LOS DONES DEL ESPÍRITU I
R60 1 Corintios 12:1-2 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. Sabéis que cuando erais gentiles, se os
extraviaba llevándoos, como seos llevaba, a los ídolos mudos.
INTRODUCCIÓN
Parte de la preparación que tiene la novia del Señor es su equipamiento por medio de los dones que se le dan, tales
como los del Padre (Stgo. 1:17), del Hijo (Efe. 4:11) y del Espíritu Santo (1 Co. 12:1), estos últimos son esenciales para
el bien de la novia y así sea presentada ataviada delante del Amado es decir nuestro Señor Jesucristo (Apo. 21:2).Vemos
un ejemplo en Rebeca figura de la Iglesia, que recibió presentes (Regalos=Dones)por medio de Eliezer (figura del Espíritu
Santo),dichos presentes son para embellecerla y llevarla delante de su Señor (Isaac) (Gn. 24:52-53), de esta misma
forma el Espíritu Santo reparte dones al Cuerpo de Cristo, para ser preparada por Dios. La Biblia nos muestra dieciocho
dones, repartidos en diferentes partes del Nuevo Testamento los cuales por cuestiones didácticas los dividiremos en
varias categorías para facilitar su estudio y comprensión, en este tema estaremos viendo los dones de poder, de
inspiración y revelación.(Los dones y el llamamiento son irrevocables Ro 11:29)
DESARROLLO
La palabra “Don” en el idioma griegoes “charisma” (del numeral 5486 según el diccionario Strong Concordance) y su
significado es: regalo, facultad milagrosa. Los dones del Espíritu Santo son dados a todo el Cuerpo de Cristo y no son
exclusivos de alguna congregación o persona específica, esto con el propósito de que se complementarán unos con otros,
a su vez estos son dados a los hijos de Dios para el bien común, edificación personal y congregacional.A continuación
veremos algunos de estos dones y como operan en el cuerpo de Cristo, veamos:
1. DON DE SANIDADES, 1 Co 12:9,la palabra sanidad viene del griego 2386 Iama y lo que significa es: curar,
sanar, efecto de sanidad o sanar,Es importante resaltar que este don sirve como señal “a los que creen” lo cual
los identificara delante de otros como enviados del Señor para sanar a los enfermos, previamente habilitados
para hacerlo (Mr 16:7). Es por ello que quien tenga este don debe usarlo conforme a la medida de la fe que
tenga, pues se manifestará aun cuando la persona que debe ser sanada no tenga fe; el ejemplo de esto lo vemos
en el paralitico que fue llevado hasta donde estaba Jesús y Él “viendo la fe de ellos” lo sanó (Mt. 9:2-8).
Algunas formasde cómo actuará este don:
a) Por medio de la imposición de manos, Mat 8:3, aunque no es una regla general pues notamos que el
Señor Jesús tenía este don, sin embargo, lo administraba conforme al Espíritu le indicaba.
b) Diciendo la Palabra de sanidad,Mt. 8:8,este es el caso del Centurión que tenía una fe tan grande y pedía
al Señor que solo dijera la palabra y su siervo quedaría sano, en el Apóstol Pablo también se manifestaba
este don al imponer manos sobre los enfermos (Hch 19:11).
c) Por medio una prenda, Hch 19:12,En el Apóstol Pablo se manifestó esta forma, pues la gente llevaba
paños de la ropa del Apóstol para colocarlos sobre los enfermos y ser sanados (hay que ver varios factores
para que no se caiga en fetichismo).
Este don sorprendentemente puede actuar en el cuerpo y también puede repercutir en la salvación de la
persona pues notamos como el Señor Jesús le fue tocado su manto por una mujer con flujo de sangre y fue
sana (Mt. 9:19-22 RV60) sin embargo en la versión de las Américas sustituye la palabra salvación por
sanidad. Así muchos sabían que de las ropas de nuestro Señor se desprendía este don y le rogaban que los
dejara tocar sus ropas para ser sanos (Mr. 6:56).
d) Por la fe, Hch 3:16, por medio del creer en el Nombre de Dios y en ello es básicamente que se manifiesta
este “Don” ya que vemos que donde no había fe los milagros fueron menos (Mt 13:58).
e) Por la obediencia a las instrucciones del siervo de Dios, 2 Re 5:10,14,el Profeta Eliseo había dado
una instrucción a Naamán la que al obedecerla iba a limpiar su carne de la lepra, le costó pero al final lo hizo
y quedo sano.
2. DON DE MILAGROS, 1 Co 12:10,El término “milagro” en este versículo viene de la raíz griega G1411Dúnamis
que quiere decir:poder, capacidad inherente. Se usa de obras de origen y carácter sobrenatural, que no podrían
ser producidas por agentes y medios naturales.
Es importante resaltar que el Señor Jesús no estaba haciendo alarde del don de milagros que en Él se movía más
bien lo hizo para que las personas que estaban a su alrededor creyeran que el Padre lo había enviado (Jn 11:42-
44), de esta forma cuando un creyente tiene este “Don” debe entender que estásiendo un vaso útil para Dios y
no debe usarlo para beneficio personal.
El Señor Jesucristo manifestaba en múltiples ocasiones los milagros que precedían a la Palabra y uno de ellos fue
cuando camina sobre el agua conduciéndose a la barca donde navegaban los discípulos. Como bien sabemos las
tormentas pueden representar muchas cosas y entre ellas situaciones difíciles, por ello diremos que un milagro
puede suceder aun cuando estemos pasando situaciones difíciles y el Espíritu Santo nos de la capacidad de pasar
la dificultad de forma sobrenatural. Por ello el Señor caminaba a veces sobre las aguas, y a veces en la barca,
muestra el equilibrio (Mt. 14:24-26).
Es importante resaltar nuevamente que el enemigo puede hacer una imitación de las cosas que vienen de Dios,
pues el hacer milagros no está exento, vemos al Falso Profeta que hace descender fuego del cielo de la misma
forma que lo hizo el profeta Elías (Ap. 13:13). Por ello incluso vemos personas que aparentemente son hijos de
Dios e incluso ministros del evangelio haciendo milagros delante de mucha gente sin embargo al final se
evidenciará que el Señor nunca los conoció (Mt. 7:22). Por ello hay que tener cuidado con algunos falsos
ministros que hacen esto, llevando a la gente en pos de milagros y no al Señor, ministrándoles otro evangelio.
El principal objetivo que Dios permite para que este don se manifieste y sea visto por mucha gente, es para que
se arrepientan de sus caminos, de la misma forma que lo hizo el profeta Elías al confrontar al Pueblo para
definirlos a que Dios servirían (1 R. 18:36-40), así de esta misma forma el Señor Jesús reprendía las ciudades
donde había hecho la mayoría de sus milagros pero que no se arrepintieron de su camino (Mt. 11:20).
3. DON DE FE, 1 Co 12:9, la palabra “Fe” se deriva del griego pistis(Strong G4102) que significa: firme
persuasión, convicción basada en lo oído, este tipo de don produce en el creyente una firme convicción, y un
pleno reconocimiento de la verdad de Dios. La Biblia nos muestra que fe es: tener certeza y convicción de lo que
no se ve pero es real(He. 11:1), es decir, nos da la capacidad de esperar aquello que nos fue prometido pero que
no lo hemos visto, una forma de entender este don lo vemos en Abraham que por la fe anduvo en la tierra cómo
peregrino, buscando la ciudad que tiene fundamentos y cuyo constructor es Dios (He. 11:8-10). Este don nos
ayuda a no desviarnos de lo que el Señor nos ha prometido, aun cuando hayan cosas materiales que nos puedan
atraer, el don de fe nos mantendrá firmes esperando las promesas de Dios y guiar a otros por el mismo camino
como viendo al invisible. La fe como don tiene distintas funciones:
Obrar para sanidad y salvación (Mt. 10:1).
Trae arrepentimiento, en el caso de Pedro cuando Jesús le indica que ha sido pedido para ser zarandeado
(Lc. 22:31-32; 22:62).
Otro punto interesante sobre este don lo vemos con el centurión el cual le indica a Jesús que “ sólo diga la
Palabra” para que su siervo sea sano, sin embargo este personaje indica algo importante y es “soy hombre
bajo autoridad” por ello diremos que este don también sirve para que las personas reconozcan autoridad
sabiendo que trae el beneficio de que otras cosas se sujetarán a ellos en este caso enfermedades (Mt. 8: 9-10).
El efecto que causa el don de Fe en los hijos de Dios es paz, que los que los conduce a buscar la santidad y ser
hallados irreprensibles en la venida del Señor y los hace aptos para toda buena obra, pues la Biblia indica que a
todo es posible para los que tienen fe (Lc. 8:48; Mr. 9:23; 1 Ts. 5:23; He. 13:20-21).
Como en otros dones puede ocurrir el caso que este disminuya por diversas circunstancias pues vemos como el
Apóstol Pablo le indica a Timoteo “aviva el charisma de Dios que está en ti” (2 Ti. 1:6) y el efecto de menguar en
la fe es la incredulidad.
4. DON DE PROFECÍA, 1 CORINTIOS 14:1-5: Este no es el doma o ministerio de profeta, sino un regalo del
Espíritu Santo que da para la edificación del cuerpo de Cristo (1 Co. 14:4) y debemos resaltar que no es lo mismo
el don de genero de lenguas que el de profecía, el cual se describirá más adelante. El don de profecía su función
primordial es: edificar, exhortar y consolar.
Es importante notar que este don tiene caducidad y que al estar nosotros llenos del perfecto amor porque el
amor no deja de ser, es decir, cuando el Señor se manifieste plenamente en nosotros, nos manifestaremos tal
como Él es, por lo que el don de profecía dejará de ser (1 Co.13:8, 1 Jn. 3:2), y mientras llegue ese momento el
Apóstol Pablo recomienda que busquemos profetizar y no impedir la profecía (1 Co. 14:1,5,39). Tampoco se
deben menospreciar, creyendo en las promesas que el Señor tiene para nuestra vida y guardando en nuestro
corazón aquello que no entendemos (1 Ts. 5:20). También las profecías son dadas en la congregación y son una
señal para los creyentes (1 Co. 14:22) y para los incrédulos es convencimiento, ya que puede ser descubierto lo
que está en su corazón, y se postrará y adorará al Señor (1 Co. 14:24-25).
Una función importante de la profecía es que nos ayuda a salir adelante en las dificultades que tengamos, nos da
esperanza de que en algún momento concluirán por eso vemos que al Timoteo le indican que “ pelee la buena
batalla” debido a las profecías que se dieron a su favor (1 Ti. 1:18). Sin embargo no se debe confundir esto con
interpretar la profecía de forma privada, es decir que el Señor da algo para la edificación del pueblo y se toma
para sacarle beneficio económico de forma incorrecta. Por ello la profecía que viene del Espíritu Santo, debe ser
respaldada por la Palabra escrita (2 P. 1:19-20).
5. DON DE GÉNERO DE LENGUAS, 1 CORINTIOS 13:1: La palabra género deriva degenosentre sus
significados están: familias, tipos, linajes o clases (en un aspecto racial) (Strong G1085) y “lenguas” del griego
glossa que indica:idioma o lengua (Strong G1100) este don se mueve en aquellos hermanos bautizados con el
Espíritu Santo, con el propósito de dar un mensaje de parte de Dios para edificación de la Iglesia, por medio de
diferentes tipos de idiomas o lenguas, los cuales son señal para los incrédulos (1 Co. 14:22).Hay diferentes
géneros de lenguas, humanas y angélicas (1 Co. 13:1). Las lenguas humanas tampoco son idiomas como
pudieran decir, sino que es un dialecto que muchas veces no entendemos, pero que nos edificana nosotros
mismos (Hch. 2:3-4, 1 Co. 14:4)
Es importante diferenciar que cuando una persona habla en otro idioma, es conocido como lenguaje, lo cual es la
palabra griega (G1258) dialektos, observando que el Espíritu Santo también puede hacer esto en los bautizados
por Él, para proclamar el evangelio a personas de otras regiones (Hch. 2:6).
6. INTERPRETACIÓN DE LENGUAS, 1 CORINTIOS 14:26:Interpretación se deriva del griego hermenia y
hermeneuo, significa:explicar, interpretar, explicar el significado de las palabras en un lenguaje diferente
(Strong G2058 y G2059) quien tiene este don puede explicar el significado de un mensaje dado en lenguas, al
idioma que nosotros hablamos, para que sea comprensible en toda la congregación el mensaje de Dios. El
ejemplo de ello lo vemos con Daniel que fue llamado para interpretar la escritura en la pared (Dn. 5:24-
28).Muchas veces alguien habla en lenguas y otro se levanta profetizando sin hablar en lenguas, declarando la
interpretación (1 Co. 14:26)
7. DON DE PALABRA DE CIENCIA, HECHOS 5:1-3: El Espíritu Santo le da palabra de ciencia al Apóstol Pedro,
porque le dio conocimiento de algo que sucedió y le declara que lo que hizo Ananías no era cierto.Tienen la
capacidad de advertir para que algo sea evitado, tienen la facultad de aconsejar, y amonestar (Ro. 15:14)
Obtienen el conocimiento de Dios y de su Palabra que los guía a obtener el pleno conocimiento (Ro. 11:33).
Aquí el Señor usó el don de Ciencia o Conocimiento, al conocer la vida de la Samaritana (Jn. 4:17-18). Este don
nos muestra la condición de una persona por su condición de vida, sin embargo se puede dar el caso de que el
Señor no revele esa condición para que la persona abra su corazón y se ministre sacando de su alma lo que le
molesta, de la misma forma que lo hizo la mujer que se presentó delante de Eliseo (2 R. 4:27). De esta misma
forma sucedió con Natanael que el Señor le mostro su condición interna al decirle que no había en el engaño (Jn.
1:47).
8. DON DE PALABRA DE SABIDURÍA:“Palabra” delgriega logos que significa:expresión del pensamiento(Strong
G3056), y “sabiduría” del griego sophia que quiere decir:lo profundo de la inteligencia, conocimiento de diversas
materias o cosas humanas y divinas, adquirida por la observación y experiencia . (Strong G4678) esto es la
expresión del pensamiento de los más profundo de la inteligencia inspirado por Dios.
Este don sirve para poder conocer algo que va suceder. Un profeta llamado Agabo, por medio de este don, pudo
indicarle a los discípulos que vendría una gran hambre, y esto sucedió en los tiempos de Claudio (Hch. 11:27).
También utilizó este don cuando tomando el cinto del Apóstol Pablo, pudo indicarle lo que le sucedería en
Jerusalén al Apóstol Pablo, cuando los judíos lo entregarían a los gentiles (Hch. 21:10-11). Este mismo don lo
vemos manifestado en el Apóstol Pablo, cuando el estando en una barca, les indicaba que la navegación sería
peligrosa con pérdidas materiales (Hch. 27:9).
Este don también puede ser utilizado en la ministración, ya que puede indicársele con detalles que vienen de
Dios, a los creyentes, los planes que tiene Dios para sus hijos, los cuales también son planes de bendición y no
de calamidad (Jer 29:11).
9. DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS: Discernir viene de la palabra griega diakrisis que quiere
decir:distinción, discriminación clara, discernimiento y juicio (Strong G1253) y discernir significa:distinguir o
conocer entre una cosa y otra por un acto especial de los sentidos o de la inteligencia (Encarta), indica que el
creyente al cual se le manifiesta este don, puede distinguir claramente de donde proviene algo que es invisible, si
es de Dios o del enemigo, que otras personas no distinguen, puede ser un espíritu o un ambiente espiritual, este
don nos guía hacia el orden de Dios (1 Co. 14:29-33).
En la Biblia encontramos varios ejemplos de este don, veamos algunos:
El discernimiento de Pablo sobre la pitonisa, Hechos 16:16-17.
Pablo y Elimas el mago que buscaba desviar a un creyente, Hechos 13:8-11.
Una clave para realizar el discernimiento es la llenura del Espíritu Santo sólo así el Apóstol Pablo lo hizo, a
diferencia de Elimas que también tenía llenura pero de Engaño y Maldad. De esta forma también lo hizo el
Apóstol Pedro al discernir el corazón de Simón el mago (Hch. 8:22).
CONCLUSIÓN
1 Co. 14:1-3 LBA Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente los dones espirituales, sobre todo que
profeticéis.2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, sino que en su
espíritu habla misterios.3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. Estos
dones sirven para la edificación de la Iglesia y para guiar a los creyentes por el camino correcto, y no ser engañados por
personas que buscan desviar de la fe a las creyentes. Los dones del Espíritu Santo son un regalo inmerecido de Dios.La
Palabra de Sabiduría, declara un hecho futuro que afecta a la Iglesia, la Palabra de Conocimiento declara un hecho
pasado o presente y el Discernimiento de espíritus permite conocer que espíritu es el que se está manifestando. Los
dones del Espíritu Santo, debemos apreciarlos y sobre todo anhelarlos, ya que sirven para la edificación de la Iglesia para
alcanzar madurez. El Apóstol Pablo exhorta a que deseemos ardientemente los mejores dones, sin perder de vista que
éstos se manifiestan para nuestro provecho y edificación de todos con amor, y que es el Espíritu Santo el encargado de
repartirlos como Él quiere.