Auguste Comte
Filósofo francés considerado como el fundador del positivismo y la sociología.
Época De Conde
Para entender el pensamiento comtiano, es necesario tener en cuenta el contexto
histórico-cultural de su tiempo y, particularmente, sus aspiraciones socio-políticas. El
fundador del positivismo tiene a las espaldas el inquieto período posrevolucionario
francés, en el que Francia y, en general, Europa están empeñadas en la búsqueda de un
régimen político estable. La doctrina de Comte nace también del intento de reconstruir el
orden social de su tiempo.
Ley de los tres estados
El primer estadio, el teológico, lo entiende Comte como aquella fase del desarrollo mental
del hombre en la que éste busca las causas últimas de los sucesos y las halla en las
voluntades de unos seres personales sobrehumanos o en la voluntad de un solo ser de
esas características. Trátase, en general, de la edad de los dioses o del Dios. Claro que
se requiere una subdivisión. En la infancia de la raza, el hombre trataba de explicarse
instintivamente los fenómenos, cuyas causas le eran desconocidas, atribuyéndolos a
objetos, a pasiones y afectos análogos a los de los seres humanos. Dicho con otras
palabras, el hombre dotaba a los objetos físicos de vida, pasiones y voluntad, de una
manera vaga. Esta mentalidad animista representó lo que Comte describe como el
estadio del fetichismo. Con el transcurso del tiempo, las fuerzas que animaban
inmanentemente los objetos fueron proyectadas al exterior en la forma de los dioses y
diosas del politeísmo. Más adelante, las divinidades de la religión politeísta fueron
fusionadas en el contexto del Dios único del monoteísmo. Estos tres subestadios
sucesivos del fetichismo, el politeísmo y el monoteísmo, constituyen juntos el estadio
teológico.
Al segundo estadio general lo llama Comte el estadio metafísico. Pero esta calificación se
presta a equívocos. Pues lo que Comte tiene en su mente es la transformación de las
deidades personales o del Dios único en abstracciones metafísicas, y no, por ejemplo, las
metafísicas teístas de los pensadores medievales como Tomás de Aquino o,
posteriormente, la del obispo Berkeley. Es decir, que en el estadio metafísico, en vez de
explicar los fenómenos en términos de la actividad de una voluntad divina, la mente
recurre a ideas ficticias tales como las del éter, los principios vitales, y así sucesivamente.
El paso del estadio teológico al metafísico se produce cuando el concepto de una deidad
sobrenatural y personal es sustituido por el concepto de la naturaleza y cuando las
explicaciones se hacen ya en términos de entidades abstractas de uno u otro tipo, tales
como fuerza, atracción y repulsión.
El tercer estadio es el positivo, o sea, el del enfoque maduro o mentalidad científica. Aquí
no se intenta ya encontrar últimas causas explicativas ni discutir la “real’ pero
inobservable esencia íntima de los seres. La mente se interesa por los fenómenos o
hechos observados, subsumiéndolos bajo leyes generales descriptivas, tales como la ley
de la gravedad. Estas leyes coordinantes y descriptivas posibilitan las predicciones. Lo
que connota al conocimiento real y positivo es, precisamente, la capacidad de predecir y,
así, dentro de unos límites, la de controlar. El conocimiento positivo es real, cierto y útil.
Pero aunque Comte califica de cierto al conocimiento positivo, insiste también en que, en
un sentido, es relativo. Porque no conocemos el universo cabal o totalmente, sino sólo tal
como nos aparece. El conocimiento positivo es conocimiento de nuestro mundo, y la
extensión de nuestro mundo, el mundo tal como nos aparece, no es algo fijo y
determinado de una vez por todas. El conocimiento positivo es también relativo en el
sentido de que se ha abandonado ya la búsqueda de absolutos. Aun suponiendo que
haya causas últimas, nosotros no podemos conocerlas. Lo que conocemos son los
fenómenos. Por eso, la mente que aprecie la naturaleza y la función del conocimiento
positivo no perderá el tiempo en inútiles especulaciones teológicas y metafísicas.
Finalmente, con el progreso de las ciencias, se supera la explicación metafísica y avanza
el estadio positivo en el que la humanidad alcanza la madurez de pensamiento. El hombre
renuncia a buscar causas últimas y explicaciones de los fenómenos en algo que está más
allá de la experiencia (voluntades divinas misteriosas o abstracciones metafísicas). En
esta etapa se llega a los hechos y trata de formular las leyes que los coordinan, por medio
de la observación, de la experimentación y del razonamiento matemático.
Augusto Comte procede también a una clasificación de las ciencias:
- Matemática
- Astronomía
- Física
- Química
- Biología
- Sociología: O llamado física social. Nivel mas concreto, se rije por leyes como la física.
Establece las leyes de la sociedad, la ciencia natural y el método (que se divide en:
observación de hechos concretos, experimentación, y la comparación de sociedades).
Bibliografia:
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