Introducción al texto de Plotkin
La Unidad III tiene por objetivo analizar las características que tuvieron las políticas
educativas impulsadas por el denominado Estado de Bienestar, particularmente en
Argentina. Las discusiones desde la Ciencia política y la Historia acerca de los orígenes y
características de este tipo de Estado tienen un amplio desarrollo que sería imposible
resumir en un texto como éste que tiene otros objetivos. Digamos, para que ustedes
puedan comprender de qué se trata, que este tipo de ejercicio del poder estatal, y de
regulación social por parte de ese mismo Estado, tiene entre otras características
garantizarle a la población una serie de derechos, como la salud y la educación, a
través de instituciones público estatales. Se entiende que en Argentina esta modalidad
de Estado tuvo su mayor expresión durante los dos primeros gobiernos peronistas hasta el
golpe de Estado de 1955.
En el caso de los dos primeros gobiernos peronistas, el Estado de Bienestar excedió
entre sus funciones las de garantizar derechos como la salud, la educación o derechos
laborales: como sucedió en países similares a la Argentina, cuya economía se basaba
en la producción y exportación de materias primas, los limitados procesos de
industrialización que se sucedieron en esta etapa tuvieron en el Estado un actor
fundamental para su impulso.
El texto de Plotkin, desde una perspectiva ideológica muy crítica del peronismo, nos
brinda una síntesis de la política educativa de esos años. Para tener una perspectiva
más desarrollada en torno a temas como, por ejemplo, la creación de la Universidad
Obrera Nacional, ustedes tienen los textos complementarios, que recomendamos lean
para tener no sólo para tener un panorama más amplio y profundo del período, sino
también para comprender mejor un período clave de nuestra historia y de nuestro
sistema educativo.
Los antecedentes de las políticas educativas del peronismo
Plotkin comienza por analizar e identificar los aspectos claves que en materia
educativa caracterizaron al gobierno que emerge en 1943 como consecuencia de una
rebelión militar. Allí se destacaban un conjunto de coroneles del Ejército, de ideología
nacionalista y católica, entre los cuales sobresalía la figura de Juan Domingo Perón.
Los aspectos clave de la política educativa de este gobierno, y que luego según Plotkin
las presidencias de Perón profundizarían, parten de la consideración del sistema
educativo argentino de ese momento como “ateo y cosmopolita”. Recordemos que la
ley 1420 (1884) había definido a la educación como laica, al menos para las escuelas
que dependían de la autoridad federal.
Para Plotkin, la educación consagrada por esta ley era considerada por el gobierno
como un elemento que había contaminado las mentes de las personas en desmedro de
los valores patrióticos y la moral cristiana. Por este motivo, se impulsará la
introducción de la educación religiosa (católica, sobre todo) en las escuelas de las
que había sido excluida. Este proceso tuvo diferentes grados de efectividad, como
ustedes podrán apreciar en el desarrollo que hace el autor sobre horarios y
características que tuvo este tipo de educación en algunas escuelas públicas.
Otra de las grandes preocupaciones educativas del gobierno era la educación técnica.
Una educación clave para la formación de una mano de obra especializada para el
proyecto de industrialización que compartían muchos de los oficiales nacionalistas en el
gobierno. Por este motivo se impulsó la creación de la Dirección Nacional de
Aprendizaje y Orientación Profesional dependiente de la Secretaría de Trabajo y
Previsión.
A su vez, el gobierno pretendía contar con un cuerpo de docentes fieles a los
principios ideológicos del nacionalismo católico. Para esto se fundó, aunque tuvo una
escasa duración, la “Escuela Superior del Magisterio en 1944. El objetivo de la escuela era
el de servir como un antídoto contra la educación proporcionada por las escuelas
normales, caracterizada por los hombres de junio como materialista, positivista y
cosmopolita, amén de padecer de un “frívolo enciclopedismo”.
Las políticas educativas durante el período peronista
Las presidencias de Perón (de 1946 a1952, primera, y de 1952 hasta el golpe de 1955 la
segunda) acentuarán muchas de las iniciativas señaladas en materia educativa. Para
Plotkin podemos dividir la política educativa del primer peronismo en tres etapas,
coincidentes con las personalidades que ocuparon la cartera educativa durante esos
períodos.
La primera de esas etapas “se extendería desde 1946 hasta 1948, lapso en el que
Belisario Gaché Pirán (…) fue Ministro de Justicia e Instrucción Pública”. Esta etapa se
caracteriza por convertir en ley la (re)introducción de la educación religiosa en las
escuelas y por la anulación, también mediante una ley, de la autonomía universitaria y
el gobierno tripartito. Además, se acentúa la centralización del sistema educativo al
poner bajo la órbita del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública al previamente
intervenido Consejo Nacional de Educación. A su vez, se impulsa un proceso de
democratización, según Perón, del sistema educativo cuyo punto más alto resulta ser la
creación de la Universidad Obrera Nacional, destinada a que las clases sociales que no
podían acceder a los estudios superiores lo puedan hacer.
La segunda etapa comienza 1948, cuando se crea la Secretaría de Educación (la
Constitución de 1853 no permitía crear más ministerios) y se nombra al médico cirujano
Oscar Ivanissevich al frente de la misma. Para Plotkin aquí comienza la etapa
denominada por él como “educación peronista”, que se iba a caracterizar entre otras
cosas por “enfatizar la importancia de los sentimientos sobre los pensamientos. El
objetivo de la educación, según el ministro, era educar alumnos ´buenos´, y no
´sabios´, e inculcarles respeto por las tradiciones de la cultura del país, uno de cuyos
componentes más importantes era la religión católica-. La escuela debía preparar a
´la gente común para ser gente común: sana, honesta, trabajadora, leal y, sobre todo,
altruista´”. Según Plotkin, durante esta etapa se “hizo esfuerzos más firmes y
concretos por asociar su imagen y su “doctrina" a los principios del nacionalismo y de la
religión católica. La diferencia era que ahora se trataba cada vez menos de catolizar al
peronismo, y cada vez más de “peronizar” al nacionalismo y al catolicismo”.
Finalmente, la tercera etapa, desde 1950 a 1955, cuando la ya creada cartera
educativa estuvo a cargo de Méndez de San Martín, se caracterizó por la “peronización
lisa y llana de los libros de texto en particular y de la educación en general” (en
este link pueden ustedes observar algunos de los libros de texto escolares que se
utilizaron durante la segunda presidencia de Perón [Link] y
por el conflicto entre el gobierno y la Iglesia Católica. Precisamente, el intento, según
Plotkin de adoctrinar a la juventud desde la educación, aunque no sólo desde allí,
acentuó las tensiones preexistentes con el clero. Por otra parte, continuó
acentuándose la centralización del sistema educativo, el control de la universidad,
ahora mediante el lineamiento de los contenidos que allí debían impartirse, la
expansión de la educación técnica y finalmente la Universidad Obrera Nacional abre
sus puertas.
Cada una de estas etapas, las acciones educativas que se impulsan desde el Estado en
dichos períodos, tienen no sólo razones educativas sino que están condicionadas por
factores políticos y de otro tipo. El objetivo es que ustedes puedan poner en relación
mediante la lectura de los textos ambas dimensiones.
Saludos
Maximiliano