TEMA 11: EL PROCESO DE TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA
Y LA CONSTITUCIÓN DE 1978.
Introducción
A la muerte de Franco, España se encontraba en un contexto de inestabilidad política y
económica, debido a la inseguridad de un futuro sin el dictador y la crisis económica de
1973. Sin embargo, España comenzará la transición de una dictadura a una democracia,
culminada con la promulgación de la constitución de 1978, la cual sigue vigente en la
actualidad.
1. EL INICIO DE LA TRANSICIÓN: LA MUERTE DE FRANCO (Día 1)
El 20 de noviembre de 1975, tras una larga agonía, Franco fallecía dejando un régimen
anacrónico y en profunda crisis, una realidad muy alejada de la opinión del presidente
Arias Navarro, según la cual todo quedaba “atado y bien atado”, ya que se pensaba que
el Régimen continuaría con el heredero Juan Carlos I.
Sin embargo, lo que ocurrió fue el inicio de la Transición Democrática, proceso por el
que se desmanteló la Dictadura tras la muerte de Franco, culminado con el
establecimiento de un sistema basado en los derechos y libertades de los españoles.
Todo ello, en un contexto de cambio social provocado por el crecimiento económico,
junto a una secularización y urbanización de los españoles durante el fin del franquismo.
Este proceso partía de una situación compleja al convivir dentro del franquismo, dos
opiniones contradictorias: los inmovilistas (Búnker), que negaban cualquier alejamiento
del franquismo; y los aperturistas, que promovían una reforma del franquismo hacia un
sistema de mayores libertades. Además, al margen del Régimen, la oposición había
comenzado a tomar posiciones en los últimos años del Dictador promoviendo la ruptura
con la legislación franquista para dar paso a una España democrática.
2. EL GOBIERNO DE ARIAS NAVARRO (1975-1976) (Día 2)
El 22 de noviembre de 1975 se produjo el nombramiento de Juan Carlos I como Jefe de
Estado a título de rey, el cual tras jurar las Leyes Fundamentales, declaraba en su primer
discurso su intención de ser rey “de todos los españoles”.
En el primer gobierno de Juan Carlos I, Arias Navarro fue confirmado como presidente
del Gobierno, pero pronto éste se mostró incapaz de llevar a cabo cualquier reforma,
confirmando las sospechas de la oposición de una continuación clara del franquismo
como ya dejó claro en su discurso de programa de gobierno en las Cortes donde alababa
a Franco y a su Régimen.
Por ello, la oposición, continuó sus reclamaciones para la llegada de la democracia al
país. Los dos partidos principales fueron el PCE y el PSOE, cada uno lideraba un
organismo de oposición: el primero la Junta Democrática (1974) y el segundo, la
Plataforma de Convergencia Democrática (1975), que, a la muerte de Franco, se unieron
en la Coordinación Democrática, popularmente conocida como la “Platajunta”. Su
propuesta política se basaba en el establecimiento de libertades y derechos individuales,
amnistía para los presos políticos y la convocatoria de unas elecciones generales
constituyentes que pusieran las bases de un nuevo sistema político democrático.
Junto a la oposición política, la oposición social a través de movilizaciones populares
erosionó el gobierno de Arias Navarro, su principal demanda era la legalización del
derecho a huelga. En este contexto, graves fueron los sucesos en la huelga general de
Vitoria, en marzo de 1976, con un saldo de cinco muertos y decenas de heridos. El
ministro Manuel Fraga justificó la acción policial con la frase: “la calle es mía”.
Además, en Montejurra (Navarra), en mayo, se enfrentaron los bandos franquista y
demócrata de los carlistas, muriendo dos de ellos, complicando aún más la situación.
Estos acontecimientos llevaron a los reformistas a presionar al monarca para que retirara
el apoyo al presidente Arias y a los inmovilistas, y agilizara las reformas. El padre del
rey, don Juan, le telegrafió “o liquidas a Arias o esto se acaba”. Por ello, Juan Carlos I
en unas declaraciones en su viaje por EEUU se posicionó a favor de un cambio
democratizador del país.
Finalmente, el 1 de julio 1976 Arias Navarro, obligado, dimitió forzado por un monarca
con el que nunca tuvo gran sintonía y el cual se aseguró que en la terna de posibles
presidentes estuviera un hombre de su confianza, gracias a Torcuato Fernández
Miranda, presidente de las Cortes y del Consejo del Reino y ningún inmovilista.
3. EL PRIMER GOBIERNO DE ADOLFO SUÁREZ (1976-1977) (3)
El sustituto de Arias fue un joven político procedente de los sectores reformistas del
Movimiento, Adolfo Suárez, toda una sorpresa para la opinión pública y la oposición
tanto que fue llamado “el error Suárez”, sin embargo, este inició un nuevo estilo de
hacer política que le llevó a formalizar contactos con la oposición. Su promesa para
llevar a cabo la Transición era según sus propias palabras, “ir de la ley a la ley”, es
decir, desmontar el franquismo con sus propias leyes.
Para ello, propuso un audaz proyecto, la Ley para la Reforma Política (LRP), un texto
que afirmaba la democracia como sistema de gobierno así como la transformación de
las Cortes Franquistas en un Congreso y Senado elegidos por sufragio universal dentro
de una pluralidad de partidos políticos. Esta fue aprobada el 18 de noviembre de 1976
por las Cortes franquistas que iba acompañada de dos garantías: no exigir
responsabilidades de lo sucedido en la Dictadura y mantener la ilegalidad del PCE. La
votación afirmativa, conocida popularmente como las del “harakiri”, era el inicio del fin
del franquismo. En el voto pesó tanto la influencia real como la presión social así como
el miedo a una ruptura más radical.
Pese a ello, cuando el Gobierno convocó el referéndum para aprobar la LRP, (15 de
diciembre 1976) la oposición realizó una campaña por la abstención, que alcanzó el
23%. Pero los que votaron, la aceptaron por clara mayoría.
Desde principios de 1977 hubo una progresiva legalización de los partidos políticos y
sindicatos, se pusieron en libertad a los presos políticos con la Ley de Amnistía y se
procedió a desmantelar las organizaciones franquistas. Todo ello provocó acciones de
violencia de extrema derecha, como los asesinatos de abogados laboralistas vinculados
al PCE en Madrid. Además, la actividad terrorista de grupos como el GRAPO o ETA,
hizo aumentar aún más la tensión y justificaban la acción ultra. En el estamento militar
incluso se realizó un proyecto de golpe de Estado, la Operación Galaxia, que finalmente
fue descubierta por el gobierno bajo el decreto de Estado de Excepción.
La legitimidad de las elecciones y de la futura democracia pasaba por la participación
sin exclusiones de todas las fuerzas políticas. Tras reunirse en secreto con los
comunistas, los cuales tuvieron que aceptar la monarquía y su bandera, y como los
militares e inmovilistas no eran muy favorables a esa legalización, ésta llegó por
sorpresa el 9 de abril de 1977, el conocido “Sábado Santo rojo”. A la semana siguiente,
el 15 de abril, se anunció que se celebrarían elecciones el 15 de junio.
Para las mismas se constituyeron varios partidos políticos, por sorpresa para algunos, el
presidente Adolfo Suárez constituyó UCD (Unión de Centro Democrático), que
representaba un conjunto de reformistas del franquismo, democristianos y
socialdemócratas. Los miembros más conservadores, optaron por formar AP (Alianza
Popular) bajo el liderazgo del ex-ministro franquista Manuel Fraga. La antigua
oposición franquista presentó dos candidaturas: el PSOE liderado por Felipe González y
el PCE, partido mayoritario en la lucha antifranquista, cuyo líder era Santiago Carrillo.
Además de todos estos partidos, también se presentaron los partidos nacionalistas del
País Vasco (PNV) y de Cataluña (PDPC) liderado por un joven Jordi Pujol.
Las elecciones dieron una clara victoria a UCD con 165 escaños. El PSOE se convirtió
en la segunda fuerza política con 118 escaños, mientras que tanto el PCE con 20
escaños como AP con 16 escaños quedaron muy lejos de sus expectativas iniciales. Los
nacionalistas catalanes 11 y el PNV 8. En definitiva, España votaba con la intención de
no apostar por las ideas más radicales de ambos lados del panorama político.
4. EL SEGUNDO GOBIERNO DE ADOLFO SUÁREZ (1977-1979) (4)
El resultado de las elecciones dio lugar a una gran variedad de representación
parlamentaria sobre el futuro de España, por ello era necesaria la colaboración de varios
partidos en la toma de decisiones, era el inicio de la compleja etapa de consenso.
La prioridad del Gobierno de la UCD fue resolver la grave situación económica debido
a la inflación y el paro. Los Pactos de la Moncloa, firmados el 15 de octubre de 1977,
establecieron medidas económicas que comprometieron a todas las fuerzas políticas,
empresarios y sindicatos. Estos Pactos resultaron vitales para lograr una estabilidad
social con la que se pudiera avanzar en el proceso de normalización democrática.
En este periodo se produce también la renuncia de Don Juan, padre de Juan Carlos, en
sus derechos a la monarquía española a favor de su hijo. Además, se concedieron las
preautonomías a Cataluña, Galicia y País Vasco, reconociendo sus derechos históricos.
5. LA CONSTITUCIÓN DE 1978
Pese a que inicialmente no era la idea del gobierno de Suárez, una de las mayores
reclamaciones de los nuevos partidos era la apertura de un proceso constituyente. Este
proceso constitucional estuvo condicionado por la presión de sectores franquistas, el
terrorismo etarra o la crisis económica.
Se optó por elaborar un texto de consenso entre las fuerzas parlamentarias donde todos
los grupos pudieran verse representados en este pacto constitucional y, para ello, se
formó una ponencia constitucional de siete miembros: tres de UCD y uno de PSOE,
PCE, AP y Minoría Catalana, con exclusión de los grupos vascos y del mixto.
El resultado fue un texto constitucional con 169 artículos que declaraba a España como
un “Estado social y democrático de derecho” organizado como una monarquía
parlamentaria, la Corona tenía funciones básicamente representativas, de árbitro entre
las instituciones así como Jefe Supremo de unas Fuerzas Armadas que quedaban
sometidas al poder civil.
La declaración de derechos y deberes es extensa y de las más completas, destacando la
igualdad de todos los ciudadanos ante la ley así como la libertad ideológica, de opinión,
manifestación, etc. Además, aparecen principios como el derecho a la educación y
sanidad pública, el disfrute del medio ambiente o el derecho a una vivienda digna.
Declaraba la libertad religiosa dentro de un Estado no confesional, definía un marco de
economía capitalista y prohibía la pena de muerte así como la tortura. En las elecciones,
los representantes políticos serían elegidos por sufragio universal, por primera vez para
mayores de 18 años respetándose así la soberanía nacional.
Además, configuraba un Estado con división de poderes: el ejecutivo para el Gobierno,
el legislativo para unas cortes bicamerales formadas por el Congreso y el Senado, y el
judicial para los tribunales, siendo los de mayor rango el Supremo y el Constitucional.
La principal novedad es la configuración de un Estado descentralizado, mediante la
constitución de comunidades autónomas a través de unos estatutos de autonomía con
instituciones propias que debían ser aprobados por las Cortes, aunque también se afirma
la indisoluble unidad de España. Era una manera de contentar tanto a nacionalistas
como inmovilistas, en un asunto complejo, aún no resuelto del todo sobre todo por el
tema de las competencias con respecto al poder central.
Aprobada en el Congreso y en el Senado, la Constitución fue ratificada en referéndum
por el pueblo español el 6 de diciembre de 1978 y posteriormente promulgada por Juan
Carlos I. Poco después, las Cortes fueron disueltas y se convocaron nuevas elecciones
en 1979. En ellas volvería a imponerse UCD, aunque con un resultado más ajustado que
en las elecciones anteriores.
Conclusión
CONTENIDOS PEVAU
1.1. Explica las alternativas políticas que se proponían tras la muerte de Franco, y
quiénes defendían cada una de ellas.
1.2. Describe el papel desempeñado por el rey durante la transición.
1.3. Describe las actuaciones impulsadas por el presidente del Gobierno Adolfo Suárez
para la reforma política del régimen franquista: Ley para la Reforma política de 1976,
Ley de Amnistía de 1977.
1.4. Explica las causas y objetivos de los Pactos de la Moncloa.
1.5. Describe cómo se establecieron las preautonomías de Cataluña y el País Vasco.
2.1. Explica el proceso de elaboración y aprobación de la Constitución de 1978, y sus
características esenciales.