo
que Sancho descubre que Dulcinea es Aldonza Lorenzo.
11)- De camino a la aldea llegó Sancho a la venta donde lo habían manteado, de allí salieron el
cura y el barbero y al ver a Rocinante, le preguntaron por don Quijote. Sancho les contó que
llevaba una carta para Dulcinea pero cuando le pidieron que se la enseñara este no la encontró
así que se dio cuenta que había perdido los asnos. Sancho se sabía la carta de memoria así que
se la recitó. Estos se dieron cuenta que se había llevado también su juicio y propusieron entrar
en la venta para comer y después ir a buscar a don Quijote. Sancho se negó a entrar por lo que
le sacaron comida. Para poder llevar a don Quijote a algún sitio donde trataran su locura
propuso al barbero disfrazarse de escudero y al cura de doncella ofendida. Tras la risa de
Sancho, deciden cambiarse los disfraces.
Al día siguiente, Sancho se adelantó para buscar a don Quijote y el cura y el barbero le
esperarían junto a un arroyo. Al poco, oyeron una voz que cantaba con dulzura y descubrieron
que era Gardenio. Sancho les había hablado sobre él y este insistió en contarles sus
desventuras. En el libro Amadís de Gaula encontró una nota que decía que “si le quería le
sacara de esa dificultad” pero el padre de él no quería que se casara hasta averiguar que
quería el gran duque. El hermano de Fernando retuvo a Cardenio durante 4 días hasta que
llegó una carta de Luscinda diciendo que su padre considera a Fernando mejor partido y que
como este le ha pedido la mano de su hija. En 2 días, se celebrará la boda.
Llegado el anochecer, Cardenio llega cuando Luscinda ya está vestida de novia y había cogido
una daga por si nadie impedía la boda, darse muerte. Cardenia se escondió en la casa. Cuando
preguntaron a Luscinda si quería a Fernando como marido dijo que sí pero cuando Fernando le
iba a poner el anillo cayó sin sentido y Cardenio huyó a las montañas el poco tiempo que le
quedara de vida.
Terminado el relato, aparece un labrador que resulta ser una mujer tan hermosa como
Luscinda. El cura le dice que no les temiera y que les cuente por qué va vestida de hombre. Ella
cuenta su historia que concuerda perfectamente con la de Luscinda, con la ayuda de una
criada, Dorotea que era la mujer disfrazada. Al oír a Sancho, le explicaron su situación y ella
aceptó para hacer de dama. Al aparecer don Quijote, ella le pide ayuda porque un gigante le
ha arrebatado el reino. Además si conseguía degollar al gigante podrían casarse porque así lo
profetizó su padre. En cambio, don Quijote no quería casarse ya que él ya tenía a Dulcinea. Al
preguntar a Sancho que cómo reaccionó Dulcinea a su carta este se inventa que no la leyó al
instante.
De camino aparece Nicolás y le dice que después de que don Quijote se fuera, su amo volvió a
atarle y a azotarle y que todo ese tiempo ha estado recuperándose en un hospital. S e despide
de ellos diciéndole que por favor si se vuelven a encontrar que no le ayude.
12)- Llegan a la venta en la que habían manteado a Sancho y la ventera preparó la cama en el
mismo sitio. Don Quijote se acostó y el resto aprovechó para hablar de él durante la cena.
También hablaron sobre libros de caballerías y leyeron uno.
El cura miró la maletita donde estaban los libros de caballerías y encontró ocho pliegos escritos
a mano donde ponía Novela del curioso impertinente y la leyó para todos. Se trata de dos
amigos Anselmo, casado con Camila, y Lotario. Anselmo quiere comprobar que su esposa le es
fiel. Para ello planea muchos escenarios en los que Camila y Lotario se quedan solos. Al
principio ambos se resistían pero Lotario acabó enamorándose de ella y finalmente se
acostaron. Anselmo volvió del viaje a Florencia. Sancho interrumpió el relato ya que don
Quijote, espada en mano y dormido estaba luchando contra el gigante. Lo despertaron con un
caldero de agua fría y él explicó a Dorotea que ya había cumplido su misión. El cura siguió con
la historia, al volver Anselmo del viaje Camila le dijo que Lotario le había hecho insinuaciones
deshonestas y Lotario le dijo que Camila era una esposa muy leal. Poco tiempo después se
descubrió la verdad y Anselmo se murió de tristeza. Junto a su cuerpo encontraron una carta
en la que perdona a Camila ya que no fue su culpa. A las pocas semanas Lotario murió en una
batalla y Camila murió por melancolía. Todo por culpa de la impertinente curiosidad de
Anselmo.
Llegaron a la posada unos viajeros. Eran un hombre y una mujer que no dejaban de discutir.
Llevaban la cara cubierta pero cuando se les cayeron los pañuelos que la cubrían descubriendo
a Fernando y Luscinda. Esta se reúne con Cardenio.
Llegan 2 viajeros más, un hombre de unos 40 años y una mujer vestida a la morisca llamada
Lela Zoraida que viene de Argel. Durante la cena les piden que les cuenten su historia. El
hombre se llamaba Ruy Pérez de Viedma y en un abordaje a una nave enemiga lo capturaron y
le pusieron cadenas y esposas. Fue esclavo de un corsario turco llamado Uchalí y durante
muchos años remó sin esperanzas de libertad. Cuando murió su amo, fue a parar a manos del
rey Argel donde vivió cautivo con otros cristianos en una prisión turca. Como era capitán
pedían por él una recompensa. Un día en el patio vio salir la mano de una mujer que pedía ir a
tierra de cristianos y quién le ayudara a conseguirlo obtendría su mano. Él aceptó y un
valenciano pagó su rescate. Semanas más tarde recobró su libertad. Aparece un juez que
resulta ser el hermano del viajero.
Don Quijote atribuía todos los sucesos de la noche a la andante caballería.
13)- El día siguiente llegó a la posada el barbero al que habían robado el cuenco y las alforjas y
exigió que le devolvieran lo que le debían. Sancho, que no quería pagar, le dio un puñetazo
que asombró a don Quijote y pensó en nombrarle caballero a la primera oportunidad.
Llegaron guardias en busca de don Quijote por haber liberado a los galeotes. El cura logró
convencerles de que estaba loco y así no se lo llevaron. A espaldas de don Quijote pagaron
todo lo que debían.
De camino a la aldea encontraron un carro de bueyes y pidieron al boyero que se llevase a don
Quijote y para evitar que se escapase decidieron hacer una jaula de palos enrejados en la que
cupiese estrechamente. El resto se disfrazaron para así convencer a don Quijote.
14)- Don Quijote pensaba que se lo llevaban en la jaula porque así se llevaba a los encantados.
Todos se despidieron. Pararon en un valle y Sancho consciente de lo que pasaba e indignado
porque no iba a obtener su isla, intentó convencer a don Quijote que se trataba de sus amigos
disfrazados. Pese a que sus amigos le intentaron convencer de la farsa de los libros de
caballerías, don Quijote no les creyó.
Al cabo de 6 días llegaron a la aldea. Estaban todos en la plaza y al ver a don Quijote un
muchacho fue a avisar a su ama y a la sobrina. Llegaron a casa donde la mujer de Sancho le
preguntó si le había traído algo. Él le explicó que el asno estaba en buen estado pero que no
traía ni vestidos ni zapatos sino algo mejor que le enseñaría en casa. El ama y la sobrina
desnudaron a don Quijote y lo tendieron en la cama. El cura les advirtió que podría salir otra
vez. Y así fue, volvió a salir, esta vez por Zaragoza.