Ordenación Minero-Ambiental en La Cabrera
Ordenación Minero-Ambiental en La Cabrera
ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE
RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES.
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL
DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)
TESIS DOCTORAL
2002
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA GEOLÓGICA
ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE ESÍGENIEROS DE MINAS
ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE
RECURSOS DE ROCAS INDUSTRIALES.
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL
DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)
2002
D12
Presidente D.
Vocal D.
Vocal D.
Vocal D.
Secretario D.
en
Calificación:
EL PRESIDEf^íTE LOSVOCALES
EL VOCAL SECRETARIO
RESUMEN
La presente tesis tiene como objetivo principal el diseño de una metodología general,
soportada y gestionada en Sistemas de Información Geográfica (SIG), para la
realización de Mapas de Ordenación Minero - Ambiental de los recursos de rocas y
minerales industriales.
Para el diseño y puesta a punto de esta metodología se ha realizado con estudio piloto
de investigación metodológica en la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera (León),
que ha tenido como resultado primario y directo la realización del "Mapa de Ordenación
Minero - Ambiental del Yacimiento de Pizarras de La Cabrera (León)".
Este estudio piloto se inicia con un capítulo donde se describe el inventario ambiental
de la comarca natural de La Cabrera, donde se analizan los diferentes elementos que
constituyen el medio, tanto físico como socioeconómico y cultural: geología,
geomorfología, suelos, clima, vegetación, aguas, fauna, usos del suelo, recursos
culturales y espacios naturales protegidos. En el inventario ambiental se incluyen los
siguientes mapas temáticos: de situación, de explotaciones y naves de elaboración de
pizarra, de pendientes, geológico, de suelos, ombroclimático, de vegetación, de usos del
suelo, y de afecciones territoriales y patrimonio arqueológico.
La valoración del impacto potencial que la explotación de pizarra puede ocasionar sobre
el medio en cada unidad territorial se ha efectuado a partir del análisis previo del "valor
para la conservación en el estado actual".
Para las evaluaciones del valor para la conservación, del impacto, y de la aptitud para la
explotación minera de cada unidad territorial se ha diseñado un método basado en la
desagregación en componentes, y obtención de los valores agregados mediante la
asignación de coeficientes de ponderación a cada componente. La definición y
evaluación de componentes del valor para la conservación e impacto se realizan a partir
de la información y mapas temáticos del inventario ambiental. Para la evaluación de la
aptitud se utiliza la información y cartografía geológico - minera. Se obtienen los mapas
de valor para la conservación, de impacto y de aptitud para la explotación de pizarra.
II
ABSTRACT
The aim of the present thesis is to design a general methodology, supported and
managed by Geographical Information Systems (GIS), for the elaboration of Mining
and Environmental Planning Maps for industrial minerals and rocks resources.
For the designing and updating of this methodology, a pilot study on methodological
investigation has been carried out in the State Reserve of roof slate in La Cabrera
(León). The primary and direct result of this study has been the elaboration of the
"Mining and Environmental Planning Map of the Roof-slate Deposit of La Cabrera
(León)".
This pilot study begins with a chapter where the environmental inventory of the natural
región of La Cabrera is described, analysing the different elements that constitute the
physical, as well as socio-economic and cultural, environment: geology,
geomorphology, soil and land use, climate, vegetation, water, fauna, cultural resources
and natural protected áreas. In this environmental inventory the foliowing thematic
maps are included: location of the área, exploitations and roof-slate elaboration plants,
slope, geological, soil, ombroclimatic, vegetation and land use maps, as well as
territorial affections and archaeological heritage maps.
The next chapter is dedicated to roof slate mining. Firstly, the geological formations that
shelter the exploitable levéis of roof slate in the Syncline of Truchas are defined and
situated in the general stratigraphic succession of this syncline. These geological
formations are three: the "Pizarras de Luarca" formation, the "Rodazais" formation and
the "Losadilla" formation. Then, the main technical and environmental characteristics of
roof slate mining are described, determining the principal problems that affect the
exploitation feasibility of the roof slate productive levéis. From a technical point of
view, the principal problem that could condition or limit the exploitation is the situation
of the structural elements of the rock mass (discontinuity surface intersections, joint
pattem, kink-bands, etc). From an environmental point of view, the most important
impacts are the efíects on water, water ecosystems and vegetation and the landscape
impact.
Afterwards, the Land Diagnosis study is tackled, whose aim is to analyse the
capability/vuhierability balance of the área of La Cabrera for the exploitation of its roof
slate resources, through the definition of a capability/vulnerability model. In first place,
some land units are defined, as the land basic sectors where the analysis and assessment
of the land diagnosis are going to be effected.
The assessment of the potential impact of roof slate mining on the environment in each
land unit has been elaborated from the previous analysis of the "conservation
worthiness".
For the evaluation of the conservation worthiness, the vuhierability and the capability
for the exploitation of each land unit a method, based on the disintegration of
components and on the obtaining of gathered valúes through the assignment of
weighting coefficients to each component, has been designed. The definition and
evaluation of the conservation worthiness and vulnerability components is based on the
information and thematic maps included on the envú-onmental inventory. For the
III
capability evaluation, geological-miiiing infonnation and maps are used. Conservation
worthiness, vulnerability and capability maps for roof slate mining are obtained.
The analysis of the land's capability/vulnerability balance for the mining activity is
based on the establishment of a capability/vulnerability model, where, on a double entry
matrix (vulnerability ranges and capability ranges), capability/vulnerability balance
classes are defined related to the possible combinations of capability and vulnerability
ranges. These classes express the vpcational, compatible with limitations, incompatible
and excluding uses of land units regarding to the mining activity.
The Mining and Environmental Planning Map is obtained through a land zonation based
on the land's capability/vulnerability balance and on the application of excluding
criteria and determinants for the mining activity. On the geological formations map,
which includes the exploitable levéis of roof slate, overstriken excluding criteria are
applied, eliminating the áreas affected by these criteria: capability/vuhierability balance
incompatible or excluding, protection of inhabited settlements, áreas with a high
ecological valué, river ecosystems and water meadows, archaeological sites and planned
reservoirs.
The application of determinant criteria (visibility and altitude) has permitted to establish
two priority levéis in the exploitable áreas.
The Mining and Environmental Plarming Map of the Roof Slate Deposit m La Cabrera
(León) divides the resources supporting territory into three planning categories:
environmental protection áreas where mining is not recommended, and exploitable
áreas with two priority levéis.
The elaboration of a pilot study in the State Reserve of La Cabrera (León) has permitted
to establish a general proposal on the methodology for the elaboration of mining and
environmental plarming maps for industrial minerals and rocks.
The proposed method is systematic, relatively simple in the valuation processes and
presents a high transparency and reproducibilty in such processes. As it is supported and
managed by a GIS, it allows an efficient handling of the big volume of cartographic
information generated, achieving a high degree of automation.
IV
AGRADECIMIENTOS
En primer lugar quisiera mostrar mi más sincera gratitud al Profesor Ángel García
Cortés, Director de esta Tesis, por su constante apoyo, supervisión y sugerencias
durante su realización.
Me gustaría remarcar en este capítulo mi mayor gratitud para mis compañeros del
IGME, que me acompañaron en una aventura tan fascinante y ambiciosa, como
compleja y con multitud de incógnitas, como fiíe el adentrarse en una comarca como La
Cabrera (León), grandiosa a la vez que agreste y difícil, bella y plena de misterio,
conjugando al mismo tiempo unos recursos naturales de muy alto valor con una enorme
dificultad para conocerlos, valorarlos e interpretarlos. Sin estos compañeros habría sido
imposible llevar a cabo la inmensa labor de descifrar, analizar y valorar sus
potencialidades y sus fragilidades bajo una óptica pluridisciplinar. Por estos motivos, y
por los momentos inolvidables que vivimos juntos en los trabajos de campo, y las
fructíferas disusiones en gabinete, vaya mi mayor agradecimiento para Bnmo Martínez
Plédel, Julio César Arranz González, Esther Alberruche y Ricardo Diéguez.
Pero si complejo fiíe el estudio y análisis del territorio de La Cabrera, no lo fue menos
el introducirse en el mundo de la explotación de la pizarra. Por ello, quisiera agradecer a
Gregorio Gómez Moreno, Jefe del Área de Rocas Industriales del IGME, actualmente
disfrutando de su retiro profesional, el haber dedicado parte de su tiempo con su mejor
voluntad a transmitirme sus conocimientos y experiencias en el sector de la pizarra para
techar, facilitándome enormemente el contacto y las relaciones con las empresas
mineras del sector y con sus técnicos. A José Luis Escribano, Ingeniero de Minas del
Grupo SAMACA, estaré siempre agradecido por su ayuda y colaboración,
transmitiéndome las peculiaridades propias de la explotación de la pizarra y los
problemas del "día a día" que no están reflejados en manuales y bibliografía técnica y
científica. Mi gratitud también para José Carlos Barros, Geólogo conocedor como nadie
de la compleja geología del Sinclinal de Truchas, y de los condicionantes geológicos
para la explotación de pizarras, por su valiosísima ayuda a la hora de delimitar y valorar
las potenciales zonas de interés para la actividad extractiva, y su explotabilidad.
Por último, quisiera dar las gracias a nuestra Madre Naturaleza y a las gentes que
pueblan La Cabrera, pues la conjunción de ambas fuerzas motrices ha tenido como
resultado el actual ámbito geográfico de dicha comarca, de cuya exploración y
experiencias vividas en él ha quedado en mí huella imborrable.
VI
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN 1
1.1 OBJETIVOS 1
1.2 ALCANCE '. 3
1.3 ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTOS 5
2. GENERALIDADES 13
2.1 MINERÍA, MEDIO AMBIENTE Y ORDENACIÓN DEL TERRITORIO 13
2.2 PROBLEMÁTICA DEL SECTOR DE LAS ROCAS INDUSTRIALES 16
2.2.1 El sector de los áridos 16
2.2.2 El sector de las rocas ornamentales 17
3. METODOLOGÍA 20
4. INVENTARIO AMBIENTAL DE LA CABRERA (LEÓN) 24
4.1 SITUACIÓN GEOGRÁFICA, FISIOGRAFÍA Y RELIEVE 24
4.2 GEOLOGÍA 27
4.2.1 Marco geológico 27
4.2.2 Estratigrafía 27
[Link] Ordovícico inferior (Serie de los Cabos) 27
[Link] Ordovícico medio (Pizarras de Luarca) 32
[Link] Ordovícico superior (Formación Agüeira) 33
[Link] Silúrico (Ampelitas y pizarras de Llagarinos) 35
[Link] Depósitos terciarios 35
[Link] Depósitos sedimentarios recientes 37
4.2.3 Tectónica 37
4.2.4 Metamorfismo „ 43
4.2.5 Cartografía geológica 43
4.3 GEOMORFOLOGÍA 45
4.4 SUELOS 51
4.4.1 Factores edafogénicos 51
4.4.2 Mapa de suelos 55
4.5 CLIMA 58
4.5.1 Introducción 58
4.5.2 Elementos climáticos 58
4.5.3 Índices que definen la aridez-humedad del clima 60
4.5.4 Mapa Ombroclimático 62
4.6 VEGETACIÓN 63
4.6.1 Introducción 63
4.6.2 Series de vegetación 63
4.6.3 Mapa de unidades fisionómicas de vegetación 65
4.7 AGUAS 68
4.7.1 Hidrología superficial 68
4.7.2 Hidrogeoiogía 69
4.7.3 Calidad de las aguas superficiales 70
4.8 FAUNA 72
4.8.1 Introducción 72
4.8.2 Protección de la fauna 72
4.8.3 Biotopos 73
4.8.4 Valoración de los biotopos 81
4.9 USOS DEL SUELO 82
4.10 RECURSOS'CULTURALES 88
4.11 ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS 88
5. EXPLOTACIÓN MINERA DE LAS PIZARRAS 90
5.1 NIVELES EXPLOTABLES EN EL SINCLINAL DE TRUCHAS 90
VII
5.1.1 Pizarras de Luarca 93
5.1.2 Formación Casaio 96
5.1.3 Formación Rozadais 97
5.1.4 Formación Losadilla 105
5.2 ELEMENTOS ESTRUCTURALES Y SU RELACIÓN CON LA EXPLOTACIÓN MINERA 107
5.3 TECNOLOGÍA DE LA EXPLOTACIÓN 110
5.4 RENDIMIENTOS EN EL PROCESO PRODUCTIVO 112
5.5 CARACTERIZACIÓN AMBIENTAL DE LA EXPLOTACIÓN DE PIZARRAS 113
5.5.1 Atmósfera 113
5.5.2 Agua 115
5.5.3 Procesos geofísicos 117
5.5.4 Suelos 118
5.5.5 Vegetación 118
5.5.6 Usos del suelo 119
5.5.7 Espacios naturales 119
5.5.8 Paisaje 120
5.5.9 Visibilidad 120
5.5.10 Patrimonio socio-cultural • 120
6. DIAGNÓSTICO TERRITORIAL 121
6.1 UNIDADES TERRITORIALES 121
6.2 VALOR PARA LA CONSERVACIÓN. MAPA DE VALOR 140
6.2.1 Introducción 140
6.2.2 Metodología general de valoración 141
[Link] Determinación de los componentes del valor en varios niveles de desagregación 142
[Link] Valoración de los componentes en el nivel más bajo de valoración 143
[Link] Asignación de coeficientes de ponderación 145
[Link] Obtención del valor global 145
6.2.3 Valor ecológico 147
[Link] Valoración de la vegetación 148
[Link] Valoración de la faima 157
[Link] Valoración de los ecosistemas acuáticos 162
[Link] Resultados del Valor Ecológico 165
6.2.4 Valor de productividad primaria 167
[Link] Valoración del clima 168
[Link] Valoración del Suelo 172
[Link] Valor de las pendientes 178
[Link] Resultados del valor de productividad primaria 184
6.2.5 Valor paisajístico : 184
[Link] Valor del paisaje intrínseco 185
[Link] Valor del Paisaje extrínseco 188
[Link] Resultados del valor paisajístico 191
6.2.6 Valor cultural 191
[Link] Valor del Patrimonio Histórico-Cultural 193
[Link] Valor de Conjimtos Urbanos 195
[Link] Resultados del valor cultural 197
6.2.7 Resultados del valor agregado. Mapa de valor para la conservación en el estado actual 199
6.3 CAPACIDAD DE ACOGIDA 202
6.3.1 Introducción 202
6.3.2 Impacto 203
6.3.3 Aptitud 209
[Link] Introducción 209
[Link] Identificación de los componentes que determinan la aptitud 210
[Link] Valoración de los recursos potencialmente explotables 212
[Link] Valoración de la explotabilidad de los recursos potencialmente explotables 214
[Link] Valoración de la pendiente 214
[Link] Valoración de la altitud 215
VIII
[Link] Valor global de la aptitud 216
6.3.4 Matriz de Capacidad de Acogida. Definición de clases 219
6.3.5 Resultados. Mapa de Capacidad de Acogida , 222
7. ZONIFICACIÓN DEL TERRITORIO. MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL..... 233
7.1 INTRODUCCIÓN 233
7.2 DEFINICIÓN DE CRITERIOS DE ZONIFICACIÓN 234
7.2.1 Criterios de exclusión 234
7.2.2 Criterios condicionantes 240
7.3 MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL 243
7.3.1 Diseño del Mapa de Ordenación Minero-Ambiental 243
7.3.2 Resultados 246
8. METODOLOGÍA GENERAL PROPUESTA PARA LA REALIZACIÓN DE MAPAS DE
ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE LOS RECURSOS DE ROCAS Y MINERALES
INDUSTRIALES 248
8.1 PROPUESTA METODOLÓGICA 248
8.2 DISCUSIÓN 256
9. CONCLUSIONES 261
10. REFERENCL^S 263
K
1. INTRODUCCIÓN
1.1. OBJETIVOS
El objetivo que se pretende conseguir con esta Tesis es obtener una metodología general para
la realización de estudios de ordenación minero-ambiental aplicados a los recursos de rocas y
minerales industriales.
Este tipo de estudios se plantean con el fin de lograr una explotación racional y ordenada de
los recursos geológicos, tanto desde el punto de vista económico-minero, como desde el
punto de vista de la protección del Medio Ambiente, combinando ambos enfoques para cubrir
el doble objetivo de optimizar el beneficio de estos recursos, minimizando a la vez los
impactos y afecciones ambientales.
Como infi'aestructura básica pSra los estudios de ordenación minero-ambiental, este trabajo
propone el "Mapa de Ordenación Minero-Ambiental", documento necesario para la
integración de la actividad minera en los planes de ordenación territorial. En este mapa, el
territorio soporte de los recursos geológicos es zonificado en cuanto a su aptitud para la
explotación, tanto desde el punto de vista minero como ambiental, y de manera conjunta.
Para efectuar el análisis territorial que da lugar a dicha zonificación es necesario afrontar el
balance entre:
Son precisos, pues, el conocimiento y análisis de los recursos geológicos a ordenar, junto con
el conocimiento y análisis de los diferentes elementos que constituyen el medio, tanto fisico
como socioeconómico y cultural, del territorio en estudio.
Por otra parte, el desarrollo actual de los Sistemas de Información Geográfica (SIG)
informáticos facilita el análisis de múltiples capas o niveles de información cartográfica
temática georreferenciada. Por lo tanto, la utilización de estos sistemas en los análisis
anteriormente enumerados potencia, en principio, las posibilidades de investigación y
tratamiento a partir de la información temática cartográfica básica referente a los recursos
geológicos y elementos del medio.
Por todo ello, en esta Tesis se plantea como objetivo principal y último el siguiente:
Para llegar a alcanzar este objetivo final es preciso tener que realizar una serie de trabajos que
representan en sí mismos objetivos parciales, cuyo logro contribuirá a profimdizar en el
conocimiento de los campos científico y técnico relacionados con los recursos geológicos de
rocas y minerales industriales, el Medio Ambiente, y la Ordenación del Territorio. Entre estos
objetivos parciales destaca la realización de un estudio piloto para la investigación
metodológica en la Reserva Estatal de pizarras de La Cabrera (León), a partir del cual se
sentarán las bases para la definición de una metodología general para la realización de Mapas
de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de cualquier tipo de roca o mineral
industrial.
1.2. ALCANCE
Hoy en día es una idea universalmente aceptada que la garantía para lograr el desarrollo
sostenible de las actividades humanas, es decir, en equilibrio con la protección y
conservación de los valores naturales del Medio Ambiente, se obtiene mediante una adecuada
ordenación del territorio.
La ordenación territorial tiene como fin distribuir actividades en el espacio de acuerdo con un
plan (Gómez Orea, 1994), según un triple principio:
Por otra parte, en la minería, a diferencia de otros tipos de actividades humanas en las que se
puede estudiar y analizar la localización óptima para su implantación dentro de un ámbito
territorial, la puesta en marcha de la actividad extractiva está condicionada por la localización
y existencia de los recursos mineros. En la minería metálica y energética la localización de la
actividad viene prefijada por la ubicación de los recursos, determinando la situación
geográfica de los yacimientos el espacio fisico donde implantar la explotación minera.
Cuando se presentan estos casos no cabe más análisis que el de la viabilidad económica y
ambiental del proyecto minero en la única localización posible, que es aquella donde se ubica
el yacimiento.
Sin embargo, ciertos tipos de recursos geológicos se presentan en la naturaleza con relativa
abundancia, como ocurre con algunas clases de rocas y minerales industriales. En estos casos
se puede plantear el estudio y análisis de alternativas de localización de la actividad minera
dentro del ámbito geográfico considerado, en el marco de la ordenación territorial, es decir,
en ñmción de la capacidad de acogida del territorio ante la actividad extractiva, y del grado
de compatibilidad de ésta con los otros usos de los recursos naturales.
Por estos motivos, con la realización de esta Tesis se persigue diseñar una metodología que
permita la elaboración de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de rocas y
minerales industriales, considerados como herramientas básicas para la integración de la
actividad minera en la ordenación territorial.
Estos mapas deben basarse en el análisis de la capacidad de acogida del territorio soporte de
los recursos geológicos ante la explotación minera de los mismos, o lo que es equivalente, en
el balance entre la potencialidad del territorio de cara a la explotación de sus recursos de
rocas y minerales industriales, y su vulnerabilidad ante la extracción de los mismos, y en el
análisis del grado de compatibilidad de la actividad minera con los otros usos actuales y
potenciales de los recursos naturales.
Para el diseño y puesta a punto de esta metodología general se ha efectuado un estudio piloto
en la Comarca Natural de La Cabrera (León), donde gran parte de la misma quedó englobada
en la Reserva Provisional a favor del Estado para la investigación de pizarras omamentales,
oro, estaño y wolframio, con la denominación de "Sinclinal de Truchas", declarada en el año
1989.
Los resultados obtenidos en esta Tesis podrán ser aplicados en la elaboración de Mapas de
Ordenación Minero-Ambiental, a diferentes escalas, de otros tipos de rocas y minerales
industriales, como son: áridos, arcillas, calizas para cementos, calizas omamentales,
mármoles, granitos, sal, yesos, etc.
1.3. ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE CONOCIMIENTOS.
Los primeros mapas que analizan el potencial de los recursos geológicos considerando los
aspectos ambientales, para ser utilizados en la planificación territorial, se desarrollaron en la
década de 1970 por el Instituto de Geología y Mineralogía de la Universidad de Erlangen y el
Servicio Geológico de Baja Sajonia (Alemania). Así, en el año 1972 se elabora el "Mapa
Geocientífico del Potencial del Medio Natural de la Baja Sajonia" (Lüttig, 1987a), a escala
1:500.000, para ser posteriormente producido a escala 1:200.000 en toda la región.
El GMNEP está constituido por una serie de mapas que se clasifican según diferentes niveles
de información:
nivel 1: mapas geológicos y de suelos, que se consideran básicos para el resto de mapas
- niyel 2:
• mapa de recursos subsuperficiales (yacimientos minerales y rocas industriales).
• mapa de recursos proñmdos (ejemplo: sal, potasas, petróleo, gas, menas metálicas,
carbón, minerales industriales).
• mapa hidrogeológico básico.
- nivel 3:
• mapa de áreas de reserva para los recursos minerales.
• mapa de utilización del agua subterránea.
• mapas de condicionantes edafológicos.
• mapa de productividad agrícola.
• mapa de propiedades geotécnicas.
• mapa de lugares con méritos de protección por su valor geocientífico.
- nivel 4: en este nivel se sintetiza la información más importante evaluada en los mapas
anteriores, y se construye el:
• mapa de recomendaciones de uso del suelo desde un punto de vista geocientífico.
En el último de estos mapas se representan áreas de protección para las aguas subterráneas y
manantiales; acuíferos importantes explotables para abastecimiento de agua potable; áreas de
reserva prioritarias de recursos minerales; suelos de alta productividad agrícola; suelos no
recomendables para construcción por sus características geotécnicas; lugares con méritos para
su protección por su valor geocientífico; lugares con estructuras subterráneas aprovechables
para depósitos de residuos; etc.
Inspirado en este tipo de mapas, en Noruega se diseñó el "Geoscientific Map of the Natural
Enviromnental Potential Utilization", en 1977, y a escala 1:250.000 (Wolff, 1987), con
resultado final de un mapa de prioridades de uso del suelo, cuya leyenda incluye: prioridad
para la explotación de rocas y minerales industriales; prioridad para la prospección de
recursos minerales; prioridad para la extracción de aguas subterráneas; prioridad para el uso
agrario; monumentos geológicos con valor para su protección; emplazamientos para
disposición de residuos; áreas densamente pobladas.
Los objetivos principales de esta cartografia eran proporcionar mapas que representen las
cualidades significativas de los elementos ambientales, relevantes de cara a la planificación
territorial, y el diseño de im sistema que permitiera la evaluación integrada de cualquier
porción del territorio para diferentes tipos de usos del suelo, siguiendo diferentes criterios, a
partir de la combinación de los diferentes elementos ambientales representados en los
diferentes mapas.
En estos trabajos iniciales, se seguía una aproximación metodológica analítica, mediante la
elaboración de mapas temáticos separados (geológico y de depósitos superficiales;
geomorfológico; procesos geodinámicos activos; suelos; profundidad del regolito;
vegetación; fauna; pendientes; altitudes; orientaciones; paisaje visual; población; hidrológico;
accesibilidad; red de drenaje; lugares de interés científico o de importancia cultural).
La evaluación de la idoneidad del territorio para una determinada actividad o uso del suelo se
efectúa, en un segiindo paso, evaluando en cada mapa temático la idoneidad de cada elemento
ambiental con respecto a esa actividad, integrando posteriormente todos los valores obtenidos
en cada sector de análisis del territorio (en este caso cuadrículas). La idoneidad se evalúa
mediante un modelo impacto/aptitud con coeficientes de peso o ponderación en cada
elemento ambiental para cada actividad considerada.
Como resultado se obtienen mapas de idoneidad del territorio para las actividades, e incluso
mapas de recomendaciones para el uso del suelo. La metodología utilizada está proñisamente
explicada en el trabajo de Cendrero y Díaz de Terán (1987).
A principios de la década de 1980 se editan por el IGME los "Mapas Geocientíficos del
Medio Natural" de la provincia de Almería, de la provincia de Alicante y de la provincia de
La Coruña (IGME, 1982; IGME, 1984a; IGME, 1984b). En estas publicaciones se incluye
una colección de cartografías geotemáticas, a escala 1:100.000 y im "Mapa de Síntesis
Geocientífica", donde, como su propio nombre indica, se sintetizan algimos aspectos de la
colección de cartografías geotemáticas: rocas y minerales industriales de particular interés
(con indicación de las formaciones geológicas explotadas y las que presentan interés
potencial); usos actuales del suelo de tipo agrario; acuíferos más importantes; espacios
naturales de interés de cara a la protección; usos preferentes para las costas; áreas con
problemas geomecánicos destacados; y áreas con riesgos relevantes. En estos mapas no se
aborda la valoración de la idoneidad del territorio para diferentes actividades ni se dan
recomendaciones de usos prioritarios.
Cada Una de estas unidades cartográficas puede describirse por medio de una serie de
variables características, que son propiedades del terreno directamente observables o
medibles (ej: litología, pendiente, profiíndidad del nivel piezométrico, capacidad portante,
textura del suelo, etc.). También pueden ser caracterizadas por una serie de "cualidades
significativas", las cuales son propiedades complejas del terreno que son el resultado de la
interacción entre las variables, y que tienen influencia directa en la capacidad del terreno para
soportar ciertos usos (ej: erosionabilidad del suelo, vuberabilidad de los acuíferos, calidad
del paisaje, etc.). La evaluación de la idoneidad de cada una de estas unidades cartográficas
para un determinado uso del suelo debe ser realizada a partir de criterios de impacto/aptitud,
y dependerá de las cualidades y variables de cada unidad. Finalmente, a partir de estos mapas
se pueden elaborar mapas de conflictos de usos, y mapas de usos recomendables. Así, con el
sistema diseñado pueden elaborarse mapas descriptivos (de unidades morfogenéticas, de
variables características), mapas temáticos interpretativos (cualidades significativas), mapas
interpretativos integrados (de idoneidad para diferentes usos, de conflictos), y mapas
prescriptivos (de usos del suelo recomendados).
En 1995 el ITGE publica el "Atlas del Medio Natural de la Provincia de León" (García
Cortés et al., 1995), que recoge una colección de cartografías temáticas de los diferentes
elementos que constituyen el medio en dicha provincia, sus recursos naturales, su
vulnerabilidad ante las actividades himianas y sus riesgos naturales, con mapas a las escalas
1:200.000, 1:400.000 y 1:800.000, con la participación de un equipo pluridisciplinar
integrado por especialistas del ITGE y de la Universidad de León. Dentro de este Atlas se
incluye un "Mapa de Unidades Geoambientales" a escala 1:200.000 (Alonso y Gallego,
1995), elaborado siguiendo la metodología defínida por A. Cendrero y colaboradores, que
llega a definir "ambientes", "subambientes", "sistemas" y "subsistemas", en ñinción de los
aspectos geológicos y geormorfológicos. Además, cada unidad del mapa viene definida por
sus características básicas: altitud, litología dominante, vegetación actual y potencial.
poblamiento, erosionabilidad, acuíferos, vulnerabilidad de los acuíferos, restricciones
geológicas a la construcción y grado de conservación de los ecosistemas naturales.
Hasta este momento, a lo largo de este repaso a los antecedentes en el diseño de cartografías
que aborden los recursos geológicos y el medio ambiente, para obtener como productos
mapas que puedan ser herramientas útiles en la ordenación del territorio, se han recogido
diversas aproximaciones que tienen como resultado la generación de cartografías
geocientíficas o geoambientales, donde la explotación dé los recursos de minerales y rocas
industriales, o bien no se considera en las recomendaciones de usos del suelo (último escalón
en los productos cartográficos de este tipo), o se considera junto con otros usos posibles sin
efectuar un análisis de detalle de las zonas que soportan recursos geológicos de esta clase.
Por otra parte, también existen mapas que incluyen los recursos de minerales y rocas
industriales potencialmente explotables, con una información de tipo geológico-minero más o
menos exhaustiva y detallada, y las zonas del territorio con restricciones legales para la
10
utilización del territorio, sin entrar en valoraciones del territorio en cuanto a su idoneidad
para la explotación minera, ni en la delimitación de zonas recomendables o prioritarias para
la actividad extractiva. Ejemplos de estos mapas son, en España, el realizado por el ITGE en
el proyecto "Bases para la ordenación minera y ambiental de la extracción de Picón en las
Canarias (Tenerife, Lanzarote y Gran Canaria" (Ayala et al. 1986), y en Francia los
elaborados por el BRGM (BRGM, 1998).
Hasta el día de hoy, la única aproximación con un alcance similar a la abordada en esta tesis
es la desarrollada por el Departamento de Recursos Minerales del Servicio Geológico de
Austria, que ha diseñado y puesto en práctica un sistema metodológico para obtener un
"Mapa de Protegibilidad de los Recursos de Áridos", que representa las zonas del territorio
donde se debe dar prioridad a la explotación de áridos para satisfacer la demanda de estas
materias primas, protegiendo estas zonas y reservándolas para la actividad extractiva futura.
La "conflictividad", o efectos del uso del potencial considerado (explotación de los recursos
de áridos) sobre los otros usos de los potenciales del medio (aguas subterráneas, aguas
superficiales, aire/clima, protección de la naturaleza, protección del paisaje, agricultura,
silvicultura, áreas de recreo, patrimonio natural y cultural, zonas urbanas, industria, tráfico,
vertido de residuos), se evalúa mediante un sistema de asignación de valores y normalización,
resultando cuatro categorías de conflictivad, desde "ninguna" hasta "alta", pasando por
"baja" y "media".
11
La "Protegibilidad" se obtiene a partir de una matriz de evaluación, en la que las filas son las
4 categorías de capacidad actual, y las columnas las 4 categorías de conflictividad,
definiéndose 3 categorías de protegibilidad: alta, cuando coincide la máxima capacidad y
ninguna conflictividad; media, cuando coinciden máxima capacidad y conflictividad baja, o
alta capacidad y ninguna conflictividad; baja, cuando coinciden máxima capacidad y
conflictividad media, capacidad alta y conflictividad baja, o capacidad media y ninguna
conflictividad. El resto de posibles combinaciones de capacidad y conflictividad no merecen
protegibilidad según el modelo diseñado.
Este sistema, que originalmente se diseñó para un uso analógico, se desarrolló en versión
digital, de manera que el modelo de evaluación del territorio y de generación de cartografía
está soportado y gestionado en un Sistema de Información Geográfica (SIG). Los mapas
temáticos con los que se alimenta el sistema son: topográfico, geológico, de explotaciones y
concesiones mineras, hidrogeológico, de usos asignados al suelo según la planificación
territorial, de capacidad de suelos agrícolas, de bosques, de biotopos con zonas de protección,
de calidad atmosférica, y de calidad recreacional.
12
2. GENERALIDADES
Sin embargo, la conciencia que se tiene en la sociedad actual de la limitación de los recursos
naturales, así como de los diversos elementos que constituyen el medio natural y los
ecosistemas que nos rodean, obliga a establecer los mecanismos que permitan solucionar los
problemas de abastecimiento de la demanda de materias primas minerales en equilibrio con la
conservación de la naturaleza.
La extracción de los recursos minerales a cielo abierto implica generalmente unos períodos
de ocupación de los terrenos que no superan los 20 ó 30 años, salvo casos especiales como
los grandes yacimientos metálicos. El abandono de estas áreas se debe efectuar de una forma
juiciosa y responsable, de manera que los terrenos afectados vuelvan a ser útiles para un
determinado uso, sin perjudicar al medio ambiente. Por lo tanto, las operaciones extractivas
deben ser consideradas como usos del suelo transitorios y no terminales, por lo que es
necesario reacondicionar los terrenos afectados para alcanzar un equilibrio entre el desarrollo
económico y la conservación de la naturaleza.
En nuestros días es una idea universalmente aceptada que la garantía de que el desarrollo de
las distintas actividades humanas se produzca en equiUbrio con la protección y conservación
del medio ambiente (en defmitiva, el desarrollo sostenible), pasa por una adecuada
planificación del territorio. El compromiso entre la extracción de los recursos geológicos y la
protección ambiental es posible, y debe ser alcanzado en el marco de una adecuada
ordenación territorial, teniendo en cuenta las peculiaridades de la actividad minera ligadas a
13
la ocurrencia y descubrimiento de los yacimientos y depósitos minerales.
A diferencia de otros tipos de actividades humanas, en las que se puede estudiar y analizar la
localización óptima para su implantación dentro de un ámbito territorial, en la minería la
puesta en marcha de la actividad extractiva está condicionada por la localización y existencia
de los recursos mineros.
En la mayoría de los casos, la localización viene prefijada por la ubicación de los recursos,
determinando el espacio fisico donde implantar la explotación minera. Cuando se presentan
estos casos no cabe más análisis que el de la viabilidad económica y ambiental del proyecto
minero en la única localización posible, que es aquella donde se ubica el yacimiento. Este es
el caso de la minería metálica y energética. Sin embargo, dado que este tipo de recursos
minerales tiene un alto valor económico unitario, el compromiso entre explotación y
protección ambiental puede alcanzarse en estos yacimientos, cuyo carácter es de anomalías
geológicas localizados en ciertos lugares específicos y escasos de la litosfera, mediante el
desarrollo de proyectos mineros que tengan en cuenta los aspectos ambientales desde sus
etapas iniciales, aplicando diseños y medidas preventivas y correctoras de impacto, e
incorporando proyectos de recuperación ambiental de los terrenos, siempre que el análisis y
evaluación de la viabilidad ambiental del proyecto asegure que no se afecta severa e
irreversiblemente a ningún elemento del medio.
Sin embargo, muchos de los recursos de minerales y rocas industriales que se utilizan como
materia prima para la construcción e industria tienen bajo valor económico unitario, y su uso
está fiíertemente influenciado por los costes de tratamiento y transporte. Así, en muchos
casos, su explotación solo es viable cuando se extraen cerca de los lugares de consumo, que
son principalmente las aglomeraciones urbanas. En estas zonas, el aprovechamiento minero
de estos recursos entra en fiíerte competencia con otros usos del suelo (urbanización,
utilización de los acuíferos para abastecimiento, agricultura, industria, esparcimiento y recreo
para la población, conservación de biotopos, transporte).
No obstante, a pesar de existir estos importantes conflictos de usos del suelo en áreas donde
éste es un recurso escaso, en ciertos tipos de recursos mineros, en los que existe relativa
abundancia, como ocurre con algunas clases de rocas y minerales industriales, se puede
plantear el estudio y análisis de alternativas de localización de la actividad minera dentro del
14
ámbito territorial considerado, en el marco de la Ordenación Territorial, es decir, en función
de la capacidad de acogida del medio y del grado de compatibilidad con los otros usos de los
recursos naturales.
Un ejemplo claro de este caso es el de los recursos de áridos, tanto naturales como de
machaqueo, que se presentan con relativa abundancia en la naturaleza. Hasta la actualidad, la
selección de emplazamientos para la apertura de explotaciones, dentro de las áreas con
recursos potenciales, se efectuaba siguiendo criterios técnico-económicos, siendo la distancia
a los núcleos de consumo uno de los factores más influyentes en la elección de
localizaciones. Hoy en día es necesario, además, tener en cuenta criterios ambientales y de
armonización con otras actividades humanas en esa selección de áreas explotables, con el fin
de hacer compatible el uso y aprovechamiento de los recursos naturales con la protección y
conservación del Medio Ambiente.
Por lo tanto, la actividad extractiva de estos recursos mineros debe contemplarse en el marco
de la Ordenación Territorial, pero al mismo tiempo, la Planificación Territorial debe tener en
cuenta los aspectos y peculiaridades propias de esta actividad. Las soluciones que puede
aportar la planificación de usos del suelo suponen restricciones al acceso a los recursos
geológicos para su explotación, por lo que parte de éstos quedan bloqueados o "esterilizados"
por haber sido asignado al terreno otro uso (Stenestad y Sustrae, 1994). Un buen ejemplo de
ello es que únicamente el 30% de los recursos de arenas y gravas de Francia y Alemania son
accesibles para su explotación por imposición de la planificación territorial (Lüttig, 1987b).
Por otro lado, una ordenación del territorio efectuada sin una buena base geológico-minera
puede asignar el uso extractivo a zonas que están demasiado alejadas de los centros de
consumo, o puede bloquear las zonas con materiales de ciertas calidades y especificaciones
para ciertos usos asignando el uso minero a zonas con recursos que no cumplen los
estándares de calidad, o puede no asegurar la demanda futura asignando uso extractivo a
zonas que no poseen la cantidad requerida de materiales para satisfacer esa demanda.
Es evidente, pues, que para llevar a cabo ima adecuada planificación y ordenación del
territorio, en lo que a la actividad minera se refiere, es necesario previamente:
- Conocer a fondo y delimitar geográficamente aquellas zonas del territorio que son soporte
de los diferentes recursos mineros, caracterizando la calidad y cantidad de los diferentes
recursos.
15
2.2 PROBLEMÁTICA DEL SECTOR DE LAS ROCAS INDUSTRIALES
En los últimos años, el sector de las rocas industriales ha experimentado un fiíerte incremento
en sus producciones, motivado en gran parte por el aumento de la demanda de materiales para
la construcción y por la ejecución de grandes obras públicas, y en el caso de las rocas
ornamentales por el fiíerte incremento de la demanda exterior.
Una de las características propias del sector de los áridos es la proximidad de las
explotaciones a los centros de consumo (núcleos urbanos), y a las obras lineales de
comunicación (carreteras, ferrocarriles, vías fluviales), por lo que son foco de constante
observación y comparación con su entorno paisajístico y natural.
En cuanto a los áridos de machaqueo, un alto porcentaje de las canteras existentes tiene sus
dimensiones exteriores reducidas y condicionadas por el grado de tecnificación. Su ubicación
preferencial es a medida ladera, con frentes de altura comprendida entre 10 y 80 m, con uno ó
dos bancos de trabajo (Sanz Contreras, 1992).
La extracción de áridos por debajo del nivel freático genera, en todos los casos, un importante
impacto ambiental residual, al crear una lagima artificial. Este hecho tiene como
consecuencia la pérdida de suelo en el territorio, generando en el mismo unas áreas a las que
16
sólo se les puede dar un uso recreativo y, en algunos casos, de reservas de aves acuáticas tras
el abandono de la explotación. Se pueden alterar, así mismo, los niveles freáticos de los
acuíferos, así como la calidad de las aguas de los mismos y de los cursos superficiales.
Si la extracción de áridos se lleva a cabo sin profundizar hasta el nivel freático, la explotación
puede y debe ser compatible con otros usos del suelo, entre ellos el agrícola, ya que se
pueden recuperar los suelos afectados por la actividad extractiva. El diseño de la explotación
coordinada con el Plan de Restauración, mediante un Estudio de Impacto Ambiental previo,
permite la recuperación de los terrenos, en algunas ocasiones con mejora de las condiciones
iniciales del suelo (Vadillo y Barettino, 1992).
Este hecho se pone de manifiesto en la actualidad en algunas vegas, donde es práctica común
que el propietario arriende unos terrenos de uso agrícola con la condición de que al final del
plazo de explotación según confrato, el terreno deberá ser devuelto en condiciones de ser
nuevamente utilizado para la actividad agraria.
Se puede afirmar, pues, que para hacer compatible la satisfacción de la demanda de estos
materiales con la protección y salvaguarda del medio natural, en la explotación de los
recursos de áridos deben tenerse en cuenta criterios de ordenación territorial. En principio,
una actitud racional a nivel global exige la minimización del número de extracciones,
seleccionando aquellas zonas alternativas de menor incidencia en el medio, siguiendo además
el criterio de su ocultación parcial o total, en función de la calidad del paisaje, desde áreas o
corredores de frecuente observación.
En el sector de las rocas ornamentales, donde las pizarras, los grarútos y los mármoles tienen
el mayor peso, se presenta, en general, una problemática común. La explotación de estos
recursos ha ido adquiriendo una importancia económica creciente desde la década de 1960,
cuando comienza un desarrollo espectacular de las explotaciones como consecuencia del
fuerte aumento de la demanda extema. Hasta esas fechas, la explotación tenía un carácter
marcadamente artesanal, en pequeñas canteras con reducidas producciones.
En las áreas de máxima explotación los yacimientos se han venido atacando desde un gran
número de pequeñas canteras, correspondientes a derechos mineros de muy reducida
extensión superficial, muy concentrados en áreas concretas. Estas canteras han ido creciendo
y dotándose de medios de producción cada vez más modernos a medida que ha ido
aumentando la demanda, quedando en numerosas ocasiones constreñidas por la mínima
superficie de los derechos mineros. Este hecho ha generado problemas para la ampliación de
estas canteras una vez agotados los bancos de explotación, así como en la ubicación de los
17
vertederos de escombros, máxime si se tienen cuenta la importante generación de estériles
que se produce en este tipo de minería.
Si a estos hechos se añade la falta de tradición minera previa en este sector, el resultado se
traduce, en general, en una problemática que se puede resumir en los siguientes puntos:
- Problemas originados por la ubicación de los estériles, por los mismos motivos citados en
el punto anterior. En algunas ocasiones, la continuidad de la explotación queda
hipotecada por la ubicación de las escombreras sobre zonas con recursos explotables. En
aquellas áreas de máxima concentración de explotaciones en pequeñas superficies se han
generado problemas de invasión con escombros en derechos mineros adyacentes, e
incluso graves problemas de seguridad minera.
Como conclusión se puede afirmar que en numerosas ocasiones faltan criterios racionales en
el diseño y planificación de la explotación.
Desde el punto de vista ambiental también existe, en general, ima grave problemática,
íntimamente relacionada con esa falta de criterios racionales en el diseño y planificación de
las explotaciones. Estos problemas tienen su origen en:
- las reducidas dimensiones de los derechos mineros han impedido el diseño óptimo de los
vertederos de escombros, efecto que se acentúa cuando existen fiíertes pendientes.
18
- la gran concentración de explotaciones en áreas muy reducidas ha acentuado la magnitud
de los impactos ambientales. En algunas ocasiones se ha llegado a extremos de
degradación máxima e irreversible del medio.
En este tipo de minería, dentro de los aspectos ambientales hay que tener también en cuenta
los procesos e instalaciones de transformación y elaboración del producto final vendible, pues
en ellos se producen también importantes impactos ambientales.
En algimas áreas en las que hay una gran atomización de canteras en espacios muy reducidos
(por ejemplo en los mármoles de Macael, donde existen imas 90 canteras activas en un área
de 4 X 2 km), se han elaborado Planes Directores con el fin de lograr una mayor
racionalización y planificación en las explotaciones, mediante la realización de proyectos
globales de infi-aestructura, proyectos conjuntos de explotación y asesoramiento técnico a las
canteras (Quereda et al, 1992).
Para estas áreas con gran concentración de explotaciones, el camino a seguir para intentar
paliar la problemática anteriormente enumerada pasa por la elaboración de estos Planes
Directores, en los que se deben contemplar también los aspectos ambientales, principalmente
en lo que atañe a la restauración de los terrenos afectados.
19
3. METODOLOGÍA
Para poder cubrir el objetivo principal de esta tesis, que es el "diseño de una metodología
general, soportada y gestionada en Sistemas de Información Geográfica, para la realización
de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los recursos de rocas y minerales
industriales", esta investigación se ha basado en la realización de un estudio piloto de
investigación metodológica en un área específica con recursos de este tipo. A partir de los
resultados obtenidos en este estudio piloto, se han sentado las bases para la definición de una
metodología general para la realización de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental de los
recursos de cualquier tipo de roca o mineral industrial.
b) Selección del área para la realización del estudio piloto de investigación metodológica. Se
ha seleccionado la Comarca Natural de La Cabrera (León) para llevar a cabo este estudio
piloto cuyo objetivo es la realización del "Mapa de Ordenación Minero-Ambiental del
yacimiento de Pizarras de La Cabrera (León)".
- Una gran parte de dicha comarca fue declarada en el año 1989 "Reserva Provisional a
favor del Estado para la investigación de pizarras ornamentales, oro, estaño y wolfi-amio",
con la denominación de "Sinclinal de Truchas".
20
dentro de la Reserva Estatal de los niveles de pizarra explotados actualmente en la
Comarca de Valdeorras y en las zonas leonesas extemas al perímetro de la Reserva. Este
proyecto tiene como resultados la identificación y caracterización de los niveles
potencialmente explotables, así como una cartografía geológico-minera a escala 1:50.000
para toda la Reserva, y a escala 1:10.000 para algunos sectores (ITGE, 1990).
\
- La existencia de áreas con un elevado valor natural en La Cabrera.
- el inventario ambiental del medio físico y socioeconómico del área en estudio, con una
serie de cartografías temáticas básicas: geología, suelos, vegetación, clima, usos del suelo,
patrimonio arqueológico y afecciones territoriales,
21
Ordenación Minero-Ambiental del yacimiento de pizarras de La Cabrera (León)". Este
esquema se basa en un análisis y valoración del territorio, de cara a la explotación de
pizarras, en dos etapas:
definición de Unidades Territoriales, o sectores básicos del territorio sobre los que se
efectuarán los análisis y valoraciones del diagnóstico territorial.
análisis del Valor para la Conservación en el estado actual del territorio, basado en la
excelencia, significado y función de los elementos del medio que se encuentran en él.
Este análisis y valoración se efectúa sobre cada una de las unidades territoriales defmidas.
El resultado de este análisis es el Mapa de Valor para la Conservación.
. Zonificación del territorio para la explotación de pizarra, a partir de los resultados del
análisis de la capacidad de acogida, de las normativas y legislación que regulan los usos
del suelo, de criterios de exclusión para la actividad minera basados en la protección de los
elementos ambientales singulares y valiosos, y de los habitantes de los núcleos de
población, y de criterios condicionantes para la explotación minera. El resultado final es el
Mapa de Ordenación Minero-Ambiental.
22
d) Establecimiento de un esquema metodológico general para la realización de Mapas de
Ordenación Minero-Ambiental de cualquier tipo de recurso de rocas y minerales
industriales.
23
4. INVENTARIO AMBIENTAL DE LA CABRERA (LEÓN)
El Sinclinal de Truchas es una gran estructura geológica que se encuentra a caballo entre las
provincias de León y Orense, en las comarcas naturales de La Cabrera y Valdeorras
respectivamente. En esta zona se concentra principalmente la minería española de pizarra para
cubiertas, que ha adquirido ima importancia económica creciente desde la década de 1960,
cuando comienza un desarrollo espectacular de las explotaciones como consecuencia del fuerte
aumento de la demanda extema de pizarra de techar.
Si a estos hechos se añade la falta de tradición minera previa en este sector, el resultado es la
presencia general en las explotaciones actuales de una grave problemática desde varios puntos
de vista: técnico, económico, de seguridad y ambiental.
24
-^ ^ Instituto TecnológiGO
GeoMnerodeEyaña
Escala 1:10.000.000
PROVINCIA DE LEÓN
Escala 1:2.500.000
Escala 1:200.000
Se suelen aceptar como límites de la comarca natural de La Cabrera los de los términos
municipales de Benuza, Castrillo de la Cabrera, Encinedo y Truchas. Sin embargo, en el
presente [Link] ha incluido, además, el término de Puente de Domingo Flórez debido, por un
lado, a pertenecer a la cuenca hidrográfica del río Cabrera y, por otro, al abarcar de este modo
toda la zona de interés pizarrero. La situación del área en estudio se muestra en el Plano 1, donde
se distinguen los términos municipales.
Tanto el límite Oeste como el Sur viene definido por la divisoria de aguas del río Cabrera, línea
que sigue las crestas de la Sierra de La Cabrera. Por el Norte son las vertientes de los Montes
Aquilianos y de la Sierra del Teleno quienes delimitan la comarca. Al Este los límites son algo
menos precisos. Siguen la unión imaginaria del extremo de la Sierra de La Cabrera, donde
empieza la Sierra del Pueblo, con la Sierra del Teleno. Este extremo oriental suele trazarse
siguiendo el límite del término municipal de Castrocontrigo.
Dos ríos principales surcan la comarca: el Cabrera, perteneciente a la Cuenca Norte, y el Eria,
perteneciente a la Cuenca del Duero. La divisoria de aguas entre ambos constituye el límite entre
la Cabrera Alta, drenada por el Eria, y la Baja, drenada por el Cabrera.
Las formas generales del relieve soii consecuencia de la tectónica y de la posterior evolución
morfoestructural dominada por procesos de erosión fluvial y glaciar.
El proceso de arrasamiento que se prolongó desde el Mesozoico hasta el Premioceno tuvo por
resultado formas macizas, con elevadas y aplanadas superficies cuhninantes, con altitudes que
oscilan generalmente en tomo a los 1.500 a 1.800 m.
En la Cabrera Baja, sobre este relieve se ha producido un intenso remodelado por la acción
erosiva de los ríos. Está esta subcomarca dotada de una abundante red de drenaje que ha
excavado profundos y estrechos valles en V, dando como resultado una red densa con valles
muy encajados con laderas con pendientes muy pronimciadas.
La Cabrera Alta tiene pendientes mucho más suaves, mostrando un relieve bastante romo y
arrasado, donde dominan las viejas superficies de erosión. En el Plano 3 se presenta un Mapa de
25
^ ^ Instituto Tecnológico
GeoMínero de España
LEYENDA
EXPLOTACIONES ACTIVAS
EXPLOTACIONES INACTIVAS
NAVES
Escala 1:200.000
Autor: BRUNO MARTÍNEZ PLEDEL Elipsoide Internacionai. Proyección UTM (Huso 29)
Pendientes de la zona en estudio.
El modelado glaciar también ha dejado huellas de gran interés pudiéndose observar valles en U,
circos glaciares, y morrenas. Donde mejor puede apreciarse este modelado es en las partes altas
de la Sierra de La Cabrera, lugar en el que se ubican los lagos de Truchillas y de La Baña, ambos
de origen glaciar.
Los relieves más abruptos aparecen en los límites Norte y Sur del sinclinorio, asociados a las
cuarcitas de la Serie de los Cabos. Además, al Sureste, existen relieves destacables asociados a
los niveles de origen volcánico descritos en el apartado relativo a las Pizarras de Luarca del
apartado 4.2.2.
Los relieves asociados a las cuarcitas dan, además, las mayores altitudes, superando
frecuentemente los 2.000 m (La Portinilla 2.049 m. Alto de las Berdianas 2.121 m, Cabeza de la
Yegua 2.135 m, Meruelos 2.020 m, Teleno 2.185 m, Picón 2.081 m, Faeda 2.024 m, Vizcondillo
2.122 m, etc.).
Zonas más o menos llanas y de cierte entidad sólo aparecen al Este del término municipal de
Castrocontrigo, sobre los depósitos del Terciario. Incluso aquí, apenas aparecen pequeñas
llanuras aluviales.
Como consecuencia del modelado esencialmente fluvial descrito anteriormente, la cota más baja
de la Cabrera Alta es de 1.000 m, y la de la Cabrera Baja ronda los 400 m.
26
^ • ^ ^ Instituto Tecnológico
^M GeoMínero de España
LEYENDA
<8%
8-15%
15-20%
20-40%
>40%
Escala 1:200.000
Martínez Catalán (1981) sitúa el Dominio de Truchas en la Zona Centro-Ibérica (Fig. 3 y 4),
basándose en criterios estratigráficos. Lombardero et al. (1986), y Barros (1989) comparten
la opinión de situar dicho dominio en la Zona Centro-Ibérica.
Los límites del Sinclinorio de Truchas están marcados por el Anticlinorio del Teleno al Norte
y el Anticlinorio de "Olio de Sapo" al Sur. El área objeto de este estudio corresponde
sensiblemente con la parte del Sinclinorio de Truchas ubicado en la provincia de León.
4.2.2 Estratigrafía
En el flanco Sur del sinclinorio puede verse la sucesión completa de la Serie de los Cabos, la
cual reposa, en contacto neto por discordancia, sobre el "Olio de Sapo".
27
DIVISIÓN EN ZONAS DEL MACIZO IBÉRICO
ZONA CANTAfiHICA
ZONA ASTUROCCIDENTAL
LEONESA
•t Pitcimbrioo dl> nüclao iJil
piii#«w« MOiudo dt MondofWdo
ZONACENTRO-tBERlCA
a) Comptcfo* u l u o n « l « di Galk**
V Non* dfl PoMu9<) ( I . C*bo Oriagat;
7. Ordtnei: 3. Lafn; 4. BtAffancj;
&. Moiaif; 6. "FotabUiiomikmflIca*'^
bt Altorinutnip» dal "Ollo di Sapo".
ZONA DE OSSAMOHENA
I Átlo*arni«ntDtdcPftciinbr«eo
Figura 1. Situación de la Reserva del Estado en el Mazizo Ibérico, según Julivert et al. (1972) y división
original de Lotze (1945).
28
±r-^. • •
Figura 2. Situación de la Reserva del Estado en la Zona Asturoccidental-leonesa, según Pérez Estaun
(1978), modificado de Marcos (1973).
29
ZONA CENTRO-IBÉRICA
a)&FLORAMieMTOS OEL "Olio M S « x "
ZONA DE GALICIA-TRAS-
OS-MONTES ZONA CANTÁBRICA
^^ s) DOMINIO ESQUISTOSO DE
[Link]-03-MONTES
tii:
m b) DOMINIO DE U3S COMPLEJOS CON
ROCAS MAflCAS RELACIONADAS
PRCCAMBRICO DEL NÚCLEO
OEL ANTIf ORUE DEL N A R C E M
BATOLITO DE LOS PEDROCKES
ZONA ASTUROCCIDEN-
aTPnSCAMBRicO OEL NÚCLEO
ZONA DE OSSA-MORENA OEL PLIECUE ACOSTADO
« ) ATLORAJICNTOS 0£ PRECAMORICO DE UONOOI^EDO
m o) FRANJA PIRITIFERA
Figura 3. Situación del área de estudio en el Macizo Hespérico. Modificado de Julivert et al. (1972) según
Martínez Catalán (1981) y Parias (1983).
30
2 0NA CANIABRICA
ZOMA ASTUROCCIOCNTAL-LCONCSA:
• I I » >•!
MeA«e4«4e
I I Peit«j«ico (atcapK tí'«lo«<»»t«)
C 10 20 SO Kn BU ZONA ciM'no'ieciiiCA
Figura 4. Límites propuestos para la Zona Asturoccidental-leonesa por Martínez Catalán (1981).
31
areniscas que constituyen las "Capas de Transición" a las pizarras del Ordovícico medio.
Esta unidad tiene una potencia dé unos 75 m.
En las cuatro hojas MAGNA 1:50.000 que cubren la zona se distinguen igualmente estas tres
unidades, haciendo corresponder la primera al Tremadoc-Arenig, la segunda al Arenig, y la
tercera a la transición entre el Ordovícico inferior y medio. Las edades referidas se basan en
crucianas para las dos primeras unidades, y en los Dichymograptus para la última. Gutiérrez
Marco et al. (1988) determinan el límite Arenig-Llanvmi inf. cerca del techo de la "Serie de
Transición".
En esta tesis se han agrupado la "Cuarcita Armoricana" y la "Serie de Transición" puesto que
ésta última no está representada en todo el Sinclinorio de Truchas. Se ha seguido así el
criterio ya adoptado anteriormente en el trabajo del ITGE (1990).
Se trata de una monótona formación de pizarras similares a las que existen en el Ordovícico
medio de toda la Península. Son pizarras negras masivas en las cuales se distinguen, a mayor
detalle, niveles con distinto contenido en minerales metálicos (especialmente sulfuro de
hierro y otros metales) de tamaño y abundancia variables.
Al Este de Sta. Eulalia de Cabrera, en el flanco Sur, y hasta el río Prados aparece una
sucesión vulcanodetrítica cuyos niveles de rocas de origen volcánico alcanzan hasta 30 m en
ocasiones. Según Pérez Estaun (1978), estas series vulcanodetríticas podrían considerarse, en
conjunto, como una serie volcánica diferenciada que va desde términos ácidos hasta
moderadamente básicos.
Al Oeste del sinclinorio, y en contacto con la Formación Casaio sobre todo, se han
identificado en muchos lugares niveles de rocas vulcano-sedimentarias (filitas con glándulas
de cuarzo azulado yfi-agmentosde roca) (ITGE, 1990).
Los límites entre las Pizarras de Luarca y la Formación Casaio han cambiado notablemente a
partir del citado trabajo rectificando las cartografías anteriores y muy especialmente en la
zona relativa al presente trabajo. De estos nuevos límites cartográficos entre formaciones, y
teniendo en cuenta la intensidad de plegamiento y las consecuentes repeticiones en las series,
se estima un espesor máximo del orden de 500 m, si bien en algunas partes la potencia
máxima se acerca a los 200 m.
Según Gutiérrez Marco et al. (1988), la edad de esta formación es esencialmente Llanvim.
32
El techo lo define el primer nivel de areniscas de la Formación Casaio, encontrándose
además, en algunos puntos, una brecha ferruginosa de 0,5 a 2 m de potencia claramente
distinguible cuando aflora.
Dadas las edades de esta formación y de la base de la Formación Casaio, en el contacto entre
ambas se interpreta una laguna estratigráfica LLanvim-Caradoc (Gutiérrez Marco et
fl/.,1988).
La Formación Agüeira ocupa la práctica totalidad del núcleo del Sinclinorio de Truchas en
su parte leonesa (ITGE,1990).
Según Pérez Estaun et al. (1980), que estudiaron la serie en la zona de Silván, esta formación
está constituida por niveles turbidíticos cuya distribución en este dominio no es uniforme, y
cuyo espesor máximo es de 150 m. Dichas turbiditas podrían ser equivalentes a las de la
Formación Agüeira del Dominio del Sil. En cualquier caso, se denominará en este trabajo
Formación Agüeira a esta serie detrítica por ser el nombre dado en la bibliografía del NO
peninsular a la serie que se encuentra entre las Pizarras de Luarca y las Ampelitas Silúricas,
sin entrar en discusión sobre su correspondencia con la Formación Agüeira del Dominio del
Sil.
El muro queda definido, como ya se indicó, por la primera arenisca o cuarcita que se
encuentra a techo de las Pizarras negras de Luarca.
Siguiendo el criterio de Pérez Estaun (1978), aunque con algunas variaciones en los límites
de las unidades, se divide esta formación en tres miembros diferenciables. Esta división se
mantiene en todo el sinclinorio encontrándose incluso los principales tramos de pizarras de
interés sensiblemente en la misma posición estratigráfica, aunque se observan variaciones de
potencia y cambios laterales de algunos tramos. No obstante se ha adoptado la división en las
tres formaciones que a continuación se describen y que se corresponden sensiblemente con
los tres miembros de la Formación Agüeira de Pérez Estaun et al. (1980).
- Formación Casaio.
Se trata de una altemancia de areniscas, pizarras y cuarcitas, teniendo los bancos de cuarcita
hasta 5 m de potencia, siendo más frecuentes y masivas hacia el techo. Las pizarras son de
color gris oscuro a diferencia de las pizarras negras de Luarca.
33
lentejones de calizas arrecifales con restos de cistoideos y crinoides que son comparables a
los de las Calizas de la Aquiana (Ashgill) (Gutiérrez Marco et al, 1988).
La potencia de este miembro varía sensiblemente de Norte a Sur, alcanzando al menos 400 m
en el flanco Norte y un máximo de 150m en el límite SW de nuestra zona.
- Formación Rozadais.
El espesor total varía sensiblemente del centro hacia el Sur y Oeste del sinclinorio
acuñándose hacia el NO. En el núcleo, el espesor es del orden de 400 a 500 m (ITGE, 1990).
La explicación más razonable del origen de estas facies parece la que las considera "pebbly
mudstones" originados en relación con movimientos en masa de barros y cantos, favorecido
por las fuertes pendientes originadas por las fracturas relacionadas con la etapa distensiva que
tiene lugar en el Ordivícico superior (Pérez Estaun y Marcos, 1981). Esta interpretación
concuerda además con el hecho de haberse encontrado restos de crinoideos en los cantos, lo
cual parece indicar su procedencia de las calizas del Ashgill.
Este miembro es equivalente a los descritos por numerosos autores como "pelitas con
fragmentos" en otros lugares, en el Ordovícico superior.
- Formación Losadilla.
Comprende todas los materiales situados estratigráficamente por encima de los úUimos
niveles de pizarras con cantos sobre los que reposa en discordancia de bajo ángulo, y por
debajo de las ampelitas silúricas.
Se caracteriza por ser una monótona sucesión de pizarras silíceas con laminaciones arenosas
de espesor centimétrico, a lo sumo decimétrico, donde se. encuentran numerosas estructuras
sedimentarias y marcas en los muros de las capas. También aparecen algimos bancos de
34
cuarcita que, en el núcleo del sinclinorio, van aumentando hacia el Oeste.
La potencia es muy variable, aumentando la misma hacia el Oeste donde puede llegar a
alcanzar los 300 ó más metros, si bien suele oscilar entre 150 y 200 m. Esta formación
equivale a la parte media y alta del Miembro Superior de la Formación Agüeira.
En el núcleo del sinclinorio, las ampelitas se apoyan directamente sobre las pizarras y
areniscas del Miembro Superior de la Formación Agüeira, tanto en el conocido afloramiento
del Monte Lagarinos como en los demás cartografiados por el ITGE (1990).
Los graptolitos que aparecen en estos afloramientos indican ima edad correspondiente al
límite Ordovícico-Silúrico (Gutiérrez Marco et al, 1988).
La potencia visible llega, al menos, a los 100 m. En la Fig. 5 se presenta una columna
estratigráfíca generalizada del Ordovícico y Silúrico en el Sinclinorio de Truchas.
La potencia es muy variable al depender en gran medida del paleorelieve. En la hoja 1:50.000
de Castrocontrigo se cree que se alcanzan los máximos valores, estando éstos por encima de
los 50 m.
En cuanto a La Cabrera Baja, cabe citar dos facies diferenciables en el extremo NO, si bien
ocupan muy poca superficie. Por un lado aparece la facies de las Médulas, también Neógena,
claramente distinguible desde numerosos puntos de la parte más baja del río Cabrera,
destacando por su intenso color rojo, en claro contraste con los tonos pardos y verdes del
resto de la comarca. Se trata de gruesos bancos de conglomerados
35
• » — Ampelilas con eloriioide
r»—Cuarcita de Veres
AmpelilQS con groptolitos
Lorcito de Vega
Miembro Medio
FORMACIÓN AGUEIRA
Alternancios de oreniscosy
pizorros
Miembro Inferior
•-—Niveles volconosedimeniarios y Fe
PIZARRAS
DE
LUARCA
Rocas volco'nicas ó Fe
SERIE DE TRANSICIÓN
Y
CUARCITA ARMORICANA
36
polimícticos de matriz arcilloso-arenosa que alternan con niveles de arenas groseras y
arcillas.
Finalmente aparece en Salas de la Ribera y en algunos puntos jimto al río Cabrera un Plio-
cuatemario constituido por pequeños canturrales tipo rafia, más o menos empastados por
limos y arcillas rojizas.
Los tipos de depósitos sedimentarios recientes más importantes que aparecen en la comarca
son:
- Derrubios de ladera, que ocupan grandes extensiones en las Sierras de La Cabrera y del
Teleno, dándose también en la zona central y Norte de La Cabrera Baja. Su origen está
ligado, generalmente, a la gelifracción. Su composición litológica depende de los
materiales presentes en la zona que los alimenta.
Finalmente se han de citar las dos terrazas del Sil, así como los conos de deyección que
aparecen próximos al Sil y en la cuenca baja del río Cabrera.
4.2.3 Tectónica.
37
resultado de la interferencia entre la primera y segimda fase. También es responsable esta
fase de numerosos pliegues de pequeña longitud de onda, vergentes al N, de dirección ONO-
ESE, y que presentan una equistosidad de flujo en general paralela a los planos axiales. Esta
equistosidad es muy penetrativa en las series pelíticas y está mal desarrollada en litologías
arenosas cuarcíticas.
Según ITGE (1990) la disposición de los planos axiales, al igual que la equistosidad de
primera fase Sj, varía en el sinclinorio buzando al Sur en el flanco SO, horizontalizándose en
el núcleo del sinclinorio y llegando a verticalizarse en el flanco Norte. Estos cambios de
buzamiento se deben según Pérez Estaun (1978) a la existencia de pliegues posteriores con
una dirección ligeramente oblicua a la de la primera fase (Fig. 6). Este segundo plegamiento
correspondería a la tercera fase de la Orogenia Hercínica, no teniéndose confirmación de
estructuras relacionadas con la segunda fase en el área estudiada.
Las estructuras derivadas de la tercera fase consisten básicamente en pliegues de gran radio
de curvatura y dimensiones (Fig. 7), vergentes al Sur (sentido contrarío a los de primera fase),
con ejes de direcciones muy próximas a las de la primera fase, y con estructruas menores
asociadas, como crenulaciones y pliegues en chevron (Fig. 8). La estructura del Sinclinorio
de Truchas queda prácticamente configurada con la interferencia de esta tercera fase sobre el
monoclinal largo intensamente plegado por las deformaciones de la primera fase hercínica.
A la cuarta fase atribuye ITGE (1990) los Kink-bands y crenulaciones subhorizontales que
aparecen especialmente en el flanco Norte.
Pérez Estaun (1978) atribuye a una etapa de compresión postuma los pliegues de dirección
axial NNE-SSO (Fig. 9), que considera responsable del domo cartográfico que dibuja la Serie
de los Cabos al Norte del sinclinorio, así como las diaclasas, crenulaciones y Kink-bands
transversales a la estructura de las fases primera y tercera.
Por último, se dan fallas tardías que son fácilmente distinguibles por su comportamiento
fi^ágil y sus direcciones, si bien pueden utilizar en ocasiones planos de estructuras hercínicas.
Se trata en la mayor parte de los casos de fallas con fiíerte buzamiento y funcionamiento
normal o con una fuerte componente horizontal, destacando las direcciones NO-SE, NE-SO,
y ENE-OSO. En toda la comarca suele manifestarse un sistema de diaclasado de dirección
ortogonal a las estructuras de primera fase, fácilmente distinguible.
38
V. - VILUSLINO ZONA
CANTAE=?ICA
V.E.- VEGA DE ESPINAREOA
R - PONFERRAOA
I . - TRUCHAS
GRANITOS
"o'o'i TERCIARIO
PALEOZOICO
. , 1 , 1
, ' . I , PRECAMBRICO
^ ^
Figura 6. Interferencia de los pliegues de la primera y tercera fase hercínicas, según Pérez Estaun (1978).
39
R - POXFERRADA
T - TRUCHAS
TERCIARIO
ESTEFANIENSE
PAIEOZOICO
=RHCAMBRICO
SSW2
''U// ^ 11 NNE
/"— ^
Disposición de las trazas axiales de los pliegues de la tercera
fase en el área estudiada. Abajo, corte mostrando la posición de la esquis-
tosidad según una transversal NNE.-SSW.
40
V. - VILLA3L:NO ZONA
CANTÁBRICA
V E - V E G A OE ESPINAREOA
P - POÑFERRAOA
T. - TRUCHAS
TERCIARIO
SrE=AN:ENSE
PALEOZOICO
PRECAMBRICO
Figura 8. Estructuras menores correspondientes a la tercera fase hercínica, según Pérez Estaun (1978).
41
7 'í^i I i '
I «IICU*«rc3
42
4.2.4 Metamorfismo.
El área, según Pérez Estaxin (1978) se encuentra afectada por un etamorfismo regional de
bajo grado, no llegándose en ningún caso a alcanzar un grado metamórfíco más alto del
correspondiente a la facies de los esquistos verdes. También existen en el Sinclinorio de
Truchas pequeñas zonas con metamorfismo de contacto, pero están éstas fuera de La Cabrera.
Siguiendo la zonación del mismo autor vemos que todo el área queda enmarcada en la zona
de la clorita (Fig. 10). Los materiales afectados son en su mayor parte series pelíticas con las
paragénesis minerales Cuarzo-moscovita (illita)-clorita y Cuarzo-moscovita-clorita-
cloritoide.
El cloritoide, sin embargo, es un mineral posterior como se deduce del hecho de presentarse,
a veces, cortando a Si. No obstante, en otras ocasiones aparece afectado por Si. Teniendo
ésto en cuenta, y considerando además que aparece en las ampelitas silúricas siguiendo las
fi"anjas de sus afloramientos, parece razonable aceptar que este mineral ha crecido durante el
metamorfismo regional.
Se ha dispuesto de una cartografía geológica a escala 1 :50.000 que cubre toda la zona de
estudio, procedente del proyecto «Investigación de Pizarras en la Reserva Estatal Smclinal
de Truchas (León) »(ITGE, 1990).
Este mapa geológico ha sido modificado por el autor, con la colaboración de J.C. Barros,
incorporando los últimos avances en el conocimiento en detalle de las formaciones y sus
límites, fundamentalmente en el flanco S del Sinclinal de Truchas. El Mapa Geológico
resultante se presenta en el Plano 4, reducido a la escala 1 :100.000.
43
V. - VIILABIINO .
'^/' L///^ CANTÁBRICA
V.E. - VE3A DE ESPINAREOA
R - PONFERRAOA
T. - TRUCHAS
TERCIARIO
ESIEFAN1ENSE
PALEOZOICO
PRECAMBRICO
44
4.3 GEOMORFOLOGIA
El control litológico (cuarcitas y pizarras) favoreció ima erosión diferencial que ha modelado
un relieve de características apalachenses.
Tras la fase de plegamiento se produce una fase erosiva de duración incierta de cuyo
testimonio es la presencia de viejas superficies de erosión entre los 2000 y 1400 m de altitud,
y a las que Llopis y Fontboté (1959) atribuyen una edad premiocena o miocena. Estas
superficies de madurez habrían sido labradas en un continuo de crisis morfogénicas en que
predominaba la erosión aerolarfrentea los procesos de disección.
Sobre estas antiguas superficies de madurez destacan algunos relieves residuales constituidos
por cuarcitas, cuyas cimas llegan a sobrepasar los 2000 m (Moncalvo (2044 m), Peña
Trevinca (2124), Picón (2076 m), Faeda (2021 m), etc.).
Existen otras zonas peniaplanadas localizadas a altitudes inferiores con respecto a las
observadas en las cumbres serranas, siendo los máximos exponentes los parajes denominados
de "Las Chañas" y "Campo Romo" en Cabrera Alta y Baja respectivamente. Esta diferencia
altitudinal ha dado lugar a diversas interpretaciones, mientras que para LLopis y Fontboté
(1959) se trataría de una penillanura parcial encajada en la superficie de madurez
fundamental y correspondiente a una segunda etapa morfogenética, para Cabero Dieguez
(1976) sin embargo, se trataría de un relieve heredado y contemporáneo a la penillanura
fundamental impuesto por la misma estructura sinclinal y composición litológica (pizarras).
45
A partir del Plioceno la morfogénesis fluvial va a convertirse en el principal agente
modelador del relieve, causante del fuerte rejuvenecimiento a que éste se ha visto sometido.
El nuevo nivel de base del Sil aumentó la erosión remontante de sus cursos de agua hasta
llegar a la captura del río Cabrera, hasta entonces afluente del Eria.
La desigual capacidad de disección existente entre los dos principales cursos fluviales de la
comarca ha dado lugar a grandes diferencias de relieve entre ambas cuencas:
Presenta un relieve rejuvenecido, fuertemente diseccionado por la red fluvial que ha dado
lugar a valles encajados y abrupta topografía.
TI 80-90 m
T2 30-40 m
T3 10-20 m
T4 4-6 m
T5 Depósito actual en los
momentos de crecida
46
El encajamiento del curso principal incrementó la capacidad de disección de la red secundaria
cuyos cursos presentan numerosas rupturas de pendiente y escalonamiento de los depósitos.
La incisión de la red hidrográfica no es comparable con la sufrida por el Cabrera, tal y como
lo indica la madurez del perfil longitudinal y transversal del río Eria. Este río discurre por
encima de los 1000 m; por lo tanto los niveles de disección son notablemente más débiles.
Estos depósitos rañiferos se encuentran siempre por debajo de los 1300 m y a veces ocupan
extensas plataformas como en la zona comprendida entre el Arroyo de la Fermosina y el río
Pequeño, al NE de Corporales, en el Collado de Fuenfría al W de Baillo, en los alrededores
de Quintanilla de Yuso y Villar del Monte, en Manzaneda y en diversos puntos existentes
más al E por encima de los depósitos del Eria en Cabrera Alta.
La mayor parte de estos depósitos se encuentran más o menos desmantelados por la disección
fluvial y muy especialmente por las explotaciones auríferas romanas que suelen localizarse
sobre este tipo de formación.
47
La acción del hielo afectó de forma desigual a la región; ésta se concentró en las zonas
elevadas y cabeceras de los cursos fluviales, actuando con mayor intensidad en la vertiente
septentrional de la Sierra de la Cabrera en donde las condiciones fueron más propicias para el
desarrollo de aparatos glaciares; en la vertiente meridional de la Sierra del Teleno y Montes
Aquilianos, los efectos del glaciarismo fueron de menor entidad.
La elevada riqueza de formas glaciares confiere a ésta un alto valor desde el punto de vista
geomorfológico, siendo posible distinguir en la misma dos áreas diferenciadas: Peña
Trevinca-S. de la Cabrera Baja y Macizo de Vizcodillo-Alto Peña Negra.
- La presencia de una sucesión de circos cuyo emplazamiento se sitúa entre los 1700-2000
m de altitud y que en la actualidad constituyen las cuencas de recepción de los arroyos
que alimentan al río Cabrera.
- Algunos ejemplos de modelado en artesa en ciertos tramos de los valles de los Arroyo del
Lago, Cadabal, Montrabea, Faeda y Pedracal. Resulta mteresante señalar que no todos los
48
valles afectados por glaciares presentan perfiles transversales en "U", sino que muy por el
contrario, son más nimierosos los que presentan secciones en "V", por lo que son otro tipo
de formas (hombreras, umbrales, cubetas de excavación, etc.) los mejores indicativos para
determinar en el área de estudio si un valle se ha visto afectado por un glaciar.
Los lagos y lagunas de origen glaciar, haciendo especial referencia al Lago y laguna de la
Baña, las lagunas de Mortera Cavada, del Cadabal, etc., que han aprovechado fondos de
circo, cubetas de excavación, etc.; la mayoría de ellas han sido colmatadas y en su lugar
se han instalado turberas.
Las construcciones morrénicas alcanzan cotas más bajas que en Cabrera Alta. Destaca la
morrena que cierra el lago de la Baña y en el Arroyo Pedracal tres niveles de morrenas de
retroceso. La mayoría de las morrenas laterales han sido rotas por las corrientes
fluvioglaciares postglaciares y deterioradas por derrubios de ladera.
El glaciar del río Lago, que alimentado por una doble corriente de hielo que descendía del
Vizcodillo y Peña Negra, ha dejado algunas de las más bellas manifestaciones de la
morfología glaciar de la región, como el circo en gradería en cuyo fondo se encuentra
ubicado el lago de Truchillas, dos morrenas laterales y una morrena fi-ontal a unos 1320 m de
altura.
49
b) Sierra del Teleno y Montes Aquilanos
50
4.4 SUELOS
Si hubiera que describir en pocas palabras los suelos de la comarca de La Cabrera bastaría
decir que son suelos pobres con una importante falta de desarrollo y evolución.
Varios factores determinan el bajo grado de evolución de los suelos: procesos de erosión-
deposición, procesos de coluvionamiento, longitud del período frío y, por último, influencia
de determinadas prácticas de explotación humana, fundamentalmente, pastoreo asociado a la
quema.
En suelos poco evolucionados la influencia del material parental se deja sentir con enorme
peso. Fundamentalmente se pueden distinguir desde el punto de vista litológico:
- Pizarras: sobre las que se generan suelos de texturas medias en la matriz, con gran
abundancia de elementos gruesos normalmente planos y angulares producto de alteración
mecánica, y de tamaños que van desde pequeñas esquirlas a lajas o bloques.
- Areniscas y cuarcitas: sobre las que se generan residualmente espesores mayores con
matriz arenosa que va siendo más compacta en profundidad hasta la cementación. En las
cuarcitas aparecen también abundantes elementos gruesos normalmente de gran tamaño.
Coluviones y depósitos eluvio-coluviales: en los que se mezcla una fracción fina con
abundantes cantos angulosos cuyo origen es siempre de zonas próximas. En ellos se
aprecia un mayor desarrollo del espesor lo que no significa una mayor evolución o
diferenciación edáfica.
- Depósitos glaciares y fluvio glaciares: con matrices limosas que engloban grandes
bloques en el primer caso o fragmentos menores en los segundos.
- Canchales: con cantos y bloques de cuarcita fundamentalmente sin fracción fina por lo
menos en superficie.
51
- Materiales terciarios constituidos por cantos algo redondeados de cuarcita, arenisca y
pizarra en una matriz limo-arcillosa de colores rojizos más intensos en las facies de las
Médulas y más amarillentos en determinadas áreas de La Cabrera Alta.
- Materiales Plio-Cuatemarios tipo rafia con abundantes elementos gruesos empastados por
arcillas y limos rojizos.
De manera casi generalizada, los suelos desarrollados sobre pizarras presentan un carácter
diferencial frente al resto de litologías, aunque éste es debido a la degradación y no al origen.
El hecho es que sobre las pizarras predomina la presencia de la roca bajo espesores muy
delgados de suelo apareciendo a veces el contacto lítico que tiene importancia taxonómica.
Dicha característica no se aprecia en las cuarcitas ni, evidentemente, en todos los demás tipos
de litologías donde existió aporte de materiales hasta espesores mayores que los de los suelos
de tipo residual.
Desde un pimto de vista muy general se puede afirmar que existe ima doble herencia en lo
relativo a los aspectos físicos recibida de los materiales de origen. En primer lugar la elevada
pedregosidad interna que suele incrementarse en superficie por erosión. En segundo lugar, la
textura que oscila entre Arenoso franca sobre cuarcitas y Franco-arenosa para el resto de
litologías, aunque con mayor tendencia a ser Franco-limo-arenosa o Franco-limosa en
algunos casos. Hay que tener presente que incluso cuando desde el punto de vista geológico
determinados materiales se describen como limos o arcillas, la calificación de texturas según
U.S.D.A. difiere hasta parecer a veces contradictoria.
En lo referente a los aspectos qm'micos la influencia se deja notar en los bajos pHs y la baja
saturación de bases, aspectos que se ven agravados sobre cuarcitas tanto por las
características de la roca como por las mayores altitudes, lo que a su vez lleva asociado más
frío y precipitaciones.
Los factores climáticos cuya acción es de mayor importancia en la génesis del suelo son la
temperatura y la precipitación efectiva o infiltración. Estos factores influyen también en los
aspectos biológicos del suelo, fimdamentalmente determmando el tipo de vegetación en
condiciones de equilibrio y regulando la actividad biológica estacional así como regulando
los procesos de lavado.
El control climático sobre las formaciones vegetales en una zona todavía mediterránea,
aunque de transición a la Iberia Atlántica, está fiíertemente modelado por el relieve, ya sea
por la gradación altitudinal, por el status cambiante de las orientaciones de las laderas, o por
52
la existencia de áreas subendorreicas. El reflejo de tales influencias a pequeña escala es muy
vistoso en las áreas donde la falta de antropización permite observar la vegetación natural.
La generalidad de los suelos de La Cabrera, ya sea por razones climáticas como por sus
delgados espesores, debe considerarse con régimen de humedad Xérico.
Sin embargo, en las zonas altas se debe considerar Udico el régimen de:
- Todos los suelos profimdos en el área del Teleno a partir del límite inferior del piso
húmedo superior.
- Todos los suelos salvo los delgados del área del Peña Trevinca a partir del límite inferior
del piso húmedo superior.
- Todos los suelos del área de los Montes Aquilanos a partir del piso húmedo superior y los
suelos profundos a partir del piso húmedo medio.
- Todos los suelos muy profundos a partir del piso húmedo medio y los profundos del piso
húmedo superior en el área de la Sierra de La Cabrera.
En las originarias condiciones de equilibrio, La Cabrera era una comarca boscosa donde las
formaciones de melojo, encina o mixtas de ambos cubrían la mayor proporción de la
superficie. Excepción serían los enebrales rastreros de las zonas altas y todas las asociaciones
edafóñlas y rupícolas. Estas últimas toman importancia por su abundancia y variedad, si bien
su representatividad en cuanto a superficie ocupada es mínima.
Así pues si se exceptúan estas particularidades y las áreas de vega de los ríos y zonas de
vegetación de ribera, los suelos climáticos de La Cabrera son aquellos clásicamente asociados
a los bosques de cupulíferas perennifolias o marcescentes: las Tierras pardas, centro-europea
y subhúmeda.
53
Sin embargo, las fuertes pendientes, las modificaciones en la vegetación climática y los
procesos de degradación hacen que los suelos de este tipo no sean actualmente los más
característicos de la zona.
Del mismo modo, todas las gradaciones o pasos intermedios menos evolucionados que van
desde la roca desnuda hasta la Tierra parda cobran peso en razón de la importancia del efecto
relieve y de la influencia antrópica.
Los efectos fundamentales del relieve sobre los tipos de suelos son muy complejos y variados
si bien en extensas áreas de la comarca se han visto superados por los derivados de la
actuación humana.
De algún modo se podría hablar de un efecto fundamentalmente coercitivo. Las zonas altas y
abruptas así como las laderas de mayor pendiente soportan aún hoy una vegetación climax
por haber sido respetadas. En cualquier caso, debido a tales características abimdan en ellas
los resaltes y afloramientos rocosos entre los que aparecen retazos de suelos delgados.
Sin embargo, el relieve tiene todavía enorme peso en lo que se refiere a las zonas bajas donde
el suelo se engrosa y aparecen caracteres relacionados con la hidromorfía: vegas de los ríos,
fondos de valle, relieves glaciares y periglaciares. También el relieve tiene influencia sobre
los regímenes climáticos, afectando a las tipologías de suelos en las zonas más altas.
Las actividades que más extensamente han influido sobre los suelos desde el punto de vista
taxonómico son el desbroce de áreas en pendiente para puesta en cultivo o creación de
pastizales y el pastoreo asociado a la quema sistemática y repetida año a año.
Estas actividades han supuesto el retroceso en la escala evolutiva de los suelos un punto,
pasando de las Inceptisoles a los Entisoles. La importancia cualitativa de dicho salto y la
extensión superficial de los terrenos afectados le convierten en la causa global más
determinante del actual paisaje de suelos de La Comarca.
54
Por otro lado las labores en repoblaciones forestales han incidido en contra de la
diferenciación interna del perfil sobre pizarras, creando horizontes más o menos gruesos
directamente apoyados sobre la roca superficialmente fi-acturada.
Por último, en los terrenos dedicados a la agricultura en las áreas de fondo de valle se crea el
horizonte de laboreo y se enriquece la fertilidad, pero estos efectos no han de tener
consecuencia sobre la clasificación tipológica. En laderas, generahnente cerca de los fondos,
sí es posible encontrar modificaciones que afectan a la clasificación. Se trata de aquellos
puntos donde se han creado muretes de protección contra la erosión y como consecuencia los
perfiles se engrosan, pero la entidad puntual de dichas actuaciones determina que no sean
cartografiables a la escala de trabajo.
Las unidades del mapa de suelos han sido definidas como asociaciones de suelos a nivel de
subgrupo. Debido a la escala de trabajo, no es posible la distinción de unidades homogéneas
para los tipos de suelos. Sin embargo, hay generalmente siempre un tipo dominante, que
aparece en primer lugar, al cual se añaden otros para hacer referencia a las transiciones e
intercalaciones.
Por este motivo, los contomos de las unidades cartográficas pueden cortar unidades de suelos
entendidas de un modo estricto. Es decir que a ambos lados de xm límite pueden aparecer los
mismos tipos de suelos debido a que son transicionales entre los más representativos de la
unidad cartográfica.
55
- . ^ J ^ Instituto Teax)lógiGO
^ ^ GeoMinerodeEyaña
GeoMinefDdeEsDañ
LEYENDA
1.-Roca desnuda
Escala 1:200.000
Esta unidad corresponde a todos los afloramientos rocosos o canchales donde prevalece la
superficie rocosa expuesta y son representativos.
Es la unidad más extensa. Está caracterizada por el escaso desarrollo y evolución del perfil
dominando en muchos casos los afloramientos de la roca madre. Puntualmente, aparece el
carácter lítico. Son suelos característicos de la degradación por erosión.
Suelos poco desarrollados de zonas altas con régimen de temperatura Cryic donde pueden
aparecer horizontes superficiales muy oscuros, ricos en materia orgánica de carácter ácido y
poco descompuesta.
Asociaciones propias de fondos de valle afectados por hidromorfismo y que deben adquirir el
carácter típico de los suelos de vega en los aluviales más importantes.
Manchas asociadas a áreas de coluvión donde no aflora el lecho rocoso por los mayores
espesores. En algunos pimtos se aprecia una mayor diferenciación edáfica expresada por el
horizonte Bw (Cámbico).
Suelos que en general señalan la transición desde las zonas altas y fiías. Son profimdos
údicos, sobre materiales coluvionados o zonas de ligera acumulación con horizontes
superiores oscuros.
Suelos asociados a los terciarios, de tipo policíclico por pardificación de antiguos Rotüiem
que actúan como material parental. Son muy pedregosos y están afectados por erosión en alto
grado.
56
8- Typic Xerochrept-Lithic Xerochrept-Dystric Xerochrept
Esta unidad señala las áreas donde se ha respetado la vegetación climax. Son las Tierras
pardas, normalmente muy delgadas por las fuertes pendientes. "En zonas altas cuarcíticas
aimienta la distrofia aproximándose a los Dystrochrepts.
Suelos de zonas altas cuarcíticas con eleveda distrofia y humedad y régimen Cryic.
Suelos con evidencia de podsolización, hasta dar en alguna posición favorable Typic
Haplorthod. Están fiíera ya de las zonas másfi:íaspero asociados a cuarcitas. Se encuentran
afectados en gran medida por labores de ripado para repoblación forestal pudiendo aparecer
puntualmente los Ochreptic Arents, debido a las mezclas de horizonte superficial orgánico y
el eluvial inmediatamente inferior.
57
4.5 CLIMA.
4.5.1 Introducción
Además de los datos en bruto de estas estaciones, se ha dispuesto de las fichas de datos
climáticos de las mencionadas estaciones que, con vistas a apoyar sus estudios bioclimáticos
y fitosociológicos, elabora y emplea el equipo del Departamento de Botánica de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la Universidad de León. Se tiene como garantía el hecho de que
estas fichas han sido enormemente contrastadas entre ellas. Del mismo modo se han
verificado mediante el estudio de la distribución y fisionomía de las formaciones vegetales en
la provincia de León, las cuales han de reflejar en gran medida las características climáticas.
Del análisis de los datos de las estaciones meteorológicas y fichas climáticas se pueden hacer
varias aseveraciones de validez generalizada a nivel comarcal:
- El invierno se hace largo, con aparición temprana de las heladas y desaparición tardía.
Como consecuencia de esto último se produce un atraso del verano, el cual puede
calificarse de relativamente benigno. De hecho, si como suele hacerse, se considera el
período cálido como los meses en los que T>30°C, resulta que dicha temperatura sólo se
alcanza en Puente, Castrocontrigo y Pombriego en el mes de Julio.
58
A nivel general se tiene una distribución de las precipitaciones bastante uniforme. Un 30 a
40% de las mismas se producen en invierno y entre un 10 y 15% en verano, distribuyéndose
el resto aproximadamente a partes iguales en otoño y primavera.
El mes más húmedo es siempre claramente diciembre en La Cabrera Baja, mientras que en La
Cabrera Alta, la precipitación invemal se reparte mejor y se desplaza el máximo hacia enero
y febrero.
El mes más seco es normalmente agosto en Puente de Domingo Flórez y en los observatorios
situados desde éste en sentido ascendente hasta Saceda. A partir de aquí aproximadamente se
equiparan julio y agosto en el resto de la comarca, salvo en La Baña donde el mes más seco
es julio.
En cuanto al total anual, en La Cabrera Baja las precipitaciones decrecen desde la Baña hasta
Quintanilla de Losada, vuelven a ascender desde Saceda en todo el tramo medio del Cabrera
y después decrecen desde Santalavilla a Puente de Domingo Flórez. En La Cabrera Alta, las
precipitaciones parecen decrecer hacia la Valdería, cortando las isoyetas perpendicularmente
al eje de la Sierra de La Cabrera y al valle del Eria para doblarse paralelamente al eje de los
montes Aquilanos donde se ajustan más a las curvas de nivel.
A nivel de observatorios no se observa una clara correlación entre precipitación y altitud. Por
ejemplo con series de años idénticas, la precipitación en Santalavilla a 618 m es 975,9 mm y
en Saceda a 1.000 m es 735 mm. En parte la explicación posible de este fenómeno sea la
mayor protección o abrigo a que se ve sometida toda el área donde el río Cabrera cambia
netamente de rumbo.
La continentalidad mide la diferencia entre las temperaturas extremas del año. Existen
numerosos índices para obtener una idea del grado de continentalidad climática. Los
resultados obtenidos al aplicar el índice de Continentalidad de Rivas Martínez (Rivas
Martínez et al., 1887) en todos los observatorios el clima es Semicontinental, es decir, se trata
de un clima transicional, entre los elevados contrastes de las zonas llanas de la meseta y el
59
clima de Galicia que es de alto carácter marítimo salvo por la influencia del relieve en las
áreas montañosas.
La aridez es un aspecto del clima que toma gran importancia en gran parte de nuestra
geografía al ser un factor limitante para la vegetación y por ello determinante de las
formaciones vegetales propias de cada clima (climácicas).
Para ordenar los distintos observatorios desde la menor a la mayor aridez se han construido
las tablas que se exponen a continuación, donde aparecen reflejados los resultados de la
aplicación de los índices elegidos.
60
Tabla 2. CABRERA ALTA
Si se observan las tablas, se aprecia que, independientemente de los mejores o peores ajustes
de las definiciones según los diferentes autores y de la mejor o peor correspondencia entre
ellos, la gradación que se obtiene está bastante de acuerdo con lo ya comentado sobre la
pluviometría.
En La Cabrera Baja aparece un área menos húmeda en relación al resto que se corresponde
con el tramo entre QuintarúUa de Losada y Saceda. Este área tendría un carácter de isla
rodeada del núcleo más importante desde el punto de vista de la clasificación que tomaría
cuerpo en las laderas y en los tramos inmediatamente anterior y posterior del río Cabrera,
continuando por La Cabrera Alta. Por otro lado, en el tramo más inferior del Cabrera, donde
el valle se abre, el clima tiende a hacerse más árido hasta el máximo de aridez en Puente de
Domingo Flórez.
La Baña quedaría en la zona de mayor humedad y es de pensar que con casi todas las
cumbres que emnarcan el área de estudio ocurriría lo mismo. En ellas elfi*íoy los vientos
evitarían que se formen bosques como predice Lang.
Otro de los índices interesantes en el de sequía estival de L. Emberger el cual indica que en
todos los observatorios hay sequía en verano, como conesponde al carácter Mediterráneo
dominante a pesar de la orografía y la situación de la Comarca dentro de la Península.
En las fichas climáticas aparecen también los balances hídricos obtenidos a partir de la ETP
de Thorthwaite y por el método directo. Estos balances son empleados para obtener una serie
61
de parámetros necesarios para establecer la clasificación climática de Thorthwaite en cada
observatorio.
Los balances resultantes confirman lo dicho en puntos anteriores. Por ejemplo, el déficit es de
tres meses (julio, agosto y septiembre) salvo en Castroquilame y Puente de Domingo Flórez
donde es de cuatro (junio, julio, agosto y septiembre). También el déficit total anual es
sensiblemente concordante con los índices estudiados anteriormente y los balances totales
anuales son positivos, excepto en Corporales y Puente de Domingo Flórez donde es negativo
y en Quintanilla de Losada donde tiende a ser equilibrado.
62
- . • ^ Instituto TecnológiGO
^ ^ GeoMínerodeEyaña
GeoMinerodeEsDañ
LEYENDA
Escala 1:200.000
4.6.1 Introducción
- Superprovincia Mediterráneo-Iberoatlántica
- Provincia Carpetano-Ibérico-Leonesa
- Sector Orensano-Sanabriense
- Subsector Maragato-Sanabriense.
Dicho subsector se extiende abarcando una amplia cliserie desde el Orbigo hasta las cumbres
de Teleno y Peña Trevinca, e incluyendo las sierras Segundera, Cabrera y Teleno (Montes de
León) y las comarcas de La Cabrera, Aliste, Maragatería y Sanabria.
Las series de vegetación son las unidades dinámicas representativas de todas las comunidades
vegetales relacionadas en la escala de mayor a menor madurez ecológica.
63
Las series presentes en la comarca de La Cabrera son (Penas et al. 1994):
• Series climatófilas:
• Series edafófilas:
64
Las distintas series tienen una representatividad e importancia diferente en el territorio de La
Cabera. Las cinco últimas, por su carácter edafófilo, ven muy limitada su presencia a los
puntos donde se reúnen los factores necesarios. Aún así, no aparecen completas, faltando a
veces las comvinidades cabecera de algunas de ellas.
Por el contrario, las series de los melojares (Hollco mollis-Querceto pyrenaicae sigmetum y
Genisto falcatae-Querceto pyrenaicae sigmetum) están representadas en la mayor parte del
territorio a través de la totalidad de comunidades que les son propias. Sin duda, expresan la
vegetación potencial, aunque no se llegan a formar bosques verdaderos de melojo por las
quemas, la sobreexplotación de madera, el sobrepastoreo y la consecuente degradación del
suelo.
La leyenda de este mapa distingue 38 unidades fisionómicas de vegetación, que son las
siguientes:
65
6.- Comunidades de roquedos, gleras y canchales
oromediterráneos
7.- Encinares orensano-sanabrienses
8.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses
subhúmedos a hiperhúmedos
9.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses
subhúmedos a hiperhúmedos con brezales orensano-
sanabrienses
10.- Bosques mixtos de melojos y encinas
11.- Piornales
12.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de
melojo
13.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de
encina
14.- Piornales con brezales orensano-sanabrienses
15.- Piornales y pastizales supramediterráneos
16.- Piornales, pastizales y gleras supramediterráneos
17.- Piornales, pastizales y comunidades de roquedos
supramediterráneos
18.- Cantesual-aulagar orensano-sanabriense
19.- Brezales orensano-sanabrienses
20.- Brezales orensano-sanabrienses con rebrotes de melojo
21.- Brezales orensano-sanabrienses con cultivos
22.- Cambrionales orensano-sanabrienses
23.- Prados de siega de fondo de valle con alisedas y saucedas
24.- Pastizales supramediterráneos
25.- Pastizales supramediterráneos y/o primocolonizadores
26.- Pastizales supramediterráneos y brezales orensano-
sanabrienses
27.- Pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos
28.- Gleras y canchales supramediterráneos
29.- Comunidades de roquedos supramediterráneos
30.- Comunidades de roquedos y gleras supramediterráneos
31.- Cultivos y huertas
32.- Cultivos abandonados con rebrotes y linderos de melojo
33.- Cultivos abandonados con rebrotes de encina
34.- Cultivos con pastizales supramediterráneos, piornales y
brezales orensano-sanabrienses
35.- Cultivos de castaños
36.- Pinares
66
37.- Arcillas de bordes de río con herbazales
38.- Aterrazamientos
67
4.7 AGUAS.
Sobre la superficie total de la zona de estudio (844 km^), el 64% (541 km^) corresponden a
La Cabrera Baja, y el 36% restante (303 km^) a La Cabrera Alta.
Entre los afluentes del río Cabrera en su discurrir hacia el Este destacan el arroyo del
Campillo, el arroyo del Lago, que nace en el Lago de la Baña, y el arroyo Faeda que se une al
río Cabrera en el pueblo de La Baña. En las iimiediaciones de Quintanilla de Losada recibe
las aguas del río Santa Eulalia, de cierta entidad.
Ya en el trayecto del Cabrera después de su giro hacia el Oeste destacan como afluentes el río
Silván y el río Benuza, ríos que recogen las aguas de la mayor parte de la margen izquierda
del río Cabrera en este tramo. En la margen derecha destacan los arroyos de la Sierra, de
Valdecorrales, de Guiana y de Rozana. Existen además numerosos arroyos, generalmente de
corrientes estacionales y discontinuas, o con escaso caudal.
En Puente de Domingo Flórez queda emplazada la estación de aforos n° 734. Se trata de una
estación enfimcionamientodesde 1914, si bien los datos de aportaciones empiezan a ser
tomados sistemáticamente en el año 1943, y las precipitaciones se miden desde 1962. La
cuenca de dicha estación (560 km ) corresponde sensiblemente a La Cabrera Baja y da una
precipitación media de 1.056 mm, variando entre 2.685 y 630, siendo la aportación media
anual de 449 hm^, variando entre 1.018 y 122 hm^.
Actualmente existe un proyecto consistente en una presa a unos 500 m aguas abajo de la
confluencia del río Cabrera con su principal afluente el río Silván, un canal de desviación de
9400 m, y una central junto a Pombriego cuya potencia se proyecta en 2x18.234 kW y una
energía media total producida de 94,818 GWh.
El río Eria drena el sector oriental de la Sierra del Teleno en su vertiente Sur, y la zona
oriental de la Sierra Cabrera en su vertiente Norte, desembocando en el Órbigo ya en tierras
de Zamora.
68
Entre los afluentes del Eria destacan el río Pequeño en la margen izquierda y los ríos Iruela,
Truchillas, famoso por la calidad de sus aguas y por la pesca, del Valle, y Nazre en la margen
derecha.
La estación de aforos n° 89 en Moría de Valderia (río Eria) da los siguientes valores, que
corresponden sensiblemente a la subcomarca de La Cabrera Alta: aportación media anual de
151,8 hm^, variando entre 349,5 y 42,7 hm^, para iina cuenca de la estación de 280 km^' y
precipitación media de 926 mm en el período 1960-1987, con variaciones entre 1.421 y 500
mm. Dicha estación de aforo está en funcionamiento desde 1942.
Si bien actualmente no está regulado por ningún embalse, existe un proyecto de construcción
de una presa iimiediatamente aguas abajo de la confluencia del río Ería con su afluente río
Pequeño. La cota de máximo nivel de embalse ordinario es de 1.065 m alcanzándose para
dicha cota una superficie y capacidad de embalse de 410 ha y 61,7 hm^ respectivamente. Los
objetivos de la actuación hidráulica se centran en la conversión en regadío o consolidar riegos
actuales de una amplia zona que se distribuye entre 4 municipios de León (Castrocontrigo,
Castrocalbón, San Esteban de Nogales y Alija del Infantado) y 7 de Zamora (Alcubilla de
Nogales, Ahrabalde, Villaferrueña, Santa María de la Vega, Morales del Rey, Fresno de la
Polvorosa y Coomonte), incorporando además reservas para el abastecimiento de agua
potable a los municipios de La Bañeza y Castrocontrigo. Se estudia además el
aprovechamiento del salto a pie de presa para turbinar los caudales de suministro a los
aprovechamientos de regadío, los vertidos por exceso de aportación, los caudales de
suministro a los abastecimientos de agua a poblaciones y para el régimen de mantenimiento
de los ecosistemas fluviales, estando evaluado en 1.100 1/s el caudal para la freza de la trucha
en la Memoria-resumen para Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto de regulación y
aprovechamiento del río Eria.
El régimen de aportación dominante es pluvio-nival, con aguas altas en los meses de febrero
y marzo, y con estiajes notables en agosto y septiembre, siendo las variaciones relativas de
caudales más notables en los ríos principales en La Cabrera Alta que en La Cabrera Baja.
4.7.2 Hidrogeología.
69
En los materiales paleozoicos, la práctica totalidad de La Cabrera, las posibilidades
hidrogeológicas se ven limitadas a pequeños manantiales y pozos de no más de 5 1/s, ligados
a zonas de fracturación y alteración, generalmente poco extensas.
Posibilidades algo superiores existen en los depósitos cuatemarios, aunque la poca potencia
de los mismos hace que sus posibilidades desde el punto de vista hidrogeológico sean muy
limitadas. La explotaciones en los aluviales carecen así mismo de relevancia hidrogeológica
debido a la escasa extensión de los mismos y a la cercanía y gran dependencia de los ríos que
los atraviesan.
Las aguas de la comarca de La Cabrera siempre han tenido fama de ser de muy alta calidad,
al menos hasta el gran auge que ha experimentado el sector pizarrero a partir de la década de
los años sesenta. El Alto y Medio Eria, apenas afectado por la explotación de la pizarra, sigue
manteniendo una calidad muy parecida a la que tendría sin la influencia del hombre. No
obstante, no se han venido realizando análisis sistemáticos de calidad de aguas salvo en casos
muy puntuales como son los realizados para las aguas que abastecen ciertos pueblos.
El análisis realizado para cada muestra corresponde al "análisis completo para aguas
naturales" que se realiza en los laboratorios del ITGE, al que se han añadido los parámetros
DQO, sólidos en suspensión y aluminio.
Las concentraciones de metales, el Zn, Cu, Cr, Se, As, Hg, F, y Al están en todos los casos
por debajo de los límites de detección. Los valores obtenidos para el Fe, Mn, Pb y Cd son
muy bajos.
Para el pH se obtienen valores entre 6,5 y 7,5 salvo en una muestra que baja a 6,1, valor este
último en todo caso no relacionado con las explotaciones de pizarra al estar la muestra en el
lago pequeño de La Baña.
El NH4 y el NO2 están ausentes en todas las muestras menos en una. Esta excepción es
explicable al estar el punto de muestreo a menos de 200 m aguas abajo de una granja; en todo
70
caso, los valores obtenidos son de sólo 0,09 y 0,03 mg/1 respectivamente. Nitratos solamente
se han detectado en dos muestras, si bien los valores obtenidos son muy bajos (3 y 10 mg/1).
Ha de tenerse en cuenta en lo relativo a los valores obtenidos para sólidos en suspensión que
los mismos varían sustancialmente en función de las lluvias y del estado activo o inactivo de
las explotaciones de pizarra y sus naves. Existe asimismo, y según testimonio de los
lugareños, una oscilación diaria apreciable en la turbidez de las aguas. Esta empieza a
aumentar a partir de aproximadamente las 10 h, dependiendo del lugar, alcanzando valores
constantes a partir de las 12 h, y no bajando hasta algunas horas después de cesar el trabajo
en las canteras y naves.
Como conclusión se puede afirmar que la calidad química de las aguas en la Comarca de La
Cabrera es excelente, en lo que se refiere a los parámetros medidos, siendo la afección de
canteras de pizarra y sus naves escasísima o nula. No existe motivo alguno para pensar que la
actual explotación de pizarras pueda afectar a otros parámetros químicos no analizados. Sólo
dos parámetros alcanzan valores superiores a los niveles guía de la RTS (Reglamentación
Técnico-Sanitaria para el abastecimiento y control de calidad de las aguas potables de
consumo público, R.D. 1138/1990 de 14 de septiembre). Uno es el hierro. En la primera
campaña se obtuvo como mayor valor 0,044 mg/1; sin embargo en la segunda campaña se
obtuvieron valores bastante más altos. No obstante no pueden achacarse a la canteras tales
concentraciones como se deduce fácilmente si tenemos en cuenta dónde han sido tomadas las
muestras; de hecho las dos muestras con mayor concentración de Fe (5,80 y 1,04 mg/1)
corresponden a lugares que no han sido afectados en absoluto por la explotación de pizarra.
Los sulfatos superan en dos muestras el nivel gma de la RTS, sin alcanzar los máximos
admisibles, pero tampoco en este parámetro puede relacionarse con la existencia de canteras
o naves de labrado.
Los sólidos en suspensión alcanzan como valor máximo los 176,7 mg/1, estando su
concentración altamente relacionada con la existencia de canteras y naves, muy
especialmente de las activas. Los valores obtenidos en los análisis de laboratorio sólo deben
interpretarse como demostrativos de la incidencia de la explotación de pizarras en la
concentración de sólidos en suspensión, sin pretender cuantificar la influencia con sólo esta
campaña, dada la gran variación de sólidos en suspensión en función esencialmente de las
lluvias y de los caudales de ríos y arroyos a los que afectan, aparte de la variación diaria
mencionada más arriba y la influencia del trabajo que se esté realizando en canteras y naves.
71
4.8 FAUNA.
4.8.1 Introducción
- Real Decreto 1095/1986, de 8 de septiembre por el que se declaran las especies objeto de
caza y pesca y se establecen normas para su protección.
Según ésto, del análisis del inventario faunístico de vertebrados de la comarca de La Cabrera,
en primer lugar no se ha constatado la presencia de ninguna especie catalogada como "en
peligro de extinción". Sin embargo, aparecen 57 especies (ver Tabla 3) "catalogadas como de
interés especial", las cuales, sin perjuicio de lo que disponga la legislación autonómica, están
protegidas ante las infi-acciones siguientes:
72
- Destrucción, muerte, deterioro, recolección, comercio, captura y exposición para el
comercio o naturalización no autorizada, así como la de sus propágulos o restos.
Por otro lado las especies de fauna de La Cabrera declaradas como "de caza" o "de pesca"
son:
- Pesca: Trucha (Salmo truttá), cacho (Leuciscus cephalus), boga de río {Chondrostoma
polylepis) y barbo ibérico {Barbus bocagei).
- Caza: Perdiz común (Alectoris rufa), codorniz (Coturnix coturnix), zorzal común {Turdus
philomelos), zorzal charlo {Turdus viscivorus), urraca {Pica pica), corzo {Capreolus
capreolus), gamo {Dama dama), jabalí {Sus scrofá), liebre {Lepus capensis), conejo
{Oryctolagus cuniculus), y el lobo {Canis lupus) siempre y cuando lo autorice la Junta de
Castilla y León.
4.8.3 Biotopos
En algún caso ha sido necesario unificar estos tipos básicos como consecuencia de la
estructura de la información y de las particularidades de la zona.
73
Tabla 3.-Inventario faunístico. Cuadro resumen (análisis por clases)
74
-Aguas libres. Lagunas y cursos fluviales.
75
Por último la reina de estos dominios es la nutria (Lutra luirá), gran cazadora de las
demás especies, especialmente los peces. También ha sido víctima en toda Europa de
una regresión por la disminución de la calidad de las aguas y debido a ésto es
considerada vulnerable. Se constata su presencia en los lagos de La Baña y Truchillas
así como en aguas de la Sierra del Teleno y Montes Aquilianos.
En cuanto a las aves, los factores más determinantes para establecer la segregación de
especies son el gradiente altitudinal, la exposición y posición físiográfica y
fimdamentalmente la estructura y composición de la vegetación.
Las rapaces que cazan en las áreas de matorral son el cernícalo {Falco tinnuculus) y el
ratonero {Bufeo buteo), este último sobre todo cuando se presentan intercalaciones de
roca desnuda.
Todas estas rapaces e insectívoras (excepto los zorzales) están consideradas "de interés
especial", si bien, por la abimdancia de las formaciones que les sirven de habitat, su
vulnerabilidad ante posibles alteraciones puntuales de éste es baja.
Los reptiles tienden a aparecer en zonas más despejadas y soleadas mientras los anfibios
colonizan las imibrias y zonas más cubiertas y húmedas.
Entre los mamíferos que puedan estar presentes destaca el topillo de Cabrera {Microtus
76
cabreraé). Esta especie, considerada vulnerable por su escasez y baja densidad de
distribución, se ve gravemente afectada por los incendios y la degradación de los
terrenos.
En la interfase con las áreas de pasto y cultivos viven la liebre {Lepus capemis) y el
conejo {Oryctolagus cuniculus), ambas consideradas "de caza". El conejo, como en
otras áreas de distribución, ha sufrido en La Cabrera un fuerte ataque de mixomatosis,
que ha reducido en gran medida sus poblaciones.
- Pastizales de altura.
En las proximidades de los bosques que ocupan el piso inferior se deja ver la
salamandra común (Salamandra salamandra), especie con una inmerecida mala
reputación.
Los reptiles que se encuentran son la lagartija serrana (Lacerta montícola) y la lagartija
roquera (Podareis muralis), que como su propio nombre indica habita preferentemente
los pastos en mosaico con roquedo.
Estas zonas altas son en verano recorridas por el lobo (Canis lupus), aunque este
carnívoro recorre todas las formaciones en busca de alimento llegando a las zonas más
bajas en invierno. Es a partir del núcleo de población más numeroso en la Península, la
Reserva Nacional de Caza de la Sierra de la Culebra en Zamora, desde donde visita las
áreas montañosas de Sanabria, Peña Trevinca y La Cabrera.
Son todos aquellos propios de laderas, lomas y crestas de mediana altitud aprovechados
extensivamente por la ganadería y orlados por formaciones normalmente de matorral o
bosque.
Son áreas preferentes de caza para el cemí[Link]én son áreas preferidas por
77
perdices y codornices y otras aves no "de caza": Mirlo común {Turdus merula), collalba
gris {Oenanthe oenanthe), bisbita campestre {Anthus campestris).
Ciaando presentan exposiciones soleadas sostienen una favma muy rica en reptiles como
las lagartijas {Podareis), el lagarto ocelado {Lacerta lepida), la víbora de Seoane
{Vípera seoaní) y la culebra de collar {Natrix natrix).
Los fondos de valle presentan una composición faunística similar a los pastizales de
mediana altura.
Los fondos de valle también son áreas de invernada para especies como por ejemplo la
lavandera cascadeña {Motacilla cinérea).
- Bosque de Quercíneas.
Son muy comunes en La Cabrera las formaciones mixtas de melojo y encina así como
las transiciones entre ambas especies dominantes siguiendo las diferentes orientaciones
de las laderas, especialmente en el tramo más encajado del río Cabrera.
Por lo demás, únicamente puede que sea interesante distinguir la mayor facilidad de
encontrar al gamo {Dama dama) en las masas de encina por su carácter mediterráneo
frente al corzo {Capreolus capreolus) que incluso suele preferir los pinares. Con
poblaciones antagónicas a este último tenemos el jabalí {Sus scrofa).
78
{Luscinia megarhynchos) en el sotobosque; el mito {Aegithalus caudatus), el herrerillo
(Parus sp.) y el carbonero (Parus major) en las copas frondosas.
En los claros con agiia que corre se ven los zorzales (Turdus sp). En borlas y claros, las
currucas capirotadas (Sylvia atricapillá) y mirlonas iSylvia mirlona), los ruiseñores
bastardos (Cettia cetti). En árboles muertos y viejos sube el trepador azul {Sitta
europea).
El bosque además alberga tanto a cazadores ubicuístas como el zorro (Vulpes vulpes),
como a los que habitan en lo más oculto como el gato montes (Felis silvestrix) que sufi-e
amenazas en cuanto a la contaminación genética de sus poblaciones.
Otros cazadores son el turón (Mustela putorius) y la gineta {Genetta genetta) cuando el
bosque se acerca a donde vive el hombre, y el tejón (Meles meles) que parece estar en
regresión y por ello puede ser vulnerable.
Por último, dos micromamíferos interesantes, el erizo (Erinaceus europaeus) que puede
colonizar otros muchos hábitats y el lirón gris (Glis glis) que, por el contrario, vive en
los bosques más húmedos de roble y haya, con musgo en las piedras y sotobosque de
avellanos, acebos y brezos a media altura. El lirón no ha sido confirmado en La Cabrera,
pero sí en áreas similares.
Son zonas ricas en avifauna que gusta de tener cerca el agua (mirlo acuático, lavanderas,
ruiseñores). En ellas habita la musaraña acuática así como otros animales que viven bien
en la proximidad de arroyos y regatos: ranita de San Antonio (Hyla arbórea) y lagarto
verdinegro (Lacerta schreiberi).
En los bosques galería implantados en áreas más bajas sobre sedimentos aluviales
vuelven a aparecer mirlos acuáticos, zarceros, currucas y en verano las lavanderas, así
79
como la ranita de San Antonio y el lagarto verdinegro.
- Arbolado de coniferas.
Sin embargo, puede prosperar bien el carbonero garrapinos, puede anidar en sus borlas
el azor (Accipiter gentilis) y sirve de encame a corzos y jabalíes que buscan el alimento
fiíera de él.
Son habitat ideal para las lagartijas serrana y roquera. Entre las aves destaca el águila
culebrera {Circaetus gallicus) que establece los lugares de oteo en los resaltes rocosos y
campea en las proximidades.
Otras aves son el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), el cual también se beneficia a
veces de la colonización humana, el colirrojo tizón {Phoenicurus ochruros) y el roquero
rojo (Montícola saxatilis), todas ellas abundantes y de fenología constante en toda la
Península. Únicamente el bisbita ribereño (Anthus spinoletta) se da sólo en León,
Cantabria y Pirineos.
Sin embargo, se pueden considerar áreas de especial pobreza faunística. Sólo cuando la
80
diseminación de las construcciones y especialmente cuando son abandonadas se ve
beneficiada la presencia de especies muy interesantes. Tal es el caso de los quirópteros,
todos ellos beneficiosos y poco conocidos salvo el murciélago ratonero mediano
{Myothis blythi) que es vulnerable. También la lechuza {Tyto alba), especie que es gran
cazadora de ratones y por ello de gran interés.
Se hace evidente que los biotopos de más alto valor faunístico intrínseco son las masas
de bosque, incluyendo las masas de melojo, de encina y especialmente los abedulares.
Otros biotopos de alto valor relativo por representar islas de riqueza son los setos,
sotobosques y bosques galería en zonas de cultivo.
Se añaden a éstos los sistemas de aguas superficiales por su fi-agilidad y en especial por
el valor de conservación de los mamíferos que las habitan.
También se pueden destacar los hábitats rocosos, si bien éstos son posiblemente los de
menor fragilidad entre los que se han destacado.
81
4.9. USOS DEL SUELO
El uso del territorio por la población cabreiresa a lo largo del tiempo ha supuesto toda
una serie de transformaciones que han tenido como objetivo elemental la subsistencia.
Será incorrecto hablar de espacio natural desde el momento en que la acción antrópica
ha roto con los rasgos físicos originarios, sobre todo con la cobertera vegetal.
Se incluyen las zonas pobladas artificialmente con Piniis sylvestris y en menor medida
con Pinus pinaster, aunque también están presentes ejemplares de Pinus uncinata y
Pinus nigra, así como los aterrazamientos realizados con dicho fin.
Las repoblaciones con coniferas han sido promovidas a través de diferentes campañas
por la Administración a fin de propiciar el aprovechamiento forestal y paliar la fiíerte
deforestación que ha sufiido la comarca.
82
-^ ^ Instituto Tecnojógto
GeoMinerodeEyafía
LEYENDA
PINARES DE REPOBLACIÓN
ENCINARES
:v.^-.H MELOJARES
MATORRAL
MATORRAL Y PASTIZAL
PASTIZAL
TIERRAS DE CULTIVO
CULTIVO DE CASTAÑOS
VEGETACIÓN DE RIBERA
MINERÍA
INFRAESTRUCTURA VIARIA
URBANO
Escala 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etal. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
a medías. En el municipio de Truchas tienen especial relevancia las repoblaciones
realizadas sobre los parajes conocidos como "Las Chañas", "Matarredonda", "Llanos del
Prado" y "El Cascajo", que constituyen una continua y amplía mancha arbolada. Este
aprovechamiento se encuentra infrautilízado siendo prácticamente nula su
comercialización.
b).- Encinares
c).- Melojares
Se han considerado tanto las unidades puras constituidas por melojares orensano-
sanabrienses subhúmedos a hiperhúmedos, como algunas formaciones mixtas en las que
el bosque de melojos presenta una textura más abierta y se encuentra acompañada por
un sotobosque de brezos o plomos, si bien domina en el conjunto el estrato arbóreo del
Quercus pyrenaica.
83
El encinar y el bosque mixto de melojos y encinas se localiza prácticamente en su
totalidad en la Cabrera Baja como consecuencia de unas condiciones climáticas más
benignas de carácter mediterráneo impuestas por el relieve.
e).- Matorral
Se ha optado por incluir una unidad mixta compuesta por matorrales y pastizales dada la
dificultad existente a la escala de trabajo de desagregar ambos tipos de formaciones que
suelen aparecer entremezcladas.
Se han agrupado dentro de este tipo de uso tanto las formaciones vegetales de carácter
climácico de alta montaña compuestas por enebrales y pastizales oromediterráneos,
ubicados en las áreas culminantes de la Sierra de la Cabrera, Sierra del Teleno y Montes
Aquilianos, como los pastizales y matorrales supramediterráneos ampliamente
representados en la subcomarca de Cabrera Baja.
g).-Pastizales
84
autoconsiuno explica que este uso no sólo ocupe una mayor extensión sino también que
constituya el componente visual más significativo del paisaje de la Cabrera.
Si tenemos en cuenta el espacio ocupado por los usos definidos como "Matorral",
"Pastizal y Matorral" y "Pastizal", podemos afirmar que gran parte del territorio
cabreirés se destina al aprovechamiento ganadero de carácter extensivo. Este tipo de
aprovechamiento ha entrado tradicionalmente en conflicto con uno de los posibles usos
potenciales de la comarca: el forestal.
Se incluyen dentro de este uso alisedas, choperas (aunque algunas de ellas responden a
plantaciones artificiales), abedulares..., junto a prados de siega y algunas pequeñas
huertas.
85
o menor grado de encajamiento de la red de drenaje. Es por este motivo que se
encuentra mejor representada en el valle del río Eria en Cabrera Alta, Valle de Losada y
tramo bajo del río Cabrera, donde los fondos de valle son más amplios.
Se han cartografiado en esta unidad las tierras de cultivo de secano si bien también se
han considerado algunas huertas, así como aquellas otras que se encuentran
abandonadas o en proceso de abandono aunque la invasión de matorral y algunos
rebrotes de Quercus pyrenaica y Quercus rotundifolia es relativamente incipiente.
Desde el pimto de vista dinámico es el tipo de aprovechamiento que presenta una mayor
regresión en la actualidad como consecuencia de la sangría demográfica de los últimos
años, de ahí que aumente el número de parcelas abandonadas.
Los cultivos de castaños están ligados al sistema tradicional agrario, por lo que su
expansión estuvo fuertemente condicionada por la actividad humana. Se ubican en
mayor medida en Cabrera Baja, en valles húmedos y umbrosos, especialmente en la
Ribera y el municipio de Puente D. Florez.
1).-Minería
86
mencionadas. Constituye uno de los usos más dinámicos habiendo experimentado en los
últimos años ima notable expansión.
m).- Urbano
Hay que señalar no obstante el crecimiento de algunos núcleos de población como son
Puente D. Florez y La Baña.
87
4.10 RECURSOS CULTURALES
Presenta un patrimonio histórico artístico que abarca distintas épocas culturales: Edad
del Hierro (coronas...), época romana (puentes, canales, castres, y explotaciones
auríferas, etc.). Edad Media (señalando por su importancia el tímpano románico de la
iglesia de Castroquilame , así como otros restos arqueológicos).
Existe además el Coto de Pesca de Manzaneda, en el río Eria, Cabrera Alta, cuya
delimitación también puede observarse en el Plano 9.
88
Tabla 4.- Inventario de Yacimientos Arqueológicos de la Cabrera
89
-^ ^ Jnstiti^TeoTotógico
GeoMnerodeEyaña
LEYENDA
YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS
MONUMENTO NATURAL
COTO DE PESCA
RESERVA MINERA
Escata 1:200.000
Autor ESTHER ALBERRUCHE DEL CAMPO Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29}
5. EXPLOTACIÓN MINERA DE LAS PIZARRAS.
Una gran parte de la comarca de La Cabrera fue declarada Reserva Provisional a favor
del Estado para la investigación de pizarras ornamentales, oro, estaño y wolframio con
la denominación "Sinclinal de Truchas", siendo el titular de la misma el ITGE. En el
área en cuestión se declaran dos zonas de Reserva Provisional a favor del Estado, una de
ellas para la investigación de pizarras ornamentales, y la otra para la investigación de
minerales metálicos (oro, estaño y wolframio).
La pizarra, al igual que el resto de las rocas metamórficas, debe su origen a tres
procesos geológicos que intervienen en su formación: sedimentación, deformación y
metamorfismo. Estos se traducen en una serie de factores estratigráfícos, estructurales y
metamórfícos que son, en definitiva, los que controlan la calidad y homogeneidad de la
roca y su disposición espacial, y que se detallan a continuación.
90
Características de la roca
La roca debe reunir una serie de parámetros mínimos, entre los que destaca la
fisibilidad, para que pueda ser explotada como pizarra para cubiertas, dependiendo la
calidad del producto elaborado del grado de cumplimiento de dichos parámetros.
En la Tabla 6 se relacionan las distintas formaciones con las principales áreas mmeras.
91
O CANTERAS REPRESENTATIVAS
o
cr DEL NIVEL PRODUCTIVO
Valdacunca (Orense)
FORMACIÓN AGÜEIRA
Perón (Orense)
Miembro Superior
Forno (Leo'n
SOOa
PIZARRAS
-GRUPO DEL CASTANEIRO
DE
y PENA (Orense)
LUARCA
SERIE DE TRANSICIÓN
Y
CUARCITA ARMORICANA
Figura IL Niveles productivos de pizarras para cubietas en el sinclinorio de Truchas. (ITGE, 1990)
92
/O^A SITli \C K)N FORMACIÓN ARI \[Link]\.S
CT(OGRAnC\ P\L£OGFOGK\.FIC\ OFOLOGICA PRINtlPVJtS
TRUCHAS-
PIZARRAS DE AMBASAGUAS
LUARCA
DOMINIO
LA CABRERA ZONA DEL"OLLO
CENTROroERI DE SAPO"
CA
POMBRIEGO
CASAIO CASTROQUILAME
SAN PEDRO DE TRONES
ROZADAIS
SOTILLO-BENUZA
LA BAÑA
ODOLLO-MARRUBIO
QUINTANILLA DE
LOSADA-CORPORALES
LOSADILLA FORNA
Tabla 6.- Formaciones geológicas consideradas como litotectos de pizarra para cubiertas y principales
áreas mineras en el Sinclinorio de Truchas (Barettino et al., 1994)
La formación está constituida por una monótona sucesión de pizarras negras y grises
con esporádicas laminaciones arenosas de espesor centimétrico o decimétrico. Presentan
un tamaño de grano medio o fino yfrecuentesmetálicos (piritas y pirrotina) de formas y
tamaños muy variados, menos acusados en ciertas áreas de la parte oriental del
Sinclinorio.
En algunas zonas se encuentran hacia techo y sobre todo a muro capas ferruginosas
características. En La Cabrera, también se reconocen niveles vulcano-sedimentarios
intercalados entre las pizarras, siendo muy espectaculares los existentes en las
proximidades de Cunas-Truchas.
La potencia total de las Pizarras de Luarca en este dominio se estima en unos 200 m.
93
La posición espacial de la foliación principal varia desde unos 25-30° al Sur, en la zona
suroccidental de La Cabrera, para irse verticalizando progresivamente hacia el Norte y
Este del Sinclinorio, donde alcanza fuertes buzamientos.
El grado de fisibilidad de la roca es muy variable, oscilando entre medio y bajo. Las
superficies de la pizarra, generalmente, son algo rugosas y de aspecto tosco.
Área de Truchas-Ambasaguas
El interés económico de esta zona es menor que las áreas de explotación situadas en las
provincias de Lugo y Orense. Agrupa a un total de ocho explotaciones (ver Tabla 7),
aunque ninguna de ellas se encuentra activa en la actualidad.
94
Los yacimientos explotados, en esta área se encuentran en distinta posición
estratigráfica dentro de la formación. Así las estaciones 219, 220, 221 se sitúan a muro
de la formación, la 218 y 225 hacia techo, el resto ocupa una posición intermedia.
La pizarra suele ser de color oscuro, grano medio a fino. El contenido en metálicos es
muy variable, desde alto a bajo, llegando a observarse grandes cristales de pirita, de
arista centimétrica. El grado de fisibilidad suele ser medio, con unas superficies algo
irregulares y de aspecto tosco.
95
5.1.2 Formación Casaio
Esta fonnación se caracteriza por sus litologías detríticas gruesas, mucho más
abundantes que las formaciones infia (Pizarras de Luarca) y suprayacente (Rozadais),
estando formada por una sucesión arenoso-cuarcítica con niveles pizarrosos
intercalados.
Aunque esta formación aflora a lo largo de las ramas Sur y Norte del Sinclinorio de
Truchas el tramo pizarroso explotable en otras zonas próximas de la provincia de
Orense no se ha reconocido en la zona de La Cabrera, por lo que se la considera como
una formación estéril en esta comarca.
En el flanco Sur existe un nivel potencialmente productivo (en el cual se sitúan las
canteras de La Baña) con una potencia no superior a los 26 metros, con una pizarra de
alta calidad, que puede representar un recurso de gran importancia en la Reserva Estatal,
y que el ITGE (1990) situaba en la Formación Casaio (ver Fig. 11). Sin embargo. Barros
(1989), el ITGE (1992) y Barettino et al. (1994) dan ima posición estratigráfíca más
alta, situándolo en la base de la Formación Rozadais, siendo ésta última la hipótesis que
tiene vigencia hoy en dia.
96
Norte del Sinclinorio. La capa de pizarras grises, de grano fino, de unos 20 m de
potencia se intercala entre cuarcitas areniscas y pizarras con laminaciones. Presenta
lentejones calcáreos decimétricos, con abundante fauna.
Los resultados de los ensayos de caracterización tecnológica de este punto son (ITGE,
1.991):
Peso específico gr/cm^: 2,74
Absorción de agua (%): 0,92
Flexión (kg/cm^)
Desecadas: 567
Embebidas: 261
Contenido en carbonates (%): 0,0
Pérdida de peso por helacidad (%): 0,22
Choque térmico: 0,08
Resistencia a los ácidos: 0,28
Gutiérrez Marco et al. (1.988) indican Ashgilliense superior como la edad mas probable
de esta formación.
97
no debe tomarse rígidamente. Dentro de La Cabrera, de Oeste a Este, pueden
distinguirse las sigmentes zonas mineras:
HOJA C O O R m N VI) VS
isr\í ION i.i'[Link]
(A.N.R.M.I.)
1 IM(X» L'lMf^) 1 IM<7)
118 191 680300 4694800 1100
119 191 680550 4695800 930
120 191 681350 4695800 850
121 191 681600 4695650 980
122 191 682200 4695280 1200
123 191 682900 4695200 1350
124 191 681650 4694900 1250
155 191 683750 4694400 1390
98
Peso específico: 2,82gr/cm'
Absorción de agua: 2,5 %
Resistencia mecánica a la flexión: 350-500 kg/cm^
Resistencia a las heladas: No se observan alteraciones
Resistencia a los cambios térmicos: No se observan alteraciones
Resistencia a los ácidos: No se observan alteraciones
Contenido en carbonatos: 0,0%
Utilización recomendada: Pi2arra para cubiertas, en ambientes con
moderada contaminación atmosférica.
Los recursos de esta zona pueden considerarse como muy elevados, sobre todo en
algunas concesiones mineras.
Zona de Sotillo-Benuza
Esta zona abarca desde la divisoria del río Sotillo por el Oeste, hasta el río Silván por el
Este, comprendiendo las vertientes de los ríos Sotillo y Benuza. En su borde Norte se
encuentran las localidades de Sotillo de Cabrera y Benuza, mientras que por el Este se
sitúan Lomba y Silván.
99
ocasiones estas capas están intercaladas entre bancos potentes de cuarcita y arenisca
como es el caso de las explotaciones situadas al S y SE de Sotillo de Cabrera.
De todas ellas destaca la estación 163, con grandes fi'entes y ima producción importante
(11.660 ten 1.989).
100
problemática su explotación.
Los recursos varían mucho de unas explotaciones a otras aunque para el conjunto de la
zona pueden considerarse como elevados.
Zona de La Baña
101
v;,^^: -/L'V^^ :y>\.;v, CppRͻm41)AS;:; -. ?.. i_..
• .:. U T M ( Y )
. U T M . 0 O ' ••; • - UTM-(Z) • .
205 229 685750 4683740 1680
206 229 686000 4683600 1550
207 229 686740 4683180 1320
208 229 686900 4682800 1300
209 229 687000 4682600 1400
210 229 687350 4681575 1650
211 229 688260 4681120 1460
Tabla 12.- Explotaciones de la zona de La Baña
La pizarra es de color oscuro, azulada, de grano fino o muy fino con una lineación de
intersección producida por la presencia de finas laminaciones arenosas, de espesor
milimétrico. Suele presentar algunos metálicos dispersos o bien orientados
preferentemente según la antedicha lineación intersección, de formas cúbicas y pequeño
tamaño (<3 mm). El grado defísibilidadde la roca es muy elevado.
En esta zona está catalogada la variedad de pizarra La Cabrera (La Baña), con las
siguientes características tecnológicas (ITGE, 1.986):
Zona de Odollo-Marrubio
102
Las características principales de la pizarra de esta zona son las siguientes: color gris,
tamaño de grano entre fino y medio, superficie algo rugosa con una linéación de
intercalación poco marcada. Presenta metálicos en contenido variable, de formas y
tamaños muy dispares, destacando los grandes cristales de pirita cúbica, hasta 1 cm de
arista, de la estación 214.
Los estudios llevados a cabo por el ITGE (1.990) en esta zona, han permitido
103
evidenciar una serie de recursos de pizarra de notable interés, poco conocidos. Por ello
aunque en esta zona no existen actualmente explotaciones activas de interés, es posible
que si los estudios e investigaciones de detalle a realizar son positivos, fructifiquen en
una área de especial interés para este sector de las rocas de construcción. Los niveles
explotables como "pizarras para cubiertas" se continúan al Norte de las localidades de
Saceda y Castrillo de Cabrera.
V D I I SI U I O N HOJ\ COORDENADAS
( \.>.[Link].I.) [Link]
UTM(X) UTM(Y) ÜTM (Z)
215 229 703460 4684000 1000
216 229 703125 4683375 1140
217 229 702950 4682050 1170
223 230 711150 4686460 1350
104
5.1.4 Formación Losadilla
Esta unidad litoestratigráfíca está formada en su parte oriental por una sucesión de 150
m de pizarras con delgadas intercalaciones arenosas de espesor centi o decimétrico, y
algunas areniscas cuya potencia puede alcanzar varios metros. Sin embargo hacia la
parte occidental del sinclinorio tiene un carácter detrítico mas grueso con abundantes
areniscas y cuarcitas en bancos de potencia decimétrica a métrica.
,V D F l s r A C K i N HOJA COORDENADAS
(\.N.R.M.I.) E. 1/50.000
UTM(X) UTM(Y) UTM (Z)
212 229 690100 4685475 1400
213 229 694500 4686520 1400
105
Choque térmico: —
Resistencia a los ácidos:
Fuentes: (*) 1.981 (NFP 32-301)
(#) ARMAT, 1.988 (NF P 32-301)
106
5.2 ELEMENTOS ESTRUCTURALES Y SU RELACIÓN CON LA
EXPLOTACIÓN MINERA
- Foliación principal (Sp). Estructura planar muy continua y siempre presente en las
litologías pizarrosas.
107
Las estructuras observables en la pizarra son: estratificación (So), foliación principal
(Sp), foliación de crenulación (Se) y sus respectivas lineaciones de intersección entre
So/Sp y entre Sp/Sc; kink-bands (Kb) yfi-acturas(fallas y diaclasas). En la Fig. 12 se
observan los elementos estructurales mencionados.
La estratificación (So) se observa con claridad en los tramos en los que el contraste
litológico es grande. En las cuarcitas y areniscas masivas o en ciertos niveles de
pizarras esta apreciación resulta muy difícil, o no se ve; detectándose solo en las
delgadas intercalaciones arenosas o por el contraste en el tamaño de grano.
La foliación principal (Sp) en los niveles pizarrosos se dispone inclinada al S-SO (SO-
SO" dependiendo de la zona y rama del Sinclinorio), siendo normalmente la principal de
campo.
Los kink-bands (Kb), son pequeños pliegues de chamela aguda y flancos rectos. El
sistema principal es de dirección ONO-ESE, e inclinación hacia el Norte muy variable.
El otro es de dirección NE-SO, ortogonal a las principales estructuras, e inclinación
variable al NO.
108
AVANCE
LATERAL
ARRANQUE
Figura 12. Elementos estructurales existentes en los yacimientos de pizarra. (Barettino et al., 1994)
109
5.3 TECNOLOGÍA DE LA EXPLOTACIÓN
En una primera fase, es necesaria la construcción de los viales y accesos a las zonas de
trabajo, tales como los frentes, naves de elaboración y escombreras. La construcción de
estos viales no siempre es sencilla, debido a que la complicada topografía condiciona,
en muchos casos, el mantener las pistas dentro de la reglamentación minera vigente. La
realización de los accesos se hace mediante buldozers y palas, y con la ayuda, en los
casos en que sea necesario, de pequeñas voladuras.
A continuación se preparan los frentes y los bancos que los configuran. La geometría de
la explotación está muy condicionada por la topografía y el buzamiento de las capas.
También es fiandamental tener en cuenta si se trabaja a favor o en contra de la
esquistosidad. En el caso de una topografía muy abrupta, se va a la formación de un
banco único y de talud casi vertical. Cuando la topografía es suave, se va a la
realización de bancos escalonados, lo que permite el mantener una mayor seguridad en
los frentes, así como el poder racionalizar mejor la explotación.
lio
Galicia, 1991). Otro de los métodos empleados en la extracción del "rachón" consiste en
la utilización del corte con hilo diamantado, el cual proporciona cortes muy limpios y
presenta la enorme ventaja de no dañar los bloques, contrariamente a lo que sucede si
se utiliza pólvora negra. Sin embargo, este método está muy condicionado por la
geometría de la explotación, estando restringida su aplicación a zonas en las que los
planos de esquistosidad y el diaclasado lo permiten. Finalmente, un tercer método
utilizado, siempre en combinación con alguno de los anteriores, se basa en el uso de
máquinas cortadoras de disco, las cuales suelen ir montadas sobre orugas. En algunas
ocasiones, dos o más de estos métodos se compaginan a la hora de extraer el material.
Una vez obtenido el bloque o "rachón", éste es cargado en camiones con la ayuda de
palas y transportado posteriormente a las naves de elaboración. En el caso de que la
nave se encuentre a pie de cantera, este transporte se realiza, a veces, colocando los
bloques en los cazos de las palas, encargándose éstas de llevarlos hasta las propias
naves. Aquí es cuando acaba la primera parte del proceso. A continuación empieza el
proceso de elaboración de la pizarra, en el que se realizan los siguientes pasos:
- En primer lugar, y xrna vez que el "rachón" llega a la nave, se procede a realizar un
"exfoliado primario". Esta etapa consiste en, aprovechando los planos de debilidad,
la obtención de bloques de un espesor no superior a los 30-35 centímetros, que
permitan el posterior serrado en las cortadoras de disco. Esta limitación viene
impuesta por el diámetro de los discos que, generalmente, no sobrepasa el metro.
Esta exfoliación primaria se realiza con la ayuda de martillos neumáticos, cuñas y
mazas.
- En una segunda etapa, estos bloques, con el espesor adecuado, son conducidos,
mediante la ayuda de puentes grúa, a una batería de carros, en los que se realiza el
corte con las sierras de disco diamantado, las cuales proporcionan unos bloques
paralelepipédicos denominados "tochos". Estos bloques son serrados a una
dimensión ligeramente superior a la del tamaño comercial que se pretende obtener.
111
mediante tijeras manuales o troqueladores, a las medidas demandadas por el
mercado. En esta fase se lleva a cabo, así mismo, el aristado definitivo de la placa.
Una vez que se han confeccionado los "palets", éstos son cargados mediante carretillas
elevadoras en camiones para su posterior distribución a los mercados nacional e
intemacional.
Finalmente hay que resaltar la globalidad del proceso de la pizarra, es decir, comienza
con las primeras fases de desmonte y preparación y finaliza con el producto ya acabado
y dispuesto para su posterior colocación, buscando de esta manera, el máximo valor
añadido de la pizarra.
Como se ve estos valores oscilan entre unos ciertos intervalos según los casos. Los
factores que hacen variar dichos valores a lo largo del proceso productivo son múltiples,
entre otros: potencia y disposición espacial de las capas beneficiables dentro del
yacimiento, presencia o no de estructuras desfavorables, tipo de pizarra, topografía del
terreno, proceso de elaboración de pizarra elegido, etc.
112
5.5 CARACTERIZACIÓN AMBIENTAL DE LA EXPLOTACIÓN DE
PIZARRAS
5.5.1 Atmósfera
a) Generación de polvo
Entre las posibles medidas correctoras que podrían ser aplicadas destacan:
- La utilización de camiones de riego que procuren una menor permanencia del polvo
en suspensión durante las épocas secas.
113
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114
- La adaptación de las pistas a lo establecido en la ITC 07.1.03 sobre el desarrollo de
las labores en trabajos a cielo abierto.
b) Niveles sonoros
5.5.2 Agua
Las modificaciones en la red de drenaje están producidas casi exclusivamente por las
canteras y sus escombreras, ya que las escombreras de las naves no suelen estar
implantadas sobre cauces, y aún en el caso de estarlo en sus proximidades, no presentan
generalmente ima entidad suficiente para invadirlos.
Estas alteraciones están siempre provocadas por la apertura de los huecos de las
canteras y por las escombreras de los estériles. Como norma general, puede decirse que
en las explotaciones de la zona existe una modificación de la red de drenaje bastante
importante, encontrándose casos de una singular relevancia, tales como en las
explotaciones de Armadilla, El Real, Marrubio y Santa Lucía.
Las escombreras presentan una mayor incidencia relativa que la apertura de los huecos.
Las causas de ello se deben a factores tales como las fuertes pendientes en las que se
ubican, el método constructivo de las mismas y la forma del vertido, entre otros. Este
tipo de factores hacen que, en muchos casos, los estériles vertidos lleguen a los cauces
de ríos y arroyos, produciendo la invasión u ocupación de los mismos. Destaca por su
espectacularidad el caso de la escombrera de la cantera Santa Lucía (situada en las
proximidades del pueblo de OdoUo), en la cual la escombrera ha ocupado parcialmente
el cauce del río Cabrera en unos 1300 metros de su recorrido. Existen otros casos que,
aunque presentando una menor espectacularidad, no por ello dejan de tener tanta o más
importancia que el anterior, puesto que la ocupación del río ha llegado a ser total, dando
115
lugar a que el río circule infiltrándose a través de los intersticios dejados por los
escombros.
De cara a mitigar los efectos sobre los cauces de los ríos, sería recomendable el realizar
una planificación de las escombreras, de manera que se implanten en aquellas zonas
donde no se invadan u ocupen cauces de cierta importancia. En aquellos casos que se
ocupen cauces de barrancos de menor importancia, se deben diseñar y dimensionar
adecuadamente drenajes capaces de evacuar los caudales, sin permitir la invasión del
agua en la escombrera.
Se han detectado en la zona ciertos problemas con la calidad de las aguas derivados de
los vertidos de estériles y lodos procedentes de las naves de elaboración, consistiendo en
todos los casos detectados en la contaminación física por sólidos en suspensión. Así
mismo, la gran cantidad de pistas existentes y el estado en que se encuentran algunas
contribuyen a la turbidez de las aguas. Estos problemas se refieren únicamente a sólidos
en suspensión, puesto que los análisis de agua llevados a cabo no revelan ningún tipo de
contaminación química.
En algunas naves de la zona existen pequeños decantadores para depurar los efluentes
procedentes de los procesos de serrado y corte, pero en la mayoría de las explotaciones
116
que realizan tratamientos de los lodos se emplean únicamente balsas de decantación.
Existe también cierta cantidad de naves que no efectúa ningún tipo de tratamiento,
vertiendo los lodos directamente sobre las escombreras (tal es el caso de la nave de la
cantera Santa Lucía donde los lodos van discurriendo sobre la escombrera llegando al
arroyo de la Sierra).
La mayoría de las veces, estos efectos están producidos por las escombreras de las
canteras. En líneas generales, los posibles riesgos no son demasiado elevados, salvo
algunos casos concretos donde las escombreras han ocupado parcial o totalmente el
cauce del río, modificándose las áreas inundables naturales del río. Además, en los
momentos de crecida pueden ocasionar unfiíerteincremento del caudal sólido, así como
problemas de estabilidad en las escombreras por socavación de sus bases. Destacan en
lo relativo a este punto las canteras de Santa Lucía y Marrubio.
b) Procesos de erosión-sedimentación
Para mitigar en lo posible tales afecciones, sería necesario que las pistas estuviesen bien
drenadas mediante la construcción de cunetas y desagües; en las escombreras sería
también aconsejable la construcción de los drenes adecuados, así como la revegetación
de su superficie, con el fin de evitar el arrastre de sólidos.
c) Inestabilidad de laderas
Aunque los problemas más importantes se han detectado en las explotaciones situadas
117
en la zona de San Pedro de Trones, el caso más espectacular es el de la cantera Santa
Lucía situada en las proximidades de OdoUo. En esta última, el fuerte buzamiento a
favor de pendiente de la esquistosidad en las capas de pizarra, hace que la ladera sea
geotécnicamente inestable. Esto condujo en 1992 a un deslizamiento de toda la ladera
donde se ubica la explotación, provocando la destrucción parcial de la carretera que
discurre por encima de la cantera, así como la oclusión de una buena parte del frente de
trabajo de la cantera.
En la zona de San Pedro de Trones los efectos se reducen a la presencia de grietas en las
laderas. Esto puede representar un riesgo potencialmente importante para las canteras
situadas en las proximidades. Las grietas observadas tienen una continuidad bastante
considerable, en ocasiones de orden hectométrico, con un desplazamiento de orden
centimétrico a métrico en alguna ocasión.
5.5.4 Suelos
Generalmente los suelos vegetales de la comarca son de escaso valor edáfico debido a
que se trata de suelos poco desarrollados y pobres, siendo las zonas de fondo de valle
donde se pueden encontrar los suelos de una mejor calidad.
Al estar las explotaciones situadas en laderas hace que estas pérdidas no revistan una
gran importancia. Los problemas más importantes se encuentran en aquellas canteras
que vierten sus estériles en fondos de valle.
5.5.5 Vegetación
118
Una de las zonas másfrecuentementeafectadas son los fondos de valle, debido a que los
vertidos se realizan en laderas de fuerte pendiente, llegando los estériles a invadir
espacios donde se instala una vegetación deriberade gran valor.
a) Deterioro de viales
Por lo que respecta a carreteras, los problemas más importantes se han observado en la
cantera Santa Lucía, puesto que un tramo de carretera se vio afectado por un
corrimiento de tierras. En el resto de los casos es el transporte, tanto del material
extraído como de maquinaria pesada, el que presenta las afecciones mayores, debido a
que, por una parte los pavimentos no están preparados para la circulación de vehículos
de gran tonelaje y, por otra, a que los camiones a su paso van dejando un rastro de
tierra, lo que contribuye al deterioro de las vías de comunicación. Los casos más
notables se dan junto a la nave de la cantera Santa Lucía y en la zona de unión de la
carretera y la pista que va a las canteras de La Baña.
Al no existir suelos de buena calidad, lógicamente los terrenos productivos no son muy
numerosos, salvo los fondos de valle donde se pierde el conjunto vegetación de ribera-
praderías de fondo de valle.
119
5.5.8 Paisaje
Escombreras y huecos son los causantes de la mayor parte de estas alteraciones que se
pueden catalogar como importantes. Tanto irnos como otros introducen formas no
naturales en el paisaje, que rompen con la estructura natural del mismo.
Es una de las alteraciones que más destacan debido al alto contraste entre el color
grisáceo que presentan las escombreras y el de la vegetación.
5.5.9 Visibilidad
Puede decirse que el impacto visual es generalmente muy elevado. Los causantes de
esto pueden encontrarse en las escombreras, huecos, naves y pistas. Las primeras son las
que presentan unas mayores afecciones debido al espectacular tamaño o superficie que
poseen algunas de ellas.
Las únicas afecciones directas a bienes culturales se refieren a la ermita de Santa Elena
situada en las proximidades de la cantera de igual nombre y a un canal romano en las
proximidades de Pombriego, posiblemente afectado por una cantera inactiva.
120
6. DIAGNÓSTICO TERRITORIAL
La fase de Diagnóstico Territorial se basa en aspectos sobre todo valorativos, con los
siguientes objetivos:
En esta fase, el territorio queda expresado por medio de unas Unidades Territoriales,
sobre las que se efectúa el diagnóstico, es decir, las valoraciones, estimaciones, y
determinaciones anteriormente enumeradas.
- Mapas de valor
- Mapas de capacidad de acogida
Las Unidades Territoriales son los sectores básicos del territorio en función de los
cuales se hace el Diagnóstico Territorial. Así, sobre el territorio, expresado en Unidades
Territoriales, se valorarán los méritos de conservación, las amenazas por actividades
incompatibles con el mantenimiento de la calidad ambiental, la vocación natural del
suelo, las degradaciones o impactos existentes, etc.
121
El tipo de unidades y los criterios de definición deben atender a dos objetivos:
Por lo tanto, se han de definir unidades territoriales mediante las cuales se divida la
Comarca de La Cabrera en áreas sensiblemente homogéneas en cuanto a sus elementos
y factores ambientales.
Estas unidades serían las denominadas por Gómez Orea (1994) como "unidades de
integración", que constituyen la expresión de los elementos y procesos del territorio en
términos comprensibles y, sobre todo, en términos operativos. El mismo autor define
tres grandes tipos de unidades de integración: la "cuadrícula", las "unidades
homogéneas", y las "unidades no homogéneas, estratégicas o de síntesis" (Gómez Orea,
op. cit.).
En este trabajo se ha optado por la definición de lanidades del tercer tipo (unidades de
síntesis), al haber un factor clave que controla y condiciona la vocación y el
fiíncionamiento del sistema territorial. Este factor clave es la propia configuración
estructural del territorio de La Cabrera, dominada por la compartimentación en valles en
una zona de alta montaña. Las unidades territoriales se han definido correspondiéndose
con esos valles o con tramos de ellos, y con las zonas de divisoria hidrográfica entre
ellos.
122
12.- Valle del río Cabo
13.- Valle del río Santa Eulalia
14.- Valle del río Eria
15.- Valle del río Truchillas
16.- Cumbres de la Sierra de la Cabrera
17.- Cabecera de los ríos LLamas y Codes
18.- Valle del río Pequeño
19.- Vertiente septentrional del sector oriental de la Sierra de la Cabrera (Sierra de la
Cabrera Alta).
UNTOADl
123
^^^
^ ^
Instituto Tecnológico
GeoMinerodeEsDañ
LEYENDA
6.-VALLEDELRI0SILVAN
7.-LA RIBERA
Escala 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etal. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
Aguas: Destaca la presencia de lagunas de origen glaciar y en especial el Lago
de la Baña. Abundantes neveros.
UNIDAD 2
Suelos: Suelos frescos y húmedos, oscuros con claras transiciones desde los
suelos muy delgados a los muy proñindos.
Afecciones territoriales: Sus límites coinciden con los del Monumento Natural
124
del Lago de Truchillas.
UNTOADS
- Altitud: Toda la superficie por debajo de los 735 m. (máxima cota) con dos
tercios de la misma inferiores a 600 m.
- Pendiente: Variable con áreas de pendiente mayor del 30% aimque predominan
las zonas llanas o casi llanas.
- Clima: Mínima extensión del período frío y máxima del período seco. Marcado
carácter mediterráneo. Toda la unidad incluida en el piso subhúmedo.
125
UNIDAD 4
UNIDAD 5
126
- Situación: Cabrera Baja, municipio de Benuza.
- Altitud: Muy variable, casi toda la superficie comprendida entre 600 y 1.800 m.
UNTOADó
- Altitud: Bastante variable, desde los 1.851 m de Campo Romo hasta los 900m se
encuentra la práctica totalidad de su superficie. •
127
- Pendiente: Casi tres cuartas partes de las superñcie poseen pendientes
superiores al 30%.
- Aguas: El curso de agua principal es el Río Silván cuya cuenca define la unidad.
Está libre de afecciones importantes.
UNIDAD?
- Denominación: La Ribera.
128
Usos del suelo: Matorral y pastizal.
UNTOADS
129
- Patrimonio hístóríco-arqueológico: Carece.
UNIDAD 9
- Suelos: Suelos delgados por erosión y suelos delgados oscuros de zonas altas y
fi-fas.
130
- Afecciones territoriales: Carece.
UNTOADIO
- Pendiente: Dominan las pendientes por encima del 30% aunque abundan las
zonas llanas o casi llanas.
UNIDAD 11
131
- Superficie: 201 ha.
UNIDAD 12
132
- Suelos: Dominan los suelos de incipiente desarrollo, aunque hay manchas de
suelos detipopardo de bosque.
- Aguas: El principal curso fluvial es el Río Cabo, cuya cuenca define la unidad.
No existen afecciones en todo el valle.
- Clima: Período fiío variable según altitud y exposición, dommio del ombroclima
húmedo.
UNIDAD 13
- Suelos: Suelos poco desarrollados por erosión y por frío en las zonas altas.
- Aguas: El curso principal es el Río Santa Eulalia cuya cuenca define la unidad.
Escasa afección sobre las aguas. Presencia de pequeñas lagunas en las zonas más
133
altas.
UNTOADH
- Altitud: La mayor parte de su superficie queda entre los 900 y los 1.500 m.
- Pendiente: Importantes superficies llanas o casi llanas aunque también lo son las
pendientes comprendidas entre el 30 y el 50%.
- Suelos: Dominan los suelos degradados por erosión aunque toman importancia
los suelos de vega.
134
cementerio, castillo medieval.
UNIDAD 15
- Clima: Período frío prolongado en las zonas más altas con ombroclima
hiperhúmedo. En el resto domina el piso húmedo inferior.
UNIDAD 16
135
Situación: Cabreras Alta y Baja, municipios de Encinedo y Truchas.
Suelos: Suelos oscuros de zonas altas y frías, ricos en materia orgánica poco
descompuesta.
UNIDAD 17
136
- Pendiente: Más de un tercio de la superficie tiene pendientes inferiores al 15%.
También son importantes las pendientes entre 30 y 50%.
UNIDAD 18
137
- Aguas: El curso principal es el río Pequeño cuya cuenca define la unidad. Las
aguas no sufren afecciones.
UNIDAD 19
Altitud: La práctica totalidad se sitúa entre los 900 y los 1.800 m, estando más
de la mitad entre los 1.200 y los 1.500.
Aguas: Alberga cabeceras de arroyos de aguas limpias que vierten al Río Eria.
138
Patrimonio históríco-arqueológico: Carece.
139
6.2 VALOR PARA LA CONSERVACIÓN. MAPA DE VALOR
6.2.1 Introducción.
Entendemos por "valor" los méritos que tiene un punto genérico del territorio, o de
forma operativa una unidad territorial, para no ser alterada en su situación actual
(Gómez Orea, 1994).
La valoración sirve fimdamentalmente como etapa previa que facilita la fase siguiente
de predicción, sobre todo en lo referente a la determinación de impactos, y, por lo tanto,
la determinación de la capacidad de acogida.
En la bibliografía existen diversas denominaciones para los mapas que reflejan esta
valoración del territorio: "Valor natural", "Valor Ambiental", "Valor de la Calidad
Ambiental", "Calidad Ambiental", etc.
140
En este trabajo se adopta la denominación de "Mapas de Valor", siempre referido a la
conservación en el estado actual.
La valoración del territorio se lleva a cabo de manera operativa sobre las Unidades
Territoriales definidas anteriormente.
Los méritos para la conservación de cada Unidad Territorial se evalúan desde varios
puntos de vista o dimensiones, que pueden resumirse en los cuatro grupos siguientes:
d) Valor cultural: son los méritos relacionados con los aspectos de tipo cultural y de
patrimonio histórico presentes en la unidad territorial a valorar (yacimientos
arqueológicos, arquitectura tradicional, elementos singulares de tipo cultural, etc.)
Para determinar el valor total de cada unidad territorial es necesario, pues, determinar
previamente cada imo de los cuatro valores: ecológico, de productividad primaria,
paisajístico y cultural.
141
que contribuyen al valor global.
El 1" nivel de valoración lo constituyen los cuatro componentes básicos del valor para
la conservación: valor ecológico, de productividad primaria, paisajístico y cultural.
142
[Link] Valoración de los componentes en el nivel más bajo de valoración.
La valoración se efectúa en una escala jerárquica similar para todos los componentes del
3^' nivel de desagregación o nivel inicial de valoración. Los valores expresados son
cuantitativos, por lo que son comparables.
143
VALOR PARA LA CONSERVACIÓN
DEFINICIÓN DE UNIDADES TERRITORIALES
i
DESAGREGACIÓN DEL VALOR PARA LA
CONSERVACIÓN EN COMPONENTES
• NIVELES DE DESAGREGACIÓN
• NIVEL I : Ecológico, Productividad primaria,
Paisajístico y Cultural
NIVEL II Ej.: El valor Ecológico se desagrega
en los componentes Vegetación,
Fauna y Aguas.
NIVEL Ej.: La Vegetación en Endemicldad,
Madurez y Diversidad
i
VALORACIÓN DE LOS COMPONENTES
VALORACIÓN DE LOS
COMPONENTES EN EL ASIGNACIÓN DE
NIVEL MÁS BAJO (NIVEL .11!)
COEFICIENTES DE
/ " • o Mínimo . PONDERACIÓN
•".• '. Eseála . ••-^- • :• •- s
V i ^ 5 Máximo
i
MAPAS DE VALOR PARA LA CONSERVACIÓN
• Mapa de Valor,para la Conservación
• Mapas de Valor Ecológico, Productividad Primarla,
Paisajítico y Cultural
• Mapas dé Valor de la Vegetación, Fauna, Agua ...
Figura 14. Esquema metodológico para el análisis del valor para la conservación
y obtención de los Mapas de valor.
144
[Link] Asignación de coeficientes de ponderación
A los componentes o criterios del nivel inicial de valoración (3^^ nivel), además de
asignarles un valor, se les ha asignado un coeficiente de ponderación, con el objetivo de
cuantificar su importancia relativa respecto a los otros componentes de su nivel que
confluyen en un mismo nudo o vértice del itível superior.
Así, al subir al 2° nivel de valoración cada nudo o vértice toma un valor en función de
los componentes del 3^"^ nivel que en él confluyen.
Todos los coeficientes de ponderación se han tomado en tanto por uno, de manera que la
suma de los coeficientes de todos los componentes que confluyen en un nudo o vértice
del nivel superior es igual a 1.
Hay que remarcar que aquellos componentes de la valoración donde existe una
información y conocimiento de menor alcance o garantía, se han ponderado con
coeficientes más bajos.
Una vez asignados los coeficientes de ponderación a todos y cada uno de los
componentes o vértices de cada nivel en la red o pirámide de valoración, el valor global
para la conservación en el estado actual se obtiene a partir de la entrada con los valores
asignados a los componentes del 3^*^ nivel de valoración. El valor en cada componente o
vértice es función de los componentes del nivel inferior que en él confluyen,
obteniéndose mediante la expresión:
145
VALOR NATURAL (Valor para la conservación en el estado actual)
-1^
PAISAJE PAISAJE PATRIMONIO CONJUNTOS
VEGETACIÓN FAUNA AGUAS SUELO PENDIENTE INTRÍNSECO EXTRÍNSECO HISTÓRICO URBANOS
EN MD OV OF CA 60
0 BH AR TS AP RE
0 AQ VQ EA CM Pfl CT HL AB
f "• C H a t « l d « > « 09: Olvtr>W«4 rilM>« CA¡ Cail«a< s f w * * A*: AfitiaMlaaia Ai": AaUlM«aa r e rUiaf«aN« RL: RatviraAoa
n: Plt fiH44é OC: OiBd* « • C«fiaarvati*n P F ; faf4a«« t i l * (»••• RC • l a t í a araiKa Aflt A f a a C l : Cakdifl «ai •M • S: Clixin
D.: Di*irii«a« VttvUtiM • H: lalanca hf*<a* T»: Ttpalaflaa «a V « : Vatatacl4a PO: r a t l c l * *
LA; í t a l a * » 4 « a f u * «italat t A ; Clfnaaiaa «duaiaiaa
cy: CaafaaldM
Como todos los coeficientes de ponderación están en tanto por imo, y como los valores
de entrada en los componentes del nivel más inferior (3^"^ nivel) tienen como escala la
comprendida entre O y 5, los valores de todos los componentes y el valor global están
comprendidos en la misma escala.
Por lo tanto, cada unidad territorial del área en estudio va a tener un valor para la
conservación en el rango de las clases de valor antes definidas: muy bajo, bajo, medio,
alto y muy alto.
La utilización del análisis SIG permite obtener el valor global explotando al máximo la
información existente sobre los diferentes elementos del medio, de una forma cómoda y
rápida. Se puede obtener, así, el mapa del valor global para la conservación, y mapas
individualizados del valor ecológico, paisajístico, cultural y de productividad primaria.
Se pueden, así mismo, construir mapas de cualquier componente de cualquier nivel de
valoración si se desea.
El peso asignado a la fauna es bajo, debido al menor nivel de información sobre este
147
componente del medio. Además, esta valoración se hace en función de los biotopos, por
lo que es en cierta manera redundante con la valoración de la vegetación.
El proceso de valoración para cada uno de estos componentes del valor ha sido similar,
utilizando el análisis SIG como herramienta:
148
1 i 3 4 S 6 1 S $ 10 i\ ií 13 14 15 1¿ i1 , 18 .. 15
1 J6,64 23,58 0,00 0,00 1,50 2,1¿ 0,09 0,00 1,48 80,25 2,69 Ó,¿2 0,31 0,20 0,11 S3,31 0,15 ó,lá 0,00
1 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,04 0,00 0,00 4,21 0,00 0,02 0,00 0,00 Q,m 0,00 0,00 0,00 0,00
3 0,57 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
4 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 3,16 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
5 0,00 1,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,03 0,00 0,00 7,14 0,00 0,12 0,00 0,00 0,20 0,00 0,00 0,00 0,00
6 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,02 6,23 0,00 0,00 0,01
7 0,00 0,00 12,93 8,76 2,63 0,21 3,24 0,43 1,42 0,00 0,00 3,55 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
8 7,08 0,00 0,69 4,56 14,17 2,85 9,70 0,00 2,96 0,00 2,39 8,15 4,78 0,73 5,69 0,00 3,28 4,00 7,84
9 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 6,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
10 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,98 3,69 3,13 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
11 0,00 0,00 0,00 1,91 28,47 2,58 8,06 18,84 8,00 0,90 0,00 2,08 2,63 2,73 0,79 0,00 0,84 7,33 1,10
12 0,00 4,61 0,00 1,84 2,83 27,76 16,56 6,22 15,99 0,00 0,00 5,64 3,04 0,01 0,00 0,00 0,00 0,00 4,25
13 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,28 4,96 10,67 3,72 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
14 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 3,12 0,00 0,00 0,38 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
15 0,00 0,00 8,76 8,37 4,97 5,14 2,82 20,93 3,46 0,00 0,00 13,28 12,23 2,53 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
16 4,72 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,41 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
17 18,18 0,00 0,00 1,16 2,55 0,00 1,81 0,82 1,97 0,37 0,00 1,13 2,34 0,09 0,00 0,00 0,90 0,38 0,00
.18 0,00 0,00 3,31 5,82 0,00 0,00 0,87 0,29 1,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
19 21,13 43,15 39,91 37,76 18,06 20,42 22,76 8,38 30,96 3,38 76,48 45,00 48,54 33,61 56,41 6,38 78,88 72,16 71,38
4^ 20 0,00 0,00 0,00 0,43 0,00 0,00 1,26 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
21 0,00 0,00 0,00 0,25 1,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
23 0,16 0,89 1,53 4,49 1,34 1,17 0,98 0,00 5,91 0,00 0,00 1,34 3,45 5,87 6,56 0,00 0,00 0,61 0,28
24 5,98 25,04 5,57 5,04 4,48 10,15 15,80 28,72 6,66 0,07 18,44 5,43 7,71 4,49 12,78 1,29 4,05 1,72 4,40
25 2,52 0,00 0,75 0,02 0,00 0,00 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
26 0,00 0,00 0,00 0,00 4,40 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
27 0,00 0,00 0,00 0,00 4,04 3,48 0,41 0,00 0,47 0,11 0,00 4,60 0,65 1,37 1,25 0,00 0,00 0,00 1,06
28 0,94 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,00 0,00 0,42 0,00 0,00 0,00 1,38 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,24
29 0,19 1,04 2,50 0,00 0,48 0,00 0,55 0,79 0,80 0,02 0,00 0,12 0,12 0,68 0,85 0,25 7,72 2,46 3,40
30 1,89 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,12 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 2,52 0,00 0,00 1,71
31 0,00 0,00 20,64 15,59 3,30 23,81 5,07 0,23 8,53 0,00 0,00 2,26 6,68 28,37 10,24 0,00 0,00 7,69 0,33
.32 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 2,77 1,28 0,00 0,00 0,00 0,05
33 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,06 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
34 0,00 0,00 0,00 0,00 5,06 0,00 0,51 0,00 0,31 0,00 0,00 0,00 2,69 3,78 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
35 0,00 0,00 0,00 0,54 0,00 0,00 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
36 0,00 0,00 0,00 0,28 0,00 0,00 0,04 0,00 1,65 0,00 0,00 0,13 3,43 12,68 3,83 0,00 4,18 3,42 3,87
37 0,00 0,00 3,39 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
38 0,00 0,00 0,00 2,65 0,01 0,00 0,09 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,08
Tabla 17. Porcentaje de ocupación superficial de las 38 unidades de vegetación en cada una de las 19 unidades territoriales.
-Valor de endemicidad (EN)
la presencia de endemismos
Tabla 18
UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGÍA
VEGETACIÓN (EN)
150
Tabla 18 (cont.)
UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)
151
Tabla 18 (cont.)
UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)
152
Tabla 18 (cont.)
UNIDAD VALOR
ESPECIES IMPORTANTES COROLOGIA
VEGETACIÓN (EN)
35 0
36 1 En el nanobrezal de base aparecen:
Erica aragonensis Ibérico
Halimium alyssoides NW
37 0 Rumex induratus Ibérico
Erysimum linifolium Ibérico
38 0
Tabla 18.- Valoración de la Endemicidad (EN) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.
Los demás aspectos son muy difíciles de medir, pero se consideran directamente
asociados con la proximidad de las formaciones vegetales a las que son consideradas
climax. Por ello, los máximos valores se asignan a las unidades que con más pureza
expresan dicho estado, seguidas de aquellas en avanzado estado regenerativo o con
capacidad para ello. Por lo tanto, en realidad no solamente se valora estrictamente la
madurez, sino también un cierto grado de pontencialidad.
153
UNIDADES FISIONOMICAS DE VEGETACIÓN VALOR MD
1.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis y pastizales 4
oromediterráneos orensano-sanabrienses
2.- Enebrales rastreros con Genista sanabrensis, pastizales 3
oromediterráneos orensano-sanabrienses y gleras mediterráneas
3.- Pastizales de gleras y canchales oromediterráneos 1
4.- Comunidades de roquedos y pastizales oromediterráneos 2
5.- Comunidades de roquedos oromediterráneos 1
6.- Comunidades de roquedos, gleras y canchales oromediterráneos 1
7.- Encinares orensano-sanabrienses 5
8.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses subhúmedos a 5
hiperhúmedos
9.- Melojares supramediterráneos orensano-sanabrienses subhúmedos a 4
hiperhúmedos con brezales orensano-sanabrienses
10.- Bosques mixtos de melojos y encinas 5
11.- Piornales 4
12.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de melojo 4
13.- Piornales y pastizales supramediterráneos con rebrotes de encina 4
14.- Piornales con brezales orensano-sanabrienses 3
15.- Piornales y pastizales supramediterráneos 3
16.- Piornales, pastizales y gleras supramediterráneos 3
17.- Piornales, pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos 3
18.- Cantesual-aulagar orensano-sanabriense 1
19.- Brezales orensano-sanabrienses 2
20.- Brezales orensano-sanabrienses con rebrotes de melojo 2 •
21.- Brezales orensano-sanabrienses con cultivos 2
22.- Cambrionales orensano-sanabrienses 3
23.- Prados de siega de fondo de valle con alisedas y saucedas 4
24.- Pastizales supramediterráneos 2
25.- Pastizales supramediterráneos y/o primocolonizadores 2
26.- Pastizales supramediterráneos y brezales orensano-sanabrienses 2
27.- Pastizales y comunidades de roquedos supramediterráneos 2
28.- Gleras y canchales supramediterráneos 1
29.- Comunidades de roquedos supramediterráneos 1
30.- Comunidades de roquedos y gleras supramediterráneos 1
31.- Cultivos y huertas 1
32.- Cultivos abandonados con rebrotes y linderos de melojo 2
33.- Cultivos abandonados con rebrotes de encina 2
34.- Cultivos con pastizales supramediterráneos, piornales y brezales 2
orensano-sanabrienses
35.- Cultivos de casttóos 0
36.- Pinares 0
37.- Arcillas de bordes de río con herbazales 1
38.- Aterrazamientos
'
Tabla 19. Valoración de la Madurez (MD) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.
154
- Valor de diversidad (DV)
Tabla 20
UNIDAD DE VALOR DIVERSIDAD OBSERVACIONES
VEGETACIÓN (DV)
1 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas y
subarbustivas y otras herbáceas. Diversidad
medianamente-baja a medianamente alta
2 3 Semejante a la anterior
3 0 Unidad con predominio del estrato hebáceo y
diversidad medianamente baja
4 2 Unidad mixta herbácea con diverisidad medianamente
baja a medianamente alta
5 0 Unidad con predominio del estrato herbáceo y
diversidad medianamente baja
6 0 Semejante a la anterior
7 4 Unidad con presencia de todos los estratos y
diversidad media
8 5 Unidad con presencia de todos los estratos,
dominando el arbóreo, y diversidad medianamente
alta
9 4 Unidad mixta con formaciones arbóreas, arbustivas y
subarbustivas con diversidad de medianamente baja a
medianamente alta
10 5 Unidad con presencia de todos los estratos, altamente
compleja y de diversidad medianamente alta
11 4 Unidad con dominio del estrato arbustivo, pero de alta
complejidad. Diversidad medianamente alta.
12 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas complejas y
herbáceas, de diversidad media a medianamente alta
13 3 Semejante a la anterior
14 3 Unidad mixta con formaciones arbustivas complejas y
subarbustivas de diversidad media a medianamentte
alta
15 3 Semejante a la Unidad 12
16 3 Semejante a la Unidad 12
155
Tabla 20 (Cont.)
UNIDAD DE VALOR DIVERSIDAD OBSERVACIONES
VEGETACIÓN (DV)
17 3 Semejante a la Unidad 12
18 2 Unidad predominantemente subarbustiva, con
diversidad media
19 2 Unidad subarbustiva de diversidad media
20 2 Unidad mixta de formaciones arbustiva y
subarbustiva con diversidad media
21 2 Semejante a la anterior
22 3 Unidad arbustiva compleja de diversidad
medianamente alta
23 3 Unidad mixta con formaciiones arbustivas y
herbáceas. Diversidad medianamente alta
24 2 Unidad herbácea de diversidad media
25 1 Unidades herbáceas con diversidad media a
medianamente baja
26 2 Unidad mixta con formaciones herbáceas y
subarbustivas de diversidad media
27 2 Unidad mixta de formaciones herbáceas y diversidad
media
28 0 Unidad con predominio de herbáceas y diversidad
medianamente baja
29 0 Semejante a la anterior
30 0 Semejante a las dos anteriores
31 4 Unidad mixta compleja con todos los estratos y
diversidad medianamente alta
32 1 Unidad mixta con formaciones herbáceas y arbustivas
de diversidad medianamente baja
33 1 Semejante a la anterior
34 2 Unidad mixta con formaciones herbáceas,
subarbustivas y arbustivas. Diversidad medianamente
baja en general
35 0 Unidad con estrato arbóreo y en parte herbáceo.
Diversidad baja
36 2 Unidad con estrato arbóreo dominante y subarbustivo.
Diversidad media.
37 1 Unidad herbácea con diversidad medianamente baja
38 2 Unidad con estrato arbustivo y subarbustivo de
diversidad media
Tabla 20.- Valoración de la Diversidad (DV) en cada una de las unidadesfisionómicasde vegetación.
156
cada uno de siis componentes, para cada una de las 19 unidades temtoñales.
Destacan con muy alto valor las unidades territoriales n" 10 "Cumbres y crestas de la
Sierra del Teleno-Montes Aquilianos" y n° 16 "Cumbres de la Sierra de la Cabrera",
debido al muy alto valor de endemicidad y al alto valor de madurez que presentan.
Con valor alto resultan las unidades n° 1 "Lago de la Baña..." y n° 5 "Cuenca del río
Benuza", que presentan altos valores de endemicidad y madurez, y en la segunda de
ellas también de diversidad.
Las demás unidades territoriales tienen valor medio. Hay que destacar que la unidad de
vegetación n" 19 (Brezales orensanos-sanabrienses) tiene un porcentaje de ocupación
muy alto en estas unidades territoriales, siendo medios los valores de endemicidad,
madurez y diversidad asignados a esta unidad de vegetación.
Debido al menor nivel de información existente sobre este elemento del medio, la
valoración es en cierta manera intuitiva, partiendo de las premisas siguientes:
El valor de la fauna terrestre (FAU) se obtiene, asignando pesos a los dos componentes,
mediante la siguiente expresión:
157
- Valor de la diversidad de la fauna (DF)
Tabla 21 .-Definición de hábitats faunísticos a partir de las unidades de vegetación, y valor de diversidad
faunística de los mismos.
158
1 2 3 4 5 6 1 8 5 ló 11 12 13 14 15 16 17 . 18, . W
A 7,08 0,00 13,62 13,32 16,80 3,06 13,92 4,12 7,51 0,00 2,39 18,24 4,78 0,73 5,¿5 Ó,6Ó 3,iS 4,Ó0 1M
B 44,03 47,76 51,98 57,54 58,57 56,18 62,22 66,15 65,60 5,03 76,48 67,13 68,78 39,06 57,20 6,38 80,62 79,87 76,73
C 36,64 23,58 0,00 0,00 1,50 2,16 0,13 0,00 1,48 84,46 2,69 0,64 0,31 0,20 0,11 83,32 0,15 0,23 0,00
D 3,59 2,73 2,50 0,54 0,48 0,00 0,58 0,79 1,34 10,32 0,00 0,24 1,50 0,68 1,07 9,00 7,72 2,46 5,36
£ 0,00 0,00 0,00 0,28 0,00 0,00 0,04 0,00 1,65 0,00 0,00 0,13 3,43 12,68 3,83 0,00 4,18 3,42 3,87
F 8,66 25,93 31,88 28,33 22,63 38,61 23,10 28,95 22,42 0,18 18,44 13,63 21,18 46,65 32,11 1,29 4,05 10,02 6,20
Tabla 22. Porcentaje de ocupación superficial de los 6 tipos de habitat en cada una de las 19 unidades territoriales.
Con ello se persigue incrementar el valor de la diversidad por la presencia de bosques
de vaguada y abedules propios de este piso bioclimático. La excepción es la unidad
territorial n° 10 "Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos", en la
que prácticamente no hay vaguadas.
En la Tabla 23 se muestran las especies faunísticas que sirven de base para la valoración
de lafi-agilidadfaimística de los diferentes biótopos, y por consiguiente, de las unidades
territoriales.
Con muy alto valor resultan las unidades n° 1 "Lago de la Baña ...", n° 2 "Lago de
Truchillas", n° 10 "Cumbres y crestas de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos" y n°
16 "Cumbres de la Sierra de La Cabrera". Todas ellas alcanzan valor máximo de
fragilidad, mientras que en el componente de diversidad las dos primeras tienen valor
alto, y las dos segundas valor bajo.
Con alto valor resultan las unidades territoriales n° 5 "Cuenca del río Benuza", n° 7 "La
Ribera" y n° 12 "Valle del río Cabo", con valores altos tanto en la componente de
fi"agilidad como en la de diversidad.
Las demás unidades resultan con valor medio, salvo la unidad n° 14 "Valle del río Eria",
que tiene valor bajo.
160
Consideración - > Especie rara Especie vulnerable Especie insufícientemente Especie endémica Especie endémica y
conocida vulnerable
Biotopo
Bosques galería
Biotopo no bien definido o variable Lobo (*•) Lagartija Ibérica Topillo de Cabrera
Lagartija de Bocage
(*) No confirmada
(**) Aunque se considera vulnerable a nivel internacional se ha hecho anteriormente una apreciación (ver Inventario Ambiental.)
El peso asignado al componente "Láminas de agua" (LA) es muy bajo, debido a que,
aunque los lagos y lagunas tienen gran valor desde el punto de vista ecológico, son
pequeños enclaves que se circunscriben únicamente a algunas zonas altas de la vertiente
N. de la Sierra de La Cabrera, y tienen mucha menor importancia en comparación con
los ríos y arroyos que configuran la red de drenaje superficial de La Cabrera.
Los resultados de estas campañas indican que la calidad natural de las aguas es muy alta
en la totalidad de la Comarca de La Cabrera. Únicamente las alteraciones generadas por
la actividad extractiva de pizarra, y en mucho menor grado por los núcleos de
población, hacen disminuir la calidad de las aguas en algunos tramos de la red fluvial.
162
Las alteraciones generadas por la industria pizarrera en la calidad de las aguas consisten
en la introducción de sólidos en suspensión, por arrastre de partículas en frentes de
cantera y escombreras, y por vertidos en las naves de serrado y labrado. En ningún caso
se ha detectado contaminación química de las aguas.
Las zonas más afectadas en cuanto a calidad de aguas superficiales corresponden al río
Benuza (unidad 5) y a los arroyos del Campiello (en la unidad 9) y de las Canteras (en
la unidad 4). A estas dos últimas unidades se les ha dado, sin embargo, un valor 3 al
tener en cuenta la calidad general de las aguas en el resto de arroyos y ríos
pertenecientes a ellas.
163
La mayor afección al grado de conservación de los ecosistemas fluviales se produce en
la unidad 5 (Cuenca del río Benuza). Tanto el propio río Benuza como su principal
afluente, el río Sotillo, se encuentran literalmente cortados por explotaciones de pizarra:
Armadilla y El Real respectivamente. En el caso de Armadilla se ha mejorado
recientemente la desviación del río, aunque todavía buena parte del agua se infiltra en
las escombreras y la afección por sólidos en suspensión sigue estando presente. Más
grave aún parece el caso del río Sotillo, que se infiltra totalmente, salvo en épocas de
grandes lluvias, en las escombreras del El Real cortando en dos el ecosistema fluvial, ya
degradado aguas arriba por la cantera Lousadiello, y afectado aguas abajo también por
El Plantío, que en 1994 volvió a entrar en explotación.
Respecto a la unidad 7 (La Ribera), merece ser destacada la obstrucción total del arroyo
de Tarangón por parte de la cantera Marrubio, la importante degradación del ecosistema
fluvial del arroyo de la Sierra por la escombrera y vertidos de la nave de la cantera
Santa Lucía, y el embalsamiento del río Cabrera por la escombrera de la misma
explotación.
Hay que indicar que asignar el valor 2 a la unidad 4 (Curso bajo del río Cabrera) se debe
más a la degradación proveniente de las unidades aguas arriba y del río Benuza que a la
degradación producida en la unidad que se comenta. Respecto al arroyo de las Canteras
hay que señalar que hoy en día prácticamente no existe hasta pasado San Pedro de
Trones, lugar a partir del cual el caudal es insignificante excepto en crecidas, y además
se encuentra degradado especialmente por sólidos en suspensión.
Con este componente se ha incluido en la valoración la importancia que tienen los lagos
y lagunas por la riqueza y variedad de sus ecosistemas. Aparte de la riqueza piscícola,
es de destacar la presencia, al menos en los lagos de La Baña y Truchillas, de la nutria.
164
En cuanto a los valores que se han asignado, responden más al número e importancia de
lagos y lagunas que a otros parámetros como el estado de conservación, ya que en todos
los casos se conservan en su estado natural. Así se ha asignado el valor O a las unidades
sin lagos ni lagunas, el valor 5 a las unidades de los lagos de La Baña y Truchillas, y 3 a
las otras dos unidades con pequeñas lagunas (unidades 9 y 13).
Con valor máximo (valor 5) resultan las unidades n° 1 "Lago de La Baña ..." y n° 2
"Lago de Truchillas". Con muy alto valor resultan también las unidades 6, 11, 12, 13,
14,15,17, 18 y 19.
Con valor alto resulta la unidad 9, y con valor medio las unidades 4, 7, 8, 10 y 16. Las
unidades 3 y 5 resultan con valor bajo.
Destacan con valor ecológico muv alto las unidades territoriales n° 1 "Lago de La Baña
..." y n° 2 "Lago de Truchillas", en las que están englobados los dos espacios naturales
protegidos con la figura de Monumento Natural existentes en el área en estudio: Lago
de La Baña y Lago de Truchillas, respectivamente. En ambas imidades se ha obtenido
muy alto valor para los componentes fauna y ecosistemas acuáticos; en el componente
vegetación se obtiene valor alto para la unidad n° 1, y valor medio para la unidad n° 2.
Se trata, pues, de unidades con ecosistemas complejos de muy alto valor desde el punto
de vista de su conservación en el estado actual, con importantes ecosistemas acuáticos
bien conservados, asociados a valiosos ecosistemas terrestres de alta montaña.
165
VALOR ECOLÓGICO
UNIDADES
TERRITORIALES EN MD DV VEG FR FAU CA GC LA AGü
LAGO DE LA BAÑA... 1 3,77 3,14 2,71 •3,43 3,25 5,00 •4,65 5,00 5,00 5,00 •5,00 4,3(
'
LAGO DE TRUCHILLAS 2 3,01 2,55 2,24 2,76' 3,21 5,00 , 4,64 5,00 5,00 5,00 5,00 2 4,03
RIBERA DEL SIL 3 2,41 2,23 2,70 2,43' 2,90 3,00 2,98 3,00 1,00 0,00 1,80 3 2,29
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 2,49 2,40 2,80 2,53 2,97 3,00 2;99 3,00 2,00 0,00 2,25 4 2,S1
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 3,17 3,22 3,24 3,19 3,07 4,00 3,81 2,00 1,00 0,00 1,35 2,58
^
VALLE DEL RIO SILVAN 6 2,37 2,58 2,98 "2,53 2,63 3,00 2,93- 5,00 4,00 0,00 4,05 « 3,22
LA RIBERA 7 2,70 3,04 2,94 2,81 3,03 3,00 3,01 3,00 3,00 0,00 2,70 2,81
^
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 2,60 3,04 2,87 2,74 2,78 2,00 2,16 2,50 240 0,00 2,25 » 2,43
VALLE DE LOSADA 9 2,66 2,84 2,84 .2,73 3,34 2,00 . 2,27 3,00 3,00 3,00 3,00 2,75
'
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS 10 4,91 3,60 2,73 , 4,21 1,10 5,00 4,22 2,50 2,50 0,00 2,25 10 3,43
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 2,69 2,13 2,10 2,46 3,81 2,00 236 5,00 5,00 0,00 4,50 3,25
•>
VALLE DEL RIO CABO 2,93 2,79 3,21
12
2,33
2,75 2,87
3,28
3,00 3,04 5,00 5,00 0,00 4,50 n 3,56
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,63 2,51 2,55, 2,00 2^6 5,00 4,00 3,00 4,35 13 3,21
VALLE DEL RIO ERIA 14 1,94 1,68 2,69 2,04 2,28 1,00 1,26 5,00 4,00 0,00 4,05 14 2,69
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 2,33 2,13 2,42 2,31 3,19 2,00 • 2,24 5,00 5,00 0,00 4,50. 15 3,17
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 4,80 3,58 2,65 4,12 1,14 5,00 4,23 2,50 2,50 0,00 2,25 .6 3,39
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 3,01 1,97 1,97 2,59 2,78
17
2,86 2,12 2,86
2,00 2,16 5,00 4,00 0,00 4,05 n 3,09
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 2,38 2,62 2,00 2,17 5,00 4,00 0,00 4,05 18 3,10
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 2,91 2,21 2,20 2,63 2,91 3,00 2,98 5,00 5,00 0,00 4,50 19 3.45
166
Con valor ecológico alto desde el punto de vista de la conservación resultan las
unidades territoriales n°^ 6, 10, 11, 12, 13, 15, 16,17, 18 y 19. De éstas, dos unidades se
corresponden con las cabeceras de ríos de la vertiente N. de la Sierra del Teleno
(unidades 11 y 17), y pot lo tanto fuera del límite natural de la Comarca de la Cabrera.
La unidad 19 "Sierra de la Cabrera Alta" se corresponde con la vertiente N de las
estribaciones orientales de la Sierra de La Cabrera. Las unidades 10 y 16 corresponden a
las cumbres de los Montes Aquilianos y Sierra de la Cabrera respectivamente. Las
demás imidades se corresponden con valles de ríos tributarios del río Eria en la Cabrera
Alta (unidades 15 y 18), y del río Cabrera en la Cabrera Baja (unidades 6, 12 y 13).
En general son unidades que presentan^ ecosistemas acuáticos de muy alto valor,
asociados a ecosistemas terrestres de valor medio.
Hay que resaltar que las unidades 10 "Cumbres de la Sierra del Teleno-Montes
Aquilianos" y 16 "Cumbres de la Sierra de La Cabrera" presentan valor muy alto en los
componentes vegetación y fauna, es decir, en los ecosistemas terrestres, pero al no tener
prácticamente cursos de agua superficial (corresponden a zonas de cumbre) su valor
ecológico desciende a la categoría de alto. Por lo tanto, podría considerarse que
presentan muy alto valor desde el punto de vista de la conservación de los ecosistemas
terrestres.
La unidad 5 "Cuenca del río Benuza" tiene un valor alto de vegetación y fauna
(ecosistemas terrestres), pero la muy considerable degradación de sus ecosistemas
fluviales tiene como consecuencia que el valor ecológico descienda hasta la categoría de
valor medio.
El resto de unidades tienen valor medio tanto en sus ecosistemas terrestres, como en los
acuáticos, salvo la unidad 3 "Ribera del Sil", que tiene un valor bajo en éstos últimos,
debido fimdamentalmente a su muy bajo grado de conservación en estado natural, y la
unidad 14 "Valle del Eria", que presenta muy alto valor en sus ecosistemas fluviales,
pero valor bajo en la fauna.
Con valor ecológico bajo o muy bajo no resulta ninguna unidad territorial.
Con este componente del valor se tienen en cuenta los méritos de conservación en el
estado actual relacionados con la productividad agraria en sentido amplio.
Se pretende valorar la potencialidad del territorio para las actividades agrícola, ganadera
167
y forestal, tradicionales en la Comarca de la Cabrera, considerándola como un factor a
tener en cuenta junto con el ecológico, paisajístico y cultural, desde el punto de vista de
la conservación en el estado actual.
Estos componentes son buenos indicadores del clima desde el punto de vista de su
relación con la productividad agraria.
168
En la Tabla 25 se muestran las estaciones meteorológicas existentes dentro de cada
unidad territorial, y las consideradas como próximas para la valoración en aquellas
unidades que no tienen ninguna estación en su superficie.
El valor del clima (CLI) se obtiene en cada unidad territorial a partir de los valores
asignados a sus tres componentes del nivel inferior, asignando pesos, mediante la
siguiente expresión:
CLI = 0,5 IP + 0,3 PF + 0,2 BH
El valor de IP en cada imidad territorial deriva del cálculo del índice de Paterson en
cada estación meteorológica; el valor de ése índice se extiende a las unidades
territoriales teniendo en cuenta las estaciones incluidas en ellas y las próximas a cada
unidad, así como las posibles variaciones debidas a factores como la altitud, etc.
TmnG.P.f
CPV=
12./T,2-tiJ
169
UNIDAD ESTACIONES ESTACIONES METEOROLÓGICAS
TERRITORIAL METEOROLÓGICAS PRÓXIMAS
1 La Baña
2 Truchas
3 Puente de Domingo Flórez
4 Puente de Domingo Flórez,
Castroquilame, Pombriego
5 Benuza
6 Sigueya
7 Santalavilla, OdoUo, Castrillo,
Saceda
8 Sigueya, La Baña, Quintanilla,
Encinedo, Odollo.
9 La Baña, Encinedo, Quintanilla.
10 Castrillo, Odollo
11
12 Saceda, Castrillo
13 Quintanilla, Encinedo
14 Truchas, Manzaneda
15 Truchas
16 Truchas
17 Manzaneda
18 Manzaneda
19 Truchas, Manzaneda
Tabla 25.- Estaciones meteorológicas situadas en las unidades territoriales. Estaciones consideradas como
próximas en la valoración de aquellas unidades que no tienen ninguna en su interior.
Los valores mínimos (valor 0) se obtienen en las unidades 10 y 16, que se corresponden
íntegramente a zonas de cumbre en la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos y la Sierra
de La Cabrera respectivamente.
Los valores más altos resultan en las unidades 4 "Curso bajo del río Cabrera" y 6 "Valle
del río Silván".
170
La valoración del período frío (PF) se ha efectuado de manera directa, asignando valor
en la escala [0-5] a cada unidad territorial en base a los datos obtenidos en las estaciones
incluidas en ellas, o las próximas cuando no hay ninguna, y a la altitud.
A mayor valor del período disponible libre de heladas, mayor valor del PF, al ser
contemplado éste desde el punto de vista de su influencia en la productividad primaria.
Es decir, a menor período de heladas, mayor valor de productividad primaria.
Los valores máximos se presentan en las unidades 3 y 4, que son las que presentan las
altitudes medias menores.
Finahnente, el valor de BH para cada unidad territorial se obtiene como media de los
valores asignados a los niveles ombroclimáticos presentes en ella, ponderada por la
superficie de ocupación dentro de la misma.
171
Los valores máximos resultan en las unidades 11 y 16, que pertenecen en su totalidad al
piso ombroclimático hiperhúmedo. Se obtienen valores muy altos también en las
unidades 1 y 2.
Con valor muy alto no resulta valorada ninguna unidad territorial. Con valor alto
únicamente resultan las unidades 4 y 6.
La mayoría de las unidades reciben im valor medio (11 unidades). El resto obtienen un
valor bajo (5 unidades) y muy bajo (1 unidad).
Los suelos están íntimamente relacionados con la productividad primaria. Para valorar
los suelos de la Comarca de La Cabrera desde el punto de vista de la productividad
primaria potencial, se han considerado dos componentes: tipología de suelos (TS) y
afloramientos rocosos (AR).
172
1 2 3 4 , S 6 1 8 , 5 ló 11 12 13 14 B Í6 • 1^ . ,18 . , 19
1 '77,á6 54,56 0,00 0,00 5,66 3,23 Ó,1S 6,75 13,28 49,66 100,00 2,05 19,69 1,50 15,82 100,00 ó,31 ó,10 8,10
2 19,81 22,86 0,00 0,00 15,62 6,25 2,11 41,78 13,65 31,48 0,00 7,38 8,86 2,41 8,19 0,00 7,98 1,09 11,78
3 2,83 11,38 0,00 0,05 10,36 13,79 10,18 35,12 18,42 18,86 0,00 23,35 14,20 10,07 9,37 0,00 53,80 14,84 11,78
4 0,00 11,19 0,00 0,75 18,92 37,43 15,34 12,81 22,16 0,00 0,00 13,03 38,65 11,38 41,84 0,00 37,90 15,78 25,91
5 0,00 0,00 0,00 5,65 30,59 39,30 61,39 2,29 9,65 0,00 0,00 39,62 11,28 31,07 7,30 0,00 0,00 42,69 36,78
6 0,00 0,00 0,00 44,83 18,78 0,00 9,19 1,25 9,21 0,00 0,00 14,22 4,95 29,84 7,64 0,00 0,00 25,50 5,66
7 0,00 0,00 100,00 48,71 0,08 0,00 1,61 0,00 13,65 0,00 0,00 0,36 2,37 13,73 9,83 0,00 0,00 0,00 0,00
Tabla 27. Porcentaje de ocupación superficial de los 7 niveles ombroclimáticos en cada una de las 19 unidades territoriales.
El valor de los suelos (SUE) de cada xrnidad territorial se obtiene, tras valorar
previamente esos dos componentes de nivel inferior, mediante la siguiente expresión:
Esta valoración se ha llevado a cabo con base en el Mapa de Suelos (Plano 5), en el que
se distinguen 11 unidades de suelos.
174
UNTOADDEL CARACTERÍSTICAS VALOR DE
MAPA DE SUELOS TS
Roca desnuda. A pesar de que sostienen alguna
1 vegetación en fisuras y huecos, no tienen valor desde el 0
punto de vista edifico.
Suelos típicos de erosión más intensa que la
2 edafización. Poco espesor. Poca materia orgánica. Alta 1
pedregosidad.
Pobreza en bases; fiío prolongado; poco espesor;
3 materia orgánica de baja calidad. 1
Tabla 28.-Valoración de las unidades de suelos desde el punto de vista de la productividad primaria.
Los afloramientos de roca son áreas sin valor alguno desde el punto de vista de la
productividad primaria. Por lo tanto, para cada unidad territorial, a mayor ocupación
superficial de afloramiento rocoso, menor importancia de los suelos, y por lo tanto,
menor valor de productividad primaria.
El valor máximo (5) de AR, como componente del factor suelo al valorar la
productividad primaria potencial, correspondería a la ausencia total de afloramiento
rocoso.
175
Este caso sólo aparece en los suelos de vega, pues en todas las unidades restantes de
suelo definidas existen en mayor o menor proporción afloramientos de roca.
Las unidades de suelos que más superficie ocupan, en general, dentro de las
unidades territoriales son las unidades 2, 3 y 8 (Tabla 29). Por ello, se han
despreciado las demás unidades de suelos para la estimación de la superficie
ocupada por la roca desnuda.
siendo:
AR = (1-CR).5
Como es lógico, el máximo valor (5) sólo aparecería con ausencia total de afloramientos
rocosos.
176
i 2 3 4 S 6 ,. 1 6 9 Id 11 13 14 IS / 1«--- 1-;^ .18
i ÍM 3,01 3,iJ 0,00 0,55 0,00 0,58 1,1Ó 1,56 9,58 0,00 n
Ó,5i 1,86 i,60 1,36 9,31 SM S,lí
.••.:'M
éj4
2 0,00 0,00 63,45 83,07 47,41 69,31 73,98 52,90 51,85 0,00 0,00 51,20 52,11 65,99 37,90 0,00 0,00 69,34 44,92
3 85,19 47,76 0,00 0,00 30,57 18,14 6,95 45,09 36,51 86,97 100,00 31,17 39,13 11,77 19,04 90,69 42,35 14,32 21,75
4 0,00 1,37 9,65 4,34 0,13 2,79 1,52 0,00 5,20 0,00 0,00 1,35 2,99 10,37 8,08 0,00 0,00 1,59 0,92
5 0,00 0,00 21,52 6,16 5,58 6,64 3,10 0,28 0,32 0,00 0,00 0,00 0,25 2,29 0,00 0,00 0,00 0,00 1,16
6 2,92 43,36 0,00 0,00 0,00 0,12 1,98 0,62 1,25 2,92 0,00 UO 0,00 0,35 7,60 0,00 0,00 0,00 16,57
7 0,00 0,00 2,05 1,89 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 4,80 0,00 0,00 0,00 4,10 1,26
8 4,88 0,00 0,00 4,54 15,78 2,84 11,71 0,00 1,83 0,00 0,00 14,66 3,04 0,38 4,51 0,00 3,91 2,02 6,68
9 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,53 0,00 0,00 0,06 1,50 4,07 0,00 16,97 0,97 0,00
10 0,00 4,49 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,93 17,44 0,00 30,80 2,56 0,00
11 4,69 0,00 0,00 0,00 0,00 0,16 0,17 0,00 1,48 0,00 0,00 0,00 0,57 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Tabla 29. Porcentaje de ocupación superficial de las 11 unidades de suelo en cada una de las 19 unidades territoriales.
UNIDAD DEL MAPA % ESTIMADO DE OCUPACIÓN
SUELOS SUPERFICIAL DE AFLORAMIENTOS
ROCOSOS
1 100
2 30
3 20
8 20
Los valores obtenidos en todas las unidades territoriales están en el rango de "valor
medio".
Por lo tanto, se han valorado las pendientes de los terrenos que constituyen cada unidad
territorial desde dos enfoques:
- las pendientes como elemento básico para definir la aptitud del terreno para
la actividad del sector primario.
178
En general, cuanto menor sea la pendiente, mayor aptitud del terreno y menor riesgo de
erosión, con lo que será mayor la productividad primaria potencial.
El valor del componente "pendiente" (PEN) en cada unidad territorial se obtiene, tras la
valoración de los dos componentes de rango inferior, mediante la siguiente expresión:
Esta valoración se ha efectuado tomando como base el Mapa de Pendientes (Plano 3).
Se han valorado cada una de las 7 unidades de intervalos de pendientes desde el punto
de vista de la aptitud para las diferentes actividades del sector primario (agrícola,
ganadera, y forestal). Esta valoración se presenta en la Tabla 32.
179
1 2 i 4 5 6 1 » 5 16 11 12 13 14 1.^ 16 i1 IS A9
1 14,86 11,56 39,25 1¿,Í3 10,55 11,23 7,61 21,25 14,37 18,75 7,07 9,84 11,16 27,52 1M9 l2,6i 11,Í8 15,W 14,¿^
2 0,00 1,01 6,87 0,19 0,46 0,13 0,01 5,05 0,20 0,44 0,00 0,01 0,00 9,82 4,35 1,84 13,74 1,32 4,87
3 0,17 8,87 1,60 1,04 1,39 1,37 0,28 23,56 1,72 3,59 0,00 1,76 0,13 10,26 4,35 4,15 19,19 4,05 7,36
4 1,67 11,28 5,48 4,21 4,35 4,14 1,28 21,29 5,30 5,44 0,00 4,28 2,18 11,37 9,61 10,06 11,23 9,39 11,47
oo 5 3,81 12,03 6,91 9,07 5,43 7,99 3,11 13,46 7,92 7,80 0,60 5,53 7,05 11,34 14,77 15,62 10,40 14,12 16,59
o
6 29,77 40,77 29,29 40,72 45,66 43,62 34,73 14,50 45,01 40,29 43,18 36,32 52,56 25,86 44,32 34,43 20,96 44,67 42,62
7 49,72 14,49 10,60 28,54 32,16 31,52 52,98 0,89 25,48 23,69 49,15 42,26 26,92 3,83 3,71 11,28 2,09 10,47 2,80
Tabla 31. Porcentaje de ocupación superficial de los 7 intervalos de pendiente en cada una de las 19 unidades territoriales.
UNTOAD DEL MAPA INTERVALO DE USOS POSIBLES DEL SUELO VALOR DE
DE PENDIENTES PENDIENTES (%) DEL SECTOR PRIMARIO AP
1 <8 TODOS 5
8-15 TODOS MENOS
2 AGRICULTURA DE 4
REGADÍO
15-20 AGRICULTURA: solo cultivo
ocasional sin laboreo
3 mecanizado 3
GANADERÍA, FORESTAL
CONSERVACIÓN
4 20-25 FORESTAL
CONSERVACIÓN 2
5 25-30
30-50 FORESTAL CON
6 LIMITACIONES 1
CONSERVACIÓN
7 >50 ÚNICAMENTE CONSERVA- 0
CIÓN
Tabla 32.- Valoración de las unidades del Mapa del Pendientes desde el punto de vista de la aptitud
primaria.
El valor de AP en una unidad territorial se obtiene como media de los valores asignados
a las unidades de pendiente presentes en ella, ponderada por la superficie de ocupación
dentro de la misma.
Los resultados de la valoración pueden observarse en la Tabla 34. Los valores obtenidos
no superan el intervalo de valor medio, por lo que se puede afirmar, en general, que las
ñiertes pendientes del territorio cabreirense tienen un efecto negativo en la
productividad primaria potencial, pues limitan la aptitud del terreno para las actividades
del sector primario.
Del mismo modo que en la valoración de la aptitud, se valoran cada una de las 7
unidades de intervalos de pendientes en relación con el potencial riesgo de erosión. Esta
valoración se muestra en la Tabla 33.
181
UNIDAD DEL INTERVALO
MAPA DE PEN- DE PENDIEN- RIESGO DE EROSIÓN VALOR RE
DIENTES TES (%)
1 <8 Riesgo bajo . 5
2 8-15
Riesgo de ligero a moderado 4
3 15-20
4 20-25
Riesgo de moderado a 3
acentuado
5 25-30
6 30-50 Riesgo muy acentuado 2
7 >50 Riesgo severo 1
Tabla 33.- Valoración de las Unidades del Mapa de Pendientes desde el punto de vista del riesgo de
erosión.
El valor de RE para cada unidad territorial se obtiene como media ponderada de los
valores asignados a las unidades de pendientes presentes en ella según la proporción de
superficie que ocupan.
Los resultados de esta valoración se ofi^ecen en la Tabla 34. Los valores obtenidos son
bajos debido al predominio de terrenos con pendientes pronunciadas, en los que los
riesgos de erosión asociados al sostenimiento de actividades del sector primario son
elevados.
En la Tabla 34 se muestran los resultados del valor de las pendientes jxmto a los valores
de sus componentes.
Con valores altos o muy altos no aparece ninguna unidad territorial. Tampoco aparece el
valor muy bajo.
La mayoría de las unidades tienen un valor bajo. El valor medio es asignado a las
unidades 3, 8 14 y 17.
Por tanto puede afirmarse que buena parte del territorio cabreirés ofi-ece limitaciones
importantes para los aprovechamientos primarios derivadas de las acusadas pendientes.
182
PRODUCTIVIDAD PRIMARIA
UNIDADES
TERRITORIALES IP PF BH -CLl AR TS •SUE AP RE PEN
LAGO DE LA BAÑA... 1 1,00 0,00 4,55 1.41 3,98 1,10 2,54 1,16 1,74 1,45
LAGO DE TRUCHILLAS 2 1,00 1,00 4,09 1,62 4,37 1,49 2,93 1,76 1,78 1,77
RIBERA DEL SIL 3 3,00 4,00 1,00 2,90 3,88 1,73 ' 2,80 2,83 1,24 .2,03
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 4,00 4,00 1,02 3,40 3,71 1,34 2,52 1,52 1,49 1,51
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 3,00 2,00 2,12 2,52 3,80 1,27 2,53 1,24 1,45 1,34
VALLE DEL RIO SILVAN 6 4,00 2,00 2,28 3,06, 3,75 1,25 2,50 1,29 1,53 ,1,41
LA RIBERA 7 3,00 3,00 1,56 2,71 3,67 1,24 2,46 0,82 1,80 131
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 2,00 1,00 3,06 , 1,91 3,70 1,00 235 2,81 2,53 2,67
VALLE DE LOSADA 9 3,00 2,00 2,62 2,62 3,76 1,19 2,48 1,49 1,40 1,45
CUMBRE S...TELENO-AQUILIANOS 10 0,00 0,00 3,99 0,80 3,65 0,93 239 1,73 1,43 1,58
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 2,00 1,00 5,00 230 4,00 1,00 2,50 0,80 1,50 1,15
VALLE DEL RIO CABO 12 3,00 3,00 1,96 2,79 3,76 1,20 2,48 1,10 1,74 1,42
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,00 3,00 3,02 2,50 3,70 1,11 2,41 1,27 1,23 1,25
VALLE DEL RIO ERIA 14 3,00 2,00 1,54 • 2,41 3,81 1,45 2,63 2,79 1,92 236
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 3,00 2,00 2,82 2,66 4,13 1,52 2,83 2,18 1,53 1,85
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 0,00 0,00 5,00 1,00 3,63 0,91 2,27 2,19 1,68 1,93
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 2,00 1,00 3,01 1,90 4,24 1,29 ,2,76 2,89 2,37 2,63
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 3,00 2,00 1,64 2,43 3,54 1,12 1,89 1,53
233 1,71
3,70 2,12
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 3,00 2,00 2,31 .236 1,24 2,47. 1,80 1,96 I9I
AP: aptitudes
RE: riesgo erosión
[PEN; pendientes
183
[Link] Resultados del valor de productividad primaría.
En la Tabla 34 se muestran los resultados del valor de productividad primaria, así como
los valores correspondientes a los niveles de valoración de rango inferior.
No aparece ninguna unidad con valor de productividad primaria alto o muy alto.
Obtienen un valor de productividad primaria medio las unidades n°^ 3 "Ribera del Sil",
4 "Curso bajo del río Cabrera", 6 "Valle del río Silván", 8 "Divisoria Losada-Ribera",
12 "Valle del río Cabo", 14 "Valle del río Eria", 15 "Valle del río Truchillas", 17
"Cabecera de los ríos Llamas y Codes", 18 "Valle del Río Pequeño" y 19 "Sierra de la
Cabrera Alta".
De entre ellas, los máximos valores se dan en unidades con importantes áreas de baja
pendiente y altitudes bajas en relación al entomo. Destaca la "Ribera del Sil" por su
benignidad climática, seguida de la"Cabecera de los ríos Llamas y Codes" y el "Valle
del río Eria".
La apreciación del paisaje en su vertiente estética es sin lugar a dudas una experiencia
de tipo subjetivo, por lo que para una evaluación de los factores perceptuales del medio
de forma objetiva, se ha empleado una metodología que se puede incluir dentro del
grupo de métodos indirectos analíticos por desagregación de componentes, es decir, se
parte de ima subdivisión del paisaje en un cierto número de componentes, cuya
184
valoración individualizada dará, por agregación, el valor del conjunto.
El valor paisajístico se ha desagregado en una componente de paisaje intrínseco (PIND y
otra componente de paisaje extrínseco (PEX). El valor paisajístico (VPAI) se obtiene a
partir de la valoración de estos dos componentes, asignándoles un peso a cada imo.
El paisaje intrínseco se define como la percepción que de una unidad territorial obtiene
un observador situado en cualquier punto del entomo desde el que dicha unidad es
accesible a la percepción polisensorial. Equivale, por lo tanto, a una consideración de la
unidad en cuanto a "emisor de vistas".
185
FORMAS AGUAS SUPERFICIALES VALOR DEL AGUA (AG)
Láminas de agua: lagos y lagunas 5
Arroyos de alta montaña 4
Presencia de nieve 3
RÍOS SU, Eria y Cabrera 2
Red hidrográfica secundaria 1
Ausencia de Agua 0
Tabla 35.- Criterios de valoración del agua (AG), como componente del paisaje intrínseco.
Define el efecto de la actividad humana sobre el medio natural de cada unidad a través
del grado de integración o discordancia de los distintos usos en el territorio, teniendo
especial interés el uso urbano y el minero (explotaciones, pistas...) por ser generadores
de importantes alteraciones paisajísticas. La escala de valoración oscila entre O y 5.
Tabla 36.- Criterios de valoración de la vegetación (VG) como componente del paisaje intrínseco.
186
GRADO DE INTEGRACIÓN VALOR ELEMENTOS
DE LOS ELEMENTOS ARTIFICIALES ARTIFICIALES (EA)
Integración Alta o Ausencia de elementos artificiales 5
Integración Media 4
Integración Baja sin ser discordante 3
Discordancia Baja 2
Discordancia Medía 1
Muy Discordante 0
Tabla 37.- Criterios de valoración de los elementos artificiales (EA) como componente del paisaje
intrínseco.
CM = 0,6 i + 0,4 c
i = 0,3 cp + 0,7 ar
Los criterios de valoración para ambos factores que integran el valor interacción pueden
observarse en la Tabla 38.
187
CRITERIOS VALORACIÓN VALOR COMPLEJIDAD VALOR ARMONÍA
(cp) (ar)
Muy Alta 5 5
Alta 4 4
Media 3 3
Baja 2 2
Muy Baja 1 1
En la Tabla 39 se muestran los valores de cada uno de los componentes que integran el
valor Composición (CM) en cada una de las diecinueve unidades territoriales.
Destacan con muy alto valor las unidades n° 1 "Lago de la Baña ..." y n° 2 "Lago de
Truchillas", resultado de los muy altos valores obtenidos en cada uno de los
componentes.
Con alto valor resultan ima serie de unidades correspondientes a zonas de cumbres
(unidades n"" 10,16 y 19), y a valles (unidades n"" 7,12,13 y 14).
El paisaje extrínseco se define como la percepción que desde una unidad territorial
obtiene un observador sittiado en la misma del entorno (puede abarcar una o varias
unidades territoriales) que le rodea. Equivale, por tanto, a una consideración de la
unidad como "receptor de vistas".
188
UNIDAD COMPLEJI- ARMONÍA INTERAC- CROMATIS- COMPOSI-
TERRITO- DAD ar CIÓN MO CIÓN
RIAL Cp i c CM
1 5 5 5.00 5 5.00
2 5 5 5.00 5 5.00
3 4 1 1.90 4 2.74
4 5 2 2.90 5 3.74
5 4 1 1.90 4 2.74
6 3 3 3.00 3 3.00
7 5 4 4.30 5 4.58
8 1 3 2.40 1 1.84
9 5 2 2.90 5 3.74
10 1 5 3.80 2 3.08
11 1 4 3.10 1 2.26
12 3 4 3.70 3 3.42
13 3 4 3.70 3 3.42
14 5 3 3.60 4 3.76
15 3 3 3.00 3 3.00
16 1 5 3.80 2 3.08
17 2 4 3.40 2 2.84
18 3 3 3.00 2 2.60
19 3 3 3.00 2 .2.60
i = 0^ cp + 0,7 ar
CM = 0,6i + 0,4c
Tabla 39.- Valor de la Composición (CM), y de sus componentes, en cada unidad territorial.
Los criterios de valoración de los tres componentes del paisaje extrínseco se muestran
en las Tablas 40,41 y 42.
189
PROFUNDroAD VISUAL VALOR PROFÜNDroAD VISUAL (PR)
Lejanas 5
A media-alta distancia 4
A media distancia 3
Próximas 2
Inmediatas 1
Tabla 40.- Criterios de valoración de la Profundidad Visual (PR), como componente del paisaje
extrínseco.
Tabla 41.- Criterios de valoración de la Calidad del Tema (CT), como componente del paisaje extrínseco.
Tabla 42.- Criterios de valoración de la Posición Altitudinal (PO), como componente del paisaje
extrínseco.
Destacan con muy alto valor las unidades n° 1 "Lago de la Baña....", n° 2 "Lago de
Truchillas", n° 8 "Divisoria valle de Losada-Ribera", n° 10 "Cumbres Teleno-Montes
Aquilianos", y n° 16 "Cumbres de la Sierra de la Cabrera". Representan áreas
culminantes desde las que se obtiene una visión panorámica de elevada calidad
paisajística.
Con alto valor aparecen las unidades n° 11 "Cabecera del río Cabrito", n° 14 "Valle del
río Eria", n° 15 "Valle del río Truchillas", y n° 19 "Sierra de Cabrera Alta".
Resultan con valor bajo las unidades n° 3 "Ribera del Sil" y n° 5 "Cuenca del río
Benuza".
190
El resto de unidades presentan un valor medio.
La Tabla 43 muestra el valor paisajístico total o agregado de cada una de las diecinueve
unidades territoriales.
Con valor paisajístico muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña..." y n° 2
"Lago de Truchillas". En ambas unidades se han obtenido un valor muy alto de paisaje
intrínseco y extrínseco.
Con valor paisajístico alto desde el punto de vista de la conservación resultan las
unidades 7, 10, 12, 13, 14, 15, 16 y 19. De éstas, dos unidades se corresponden con las
cumbres de la Sierra del Teleno-Montes Aquilianos y de la Sierra de la Cabrera
(unidades 10 y 16). La unidad 19 correponde con la vertiente septentrional de la Sierra
de la Cabrera Alta. Las restantes unidades están representadas por el curso medio del río
Cabrera (unidad 7) y los valles de sus tributarios ríos Cabo y Santa Eulalia (unidades 12
y 13) en la Subcomarca de Cabrera Baja, así como los valles del río Eria y del río
Truchillas en Cabrera Alta (unidades 14 y 15).
Dichas unidades corresponden en general con zonas de alto valor de paisaje intrínseco,
salvo el valle del río Truchillas que presenta un valor medio. El valor del paisaje
extrínseco de las mismas varía de un valor medio a muy alto.
Con valor paisajístico medio resultan el resto de las unidades terrítoríales, a excepción
de la unidad n° 3 "Ribera del Sil" que presenta un valor paisajístico bajo.
El valor cultural se define como el méríto para la conservación atribuible a una unidad
territorial en función de los recursos culturales existentes en la misma.
191
VALOR PAISAJÍSTICO
VNWADES
TERRITORIALES FI AG VG EA CM PIN PR CT PO PEX
LAGO DE LA BAÑA- J 5,00 5,00 4,00 5,00 5,00 4,80 4,00 4,00 5,00 4,20 4,6;<
•
LAGO DE TRUCHILLAS 2 5,00 5,00 4,00 5,00 5,00 4,80 4,00 5,00 5,00 4,60 4,75
^
RIBERA DEL SIL 3 1,00 2,00 2,00 1,00 2,74 , 2,00 3,00 0,00 1,00 1,40 3 1,85
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 1,00 2,00 4,00 0,00 3,74 2,60 3,00 2,00 1,00 2,20 2,50
^
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 2,00 1,00 5,00 0,00 2,74 2,40 1,00 1,00 3,00 t,4Q 2,15
5
VALLE DEL RIO SILVAN 6 2,00 1,00 2,00 3,00 3,00 2,50 2,00 3,00 1,00 2,20 « 2,43
LA RIBERA 7 2,00 2,00 4,00 4,00 4,58 3,83 1,00 4,00 3,00 2,60 3,52
^
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 3,00 0,00 1,00 4,00 1,84 2,04 5,00 4,00 3,00 4,20 2,58
VALLE DE LOSADA 9 1,00 2,00 3,00 2,00 3,74 2,80 3,00 3,00 1,00 2;60
*l 2,7S
CUMBRES...TELENO-AQUÍLIANOS 10 4,00 3,00
'
1,00 5,00 3,08 3,13 5,00 4,00 5,00 4,60 10 3,50
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 1,00 3,00 1,00 5,00 2,26 2,50 3,00 3,00 3,00 3,00 2,63
VALLE DEL RIO CABO "
12 2,00 1,00 5,00 5,00 3,42 3,67 1,00 5,00 1,00 2,60 I2I 3,4(1
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 2,00 4,00 3,00 4,00 3,42 337 1,00 4,00 1,00 2,20 13 3,08
VALLE DEL RIO ERIA 14 1,00 2,00 3,00 3,00 3,76 - 3,00 4,00 4,00 1,00 3,40 3,lü
If
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 1,00 4,00 3,00 3,00 3,00 2,90 3,00 4,00 3,00 3,40 1^ 3,03
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 4,00 3,00 1,00 5,00 3,08 3,13 5,00 5,00 5,00 5,00 .61 3,60
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 1,00 1,00 1,00 5,00 2,84 2,54 2,00 3,00 1,00 2,20 2,45
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 1,00 1,00 2,00 3,00 2,60 2,24 2,00 3,00 3,00 2,60
•^
18 2,33
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 3,00 3,00 2,00 5,00 2,60 3,04 4,00 4,00 3,00 3,80 19 3,23
192
El valor cultural (VCUL) se obtiene de la siguiente expresión:
La escala de valoración aplicada presenta como valores extremos el 5 (Muy alto valor
cultural) y O (Ausencia de recursos culturales).
El valor de PHI se obtiene, asignando pesos a los dos componentes: Relevancia (RL) y
Abundancia (AB), mediante la siguiente expresión:
Este componente pone de manifiesto la importancia del recurso cultural. Este factor ha
sido valorado mediante la aplicación combinada de varios criterios:
193
A aquellas unidades territoriales que poseen una figura de protección legal: Bien de
Interés Cultural o Monumento Natural, se les ha asignado un valor 5.
La Tabla 46 pone de relieve que las unidades territoriales que poseen los recursos del
patrimonio histórico-cultural más relevantes son: la n° 1 "Lago de la Baña..", n° 2 "Lago
de Truchillas" y n° 14 "Valle delríoEria".
Tabla 44.- Criterios de valoración de la Abundancia (AB) de recursos del Patrimonio Histérico-Cultural.
Con valor muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña...", n° 2 "Lago de
Truchillas" y n° 3 "Valle del río Eria", por disponer del patrimonio histórico-cultural
más relevante y im mayor número de recursos culturales.
194
Únicamente la unidad n° 4 "Curso Bajo del río Cabrera" presenta un valor alto de PHI,
por poseer un gran número de yacimientos, de gran variedad tipológica y relativamente
bien conservados, aunque ninguno de ellos alcanza la importancia suficiente para ser
declarados Bienes de Interés Cultural.
Con valor medio resultan las unidades n° 6 "Valle del río Silvan", n° 7 "La Ribera", n° 8
"Valle de Losada", y n° 13 "Valle de Santa Eulalia", que si bien presentan algunos
recursos de cierta relevancia, sin embargo, su número es reducido.
Con valor bajo aparecen las unidades n° 3 "Ribera del Sil", n° 5 "Cuenca del río
Benuza", n° 12 "Valle del río Cabo", n° 15 "Valle del río Truchillas", n° 17 "Cabecera
ríos Llamas-Codes", y n° 18 "Valle del río Pequeño".
La escala de valoración aplicada para este componente del valor Cultural ha sido de O a
5.
El valor de conservación de los núcleos urbanos (CO) para cada unidad territorial
resulta de la aplicación de la media aritmética del grado de conservación del conjunto de
núcleos urbanos contenidos en la misma.
195
Los criterios de valoración empleados para este factor pueden observarse en la Tabla 45.
Las imidades del curso alto y medio del río Cabrera (7, 9, y 13), los valles del río Eria y
del río Pequeño, tributario del anterior, presentan un valor de conservación alto, a pesar
del fuerte despoblamiento y consiguiente deterioro de las construcciones por falta de
mantenimiento.
Se consideran Elementos Singulares los pajares, cuyas formas recuerdan a las conocidas
"pallozas", molinos, herrerías, hornos de pan, palomares, etc., así como algimos
elementos artísticos tales como tímpanos y pórticos románicos de algunas de sus
iglesias, e t c . , presentes en los núcleos urbanos de la comarca.
196
La valoración de este componente se ha llevado a cabo en función de los siguientes
criterios: presencia o ausencia, abundancia y relevancia cultural de dichos elementos en
cada unidad territorial, siendo la escala de valoración de O a 5.
El valle del río Eria (unidad n° 14) es la única que presenta un valor muy alto.
Es necesario destacar la ausencia de unidades territoriales con un muy alto valor del
componente Conjimtos Urbanos.
Resultan con valor alto las unidades n° 14 "Valle del río Eria" y n° 15 "Valle del río
Truchillas" pertenecientes a la Subcomarca de Cabrera Alta, y las unidades n° 7 "La
Ribera" y n° 9 "Valle de Losada" de la Cabrera Baja.
La unidad n° 3 "Ribera del Sil" presenta un valor bajo, debido principalmente al fuerte
deterioro de la arquitectura y entramado tradicional de sus núcleos urbanos.
La Tabla 46 muestra los resultados obtenidos del valor cultural, así como en sus
respectivos componentes de rango inferior, en cada ima de las unidades territoriales.
Únicamente la imidad n° 14 "Valle del río Ería", en Cabrera Alta, presenta un valor
cultural muy alto, debido fundamentalmente al muy alto valor de su patrimonio
histórico-cultural, y el valor alto de sus conjimtos urbanos.
197
VALOR CULTURAL
UNIDADES
TERRITORIALES AB PHI. co ES CUR
LAGO DE LA BAÑA... I 5,00 5,00 5,00 0,00 0,00 'o,oo ' J,(HI
LAGO DE TRUCHILLAS
RIBERA DEL SIL
2
3
5,00
2,50
5,00
1,00
5,00
1,83
0,00
1,50
0,00
3,00
0,00-
1,88.
A 3,01
1,85
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 3,70 3,00 339 2,30 3,00 2,48 A'\ 3,02
CUENCA DEL RIO BENUZA 5 2,50 1,00 1,83 2,50 1,00 2,13 1,95
VALLE DEL RIO SILVAN
LA RIBERA
6
7
3,00
3,50
1,00
2,00
2,10
2,83
2,60
3,80
1,00
3,00
2,20
3,60
HH 2,14
3,14
HH
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,0(
VALLE DE LOSADA 9 3,80 2,00 2,99 3,00 3,00 3,00 2,99
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS
CABECERA DEL RIO CABRITO
10
11
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00'
H
10 U,lll
[Link]
VALLE DEL RIO CABO 12 1,00 1,00 1,00 0,00 0,00 0,00
" 0,61
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 3,00 1,00 2,10, 3,50 1,00 2,88
" 2,41
VALLE DEL RIO ERIA
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS
14
15
5,00
2,00
4,00
1,00
4,55
1,55
3,70
4,00
4,00
1,00
3,78
3,25
'H
14
15
4,24
2,23
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 o,oa 16 0,0(
CABECERA R í o s LLAMAS-CODES 17 2,00 1,00 1,55 0,00 0,00 0,00 ü,93
VALLE DEL RIO PEQUEÑO
SIERRA DE LA CABRERA ALTA
18
19
2,30
0.00
1,00
0,00
•1,72
0,00
3,00
0,00
1,00
0,00
2,50
0,00
•H
18
19
2,03
0.0(
CO: conservación
ES: elementos singulares
CUR: ¡Conjuntos urbanos
V C l i L : valor cultural
198
Con valor cultural alto destacan tres unidades territoriales. De éstas, dos de ellas
disponen de espacios declarados Monumentos Naturales (unidades n° 1 "Lago de la
Baña.." y n° 2 "Lago de Truchillas"), mientras que las restantes son las unidades n° 4
"Curso bajo del río Cabrera", cuyo valor cultural viene dado principalmente por un
valor alto de patrimonio histórico-cultural, y n° 7 "La Ribera", en cuyo caso tiene más
peso el alto valor de sus conjuntos urbanos.
Con valor cultural medio resultan las unidades n° 6, "Valle del río Silván", n° 9 "Valle
de Losada", y n° 13 "Valle del río Sta Eulalia" en Cabrera Baja, y las unidades
territoriales n° 15 "Valle del rio Truchillas" y n° 18 "Valle del río Pequeño" en Cabrera
Alta.
Con valor cultural bajo se muestran las unidades territoriales n° 3 "Ribera del Sil" y n° 5
"Cuenca del río Benuza". Su valor cultural viene dado principalmente por un valor bajo
de patrimonio histórico-cultural.
Las restantes unidades presentan un valor cultural muy bajo, siendo su principal
caracteristica la ausencia de núcleos urbanos y patrimonio histórico-cultural en su
ámbito territorial.
Respecto al peso o importancia relativa de cada uno de los factores que integran el valor
total o agregado, se ha considerado que son el Valor Ecológico (VECO) y Paisajístico
(VPAI) quienes proporcionan los principales méritos para la conservación.
199
En la Tabla 47 se muestran los resultados del valor agregado y de sus componentes en
cada una de las diecinueve unidades territoriales.
Con valor muy alto destacan las unidades n° 1 "Lago de la Baña...." y n° 2 "Lago de
Truchillas", donde se ubican los espacios naturales protegidos o Monumentos Naturales
de la Comarca de la Cabrera. Estas dos unidades muestran un valor muy alto desde el
punto de vista ecológico y paisajístico, y un alto valor cultural, mientras que el valor
relacionado con la productividad primaria es bajo.
Con valor alto resultan las unidades territoriales n° 7 "La Ribera" y n° 12 "Valle del río
Cabo".
En "La Ribera" o curso medio del río Cabrera, el valor total de la unidad ha venido dado
por un valor paisajístico y cultural alto, un valor ecológico medio y de productividad
primaria bajo.
En el "Valle del río Cabo" el valor resultante se debe al alto valor para la conservación
de sus ecosistemas y de la calidad visual del paisaje, ya que el valor para la
productividad primaria es medio, y el cultural muy bajo.
200
VALOR AGREGADO
UNIDADES
TERRITORIALES VECO VPRO VTAI VCUL
201
^ ^ Jnstiti^oTeoTológiGO
GeoMinerodeEyaña
LEYENDA
1.-MUY BAJO
2.- BAJO
3.-MEDIO
4.-ALTO
5.-MUY ALTO
Escala 1:200,000
6.3.1 Introducción
Este concepto expresa la relación actividad-territorio, y muestra el mejor uso que puede
hacerse de este último teniendo en cuenta el punto de vista de ambos, es decir,
representa la forma en que cada punto del territorio puede utilizarse sin que sufra
alteraciones inaceptables en sus características y valores.
Por otra parte, el análisis y valoración del territorio ha ofrecido la posibilidad de llevar a
cabo una estimación de la fragilidad o vulnerabilidad del medio ante los probables
efectos que pueda generar sobre el mismo el desarrollo del uso minero.
Su determinación se lleva a cabo de manera operativa sobre cada ima de las xmidades
territoriales definidas, y vendrá expresada en términos de vocacional, compatible con o
sin limitaciones, incompatible y excluido, utilizándose en todo el procedimiento el
análisis SIG.
202
unidades territoriales con respecto a la explotación de los recursos de pizarra.
6.3.2.- Impacto
El impacto generado por la actividad minera está estrechamente relacionado con el valor
para la conservación en su estado actual del medio, de tal forma que el impacto
previsible será distinto de una unidad territorial a otra en función de su valor natural.
203
CAPACIDAD DE ACOGIDA
La capacidad de acogida expresa el grado de compatibilidad/incompatibilidad
del territorio expresado en unidades territoriales y sus recursos naturales con
la actividad minera
ACTIVIDAD OBJETO
VALOR PARA LA
DE ORDENACIÓN
CONSERVACIÓN
• Explotación minera de pizarras
1 1
i
DEFINICIÓN MODELO IMPACTO -APTITUD
• DESAGREGACIÓN EN COMPONENTES
APTITUD IMPACTO
j — • Cantidad • impacto ecológico
• Recursos ( • Impacto Productividad
^ — • Calidad
• Expiotabilidad Primaria
• .Altitud • Impacto Paisajístico.-
• Pendiente • Impacto Cultural
• Degradación
i
EVALUACIÓN DEL IMPACTO - APTITUD
^<?
—•
. # VALORACIÓN APTITUD VALORACIÓN IMPACTO
> " • Valoración Componentes- • Valoración Componentes
y > OiMínimo / » 0 Mínimo
Escala { Escala (
^ — • SIMáximo ^^—• SiHáximo
-* • Asignación de Coeficientes • Asignación de Coeficientes '
• Valor Aptitud • Valor impacto
i
DEFINICIÓN CLASES DÉ CAPACIDAD DE ACOÍGIDA
(ANALISISI APTITUD
\ * • '
y IMPACTO .CLASE 1. . . . . . .
i
MAPAS DE CAPACIDAD DE ACOGIDA
204
La determinación del Impacto parte de la siguiente premisa:
El Impacto Global (IGLOB) que las explotaciones de pizarra pudieran ocasionar sobre
cada una de las Unidades Territoriales se obtiene de la siguiente expresión:
205
IPAI = 0,7 IPA + 0,3 INV
. El impacto sobre el paisaje (IPA) se evalúa en función directa del valor o mérito de
conservación del paisaje (VPAI).
IPA - VPAI
La incidencia visiial (INV) o visibilidad del territorio desde las zonas más
frecuentadas por la población, expresa en cierta medida lafragilidadpaisajística.
El Mapa de Incidencia Visual (Plano 12) pone de relieve las zonas visibles desde
núcleos habitados, vías de comunicación y lugares másfrecuentadospor la población, y
por lo tanto, las zonas de mayorfragilidadpaisajística.
A través del análisis SIG, y a partir del Mapa de Incidencia Visual, se han calculado los
porcentajes de ocupación superficial de las áreas visibles en cada unidad territorial.
206
1 *
LEYENDA
—
1.- ZONAS VISIBLES DESDE CARRETERAS
^^^^>^^W Y NÚCLEOS DE POBLACIÓN.
^ ^ ^ ^
^ B 2.- ZONAS NO VISIBLES DESDE CARRETERAS
.r^»^P
^ H Y NÚCLEOS DE POBLACIÓN.
^^^ra ^"KT^^^^^V
^i^^fcjü
f !]Í\J;NJO*
%-í/W\l#^^^^^^^^ Í^^^S^Fs^
1^
T^-A " l ^ " " ' ! — ' J ^ ^ S r ^ i¿*"^^-r^
¿í~-I3fcC¡y^^sWia|l//'y^^y mj^^^T/^^af
t
APLICACIÓN A LA RESERVA ESTATAL DE PIZARRAS DE LA CABRERA (LEÓN)
Escala 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE el: al. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
UNIDADES TERRITORIALES ZONAS VISTAS ZONASNO
(%) VISTAS (%)
1.-LAGO DE LA BAÑA.... 52.00 48.00
2.- LAGO DE TRUCHILLAS 77.48 22.52
3.-RIBERA DEL SIL.... 86.32 13.68
4.- CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 96.62 3.38
5.- CUENCA DEL RIO BENUZA 46.74 53.26
6.- VALLE DEL RIO SILVAN 81.32 18.68
7.-LA RIBERA 71.69 28.31
8.- DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 63.45 36.55
9.-VALLE DE LOSADA 77.41 22.59
10.- CUMBRES...TELENO-AQUILL\NOS 54.15 45.85
11.- CABECERA DEL RIO CABRITO 1.69 98.31
12.- VALLE DEL RIO CABO 77.04 22.96
13.- VALLE DEL RIO STA EULALIA 62.95 37.05
14.- VALLE DEL RIO ERÍA 87.67 12.33
15.- VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 92.73 7.27
16.- CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 76.48 23.52
17.- CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 0.34 99.66
18.- VALLE DEL RIO PEQUEÑO 28.39 71.61
19.- SIERRA DE LA CABRERA ALTA 66.56 33.44
Tabla 48.- Porcentaje de ocupación de Zonas Vistas y No Vistas en cada unidad territorial.
Las zonas másfi-ágilesante el uso minero están representadas por las unidades n°
1 "Lago de la Baña..." y n° 2 "Lago de Truchillas", que presentan un impacto
previsible muy alto, y que coinciden además, con las áreas de más alto valor para
la conservación.
207
IMPACTO GLOBAL
UNIDADES
TERRITORIALES lECO IPRO IPA INV IPAI, ICUL DEGR
LAGO DE LA BAÑA- 1 430 1,65 4,65 2,60 4,04, 3,00 ' 5,00
LAGO DE TRUCHILLAS 2 14,03 1,96 4,75 3,87 4,49 3,00 - 5,00 2 4,13
RIBERA DEL SIL 3 2J.9 2,45 1,85 4,32 2,59 1,85 3,00 3 IA(
CURSO BAJO DEL RIO CABRERA 4 2,51 2,28 2,50 4,83 330 3,02 1,00 4 2,56
CUENCA DEL RIO BENUZA S 2,58 1,94 2,15 2,34 230 1,95 2,00 5 2,27
VALLE DEL RIO SILVAN 6 3,22 2,12 2,43 4,07 2,92 2,14 , 3,00 6 2,92
LA RIBERA 7 2,81 1,96 3,52 3,58 3,54 3,14 2,00 7 2,93
DIVISORIA V. LOSADA-RIBERA 8 • 2,43 2,38 2,58 3,17 2,76 0,00 5,00 8 2,68
VALLE DE LOSADA 9 •2,75 2,00 2,75 3,87 3,08 2,99 . 1,00 9 2,59
CUMBRES...TELENO-AQUILIANOS 10 3,43 .1,49 3,50 2,71 336 0,00 5,00 10 3,17
CABECERA DEL RIO CABRITO 11 3,25 1,77 2,63 0,08 1,86 0,00 5,00 11 2,63
VALLE DEL RIO CABO 12 3,56 2,04 3,40 3,85 3,54 0,60 4,00 12 3,24
VALLE DEL RIO STA EULALIA 13 3,21 1,86 3,08 3,15 3,10 2,41 3,00 13 2,99
VALLE DEL RIO ERIA 14 2,69 2,43 3,10 4,38 3,49 434 3,00 14 3,16
VALLE DEL RIO TRUCHILLAS 15 3,17 2,29 3,03 4,64 3,51 233 4,00 15 3,28
CUMBRES SIERRA DE LA CABRERA 16 3,39 . 1,72 3,60 3,82 3,67 0,00 5,00 16 3,31
CABECERA RÍOS LLAMAS-CODES 17 3,09 2,44 2,45 0,02 1,72 0,93 5,00 17 2,65
VALLE DEL RIO PEQUEÑO 18 3,10 2,05 2,33 1,42 2,06 2,03 4,00 18 2,71
SIERRA DE LA CABRERA ALTA 19 • 3,45 2,24 3,23 333 336 0,00 4,00 19 3.06
[ D E C R : degradaciin
I G L O l i : impacto (>lubal
208
^ ^ ^ Instituto Tecndógicx)
LEYENDA
1.-MUY BAJO
2.- BAJO
3.-MEDIO
4.-ALTO
5.-MUY ALTO
Escala 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et al. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
. En líneas generales, la Subcomarca de Cabrera Alta parece ser más vulnerable que la
Subcomarca de Cabrera Baja, ante la explotación de pizarra.
6.3.3 Aptitud.
[Link] Introducción.
209
aptitud se ha basado en la definición de unos indicadores de tipo cualitativo, aplicados a
la información geológico-minera existente, que consiste básicamente en:
Como componente fundamental para valorar la aptitud del territorio para la explotación
de pizarra se considera la cantidad y calidad de los recursos potencialmente explotables.
Por ello, se define el componente Recursos Explotables (RECU), con el cual se pretende
evaluar de forma cualitativa la cantidad y calidad de los recursos de pizarra
potencialmente explotables que existen en cada unidad territorial.
210
- Formación Losadilla: se considera únicamente como nivel explotable la "Capa
Foma", de potencia inferior a 15 m, con ima calidad baja desde el punto de vista
de material para cubiertas.
211
^ ^ ^ > InstitutoTecnológiGO
- # > GedS^nero de España
LEYENDA
1
ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MINAS
Escala 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE etai. Elipsoide Internacional. Proyección UTM {Huso 29}
A cada uno de estos cuatro componentes definidos se les ha asignado un coeficiente de
ponderación, con el fin de cuantificar su importancia relativa en la valoración global de
la aptitud del territorio para la explotación de pizarra para cubiertas.
Este parámetro puede ser utilizado, en cierta medida y a "grosso modo", para obtener
una estimación relativa y cualitativa de la cantidad de recursos potencialmente
explotables que hay en cada imidad territorial.
La corrida de cada una de las tres formaciones geológicas que albergan niveles
potencialmente explotables se ha obtenido a partir de análisis SIG con la cartografía
geológica y con el mapa de unidades territoriales, obteniéndose los resultados que se
presentan en la Tabla 50.
212
Los valores obtenidos para Icr en cada unidad territorial se pueden ver en la Tabla 50.
213
Icr VALOR DE RECU
0 0
0<Icrá3 2
3<I„álO 3
10 < Icr < 30 4
Icr > 30 5
214
La valoración de la pendiente (PEND) se ha efectuado utilizando el análisis SIG:
el valor de PEND en cada vmidad territorial se obtiene como media de los valores
asignados a las unidades de intervalo de pendiente presentes en ella, ponderada
por la superficie de ocupación dentro de la misma.
Tabla 52.- Valor de PEND para cada unidad del Mapa de Pendientes.
215
UNIDAD DEL MAPA DE INTERVALO DE ALTITUD (m) VALOR DE ALTI
ALTITUDES
1 <600 5
2 600 - 900 5
3 900 - 1200 4
4 1200-1500 3
5 1500-1800 0
6 >1800 0
Tabla 53.- Valor de la altitud (ALTI) para cada unidad del Mapa de Altitud.
Una vez obtenidos los valores de los cuatro componentes de la aptitud en cada unidad
territorial, el Valor Global de la Aptitud (APTIT) se ha estimado asignando coeficientes
de ponderación a cada uno de ellos, según la siguiente expresión:
Con aptitud muy alta resultan las unidades territoriales n° 4 "Curso Bajo del Río
Cabrera", n° 5 "Cuenca del Río Benuza", n° 9 "Valle de Losada" y n° 14 "Valle del Río
Eria". De ellas, en las tres primeras se concentra la explotación de pizarras en La
Cabrera; sin embargo, la explotación actual en el "Valle del Río Eria" es mínima.
Con aptitud alta resultan las unidades n" 6 "Valle del Río Silván" y n° 7 "La Ribera".
Las unidades n°^l,2, 3, 11, 1 6 y l 7 resultan con una aptitud muy baja, debido a la no
existencia en ellas de recursos potencialmente explotables de pizarras para techar.
216
i i 3 , 4 5 6 . 7 8 * 10 11 12 13 14 15 16 ., 17 :-. 18 . 15
1 0,00 Ó,ÓÓ 74,00 i^,^i J,71 0,00 2,18 0,00 0,00 0,00 0,00 Ó,ÓÓ Ó,ÓÓ ó,óó 0,00 ó,óó ó,óó ó,Oó A,OÓ
2 0,00 0,00 26,00 34,28 11,94 6,44 20,68 0,00 3,58 0,00 0,00 2,66 0,70 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
3 0,00 0,00 0,00 24,39 20,94 35,58 31,21 3,55 31,98 0,00 0,00 18,38 27,09 39,40 10,40 0,00 0,00 15,67 20,66
4 9,78 22,56 0,00 11,70 33,81 41,43 31,07 45,69 41,02 0,00 3,69 33,10 40,84 47,68 52,88 0,00 24,47 57,58 57,53
to
5 41,67 44,42 0,00 0,05 28,22 14,44 13,29 50,76 19,90 2,74 80,23 38,64 27,84 18,99 33,09 2,35 72,01 25,56 21,23
6 48,55 33,02 0,00 0,00 3,37 2,11 1,57 0,00 3,52 97,26 16,09 7,22 3,52 3,94 3,63 97,65 3,51 1,19 0,28
Tabla 54. Porcentaje de ocupación superficial de los 6 intervalos de altitud en cada una de las 19 unidades territoriales.
APTITUD
UNIDADES
TERRJTORIALES EXPL ALTI PEND • RECU
218
^ • ^ Instituto Tecnológcx)
^ 1 ^ GeoMínero de España
LEYENDA
MUY BAJA
BAJA
:: MEDIA
• ALTA
•
MUY ALTA
Escala 1:200.000
A partir del modelo impacto/aptitud se han definido un total de seis clases de capacidad
de acogida que expresan el uso vocacional, compatible, compatible con liinitaciones,
incompatible y excluido de cada unidad territorial con respecto a la actividad extractiva
de los recursos mineros;
219
Clase VI Capacidad de Acogida Excluyente
Localización Inaceptable
Uso Excluido
Aquellas áreas donde coinciden aptitud alta o muy alta, e impacto bajo o muy
bajo, constituyen la mejor clase (Clase I) para la localización del uso a ordenar.
Cuando se presentan a la vez una aptitud baja con un impacto medio, o una
aptitud media con un impacto alto, se define la capacidad de acogida baja con un
uso minero incompatible (Clase V).
Cuando se presentan a la vez aptitudes medias con impacto de muy bajo a medio,
o aptitudes alta o muy alta con impacto medio, la capacidad de acogida es alta, y
el uso minero es compatible (Clase II).
La capacidad de acogida es media, con uso compatible con baja aptitud, cuando
coinciden una aptitud media y un impacto de muy bajo a bajo (Clase III).
Cuando coinciden un impacto alto con una aptitud alta o muy alta, la capacidad
de acogida es media, con uso compatible con limitaciones debidas al alto
impacto (Clase IV).
220
CLASES DE CAPACIDAD DE ACOGIDA
•
APTITUD
MUY BAJA BAJA MEDIA ALTA MUY ALTA
s o 1
V IV
1 1 CLASE V: CAPACIDAD DE ACOGIDA BAJA.
LOCALIZACION NO ADMISIBLE.
USO INCOMPATIBLE.
< 1 IV
CLASE VI: CAPACIDAD DE ACOGIDA EXCLUYENTE.
LOCALIZACION INACEPTABLE.
o 1 USO EXCLUIDO.
>- 1
3 1
s 1
- Que la capacidad de acogida del territorio en relación con la actividad minera es Alta
en casi toda Cabrera Baja sobre la que se asientan actuahnente la iiunensa mayoría de
las explotaciones de pizarras existente en la comarca, a excepción del valle del río
Cabo, Ribera del Sil y Lago de la Baña, circos glaciares y cumbres de la Sierra de la
Cabrera.
- En Cabrera Alta únicamente el valle del río Pequeño presenta una capacidad de
acogida Alta, y Media en el valle del río Eria. El resto de su territorio se encuentra
incluido en las clases V (Capacidad de Acogida Baja, uso incompatible) y VI
(Capacidad de Acogida Excluyente, uso excluido).
- La Sierra de la Cabrera muestra ima amplia superficie con ima Capacidad de Acogida
Baja o Excluyente.
222
-^^^ Instituto T e j i d ó g i c o
^ ^ GeoMinÉrodeEsDañ
LEYENDA
Escata 1:200.000
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et ai. Elipsoide Internacional. Proyección UTM (Huso 29)
DIMENSIONES CAPACIDAD
VALOR IMPACTO
DEL VALOR APTIIUD: „^D^.
AGREGADO GLOBAL
VALOR ACOGÍDA~
Ecológico 4.30
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223
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231
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Cultural 0.00
232
7. ZONIFICACION DEL TERRITORIO. MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-
AMBIENTAL
7.1 INTRODUCCIÓN.
Se persigue garantizar el uso del suelo de manera racional, de tal forma que se asegure
la conservación de los recursos naturales, de los ecosistemas, del paisaje y del
patrimonio cultural, así como la producción sostenida de bienes y servicios.
233
7.2 DEFINICIÓN DE CRITERIOS DE ZONIFICACION
En la Fig. 18 se muestran las zonas excluidas para la explotación de pizarra por criterio
de capacidad de acogida.
234
- . * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ G e o M i n e r o de España
Figura 18
mmm
PIZARRA PARA TECHAR
Figura 19
ESCALA 1 : 3 0 0 . 0 0 0
0 3 6 12 18 24 aokin
I I I
235
del área protegida de cualquier actividad extractiva de los recursos geológicos de la
zona.
Se han excluido aquellos enclaves en los que exiten formaciones vegetales de alto valor
por razones de endemicidad, diversidad, por constituir la vegetación climax, o bien
representar estadios regenerativos capaces de alcanzarla, y encontrarse en un buen
estado de conservación.
La aplicación de este criterio se ha efectuado a partir del Mapa de Vegetación (Plano 7),
y su resultado se muestra en la Fig. 20.
Las zonas a excluir por aplicación de este criterio se muestran en la Fig. 21.
236
:oV
' • Instituto Tecnológico
GeoMinero de España
Figura 20
Figura 21
ESCALA 1:300.000
0 3 6 12 18 24 SOkm
I I - I
237
Se trata, en definitiva, de prevenir el conflicto que pudiera generarse por la
incompatibilidad de ambos usos. Las zonas a excluir se muestran en la Fig. 22.
El uso minero resulta incompatible con el marco legal de protección de dicho Bien
de Interés Cultural.
Las zonas a excluir por aplicación de este criterio se muestran en la Fig. 23, y se han
delimitado a partir de la información contenida en el Mapa de afecciones territoriales y
patrimonio arqueológico (Plano 9).
238
^ * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España
Figura 22
Figura 23
ESCALA 1:300.000
0 3 6 12 18 24 30101)
I \- I
239
7.2.2 Criterios condicionantes
Factor Altitud
Se considera que por encima de los 1500 m de altitud la actividad minera se ve limitada
o dificultada por unas condiciones meteorológicas más adversas (presencia de nieve
durante gran parte del año, heladas, etc.)-
La Incidencia Visual
La visibilidad del territorio representa uno de los factores de peso que condicionan la
ubicación de las explotaciones de pizarras. No se considera este factor como excluyente
para la actividad minera, puesto que existen una serie de medidas correctoras que se
pueden poner en práctica para minimizar el impacto visual de las explotaciones.
En la Fig. 25 se muestra la aplicación de este criterio, delimitándose las zonas que son
visibles desde carreteras y núcleos de población a partir del Mapa de hicidencia Visual
(Plano 12).
Los mapas generados a partir de estos factores van a permitir establecer niveles o grados
de prioridad de explotación en las zonas no excluidas.
240
* * ^ S Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España
Figura 24
Figura 25
ESCALA 1:300.000
O 3 12 18 24 SOkm
242
7.3 MAPA DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL.
243
. Estar incluidas en algún perímetro de protección referido a espacios
naturales protegidos, núcleos urbanos, yacimientos arqueológicos y
embalses proyectados.
Se incuyen en esta categoría todas las zonas afectadas por al menos uno de los criterios
de exclusión definidos.
Zonas Explotables
244
construcción de muretes de tierra.
. Desmantelación y retirada de las instalaciones tras el cese de la
actividad.
245
incidencia visual. Las escombreras situadas en fondos de valle o que
sigan el contomo natural de una ladera generarán un menor impacto
paisajístico tras su revegetación.
El diseño de las escombreras debe adaptarse en lo posible a la
fisiografía del terreno con el fin de obtener una mayor integración en
el paisaje, huyendo de aquellas formas geométricas que supongan un
fuerte contraste con el entomo circundante.
El diseño y forma de construcción debe permitir una progresiva
restauración sin tener que esperar al abandono definitivo de la
escombrera.
En el caso de las escombreras de naves, todas estas-medidas-se-deberr
considerar antes de la decisión definitiva de la selección del
emplazamiento de las naves.
7.3.2 Resultados
. El 49,1% del total de la superficie ocupada por las áreas con recursos potenciales es
considerada como zona explotable, mientras que las zonas de protección ambiental
suponen el 50,9%.
246
de las zonas explotables (36,0% de la superficie total con recursos potencialmente
explotables).
247
8. METODOLOGÍA GENERAL PROPUESTA PARA LA REALIZACIÓN DE
MAPAS DE ORDENACIÓN MINERO-AMBIENTAL DE LOS RECURSOS DE
ROCAS Y MINERALES INDUSTRIALES.
Los elementos básicos sobre los que debe sustentarse la metodología de realización de
un mapa de ordenación minero-ambiental son tres: una investigación geológico-minera
que permita conocer la caracterización y delimitación geográfica de los recursos, un
análisis de la actividad minera que permita obtener la caracterización, tanto técnica
como ambiental, de la explotación de los recursos, y, finalmente, un análisis del medio
que permita conocer el estado actual de los diferentes elementos ambientales en la zona
en estudio.
248
iiUi'.felíi£l^Pfci,»;iJld:l;JWtól;Jii!'
• Medio físico
• Medio socioeconómico
DEFINICIÓN DE UNIDADES
TERRITORIALES ZONAS DONDE NO E S ,
RECOMENDABLE LA :.
Inventario ambiental
EXPLOTACIÓN MINERA
Cartografías temáticas
VALOR PARA LA.
básicas CONSERVACIÓN
DEFINICIÓN DE
• DESAGREGACIÓN EN CRITERIOS DE
COMPONENTES* EXCLUSIÓN ZONAS EXPLOTABLES
• VALORACIÓN DE CON DIVERSOS '
COMPONENTES GRADOS DE
PRIORIDAD
•
• Caracterización de
.ANAUSISSJLGT; rANALISIS^
los recursos S.I.G.
MAPA DE VALOR PARA
• Delimitación geográfica LA CONSERVACIÓN
de los recursos
ZONAS EXPLOTABLES
CON LIMITACIONES
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DEFINICIÓN DE
if AÍJI-M5U'. CRITERIOS
• MODELO IMPACTO-APTITUD
asipmo.:íiy=3[,f,\ • VALORACIÓN DEL IMPACTO
CONDICIONANTES
O PRIORIZANTES
ZONAS FAVORABLES
Y LA APTITUD
• Caracterización técnica PARA EL
y socioeconómica de la EMPLAZAMIENTO O
^ALISIS S.l^
explotación UBICACIÓN DÉ.
INFRAESTRUCTURAS
MAPA DE CAPACIDAD DÉ
COMUNES :'
• Caracterización de los ACOGIDA
I ^ -' - ' •
impactos ambientales
Figura 27. Esquema metodológico general propuesto para la realización de Mapas de Ordenación Minero-Ambiental.
El análisis de la actividad minera tiene como objetivo la caracterización técnica,
económica y ambiental de la explotación del recurso a ordenar, así como el diagnóstico
de la problemática que presenta dicha actividad desde esos puntos de vista, con el fin de
proponer las actuaciones más adecuadas para solventar los problemas identificados.
Los factores y aspectos a tener en cuenta en el análisis de la actividad minera son los
siguientes:
El análisis del medio tiene como objetivo el conocimiento de la sitiiación actual de los
diferentes elementos que constituyen el medio, tanto físico como socioeconómico y
cultural, y la construcción de un inventario ambiental integrado por una serie de
cartografías temáticas básicas de esos elementos ambientales.
En este análisis se deben de tener en cuenta los elementos y factores del medio físico
(geología, geomorfología, clima, vegetación, fauna, aguas, suelos, paisaje, procesos
geodinámicos, espacios naturales protegidos), y del medio socioeconómico y cultural
250
(usos del suelo, población, actividad económica por sectores, infraestructuras, sistema
de asentamientos, hacienda pública, legislación, patrimonio histórico-artístico).
Esta etapa tiene como objetivo final el análisis y cartografía de la capacidad de acogida
del territorio ante la actividad minera. Esta capacidad de acogida se evalúa a partir de un
modelo impacto/aptitud ante la actividad analizada, siguiendo los conceptos básicos
definidos por Gómez Orea (1994) para los estudios de ordenación del territorio. Este
modelo impacto/aptitud es equivalente al modelo "conflictividad/capacidad"
desarrollado por Letouzé-Zezula (1993) para la realización de "mapas de protegibilidad
de áridos" (ver apartado 1.3).
En esta fase, el territorio queda expresado por medio de unas Unidades Territoriales,
sobre las que efectúa el diagnóstico, es decir, las valoraciones, estimaciones y
determinaciones de impactos, aptitud y capacidad de acogida. Estas unidades
representan la desagregación del ámbito de estudio en porciones territoriales más
pequeñas, y se adoptan como sectores territoriales básicos que constituyen la expresión
de los elementos y procesos del territorio en términos comprensibles y, sobre todo, en
términos operativos.
251
En cualquier caso, el esquema metodológico propuesto en esta tesis se basa en la
desagregación en componentes, tanto del impacto como de la aptitud, llegando a un
nivel de desagregación suficiente para ser fácilmente evaluado a partir de la información
contenida en el inventario ambiental y en la investigación geológico-minera.
Por otra parte, la evaluación del impacto que puede generar la actividad minera en cada
unidad territorial se efectúa a partir del análisis previo del valor natural o valor para
la conservación en el estado actual de dichas unidades territoriales. Este análisis del
valor natural también se efectúa a partir de la desagregación en componentes.
Los pasos a seguir, pues, en la fase de Diagnóstico Territorial son los siguientes:
252
3. Valoración de los componentes del valor en el nivel más bajo de desagregación, a
partir de la información y cartografía del inventario ambiental, en una escala
homogénea y sencilla de valoración (por ejemplo, O = mínimo; 5 = máximo).
5. Obtención del valor global a partir de la entrada con los valores de los componentes
del nivel más bajo y la aplicación de los coeficientes de ponderación. Así, el valor
total, o el valor de cualquier componente de cualquier nivel se obtiene según:
V = lPiVi
siendo:
6. Evaluación del impacto, que sigue los pasos 2 al 5, a partir de la definición de los
componentes de desagregación del impacto. En principio, se pueden definir los
mismos componentes que para el valor natural, e incluso dar los mismos valores,
bajo el supuesto de que a mayor valor natural, mayor será el impacto potencial.
253
fácilmente calculables que reflejen la cantidad y calidad de los diferentes tipos de
recursos potencialmente explotables, así como factores que condicionan o limitan la
explotabilidad de los mismos ( por ejemplo, la situación estructural del macizo
rocoso, la altitud y la pendiente en el estudio piloto de pizarras de La Cabrera; la
distancia a los núcleos de consumo en el caso de recursos de áridos; el espesor del
recubrimiento, etc.)-
Una vez evaluados el impacto y la aptitud del territorio, expresado por las unidades
territoriales, se pasa a determinar su Capacidad de Acogida ante la actividad minera.
Este análisis se efectúa definiendo un modelo impacto/aptitud, a partir de la
construcción de una matriz de Capacidad de Acogida de doble entrada: los rangos
definidos para el impacto por un lado, y los definidos para la aptitud por el otro. Se
determinan las clases de capacidad de acogida a partir de la utilización de criterios sobre
las posibles combinaciones de los rangos de impacto y aptitud (un ejemplo de estos
criterios y combinaciones se muestran en la Fig. 17).
254
aplican otros criterios de exclusión. Entre éstos, son clásicos los perímetros de
protección de núcleos habitados, los espacios protegidos, la protección de ecosistemas
fluviales o litorales, los enclaves de alto valor ecológico, la protección de yacimientos
arqueológicos, etc. La aplicación cartográfica de estos criterios excluyentes se efectúa a
modo de sobrecarga, realizada de manera automática por el SIG a partir de la
información temática básica.
255
8.2 DISCUSIÓN
Es importe destacar que la sistemática diseñada permite obtener en todos los procesos
de evaluación (valor natural, impacto, aptitud, capacidad de acogida) una muy alta
transparencia y reproducibilidad , quedando siempre claros los criterios de evaluación
de cada componente a valorar, su valoración, y su importancia relativa. Esta sistemática
permite comprender los resultados finales de la valoración y su reproducción, al quedar
claramente estructvirados en tablas y matrices todos los procedimientos de evaluación.
También hay que remarcar que el sistema diseñado logra su fiíncionamiento óptimo
mediante la explotación máxima de las oportunidades que brinda la herramienta SIG,
desde el manejo del cúmulo de niveles de información cartográfica y superposición de
niveles cartográficos, hasta la aplicación de los algoritmos de valoración de manera
automática sobre las unidades territoriales.
Así, la evaluación del valor para la conservación y del impacto potencial de la actividad
minera sobre el territorio necesita disponer de un inventario ambiental lo más completo
posible, constituido por datos y mapas temáticos de los elementos constituyentes del
medio. Sin embargo, hay que reseñar que existen importantes desequilibrios entre unas
regiones y otras en cuanto a información existente válida para la realización del
inventario ambiental, sobre todo en lo que a cartografías temáticas básicas se refiere. La
existencia de lagunas de información, la falta de actualización de algvinas cartografías
256
temáticas disponibles, y la existencia de escalas o niveles de detalle inadecuadas en
muchas de ellas, puede tener como consecuencia que no se pueda poner directamente en
marcha la metodología diseñada para la realización de un Mapa de Ordenación Minero-
Ambiental, sino que haya que efectuar un gran esfuerzo previo para elaborar las
cartografías temáticas básicas.
Algo similar puede ocurrir con la evaluación de la aptitud del territorio para la actividad
minera si no existe información suficiente acerca de las características geológicas y
tecnológicas de los recursos mineros, o cartografías que los delimiten con el sufíciente
detalle. En ese caso, es necesario un gran esfiíerzo inicial consisténte'erriabOTesrdF'
campo, muestreo de formaciones geológicas, análisis y ensayos tecnológicos, así como
trabajos cartográficos.
257
En la fase de Diagnóstico Territorial, tanto el valor para la conservación e impacto,
como la aptitud, se han evaluado por desagregación en componentes. El nivel de
desagregación y la definición de componentes va a ser fímción de la información
contenida en el inventario ambiental y de la información geológico-minera en cuanto a
los recursos potencialmente explotables. Cuanto más exhaustiva sea la información
temática, mayor nivel de desagregación y mayor número de componentes se podrán
definir.
258
Por ello, se deben definir siempre unos umbrales previos de impacto y aptitud, por
debajo de los cuales los rangos existentes proporcionarán siempre clases excluyentes de
capacidad de acogida.
La fase final de Zonificación del Territorio soporte de los recursos de rocas y minerales
industriales, cuyo resultado es la elaboración del Mapa de Ordenación Minero-
Ambiental, se basa en la definición y aplicación de una serie de criterios excluyentes y
condicionantes para la actividad minera en el territorio. "
Sobre el resto del territorio soporte de los recursos, denominadas "zonas explotables",
se pueden definir diferentes niveles de prioridad para la explotación enfimciónde una
serie de criterios condicionantes (por ejemplo: pendientes, altitud, visibilidad, distancia
a centros de consumo, etc.).
Como resumen de todo el proceso, hasta llegar a la elaboración del Mapa de Ordenación
Minero-Ambiental se han ido efectuando una serie de zonificaciones del territorio:
c) Una tercera zonificación del territorio se efectúa al aplicar los criterios de exclusión
para la actividad minera, a modo se sobrecarga sobre el mapa de formaciones
259
geológicas que albergan los recursos potencialmente explotables.
d) Por último, una cuarta zonificación se efectúa sobre las áreas con recursos
explotables al aplicar los criterios condicionantes, definiendo y delimitando zonas
explotables con diferentes niveles de prioridad.
Para ámbitos geográficos de pequeña extensión no tiene mucho sentido la aplicación del
sistema metodológico completo, pudiendo obviarse la fase de diagnóstico territorial con
su análisis de la capacidad de acogida, pasando directamente a la fase de zonificación
del territorio, definiendo y aplicando directamente sobre el mapa de los recursos
geológicos potencialmente explotables los criterios excluyentes y condicionantes
definidos a partir de la información del inventario ambiental y de carácter geológico-
minero.
260
9. CONCLUSIONES
Se ha diseñado un sistema en que las evaluaciones del valor natural, impacto y aptitud
se realizan por desagregación en componentes, y asignación de coeficientes de
ponderación a cada componente. La utilización de escalas de valoración y coeficientes
de ponderación normalizados para todos los componentes a evaluar permite que los
261
resultados intermedios y finales de las valoraciones sean siempre homogéneos y
fócilmente comparables y manejables.
Por otra parte, presenta una relativa simplicidad en los procesos de evaluación, sin dejar
de tener en cuenta la complejidad que presentan los elementos que estructuran el medio
y sus interrelaciones.
Estos mapas pueden ser instrumentos muy útiles para los planificadores del territorio,
pero, a la vez, también en la toma de decisiones para los Organismos competentes en
materia del Medio Ambiente y de Minería. Así mismo, pueden ser de gran utilidad para
las empresas extractivas, pues pueden servir para orientar los esfuerzos inversores hacia
aquellas zonas del territorio con mayor prioridad desde el punto de vista minero-
ambiental.
262
10. REFERENCIAS
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L EY ENDA
CUATERNARIO
TERCIARIO GRAVAS; ARENAS; ARCILLAS Y CONCLOWERADOS (INDIFERENCIADO)
CALl?ft DE LA AOLIIAMA
FORMACIÓN LOSAOILLA
MAPA D [ S I T J A C I O N ORDOVICICO
PROVINCIA DE LEÓN SUPERIOK
FORMACIÓN ROÍADAIS
rORHAaON CASAiO
ORDOVICICO
PIZAÜRAS DE lUARCA: PIZARRAS NEGRAS
MEDIO
INFERIOR
PIZARRAS DE IOS MONTES (TREMADOC)
GRAtJOQIORlIA
DIQUES
FAILA
FALLA SUPUESTA
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UNIDADES FISIONOMICAS DE VEGETACIÓN
Instituto Tecnológico
> ^ GeoMinero de España
Área de Ingeniería Geoambi«nta I
LEYENDA
1 - ENEBRALES RASTREROS CON GENISTA SANABRENSIS Y PASTIZALES
OROMEDITERRÁNEOSORENSANO-SANABRIENSES
2.- ENEBRALES RASTREROS CON GENISTA SANABRENSIS, PASTIZALES
OROMEDITERRANEOS ORENSANO-SANABRIENSES Y GLEBAS OROMEDITERRANEAS
11,-PIORNALES
31 .-CULTIVOS Y HUERTAS
Mapa No. 7
Autor: DEPARTAMENTO DE BIOLOGÍA VEGETAL. UNIVERSIDAD DE LEÓN.
MAPA DE O R D E N A C I Ó N MI NERO•AMBIENTAL
M i P i DE SITUACIÓN
PROVINCIA DE LEOfJ
EscoQ 1:2.000.000
Mapa No. 17
Autor: DANIEL BARETTINO FRAILE et al.