El Poder de la Educación
Popular
Importancia de la Educación Popular
Esteban De Costa
Asesor: Lic. Diego Sayago
Materia: Sociología de la Educación
03 de julio de 2020 Mendoza, Argentina
Instituto de Educación Física 9-016 "Dr. Jorge E. Coll"
ÍNDICE:
Introducción ……………………………………………………………………………………… 2
Concepto de Educación Popular ……………………………………………………… 3
Educación ……………………………………………………………………………………………………. 4
Popular ……………………………………………………………………………………………………….. 6
¿Por qué es importante la Escuela? ......................................................... 7
Igualdad de Género y Escuela …………………………………………………………. 8
Importancia de la Educación Popular …………………………………………….. 9
Rol Docente ……………………………………………………………………………………………….. 9
Búsqueda de una Pedagogía ……………………………………………………………………… 10
Conclusión ………………………………………………………………………………………. 12
Bibliografía …………………………………………………………………………………….. 14
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Introducción
Como objetivo principal nos vamos a centrar en demostrar y visibilizar la importancia
de la Educación Popular, analizando, cuestionando y fundamentando el poder que
debería tener y recibir la misma.
Abordaremos posturas de diferentes pensadores y autores desde la Sociología de la
Educación. Integraremos diferentes temáticas relacionadas con este tipo de Educación,
tales como: la Escuela; Igualdad de Género en el ámbito educativo; el concepto de
Educación Popular, entre otros.
Realizaremos una mirada crítica a los sistemas de educación, en búsqueda de una
llegada de estos para todos y todas por igual, dejando de lado todo tipo de discriminación.
Por ultimo destacar la importancia de la Paridad de Género, de la Escuela y de la
Educación Popular en los sistemas educativos actuales.
Conoceremos conceptos de Educación y sobre que hablamos al referirnos al Sector
Popular, indagaremos cual es el rol que ocupa la Escuela y qué importancia tiene en
nuestra sociedad, nos referiremos a la inclusión, a que nos referimos con que la ONU
plantea que los países alcancen la Paridad de Género, que es, como llegamos a ello y por
ultimo una mirada crítica a los sistemas educativos y el surgimiento de una nueva mirada
de la educación por medio de una propuesta Critica de la Pedagogía.
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Concepto de Educación Popular
Para comenzar a hablar sobre Educación Popular debemos comprender de qué
hablamos al referirnos a esta y para ello vamos a pasar brevemente por un análisis
conceptual de estas ideas.
La educación de las clases populares, particularmente el proletariado, fue encarada
por la burguesía europea durante el proceso de consolidación del Estado capitalista.
Desde siglo XIX, los pedagogos burgueses generaban discursos pedagógicos dirigidos a
las grandes masas. Estos discursos daban cuenta a dos tipos de demandas: las
provenientes de la necesidad de reproducción ampliada a del sistema económico, de
encuadramiento de diversos sectores sociales dentro del estado y en segundo lugar de la
estructuración del discurso dominante, y aquellas manifestadas por el pueblo, tales como
un mayor acceso a los productos de producción, circulación y consumo de saber.
Estas demandas, sin embargo, están plagadas de críticas y contradicciones. La
burguesía en su influencia sobre el proyecto económico y político busca educar a la
infancia proletaria médiate sistemas dirigidos exclusivamente al aumento de su capacidad
de producción, o hacia su incorporación a un sistema general de enseñanza del Estado.
La clase obrera demando la implementación de educación general y gratuita a cargo del
Estado, prohibición del trabajo infantil, y la libertad para disponer de la fuerza de trabajos
de sus hijos, que representaba un salario vital.
La pedagogía del pasado parecía estar construida por una serie de discursos parciales
cuya secuencia evolucionaba hacia una forma superior, el sistema educativo capitalista.
Actualmente dentro de los sistemas educativos, el rol profesional del docente cobra
sentido en tanto cuanto éste es un agente social que su accionar está en función del
desarrollo y crecimiento de las personas y de la comunidad. El estudiante no solo va
adquirir conocimientos técnicos o profesionales a la escuela o universidad sino que se
forma en humanidad, responsabilidad social, ética y ciudadanía para saber vivir en
comunidad.
En la actualidad encontramos pedagogos que hoy siguen considerando a la institución
Pública como sinónimo de Educación Popular. Esta idea de Educación Popular se según,
Cecilia Blaslavsky es entendido como “educación general institucional de toda la
población infantil”, este concepto se amplía cuando hace referencia a las políticas
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estatales actuales de la educación de las masas, en otras palabras la Educación Popular
está destinada a los sectores oprimidos por el sistema estatal de educación.
I. Educación
El sistema educativo moderno comienza a construirse junto con el Estado nación. La
historia de la escuela es en gran parte la historia del Estado moderno. En la mayoría de
los países de Europa y América Latina ambas historias van de la mano y no puede
entenderse la una sin la otra. Una de las primeras preocupaciones de los padres
fundadores de nuestros Estados nacionales es la fundación de un sistema escolar
obligatorio.
El aparato escolar y sus agentes, distribuidos gradualmente en todo el territorio
nacional, están allí para producir este efecto de construcción de subjetividades. Decidir
qué es una buena educación no es una cuestión de especialistas, sino un asunto de
ciudadanía. Por cierto que así debería ser en una sociedad que se define como
democrática.
En la escuela se encuentran niños, adolescentes y profesores de carne y hueso, no
simplemente “roles” de alumnos y docentes. Cada agente escolar llega con todo lo que
es, con todas sus vivencias, con sus angustias, necesidades, fantasías, capacidades,
lenguajes, etc., que ningún delantal puede ocultar o reprimir. La subjetividad de los
agentes escolares es cada vez más diversa y compleja y en gran parte se forma fuera del
ámbito de las instituciones escolares. Ya está lejos el tiempo de la escuela como espacio
sagrado y protegido desde donde se irradia la civilización sobre un medio ambiente
definido como bárbaro. Si esto es así, el docente debe ser un profesional capaz de
entender el mundo que vivimos para entender lo que sucede en el aula y actuar en
consecuencia.
Con el pasar del tiempo surgieron diferentes miradas sobre cómo entender y abordar la
educación. Muchos pensadores que incidieron en el entendimiento de la sociología de la
educación de forma indirecta o directa entraron en este tema (como Saint Simón, Comte,
Weber y Durkheim). Saint Simón plantea 2 principios centrales que guían su pensamiento
sobre la educación: : a) que la sociedad es una comunidad moral, cuya cohesión
descansa en la adhesión generalizada a un tronco común de ideas-sentimientos; y b) que
es necesaria una doctrina orgánica, unitaria, que sirva de fundamento al nuevo orden
social.
Saint Simón sostiene que “el lazo más fuerte que puede unir a todos los miembros de
la sociedad es la semejanza de sus principios y sus conocimientos y esta semejanza sólo
puede existir como resultado de la enseñanza otorgada a todos los ciudadanos”. La
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escuela no es la única instancia educativa, también lo son la familia y la iglesia. Sin
embargo, la escuela, controlada por el Estado, debe ser dominante.
Por otro lado encontramos al posicionamiento de Weber, quien plantea que la función
de la escuela no se limita a definir y delimitar la cultura legítima, sino que la impone como
tal, y también crea hábitos de conducta. Para Weber el sistema escolar reúne las
condiciones estructurales necesarias para un eficaz aparato de dominación:
i) El fundamento de su dominación reside en poseer el monopolio de la administración de
los bienes culturales de cuya distribución se encarga, mediante la acción sistemática de
un conjunto de agentes especialmente entrenados para ello (los funcionarios del sistema,
es decir, los docentes). Éstos forman un cuerpo de especialistas autorizados para ejercer
el mandato (distribuir los bienes culturales). ii) El sistema escolar no sólo forma a los
especialistas, sino que es el encargado de reclutarlos de acuerdo a pautas que él mismo
se da, con lo cual se asegura la continuidad de la tarea de imposición y la orientación que
ésta toma. iii) Se ocupa de regular la conducta del cuerpo de funcionarios; de este modo
asegura la continuidad del sistema. iv) Como el sistema escolar actúa de manera continua
sobre aquellos que se someten a su acción, puede crear hábitos y disposiciones que
permanecen una vez concluida la acción de la escuela.
Frente a estos conceptos planteados sobre los sistemas de educación, Durkheim
comienza por examinar críticamente las definiciones de educación más corrientes en su
época. Entre otras, analiza la definición que da Kant, para quien el objetivo de la
educación consiste en desarrollar en cada individuo toda la perfección de que él es
susceptible. Durkheim considera que esta definición es inadecuada, porque no existe una
idea universalmente válida de lo que se debe entender por perfección. Toma también la
de Stuart Mill, según la cual la educación comprende todo lo que hacemos por nosotros
mismos y todo lo que los demás hacen por nosotros con el fin de aproximarnos a la
perfección de nuestra naturaleza. Durkheim, esta definición es inaceptable pues
comprende hechos totalmente diferentes.
Durkheim concluye su argumentación tratando de demostrar que la educación es un
hecho social. Comparte con ellos ciertas características que permiten diferenciarlos de
otro tipo de fenómenos: es supraindividual y es coactiva.
Supraindividual: Para Durkheim, las costumbres y las ideas que definen el tipo de
educación propio de una sociedad no son producidas por cada individuo en particular.
Son producto de las generaciones anteriores. El pasado de la humanidad ha contribuido a
hacer ese conjunto de máximas que dirigen la educación de hoy.
Coactiva: En un esfuerzo continuo para imponer a los niños maneras de ver, de sentir
y de obrar (los coaccionamos para que trabajen, etc). Si con el tiempo dejan de sentir esta
coacción, es porque poco a poco han desarrollado hábitos y tendencias internas que la
hacen inútil.
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II. Popular
Popular es un adjetivo que señala aquello que pertenece o que es relativo al pueblo. El
término tiene distintas aplicaciones dentro de este mismo universo de significados: puede
hacer referencia a cualquier cosa que provenga del pueblo, que sea propio de las clases
sociales más bajas, que se encuentre al alcance de la mayoría o bien que sea conocido
por la sociedad en general.
Uno de los pensadores que nos puede llegar ayudar a entender este concepto es Karl
Marx. Para entender un poco más el posicionamiento de Marx podemos analizar y
conocer su concepción del Hombre, sostiene que es un ser genérico, dotado de un
potencial humano cuya realización depende de las relaciones que entable con otros
hombres. En otros términos, no hay desarrollo humano fuera de la sociedad. El núcleo de
la noción de potencial humano es la conciencia. Ésta consiste en la posibilidad que tienen
los hombres de ligar pensamiento y acción.
Marx examina que en la sociedad se establece una fuerte lucha de clase, la cual
implicaba una clara división de poderes y privilegios. Por un lado estaba la Burguesía, una
clase social que se caracteriza por poseer medios de producción propios, y por el otro
lado el sector Proletario. La idea de proletariado adquirió una nueva dimensión a partir de
la revolución industrial a finales del siglo XVlll. La industrialización produjo un abandono
masivo del campo hacia la ciudad, donde miles de trabajadores podían encontrar empleo
en las nuevas fábricas donde la producción necesitaba un gran volumen de mano de
obra. Estos trabajadores fueron creciendo en número y con el tiempo formaron una nueva
clase social, el proletariado. Marx pensaba y defendía por el empoderamiento de esta
case social.
Como vimos en un principio la clase de mejor posicionamiento político, económico “la
burguesía”, desde un principio fue quien poseía mayor influencia sobre los sistemas
educativos destinados a las clases populares, “los proletarios”, manipulando a estas
masas para que no logren adquirir mayor poder ni voz y seguir siendo la mano de obra
encargada solo de una producción de forma eficaz. Pero en la actualidad, encontramos
pedagogos que hoy siguen considerando luchando por la institución Pública como
sinónimo de Educación Popular. Esta idea de Educación Popular es entendida como una
oportunidad para los sectores más oprimidos y excluidos accesibilidad a un sistema
educativo destinado para estas masas.
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¿Por qué es importante la Escuela?
Por su parte, la escuela se constituye como espacio estructural e institucional de las
sociedades para reproducir su ideología y ejercer el poder. Bourdieu y Passeron
sostuvieron que “la escuela se constituía en el instrumento más acabado del capitalismo
para reproducir las relaciones de producción y la ideología del sistema”.
En tal sentido, las tendencias actuales muestran cómo las escuelas privadas
latinoamericanas responden a una educación que se convierte en servicio y oferta del
mercado pues, en última instancia, reproducen las concepciones ideológicas capitalistas
de las que son parte y a las cuales se deben.
La escuela ha tomado un sentido de mucha importancia, criticado desde diferentes
miradas, donde la institución se ha vuelto un lugar de resguardo para muchos niños y
niñas, donde no solo reciben aprendizajes teóricos y prácticos de las cátedras, sino que
en muchas ocasiones brindan un lugar a las infancias de libertad, juego y protección. En
gran parte debido a que la escuela abarca toda la variedad de contextos que
encontramos en la sociedad.
La educación escolar tiene como finalidad fundamental promover de forma intencional
el desarrollo de ciertas capacidades y la apropiación de determinados contenidos de la
cultura necesarios para que los alumnos y las alumnas puedan ser miembros activos en
su marco sociocultural de referencia. Para conseguir la finalidad señalada, la escuela ha
de conseguir el difícil equilibrio de ofrecer una respuesta educativa, a la vez comprensiva
y diversificada, proporcionando una cultura común a todos los alumnos que evite la
discriminación y desigualdad de oportunidades, y respetando al mismo tiempo sus
características y necesidades individuales. Para ello es necesaria la participación activa
del alumna encontrando al docente como mediador de los contenidos y con una mirada
crítica, que permita que el alumno, enseñe al aprender, y el docente, aprenda enseñando.
Todos sabemos muy bien que la sociedad excluye a muchas personas por diferentes
motivos: diferencias políticas, religiosas, económicas, lingüísticas, raciales, de sexo, de
capacidad, etc. Pero lo peor de todo es que la educación en lugar de ser un instrumento
para transformar la sociedad se convierte muchas veces en un instrumento reproductor de
ésta, acentuando las situaciones de desventaja con las que numerosos niños llegan a la
escuela. Por eso es necesario destacar la importancia de que la Escuela no reproduzca lo
que traemos como sociedad, sino que funcione como un agente de transformación social,
se centre en educar para la integración e igualdad.
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Igualdad de Género en la Escuela
La Igualdad de Género tiene relación directa con la Educación, y con la posibilidad de
una Educación Popular que permita la participación de todas las clases sociales. A pesar
de esta propuesta de inclusión, desde siempre se han observado infinidad de tipos de
discriminación dentro de las instituciones escolares.
La investigación y las publicaciones sobre el género y la escolarización (Spender y
Sarah, 1993; Arnot y Weiner, 1987; Weiner y Arnot, 1987) indican que la
institucionalización de las ideas e imágenes relativas al género refuerzan el medio por el
que las diferencias de género llegan a darse por supuestas. Este proceso crea poderosas
ideologías de género que pueden identificarse en las políticas, prioridades y prácticas de
la escolarización.
Múltiples investigaciones han tratado de evidenciar el clima de género en las aulas.
Algunos trabajos (Spender, 1982; Martel, 1999) han demostrado que el profesorado a
menudo no es consciente de hasta qué punto influyen sus creencias con respecto al
género en su práctica docente.
En un estudio más reciente, Colás y Jiménez (2006) identifican niveles de conciencia
del profesorado sobre género que afectan a la capacidad para percibir y reconocer
prácticas y situaciones de desigualdad y discriminación. Estos niveles se asumen como
formas de internalización de la cultura de género por parte del profesorado, las cuales se
ven mediadas por la actitud y posicionamiento del profesorado ante las expectativas y
papeles de género que la cultura asigna a hombres y mujeres. Derivado de este estudio,
la formación del profesorado se propone la creación de una conciencia crítica para
promover posiciones conscientes y comprometidas en el profesorado para ser agente
activo en la transformación de pautas sociales.
En el año 1990 la ONU (Organización de las Naciones Unidas) planteo entre sus
objetivos internacionales lograr la igualdad de género en la educación a nivel mundial por
medio de la declaración mundial “Educación Para Todos (EPT)”, la cual buscaba reducir
a nivel mundial los analfabetismos y brindar las necesidades básicas para el aprendizaje
en un plazo de 10 años. En el año 2000 se renueva la declaración con un el mismo
objetivo, agregando y haciendo énfasis en la igualdad de género, con una fecha estimada
al 2015 para cumplir la mayor parte de los objetivos:
1. Mejorar, proteger y expandir la educación en las primeras infancias
2. Enseñanza primaria gratuita y obligatoria a todo el mundo
3. Accesos activo al programas de preparación para vidas activas
4. Aumentar un 50% de números de alfabetizados
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5. Igualdad de Género en Educación
6. Mejorar todos los aspectos en la educación
La ONU y muchas otras organizaciones junto a los estados de los países del mundo
buscan alcanzar la Paridad de Género en la Educación, es decir, el equilibrio de género
misma cantidad de niños que niñas, permitiendo alcanzar una verdadera igualdad de: -
Oportunidades- Experiencias- Resultados. La herramienta que se utiliza para combatir la
discriminación y alcanzar la Igualdad de Género es la “Equidad de Género.”
A nivel mundial la se encuentran alrededor de 774 millones de personas alfabetizadas,
de las cuales un 64% son mujeres, mientras el restante 36% (Estadística de ONU
Mujeres), durante un año se calcula que 24 millones de niños y niñas nunca en su vida
van a poder asistir a una escuela primaria (sea por creencias, contextos, etc). Entre los
obstáculos más frecuentes que podemos encontrar en estas situaciones son los costos
de escolarización, la ONU nos brinda 2 tipos: Costos directos, dinero para pagar
matriculas de las escuelas; y los costos de oportunidad, costos que el niño o niña
“pierde” por ir a la escuela, como por ejemplo que vaya a la escuela en vez de ir a
trabajar.
Considerando estos factores podemos entender la importancia que juega el estado al
brindar instituciones escolares publicas pensando en brindar las mismas oportunidades
para los sectores populares, dando las mismas experiencias y oportunidades a todas y
todos por igual sin discriminar su clase social o sexo biológico y mucho menos su género.
Importancia de la Educación Popular
I. Rol Docente
Así como es importante la presencia y la valoración de un verdadero sistema educativo
que permita la integración de todas los sujetos que habitan en la sociedad sin importar su
clase, es importan destacar y repensar el rol del docente junto con los aprendizajes que
recibe durante su formación profesional.
A la hora de definir el nuevo rol del docente y el aprendizaje profesional, es atender a la
matriz bajo la cual ese docente ha recibido su formación de base, su formación inicial.
Esta es una tarea que han de resolver las instituciones formadoras de este profesional
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que tiene como misión educar a las generaciones de niños, niñas y jóvenes de una
sociedad en permanente cambio, donde ya no es simplemente depositar conocimientos
en los niños y niñas que pertenecen a esta.
El lugar del profesor en un nuevo modelo escolar, lejos de quedar menoscabado, se
fortalece porque se trata de re-profesionalizar a la profesión misma y no solo a cada
maestro en particular… se trata de hacernos fuertes, héroes como dice Alberto Hurtado,
en lo que define la profesionalidad misma de la docencia y su función social: enseñar para
que otros aprendan y emprendan lo que no podían aprender ni emprender.
La definición del rol docente y la construcción de su identidad han acompañado a los
diferentes procesos de maduración y diferenciación del sistema educativo. En la
actualidad, en el contexto educacional actual, el profesor es un profesional que ha perdido
su status social, sin embargo las familias, las instituciones y la sociedad en su conjunto le
atribuyen una gran responsabilidad del éxito o del fracaso en término de los aprendizajes
y de los desempeños laborales.
II. Búsqueda de una Pedagogía
Así como hacemos hincapié en una revisión del rol docente en nuestros sistemas
educativos debemos buscar una pedagogía que acompañe nuestra Educación. La
Pedagogía Crítica se inserta en las corrientes pedagógicas y significa un punto de
partida para problematizar y convertir la educación en una herramienta al servicio del
cambio y la transformación de las sociedades latinoamericanas.
Esta problemática nos lleva a reflexionar acerca del déficit de las políticas
educacionales en la región y su impacto en la función y efectividad de la educación como
derecho pleno del hombre. Las nuevas políticas y agendas educacionales que hoy
emergen demandan un programa educativo integral comprometido con el cambio, que
parta de una educación abierta, responsable, crítica.
Una alternativa que puede ofrecer la pedagogía se basa en establecer un eje común
que articule y sistematice el pensamiento actual de la Pedagogía Crítica latinoamericana.
En efecto, las complejidades de las realidades de nuestra región han propiciado un
confunto de teorías acerca de la educación. Aunque muchas muestran una contraposición
del modelo teórico crítico en función de su distanciamiento con la práctica, la pedagogía
crítica demanda analizar los fenómenos educativos desde una perspectiva social
considerándolos fundamentalmente como procesos de reproducción y de transformación
cultural.
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Paulo Freire plantea y presenta como propuesta esta idea de una Pedagogía Critica, la
cual está dirigida “para la transición social, y por tanto define su actividad educativa como
una acción cultural cuyo objetivo central puede resumirse en el término concientización”
(Torres, 2002).
Esta concepción de la educación vino a reajustar otros modelos que existían, al asumir
la educación como un proceso sistemático de participación, formación e instrumentación
de prácticas populares, culturales y sociales. De allí la particularidad y relevancia de este
enfoque nacido en un contexto conservador, en el que, por una parte, se movieron las
estructuras de poder establecido, volviéndose más democrático y participativo el proceso
educativo; por otra parte, emerge mediante él una propuesta crítica, de denuncia hacia las
problemáticas sociales fundamentales. Ello se da, precisamente, mediante la
concientización de la participación popular, que constituye el principal efecto de alcance
y ruptura de la concepción de educación crítica latinoamericana.
Conciencia de participación popular significa una propuesta educacional de
apertura, de redefinición de los actores sociales y sus funciones, que rompe con las
formas tradicionales de educación, con las estructuras y la institucionalidad establecida,
así como también impone una nueva distribución del poder del pueblo y del acceso
público y participativo a la educación.
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CONCLUSIÓN
Ver de nuevo lo antes visto casi siempre implica ver ángulos no percibidos. La lectura
posterior del mundo puede realizarse de forma más crítica, menos ingenua, más rigurosa.
Paulo Freire, 1997
Antes, e incluso en la actualidad, nos encontrábamos sometidos por este sistema
capitalista donde unos dominaban los conocimientos, y eran los únicos capases de crear
nuevas pedagogías, destinadas a estos sectores populares de los que hemos estado
hablando anteriormente, con la base de mantener esta brecha social y reforzar aún más
esta lucha de clases, en la cual algunos se encontraban notablemente más beneficiados.
En la actualidad, la pedagogía no debe descuidar, en ninguno de los niveles de
enseñanza, la formación de valores morales, éticos, políticos y espirituales, que con
seguridad son los que asegurarán el compromiso de las nuevas generaciones con las
transformaciones sociales más justas y equitativas en los diferentes ámbitos sociales,
económicos y políticos que demanda la complejidad del mundo actual. La nueva
pedagogía crítica, renovada y profundamente humanista, debe considerar que constituye
como nunca antes un instrumento para el cambio social.
Para la pedagogía actual resulta necesario, además, incentivar aprendizajes creativos,
transformadores e innovadores, que son clave en una formación integral ante las
demandas profesionales que exige esta misma vida contemporánea, completamente
informatizada, globalizada y capitalizada.
Tomando como base, la propuesta pedagógica de Freire, una pedagogía crítica,
liberadora y problematizadora del ámbito educativo y social, nos ofrece una mirada
revolucionaria, en tanto el sujeto educando, mediante su participación, se convierte en
actor indispensable al redimensionar la realidad social que le es propia.
Las dimensiones de la propuesta participativa en el proceso educativo entre el
educador/educando constituyen un espacio común en el proceso de aprendizaje social: la
responsabilidad, percepción, comprensión y conocimiento de la realidad se
convierten en un hecho compartido. No obstante, el hecho de ser un proceso gradual de
aprendizaje mutuo demanda necesariamente la transformación y el cambio, donde los
educandos son actores esenciales.
Una invitación al cuestionamiento y la reflexión, sobre nuestras prácticas docentes y el
uso de nuestras instituciones escolares, para diseñar e implementar políticas
educacionales integrales, conectando instituciones y agentes sociales, permitiendo
articular enfoques educacionales de la educación popular.
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La realidad actual, nos plantea nuevos retos y caminos que a veces se integran y otras
se bifurcan. Estas experiencias tienen más potencialidades para provocar el cambio
esperado, que comparta el espacio para que ocurran profundas revoluciones y
transformaciones educacionales y sociales. Se trata de hacer de la educación popular
un verbo presente.
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Bibliografía
Sociología de la educación (Tenti Fanfani)
Sociología de la educación (Brigido, Ana María)
Diagnóstico de la cultura de género en educación: actitudes del profesorado
hacia la igualdad (Rafael García Pérez- Luisa Vega- Joaquín Piedra) Revista de
Educación, 355. Mayo-agosto 2011
Estadísticas de cursos ONU Mujeres, Igualdad de Género y Educación
La educación popular en América Latina (Escrito por Adriana Puiggrós)
El rol de docente en el contexto actual. (Rodrigo Ruay Garcés. Doctor en
Educación) Revista Electrónica de Desarrollo de Competencias (REDEC)
Brito Lorenzo, Zaylín. Educación popular, cultura e identidad desde la
perspectiva de Paulo Freire. En publicación: Paulo Freire. Contribuciones para la
pedagogía. Moacir Godotti, Margarita Victoria Gomez, Jason Mafra, Anderson
Fernandes de Alencar (compiladores). CLACSO. Buenos Aires 2008
Viejas y Nuevas formas de Autoridad Docente (por Emiliano Tenti Fanfani)
Metodologias de las Ciencias Sociales (por Susana Luque y Esther Díaz, 2007)
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