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Ordenación Minero-Ambiental en La Cabrera

Este documento describe un estudio piloto para desarrollar un método de mapeo de ordenación minero-ambiental para recursos de rocas industriales, el cual fue aplicado a la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera en León. El estudio incluye un inventario ambiental de la zona y un análisis del impacto potencial de la minería de pizarra considerando factores geológicos, técnicos y ambientales.

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Ordenación Minero-Ambiental en La Cabrera

Este documento describe un estudio piloto para desarrollar un método de mapeo de ordenación minero-ambiental para recursos de rocas industriales, el cual fue aplicado a la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera en León. El estudio incluye un inventario ambiental de la zona y un análisis del impacto potencial de la minería de pizarra considerando factores geológicos, técnicos y ambientales.

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UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE
RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES.
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL
DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

TESIS DOCTORAL

DANIEL BARETTINO FRAILE


Ingeniero de Minas

2002
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA GEOLÓGICA
ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE ESÍGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE
RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES.
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL
DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

DANIEL BARETTINO FRAILE


Ingeniero de Minas

DIRECTOR DE LA TESIS DOCTORAL: ÁNGEL GARCÍA CORTÉS


Dr. Ingeniero de Minas

2002
D12

Tribunal nombrado por el Mgfco. y Excmo. Sr. Rector de la Universidad Politécnica de


Madrid, el día de de 199

Presidente D.

Vocal D.

Vocal D.

Vocal D.

Secretario D.

Realizado el acto de defensa y lectura de la Tesis el día.


de de 19

en

Calificación:

EL PRESIDEf^íTE LOSVOCALES

EL VOCAL SECRETARIO
RESUMEN

La presente tesis tiene como objetivo principal el diseño de una metodología general,
soportada y gestionada en Sistemas de Información Geográfica (SIG), para la
realización de Mapas de Ordenación Minero - Ambiental de los recursos de rocas y
minerales industriales.

Para el diseño y puesta a punto de esta metodología se ha realizado con estudio piloto
de investigación metodológica en la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera (León),
que ha tenido como resultado primario y directo la realización del "Mapa de Ordenación
Minero - Ambiental del Yacimiento de Pizarras de La Cabrera (León)".

Este estudio piloto se inicia con un capítulo donde se describe el inventario ambiental
de la comarca natural de La Cabrera, donde se analizan los diferentes elementos que
constituyen el medio, tanto físico como socioeconómico y cultural: geología,
geomorfología, suelos, clima, vegetación, aguas, fauna, usos del suelo, recursos
culturales y espacios naturales protegidos. En el inventario ambiental se incluyen los
siguientes mapas temáticos: de situación, de explotaciones y naves de elaboración de
pizarra, de pendientes, geológico, de suelos, ombroclimático, de vegetación, de usos del
suelo, y de afecciones territoriales y patrimonio arqueológico.

A continuación sigue .un capítulo dedicado a la explotación minera de la pizarra.


Primeramente se definen las formaciones geológicas que albergan los niveles
explotables de pizarras en el Sinclinal de Truchas, y se sitúan éstos en la columna
estratigráfica general de dicho sinclinal. Estas formaciones geológicas son tres: la
formación "Pizarras de Luarca", la formación "Rozadais" y la formación "Losadilla".
Seguidamente, se describen las principales caracteristicas técnicas y ambientales de la
explotación de la pizarra, determinando los principales problemas que afectan a la
explotabilidad de los niveles productivos de pizarra. Desde el punto de vista técnico, el
principal problema que puede condicionar o limitar la explotación es la situación de los
elementos estructurales del macizo rocoso (lineaciones de intersección de
discontinuidades, diaclasado, kink - bands, etc.). Desde el punto de vista ambiental, los
impactos genéricamente más importantes son los efectos sobre las aguas y ecosistemas
acuáticos, sobre la vegetación, y el impacto paisajístico.

Se aborda a continuación el estudio de Diagnóstico Territorial, cuyo objetivo es el


análisis de la capacidad de acogida del territorio de La Cabrera para la explotación de
sus recursos de pizarra, mediante la definición de un modelo de impacto/aptitud. En
primer lugar se definen unas unidades territoriales, que son los sectores básicos del
territorio sobre los que van a afectuar los análisis y valoraciones del diagnóstico
territorial.

La valoración del impacto potencial que la explotación de pizarra puede ocasionar sobre
el medio en cada unidad territorial se ha efectuado a partir del análisis previo del "valor
para la conservación en el estado actual".

Para las evaluaciones del valor para la conservación, del impacto, y de la aptitud para la
explotación minera de cada unidad territorial se ha diseñado un método basado en la
desagregación en componentes, y obtención de los valores agregados mediante la
asignación de coeficientes de ponderación a cada componente. La definición y
evaluación de componentes del valor para la conservación e impacto se realizan a partir
de la información y mapas temáticos del inventario ambiental. Para la evaluación de la
aptitud se utiliza la información y cartografía geológico - minera. Se obtienen los mapas
de valor para la conservación, de impacto y de aptitud para la explotación de pizarra.

El análisis de la capacidad de acogida del territorio para la actividad minera se basa en


el establecimiento de im modelo de impacto/aptitud, en el cual, sobre una matriz de
doble entrada (rangos de impacto y rangos de aptitud), se definen las clases de
capacidad de acogida en fiínción de las posibles combinaciones de los rangos de
impacto y aptitud. Las clases definidas expresan el uso vocacional, compatible,
compatible con limitaciones, incompatible y excluyente de las unidades territoriales con
respecto a la actividad minera.

El Mapa de Ordenación Minero - Ambiental se obtiene a partir de una zonificación del


territorio basada en la capacidad de acogida y en la aplicación de criterios excluyentes y
condicionarites para la actividad minera. Sobre el mapa de las formaciones geológicas
que albergan los niveles explotables de pizarra se aplican los criterios de exclusión a
modo de sobrecarga, eliminando aquellas áreas afectadas por dichos criterios, que han
sido: capacidad de acogida incompatible o excluyente, protección a núcleos habitados,
enclaves de alto valor ecológico, ecosistemas y vegas fluviales, yacimientos
arqueológicos y embalses proyectados.

La aplicación de los criterios condicionantes (visibilidad y altitud) ha permitido


establecer dos niveles de prioridad en las zonas explotables.

El Mapa de Ordenación Minero - Ambiental del Yacimiento de Pizarras de La Cabrera


(León) zonifica el territorio soporte de los recursos de pizarra en tres categorías de
ordenación: zonas de protección ambiental, donde no es recomendable la explotación
minera, y zonas explotables con dos niveles de prioridad.

La realización del estudio piloto en la Reserva Estatal de La Cabrera ((León) ha


permitido establecer ima propuesta metodológica general para la realización de mapas
de ordenación minero - ambiental de rocas y minerales industriales.

El método propuesto es sistemático, relativamente sencillo en los procesos de


valoración, y presenta una gran transparencia y reproducibilidad en dichos procesos. Al
estar soportado y gestionado en un SIG, permite el manejo eficaz del gran volumen de
información cartográfica, consiguiendo un alto grado de automatización.

II
ABSTRACT

The aim of the present thesis is to design a general methodology, supported and
managed by Geographical Information Systems (GIS), for the elaboration of Mining
and Environmental Planning Maps for industrial minerals and rocks resources.

For the designing and updating of this methodology, a pilot study on methodological
investigation has been carried out in the State Reserve of roof slate in La Cabrera
(León). The primary and direct result of this study has been the elaboration of the
"Mining and Environmental Planning Map of the Roof-slate Deposit of La Cabrera
(León)".

This pilot study begins with a chapter where the environmental inventory of the natural
región of La Cabrera is described, analysing the different elements that constitute the
physical, as well as socio-economic and cultural, environment: geology,
geomorphology, soil and land use, climate, vegetation, water, fauna, cultural resources
and natural protected áreas. In this environmental inventory the foliowing thematic
maps are included: location of the área, exploitations and roof-slate elaboration plants,
slope, geological, soil, ombroclimatic, vegetation and land use maps, as well as
territorial affections and archaeological heritage maps.

The next chapter is dedicated to roof slate mining. Firstly, the geological formations that
shelter the exploitable levéis of roof slate in the Syncline of Truchas are defined and
situated in the general stratigraphic succession of this syncline. These geological
formations are three: the "Pizarras de Luarca" formation, the "Rodazais" formation and
the "Losadilla" formation. Then, the main technical and environmental characteristics of
roof slate mining are described, determining the principal problems that affect the
exploitation feasibility of the roof slate productive levéis. From a technical point of
view, the principal problem that could condition or limit the exploitation is the situation
of the structural elements of the rock mass (discontinuity surface intersections, joint
pattem, kink-bands, etc). From an environmental point of view, the most important
impacts are the efíects on water, water ecosystems and vegetation and the landscape
impact.

Afterwards, the Land Diagnosis study is tackled, whose aim is to analyse the
capability/vuhierability balance of the área of La Cabrera for the exploitation of its roof
slate resources, through the definition of a capability/vulnerability model. In first place,
some land units are defined, as the land basic sectors where the analysis and assessment
of the land diagnosis are going to be effected.

The assessment of the potential impact of roof slate mining on the environment in each
land unit has been elaborated from the previous analysis of the "conservation
worthiness".

For the evaluation of the conservation worthiness, the vuhierability and the capability
for the exploitation of each land unit a method, based on the disintegration of
components and on the obtaining of gathered valúes through the assignment of
weighting coefficients to each component, has been designed. The definition and
evaluation of the conservation worthiness and vulnerability components is based on the
information and thematic maps included on the envú-onmental inventory. For the

III
capability evaluation, geological-miiiing infonnation and maps are used. Conservation
worthiness, vulnerability and capability maps for roof slate mining are obtained.

The analysis of the land's capability/vulnerability balance for the mining activity is
based on the establishment of a capability/vulnerability model, where, on a double entry
matrix (vulnerability ranges and capability ranges), capability/vulnerability balance
classes are defined related to the possible combinations of capability and vulnerability
ranges. These classes express the vpcational, compatible with limitations, incompatible
and excluding uses of land units regarding to the mining activity.

The Mining and Environmental Planning Map is obtained through a land zonation based
on the land's capability/vulnerability balance and on the application of excluding
criteria and determinants for the mining activity. On the geological formations map,
which includes the exploitable levéis of roof slate, overstriken excluding criteria are
applied, eliminating the áreas affected by these criteria: capability/vuhierability balance
incompatible or excluding, protection of inhabited settlements, áreas with a high
ecological valué, river ecosystems and water meadows, archaeological sites and planned
reservoirs.

The application of determinant criteria (visibility and altitude) has permitted to establish
two priority levéis in the exploitable áreas.

The Mining and Environmental Plarming Map of the Roof Slate Deposit m La Cabrera
(León) divides the resources supporting territory into three planning categories:
environmental protection áreas where mining is not recommended, and exploitable
áreas with two priority levéis.

The elaboration of a pilot study in the State Reserve of La Cabrera (León) has permitted
to establish a general proposal on the methodology for the elaboration of mining and
environmental plarming maps for industrial minerals and rocks.

The proposed method is systematic, relatively simple in the valuation processes and
presents a high transparency and reproducibilty in such processes. As it is supported and
managed by a GIS, it allows an efficient handling of the big volume of cartographic
information generated, achieving a high degree of automation.

IV
AGRADECIMIENTOS

En primer lugar quisiera mostrar mi más sincera gratitud al Profesor Ángel García
Cortés, Director de esta Tesis, por su constante apoyo, supervisión y sugerencias
durante su realización.

En segimdo lugar, quisiera agradecer al Instituto Geológico y Minero de España, y a sus


equipos directivos desde el año 1992 hasta la actualidad, el haberme brindado la
posibilidad de trabajar en el tema de esta Tesis, confiando en una línea de trabajo por
entonces sin desarrollar y novedosa, y poniendo a disposición de esta investigación sus
medios humanos y técnicos.

Me gustaría remarcar en este capítulo mi mayor gratitud para mis compañeros del
IGME, que me acompañaron en una aventura tan fascinante y ambiciosa, como
compleja y con multitud de incógnitas, como fiíe el adentrarse en una comarca como La
Cabrera (León), grandiosa a la vez que agreste y difícil, bella y plena de misterio,
conjugando al mismo tiempo unos recursos naturales de muy alto valor con una enorme
dificultad para conocerlos, valorarlos e interpretarlos. Sin estos compañeros habría sido
imposible llevar a cabo la inmensa labor de descifrar, analizar y valorar sus
potencialidades y sus fragilidades bajo una óptica pluridisciplinar. Por estos motivos, y
por los momentos inolvidables que vivimos juntos en los trabajos de campo, y las
fructíferas disusiones en gabinete, vaya mi mayor agradecimiento para Bnmo Martínez
Plédel, Julio César Arranz González, Esther Alberruche y Ricardo Diéguez.

A Luis Lain Huerta, compañero también en el IGME, quisiera agradecer su trabajo y


apoyo con el soporte del trabajo en SIG (Sistema de Información Geográfica), básico
para la realización de esta Tesis.

Pero si complejo fiíe el estudio y análisis del territorio de La Cabrera, no lo fue menos
el introducirse en el mundo de la explotación de la pizarra. Por ello, quisiera agradecer a
Gregorio Gómez Moreno, Jefe del Área de Rocas Industriales del IGME, actualmente
disfrutando de su retiro profesional, el haber dedicado parte de su tiempo con su mejor
voluntad a transmitirme sus conocimientos y experiencias en el sector de la pizarra para
techar, facilitándome enormemente el contacto y las relaciones con las empresas
mineras del sector y con sus técnicos. A José Luis Escribano, Ingeniero de Minas del
Grupo SAMACA, estaré siempre agradecido por su ayuda y colaboración,
transmitiéndome las peculiaridades propias de la explotación de la pizarra y los
problemas del "día a día" que no están reflejados en manuales y bibliografía técnica y
científica. Mi gratitud también para José Carlos Barros, Geólogo conocedor como nadie
de la compleja geología del Sinclinal de Truchas, y de los condicionantes geológicos
para la explotación de pizarras, por su valiosísima ayuda a la hora de delimitar y valorar
las potenciales zonas de interés para la actividad extractiva, y su explotabilidad.

Al Catedrático de la Universidad de León Dr. Ángel Penas Merino, Director del


Departamento de Biología Vegetal de dicha Universidad cuando le conocí, actualmente
Rector de la misma, quisiera agradecer enormemente la valiosa información y
cartografía de vegetación y bioclima que aportó a este estudio, y las valoraciones del
territorio desde el punto de vista de sus características vegetales actuales y potenciales,
fruto de sus amplios conocimientos y dilatada experiencia en el análisis del territorio
leonés, sin las cuales este trabajo no hubiera llegado a buen fin.

A todas las empresas del sector de la pizarra en las comarcas de Valdeorras y La


Cabrera he de agradecer las facilidades prestadas para los trabajos de campo y para el
acceso a la información.

A M^ Carmen Villaseca Recio tengo que agradecer su paciente trabajo en el tratamiento


de textos y composición del documento fmal de esta Tesis.

Por último, quisiera dar las gracias a nuestra Madre Naturaleza y a las gentes que
pueblan La Cabrera, pues la conjunción de ambas fuerzas motrices ha tenido como
resultado el actual ámbito geográfico de dicha comarca, de cuya exploración y
experiencias vividas en él ha quedado en mí huella imborrable.

VI
ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN 1
1.1 OBJETIVOS 1
1.2 ALCANCE '. 3
1.3 ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTOS 5
2. GENERALIDADES 13
2.1 MINERÍA, MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO 13
2.2 PROBLEMÁTICA DEL SECTOR DE LAS ROCAS INDUSTRIALES 16
2.2.1 El sector de los áridos 16
2.2.2 El sector de las rocas ornamentales 17
3. METODOLOGÍA 20
4. INVENTARIO AMBIENTAL DE LA CABRERA (LEÓN) 24
4.1 SITUACIÓN GEOGRÁFICA, FISIOGRAFÍA Y RELIEVE 24
4.2 GEOLOGÍA 27
4.2.1 Marco geológico 27
4.2.2 Estratigrafía 27
[Link] Ordovícico inferior (Serie de los Cabos) 27
[Link] Ordovícico medio (Pizarras de Luarca) 32
[Link] Ordovícico superior (Formación Agüeira) 33
[Link] Silúrico (Ampelitas y pizarras de Llagarinos) 35
[Link] Depósitos terciarios 35
[Link] Depósitos sedimentarios recientes 37
4.2.3 Tectónica 37
4.2.4 Metamorfismo „ 43
4.2.5 Cartografía geológica 43
4.3 GEOMORFOLOGÍA 45
4.4 SUELOS 51
4.4.1 Factores edafogénicos 51
4.4.2 Mapa de suelos 55
4.5 CLIMA 58
4.5.1 Introducción 58
4.5.2 Elementos climáticos 58
4.5.3 Índices que definen la aridez-humedad del clima 60
4.5.4 Mapa Ombroclimático 62
4.6 VEGETACIÓN 63
4.6.1 Introducción 63
4.6.2 Series de vegetación 63
4.6.3 Mapa de unidades fisionómicas de vegetación 65
4.7 AGUAS 68
4.7.1 Hidrología superficial 68
4.7.2 Hidrogeoiogía 69
4.7.3 Calidad de las aguas superficiales 70
4.8 FAUNA 72
4.8.1 Introducción 72
4.8.2 Protección de la fauna 72
4.8.3 Biotopos 73
4.8.4 Valoración de los biotopos 81
4.9 USOS DEL SUELO 82
4.10 RECURSOS'CULTURALES 88
4.11 ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS 88
5. EXPLOTACIÓN MINERA DE LAS PIZARRAS 90
5.1 NIVELES EXPLOTABLES EN EL SINCLINAL DE TRUCHAS 90

VII
5.1.1 Pizarras de Luarca 93
5.1.2 Formación Casaio 96
5.1.3 Formación Rozadais 97
5.1.4 Formación Losadilla 105
5.2 ELEMENTOS ESTRUCTURALES Y SU RELACIÓN CON LA EXPLOTACIÓN MINERA 107
5.3 TECNOLOGÍA DE LA EXPLOTACIÓN 110
5.4 RENDIMIENTOS EN EL PROCESO PRODUCTIVO 112
5.5 CARACTERIZACIÓN AMBIENTAL DE LA EXPLOTACIÓN DE PIZARRAS 113
5.5.1 Atmósfera 113
5.5.2 Agua 115
5.5.3 Procesos geofísicos 117
5.5.4 Suelos 118
5.5.5 Vegetación 118
5.5.6 Usos del suelo 119
5.5.7 Espacios naturales 119
5.5.8 Paisaje 120
5.5.9 Visibilidad 120
5.5.10 Patrimonio socio-cultural • 120
6. DIAGNÓSTICO TERRITORIAL 121
6.1 UNIDADES TERRITORIALES 121
6.2 VALOR PARA LA CONSERVACIÓN. MAPA DE VALOR 140
6.2.1 Introducción 140
6.2.2 Metodología general de valoración 141
[Link] Determinación de los componentes del valor en varios niveles de desagregación 142
[Link] Valoración de los componentes en el nivel más bajo de valoración 143
[Link] Asignación de coeficientes de ponderación 145
[Link] Obtención del valor global 145
6.2.3 Valor ecológico 147
[Link] Valoración de la vegetación 148
[Link] Valoración de la faima 157
[Link] Valoración de los ecosistemas acuáticos 162
[Link] Resultados del Valor Ecológico 165
6.2.4 Valor de productividad primaria 167
[Link] Valoración del clima 168
[Link] Valoración del Suelo 172
[Link] Valor de las pendientes 178
[Link] Resultados del valor de productividad primaria 184
6.2.5 Valor paisajístico : 184
[Link] Valor del paisaje intrínseco 185
[Link] Valor del Paisaje extrínseco 188
[Link] Resultados del valor paisajístico 191
6.2.6 Valor cultural 191
[Link] Valor del Patrimonio Histórico-Cultural 193
[Link] Valor de Conjimtos Urbanos 195
[Link] Resultados del valor cultural 197
6.2.7 Resultados del valor agregado. Mapa de valor para la conservación en el estado actual 199
6.3 CAPACIDAD DE ACOGIDA 202
6.3.1 Introducción 202
6.3.2 Impacto 203
6.3.3 Aptitud 209
[Link] Introducción 209
[Link] Identificación de los componentes que determinan la aptitud 210
[Link] Valoración de los recursos potencialmente explotables 212
[Link] Valoración de la explotabilidad de los recursos potencialmente explotables 214
[Link] Valoración de la pendiente 214
[Link] Valoración de la altitud 215

VIII
[Link] Valor global de la aptitud 216
6.3.4 Matriz de Capacidad de Acogida. Definición de clases 219
6.3.5 Resultados. Mapa de Capacidad de Acogida , 222
7. ZONIFICACIÓN DEL TERRITORIO. MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL..... 233
7.1 INTRODUCCIÓN 233
7.2 DEFINICIÓN DE CRITERIOS DE ZONIFICACIÓN 234
7.2.1 Criterios de exclusión 234
7.2.2 Criterios condicionantes 240
7.3 MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL 243
7.3.1 Diseño del Mapa de Ordenación Minero-Ambiental 243
7.3.2 Resultados 246
8. METODOLOGÍA GENERAL PROPUESTA PARA LA REALIZACIÓN DE MAPAS DE
ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE LOS RECURSOS DE ROCAS Y MINERALES
INDUSTRIALES 248
8.1 PROPUESTA METODOLÓGICA 248
8.2 DISCUSIÓN 256
9. CONCLUSIONES 261
10. REFERENCL^S 263

K
1. INTRODUCCIÓN

1.1. OBJETIVOS

El objetivo que se pretende conseguir con esta Tesis es obtener una metodología general para
la realización de estudios de ordenación minero-ambiental aplicados a los recursos de rocas y
minerales industriales.

Este tipo de estudios se plantean con el fin de lograr una explotación racional y ordenada de
los recursos geológicos, tanto desde el punto de vista económico-minero, como desde el
punto de vista de la protección del Medio Ambiente, combinando ambos enfoques para cubrir
el doble objetivo de optimizar el beneficio de estos recursos, minimizando a la vez los
impactos y afecciones ambientales.

Como infi'aestructura básica pSra los estudios de ordenación minero-ambiental, este trabajo
propone el "Mapa de Ordenación Minero-Ambiental", documento necesario para la
integración de la actividad minera en los planes de ordenación territorial. En este mapa, el
territorio soporte de los recursos geológicos es zonificado en cuanto a su aptitud para la
explotación, tanto desde el punto de vista minero como ambiental, y de manera conjunta.

Para efectuar el análisis territorial que da lugar a dicha zonificación es necesario afrontar el
balance entre:

- la potencialidad del territorio para la explotación de sus recursos geológicos


(cantidad y calidad de los recursos, usos potenciales de los mismos, factores
económicos limitantes, etc.), y

- lafi-agilidaddel medio ante la explotación minera, y el grado de compatibilidad de la


actividad extractiva con otros usos actuales y potenciales de los recursos naturales.

Son precisos, pues, el conocimiento y análisis de los recursos geológicos a ordenar, junto con
el conocimiento y análisis de los diferentes elementos que constituyen el medio, tanto fisico
como socioeconómico y cultural, del territorio en estudio.

Por otra parte, el desarrollo actual de los Sistemas de Información Geográfica (SIG)
informáticos facilita el análisis de múltiples capas o niveles de información cartográfica
temática georreferenciada. Por lo tanto, la utilización de estos sistemas en los análisis
anteriormente enumerados potencia, en principio, las posibilidades de investigación y
tratamiento a partir de la información temática cartográfica básica referente a los recursos
geológicos y elementos del medio.
Por todo ello, en esta Tesis se plantea como objetivo principal y último el siguiente:

- Diseño de una metodología general, soportada y gestionada en Sistemas de


Información Geográfica, para la realización de Mapas de Ordenación Minero-
Ambiental de los recursos de rocas y minerales industriales.

Para llegar a alcanzar este objetivo final es preciso tener que realizar una serie de trabajos que
representan en sí mismos objetivos parciales, cuyo logro contribuirá a profimdizar en el
conocimiento de los campos científico y técnico relacionados con los recursos geológicos de
rocas y minerales industriales, el Medio Ambiente, y la Ordenación del Territorio. Entre estos
objetivos parciales destaca la realización de un estudio piloto para la investigación
metodológica en la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera (León), a partir del cual se
sentarán las bases para la definición de una metodología general para la realización de Mapas
de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de cualquier tipo de roca o mineral
industrial.
1.2. ALCANCE

Hoy en día es una idea universalmente aceptada que la garantía para lograr el desarrollo
sostenible de las actividades humanas, es decir, en equilibrio con la protección y
conservación de los valores naturales del Medio Ambiente, se obtiene mediante una adecuada
ordenación del territorio.

La ordenación territorial tiene como fin distribuir actividades en el espacio de acuerdo con un
plan (Gómez Orea, 1994), según un triple principio:

• adaptación a la capacidad de acogida del medio.


• optimización de las interacciones entre las actividades a localizar.
• uso múltiple del territorio.

La ordenación del territorio tiene como requisito indispensable la existencia de mapas.

Por otra parte, en la minería, a diferencia de otros tipos de actividades humanas en las que se
puede estudiar y analizar la localización óptima para su implantación dentro de un ámbito
territorial, la puesta en marcha de la actividad extractiva está condicionada por la localización
y existencia de los recursos mineros. En la minería metálica y energética la localización de la
actividad viene prefijada por la ubicación de los recursos, determinando la situación
geográfica de los yacimientos el espacio fisico donde implantar la explotación minera.
Cuando se presentan estos casos no cabe más análisis que el de la viabilidad económica y
ambiental del proyecto minero en la única localización posible, que es aquella donde se ubica
el yacimiento.

Sin embargo, ciertos tipos de recursos geológicos se presentan en la naturaleza con relativa
abundancia, como ocurre con algunas clases de rocas y minerales industriales. En estos casos
se puede plantear el estudio y análisis de alternativas de localización de la actividad minera
dentro del ámbito geográfico considerado, en el marco de la ordenación territorial, es decir,
en ñmción de la capacidad de acogida del territorio ante la actividad extractiva, y del grado
de compatibilidad de ésta con los otros usos de los recursos naturales.

Por estos motivos, con la realización de esta Tesis se persigue diseñar una metodología que
permita la elaboración de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de rocas y
minerales industriales, considerados como herramientas básicas para la integración de la
actividad minera en la ordenación territorial.

Estos mapas deben basarse en el análisis de la capacidad de acogida del territorio soporte de
los recursos geológicos ante la explotación minera de los mismos, o lo que es equivalente, en
el balance entre la potencialidad del territorio de cara a la explotación de sus recursos de
rocas y minerales industriales, y su vulnerabilidad ante la extracción de los mismos, y en el
análisis del grado de compatibilidad de la actividad minera con los otros usos actuales y
potenciales de los recursos naturales.

Para el diseño y puesta a punto de esta metodología general se ha efectuado un estudio piloto
en la Comarca Natural de La Cabrera (León), donde gran parte de la misma quedó englobada
en la Reserva Provisional a favor del Estado para la investigación de pizarras omamentales,
oro, estaño y wolframio, con la denominación de "Sinclinal de Truchas", declarada en el año
1989.

Este estudio piloto de investigación metodológica ha permitido el diseño de la metodología


general, soportada y gestionada en Sistemas de Información Geográfica, para la elaboración
de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental, y ha tenido como resultado dnecto, así mismo,
la realización del "Mapa de Ordenación Minero-Ambiental del Yacúniento de Pizarras de La
Cabrera (León)".

Los resultados obtenidos en esta Tesis podrán ser aplicados en la elaboración de Mapas de
Ordenación Minero-Ambiental, a diferentes escalas, de otros tipos de rocas y minerales
industriales, como son: áridos, arcillas, calizas para cementos, calizas omamentales,
mármoles, granitos, sal, yesos, etc.
1.3. ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTOS.

Los primeros mapas que analizan el potencial de los recursos geológicos considerando los
aspectos ambientales, para ser utilizados en la planificación territorial, se desarrollaron en la
década de 1970 por el Instituto de Geología y Mineralogía de la Universidad de Erlangen y el
Servicio Geológico de Baja Sajonia (Alemania). Así, en el año 1972 se elabora el "Mapa
Geocientífico del Potencial del Medio Natural de la Baja Sajonia" (Lüttig, 1987a), a escala
1:500.000, para ser posteriormente producido a escala 1:200.000 en toda la región.

Estos mapas, cuya terminología anglosajona es "Geoscientific Map of the Natural


Environment's Potential (GMNEP)", incorporan la información de mapas geológicos y
geotemáticos, junto con información no geológica correspondiente a otros componentes del
medio (vegetación, usos del suelo, habitats de comunidades faunísticas, paisaje, etc.), y su
objetivo final es servir de herramienta útil, simple y de fácil compresión para los
planificadores en su labor de ordenación del territorio.

La realización de este tipo de mapas se ha ido extendiendo en las diferentes regiones


alemanas, a escalas que llegan al nivel de detalle del 1:50.000 y 1:25.000 (Lüttig, 1987a;
Becker-Platen et al, 1987; Hummel y Zwólfer, 1994).

El GMNEP está constituido por una serie de mapas que se clasifican según diferentes niveles
de información:

nivel 1: mapas geológicos y de suelos, que se consideran básicos para el resto de mapas

- niyel 2:
• mapa de recursos subsuperficiales (yacimientos minerales y rocas industriales).
• mapa de recursos proñmdos (ejemplo: sal, potasas, petróleo, gas, menas metálicas,
carbón, minerales industriales).
• mapa hidrogeológico básico.

- nivel 3:
• mapa de áreas de reserva para los recursos minerales.
• mapa de utilización del agua subterránea.
• mapas de condicionantes edafológicos.
• mapa de productividad agrícola.
• mapa de propiedades geotécnicas.
• mapa de lugares con méritos de protección por su valor geocientífico.
- nivel 4: en este nivel se sintetiza la información más importante evaluada en los mapas
anteriores, y se construye el:
• mapa de recomendaciones de uso del suelo desde un punto de vista geocientífico.

En el último de estos mapas se representan áreas de protección para las aguas subterráneas y
manantiales; acuíferos importantes explotables para abastecimiento de agua potable; áreas de
reserva prioritarias de recursos minerales; suelos de alta productividad agrícola; suelos no
recomendables para construcción por sus características geotécnicas; lugares con méritos para
su protección por su valor geocientífico; lugares con estructuras subterráneas aprovechables
para depósitos de residuos; etc.

Inspirado en este tipo de mapas, en Noruega se diseñó el "Geoscientific Map of the Natural
Enviromnental Potential Utilization", en 1977, y a escala 1:250.000 (Wolff, 1987), con
resultado final de un mapa de prioridades de uso del suelo, cuya leyenda incluye: prioridad
para la explotación de rocas y minerales industriales; prioridad para la prospección de
recursos minerales; prioridad para la extracción de aguas subterráneas; prioridad para el uso
agrario; monumentos geológicos con valor para su protección; emplazamientos para
disposición de residuos; áreas densamente pobladas.

También en Noruega, en el año 1981 se diseña un "Mapa de Recursos Árcales" ("Área


Resource Map"), a escala 1:50.000 (Wolff, [Link].), mediante un proyecto en colaboración
entre el Servicio Geológico, el Servicio Geográfico y el Instituto del Suelo. En este mapa,
sobre una base que refleja la cobertura actual del suelo (usos del suelo, vegetación,
afloramientos rocosos, zonas deforestadas), se representan mediante sobrecargas las
siguientes áreas y localizaciones: áreas de exploración para aguas subterráneas en gravas;
áreas de exploración para arena y grava; yacimientos minerales; áreas de exploración para
recursos minerales; canteras de rocas y materiales para la construcción; áreas de exploración
de materiales para la construcción; áreas con alto contenido en calizas.

En España, las primeras cartografías geoambientales (geocientífícas en la denominación


utilizada originalmente) se desarrollan, a partir de 1975, por un equipo del Departamento de
Geología de la Universidad de Cantabria, liderado por A. Cendrero, con la realización de los
mapas geocientífícos de Cantabria a escala 1:50.000 (Cendrero, 1975; Cendrero et al., 1976).

Los objetivos principales de esta cartografia eran proporcionar mapas que representen las
cualidades significativas de los elementos ambientales, relevantes de cara a la planificación
territorial, y el diseño de im sistema que permitiera la evaluación integrada de cualquier
porción del territorio para diferentes tipos de usos del suelo, siguiendo diferentes criterios, a
partir de la combinación de los diferentes elementos ambientales representados en los
diferentes mapas.
En estos trabajos iniciales, se seguía una aproximación metodológica analítica, mediante la
elaboración de mapas temáticos separados (geológico y de depósitos superficiales;
geomorfológico; procesos geodinámicos activos; suelos; profundidad del regolito;
vegetación; fauna; pendientes; altitudes; orientaciones; paisaje visual; población; hidrológico;
accesibilidad; red de drenaje; lugares de interés científico o de importancia cultural).

La evaluación de la idoneidad del territorio para una determinada actividad o uso del suelo se
efectúa, en un segiindo paso, evaluando en cada mapa temático la idoneidad de cada elemento
ambiental con respecto a esa actividad, integrando posteriormente todos los valores obtenidos
en cada sector de análisis del territorio (en este caso cuadrículas). La idoneidad se evalúa
mediante un modelo impacto/aptitud con coeficientes de peso o ponderación en cada
elemento ambiental para cada actividad considerada.

Como resultado se obtienen mapas de idoneidad del territorio para las actividades, e incluso
mapas de recomendaciones para el uso del suelo. La metodología utilizada está proñisamente
explicada en el trabajo de Cendrero y Díaz de Terán (1987).

A principios de la década de 1980 se editan por el IGME los "Mapas Geocientíficos del
Medio Natural" de la provincia de Almería, de la provincia de Alicante y de la provincia de
La Coruña (IGME, 1982; IGME, 1984a; IGME, 1984b). En estas publicaciones se incluye
una colección de cartografías geotemáticas, a escala 1:100.000 y im "Mapa de Síntesis
Geocientífica", donde, como su propio nombre indica, se sintetizan algimos aspectos de la
colección de cartografías geotemáticas: rocas y minerales industriales de particular interés
(con indicación de las formaciones geológicas explotadas y las que presentan interés
potencial); usos actuales del suelo de tipo agrario; acuíferos más importantes; espacios
naturales de interés de cara a la protección; usos preferentes para las costas; áreas con
problemas geomecánicos destacados; y áreas con riesgos relevantes. En estos mapas no se
aborda la valoración de la idoneidad del territorio para diferentes actividades ni se dan
recomendaciones de usos prioritarios.

En 1986, la Diputación Provincial de Valencia publica el "Mapa Geocientífico de la


provincia de Valencia", a escala 1:200.000 (Cendrero et al, 1986), elaborado por xm equipo
pluridisciplinar liderado por el grupo de la Universidad de Cantabria, con participación
también de especialistas de la Universidad de Valencia. Este trabajo supone un giro
metodológico con respecto a los anteriormente citados, pues se aborda la realización de este
mapa a partir de una aproximación sintética, mediante la identificación y definición previa de
"unidades homogéneas integradas", sobre las que se efectúan las interpretaciones y
valoraciones de cara a los análisis para la planificación territorial.
Estas unidades homogéneas integradas son las "unidades cartográficas morfodinámicas",
entendiendo éstas como subdivisiones del terreno en las cuales los atributos físicos
geológicos, topográficos, morfológicos, edafológicos, de la vegetación, clima y procesos
activos muestran relativamente pequeñas variaciones, y son distintivamente diferentes de
unas a otras (Cendrero y Díaz de Terán, 1987). Estas unidades cartográficas siguen un
sistema jerárquico, denominándose desde las de mayor tamaño hasta las más pequeñas:
"ambientes morfodinámicos", "sistemas morfodinámicos", "unidades morfodinámicas" y
"elementos morfodinámicos". Los "ambientes morfodinámicos" se establecen a partir del
megarelieve, clima y grandes rasgos geológicos. Cada ambiente se divide en "sistemas
morfodinámicos" de acuerdo a la litología, estructura geológica y geomorfología. La división
de sistemas en "unidades morfodmámicas" se efectúa a partir de la geología del sustrato,
depósitos superficiales, y procesos. Finalmente, cada unidad se divide en "elementos
morfodinámicos" en fimción de los rasgos geomorfológicos de detalle, los suelos y la
vegetación.

Cada Una de estas unidades cartográficas puede describirse por medio de una serie de
variables características, que son propiedades del terreno directamente observables o
medibles (ej: litología, pendiente, profiíndidad del nivel piezométrico, capacidad portante,
textura del suelo, etc.). También pueden ser caracterizadas por una serie de "cualidades
significativas", las cuales son propiedades complejas del terreno que son el resultado de la
interacción entre las variables, y que tienen influencia directa en la capacidad del terreno para
soportar ciertos usos (ej: erosionabilidad del suelo, vuberabilidad de los acuíferos, calidad
del paisaje, etc.). La evaluación de la idoneidad de cada una de estas unidades cartográficas
para un determinado uso del suelo debe ser realizada a partir de criterios de impacto/aptitud,
y dependerá de las cualidades y variables de cada unidad. Finalmente, a partir de estos mapas
se pueden elaborar mapas de conflictos de usos, y mapas de usos recomendables. Así, con el
sistema diseñado pueden elaborarse mapas descriptivos (de unidades morfogenéticas, de
variables características), mapas temáticos interpretativos (cualidades significativas), mapas
interpretativos integrados (de idoneidad para diferentes usos, de conflictos), y mapas
prescriptivos (de usos del suelo recomendados).

Con este sistema, en el Mapa Geocientífico de la provincia de Valencia se elaboraron,


además de un Mapa de Unidades Morfodinámicas (hasta el nivel de "unidad
morfodinámica"), los siguientes mapas de cualidades significativas: vulnerabilidad de los
acuíferos y riesgos naturales, erosión actual, erosionabilidad potencial, recursos geológicos,
y calidad para la conservación. Además, se elaboró un mapa de recomendaciones para el uso
agrario y de limitaciones para otros usos debidas a los procesos y riesgos naturales, a la
protección de las aguas subterráneas y al interés para la conservación. Un sistema similar se
utilizó para la elaboración de mapas geocientíficos para la planificación territorial en la isla
de Gran Canaria (Cendrero et al, 1990).
El ITGE publica en 1988 el "Atlas Geocientífico de la Comunidad de Madrid", en
colaboración con el gobierno dé la Comunidad Autónoma de Madrid (ITGE, 1988). Este
Atlas incluye una colección de cartografías geotemáticas, y un Mapa Geocientífico a escala
1:200.000. En su realización participa el equipo de A. Cendrero y colaboradores, y la
metodología utilizada para la elaboración del Mapa Geocientífico es la descrita para el Mapa
Geocientífico de la provincia de Valencia, llegando a la realización de un mapa de unidades
morfodinámicas (o unidades homogéneas integradas), hasta el nivel de "unidad
morfodinámica", descrita anteriormente, donde además de las características geológicas y
geomorfológicas, se utiliza la vegetación actual como factor para la definición de dichas
unidades.

El mismo equipo participó en el ambicioso proyecto de las Diputaciones Forales de Vizcaya


y Guipúzcoa para poner en marcha un sistema de cartografía temática ambiental en el País
Vasco a la escala 1:25.000, que contemplaba la elaboración de una serie de cartografías
temáticas (geología, litología, depósitos superfíciales, geomorfología, lugares de interés
científico y cultural, edafología, vegetación y paisaje), y que se inició en la T mitad de la
década de 1980. Además, el proyecto contemplaba la digitalización de la información
cartográfica y su gestión en Sistemas de hiformación Geográfica (SIG). Dentro de este
proyecto, el equipo liderado por A. Cendrero se encargó de la realización de los niveles de
información geomorfológica y edafológica, y elaboró un "Mapa de Unidades hitegradas"
siguiendo la metodología descrita anteriormente, en el que cada unidad cartográfica quedaba
caracterizada geotécnicamente, edafológicamente, hidrológica e hidrogeológicamente,
geomorfológicamente, desde el punto de vista de los procesos y riesgos, y por su vegetación.
A partir de esta información se efectuaron recomendaciones y limitaciones de uso para cada
unidad, lo que permitió la elaboración de un mapa específico (Cendrero y Díaz de Terán,
1987; Diputación Foral de Bizkaia, 1985; Diputación Foral de Guipuzkoa, 1991). Sin
embargo, hay que remarcar que entre los usos analizados para la recomendación de usos no
se encuentra la explotación de los recursos geológicos (minerales y rocas industriales).

En 1995 el ITGE publica el "Atlas del Medio Natural de la Provincia de León" (García
Cortés et al., 1995), que recoge una colección de cartografías temáticas de los diferentes
elementos que constituyen el medio en dicha provincia, sus recursos naturales, su
vulnerabilidad ante las actividades himianas y sus riesgos naturales, con mapas a las escalas
1:200.000, 1:400.000 y 1:800.000, con la participación de un equipo pluridisciplinar
integrado por especialistas del ITGE y de la Universidad de León. Dentro de este Atlas se
incluye un "Mapa de Unidades Geoambientales" a escala 1:200.000 (Alonso y Gallego,
1995), elaborado siguiendo la metodología defínida por A. Cendrero y colaboradores, que
llega a definir "ambientes", "subambientes", "sistemas" y "subsistemas", en ñinción de los
aspectos geológicos y geormorfológicos. Además, cada unidad del mapa viene definida por
sus características básicas: altitud, litología dominante, vegetación actual y potencial.
poblamiento, erosionabilidad, acuíferos, vulnerabilidad de los acuíferos, restricciones
geológicas a la construcción y grado de conservación de los ecosistemas naturales.

El ITGE, en colaboración con el Instituto Pirenaico de Ecología, realiza el proyecto "Estudio


del Medio Físico y sus Riesgos Naturales en un sector del Pirineo Central" (ITGE, 1996), en
el que se elabora una colección de cartografías temáticas a escalas 1:50.000 y 1:25.000: mapa
geológico, geomorfológico, hidrogeológico, de vegetación, de fauna, de usos del suelo, de
riesgos naturales (varios mapas), geotécnico y de aptitud para la construcción. A partir de
estos mapas, un equipo liderado por el autor de esta tesis elabora un "Mapa de Valor para la
Conservación", y un "Mapa de Capacidad de Acogida para la Construcción" a escala
1:25.000 (Barettino et al, 2001). Este último mapa se construye a partir de un modelo de
impacto/aptitud. El impacto se evalúa a partir del mapa de valor natural, elaborado sobre la
base de unas unidades territoriales de análisis del tipo "unidad homogénea" (Gómez Orea,
1994), definidas a partir de la combinación de las unidades de los mapas geológico y de
vegetación, valorándose los siguientes aspectos: geología-geomorfología, aguas, vegetación,
fauna y paisaje. El método de valoración diseñado es del tipo algorítmico, mediante la
asignación de valores a las variables (unidades cartográficas de los diferentes mapas
temáticos), y asignación de pesos o coeficientes de ponderación a cada variable, y la
aplicación de la expresión algorítmica a cada unidad homogénea se efectúa automáticamente
mediante la utilización de la herramienta SIG (Alberruche et al.,1997; Barettino et al., 1997).
La aptitud del territorio para la construcción se evalúa a partir del Mapa de Aptitud para la
Construcción, elaborado a partir de los mapas geotécnicos, de pendientes y de riesgos
naturales (Fresno et al., 1997). El modelo de impacto/aptitud diseñado tiene como resultado
la definición de 6 clases de capacidad de acogida, que se representan en el mapa, dándose
recomendaciones de uso del suelo para la actividad constructiva a cada una de ellas
(Alberruche et al., 1997; Barettino et al.,2001). Un resumen de los resultados y metdología
de este estudio ha sido recientemente publicado (Ríos, 2001).

Hasta este momento, a lo largo de este repaso a los antecedentes en el diseño de cartografías
que aborden los recursos geológicos y el medio ambiente, para obtener como productos
mapas que puedan ser herramientas útiles en la ordenación del territorio, se han recogido
diversas aproximaciones que tienen como resultado la generación de cartografías
geocientíficas o geoambientales, donde la explotación dé los recursos de minerales y rocas
industriales, o bien no se considera en las recomendaciones de usos del suelo (último escalón
en los productos cartográficos de este tipo), o se considera junto con otros usos posibles sin
efectuar un análisis de detalle de las zonas que soportan recursos geológicos de esta clase.

Por otra parte, también existen mapas que incluyen los recursos de minerales y rocas
industriales potencialmente explotables, con una información de tipo geológico-minero más o
menos exhaustiva y detallada, y las zonas del territorio con restricciones legales para la

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utilización del territorio, sin entrar en valoraciones del territorio en cuanto a su idoneidad
para la explotación minera, ni en la delimitación de zonas recomendables o prioritarias para
la actividad extractiva. Ejemplos de estos mapas son, en España, el realizado por el ITGE en
el proyecto "Bases para la ordenación minera y ambiental de la extracción de Picón en las
Canarias (Tenerife, Lanzarote y Gran Canaria" (Ayala et al. 1986), y en Francia los
elaborados por el BRGM (BRGM, 1998).

Hasta el día de hoy, la única aproximación con un alcance similar a la abordada en esta tesis
es la desarrollada por el Departamento de Recursos Minerales del Servicio Geológico de
Austria, que ha diseñado y puesto en práctica un sistema metodológico para obtener un
"Mapa de Protegibilidad de los Recursos de Áridos", que representa las zonas del territorio
donde se debe dar prioridad a la explotación de áridos para satisfacer la demanda de estas
materias primas, protegiendo estas zonas y reservándolas para la actividad extractiva futura.

Una descripción detallada del modelo de evaluación territorial y de generación de esta


cartografía, así como ejemplos de los mapas producidos, puede encontrarse en los trabajos de
Letouzé-Zezula (1993), Heinrich et al. (1994), Letouzé-Zezula y Pirkl (1994) y Letouzé-
Zezula et al. (1995) y Letouzé-Zezula et al. (1996). La sistemática para llegar a elaborar
dicho mapa parte de una evaluación del potencial de los recursos áridos, teniendo en cuenta
los posibles efectos sobre los otros potenciales del medio. Así, se aplica un modelo de
impacto/aptitud ("conflictividad/capacidad actual" en la terminología del sistema) para
obtener la protegibilidad del territorio de cara a los recursos de áridos (necesidad de
protección de los recursos de áridos para su futura explotación). La "capacidad actual" del
potencial del medio constituido por los recursos de áridos se evalúa a partir de la cantidad y
calidad de los recursos ("capacidad principal", de la que se definen cuatro categorías, con
valor de 1 a 4 - 1: máxima capacidad; 4: sin capacidad), y de las "restricciones" que impone
la planificación territorial, relacionadas con las zonas de protección que el plan impone
(protección a núcleos habitados y ríos) y con la distancia al nivel freático (se defmen 3
categorías, con los valores 0: sin restricción; 1: restricción media; 2: restricción alta). Para
cada punto del territorio, la capacidad actual se obtiene sumando sus valores de capacidad
principal y de restricciones, resultando 4 categorías de capacidad actual, con valores entre
uno y cuatro.

La "conflictividad", o efectos del uso del potencial considerado (explotación de los recursos
de áridos) sobre los otros usos de los potenciales del medio (aguas subterráneas, aguas
superficiales, aire/clima, protección de la naturaleza, protección del paisaje, agricultura,
silvicultura, áreas de recreo, patrimonio natural y cultural, zonas urbanas, industria, tráfico,
vertido de residuos), se evalúa mediante un sistema de asignación de valores y normalización,
resultando cuatro categorías de conflictivad, desde "ninguna" hasta "alta", pasando por
"baja" y "media".

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La "Protegibilidad" se obtiene a partir de una matriz de evaluación, en la que las filas son las
4 categorías de capacidad actual, y las columnas las 4 categorías de conflictividad,
definiéndose 3 categorías de protegibilidad: alta, cuando coincide la máxima capacidad y
ninguna conflictividad; media, cuando coinciden máxima capacidad y conflictividad baja, o
alta capacidad y ninguna conflictividad; baja, cuando coinciden máxima capacidad y
conflictividad media, capacidad alta y conflictividad baja, o capacidad media y ninguna
conflictividad. El resto de posibles combinaciones de capacidad y conflictividad no merecen
protegibilidad según el modelo diseñado.

Este sistema, que originalmente se diseñó para un uso analógico, se desarrolló en versión
digital, de manera que el modelo de evaluación del territorio y de generación de cartografía
está soportado y gestionado en un Sistema de Información Geográfica (SIG). Los mapas
temáticos con los que se alimenta el sistema son: topográfico, geológico, de explotaciones y
concesiones mineras, hidrogeológico, de usos asignados al suelo según la planificación
territorial, de capacidad de suelos agrícolas, de bosques, de biotopos con zonas de protección,
de calidad atmosférica, y de calidad recreacional.

El sistema se ha aplicado en la provincia de Alta Austria para la elaboración de mapas de


protegibilidad de los recursos de áridos, y de los recursos de aguas subterráneas potables, a
escala 1:20.000, siendo éstos utilizados por el Departamento Provincial de Ordenación
Territorial.

El modelo desarrollado por el Servicio Geológico de Austria presenta los siguientes


elementos positivos:

gran transparencia y reproducibilidad en todo el proceso de evaluación.

relativa simplicidad en el proceso de evaluación sin perder la complejidad que


suponen las interrelaciones entre los diferentes elementos del medio.

manejo eficiente del gran volumen de información cartográfica, al ser gestionada en


un Sistema de Información Geográfica que permite un alto grado de automatización.

- consideración en el proceso de valoración de la alta complejidad de las


interrelaciones entre los diferentes componentes o potenciales del medio.

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2. GENERALIDADES

2.1 MINERÍA, MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

La minería es la actividad industrial básica dedicada a la obtención de georrecursos para el


abastecimiento a la población de materias primas. En la actualidad, la humanidad depende
fuertemente de estos recursos en la búsqueda del progreso y del aumento de la calidad de
vida. Es evidente, por lo tanto, que no se puede prescindir de la explotación de los recursos
geológicos, y que esta actividad se intensificará probablemente en el futuro.

Sin embargo, la conciencia que se tiene en la sociedad actual de la limitación de los recursos
naturales, así como de los diversos elementos que constituyen el medio natural y los
ecosistemas que nos rodean, obliga a establecer los mecanismos que permitan solucionar los
problemas de abastecimiento de la demanda de materias primas minerales en equilibrio con la
conservación de la naturaleza.

La sociedad en general ha ido formándose la idea de que la extracción y aprovechamiento de


los recursos minerales y la protección del medio ambiente son antagonistas, y que la
actividad minera se traduce en la destrucción del medio natural. La mayor parte de las
actividades que desarrolla el hombre son, en mayor o menor medida, agresivas con la
Naturaleza. La minería reviste especial interés, ya que después de la extracción de los
recursos, si no existe una restauración posterior, los terrenos abandonados quedan en una
situación de degradación sin posibilidades reales de aprovechamiento por parte de otros tipos
de actividades.

La extracción de los recursos minerales a cielo abierto implica generalmente unos períodos
de ocupación de los terrenos que no superan los 20 ó 30 años, salvo casos especiales como
los grandes yacimientos metálicos. El abandono de estas áreas se debe efectuar de una forma
juiciosa y responsable, de manera que los terrenos afectados vuelvan a ser útiles para un
determinado uso, sin perjudicar al medio ambiente. Por lo tanto, las operaciones extractivas
deben ser consideradas como usos del suelo transitorios y no terminales, por lo que es
necesario reacondicionar los terrenos afectados para alcanzar un equilibrio entre el desarrollo
económico y la conservación de la naturaleza.

En nuestros días es una idea universalmente aceptada que la garantía de que el desarrollo de
las distintas actividades humanas se produzca en equiUbrio con la protección y conservación
del medio ambiente (en defmitiva, el desarrollo sostenible), pasa por una adecuada
planificación del territorio. El compromiso entre la extracción de los recursos geológicos y la
protección ambiental es posible, y debe ser alcanzado en el marco de una adecuada
ordenación territorial, teniendo en cuenta las peculiaridades de la actividad minera ligadas a

13
la ocurrencia y descubrimiento de los yacimientos y depósitos minerales.

En definitiva, lo que se persigue con la planificación territorial es la localización más


adecuada, dentro de un determinado ámbito geográfico, de las diferentes actividades humanas
en fiínción de los impactos ambientales generados por ellas, de la capacidad de acogida del
medio, y del grado de compatibilidad entre los diferentes usos de los recursos naturales,
dentro del marco de una estrategia de desarrollo económico, social, cultural y ambiental.

A diferencia de otros tipos de actividades humanas, en las que se puede estudiar y analizar la
localización óptima para su implantación dentro de un ámbito territorial, en la minería la
puesta en marcha de la actividad extractiva está condicionada por la localización y existencia
de los recursos mineros.

En la mayoría de los casos, la localización viene prefijada por la ubicación de los recursos,
determinando el espacio fisico donde implantar la explotación minera. Cuando se presentan
estos casos no cabe más análisis que el de la viabilidad económica y ambiental del proyecto
minero en la única localización posible, que es aquella donde se ubica el yacimiento. Este es
el caso de la minería metálica y energética. Sin embargo, dado que este tipo de recursos
minerales tiene un alto valor económico unitario, el compromiso entre explotación y
protección ambiental puede alcanzarse en estos yacimientos, cuyo carácter es de anomalías
geológicas localizados en ciertos lugares específicos y escasos de la litosfera, mediante el
desarrollo de proyectos mineros que tengan en cuenta los aspectos ambientales desde sus
etapas iniciales, aplicando diseños y medidas preventivas y correctoras de impacto, e
incorporando proyectos de recuperación ambiental de los terrenos, siempre que el análisis y
evaluación de la viabilidad ambiental del proyecto asegure que no se afecta severa e
irreversiblemente a ningún elemento del medio.

Sin embargo, muchos de los recursos de minerales y rocas industriales que se utilizan como
materia prima para la construcción e industria tienen bajo valor económico unitario, y su uso
está fiíertemente influenciado por los costes de tratamiento y transporte. Así, en muchos
casos, su explotación solo es viable cuando se extraen cerca de los lugares de consumo, que
son principalmente las aglomeraciones urbanas. En estas zonas, el aprovechamiento minero
de estos recursos entra en fiíerte competencia con otros usos del suelo (urbanización,
utilización de los acuíferos para abastecimiento, agricultura, industria, esparcimiento y recreo
para la población, conservación de biotopos, transporte).

No obstante, a pesar de existir estos importantes conflictos de usos del suelo en áreas donde
éste es un recurso escaso, en ciertos tipos de recursos mineros, en los que existe relativa
abundancia, como ocurre con algunas clases de rocas y minerales industriales, se puede
plantear el estudio y análisis de alternativas de localización de la actividad minera dentro del

14
ámbito territorial considerado, en el marco de la Ordenación Territorial, es decir, en función
de la capacidad de acogida del medio y del grado de compatibilidad con los otros usos de los
recursos naturales.

Un ejemplo claro de este caso es el de los recursos de áridos, tanto naturales como de
machaqueo, que se presentan con relativa abundancia en la naturaleza. Hasta la actualidad, la
selección de emplazamientos para la apertura de explotaciones, dentro de las áreas con
recursos potenciales, se efectuaba siguiendo criterios técnico-económicos, siendo la distancia
a los núcleos de consumo uno de los factores más influyentes en la elección de
localizaciones. Hoy en día es necesario, además, tener en cuenta criterios ambientales y de
armonización con otras actividades humanas en esa selección de áreas explotables, con el fin
de hacer compatible el uso y aprovechamiento de los recursos naturales con la protección y
conservación del Medio Ambiente.

Por lo tanto, la actividad extractiva de estos recursos mineros debe contemplarse en el marco
de la Ordenación Territorial, pero al mismo tiempo, la Planificación Territorial debe tener en
cuenta los aspectos y peculiaridades propias de esta actividad. Las soluciones que puede
aportar la planificación de usos del suelo suponen restricciones al acceso a los recursos
geológicos para su explotación, por lo que parte de éstos quedan bloqueados o "esterilizados"
por haber sido asignado al terreno otro uso (Stenestad y Sustrae, 1994). Un buen ejemplo de
ello es que únicamente el 30% de los recursos de arenas y gravas de Francia y Alemania son
accesibles para su explotación por imposición de la planificación territorial (Lüttig, 1987b).
Por otro lado, una ordenación del territorio efectuada sin una buena base geológico-minera
puede asignar el uso extractivo a zonas que están demasiado alejadas de los centros de
consumo, o puede bloquear las zonas con materiales de ciertas calidades y especificaciones
para ciertos usos asignando el uso minero a zonas con recursos que no cumplen los
estándares de calidad, o puede no asegurar la demanda futura asignando uso extractivo a
zonas que no poseen la cantidad requerida de materiales para satisfacer esa demanda.

Es evidente, pues, que para llevar a cabo ima adecuada planificación y ordenación del
territorio, en lo que a la actividad minera se refiere, es necesario previamente:

- Conocer a fondo y delimitar geográficamente aquellas zonas del territorio que son soporte
de los diferentes recursos mineros, caracterizando la calidad y cantidad de los diferentes
recursos.

- Analizar el consumo actual y la previsión de la demanda futura de estos recursos.

- AnaHzar las características propias y los condicionantes técnico-económicos que presenta


la explotación minera de los diferentes tipos de recursos geológicos.

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2.2 PROBLEMÁTICA DEL SECTOR DE LAS ROCAS INDUSTRIALES

Algunos tipos de rocas industriales se presentan en la naturaleza con relativa abundancia y


amplia distribución geográfica. Este es el caso de los recursos de áridos, tanto naturales como
de machaqueo, y las arcillas.

En menor grado, las rocas ornamentales, fundamentalmente pizarras, granitos y mármoles,


también se presentan con relativa abundancia, en unas áreas más localizadas geográficamente
que en los casos anteriores, pero con suficiente extensión superficial como para poder
plantearse la selección de los emplazamientos más adecuados para la apertura de canteras, en
el marco de la Ordenación Territorial.

En los últimos años, el sector de las rocas industriales ha experimentado un fiíerte incremento
en sus producciones, motivado en gran parte por el aumento de la demanda de materiales para
la construcción y por la ejecución de grandes obras públicas, y en el caso de las rocas
ornamentales por el fiíerte incremento de la demanda exterior.

2.2.1 El sector de los áridos

Una de las características propias del sector de los áridos es la proximidad de las
explotaciones a los centros de consumo (núcleos urbanos), y a las obras lineales de
comunicación (carreteras, ferrocarriles, vías fluviales), por lo que son foco de constante
observación y comparación con su entorno paisajístico y natural.

En cuanto a los áridos de machaqueo, un alto porcentaje de las canteras existentes tiene sus
dimensiones exteriores reducidas y condicionadas por el grado de tecnificación. Su ubicación
preferencial es a medida ladera, con frentes de altura comprendida entre 10 y 80 m, con uno ó
dos bancos de trabajo (Sanz Contreras, 1992).

Los yacimientos detríticos de áridos naturales se encuentran generalmente asociados a los


sistemas fluviales actuales, en zonas de terrazas y llanuras aluviales. Los principales
problemas ambientales que presenta la explotación de estos yacimientos radican en la
afección a los ecosistemas fluviales y de ribera, y en los conflictos con otras actividades, ya
que se ubican en zonas de gran fertilidad agrícola, donde es frecuente que tengan también su
emplazamiento los principales asentamientos humanos.

La extracción de áridos por debajo del nivel freático genera, en todos los casos, un importante
impacto ambiental residual, al crear una lagima artificial. Este hecho tiene como
consecuencia la pérdida de suelo en el territorio, generando en el mismo unas áreas a las que

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sólo se les puede dar un uso recreativo y, en algunos casos, de reservas de aves acuáticas tras
el abandono de la explotación. Se pueden alterar, así mismo, los niveles freáticos de los
acuíferos, así como la calidad de las aguas de los mismos y de los cursos superficiales.

Si la extracción de áridos se lleva a cabo sin profundizar hasta el nivel freático, la explotación
puede y debe ser compatible con otros usos del suelo, entre ellos el agrícola, ya que se
pueden recuperar los suelos afectados por la actividad extractiva. El diseño de la explotación
coordinada con el Plan de Restauración, mediante un Estudio de Impacto Ambiental previo,
permite la recuperación de los terrenos, en algunas ocasiones con mejora de las condiciones
iniciales del suelo (Vadillo y Barettino, 1992).

Este hecho se pone de manifiesto en la actualidad en algunas vegas, donde es práctica común
que el propietario arriende unos terrenos de uso agrícola con la condición de que al final del
plazo de explotación según confrato, el terreno deberá ser devuelto en condiciones de ser
nuevamente utilizado para la actividad agraria.

Se puede afirmar, pues, que para hacer compatible la satisfacción de la demanda de estos
materiales con la protección y salvaguarda del medio natural, en la explotación de los
recursos de áridos deben tenerse en cuenta criterios de ordenación territorial. En principio,
una actitud racional a nivel global exige la minimización del número de extracciones,
seleccionando aquellas zonas alternativas de menor incidencia en el medio, siguiendo además
el criterio de su ocultación parcial o total, en función de la calidad del paisaje, desde áreas o
corredores de frecuente observación.

2.2.2 El sector de las rocas ornamentales

En el sector de las rocas ornamentales, donde las pizarras, los grarútos y los mármoles tienen
el mayor peso, se presenta, en general, una problemática común. La explotación de estos
recursos ha ido adquiriendo una importancia económica creciente desde la década de 1960,
cuando comienza un desarrollo espectacular de las explotaciones como consecuencia del
fuerte aumento de la demanda extema. Hasta esas fechas, la explotación tenía un carácter
marcadamente artesanal, en pequeñas canteras con reducidas producciones.

En las áreas de máxima explotación los yacimientos se han venido atacando desde un gran
número de pequeñas canteras, correspondientes a derechos mineros de muy reducida
extensión superficial, muy concentrados en áreas concretas. Estas canteras han ido creciendo
y dotándose de medios de producción cada vez más modernos a medida que ha ido
aumentando la demanda, quedando en numerosas ocasiones constreñidas por la mínima
superficie de los derechos mineros. Este hecho ha generado problemas para la ampliación de
estas canteras una vez agotados los bancos de explotación, así como en la ubicación de los

17
vertederos de escombros, máxime si se tienen cuenta la importante generación de estériles
que se produce en este tipo de minería.

Desde el punto de vista administrativo, se da la paradoja de que numerosas canteras son


consideradas como aprovechamiento de recursos de la Sección A, cuando tienen grandes
producciones de importante valor económico destinadas en altos porcentajes a la exportación.

Si a estos hechos se añade la falta de tradición minera previa en este sector, el resultado se
traduce, en general, en una problemática que se puede resumir en los siguientes puntos:

- Merma en el rendimiento económico de la explotación a causa de la falta de investigación


de los recursos y de las reducidas dimensiones de los derechos mineros.

- Problemas originados por la ubicación de los estériles, por los mismos motivos citados en
el punto anterior. En algunas ocasiones, la continuidad de la explotación queda
hipotecada por la ubicación de las escombreras sobre zonas con recursos explotables. En
aquellas áreas de máxima concentración de explotaciones en pequeñas superficies se han
generado problemas de invasión con escombros en derechos mineros adyacentes, e
incluso graves problemas de seguridad minera.

- Graves problemas de seguridad en las canteras, fimdamentalmente en el sector de la


pizarra, debido a la falta de estudios geotécnicos en los importantes desmontes que se han
tenido que acometer.

Como conclusión se puede afirmar que en numerosas ocasiones faltan criterios racionales en
el diseño y planificación de la explotación.

Desde el punto de vista ambiental también existe, en general, ima grave problemática,
íntimamente relacionada con esa falta de criterios racionales en el diseño y planificación de
las explotaciones. Estos problemas tienen su origen en:

- el muy bajo ratio de aprovechamiento en la mayoría de estos recursos, lo que supone la


generación de un importantísimo volumen de escombros.

- las reducidas dimensiones de los derechos mineros han impedido el diseño óptimo de los
vertederos de escombros, efecto que se acentúa cuando existen fiíertes pendientes.

- el no haber tenido en cuenta los factores ambientales en el diseño y planificación de la


explotación, lo que ha impedido la adecuada restauración de los terrenos.

18
- la gran concentración de explotaciones en áreas muy reducidas ha acentuado la magnitud
de los impactos ambientales. En algunas ocasiones se ha llegado a extremos de
degradación máxima e irreversible del medio.

la apertura de explotaciones en lugares y parajes de alto valor natural.

En este tipo de minería, dentro de los aspectos ambientales hay que tener también en cuenta
los procesos e instalaciones de transformación y elaboración del producto final vendible, pues
en ellos se producen también importantes impactos ambientales.

En algimas áreas en las que hay una gran atomización de canteras en espacios muy reducidos
(por ejemplo en los mármoles de Macael, donde existen imas 90 canteras activas en un área
de 4 X 2 km), se han elaborado Planes Directores con el fin de lograr una mayor
racionalización y planificación en las explotaciones, mediante la realización de proyectos
globales de infi-aestructura, proyectos conjuntos de explotación y asesoramiento técnico a las
canteras (Quereda et al, 1992).

Para estas áreas con gran concentración de explotaciones, el camino a seguir para intentar
paliar la problemática anteriormente enumerada pasa por la elaboración de estos Planes
Directores, en los que se deben contemplar también los aspectos ambientales, principalmente
en lo que atañe a la restauración de los terrenos afectados.

En aquellos casos de existencia de recursos explotables en zonas donde no se ha llegado a


explotar intensamente, la puesta en marcha de la actividad extractiva se debe efectuar con
criterios de ordenación del territorio, seleccionando, en función de la demanda, aquellas áreas
explotables de mínima incidencia ambiental.

19
3. METODOLOGÍA

Para poder cubrir el objetivo principal de esta tesis, que es el "diseño de una metodología
general, soportada y gestionada en Sistemas de Información Geográfica, para la realización
de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de rocas y minerales
industriales", esta investigación se ha basado en la realización de un estudio piloto de
investigación metodológica en un área específica con recursos de este tipo. A partir de los
resultados obtenidos en este estudio piloto, se han sentado las bases para la definición de una
metodología general para la realización de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los
recursos de cualquier tipo de roca o mineral industrial.

El plan de trabajo de esta tesis ha sido el siguiente:

a) Recopilación y análisis de la bibliografía existente referida a la materia de la tesis. En el


apartado 1.3. "Antecedentes y estado actual de conocimientos", se hace una revisión
sintética de la información existente y de los antecedentes bibliográficos.

b) Selección del área para la realización del estudio piloto de investigación metodológica. Se
ha seleccionado la Comarca Natural de La Cabrera (León) para llevar a cabo este estudio
piloto cuyo objetivo es la realización del "Mapa de Ordenación Minero-Ambiental del
yacimiento de Pizarras de La Cabrera (León)".

Los motivos para haber seleccionado esta área son:

- Una gran parte de dicha comarca fue declarada en el año 1989 "Reserva Provisional a
favor del Estado para la investigación de pizarras ornamentales, oro, estaño y wolfi-amio",
con la denominación de "Sinclinal de Truchas".

- En el Sinclinal de Truchas, situado en las comarcas naturales de La Cabrera y


Valdeorras, se concentra principalmente la minería española de pizarras para cubiertas.
Así como en la comarca orensana de Valdeorras existen numerosas explotaciones de
pizarra, en el área de La Cabrera hay pocas explotaciones activas, concentrándose éstas
en las zonas de San Pedro de Trones, Sotillo-Benuza y Lago de la Baña, fiíera del
perímetro de la Reserva Estatal.

- El ITGE realizó un proyecto de "Livestigación de Pizarras en la Reserva Estatal Sinclinal


de Truchas (León)", con el que se pone de manifiesto la existencia de una importante
cantidad de recursos de pizarra explotables para cubiertas, demostrándose la existencia

20
dentro de la Reserva Estatal de los niveles de pizarra explotados actualmente en la
Comarca de Valdeorras y en las zonas leonesas extemas al perímetro de la Reserva. Este
proyecto tiene como resultados la identificación y caracterización de los niveles
potencialmente explotables, así como una cartografía geológico-minera a escala 1:50.000
para toda la Reserva, y a escala 1:10.000 para algunos sectores (ITGE, 1990).

Teniendo en cuenta el interés económico que presenta la explotación de este recurso


natural, y el interés socioeconómico que puede suponer la puesta en marcha de esta
actividad en una comarca tradicionalmente deprimida como es La Cabrera, se prevé que
en un futuro próximo se iniciará la explotación intensiva en aquellas áreas favorables de
la Reserva Estatal.

\
- La existencia de áreas con un elevado valor natural en La Cabrera.

- La realización por el ITGE de un estudio de ordenación minera y ambiental de las


pizarras de La Cabrera, elaborado por un equipo pluridisciplinar dirigido por el autor de
esta tesis, ha permitido poder contar con una información cartográfica temática
exhaustiva y de alto nivel científico, cubriendo los siguientes campos: suelos, vegetación,
clima, usos del suelo, patrimonio arqueológico y afecciones territoriales. Esta
información temática, con sus respectivas cartografías, es básica para la elaboración de un
mapa como el que se persigue con la realización de esta tesis.

c) Establecimiento de un esquema metodológico y plan de trabajo para la realización del


"Mapa de Ordenación Minero-Ambiental del yacimiento de pizarras de La Cabrera
(León).".

Teniendo como base de partida los siguientes elementos de trabajo:

la caracterización geológica y tecnológica de los recursos de pizarra del área en estudio,


así como su cartografía geológico-minera,

- el inventario ambiental del medio físico y socioeconómico del área en estudio, con una
serie de cartografías temáticas básicas: geología, suelos, vegetación, clima, usos del suelo,
patrimonio arqueológico y afecciones territoriales,

- un Sistema de Información Geográfica (SIG), constituido por las cartografías temáticas


anteriormente citadas, con la base topográfica a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico
Nacional,se ha planteado un esquema metodológico para la realización del "Mapa de

21
Ordenación Minero-Ambiental del yacimiento de pizarras de La Cabrera (León)". Este
esquema se basa en un análisis y valoración del territorio, de cara a la explotación de
pizarras, en dos etapas:

, Diagnóstico territorial, basado en el análisis de la capacidad de acogida del territorio ante


la explotación de pizarra, a partir de un modelo de impacto/aptitud, o lo que es similar, de
un balance entre la vulnerabilidad o fragilidad del medio ante la actividad extractiva, y la
potencialidad del territorio para dicha actividad, estando ésta directamente relacionada con
la cantidad y calidad de los recursos geológicos. Esta fase se estructura en las siguientes
etapas:

definición de Unidades Territoriales, o sectores básicos del territorio sobre los que se
efectuarán los análisis y valoraciones del diagnóstico territorial.

análisis del Valor para la Conservación en el estado actual del territorio, basado en la
excelencia, significado y función de los elementos del medio que se encuentran en él.
Este análisis y valoración se efectúa sobre cada una de las unidades territoriales defmidas.
El resultado de este análisis es el Mapa de Valor para la Conservación.

análisis y valoración del potencial impacto sobre el medio de la explotación de pizarras en


cada una de las unidades territoriales, basados en el valor para la conservación de las
mismas.

análisis y valoración de la aptitud o potencialidad del territorio, expresado por las


unidades territoriales, en cuanto a la explotación minera de los recursos de pizarra.

determinación de la capacidad de acogida del territorio ante la explotación de pizarra, a


partir del establecimiento de un modelo de impacto/aptitud, expresado por una matriz de
capacidad de acogida, y de su aplicación a cada una de las unidades territoriales. El
resultado es el Mapa de Capacidad de Acogida ante la explotación de pizarra.

. Zonificación del territorio para la explotación de pizarra, a partir de los resultados del
análisis de la capacidad de acogida, de las normativas y legislación que regulan los usos
del suelo, de criterios de exclusión para la actividad minera basados en la protección de los
elementos ambientales singulares y valiosos, y de los habitantes de los núcleos de
población, y de criterios condicionantes para la explotación minera. El resultado final es el
Mapa de Ordenación Minero-Ambiental.

22
d) Establecimiento de un esquema metodológico general para la realización de Mapas de
Ordenación Minero-Ambiental de cualquier tipo de recurso de rocas y minerales
industriales.

23
4. INVENTARIO AMBIENTAL DE LA CABRERA (LEÓN)

4.1 SITUAOÓN GEOGRÁFICA, FISIOGRAFÍA Y RELIEVE

La comarca natural de Lá Cabrera está situada en el extremo suroccidental de la provincia de


León, al sur del Bierzo, limitando con las provincias de Zamora y Orense. Una gran parte de
dicha comarca fiíe declarada en el año 1989 Reserva Provisional a favor del Estado para la
investigación de pizarras ornamentales, oro, estaño y wolframio, con la denominación de
"Sinclinal de Truchas". La Reserva Provisional para investigación de pizarras omamentales
ocupa una superficie aproximada de 850 km^ (Plano 1).

El Sinclinal de Truchas es una gran estructura geológica que se encuentra a caballo entre las
provincias de León y Orense, en las comarcas naturales de La Cabrera y Valdeorras
respectivamente. En esta zona se concentra principalmente la minería española de pizarra para
cubiertas, que ha adquirido ima importancia económica creciente desde la década de 1960,
cuando comienza un desarrollo espectacular de las explotaciones como consecuencia del fuerte
aumento de la demanda extema de pizarra de techar.

Así como en la comarca orensana de Valdeorras existen numerosas explotaciones mineras de


pizarra, en la actuaHdad hay pocas explotaciones activas en el área de La Cabrera,
concentrándose éstas en las zonas de San Pedro de Trones, Sotillo-Benuza y Lago de Baña,
fuera del perímetro de la Reserva Estatal. Dentro de los Límites de la Reserva Sinclinal de
Truchas existen algunas explotaciones activas, que corresponde a una serie de derechos mineros
anteriores a la declaración de Reserva Provisional (Plano 2).

En las áreas de máxima explotación, el yacimiento de pizarra se ha venido atacando desde un


gran número de pequeñas canteras, correspondientes a derechos mineros de muy reducida
extensión superficial, muy concentrados en áreas concretas. Estas canteras han ido creciendo y
dotándose de medios de producción cada vez más modernos a medida que ha ido aumentando la
demanda de pizarra para techar, quedando constreñidas por la mínima superficie de los derechos
mineros. Este hecho ha generado graves problemas para la ampHación de estas canteras una vez
agotados los bancos de explotación, así como para la ubicación de los vertederos de escombros,
máxime si se tiene en cuenta la enorme generación de estériles que se produce en este tipo de
minería.

Si a estos hechos se añade la falta de tradición minera previa en este sector, el resultado es la
presencia general en las explotaciones actuales de una grave problemática desde varios puntos
de vista: técnico, económico, de seguridad y ambiental.

24
-^ ^ Instituto TecnológiGO
GeoMnerodeEyaña

Escala 1:10.000.000

PROVINCIA DE LEÓN

Escala 1:2.500.000

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 MAPA DE SITUACIÓN


0 2 4 12 16 20km
Mapa No. 1
_
Autor Luis Lain Huerta Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
La comarca natural de La Cabrera queda encuadrada dentro de la unidad fisiográfica
denominada "La Montaña". Esta unidad abarca todo el Oeste y Sur de la provincia de León, si
exceptuamos la depresión de El Bierzo, ésto es la Cordillera Cantábrica y los Montes Galaico-
Leoneses. En el extemo Suroeste, limitando con Orense y Zamora, se encuentra La Cabrera.

Se suelen aceptar como límites de la comarca natural de La Cabrera los de los términos
municipales de Benuza, Castrillo de la Cabrera, Encinedo y Truchas. Sin embargo, en el
presente [Link] ha incluido, además, el término de Puente de Domingo Flórez debido, por un
lado, a pertenecer a la cuenca hidrográfica del río Cabrera y, por otro, al abarcar de este modo
toda la zona de interés pizarrero. La situación del área en estudio se muestra en el Plano 1, donde
se distinguen los términos municipales.

Tanto el límite Oeste como el Sur viene definido por la divisoria de aguas del río Cabrera, línea
que sigue las crestas de la Sierra de La Cabrera. Por el Norte son las vertientes de los Montes
Aquilianos y de la Sierra del Teleno quienes delimitan la comarca. Al Este los límites son algo
menos precisos. Siguen la unión imaginaria del extremo de la Sierra de La Cabrera, donde
empieza la Sierra del Pueblo, con la Sierra del Teleno. Este extremo oriental suele trazarse
siguiendo el límite del término municipal de Castrocontrigo.

Dos ríos principales surcan la comarca: el Cabrera, perteneciente a la Cuenca Norte, y el Eria,
perteneciente a la Cuenca del Duero. La divisoria de aguas entre ambos constituye el límite entre
la Cabrera Alta, drenada por el Eria, y la Baja, drenada por el Cabrera.

Las formas generales del relieve soii consecuencia de la tectónica y de la posterior evolución
morfoestructural dominada por procesos de erosión fluvial y glaciar.

La configuración estructural general viene altamente condicionada por los movimientos


hercínicos que se describen en el apartado 4.2.3.

El proceso de arrasamiento que se prolongó desde el Mesozoico hasta el Premioceno tuvo por
resultado formas macizas, con elevadas y aplanadas superficies cuhninantes, con altitudes que
oscilan generalmente en tomo a los 1.500 a 1.800 m.

En la Cabrera Baja, sobre este relieve se ha producido un intenso remodelado por la acción
erosiva de los ríos. Está esta subcomarca dotada de una abundante red de drenaje que ha
excavado profundos y estrechos valles en V, dando como resultado una red densa con valles
muy encajados con laderas con pendientes muy pronimciadas.

La Cabrera Alta tiene pendientes mucho más suaves, mostrando un relieve bastante romo y
arrasado, donde dominan las viejas superficies de erosión. En el Plano 3 se presenta un Mapa de

25
^ ^ Instituto Tecnológico
GeoMínero de España

LEYENDA

EXPLOTACIONES ACTIVAS

EXPLOTACIONES INACTIVAS

EXPLOTACIONES DADAS DE BAJA

NAVES

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 EXPLOTACIONES Y NAVES


12 18 20km
3
Mapa No. 2

Autor: BRUNO MARTÍNEZ PLEDEL Elipsoide Internacionai. Proyección UTM (Huso 29)
Pendientes de la zona en estudio.

El modelado glaciar también ha dejado huellas de gran interés pudiéndose observar valles en U,
circos glaciares, y morrenas. Donde mejor puede apreciarse este modelado es en las partes altas
de la Sierra de La Cabrera, lugar en el que se ubican los lagos de Truchillas y de La Baña, ambos
de origen glaciar.

Los relieves más abruptos aparecen en los límites Norte y Sur del sinclinorio, asociados a las
cuarcitas de la Serie de los Cabos. Además, al Sureste, existen relieves destacables asociados a
los niveles de origen volcánico descritos en el apartado relativo a las Pizarras de Luarca del
apartado 4.2.2.

Los relieves asociados a las cuarcitas dan, además, las mayores altitudes, superando
frecuentemente los 2.000 m (La Portinilla 2.049 m. Alto de las Berdianas 2.121 m, Cabeza de la
Yegua 2.135 m, Meruelos 2.020 m, Teleno 2.185 m, Picón 2.081 m, Faeda 2.024 m, Vizcondillo
2.122 m, etc.).

Zonas más o menos llanas y de cierte entidad sólo aparecen al Este del término municipal de
Castrocontrigo, sobre los depósitos del Terciario. Incluso aquí, apenas aparecen pequeñas
llanuras aluviales.

Como consecuencia del modelado esencialmente fluvial descrito anteriormente, la cota más baja
de la Cabrera Alta es de 1.000 m, y la de la Cabrera Baja ronda los 400 m.

26
^ • ^ ^ Instituto Tecnológico
^M GeoMínero de España

LEYENDA

<8%

8-15%

15-20%

20-40%

>40%

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 MAPA DE PENDIENTES


0 2 4 fi 12 16 20km
3
Mapa No. 3
Autor: Luis Laln Huerta Elipsoide Internacionai. Proyección UTM (Huso 29)
4.2 GEOLOGÍA.

4.2.1 Marco Geológico

El área de este estudio se ha situado tradicionalmente dentro de la zona Asturoccidental-


Leonesa (Fig. 1) establecida por Julivert et al. (1972), basada en la división de Lotze (1945).
Dentro de ella, Pérez Estaun (1978) distingue, en función de la estratigrafía, tres unidades
paleogeográfícas: Dominio del Navia y Alto Sil, Dominio de Mondoñedo-Peñalba, y
Dominio de Truchas (Fig. 2), diferenciándose este último fundamentalmente por comenzar la
secuencia Paleozoica en el Ordovícico inferior.

Martínez Catalán (1981) sitúa el Dominio de Truchas en la Zona Centro-Ibérica (Fig. 3 y 4),
basándose en criterios estratigráficos. Lombardero et al. (1986), y Barros (1989) comparten
la opinión de situar dicho dominio en la Zona Centro-Ibérica.

Los límites del Sinclinorio de Truchas están marcados por el Anticlinorio del Teleno al Norte
y el Anticlinorio de "Olio de Sapo" al Sur. El área objeto de este estudio corresponde
sensiblemente con la parte del Sinclinorio de Truchas ubicado en la provincia de León.

4.2.2 Estratigrafía

Los materiales aflorantes en la comarca de La Cabrera son mayoritariamente paleozoicos,


diferenciándose cuatro formaciones:

Serie de los Cabos


Pizarras de Luarca
Formación Agüeira
Ampelitas Silúricas

[Link] Ordovícico inferior (Serie de los Cabos).

En el flanco Sur del sinclinorio puede verse la sucesión completa de la Serie de los Cabos, la
cual reposa, en contacto neto por discordancia, sobre el "Olio de Sapo".

La sucesión estratigráfica general en el Dominio de Truchas ha sido establecida por Pérez


Estaun (1978).La sucesión comienza con 150 m de pizarras negras o azuladas con escasas
intercalaciones de arenisca, a las que se superponen 40 m de cuarcitas y pizarras intercaladas
("Pizarras de los Montes").A continuación, 1.000 m de pizarras y areniscas que culminan con
unas cuarcitas masivas alcanzando los 100 m en la parte Sur del sinclinorio y 250 m en la
parte Norte (Cuarcita Armoricana).A techo de estos materiales se sitúan las pizarras y

27
DIVISIÓN EN ZONAS DEL MACIZO IBÉRICO

ZONA CANTAfiHICA

Piccitnbtico dal nOdto dtt


• m i i c t m del N«fo»« .

ZONA ASTUROCCIDENTAL
LEONESA
•t Pitcimbrioo dl> nüclao iJil
piii#«w« MOiudo dt MondofWdo

ZONACENTRO-tBERlCA
a) Comptcfo* u l u o n « l « di Galk**
V Non* dfl PoMu9<) ( I . C*bo Oriagat;
7. Ordtnei: 3. Lafn; 4. BtAffancj;
&. Moiaif; 6. "FotabUiiomikmflIca*'^
bt Altorinutnip» dal "Ollo di Sapo".

ZONA DE OSSAMOHENA
I Átlo*arni«ntDtdcPftciinbr«eo

Figura 1. Situación de la Reserva del Estado en el Mazizo Ibérico, según Julivert et al. (1972) y división
original de Lotze (1945).

28
±r-^. • •

División en dominios de la Zona Asturoccidental-leonesa. I. Do-


minio del Navia y alto Sil: II. Dominio del Manto de Mondoñedo-Peñalba;
III. Dominio de Trucfias. A, Precámbrico pizarroso (núcleo del antlforme
del Marcea y del Manto de Mondoñedo). B, Precámbrico porfiroide (antl-
forme del 'Olio de sapo»). C, Terciario.

Figura 2. Situación de la Reserva del Estado en la Zona Asturoccidental-leonesa, según Pérez Estaun
(1978), modificado de Marcos (1973).

29
ZONA CENTRO-IBÉRICA
a)&FLORAMieMTOS OEL "Olio M S « x "
ZONA DE GALICIA-TRAS-
OS-MONTES ZONA CANTÁBRICA
^^ s) DOMINIO ESQUISTOSO DE
[Link]-03-MONTES
tii:
m b) DOMINIO DE U3S COMPLEJOS CON
ROCAS MAflCAS RELACIONADAS
PRCCAMBRICO DEL NÚCLEO
OEL ANTIf ORUE DEL N A R C E M
BATOLITO DE LOS PEDROCKES
ZONA ASTUROCCIDEN-
aTPnSCAMBRicO OEL NÚCLEO
ZONA DE OSSA-MORENA OEL PLIECUE ACOSTADO
« ) ATLORAJICNTOS 0£ PRECAMORICO DE UONOOI^EDO

ZONA SUR PORTUGUESA mm rORUACION PORFIROIOE


("Olio 4a S o p a " ]

m o) FRANJA PIRITIFERA

Figura 3. Situación del área de estudio en el Macizo Hespérico. Modificado de Julivert et al. (1972) según
Martínez Catalán (1981) y Parias (1983).

30
2 0NA CANIABRICA

ZOMA ASTUROCCIOCNTAL-LCONCSA:

• I I » >•!

MeA«e4«4e
I I Peit«j«ico (atcapK tí'«lo«<»»t«)

^:—^^-j Compkie 4« Cote Ortt^ol

C 10 20 SO Kn BU ZONA ciM'no'ieciiiCA

Figura 4. Límites propuestos para la Zona Asturoccidental-leonesa por Martínez Catalán (1981).

31
areniscas que constituyen las "Capas de Transición" a las pizarras del Ordovícico medio.
Esta unidad tiene una potencia dé unos 75 m.

En las cuatro hojas MAGNA 1:50.000 que cubren la zona se distinguen igualmente estas tres
unidades, haciendo corresponder la primera al Tremadoc-Arenig, la segunda al Arenig, y la
tercera a la transición entre el Ordovícico inferior y medio. Las edades referidas se basan en
crucianas para las dos primeras unidades, y en los Dichymograptus para la última. Gutiérrez
Marco et al. (1988) determinan el límite Arenig-Llanvmi inf. cerca del techo de la "Serie de
Transición".

En esta tesis se han agrupado la "Cuarcita Armoricana" y la "Serie de Transición" puesto que
ésta última no está representada en todo el Sinclinorio de Truchas. Se ha seguido así el
criterio ya adoptado anteriormente en el trabajo del ITGE (1990).

[Link] Ordovícico medio (Pizarras de Luarca).

Se trata de una monótona formación de pizarras similares a las que existen en el Ordovícico
medio de toda la Península. Son pizarras negras masivas en las cuales se distinguen, a mayor
detalle, niveles con distinto contenido en minerales metálicos (especialmente sulfuro de
hierro y otros metales) de tamaño y abundancia variables.

Al Este de Sta. Eulalia de Cabrera, en el flanco Sur, y hasta el río Prados aparece una
sucesión vulcanodetrítica cuyos niveles de rocas de origen volcánico alcanzan hasta 30 m en
ocasiones. Según Pérez Estaun (1978), estas series vulcanodetríticas podrían considerarse, en
conjunto, como una serie volcánica diferenciada que va desde términos ácidos hasta
moderadamente básicos.

Al Oeste del sinclinorio, y en contacto con la Formación Casaio sobre todo, se han
identificado en muchos lugares niveles de rocas vulcano-sedimentarias (filitas con glándulas
de cuarzo azulado yfi-agmentosde roca) (ITGE, 1990).

Los límites entre las Pizarras de Luarca y la Formación Casaio han cambiado notablemente a
partir del citado trabajo rectificando las cartografías anteriores y muy especialmente en la
zona relativa al presente trabajo. De estos nuevos límites cartográficos entre formaciones, y
teniendo en cuenta la intensidad de plegamiento y las consecuentes repeticiones en las series,
se estima un espesor máximo del orden de 500 m, si bien en algunas partes la potencia
máxima se acerca a los 200 m.

Según Gutiérrez Marco et al. (1988), la edad de esta formación es esencialmente Llanvim.

32
El techo lo define el primer nivel de areniscas de la Formación Casaio, encontrándose
además, en algunos puntos, una brecha ferruginosa de 0,5 a 2 m de potencia claramente
distinguible cuando aflora.

Dadas las edades de esta formación y de la base de la Formación Casaio, en el contacto entre
ambas se interpreta una laguna estratigráfica LLanvim-Caradoc (Gutiérrez Marco et
fl/.,1988).

[Link] Ordovícico superior (Formación Agüeira).

La Formación Agüeira ocupa la práctica totalidad del núcleo del Sinclinorio de Truchas en
su parte leonesa (ITGE,1990).

Según Pérez Estaun et al. (1980), que estudiaron la serie en la zona de Silván, esta formación
está constituida por niveles turbidíticos cuya distribución en este dominio no es uniforme, y
cuyo espesor máximo es de 150 m. Dichas turbiditas podrían ser equivalentes a las de la
Formación Agüeira del Dominio del Sil. En cualquier caso, se denominará en este trabajo
Formación Agüeira a esta serie detrítica por ser el nombre dado en la bibliografía del NO
peninsular a la serie que se encuentra entre las Pizarras de Luarca y las Ampelitas Silúricas,
sin entrar en discusión sobre su correspondencia con la Formación Agüeira del Dominio del
Sil.

El muro queda definido, como ya se indicó, por la primera arenisca o cuarcita que se
encuentra a techo de las Pizarras negras de Luarca.

Siguiendo el criterio de Pérez Estaun (1978), aunque con algunas variaciones en los límites
de las unidades, se divide esta formación en tres miembros diferenciables. Esta división se
mantiene en todo el sinclinorio encontrándose incluso los principales tramos de pizarras de
interés sensiblemente en la misma posición estratigráfica, aunque se observan variaciones de
potencia y cambios laterales de algunos tramos. No obstante se ha adoptado la división en las
tres formaciones que a continuación se describen y que se corresponden sensiblemente con
los tres miembros de la Formación Agüeira de Pérez Estaun et al. (1980).

- Formación Casaio.

Se trata de una altemancia de areniscas, pizarras y cuarcitas, teniendo los bancos de cuarcita
hasta 5 m de potencia, siendo más frecuentes y masivas hacia el techo. Las pizarras son de
color gris oscuro a diferencia de las pizarras negras de Luarca.

En estos niveles se observan numerosas estructuras sedimentarias como estratificaciones


cruzadas, ripples, granoclasificación, slumps, etc. En algimas partes se han encontrado

33
lentejones de calizas arrecifales con restos de cistoideos y crinoides que son comparables a
los de las Calizas de la Aquiana (Ashgill) (Gutiérrez Marco et al, 1988).

La potencia de este miembro varía sensiblemente de Norte a Sur, alcanzando al menos 400 m
en el flanco Norte y un máximo de 150m en el límite SW de nuestra zona.

Este miembro se corresponde sensiblemente con el Miembro Inferior de la formación


Agüeira.

- Formación Rozadais.

Está constituida fiíndamentalmente por pizarras azules y pizarras arenosas masivas,


existiendo también niveles de arenisca y cuarcita. La característica diferencial de este
miembro es la presencia de niveles de pizarras con cantos de caliza, ocasionalmente también
de arenisca y cuarcita hacia la parte alta de la formaión. Estos cantos calcáreos, con tamaño
variable entre unos milímetros y 25 cm, aparecen en todo el sinclinorio, si bien son más
abundantes y de mayor tamaño en el centro y NE, disminuyendo sensiblemente hacia el Sur y
Oeste.

El espesor total varía sensiblemente del centro hacia el Sur y Oeste del sinclinorio
acuñándose hacia el NO. En el núcleo, el espesor es del orden de 400 a 500 m (ITGE, 1990).

La explicación más razonable del origen de estas facies parece la que las considera "pebbly
mudstones" originados en relación con movimientos en masa de barros y cantos, favorecido
por las fuertes pendientes originadas por las fracturas relacionadas con la etapa distensiva que
tiene lugar en el Ordivícico superior (Pérez Estaun y Marcos, 1981). Esta interpretación
concuerda además con el hecho de haberse encontrado restos de crinoideos en los cantos, lo
cual parece indicar su procedencia de las calizas del Ashgill.

Este miembro es equivalente a los descritos por numerosos autores como "pelitas con
fragmentos" en otros lugares, en el Ordovícico superior.

- Formación Losadilla.

Comprende todas los materiales situados estratigráficamente por encima de los úUimos
niveles de pizarras con cantos sobre los que reposa en discordancia de bajo ángulo, y por
debajo de las ampelitas silúricas.

Se caracteriza por ser una monótona sucesión de pizarras silíceas con laminaciones arenosas
de espesor centimétrico, a lo sumo decimétrico, donde se. encuentran numerosas estructuras
sedimentarias y marcas en los muros de las capas. También aparecen algimos bancos de

34
cuarcita que, en el núcleo del sinclinorio, van aumentando hacia el Oeste.

La potencia es muy variable, aumentando la misma hacia el Oeste donde puede llegar a
alcanzar los 300 ó más metros, si bien suele oscilar entre 150 y 200 m. Esta formación
equivale a la parte media y alta del Miembro Superior de la Formación Agüeira.

[Link] Silúrico (Ampelítas y pizarras de Llagarinos).

En el núcleo del sinclinorio, las ampelitas se apoyan directamente sobre las pizarras y
areniscas del Miembro Superior de la Formación Agüeira, tanto en el conocido afloramiento
del Monte Lagarinos como en los demás cartografiados por el ITGE (1990).

En el Sil, entre las ampelitas y el Miembro Superior de la Formación Agüeira es


cartografíable un paquete muy continuo de cuarcitas equivalente a la Cuarcita de Vega de
Espinareda.

Los graptolitos que aparecen en estos afloramientos indican ima edad correspondiente al
límite Ordovícico-Silúrico (Gutiérrez Marco et al, 1988).

La potencia visible llega, al menos, a los 100 m. En la Fig. 5 se presenta una columna
estratigráfíca generalizada del Ordovícico y Silúrico en el Sinclinorio de Truchas.

[Link] Depósitos terciarios.

Los materiales post-Paleozoicos tienen relativamente poca importancia en la Comarca de La


Cabrera. Los mayores afloramientos están situados al Este de La Cabrera Alta y jimto al río
Eria. Se trata de un Neógeno que penetra por los valles hasta bastante altura. Constituye las
facies de borde de la cuenca del Duero. Está compuesto por cantos algo redondeados de
cuarcita, arenisca y pizarra, en una matriz limoso-arcillosa que da un característico color
rojizo al Terciario.

La potencia es muy variable al depender en gran medida del paleorelieve. En la hoja 1:50.000
de Castrocontrigo se cree que se alcanzan los máximos valores, estando éstos por encima de
los 50 m.

En cuanto a La Cabrera Baja, cabe citar dos facies diferenciables en el extremo NO, si bien
ocupan muy poca superficie. Por un lado aparece la facies de las Médulas, también Neógena,
claramente distinguible desde numerosos puntos de la parte más baja del río Cabrera,
destacando por su intenso color rojo, en claro contraste con los tonos pardos y verdes del
resto de la comarca. Se trata de gruesos bancos de conglomerados

35
• » — Ampelilas con eloriioide
r»—Cuarcita de Veres
AmpelilQS con groptolitos
Lorcito de Vega

Pizarras azules (Siltitos)


FORMACIÓN AGÜEIRA

Pizarras azules órenosos


Miembro Superior

Arenisco y pizarras órenosos


ir
O Pelilos con frogmentos
en ^ -»—Cuarcito blanco
o~— o o of
UJ
Pelitos con frogmentos
a o o(
FORMACIÓN A6UEIRA
Z)-

Pizorros azules,con contos

Miembro Medio

FORMACIÓN AGUEIRA
Alternancios de oreniscosy
pizorros
Miembro Inferior
•-—Niveles volconosedimeniarios y Fe

Róeos volconicos (en Truchos)

PIZARRAS
DE
LUARCA

Rocas volco'nicas ó Fe
SERIE DE TRANSICIÓN
Y
CUARCITA ARMORICANA

Figura 5. Columna estratigráfica de las pizarras de Luarca y F. Agüeira en el sinclinorio de Truchas,


según ITGE (1990).

36
polimícticos de matriz arcilloso-arenosa que alternan con niveles de arenas groseras y
arcillas.

Finalmente aparece en Salas de la Ribera y en algunos puntos jimto al río Cabrera un Plio-
cuatemario constituido por pequeños canturrales tipo rafia, más o menos empastados por
limos y arcillas rojizas.

[Link] Depósitos sedimentarios recientes.

Los tipos de depósitos sedimentarios recientes más importantes que aparecen en la comarca
son:

- Depósitos glaciares, que adquieren gran desarrollo especialmente en la Sierra de La


Cabrera y cuya composición es variable, si bien destaca la cuarcita en grandes bloques
empastados por limos y arcillas.

- Derrubios de ladera, que ocupan grandes extensiones en las Sierras de La Cabrera y del
Teleno, dándose también en la zona central y Norte de La Cabrera Baja. Su origen está
ligado, generalmente, a la gelifracción. Su composición litológica depende de los
materiales presentes en la zona que los alimenta.

- Coluviales, frecuentes en las zonas más agrestes, especialmente en La Cabrera Baja.


Están formados por acumulaciones caóticas de arcillas y de fragmentos angulosos de
rocas cuya litología es la del sustrato más próximo.

Finalmente se han de citar las dos terrazas del Sil, así como los conos de deyección que
aparecen próximos al Sil y en la cuenca baja del río Cabrera.

4.2.3 Tectónica.

Movimentos anteriores a la Orogenia Hercínica se ponen de manifiesto en las discordancias


cartográficas regionales, la más clara de las cuales es la existente entre el porfiroide de "Olio
de Sapo" y los materiales del Ordovícico inferior (Pizarras de los Montes). Los acusados
cambios laterales de facies en el Ordovícico medio y superior, así como la discordancia
cartogafiable a escala regional del Silúrico sobre el Ordovícico también podrían explicarse
con la existencia de fases anteriores a la Hercínica.

Es la Orogenia Hercínica la responsable de la mayoría de las estructuras observables.

La primera fase es la que más desarrollo alcanza en la comarca de La Cabrera. Los


anticlinorios del "Olio de Sapo" y del Teleno, que limitan a Sur y Norte la comarca, así como
el Sinclinorio de Truchas, corresponden a esta fase, aunque según Barros (1989) parecen ser

37
resultado de la interferencia entre la primera y segimda fase. También es responsable esta
fase de numerosos pliegues de pequeña longitud de onda, vergentes al N, de dirección ONO-
ESE, y que presentan una equistosidad de flujo en general paralela a los planos axiales. Esta
equistosidad es muy penetrativa en las series pelíticas y está mal desarrollada en litologías
arenosas cuarcíticas.

Según ITGE (1990) la disposición de los planos axiales, al igual que la equistosidad de
primera fase Sj, varía en el sinclinorio buzando al Sur en el flanco SO, horizontalizándose en
el núcleo del sinclinorio y llegando a verticalizarse en el flanco Norte. Estos cambios de
buzamiento se deben según Pérez Estaun (1978) a la existencia de pliegues posteriores con
una dirección ligeramente oblicua a la de la primera fase (Fig. 6). Este segundo plegamiento
correspondería a la tercera fase de la Orogenia Hercínica, no teniéndose confirmación de
estructuras relacionadas con la segunda fase en el área estudiada.

Las estructuras derivadas de la tercera fase consisten básicamente en pliegues de gran radio
de curvatura y dimensiones (Fig. 7), vergentes al Sur (sentido contrarío a los de primera fase),
con ejes de direcciones muy próximas a las de la primera fase, y con estructruas menores
asociadas, como crenulaciones y pliegues en chevron (Fig. 8). La estructura del Sinclinorio
de Truchas queda prácticamente configurada con la interferencia de esta tercera fase sobre el
monoclinal largo intensamente plegado por las deformaciones de la primera fase hercínica.

A la cuarta fase atribuye ITGE (1990) los Kink-bands y crenulaciones subhorizontales que
aparecen especialmente en el flanco Norte.

Pérez Estaun (1978) atribuye a una etapa de compresión postuma los pliegues de dirección
axial NNE-SSO (Fig. 9), que considera responsable del domo cartográfico que dibuja la Serie
de los Cabos al Norte del sinclinorio, así como las diaclasas, crenulaciones y Kink-bands
transversales a la estructura de las fases primera y tercera.

Por último, se dan fallas tardías que son fácilmente distinguibles por su comportamiento
fi^ágil y sus direcciones, si bien pueden utilizar en ocasiones planos de estructuras hercínicas.
Se trata en la mayor parte de los casos de fallas con fiíerte buzamiento y funcionamiento
normal o con una fuerte componente horizontal, destacando las direcciones NO-SE, NE-SO,
y ENE-OSO. En toda la comarca suele manifestarse un sistema de diaclasado de dirección
ortogonal a las estructuras de primera fase, fácilmente distinguible.

38
V. - VILUSLINO ZONA
CANTAE=?ICA
V.E.- VEGA DE ESPINAREOA

R - PONFERRAOA

I . - TRUCHAS

GRANITOS

"o'o'i TERCIARIO

PALEOZOICO

. , 1 , 1
, ' . I , PRECAMBRICO

^ ^

Trazas axiales de los pliegues mayores en el sinclinorio de


Truchas. 1, Pliegues correspondientes a la primera fase de deformación;
2, Pliegues correspondientes a la tercera fase.

Figura 6. Interferencia de los pliegues de la primera y tercera fase hercínicas, según Pérez Estaun (1978).

39
R - POXFERRADA

T - TRUCHAS

TERCIARIO

ESTEFANIENSE

PAIEOZOICO

=RHCAMBRICO

SSW2

''U// ^ 11 NNE

/"— ^
Disposición de las trazas axiales de los pliegues de la tercera
fase en el área estudiada. Abajo, corte mostrando la posición de la esquis-
tosidad según una transversal NNE.-SSW.

Figura 7. Pliegues de la tercera fase hercínica, según Pérez Estaun (1978).

40
V. - VILLA3L:NO ZONA
CANTÁBRICA
V E - V E G A OE ESPINAREOA

P - POÑFERRAOA

T. - TRUCHAS

TERCIARIO

SrE=AN:ENSE

PALEOZOICO

PRECAMBRICO

Disposición y tipos de estructuras menores correspondientes


a la tercera fase de deformación en el área estudiada, a) Kink bands o
crenulaciones subhorizontales. b) Kink bands o crenulaciones con planos
inclinados al N. c) Chevrons. KK. Kink bands; crenul., crenulaciones.
1, Plano inclinado; 2, Plano subhorizontal.

Figura 8. Estructuras menores correspondientes a la tercera fase hercínica, según Pérez Estaun (1978).

41
7 'í^i I i '
I «IICU*«rc3

Disposición de los pliegues transversales de dirección NNE.-


SSW. y localización y proyección de kink band transversales (5), crenula-
ciones (2, 4, 8) y diaclasas con la misma dirección (1, 3, 6, 7).

Figura 9. Pliegues transversales, según Pérez Estaun (1978).

42
4.2.4 Metamorfismo.

El área, según Pérez Estaxin (1978) se encuentra afectada por un etamorfismo regional de
bajo grado, no llegándose en ningún caso a alcanzar un grado metamórfíco más alto del
correspondiente a la facies de los esquistos verdes. También existen en el Sinclinorio de
Truchas pequeñas zonas con metamorfismo de contacto, pero están éstas fuera de La Cabrera.

Siguiendo la zonación del mismo autor vemos que todo el área queda enmarcada en la zona
de la clorita (Fig. 10). Los materiales afectados son en su mayor parte series pelíticas con las
paragénesis minerales Cuarzo-moscovita (illita)-clorita y Cuarzo-moscovita-clorita-
cloritoide.

La clorita y la moscovita son sintectónicas con la equistosidad de primera fase, y crecen


paralelamente a la misma.

El cloritoide, sin embargo, es un mineral posterior como se deduce del hecho de presentarse,
a veces, cortando a Si. No obstante, en otras ocasiones aparece afectado por Si. Teniendo
ésto en cuenta, y considerando además que aparece en las ampelitas silúricas siguiendo las
fi"anjas de sus afloramientos, parece razonable aceptar que este mineral ha crecido durante el
metamorfismo regional.

4.2.5 Cartografía geológica

Se ha dispuesto de una cartografía geológica a escala 1 :50.000 que cubre toda la zona de
estudio, procedente del proyecto «Investigación de Pizarras en la Reserva Estatal Smclinal
de Truchas (León) »(ITGE, 1990).

La leyenda de este mapa geológico incluye las unidades litoestratigráficas descritas en el


apartado 4.2.2, independizándose algunos tramos correspondientes a los niveles
potencialmente explotables de pizarra, que están cartografiados a escala 1 :10.000 en el
mencionado trabajo.

Este mapa geológico ha sido modificado por el autor, con la colaboración de J.C. Barros,
incorporando los últimos avances en el conocimiento en detalle de las formaciones y sus
límites, fundamentalmente en el flanco S del Sinclinal de Truchas. El Mapa Geológico
resultante se presenta en el Plano 4, reducido a la escala 1 :100.000.

43
V. - VIILABIINO .
'^/' L///^ CANTÁBRICA
V.E. - VE3A DE ESPINAREOA

R - PONFERRAOA

T. - TRUCHAS

TERCIARIO

ESIEFAN1ENSE

PALEOZOICO

PRECAMBRICO

Distribución deí metamorfismo en el área estudiada. En rayado,


zona de la biotita; el resto de la región corresponde a la zona de la clorita,
con excepción de la Zona Cantábrica, que no presenta metamorfismo.

Figura 10. Metamorfismo, según Pérez Estaun (1978).

44
4.3 GEOMORFOLOGIA

La orogenia hercínica determinó las principales características morfoestructurales de la


Cabrera, definidas por un extenso sinclinorio cuyos flancos están constituidos por dos
importantes líneas orográfícas: La Sierra de la Cabrera y la Sierra del Teleno-Montes
Aquilianos.

El control litológico (cuarcitas y pizarras) favoreció ima erosión diferencial que ha modelado
un relieve de características apalachenses.

Tras la fase de plegamiento se produce una fase erosiva de duración incierta de cuyo
testimonio es la presencia de viejas superficies de erosión entre los 2000 y 1400 m de altitud,
y a las que Llopis y Fontboté (1959) atribuyen una edad premiocena o miocena. Estas
superficies de madurez habrían sido labradas en un continuo de crisis morfogénicas en que
predominaba la erosión aerolarfrentea los procesos de disección.

Sobre estas antiguas superficies de madurez destacan algunos relieves residuales constituidos
por cuarcitas, cuyas cimas llegan a sobrepasar los 2000 m (Moncalvo (2044 m), Peña
Trevinca (2124), Picón (2076 m), Faeda (2021 m), etc.).

Existen otras zonas peniaplanadas localizadas a altitudes inferiores con respecto a las
observadas en las cumbres serranas, siendo los máximos exponentes los parajes denominados
de "Las Chañas" y "Campo Romo" en Cabrera Alta y Baja respectivamente. Esta diferencia
altitudinal ha dado lugar a diversas interpretaciones, mientras que para LLopis y Fontboté
(1959) se trataría de una penillanura parcial encajada en la superficie de madurez
fundamental y correspondiente a una segunda etapa morfogenética, para Cabero Dieguez
(1976) sin embargo, se trataría de un relieve heredado y contemporáneo a la penillanura
fundamental impuesto por la misma estructura sinclinal y composición litológica (pizarras).

En cuanto al desarrollo de estas superficies, aunque se encuentran presentes en toda la región,


no obstante, están mejor representadas en la Sierra de la Cabrera.

En el Mioceno y principios del Plioceno podría hablarse de la existencia en la Cabrera


leonesa de una red hidrográfica con cursos poco definidos, que discurría en sentido W-E en
dirección a la Meseta siguiendo vma disposición ortoclinal aprovechando el eje del sinclinal
de Truchas, adaptándose de esta manera a la morfología estructural. La presencia de algunas
hombreras a diferentes niveles en diversos puntos de la comarca y en especial las situadas en
las proximidades de Saceda y al NW de Nogar (Cabero Dieguez, 1976) ratifican esta tesis.

45
A partir del Plioceno la morfogénesis fluvial va a convertirse en el principal agente
modelador del relieve, causante del fuerte rejuvenecimiento a que éste se ha visto sometido.

El incremento del proceso de disección fluvial estuvo estrechamente asociado a procesos


tectónicos (Tectónica de bloques) y muy especialmente a la formación de la Fosa del Bierzo,
pues generó un nuevo nivel de base del río Sil inferior al que presentaba la Meseta, lo que
provocó la subdivisión del drenaje del Sinclinal de Truchas y su reorganización definitiva en
las actuales cuencas hidrográficas de los ríos Cabrera y Eria, tributarios del Sil y del Duero
respectivamente.

El nuevo nivel de base del Sil aumentó la erosión remontante de sus cursos de agua hasta
llegar a la captura del río Cabrera, hasta entonces afluente del Eria.

Testigos de dicho proceso son el denominado "collado de Corporales", y que en realidad se


trata de un antiguo valle colgado a más de 400 m sobre el curso actual del Cabrera entre los
1300-1200 m de altitud, y el cambio brusco de rumbo (giro de 180°) de éste último en su
confluencia con el río Cabo, y que no puede atribuirse a cambios litológicos o estructurales.

La desigual capacidad de disección existente entre los dos principales cursos fluviales de la
comarca ha dado lugar a grandes diferencias de relieve entre ambas cuencas:

• Cuenca del río Cabrera

Presenta un relieve rejuvenecido, fuertemente diseccionado por la red fluvial que ha dado
lugar a valles encajados y abrupta topografía.

En cuanto a las formas asociadas a la morfodinámica fluvial, se pueden destacar un conjunto


de terrazas escalonadas asociadas a las diferentes crisis climáticas del Cuatemario y que se
encuentran en la actualidad más o menos desmanteladas como consecuencia de la erosión a
que se ven sometidas las vertientes. Cabero Dieguez (1976) llega a distinguir hasta cinco
niveles de terrazas:

TI 80-90 m
T2 30-40 m
T3 10-20 m
T4 4-6 m
T5 Depósito actual en los
momentos de crecida

46
El encajamiento del curso principal incrementó la capacidad de disección de la red secundaria
cuyos cursos presentan numerosas rupturas de pendiente y escalonamiento de los depósitos.

Los ablandantes meandros encajados y la escasez de depósitos aluviales ponen en evidencia


una dinámica fluvial de excavación. Son muy características las pequeñas vegas colgadas
sobre el curso actual del Cabrera y que corresponden morfológicamente a meandros; por ello
se encuentran altemativamente a derecha e izquierda del río.

• Cuenca del río Ería

La incisión de la red hidrográfica no es comparable con la sufrida por el Cabrera, tal y como
lo indica la madurez del perfil longitudinal y transversal del río Eria. Este río discurre por
encima de los 1000 m; por lo tanto los niveles de disección son notablemente más débiles.

En la transición del Plioceno al Cuaternario se originan algunas formaciones detríticas, poco


rodadas, de naturaleza cuarcítica, empastadas en una matríz arcillo-limosa, que constituyen
un auténtico fanglomerado, y cuya génesis debe asociarse a procesos de desmantelamiento de
las crestas cuarcíticas en un medio árído o semiárido.

Estos depósitos rañiferos se encuentran siempre por debajo de los 1300 m y a veces ocupan
extensas plataformas como en la zona comprendida entre el Arroyo de la Fermosina y el río
Pequeño, al NE de Corporales, en el Collado de Fuenfría al W de Baillo, en los alrededores
de Quintanilla de Yuso y Villar del Monte, en Manzaneda y en diversos puntos existentes
más al E por encima de los depósitos del Eria en Cabrera Alta.

En Cabrera Baja se localizan en el curso bajo del río, en Santalavilla, Pombriego y


Castroquilame por encima de los depósitos fluviales, lo que indica que se formaron antes del
encajamiento cuaternario de la red fluvial, lo que permite asignarles una edad pliocuatemaria.

La mayor parte de estos depósitos se encuentran más o menos desmantelados por la disección
fluvial y muy especialmente por las explotaciones auríferas romanas que suelen localizarse
sobre este tipo de formación.

En el Cuaternario se constata el desarrollo durante el Würm de una morfogénesis glaciar


cuyas formas de modelado (circos, artesas, cubetas, umbrales...) son patentes en el paisaje.

Los factores que intervinieron en el desarrollo, distribución, y características del glaciarismo


cabreirés fiíeron: el relieve preglaciar y las condiciones paleoclimáticas derivadas de aquel
(altitud, exposición, pendientes) y de la situación atmosférica general.

47
La acción del hielo afectó de forma desigual a la región; ésta se concentró en las zonas
elevadas y cabeceras de los cursos fluviales, actuando con mayor intensidad en la vertiente
septentrional de la Sierra de la Cabrera en donde las condiciones fueron más propicias para el
desarrollo de aparatos glaciares; en la vertiente meridional de la Sierra del Teleno y Montes
Aquilianos, los efectos del glaciarismo fueron de menor entidad.

a) Vertiente Septentrional de la Sierra de la Cabrera

La elevada riqueza de formas glaciares confiere a ésta un alto valor desde el punto de vista
geomorfológico, siendo posible distinguir en la misma dos áreas diferenciadas: Peña
Trevinca-S. de la Cabrera Baja y Macizo de Vizcodillo-Alto Peña Negra.

• Peña Trevinca-Sierra de la Cabrera Baja

Sobre la antigua altiplanicie, en la confluencia de las Sierras Segimdera-Peña Trevinca-


Cabrera Baja, se instaló un glaciarismo de plataforma en el que sobresalían a modo de
"nunataks" las cimas de Peña Trevinca (2124 m), El Picón (2076 m ), El Cabezo de
Moncalvo (2044 m), y se prolongaba hacia el norte en tomo al Pico Yeguas (1894 m). Carril
(1773 m) y Campo Romo (1842 m).

Es en la vertiente septentrional de la Sierra de la Cabrera Baja donde la acción glaciar


adquirió una mayor relevancia, pues la elevada altitud media, ima exposición norte y por lo
tanto menor grado de insolación, la influencia de los vientos del oeste generadores de
precipitación, y una topografía abrupta posibilitaron el desarrollo de aparatos glaciares que
alcanzaron cotas relativamente bajas.

Entre los elementos más característicos de la morfogénesis glaciar destacan:

- La presencia de una sucesión de circos cuyo emplazamiento se sitúa entre los 1700-2000
m de altitud y que en la actualidad constituyen las cuencas de recepción de los arroyos
que alimentan al río Cabrera.

Como resultado de unas condiciones (altitud, exposición y fisiografía) muy favorables se


encuentran una gran diversidad de formas (en cubeta, en embudo, en gradería como el
del Arroyo del Cadabal,...) así como los circos de mayor tamaño (La Baña y Montrabea).

- Algunos ejemplos de modelado en artesa en ciertos tramos de los valles de los Arroyo del
Lago, Cadabal, Montrabea, Faeda y Pedracal. Resulta mteresante señalar que no todos los

48
valles afectados por glaciares presentan perfiles transversales en "U", sino que muy por el
contrario, son más nimierosos los que presentan secciones en "V", por lo que son otro tipo
de formas (hombreras, umbrales, cubetas de excavación, etc.) los mejores indicativos para
determinar en el área de estudio si un valle se ha visto afectado por un glaciar.

En la Altiplanicie de la Sierra, en el fondo de artesas y circos pueden observarse las


típicas rocas aborregadas y estriadas, y cubetas lacustres en su mayoría coknatadas.

Los lagos y lagunas de origen glaciar, haciendo especial referencia al Lago y laguna de la
Baña, las lagunas de Mortera Cavada, del Cadabal, etc., que han aprovechado fondos de
circo, cubetas de excavación, etc.; la mayoría de ellas han sido colmatadas y en su lugar
se han instalado turberas.

Las construcciones morrénicas alcanzan cotas más bajas que en Cabrera Alta. Destaca la
morrena que cierra el lago de la Baña y en el Arroyo Pedracal tres niveles de morrenas de
retroceso. La mayoría de las morrenas laterales han sido rotas por las corrientes
fluvioglaciares postglaciares y deterioradas por derrubios de ladera.

• Macizo de Vizcodillo-Alto Peña Negra

El modelado glaciar característico de esta zona es muy similar al existente en la Sierra de


Cabrera Baja si bien éste parece circunscrito a cotas más elevadas; pendientes menos
pronunciadas debido al menor encajamiento del Eria y una mayor aridez como consecuencia
de la influencia del clima continental de la Meseta redujeron el alcance de los hielos.

En el Macizo de Vizcodillo se desarrolló un casquete de hielo que se extendía desde el Alto


del Peñón (1884 m) hasta Punta Negra (1835 m), y del que partían algunos glaciares que
discurrían por los barrancos que alimentan la cabecera del río Truchillas.

El glaciar del río Lago, que alimentado por una doble corriente de hielo que descendía del
Vizcodillo y Peña Negra, ha dejado algunas de las más bellas manifestaciones de la
morfología glaciar de la región, como el circo en gradería en cuyo fondo se encuentra
ubicado el lago de Truchillas, dos morrenas laterales y una morrena fi-ontal a unos 1320 m de
altura.

La vertiente septentrional de la "Loma de Candaneira" debido a la menor altitud (1750-1800


m) se vio menos afectada, observándose las huellas de un glaciar de circo en la cabecera del
río Iruela y algunos nichos de nivación.

49
b) Sierra del Teleno y Montes Aquilanos

El glaciarismo de la Sierra del Teleno y Montes Aquilanos se manifiesta fundamentalmente


en sus cumbres y vertiente septentrional, donde se encuentran importantes huellas que
revelan la presencia de un icefield y de aparatos glaciares de cierta importancia.

El factor exposición impuso sin embargo en su vertiente meridional unas condiciones


morfoclimáticas más adversas (mayor insolación) para el desarrollo del modelado glaciar,
estando representado básicamente por nichos de nivación y circos embrionarios que
confirman la débil acción del hielo y el mayor desarrollo de los procesos periglaciares.

En Cabrera Baja no obstante, la topografía favoreció la existencia de condiciones


microclimáticas más favorables así como un mayor alcance de los hielos, por lo que pueden
apreciarse las huellas de circos de exposición E-NE en las cabeceras del río Caprada y
Arroyo de la Sierra, y la presencia de algunos depósitos morrénicos.

Por último, se debe señalar la importancia actual y subactual de la morfogénesis periglaciar


en el modelado de las vertientes, especialmente en Cabrera Alta, dada su elevada altitud
inedia, en las que se pueden observar coladas de solifluxión, canchales o "lleiras" que ponen
de relieve el papel de la gelifi'acción, mantos de alteración de escasa potencia, conos de
deyección, etc.

50
4.4 SUELOS

Si hubiera que describir en pocas palabras los suelos de la comarca de La Cabrera bastaría
decir que son suelos pobres con una importante falta de desarrollo y evolución.

Varios factores determinan el bajo grado de evolución de los suelos: procesos de erosión-
deposición, procesos de coluvionamiento, longitud del período frío y, por último, influencia
de determinadas prácticas de explotación humana, fundamentalmente, pastoreo asociado a la
quema.

4.4.1 Factores edafogénicos

En suelos poco evolucionados la influencia del material parental se deja sentir con enorme
peso. Fundamentalmente se pueden distinguir desde el punto de vista litológico:

- Pizarras: sobre las que se generan suelos de texturas medias en la matriz, con gran
abundancia de elementos gruesos normalmente planos y angulares producto de alteración
mecánica, y de tamaños que van desde pequeñas esquirlas a lajas o bloques.

- Areniscas y cuarcitas: sobre las que se generan residualmente espesores mayores con
matriz arenosa que va siendo más compacta en profundidad hasta la cementación. En las
cuarcitas aparecen también abundantes elementos gruesos normalmente de gran tamaño.

- Aluviones y materiales aluviales: acumulados en zonas bajas, con fracciones


enormemente variadas predominando el tamaño limo y arena en la matriz y abundantes
cantos y bloques.

Coluviones y depósitos eluvio-coluviales: en los que se mezcla una fracción fina con
abundantes cantos angulosos cuyo origen es siempre de zonas próximas. En ellos se
aprecia un mayor desarrollo del espesor lo que no significa una mayor evolución o
diferenciación edáfica.

Conos de deyección: depósitos heterogéneos adaptados a la forma de las laderas,


corrientes en el tramo más bajo del río Cabrera.

- Depósitos glaciares y fluvio glaciares: con matrices limosas que engloban grandes
bloques en el primer caso o fragmentos menores en los segundos.

- Canchales: con cantos y bloques de cuarcita fundamentalmente sin fracción fina por lo
menos en superficie.

51
- Materiales terciarios constituidos por cantos algo redondeados de cuarcita, arenisca y
pizarra en una matriz limo-arcillosa de colores rojizos más intensos en las facies de las
Médulas y más amarillentos en determinadas áreas de La Cabrera Alta.

- Materiales Plio-Cuatemarios tipo rafia con abundantes elementos gruesos empastados por
arcillas y limos rojizos.

De manera casi generalizada, los suelos desarrollados sobre pizarras presentan un carácter
diferencial frente al resto de litologías, aunque éste es debido a la degradación y no al origen.
El hecho es que sobre las pizarras predomina la presencia de la roca bajo espesores muy
delgados de suelo apareciendo a veces el contacto lítico que tiene importancia taxonómica.

Dicha característica no se aprecia en las cuarcitas ni, evidentemente, en todos los demás tipos
de litologías donde existió aporte de materiales hasta espesores mayores que los de los suelos
de tipo residual.

Desde un pimto de vista muy general se puede afirmar que existe ima doble herencia en lo
relativo a los aspectos físicos recibida de los materiales de origen. En primer lugar la elevada
pedregosidad interna que suele incrementarse en superficie por erosión. En segundo lugar, la
textura que oscila entre Arenoso franca sobre cuarcitas y Franco-arenosa para el resto de
litologías, aunque con mayor tendencia a ser Franco-limo-arenosa o Franco-limosa en
algunos casos. Hay que tener presente que incluso cuando desde el punto de vista geológico
determinados materiales se describen como limos o arcillas, la calificación de texturas según
U.S.D.A. difiere hasta parecer a veces contradictoria.

En lo referente a los aspectos qm'micos la influencia se deja notar en los bajos pHs y la baja
saturación de bases, aspectos que se ven agravados sobre cuarcitas tanto por las
características de la roca como por las mayores altitudes, lo que a su vez lleva asociado más
frío y precipitaciones.

Los factores climáticos cuya acción es de mayor importancia en la génesis del suelo son la
temperatura y la precipitación efectiva o infiltración. Estos factores influyen también en los
aspectos biológicos del suelo, fimdamentalmente determmando el tipo de vegetación en
condiciones de equilibrio y regulando la actividad biológica estacional así como regulando
los procesos de lavado.

El control climático sobre las formaciones vegetales en una zona todavía mediterránea,
aunque de transición a la Iberia Atlántica, está fiíertemente modelado por el relieve, ya sea
por la gradación altitudinal, por el status cambiante de las orientaciones de las laderas, o por

52
la existencia de áreas subendorreicas. El reflejo de tales influencias a pequeña escala es muy
vistoso en las áreas donde la falta de antropización permite observar la vegetación natural.

La generalidad de los suelos de La Cabrera, ya sea por razones climáticas como por sus
delgados espesores, debe considerarse con régimen de humedad Xérico.

Sin embargo, en las zonas altas se debe considerar Udico el régimen de:

- Todos los suelos profimdos en el área del Teleno a partir del límite inferior del piso
húmedo superior.

- Todos los suelos salvo los delgados del área del Peña Trevinca a partir del límite inferior
del piso húmedo superior.

- Todos los suelos del área de los Montes Aquilanos a partir del piso húmedo superior y los
suelos profundos a partir del piso húmedo medio.

- Todos los suelos muy profundos a partir del piso húmedo medio y los profundos del piso
húmedo superior en el área de la Sierra de La Cabrera.

De los organismos vivos que se sustentan directamente en el medio edáfico, es la vegetación


la que influye más poderosamente sobre las características del suelo a través del efecto
conservador del mismo y del tipo de materia orgánica fresca que le aporta.

En las originarias condiciones de equilibrio, La Cabrera era una comarca boscosa donde las
formaciones de melojo, encina o mixtas de ambos cubrían la mayor proporción de la
superficie. Excepción serían los enebrales rastreros de las zonas altas y todas las asociaciones
edafóñlas y rupícolas. Estas últimas toman importancia por su abundancia y variedad, si bien
su representatividad en cuanto a superficie ocupada es mínima.

Así pues si se exceptúan estas particularidades y las áreas de vega de los ríos y zonas de
vegetación de ribera, los suelos climáticos de La Cabrera son aquellos clásicamente asociados
a los bosques de cupulíferas perennifolias o marcescentes: las Tierras pardas, centro-europea
y subhúmeda.

Dichos suelos se caracterizan fundamentalmente por la presencia de un horizonte (B)


estructural asimilable, aunque con matizaciones, al horizonte Cámbico de la clasificación
americana.

53
Sin embargo, las fuertes pendientes, las modificaciones en la vegetación climática y los
procesos de degradación hacen que los suelos de este tipo no sean actualmente los más
característicos de la zona.

Del mismo modo, todas las gradaciones o pasos intermedios menos evolucionados que van
desde la roca desnuda hasta la Tierra parda cobran peso en razón de la importancia del efecto
relieve y de la influencia antrópica.

Los efectos fundamentales del relieve sobre los tipos de suelos son muy complejos y variados
si bien en extensas áreas de la comarca se han visto superados por los derivados de la
actuación humana.

De algún modo se podría hablar de un efecto fundamentalmente coercitivo. Las zonas altas y
abruptas así como las laderas de mayor pendiente soportan aún hoy una vegetación climax
por haber sido respetadas. En cualquier caso, debido a tales características abimdan en ellas
los resaltes y afloramientos rocosos entre los que aparecen retazos de suelos delgados.

En la mayoría de las zonas accesibles, aunque sean difícihnente accesibles, el factor


antrópico actúa reduciendo el poder diferenciador del relieve, destruyendo las posibles
catenas y uniformizando las tipologías de suelos por rejuvenecimiento degradativo.

Sin embargo, el relieve tiene todavía enorme peso en lo que se refiere a las zonas bajas donde
el suelo se engrosa y aparecen caracteres relacionados con la hidromorfía: vegas de los ríos,
fondos de valle, relieves glaciares y periglaciares. También el relieve tiene influencia sobre
los regímenes climáticos, afectando a las tipologías de suelos en las zonas más altas.

Las actividades que más extensamente han influido sobre los suelos desde el punto de vista
taxonómico son el desbroce de áreas en pendiente para puesta en cultivo o creación de
pastizales y el pastoreo asociado a la quema sistemática y repetida año a año.

Estas actividades han supuesto el retroceso en la escala evolutiva de los suelos un punto,
pasando de las Inceptisoles a los Entisoles. La importancia cualitativa de dicho salto y la
extensión superficial de los terrenos afectados le convierten en la causa global más
determinante del actual paisaje de suelos de La Comarca.

Asociado a la degradación por erosión (lo más grave) se ha producido un empobrecimiento


seguro por arrastre de nutrientes a pesar del momentáneo incremento de fertiUdad tras las
quemas. A veces la sustitución del tipo de hojarasca hacia otras más acidificantes y
empobrecedoras, seguramente ha acentuado los procesos de podsolización en los terrenos
cuarcíticos.

54
Por otro lado las labores en repoblaciones forestales han incidido en contra de la
diferenciación interna del perfil sobre pizarras, creando horizontes más o menos gruesos
directamente apoyados sobre la roca superficialmente fi-acturada.

Actualmente en estos perfiles se aprecia un suborizonte de pocos centímetros más


enriquecido en materia orgánica debido al aporte de hojarasca. Podría esperarse en estos
casos una ruptura del contacto lítico, pero sin embargo ésta no se ha podido observar. En
cuanto a las repoblaciones sobre cuarcitas, todas ellas más recientes, lo que se aprecia es una
mezcla superficial de suborizontes que afectafimdamentalmentea los de acumulación de
materia orgánica y de mayor eluviación dando lugar a perfiles algo complejos pero donde
todavía es posible reconocer esencialmente el tipo de perfil anterior a las labores.

Por último, en los terrenos dedicados a la agricultura en las áreas de fondo de valle se crea el
horizonte de laboreo y se enriquece la fertilidad, pero estos efectos no han de tener
consecuencia sobre la clasificación tipológica. En laderas, generahnente cerca de los fondos,
sí es posible encontrar modificaciones que afectan a la clasificación. Se trata de aquellos
puntos donde se han creado muretes de protección contra la erosión y como consecuencia los
perfiles se engrosan, pero la entidad puntual de dichas actuaciones determina que no sean
cartografiables a la escala de trabajo.

4.4.2 Mapa de suelos

En el Plano 5 se presenta el Mapa de Suelos de la zona en estudio, reducido a la escala


1:200.000, siendo la escala original de dicho mapa 1:50.000. En él se ha utilizado la
clasificación taxonómica americana (U.S.D.A. Soil Taxonomy).

Las unidades del mapa de suelos han sido definidas como asociaciones de suelos a nivel de
subgrupo. Debido a la escala de trabajo, no es posible la distinción de unidades homogéneas
para los tipos de suelos. Sin embargo, hay generalmente siempre un tipo dominante, que
aparece en primer lugar, al cual se añaden otros para hacer referencia a las transiciones e
intercalaciones.

Por este motivo, los contomos de las unidades cartográficas pueden cortar unidades de suelos
entendidas de un modo estricto. Es decir que a ambos lados de xm límite pueden aparecer los
mismos tipos de suelos debido a que son transicionales entre los más representativos de la
unidad cartográfica.

Las unidades representadas son:

55
- . ^ J ^ Instituto Teax)lógiGO
^ ^ GeoMinerodeEyaña
GeoMinefDdeEsDañ

LEYENDA

1.-Roca desnuda

2.- Lithic Xerorthent - Typic Xerorthent

3.- Lithic Cryorthent - Typic Cryorthent


Litliic Cryumbrept - Typic Cryumbrept
4.- Typic Fluvaquent - Aeric Fluvaquent - Aquic Xerofluvent
Typic Xerofiuvent
5.- Typic Xerorthent - Typic Xerochrept

6.- Typic Cryumbrept - Typic Haplumbrept

7.- Typic Xerorthent - Typic Xerochrept poiiciciicos

8.- Lithic Xerochrept - Typic Xerochrept - Dystric Xerochrept

9.- Dystric Cryochrept - Typic Cryorthent

10.- Dystric Xerochrept - Dystric Dystroctirept


Umbric Dystrochrept - Dystric Xerorthent
11.- Typic Udiftuvent - Aquic Udifluvent - Typic Fiuvaquent
Typic Haplaquent- Typic Humaquept- Histosoles

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 MAPA DE SUELOS


8 12 16 20km
3 Mapa No. 5
Autor: Julio Cesar An-anz González Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
1- Roca desnuda

Esta unidad corresponde a todos los afloramientos rocosos o canchales donde prevalece la
superficie rocosa expuesta y son representativos.

2- Tvpic Xerorthent-Lythic Xerorthent

Es la unidad más extensa. Está caracterizada por el escaso desarrollo y evolución del perfil
dominando en muchos casos los afloramientos de la roca madre. Puntualmente, aparece el
carácter lítico. Son suelos característicos de la degradación por erosión.

3- Tvpic CryorÜíent-Lithic Cryorthent


Tvpic Crvumbrept-Lithíc Cryumbrept

Suelos poco desarrollados de zonas altas con régimen de temperatura Cryic donde pueden
aparecer horizontes superficiales muy oscuros, ricos en materia orgánica de carácter ácido y
poco descompuesta.

4- Tvpic Fluvaquent-Aeric Fluvaquent-Aquic Xerofluvent-Typic Xerofluvent

Asociaciones propias de fondos de valle afectados por hidromorfismo y que deben adquirir el
carácter típico de los suelos de vega en los aluviales más importantes.

5- Tvpic Xerorthent-Tvpic Xerochrept

Manchas asociadas a áreas de coluvión donde no aflora el lecho rocoso por los mayores
espesores. En algunos pimtos se aprecia una mayor diferenciación edáfica expresada por el
horizonte Bw (Cámbico).

6- Tvpic Cryumbrept-Tvpic Haplumbrept

Suelos que en general señalan la transición desde las zonas altas y fiías. Son profimdos
údicos, sobre materiales coluvionados o zonas de ligera acumulación con horizontes
superiores oscuros.

7- Tvpic Xerorthent-Tvpic Xerochrept policíclicos

Suelos asociados a los terciarios, de tipo policíclico por pardificación de antiguos Rotüiem
que actúan como material parental. Son muy pedregosos y están afectados por erosión en alto
grado.

56
8- Typic Xerochrept-Lithic Xerochrept-Dystric Xerochrept

Esta unidad señala las áreas donde se ha respetado la vegetación climax. Son las Tierras
pardas, normalmente muy delgadas por las fuertes pendientes. "En zonas altas cuarcíticas
aimienta la distrofia aproximándose a los Dystrochrepts.

9- Dvstric Cryochrept-Tvpic Crvorthent

Suelos de zonas altas cuarcíticas con eleveda distrofia y humedad y régimen Cryic.

10- Dvstric Xerochrept-Typic Dystrochrept-Umbric Dystrochrept-Dystric Xerorthent

Suelos con evidencia de podsolización, hasta dar en alguna posición favorable Typic
Haplorthod. Están fiíera ya de las zonas másfi:íaspero asociados a cuarcitas. Se encuentran
afectados en gran medida por labores de ripado para repoblación forestal pudiendo aparecer
puntualmente los Ochreptic Arents, debido a las mezclas de horizonte superficial orgánico y
el eluvial inmediatamente inferior.

11-Typic Udifluvent-Aquic Udifluvent-Typic Fluvaquent-Tvpic Haplaquent-Typic


Humaquept-Histosoles

Asociaciones complejas de fondos de valles glaciares yfluvio-glaciaresen las zonas altas.


Están altamente influenciados por la hidromorfía por causas diversas. Puntualmente se
producen acumulaciones importantes de materia orgánica hasta originar turberas delgadas y
poco extensas. Todos ocupan superficies relativamente pequeñas muy imbricadas. La
transición a los suelos de las laderas y escarpes se produce de modo brusco.

57
4.5 CLIMA.

4.5.1 Introducción

Se ha dispuesto de la información meteorológica correspondiente a 14 estaciones


pluviométricas que están situadas dentro del área en estudio, habiéndose obtenido los datos
de temperaturas mediante extrapolación a partir de los correspondientes de Carucedo o
Castrocontrigo. Normalmente sólo se hizo a partir de una de estas dos, salvo cuando por la
situación concreta, la semejanza climática no era del todo predecible, en cuyo caso se
utilizaron ambas. Las estaciones pluviométricas utilizadas son: La Baña, Encinedo, OdoUo,
Quintanilla de Losada, Benuza, Castrillo de Cabrera, Castroquilame, Manzaneda de Truchas,
Pombriego, Puente de Domingo Flórez, Saceda de Cabrera, Santalavilla, Sigüeya y Truchas.

Además de los datos en bruto de estas estaciones, se ha dispuesto de las fichas de datos
climáticos de las mencionadas estaciones que, con vistas a apoyar sus estudios bioclimáticos
y fitosociológicos, elabora y emplea el equipo del Departamento de Botánica de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la Universidad de León. Se tiene como garantía el hecho de que
estas fichas han sido enormemente contrastadas entre ellas. Del mismo modo se han
verificado mediante el estudio de la distribución y fisionomía de las formaciones vegetales en
la provincia de León, las cuales han de reflejar en gran medida las características climáticas.

4.5.2 Elementos climáticos

Del análisis de los datos de las estaciones meteorológicas y fichas climáticas se pueden hacer
varias aseveraciones de validez generalizada a nivel comarcal:

- El invierno se hace largo, con aparición temprana de las heladas y desaparición tardía.

Como consecuencia de esto último se produce un atraso del verano, el cual puede
calificarse de relativamente benigno. De hecho, si como suele hacerse, se considera el
período cálido como los meses en los que T>30°C, resulta que dicha temperatura sólo se
alcanza en Puente, Castrocontrigo y Pombriego en el mes de Julio.

- Reducción de la importancia de la primavera y el otoño desde el punto de vista térmico.

La disponibilidad de datos de precipitaciones tomados en las 14 estaciones utilizadas permite


caracterizar de un modo más preciso el régimen pluviométrico en cada una y obtener
aproximadamente una visión de conjunto para toda la comarca.

58
A nivel general se tiene una distribución de las precipitaciones bastante uniforme. Un 30 a
40% de las mismas se producen en invierno y entre un 10 y 15% en verano, distribuyéndose
el resto aproximadamente a partes iguales en otoño y primavera.

El mes más húmedo es siempre claramente diciembre en La Cabrera Baja, mientras que en La
Cabrera Alta, la precipitación invemal se reparte mejor y se desplaza el máximo hacia enero
y febrero.

El mes más seco es normalmente agosto en Puente de Domingo Flórez y en los observatorios
situados desde éste en sentido ascendente hasta Saceda. A partir de aquí aproximadamente se
equiparan julio y agosto en el resto de la comarca, salvo en La Baña donde el mes más seco
es julio.

En cuanto al total anual, en La Cabrera Baja las precipitaciones decrecen desde la Baña hasta
Quintanilla de Losada, vuelven a ascender desde Saceda en todo el tramo medio del Cabrera
y después decrecen desde Santalavilla a Puente de Domingo Flórez. En La Cabrera Alta, las
precipitaciones parecen decrecer hacia la Valdería, cortando las isoyetas perpendicularmente
al eje de la Sierra de La Cabrera y al valle del Eria para doblarse paralelamente al eje de los
montes Aquilanos donde se ajustan más a las curvas de nivel.

A nivel de observatorios no se observa una clara correlación entre precipitación y altitud. Por
ejemplo con series de años idénticas, la precipitación en Santalavilla a 618 m es 975,9 mm y
en Saceda a 1.000 m es 735 mm. En parte la explicación posible de este fenómeno sea la
mayor protección o abrigo a que se ve sometida toda el área donde el río Cabrera cambia
netamente de rumbo.

En cualquier caso, la posición geográfica, la orografía y la exposición deben tener una


marcada influencia en La Cabrera Baja, difícil de discernir en detalle. Sin embargo, en las
zonas más altas de la cuenca, la proximidad al Macizo de Peña Trevinca supone con
seguridad una mayor pluviometría.

Más sencillo es el modelo de distribución en La Cabrera Alta donde, en general, la


precipitación desciende con la altitud desde el Teleno y en sentido Oeste-Este en la Sierra de
La Cabrera.

La continentalidad mide la diferencia entre las temperaturas extremas del año. Existen
numerosos índices para obtener una idea del grado de continentalidad climática. Los
resultados obtenidos al aplicar el índice de Continentalidad de Rivas Martínez (Rivas
Martínez et al., 1887) en todos los observatorios el clima es Semicontinental, es decir, se trata
de un clima transicional, entre los elevados contrastes de las zonas llanas de la meseta y el

59
clima de Galicia que es de alto carácter marítimo salvo por la influencia del relieve en las
áreas montañosas.

4.5.3 índices que definen la aridez-humedad del clima

La aridez es un aspecto del clima que toma gran importancia en gran parte de nuestra
geografía al ser un factor limitante para la vegetación y por ello determinante de las
formaciones vegetales propias de cada clima (climácicas).

Existen numerosos índices que utilizando elementos climáticos como la precipitación y la


temperatura o el déficit de saturación de vapor en la atmósfera, permiten clasificar los climas
en escalas que van generalmente de la aridez a la humedad extremas, incluyendo a veces una
indicación de la vegetación asociada.

Para ordenar los distintos observatorios desde la menor a la mayor aridez se han construido
las tablas que se exponen a continuación, donde aparecen reflejados los resultados de la
aplicación de los índices elegidos.

Tabla 1. CABRERA BAJA

índice -> Lang de Martonne Emberger Dantín-Revenga


Estación
La Baña Zona húmeda de Zona húmeda Clima húmedo Iberia húmeda
grandes bosques
Benuza Zona húmeda de Zona húmeda Clima húmedo Iberia húmeda
bosques claros
Castrillo
Encinedo
OdoUo
Santalavilla
Sigüeya
Quintanilla de Losada Zona húmeda de Zona subhúmeda Clima húmedo Iberia húmeda
(Carucedo) bosques claros
Saceda
Quintanilla de Losada Zona húmeda de Zona subhúmeda Clima subhúmedo Iberia húmeda
(Castrocontrigo) estepa y sabana
Castroquilame Zona húmeda de Zona subhúmeda Clima subhúmedo Iberia húmeda
estepa y sabana
Pombriego
Puente de Domingo Flórez Zona húmeda de 2^na subhúmeda Clima subhúmedo Iberia semiárida
estepa y sabana

60
Tabla 2. CABRERA ALTA

índice-> Lang de Martonne Emberger Dantín-Revenga


Estación
Manzaneda Zona húmeda de Zona húmeda Clima húmedo Iberia húmeda
bosques claros
Truchas

Si se observan las tablas, se aprecia que, independientemente de los mejores o peores ajustes
de las definiciones según los diferentes autores y de la mejor o peor correspondencia entre
ellos, la gradación que se obtiene está bastante de acuerdo con lo ya comentado sobre la
pluviometría.

En La Cabrera Baja aparece un área menos húmeda en relación al resto que se corresponde
con el tramo entre QuintarúUa de Losada y Saceda. Este área tendría un carácter de isla
rodeada del núcleo más importante desde el punto de vista de la clasificación que tomaría
cuerpo en las laderas y en los tramos inmediatamente anterior y posterior del río Cabrera,
continuando por La Cabrera Alta. Por otro lado, en el tramo más inferior del Cabrera, donde
el valle se abre, el clima tiende a hacerse más árido hasta el máximo de aridez en Puente de
Domingo Flórez.

La Baña quedaría en la zona de mayor humedad y es de pensar que con casi todas las
cumbres que emnarcan el área de estudio ocurriría lo mismo. En ellas elfi*íoy los vientos
evitarían que se formen bosques como predice Lang.

En La Cabrera Alta, como consecuencia de la mayor altitud de Manzaneda la clasificación


resulta idéntica a la de Truchas. Sin embargo, parece lógico pensar que en el fondo de valle y
con la longitud de Manzaneda el clima será más seco, resultando posiblemente zona
subhúmeda según el índice de Martonne.

El índice de Dantín-Revenga, que sólo permite discriminar la estación de Puente de


Domingo-Flórez, refleja en cualquier caso que estamos en un clima relativamente húmedo
para la Península.

Otro de los índices interesantes en el de sequía estival de L. Emberger el cual indica que en
todos los observatorios hay sequía en verano, como conesponde al carácter Mediterráneo
dominante a pesar de la orografía y la situación de la Comarca dentro de la Península.

En las fichas climáticas aparecen también los balances hídricos obtenidos a partir de la ETP
de Thorthwaite y por el método directo. Estos balances son empleados para obtener una serie

61
de parámetros necesarios para establecer la clasificación climática de Thorthwaite en cada
observatorio.

Los balances resultantes confirman lo dicho en puntos anteriores. Por ejemplo, el déficit es de
tres meses (julio, agosto y septiembre) salvo en Castroquilame y Puente de Domingo Flórez
donde es de cuatro (junio, julio, agosto y septiembre). También el déficit total anual es
sensiblemente concordante con los índices estudiados anteriormente y los balances totales
anuales son positivos, excepto en Corporales y Puente de Domingo Flórez donde es negativo
y en Quintanilla de Losada donde tiende a ser equilibrado.

Se puede afirmar que a pesar de la transicionalidad climática reflejada en los diversos


aspectos estudiados, según Rivas-Martínez se debe considerar la comarca dentro de la Región
Mediterránea, desde el punto de vista bioclimático.

4.5.4 Mapa Ombroclimático

En el Plano 6 se representa un Mapa Ombroclimático de la Comarca de la


Cabrera, reducido a escala 1:200.000, siendo la escala original de este mapa la 1:50.000,
elaborado por el equipo de A. Penas y colaboradores, del Departamento de Botánica de la
Universidad de León.

En este mapa se establecen los diferentes niveles ombroclimáticos que se reconocen en La


Cabrera, en ñinción de las precipitaciones medias anuales que se registran en los diferentes
territorios. Se han representado desde el subhúmedo inferior al hiperhúmedo, siguiendo la
siguiente escala:

Subhúmedo inferior: 601-735 mm


Subhúmedo medio: 736-865 mm
Subhúmedo superior: 866-1000 mm
Húmedo inferior: 1001 -1200 mm
Húmedo medio: 1201-1400 mm
Húmedo superior: 1401-1600 mm
Hiperhúmedo: > 1600 mm

62
- . • ^ Instituto TecnológiGO
^ ^ GeoMínerodeEyaña
GeoMinerodeEsDañ

LEYENDA

1.- HIPERHUMEDO P: > 1600 mm

2.- HÚMEDO SUPERIOR P: 1401 a 1600 mm

3.- HÚMEDO MEDIO P: 1201 a 1400 mm

4.- HÚMEDO INFERIOR P: 1001 a 1200 mm

5.- SUBHÚMEDO SUPERIOR P: 866 a 1000 mm

6.- SUBHÚMEDO MEDIO P: 736 a 865 mm

7.- SUBHÚMEDO INFERIOR P: 601 a 735 mm


P = PRECIPITACIÓN MEDIA ANUAL

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 MAPAOMBROCLIMÁTICO


12 16 20km
I I" I Mapa No. 6
Autor ÁNGEL PENAS et al, Elipsoide internacional. Proyeatón UTM (Huso 29)
4.6 VEGETACIÓN.

4.6.1 Introducción

La Comarca de La Cabrera se integra, desde el punto de vista fitogeográfico, en la Región


Mediterránea, perteneciendo a las siguientes subdivisiones fitogeográficas según Díaz
González y Penas (1984):

- Superprovincia Mediterráneo-Iberoatlántica
- Provincia Carpetano-Ibérico-Leonesa
- Sector Orensano-Sanabriense
- Subsector Maragato-Sanabriense.

Dicho subsector se extiende abarcando una amplia cliserie desde el Orbigo hasta las cumbres
de Teleno y Peña Trevinca, e incluyendo las sierras Segundera, Cabrera y Teleno (Montes de
León) y las comarcas de La Cabrera, Aliste, Maragatería y Sanabria.

En cuanto al Sector Orensano-Sanabriense en el que se ve incluido nuestro subsector, se


puede decir que es el de mayor pluviometría de toda la Provincia Carpetano-Ibérico-Leonesa.
Presenta una serie de endemismos propios que lo distinguen netamente de sus vecinos. Estos
serían (Díaz González y Penas, 1984):

- Petrocoptis grandiflora Rothm.


- Petrocoptis glauciflora (Lag.) [Link].vwco5fl Laínz
- Leontodón farinosus Merino & Pau
- Campánula arbatica Lag. subsp. adsurgens (Leresche et Levier) Dambolt
- Jasione crispa (Pourret) Samp. subsp. brevisepala (Rothm.) Rivas-Martínez
- Genista sanabrensis Valdés Bermejo, Castroviejo & Casaseca.

Abundan también endemismos propios de las montañas noroccidentales o del cuadrante


noroeste peninsular, lo que por otro lado era de esperar al tratarse de una zona eminentemente
montañosa.

4.6.2 Series de vegetación.

Las series de vegetación son las unidades dinámicas representativas de todas las comunidades
vegetales relacionadas en la escala de mayor a menor madurez ecológica.

63
Las series presentes en la comarca de La Cabrera son (Penas et al. 1994):

• Series climatófilas:

Genisto sanabrensis-Juniperetum nanae sigmetum. Serie oromediterránea orensano-


sanabriense silicícola del enebro rastrero {Juniperus comunis subsp. alpina).

- Luzulo henriquesii-Betuleto celtibericae sigmetum. Serie altimontana orocantábrica y


supramediterránea superior orensano-sanabriense acidófíla del abedul (Betula
celtibérica).

- Holco mollis-Querceto pyrenaicae sigmetum. Serie supra-mesomediterránea carpetana


occidental y orensano-sanabriense húmeda-hiperhúmeda silicícola del melojo (Quercus
pyrenaica).

Genisto falcatae-Querceto pyrenaicae sigmetum. Serie supra-mesomediterránea


salmantina y orensano-sanabriense subhúmeda silicícola del melojo (Quercuspyrenaica).

Genisto hystricis-Querceto rotundifoliae sigmetum. Serie supra-mesomediterránea,


salmantina, lusitano-duriense y orensano-sanabriense silicícola de la encina (Quercus
rotundifolia).

• Series edafófilas:

- Aro maculati-Ulmeto minoris sigmetum. Serie meso-supramediterránea orensano-


sanabriense leonesa y castellano duriense edafófila del olmo (Ulmus minar).

- Populo nigraeSaliceto neotrichae sigmetum. Serie meso-supramediterránea ibero-


atlántica y castellano duriense edafófila del chopo (Populus nigra) y del sauce arbóreo
(Salix neotricha).

Galio broterianae-Alneto glutinosae sigmetiim. Serie meso-supramediterránea luso-


extremaduriense y carpetano-ibérico-leonesa edafófila del aliso (Alnus glutinosa).

- Saliceto lambertiano-salvifoliae sigmetum sigmetum. Serie supramediterránea


mediterráneo-iberoatlántica y castellano duriense septentrional edafófila y silicícola del
sauce salvifolio (Salix salvifolia)

- Saliceto augustifolio-salvifoliae sigmetum. Serie meso-supramediterránea mediterráneo-


iberoatlántica y castellano duriense edafófila y basófila del sauce augustifolio (Salix
eleagnos subsp. augustifolia)

64
Las distintas series tienen una representatividad e importancia diferente en el territorio de La
Cabera. Las cinco últimas, por su carácter edafófilo, ven muy limitada su presencia a los
puntos donde se reúnen los factores necesarios. Aún así, no aparecen completas, faltando a
veces las comvinidades cabecera de algunas de ellas.

La serie del enebro rastrero {Genisto sanabrensis-Juniperetum nanae sigmetimi) es propia


solamente del piso Oromediterráneo.

Por el contrario, las series de los melojares (Hollco mollis-Querceto pyrenaicae sigmetum y
Genisto falcatae-Querceto pyrenaicae sigmetum) están representadas en la mayor parte del
territorio a través de la totalidad de comunidades que les son propias. Sin duda, expresan la
vegetación potencial, aunque no se llegan a formar bosques verdaderos de melojo por las
quemas, la sobreexplotación de madera, el sobrepastoreo y la consecuente degradación del
suelo.

Las comunidades propias de la serie del abedul (Luzulo henriquesii-Betuleto celtibericae


sigmetum) solamente están presentes en enclaves excepcionalmente húmedos, normalmente
vaguadas. También está relativamente poco representada la serie de la encina (Genisto
hystricis-Querceto rotundifoliae sigmetum) limitándose su ámbito territorial a manchas en
exposiciones meridionales, fimdamentalmente en la Cabrera Baja.

4.6.3 Mapa de unidades fisionómicas de vegetación

En el Plano 7 se presenta una reducción a la escala 1:100.000 del Mapa de Unidades


Fisionómicas de Vegetación de La Cabrera, elaborado originalmente a la escala 1:25.000 por
el Departamento de Botánica de la Universidad de León.

La leyenda de este mapa distingue 38 unidades fisionómicas de vegetación, que son las
siguientes:

1.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis y pastizales


oromediterráneosorensano-sanabrienses
2.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis, pastizales
oromediterráneos orensano-sanabrienses y gleras
mediterráneas
3.- Pastizales de gleras y canchales oromediterráneos
4.- Comunidades de roquedos y pastizales oromediterráneos
5.- Comunidades de roquedos oromediterráneos

65
6.- Comunidades de roquedos, gleras y canchales
oromediterráneos
7.- Encinares orensano-sanabrienses
8.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses
subhúmedos a hiperhúmedos
9.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses
subhúmedos a hiperhúmedos con brezales orensano-
sanabrienses
10.- Bosques mixtos de melojos y encinas
11.- Piornales
12.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de
melojo
13.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de
encina
14.- Piornales con brezales orensano-sanabrienses
15.- Piornales y pastizales supramediterráneos
16.- Piornales, pastizales y gleras supramediterráneos
17.- Piornales, pastizales y comunidades de roquedos
supramediterráneos
18.- Cantesual-aulagar orensano-sanabriense
19.- Brezales orensano-sanabrienses
20.- Brezales orensano-sanabrienses con rebrotes de melojo
21.- Brezales orensano-sanabrienses con cultivos
22.- Cambrionales orensano-sanabrienses
23.- Prados de siega de fondo de valle con alisedas y saucedas
24.- Pastizales supramediterráneos
25.- Pastizales supramediterráneos y/o primocolonizadores
26.- Pastizales supramediterráneos y brezales orensano-
sanabrienses
27.- Pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos
28.- Gleras y canchales supramediterráneos
29.- Comunidades de roquedos supramediterráneos
30.- Comunidades de roquedos y gleras supramediterráneos
31.- Cultivos y huertas
32.- Cultivos abandonados con rebrotes y linderos de melojo
33.- Cultivos abandonados con rebrotes de encina
34.- Cultivos con pastizales supramediterráneos, piornales y
brezales orensano-sanabrienses
35.- Cultivos de castaños
36.- Pinares

66
37.- Arcillas de bordes de río con herbazales
38.- Aterrazamientos

67
4.7 AGUAS.

4.7,1 Hidrología superficial.

En la red fluvial de la comarca de La Cabrera se pueden diferenciar dos zonas: La Cabrera


Alta, al Este, drenada por el río Eria y, por tanto, perteneciente a la Cuenca Hidrográfica del
Duero; y La Cabrera Baja, drenada por el río Cabrera, afluente del Sil y, consecuentemente,
perteneciente a la Cuenca Norte.

Sobre la superficie total de la zona de estudio (844 km^), el 64% (541 km^) corresponden a
La Cabrera Baja, y el 36% restante (303 km^) a La Cabrera Alta.

Entre los afluentes del río Cabrera en su discurrir hacia el Este destacan el arroyo del
Campillo, el arroyo del Lago, que nace en el Lago de la Baña, y el arroyo Faeda que se une al
río Cabrera en el pueblo de La Baña. En las iimiediaciones de Quintanilla de Losada recibe
las aguas del río Santa Eulalia, de cierta entidad.

Ya en el trayecto del Cabrera después de su giro hacia el Oeste destacan como afluentes el río
Silván y el río Benuza, ríos que recogen las aguas de la mayor parte de la margen izquierda
del río Cabrera en este tramo. En la margen derecha destacan los arroyos de la Sierra, de
Valdecorrales, de Guiana y de Rozana. Existen además numerosos arroyos, generalmente de
corrientes estacionales y discontinuas, o con escaso caudal.

En Puente de Domingo Flórez queda emplazada la estación de aforos n° 734. Se trata de una
estación enfimcionamientodesde 1914, si bien los datos de aportaciones empiezan a ser
tomados sistemáticamente en el año 1943, y las precipitaciones se miden desde 1962. La
cuenca de dicha estación (560 km ) corresponde sensiblemente a La Cabrera Baja y da una
precipitación media de 1.056 mm, variando entre 2.685 y 630, siendo la aportación media
anual de 449 hm^, variando entre 1.018 y 122 hm^.

Actualmente existe un proyecto consistente en una presa a unos 500 m aguas abajo de la
confluencia del río Cabrera con su principal afluente el río Silván, un canal de desviación de
9400 m, y una central junto a Pombriego cuya potencia se proyecta en 2x18.234 kW y una
energía media total producida de 94,818 GWh.

El río Eria drena el sector oriental de la Sierra del Teleno en su vertiente Sur, y la zona
oriental de la Sierra Cabrera en su vertiente Norte, desembocando en el Órbigo ya en tierras
de Zamora.

68
Entre los afluentes del Eria destacan el río Pequeño en la margen izquierda y los ríos Iruela,
Truchillas, famoso por la calidad de sus aguas y por la pesca, del Valle, y Nazre en la margen
derecha.

La estación de aforos n° 89 en Moría de Valderia (río Eria) da los siguientes valores, que
corresponden sensiblemente a la subcomarca de La Cabrera Alta: aportación media anual de
151,8 hm^, variando entre 349,5 y 42,7 hm^, para iina cuenca de la estación de 280 km^' y
precipitación media de 926 mm en el período 1960-1987, con variaciones entre 1.421 y 500
mm. Dicha estación de aforo está en funcionamiento desde 1942.

Si bien actualmente no está regulado por ningún embalse, existe un proyecto de construcción
de una presa iimiediatamente aguas abajo de la confluencia del río Ería con su afluente río
Pequeño. La cota de máximo nivel de embalse ordinario es de 1.065 m alcanzándose para
dicha cota una superficie y capacidad de embalse de 410 ha y 61,7 hm^ respectivamente. Los
objetivos de la actuación hidráulica se centran en la conversión en regadío o consolidar riegos
actuales de una amplia zona que se distribuye entre 4 municipios de León (Castrocontrigo,
Castrocalbón, San Esteban de Nogales y Alija del Infantado) y 7 de Zamora (Alcubilla de
Nogales, Ahrabalde, Villaferrueña, Santa María de la Vega, Morales del Rey, Fresno de la
Polvorosa y Coomonte), incorporando además reservas para el abastecimiento de agua
potable a los municipios de La Bañeza y Castrocontrigo. Se estudia además el
aprovechamiento del salto a pie de presa para turbinar los caudales de suministro a los
aprovechamientos de regadío, los vertidos por exceso de aportación, los caudales de
suministro a los abastecimientos de agua a poblaciones y para el régimen de mantenimiento
de los ecosistemas fluviales, estando evaluado en 1.100 1/s el caudal para la freza de la trucha
en la Memoria-resumen para Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto de regulación y
aprovechamiento del río Eria.

El régimen de aportación dominante es pluvio-nival, con aguas altas en los meses de febrero
y marzo, y con estiajes notables en agosto y septiembre, siendo las variaciones relativas de
caudales más notables en los ríos principales en La Cabrera Alta que en La Cabrera Baja.

4.7.2 Hidrogeología.

Los aspectos hidrogeológicos presentan un interés bastante reducido frente a la importancia


de las aguas superficiales, si bien sigue existiendo abastecimiento de aguas potables mediante
pozos y manantiales en bastantes pueblos; concretamente, y según la Encuesta sobre
infraestructura y equipamiento local, existe un pozo en Salas de la Ribera con un caudal de 1
1/s, y captaciones de manantiales en 43 pueblos con un caudal total en estiaje mínimo y
máximo posible de 41,6 y 72,1 1/s respectivamente, si bien de algunos manantiales no se
tienen datos.

69
En los materiales paleozoicos, la práctica totalidad de La Cabrera, las posibilidades
hidrogeológicas se ven limitadas a pequeños manantiales y pozos de no más de 5 1/s, ligados
a zonas de fracturación y alteración, generalmente poco extensas.

Posibilidades algo superiores existen en los depósitos cuatemarios, aunque la poca potencia
de los mismos hace que sus posibilidades desde el punto de vista hidrogeológico sean muy
limitadas. La explotaciones en los aluviales carecen así mismo de relevancia hidrogeológica
debido a la escasa extensión de los mismos y a la cercanía y gran dependencia de los ríos que
los atraviesan.

4.7.3 Calidad de las aguas superficiales.

Las aguas de la comarca de La Cabrera siempre han tenido fama de ser de muy alta calidad,
al menos hasta el gran auge que ha experimentado el sector pizarrero a partir de la década de
los años sesenta. El Alto y Medio Eria, apenas afectado por la explotación de la pizarra, sigue
manteniendo una calidad muy parecida a la que tendría sin la influencia del hombre. No
obstante, no se han venido realizando análisis sistemáticos de calidad de aguas salvo en casos
muy puntuales como son los realizados para las aguas que abastecen ciertos pueblos.

El ITGE realizó dos campañas de muestreo y analítica de las aguas superficiales de La


Cabrera en los años 1992 y 93, con el fin de conocer la calidad de las aguas de una forma
representativa en toda la comarca. En estas campañas se tomaron muestras en 19 puntos de
La Cabrera Baja y 14 de la Cabrera Alta, así como 15 puntos de muestreo asociados a
canteras activas de pizarra.

El análisis realizado para cada muestra corresponde al "análisis completo para aguas
naturales" que se realiza en los laboratorios del ITGE, al que se han añadido los parámetros
DQO, sólidos en suspensión y aluminio.

Las concentraciones de metales, el Zn, Cu, Cr, Se, As, Hg, F, y Al están en todos los casos
por debajo de los límites de detección. Los valores obtenidos para el Fe, Mn, Pb y Cd son
muy bajos.

Para el pH se obtienen valores entre 6,5 y 7,5 salvo en una muestra que baja a 6,1, valor este
último en todo caso no relacionado con las explotaciones de pizarra al estar la muestra en el
lago pequeño de La Baña.

El NH4 y el NO2 están ausentes en todas las muestras menos en una. Esta excepción es
explicable al estar el punto de muestreo a menos de 200 m aguas abajo de una granja; en todo

70
caso, los valores obtenidos son de sólo 0,09 y 0,03 mg/1 respectivamente. Nitratos solamente
se han detectado en dos muestras, si bien los valores obtenidos son muy bajos (3 y 10 mg/1).

Ha de tenerse en cuenta en lo relativo a los valores obtenidos para sólidos en suspensión que
los mismos varían sustancialmente en función de las lluvias y del estado activo o inactivo de
las explotaciones de pizarra y sus naves. Existe asimismo, y según testimonio de los
lugareños, una oscilación diaria apreciable en la turbidez de las aguas. Esta empieza a
aumentar a partir de aproximadamente las 10 h, dependiendo del lugar, alcanzando valores
constantes a partir de las 12 h, y no bajando hasta algunas horas después de cesar el trabajo
en las canteras y naves.

Como conclusión se puede afirmar que la calidad química de las aguas en la Comarca de La
Cabrera es excelente, en lo que se refiere a los parámetros medidos, siendo la afección de
canteras de pizarra y sus naves escasísima o nula. No existe motivo alguno para pensar que la
actual explotación de pizarras pueda afectar a otros parámetros químicos no analizados. Sólo
dos parámetros alcanzan valores superiores a los niveles guía de la RTS (Reglamentación
Técnico-Sanitaria para el abastecimiento y control de calidad de las aguas potables de
consumo público, R.D. 1138/1990 de 14 de septiembre). Uno es el hierro. En la primera
campaña se obtuvo como mayor valor 0,044 mg/1; sin embargo en la segunda campaña se
obtuvieron valores bastante más altos. No obstante no pueden achacarse a la canteras tales
concentraciones como se deduce fácilmente si tenemos en cuenta dónde han sido tomadas las
muestras; de hecho las dos muestras con mayor concentración de Fe (5,80 y 1,04 mg/1)
corresponden a lugares que no han sido afectados en absoluto por la explotación de pizarra.
Los sulfatos superan en dos muestras el nivel gma de la RTS, sin alcanzar los máximos
admisibles, pero tampoco en este parámetro puede relacionarse con la existencia de canteras
o naves de labrado.

Los sólidos en suspensión alcanzan como valor máximo los 176,7 mg/1, estando su
concentración altamente relacionada con la existencia de canteras y naves, muy
especialmente de las activas. Los valores obtenidos en los análisis de laboratorio sólo deben
interpretarse como demostrativos de la incidencia de la explotación de pizarras en la
concentración de sólidos en suspensión, sin pretender cuantificar la influencia con sólo esta
campaña, dada la gran variación de sólidos en suspensión en función esencialmente de las
lluvias y de los caudales de ríos y arroyos a los que afectan, aparte de la variación diaria
mencionada más arriba y la influencia del trabajo que se esté realizando en canteras y naves.

71
4.8 FAUNA.

4.8.1 Introducción

La Comarca de La Cabrera, por su carácter eminentemente montañoso, presenta afinidades


desde el punto de vista faum'stico con el resto de áreas montañosas de León, si bien se
diferencia de las montañas limítrofes con Asturias por la presencia en éstas últimas de
elementos atlánticos. Por otro lado, contrasta lógicamente con las áreas llanas del resto de la
provincia.

La riqueza ornitológica debe considerarse alta, en virtud de la escasa antropización del


medio, la variedad de biotopos y la gradación altitudinal que influye en la distribución de
éstos. Otro aspecto que destaca es la presencia de endemismos galaicos en lo referente a
anfibios y reptiles.

También hay que señalar el valor de determinadas especies de micromamíferos y quirópteros


así como la presencia de especies de mamíferos que se encuentran amenazadas en el resto de
la Península.

4.8.2 Protección de la fauna

El actual marco jurídico general de protección de la fauna viene fundamentalmente defmido


por:

- Ley 4/1989 de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y


Fauna Silvestres.

- Real Decreto 1095/1986, de 8 de septiembre por el que se declaran las especies objeto de
caza y pesca y se establecen normas para su protección.

- Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo, por el que se regula el Catálogo Nacional de


Especies Amenazadas.

Según ésto, del análisis del inventario faunístico de vertebrados de la comarca de La Cabrera,
en primer lugar no se ha constatado la presencia de ninguna especie catalogada como "en
peligro de extinción". Sin embargo, aparecen 57 especies (ver Tabla 3) "catalogadas como de
interés especial", las cuales, sin perjuicio de lo que disponga la legislación autonómica, están
protegidas ante las infi-acciones siguientes:

72
- Destrucción, muerte, deterioro, recolección, comercio, captura y exposición para el
comercio o naturalización no autorizada, así como la de sus propágulos o restos.

- La destrucción del habitat, en particular del lugar de reproducción, invemada, reposo en


campo o alimentación.

Por otro lado las especies de fauna de La Cabrera declaradas como "de caza" o "de pesca"
son:

- Pesca: Trucha (Salmo truttá), cacho (Leuciscus cephalus), boga de río {Chondrostoma
polylepis) y barbo ibérico {Barbus bocagei).

- Caza: Perdiz común (Alectoris rufa), codorniz (Coturnix coturnix), zorzal común {Turdus
philomelos), zorzal charlo {Turdus viscivorus), urraca {Pica pica), corzo {Capreolus
capreolus), gamo {Dama dama), jabalí {Sus scrofá), liebre {Lepus capensis), conejo
{Oryctolagus cuniculus), y el lobo {Canis lupus) siempre y cuando lo autorice la Junta de
Castilla y León.

En cuanto a la pesca destacaremos la consideración de trucheros para todos los cursos de


agua de la comarca (Orden de 15 de abril de 1988 de la Consejería de Agricultura, Ganadería
y Montes de la Jimta de Castilla y León) y por otro lado la presencia de un Coto de Pesca en
Manzaneda con una regulación particular.

4.8.3 Biotopos

Para la definición y descripción de los biotopos presentes en la Comarca de La Cabrera se ha


intentado adaptar toda la información obtenida a la lista de tipos puesta a punto por el
Sistema de hiformación sobre el Estado del Medio Ambiente en la Comunidad (CORINE).

En algún caso ha sido necesario unificar estos tipos básicos como consecuencia de la
estructura de la información y de las particularidades de la zona.

73
Tabla 3.-Inventario faunístico. Cuadro resumen (análisis por clases)

CLASE N° ESPECIES N" ESPECIES N° ESPECIES NO N^ESPECIES N" ESPECIES


RESEÑADAS ENDÉMICAS DE AMENAZADAS PROTEGIDAS DE CAZA O
LA PENÍNSULA R.D. 439/1990 PESCA R.D.
1095/1990
PECES (PISCES) 5 0 5 0 4
ANFIBIOS (AMPHmiA) 6 1 6 4 ~
REPTILES (REPTILIA) 10 5 9 6 ~
AVES (AVES) 47 0 43 38 5
MAMÍFEROS (MAMMALIA) 29 4 14 9 7

74
-Aguas libres. Lagunas y cursos fluviales.

Las aguas libres de la Comarca de La Cabrera se hayan habitadas por elementos


faum'sticos de alto valor.

Primeramente, la presencia de la trucha en las aguas corrientes de La Cabrera supone ya


una caracterización de las mismas en cuanto a su frescor, pureza y limpieza. La
presencia de ciprinidos característicos de los tramos todavía altos (boga, cacho,
bermejuela, barbo) no contradice lo anteriormente dicho.

La calidad del agua permite la presencia de algunas especies de mamíferos de enorme


interés como son el desmán de los Pirineos {Galemis pyrenaicus) y la musaraña acuática
{Neomys fodiens).

El desmán o almizclera es una especie parecida al topo, aunque de cuerpo más


rechoncho, que vive en aguas limpias alimentándose fundamentalmente de insectos.
Está considerada vulnerable en cuanto a que sus poblaciones sufren regresión por
destrucción de su habitat, lo que debe entenderse principalmente como una pérdida de la
calidad del agua en los lugares donde antes era más común.

Desde el punto de vista de su distribución, es endémica de la Península aunque existen


algunas poblaciones en el lado francés de los Pirineos. Es una amenaza el ascenso hacia
los tramos altos de río por parte de los lucios en la cuenca del Esla, pero la principal
amenaza sería un cambio que afectara a la calidad de las aguas donde ahora vive, por lo
que deben considerarse un medio muy vulnerable.

La musaraña acuática, en realidad no se encuentra confirmada en las aguas de La


Cabrera, pero se intuye que está presente. Es una especie considerada como rara, es
decir, está expuesta a riesgos por el pequeño tamaño de sus poblaciones y la dispersión
de éstas. De manera semejante a los desmanes depende de que se preserve la calidad de
las aguas. Sorprende no encontrarla en el catálogo de especies amenazadas cuando el
resto de las especies no piscícolas aquí descritas es "de interés especial". Del mismo
modo que los desmanes, se alimenta principalmente de insectos, larvas de tricópteros,
dípteros, efemerópteros y crustáceos, que a su vez sirven de dieta a las truchas.

Otro de los animales característicos de las aguas corrientes es el tritón jaspeado


(Triturus marmoratus) si bien prefiere orillas más remansadas o charcas con abundante
vegetación acuática.

75
Por último la reina de estos dominios es la nutria (Lutra luirá), gran cazadora de las
demás especies, especialmente los peces. También ha sido víctima en toda Europa de
una regresión por la disminución de la calidad de las aguas y debido a ésto es
considerada vulnerable. Se constata su presencia en los lagos de La Baña y Truchillas
así como en aguas de la Sierra del Teleno y Montes Aquilianos.

- Matorrales y monte bajo.

Es difícil diferenciar cartográficamente, salvo para casos concretos, la variedad de


formaciones de matorral y monte bajo que se presentan en la Comarca de La Cabrera.
Las diferentes unidades fitosociológicas que pueden ser clasificadas como matorrales
van desde las representativas del más alto grado de degradación hasta las climácicas, lo
que junto a las variaciones en morfología y densidad justifica una gran variedad
faum'stica.

Sin embargo, lo normal entre los componentes de las comunidades de matorral es un


mayor o menor grado de ubicuísmo, por lo que es difícil establecer elementos
representativos.

En cuanto a las aves, los factores más determinantes para establecer la segregación de
especies son el gradiente altitudinal, la exposición y posición físiográfica y
fimdamentalmente la estructura y composición de la vegetación.

Las rapaces que cazan en las áreas de matorral son el cernícalo {Falco tinnuculus) y el
ratonero {Bufeo buteo), este último sobre todo cuando se presentan intercalaciones de
roca desnuda.

Las insectívoras (tarabillas, bisbitas, zorzales y currucas), son las especies


predominantes en estas formaciones ocupando nichos bien definidos y delimitados.
Cuando el matorral adquiere pinchos toma importancia el alcaudón dorsirrojo {Lanius
collurio).

Todas estas rapaces e insectívoras (excepto los zorzales) están consideradas "de interés
especial", si bien, por la abimdancia de las formaciones que les sirven de habitat, su
vulnerabilidad ante posibles alteraciones puntuales de éste es baja.

Los reptiles tienden a aparecer en zonas más despejadas y soleadas mientras los anfibios
colonizan las imibrias y zonas más cubiertas y húmedas.

Entre los mamíferos que puedan estar presentes destaca el topillo de Cabrera {Microtus

76
cabreraé). Esta especie, considerada vulnerable por su escasez y baja densidad de
distribución, se ve gravemente afectada por los incendios y la degradación de los
terrenos.

En la interfase con las áreas de pasto y cultivos viven la liebre {Lepus capemis) y el
conejo {Oryctolagus cuniculus), ambas consideradas "de caza". El conejo, como en
otras áreas de distribución, ha sufrido en La Cabrera un fuerte ataque de mixomatosis,
que ha reducido en gran medida sus poblaciones.

- Pastizales de altura.

Son formaciones en mosaico con Genista sanahriensis, cervunales dominados por


Nardiis stricta y Poa legionesis, turberas de Sphagnun con brezal y comunidades
rupícolas.

En las zonas cumbreras y húmedas, especialmente las encharcables, se encuentra la rana


patilarga (Rana ibérica), especie "de interés especial", endémica de la Península que se
encuentra en regresión. También en estas áreas encharcables pueden aparecer sapos.

En las proximidades de los bosques que ocupan el piso inferior se deja ver la
salamandra común (Salamandra salamandra), especie con una inmerecida mala
reputación.

Los reptiles que se encuentran son la lagartija serrana (Lacerta montícola) y la lagartija
roquera (Podareis muralis), que como su propio nombre indica habita preferentemente
los pastos en mosaico con roquedo.

Estas zonas altas son en verano recorridas por el lobo (Canis lupus), aunque este
carnívoro recorre todas las formaciones en busca de alimento llegando a las zonas más
bajas en invierno. Es a partir del núcleo de población más numeroso en la Península, la
Reserva Nacional de Caza de la Sierra de la Culebra en Zamora, desde donde visita las
áreas montañosas de Sanabria, Peña Trevinca y La Cabrera.

- Pastizales de media altura.

Son todos aquellos propios de laderas, lomas y crestas de mediana altitud aprovechados
extensivamente por la ganadería y orlados por formaciones normalmente de matorral o
bosque.

Son áreas preferentes de caza para el cemí[Link]én son áreas preferidas por

77
perdices y codornices y otras aves no "de caza": Mirlo común {Turdus merula), collalba
gris {Oenanthe oenanthe), bisbita campestre {Anthus campestris).
Ciaando presentan exposiciones soleadas sostienen una favma muy rica en reptiles como
las lagartijas {Podareis), el lagarto ocelado {Lacerta lepida), la víbora de Seoane
{Vípera seoaní) y la culebra de collar {Natrix natrix).

También son abundantes los topos, topillos y musarañas, especialmente el topillo


lusitánico {Pytimis lusitanicus) cuando los suelos favorecen menos la excavación.

- Praderas de siega y cultivos de fondo de valle.

Los fondos de valle presentan una composición faunística similar a los pastizales de
mediana altura.

Abundan perdices y codornices, conejos y liebres, topillos y musarañas, y son áreas de


caza del cerm'calo. Sin embargo destacamos en estos fondos la presencia de setos y
arbolados por su especial riqueza ornitológica albergando zarceros, mirlos, zorzales,
currucas, mosquiteros, lavanderas blancas, ruiseñores, gorriones y acentores. Los setos
proporcionan también protección a cazadores como el zorro {Vulpes vulpes) y el turón
{Mus tela putarius).

Los fondos de valle también son áreas de invernada para especies como por ejemplo la
lavandera cascadeña {Motacilla cinérea).

- Bosque de Quercíneas.

Son muy comunes en La Cabrera las formaciones mixtas de melojo y encina así como
las transiciones entre ambas especies dominantes siguiendo las diferentes orientaciones
de las laderas, especialmente en el tramo más encajado del río Cabrera.

Por lo demás, únicamente puede que sea interesante distinguir la mayor facilidad de
encontrar al gamo {Dama dama) en las masas de encina por su carácter mediterráneo
frente al corzo {Capreolus capreolus) que incluso suele preferir los pinares. Con
poblaciones antagónicas a este último tenemos el jabalí {Sus scrofa).

El bosque caducifolio es con mucho la formación más rica y valiosa ornitológicamente


hablando. El melojar presenta una avifauna riquísima que aprovecha todos los estratos e
interfases con otras formaciones para alimentarse y vivir. Así, en lo más frondoso,
podemos enconfrar el mosquitero papialbo {Philloscopus bonelli) y el mosquitero
común {Philloscopus collybita); el reyezuelo listado {Regulus ignicapillus) y el ruiseñor

78
{Luscinia megarhynchos) en el sotobosque; el mito {Aegithalus caudatus), el herrerillo
(Parus sp.) y el carbonero (Parus major) en las copas frondosas.

En los claros con agiia que corre se ven los zorzales (Turdus sp). En borlas y claros, las
currucas capirotadas (Sylvia atricapillá) y mirlonas iSylvia mirlona), los ruiseñores
bastardos (Cettia cetti). En árboles muertos y viejos sube el trepador azul {Sitta
europea).

Por último, donde el bosque se adehesa, dejando árboles dispersos aparece el


papamoscas {Muscícapa striata) y los gorriones (Passer domesticus), aunque estos
prefieren ya la proximidad del hombre.

El bosque además alberga tanto a cazadores ubicuístas como el zorro (Vulpes vulpes),
como a los que habitan en lo más oculto como el gato montes (Felis silvestrix) que sufi-e
amenazas en cuanto a la contaminación genética de sus poblaciones.

Otros cazadores son el turón (Mustela putorius) y la gineta {Genetta genetta) cuando el
bosque se acerca a donde vive el hombre, y el tejón (Meles meles) que parece estar en
regresión y por ello puede ser vulnerable.

Todos ellos tienen enorme importancia ecológica.

Por último, dos micromamíferos interesantes, el erizo (Erinaceus europaeus) que puede
colonizar otros muchos hábitats y el lirón gris (Glis glis) que, por el contrario, vive en
los bosques más húmedos de roble y haya, con musgo en las piedras y sotobosque de
avellanos, acebos y brezos a media altura. El lirón no ha sido confirmado en La Cabrera,
pero sí en áreas similares.

- Bosques de vaguadas y bosques galería.

En los márgenes de arroyos, en el nivel supramediterráneo hiperhúmedo se encuentran


formaciones dominadas por el abedul (Betulapubesceus) con acebos, tejos y sorbos.

Son zonas ricas en avifauna que gusta de tener cerca el agua (mirlo acuático, lavanderas,
ruiseñores). En ellas habita la musaraña acuática así como otros animales que viven bien
en la proximidad de arroyos y regatos: ranita de San Antonio (Hyla arbórea) y lagarto
verdinegro (Lacerta schreiberi).

En los bosques galería implantados en áreas más bajas sobre sedimentos aluviales
vuelven a aparecer mirlos acuáticos, zarceros, currucas y en verano las lavanderas, así

79
como la ranita de San Antonio y el lagarto verdinegro.

- Arbolado de coniferas.

En las zonas de repoblación con pinos {Pynus silvestrys, P. pinaster o P. nigrá), la


pobreza es mayor que en las formaciones de caducifolias, pero cuando los pinos
adquieren entidad suficiente sobre el brezal preexistente toma lugar una formación
pluriestratificada más rica que éste último.

Entonces se dan buenas condiciones para el petirrojo {Erithacus rubeculd), el carbonero


{Prunella modularis) y los reyezuelos (Regulus sp.). Cuando el pinar se cierra en altura
la riqueza faunística se ve muy reducida al perderse el sotobosque.

Sin embargo, puede prosperar bien el carbonero garrapinos, puede anidar en sus borlas
el azor (Accipiter gentilis) y sirve de encame a corzos y jabalíes que buscan el alimento
fiíera de él.

- Habitáis rocosos. Roquedos, acantilados, canchales.

Son habitat ideal para las lagartijas serrana y roquera. Entre las aves destaca el águila
culebrera {Circaetus gallicus) que establece los lugares de oteo en los resaltes rocosos y
campea en las proximidades.

Otras aves son el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), el cual también se beneficia a
veces de la colonización humana, el colirrojo tizón {Phoenicurus ochruros) y el roquero
rojo (Montícola saxatilis), todas ellas abundantes y de fenología constante en toda la
Península. Únicamente el bisbita ribereño (Anthus spinoletta) se da sólo en León,
Cantabria y Pirineos.

La garduña {Martes faina) así como la gineta se adaptan maravillosamente a cazar y


protegerse en las grietas de roca cubiertas de vegetación y en las pedrizas y canchales.

- Terreno urbanizado. Construcciones humanas.

En la cercanía de los lugares habitados por el hombre se encuentran algunas especies de


aves y reptiles (lagartijas, golondrinas y aviones), que se benefician de la presencia
humana.

Sin embargo, se pueden considerar áreas de especial pobreza faunística. Sólo cuando la

80
diseminación de las construcciones y especialmente cuando son abandonadas se ve
beneficiada la presencia de especies muy interesantes. Tal es el caso de los quirópteros,
todos ellos beneficiosos y poco conocidos salvo el murciélago ratonero mediano
{Myothis blythi) que es vulnerable. También la lechuza {Tyto alba), especie que es gran
cazadora de ratones y por ello de gran interés.

4.8.4 Valoración de los biotopos

Se hace evidente que los biotopos de más alto valor faunístico intrínseco son las masas
de bosque, incluyendo las masas de melojo, de encina y especialmente los abedulares.

Otros biotopos de alto valor relativo por representar islas de riqueza son los setos,
sotobosques y bosques galería en zonas de cultivo.

Se añaden a éstos los sistemas de aguas superficiales por su fi-agilidad y en especial por
el valor de conservación de los mamíferos que las habitan.

También se pueden destacar los hábitats rocosos, si bien éstos son posiblemente los de
menor fragilidad entre los que se han destacado.

81
4.9. USOS DEL SUELO

El uso del territorio por la población cabreiresa a lo largo del tiempo ha supuesto toda
una serie de transformaciones que han tenido como objetivo elemental la subsistencia.
Será incorrecto hablar de espacio natural desde el momento en que la acción antrópica
ha roto con los rasgos físicos originarios, sobre todo con la cobertera vegetal.

La interdependencia del espacio natural y del hombre es evidente. El medio influye


sobre la actividad humana y ésta produce sobre aquel impactos capaces de originar
transformaciones de todo orden, imprimiéndole una de sus características más
sobresalientes, la variabilidad. La acción humana tradicional, en perfecta simbiosis con
su entorno, no ha realizado sobre el mismo deterioros caprichosos, ya que su objetivo
era la satisfacción de las necesidades primarias. La valoración y utilización del espacio
ha estado en función de la subsistencia.

A partir de las cartografías temáticas anteriormente expuestas, y con la herramienta SIG


(Sistema de Información Geográfica), se ha elaborado un Mapa de Usos del Suelo, que
se presenta reducido a la escala 1:200.000 en el Plano 8, siendo su escala original la
1:50.000. En este mapa el uso actual del territorio se ha desagregado en dieciseis tipos
básicos, que se describen a continuación:

a).- Pinares de repoblación

Se incluyen las zonas pobladas artificialmente con Piniis sylvestris y en menor medida
con Pinus pinaster, aunque también están presentes ejemplares de Pinus uncinata y
Pinus nigra, así como los aterrazamientos realizados con dicho fin.

No se han incluido en dicho aprovechamiento aquellas repoblaciones que no han


prosperado, y cuyos ejemplares no han llegado o difícilmente llegarán a alcanzar el
porte arbóreo, siendo claros ejemplos algunas de las realizadas en el valle de Truchillas,
tributario del río Eria, y que han sido consideradas integrantes del uso denominado
como "Matorral".

Las repoblaciones con coniferas han sido promovidas a través de diferentes campañas
por la Administración a fin de propiciar el aprovechamiento forestal y paliar la fiíerte
deforestación que ha sufiido la comarca.

Respecto a su distribución espacial, presenta un mayor grado de ocupación en la


subcomarca de Cabrera Alta, y una tendencia a ocupar los terrenos con pendientes bajas

82
-^ ^ Instituto Tecnojógto
GeoMinerodeEyafía

LEYENDA

PINARES DE REPOBLACIÓN

ENCINARES

:v.^-.H MELOJARES

BOSQUES MIXTOS DE MELOJOS Y ENCINAS

MATORRAL

MATORRAL Y PASTIZAL

PASTIZAL

ROQUEDO Y VEGETACIÓN RUPICOLA

TIERRAS DE CULTIVO

CULTIVO DE CASTAÑOS

VEGETACIÓN DE RIBERA

MINERÍA

INFRAESTRUCTURA VIARIA

URBANO

CAUCES, CANALES, LAMINAS DE AGUA, etc

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 USOS DEL SUELO


12 1fi 20km
3 Mapa No. 8

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etal. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
a medías. En el municipio de Truchas tienen especial relevancia las repoblaciones
realizadas sobre los parajes conocidos como "Las Chañas", "Matarredonda", "Llanos del
Prado" y "El Cascajo", que constituyen una continua y amplía mancha arbolada. Este
aprovechamiento se encuentra infrautilízado siendo prácticamente nula su
comercialización.

Como resultado de la conflictividad de usos existente entre lo ganadero y lo forestal,


son numerosas las hectáreas repobladas que se han visto afectadas por el fuego.

b).- Encinares

Dentro de esta unidad se han cartografiado exclusivamente los encinares orensano-


sanabrienses.

c).- Melojares

Se han considerado tanto las unidades puras constituidas por melojares orensano-
sanabrienses subhúmedos a hiperhúmedos, como algunas formaciones mixtas en las que
el bosque de melojos presenta una textura más abierta y se encuentra acompañada por
un sotobosque de brezos o plomos, si bien domina en el conjunto el estrato arbóreo del
Quercus pyrenaica.

d).- Bosques mixtos de melojos y encinas.

Se incluyen aquellos bosques donde Quercus pyrenaica y Quercus rotundifolia


aparecen entremezclados formando un auténtico mosaico.

"Melojares", "Encinares" y "Bosques mixtos de melojos y encinas" constituyen el


bosque autóctono de la comarca, fiíndamentalmente los primeros. A pesar de ello, su
grado de representación resulta ser muy inferior al que potencialmente debiera
esperarse, habiendo quedado relegados a aquellas vertientes de fuerte pendiente, que por
lo abrupto de su topografía y difícil accesibilidad son poco propicias para el uso
agropecuario, lo que ha permitido su conservación.

El bosque de melojos representa el bosque climácico de la Cabrera; por ello lo


encontramos presente en ambas subcomarcas. No obstante, el fuerte encajamiento de la
red fluvial del río Cabrera ha impuesto en dicha cuenca hidrográfica unas condiciones
topográficas más accidentadas, por lo que no es de extrañar que las principales masas de
Quercus pyrenaica se localicen aquí y no en la cuenca del río Eria, donde la
deforestación sufiida ha sido más acusada.

83
El encinar y el bosque mixto de melojos y encinas se localiza prácticamente en su
totalidad en la Cabrera Baja como consecuencia de unas condiciones climáticas más
benignas de carácter mediterráneo impuestas por el relieve.

e).- Matorral

Piornales, cantuesales, cambrionales y especialmente brezales orensano-sanabrienses


componen este uso, junto con algunas unidades mixtas de piornos y brezos así como
aquellas otras que aun en combinación con otras formaciones vegetales, sigue siendo el
matorral el factor defínitorio de este uso, como por ejemplo, los matorrales de rebrotes
de melojo.

f).- Matorral y pastizal

Se ha optado por incluir una unidad mixta compuesta por matorrales y pastizales dada la
dificultad existente a la escala de trabajo de desagregar ambos tipos de formaciones que
suelen aparecer entremezcladas.

Se han agrupado dentro de este tipo de uso tanto las formaciones vegetales de carácter
climácico de alta montaña compuestas por enebrales y pastizales oromediterráneos,
ubicados en las áreas culminantes de la Sierra de la Cabrera, Sierra del Teleno y Montes
Aquilianos, como los pastizales y matorrales supramediterráneos ampliamente
representados en la subcomarca de Cabrera Baja.

g).-Pastizales

Se han considerado únicamente aquellas formaciones puras de pastizal, o bien aquellas


mixtas en las que éste sea el principal componente de la unidad cartografiada. Respecto
a su localización espacial se observa una mayor representatividad en Cabrera Baja,
especialmente en interfluvios y zonas culminantes de suave topografía pertenecientes al
piso supramediterráneo.

"El Matorral" constituye el principal uso de la comarca, estando claramente dominado


por brezales y piornales. Generahnente las formaciones de matorral aparecen
entremezcladas con pastizales, si exceptuamos las comunidades de enebrales rastreros y
pastizal de alta montaña que representan la vegetación climax del piso oromediterráneo,
su ocupación se ha visto fuertemente favorecida por la acción antrópica; la intensa
deforestación como consecuencia de la necesidad de ampliar el espacio susceptible de
aprovechamiento agrícola-ganadero en el marco de una economía de subsistencia y

84
autoconsiuno explica que este uso no sólo ocupe una mayor extensión sino también que
constituya el componente visual más significativo del paisaje de la Cabrera.

El análisis de la dinámica de este tipo de utilización del territorio muestra en la


actualidad una doble respuesta ante el proceso de despoblación que ha sufiido la
Cabrera en las últimas décadas:

- La menor presión demográfica ha favorecido un incremento en el porcentaje de


ocupación, a través de la invasión de tierras de cultivo y pastizales abandonados.

- En algunos enclaves sin embargo, dicho proceso está propiciando la regeneración


del bosque de melojos o encinas, lo que supone un cierto retroceso del matorral, si
bien dicho proceso no deja de ser incipiente.

Si tenemos en cuenta el espacio ocupado por los usos definidos como "Matorral",
"Pastizal y Matorral" y "Pastizal", podemos afirmar que gran parte del territorio
cabreirés se destina al aprovechamiento ganadero de carácter extensivo. Este tipo de
aprovechamiento ha entrado tradicionalmente en conflicto con uno de los posibles usos
potenciales de la comarca: el forestal.

h).- Roquedo v vegetación rupícola

La orografía de la comarca fuertemente accidentada queda también reflejada por la


presencia de zonas de roquedo (afloramientos cuarcíticos resultado de la erosión
diferencial), canchales, etc., colonizados por una vegetación muy especializada que
adquiere un carácter climácico en estos medios rupestres.

Respecto a su distribución espacial, destacan las cuestas cuarcíticas de la Sierra del


Teleno y Montes Aquilianos y los numerosos canchales existentes a lo largo de toda la
Sierra de la Cabrera, especialmente en su sector oriental, dada la importancia de la
morfogénesis periglaciar subactual y actual.

i).- Vegetación ripícola o de ribera

Se incluyen dentro de este uso alisedas, choperas (aunque algunas de ellas responden a
plantaciones artificiales), abedulares..., junto a prados de siega y algunas pequeñas
huertas.

El porcentaje de ocupación de este tipo de aprovechamiento se encuentra fuertemente


condicionado por la morfogénesis fluvial, viéndose muy limitado en función del mayor

85
o menor grado de encajamiento de la red de drenaje. Es por este motivo que se
encuentra mejor representada en el valle del río Eria en Cabrera Alta, Valle de Losada y
tramo bajo del río Cabrera, donde los fondos de valle son más amplios.

)).- Tierras de cultivo

Se han cartografiado en esta unidad las tierras de cultivo de secano si bien también se
han considerado algunas huertas, así como aquellas otras que se encuentran
abandonadas o en proceso de abandono aunque la invasión de matorral y algunos
rebrotes de Quercus pyrenaica y Quercus rotundifolia es relativamente incipiente.

Ocupan un espacio relativamente superior al agrológicamente considerado como apto,


dada la necesidad de una explotación del territorio enfocada a garantizar la subsistencia.

Desde el pimto de vista dinámico es el tipo de aprovechamiento que presenta una mayor
regresión en la actualidad como consecuencia de la sangría demográfica de los últimos
años, de ahí que aumente el número de parcelas abandonadas.

Espacialmente tienden a concentrarse alrededor de los núcleos de población y en zonas


de suaves pendientes, chanos y lombas, siendo el porcentaje de ocupación mucho mayor
en el valle del río Eria y Valle de Losada debido a unas condiciones geomorfológicas
más aptas.

kX- Cultivos de castaños

Los cultivos de castaños están ligados al sistema tradicional agrario, por lo que su
expansión estuvo fuertemente condicionada por la actividad humana. Se ubican en
mayor medida en Cabrera Baja, en valles húmedos y umbrosos, especialmente en la
Ribera y el municipio de Puente D. Florez.

1).-Minería

Se han incluido dentro de este tipo de aprovechamientro canteras, naves de labrado,


escombreras, infraestructuras mineras, pistas...

Se ha optado por un método de representación puntual en el caso de explotaciones


aisladas, y en mancha cuando la concentración de las mismas lo permite, localizándose
las principales aglomeraciones en la subcomarca de Cabrera Baja, más concretamente
en San Pedro de Trones, en la Baña y una tercera zona en el valle del río Sotillo, aunque
en este caso la concentración es de mucha menor entidad que las dos anteriormente

86
mencionadas. Constituye uno de los usos más dinámicos habiendo experimentado en los
últimos años ima notable expansión.

m).- Urbano

Está caracterizado en la Cabrera por presentar una estructura de poblamiento


concentrado en pequeños núcleos dispersos, muchos de los cuales presentan una
estructura polinuclear (constituidos por varios barrios), y cuya distribución espacial ha
sido resultado de la adaptación a un medio físico montañoso y un sistema económico
esencialmente agrario.

Hay que señalar no obstante el crecimiento de algunos núcleos de población como son
Puente D. Florez y La Baña.

n).- Infraestructura viaria

Se ha considerado únicamente la red viaria asfaltada. Este tipo de aprovechamiento se


encuentra fuertemente condicionado por el medio físico, articulándose siguiendo los
valles de los principales ríos de la comarca, Eria y Cabrera.

ñ).- Cauces, canales, láminas de agua (lagos y lagunas)...

Aunque su porcentaje de ocupación es relativamente limitado sin embargo, representan


uno de los usos más significativos de la comarca; a lo largo de los cursos de agua
encontramos aprovechamientos tradicionales de canales de riego, molinos, captaciones
para abastecimiento de agua, muchos de ellos en desuso. Hay que señalar que tanto
lagos como cursos de agua muestran un elevado potencial para un aprovechamiento
recreativo.

87
4.10 RECURSOS CULTURALES

Es notorio el patrimonio cultural existente en la Cabrera, que abarca desde la


arquitectura popular, molinos (molino rastrero de Losadilla), palomares, ferrerías
(Pombriego), etc., hasta un importantísimo legado arqueológico.

Presenta un patrimonio histórico artístico que abarca distintas épocas culturales: Edad
del Hierro (coronas...), época romana (puentes, canales, castres, y explotaciones
auríferas, etc.). Edad Media (señalando por su importancia el tímpano románico de la
iglesia de Castroquilame , así como otros restos arqueológicos).

De los yacimientos arqueológicos existentes únicamente se ha incoado expediente para


la declaración de Bien de Interés Cultural al Castro de la Corona de Corporales, por
resolución de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del
Ministerio de Cultura, de [Link].1980.

En la Tabla 4 se presenta el inventario de yacimientos arqueológicos de la Comarca de


La Cabrera. En el Plano 9 se sitúan estos yacimientos arqueológicos.

4.11 ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS

Dentro de la Comarca de La Cabrera existen dos espacios naturales protegidos bajo la


figura de "Monimiento Natural". Estos son el Lago de La Baña y el Lago de Truchillas.

En el Plano 9 se puede observar la delimitación de ambos Monumentos Naturales.

En la Declaración de Monimiento Natural de los Lagos de la Baña y Truchillas,


aprobado por Decreto 192/1990 de once de octubre de 1990 (B.O.C. y L. - n° 201 de 17-
10-1990), se recoge expresamente en su artículo n° 4 la prohibición en toda la extensión
del área protegida de cualquier actividad extractiva de los recursos geológicos de la
zona.

Existe además el Coto de Pesca de Manzaneda, en el río Eria, Cabrera Alta, cuya
delimitación también puede observarse en el Plano 9.

88
Tabla 4.- Inventario de Yacimientos Arqueológicos de la Cabrera

MUNICIPIO LOCALIDAD YACIMIENTO CLASIFICACIÓN CULTURAL


BENUZA Benuza Los Castros Edad del Hierro
Benuza Santa Olalla Romano
Llamas de Cabrera El Castro Edad Hierro-Romano
Llamas de Cabrera Corona del Castro Edad del Hierro
Pombríego APedrifla Edad Hierro-Romano
Pombriego Río Cabrera-Benuza Romano
Silván Los Castros Romano
Silván El Castreón Romano
Yebra Castrion y Sagrado Edad Hierro-Romano
CASTRILLO DE Castríllo Cabrera Castro Minero Romano
CABRERA Castríllo Cabrera El Castro Edad Hierro-Romano
Castrillo Cabrera San Martín Alto Medieval
MaiTubío ... Alto Medieval
Nogar El Castro Edad Hierro-Romano
Nogar El Calderón Edad Hierro-Romano
OdoUo San Martín Alto y Bajo Medieval
ENCINEDO Ambasaguas Castro Sta. Marina Edad Hierro-Romano
La Baña Los Castros Edad Hierro-Romano
Encinedo El Teso de la Viña Romano
Losadilla Los Casares Edad Hierro-Romano
Trabazos Trillocastro Edad Hierro-Romano
PUENTE DE Castroquilame Castro Sta. Cruz Edad Hierro-Romano
DOMINGO FLOREZ Castroquilame El Cerro del Castro Edad Hierro-Romano
Puente D. Florez El Castro Edad Hierro-Romano
Puente D. Florez Río Cabrera-P.D.F. Romano
Puente D. Florez La Dehesa Das Portas Edad Hierro-Romano
Salas Ribera Arroyo de la Balouta Romano
Vega de Yeres Las Carquíbas Edad Hierro-Romano
Vega de Yeres El Cabezo Edad Hierro-Romano
Vega de Yeres Los Castríllos Edad Hierro-Romano
Vega de Yeres Las Campanas Edad Hierro-Romano
Yeres La Corona Romano
Yeres La Corona Edad Hierro-Romano
TRUCHAS Corporales Corporales Romano
Corporales Teleno S.-Las Rubias Romano
Corporales Las Rubias Romano
Corporales El Veneiro Romano
Corporales Castro Corporales Romano
Corporales Corona de Corporales Edad del Hierro
Corporales Galerías (Pedrosa) Romano
Corporales La Dehesa Romano
La Cuesta Castro de la Cuesta Romano
Cunas El Castriello Edad Hierro-Romano
Manzaneda Campamento Valdemeda Romano
Manzaneda El Escalerón Romano
Manzaneda Cementerio Manzaneda Romano
Pozos Teleno E-Mayadones Romano
Pozos Castríllon de Pozos Romano
Pozos Corta Valladar Romano
Pozos La Hilera Romano
Quintanilla Yuso La Corona Romano
Truchas Castillo Peñaramiro Alto Medieval
Truchas Cogolla-Casares-Pr. Romano
Truchas Castro de Truchas Romano

89
-^ ^ Jnstiti^TeoTotógico
GeoMnerodeEyaña
LEYENDA

BIEN DE INTERÉS CULTURAL (INCOADO)

YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS

MONUMENTO NATURAL

COTO DE PESCA

RESERVA MINERA

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escata 1:200.000

ESCALA 1:200.000 Noviembre 2000 AFECCIONES TERRITORIALES Y PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO


12 16 20km
Mapa No. 9

Autor ESTHER ALBERRUCHE DEL CAMPO Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29}
5. EXPLOTACIÓN MINERA DE LAS PIZARRAS.

5.1 NIVELES EXPLOTABLES EN EL SINCLEVAL DE TRUCHAS

Una gran parte de la comarca de La Cabrera fue declarada Reserva Provisional a favor
del Estado para la investigación de pizarras ornamentales, oro, estaño y wolframio con
la denominación "Sinclinal de Truchas", siendo el titular de la misma el ITGE. En el
área en cuestión se declaran dos zonas de Reserva Provisional a favor del Estado, una de
ellas para la investigación de pizarras ornamentales, y la otra para la investigación de
minerales metálicos (oro, estaño y wolframio).

El perímetro de la primera de las zonas, publicado en el Real Decreto 1414/1989, de 3


de noviembre (B.O.E. del 22 de noviembre), es el que está definido por la imión, según
paralelos y meridianos, de los vértices que se detallan en la Tabla 5, estando los
meridianos referidos a Greenwich. La delimitación de la zona de Reserva Provisional
puede observarse en los Planos 1 y 2.

Longitud Oeste Latitud Norte


Vértice 1 6° 4 3 ' 0 0 " 42° 2 6 ' 0 0 "
Vértice 2 6° 2 5 ' 0 0 " 42° 2 6 ' 0 0 "
Vértice 3 6° 2 5 ' 0 0 " 42° 20' 0 0 "
Vértice 4 6° 18'00" 42° 2 0 ' 0 0 "
Vértice 5 6°18'00" 42°13'00"
Vértice 6 6° 4 3 ' 0 0 " 42°13'00"

Tabla 5.- Delimitación de la Zona de Reserva Provisional para pizarras ornamentales

Este perímetro delimita xma superficie de 2.547 cuadrículas mineras. En la Reserva


existen una serie de derechos mineros, pertenecientes a la sección A y C, que son
anteriores a la declaración de Reserva Provisional y cuya ubicación puede ser observada
en el Plano 2.

La pizarra, al igual que el resto de las rocas metamórficas, debe su origen a tres
procesos geológicos que intervienen en su formación: sedimentación, deformación y
metamorfismo. Estos se traducen en una serie de factores estratigráfícos, estructurales y
metamórfícos que son, en definitiva, los que controlan la calidad y homogeneidad de la
roca y su disposición espacial, y que se detallan a continuación.

90
Características de la roca

Divididas en dos grupos: macroscópicas (fisibilidad, minerales metálicos,


homogeneidad de la superficie de foliación, inclusiones, laminaciones arenosas, etc) y
microscópicas (textura, composición mineralógica, tamaño de grano, grado
metamórfico, etc).

La roca debe reunir una serie de parámetros mínimos, entre los que destaca la
fisibilidad, para que pueda ser explotada como pizarra para cubiertas, dependiendo la
calidad del producto elaborado del grado de cumplimiento de dichos parámetros.

Características del yacimiento

Dependen, fundamentalmente, de la estructura geológica y del estado de fi^acturación


del macizo rocoso (diaclasas, kink-bands y otras discontinuidades). Estas estructuras
influyen sobre la explotabilidad y el rendimiento de la capa beneficiable, pudiendo
determinar la rentabilidad o no del yacimiento.

Existen otros condicionantes no geológicos de gran importancia para la ubicación de


áreas explotables, como son su posición geográfica, accesos, situación de vertederos,
disponibilidad de terreno, agua, energía, etc.

La conjunción de factores favorables de tipo geológico, técnicos, económicos, etc, es


necesaria para la viabilidad de cualquier explotación.

En la Fig. 11 se representan sobre la colimma estratigráfica generalizada de la zona en


estudio (ver Fig. 5), los niveles productivos de pizarras para cubiertas en el Sinclinal de
Truchas. Dichos niveles se encuentran situados en las siguientes Formaciones, de muro
a techo (ver apartado 4.2.2): Formación Pizarras de Luarca, Fm. Casaio, Fm. Rozadais y
Fm. Losadilla.

En la Tabla 6 se relacionan las distintas formaciones con las principales áreas mmeras.

A continuación se describen las características más importantes de las mismas, dentro


de las zonas de explotación actuales, agrupadas por áreas geográficas o de
caracterización tecnológica.

91
O CANTERAS REPRESENTATIVAS
o
cr DEL NIVEL PRODUCTIVO

Valdacunca (Orense)
FORMACIÓN AGÜEIRA

Perón (Orense)
Miembro Superior

Forno (Leo'n

O ' Vianzola (Orense)


:^=^^^r^^?tv;d"
a. o o o o/'~
°_-— » - ^ °o— o — "/
— oí
FORMACIÓN A6UEIRA
CAPAS DE PENEDO RAYADO
o Sar\ Moles, Lo Invencible,
o [Link] (Orense)
o Miembro Medio
>
o
o
Q: (•*—[Link] de Trenes y Armodill6(Le<in)
O —•) Rozodois (Voldeorros)

5**—As Cuorlos (Orense)


FORMACIÓN AGUElRA

' — L o s Molinos,Mormeou,Coslfelot(Orentí)M'*'"t"'0 Inferior


y La Baño (Leo'n)

SOOa

PIZARRAS
-GRUPO DEL CASTANEIRO
DE
y PENA (Orense)
LUARCA

SERIE DE TRANSICIÓN
Y
CUARCITA ARMORICANA

Figura IL Niveles productivos de pizarras para cubietas en el sinclinorio de Truchas. (ITGE, 1990)

92
/O^A SITli \C K)N FORMACIÓN ARI \[Link]\.S
CT(OGRAnC\ P\L£OGFOGK\.FIC\ OFOLOGICA PRINtlPVJtS
TRUCHAS-
PIZARRAS DE AMBASAGUAS
LUARCA

DOMINIO
LA CABRERA ZONA DEL"OLLO
CENTROroERI DE SAPO"
CA
POMBRIEGO
CASAIO CASTROQUILAME
SAN PEDRO DE TRONES

ROZADAIS
SOTILLO-BENUZA
LA BAÑA
ODOLLO-MARRUBIO
QUINTANILLA DE
LOSADA-CORPORALES
LOSADILLA FORNA

Tabla 6.- Formaciones geológicas consideradas como litotectos de pizarra para cubiertas y principales
áreas mineras en el Sinclinorio de Truchas (Barettino et al., 1994)

5.1.1 Pizarras de Luarca

La formación está constituida por una monótona sucesión de pizarras negras y grises
con esporádicas laminaciones arenosas de espesor centimétrico o decimétrico. Presentan
un tamaño de grano medio o fino yfrecuentesmetálicos (piritas y pirrotina) de formas y
tamaños muy variados, menos acusados en ciertas áreas de la parte oriental del
Sinclinorio.

En algunas zonas se encuentran hacia techo y sobre todo a muro capas ferruginosas
características. En La Cabrera, también se reconocen niveles vulcano-sedimentarios
intercalados entre las pizarras, siendo muy espectaculares los existentes en las
proximidades de Cunas-Truchas.

La potencia total de las Pizarras de Luarca en este dominio se estima en unos 200 m.

93
La posición espacial de la foliación principal varia desde unos 25-30° al Sur, en la zona
suroccidental de La Cabrera, para irse verticalizando progresivamente hacia el Norte y
Este del Sinclinorio, donde alcanza fuertes buzamientos.

El grado de fisibilidad de la roca es muy variable, oscilando entre medio y bajo. Las
superficies de la pizarra, generalmente, son algo rugosas y de aspecto tosco.

Los niveles explotables se localizan en distintos puntos de la sucesión estratigráfica (a


muro, parte media y hacia techo de la formación), tal como se desprende de la
cartografía geológica, intercalados entre otros no productivos. Las explotaciones mas
importantes se localizan fuera de la comarca de La Cabrera, en los términos municipales
de Carballeda (prov. de Orense) y Quiroga (prov. de Lugo). Sin embargo debido a su
potencia y a la gran extensión de territorio que ocupa se considera a esta formación
como un litotecto potencial de "pizarras para cubiertas".

Dentro de La Cabrera la agrupación de canteras mas importante, situadas sobre esta


formación, se localiza en los TT. MM. de Truchas y Encinedo. Existe otro punto en las
proximidades de la localidad de Pombriego (T. M. de Benxiza).

Área de Truchas-Ambasaguas

Se encuentra al Norte de la Sierra de la Cabrera, comprendiendo una zona que abarca


desde el Sur de Losadilla, hasta el Norte de la localidad de Cunas.

El interés económico de esta zona es menor que las áreas de explotación situadas en las
provincias de Lugo y Orense. Agrupa a un total de ocho explotaciones (ver Tabla 7),
aunque ninguna de ellas se encuentra activa en la actualidad.

N°[Link]\CION HOJA COORDENADAS


(A.^.R.M.1.) C 1/5U.Ü(HI
UTM(X) UTM(Y) U T M (Z)
218 229 701350 4681475 900
219 229 695000 4678920 1340
220 229 701700 4680100 1140
221 229 704300 4678600 1680
224 230 715700 4685120 1420
225 230 714560 4682670 1300
226 230 710100 4680900 1150
227 230 708860 4678660 1220
Tabla 7.- Explotaciones del área Truchas-Ambasaguas (A.N.R.M.I. : Archivo Nacional de Rocas y
Minerales Industriales del ITGE)

94
Los yacimientos explotados, en esta área se encuentran en distinta posición
estratigráfica dentro de la formación. Así las estaciones 219, 220, 221 se sitúan a muro
de la formación, la 218 y 225 hacia techo, el resto ocupa una posición intermedia.

La pizarra suele ser de color oscuro, grano medio a fino. El contenido en metálicos es
muy variable, desde alto a bajo, llegando a observarse grandes cristales de pirita, de
arista centimétrica. El grado de fisibilidad suele ser medio, con unas superficies algo
irregulares y de aspecto tosco.

No existen ensayos de caracterización salvo de la explotación 218 y 219 (incompletos),


tratándose el resto de petrografías antiguas poco representativas.

Estación: (219)(#). .(219) (*)


Peso específico gr/cm': - ..2,81
Absorción de agua (%): 2,1 ..0,24
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: - ,..572
Embebidas: — ...406
Contenido en carbonates (%): - ...0,0
Pérdida de peso por helacidad (%): — ...0,2
Choque térmico: - .0,14
Resistencia a los ácidos: — (1) .0,41

Observaciones: (1) Decoloración


Fuentes: (*)ITGE, 1.991
(#) Delegación Provincial de Minas de León, 1.990

La explotación 111, actualmente inactiva, se encuentra al Noroeste de Pombriego.

N" DE ESTACIÓN HOJA COORDENADAS


(A.N.R.M.1.) E. 1/50.000
UTM(X) UTM(Y) UTM(Z)
111 191 687950 4700560 600

Tabla 8.- Situación de la explotación 111

El yacimiento se sitúa hacia muro de la formación. Litológicamente está compuesto por


pizarras gris oscuras, algo estriadas y con abundantes metálicos. El grado defisibilidadde
la roca es medio.

95
5.1.2 Formación Casaio

Esta fonnación se caracteriza por sus litologías detríticas gruesas, mucho más
abundantes que las formaciones infia (Pizarras de Luarca) y suprayacente (Rozadais),
estando formada por una sucesión arenoso-cuarcítica con niveles pizarrosos
intercalados.

En la parte suroccidental del Sinclinorio de Truchas, fuera de La Cabrera, se pueden


distinguir tres unidades litológicas de menor rango, y que de muro a techo son las
siguientes:

- Alternancia decimétrica de areniscas, cuarcitas y pizarras.


- Pizarras grises, de grano medio y grueso con algunas areniscas intercaladas. Tramo
explotable.
- Alternancia de areniscas, cuarcitas y pizarras (mas abundantes hacia muro), en
bancos de espesor métrico a decimétrico.

La potencia estimada para esta formación varía entre los 60 y 120 m.

Aunque esta formación aflora a lo largo de las ramas Sur y Norte del Sinclinorio de
Truchas el tramo pizarroso explotable en otras zonas próximas de la provincia de
Orense no se ha reconocido en la zona de La Cabrera, por lo que se la considera como
una formación estéril en esta comarca.

En el flanco Sur existe un nivel potencialmente productivo (en el cual se sitúan las
canteras de La Baña) con una potencia no superior a los 26 metros, con una pizarra de
alta calidad, que puede representar un recurso de gran importancia en la Reserva Estatal,
y que el ITGE (1990) situaba en la Formación Casaio (ver Fig. 11). Sin embargo. Barros
(1989), el ITGE (1992) y Barettino et al. (1994) dan ima posición estratigráfíca más
alta, situándolo en la base de la Formación Rozadais, siendo ésta última la hipótesis que
tiene vigencia hoy en dia.

N iirrsT\ciON HOU COORDEN VDAS


(\.N.R.M L) F. 1,'50.(M)0
ITM<\» irM(\) 1 IMl/)
112 191 686175 4700150 560

Tabla 9.- Situación de la estación 112

La estación 112, corresponde a una explotación intermitente de pizarra situada al Norte


de Castroquilame. Estratigráficamente se encuentra hacia la base de una serie arenoso-
pelítica, situada por encima de la Formación Pizarras de Luarca perteneciente a la rama

96
Norte del Sinclinorio. La capa de pizarras grises, de grano fino, de unos 20 m de
potencia se intercala entre cuarcitas areniscas y pizarras con laminaciones. Presenta
lentejones calcáreos decimétricos, con abundante fauna.

Los resultados de los ensayos de caracterización tecnológica de este punto son (ITGE,
1.991):
Peso específico gr/cm^: 2,74
Absorción de agua (%): 0,92
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 567
Embebidas: 261
Contenido en carbonates (%): 0,0
Pérdida de peso por helacidad (%): 0,22
Choque térmico: 0,08
Resistencia a los ácidos: 0,28

5.1.3 Formación Rozadais

Esta formación es fundamentalmente pizarrosa, caracterizándose por presentar en su


parte superior abundantes cantos calcáreos y de arenisca, englobados en ima matriz
pelítico-limolítica. Estos niveles que desaparecen rápidamente hacia la parte Noroeste
del Sinclinorio, son correlacionables con las "pelítes á fragments", ampliamente
representados en el Hercínico del occidente de Europa. También pueden existir capas de
cuarcita de hasta 10-15 m de potencia, pizarras con laminaciones, etc.

A nivel regional e incluso local se observan importantes cambios laterales de espesor e


incluso desaparición por acuñamiento de capas de cuarcita, y es de suponer que existan
también en las capas pizarrosas. Por todo ello, la cartografía de esta formación es
particularmente compleja.

Gutiérrez Marco et al. (1.988) indican Ashgilliense superior como la edad mas probable
de esta formación.

Los niveles explotados se encuentran en diferentes posiciones de la serie


litoestratigráfíca, aunque generalmente están por debajo de las "diamectitas con cantos".
La ubicación de algunas explotaciones puede resultar problemática cuando no existe
este "nivel guía", dada la gran similitud litológica existente en toda la zona. De
cualquier forma es la formación de mayor interés minero de todas las aflorantes en el
Sinclinorio de Truchas.

A continuación se describen las explotaciones, agrupadas por zonas geográficas,


similitud litológica y con parecida posición estratigráfica, aunque este último concepto

97
no debe tomarse rígidamente. Dentro de La Cabrera, de Oeste a Este, pueden
distinguirse las sigmentes zonas mineras:

Zona de San Pedro de Trones

La denominación procede de la localidad del mismo nombre, al Sur de la cual se


asientan un grupo de importantes explotaciones de "pizarras para cubiertas".

Todas las explotaciones ocupan ima posición estratigráfica similar, situándose en la


parte baja de la Formación Rozadais.

HOJA C O O R m N VI) VS
isr\í ION i.i'[Link]
(A.N.R.M.I.)
1 IM(X» L'lMf^) 1 IM<7)
118 191 680300 4694800 1100
119 191 680550 4695800 930
120 191 681350 4695800 850
121 191 681600 4695650 980
122 191 682200 4695280 1200
123 191 682900 4695200 1350
124 191 681650 4694900 1250
155 191 683750 4694400 1390

Tabla 10.- Explotaciones de la zona de San Pedro de Trones

En el nivel explotable, de unos 70 m de potencia, las canteras de pizarra se encuentran


situadas tanto a techo (p.e. la 123) como hacia muro de la misma (p.e. la 124). En
algunos casos (119 y 124) están limitadas por la existencia de fallas de dirección NO-
SE. Estructuralmente las canteras se encuentran en ambos flancos del anticlinal
norteado de San Pedro de Trones.

En este grupo de canteras se ha catalogado la variedad comercial La Cabrera (San Pedro


de Trones), con las siguientes propiedades: pizarra gris, con una superficie lisa o
estriada debido a la presencia de una lineación de intersección entre la estratificación y
el plano de foliación ("hebra" de los canteros). Suele tener algvinos minerales metálicos
en formas cúbicas (<3 mm), dispersos o dispuestos según la lineación de intersección.
El grado de fisibilidad de la roca es muy elevado.

Las características tecnológicas son (ITGE, 1.986):

98
Peso específico: 2,82gr/cm'
Absorción de agua: 2,5 %
Resistencia mecánica a la flexión: 350-500 kg/cm^
Resistencia a las heladas: No se observan alteraciones
Resistencia a los cambios térmicos: No se observan alteraciones
Resistencia a los ácidos: No se observan alteraciones
Contenido en carbonatos: 0,0%
Utilización recomendada: Pi2arra para cubiertas, en ambientes con
moderada contaminación atmosférica.

Otros análisis de caracterización de las explotaciones mas representativas de esta zona


son los siguientes:

Estaciones (118)(*) (122)(**) (123)(**) (124

Peso específico gr/cm^ 2,81 2,80 2,78 2,80


Absorción de agua (%): 2,61 1,20 1,20 0,38
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 325 865 760 740
Embebidas: -- 490 490 465
Contenido en carbonatos (%): ~ 2,68 0,54 0,3
Pérdida peso por helacidad (%): 0,07 <0,3 0,6-0,91 0,1
Choque térmico: -0,08(1) 0 +0,02 —
Resistencia a los ácidos: -1,36 1,46(2) 0,99 (3) —

Observaciones: (1): Alteración de metálicos y apiuición de manchas floreadas


(2): Principio de hinchamiento, manchas claras, cambio de color mas claro
(3): Hinchamiento,manclias claras y oscuras, cambio de color mas claro
Fuentes: (*) ITGE, 1.982
(**)LOEMCO, 1.990
(#) PEBOSA SA, 1.989 (NF P 32-301)

Los recursos de esta zona pueden considerarse como muy elevados, sobre todo en
algunas concesiones mineras.

Zona de Sotillo-Benuza

Esta zona abarca desde la divisoria del río Sotillo por el Oeste, hasta el río Silván por el
Este, comprendiendo las vertientes de los ríos Sotillo y Benuza. En su borde Norte se
encuentran las localidades de Sotillo de Cabrera y Benuza, mientras que por el Este se
sitúan Lomba y Silván.

Los niveles de pizarra se encuentran en la parte inferior y superior de la Formación


Rozadais, situadas generalmente por debajo de las "diamectitas con cantos". En

99
ocasiones estas capas están intercaladas entre bancos potentes de cuarcita y arenisca
como es el caso de las explotaciones situadas al S y SE de Sotillo de Cabrera.

En esta zona ha sido catalogada la variedad de pizarra conocida como La Cabrera


(Benuza), siendo sus características comunes las siguientes: son pizarras de color gris
oscuro con una superficie lisa en la cual se aprecia una lineación de intersección
provocada por la presencia de laminaciones arenosas muy finas. Presenta inclusiones de
minerales metálicos, normalmente en formas pseudocúbicas, de arista menor a 3 mm.

Las características tecnológicas son (ITGE, 1.986):

Peso específico: 2,83 gr/cm^


Absorción de agua: 1,2 %
Resistencia mecánica a la flexión: 400-500 kg/cm^
Resistencia a las heladas: No se observan alteraciones
Resistencia a los cambios térmicos: No se observan alteraciones
Resistencia a los ácidos: No se observan alteraciones
Contenido en carbonatos: 0,0 %
Utilización recomendada: Pizarras para cubiertas en todas las condiciones
atmosféricas

La variedad "Benuza" comprende a las explotaciones situadas al Sur de Sotillo de


Cabrera y las existentes en las vertientes del río Benuza.

N° DE ESTACIÓN HOJA COORDENADAS


(A.N.R.M.L) E. 1/50.000
UTM(X) Ü T M (Y) U T M (Z)
158 191 686260 4693920 1400
159 191 685750 4695260 980
160 191 686300 4695950 1000
161 191 686800 4695620 900
162 191 687920 4695240 950
163 191 689350 4692875 1200
164 191 690860 4691150 980
801 191 684450 4694630 1225
802 191 693050 4692550 1050

Tabla 11.- Explotaciones de la zona Sotillo-Benuza

De todas ellas destaca la estación 163, con grandes fi'entes y ima producción importante
(11.660 ten 1.989).

El resto son canteras de tamaño medio, están inactivas o con fimcionamiento


intermitente. La estación 161 tiene irnos taludes verticales importantes, resultando muy

100
problemática su explotación.

Los recursos varían mucho de unas explotaciones a otras aunque para el conjunto de la
zona pueden considerarse como elevados.

Los ensayos de caracterización de las explotaciones mas significativas son los


siguientes:

Estaciones (159) (#) (153) (*) (157)(##)


Peso específico gr/cm^: 2,78 2,80 2,80
Absorción de agua (%): 0,65 0,95 0,45
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 753 613 450
Embebidas: 400 437 338
Contenido en carbonates (%): <0,2 3,52 0,38
Pérdida de peso por helacidad (%): 0,15 >0,9 —
Choque térmico: — +0,01 0,11(2)
Resistencia a los ácidos: — 1,62(1) -0,76(3)

Observaciones: (1) Hinchamiento y manchas claras


(2) Tenues oxidaciones
(3) Hinchamiento, cambio de color mas claro y mas oscuro

Fuentes: (#) BEORGASA, 1.986 (NF P 32-301)


(*)LOEMCO, 1.990
(##) Mapa de Rocas y Minerales Industriales, E: 1/200.000, n^lS "Ponferrada",
1991

Zona de La Baña

Se sitúa al Oeste de la población de La Baña, en un valle de morfología glaciar y que


sirve de nacimiento al Río Cabrera.

El nivel de pizarra en explotación, de unos 50-70 m de potencia, se encuentra en la parte


baja de la Formación Rozadais, situándose las diferentes canteras tanto a techo como a
muro de la citada capa, muy replegada.

En conjunto, los recursos de esta zona se consideran elevados.

101
v;,^^: -/L'V^^ :y>\.;v, CppRͻm41)AS;:; -. ?.. i_..

"'- ••.'•'. •'.-."i-"•*.;'. -• '•

• .:. U T M ( Y )
. U T M . 0 O ' ••; • - UTM-(Z) • .
205 229 685750 4683740 1680
206 229 686000 4683600 1550
207 229 686740 4683180 1320
208 229 686900 4682800 1300
209 229 687000 4682600 1400
210 229 687350 4681575 1650
211 229 688260 4681120 1460
Tabla 12.- Explotaciones de la zona de La Baña

La pizarra es de color oscuro, azulada, de grano fino o muy fino con una lineación de
intersección producida por la presencia de finas laminaciones arenosas, de espesor
milimétrico. Suele presentar algunos metálicos dispersos o bien orientados
preferentemente según la antedicha lineación intersección, de formas cúbicas y pequeño
tamaño (<3 mm). El grado defísibilidadde la roca es muy elevado.

En esta zona está catalogada la variedad de pizarra La Cabrera (La Baña), con las
siguientes características tecnológicas (ITGE, 1.986):

Peso específico: 2,82 gr/cm'


Absorción de agua: 2,4 %
Resistencia mecánica a la flexión: 350-500 kg/cm^
Resistencia a las heladas: No se observan alteraciones
Resistencia a los cambios térmicos: No se observan alteraciones
Resistencia a los ácidos: Decoloración y alteración superficial
Contenido en carbonates: 0,0 %
Utilización recomendada: Pizarra para cubiertas, en ambientes con
moderada contaminación atmosférica

Zona de Odollo-Marrubio

Se localiza principalmente en los márgenes del río Cabrera, fuertemente encajado, y en


tomo a las localidades de Odollo y Marrubio.

N" DE FSl ACIÓN HOJA COORDENADAS


(A.N.R.M.1.) E. 1/50.000
Ü T M (X) UTM(Y) U T M (Z)
165 191 693750 4692400 960
166 191 695720 4692300 800
167 191 696600 4692120 740
214 229 703425 4689350 750

Tabla 13.- Explotaciones de la zona Odollo-Marrubio

102
Las características principales de la pizarra de esta zona son las siguientes: color gris,
tamaño de grano entre fino y medio, superficie algo rugosa con una linéación de
intercalación poco marcada. Presenta metálicos en contenido variable, de formas y
tamaños muy dispares, destacando los grandes cristales de pirita cúbica, hasta 1 cm de
arista, de la estación 214.

En esta zona se ha catalogado la variedad La Cabrera (OdoUo) cuyas características


tecnológicas son las siguientes (ITGE, 1.986):

Peso específico: 2,83 gr/cm^


Absorción de agua: 1,8 %
Resistencia mecánica a la flexión: 400-500 kg/cm^
Resistencia a las heladas: No se observan alteraciones
Resistencia a los cambios térmicos: No se observan alteraciones
Resistencia a los ácidos: Decoloración superficial
Contenido en carbonates: 0,3 %
Utilización recomendada: Pizarras para cubiertas en todas las
condiciones atmosféricas
Otros ensayos de caracterización son los siguientes:

Estaciones (166) (#) (167) (*)


Peso específico gr/cm^: 2,80 2,82
Absorción de agua (%): 0,34 2,25
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 610 432
Embebidas: 435 —
Contenido en carbonates (%): 0,2 —
Pérdida de peso por helacidad (%): <o,i -0,02
Choque térmico: — -0,06
Resistencia a los ácidos: — -1,90

Fuentes: (*) ITGE, 1.982


(#) ROCABOA SA, 1.986 (NF P 32-301)

Zona de QuintanlUa de Losada-Corporales

Se encuentra en el centro de la Sierra de la Cabrera, entre las poblaciones de Quintanilla


de Losada, Truchas-La Cuesta y Corporales. El límite oriental lo constituye el cauce del
río Cabrera, cuyo nivel de base está unos 400 m por debajo del río Eria perteneciente,
este últúno, a la cuenca del Duero.

Los estudios llevados a cabo por el ITGE (1.990) en esta zona, han permitido

103
evidenciar una serie de recursos de pizarra de notable interés, poco conocidos. Por ello
aunque en esta zona no existen actualmente explotaciones activas de interés, es posible
que si los estudios e investigaciones de detalle a realizar son positivos, fructifiquen en
una área de especial interés para este sector de las rocas de construcción. Los niveles
explotables como "pizarras para cubiertas" se continúan al Norte de las localidades de
Saceda y Castrillo de Cabrera.

Estructuralmente, esta zona constituye el cierre periclinal de la Formación Rozadais en


el Sinclinorio de Truchas. Está intensamente replegada en una sucesión de anticlinales y
sinclinales apretados de plano axial subvertical y longitud de onda deca o hectométrica.

V D I I SI U I O N HOJ\ COORDENADAS
( \.>.[Link].I.) [Link]
UTM(X) UTM(Y) ÜTM (Z)
215 229 703460 4684000 1000
216 229 703125 4683375 1140
217 229 702950 4682050 1170
223 230 711150 4686460 1350

Tabla 14.- Explotaciones de la zona de Quintanilla de Losada-Corporales

Los niveles de pizarra explotables, de unos 15 m de potencia, intercalan otro át pizarra


quemada. Las pizarras son de color oscuro, azuladas, de grano fino, superficie
normalmente lisa aunque estriada por la presencia de finas laminaciones arenosas
milimétricas. Presenta metálicos dispersos en formas pseudocúbicas o en agregados
policristalinos de arista inferior a 3 mm.

Los ensayos de caracterización disponibles son los siguientes:

Estaciones (216) (#) (217) (*)


Peso específico gr/cm^: 2,81 2,80
Absorción de agua (%): 0,40 0,60
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 576 555
Embebidas: 440 384

Contenido en carbonates (%): 0,7 0,0


Pérdida de peso por helacidad (%): 0,1 0,2
Choque térmico: — 0,07
Resistencia a los ácidos: — 0,61

Fuentes: (*)ITGE, 1.991


(#) CAPILAR SA, 1.985 (NF P 32-301)

104
5.1.4 Formación Losadilla

Constituye la unidad culminante en la mayor parte del Sinclinorio de Truchas, salvo en


la zona del Monte Llagarinos, en la parte central de la Cabrera Baja, en donde está
recubierta por ampelitas y pizarras de edad silúrica.

Esta unidad litoestratigráfíca está formada en su parte oriental por una sucesión de 150
m de pizarras con delgadas intercalaciones arenosas de espesor centi o decimétrico, y
algunas areniscas cuya potencia puede alcanzar varios metros. Sin embargo hacia la
parte occidental del sinclinorio tiene un carácter detrítico mas grueso con abundantes
areniscas y cuarcitas en bancos de potencia decimétrica a métrica.

Los niveles explotables son estrechos, menos de 15 m de potencia, situándose estos a


muro y techo de la formación. Litológicamente está compuesta por pizarras grises,
silíceas de grano fino o medio, con una superficie rugosa y estriada causada por la
presencia de laminaciones arenosas o por el contraste del tamaño de grano de la pizarra.
El grado de fisibilidad de la roca es, generalmente, medio o bajo.

,V D F l s r A C K i N HOJA COORDENADAS
(\.N.R.M.I.) E. 1/50.000
UTM(X) UTM(Y) UTM (Z)
212 229 690100 4685475 1400
213 229 694500 4686520 1400

Tabla 15.- Explotaciones de la fonnación Losadilla

La explotación 213, situada al norte de la localidad de Foma, es la única, dentro de la


formación, cuya actividad es constante a lo largo del año.

Los análisis de caracterización son los siguientes:

Estaciones (212) (*) (213) (#)


Peso específico gr/cm^: 2,80 2,80
Absorción de agua (%): 0,47 0,39
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 480 690
Embebidas: 320 450
Contenido en carbonates (%): 0,2-0,4 0,4
Pérdida de peso por heiacidad (%): <o,i <0,1

105
Choque térmico: —
Resistencia a los ácidos:
Fuentes: (*) 1.981 (NFP 32-301)
(#) ARMAT, 1.988 (NF P 32-301)

106
5.2 ELEMENTOS ESTRUCTURALES Y SU RELACIÓN CON LA
EXPLOTACIÓN MINERA

Para el laboreo minero de yacimientos de pizarra debe tenerse en cuenta la disposición


espacial de los siguientes elementos estructurales:

- Estratíñcación (So). Relacionada íntimamente con la geometría del yacimiento por


la colocación espacial de los niveles litológicos.

- Foliación principal (Sp). Estructura planar muy continua y siempre presente en las
litologías pizarrosas.

- Líneación de intersección So/Sp. {Hebra ofebra de los canteros). Dirección de gran


importancia para determinar la continuidad espacial del yacimiento.

Otros elementos estructurales de importancia son: kink-band, foliaciones de


crenulación, fallas y diaclasas. Estas estructuras menores son las que controlan el
estado de fracturación del macizo rocoso.

Para el adecuado planteamiento de una explotación de pizarras debe tenerse en cuenta,


además de todas las estructuras citadas con anterioridad, la topografía del terreno, la
cual va a condicionar el sistema de laboreo minero.

Las premisas fundamentales, para un mayor aprovechamiento de la pizarra, son:

El arranque de los bloques debe efectuarse ortogonalmente:

- A la dirección de la foliación principal, a favor de la inclinación de la misma.

- A lineación de intersección So/Sp.

El avance de los frentes, se hace paralelamente a la estratificación y a la lineación de


intersección So/Sp, para mantener la continuidad espacial del yacimiento y la
homogeneidad en las características de la roca.

En ocasiones estas operaciones no pueden realizarse al estar condicionada la


explotación por la topografía del terreno o la existencia de estructuras menores (kink-
bands, fallas, diaclasas, etc).

Normalmente, las operaciones de arranque y avance se realizan por el método de bancos


descendentes.

107
Las estructuras observables en la pizarra son: estratificación (So), foliación principal
(Sp), foliación de crenulación (Se) y sus respectivas lineaciones de intersección entre
So/Sp y entre Sp/Sc; kink-bands (Kb) yfi-acturas(fallas y diaclasas). En la Fig. 12 se
observan los elementos estructurales mencionados.

La estratificación (So) se observa con claridad en los tramos en los que el contraste
litológico es grande. En las cuarcitas y areniscas masivas o en ciertos niveles de
pizarras esta apreciación resulta muy difícil, o no se ve; detectándose solo en las
delgadas intercalaciones arenosas o por el contraste en el tamaño de grano.

La primera fase de deformación hercínica produce la formación de pliegues a todas las


escalas acompañados de una foliación de plano axial (Sp). La reconstrucción de la
estructura debe basarse en un control micro y mesoestructural detallado de la
estratificación (So) y en los criterios de flanco. Las medidas de orientación realizadas
sobre las superficies de estratificación varían bastante, según se trate deflanconormal o
invertido.

La foliación principal (Sp) en los niveles pizarrosos se dispone inclinada al S-SO (SO-
SO" dependiendo de la zona y rama del Sinclinorio), siendo normalmente la principal de
campo.

El grado defisibilidadde la roca esfiíncióntanto del tamaño de grano de la roca como


de la homogeneidad textural de la misma; generalmente es elevado en las pizarras y
bajo en las areniscas y cuarcitas.

Los kink-bands (Kb), son pequeños pliegues de chamela aguda y flancos rectos. El
sistema principal es de dirección ONO-ESE, e inclinación hacia el Norte muy variable.
El otro es de dirección NE-SO, ortogonal a las principales estructuras, e inclinación
variable al NO.

El principal sistema de diaclasado es el de dirección NNO-SSEfiíertementeinclinado


al NE y SO. El espaciamiento es determinante para obtención de bloques de tamaño
comercial.

Estas estructuras menores tardías (kink-bands, foliaciones espaciadas de crenulación,


diaclasas, etc.) crean zonas no recomendables al producir planos adicionales de rotura.

La intensidad y espaciamiento de las mismas condiciona la explotabilidad o no de la


capa de pizarra; en cualquier caso hacen descender el rendimiento de ésta.

108
AVANCE
LATERAL

ARRANQUE

BUZAMIENTO ESTRATIFICACIÓN FLANCO NORMAL E INVERTIDO (So)


BUZAMIENTO FOLIACIÓN PRINCIPAL (Sp)
S INCLINACIÓN LINEACION INTERSECCIÓN (So/Sp)
LSo/Sp LINEACION DE INTERSECCIÓN (So/Sp)
LKb/Sp LINEACION DE INTERSECCIÓN (Kb/Sp)
LSc/Sp LINEACION DE INTERSECCIÓN (Sc/Sp)
Kb KINK-BANDS
Se FOLIACIÓN DE CRENULACION
D DIACLASAS

Figura 12. Elementos estructurales existentes en los yacimientos de pizarra. (Barettino et al., 1994)

109
5.3 TECNOLOGÍA DE LA EXPLOTACIÓN

Partiendo de la premisa de que la explotación se realiza a cielo abierto, se van a


describir los diferentes procesos que conllevan a la obtención de la pizarra elaborada,
desde la fase de preparación de los frentes hasta la obtención de la plaqueta comercial,
así como la maquinaria específica de cada imo de estos procesos.

En una primera fase, es necesaria la construcción de los viales y accesos a las zonas de
trabajo, tales como los frentes, naves de elaboración y escombreras. La construcción de
estos viales no siempre es sencilla, debido a que la complicada topografía condiciona,
en muchos casos, el mantener las pistas dentro de la reglamentación minera vigente. La
realización de los accesos se hace mediante buldozers y palas, y con la ayuda, en los
casos en que sea necesario, de pequeñas voladuras.

En segundo lugar, se realiza una fase de "desmonte", consistente en la retirada de la


cobertera y de los estériles, hasta llegar a las zonas productivas. En esta fase, se prepara
una "plaza", en la que la maquinaria y los operarios puedan obrar con facilidad en las
labores consiguientes. Para realizar estas operaciones se usan explosivos tipo nagolita o
similares, palas, buldozers y camiones.

A continuación se preparan los frentes y los bancos que los configuran. La geometría de
la explotación está muy condicionada por la topografía y el buzamiento de las capas.
También es fiandamental tener en cuenta si se trabaja a favor o en contra de la
esquistosidad. En el caso de una topografía muy abrupta, se va a la formación de un
banco único y de talud casi vertical. Cuando la topografía es suave, se va a la
realización de bancos escalonados, lo que permite el mantener una mayor seguridad en
los frentes, así como el poder racionalizar mejor la explotación.

En estos momentos es cuando la cantera entra en producción, proporcionando el


"rachón" (bloques de pizarra de forma más o menos paralelepipédica y que pueden
alcanzar varios metros cúbicos de volumen).

La extracción del "rachón" se realiza mediante varios sistemas. El método más


diñindido y empleado consiste en la utilización de explosivos de baja potencia
(generalmente pólvora negra), y con la ayuda de cuñas y de los cazos de las palas, el
extraer el material aprovechando los planos de debilidad. El despegue del "rachón" por
los planos de esquistosidad, ima vez arrancados (movidos con explosivos), se realiza
frontalmente cuando el buzamiento de ésta es horizontal o hacia friera de la montaña;
pero cuando la esquistosidad buza en confrapendiente, se abre una trinchera al pie del
frente, para favorecer el despeque al descalzarlos desde la trinchera abierta (Xvmta de

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Galicia, 1991). Otro de los métodos empleados en la extracción del "rachón" consiste en
la utilización del corte con hilo diamantado, el cual proporciona cortes muy limpios y
presenta la enorme ventaja de no dañar los bloques, contrariamente a lo que sucede si
se utiliza pólvora negra. Sin embargo, este método está muy condicionado por la
geometría de la explotación, estando restringida su aplicación a zonas en las que los
planos de esquistosidad y el diaclasado lo permiten. Finalmente, un tercer método
utilizado, siempre en combinación con alguno de los anteriores, se basa en el uso de
máquinas cortadoras de disco, las cuales suelen ir montadas sobre orugas. En algunas
ocasiones, dos o más de estos métodos se compaginan a la hora de extraer el material.

Una vez obtenido el bloque o "rachón", éste es cargado en camiones con la ayuda de
palas y transportado posteriormente a las naves de elaboración. En el caso de que la
nave se encuentre a pie de cantera, este transporte se realiza, a veces, colocando los
bloques en los cazos de las palas, encargándose éstas de llevarlos hasta las propias
naves. Aquí es cuando acaba la primera parte del proceso. A continuación empieza el
proceso de elaboración de la pizarra, en el que se realizan los siguientes pasos:

- En primer lugar, y xrna vez que el "rachón" llega a la nave, se procede a realizar un
"exfoliado primario". Esta etapa consiste en, aprovechando los planos de debilidad,
la obtención de bloques de un espesor no superior a los 30-35 centímetros, que
permitan el posterior serrado en las cortadoras de disco. Esta limitación viene
impuesta por el diámetro de los discos que, generalmente, no sobrepasa el metro.
Esta exfoliación primaria se realiza con la ayuda de martillos neumáticos, cuñas y
mazas.

- En una segunda etapa, estos bloques, con el espesor adecuado, son conducidos,
mediante la ayuda de puentes grúa, a una batería de carros, en los que se realiza el
corte con las sierras de disco diamantado, las cuales proporcionan unos bloques
paralelepipédicos denominados "tochos". Estos bloques son serrados a una
dimensión ligeramente superior a la del tamaño comercial que se pretende obtener.

- Posteriormente, los "tochos" se introducen en unas cubas metálicas llenas de agua.


Esto tiene por objeto, el favorecer el exfoliado de las placas.

- En la siguiente fase se procede al labrado definitivo. Consiste en la obtención de las


placas al espesor comercial, y es realizado en los bancos de trabajo por personal
especializado. El "labrador", con la ayuda de una cuchilla y un martillo, exfolia los
"tochos" a im espesor determinado, y que es función de la calidad de la pizarra y de
la habilidad que demuestre el operario.
- Una vez realizado el exfoliado a los espesores comerciales, se procede al cortado.

111
mediante tijeras manuales o troqueladores, a las medidas demandadas por el
mercado. En esta fase se lleva a cabo, así mismo, el aristado definitivo de la placa.

El proceso finaliza con la selección, clasificación y embalado. Esta etapa consiste en ir


seleccionando la pizarra por calidades, clasificarla posteriormente por tamaños y
finalmente, embalarla en "palets" o jaulas de madera.

Una vez que se han confeccionado los "palets", éstos son cargados mediante carretillas
elevadoras en camiones para su posterior distribución a los mercados nacional e
intemacional.

Finalmente hay que resaltar la globalidad del proceso de la pizarra, es decir, comienza
con las primeras fases de desmonte y preparación y finaliza con el producto ya acabado
y dispuesto para su posterior colocación, buscando de esta manera, el máximo valor
añadido de la pizarra.

5.4 RENDIMIENTOS EN EL PROCESO PRODUCTIVO

En el sector de la pizarra se manejan, comúnmente, ima sucesión de ratios de


aprovechamiento a lo largo del proceso productivo.

Ratio de aprovechamiento: Todo uno / producto final = MUY VARIABLE , ya que


depende de la proporción de estériles en el desmonte (1-3 %).

Ratio de aprovechamiento: capa de pizarra / producto final = VARIABLE, depende del


tipo de pizarra, estructuras menores, etc (6-12,5 %, valor medio 9-10 %).

Como se ve estos valores oscilan entre unos ciertos intervalos según los casos. Los
factores que hacen variar dichos valores a lo largo del proceso productivo son múltiples,
entre otros: potencia y disposición espacial de las capas beneficiables dentro del
yacimiento, presencia o no de estructuras desfavorables, tipo de pizarra, topografía del
terreno, proceso de elaboración de pizarra elegido, etc.

El empleo de otros métodos de arranque (corte y serrado en banco) distintos a los


empleados habitualmente (explosivos combinados con palas excavadoras) modifica al
alza los ratios de aprovechamiento en banco (capa de pizarra / bloque útil) hasta un 60
%. De igual forma se incrementan los ratios bloque aprovechable / producto fmal hasta
alcanzar el 30 %, siempre que no existan estructuras menores y otros condicionantes
desfavorables. El ratio de aprovechamiento de banco / producto elaborado podría
alcanzar en este caso el 18 %.

112
5.5 CARACTERIZACIÓN AMBIENTAL DE LA EXPLOTACIÓN DE
PIZARRAS

En la Fig. 13 se presenta un cuadro resumen de las principales alteraciones ambientales


originadas por la minería de pizarra en la comarca de La Cabrera. En este cuadro se
identifican las relaciones causa-efecto de impacto, discriminando las diferentes obras,
acciones y operaciones de la explotación minera que inducen efectos sobre los
diferentes elementos que constituyen el medio.

En cuanto a la valoración de estos impactos, se pueden deducir las siguientes


conclusiones, teniendo en cuenta que son de carácter general para el área en estudio,
pudiendo en algunos casos particulares ser mayor o menor la importancia de estos
impactos.

5.5.1 Atmósfera

a) Generación de polvo

Debido a que la mayoría de las visitas de campo realizadas a las explotaciones


coincidieron en épocas en las que llovió, no se detectaron grandes problemas debidos a
la presencia de polvo en el ambiente, aunque sí es cierto que la gran cantidad de barro
acumulado en las pistas hizo pensar que el polvo puede representar problemas en épocas
secas. En visitas posteriores se comprobó que la extensa red de pistas existente en la
zona estaba cubierta por una capa de polvo de varíos centímetros de espesor, lo que
provoca que con el tráfico de camiones y otros vehículos el polvo permanezca en la
atmósfera en suspensión durante bastante tiempo, dificultando el transporte y
provocando la sedimentación de polvo en la vegetación próxima a los viales. Las
operaciones mineras que más inciden en la generación de polvo son el transporte y las
labores de explotación. Es de destacar que no existen medidas correctoras que ayuden a
mitigar su influencia, y también el carácter temporal que presenta dicha generación.

Entre las posibles medidas correctoras que podrían ser aplicadas destacan:

- El empleo de gravas para mejorar la calidad de las superficies de rodadura.

- La construcción de drenajes adecuados que permitan la correcta evacuación del agua


procedente de la escorrentía superficial.

- La utilización de camiones de riego que procuren una menor permanencia del polvo
en suspensión durante las épocas secas.

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114
- La adaptación de las pistas a lo establecido en la ITC 07.1.03 sobre el desarrollo de
las labores en trabajos a cielo abierto.

b) Niveles sonoros

Los ruidos producidos en las explotaciones de pizarra de la zona no representan


afecciones graves al entorno. Entre las causas productoras de ruidos destaca el
transporte, sobre todo en los casos en que las máquinas atraviesan núcleos de población.
Otro factor causante de ruido es la operación de elaboración de la pizarra, aunque en
este caso su influencia se ve limitada prácticamente al interior de la nave y pudiendo
mitigarse mediante el empleo por el personal de protecciones acústicas adecuadas.
Finalmente, otros causantes de ruidos son las operaciones de perforación, voladura,
arranque y carga.

5.5.2 Agua

a) Modificación de la red de drenaje

Las modificaciones en la red de drenaje están producidas casi exclusivamente por las
canteras y sus escombreras, ya que las escombreras de las naves no suelen estar
implantadas sobre cauces, y aún en el caso de estarlo en sus proximidades, no presentan
generalmente ima entidad suficiente para invadirlos.

Estas alteraciones están siempre provocadas por la apertura de los huecos de las
canteras y por las escombreras de los estériles. Como norma general, puede decirse que
en las explotaciones de la zona existe una modificación de la red de drenaje bastante
importante, encontrándose casos de una singular relevancia, tales como en las
explotaciones de Armadilla, El Real, Marrubio y Santa Lucía.

Las escombreras presentan una mayor incidencia relativa que la apertura de los huecos.
Las causas de ello se deben a factores tales como las fuertes pendientes en las que se
ubican, el método constructivo de las mismas y la forma del vertido, entre otros. Este
tipo de factores hacen que, en muchos casos, los estériles vertidos lleguen a los cauces
de ríos y arroyos, produciendo la invasión u ocupación de los mismos. Destaca por su
espectacularidad el caso de la escombrera de la cantera Santa Lucía (situada en las
proximidades del pueblo de OdoUo), en la cual la escombrera ha ocupado parcialmente
el cauce del río Cabrera en unos 1300 metros de su recorrido. Existen otros casos que,
aunque presentando una menor espectacularidad, no por ello dejan de tener tanta o más
importancia que el anterior, puesto que la ocupación del río ha llegado a ser total, dando

115
lugar a que el río circule infiltrándose a través de los intersticios dejados por los
escombros.

Las modificaciones producidas por la creación de huecos presentan una menor


importancia que las escombreras, quedando únicamente reducidos a capturas en
pequeños arroyos de carácter intermitente. Sin embargo, es destacar el caso de la
cantera de Armadilla, la cual ha interceptado el río Benuza, discurriendo el mismo a
través de la zona media de la plaza de la cantera.

En cuanto a medidas correctoras puestas en marcha en las canteras, éstas son


prácticamente inexistentes, limitándose en el mejor caso a la colocación de una pequeña
barrera protectora, conformada con estériles, al pie de la escombrera. Únicamente en
una explotación situada en Corporales se ha observado la presencia de una entubación a
lo largo del cauce del río en las zonas donde se vierte estéril. Se han visto otros casos
donde se ha construido un canal para desviar el río de su cauce actual, pero la deficiente
construcción de los mismos sólo ha conseguido que se realice parcialmente; tal es el
caso de la explotación de Armadilla.

De cara a mitigar los efectos sobre los cauces de los ríos, sería recomendable el realizar
una planificación de las escombreras, de manera que se implanten en aquellas zonas
donde no se invadan u ocupen cauces de cierta importancia. En aquellos casos que se
ocupen cauces de barrancos de menor importancia, se deben diseñar y dimensionar
adecuadamente drenajes capaces de evacuar los caudales, sin permitir la invasión del
agua en la escombrera.

b) Calidad de las aguas

Se han detectado en la zona ciertos problemas con la calidad de las aguas derivados de
los vertidos de estériles y lodos procedentes de las naves de elaboración, consistiendo en
todos los casos detectados en la contaminación física por sólidos en suspensión. Así
mismo, la gran cantidad de pistas existentes y el estado en que se encuentran algunas
contribuyen a la turbidez de las aguas. Estos problemas se refieren únicamente a sólidos
en suspensión, puesto que los análisis de agua llevados a cabo no revelan ningún tipo de
contaminación química.

Las escombreras situadas invadiendo u ocupando el cauce de los ríos y arroyos


introducen un arrastre de sólidos a la red de drenaje en los momentos de precipitación.

En algunas naves de la zona existen pequeños decantadores para depurar los efluentes
procedentes de los procesos de serrado y corte, pero en la mayoría de las explotaciones

116
que realizan tratamientos de los lodos se emplean únicamente balsas de decantación.
Existe también cierta cantidad de naves que no efectúa ningún tipo de tratamiento,
vertiendo los lodos directamente sobre las escombreras (tal es el caso de la nave de la
cantera Santa Lucía donde los lodos van discurriendo sobre la escombrera llegando al
arroyo de la Sierra).

Las medidas correctoras deberían estar encaminadas a la construcción de decantadores o


de sistemas de balsas de decantación en serie, trabajando en circuito cerrado, evitando
de esta manera los vertidos incontrolados sobre los rios y arroyos de la zona.

5.5.3 Procesos geofísicos

a) Efectos en procesos de avenida

La mayoría de las veces, estos efectos están producidos por las escombreras de las
canteras. En líneas generales, los posibles riesgos no son demasiado elevados, salvo
algunos casos concretos donde las escombreras han ocupado parcial o totalmente el
cauce del río, modificándose las áreas inundables naturales del río. Además, en los
momentos de crecida pueden ocasionar unfiíerteincremento del caudal sólido, así como
problemas de estabilidad en las escombreras por socavación de sus bases. Destacan en
lo relativo a este punto las canteras de Santa Lucía y Marrubio.

b) Procesos de erosión-sedimentación

Este tipo de procesos se producen fundamentalmente en los huecos de las canteras y en


las escombreras. La erosión predomina sobre todo en los huecos y la sedimentación en
las escombreras. También en pistas y accesos se produce este tipo de procesos, lo que
acarrea el consecuente deterioro de los viales.

La inexistencia de medidas correctoras es casi general en las explotaciones de la zona.


Las únicas actuaciones se refieren en ciertos tramos de las pistas mediante la
construcción de cunetas en algunos tramos.

Para mitigar en lo posible tales afecciones, sería necesario que las pistas estuviesen bien
drenadas mediante la construcción de cunetas y desagües; en las escombreras sería
también aconsejable la construcción de los drenes adecuados, así como la revegetación
de su superficie, con el fin de evitar el arrastre de sólidos.

c) Inestabilidad de laderas

Aunque los problemas más importantes se han detectado en las explotaciones situadas

117
en la zona de San Pedro de Trones, el caso más espectacular es el de la cantera Santa
Lucía situada en las proximidades de OdoUo. En esta última, el fuerte buzamiento a
favor de pendiente de la esquistosidad en las capas de pizarra, hace que la ladera sea
geotécnicamente inestable. Esto condujo en 1992 a un deslizamiento de toda la ladera
donde se ubica la explotación, provocando la destrucción parcial de la carretera que
discurre por encima de la cantera, así como la oclusión de una buena parte del frente de
trabajo de la cantera.

En la zona de San Pedro de Trones los efectos se reducen a la presencia de grietas en las
laderas. Esto puede representar un riesgo potencialmente importante para las canteras
situadas en las proximidades. Las grietas observadas tienen una continuidad bastante
considerable, en ocasiones de orden hectométrico, con un desplazamiento de orden
centimétrico a métrico en alguna ocasión.

La ausencia de medidas correctoras es absoluta en lo concerniente a estos aspectos. La


introducción de estudios geotécnicos en las explotaciones, con el objetivo de diseñar
ima geometría de la explotación adecuada, sería una medida a tomar a la hora de
prevenir los posibles riesgos.

5.5.4 Suelos

Generalmente los suelos vegetales de la comarca son de escaso valor edáfico debido a
que se trata de suelos poco desarrollados y pobres, siendo las zonas de fondo de valle
donde se pueden encontrar los suelos de una mejor calidad.

Al estar las explotaciones situadas en laderas hace que estas pérdidas no revistan una
gran importancia. Los problemas más importantes se encuentran en aquellas canteras
que vierten sus estériles en fondos de valle.

En todos los casos, las medidas correctoras deben ir encaminadas a la retirada de la


tierra vegetal existente en las zonas donde se piensa abrir el hueco, proceder a su acopio
y conservación, y finalmente utilizarla para recubrir las escombreras.

5.5.5 Vegetación

El impacto ambiental que supone la pérdida de vegetación al abrir huecos e implantar


escombreras es considerable cuando se afecta a masas de bosque en buen estado de
conservación, y a comunidades vegetales con presencia de especies endémicas. Otro
efecto que puede llegar a ser importante es la afección por polvo a las comunidades
vegetales, problema que se presenta en las proximidades de canteras y pistas, si bien el
regado de las mismas puede mitigarlo.

118
Una de las zonas másfrecuentementeafectadas son los fondos de valle, debido a que los
vertidos se realizan en laderas de fuerte pendiente, llegando los estériles a invadir
espacios donde se instala una vegetación deriberade gran valor.

Como medida correctora, la revegetación con especies vegetales adecuadas e idóneas en


la restauración puede contrarrestar el efecto de la pérdida de vegetación.

5.5.6 Usos del suelo

a) Deterioro de viales

Por lo que respecta a carreteras, los problemas más importantes se han observado en la
cantera Santa Lucía, puesto que un tramo de carretera se vio afectado por un
corrimiento de tierras. En el resto de los casos es el transporte, tanto del material
extraído como de maquinaria pesada, el que presenta las afecciones mayores, debido a
que, por una parte los pavimentos no están preparados para la circulación de vehículos
de gran tonelaje y, por otra, a que los camiones a su paso van dejando un rastro de
tierra, lo que contribuye al deterioro de las vías de comunicación. Los casos más
notables se dan junto a la nave de la cantera Santa Lucía y en la zona de unión de la
carretera y la pista que va a las canteras de La Baña.

En las pistas y accesos el deterioro es grande al no realizarse prácticamente ninguna


labor de mantenimiento.

b) Pérdida de terrenos productivos

Al no existir suelos de buena calidad, lógicamente los terrenos productivos no son muy
numerosos, salvo los fondos de valle donde se pierde el conjunto vegetación de ribera-
praderías de fondo de valle.

5.5.7 Espacios naturales

Las únicas alteraciones relevantes se encuentran en las canteras situadas en las


proximidades del espacio natural del lago de La Baña. Si bien ninguna de estas
explotaciones está situada en el interior del perímetro del Monumento Natural, se hallan
en localizaciones muy próximas, y son visibles desde el mismo, así como desde su pista
de acceso, que de hecho atraviesa hoy dos explotaciones, por lo que se está deteriorando
la componente natural de este paraje.

119
5.5.8 Paisaje

a) Cambio de la estructura del paisaje

Escombreras y huecos son los causantes de la mayor parte de estas alteraciones que se
pueden catalogar como importantes. Tanto irnos como otros introducen formas no
naturales en el paisaje, que rompen con la estructura natural del mismo.

b) Cambio de la estructura cromática del paisaje

Es una de las alteraciones que más destacan debido al alto contraste entre el color
grisáceo que presentan las escombreras y el de la vegetación.

Los causantes de estas alteraciones son principalmente las escombreras de las


explotaciones al poseer una gran superficie. Las pistas, huecos y naves son otras de las
causas.

Las medidas correctoras son inexistentes en la situación actual, pudiéndose solventar


muchos de los problemas con una restauración adecuada de las escombreras.

5.5.9 Visibilidad

Puede decirse que el impacto visual es generalmente muy elevado. Los causantes de
esto pueden encontrarse en las escombreras, huecos, naves y pistas. Las primeras son las
que presentan unas mayores afecciones debido al espectacular tamaño o superficie que
poseen algunas de ellas.

Las medidas correctoras deberían estar encaminadas en el caso de los huecos a la


construcción de pantallas visuales, y en el caso de las escombreras a la utilización de
métodos constructivos que permitan una mejor integración en el paisaje así como una
posterior revegetación.

5.5.10 Patrimonio socio-cultural

Las únicas afecciones directas a bienes culturales se refieren a la ermita de Santa Elena
situada en las proximidades de la cantera de igual nombre y a un canal romano en las
proximidades de Pombriego, posiblemente afectado por una cantera inactiva.

120
6. DIAGNÓSTICO TERRITORIAL

La etapa del Inventario Ambiental es básicamente descriptiva, pues se informa de lo que


hay, es decir, de los diferentes elementos constituyentes del medio, tanto físico como
socioeconómico y cultural, en el territorio objeto de estudio.

La fase de Diagnóstico Territorial se basa en aspectos sobre todo valorativos, con los
siguientes objetivos:

- valoración del territorio, en términos de méritos para la conservación en su estado


actual, basada en la excelencia, significado y fimción de los elementos y procesos
que se dan en él.

- estimación de la potencialidad del territorio en cuanto a la explotación minera de los


recursos de pizarra.

- estimación de lafragilidado vulnerabilidad del territorio para dicha actividad.

- determinación de la capacidad de acogida del territorio ante la explotación de


pizarra, estableciendo un balance entre la potencialidad o aptitud para la explotación
de pizarra, y la vulnerabilidad o impacto potencial que ésta puede causar sobre el
medio.

En esta fase, el territorio queda expresado por medio de unas Unidades Territoriales,
sobre las que se efectúa el diagnóstico, es decir, las valoraciones, estimaciones, y
determinaciones anteriormente enumeradas.

El resultado fmal de este Diagnóstico Territorial es la construcción de una serie de


cartografías:

- Mapas de valor
- Mapas de capacidad de acogida

6.L UNIDADES TERRITORIALES

Las Unidades Territoriales son los sectores básicos del territorio en función de los
cuales se hace el Diagnóstico Territorial. Así, sobre el territorio, expresado en Unidades
Territoriales, se valorarán los méritos de conservación, las amenazas por actividades
incompatibles con el mantenimiento de la calidad ambiental, la vocación natural del
suelo, las degradaciones o impactos existentes, etc.

121
El tipo de unidades y los criterios de definición deben atender a dos objetivos:

- facilitar la comprensión del sistema territorial


- hacer fácilmente utilizable el cúmulo de información sectorial recogida en el
inventario ambiental.

Por lo tanto, se han de definir unidades territoriales mediante las cuales se divida la
Comarca de La Cabrera en áreas sensiblemente homogéneas en cuanto a sus elementos
y factores ambientales.

Estas unidades serían las denominadas por Gómez Orea (1994) como "unidades de
integración", que constituyen la expresión de los elementos y procesos del territorio en
términos comprensibles y, sobre todo, en términos operativos. El mismo autor define
tres grandes tipos de unidades de integración: la "cuadrícula", las "unidades
homogéneas", y las "unidades no homogéneas, estratégicas o de síntesis" (Gómez Orea,
op. cit.).

En este trabajo se ha optado por la definición de lanidades del tercer tipo (unidades de
síntesis), al haber un factor clave que controla y condiciona la vocación y el
fiíncionamiento del sistema territorial. Este factor clave es la propia configuración
estructural del territorio de La Cabrera, dominada por la compartimentación en valles en
una zona de alta montaña. Las unidades territoriales se han definido correspondiéndose
con esos valles o con tramos de ellos, y con las zonas de divisoria hidrográfica entre
ellos.

Se han definido un total de 19 unidades territoriales:

1.- Lago de la Baña y su conjunto de circos glaciares de la zona occidental de la


Sierra de La Cabrera.
2.- Lago de Truchillas
3.- Ribera del Sil
4.- Cxjrso bajo del río Cabrera
5.- Cuenca del río Benuza
6.- Valle del río Silván
7.- La Ribera
8.- Divisoria Valle Losada-Ribera
9.- Valle de Losada
10.- Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquiliano
11.- Cabecera del río Cabrito

122
12.- Valle del río Cabo
13.- Valle del río Santa Eulalia
14.- Valle del río Eria
15.- Valle del río Truchillas
16.- Cumbres de la Sierra de la Cabrera
17.- Cabecera de los ríos LLamas y Codes
18.- Valle del río Pequeño
19.- Vertiente septentrional del sector oriental de la Sierra de la Cabrera (Sierra de la
Cabrera Alta).

La delimitación geográfica de cada una de estas unidades territoriales se presenta en el


Plano 10 que corresponde al MAPA DE UNIDADES TERRITORIALES.

Los aspectos más característicos de cada una de ellas son:

UNTOADl

- Denominación: Lago de La Baña y conjunto de circos glaciares de la zona


occidental de la Sierra de La Cabrera.

- Situación: Cabrera Baja, municipio de Encinedo.

- Superficie: 1.272 ha.

- Núcleos de población: Carece.

- Altitud: Toda la unidad por encima de 1.200 m predominando claramente las


altitudes superiores a los 1.800 m.

- Pendiente: Dominan las pendientes superiores al 30%. Las pendientes


superiores al 50% alcanzan casi la mitad de la superficie de la imidad.

- Suelos: Suelos poco desarrollados con elevados contenidos en materia orgánica


poco descompuesta.

- Vegetación: Predominio de los enebrales rastreros oromediterráneos aunque


también abundan piornales y brezales supramediterráneos.

- Usos del suelo: Matorral, láminas de agua y roquedos.

123
^^^
^ ^
Instituto Tecnológico
GeoMinerodeEsDañ
LEYENDA

1.- LAGO DE LA BAÑA Y CONJUNTO DE CIRCOS


GLACIARES DE LA ZONA OCCIDENTAL DE LA
SIERRA DE U CABRERA
2.-UG0DETRUCHILLAS

3.-RIBERA DEL SIL

4.- CURSO BAJO DEL RIO CABRERA

5.-CUENCA DEL RIO BENUZA

6.-VALLEDELRI0SILVAN

7.-LA RIBERA

8.- DIVISORIA VALLE LOSADA-RIBERA

9.- VALLE DE LOSADA

10.- CUMBRES Y CRESTAS DE LA SIERRA DEL


TELENO-MONTES AQUILIANOS
11.- CABECERA DEL RIO CABRITO

1 12.-VALLE DEL RIO CABO

13.-VALLE DEL RIO SANTA EULALIA

14.-VALLE DEL RIO ERIA

15.- VALLE DEL RIO TRUCHILLAS

16.- CUMBRES DE LA SIERRA DE LA CABRERA

17.- CABECERAS DE LOS RÍOS LLAMAS Y CODES

18.-VALLE DEL RIO PEQUEÑO

19.- VERTIENTE SEPTENTRIONAL DEL SECTOR


ORIENTAL DE LA SIERRA DE LA CABRERA

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 UNIDADES TERRITORIALES


0 2 4 8 12 16 20km
Mapa No. 10

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etal. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
Aguas: Destaca la presencia de lagunas de origen glaciar y en especial el Lago
de la Baña. Abundantes neveros.

Clima: Prolongado períodofrío,predominio del piso hiperhúmedo.

Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

Afecciones territoriales: Incluye el Monumento Natural del Lago de La Baña.

UNIDAD 2

Denominación: Lago de Truchillas.

Situación: Cabrera Alta, municipio de Truchas. '

Superficie: 1.063 ha.

Núcleos de población: Carece.

Altitud: Toda la unidad por encima de los 1.200 m.

Pendiente: Dominan las pendientes superiores al 30%.

Suelos: Suelos frescos y húmedos, oscuros con claras transiciones desde los
suelos muy delgados a los muy proñindos.

Vegetación: Dominan los brezales orensano-sanabrienses acompañados de


enebrales rastreros y pastizales supramediterráneos.

Usos del suelo: Matorral y pastizal.

Aguas: Destaca el Lago de Truchillas.

Clima: Prolongado período frío, repartido entre los pisos húmedo e


hiperhúmedo, dominando el segundo.

Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

Afecciones territoriales: Sus límites coinciden con los del Monumento Natural

124
del Lago de Truchillas.

UNTOADS

- Denominación: Ribera del Sil.

- Situación: Cabrera Baja, municipio de Puente de Domingo Flórez limitada al


oeste por el Río Sil.

- Superficie: 1.238 ha.

- Núcleos de Población: Puente de Domingo Flórez y Salas de la Ribera.

- Altitud: Toda la superficie por debajo de los 735 m. (máxima cota) con dos
tercios de la misma inferiores a 600 m.

- Pendiente: Variable con áreas de pendiente mayor del 30% aimque predominan
las zonas llanas o casi llanas.

- Suelos: Dominio de los suelos delgados producto de la degradación por erosión.


También son importantes los suelos aluviales.

- Vegetación: Dominan brezales acompañados de encinares en las zonas de mayor


pendiente. También adquieren importancia cultivos y huertas.

- Usos del suelo: Matorral, cultivos y huertas. Es la unidad de mayor presencia de


usos urbanos y de mayor concentración de infraestructuras.

- Aguas: El curso de agua principal es el Río Sil afectado por embalses y


contaminación de diverso origen.

- Clima: Mínima extensión del período frío y máxima del período seco. Marcado
carácter mediterráneo. Toda la unidad incluida en el piso subhúmedo.

- Afecciones territoriales: Pendientes de aprobación las Normas Subsidiarias de


Puente de Domingo Flórez.

- Patrimonio histórico-arqueológíco: Explotación aurífera romana, castros de la


edad del hierro y romano.

125
UNIDAD 4

- Denominación: Curso bajo del río Cabrera.

- Situación: Cabrera Baja, municipios de Benuza y Puente de Domingo Flórez.

- Superficie: 6.103 ha.

- Núcleos de población: Puente de Domingo Flórez, San Pedro de Trones, Yeres,


Vega de Yeres, Castroquilame, Robledo de Sobrecastro y Pombriego.

- Altitud: Prácticamente toda la unidad por debajo de los 1.500 m.

- Pendiente: Dominio de las pendientes superiores al 30% aunque también son


importantes las áreas llanas en el fondo de valle del Rio Cabrera.

- Suelos: Predominio de suelos degradados por erosión.

- Vegetación: Brezales orensano-sanabrienses, cultivos y huertas.

- Usos del suelo: Matorral y cultivos. Incluye el importante conjunto de canteras


de San Pedro de Trones.

- Aguas: Destaca como cursofluvialel Río Cabrera en su tramo inferior. Afección


muy grave sobre el Arroyo de las Canteras (tributario del Cabrera) por parte de la
minería de pizarra.

- Clima: Período frío variable en función de la altitud. Marcado carácter


mediterráneo. Dominio del piso subhúmedo.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Castros de la edad del hierro y romanos,


explotaciones mineras.

- Afecciones territoriales: Pendientes de aprobación las Normas Subsidiarias de


Puente de Domingo Flórez.

UNIDAD 5

- Denominación: Cuenca del Río Benuza.

126
- Situación: Cabrera Baja, municipio de Benuza.

- Superficie: 3.727 ha.

- Núcleos de Población: Benuza y Sotillo de Cabrera.

- Altitud: Muy variable, casi toda la superficie comprendida entre 600 y 1.800 m.

- Pendiente: Dominio de las pendientes superiores al 30%.

- Suelos: Predominio de suelos delgados fiíos de zonas altas y secas erosionados


con presencia de suelos tipo pardo de bosque.

- Vegetación: Piornales y brezales acompañados de bosques mixtos.

- Usos del suelo: Matorral y bosque. Explotaciones de pizarra.

- Aguas: El curso de agua principal es el Río Benuza con su afluente el Río


Sotillo, ambos cortados por las explotaciones de pizarra.

- Clima: Período Mo de media a larga duración. Predominan los ombroclimas


subhúmedo medio a húmedo inferior.

- Patrimonio históríco-arqueológico: Castro prerromano, poblado romano.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNTOADó

- Denominación: Cuenca del Río Silván.

- Situación: Cabrera Baja, municipio de Benuza.

- Superficie: 4.707 ha.

- Núcleos de Población: Sigüeya, Lomba y Silván.

- Altitud: Bastante variable, desde los 1.851 m de Campo Romo hasta los 900m se
encuentra la práctica totalidad de su superficie. •

127
- Pendiente: Casi tres cuartas partes de las superñcie poseen pendientes
superiores al 30%.

- Suelos: Dominan los suelos erosionados delgados y pedregosos.

- Vegetación: Piornales, brezales, cultivos y pastos.

- Usos del suelo: Dominan matorral y cultivos.

- Aguas: El curso de agua principal es el Río Silván cuya cuenca define la unidad.
Está libre de afecciones importantes.

- Clima: Período frío variable, según la altitud. Predominio de los pisos


subhúmedo superior y húmedo.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Castros romanos.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD?

- Denominación: La Ribera.

- Situación: Cabrera baja, municipios de Castrillo de Cabrera y de Benuza.

- Superficie: 15.140 ha.

- Núcleos de población: Yebra, Santalavilla, Llamas de Cabrera, OdoUo, Castrillo


de Cabrera, Marrubio, Noceda de Cabrera y S aceda.

- Altitud: La práctica totalidad de su superficie se encuentra situada entre los 600


y los 1.800 m.

Pendiente: Dominan las superficies con pendiente superior al 30%.

Suelos: Predominio de suelos erosionados.

- Vegetación: Dominan brezales, piornales y pastizales con importantes manchas


de melojo.

128
Usos del suelo: Matorral y pastizal.

Aguas: El curso de agua principal es el Río Cabrera en su tramo medio.


Importantes afecciones por parte de dos canteras.

Clima: Período j&io variable, gran influencia de la exposición. Dominio del


ombroclima subhúmedo.

Patrimonio históríco-arqueológico: Castres de la edad del hierro y romanos,


enterramientos funerarios, explotaciones auríferas.

Afecciones territoriales: Carece.

UNTOADS

- Denominación: Divisoria Valle de Losada-Ribera.

- Situación: A caballo entre los municipios de Benuza y Encinedo.

Superficie: 3.272 ha.

- Núcleos de población: Carece.

- Altitud: Prácticamente toda su superficie entre los 1.200 y 1.800 m.

- Pendiente: Variable de 15 a 50%, en general con importantes áreas llanas o casi


llanas.

- Suelos: Dominan los suelos delgados poco desarrollados.

- Vegetación: Dominan piornal y pastizal.

- Usos del Suelo: Matorral y pastizal.

- Aguas: Ausencia de cursos de agua.

- Clima: Período frío prolongado. Ombroclima subhúmedo a húmedo.

129
- Patrimonio hístóríco-arqueológico: Carece.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 9

- Denominación: Valle de Losada.

- Situación: Cabrera baja, municipio de Encinedo fundamentalmente y algo en el


de Castrillo de Cabrera.

- Superficie: 11.548 ha.

- Núcleos de población: La Baña, Foma, Losadilla, Encinedo, Quintanilla de


Losada, Trabazos, Castrohinojo, Robledo de Losada y Nogar.

- Altitud: Muy variable predominando la superficie comprendida entre 900 y


1.800 m.

- Pendiente: Predominio de áreas con pendientes superiores al 30% aunque


también hay importantes áreas llanas.

- Suelos: Suelos delgados por erosión y suelos delgados oscuros de zonas altas y
fi-fas.

- Vegetación: Brezales y piornales dominan.

- Usos del suelo: Matorral y en menor medida pastizal. Importantes vegas en la


zona central de la unidad. Alberga los conjuntos de canteras de La Baña y
Arroyo del Campiello así cómo algunas otras más dispersas.

- Aguas: El curso de agua principal es el Río Cabrera en su curso aho. Existen


afecciones importantes sobre el Arroyo del Campiello y el Arroyo del Lago.
Existen algunas pequeñas lagunas en las proximidades de las cumbres de la
Sierra de La Cabrera.

- Clima: Muy variable, defi-íoy muy húmedo a cálido y seco.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Castros de la Edad del Hierro y romanos.

130
- Afecciones territoriales: Carece.

UNTOADIO

- Denominación: Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos.

- Situación: Cabreras Alta y Baja, municipios de Benuza y Truchas.

- Superficie: 1.331 ha.

Núcleos de población: Carece.

- Altitud: La práctica totalidad de la superficie se sitúa por encima de los 1.800 m


con abundantes áreas por encima de los 2.000 m.

- Pendiente: Dominan las pendientes por encima del 30% aunque abundan las
zonas llanas o casi llanas.

- Suelos: Predominio de suelos oscuros, ricos en materia orgánica, de alta


montaña.

- Vegetación: Predominan los enebrales rastreros y pastizales oromediterráneos,


también rupícolas.

- Usos del suelo: Matorral con importantes superficies de roquedo.

- Aguas: Carece de cursos de agua. Alta innivación.

Clima: Períodofi-íoprolongado, predominio de los pisos hiperhúmedo y húmedo


superior.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Carece.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 11

- Denominación: Cabecera del Río Cabrito.

- Situación: Cabrera alta, municipio de Truchas.

131
- Superficie: 201 ha.

- Núcleos de población: Carece.

- Altitud: Toda la unidad está por encima de los 1.500 m.

- Pendiente: Predominio de pendientes superiores al 30%.

Suelos: Suelos poco desarrollados, oscuros, ricos en materia orgánica poco


descompuesta.

- Vegetación: Dominan los brezales y pastizales supramediterráneos.

- Usos del suelo: Matorral y pastizal.

- Aguas: Cabeceras de arroyos sin afecciones. Presencia de neveros,

- Clima: Período frío prolongado, ombroclima hiperhúmedo.

- Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 12

- Denominación: Valle del río Cabo.

- Situación: Límite entre las dos Cabreras, municipios de Castrillo de Cabrera y


Truchas.

- Superficie: 3.362 ha.

- Núcleos de población: Carece.

- Altitud: Variable predominando la superficie entre 1.200 y 1.800 m.

- Pendiente: Más de tres cuartos de la superficie poseen pendientes por encima


del 30%.

132
- Suelos: Dominan los suelos de incipiente desarrollo, aunque hay manchas de
suelos detipopardo de bosque.

- Vegetación; Dominan los brezales aunque hay importantes manchas de bosque y


piomal.

- Usos del suelo: Matorral y bosque.

- Aguas: El principal curso fluvial es el Río Cabo, cuya cuenca define la unidad.
No existen afecciones en todo el valle.

- Clima: Período fiío variable según altitud y exposición, dommio del ombroclima
húmedo.

- Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

- Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 13

- Denominación: Valle del Río Santa Eulalia.

- Situación: Cabrera baja, municipio de Encinedo.

- Superficie: 4.140 ha.

- Núcleos de Población: Santa Eulalia y Ambasaguas.

- Altitud: Variable entre los 900 y 2.000 m.

- Pendiente: Dominio de las pendientes superiores al 30%.

- Suelos: Suelos poco desarrollados por erosión y por frío en las zonas altas.

- Vegetación: Brezales y plómales dominan.

- Usos del suelo: Matorral principalmente.

- Aguas: El curso principal es el Río Santa Eulalia cuya cuenca define la unidad.
Escasa afección sobre las aguas. Presencia de pequeñas lagunas en las zonas más

133
altas.

Clima: Variable de frío y húmedo a cálido y seco.

- Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

- Afecciones territoriales: Carece

UNTOADH

- Denominación: Valle del Rio Eria.

- Situación: Cabrera Alta, municipio de Truchas.

- Superficie: 12.797 ha.

- Núcleos de población: Corporales, Barrio de Pedrosa, Villarino, Iruela, Truchas,


La Cuesta, Valdavido, Cunas, Quintanilla de Yuso, Villar del Monte y parte de
Manzaneda.

- Altitud: La mayor parte de su superficie queda entre los 900 y los 1.500 m.

- Pendiente: Importantes superficies llanas o casi llanas aunque también lo son las
pendientes comprendidas entre el 30 y el 50%.

- Suelos: Dominan los suelos degradados por erosión aunque toman importancia
los suelos de vega.

Vegetación: Abundan brezales, cultivos y huertas y pinares de repoblación.

Usos del suelo: Matorral, cultivos y pinares.

- Aguas: El curso principal es el Río Eria, aguas ligeramente afectadas por


actividades primarias.

Clima: Período íáo relativamente corto, dominan los pisos subhúmedo a


húmedo medio.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Corona de la edad del hierro, castros


romanos, asentamientos romanos, explotaciones auríferas, canales romanos,

134
cementerio, castillo medieval.

- Afecciones territoriales: Coto de Pesca de Manzaneda, Bien de Interés Cultural


de Corporales.

UNIDAD 15

Denominación: Valle del Río Truchillas.

Situación: Cabrera alta, municipio de Truchas.

Superficie: 3.286 ha.

Núcleos de población: Truchillas y parte de Truchas.

Altitud: Claro dominio de las superficies situadas entre 1.200 y 1.800 m.

- Pendiente: Dominan las pendientes entre 20 y 50 % con importantes zonas


llanas.

- Suelos: Suelos delgados oscuros y existen importantes áreas de suelos


podsólicos.

Vegetación: Predominio de brezales con importante presencia de pastizales


supramediterráneos y cultivos.

Usos del Suelo: Matorral, pastizal y cultivos.

Aguas: El curso principal es el Río Truchillas. Aguas muy poco afectadas.

- Clima: Período frío prolongado en las zonas más altas con ombroclima
hiperhúmedo. En el resto domina el piso húmedo inferior.

Patrimonio histórico-arqueológico: Explotaciones auríferas.

Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 16

Denominación: Cumbres de la Siena de La Cabrera.

135
Situación: Cabreras Alta y Baja, municipios de Encinedo y Truchas.

Superficie: 673 ha.

Núcleos de población: Carece.

Altitud: Prácticamente toda la unidad situada por encima de 1.800 m.

- Pendiente: Muy variable con importantes zonas llanas y otras de pendientes


fuertes, más de la mitad de la superficie con pendiente superior al 25%.

Suelos: Suelos oscuros de zonas altas y frías, ricos en materia orgánica poco
descompuesta.

- Vegetación: Enebrales rastreros y pastizales oromediterráneos, comunidades de


roquedos.

Usos del suelo: Dominan matorral y pastizal.

Aguas: Carece de cursos de agua. Importante iimivación.

Clima: Período frío prolongado, ombroclima hiperhúmedo.

Patrimonio histórico-arqueológico: Carece.

Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 17

Denominación: Cabeceras de los Ríos LLamas y Codes.

Situación: Cabrera alta, municipio de Truchas.

Superficie: 1.554 ha.

Núcleos de población: Carece.

Altitud: Prácticamente toda la unidad situada entre 1.200 y 1.800 m.

136
- Pendiente: Más de un tercio de la superficie tiene pendientes inferiores al 15%.
También son importantes las pendientes entre 30 y 50%.

Suelos: Suelos oscuros de zonas altas y nías junto a suelos podsólicos.

Vegetación: Gran dominio del Brezal, con algo de comunidades de roquedos.

Usos del suelo: Matorral.

- Aguas: Cabeceras de Ríos pertenecientes a la cuenca del Duema, sin afecciones


sobre sus aguas.

Clima: Prolongado período frío, dominio del piso ombroclimático húmedo.

Patrimonio histórico- arqueológico: Explotación aurífera romana.

Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 18

Denominación: Valle del Río Pequeño.

Situación: Cabrera alta, municipio de Truchas.

Superficie: 3.949 ha.

Núcleos de población: Pozos y parte de Manzaneda.

- Altitud: Más del 80% de la superficie se encuentra en el intervalo de altitudes


1.200-1.800 m.

- Pendiente: Más de la mitad de la superficie posee pendientes superiores al 25%.


También son importantes las zonas llanas.

Suelos: Suelos poco desarrollados.

Vegetación: Brezales con algunos cultivos y huertas.

Usos del suelo: Matorral y cultivos.

137
- Aguas: El curso principal es el río Pequeño cuya cuenca define la unidad. Las
aguas no sufren afecciones.

- Clima: Período fiío medianamente prolongado, ombroclima subhúmedo a


húmedo.

- Patrimonio histórico-arqueológico: Explotaciones mineras, castro minero


romano.

Afecciones territoriales: Carece.

UNIDAD 19

- Denominación: Vertiente septentrional del sector oriental de la Sierra de La


Cabrera.

Situación: Cabrera alta, municipio de Truchas.

Superficie: 5.087 ha.

Núcleos de población: Carece.

Altitud: La práctica totalidad se sitúa entre los 900 y los 1.800 m, estando más
de la mitad entre los 1.200 y los 1.500.

Pendiente: Más de la mitad de la superficie posee pendientes comprendidas


entre 25 y 50%.

Suelos: Suelos delgados poco desarrollados y suelos de tipo pardo de bosque.

Vegetación: Gran predominio del brezal con algunas manchas importantes


de melojar.

Usos del suelo: Matorral de brezo y melojo

Aguas: Alberga cabeceras de arroyos de aguas limpias que vierten al Río Eria.

Clima: Período fiío medianamente prolongado, ombroclima húmedo y


subhúmedo superior.

138
Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.

Afecciones territoriales: Carece.

139
6.2 VALOR PARA LA CONSERVACIÓN. MAPA DE VALOR

6.2.1 Introducción.

Uno de los principales objetivos de la fase de Diagnóstico Territorial es la valoración


del territorio en términos de méritos de conservación.

Entendemos por "valor" los méritos que tiene un punto genérico del territorio, o de
forma operativa una unidad territorial, para no ser alterada en su situación actual
(Gómez Orea, 1994).

El término "conservación" no significa el no aprovechamiento de los recursos. Se


entiende por conservación de un reciirso o un punto del territorio su uso a perpetuidad,
de forma que se garantice su producción indefmida (Gómez Orea, 1978). Por lo tanto,
conservar un recurso natural (vegetación, aguas, suelos, fauna, geomorfología, paisaje,
ecosistemas, etc) puede significar explotar ese recurso respetando las tasas de
renovación, de tal forma que se mantenga indefinidamente su calidad.

La expresión cartográfica de este valor muestra donde se concentra el patrimonio


natural mas importante a conservar del territorio. Los mapas de valor son un
instrumento básico en la Ordenación del Territorio, pues permiten:

a) Transmitir el patrimonio natural de que dispone el territorio.

b) Detectar conflictos al comparar este mapa con las tendencias de


implantación de las actividades humanas e infraestructuras sobre el
territorio.

c) Derivar, en la medida de lo posible, las actividades más agresivas hacia las


zonas menos valiosas del territorio.

La valoración sirve fimdamentalmente como etapa previa que facilita la fase siguiente
de predicción, sobre todo en lo referente a la determinación de impactos, y, por lo tanto,
la determinación de la capacidad de acogida.

En la bibliografía existen diversas denominaciones para los mapas que reflejan esta
valoración del territorio: "Valor natural", "Valor Ambiental", "Valor de la Calidad
Ambiental", "Calidad Ambiental", etc.

140
En este trabajo se adopta la denominación de "Mapas de Valor", siempre referido a la
conservación en el estado actual.

La valoración del territorio para la conservación en el estado actual se basa en la


estimación de la calidad, grado de excelencia, significado y función de los diferentes
elementos que constituyen el medio y configuran el territorio.

6.2.2 Metodología general de valoración

La valoración del territorio se lleva a cabo de manera operativa sobre las Unidades
Territoriales definidas anteriormente.

Los méritos para la conservación de cada Unidad Territorial se evalúan desde varios
puntos de vista o dimensiones, que pueden resumirse en los cuatro grupos siguientes:

a) Valor ecológico: es el mérito de una unidad debido al estado de conservación de los


ecosistemas que contiene, o a la presencia de especies notables vegetales o animales.

b) Valor relacionado con la productividad primaria: se refiere a los méritos


relacionados con la productividad agraria en sentido amplio (agrícola, forestal y
ganadera).

c) Valor paisajístico: se refiere a los méritos relacionados con las características


perceptuales del medio, es decir, con los valores subjetivos derivados del paisaje.

d) Valor cultural: son los méritos relacionados con los aspectos de tipo cultural y de
patrimonio histórico presentes en la unidad territorial a valorar (yacimientos
arqueológicos, arquitectura tradicional, elementos singulares de tipo cultural, etc.)

El valor total de cada unidad territorial es el resultado de la consideración conjvmta y


agregación de estos cuatro grupos ó dimensiones de valor.

Para determinar el valor total de cada unidad territorial es necesario, pues, determinar
previamente cada imo de los cuatro valores: ecológico, de productividad primaria,
paisajístico y cultural.

El procedimiento de valoración seguido pertenece al grupo de métodos indirectos o de


desagregación en componentes (Gómez Orea, 1978). Estos métodos consisten en la
indentificación de aquellos componentes de cuya integración procede el valor total, su
evaluación de manera independiente, y la determinación de la importancia relativa con

141
que contribuyen al valor global.

El método que se ha utilizado sigue los siguientes pasos (Fig. 14):

1) Determinación de los componentes del valor en varios niveles de desagregación.

2) Valoración de los componentes en el nivel más bajo de desagregación.

3) Asignación de coeficientes de ponderación.

4) Obtención del valor global.

[Link] Determinación de los componentes del valor en varios niveles de


desagregación.

Al tratarse de la valoración del estado actual del medio, se parte de la identificación de


los elementos constituyentes del medio, que son agrupados en 3 niveles de valoración,
según el grado de la importancia relativa de su significación.

Se ha construido un esquema o red de valoración en forma de pirámide (Fig. 15), en el


que cada nudo de la red corresponde a un componente de valoración del medio, en cada
uno de los 3 niveles.

Según se desciende en los niveles de valoración, los componentes representan conceptos


más simples, hasta llegar al 3° nivel de componentes, que son de fácil medición.

Al subir de un nivel al superior cada nudo es función de los componentes de rango


inferior que en él confluyan.

El 1" nivel de valoración lo constituyen los cuatro componentes básicos del valor para
la conservación: valor ecológico, de productividad primaria, paisajístico y cultural.

Posteriormente, cada uno de estos componentes se ha desagregado en otros que


constituyen el 2° nivel de valoración, que a su vez se han desagregado en otros
componentes básicos, en el 3°, a partir de los cuales comenzará el proceso de
valoración. Los componentes de este nivel inicial de valoración son en la mayoría de los
casos criterios de valor ampliamente aceptados y contrastados: carácter endémico,
diversidad,fi-agilidad,madurez, singularidad, abundancia, etc.. En otros casos, se han
definido criterios de valor enfimciónde la información de partida.

142
[Link] Valoración de los componentes en el nivel más bajo de valoración.

El proceso se inicia con la valoración de los componentes del último nivel de


desagregación, que en este caso es el 3" nivel, para cada una de las unidades
territoriales.

Esta valoración se efectúa a partir de la información generada en la fase de trabajo


anterior, es decir, en el Inventario Ambiental. En él se describe y analiza la situación
actual de cada uno de los factores y elementos que constituyen el Medio y se incluyen
las diferentes cartografías temáticas (geología, suelos, vegetación, pendientes, etc.)

Algunos de los componentes o criterios de valoración del 3^ nivel se han valorado


directamente a partir de las cartografías temáticas y del conocimiento del área de trabajo
del autor de esta tesis y de los autores de dichas cartografías.

Otros componentes o criterios se han valorado utilizando el SIG (Sistema de


Información Geográfica) como herramienta de análisis. Así, por ejemplo, el valor de
endemicidad de la vegetación para cada unidad territorial se ha obtenido asignando
valores a las unidades del mapa de unidadesfísionómicasde vegetación, calculando una
media ponderada por la superficie que ocupa cada unidad de vegetación dentro de ella.
Este proceso se ha hecho apoyándose en la herramienta SIG, como se describirá más
adelante.

La valoración se efectúa en una escala jerárquica similar para todos los componentes del
3^' nivel de desagregación o nivel inicial de valoración. Los valores expresados son
cuantitativos, por lo que son comparables.

La escala de valoración es de O como valor mínimo a 5 como valor máximo. En esta


escala quedan definidas 5 clases de valor (Tabla 16).

VALOR CLASE DE VALOR


0< V < 1 MUY BAJO
1< V < 2 BAJO
2< V < 3 MEDIO
3< V < 4 ALTO
4< V á 5 MUY ALTO

Tabla 16.- Definición de las clases de valor

143
VALOR PARA LA CONSERVACIÓN
DEFINICIÓN DE UNIDADES TERRITORIALES
i
DESAGREGACIÓN DEL VALOR PARA LA
CONSERVACIÓN EN COMPONENTES
• NIVELES DE DESAGREGACIÓN
• NIVEL I : Ecológico, Productividad primaria,
Paisajístico y Cultural
NIVEL II Ej.: El valor Ecológico se desagrega
en los componentes Vegetación,
Fauna y Aguas.
NIVEL Ej.: La Vegetación en Endemicldad,
Madurez y Diversidad

i
VALORACIÓN DE LOS COMPONENTES
VALORACIÓN DE LOS
COMPONENTES EN EL ASIGNACIÓN DE
NIVEL MÁS BAJO (NIVEL .11!)
COEFICIENTES DE
/ " • o Mínimo . PONDERACIÓN
•".• '. Eseála . ••-^- • :• •- s
V i ^ 5 Máximo

OBTENCIÓN DEL VALOR i


V = I P , * v , •; :
w V = : Valor total 0 valor de un compc>nente
^ _ Valor de un componente de niv el -. ',
^i Inferior que confluye en 61 ?
P, = Coeflcl inte de ponderaciónvd
compon ente 1

i
MAPAS DE VALOR PARA LA CONSERVACIÓN
• Mapa de Valor,para la Conservación
• Mapas de Valor Ecológico, Productividad Primarla,
Paisajítico y Cultural
• Mapas dé Valor de la Vegetación, Fauna, Agua ...

Figura 14. Esquema metodológico para el análisis del valor para la conservación
y obtención de los Mapas de valor.

144
[Link] Asignación de coeficientes de ponderación

A los componentes o criterios del nivel inicial de valoración (3^^ nivel), además de
asignarles un valor, se les ha asignado un coeficiente de ponderación, con el objetivo de
cuantificar su importancia relativa respecto a los otros componentes de su nivel que
confluyen en un mismo nudo o vértice del itível superior.

Así, al subir al 2° nivel de valoración cada nudo o vértice toma un valor en función de
los componentes del 3^"^ nivel que en él confluyen.

De la misma forma, asignando coeficientes de ponderación a los componentes del 2°


nivel se obtienen los valores de los vértices o nudos del 1^ nivel, y asignando pesos a
éstos se obtiene el valor global para la conservación en estado actual.

Todos los coeficientes de ponderación se han tomado en tanto por uno, de manera que la
suma de los coeficientes de todos los componentes que confluyen en un nudo o vértice
del nivel superior es igual a 1.

La asignación de los coeficientes de ponderación, es decir, la importancia relativa, de


unos componentes respecto a los otros de cara a la globalización del valor, está sujeta a
una carga de subjetividad. Para intentar minimizarla, los coeficientes de ponderación
han sido asignados previa consulta a los expertos temáticos autores de los estudios y
cartografías temáticas del inventario ambiental de la comarca de La Cabrera.

Hay que remarcar que aquellos componentes de la valoración donde existe una
información y conocimiento de menor alcance o garantía, se han ponderado con
coeficientes más bajos.

[Link] Obtención del valor global

Una vez asignados los coeficientes de ponderación a todos y cada uno de los
componentes o vértices de cada nivel en la red o pirámide de valoración, el valor global
para la conservación en el estado actual se obtiene a partir de la entrada con los valores
asignados a los componentes del 3^*^ nivel de valoración. El valor en cada componente o
vértice es función de los componentes del nivel inferior que en él confluyen,
obteniéndose mediante la expresión:

145
VALOR NATURAL (Valor para la conservación en el estado actual)

PROOOCTIVIDAO VALOR CULTURAL


VALOR ECOLÓGICO VALOR P A I S A J Í S T I C O
PRIMARIA

-1^
PAISAJE PAISAJE PATRIMONIO CONJUNTOS
VEGETACIÓN FAUNA AGUAS SUELO PENDIENTE INTRÍNSECO EXTRÍNSECO HISTÓRICO URBANOS

EN MD OV OF CA 60
0 BH AR TS AP RE
0 AQ VQ EA CM Pfl CT HL AB

f "• C H a t « l d « > « 09: Olvtr>W«4 rilM>« CA¡ Cail«a< s f w * * A*: AfitiaMlaaia Ai": AaUlM«aa r e rUiaf«aN« RL: RatviraAoa
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cy: CaafaaldM

Figura 15. Esquema o red de valoración


V = ZPiVi

siendo V : el valor de un componente o vértice.


Vi: el valor de un componente i, o vértice del nivel inferior que confluye
en él.
Pj: el coeficiente de ponderación del componente i.

Como todos los coeficientes de ponderación están en tanto por imo, y como los valores
de entrada en los componentes del nivel más inferior (3^"^ nivel) tienen como escala la
comprendida entre O y 5, los valores de todos los componentes y el valor global están
comprendidos en la misma escala.

Por lo tanto, cada unidad territorial del área en estudio va a tener un valor para la
conservación en el rango de las clases de valor antes definidas: muy bajo, bajo, medio,
alto y muy alto.

La utilización del análisis SIG permite obtener el valor global explotando al máximo la
información existente sobre los diferentes elementos del medio, de una forma cómoda y
rápida. Se puede obtener, así, el mapa del valor global para la conservación, y mapas
individualizados del valor ecológico, paisajístico, cultural y de productividad primaria.
Se pueden, así mismo, construir mapas de cualquier componente de cualquier nivel de
valoración si se desea.

6.2.3 Valor ecológico

El valor ecológico pretende reflejar los méritos de conservación en el estado actual


aportados por los ecosistemas presentes en La Cabrera. Por ello, el valor ecológico se ha
desagregado en 3 componentes (Fig. 15): vegetación terrestre (VEG en la notación de
los cuadros de valoración), fauna terrestre (FAU) y ecosistemas acuáticos (AGU),
teniendo en cuenta en éstos también las riberas y orillas de los sistemas acuáticos.

El valor ecológico (VECO) se obtiene de la siguiente expresión:

VECO = 0,4 VEG + 0,2 FAU + 0,4 AGU

El peso asignado a la fauna es bajo, debido al menor nivel de información sobre este

147
componente del medio. Además, esta valoración se hace en función de los biotopos, por
lo que es en cierta manera redundante con la valoración de la vegetación.

El coeficiente de ponderación asignado a los sistemas acuáticos (lagos, arroyos y ríos)


puede parecer muy alto (0,4), dada la pequeña representación superficial de los mismos.
Sin embargo, teniendo en cuenta la alta fi-agilidad de estos sistemas, se ha optado por
asignar un peso relativamente alto a este componente.

[Link] Valoración de la vegetación

Se ha tomado como base el MAPA DE UNIDADES FISIONÓMICAS DE


VEGETACIÓN (Plano 7), que aporta una información muy detallada de este factor
ambiental, con 38 unidades complejas.

El valor de la vegetación se ha desagregado en 3 componentes: endemicidad (EN).


madurez (MD) y diversidad (DV).

El proceso de valoración para cada uno de estos componentes del valor ha sido similar,
utilizando el análisis SIG como herramienta:

se valoran cada una de las 38 unidades de vegetación del Mapa de Unidades


Fisionómicas de Vegetación, en función de los criterios de endemicidad,
madurez y diversidad respectivamente.

mediante análisis SIG se calculan los porcentajes de ocupación superficial de


cada unidad de vegetación dentro de cada xmidad territorial (Tabla 17). Esto se
hace cruzando la capa de información "imidades territoriales" con la capa de
información "unidades fisionómicas de vegetación".

el valor de cada uno de los 3 componentes del valor de la vegetación en cada


unidad territorial se obtiene como media de los valores asignados a las imidades
de vegetación presentes en ella, ponderada por la superficie de ocupación dentro
de la misma.

Finalmente, el valor de la vegetación (VEO) se obtiene, asignando pesos a cada uno de


los tres componentes, mediante la siguiente expresión:

VEO = 0,6 EN + 0,2 MD + 0,2 DV

148
1 i 3 4 S 6 1 S $ 10 i\ ií 13 14 15 1¿ i1 , 18 .. 15
1 J6,64 23,58 0,00 0,00 1,50 2,1¿ 0,09 0,00 1,48 80,25 2,69 Ó,¿2 0,31 0,20 0,11 S3,31 0,15 ó,lá 0,00
1 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,04 0,00 0,00 4,21 0,00 0,02 0,00 0,00 Q,m 0,00 0,00 0,00 0,00
3 0,57 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
4 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 3,16 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
5 0,00 1,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,03 0,00 0,00 7,14 0,00 0,12 0,00 0,00 0,20 0,00 0,00 0,00 0,00
6 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,02 6,23 0,00 0,00 0,01
7 0,00 0,00 12,93 8,76 2,63 0,21 3,24 0,43 1,42 0,00 0,00 3,55 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
8 7,08 0,00 0,69 4,56 14,17 2,85 9,70 0,00 2,96 0,00 2,39 8,15 4,78 0,73 5,69 0,00 3,28 4,00 7,84
9 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 6,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
10 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,98 3,69 3,13 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
11 0,00 0,00 0,00 1,91 28,47 2,58 8,06 18,84 8,00 0,90 0,00 2,08 2,63 2,73 0,79 0,00 0,84 7,33 1,10
12 0,00 4,61 0,00 1,84 2,83 27,76 16,56 6,22 15,99 0,00 0,00 5,64 3,04 0,01 0,00 0,00 0,00 0,00 4,25
13 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,28 4,96 10,67 3,72 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
14 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 3,12 0,00 0,00 0,38 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
15 0,00 0,00 8,76 8,37 4,97 5,14 2,82 20,93 3,46 0,00 0,00 13,28 12,23 2,53 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
16 4,72 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,41 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
17 18,18 0,00 0,00 1,16 2,55 0,00 1,81 0,82 1,97 0,37 0,00 1,13 2,34 0,09 0,00 0,00 0,90 0,38 0,00
.18 0,00 0,00 3,31 5,82 0,00 0,00 0,87 0,29 1,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
19 21,13 43,15 39,91 37,76 18,06 20,42 22,76 8,38 30,96 3,38 76,48 45,00 48,54 33,61 56,41 6,38 78,88 72,16 71,38
4^ 20 0,00 0,00 0,00 0,43 0,00 0,00 1,26 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
21 0,00 0,00 0,00 0,25 1,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
23 0,16 0,89 1,53 4,49 1,34 1,17 0,98 0,00 5,91 0,00 0,00 1,34 3,45 5,87 6,56 0,00 0,00 0,61 0,28
24 5,98 25,04 5,57 5,04 4,48 10,15 15,80 28,72 6,66 0,07 18,44 5,43 7,71 4,49 12,78 1,29 4,05 1,72 4,40
25 2,52 0,00 0,75 0,02 0,00 0,00 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
26 0,00 0,00 0,00 0,00 4,40 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
27 0,00 0,00 0,00 0,00 4,04 3,48 0,41 0,00 0,47 0,11 0,00 4,60 0,65 1,37 1,25 0,00 0,00 0,00 1,06
28 0,94 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,42 0,00 0,00 0,00 1,38 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,24
29 0,19 1,04 2,50 0,00 0,48 0,00 0,55 0,79 0,80 0,02 0,00 0,12 0,12 0,68 0,85 0,25 7,72 2,46 3,40
30 1,89 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,12 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 2,52 0,00 0,00 1,71
31 0,00 0,00 20,64 15,59 3,30 23,81 5,07 0,23 8,53 0,00 0,00 2,26 6,68 28,37 10,24 0,00 0,00 7,69 0,33
.32 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 2,77 1,28 0,00 0,00 0,00 0,05
33 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,06 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
34 0,00 0,00 0,00 0,00 5,06 0,00 0,51 0,00 0,31 0,00 0,00 0,00 2,69 3,78 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
35 0,00 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
36 0,00 0,00 0,00 0,28 0,00 0,00 0,04 0,00 1,65 0,00 0,00 0,13 3,43 12,68 3,83 0,00 4,18 3,42 3,87
37 0,00 0,00 3,39 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
38 0,00 0,00 0,00 2,65 0,01 0,00 0,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,08

Tabla 17. Porcentaje de ocupación superficial de las 38 unidades de vegetación en cada una de las 19 unidades territoriales.
-Valor de endemicidad (EN)

En cada una de las 38 unidades del MAPA DE UNIDADES FISIONOMICAS DE


VEGETACIÓN (Plano 7) se valora:

la presencia de endemismos

la menor o mayor extensión de la distribución de los mismos a escala


peninsular.

la importancia que adquiere en la definición de la unidad de vegetación


considerada.

En la Tabla 18 se muestra el valor de endemicidad asignado a cada unidad de


vegetación, las especies importantes desde el punto de vista de endemismos presentes
en ellas, y su corología.

Tabla 18

UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGÍA
VEGETACIÓN (EN)

1 5 Genista sanabrensis Montañas NW


Festuca indigesta W peninsular
Teesdaliopsis conferta Montañas NW
2 5 Festuca indigesta W peninsular
Teesdaliopsis conferta Montañas NW
3 4 Festuca indigesta W peninsular
Agrostis tileni NW peninsular
Patizahs de gleras y canchales
oromediterráneos
4 5 Festuca indigesta W peninsular
Teesdaliopsis conferta Montañas NW
5 • 5 Murbeckiella boryi Montañas NW
6 5 Murbeckiella boryi Montañas NW
Silene foetida subsp. gayana NW ibérico
7 3 Genista hystrix NW ibérico
8 3 Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
Genista falcata W peninsular

150
Tabla 18 (cont.)

UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)

9 4 Quercos pyrenaica Aloo más de Ibérico


Genistafalcata W peninsular
Erica australis Ibérico
Genista sanabrensis Montañas NW
Erica umbellata W peninsular
Halimium alyssoides NW
10 2 Quercus pyrenaica Algo más-de Ibérico
Otras
11 4 Genista florida subsp. polygaliphylla Ibérico
Cytisus multiflorus W peninsular
Genista obtusiramea NW peninsular
12 3 Cytisus multiflorus W peninsular
Genista florida subsp. polygaliphylla Ibérico
Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
Merendera montana Ibérico
13 3 Cytisus multiflorus W peninsular
Genistafloridasubsp. polygaliphylla Ibérico
Quercus rotundifolia Algo más de Ibérico
y otras. Ibérico
14 4 Cytisus multiflorus W peninsular
Genista florida subsp. polygaliphylla Ibérico
Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
Erica umbellata W peninsular
Genista sanabrensis Montañas NW
15 3 Genista sanabrensis Montañas NW
Erica australis Ibérico
Halimium alyssoides NW
16 3 Merendera montana Ibérico
Genistafloridasubsp. polygaliphylla Ibérico
Cytisus multiflorus W peninsular
17 4 Genista obtusiramea NW peninsular
Genista florida subsp. polygaliphylla Ibérico
Cytisus multiflorus W peninsular
Merendera montana Ibérico
Phalacrocarpum oppositifolium Orófilo NW
Erysimum linifolium Ibérico
Rumex induratus Ibérico
18 4 Lavandula stoechas subsp. sampaiana NW peninsular
Genista Hystrix NW peninsular
19 3 Erica aragonensis Ibérico
Erica umbellata W peninsular
Genista sanabrensis Montañas W
Halimium alyssoides NW

151
Tabla 18 (cont.)

UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)

20 3 Erica aragonensis Ibérico


Erica umbellata W peninsular
Genista sanabrensis Montañas W
Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
Halimium alyssoides NW
21 3 Erica aragonensis Ibérico
Erica umbellata W peninsular
Genista sanabrensis Montañas NW
Cultivos
Halimium alyssoides NW
22 5 Genista hystrix >íW peninsular
Echinospartum ibericum Ibérico
23 1 Festuca ampia Ibérico
24 1 Merendero montana Ibérico
25 1 Merendero montana Ibérico
26 3 Erica aragonensis Ibérico
Erica umbellata W peninsular
Genista sanabrensis Montañas W
Merendero montana Ibérico
Halimium alysoides NW
27 3 Phalocrocarpum oppositifolium OrófiloNW
Erysimum linifolium Ibérico
Rumex indurotus Ibérico
Merendero montana Ibérico
28 3 Agrostis tileni NW peninsular
29 5 Phalocrocarpum oppositifolium Orófilo NW
Erysimum linifolium Ibérico
Rumex indurotus Ibérico
30 4 Phalocrocarpum oppositifolium OrófiloNW
Erysimum linifolium Ibérico
Rumex indurotus Ibérico
Agrostis tileni NW peninsular
31 1
32 0 Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
33 0 Quercus pyrenaica Algo más de Ibérico
34 3 Merendero montana Ibérico
Cytisus multiflorus W peninsular
Genista obtusiromea Ibérico
Genista florida subsp. polygoliphyllo NW peninsular
Erica umbellata W peninsular
Erica aragonensis Ibérico
Genista sanabrensis Montañas NW
Halimium alyssoides NW

152
Tabla 18 (cont.)

UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)

35 0
36 1 En el nanobrezal de base aparecen:
Erica aragonensis Ibérico
Halimium alyssoides NW
37 0 Rumex induratus Ibérico
Erysimum linifolium Ibérico
38 0

Tabla 18.- Valoración de la Endemicidad (EN) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.

- Valor de madurez (MD)

Con el valor asignado de madurez a cada unidad de vegetación se pretende representar


el grado de alejamiento del desierto teórico o antrópico. Los niveles de madurez
expresan también organización, diversidad, complejidad, acumulación de biomasa,
estabilidad y protección. Existe por tanto cierta redundancia con respecto a la diversidad
y complejidad de las unidades de vegetación, puesto que estos criterios son
considerados además de forma independiente como uno de los componentes del valor
de la vegetación.

Los demás aspectos son muy difíciles de medir, pero se consideran directamente
asociados con la proximidad de las formaciones vegetales a las que son consideradas
climax. Por ello, los máximos valores se asignan a las unidades que con más pureza
expresan dicho estado, seguidas de aquellas en avanzado estado regenerativo o con
capacidad para ello. Por lo tanto, en realidad no solamente se valora estrictamente la
madurez, sino también un cierto grado de pontencialidad.

En la Tabla 19 se muestra la valoración de la madurez (MD) de las unidades de


vegetación.

153
UNIDADES FISIONOMICAS DE VEGETACIÓN VALOR MD
1.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis y pastizales 4
oromediterráneos orensano-sanabrienses
2.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis, pastizales 3
oromediterráneos orensano-sanabrienses y gleras mediterráneas
3.- Pastizales de gleras y canchales oromediterráneos 1
4.- Comunidades de roquedos y pastizales oromediterráneos 2
5.- Comunidades de roquedos oromediterráneos 1
6.- Comunidades de roquedos, gleras y canchales oromediterráneos 1
7.- Encinares orensano-sanabrienses 5
8.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses subhúmedos a 5
hiperhúmedos
9.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses subhúmedos a 4
hiperhúmedos con brezales orensano-sanabrienses
10.- Bosques mixtos de melojos y encinas 5
11.- Piornales 4
12.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de melojo 4
13.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de encina 4
14.- Piornales con brezales orensano-sanabrienses 3
15.- Piornales y pastizales supramediterráneos 3
16.- Piornales, pastizales y gleras supramediterráneos 3
17.- Piornales, pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos 3
18.- Cantesual-aulagar orensano-sanabriense 1
19.- Brezales orensano-sanabrienses 2
20.- Brezales orensano-sanabrienses con rebrotes de melojo 2 •
21.- Brezales orensano-sanabrienses con cultivos 2
22.- Cambrionales orensano-sanabrienses 3
23.- Prados de siega de fondo de valle con alisedas y saucedas 4
24.- Pastizales supramediterráneos 2
25.- Pastizales supramediterráneos y/o primocolonizadores 2
26.- Pastizales supramediterráneos y brezales orensano-sanabrienses 2
27.- Pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos 2
28.- Gleras y canchales supramediterráneos 1
29.- Comunidades de roquedos supramediterráneos 1
30.- Comunidades de roquedos y gleras supramediterráneos 1
31.- Cultivos y huertas 1
32.- Cultivos abandonados con rebrotes y linderos de melojo 2
33.- Cultivos abandonados con rebrotes de encina 2
34.- Cultivos con pastizales supramediterráneos, piornales y brezales 2
orensano-sanabrienses
35.- Cultivos de casttóos 0
36.- Pinares 0
37.- Arcillas de bordes de río con herbazales 1
38.- Aterrazamientos
'
Tabla 19. Valoración de la Madurez (MD) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.

154
- Valor de diversidad (DV)

Para cada una de las 38 unidades de vegetación se valora el número de especies


presentes, así como el número de estratos que están representados en cada unidad. Por
lo tanto, se estiman de manera conjunta la diversidad y la complejidad y la valoración es
complicada, y hasta cierto punto un tanto arbitraria, al ser cada unidad cartográfica de
vegetación a sU vez una mezcla de unidades fitosociológicas.

En la Tabla 20 se muestra el valor de diversidad-complejidad (DV) asignado a cada


unidad de vegetación.

Tabla 20
UNIDAD DE VALOR DIVERSIDAD OBSERVACIONES
VEGETACIÓN (DV)
1 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas y
subarbustivas y otras herbáceas. Diversidad
medianamente-baja a medianamente alta
2 3 Semejante a la anterior
3 0 Unidad con predominio del estrato hebáceo y
diversidad medianamente baja
4 2 Unidad mixta herbácea con diverisidad medianamente
baja a medianamente alta
5 0 Unidad con predominio del estrato herbáceo y
diversidad medianamente baja
6 0 Semejante a la anterior
7 4 Unidad con presencia de todos los estratos y
diversidad media
8 5 Unidad con presencia de todos los estratos,
dominando el arbóreo, y diversidad medianamente
alta
9 4 Unidad mixta con formaciones arbóreas, arbustivas y
subarbustivas con diversidad de medianamente baja a
medianamente alta
10 5 Unidad con presencia de todos los estratos, altamente
compleja y de diversidad medianamente alta
11 4 Unidad con dominio del estrato arbustivo, pero de alta
complejidad. Diversidad medianamente alta.
12 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas complejas y
herbáceas, de diversidad media a medianamente alta
13 3 Semejante a la anterior
14 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas complejas y
subarbustivas de diversidad media a medianamentte
alta
15 3 Semejante a la Unidad 12
16 3 Semejante a la Unidad 12

155
Tabla 20 (Cont.)
UNIDAD DE VALOR DIVERSIDAD OBSERVACIONES
VEGETACIÓN (DV)
17 3 Semejante a la Unidad 12
18 2 Unidad predominantemente subarbustiva, con
diversidad media
19 2 Unidad subarbustiva de diversidad media
20 2 Unidad mixta de formaciones arbustiva y
subarbustiva con diversidad media
21 2 Semejante a la anterior
22 3 Unidad arbustiva compleja de diversidad
medianamente alta
23 3 Unidad mixta con formaciiones arbustivas y
herbáceas. Diversidad medianamente alta
24 2 Unidad herbácea de diversidad media
25 1 Unidades herbáceas con diversidad media a
medianamente baja
26 2 Unidad mixta con formaciones herbáceas y
subarbustivas de diversidad media
27 2 Unidad mixta de formaciones herbáceas y diversidad
media
28 0 Unidad con predominio de herbáceas y diversidad
medianamente baja
29 0 Semejante a la anterior
30 0 Semejante a las dos anteriores
31 4 Unidad mixta compleja con todos los estratos y
diversidad medianamente alta
32 1 Unidad mixta con formaciones herbáceas y arbustivas
de diversidad medianamente baja
33 1 Semejante a la anterior
34 2 Unidad mixta con formaciones herbáceas,
subarbustivas y arbustivas. Diversidad medianamente
baja en general
35 0 Unidad con estrato arbóreo y en parte herbáceo.
Diversidad baja
36 2 Unidad con estrato arbóreo dominante y subarbustivo.
Diversidad media.
37 1 Unidad herbácea con diversidad medianamente baja
38 2 Unidad con estrato arbustivo y subarbustivo de
diversidad media

Tabla 20.- Valoración de la Diversidad (DV) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.

• Resultados de la valoración de la vegetación

En la Tabla 24 se pueden observar los resultados de la valoración de la vegetación, y de

156
cada uno de siis componentes, para cada una de las 19 unidades temtoñales.

Destacan con muy alto valor las unidades territoriales n" 10 "Cumbres y crestas de la
Sierra del Teleno-Montes Aquilianos" y n° 16 "Cumbres de la Sierra de la Cabrera",
debido al muy alto valor de endemicidad y al alto valor de madurez que presentan.

Con valor alto resultan las unidades n° 1 "Lago de la Baña..." y n° 5 "Cuenca del río
Benuza", que presentan altos valores de endemicidad y madurez, y en la segunda de
ellas también de diversidad.

Las demás unidades territoriales tienen valor medio. Hay que destacar que la unidad de
vegetación n" 19 (Brezales orensanos-sanabrienses) tiene un porcentaje de ocupación
muy alto en estas unidades territoriales, siendo medios los valores de endemicidad,
madurez y diversidad asignados a esta unidad de vegetación.

[Link] Valoración de la fauna

La valoración de la fauna terrestre sé ha llevado a cabo, como ya se ha comentado, a


través de las formaciones vegetales. Por ello, es en cierto modo redundante con la
valoración de la vegetación, pudiendo ser consideradas ambas como ima valoración
conjunta de los ecosistemas terrestres.

El valor de la fauna terrestre se ha desagregado en dos componentes: diversidad (DF) y


fragilidad (FR).

Debido al menor nivel de información existente sobre este elemento del medio, la
valoración es en cierta manera intuitiva, partiendo de las premisas siguientes:

la diversidad de la fauna está directamente relacionada con la heterogeneidad e


inversamente relacionada con la simplicidad yfragmentaciónde las formaciones
vegetales.

lafragilidaddepende de la presencia constatada de especies de interés.

El valor de la fauna terrestre (FAU) se obtiene, asignando pesos a los dos componentes,
mediante la siguiente expresión:

FAU = 0,2 DF + 0,8 FR

157
- Valor de la diversidad de la fauna (DF)

Se valora a partir de las formaciones vegetales que constituyen el habitat de la fauna.

El procedimiento utilizado es el siguiente:

las 38 unidades del Mapa de Unidades Fisionómicas de Vegetación se han


agrupado en 6 tipos diferentes de hábitats (Tabla 21)
se asignan valores de diversidad faunística a cada uno de los 6 tipos de hábitats.
se calculan los porcentajes de ocupación superficial de cada tipo de habitat
dentro de cada unidad territorial (Tabla 22)

HABITAT FAUNISTICO UNTOADES DE VEGETACIÓN VALOR DE


N° DIVERSIDAD
FAUNÍSTICA
A.- Bosques de Quercineas 7 a 10 5
B.- Matorral y Monte Bajo 11 a 22 3
C - Formaciones ly2 3
Oromediterráneas
D.- Hábitats rocosos 3a6 3
28 a 30
E.- Pinares 36 3
F.- Pastizales de media altura, 23 a 27
prados de siega y cultivos activos 31 a 35
0 abandonados. 37 2
38

Tabla 21 .-Definición de hábitats faunísticos a partir de las unidades de vegetación, y valor de diversidad
faunística de los mismos.

el valor de la diversidad en cada unidad territorial se obtiene como media de los


valores asignados a los tipos de habitat presentes en ella, ponderada por la
superficie de ocupación dentro de la misma.

En aquellas unidades territoriales que presentan unidades de vegetación con carácter


hiperhúmedo, al valor obtenido se le suma:

- 1 punto si estas imidades hiperhúmedas superan el 50% de ocupación superficial


dentro de la unidad territorial.

- 0,5 puntos si la ocupación superficial está comprendida entre el 10 y el 50%.

158
1 2 3 4 5 6 1 8 5 ló 11 12 13 14 15 16 17 . 18, . W
A 7,08 0,00 13,62 13,32 16,80 3,06 13,92 4,12 7,51 0,00 2,39 18,24 4,78 0,73 5,¿5 Ó,6Ó 3,iS 4,Ó0 1M
B 44,03 47,76 51,98 57,54 58,57 56,18 62,22 66,15 65,60 5,03 76,48 67,13 68,78 39,06 57,20 6,38 80,62 79,87 76,73
C 36,64 23,58 0,00 0,00 1,50 2,16 0,13 0,00 1,48 84,46 2,69 0,64 0,31 0,20 0,11 83,32 0,15 0,23 0,00
D 3,59 2,73 2,50 0,54 0,48 0,00 0,58 0,79 1,34 10,32 0,00 0,24 1,50 0,68 1,07 9,00 7,72 2,46 5,36
£ 0,00 0,00 0,00 0,28 0,00 0,00 0,04 0,00 1,65 0,00 0,00 0,13 3,43 12,68 3,83 0,00 4,18 3,42 3,87
F 8,66 25,93 31,88 28,33 22,63 38,61 23,10 28,95 22,42 0,18 18,44 13,63 21,18 46,65 32,11 1,29 4,05 10,02 6,20

Tabla 22. Porcentaje de ocupación superficial de los 6 tipos de habitat en cada una de las 19 unidades territoriales.
Con ello se persigue incrementar el valor de la diversidad por la presencia de bosques
de vaguada y abedules propios de este piso bioclimático. La excepción es la unidad
territorial n° 10 "Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos", en la
que prácticamente no hay vaguadas.

- Valor de fragilidad (FR)

Esta valoración se ha efectuado de manera directa sobre las unidades territoriales, en


base a la presencia contrastada de especies endémicas, vulnerables, raras o
insuficientemente conocidas en los biótopos que existen en cada unidad territorial.

En la Tabla 23 se muestran las especies faunísticas que sirven de base para la valoración
de lafi-agilidadfaimística de los diferentes biótopos, y por consiguiente, de las unidades
territoriales.

Los máximos valores, siguiendo el criterio defi-agilidadfaunística, se han asignado a


los bosques de quercíneas, hábitats rocosos y pinares. Los valores más bajos se han
asignado al matorral y monte bajo.

- Resultados de la valoración de la fauna

En la Tabla 24 se pueden observar los resultados de la valoración de la fauna, y de cada


uno de sus componentes, en cada una de las unidades territoriales.

Con muy alto valor resultan las unidades n° 1 "Lago de la Baña ...", n° 2 "Lago de
Truchillas", n° 10 "Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos" y n°
16 "Cumbres de la Sierra de La Cabrera". Todas ellas alcanzan valor máximo de
fragilidad, mientras que en el componente de diversidad las dos primeras tienen valor
alto, y las dos segundas valor bajo.

Con alto valor resultan las unidades territoriales n° 5 "Cuenca del río Benuza", n° 7 "La
Ribera" y n° 12 "Valle del río Cabo", con valores altos tanto en la componente de
fi"agilidad como en la de diversidad.

Las demás unidades resultan con valor medio, salvo la unidad n° 14 "Valle del río Eria",
que tiene valor bajo.

160
Consideración - > Especie rara Especie vulnerable Especie insufícientemente Especie endémica Especie endémica y
conocida vulnerable
Biotopo

Aguas libres Musaraña acuática (*) Nutria Desmán de los Pirineos

Matorrales y monte bajo

Pastizales de altura Rana patilarga

Pastizales de media altura Perdiz pardilla Víbora de Seoane


Topo ibérico
Topillo lusitánico

Praderas de siega, cultivos de fondo de valle Perdiz pardilla Víbora de Seoane


Topo ibérico
Topillo lusitánico

Bosque de Quercíneas Tejón Turón


Gato montes Lirón gris (*)

Bosques de vaguadas Musaraña acuática (*) Tejón Turón Lagarto verdinegro


Gato montes Lirón gris (*)

Bosques galería

Arbolado de coniferas Azor

Hábitats rocosos Águila culebrera Lagartija serrana


subespecie cyreni

Construcciones humanas Murciélago ratonero Murciélago de Natterer


mediano Murciélago de borde claro
Orejudo gris
Murciélago rabudo

Biotopo no bien definido o variable Lobo (*•) Lagartija Ibérica Topillo de Cabrera
Lagartija de Bocage

(*) No confirmada
(**) Aunque se considera vulnerable a nivel internacional se ha hecho anteriormente una apreciación (ver Inventario Ambiental.)

Tabla 23.- Cuadro resumen base para la valoración de biotopos


[Link] Valoración de los ecosistemas acuáticos

Este componente del valor ecológico (denominado de manera simplificada "Aguas" en


los cuadros de valoración) se ha desagregado en otros tres componentes: calidad de las
aguas(CA), grado de conservación del ecosistema fluvial (GC) y láminas de aguaCLA').

El valor de los ecosistemas acuáticos (AGU), en el que se consideran incluidas las


riberas y orillas de ríos, arroyos y lagos, se obtiene, asignando pesos a sus tres
componentes, mediante la siguiente expresión:

AGU = 0,45 CA + 0,45 GC + 0,1 LA

El peso asignado al componente "Láminas de agua" (LA) es muy bajo, debido a que,
aunque los lagos y lagunas tienen gran valor desde el punto de vista ecológico, son
pequeños enclaves que se circunscriben únicamente a algunas zonas altas de la vertiente
N. de la Sierra de La Cabrera, y tienen mucha menor importancia en comparación con
los ríos y arroyos que configuran la red de drenaje superficial de La Cabrera.

- Valor de la calidad de las aguas (CA)

La calidad de las aguas se ha valorado en base a los resultados de dos campañas de


muestreo y analítica (ver apartado 4.7.3).

Si bien la segimda campaña se centró en la determinación de la influencia de las


explotaciones de pizarra existentes en la calidad de las aguas, la primera campaña se
realizó en el ámbito de todo el área en estudio, con el objeto de conocer la calidad
natural de las aguas de una manera representativa de toda la comarca.

Los resultados de estas campañas indican que la calidad natural de las aguas es muy alta
en la totalidad de la Comarca de La Cabrera. Únicamente las alteraciones generadas por
la actividad extractiva de pizarra, y en mucho menor grado por los núcleos de
población, hacen disminuir la calidad de las aguas en algunos tramos de la red fluvial.

162
Las alteraciones generadas por la industria pizarrera en la calidad de las aguas consisten
en la introducción de sólidos en suspensión, por arrastre de partículas en frentes de
cantera y escombreras, y por vertidos en las naves de serrado y labrado. En ningún caso
se ha detectado contaminación química de las aguas.

Las unidades donde se ha valorado con un 5 corresponden a zonas donde la influencia


del hombre (esencialmente explotaciones de pizarra, y en menor grado pueblos) es nula,
o donde no se han apreciado valores distintos de los que correspondería a las aguas sin
afectar.

Tres unidades (unidades 8, 10 y 16), correspondientes íntegramente con zonas de


cumbre y de divisoria hidrográfica, han sido valoradas con 2,5 puntos, debido a la
práctica inexistencia de cursos de agua superficiales. Se les ha asignado este valor
"neutro" con el fin de no penalizarlas desde el punto de vista del valor ecológico.

Las zonas más afectadas en cuanto a calidad de aguas superficiales corresponden al río
Benuza (unidad 5) y a los arroyos del Campiello (en la unidad 9) y de las Canteras (en
la unidad 4). A estas dos últimas unidades se les ha dado, sin embargo, un valor 3 al
tener en cuenta la calidad general de las aguas en el resto de arroyos y ríos
pertenecientes a ellas.

- Valor del grado de conservación del ecosistema fluvial (GC)

Se pretende valorar el estado de conservación del ecosistema fluvial, incluyendo en éste


las orillas y riberas de ríos y arroyos.

Se ha asignado el valor 5 a las unidades que conservan el ecosistema en estado natural.


A las unidades donde no existen cursos de agua se les ha asignado im valor "neutro"
(2,5) con el fm de no penalizarlas desde el punto de vista de su valor ecológico.

Las aguas de la unidad 3 corresponden principalmente al río Sil, que se encuentra


afectado desde aguas arriba por la minería del carbón y las poblaciones del Bierzo
además de parcialmente afectado por dos embalses, y al río Cabrera tras su paso por
Puente de Domingo Flórez. Es fácil comprender, dadas estas circunstancias, que el
grado de conservación se haya valorado con un 1.

En las demás unidades, el mayor o menor alejamiento del valor 5 se debe


principalmente a las consecuencias de la explotación de la pizarra. Los casos más
importantes de deterioro del grado de conservación se comentan en los párrafos que
siguen.

163
La mayor afección al grado de conservación de los ecosistemas fluviales se produce en
la unidad 5 (Cuenca del río Benuza). Tanto el propio río Benuza como su principal
afluente, el río Sotillo, se encuentran literalmente cortados por explotaciones de pizarra:
Armadilla y El Real respectivamente. En el caso de Armadilla se ha mejorado
recientemente la desviación del río, aunque todavía buena parte del agua se infiltra en
las escombreras y la afección por sólidos en suspensión sigue estando presente. Más
grave aún parece el caso del río Sotillo, que se infiltra totalmente, salvo en épocas de
grandes lluvias, en las escombreras del El Real cortando en dos el ecosistema fluvial, ya
degradado aguas arriba por la cantera Lousadiello, y afectado aguas abajo también por
El Plantío, que en 1994 volvió a entrar en explotación.

En la unidad 9 (Valle de Losada) el ecosistema del arroyo de Campiello se ve


totalmente cortado en dos por las canteras, las cuales además producen un incremento
muy notable de sólidos en suspensión. El arroyo del Lago también está afectado por
explotaciones de canteras de pizarra, si bien la afección al ecosistema fluvial es
notablemente menor. El resto de la unidad mantiene un grado de conservación bastante
alto, si bien el ecosistema del río Cabrera es presumible que esté afectado por la
contaminación de los arroyos del Campiello y de las Canteras.

Respecto a la unidad 7 (La Ribera), merece ser destacada la obstrucción total del arroyo
de Tarangón por parte de la cantera Marrubio, la importante degradación del ecosistema
fluvial del arroyo de la Sierra por la escombrera y vertidos de la nave de la cantera
Santa Lucía, y el embalsamiento del río Cabrera por la escombrera de la misma
explotación.

Hay que indicar que asignar el valor 2 a la unidad 4 (Curso bajo del río Cabrera) se debe
más a la degradación proveniente de las unidades aguas arriba y del río Benuza que a la
degradación producida en la unidad que se comenta. Respecto al arroyo de las Canteras
hay que señalar que hoy en día prácticamente no existe hasta pasado San Pedro de
Trones, lugar a partir del cual el caudal es insignificante excepto en crecidas, y además
se encuentra degradado especialmente por sólidos en suspensión.

- Valor por láminas de agua (LA)

Con este componente se ha incluido en la valoración la importancia que tienen los lagos
y lagunas por la riqueza y variedad de sus ecosistemas. Aparte de la riqueza piscícola,
es de destacar la presencia, al menos en los lagos de La Baña y Truchillas, de la nutria.

164
En cuanto a los valores que se han asignado, responden más al número e importancia de
lagos y lagunas que a otros parámetros como el estado de conservación, ya que en todos
los casos se conservan en su estado natural. Así se ha asignado el valor O a las unidades
sin lagos ni lagunas, el valor 5 a las unidades de los lagos de La Baña y Truchillas, y 3 a
las otras dos unidades con pequeñas lagunas (unidades 9 y 13).

- Resultados de la valoración de los ecosistemas acuáticos

En la Tabla 24 se pueden observar los resultados de la valoración de los ecosistemas


acuáticos, y de cada uno de sus componentes considerados.

Con valor máximo (valor 5) resultan las unidades n° 1 "Lago de La Baña ..." y n° 2
"Lago de Truchillas". Con muy alto valor resultan también las unidades 6, 11, 12, 13,
14,15,17, 18 y 19.

Con valor alto resulta la unidad 9, y con valor medio las unidades 4, 7, 8, 10 y 16. Las
unidades 3 y 5 resultan con valor bajo.

[Link] Resultados del Valor Ecológico.

En la Tabla 24 se muestra un resumen de los resultados del valor ecológico, y de cada


uno de sus componentes en los niveles de valoración inferiores, en cada una de las 19
unidades territoriales.

Destacan con valor ecológico muv alto las unidades territoriales n° 1 "Lago de La Baña
..." y n° 2 "Lago de Truchillas", en las que están englobados los dos espacios naturales
protegidos con la figura de Monumento Natural existentes en el área en estudio: Lago
de La Baña y Lago de Truchillas, respectivamente. En ambas imidades se ha obtenido
muy alto valor para los componentes fauna y ecosistemas acuáticos; en el componente
vegetación se obtiene valor alto para la unidad n° 1, y valor medio para la unidad n° 2.

Se trata, pues, de unidades con ecosistemas complejos de muy alto valor desde el punto
de vista de su conservación en el estado actual, con importantes ecosistemas acuáticos
bien conservados, asociados a valiosos ecosistemas terrestres de alta montaña.

165
VALOR ECOLÓGICO

UNIDADES
TERRITORIALES EN MD DV VEG FR FAU CA GC LA AGü

LAGO DE LA BAÑA... 1 3,77 3,14 2,71 •3,43 3,25 5,00 •4,65 5,00 5,00 5,00 •5,00 4,3(
'
LAGO DE TRUCHILLAS 2 3,01 2,55 2,24 2,76' 3,21 5,00 , 4,64 5,00 5,00 5,00 5,00 2 4,03
RIBERA DEL SIL 3 2,41 2,23 2,70 2,43' 2,90 3,00 2,98 3,00 1,00 0,00 1,80 3 2,29
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 2,49 2,40 2,80 2,53 2,97 3,00 2;99 3,00 2,00 0,00 2,25 4 2,S1
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 3,17 3,22 3,24 3,19 3,07 4,00 3,81 2,00 1,00 0,00 1,35 2,58
^
VALLE DEL RIO SILVAN 6 2,37 2,58 2,98 "2,53 2,63 3,00 2,93- 5,00 4,00 0,00 4,05 « 3,22
LA RIBERA 7 2,70 3,04 2,94 2,81 3,03 3,00 3,01 3,00 3,00 0,00 2,70 2,81
^
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 2,60 3,04 2,87 2,74 2,78 2,00 2,16 2,50 240 0,00 2,25 » 2,43
VALLE DE LOSADA 9 2,66 2,84 2,84 .2,73 3,34 2,00 . 2,27 3,00 3,00 3,00 3,00 2,75
'
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS 10 4,91 3,60 2,73 , 4,21 1,10 5,00 4,22 2,50 2,50 0,00 2,25 10 3,43
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 2,69 2,13 2,10 2,46 3,81 2,00 236 5,00 5,00 0,00 4,50 3,25
•>
VALLE DEL RIO CABO 2,93 2,79 3,21
12
2,33
2,75 2,87
3,28
3,00 3,04 5,00 5,00 0,00 4,50 n 3,56
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,63 2,51 2,55, 2,00 2^6 5,00 4,00 3,00 4,35 13 3,21
VALLE DEL RIO ERIA 14 1,94 1,68 2,69 2,04 2,28 1,00 1,26 5,00 4,00 0,00 4,05 14 2,69
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 2,33 2,13 2,42 2,31 3,19 2,00 • 2,24 5,00 5,00 0,00 4,50. 15 3,17
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 4,80 3,58 2,65 4,12 1,14 5,00 4,23 2,50 2,50 0,00 2,25 .6 3,39
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 3,01 1,97 1,97 2,59 2,78
17
2,86 2,12 2,86
2,00 2,16 5,00 4,00 0,00 4,05 n 3,09
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 2,38 2,62 2,00 2,17 5,00 4,00 0,00 4,05 18 3,10
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 2,91 2,21 2,20 2,63 2,91 3,00 2,98 5,00 5,00 0,00 4,50 19 3.45

EN: endemicidad VEG =0,6xEN+0,2xMD+0,2xDV


MD: madurez FAU =0,2iDF+O,8xFR
DV: diversidad vegetación AGU =0,45xCA+0,45xGC+0,l)[LA
IVEG: vegetación VECO=0,4xVEG-H),2xFÁU+0,4xAGU

DF: diversidad fauna


FR: fragilidad
FAU: fauna

CA: calidad agua


G C : grado de conservación
del ecosistema fluvial
LA: láminas de agua
AGUgaguas

\'KCO: valor fcolóíiico

Tabla 24. Resumen de los resultados del Valor Ecológico.

166
Con valor ecológico alto desde el punto de vista de la conservación resultan las
unidades territoriales n°^ 6, 10, 11, 12, 13, 15, 16,17, 18 y 19. De éstas, dos unidades se
corresponden con las cabeceras de ríos de la vertiente N. de la Sierra del Teleno
(unidades 11 y 17), y pot lo tanto fuera del límite natural de la Comarca de la Cabrera.
La unidad 19 "Sierra de la Cabrera Alta" se corresponde con la vertiente N de las
estribaciones orientales de la Sierra de La Cabrera. Las unidades 10 y 16 corresponden a
las cumbres de los Montes Aquilianos y Sierra de la Cabrera respectivamente. Las
demás imidades se corresponden con valles de ríos tributarios del río Eria en la Cabrera
Alta (unidades 15 y 18), y del río Cabrera en la Cabrera Baja (unidades 6, 12 y 13).
En general son unidades que presentan^ ecosistemas acuáticos de muy alto valor,
asociados a ecosistemas terrestres de valor medio.

Hay que resaltar que las unidades 10 "Cumbres de la Sierra del Teleno-Montes
Aquilianos" y 16 "Cumbres de la Sierra de La Cabrera" presentan valor muy alto en los
componentes vegetación y fauna, es decir, en los ecosistemas terrestres, pero al no tener
prácticamente cursos de agua superficial (corresponden a zonas de cumbre) su valor
ecológico desciende a la categoría de alto. Por lo tanto, podría considerarse que
presentan muy alto valor desde el punto de vista de la conservación de los ecosistemas
terrestres.

Con valor ecológico medio resultan las unidades 3,4, 5, 7, 8, 9 y 14.

La unidad 5 "Cuenca del río Benuza" tiene un valor alto de vegetación y fauna
(ecosistemas terrestres), pero la muy considerable degradación de sus ecosistemas
fluviales tiene como consecuencia que el valor ecológico descienda hasta la categoría de
valor medio.

El resto de unidades tienen valor medio tanto en sus ecosistemas terrestres, como en los
acuáticos, salvo la unidad 3 "Ribera del Sil", que tiene un valor bajo en éstos últimos,
debido fimdamentalmente a su muy bajo grado de conservación en estado natural, y la
unidad 14 "Valle del Eria", que presenta muy alto valor en sus ecosistemas fluviales,
pero valor bajo en la fauna.

Con valor ecológico bajo o muy bajo no resulta ninguna unidad territorial.

6.2.4 Valor de productividad primaria

Con este componente del valor se tienen en cuenta los méritos de conservación en el
estado actual relacionados con la productividad agraria en sentido amplio.
Se pretende valorar la potencialidad del territorio para las actividades agrícola, ganadera

167
y forestal, tradicionales en la Comarca de la Cabrera, considerándola como un factor a
tener en cuenta junto con el ecológico, paisajístico y cultural, desde el punto de vista de
la conservación en el estado actual.

A mayor productividad primaria potencial, mayores conflictos para la introducción de


otras actividades humanas, menor interés para la implantación de actividades más
agresivas con el medio, y, por lo tanto, mayor valor para la conservación en el estado
actual.

Para obtener el valor de productividad primaria de cada unidad territorial, este


componente se ha desagregado en otros tres componentes de nivel inferior (Fig. 15):
clima (CLI), suelos (SUE) y pendientes (PEN), que son buenos indicadores de la
pontencialidad agraria (agrícola, ganadera y forestal) del territorio, puesto que son
factores determinantes y condicionantes para dichas actividades.

El valor de productividad primaria (VPRO) se obtiene de la siguiente expresión:

VPRO = 0,3 CLI + 0,2 SUE + 0,5 PEN

Se ha asignado un peso relativamente mayor al componente pendientes debido a que es


el factor que condiciona en mayor grado la productividad agraria. Al componente suelos
se le ha asignado el menor peso, puesto que en la Comarca de la Cabrera existe una
relativa uniformidad en cuanto a la calidad de los suelos desde el punto de vista de su
capacidad agrológica.

[Link] Valoración del clima

El clima se ha desagregado en tres componentes: índices de productividad dP). periodo


frío (PF) y balance hídrico (BH).

Estos componentes son buenos indicadores del clima desde el punto de vista de su
relación con la productividad agraria.

La valoración de estos tres componentes en cada unidad territorial se ha apoyado en la


siguiente información:

las fichas elaboradas por el Departamento de Botánica de la Universidad de


León de datos climáticos de las estaciones meteorológicas existentes en el
área en estudio (ver apartado 4.5).

- el Mapa Ombroclimático de La Cabrera (Plano 6).

168
En la Tabla 25 se muestran las estaciones meteorológicas existentes dentro de cada
unidad territorial, y las consideradas como próximas para la valoración en aquellas
unidades que no tienen ninguna estación en su superficie.

El valor del clima (CLI) se obtiene en cada unidad territorial a partir de los valores
asignados a sus tres componentes del nivel inferior, asignando pesos, mediante la
siguiente expresión:
CLI = 0,5 IP + 0,3 PF + 0,2 BH

- Valor de índices de Productividad (IP)

Como índice climático relacionado con la productividad primaria se ha tomado el índice


de Paterson.

El valor de IP en cada imidad territorial deriva del cálculo del índice de Paterson en
cada estación meteorológica; el valor de ése índice se extiende a las unidades
territoriales teniendo en cuenta las estaciones incluidas en ellas y las próximas a cada
unidad, así como las posibles variaciones debidas a factores como la altitud, etc.

Finalmente, se asigna un valor a IP en cada imidad territorial en ftmción de los valores


del índice de Paterson, utilizando la escala general de valoración que se ha considerado
en este trabajo: O como valor mínimo, 5 como valor máximo.

El índice de Paterson en cada estación meteorológica se calcula mediante la siguiente


expresión:

TmnG.P.f
CPV=
12./T,2-tiJ

P: precipitación media anual


Tmi2: temperatura media del mes más cálido
ti : temperatura media de mínimas del mes más frió
Ti2: temperatura media de máximas del mes más cálido
G: duración del periodo vegetativo
G : n° de meses en los que P > 2 tm, siendo tm > 6°C
tm : temperatura media mensual
f: factor insolación
f: 2500/(n+1000)
n : n° de horas de sol

169
UNIDAD ESTACIONES ESTACIONES METEOROLÓGICAS
TERRITORIAL METEOROLÓGICAS PRÓXIMAS
1 La Baña
2 Truchas
3 Puente de Domingo Flórez
4 Puente de Domingo Flórez,
Castroquilame, Pombriego
5 Benuza
6 Sigueya
7 Santalavilla, OdoUo, Castrillo,
Saceda
8 Sigueya, La Baña, Quintanilla,
Encinedo, Odollo.
9 La Baña, Encinedo, Quintanilla.
10 Castrillo, Odollo
11
12 Saceda, Castrillo
13 Quintanilla, Encinedo
14 Truchas, Manzaneda
15 Truchas
16 Truchas
17 Manzaneda
18 Manzaneda
19 Truchas, Manzaneda
Tabla 25.- Estaciones meteorológicas situadas en las unidades territoriales. Estaciones consideradas como
próximas en la valoración de aquellas unidades que no tienen ninguna en su interior.

Los resultados de la valoración de IP en cada unidad se pueden observar en la Tabla 34.

Los valores mínimos (valor 0) se obtienen en las unidades 10 y 16, que se corresponden
íntegramente a zonas de cumbre en la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos y la Sierra
de La Cabrera respectivamente.

Los valores más altos resultan en las unidades 4 "Curso bajo del río Cabrera" y 6 "Valle
del río Silván".

- Valor del Período Frío (PF)

Se ha considerado como indicador climático íntimamente relacionado con la


productividad primaria el período frío.

En la valoración de este componente, se ha utilizado el período disponible libre de


heladas, que se ha obtenido para cada estación meteorológica.

170
La valoración del período frío (PF) se ha efectuado de manera directa, asignando valor
en la escala [0-5] a cada unidad territorial en base a los datos obtenidos en las estaciones
incluidas en ellas, o las próximas cuando no hay ninguna, y a la altitud.

A mayor valor del período disponible libre de heladas, mayor valor del PF, al ser
contemplado éste desde el punto de vista de su influencia en la productividad primaria.
Es decir, a menor período de heladas, mayor valor de productividad primaria.

En la Tabla 34 se pueden observar los resultados de la valoración de PF. En general, en


la Cabrera Alta resultan valores menores que en la Cabrera Baja, debido a que la altitud
media es muy superior en la primera de ellas.

Los resultados de PF están íntimamente relacionados con la altitud media de cada


unidad territorial. Así, los valores mínimos se presentan en las unidades 1, 10 y 16; la
primera de ellas tiene el 90% de su superficie a cotas superiores a los 1.500 m, y las
otras dos tienen el 97% de su superficie por encima de los 1.800 m de altitud.

Los valores máximos se presentan en las unidades 3 y 4, que son las que presentan las
altitudes medias menores.

- Valor del Balance Hídrico (BH)

El balance hídrico está directamente relacionado con la productividad: a mayor balance


hídrico, mayor productividad. A su vez, este componente es más favorable con la
altitud, pues, en general, a mayor altitud, mayor precipitación anual y menor
evapotranspiración potencial anual (ETP).

Para valorar el BH se ha tomado como base el Mapa Ombroclimático (Plano 6), en el


que se distinguen 7 niveles ombroclimáticos en el territorio de La Cabrera. A cada
unidad o nivel ombroclimático se le ha asignado un valor de BH (Tabla 26).

Posteriormente se han calculado los porcentajes de ocupación superficial de cada unidad


o nivel ombroclimático dentro de cada unidad territorial, mediante análisis SIG (Tabla
27).

Finahnente, el valor de BH para cada unidad territorial se obtiene como media de los
valores asignados a los niveles ombroclimáticos presentes en ella, ponderada por la
superficie de ocupación dentro de la misma.

En la Tabla 34 se pueden observar los resultados de la valoración de BH en cada unidad


territorial.

171
Los valores máximos resultan en las unidades 11 y 16, que pertenecen en su totalidad al
piso ombroclimático hiperhúmedo. Se obtienen valores muy altos también en las
unidades 1 y 2.

UNTOADDEL PISO VALOR DE


MAPA OMBROCLIMÁTICO BH
OMBROCLIMÁTICO
1 Hiperhúmedo 5
2
3 Húmedo 3
4
5
6 Subhúmedo 1
7

Tabla 26.- Valor de BH asignado a las unidades o niveles ombroclimáticos.

Los menores valores resultan en las unidades 3 y 4, que pertenecen en su totalidad al


piso ombroclimático subhúmedo.

- Resultados de la valoración del clima

En la Tabla 34 se muestran los resultados de la valoración del clima, y de sus


componentes de nivel inferior, en cada unidad territorial.

Con valor muy alto no resulta valorada ninguna unidad territorial. Con valor alto
únicamente resultan las unidades 4 y 6.

La mayoría de las unidades reciben im valor medio (11 unidades). El resto obtienen un
valor bajo (5 unidades) y muy bajo (1 unidad).

Por lo tanto, se puede afirmar que, en general, la Comarca de La Cabrera es un territorio


en el que el clima no favorece la productividad primaria.

[Link] Valoración del Suelo

Los suelos están íntimamente relacionados con la productividad primaria. Para valorar
los suelos de la Comarca de La Cabrera desde el punto de vista de la productividad
primaria potencial, se han considerado dos componentes: tipología de suelos (TS) y
afloramientos rocosos (AR).

172
1 2 3 4 , S 6 1 8 , 5 ló 11 12 13 14 B Í6 • 1^ . ,18 . , 19
1 '77,á6 54,56 0,00 0,00 5,66 3,23 Ó,1S 6,75 13,28 49,66 100,00 2,05 19,69 1,50 15,82 100,00 ó,31 ó,10 8,10
2 19,81 22,86 0,00 0,00 15,62 6,25 2,11 41,78 13,65 31,48 0,00 7,38 8,86 2,41 8,19 0,00 7,98 1,09 11,78
3 2,83 11,38 0,00 0,05 10,36 13,79 10,18 35,12 18,42 18,86 0,00 23,35 14,20 10,07 9,37 0,00 53,80 14,84 11,78
4 0,00 11,19 0,00 0,75 18,92 37,43 15,34 12,81 22,16 0,00 0,00 13,03 38,65 11,38 41,84 0,00 37,90 15,78 25,91
5 0,00 0,00 0,00 5,65 30,59 39,30 61,39 2,29 9,65 0,00 0,00 39,62 11,28 31,07 7,30 0,00 0,00 42,69 36,78
6 0,00 0,00 0,00 44,83 18,78 0,00 9,19 1,25 9,21 0,00 0,00 14,22 4,95 29,84 7,64 0,00 0,00 25,50 5,66
7 0,00 0,00 100,00 48,71 0,08 0,00 1,61 0,00 13,65 0,00 0,00 0,36 2,37 13,73 9,83 0,00 0,00 0,00 0,00

Tabla 27. Porcentaje de ocupación superficial de los 7 niveles ombroclimáticos en cada una de las 19 unidades territoriales.
El valor de los suelos (SUE) de cada xrnidad territorial se obtiene, tras valorar
previamente esos dos componentes de nivel inferior, mediante la siguiente expresión:

SUE = 0,5 AR + 0,5 TS

Por lo tanto, en cada unidad territorial se han valorado dos aspectos:

- la calidad de los suelos como soporte de la actividad primaria en función de


los tipos de suelo presentes.

la ocupación superficial de los afloramientos rocosos en la unidad territorial,


pues éstos no poseen valor alguno desde el punto de vista de la actividad
primaria.

- Valor de la Tipología de Suelos (TS)

Esta valoración se ha llevado a cabo con base en el Mapa de Suelos (Plano 5), en el que
se distinguen 11 unidades de suelos.

Se ha valorado la calidad de cada unidad de suelos desde el punto de vista de la


actividad primaria (Tabla 28).

Posteriormente, mediante análisis SIG, se han calculado los porcentajes de ocupación


superficial de cada unidad de suelos dentro de cada unidad territorial (ver Tabla 29).

El valor de TS en cada unidad territorial se obtiene como media de los valores


asignados a las unidades de suelos presentes en ella, ponderada por la superficie de
ocupación dentro de la misma.

En la Tabla 34 se pueden observar los resultados de la valoración de TS en cada unidad


territorial. A la vista de ellos se deduce que, en general, los tipos de suelos presentes en
el territorio cabreirense son de ima calidad baja o muy baja desde el punto de vista de la
productividad primaria.

174
UNTOADDEL CARACTERÍSTICAS VALOR DE
MAPA DE SUELOS TS
Roca desnuda. A pesar de que sostienen alguna
1 vegetación en fisuras y huecos, no tienen valor desde el 0
punto de vista edifico.
Suelos típicos de erosión más intensa que la
2 edafización. Poco espesor. Poca materia orgánica. Alta 1
pedregosidad.
Pobreza en bases; fiío prolongado; poco espesor;
3 materia orgánica de baja calidad. 1

Vegas. Fértiles y profimdos. Ricos en materia orgánica.


4 Son los mejores de la zona, pero no pueden 4
considerarse de la máxima calidad posible.
Espesor útil importante. Fertilidad media. Pobreza en 3
5 bases. Pedregosos.
Materia orgánica poco descompuesta de baja calidad.
6 Pobreza en bases. Frío prolongado. Espesor medio a 2
pequeño.
Semejantes a la unidad 5 3
7
Suelos cuya característica principal es el escaso 2 •
8 espesor. Mediana fertilidad.
Buenos espesores, aunque son muy pobres en bases.
9 Muy pedregosos. Frío prolongado. Acidificación 1
intensa.
Suelos muy profundos pero muy ácidos. 2
10
Suelos profimdos, pero normalmente ácidos y 2
11 excesivamente húmedos.

Tabla 28.-Valoración de las unidades de suelos desde el punto de vista de la productividad primaria.

- Valor del Afloramiento Rocoso (AR)

Los afloramientos de roca son áreas sin valor alguno desde el punto de vista de la
productividad primaria. Por lo tanto, para cada unidad territorial, a mayor ocupación
superficial de afloramiento rocoso, menor importancia de los suelos, y por lo tanto,
menor valor de productividad primaria.

El valor máximo (5) de AR, como componente del factor suelo al valorar la
productividad primaria potencial, correspondería a la ausencia total de afloramiento
rocoso.

175
Este caso sólo aparece en los suelos de vega, pues en todas las unidades restantes de
suelo definidas existen en mayor o menor proporción afloramientos de roca.

Para valorar AR se ha seguido el siguiente procedimiento:

a) Se ha estimado el contenido de afloramientos rocosos en las unidades de suelos.

La unidad 1 contiene el 100% de afloramiento rocoso.

Las unidades de suelos que más superficie ocupan, en general, dentro de las
unidades territoriales son las unidades 2, 3 y 8 (Tabla 29). Por ello, se han
despreciado las demás unidades de suelos para la estimación de la superficie
ocupada por la roca desnuda.

La estimación de ocupación superficial de afloramiento rocoso en las


unidades significativas de suelos se puede observar en la Tabla 30.

b) Se calcula el contenido de afloramiento rocoso en cada unidad territorial a partir


de la siguiente expresión:

CR = ICi + 0,3 C2 + 0,2 [C3 + Cg]

siendo:

CR: contenido en afloramientos rocosos, en tanto por uno, en la unidad


territorial.
Ci = ocupación superficial, en tanto por uno, de la unidad de suelos i dentro de
la unidad territorial, (i = 1,2, 3, 8).

c) El valor de AR para cada unidad territorial se obtiene de la siguiente expresión:

AR = (1-CR).5

Como es lógico, el máximo valor (5) sólo aparecería con ausencia total de afloramientos
rocosos.

En la Tabla 34 se pueden observar los resultados de la valoración AR en cada unidad


territorial.

176
i 2 3 4 S 6 ,. 1 6 9 Id 11 13 14 IS / 1«--- 1-;^ .18
i ÍM 3,01 3,iJ 0,00 0,55 0,00 0,58 1,1Ó 1,56 9,58 0,00 n
Ó,5i 1,86 i,60 1,36 9,31 SM S,lí
.••.:'M
éj4
2 0,00 0,00 63,45 83,07 47,41 69,31 73,98 52,90 51,85 0,00 0,00 51,20 52,11 65,99 37,90 0,00 0,00 69,34 44,92
3 85,19 47,76 0,00 0,00 30,57 18,14 6,95 45,09 36,51 86,97 100,00 31,17 39,13 11,77 19,04 90,69 42,35 14,32 21,75
4 0,00 1,37 9,65 4,34 0,13 2,79 1,52 0,00 5,20 0,00 0,00 1,35 2,99 10,37 8,08 0,00 0,00 1,59 0,92
5 0,00 0,00 21,52 6,16 5,58 6,64 3,10 0,28 0,32 0,00 0,00 0,00 0,25 2,29 0,00 0,00 0,00 0,00 1,16
6 2,92 43,36 0,00 0,00 0,00 0,12 1,98 0,62 1,25 2,92 0,00 UO 0,00 0,35 7,60 0,00 0,00 0,00 16,57
7 0,00 0,00 2,05 1,89 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 4,80 0,00 0,00 0,00 4,10 1,26
8 4,88 0,00 0,00 4,54 15,78 2,84 11,71 0,00 1,83 0,00 0,00 14,66 3,04 0,38 4,51 0,00 3,91 2,02 6,68
9 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,53 0,00 0,00 0,06 1,50 4,07 0,00 16,97 0,97 0,00
10 0,00 4,49 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,93 17,44 0,00 30,80 2,56 0,00
11 4,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,16 0,17 0,00 1,48 0,00 0,00 0,00 0,57 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00

Tabla 29. Porcentaje de ocupación superficial de las 11 unidades de suelo en cada una de las 19 unidades territoriales.
UNIDAD DEL MAPA % ESTIMADO DE OCUPACIÓN
SUELOS SUPERFICIAL DE AFLORAMIENTOS
ROCOSOS
1 100
2 30
3 20
8 20

Tabla 30.-Estimación de la ocupación superficial de afloramientos rocosos en


las unidades de suelo de mayor presencia en La Cabrera.

- Resultados de la valoración del suelo

En la Tabla 34 se muestran los resultados de la valoración de los suelos desde el punto


de vista de la productividad primaria, así como los valores asignados a sus componentes
de rango inferior.

Los valores obtenidos en todas las unidades territoriales están en el rango de "valor
medio".

[Link] Valor de las pendientes

La pendiente del terreno es un factor determinante de la productividad primaria, ya que


limita los usos del suelo (diferentes usos agrícolas, ganaderos, forestales,...). Además, la
pendiente junto con otros componentes del medio (suelo, vegetación, clima,...),
condiciona los riesgos de erosión del terreno.

Para valorar las pendientes, desde el punto de vista de su papel en la productividad


primaria potencial, se han considerado dos componentes de rango inferior: aptitud (AP)
V riesgo de erosión fRE).

Por lo tanto, se han valorado las pendientes de los terrenos que constituyen cada unidad
territorial desde dos enfoques:

- las pendientes como elemento básico para definir la aptitud del terreno para
la actividad del sector primario.

- las pendientes como factor básico para evaluar el riesgo pontencial de


erosión del suelo.

178
En general, cuanto menor sea la pendiente, mayor aptitud del terreno y menor riesgo de
erosión, con lo que será mayor la productividad primaria potencial.

El valor del componente "pendiente" (PEN) en cada unidad territorial se obtiene, tras la
valoración de los dos componentes de rango inferior, mediante la siguiente expresión:

PEN = 0,5 AP + 0,5 RE

Esta valoración se ha efectuado tomando como base el Mapa de Pendientes (Plano 3).

Existen nimierosas clasificaciones de intervalos de pendientes que persiguen diferenciar


áreas aptas para diferentes usos del suelo, o bien definir áreas con mayor o menor riesgo
de erosión. Los intervalos definidos por diferentes autores varían mucho, por lo que en
este trabajo se ha optado por una diferenciación en intervalos de pendientes bastante
exhaustiva, estableciéndose 7 clases.

En el procedimiento de valoración de las componentes de rango inferior (AP y RE) se


ha contado con el análisis SIG como herramienta de trabajo. A partir de éste se ha
calculado el porcentaje de ocupación superficial de cada unidad del mapa de pendientes
dentro de cada unidad territorial (Tabla 31).

- Valor de la aptitud (AP)

Se han valorado cada una de las 7 unidades de intervalos de pendientes desde el punto
de vista de la aptitud para las diferentes actividades del sector primario (agrícola,
ganadera, y forestal). Esta valoración se presenta en la Tabla 32.

El valor O asignado a la unidad 7 del Mapa de Pendientes debe entenderse estrictamente


como el valor del terreno para su aprovechamiento primario, en el sentido que queda
definido más arriba. Evidentemente los terrenos de muy elevada pendiente pueden tener
un alto valor desde el punto de vista de la conservación de valores naturales, pero se
entiende que en una valoración de la aptitud con el sentido de capacidad productiva
agrícola, forestal o ganadera, se les debe asignar el valor 0.

179
1 2 i 4 5 6 1 » 5 16 11 12 13 14 1.^ 16 i1 IS A9
1 14,86 11,56 39,25 1¿,Í3 10,55 11,23 7,61 21,25 14,37 18,75 7,07 9,84 11,16 27,52 1M9 l2,6i 11,Í8 15,W 14,¿^
2 0,00 1,01 6,87 0,19 0,46 0,13 0,01 5,05 0,20 0,44 0,00 0,01 0,00 9,82 4,35 1,84 13,74 1,32 4,87
3 0,17 8,87 1,60 1,04 1,39 1,37 0,28 23,56 1,72 3,59 0,00 1,76 0,13 10,26 4,35 4,15 19,19 4,05 7,36
4 1,67 11,28 5,48 4,21 4,35 4,14 1,28 21,29 5,30 5,44 0,00 4,28 2,18 11,37 9,61 10,06 11,23 9,39 11,47
oo 5 3,81 12,03 6,91 9,07 5,43 7,99 3,11 13,46 7,92 7,80 0,60 5,53 7,05 11,34 14,77 15,62 10,40 14,12 16,59
o
6 29,77 40,77 29,29 40,72 45,66 43,62 34,73 14,50 45,01 40,29 43,18 36,32 52,56 25,86 44,32 34,43 20,96 44,67 42,62
7 49,72 14,49 10,60 28,54 32,16 31,52 52,98 0,89 25,48 23,69 49,15 42,26 26,92 3,83 3,71 11,28 2,09 10,47 2,80

Tabla 31. Porcentaje de ocupación superficial de los 7 intervalos de pendiente en cada una de las 19 unidades territoriales.
UNTOAD DEL MAPA INTERVALO DE USOS POSIBLES DEL SUELO VALOR DE
DE PENDIENTES PENDIENTES (%) DEL SECTOR PRIMARIO AP
1 <8 TODOS 5
8-15 TODOS MENOS
2 AGRICULTURA DE 4
REGADÍO
15-20 AGRICULTURA: solo cultivo
ocasional sin laboreo
3 mecanizado 3
GANADERÍA, FORESTAL
CONSERVACIÓN
4 20-25 FORESTAL
CONSERVACIÓN 2
5 25-30
30-50 FORESTAL CON
6 LIMITACIONES 1
CONSERVACIÓN
7 >50 ÚNICAMENTE CONSERVA- 0
CIÓN

Tabla 32.- Valoración de las unidades del Mapa del Pendientes desde el punto de vista de la aptitud
primaria.

El valor de AP en una unidad territorial se obtiene como media de los valores asignados
a las unidades de pendiente presentes en ella, ponderada por la superficie de ocupación
dentro de la misma.

Los resultados de la valoración pueden observarse en la Tabla 34. Los valores obtenidos
no superan el intervalo de valor medio, por lo que se puede afirmar, en general, que las
ñiertes pendientes del territorio cabreirense tienen un efecto negativo en la
productividad primaria potencial, pues limitan la aptitud del terreno para las actividades
del sector primario.

- Valor del riesgo de erosión (RE)

Del mismo modo que en la valoración de la aptitud, se valoran cada una de las 7
unidades de intervalos de pendientes en relación con el potencial riesgo de erosión. Esta
valoración se muestra en la Tabla 33.

181
UNIDAD DEL INTERVALO
MAPA DE PEN- DE PENDIEN- RIESGO DE EROSIÓN VALOR RE
DIENTES TES (%)
1 <8 Riesgo bajo . 5
2 8-15
Riesgo de ligero a moderado 4
3 15-20
4 20-25
Riesgo de moderado a 3
acentuado
5 25-30
6 30-50 Riesgo muy acentuado 2
7 >50 Riesgo severo 1

Tabla 33.- Valoración de las Unidades del Mapa de Pendientes desde el punto de vista del riesgo de
erosión.

El valor de RE para cada unidad territorial se obtiene como media ponderada de los
valores asignados a las unidades de pendientes presentes en ella según la proporción de
superficie que ocupan.

Los resultados de esta valoración se ofi^ecen en la Tabla 34. Los valores obtenidos son
bajos debido al predominio de terrenos con pendientes pronunciadas, en los que los
riesgos de erosión asociados al sostenimiento de actividades del sector primario son
elevados.

- Resultados de la valoración de las pendientes

En la Tabla 34 se muestran los resultados del valor de las pendientes jxmto a los valores
de sus componentes.

Con valores altos o muy altos no aparece ninguna unidad territorial. Tampoco aparece el
valor muy bajo.

La mayoría de las unidades tienen un valor bajo. El valor medio es asignado a las
unidades 3, 8 14 y 17.

Por tanto puede afirmarse que buena parte del territorio cabreirés ofi-ece limitaciones
importantes para los aprovechamientos primarios derivadas de las acusadas pendientes.

182
PRODUCTIVIDAD PRIMARIA

UNIDADES
TERRITORIALES IP PF BH -CLl AR TS •SUE AP RE PEN

LAGO DE LA BAÑA... 1 1,00 0,00 4,55 1.41 3,98 1,10 2,54 1,16 1,74 1,45
LAGO DE TRUCHILLAS 2 1,00 1,00 4,09 1,62 4,37 1,49 2,93 1,76 1,78 1,77
RIBERA DEL SIL 3 3,00 4,00 1,00 2,90 3,88 1,73 ' 2,80 2,83 1,24 .2,03
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 4,00 4,00 1,02 3,40 3,71 1,34 2,52 1,52 1,49 1,51
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 3,00 2,00 2,12 2,52 3,80 1,27 2,53 1,24 1,45 1,34
VALLE DEL RIO SILVAN 6 4,00 2,00 2,28 3,06, 3,75 1,25 2,50 1,29 1,53 ,1,41
LA RIBERA 7 3,00 3,00 1,56 2,71 3,67 1,24 2,46 0,82 1,80 131
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 2,00 1,00 3,06 , 1,91 3,70 1,00 235 2,81 2,53 2,67
VALLE DE LOSADA 9 3,00 2,00 2,62 2,62 3,76 1,19 2,48 1,49 1,40 1,45
CUMBRE S...TELENO-AQUILIANOS 10 0,00 0,00 3,99 0,80 3,65 0,93 239 1,73 1,43 1,58
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 2,00 1,00 5,00 230 4,00 1,00 2,50 0,80 1,50 1,15
VALLE DEL RIO CABO 12 3,00 3,00 1,96 2,79 3,76 1,20 2,48 1,10 1,74 1,42
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,00 3,00 3,02 2,50 3,70 1,11 2,41 1,27 1,23 1,25
VALLE DEL RIO ERIA 14 3,00 2,00 1,54 • 2,41 3,81 1,45 2,63 2,79 1,92 236
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 3,00 2,00 2,82 2,66 4,13 1,52 2,83 2,18 1,53 1,85
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 0,00 0,00 5,00 1,00 3,63 0,91 2,27 2,19 1,68 1,93
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 2,00 1,00 3,01 1,90 4,24 1,29 ,2,76 2,89 2,37 2,63
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 3,00 2,00 1,64 2,43 3,54 1,12 1,89 1,53
233 1,71
3,70 2,12
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 3,00 2,00 2,31 .236 1,24 2,47. 1,80 1,96 I9I

IP: Índices productividad CLI=0,5riP-H)3xPF+0,2iBH


PF: periodo frió SUE=0,5iiAR+<),5xTS
BH: balance liidrico PEN=0,5xAP-H),5xRE
CLl: clima VPRO=0,3xCLl+0,2xSUE+0,5xPEN
wm
AR: afloramiento rocoso
TS: tipología de sucios
SUE: suelas

AP: aptitudes
RE: riesgo erosión
[PEN; pendientes

VI*RO: produclividaiJ primaria

Tabla 34. Resumen de los resultados del Valor de Productividad Primaria.

183
[Link] Resultados del valor de productividad primaría.

En la Tabla 34 se muestran los resultados del valor de productividad primaria, así como
los valores correspondientes a los niveles de valoración de rango inferior.

No aparece ninguna unidad con valor de productividad primaria alto o muy alto.

Obtienen un valor de productividad primaria medio las unidades n°^ 3 "Ribera del Sil",
4 "Curso bajo del río Cabrera", 6 "Valle del río Silván", 8 "Divisoria Losada-Ribera",
12 "Valle del río Cabo", 14 "Valle del río Eria", 15 "Valle del río Truchillas", 17
"Cabecera de los ríos Llamas y Codes", 18 "Valle del Río Pequeño" y 19 "Sierra de la
Cabrera Alta".

De entre ellas, los máximos valores se dan en unidades con importantes áreas de baja
pendiente y altitudes bajas en relación al entomo. Destaca la "Ribera del Sil" por su
benignidad climática, seguida de la"Cabecera de los ríos Llamas y Codes" y el "Valle
del río Eria".

El resto de las unidades obtienen un valor de productividad primaria bajo.

Globalmente, la Cabrera es un territorio limitante, donde las actividades ligadas al


sector agrario han tenido un carácter de subsistencia derivado de los condicionantes que
impone el medio.

6.2.5 Valor paisajístico

El paisaje es esencialmente un recurso y por lo tanto un factor a considerar para el


cálculo del valor natural de cada unidad territorial, lo que justifica su inclusión en el
proceso de planificación.

El valor paisajístico (VPAI) es el mérito atribuible a una unidad en fijnción del


sentimiento de agrado o desagrado que produce en el observador al percibirla
polisensorialmente y subjetivamente.

La apreciación del paisaje en su vertiente estética es sin lugar a dudas una experiencia
de tipo subjetivo, por lo que para una evaluación de los factores perceptuales del medio
de forma objetiva, se ha empleado una metodología que se puede incluir dentro del
grupo de métodos indirectos analíticos por desagregación de componentes, es decir, se
parte de ima subdivisión del paisaje en un cierto número de componentes, cuya

184
valoración individualizada dará, por agregación, el valor del conjunto.
El valor paisajístico se ha desagregado en una componente de paisaje intrínseco (PIND y
otra componente de paisaje extrínseco (PEX). El valor paisajístico (VPAI) se obtiene a
partir de la valoración de estos dos componentes, asignándoles un peso a cada imo.

VPAI = 0,75 PIN + 0,25 PEX

[Link] Valor del paisaje intrínseco

El paisaje intrínseco se define como la percepción que de una unidad territorial obtiene
un observador situado en cualquier punto del entomo desde el que dicha unidad es
accesible a la percepción polisensorial. Equivale, por lo tanto, a una consideración de la
unidad en cuanto a "emisor de vistas".

El valor del paisaje intrínseco (PIN) se ha obtenido en función de cinco componentes


que describen las características visuales intrínsecas de cada unidad territorial:
Fisiografía (FI), Agvia (AG), Vegetación (VG), Elementos Artificiales (EA) y
Composición (CM).

PIN = 0,1 FI + 0,1 AG + 0,2 VG + 0,2 EA + 0,4 CM

El grado de desagregación de cada uno de los factores considerados ha facilitado la


toma de datos realizada, tanto para el paisaje intrÍQseco como extrínseco, a partir de
cartografía básica y temática, fotogramas aéreos y prospección de campo, y su
cuantificación.

- Valor de la Fisiografía (FI)

Describe las características fisiográfícas y geomorfológicas dominantes en cada unidad


territorial, valorándose en fimción de parámetros como singularidad (presencia de
elementos relevantes del relieve: geomorfología glaciar), altura, complejidad
topográfíca (mayor grado de encajamiento de los cursos ñuviales), siendo el valor
máximo y mínimo de la escala de cuantificación aplicada, 5 y 1 respectivamente.

-Valor del Agua (AG)


Los rangos de valoración de esta componente oscilan entre O y 5, en fimción de la
ausencia o presencia de agua, y de las formas en que ésta se manifiesta en el territorio.

Los criterios de valoración aplicados se muestran en la Tabla 35.

185
FORMAS AGUAS SUPERFICIALES VALOR DEL AGUA (AG)
Láminas de agua: lagos y lagunas 5
Arroyos de alta montaña 4
Presencia de nieve 3
RÍOS SU, Eria y Cabrera 2
Red hidrográfica secundaria 1
Ausencia de Agua 0

Tabla 35.- Criterios de valoración del agua (AG), como componente del paisaje intrínseco.

- Valor de la Vegetación (VG)

Esta componente viene definida por la relevancia paisajística que determinadas


formaciones de vegetación adquieren espacial y/o visualmente en cada una de las
unidades territoriales.
Dichas formaciones han sido valoradas teniendo en consideración sus calidades visuales
intrínsecas (cromatismo, estructura, textura ...), en una escala cuyos rangos se mueven
entre 1 y 5 para los valores extremos (Tabla 36).

- Valor de los Elementos Artificiales (EA)

Define el efecto de la actividad humana sobre el medio natural de cada unidad a través
del grado de integración o discordancia de los distintos usos en el territorio, teniendo
especial interés el uso urbano y el minero (explotaciones, pistas...) por ser generadores
de importantes alteraciones paisajísticas. La escala de valoración oscila entre O y 5.

Los criterios de valoración se muestran en la Tabla 37.

FORMACIONES DE VEGETACIÓN VALOR VEGETACIÓN


(VG)
Vegetación climax (bosquetes de melojos, mixtos de melojos y 5
encinas, y encinares en buen estado).
Cultivos de castaños, ripisilvas y mosaico de prados y huertas 4
(bocage).
Repoblaciones, matorral, matorral y pastizal. 3
Pastizales y Tierras de cultivo. 2
Vegetación rupícola. 1

Tabla 36.- Criterios de valoración de la vegetación (VG) como componente del paisaje intrínseco.

186
GRADO DE INTEGRACIÓN VALOR ELEMENTOS
DE LOS ELEMENTOS ARTIFICIALES ARTIFICIALES (EA)
Integración Alta o Ausencia de elementos artificiales 5
Integración Media 4
Integración Baja sin ser discordante 3
Discordancia Baja 2
Discordancia Medía 1
Muy Discordante 0

Tabla 37.- Criterios de valoración de los elementos artificiales (EA) como componente del paisaje
intrínseco.

- Valor de la Composición (CM)

Se define como una componente de síntesis resultado de la combinación de los distintos


elementos vistiales que conforman el medio físico, biótico y humano de cada unidad
territorial.

El factor composición surge de la agregación de dos componentes del paisaje:


interacción y cromatismo.

CM = 0,6 i + 0,4 c

Interacción (i).- Viene definida por el grado de complejidad (cp) o número de


elementos que se combinan, y armonía o naturalidad (ar) en que los diferentes
componentes que definen el paisaje se han combinado.

El valor interacción se ha obtenido a partir de la simia ponderada de ambos factores,


dándose un peso superior al factor armonía con respecto al de complejidad, pues es la
forma en que los distintos elementos que configuran el paisaje (vegetación, relieve,
etc..) se combinan espacialmente, la que confiere al paisaje xma de sus principales
características intrínsecas, en tanto en cuanto lo que se percibe resulte armónico o no.

i = 0,3 cp + 0,7 ar

Los criterios de valoración para ambos factores que integran el valor interacción pueden
observarse en la Tabla 38.

187
CRITERIOS VALORACIÓN VALOR COMPLEJIDAD VALOR ARMONÍA
(cp) (ar)
Muy Alta 5 5
Alta 4 4
Media 3 3
Baja 2 2
Muy Baja 1 1

Tabla 38.- Criterios de valoración de la complejidad y la armonía, como componentes de la interacción.

Cromatismo (c).- El color constituye uno de los elementos visuales de mayor


importancia, valorándose dicha componente en una escala de 1 a 5, en función de
factores como: diversidad, variabilidad estacional y contraste cromático.

En la Tabla 39 se muestran los valores de cada uno de los componentes que integran el
valor Composición (CM) en cada una de las diecinueve unidades territoriales.

- Resultados de la valoración del Paisaje Intrínseco

En la Tabla 43 se muestran los resultados de la valoración del paisaje intrínseco, y de


cada uno de sus componentes, para cada una de las 19 unidades territoriales.

Destacan con muy alto valor las unidades n° 1 "Lago de la Baña ..." y n° 2 "Lago de
Truchillas", resultado de los muy altos valores obtenidos en cada uno de los
componentes.

Con alto valor resultan ima serie de unidades correspondientes a zonas de cumbres
(unidades n"" 10,16 y 19), y a valles (unidades n"" 7,12,13 y 14).

El resto de unidades resultan con valor medio.

[Link] Valor del Paisaje extrínseco.

El paisaje extrínseco se define como la percepción que desde una unidad territorial
obtiene un observador sittiado en la misma del entorno (puede abarcar una o varias
unidades territoriales) que le rodea. Equivale, por tanto, a una consideración de la
unidad como "receptor de vistas".

188
UNIDAD COMPLEJI- ARMONÍA INTERAC- CROMATIS- COMPOSI-
TERRITO- DAD ar CIÓN MO CIÓN
RIAL Cp i c CM
1 5 5 5.00 5 5.00
2 5 5 5.00 5 5.00
3 4 1 1.90 4 2.74
4 5 2 2.90 5 3.74
5 4 1 1.90 4 2.74
6 3 3 3.00 3 3.00
7 5 4 4.30 5 4.58
8 1 3 2.40 1 1.84
9 5 2 2.90 5 3.74
10 1 5 3.80 2 3.08
11 1 4 3.10 1 2.26
12 3 4 3.70 3 3.42
13 3 4 3.70 3 3.42
14 5 3 3.60 4 3.76
15 3 3 3.00 3 3.00
16 1 5 3.80 2 3.08
17 2 4 3.40 2 2.84
18 3 3 3.00 2 2.60
19 3 3 3.00 2 .2.60
i = 0^ cp + 0,7 ar
CM = 0,6i + 0,4c

Tabla 39.- Valor de la Composición (CM), y de sus componentes, en cada unidad territorial.

El valor del paisaje extrínseco (PEX) se ha obtenido en fiínción de los siguientes


componentes: Profundidad Visual (PR), Calidad del Tema (CT) que se percibe, y de la
Posición Altitudinal (PO) relativa en la que el observador se encuentra, pues constituye
un factor modificador de la percepción del paisaje. El valor resulta de la valoración de
estos componentes, y de la asignación de pesos, según la siguiente expresión:

PEX = 0,4 PR + 0,4 CT + 0,2 PO

La escala de valoración de la calidad visual del paisaje extrínseco se mueve entre


valores que oscilan entre 1 y 5.

Los criterios de valoración de los tres componentes del paisaje extrínseco se muestran
en las Tablas 40,41 y 42.

189
PROFUNDroAD VISUAL VALOR PROFÜNDroAD VISUAL (PR)
Lejanas 5
A media-alta distancia 4
A media distancia 3
Próximas 2
Inmediatas 1

Tabla 40.- Criterios de valoración de la Profundidad Visual (PR), como componente del paisaje
extrínseco.

CALIDAD DEL TEMA VALOR CALIDAD DEL TEMA (CT)


Excelente 5
Buena 4
Regular 3
Mala 2
Muy Mala 1

Tabla 41.- Criterios de valoración de la Calidad del Tema (CT), como componente del paisaje extrínseco.

POSICIÓN ALTITUDINAL VALOR POSICIÓN ALTITUDINAL (PO)


Superior 5
A nivel 3
Inferior 1

Tabla 42.- Criterios de valoración de la Posición Altitudinal (PO), como componente del paisaje
extrínseco.

- Resultados de la valoración del Paisaje Extrínseco

En la Tabla 43 pueden observarse los resultados de la valoración del paisaje extrínseco


en cada una de las unidades territoriales.

Destacan con muy alto valor las unidades n° 1 "Lago de la Baña....", n° 2 "Lago de
Truchillas", n° 8 "Divisoria valle de Losada-Ribera", n° 10 "Cumbres Teleno-Montes
Aquilianos", y n° 16 "Cumbres de la Sierra de la Cabrera". Representan áreas
culminantes desde las que se obtiene una visión panorámica de elevada calidad
paisajística.

Con alto valor aparecen las unidades n° 11 "Cabecera del río Cabrito", n° 14 "Valle del
río Eria", n° 15 "Valle del río Truchillas", y n° 19 "Sierra de Cabrera Alta".

Resultan con valor bajo las unidades n° 3 "Ribera del Sil" y n° 5 "Cuenca del río
Benuza".

190
El resto de unidades presentan un valor medio.

[Link] Resultados del valor paisajístico.

La Tabla 43 muestra el valor paisajístico total o agregado de cada una de las diecinueve
unidades territoriales.

Con valor paisajístico muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña..." y n° 2
"Lago de Truchillas". En ambas unidades se han obtenido un valor muy alto de paisaje
intrínseco y extrínseco.

Con valor paisajístico alto desde el punto de vista de la conservación resultan las
unidades 7, 10, 12, 13, 14, 15, 16 y 19. De éstas, dos unidades se corresponden con las
cumbres de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos y de la Sierra de la Cabrera
(unidades 10 y 16). La unidad 19 correponde con la vertiente septentrional de la Sierra
de la Cabrera Alta. Las restantes unidades están representadas por el curso medio del río
Cabrera (unidad 7) y los valles de sus tributarios ríos Cabo y Santa Eulalia (unidades 12
y 13) en la Subcomarca de Cabrera Baja, así como los valles del río Eria y del río
Truchillas en Cabrera Alta (unidades 14 y 15).

Dichas unidades corresponden en general con zonas de alto valor de paisaje intrínseco,
salvo el valle del río Truchillas que presenta un valor medio. El valor del paisaje
extrínseco de las mismas varía de un valor medio a muy alto.

Con valor paisajístico medio resultan el resto de las unidades terrítoríales, a excepción
de la unidad n° 3 "Ribera del Sil" que presenta un valor paisajístico bajo.

Ninguna unidad territorial presenta un valor paisajístico muy bajo.

6.2.6 Valor cultural

El valor cultural se define como el méríto para la conservación atribuible a una unidad
territorial en función de los recursos culturales existentes en la misma.

Dicho valor es resultado de la agregación de dos componentes: Patrimonio Histórico-


Cultural (PHI) y Conjuntos Urbanos (CUR), y de la aplicación de coeficientes de
ponderación de acuerdo con la importancia relativa de cada uno de los factores que
intervienen.

191
VALOR PAISAJÍSTICO

VNWADES
TERRITORIALES FI AG VG EA CM PIN PR CT PO PEX

LAGO DE LA BAÑA- J 5,00 5,00 4,00 5,00 5,00 4,80 4,00 4,00 5,00 4,20 4,6;<

LAGO DE TRUCHILLAS 2 5,00 5,00 4,00 5,00 5,00 4,80 4,00 5,00 5,00 4,60 4,75
^
RIBERA DEL SIL 3 1,00 2,00 2,00 1,00 2,74 , 2,00 3,00 0,00 1,00 1,40 3 1,85
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 1,00 2,00 4,00 0,00 3,74 2,60 3,00 2,00 1,00 2,20 2,50
^
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 2,00 1,00 5,00 0,00 2,74 2,40 1,00 1,00 3,00 t,4Q 2,15
5
VALLE DEL RIO SILVAN 6 2,00 1,00 2,00 3,00 3,00 2,50 2,00 3,00 1,00 2,20 « 2,43
LA RIBERA 7 2,00 2,00 4,00 4,00 4,58 3,83 1,00 4,00 3,00 2,60 3,52
^
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 3,00 0,00 1,00 4,00 1,84 2,04 5,00 4,00 3,00 4,20 2,58
VALLE DE LOSADA 9 1,00 2,00 3,00 2,00 3,74 2,80 3,00 3,00 1,00 2;60
*l 2,7S
CUMBRES...TELENO-AQUÍLIANOS 10 4,00 3,00
'
1,00 5,00 3,08 3,13 5,00 4,00 5,00 4,60 10 3,50
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 1,00 3,00 1,00 5,00 2,26 2,50 3,00 3,00 3,00 3,00 2,63
VALLE DEL RIO CABO "
12 2,00 1,00 5,00 5,00 3,42 3,67 1,00 5,00 1,00 2,60 I2I 3,4(1
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,00 4,00 3,00 4,00 3,42 337 1,00 4,00 1,00 2,20 13 3,08
VALLE DEL RIO ERIA 14 1,00 2,00 3,00 3,00 3,76 - 3,00 4,00 4,00 1,00 3,40 3,lü
If
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 1,00 4,00 3,00 3,00 3,00 2,90 3,00 4,00 3,00 3,40 1^ 3,03
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 4,00 3,00 1,00 5,00 3,08 3,13 5,00 5,00 5,00 5,00 .61 3,60
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 1,00 1,00 1,00 5,00 2,84 2,54 2,00 3,00 1,00 2,20 2,45
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 1,00 1,00 2,00 3,00 2,60 2,24 2,00 3,00 3,00 2,60
•^
18 2,33
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 3,00 3,00 2,00 5,00 2,60 3,04 4,00 4,00 3,00 3,80 19 3,23

FI: nsiografia PIN=0,UFI+0,lxAG+0,2xVG+0,2iEA+0,4xCM


AG: agua PEX=0,4xPR+0,4xCT+0,2iPO
VG: vegetación VPAl=0,75xPIN+0,25xPEX
EA: elementos artiflciales
CM: composición
IPIN: paisaje intrínseco

FR: profundidad visual


CT: calidad del tema
PO: posición
PEX: paisajéiextrinseco

VPAI: valur puis:ij)stico

Tabla 43. Resumen de los resultados del Valor Paisajístico.

192
El valor cultural (VCUL) se obtiene de la siguiente expresión:

VCUL = 0,6Pffl + 0,4CUR

La escala de valoración aplicada presenta como valores extremos el 5 (Muy alto valor
cultural) y O (Ausencia de recursos culturales).

[Link] Valor del Patrimonio Históríco-Cultural

Forman parte del Patrimonio Histórico-Cultural el conjunto de Bienes del Patrimonio


Español declarados de Interés Cultural, yacimientos arqueológicos y espacios naturales
protegidos (Monumentos Naturales).

El valor del Patrimonio Histórico-Cultural (PHI) estará en función de la abundancia y


relevancia de los recursos culturales incluidos en el mismo.

El valor de PHI se obtiene, asignando pesos a los dos componentes: Relevancia (RL) y
Abundancia (AB), mediante la siguiente expresión:

PHI = 0,55 RL + 0,45 AB

- Valor de la Relevancia (RL)

Este componente pone de manifiesto la importancia del recurso cultural. Este factor ha
sido valorado mediante la aplicación combinada de varios criterios:

. Existencia de una figura de protección legal: Bien de Interés Cultural o Monumento


Natural, en cuyo caso se asigna el valor máximo (5).

. El resto de los valores se asignan en fimción del tipo de vacimiento arqueológico


(castro, poblado, enterramiento.., valorándose especialmente la cultura castreña),
grado de conservación, y período cultural (poseen mayor valor los yacimientos más
antiguos, y aquellos otros que abarquen varias etapas culturales).

. La ausencia de recursos viene representada por el valor 0.

El valor de relevancia (RL) para cada unidad territorial, se ha obtenido de la siguiente


manera:

193
A aquellas unidades territoriales que poseen una figura de protección legal: Bien de
Interés Cultural o Monumento Natural, se les ha asignado un valor 5.

A las unidades que carecen de recursos culturales se les ha dado un valor 0.

El valor de relevancia (RL) en el resto de unidades territoriales se ha obtenido como


media de los valores de relevancia asignados a los recursos del patrimonio histórico-
cultural presentes en la misma.

La Tabla 46 pone de relieve que las unidades territoriales que poseen los recursos del
patrimonio histórico-cultural más relevantes son: la n° 1 "Lago de la Baña..", n° 2 "Lago
de Truchillas" y n° 14 "Valle delríoEria".

- Valor de la Abundancia (AB)

Se encuentra definida por el número de yacimientos arqueológicos, y por el porcentaje


de superficie ocupada por los espacios naturales protegidos en cada unidad territorial.
Los criterios de valoración se muestran en la Tabla 44.

ABUNDANCIA (AB) VALOR DE


ABUNDANCIA (AB)
Más de 20 yacimientos y/o porcentaje de superficie ocupada por espacios 5
protegidos superior al 50 %.
Entre 15 y 20 yacimientos y/o porcentaje de superficie ocupada por espacios 4
protegidos entre el 50 y 25%.
Entre 10 y 15 yacimientos y/o porcentaje de superficie ocupada por espacios 3
protegidos inferior al 25%.
Entre 5 y 10 yacimientos 2
Menos de 5 yacimientos 1
Ausencia de recursos histórico-culturales 0

Tabla 44.- Criterios de valoración de la Abundancia (AB) de recursos del Patrimonio Histérico-Cultural.

- Resultados de la valoración del Patrimonio Histórico-Cultural

En la Tabla 46 se recogen los resultados de la valoración de este componente del Valor


Cultural para cada una de las unidades territoriales.

Con valor muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña...", n° 2 "Lago de
Truchillas" y n° 3 "Valle del río Eria", por disponer del patrimonio histórico-cultural
más relevante y im mayor número de recursos culturales.

194
Únicamente la unidad n° 4 "Curso Bajo del río Cabrera" presenta un valor alto de PHI,
por poseer un gran número de yacimientos, de gran variedad tipológica y relativamente
bien conservados, aunque ninguno de ellos alcanza la importancia suficiente para ser
declarados Bienes de Interés Cultural.

Con valor medio resultan las unidades n° 6 "Valle del río Silvan", n° 7 "La Ribera", n° 8
"Valle de Losada", y n° 13 "Valle de Santa Eulalia", que si bien presentan algunos
recursos de cierta relevancia, sin embargo, su número es reducido.

Con valor bajo aparecen las unidades n° 3 "Ribera del Sil", n° 5 "Cuenca del río
Benuza", n° 12 "Valle del río Cabo", n° 15 "Valle del río Truchillas", n° 17 "Cabecera
ríos Llamas-Codes", y n° 18 "Valle del río Pequeño".

Existen una serie de unidades que corresponden generalmente a zonas de cumbres y


divisorias que carecen de patrimonio histórico-cultural.

[Link] Valor de Conjuntos Urbanos

Este factor pone de manifiesto el grado de conservación de la estructura y arquitectura


tradicional de los núcleos urbanos, y la presencia de algunos elementos singulares, en
cada unidad territorial.

El valor de Conjuntos Urbanos (CUR) se obtiene por suma ponderada de los


componentes Conservación (CO) y Elementos Singulares (ES), de acuerdo con la
siguiente expresión:
CUR = 0,75 C0 +0,25 ES

La escala de valoración aplicada para este componente del valor Cultural ha sido de O a
5.

- Valor de Conservación (CO)

Este factor mide el grado de conservación de la arquitectura y entramado urbano


tradicional de los núcleos existentes en cada unidad territorial, entendiendo que
constituyen un recurso cultural a conservar.

El valor de conservación de los núcleos urbanos (CO) para cada unidad territorial
resulta de la aplicación de la media aritmética del grado de conservación del conjunto de
núcleos urbanos contenidos en la misma.

195
Los criterios de valoración empleados para este factor pueden observarse en la Tabla 45.

GRADO DE CONSERVACIÓN DE LOS NÚCLEOS VALOR CONSERVACIÓN (CO)


URBANOS
Muy Buena 5'
Buena 4
Regular 3
Mala 2
Muy Mala 1
Ausencia de núcleos urbanos 0

Tabla 45.- Criterios de valoración de la conservación de los núcleos urbanos (CO)

Únicamente la unidad territorial n° 15 presenta un valor muy alto de conservación de la


arquitectura y estructura tradicional de sus núcleos urbanos.

Las imidades del curso alto y medio del río Cabrera (7, 9, y 13), los valles del río Eria y
del río Pequeño, tributario del anterior, presentan un valor de conservación alto, a pesar
del fuerte despoblamiento y consiguiente deterioro de las construcciones por falta de
mantenimiento.

Con im valor medio de conservación resultan las unidades n° 4, 5 y 6, donde el creciente


proceso de renovación urbana se ha visto favorecido por un incremento de rentas
procedentes de la explotación de pizarra.

La unidad n° 3 "Ribera del Sil" presenta un grado de conservación bajo de su patrimonio


urbano, con una sustitución clara de la arquitectura tradicional por tipologías
constructivas netamente urbanas.

- Valor de los Elementos Singulares (ES)

Se entienden como Elementos Singulares aquellas estructuras y construcciones de la


zona que forman parte de la cultura propiamente dicha de la comarca, y que tienen
como característica más importante su singularidad.

Se consideran Elementos Singulares los pajares, cuyas formas recuerdan a las conocidas
"pallozas", molinos, herrerías, hornos de pan, palomares, etc., así como algimos
elementos artísticos tales como tímpanos y pórticos románicos de algunas de sus
iglesias, e t c . , presentes en los núcleos urbanos de la comarca.

196
La valoración de este componente se ha llevado a cabo en función de los siguientes
criterios: presencia o ausencia, abundancia y relevancia cultural de dichos elementos en
cada unidad territorial, siendo la escala de valoración de O a 5.

El valle del río Eria (unidad n° 14) es la única que presenta un valor muy alto.

Con valor alto destacan las unidades 3,4, 7, y 9.

El resto de las unidades presentan un valor bajo o muy bajo.

- Resultados de la valoración de los Conjuntos Urbanos

En la Tabla 46 pueden observarse, en cada de las diecinueve unidades territoriales, los


valores de Conjuntos Urbanos y de cada uno de sus componentes.

Es necesario destacar la ausencia de unidades territoriales con un muy alto valor del
componente Conjimtos Urbanos.

Resultan con valor alto las unidades n° 14 "Valle del río Eria" y n° 15 "Valle del río
Truchillas" pertenecientes a la Subcomarca de Cabrera Alta, y las unidades n° 7 "La
Ribera" y n° 9 "Valle de Losada" de la Cabrera Baja.

Las unidades n° 4, 5,6, y 18 presentan un valor medio.

La unidad n° 3 "Ribera del Sil" presenta un valor bajo, debido principalmente al fuerte
deterioro de la arquitectura y entramado tradicional de sus núcleos urbanos.

El resto de las unidades carecen de núcleos urbanos y corresponden, en general, a las


unidades situadas por encima de los 1500 m de altitud.

[Link] Resultados del valor cultural.

La Tabla 46 muestra los resultados obtenidos del valor cultural, así como en sus
respectivos componentes de rango inferior, en cada ima de las unidades territoriales.

Únicamente la imidad n° 14 "Valle del río Ería", en Cabrera Alta, presenta un valor
cultural muy alto, debido fundamentalmente al muy alto valor de su patrimonio
histórico-cultural, y el valor alto de sus conjimtos urbanos.

197
VALOR CULTURAL

UNIDADES
TERRITORIALES AB PHI. co ES CUR

LAGO DE LA BAÑA... I 5,00 5,00 5,00 0,00 0,00 'o,oo ' J,(HI
LAGO DE TRUCHILLAS
RIBERA DEL SIL
2
3
5,00
2,50
5,00
1,00
5,00
1,83
0,00
1,50
0,00
3,00
0,00-
1,88.
A 3,01
1,85
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 3,70 3,00 339 2,30 3,00 2,48 A'\ 3,02
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 2,50 1,00 1,83 2,50 1,00 2,13 1,95
VALLE DEL RIO SILVAN
LA RIBERA
6
7
3,00
3,50
1,00
2,00
2,10
2,83
2,60
3,80
1,00
3,00
2,20
3,60
HH 2,14
3,14

HH
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,0(
VALLE DE LOSADA 9 3,80 2,00 2,99 3,00 3,00 3,00 2,99
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS
CABECERA DEL RIO CABRITO
10
11
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00'
H
10 U,lll
[Link]
VALLE DEL RIO CABO 12 1,00 1,00 1,00 0,00 0,00 0,00
" 0,61
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 3,00 1,00 2,10, 3,50 1,00 2,88
" 2,41
VALLE DEL RIO ERIA
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS
14
15
5,00
2,00
4,00
1,00
4,55
1,55
3,70
4,00
4,00
1,00
3,78
3,25
'H
14
15
4,24
2,23
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 o,oa 16 0,0(
CABECERA R í o s LLAMAS-CODES 17 2,00 1,00 1,55 0,00 0,00 0,00 ü,93
VALLE DEL RIO PEQUEÑO
SIERRA DE LA CABRERA ALTA
18
19
2,30
0.00
1,00
0,00
•1,72
0,00
3,00
0,00
1,00
0,00
2,50
0,00
•H
18
19
2,03
0.0(

RL: relevancia PHI=0,S5xRL+<),45xAB


AB: abundancia CUR=0,75iCO+0,2SiES
PHIiípatnmoñloJlustórico VCUL=0,6xPHI+0,4xCUR

CO: conservación
ES: elementos singulares
CUR: ¡Conjuntos urbanos

V C l i L : valor cultural

Tabla 46. Resumen de los resultados del Valor Cultural.

198
Con valor cultural alto destacan tres unidades territoriales. De éstas, dos de ellas
disponen de espacios declarados Monumentos Naturales (unidades n° 1 "Lago de la
Baña.." y n° 2 "Lago de Truchillas"), mientras que las restantes son las unidades n° 4
"Curso bajo del río Cabrera", cuyo valor cultural viene dado principalmente por un
valor alto de patrimonio histórico-cultural, y n° 7 "La Ribera", en cuyo caso tiene más
peso el alto valor de sus conjuntos urbanos.

Con valor cultural medio resultan las unidades n° 6, "Valle del río Silván", n° 9 "Valle
de Losada", y n° 13 "Valle del río Sta Eulalia" en Cabrera Baja, y las unidades
territoriales n° 15 "Valle del rio Truchillas" y n° 18 "Valle del río Pequeño" en Cabrera
Alta.

Con valor cultural bajo se muestran las unidades territoriales n° 3 "Ribera del Sil" y n° 5
"Cuenca del río Benuza". Su valor cultural viene dado principalmente por un valor bajo
de patrimonio histórico-cultural.

Las restantes unidades presentan un valor cultural muy bajo, siendo su principal
caracteristica la ausencia de núcleos urbanos y patrimonio histórico-cultural en su
ámbito territorial.

6.2.7 Resultados del valor agregado. Mapa de valor para la conservación en el


estado actual.

El valor agregado es el resultado final de la valoración del territorio, y representa el


mérito de cada unidad territorial para su conservación en el estado actual, en fimción de
los ecosistemas que contiene, productividad agraria (agricola, forestal y ganadera),
paisaje y patrimonio cultural.

El valor agregado (VAGRE) se ha obtenido por simia ponderada de las cuatro


dimensiones del valor previamente evaluadas: Valor Ecológico (VECO), Valor de
Productividad Primaria (VPRO), Valor Paisajístico (VPAI) y Valor Cultural (VCUL),
quedando expresado de la siguiente manera:

VAGRE = 0,4 VECO + 0,1 VPRO + 0,4 VPAI + 0,1 VCUL

Respecto al peso o importancia relativa de cada uno de los factores que integran el valor
total o agregado, se ha considerado que son el Valor Ecológico (VECO) y Paisajístico
(VPAI) quienes proporcionan los principales méritos para la conservación.

199
En la Tabla 47 se muestran los resultados del valor agregado y de sus componentes en
cada una de las diecinueve unidades territoriales.

Con valor muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña...." y n° 2 "Lago de
Truchillas", donde se ubican los espacios naturales protegidos o Monumentos Naturales
de la Comarca de la Cabrera. Estas dos unidades muestran un valor muy alto desde el
punto de vista ecológico y paisajístico, y un alto valor cultural, mientras que el valor
relacionado con la productividad primaria es bajo.

Con valor alto resultan las unidades territoriales n° 7 "La Ribera" y n° 12 "Valle del río
Cabo".

En "La Ribera" o curso medio del río Cabrera, el valor total de la unidad ha venido dado
por un valor paisajístico y cultural alto, un valor ecológico medio y de productividad
primaria bajo.

En el "Valle del río Cabo" el valor resultante se debe al alto valor para la conservación
de sus ecosistemas y de la calidad visual del paisaje, ya que el valor para la
productividad primaria es medio, y el cultural muy bajo.

El resto de unidades presentan ;m valor medio, no existiendo, por lo tanto, ninguna


unidad territorial con valor bajo o muy bajo.

A partir del Mapa de Unidades Territoriales, y de los resultados de esta valoración, se


ha realizado el Mapa de Valor para la conservación en su estado actual. Este mapa se
presenta en el Plano 11.

La expresión cartográfica de dicha valoración ha puesto de relieve la importancia del


patrimonio natural de la Comarca de la Cabrera, con la presencia de espacios naturales
de muy alto valor intrínseco de conservación, especialmente desde el punto de vista
ecológico y paisajítico, tal es el caso del Lago de la Baña y conjunto de circos glaciares
del sector occidental, y Lago de Truchillas en el sector oriental de la vertiente
septentrional de la Sierra de la Cabrera, así como espacios de alto valor natural como La
Ribera y el valle del Río Cabo en la Subcomarca de Cabrera Baja.

200
VALOR AGREGADO

UNIDADES
TERRITORIALES VECO VPRO VTAI VCUL

LAGO DE LA BAÑA... 430 1,65 4,65 3,00 I 4,05


LAGO DE TRUCHILLAS 4,03 1,96 4,75 3,00 2 4,01
RIBERA DEL SIL 2,29 2,45 1,85 1,85 3 2,08
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 2,SI 2,28 2,50 3,02 4 2,53
CUENCA DEL R i p BENUZA 2,58 1,94 2,15 1,95 5 2,28
VALLE DEL RIO SILVAN 3,22 2,12 2,43 2,14 6 2,68
LA RIBERA 2,81 1,96 3,52 3,14 7 3,04
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 2,43 2,38 2,58 0,00 8 2,24
VALLE DE LOSADA 2,75 2,00. 2,75 2,99 9 2,7Ü
CUMBRES...TELENO-AQUIL1ANOS 3,43 1,49 3,50 0,00 10 2,92
CABECERA DEL RIO CABRITO 3,25 1,77 2,63 0,00 11 2,53
VALLE DEL RIO CABO 3,56 2,04 3,40 0,60 12 3,05
VALLE DEL RIO STA EULALIA 3,21 1,86 3,08 2,41 13 2,94
VALLE DEL RIO ERIA 2,69 2,43 3,10 4,24 14 2,98
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 3,17 2,29 3,03 2,23 15 2,93
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 3,39 1,72 3,60 0,00 16 2,97
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 3,09 2,44 2,45 0,93 17 2,55
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 3,10 2,05 2,33 2,03 18 2,58
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 3,45 2,24 3,23 0,00 19 2,90

VECO: valor ecológico VAGRE=0,4xVECO+0,lxVPRO+0,4xVPAI+0,lxVCUL


VPRO: productividad primaria
VPAl: valor paisajístico
VCUL: valor cultural

VAGKE: valor agregado

Tabla 47. Resultado del Valor Agregado.

201
^ ^ Jnstiti^oTeoTológiGO
GeoMinerodeEyaña

LEYENDA

1.-MUY BAJO

2.- BAJO

3.-MEDIO

4.-ALTO

5.-MUY ALTO

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200,000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 VALOR PARA LA CONSERVACIÓN EN SU ESTADO ACTUAL


o 2 4 12 16 20km
' I 1 Mapa No. 11
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et al. Elipsoide imernacional. Proyección UTM (Huso 29)
6.3 CAPACIDAD DE ACOGIDA

6.3.1 Introducción

La determinación de la Capacidad de Acogida del terrítorío ante la explotación de


pizarra constituye el objetivo último y fundamental de la fase de Diagnóstico Territorial.

Por Capacidad de Acogida del territorio ante la actividad extractiva se entiende el


"grado de idoneidad" de éste con respecto a la misma, teniendo en cuenta, a la vez, la
medida en que el territorio cubre los requerimientos locacionales de dicha actividad, y
los efectos de ésta sobre el medio (Gómez Orea, 1994).

Este concepto expresa la relación actividad-territorio, y muestra el mejor uso que puede
hacerse de este último teniendo en cuenta el punto de vista de ambos, es decir,
representa la forma en que cada punto del territorio puede utilizarse sin que sufra
alteraciones inaceptables en sus características y valores.

De todo lo expuesto se desprende la necesidad de un conocimiento preciso de la


actividad. En el apartado 5 se ha realizado una caracterización técnica (métodos de
explotación, escombreras, etc..) y ambiental (identificación y valoración de impactos
generados, medidas correctoras, prácticas de restauración) de las explotaciones mineras,
y una valoración y delimitación de los recursos potenciales de pizarra existentes, que ha
permitido estimar la potencialidad natural del territorio para cubrir los requisitos de
localización de dicha actividad.

Por otra parte, el análisis y valoración del territorio ha ofrecido la posibilidad de llevar a
cabo una estimación de la fragilidad o vulnerabilidad del medio ante los probables
efectos que pueda generar sobre el mismo el desarrollo del uso minero.

La expresión cartográfica de la Capacidad de Acogida va a representar, por lo tanto, una


gradación del territorio según rangos de mayor o menor conveniencia o idoneidad para
la localización de las explotaciones de pizarra.

Su determinación se lleva a cabo de manera operativa sobre cada ima de las xmidades
territoriales definidas, y vendrá expresada en términos de vocacional, compatible con o
sin limitaciones, incompatible y excluido, utilizándose en todo el procedimiento el
análisis SIG.

La Capacidad de Acogida es básicamente un modelo de diagnóstico, no de propuestas, y


sólo representa lo que podríamos llamar la "vocación intrínseca" de cada una de las

202
unidades territoriales con respecto a la explotación de los recursos de pizarra.

En la Fig. 16 se puede observar el esquema metodológico seguido para la determinación


de la Capacidad de Acogida.

La determinación de la Capacidad de Acogida del territorio se ha basado en la


aplicación de un modelo Impacto-Aptitud de carácter sistemático. Este modelo opera
sobre dos conceptos básicos:

Impacto o efecto de la actividad sobre el medio en cada unidad territorial.


- Aptitud o grado en que una unidad territorial cubre los requisitos locacionales de
la actividad.

Se fundamenta en la evidencia, de acuerdo con las definiciones dadas, de que la mayor


capacidad de acogida para una actividad determinada la proporcionan aquellas unidades
territoriales donde coincide la máxima aptitud y el mínimo impacto negativo o, en su
caso, el máximo positivo.

El procedimiento general de evaluación, tanto del Impacto como de la Aptitud, ha sido


también por el método de desagregación en componentes. La valoración de cada imo de
los conceptos que contempla el modelo, en cada unidad territorial, se obtiene por suma
ponderada de los componentes que integran el valor global del únpacto o en su caso de
la aptitud.

La escala de valor de ambos aspectos ha sido, al igual que en la Valoración del


Territorio, de O a 5.

6.3.2.- Impacto

La definición de Impacto generado por la actividad que se analiza puede expresarse


como un "cambio de valor" del territorio ocasionado por las explotaciones de pizarra
ubicadas sobre el mismo. Representa la pérdida o ganancia de valor o mérito de
conservación de alguno de los elementos que constituyen el medio y, por lo tanto, del
conjunto de la unidad territorial sobre la que se efectúa la determinación global del
impacto.

El impacto generado por la actividad minera está estrechamente relacionado con el valor
para la conservación en su estado actual del medio, de tal forma que el impacto
previsible será distinto de una unidad territorial a otra en función de su valor natural.

203
CAPACIDAD DE ACOGIDA
La capacidad de acogida expresa el grado de compatibilidad/incompatibilidad
del territorio expresado en unidades territoriales y sus recursos naturales con
la actividad minera

ACTIVIDAD OBJETO
VALOR PARA LA
DE ORDENACIÓN
CONSERVACIÓN
• Explotación minera de pizarras
1 1
i
DEFINICIÓN MODELO IMPACTO -APTITUD
• DESAGREGACIÓN EN COMPONENTES
APTITUD IMPACTO
j — • Cantidad • impacto ecológico
• Recursos ( • Impacto Productividad
^ — • Calidad
• Expiotabilidad Primaria
• .Altitud • Impacto Paisajístico.-
• Pendiente • Impacto Cultural
• Degradación

i
EVALUACIÓN DEL IMPACTO - APTITUD
^<?
—•
. # VALORACIÓN APTITUD VALORACIÓN IMPACTO
> " • Valoración Componentes- • Valoración Componentes
y > OiMínimo / » 0 Mínimo
Escala { Escala (
^ — • SIMáximo ^^—• SiHáximo
-* • Asignación de Coeficientes • Asignación de Coeficientes '
• Valor Aptitud • Valor impacto

i
DEFINICIÓN CLASES DÉ CAPACIDAD DE ACOÍGIDA
(ANALISISI APTITUD

\ * • '

y IMPACTO .CLASE 1. . . . . . .

i
MAPAS DE CAPACIDAD DE ACOGIDA

Figúralo. Esquema metodológico del análisis de la capacidad de acogida del territorio


para la explotación de pizarras.

204
La determinación del Impacto parte de la siguiente premisa:

Cuanto mayor es el valor o mérito de conservación de una unidad territorial, mayor


será el impacto generado por la actividad extractiva.

La estimación del grado de fragilidad o vulnerabilidad del territorio se ha llevado a cabo


mediante la aplicación del método de desagregación en componentes:

Se ha calculado el valor del impacto sobre cada uno de los componentes o


dimensiones del valor natural: Ecológico, Productividad Primaría, Paisajístico y
Cultural.

Se incluye un nuevo componente denominado Degradación

El Impacto Global (IGLOB) que las explotaciones de pizarra pudieran ocasionar sobre
cada una de las Unidades Territoriales se obtiene de la siguiente expresión:

IGLOB = 0,35 m e o + 0,05 IPRO + 0,35 IPAI + 0,10ICUL + 0,15 DEGR

lECO = Impacto ecológico


IPRO = Impacto productividad primaria
IPAI = Impacto paisajístico
ICUL = Impacto cultural
DEGR = Degradación

En el apartado 5.5 se ha efectuado una caracterización ambiental de la explotación de


pizarra, en la que se ha puesto de manifiesto que los impactos más importantes se
producen sobre las aguas superficiales, sobre la vegetación y sobre el paisaje. Es por
ello que se han asignado pesos mayores al Impacto Ecológico e Impacto Paisajístico,
con respecto a los demás componentes del Impacto.

El Impacto Ecológico (lECO), sobre la Productividad Primaria (IPRO) y Cultural


(ICUL) se han evaluado asignando un valor de impacto equivalente al valor para la
conservación de dichas componentes en cada unidad territorial. En definitiva, aquellas
zonas de más alto valor ecológico, cultural y de productividad primaria serán también
las más susceptibles de sufiir un impacto más alto sobre esas componentes.

El Impacto Paisajístico (IPAI) se ha desagregado en dos componentes: Impacto sobre el


Paisaje (IPA) e Incidencia Visual (INV). La suma ponderada de ambos representa el
valor agregado de impacto paisajístico.

205
IPAI = 0,7 IPA + 0,3 INV

. El impacto sobre el paisaje (IPA) se evalúa en función directa del valor o mérito de
conservación del paisaje (VPAI).

IPA - VPAI

La incidencia visiial (INV) o visibilidad del territorio desde las zonas más
frecuentadas por la población, expresa en cierta medida lafragilidadpaisajística.

El Mapa de Incidencia Visual (Plano 12) pone de relieve las zonas visibles desde
núcleos habitados, vías de comunicación y lugares másfrecuentadospor la población, y
por lo tanto, las zonas de mayorfragilidadpaisajística.

A través del análisis SIG, y a partir del Mapa de Incidencia Visual, se han calculado los
porcentajes de ocupación superficial de las áreas visibles en cada unidad territorial.

El valor máximo (5) de INV corresponderá a aquella unidad en que la totalidad de su


territorio es visible desde algún núcleo urbano o vía de comunicación, mientras que el
valor mínimo (0) se asigna a aquella otra unidad en que ningún punto de su territorio es
visible. Los valores intermedios se asignan, por lo tanto, en fimción del porcentaje de
superficie visible, que se muestra en la Tabla 48.

El componente Degradación (DEGR) representa una situación de hecho existente en la


actualidad en la unidad territorial, y se entiende como tal el grado de deterioro
ambiental inducido por las actividades antrópicas, y en especial las explotaciones de
pizarras, en clara discordancia con la capacidad de acogida del territorio sobre el que se
ubican.

La asignación de valor para este componente se ha ñmdamentado de la siguiente


manera:

El impacto previsible de la actividad minera sobre un espacio degradado será


inferior al que pudiera generarse sobre un territorio no degradado, cuyo uso no
ha implicado un deterioro del mismo.

La Tabla 49 muestra los resultados de la valoración de impactos global y desagregado


en sus múltiples componentes, para cada una de las diecinueve unidades territoriales,
que introduciría la actividad extractiva en la hipótesis de que se emplazase en la unidad
correspondiente.

206
1 *

-^^Jr Instituto tejxííógico


^ ^ GeoMinénDCieE^aña

LEYENDA

1.- ZONAS VISIBLES DESDE CARRETERAS
^^^^>^^W Y NÚCLEOS DE POBLACIÓN.
^ ^ ^ ^
^ B 2.- ZONAS NO VISIBLES DESDE CARRETERAS

.r^»^P
^ H Y NÚCLEOS DE POBLACIÓN.

^^^ra ^"KT^^^^^V

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1^
T^-A " l ^ " " ' ! — ' J ^ ^ S r ^ i¿*"^^-r^

¿í~-I3fcC¡y^^sWia|l//'y^^y mj^^^T/^^af

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS


-YNV
ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES

t
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

0 00 Noviembre 2000 INCIDENCIA VISUAL


ESCALA 1 : 2 0 0 . 16 20km
0 2 4 8 12 IMapaNo. 12

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE el: al. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
UNIDADES TERRITORIALES ZONAS VISTAS ZONASNO
(%) VISTAS (%)
1.-LAGO DE LA BAÑA.... 52.00 48.00
2.- LAGO DE TRUCHILLAS 77.48 22.52
3.-RIBERA DEL SIL.... 86.32 13.68
4.- CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 96.62 3.38
5.- CUENCA DEL RIO BENUZA 46.74 53.26
6.- VALLE DEL RIO SILVAN 81.32 18.68
7.-LA RIBERA 71.69 28.31
8.- DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 63.45 36.55
9.-VALLE DE LOSADA 77.41 22.59
10.- CUMBRES...TELENO-AQUILL\NOS 54.15 45.85
11.- CABECERA DEL RIO CABRITO 1.69 98.31
12.- VALLE DEL RIO CABO 77.04 22.96
13.- VALLE DEL RIO STA EULALIA 62.95 37.05
14.- VALLE DEL RIO ERÍA 87.67 12.33
15.- VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 92.73 7.27
16.- CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 76.48 23.52
17.- CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 0.34 99.66
18.- VALLE DEL RIO PEQUEÑO 28.39 71.61
19.- SIERRA DE LA CABRERA ALTA 66.56 33.44

Tabla 48.- Porcentaje de ocupación de Zonas Vistas y No Vistas en cada unidad territorial.

A partir del Mapa de Unidades Territoriales y de los resultados de la valoración del


impacto se ha elaborado el Mapa de Impacto Global (Plano 13).

La representación cartográfica del Impacto Global (IGLOB) pone de relieve el grado de


vulnerabilidad o fragilidad del territorio, pudiéndose señalar como más destacable que:

Las zonas másfi-ágilesante el uso minero están representadas por las unidades n°
1 "Lago de la Baña..." y n° 2 "Lago de Truchillas", que presentan un impacto
previsible muy alto, y que coinciden además, con las áreas de más alto valor para
la conservación.

Con alto impacto resultan las imidades n° 10 "Cumbres ..Teleno-Aquilianos", n°


12 "Valle del río Cabo", n° 14 "Valle del río Ería", n° 15 "Valle del río
Truchillas", n° 16 "Cumbres de la Sierra de la Cabrera" y n° 19 "Sierra de la
Cabrera Alta".

El resto de la superficie territorial presenta \m grado de impacto medio, no


resultando ninguna unidad territorial con impacto bajo o muy bajo.

207
IMPACTO GLOBAL

UNIDADES
TERRITORIALES lECO IPRO IPA INV IPAI, ICUL DEGR

LAGO DE LA BAÑA- 1 430 1,65 4,65 2,60 4,04, 3,00 ' 5,00
LAGO DE TRUCHILLAS 2 14,03 1,96 4,75 3,87 4,49 3,00 - 5,00 2 4,13
RIBERA DEL SIL 3 2J.9 2,45 1,85 4,32 2,59 1,85 3,00 3 IA(
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 2,51 2,28 2,50 4,83 330 3,02 1,00 4 2,56
CUENCA DEL RIO BENUZA S 2,58 1,94 2,15 2,34 230 1,95 2,00 5 2,27
VALLE DEL RIO SILVAN 6 3,22 2,12 2,43 4,07 2,92 2,14 , 3,00 6 2,92
LA RIBERA 7 2,81 1,96 3,52 3,58 3,54 3,14 2,00 7 2,93
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 • 2,43 2,38 2,58 3,17 2,76 0,00 5,00 8 2,68
VALLE DE LOSADA 9 •2,75 2,00 2,75 3,87 3,08 2,99 . 1,00 9 2,59
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS 10 3,43 .1,49 3,50 2,71 336 0,00 5,00 10 3,17
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 3,25 1,77 2,63 0,08 1,86 0,00 5,00 11 2,63
VALLE DEL RIO CABO 12 3,56 2,04 3,40 3,85 3,54 0,60 4,00 12 3,24
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 3,21 1,86 3,08 3,15 3,10 2,41 3,00 13 2,99
VALLE DEL RIO ERIA 14 2,69 2,43 3,10 4,38 3,49 434 3,00 14 3,16
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 3,17 2,29 3,03 4,64 3,51 233 4,00 15 3,28
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 3,39 . 1,72 3,60 3,82 3,67 0,00 5,00 16 3,31
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 3,09 2,44 2,45 0,02 1,72 0,93 5,00 17 2,65
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 3,10 2,05 2,33 1,42 2,06 2,03 4,00 18 2,71
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 • 3,45 2,24 3,23 333 336 0,00 4,00 19 3.06

VECO: valor ecológica


[lEGO:'impiácta;ecóJógico IECO=VECO
IPRO=VPRO
VPRO: productividad primaria IPA=VPAI
IPRO: impacto productividad primaría lPAl=0,7ilPA+03rfNV
ICUL=VCUL
VPAI: valor paisajístico
INV: incidencia visual IGLOB=035xIECO+0,0SxIPRO+035xIPAI+0,10llCUL+0,15iDEGR
|lRM:?impacto,paisájb"tico

VCUL: valor cultural


[ICUIlSmpactií^ailiffiral

[ D E C R : degradaciin

I G L O l i : impacto (>lubal

Tabla 49. Resumen de la valoración del impacto que generaría la actividad


extractiva en cada una de las unidades territoriales.

208
^ ^ ^ Instituto Tecndógicx)

LEYENDA

1.-MUY BAJO

2.- BAJO

3.-MEDIO

4.-ALTO

5.-MUY ALTO

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 IMPACTO GLOBAL POTENCIAL DE LAS


EXPLOTACIONES DE PIZARRA
a 12 16 20km
Mapa No. 13
3

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et al. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
. En líneas generales, la Subcomarca de Cabrera Alta parece ser más vulnerable que la
Subcomarca de Cabrera Baja, ante la explotación de pizarra.

6.3.3 Aptitud.

[Link] Introducción.

En el marco del modelo general de impacto-aptitud definido para analizar la Capacidad


de Acogida, el concepto de aptitud viene a representar la medida en que el territorio
cubre los requisitos que exigen la localización y el desarrollo de una actividad. Para la
actividad que se analiza, es decir, el aprovechamiento minero de los recursos de pizarra,
hablar de aptitud del territorio se traduce en valorar la potencialidad del mismo desde el
punto de vista de la explotación de los recursos mineros.

Por lo tanto, el análisis de la capacidad de acogida ante la explotación de pizarra


requiere una estimación de la aptitud del territorio para dicha actividad.

La valoración de la aptitud del territorio para la explotación de pizarra se ha efectuado


de manera operativa sobre las Unidades Territoriales definidas anteriormente.

El procedimiento de valoración que se ha aplicado es similar al utilizado para el análisis


del Valor Natural, desagregando la aptitud en componentes. Por lo tanto, se pueden
distinguir las siguientes etapas:

- Identificación de los componentes que determinan la aptitud del territorio


(unidades territoriales) para la actividad extractiva de pizarra.

- Valoración independiente de los componentes de la aptitud para cada unidad


territorial.

Asignación de coeficientes de ponderación para cada componente.

Obtención del valor global de la aptitud.

Es preciso remarcar que la estimación de la aptitud del territorio para la explotación de


pizarra se ha efectuado en función de la información previa existente en el momento de
abordar este análisis. Como es lógico, a mayor conocimiento de los recursos de pizarra
existentes en el territorio, mayor grado de precisión en la valoración de la aptitud. Al no
existir datos de cubicación de reservas explotables, propios de la investigación minera
de detalle a gran escala, y por lo tanto, lejos del alcance de esta tesis, la estimación de la

209
aptitud se ha basado en la definición de unos indicadores de tipo cualitativo, aplicados a
la información geológico-minera existente, que consiste básicamente en:

- Cartografía geológica a escala 1:50.000 de las formaciones geológicas que


albergan los niveles de pizarra potencialmente explotables (en algunas zonas
detalle a escala 1:10.000 de los niveles potencialmente explotables),
perteneciente al documento "Investigación de Pizarras en la Reserva Estatal
Sinclinal de Truchas" (ITGE, 1990).

- Definición de los niveles potencialmente explotables, dentro de la columna


estratigráfica sintética del Sinclinal de Truchas.

La valoración de la aptitud se ha efectuado en una escala jerárquica similar a la


empleada para el Valor Natural y para el Impacto, es decir, de O como valor mínimo a 5
como valor máximo, definiendo 5 clases de aptitud: muy baja, baja, media, alta y muy
alta, de igual manera que en el Valor Natural (apartado 6.2.2).

[Link] Identificación de los componentes que determinan la aptitud

Como componente fundamental para valorar la aptitud del territorio para la explotación
de pizarra se considera la cantidad y calidad de los recursos potencialmente explotables.
Por ello, se define el componente Recursos Explotables (RECU), con el cual se pretende
evaluar de forma cualitativa la cantidad y calidad de los recursos de pizarra
potencialmente explotables que existen en cada unidad territorial.

En el apartado 5.1 se definen y describen los niveles potencialmente explotables, que se


encuentran incluidos en las siguientes formaciones geológicas, de mayor a menor
calidad desde el punto de vista de su utilización como material para cubiertas:

- Formación Rozadais: sus niveles explotados y explotables tienen una calidad


muy alta y, por tanto, el mayor interés minero.

Formación Luarca: sus varios niveles explotados y explotables tienen una


calidad inferior a los anteriores, y su interés económico es menor en La Cabrera
que en otras áreas de explotación situadas en las provincias de Orense y Lugo.
No obstante, debido a su potencia y a la gran extensión de territorio que ocupa,
se considera a esta formación como litotecto potencial de "pizarras para
cubiertas".

210
- Formación Losadilla: se considera únicamente como nivel explotable la "Capa
Foma", de potencia inferior a 15 m, con ima calidad baja desde el punto de vista
de material para cubiertas.

En el Plano 14 se presenta un Mapa de las formaciones geológicas que albergan los


niveles de pizarra potenciaknente explotables, elaborado a partir del Mapa Geológico
(Plano 4).

Como ya se ha indicado de manera exhaustiva en el apartado 5.2, la sola existencia de


los niveles potencialmente explotables en cantidad y calidad suficiente no asegura la
explotabilidad de las pizarras contenidas en dichos niveles, de cara a su utilización
como material para cubiertas. La roca debe reimir unos valores mínimos de calidad en
una serie de parámetros que determinan su potencial explotación como pizarra para
cubiertas. Pero, además, existen una serie de factores ligados a la estructura geológica y
al estado de fi'acturación del macizo rocoso (diaclasas, kink bands, lineaciones de
intersección, otras discontinuidades), que afectan al rendimiento de las capas
explotables, pudiendo determinar la rentabilidad o no del yacimiento.

Por estas razones se ha considerado como componente de la aptitud para la explotación


de pizarra la Explotabilidad (EXPL), con el que se pretende evaluar de manera
cualitativa el grado de bondad con que se presenta la estructura geológica y estado de
fracturación del macizo rocoso de cara a su explotación para obtener pizarras para
cubiertas.

Se han considerado, así mismo, como componentes de la aptitud la Pendiente (PEND) y


la Altitud (ALTI) del territorio. Estos factores tienen su importancia de cara a la
optimización de los rendimientos y del beneficio minero. A mayor pendiente mayores
desmontes son necesarios para los avances de losfi-entesde explotación, y mayores
problemas para ubicar escombreras de estériles estables con una aceptable relación
volumen de escombros/superficie de ocupación. Por otra parte, por encima de ciertas
altitudes la explotación de pizarra se encuentra con los problemas generados por la
nieve y el hielo.

211
^ ^ ^ > InstitutoTecnológiGO
- # > GedS^nero de España

LEYENDA

^ -^ ^'^''^ r'^^Á L^^'^"^"-'^\


FORMACIONES GEOLÓGICAS QUE
ALBERGAN LOS NIVELES DE PIZARRA
POTENCIALMENTE EXPLOTABLES

1
ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

Noviembre 2000 FORMACIONES GEOLÓGICAS QUE ALBERGAN LOS


ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0
NIVELES DE PIZARRA POTENCIALMENTE EXPLOTABLES
0 2 4 8 12 16 20km
Mapa No. 14

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etai. Elipsoide Internacional. Proyección UTM {Huso 29}
A cada uno de estos cuatro componentes definidos se les ha asignado un coeficiente de
ponderación, con el fin de cuantificar su importancia relativa en la valoración global de
la aptitud del territorio para la explotación de pizarra para cubiertas.

De esta manera, el valor de la Aptitud (APTIT) en cada unidad territorial se ha obtenido


a partir de la valoración de sus cuatro componentes, mediante la siguiente expresión:

APTIT = 0,3 RECU + 0,5 EXPL + 0,1 ALTI + 0,1 PEND

Se han asignado pesos mayores al componente Recursos y, sobre todo, al componente


Explotabilidad. puesto que la cantidad y calidad de recursos potencialmente explotables,
y su grado de explotabilidad, se consideran básicos y fundamentales para estimar la
aptitud del territorio.

[Link] Valoración de los recursos potencialmente explotables.

Para valorar la aptitud de cada unidad territorial en función de la cantidad y calidad de


los recursos potencialmente explotables (RECU), se ha definido im indicador con el
que, a partir de la información geológico-minera existente, poder evaluar de ima manera
cualitativa dicho componente.

El indicador seleccionado tiene como base la corrida de los niveles potencialmente


explotables, o longitud de la horizontal de plano de la estratificación de las formaciones
geológicas que albergan dichos niveles.

Este parámetro puede ser utilizado, en cierta medida y a "grosso modo", para obtener
una estimación relativa y cualitativa de la cantidad de recursos potencialmente
explotables que hay en cada imidad territorial.

La corrida de cada una de las tres formaciones geológicas que albergan niveles
potencialmente explotables se ha obtenido a partir de análisis SIG con la cartografía
geológica y con el mapa de unidades territoriales, obteniéndose los resultados que se
presentan en la Tabla 50.

Se ha definido im indicador Ic, , que es la corrida acumulada de las tres formaciones


potencialmente explotables en cada imidad territorial, pero ponderando por la calidad de
cada una de ellas:

Icr = 0,2 C (capa Foma) + 1 C (Fm. Rozadais) + 0,4 C (Fm. Luarca)

212
Los valores obtenidos para Icr en cada unidad territorial se pueden ver en la Tabla 50.

La valoración de RECU, o cantidad y calidad de los recursos potencialmente


explotables, se ha efectuado enfimcióndel valor de !„, según la escala que se muestra
en la Tabla 51.

Los resultados de la valoración de los recursos potencialmente explotables (RECU) en


cada unidad territorial se pueden observar en la Tabla 55. Destacan, con valor muy alto,
las unidades territoriales n° 7 "La Ribera", n° 14 "Valle del Río Eria", n° 9 "Valle de
Losada" y n° 5 "Cuenca del Río Benuza". En las unidades cuyo resultado es O no existen
niveles potencialmente explotables de pizarra para techar (unidades n°^ 1, 2, 3, 11, 16 y
17).

CORRIDA (C) Icr


Unidad territorial (Km) Corrida acumulada
ponderada por la calidad
Capa Fm. Rozadais Fm. Luarca
Foma
1 0 0 0 0
2 0 0 0 0
3 0 0 0 0
4 0 10,3 11,9 15,06
5 0 37,2 0 37,20
6 9,0 21,1 0 22,90
7 7,0 47,5 13,2 59,78
8 4,1 0 0 0,82
9 0 34,0 19,1 41,64
10 0 0,9 4,2 2,58
11 0 0 0 0
12 0 4,8 9,3 8,52
13 0 11,4 16,3 17,92
14 0 37,2 32,8 50,32
15 0 5,9 6,3 8,42
16 0 0 0 0
17 0 0 0 0
18 0 0 9,1 3,64
19 0 0 6,8 2,72
Tabla 50.- Valor de la corrida de cada una de las formaciones con niveles potencialmente explotables, y
de Icr, en cada unidad territorial.

213
Icr VALOR DE RECU

0 0
0<Icrá3 2
3<I„álO 3
10 < Icr < 30 4
Icr > 30 5

Tabla 51.- Escala de valoración de RECU en función del valor de Icr

[Link].- Valoración de la explotabilídad de los recursos potencialmente


explotables.

La explotabilídad de los recursos potenciales de pizarra para techar es función,


fimdamentalmente, de cómo se presenta el macizo rocoso: de su estado de fracturación
y de la estructura geológica. La situación en que se presentan los diferentes elementos
estructurales (diaclasas, estratificación, esquistosidad, etc), y las relaciones espaciales
entre ellos (lineaciones de intersección, kink bands, etc), determinan una mayor o menor
explotabilídad de los niveles potencialmente explotables.

La valoración de la Explotabilídad (EXPL) se ha llevado a cabo a partir de la


caracterización de las explotaciones de pizarra existentes en el área en estudio, y de la
consulta a expertos en el conocimiento geológico-minero de las áreas potencialmente
explotables.

En la Tabla 55 se pueden observar los resultados de la valoración de EXPL en cada


unidad territorial. Los máximos valores se asignan a las unidades n° 4 "Curso Bajo del
Río Cabrera", n° 5 "Cuenca del Río Benuza" y n° 9 "Valle de Losada". Los valores O
corresponden a aquellas unidades en que no existen niveles potencialmente explotables
de pizarras para techar.

[Link] Valoración de la pendiente.

A mayor pendiente de los terrenos, menor aptitud para la explotación de pizarras,


debido al mayor volxmíen de desmonte necesario para la extracción, mayores problemas
geotécnicos, y mayores problemas en la ubicación y diseño óptimos de las escombreras
de estériles.

214
La valoración de la pendiente (PEND) se ha efectuado utilizando el análisis SIG:

se han valorado las 7 unidades de intervalo del Mapa de Pendientes, según se


observa en la Tabla 52.

mediante análisis SIG, cruzando el Mapa de Pendientes con el Mapa de Unidades


Territoriales, se han calculado los porcentajes de ocupación superficial de cada
unidad de intervalo de pendiente dentro de cada unidad territorial (Tabla 31).

el valor de PEND en cada vmidad territorial se obtiene como media de los valores
asignados a las unidades de intervalo de pendiente presentes en ella, ponderada
por la superficie de ocupación dentro de la misma.

UNTOAD DEL MAPA DE INTERVALO DE VALOR DE PEND


PENDIENTES PENDIENTES (%)
1 <8 5
2 8-15 5
3 15-20 4
4 20-25 3
5 25-30 2
6 30-50 1
7 >50 0

Tabla 52.- Valor de PEND para cada unidad del Mapa de Pendientes.

Los resultados de la valoración de la pendiente (PEND) como componente de la aptitud


para la explotación de pizarras pueden observarse en la Tabla 55, donde se pone de
manifiesto que en todo el área en estudio las pendientes son, en general, muy fiíertes,
por lo que únicamente resultan 3 unidades con valor alto, dos de las cuales pertenecen a
la Cabrera Alta.

[Link] Valoración de la altitud.

La altitud como componente de la aptitud para la explotación de pizarras se ha valorado


por un procedimiento similar al de la pendiente, mediante análisis SIG, cruzando el
Mapa de Altitudes con el Mapa de Unidades Territoriales.

La valoración de las unidades de intervalo del Mapa de Ahitudes se presenta en la Tabla


53. En ella se aprecia que se ha dado valor O a partir de la cota 1500 m.

215
UNIDAD DEL MAPA DE INTERVALO DE ALTITUD (m) VALOR DE ALTI
ALTITUDES
1 <600 5
2 600 - 900 5
3 900 - 1200 4
4 1200-1500 3
5 1500-1800 0
6 >1800 0

Tabla 53.- Valor de la altitud (ALTI) para cada unidad del Mapa de Altitud.

En la Tabla 54 se presenta el porcentaje de ocupación de cada intervalo de altitud dentro


de cada unidad territorial.

Los resultados de la valoración de la altitud en cada unidad territorial pueden observarse


en la Tabla 55. En él destacan las unidades n°^ 3 y 4 con muy alto valor, y la unidad n° 7
con valor alto. Las demás presentan valores de intermedios a muy bajos.

[Link] Valor global de la aptitud.

Una vez obtenidos los valores de los cuatro componentes de la aptitud en cada unidad
territorial, el Valor Global de la Aptitud (APTIT) se ha estimado asignando coeficientes
de ponderación a cada uno de ellos, según la siguiente expresión:

APTIT = 0,3 RECU + 0,5 EXPL + 0,1 ALTI + 0,1 PEND

En la Tabla 55 se muestra un resumen con los resultados del valor de la aptitud, y de


cada uno de sus componentes, en cada una de las 19 unidades territoriales.

Con aptitud muy alta resultan las unidades territoriales n° 4 "Curso Bajo del Río
Cabrera", n° 5 "Cuenca del Río Benuza", n° 9 "Valle de Losada" y n° 14 "Valle del Río
Eria". De ellas, en las tres primeras se concentra la explotación de pizarras en La
Cabrera; sin embargo, la explotación actual en el "Valle del Río Eria" es mínima.

Con aptitud alta resultan las unidades n" 6 "Valle del Río Silván" y n° 7 "La Ribera".

Las unidades n°^l,2, 3, 11, 1 6 y l 7 resultan con una aptitud muy baja, debido a la no
existencia en ellas de recursos potencialmente explotables de pizarras para techar.

216
i i 3 , 4 5 6 . 7 8 * 10 11 12 13 14 15 16 ., 17 :-. 18 . 15
1 0,00 Ó,ÓÓ 74,00 i^,^i J,71 0,00 2,18 0,00 0,00 0,00 0,00 Ó,ÓÓ Ó,ÓÓ ó,óó 0,00 ó,óó ó,óó ó,Oó A,OÓ
2 0,00 0,00 26,00 34,28 11,94 6,44 20,68 0,00 3,58 0,00 0,00 2,66 0,70 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
3 0,00 0,00 0,00 24,39 20,94 35,58 31,21 3,55 31,98 0,00 0,00 18,38 27,09 39,40 10,40 0,00 0,00 15,67 20,66
4 9,78 22,56 0,00 11,70 33,81 41,43 31,07 45,69 41,02 0,00 3,69 33,10 40,84 47,68 52,88 0,00 24,47 57,58 57,53
to
5 41,67 44,42 0,00 0,05 28,22 14,44 13,29 50,76 19,90 2,74 80,23 38,64 27,84 18,99 33,09 2,35 72,01 25,56 21,23
6 48,55 33,02 0,00 0,00 3,37 2,11 1,57 0,00 3,52 97,26 16,09 7,22 3,52 3,94 3,63 97,65 3,51 1,19 0,28

Tabla 54. Porcentaje de ocupación superficial de los 6 intervalos de altitud en cada una de las 19 unidades territoriales.
APTITUD

UNIDADES
TERRJTORIALES EXPL ALTI PEND • RECU

LAGO DE LA BAÑA... 1 0,00 0,29 .1,17 0,00 1


LAGO DE TRUCHILLAS 2 0,00 0,«8 1.97 . 0,00 2
RIBERA DEL SIL 3 0,00 . 5,00 2,97 0,00 3
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 5,00 4,52 ,1,58 4,00 4
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 5,00 2,53 1,30 5,00 5
VALLE DEL RIO SIL VAN 6 3,50 2,99 1,34 4,00 6
LA RIBERA 7 3,00 3,32 0,84 5,00 7
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 ~ 2,50 1,51 3,31 , 2,00 8
VALLE DE LOSADA 9 5,00 2,69 1,56 5,00 9
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS 10 1,00 0,00 1,83' 2,00 10
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 0,00 0,11 0,80 0,00 11
VALLE DEL RIO CABO 12 3,00 1,86 1,17 3,00 12
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,00 234 1,30 4,00 13
VALLE DEL RIO ERIA 14 4,00 2,61 3,10 5,00 14
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 2,00 2,00 2,36 3,00 15
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 0,00 0,00' 2,35 0,00 16
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 0,00 ' 0,73 3,53, 0,00 17
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 2,50 2,35 2,04 . 3,00 18
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 - 1,00 2,56 2,35 2,00 19

EXPL: explotabilidad APTIT=0,5xEXPL+0,lxALTI-H),lxPEND+0,3xRECU


ALTI: altitud ' '
PEND: pendiente
RECU: recursos

Tabla 55. Resumen de la valoración de la aptitud de cada unidad territorial


para la explotación de pizarra.

218
^ • ^ Instituto Tecnológcx)
^ 1 ^ GeoMínero de España

LEYENDA

MUY BAJA

BAJA

:: MEDIA

• ALTA


MUY ALTA

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escala 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 NoviemDre 2000 APTITUD DEL TERRITORIO PARA LA EXPLOTACIÓN DE PIZARRA


12 16 aokm Mapa No. 15
3
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etaL Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
A partir del Mapa de Unidades Territoriales, y de los resultados de esta valoración, se
ha obtenido el Mapa de Aptitud para la explotación de pizarra (Plano 15), en el que el
territorio de La Cabrera queda zonificado en las 5 diferentes clases de aptitud definidas.

6.3.4 Matriz de Capacidad de Acogida. Definición de clases.

La capacidad de acogida es un concepto que no admite una determinación taxativa, sino


que en fiínción del peso del punto de vista conservacionista fi'ente al del promotor de la
actividad, es posible la existencia de diversas alternativas. No obstante, el modelo de
capacidad de acogida que se adopte ha de asegurar que no se superen unos umbrales
máximos de impacto negativo, y que se sobrepasen unos mínimos de aptitud, que
salvaguarden, de \m lado, la conservación de los elementos, procesos y ecosistemas
valiosos y, de otro, el aprovechamiento de las oportunidades que brinda el medio.

A partir del modelo impacto/aptitud se han definido un total de seis clases de capacidad
de acogida que expresan el uso vocacional, compatible, compatible con liinitaciones,
incompatible y excluido de cada unidad territorial con respecto a la actividad extractiva
de los recursos mineros;

Las clases de capacidad de acogida definidas son las siguientes:

Clase I Capacidad de Acogida muy Alta


Localización Idónea
Uso Vocacional

Clase n Capacidad de Acogida Alta


Localización Aceptable
Uso Compatible

Clase i n Capacidad de Acogida Media


Localización Posible con Baja Aptitud.
Uso Compatible

Clase rv Capacidad de Acogida Media


Localización Posible con Alto Impacto.
Uso Compatible con limitaciones.

Clase V Capacidad de Acogida Baja


Localización No Admisible
Uso Incompatible

219
Clase VI Capacidad de Acogida Excluyente
Localización Inaceptable
Uso Excluido

Los criterios empleados para la definición de dichas clases se exponen a continuación:

Aquellas áreas donde coinciden aptitud alta o muy alta, e impacto bajo o muy
bajo, constituyen la mejor clase (Clase I) para la localización del uso a ordenar.

La capacidad de acogida excluyente para el uso minero (Clase VI) se presenta en


aquellas unidades territoriales con impacto muy alto y/o aptitud muy baja, así
como aquellos en los que coincide una aptitud baja con un impacto alto .

Cuando se presentan a la vez una aptitud baja con un impacto medio, o una
aptitud media con un impacto alto, se define la capacidad de acogida baja con un
uso minero incompatible (Clase V).

Cuando se presentan a la vez aptitudes medias con impacto de muy bajo a medio,
o aptitudes alta o muy alta con impacto medio, la capacidad de acogida es alta, y
el uso minero es compatible (Clase II).

La capacidad de acogida es media, con uso compatible con baja aptitud, cuando
coinciden una aptitud media y un impacto de muy bajo a bajo (Clase III).

Cuando coinciden un impacto alto con una aptitud alta o muy alta, la capacidad
de acogida es media, con uso compatible con limitaciones debidas al alto
impacto (Clase IV).

La Figura 17 muestra la matriz de Capacidad de Acogida empleada para la definición de


las clases de capacidad de acogida según los criterios anteriormente expuestos.

220
CLASES DE CAPACIDAD DE ACOGIDA

APTITUD
MUY BAJA BAJA MEDIA ALTA MUY ALTA

o CLASE I: CAPACIDAD DE ACOGIDA MUY ALTA.

1HB '•• II 1 1 - • 1 LOCALIZACION IDÓNEA.


USO VOCACIONAL.

CLASE II: CAPACIDAD DE ACOGIDA ALTA.

< HHH iN II 1 1 m LOCALIZACION ACEPTABLE.


USO COMPATIBLE.

O 1 1 CLASE III: CAPACIDAD DE ACOGIDA MEDIA.


LOCALIZACION POSIBLE CON BAJA APTITUD.
USO COMPATIBLE.
1-
ü
2 1HH V
II II II 1 1 CLASE IV: CAPACIDAD DE ACOGIDA MEDIA.
LOCALIZACION POSIBLE CON ALTO IMPACTO.
USO COMPATIBLE CON LIMITACIONES.

s o 1
V IV
1 1 CLASE V: CAPACIDAD DE ACOGIDA BAJA.
LOCALIZACION NO ADMISIBLE.
USO INCOMPATIBLE.
< 1 IV
CLASE VI: CAPACIDAD DE ACOGIDA EXCLUYENTE.
LOCALIZACION INACEPTABLE.
o 1 USO EXCLUIDO.

>- 1
3 1
s 1

Figura 17. Matriz de Capacidad de Acogida. Definición de clases de capacidad de acogida.


6.3.5 Resultados. Mapa de Capacidad de Acogida

La aplicación del modelo global de Capacidad de Acogida (modelo impacto/aptitud) a


cada unidad territorial se muestra en las Tablas 56 a 74, donde se sintetiza para cada
unidad su valor agregado, impacto global, aptitud y capacidad de acogida. Se presentan
como principales resultados:

• La ausencia de áreas de clase I o Capacidad de Acogida Muy Alta o Vocacional y de


clase n i o Capacidad de Acogida Media, Localización posible con baja aptitud, Uso
compatible.
• Las unidades n° 1 "Lago de la Baña...", n° 2 "Lago de Truchillas", n° 3 "Ribera del
Sil", n° 11 "Cabecera del rio Cabrito", n° 19 "Sierra de Cabrera Alta", y n° 17
"Cabecera rios Llamas-Codes" pertenecen a la clase VI de Capacidad de Acogida
Excluyente.
• Las unidades n° 10 "Cumbres...Teleno-Aquiliano", n° 12 "Valle del rio Cabo", y n°
15 "Valle del río Truchillas" corresponden a la clase V de Capacidad de Acogida
Baja, Localización inadmisible y Uso incompatible.
• La unidad n° 14 "Valle del río Eria" presenta una clase IV de Capacidad de Acogida
Media, Localización posible con alto impacto, Uso compatible con limitaciones.
• Las restantes imidades territoriales muestran una clase 11 de Capacidad de Acogida
Alta, Localización aceptable, Uso compatible.

Se ha elaborado el Mapa de Capacidad de Acogida (Plano 16) a partir de Análisis SIG,


de cuya observación se pone en evidencia:

- Que la capacidad de acogida del territorio en relación con la actividad minera es Alta
en casi toda Cabrera Baja sobre la que se asientan actuahnente la iiunensa mayoría de
las explotaciones de pizarras existente en la comarca, a excepción del valle del río
Cabo, Ribera del Sil y Lago de la Baña, circos glaciares y cumbres de la Sierra de la
Cabrera.

- En Cabrera Alta únicamente el valle del río Pequeño presenta una capacidad de
acogida Alta, y Media en el valle del río Eria. El resto de su territorio se encuentra
incluido en las clases V (Capacidad de Acogida Baja, uso incompatible) y VI
(Capacidad de Acogida Excluyente, uso excluido).

- La Sierra de la Cabrera muestra ima amplia superficie con ima Capacidad de Acogida
Baja o Excluyente.

222
-^^^ Instituto T e j i d ó g i c o
^ ^ GeoMinÉrodeEsDañ

LEYENDA

CLASE I :CAPACÍDAD DE ACOGIDA MUY ALTA.


LOCALIZACION IDÓNEA.
USOVOCACIONAL
CLASE I I ; CAPACIDAD DE ACOGIDA ALTA.
LOCALIZACION ACEPTABLE.
USO COMPATIBLE.
CLASE I I I : CAPACIDAD DE ACOGIDA MEDIA.
LOCALIZACION POSIBLE CON BAJA APTITUD.
USO COMPATIBLE.
CLASE IV: CAPACIDAD DE ACOGIDA MEDIA.
LOCALIZACION POSIBLE CON ALTO IMPACTO.
USO COMPATIBLE CON LIMITACIONES.
CLASE V : CAPACIDAD DE ACOGIDA BAJA.
LOCALIZACION NO ADMISIBLE.
USO INCOMPATIBLE.
CLASE V I : CAPACIDAD DE ACOGIDA EXCLUYENTE.
LOCALIZACION INACEPTABLE.
USO EXCLUIDO.

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRÍALES


APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)

Escata 1:200.000

ESCALA 1 : 2 0 0 . 0 0 0 Noviembre 2000 CAPACIDAD DE ACOGIDA ANTE LA EXPLOTACIÓN DE PIZARRA


12 16 20km
Mapa No. 16

Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et ai. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTIIUD: „^D^.
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGÍDA~

Ecológico 4.30
•\rf'-
: . ' 2 •••. .
. < • •
Productividad
1.65
Q primaria
< 4.05 4.05 0.15 VI
Q üi
Q
O :••:•.: Paisajístico 4.65
O

Cultural 3.00

Tabla 56. Capacidad de Acogida de la Unidad 1.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 4.03
(O
<
_i
_l
X Productividad
O 1.96
Q primaria
< cr 4.01 4.13 0.26 VI
O H
•z.
ID m . Paisajístico 4.60
D
O
O
Cultural 3.00

Tabla 57. Capacidad de Acogida de la Unidad 2.

223
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD: ...::,,:,;DE'-''.-
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.29

Productividad
_l 2.45
a m primaria
< Q
2.08 2.46 0.80 VI
Q
Z ^^
• - ) LU Paisajístico 1.85
a:

Cultural 1.85 .

Tabla 58. Capacidad de Acogida de la Unidad 3.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.51
g
Productividad
2.28
D primaria
< o ai
Q 2.53 2.56 4.31 II
2 Cü <;
Paisajístico 2.50
w

o
Cultural 3.02

Tabla 59. Capacidad de Acogida de la Unidad 4.

224
DIMENSIONES CAPACIDAD-
VALOR ; IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO^ C3L0BAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.58

LU
OQ Productividad
O 1.94
Q primaria
< a:
2.28 2.27 4.38 II
Q _j
• • z UJ
Q Paisajístico 2.15
<
ü
2
LU

O Cultural 1.95

Tabla 60. Capacidad de Acogida de la Unidad 5.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
• DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.22
z

W Productividad
2.12
Q O primaria
< 2.68 2.92 3.38 II
Q _i
Z :m
Q Paisajístico 2.43
UJ

^
Cultural 2.14

Tabla 61. Capacidad de Acogida de la Unidad 6.

225
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD ;.::-::0E:-/:
AGREGADO: GLOBAL ^
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.81

< Productividad
h- 1.96
Q LU
primaria
:< m 3.04 2.93 3.42 II
Q a:
•:,. -O Paisajístico 3.52

Cultural 3.14

Tabla 62. Capacidad de Acogida de la Unidad 7.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

<
ce Ecológico 2.43
LLI
CD
1
< Productividad
00
< 2.38
Q primaria
< CO 2.24 2.68 2.33 II
Q O
Z _l
> Paisajístico 2.58
<

O

> Cultural 0.00


Q

Tabla 63. Capacidad de Acogida de la Unidad 8.

226
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR ÍMPAeiO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.75
. . ' : < • • /

Q
< Productividad
05 2.00
Q O primaria
< ._J 2.70 2.59 4.43 II
Q LU
2 LU
.3 _l Paisajístico 2.75
_l
<
>
Cultural 2.99

Tabla 64. Capacidad de Acogida de la Unidad 9.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.43
r

O
Z
o UJCO Productividad
1.49
primaria
Q
< 2.92 3.17 1.28 VI
Q
Z
3 Paisajístico 3.50
i<
3-
Ü
Cultural 0.00

Tabla 65. Capacidad de Acogida de la Unidad 10.

227
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DÉ .
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

• .'.o', .:
y - • Ecológico 3.25
m
«1.
O Productividad
o primaria
1.77
Q tr
< _i- 2.53 2.63 0.09 VI
O UJ
Q Paisajístico 2.63
< -
LU
O
LLI
OQ
.< Cultural 0.00
ü

Tabla 66. Capacidad de Acogida de la Unidad 11.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.56
O
m
<
O Productividad
2.04
O primaria
Q
< o: 3.05 3.24 2.70 V
Q _i
2 UJ
3 Q Paisajístico 3.40
ai
_j
_i
• . ^ • • . . :

Cultural 0.60

Tabla 67. Capacidad de Acogida de la Unidad 12.

228
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

<
Ecológico 3.21

LU
co Productividad
1.86
primaria
Q
< o 2.94 2.99 2.56 II
Q

Z
Paisajístico 3.08
til
Q
UJ
—1
Cultural 2.41

Tabla 68. Capacidad de Acogida de la Unidad 13.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 2.69
<
a:
ai Productividad
O 2.43
primaria
Q cu
< _j 2.98 3.16 4.07 IV
Q UJ
z o Paisajístico 3.10
UJ
_i

Cultural 4.24

Tabla 69. Capacidad de Acogida de la Unidad 14.

229
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.17
—i

O
lO Z)
Productividad
2.29
<r primaria
Q
< \- 2.93 3.28 2.34 V
Q
2 o
• 3 o; Paisajístico 3.03
_J '
LU
LU
Q
_i
_l
Cultural 2.23

Tabla 70. Capacidad de Acogida de la Unidad 15.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.39
5
Q
Productividad
1.72
primaria
Q
< 2.97 3.31 0.23 VI
D co <
z UJ o Paisajístico 3.60
3
a:
00
Z3
O Cultural 0.00

Tabla 71. Capacidad de Acogida de la Unidad 16.

230
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

Ecológico 3.09
-• <

5 Productividad
2.44
CO (0 primaria
Q o UJ
< 2.55 2.65 0.41 Vi
Q
-> Paisajístico 2.45
LU
O
IXI
CQ
<
ü Cultural 0.93

Tabla 72. Capacidad de Acogida de la Unidad 17.

DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGIDA

O Ecológico 3.10
UJ

00
a Productividad
UJ 2.05
primaria
Q ü. :
< o 2.58 2.71 2.59 II
Q o; •
-j Paisajístico 2.33
UJ
Q
LU

Cultural 2.03

Tabla 73. Capacidad de Acogida de la Unidad 18.

231
DIMENSIONES CÁPAClbAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTITUD DE
AGREGADO GLOBAL ACOGIDA
VALOR

' • • • <
Ecológico 3.45
. UJ
OH
O) < Productividad
2.24
primaria
Q
< 2.90 3.06 1.59 VI
LU <
."z Q
Paisajístico 3.23
3 • < • •

Q:
m
Cultural 0.00

Tabla 74. Capacidad de Acogida de la Unidad 19.

232
7. ZONIFICACION DEL TERRITORIO. MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-
AMBIENTAL

7.1 INTRODUCCIÓN.

El principal objetivo de la Fase de Zonificación del Territorio es proponer un modelo


territorial que represente una distribución ordenada de la actividad minera en el espacio
de acuerdo con su capacidad de acogida.

Se persigue garantizar el uso del suelo de manera racional, de tal forma que se asegure
la conservación de los recursos naturales, de los ecosistemas, del paisaje y del
patrimonio cultural, así como la producción sostenida de bienes y servicios.

En el diseño del modelo territorial a proponer intervienen además de los aspectos


implícitamente recogidos en la capacidad de acogida, otros relacionados con el estado
legal del suelo, la legislación existente, posibilidades de recuperación de las
degradaciones previsibles, y factores condicionantes para la actividad minera.

El modelo de ordenación del territorio se expresa a través de lo que se ha denominado


"Categorías de ordenación", ésto es, zonas o ámbitos espaciales identificados con
criterios diversos, cada uno de los cuales se adopta como base para definir los niveles de
uso del territorio y la forma en que puede desarrollarse la explotación de los recursos de
pizarra garantizando la conservación de los recursos naturales del medio.

El resultado final es el Mapa de Ordenación Minero-Ambiental, donde el territorio


soporte de los recursos potencialmente explotables queda clasificado en las distintas
categorías de ordenación.

233
7.2 DEFINICIÓN DE CRITERIOS DE ZONIFICACION

Los criterios utilizados para la determinación de las distintas "categorías de ordenación"


que van a constituir la propuesta de uso del territorio, en función de su aptitud tanto
minera como ambiental, se han agrupado en:

. Criterios de exclusión de la actividad extractiva.

. Criterios condicionantes para el desarrollo de la explotación de los recursos


mineros.

7.2.1 Criterios de exclusión

Se han establecido un total de siete criterios excluyentes para la explotación de pizarras,


que han sido definidos de la siguiente manera:

Exclusión por clases V y VI de Capacidad de Acogida

La Fase de Diagnóstico Territorial y, muy especialmente el modelo global de Capacidad


de Acogida, permite definir aquellas áreas en las que el uso minero es incompatible con
la preservación de los recursos naturales del medio, o bien carecen de recursos mineros.

Las clases V y VI de Capacidad de Acogida representan áreas de alto valor intrínseco de


conservación y muy frágiles desde el punto de vista ecológico, de la productividad
primaria, de sus valores científicos y culturales, del paisaje o de todo ello en su
conjunto, o bien zonas de escasos recursos de pizarra, y por lo tanto, poco aptas desde
una perspectiva minero-ambiental.

En la Fig. 18 se muestran las zonas excluidas para la explotación de pizarra por criterio
de capacidad de acogida.

- Exclusión por presencia de espacios naturales protegidos: Monumentos


Naturales.

Se trata de un criterio de afección normativa que excluye taxativamente la explotación


de pizarras en los espacios declarados como tales.

En la Declaración de Monumento Natural de los Lagos de la Baña y Truchillas,


aprobada por Decreto 192/1990 de once de octubre de 1990 (B.O.C. y L. - n° 201 de 17-
10-1990), se recoge expresamente en su artículo n° 4 la prohibición en toda la extensión

234
- . * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ G e o M i n e r o de España

^ ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE


^r^ PIZARRA PARA TECHAR

ZONAS EXCLUIDAS POR CAPACIDAD DE


ACOGIDA BAJA O EXCLUYENTE

Figura 18

ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE

mmm
PIZARRA PARA TECHAR

fcWisM ZONAS EXCLUIDAS POR PERÍMETRO


DE PROTECCIÓN (1 km de radio)
• * ' * * ^ ALREDEDOR DE LOS NÚCLEOS DE POBLACIÓN

Figura 19
ESCALA 1 : 3 0 0 . 0 0 0
0 3 6 12 18 24 aokin
I I I

Elipsoide intemadonaL Proyección UTM (Huso 29)

235
del área protegida de cualquier actividad extractiva de los recursos geológicos de la
zona.

Exclusión por perímetro de protección de núcleos urbanos.

Se ha establecido un perímetro de protección alrededor de los núcleos de población de


un kilómetro de radio, en el que queda excluido el uso minero, con el fin de asegurar la
"calidad ambiental" de sus habitantes.

Se trata, por lo tanto, de preservar a las poblaciones de las molestias y ríésgoTasociados


al desarrollo de la actividad, tales como ruidos, contaminación atmosférica, vibraciones,
etc.

En la Fig. 19 se muestran las zonas a excluir por aplicación de este criterio.

Exclusión por existencia de formaciones vegetales de alto valor para su


conservación

Se han excluido aquellos enclaves en los que exiten formaciones vegetales de alto valor
por razones de endemicidad, diversidad, por constituir la vegetación climax, o bien
representar estadios regenerativos capaces de alcanzarla, y encontrarse en un buen
estado de conservación.

La aplicación de este criterio se ha efectuado a partir del Mapa de Vegetación (Plano 7),
y su resultado se muestra en la Fig. 20.

Exclusión por protección de vegas y ecosistemas fluviales

Se excluyen aquellas vegas de alto valor de productividad primaria, cuyo uso


vocacional es el agrícola y que engloban los suelos más productivos, y disponen de
infraestructuras agrarias dignas de preservación, así como vegetación rípicola de alto
valor ecológico y, aquellas otras áreas donde el ecosistema fluvial se encuentra en un
buen estado de conservación.

Las zonas a excluir por aplicación de este criterio se muestran en la Fig. 21.

Exclusión por perímetro de protección de embalses proyectados.

Se establece un perímetro de protección entorno a dos embalses proyectados en Cabrera


Alta y Baja respectivamente, donde queda excluida la explotación de pizarras.

236
:oV
' • Instituto Tecnológico
GeoMinero de España

W^U ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE


iffijví^^
ZONAS EXCLUIDAS POR PROTECCIÓN
DE VEGAS Y ECOSISTEMAS FLUVIALES

Figura 20

WM ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE


•""^ PIZARRA PARA TECHAR

íM'Sm ZONAS EXCLUIDAS POR


FORMACIONES VEGETALES DE ALTO
VALOR PARA SU CONSERVACIÓN

Figura 21
ESCALA 1:300.000
0 3 6 12 18 24 SOkm
I I - I

Elipsoide internacional. Proyección UTM (Huso 29)

237
Se trata, en definitiva, de prevenir el conflicto que pudiera generarse por la
incompatibilidad de ambos usos. Las zonas a excluir se muestran en la Fig. 22.

Exclusión por protección de yacimientos arqueológicos

Se han excluido aquellos enclaves en los que se conoce la existencia de yacimientos


arqueológicos en base a dos criterios de distinta naturaleza:

- Protección derivada de la legislación sobre Patrimonio Histórico-Artístico (Ley


13/1985 sobre Patrimonio Histórico Español): Resolución de 24 de noviembre de
1980 de la Dirección Gral. de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, por la que se
acuerda tener por incoado el expediente de declaración de Monumento Histórico-
Artístico y Arqueológico, de carácter nacional, el Castro de Corona de
Corporales, situado en el municipio de Truchas. (BOE n° 22 de veintiséis de enero
de 1981)

El uso minero resulta incompatible con el marco legal de protección de dicho Bien
de Interés Cultural.

- Para el resto de yacimientos arqueológicos se ha establecido una protección genérica


y excluyente no derivada directamente de la normativa, asignándose perímetros de
protección en función del tipo y características del yacimiento, relevancia, y grado
de conservación.

Las zonas a excluir por aplicación de este criterio se muestran en la Fig. 23, y se han
delimitado a partir de la información contenida en el Mapa de afecciones territoriales y
patrimonio arqueológico (Plano 9).

La representación cartográfica de cada uno de los criterios de exclusión ha generado una


serie de mapas básicos que ayudarán a determinar, con el uso de un Sistema de
Información Geográfica, las zonas propuestas de exclusión para la explotación de
pizarra, que constituirán, como se verá posteriormente, la categoría de ordenación
denominada como "Zonas de Protección Ambiental".

238
^ * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España

ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE


PIZARRA PARA TECHAR
w^ ZONAS EXCLUIDAS POR PERÍMETRO OE
PROTECCIÓN ALREDEDOR DE LOS EMBALSES
PROYECTADOS

Figura 22

i w S Í ^ ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE


PIZARRA PARA TECHAR

v^m ZONAS EXCLUIDAS POR PERÍMETRO


DE PROTECCIÓN ALREDEDOR DE
YACIMIENTOS ARQUELOGICOS

Figura 23
ESCALA 1:300.000
0 3 6 12 18 24 30101)
I \- I

Elipsoide Internacional. Proyeccidn UTM (Huso 29)

239
7.2.2 Criterios condicionantes

Se han establecido dos factores o criterios que, si bien no se consideran excluyentes


para la implantación de la explotación de pizarra, condicionan el desarrollo y
rendimiento de la actividad extractiva y cuya definición es la siguiente:

Factor Altitud

Se considera que por encima de los 1500 m de altitud la actividad minera se ve limitada
o dificultada por unas condiciones meteorológicas más adversas (presencia de nieve
durante gran parte del año, heladas, etc.)-

En la Fig. 24 se muestra la aplicación de este criterio, delimitándose las zonas del


territorio que tienen una altitud superior a los 1500 m.

La Incidencia Visual

La visibilidad del territorio representa uno de los factores de peso que condicionan la
ubicación de las explotaciones de pizarras. No se considera este factor como excluyente
para la actividad minera, puesto que existen una serie de medidas correctoras que se
pueden poner en práctica para minimizar el impacto visual de las explotaciones.
En la Fig. 25 se muestra la aplicación de este criterio, delimitándose las zonas que son
visibles desde carreteras y núcleos de población a partir del Mapa de hicidencia Visual
(Plano 12).

Los mapas generados a partir de estos factores van a permitir establecer niveles o grados
de prioridad de explotación en las zonas no excluidas.

En la Figura 26 puede observarse el esquema metodológico que se ha seguido para la


zonifícación del territorio. La aplicación conjunta de estos criterios va a permitir diseñar
y construir el Mapa de Ordenación Minero-Ambiental, como se verá en el siguiente
apartado.

240
* * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España

^.<«r-fí<:^ ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES OE


^ ' • • ' • i € PIZARRA PARA TECHAR

ZONAS DE ALTITUD MAYOR O IGUAL A1500 m

Figura 24

ÁREAS CON RECURSOS POTENCIALES DE

m PIZARRA PARA TECHAR

ZONAS VISIBLES DESDE CARRETERAS


Y NÚCLEOS DE POBLACIÓN

Figura 25
ESCALA 1:300.000
O 3 12 18 24 SOkm

Elipsoide Internacional, Proyección UTM (Huso 29)


241
ZONIFICACION DEL TERRITORIO

DEFINICIÓN CRITERIOS DÉ ZONIFICACION

CRITERIOS DE EXCLUSIÓN CRITERIOS CONDICIONANTES


PARA EL DESARROLLO DE PARA EL DESARROLLO DE
LA ACTIVIDAD MINERA LA ACTIVIDAD MINERA MAPA DÉ
FORMACIONES
• CLASES V Y VI DE
CAPACIDAD DE ACOGIDA
• ALTITUD GEOLÓGICAS
• PENDIENTE
• ESPACIOS NATURALES • INCIDENCIA VISUAL DE LAS QUE ALBERGAN
PROTEGIDOS: MONUMENTOS EXPLOTACIONES DE PIZARRA
NATURALES LOS NIVELES
• PERÍMETRO PROTECCIÓN
NÚCLEOS URBANOS POTEN CIALM ENTE
• PERÍMETRO PROTECCIÓN
YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS
EXPLOTABLES
• LLANURAS ALUVIALES
• FORMACIONES VEGETALES
DE ALTO VALOR PARA LA
CONSERVACIÓN (ENOEMICIDAD.
MADUREZ, DIVERSIDAD...)

MAPAS SEGÚN CRITERIOS DE ZONIFICACION


Mapa de zonas excluidas para la actividad minera
por criterio de capacidad de acogida V y VI
Mapa de zonas excluidas para la actividad minera
por criterio de perímetro de protección núcleos
urbanos

Figura 26. Esquema metodológico para la zonifícación del territorio.

242
7.3 MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL.

7.3.1 Diseño del Mapa de Ordenación Minero-Ambiental.

El diseño del Mapa de Ordenación Minero-Ambiental se ha llevado a cabo siguiendo el


siguiente esquema metodológico:

- Delimitación de los recursos potencialmente explotables.

En el apartado 5.1 se han definido los niveles explotables de pizarra en la zona en


estudio, lo que ha permitido la delimitación geográfica de las zonas potenciahnente
explotables a partir del Mapa Geológico (Plano 4), llevándose a cabo una primera
Zonificación del Territorio cuya expresión cartográfica ha sido el "Mapa de
Formaciones Geológicas que albergan los niveles de pizarra potencialmente
explotables" (Plano 14).

Son precisamente estas áreas con recursos potenciales el objeto de la Ordenación


Minero-Ambiental, y sobre las que se van a aplicar los criterios de zonificación antes
definidos.

- Definición de Categorías de Ordenación en ñinción de los Criterios de


Zonificación de exclusión y condicionantes.

A partir de los criterios de zonificación definidos, tanto excluyentes como


condicionantes para la actividad extractiva, se han definido tres categorías de
ordenación, que corresponden con distintos niveles de uso del territorio por parte de la
actividad minera. Estas tres categorías de ordenación se han establecido en aquellas
zonas donde existen recursos de pizarra potencialmente explotables.
Estas tres categorías tienen carácter propositivo y quedan definidas de la siguiente
manera:

Zonas de Protección Ambiental

Representan aquellas zonas en las que no es recomendable la explotación minera


por:

. Incompatibilidad con otros usos prioritarios de los recursos natvirales.

. Suponer una grave afección a alguno de los elementos del Medio.

243
. Estar incluidas en algún perímetro de protección referido a espacios
naturales protegidos, núcleos urbanos, yacimientos arqueológicos y
embalses proyectados.

Se incuyen en esta categoría todas las zonas afectadas por al menos uno de los criterios
de exclusión definidos.

Zonas Explotables

Suponen el resto del territorio donde existen recursos de pizarra potencialmente


explotables, una vez eliminadas las áreas que constituyen las zonas de Protección
Ambiental.

Se establecen dos niveles de prioridad en fiínción de los criterios condicionantes


definidos para el desarrollo de las explotaciones de pizarras.

Se distinguen dos tipos de categorías:

a) Zonas Explotables de Prioridad 1. Son las áreas con recursos potenciales y


capacidad de acogida compatible con la explotación de pizarras, situadas
por debajo de los 1500 m de altitud y no visibles desde núcleos urbanos o
vías de comunicación.

b) Zonas Explotables de Prioridad 2. Son aquellas otras áreas con recursos y


capacidad de acogida compatible con el uso minero, que se encuentran por
encima de los 1500 m de altitud y/o son visibles desde poblaciones y
carreteras.

En las zonas de Prioridad 2 defmidas por el condicionante de la incidencia


visual, la apertura de nuevas explotaciones lleva implícita la aplicación de
medidas correctoras que garanticen la integración paisajística de dicha
actividad. Se pueden señalar como medidas más significativas las
siguientes:

. Integración paisajística de edificios y naves mediante:

. Selección del emplazamiento


. El uso de materiales constructivos que eviten un alto contraste
cromático con el entorno que le rodea.
. Creación de pantallas visuales, bien arbóreas, o bien mediante la

244
construcción de muretes de tierra.
. Desmantelación y retirada de las instalaciones tras el cese de la
actividad.

Integración paisajística de nuevos viales:

Planificación de la apertura de pistas, ejecutándose aquellas que sean


estrictamente necesarias.
Realización de viales de uso común en áreas de alta concentración de
canteras.
Selección del trazado, evitándose el paso por zonas próximas a
núcleos urbanos.
Revegetación de taludes artificiales.
. El uso, cuando se considere oportuno, de pantallas visioales con
especies de porte arbustivo o arbóreo.
Tras la pérdida de su utilidad, la restauración en sentido estricto de la
zona afectada, o bien su adaptación a un nuevo uso.

. Integración paisajística de huecos:

Minimización del impacto desde etapas tempranas de la explotación


mediante la elección del punto de apertura, y facilitando la
restauración a medida que avanza la explotación.
Apertura de losfi"entesen aquellos lugares menos visibles.
. Aprovechamiento de las características topográficas y de vegetación
existentes en el lugar del emplazamiento del hueco para reducir la
visibilidad del mismo.
Uso de pantallas visuales, que pueden situarse cerca de la ñiente de
impacto o de los lugares de observación.
Revegetación de las bermas para romper las formas poco naturales
del hueco.
Apertura de las canteras, cuando ello sea posible, en zonas altas y con
una geometría aproximadamente troncocónica, aprovechando el
propio terreno como pantalla visual.
Diseño de los accesos a la explotación de manera que minimicen la
visibilidad de ésta desde los puntos de percepción.

Integración paisajística de las escombreras:

Elección del emplazamiento, procurando que sea el de mínima

245
incidencia visual. Las escombreras situadas en fondos de valle o que
sigan el contomo natural de una ladera generarán un menor impacto
paisajístico tras su revegetación.
El diseño de las escombreras debe adaptarse en lo posible a la
fisiografía del terreno con el fin de obtener una mayor integración en
el paisaje, huyendo de aquellas formas geométricas que supongan un
fuerte contraste con el entomo circundante.
El diseño y forma de construcción debe permitir una progresiva
restauración sin tener que esperar al abandono definitivo de la
escombrera.
En el caso de las escombreras de naves, todas estas-medidas-se-deberr
considerar antes de la decisión definitiva de la selección del
emplazamiento de las naves.

- Aplicación de los Críteríos de Zonificación mediante Análisis SIG para la


delimitación de las distintas "Categorías de Ordenación".

La aplicación mediante análisis SIG de los criterios de zonificación ha permitido


obtener un mapa donde se representan las tres categorías de ordenación establecidas
para la explotación de pizarras en la comarca de La Cabrera, y que se constituye como
el Mapa de Ordenación Minero-Ambiental del yacimiento de pizarras de La
Cabrera (León), presentándose en el Plano 17.

La representación cartográfica de las categorías de ordenación constituye el Modelo de


Ordenación Minero-Ambiental que se propone, que implica un uso racional del
territorio, de tal forma que la puesta en explotación de los recursos de pizarra no
suponga una afección grave a las características y valores naturales del medio.

7.3.2 Resultados

El Mapa de Ordenación Minero-Ambiental diseñado (Plano 17) propone un modelo


territorial en el que:

. El 49,1% del total de la superficie ocupada por las áreas con recursos potenciales es
considerada como zona explotable, mientras que las zonas de protección ambiental
suponen el 50,9%.

. De la superficie total ocupada por las zonas explotables, el 26,7% es considerada


como de prioridad 1 ó prioridad máxima (13,1% de la superficie total con recursos
potenciales), mientras que las zonas de prioridad 2 ó secundaria suponen un 73,3%

246
de las zonas explotables (36,0% de la superficie total con recursos potencialmente
explotables).

Las zonas explotables de prioridad 1, o de localización más idónea para las


explotaciones de pizarras desde el punto de vista minero-ambiental, presentan una
importancia relativa mayor en la Cabrera Alta. La máxima importancia relativa se
presenta en el valle del río Pequeño, donde coincide una "Capacidad de Acogida
Alta (Clase II)", escasa visibilidad desde núcleos urbanos y carreteras dada la
configuración de la cuenca hidrográfica, y una altitud media inferior a los 1500 m.

En Cabrera Baja, las zonas explotables de prioridad 1 se presentan como enclaves


de superficie relativamente reducida y localización muy dispersa.

Se pone de manifiesto la importancia relativa de las zonas de Protección Ambiental


con respecto al total de superficie con recursos mineros potencialmente explotables
(50,9%).

Es también en Cabrera Alta donde la representación porcentual con respecto a la


superficie explotable subcomarcal es relativamente mayor que en Cabrera Baja,
localizándose a lo largo del curso del río Eria, entomo a los núcleos de Cunas,
Quintanilla de Yuso, Valdavido, Truchillas, Baillo y Corporales.

En Cabrera Baja las zonas de protección ambiental se concentran en la vertiente


derecha del valle de Losada, en el río Cabo y cumbres del Teleno-Montes
Aquilianos, entre La Ribera y el Curso Bajo del río Cabrera, y en el valle del río
Benuza principalmente.

247
8. METODOLOGÍA GENERAL PROPUESTA PARA LA REALIZACIÓN DE
MAPAS DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE LOS RECURSOS DE
ROCAS Y MINERALES INDUSTRIALES.

8.1 PROPUESTA METODOLÓGICA _

A partir de la realización del estudio piloto de investigación metodológica en la Reserva


Estatal de pizarras de La Cabrera (León), que ha tenido como resultado final la
elaboración de un Mapa de Ordenación Minero-Ambiental, se puede inferir una
propuesta metodológica general para la realización de este tipo de mapas para cualquier
tipo de rocas y minerales industriales. -

El esquema metodológico general propuesto se presenta en la Fig. 27, y en él se


estructuran una serie de etapas o fases, contando siempre con la gestión de la
información georrefererenciada en un SIG (Sistema de Información Geográfica). El
trabajo con la herramienta SIG permite manejar con relativa sencillez la gran cantidad
de mformación cartográfica en diferentes niveles temáticos, aplicar de manera
automática los algoritmos de valoración de los diferentes elementos mediante
programación SIG (análisis SIG), y aplicar con enorme sencillez los criterios de
zonificación territorial.

Los elementos básicos sobre los que debe sustentarse la metodología de realización de
un mapa de ordenación minero-ambiental son tres: una investigación geológico-minera
que permita conocer la caracterización y delimitación geográfica de los recursos, un
análisis de la actividad minera que permita obtener la caracterización, tanto técnica
como ambiental, de la explotación de los recursos, y, finalmente, un análisis del medio
que permita conocer el estado actual de los diferentes elementos ambientales en la zona
en estudio.

La investigación geológico-minera tiene como objetivos la caracterización geológica y


tecnológica de los recursos (no hay que olvidar que el ámbito de aplicación de esta
metodología es el campo de las rocas y minerales industriales), definiendo los diferentes
tipos o variedades de recursos potencialmente explotables, así como su delimitación
geográfica. Esta delimitación debe realizarse sobre una base cartográfica geológica con
el suficiente nivel de detalle, seleccionando aquellas formaciones potencialmente
favorables. El resultado final es un mapa de las formaciones geológicas que son
susceptibles de ser explotadas para obtener las diferentes tipologías de recursos, junto
con las características geológicas y tecnológicas de dichas tipologías.

248
iiUi'.felíi£l^Pfci,»;iJld:l;JWtól;Jii!'
• Medio físico
• Medio socioeconómico
DEFINICIÓN DE UNIDADES
TERRITORIALES ZONAS DONDE NO E S ,
RECOMENDABLE LA :.
Inventario ambiental
EXPLOTACIÓN MINERA
Cartografías temáticas
VALOR PARA LA.
básicas CONSERVACIÓN
DEFINICIÓN DE
• DESAGREGACIÓN EN CRITERIOS DE
COMPONENTES* EXCLUSIÓN ZONAS EXPLOTABLES
• VALORACIÓN DE CON DIVERSOS '
COMPONENTES GRADOS DE
PRIORIDAD


• Caracterización de
.ANAUSISSJLGT; rANALISIS^
los recursos S.I.G.
MAPA DE VALOR PARA
• Delimitación geográfica LA CONSERVACIÓN
de los recursos
ZONAS EXPLOTABLES
CON LIMITACIONES
: CAPACIDAD'DE ACOGIDA „.
DEFINICIÓN DE
if AÍJI-M5U'. CRITERIOS
• MODELO IMPACTO-APTITUD
asipmo.:íiy=3[,f,\ • VALORACIÓN DEL IMPACTO
CONDICIONANTES
O PRIORIZANTES
ZONAS FAVORABLES
Y LA APTITUD
• Caracterización técnica PARA EL
y socioeconómica de la EMPLAZAMIENTO O
^ALISIS S.l^
explotación UBICACIÓN DÉ.
INFRAESTRUCTURAS
MAPA DE CAPACIDAD DÉ
COMUNES :'
• Caracterización de los ACOGIDA
I ^ -' - ' •
impactos ambientales

Figura 27. Esquema metodológico general propuesto para la realización de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental.
El análisis de la actividad minera tiene como objetivo la caracterización técnica,
económica y ambiental de la explotación del recurso a ordenar, así como el diagnóstico
de la problemática que presenta dicha actividad desde esos puntos de vista, con el fin de
proponer las actuaciones más adecuadas para solventar los problemas identificados.

Una manera óptima de abordar este análisis es la elaboración de un inventario de las


explotaciones existentes en el área en estudio, o en zonas similares, recogiendo lá~
información requerida en ellas, y analizándola para el diagnóstico general.

Los factores y aspectos a tener en cuenta en el análisis de la actividad minera son los
siguientes:

- Tipos de sustancias explotadas.


- Caracterización técnica de la explotación.
* Geometría de las explotaciones
* Métodos de explotación
* Tecnología de arranque, carga y transporte
* Escombreras
* Drenajes
* Accesos
* Plantas de Tratamiento
* etc.
- Caracterización ambiental de la explotación.
* Identificación de impactos
* Valoración de impactos
* Existencia o no de medidas correctoras, y tipologías
* Prácticas de restauración.
- Producción, comercialización y empleo.
- Demanda actual y previsión futura.

El análisis del medio tiene como objetivo el conocimiento de la sitiiación actual de los
diferentes elementos que constituyen el medio, tanto físico como socioeconómico y
cultural, y la construcción de un inventario ambiental integrado por una serie de
cartografías temáticas básicas de esos elementos ambientales.

En este análisis se deben de tener en cuenta los elementos y factores del medio físico
(geología, geomorfología, clima, vegetación, fauna, aguas, suelos, paisaje, procesos
geodinámicos, espacios naturales protegidos), y del medio socioeconómico y cultural

250
(usos del suelo, población, actividad económica por sectores, infraestructuras, sistema
de asentamientos, hacienda pública, legislación, patrimonio histórico-artístico).

Esta fase se basa en la recopilación de información, tanto en los diferentes Organismos


de la Administración, como de tipo bibliográfico, que se debe contrastar con labores de
campo. Siempre que sea posible, cada uno de estos elementos y factores ambientales
tendrán representación cartográfica en diferentes mapas temáticos, constituyendo el
inventario ambiental gestionado en un SIG.

Es a partir de la información generada en estas tres etapas básicas cuando se inicia en sí


el esquema metodológico propuesto en esta tesis, con la fase de Diagnóstico
Territorial.

Esta etapa tiene como objetivo final el análisis y cartografía de la capacidad de acogida
del territorio ante la actividad minera. Esta capacidad de acogida se evalúa a partir de un
modelo impacto/aptitud ante la actividad analizada, siguiendo los conceptos básicos
definidos por Gómez Orea (1994) para los estudios de ordenación del territorio. Este
modelo impacto/aptitud es equivalente al modelo "conflictividad/capacidad"
desarrollado por Letouzé-Zezula (1993) para la realización de "mapas de protegibilidad
de áridos" (ver apartado 1.3).

En esta fase, el territorio queda expresado por medio de unas Unidades Territoriales,
sobre las que efectúa el diagnóstico, es decir, las valoraciones, estimaciones y
determinaciones de impactos, aptitud y capacidad de acogida. Estas unidades
representan la desagregación del ámbito de estudio en porciones territoriales más
pequeñas, y se adoptan como sectores territoriales básicos que constituyen la expresión
de los elementos y procesos del territorio en términos comprensibles y, sobre todo, en
términos operativos.

Los criterios de definición de unidades territoriales deben atender a facilitar la


compresión del sistema territorial, y hacer fácilmente utilizable el cúmulo de
información temática recogida en el inventario ambiental. Los tipos de unidades pueden
ser la cuadrícula, unidades homogéneas, y unidades de síntesis o estratégicas (Gómez
Orea, 1994).

El sistema de valoración del impacto y de la aptitud de la actividad minera sobre cada


unidad territorial va a depender siempre de la cantidad y calidad de la información
generada en las tres etapas básicas iniciales de investigación geológico-minera, análisis
de la actividad minera y análisis del medio.

251
En cualquier caso, el esquema metodológico propuesto en esta tesis se basa en la
desagregación en componentes, tanto del impacto como de la aptitud, llegando a un
nivel de desagregación suficiente para ser fácilmente evaluado a partir de la información
contenida en el inventario ambiental y en la investigación geológico-minera.

Por otra parte, la evaluación del impacto que puede generar la actividad minera en cada
unidad territorial se efectúa a partir del análisis previo del valor natural o valor para
la conservación en el estado actual de dichas unidades territoriales. Este análisis del
valor natural también se efectúa a partir de la desagregación en componentes.

Los métodos de evaluación por desagregación en componentes consisten en la


identificación de aquellos componentes de cuya integración procede el valor total, su
evaluación de manera independiente, y la determinación de la importancia relativa con
que contribuyen al valor global.

El método propuesto para la evaluación del valor natural, impacto y aptitud, es el


siguiente, siendo similar para cada una de estas evaluaciones:

a) Determinación de los componentes del valor/impacto/aptitud en los niveles de


desagregación que sean necesarios.
b) Valoración independiente de los componentes en el nivel más bajo de
desagregación.
c) Asignación de coeficientes de ponderación.
d) Obtención del valor global.

Los pasos a seguir, pues, en la fase de Diagnóstico Territorial son los siguientes:

1. Definición y cartografia de unidades territoriales.

2. Determinación de los componentes del valor natural o valor para la conservación en


varios niveles de desagregación (por ejemplo, ver Fig. 15). En general, el primer
nivel de desagregación lo constituirán siempre el valor ecológico, el valor
paisajístico y el valor cultural. En aquellos territorios donde el uso del suelo
mayoritario y tradicional es el agrario, se puede añadir un cuarto componente de
productividad primaria.

En el estudio piloto de La Cabrera, se llega a un tercer nivel de desagregación,


cuyos componentes son fácilmente evaluables a partir de la información y mapas
del inventario ambiental (ver apartado 6.2).

252
3. Valoración de los componentes del valor en el nivel más bajo de desagregación, a
partir de la información y cartografía del inventario ambiental, en una escala
homogénea y sencilla de valoración (por ejemplo, O = mínimo; 5 = máximo).

4. Asignación de coeficientes de ponderación a los componentes en todos los niveles


de valoración, con el fin de cuantificar su importancia relativa respecto a los otros
componentes de su nivel que confluyen en un mismo componente del nivel superior.
Estos coeficientes de ponderación o pesos relativos se dan en tanto por uno.

5. Obtención del valor global a partir de la entrada con los valores de los componentes
del nivel más bajo y la aplicación de los coeficientes de ponderación. Así, el valor
total, o el valor de cualquier componente de cualquier nivel se obtiene según:

V = lPiVi

siendo:

V = valor total o valor de un componente.


Vi = valor del componente i del nivel inferior que confluye en él.
Pi = coeficiente de ponderación del componente i.

6. Evaluación del impacto, que sigue los pasos 2 al 5, a partir de la definición de los
componentes de desagregación del impacto. En principio, se pueden definir los
mismos componentes que para el valor natural, e incluso dar los mismos valores,
bajo el supuesto de que a mayor valor natural, mayor será el impacto potencial.

También se pueden considerar componentes adicionales, como en el estudio


metodológico del yacimiento de pizarras de La Cabrera, donde se han introducido
en la evaluación del impacto un componente de incidencia visual y uno relativo a
las degradaciones preexistentes en las unidades territoriales (ver apartado 6.3.2.).

En la asignación de coeficientes de ponderación hay que tener en cuenta la


caracterización ambiental de las explotaciones que se ha efectuado previamente en
la fase de análisis de la actividad minera, dando mayores pesos a los impactos que
son significativamente más relevantes del tipo de explotación.

7. Evaluación de la aptitud de cada unidad territorial para la explotación minera, que


sigue los pasos 2 al 5, a partir de la definición de los componentes de dicha aptitud.
Estos componentes se deben defmir en ñmción de la información generada en la
fase de investigación geológico-minera. Deben ser indicadores sencillos y

253
fácilmente calculables que reflejen la cantidad y calidad de los diferentes tipos de
recursos potencialmente explotables, así como factores que condicionan o limitan la
explotabilidad de los mismos ( por ejemplo, la situación estructural del macizo
rocoso, la altitud y la pendiente en el estudio piloto de pizarras de La Cabrera; la
distancia a los núcleos de consumo en el caso de recursos de áridos; el espesor del
recubrimiento, etc.)-

En todos los casos, la valoración de componentes se ve facilitada enormemente


mediante la utilización de análisis SIG, pues permite la superposición de las unidades
territoriales con los diferentes niveles de cartografías temáticas (vegetación, suelos,
geología, pendientes, explotaciones mineras, yacimientos arqueológicos, etc.), y la
aplicación de los algoritmos de valor para la conservación, impacto y aptitud de manera
automática al ser valoradas las unidades territoriales.

Una vez evaluados el impacto y la aptitud del territorio, expresado por las unidades
territoriales, se pasa a determinar su Capacidad de Acogida ante la actividad minera.
Este análisis se efectúa definiendo un modelo impacto/aptitud, a partir de la
construcción de una matriz de Capacidad de Acogida de doble entrada: los rangos
definidos para el impacto por un lado, y los definidos para la aptitud por el otro. Se
determinan las clases de capacidad de acogida a partir de la utilización de criterios sobre
las posibles combinaciones de los rangos de impacto y aptitud (un ejemplo de estos
criterios y combinaciones se muestran en la Fig. 17).

Las clases definidas de capacidad de acogida expresan el uso vocacional, compatible,


compatible con mayor o menor grado de limitaciones, e incompatible, de cada unidad
territorial con respecto a la actividad extractiva de los recursos mineros. La utilización
de un SIG permite obtener automáticamente un mapa de capacidad de acogida.

La siguiente fase es la de Zonifícación del Territorio, que se efectúa a partir de la


defmición previa de criterios de exclusión y de criterios condicionantes para la actividad
minera. Con la aplicación de los primeros se va a proponer eliminar del territorio zonas
de posible emplazamiento de la actividad minera. Con los segundos, se van a establecer
diferentes niveles de prioridad para la explotación en las zonas no excluidas.

El primer y principal criterio de exclusión es el basado en los resultados de la


evaluación de la capacidad de acogida, excluyéndose aquellas imidades territoriales que
pertenezcan a las clases de capacidad de acogida incompatible o excluyente para la
actividad minera.

Sobre el mapa que delimita las formaciones geológicas potencialmente explotables se

254
aplican otros criterios de exclusión. Entre éstos, son clásicos los perímetros de
protección de núcleos habitados, los espacios protegidos, la protección de ecosistemas
fluviales o litorales, los enclaves de alto valor ecológico, la protección de yacimientos
arqueológicos, etc. La aplicación cartográfica de estos criterios excluyentes se efectúa a
modo de sobrecarga, realizada de manera automática por el SIG a partir de la
información temática básica.

Los criterios condicionantes se basan en factores que pueilen^condicionar o limitar la


actividad minera, como pueden ser la altitud, pendiente del terreno, vitibilr
distancia de transporte para áridos, etc. La aplicación cartográfica de estos criterios
como sobrecargas a las zonas con recursos potencialmente explotables, y que no han
sido excluidas para la actividad minera, va a permitir el establecimiento de diferentes
niveles de prioridad en las zonas explotables.

Con la aplicación de estos criterios excluyentes y condicionantes de la actividad minera


mediante análisis SIG, se diseña finalmente el Mapa de Ordenación Minero-
Ambiental, donde el territorio soporte de los recursos mineros queda clasificado según
categorías de ordenación: zonas de protección ambiental, donde no es recomendable la
explotación minera, y zonas explotables con diferentes niveles de prioridad.

255
8.2 DISCUSIÓN

Se ha diseñado una metodología general, soportada y gestionada en un SIG, que permite


la realización de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de cualquier tipo de recursos
de rocas y minerales industriales de una manera relativamente simple, que facilita el
manejo eficaz del gran volumen de información cartográfica con un alto ,grado-~de'
automatización, y que presenta una gran transparencia y reproducibilidad en todo el
proceso de evaluación, tanto de los aspectos ambientales, como de los geológico-
mineros.

Es importe destacar que la sistemática diseñada permite obtener en todos los procesos
de evaluación (valor natural, impacto, aptitud, capacidad de acogida) una muy alta
transparencia y reproducibilidad , quedando siempre claros los criterios de evaluación
de cada componente a valorar, su valoración, y su importancia relativa. Esta sistemática
permite comprender los resultados finales de la valoración y su reproducción, al quedar
claramente estructvirados en tablas y matrices todos los procedimientos de evaluación.

También hay que remarcar que el sistema diseñado logra su fiíncionamiento óptimo
mediante la explotación máxima de las oportunidades que brinda la herramienta SIG,
desde el manejo del cúmulo de niveles de información cartográfica y superposición de
niveles cartográficos, hasta la aplicación de los algoritmos de valoración de manera
automática sobre las unidades territoriales.

La fase de Diagnóstico Territorial, que es la etapa clave en el sistema metodológico


diseñado, al efectuarse en ella las valoraciones territoriales y establecerse el modelo
impacto/aptitud que define la capacidad de acogida del territorio para la actividad
minera, se alimenta de la información generada en las tres etapas previas de "análisis
del medio", "investigación geológico-minera" y "análisis de la actividad minera". Por lo
tanto, la bondad de los resultados finales obtenidos con este sistema va a depender de la
calidad y rigor científico de la información básica, y muy en especial, de las cartografias
temáticas básicas, tanto ambientales como geológico-mineras.

Así, la evaluación del valor para la conservación y del impacto potencial de la actividad
minera sobre el territorio necesita disponer de un inventario ambiental lo más completo
posible, constituido por datos y mapas temáticos de los elementos constituyentes del
medio. Sin embargo, hay que reseñar que existen importantes desequilibrios entre unas
regiones y otras en cuanto a información existente válida para la realización del
inventario ambiental, sobre todo en lo que a cartografías temáticas básicas se refiere. La
existencia de lagunas de información, la falta de actualización de algvinas cartografías

256
temáticas disponibles, y la existencia de escalas o niveles de detalle inadecuadas en
muchas de ellas, puede tener como consecuencia que no se pueda poner directamente en
marcha la metodología diseñada para la realización de un Mapa de Ordenación Minero-
Ambiental, sino que haya que efectuar un gran esfuerzo previo para elaborar las
cartografías temáticas básicas.

Algo similar puede ocurrir con la evaluación de la aptitud del territorio para la actividad
minera si no existe información suficiente acerca de las características geológicas y
tecnológicas de los recursos mineros, o cartografías que los delimiten con el sufíciente
detalle. En ese caso, es necesario un gran esfiíerzo inicial consisténte'erriabOTesrdF'
campo, muestreo de formaciones geológicas, análisis y ensayos tecnológicos, así como
trabajos cartográficos.

Otro punto clave en el sistema metodológico diseñado es la definición de unidades


territoriales, pues de ella van a dependerfiaertementelos resultados finales del Mapa de
Ordenación Minero-Ambiental, al ser los sectores básicos del territorio sobre los que se
efectúa el análisis de la capacidad de acogida.

De los posibles tipos de unidades a defmir, se desaconseja totalmente la utilización de la


cuadrícula, debido al grave inconveniente que resulta de la heterogeneidad que se deriva
de sus límites regulares y predefinidos. La utilización de los SIG permite definir otros
tipos de unidades territoriales por superposición automática de las cartografías temáticas
del inventario ambiental. Así, las unidades denominadas como homogéneas o
ambientales (Gómez Orea, 1994) se obtienen superponiendo dos o tres niveles de
cartografía temática, siendo el ejemplo clásico la superposición de la geología o
geomorfología con la vegetación o usos del suelo. La experiencia personal del autor de
esta tesis en la defínición y aplicación de unidades de este tipo (ITGE, 1996; Alberruche
et al., 1996; Barettino et al, 1997; Barettino et al, 2001) es que el resultado obtenido
conduce a la división del territorio en un mosaico de unidades de muy reducido tamaño,
que si bien pueden ser aptas para el análisis, evaluación y cartografía del valor para la
conservación, su pequeño tamaño las hace poco operativas para el análisis de la
capacidad de acogida.

Se recomienda, pues, la utilización de unidades no homogéneas, también denominadas


por Gómez Orea (1994) como unidades de síntesis o estratégicas, definidas por la
existencia de algún factor controlante clave o aspecto que condiciona en gran manera el
sistema territorial. Es el tipo de imidad menos obvia, por lo que su utilización requiere
un detallado conocimiento de la estructura yfimcionamientodel medio y de sus formas
de utilización. Por otra parte, son las que proporcionan una mayor economía de medios
en la integración de la información y su posterior tratamiento.

257
En la fase de Diagnóstico Territorial, tanto el valor para la conservación e impacto,
como la aptitud, se han evaluado por desagregación en componentes. El nivel de
desagregación y la definición de componentes va a ser fímción de la información
contenida en el inventario ambiental y de la información geológico-minera en cuanto a
los recursos potencialmente explotables. Cuanto más exhaustiva sea la información
temática, mayor nivel de desagregación y mayor número de componentes se podrán
definir.

La valoración independiente de los diferentes componentes de desagregación del vaíoT


para la conservación y del impacto es altamente recomendable que sea realizada por, o
al menos consultada a, expertos temáticos, debido al carácter multidisciplinar de dichos
componentes (vegetación, fauna, aguas, paisaje, suelos, recursos culturales, etc.).

La asignación de coeficientes de ponderación o pesos relativos a los componentes


definidos en la desagregación es otro elemento clave en el sistema metodológico
definido, pues de la determinación de la importancia relativa de cada componente van a
depender los resultados finales de las valoraciones. Esta asignación de coeficientes de
ponderación está sujeta a una elevada carga de subjetividad, por lo que es recomendable
que sea efectuada por consenso entre los diferentes expertos temáticos. En aquellos
componentes de las valoraciones donde la información y conocimiento existentes sea
de menor alcance o garantía científica, los coeficientes asignados deben ser penalizados
a la baja, con el fin de no distorsionar los resultados de las valoraciones.

La utilización de escalas de valoración normalizadas para todos los componentes a


evaluar, y de coeficientes de ponderación en tanto por uno, permite que los resultados
intermedios y finales de las valoraciones sean siempre homogéneos y fácilmente
comprables y manejables. El uso de la herramienta SIG en el proceso consigue una gran
automatización en las evaluaciones, así como la posibilidad de obtener mapas de
valoración de cualquiera de los componentes evaluados.

El análisis de la capacidad de acogida del territorio para la actividad minera se basa en


un modelo impacto/aptitud, en el cual, sobre la matriz de capacidad de acogida se
definen clases en fimción de las posibles combinaciones de los rangos de impacto y de
aptitud. Los criterios para definir estas clases de capacidad de acogida son variables,
existiendo diversas alternativas para éstas en ñinción del criterio que se utilize. Así, si se
priman los criterios conservacionistas se tenderá a definir como incompatibles las
combinaciones con los rangos de impacto intermedios. Sin embargo, si priman los
criterios de promoción de la actividad, se tenderá a defmir con capacidad de acogida
compatible con el uso minero las combinaciones con estos mismos rangos de impacto.

258
Por ello, se deben definir siempre unos umbrales previos de impacto y aptitud, por
debajo de los cuales los rangos existentes proporcionarán siempre clases excluyentes de
capacidad de acogida.

La fase final de Zonificación del Territorio soporte de los recursos de rocas y minerales
industriales, cuyo resultado es la elaboración del Mapa de Ordenación Minero-
Ambiental, se basa en la definición y aplicación de una serie de criterios excluyentes y
condicionantes para la actividad minera en el territorio. "

El criterio básico y primordial es excluir para la actividad minera la unidades


territoriales con clases de capacidad de acogida excluyente o incompatible con dicha
actividad. Una vez eliminadas estas unidades territoriales, sobre el resto del territorio
soporte de los recursos geológicos se aplican los restantes criterios de exclusiórí'
(protección a núcleos de población, a enclaves de alto valor ecológico, a ecosistemas
fluviales, a yacimientos arqueológicos, etc.) a modo de sobrecargas cartográficas sobre
el mapa de formaciones geológicas que albergan los recursos poteiicialmente
explotables. La utilización de un SIG facilita enormemente esta labor. La integración de
todas la áreas eliminadas por la aplicación de los criterios excluyentes tiene como
resultado la delimitación de las denominadas "zonas de protección ambiental", donde no
es recomendable la explotación.

Sobre el resto del territorio soporte de los recursos, denominadas "zonas explotables",
se pueden definir diferentes niveles de prioridad para la explotación enfimciónde una
serie de criterios condicionantes (por ejemplo: pendientes, altitud, visibilidad, distancia
a centros de consumo, etc.).

Como resumen de todo el proceso, hasta llegar a la elaboración del Mapa de Ordenación
Minero-Ambiental se han ido efectuando una serie de zonificaciones del territorio:

a) Una primera zonificación la proporciona la delimitación geográfica de los recursos


potencialmente explotables: el mapa de formaciones geológicas que albergan los
recursos ya delimita zonas potencialmente explotables y zonas no explotables en el
territorio en estudio.

b) Una segunda zonificación la proporciona el análisis de la capacidad de acogida del


territorio ante la actividad minera, que delimita unidades territoriales excluyentes o
incompatibles para dicha actividad.

c) Una tercera zonificación del territorio se efectúa al aplicar los criterios de exclusión
para la actividad minera, a modo se sobrecarga sobre el mapa de formaciones

259
geológicas que albergan los recursos potencialmente explotables.

d) Por último, una cuarta zonificación se efectúa sobre las áreas con recursos
explotables al aplicar los criterios condicionantes, definiendo y delimitando zonas
explotables con diferentes niveles de prioridad.

El sistema metodológico diseñado tiene su aplicación para la realización de estudios y


mapas de ordenación minero-ambiental con ámbitos geográficos de cierta extensión
superficial, por ejemplo, a nivel regional o comarcal.

Para ámbitos geográficos de pequeña extensión no tiene mucho sentido la aplicación del
sistema metodológico completo, pudiendo obviarse la fase de diagnóstico territorial con
su análisis de la capacidad de acogida, pasando directamente a la fase de zonificación
del territorio, definiendo y aplicando directamente sobre el mapa de los recursos
geológicos potencialmente explotables los criterios excluyentes y condicionantes
definidos a partir de la información del inventario ambiental y de carácter geológico-
minero.

260
9. CONCLUSIONES

La realización de un estudio piloto de investigación metodológica en la Reserva Estatal


de pizarras de La Cabrera (León) ha permitido establecer una metodología general,
soportada y gestionada en im Sistema de Información Geográfica (SIG), para la
elaboración de Mapas de Ordenación Minero - Ambiental de los recursos de rocas y
minerales industriales.

Este tipo de recursos geológicos se presenta en la naturaleza con relativa abundancia y


relativamente amplia distribución espacial, lo que permite plantear el análisis de
alternativas de localización de la actividad minera dentro del ámbito geográfico
considerado. El objetivo de los Mapas de Ordenación Minero - Ambiental es la
zonificación del territorio soporte de los recursos de rocas y minerales industriales en
fimción de la viabilidad para su explotación, tanto desde el punto de vista minero como
ambiental, y de manera conjunta, combinando ambos enfoques para lograr al mismo
tiempo el óptimo beneficio de los recursos con los mínimos efectos sobre el medio, o en
otras palabras, para facilitar el desarrollo sostenible de la actividad minera.

Se ha diseñado un sistema metodológico que tiene dos fases o etapas fundamentales,


denominadas "Diagnóstico territorial" y "Zonificación del Territorio". Para alimentar el
sistema es necesario disponer de información y cartografías temáticas de los diferentes
elementos que constituyen el medio, y que integran el denominado Inventario
Ambiental, así como una caracterización geológica y tecnológica de los diferentes tipos
de recursos potencialmente explotables, junto con su delimitación geográfica en \m
mapa de recursos. También es necesario disponer de la caracterización técnica y
ambiental de la explotación minera de los recursos, con el fin de identificar la
problemática técnica y ambiental que ésta induce.

El objetivo de la fase de Diagnóstico Territorial es el análisis de la capacidad de acogida


del territorio, expresado éste por medio de unidades territoriales, para la actividad
minera, o lo que es lo mismo, el balance entre la potencialidad del territorio desde el
pimto de vista minero, y su vubierabilidad o fragilidad ante la actividad extractiva.

El análisis de la capacidad de acogida se efectúa a partir de un modelo impacto/aptitud,


valorando sobre cada unidad territorial ambos. Para la evaluación del impacto se parte
un análisis del valor natural o valor para la conservación.

Se ha diseñado un sistema en que las evaluaciones del valor natural, impacto y aptitud
se realizan por desagregación en componentes, y asignación de coeficientes de
ponderación a cada componente. La utilización de escalas de valoración y coeficientes
de ponderación normalizados para todos los componentes a evaluar permite que los

261
resultados intermedios y finales de las valoraciones sean siempre homogéneos y
fócilmente comparables y manejables.

Cori el uso de un SIG en el proceso se consigue un alto grado de automatización en las


evaluaciones, así como la posibilidad de obtener de manera automática mapas de
valoración de cualquiera de los componentes evaluados.

En la fase de Zonificación del Territorio soporte de los recursos de rocas y minerales


industriales, éste se zonifica de cara a la explotación minera en función de la capacidad
de acogida, y por la aplicación de criterios excluyentes y condicionantes para la
actividad extractiva.

El resultado final que se obtiene con la utilización de la herramienta SIG es el Mapa de


Ordenación Minero - Ambiental, donde se definen y delimitan sobre las áreas con
recursos explotables diferentes categorías de ordenación: zonas de protección ambiental
donde no es recomendable la explotación, y zonas explotables con diferentes niveles de
prioridad.

El método diseñado es sistemático y logra una gran transparencia y reproducibilidad en


todos los procesos de evaluación (valor natural, impacto, aptitud, capacidad de acogida).

Por otra parte, presenta una relativa simplicidad en los procesos de evaluación, sin dejar
de tener en cuenta la complejidad que presentan los elementos que estructuran el medio
y sus interrelaciones.

El método, al estar soportado y gestionado en un SIG, permite el manejo eficaz y


relativamente sencillo del gran volumen de información cartográfica, consiguiendo un
alto grado de automatización.

Los Mapas de Ordenación Minero - Ambiental constituyen una infi'aestructura básica


para la integración de la actividad minera en la ordenación territorial, facilitando así el
desarrollo sostenible a partir del beneficio óptimo de los recursos naturales,
garantizando a la vez la conservación y mantenimiento de la calidad del medio.

Estos mapas pueden ser instrumentos muy útiles para los planificadores del territorio,
pero, a la vez, también en la toma de decisiones para los Organismos competentes en
materia del Medio Ambiente y de Minería. Así mismo, pueden ser de gran utilidad para
las empresas extractivas, pues pueden servir para orientar los esfuerzos inversores hacia
aquellas zonas del territorio con mayor prioridad desde el punto de vista minero-
ambiental.

262
10. REFERENCIAS

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Instituto Tecnológico
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Area de I n g e r i e r i a Geoambienta I

L EY ENDA
CUATERNARIO
TERCIARIO GRAVAS; ARENAS; ARCILLAS Y CONCLOWERADOS (INDIFERENCIADO)

CALIZAS r tSQUISTO (INDIFERENCIADO)


DEVÓNICO

SILÚRICO (INDIFERENCIADO)' AMPELITAS; P7. CON CtORITOlOE Y ARENISCAS


SILUMCO

CALl?ft DE LA AOLIIAMA

FORMACIÓN LOSAOILLA

MAPA D [ S I T J A C I O N ORDOVICICO
PROVINCIA DE LEÓN SUPERIOK
FORMACIÓN ROÍADAIS

c: Facies con c a n i a s de calizo

rORHAaON CASAiO

ORDOVICICO
PIZAÜRAS DE lUARCA: PIZARRAS NEGRAS
MEDIO

ORDOVICICO [ * . ^ 5ERIE DE LOS CABOS; CUARCITA ARHOfilCANA Y SERIE DE TRANSICIÓN

INFERIOR
PIZARRAS DE IOS MONTES (TREMADOC)

PRECAMSRICO OLLQ CE SAPO

GRAtJOQIORlIA

DIQUES

FAILA
FALLA SUPUESTA

ESCALA 1: 100.000 ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS

Okm ORDENACt(!)N MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


t APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)
Elipsoide Iniernaclonol. Proyección ÜTM (Huso 2 9 )
1:100.000

Noviembre 2 0 0 0 MAPA GEOLÓGICO

FUENTE: Investigación de Pizarras en la Reserva Estatal "SINCLINAL DE TRUCHAS" (León) IGME1990. M a p a No. 4
UNIDADES FISIONOMICAS DE VEGETACIÓN

Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España
Área de Ingeniería Geoambi«nta I

LEYENDA
1 - ENEBRALES RASTREROS CON GENISTA SANABRENSIS Y PASTIZALES
OROMEDITERRÁNEOSORENSANO-SANABRIENSES
2.- ENEBRALES RASTREROS CON GENISTA SANABRENSIS, PASTIZALES
OROMEDITERRANEOS ORENSANO-SANABRIENSES Y GLEBAS OROMEDITERRANEAS

3.- PASTIZALES DE GLEBAS Y CANCHALES OROMEDITERRANEOS

4.- COMUNIDADES DE ROQUEDOS Y PASTIZALES OROMEDITERRANEOS

5,- COMUNIDADES DE ROQUEDOS OROMEDITEBRÁNEOS

[Link] 5[ Sr'JftC 6.- COMUNIDADES DE ROQUEDOS, GLEBAS Y CANCHALES OflOMEDITERflANEOS


< PROVINCIA ܣ LEOI
7.- ENCINARES ORENSANO-SANABRIENSES
8.- MELPJARES SUPRAMEDITERRÁNEOS ORENSANO-SANABRIENSES
SUBHUMEDOS A HIPERHÚMEDOS
9.- MELOJARES SUPRAMEDITERRÁNEOS ORENSANO-SANABRIENSES SUBHUMEDOS
A HIPERHÚMEDOS CON BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES

10.- BOSQUES MIXTOS DE MELOJOS Y ENCINAS

11,-PIORNALES

S 12.- PIORNALES Y PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS CON REBROTES DE MELOJO

13.- PIORNALES Y PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS CON REBROTES DE ENCINA

s 14.- PIORNALES CON BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES

15.- PIORNALES Y PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS

16.-PIORNALES, PASTIZALES Y GLEBAS SUPRAMEDITERRÁNEOS

sss 17.- PIORNALES. PASTIZALES Y COMUNIDADES DE ROQUEDOS SUPRAMEDITERRÁNEOS

IB.- CANTUESAL-AULAGAR ORENSANO-SANABRIENSE

19.- BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES

20.- BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES CON REBROTES DE MELOJO

B 21.-BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES CON CULTIVOS

22.- CAMBRIONALES ORENSANO-SANABRIENSES

23.- PRADOS DE SIEGA DE FONDO DE VALLE CON ALISEDAS Y SAUCEDAS

24.- PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS

iS 25.- PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS Y/O PRIMOCOLONIZADORES

26.- PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS Y BREZALES ORENSANO-SANABRIENSES

27- PASTIZALES Y COMUNIDADES DE ROQUEDOS SUPRAMEDITERRÁNEOS

28,- GLERAS Y CANCHALES SUPRAMEDITERRÁNEOS

29.- COMUNIDADES DE ROQUEDOS SUPRAMEDITERRÁNEOS

30.- COMUNIDADES DE ROQUEDOS Y GLERAS SUPRAMEDITERRÁNEOS

31 .-CULTIVOS Y HUERTAS

S 32.- CULTIVOS ABANDONADOS CON REBROTES Y LINDEROS DE MELOJO

33.- CULTIVOS ABANDONADOS CON REBROTES DE ENCINA


34.- CULTIVOS CON PASTIZALES SUPRAMEDITERRÁNEOS. PIORNALES Y BREZALES
ORENSANO-SANABRIENSES

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS 35,-CULTIVOS DE CASTAÑOS

ESCALA 1:100 . 0 0 0 36- PINARES


ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES
lOhm
^—4=^ í i APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN) 37.- ARCILLAS DE BORDES DE RIO CON HERBAZALES

Elipsoide Internacionol . Proy«ccion UTM ( H u s o 29) 1:100.000 38.-ATERRAZAMIENT0S

Noviembre 2000 MAPA DE VEGETACIÓN

Mapa No. 7
Autor: DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA VEGETAL. UNIVERSIDAD DE LEÓN.
MAPA DE O R D E N A C I Ó N MI NERO•AMBIENTAL

Instituto Tecnológico L EYENDA


> ^ GeoMinero de España
Área de I n g e n i e r í a Geodmbiental

ZONAS EXPLOTABLES (PRIORIDAD 1)

ZONAS EXPLOTABLES (PRIORIDAD 2 )

ZONAS DE PROTECCIÓN AMBIENTAL

M i P i DE SITUACIÓN
PROVINCIA DE LEOfJ

EscoQ 1:2.000.000

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS


ESCALA 1:100.000

¿Okm ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES


t i APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)
Elipsoide Interrocionol. Proyección UTW ( H u s o 29)
1:100.000

Noviembre 2000 MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL

Mapa No. 17
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et al.

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