Romanos 4
Como hemos visto hasta ahora Romanos está en buena parte escrito para
aclarar a los judíos la fe en Cristo, los judíos tenían la mentalidad de que se
necesitaba seguir la ley para ser justificados, ellos se enorgullecían de sus
obras, como podemos ver en la oración del Fariseo y el Publicano, vivían
contando sus obras (Lucas 18:9-14).
Cuando llega esta nueva gracia caída del cielo, como lo dice Pablo en el
capítulo 3, aparte de la ley, el amor y la gracia fueron nuevos términos difíciles de
entender para los judíos.
Eso resultaba ser muy extraño para los judíos. Ellos seguro decían: “Si
hasta ahora nosotros hemos seguido la ley, ¿Por qué aparece algo así? ¿Por
qué sucede esto? Ellos con seguridad pudieron haberse preguntado esto,
podrían pensar que esto era algo totalmente nuevo y ajeno a Dios.
Por esto Pablo les aclara en base a dos personas muy importantes para los
judíos: Abraham que es el ancestro de los judíos y el rey David que era su rey
predilecto. Pablo los cita aquí a estas dos personas de fe como ejemplo.
Romanos 4 es una defensa de la nueva gracia que ha sido derramada por el
sacrificio de Cristo, no como algo nuevo. Pablo les aclara que no es extraño ni
nuevo lo que les dice de la justificación por la gracia, les dice: vean el antiguo
testamento, obsérvenlo.
Su ancestro ya lo había experimentado, su precursor. Abraham no fue
el ancestro de la fe porque haya hecho muy buenas obras, ¿Cómo es que llegó a
ser este un ancestro de la fe? Justamente por medio de la fe.
Cuando Dios vio su fe lo justificó. También nosotros somos justificados por
medio de la fe en Jesús. Eso es la verdad, en esto no hay error. Sucedió lo mismo
con el rey David.
Romanos 4:1-5 “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre
según la carne? 2Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de
qué gloriarse, pero no para con Dios. 3Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó
Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4Pero al que obra, no se le
cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5mas al que no obra, sino
cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” (RVR
1960)
Pablo comienza hablando de Abraham, y ¿Quién era Abraham? Él es el
ancestro de la fe, el padre del judaísmo, pero que dice Pablo, que su Justicia no
vino de sus obras.
En el versículo 3 Pablo dice que no fue por acciones sino por fe que Dios
justificó a Abraham.
Él no hizo algo grandioso, sino lo que Dios vio fue su fe y la contó por
justicia. Nosotros también, no es por las obras sino por la fe, creemos en el amor
de Dios y él nos justifica.
1.-Romanos 4.
Romanos 4:6-8 “ 6 Como también David habla de la bienaventuranza del
hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, 7diciendo: Bienaventurados
aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son
cubiertos. 8Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.”
(RVR 1960)
Pablo ahora cita el libro de los Salmos, el Salmo 32:1-2 Bienaventurado el que
peco y su pecado le ha sido perdonado. Eso es gracia, ¿De qué otra forma se
puede explicar esto? A pesar de que pequemos él cubre nuestros pecados y nos
justifica, eso fue lo que quiso decir David.
Romanos 4:9-16 “9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los
de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos
que a Abraham le fue contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo, pues, le fue
contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la
circuncisión, sino en la incircuncisión. 11Y recibió la circuncisión como
señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso;
para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que
también a ellos la fe les sea contada por justicia; 12 y padre de la
circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que
también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes
de ser circuncidado. 13Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su
descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la
justicia de la fe. 14Porque si los que son de la ley son los herederos, vana
resulta la fe, y anulada la promesa. 15Pues la ley produce ira; pero donde no
hay ley, tampoco hay transgresión. 16Por tanto, es por fe, para que sea por
gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no
solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de
Abraham, el cual es padre de todos nosotros.” (RVR 1960)
Aquí Pablo habla de esto mismo, no es que por medio de la circuncisión o de
la ley que se justifica, no se trata de obras. Las obras, simbolizadas por la
circuncisión, son el sello que Dios pone como reconocimiento de la fe de
Abraham, pues si Abram fue llamado justo cuando no estaba circuncidado
entonces ¿Cómo podría ser justo solo aquel que ha sido circuncidado? Esta es la
defensa magistral de Pablo.
Abraham no seguía la ley ni estaba circuncidado cuando fue justificado, por
ello nosotros también por medio de la fe seremos justificados, pero no debemos
de olvidar que al ser justificados la ley naturalmente se cumple.
Romanos 4:17-22 “ 17(como está escrito: Te he puesto por padre de
muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos,
y llama las cosas que no son, como si fuesen. 18El creyó en esperanza contra
esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le
había dicho: Así será tu descendencia. 19Y no se debilitó en la fe al
considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años,
o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la
promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
21
plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo
que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia.”
(RVR 1960)
¿De qué clase de Fe está hablando Pablo? Cuando Abraham tenía 100
años recibió a su hijo Isaac, él era un anciano de 100 años, al igual que su esposa
¿Cómo pudieron haber tenido un hijo? Sus cuerpos eran ya casi como los de un
muerto.
2.-Romanos 4.
Pero Dios les dio la promesa de ese hijo y Abraham creyó en ella, esa es la fe
de Abraham, verdaderamente esta fue una gran persona, pero siempre es Dios
es quien hace y entrega todo y esta fe en el Dios todo poderoso le fue contada
por justicia.
¿Cómo somos justificados? No por las obras, ni la bondad, solo por medio
de la fe. Esto es el núcleo de nuestra vida cristiana, por medio de la fe seremos
declarados como justos por Dios.
Romanos 4:23-25 “ 23 Y no solamente con respecto a él se escribió que le
fue contada, 24sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser
contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a
Jesús, Señor nuestro, 25el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y
resucitado para nuestra justificación.” (RVR 1960)
Esta es la gran gracia de Dios, por que en verdad ¿Quién puede ser tan
bueno para ser justificado? Nadie puede. No debemos de tener ningún
sentimiento de culpa porque no hicimos obras muy buenas ni porque nuestros
actos pasados no hayan sido muy ejemplares. Debemos de admitir que es por fe,
por mi fe soy justo.
Porque me decidí a seguir a Jesucristo por ello pude ser salvo, esa es la fe
que debemos tener, no por mi sino por Él, no por quien soy sino por quien es
Él, no por las cosas que he hecho sino por lo que Él hizo por mí en la cruz.
Dios quiere rescatarnos, librarnos del pecado, quiere que tomemos el camino
correcto y que lo hagamos siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, pero
si vivimos tratando de alcanzar la justicia por lo que hacemos, entonces
abandonaremos el regalo de vida que está en Jesucristo.
3.-Romanos 4.