Medicina Nuclear Tecnicas Radiologicas IV
Según la OMS la Medicina nuclear es la especialidad que se ocupa del diagnóstico, tratamiento e
investigación médica mediante el uso de radioisótopos como fuentes abiertas.
La medicina nuclear (MN) utiliza sustancias radiactivas como fuente de radiación electromagnética para
generar sus imágenes. Las mismas son introducidas en el cuerpo del paciente.
Sus imágenes no tienen la capacidad resolutiva de la TAC o la RMN pero la calidad de la información
que genera la hace insustituible a la hora de aportar información en los procesos metabólicos alterados
del organismo.
La MN ofrece DETECTABILIDAD TEMPRANA, necesita un millón de veces menos cantidad de tejido
alterado que la RMN para detectar una patología.
La imagen obtenida depende de:
1 – El Radiofármaco: Dara especificidad y variará según sea el órgano a explorar. Se genera ligando la
sustancia radiactiva con el fármaco adecuado de acuerdo al órgano a explorar.
2 – La Vía de Aplicación: Puede ser Oral, Intravenosa, Inhalatoria, Subdermica etc, y permitirá que el
radiofármaco se ubique en el órgano necesario.
3 – Tiempo de Administración: Según pase el tiempo desde la aplicación se verán distintos procesos
metabólicos en los distintos órganos a explorar.
¿Qué consideramos ANORMAL en una MN?
Se considera que existe una lesión cuando hay un cúmulo anormal de sustancias radiactivas en la zona
de exploración.
Esa ANORMALIDAD puede ser dada por un EXCESO de acumulación de la sustancia o por una AUSENCIA
de acumulación de la sustancia radiactiva. A estos dos fenómenos los denominamos Lesiones Calientes
y Frías respectivamente.
Radiofármacos
También conocido como RADIOTRAZADOR, es la combinación de un radioisótopo que provee una señal
detectable y un fármaco ligado a éste que determina la distribución.
El radiofármaco se involucra en el proceso metabólico pero NO lo altera, sino no podría cumplirse el fin
diagnóstico del estudio.
Distribución del Radiofármaco
Existen dos mecanismos, el FUNCIONAL, que depende en mayor medida de la composición química del
radriotrazador y el MECANICO en el cual juega un rol más determinante la vía de aplicación que la
composición química del radiofármaco.
Transferencia Pasiva
Ej: Filtrado Glomerular
99m TC
Captacion
Funcionales Ej: Captacion Tiroidea
131I ó 123I
Atrapamineto Metabólico
Permite Detectar Cancer o sus
metástasis a partir de la
hiperactividad de los tumores
incentivados por la glucosa, marcada
Mecanismo de con 18F ó 18FDG
Localizacion
Bloqueo Capilar
Ej: Centellograma de Perfusion
pulmonar.
Macroagregado de Albumina
+99MTC queda atrapado en los
capilares pulmonares. Aplicacion
endovenosa. (1)
Fagocitosis
ej: Centellograma Hepato-esplénico.
Las particulas son mas pequeñas y
son fagocitadas por el sistema retículo
Mecánicos epitelial. Se utiliza sulfuro coloidal +
99mTC. Via endovenosa (2)
Secuestro
El complejo de glóbulos rojos
desnaturalizados por calor + 99M TC
es retenido por el bazo permitiendo
su estudio funcional.
(1) En forma de Radioaerosol e Inhalado, quedara atrapado en el espacio que llegue el aire y nos
brindara datos de la capacidad de ventilación.
(2) Si se inyecta en forma subcutánea es drenado por el sistema linfático y la imagen será una
Linfografía Radioisotópica. Si se lo administra en forma oral quedara ligado al tracto digestivo.
ELIMINACION DE LOS RADIOFARMACOS
Las vías principales de eliminación son la orina y la materia fecal, también se da en menor
porcentaje por la saliva, la leche materna y el sudor.
IMÁGENES OBTENIDAS
Las imágenes pueden ser PLANARES ó TOMOGRÁFICAS. Una imagen planar es una foto
bidimensional de la distribución del radiofármaco, la que siempre es tridimensional por
encontrarse distribuida en todo el volumen del órgano ó tejido. Las imágenes tomográficas se
presentan mediante cortes de pequeño espesor cada uno de ellos los equipos que las obtienen se
denominan SPECT o PET, dependiendo del isótopo ligado al fármaco que se haya administrado al
paciente.
Ambos tipos de imágenes pueden ser ESTATICAS (imagen 1), que son fotos capturadas en un
momento congelado o DINAMICAS (imagen 2), que son una serie de fotos que conforman una
película que muestra el procedimiento metabólico.
Imagen 1 Imagen2
FUNCIONAMIENTO DEL SERVICIO DE MN
La estructura y funcionamiento de un servicio de MN depende de los tipos de radioisótopos
utilizados. Existen dos grandes grupos, los EMISORES DE FOTONES y los EMISORES DE POSITRONES.
Las diferencias más radicales entre ambos están en el tiempo de acción y en las energías de
emisión. Estas diferencias son centrales para la actividad diaria a tal punto que los servicios tienen
normativas específicas de prácticas y radioprotección según sea el caso.
1 – SERVICIO QUE OPERA CON EMISORES DE FOTONES
Es utilizado por la inmensa mayoría de los servicios de MN del país. La organización suele coincidir
con lo detallado en la siguiente imagen:
Los espacios fundamentales son:
CUARTO CALIENTE: Es donde se recibe y manipula el material radioactivo hasta obtener la
jeringa con el radiofármaco necesario según sea la practica.
SALA DE ADMINISTRACION DEL RADIOFARMACO
SALA DE ESPERA DEL PACIENTE INYECTADO: Es una sala exclusiva para pacientes inyectados
con el radiofármaco, los mismos no pueden deambular fuera de esta sala.
SALA DE ADQUISICION DEL ESTUDIO: Es el lugar en donde se encuantra el equipo, que
puede ser PET, SPECT o CAMARA GAMMA y donde se ha de realizar el estudio.
SALA DE PROCESAMIENTO DEL ESTUDIO: Aquí se procesan las imágenes y se obtienen las
copias para realizar el informe.
2 – SERVICIO QUE OPERA CON EMISORES DE POSITRONES
Son estudios de mejor calidad por dos razones, por las características de los radioisótopos y
por el equipo detector.
La técnica PET-Ciclotrón nos permite operar con isotopos que tienen recocimiento biológico
por parte de nuestro organismo, lo que permite utilizarlos directamente o ligarlos con
hormonas o enzimas en conjunto.
El equipo PET por su lado ofrece mejores imágenes ya que tiene avances tecnológicos que
les permite maximizar su sensibilidad y resolver distorsiones.
Los inconvenientes con este equipo están relacionados con la complejidad tecnológica
requerida y con los costos de estos equipos en si y los involucrados al proceso para su
funcionamiento.
La organización suele coincidir con lo detallado en la siguiente imagen:
La producción del isotopo se realiza en la misma instalación.
La sala de administración del radiofármaco es la misma que la de espera debido a que el
paciente no debe moverse entre el momento de administración y de adquisición del
estudio.
MEDIDAS DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA
El personal involucrado en el uso de material radioactivo debe seguir siempre medidas de
protección radiológica. No se conoce aún con total exactitud el efecto de las radiaciones, pero
asumiendo que todas las radiaciones ionizantes son potencialmente dañinas, debemos estar
constantemente en alerta respecto a los métodos de protección. Existen limitaciones prácticas
establecidas por las comisiones nacionales e internacionales para proteger a los trabajadores
ocupacionalmente expuestos. La racionalización de estos límites se basa en que aún los usos
pacíficos de la energía atómica requieren cierta exposición a la radiación y a que es imposible
blindar completamente a los trabajadores. Por esta razón, el personal de medicina nuclear debe
estar constantemente alerta sobre los métodos prácticos de radioprotección. Estos métodos son:
distancia, blindaje y tiempo. Mediante el uso adecuado de estos 3 métodos, el nivel de radiación a
la cual el trabajador está expuesto puede ser mantenido en un mínimo y dentro de las limitaciones
recomendadas.
a) Distancia: constituye uno de los mejores métodos de radioprotección y es uno de los más
utilizados en la rutina diaria; no solamente es un rocedimiento efectivo de protección sino que es
también el más barato. Cuando un individuo se aleja de la fuente radioactiva es natural esperar
recibir menos radiación, y podría pensarse que si se duplica la distancia se recibiría la mitad de la
radiación; sin embargo en realidad la persona recibirá un cuarto de radiación. Esto se conoce como
la ley del cuadrado inverso de la distancia, la cual establece que la cantidad de radiación recibida es
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia desde la fuente. Duplicando la distancia la
dosis es ¼ de la original, reduciendo la distancia a la mitad la dosis será 4 veces mayor a la original.
La ley del cuadrado inverso se aplica con mayor exactitud para fuentes puntuales emisoras γ, no
para fuentes mayores o múltiples fuentes. Esta ley explica la sugerencia del uso de pinzas largas o
controles remotos para mantenerse tan alejado como sea posible de la fuente emisora.
b) Tiempo: el principio del tiempo es también un método práctico de radioprotección. Cuanto más
tiempo se exponga un individuo a un campo de radiación, mayor será la exposición total. El sentido
común indica que el tiempo debe ser utilizado como control de la exposición a la radiación. En las
aplicaciones diagnósticas de medicina nuclear el tiempo no es un factor tan importante como
cuando se trata de aplicaciones terapéuticas.
A este respecto, existen tres grupos de personas no ocupacionalmente expuestas que merecen
especial consideración: personal de enfermería, visitas y pacientes adyacentes, para los cuales la
dosis no puede exceder de 1 mSv por año o de 0.02 mSv en una hora.
b) Blindaje: es también un método práctico de radioprotección. El uso de materiales blindantes
como las láminas o ladrillos de plomo no es nada nuevo para los trabajadores de medicina nuclear.
El blindaje es simplemente un objeto usado para prevenir o reducir el pasaje de radiación. En el
caso de las partículas α ó β se requiere muy poco blindaje para absorber completamente las
emisiones. La práctica general es usar blindaje suficiente para absorber completamente las
partículas α y β, sin embargo esto no es verdad para la radiación χ ó γ, ya que para estos dos tipos
de emisión se utiliza blindaje para reducir la cantidad de radiación.
CONTROL DE EXPOSICIÓN A LA RADIACIÓN DEL PERSONAL.
Dado que el riesgo biológico está directamente relacionado con la dosis de radiación a los tejidos,
la absorción de material radioactivo debe estar restringida.
a) Control de la exposición interna.
La mayoría de los radionucleidos que se utilizan en medicina nuclear son considerados leve o
moderadamente tóxicos con respecto a contaminación interna, sin embargo, una excepción
significativa de 131I es considerada altamente tóxica debido a su especificidad por la glándula
tiroides.
La exposición interna por ingestión, inhalación o absorción dérmica puede ser satisfactoriamente
controlada por prácticas simples y sistemáticas que incluyen:
-vestir túnica o delantal que proteja la ropa en toda área en que se manejen fuentes
radioactivas abiertas. Esas prendas protectoras deben ser retiradas antes de abandonar el área
apropiada para su uso.
-utilizar guantes en todo momento que se manipule material radioactivo.
-no comer, beber, fumar o aplicar cosméticos en áreas en las cuales se utilice o almacene
material radioactivo.
-no almacenar alimentos, bebidas o artículos personales en áreas en las cuales se utilice o
almacene material radioactivo.
-no utilizar la boca con ningún tipo de instrumento tales como pipetas para fraccionar o
medir material radioactivo.
Mantener el área de trabajo libre de contaminación. Realizar semanalmente tests para identificar
áreas que requieran descontaminación.
Manejo del 131I: deben tomarse precauciones especiales para su uso. Una contaminación interna
con 131I resulta en una dosis equivalente de radiación para la tiroides de aproximadamente 52
mSv por μCi debido a la exposición y a la captación biológica. Es muy importante tomar
precauciones cuando se maneja radioyodo para minimizar el riesgo de contaminación interna, lo
cual es particularmente importante cuando se utiliza el radionucleido en forma de solución.
Recomendaciones prácticas para el manejo de 131I:
Abrir el vial en una campana de extracción. El componente volátil siempre está en equilibrio
con la actividad de la solución en el vial. La causa primaria de contaminación del personal es la
inhalación de la nube de radioyodo que escapa del vial al abrirlo.
Siempre que sea posible, almacenar los viales en la heladera y en la oscuridad. El
componente volátil puede ser minimizado manteniendo la solución a una temperatura menor que
la temperatura ambiental, la luz brillante o solar incrementa este componente.
Utilizar guantes siempre que se maneje radioyodo. El yodo puede penetrar parcialmente los
guantes desechables y ser absorbido a través de la piel, por esa razón se recomienda usar dos pares
de guantes cuando se manejan cantidades mayores a 10 mCi.
Ser muy cuidadoso de no tocarse el cuello u otras áreas de la piel o la vestimenta cuando
está manejando radioyodo.
Mantener la solución de 131I de desecho en contenedores bien tapados, con tapas
ajustadas y a un pH básico para reducir la volatilidad.
b) Control de la exposición externa.
La exposición externa puede ser controlada por los métodos clásicos de: minimizar el tiempo,
maximizar la distancia y utilizar blindajes.
El factor tiempo puede ser efectivamente utilizado llevando a cabo procedimientos tan
eficientemente como sea posible. Los procedimientos nuevos deben ser practicados con material
no radioactivo de forma que se adquiera experiencia para poder realizarlos de la manera más
rápida posible. Por otro lado, el intentar realizar los procedimientos de forma demasiado rápida
puede resultar en derramamientos u otros accidentes que aumentarán el tiempo de exposición.
En la práctica, se pueden lograr distancias de trabajo seguras en varios aspectos, manejando
los viales con pinzas, almacenando el material radioactivo de desecho en áreas alejadas a las áreas
de tránsito del personal, manteniendo la mayor distancia posible con los pacientes inyectados
durante los procedimientos.
En cuanto a los blindajes, se deben usar ladrillos de plomo, vidrio plomado, protectores de
jeringa, contenedores para el almacenaje de material de desecho, valijas plomadas para el
transporte de dosis, etc.
Aunque en la rutina de trabajo en medicina nuclear se utilizan distintos tipos de radionucleidos, el
problema de la exposición externa está dado en un 90% por el 99mTc y la principal fuente de
exposición es la radiación proveniente de los pacientes inyectados para los procedimientos
imagenológicos. La relación de exposición típica es:
10-15% por preparación de la dosis,
10% por la administración de la inyección,
75-80% por el procedimiento de imagen.
Esto implica que una fracción sustancial de la dosis anual de cuerpo entero del tecnólogo es debida
a la presencia cerca del paciente durante la realización del estudio. Este componente puede ser
reducido en la práctica manteniendo una mayor distancia con el paciente o interponiendo un
blindaje entre el paciente y el tecnólogo. También el uso de blindaje para la jeringa reduce
considerablemente la dosis en manos y dedos durante el procedimiento de inyección.
DERRAMAMIENTOS, ACCIDENTES Y SITUACIONES ESPECIALES
a) Derramamiento de material radioactivo.
La emergencia por radiación que ocurre más frecuentemente en un servicio de medicina nuclear
involucra un derramamiento de material radioactivo. En las áreas donde se trabaja con fuentes no
selladas, deben existir instrucciones sobre las medidas a tomar en caso de un accidente incluyendo
a quien se debe notificar al respecto. En resumen, las medidas apropiadas deben incluir lo
siguiente:
-Desalojar – notificar a todas las personas presentes que evacuen el área.
-Notificar o reportar el incidente a un superior.
-Prevenir la diseminación – cubrir el derramamiento con material absorbente, evitar el
movimiento del personal potencialmente contaminado.
-Solicitar ayuda (si es un derramamiento mayor) – asegurar el área y requerir instrucciones
al responsable de radioprotección.
-Descontaminar el personal – despojar las ropas contaminadas y depositarlas en una bolsa
plástica, descontaminar al personal utilizando agua y detergente en las zonas afectadas. Se ha
demostrado poca diferencia de efectividad entre el uso de agua y detergente y los
descontaminantes comerciales. No se debe usar ninguna sustancia abrasiva o solventes orgánicos
ya que la irritación de la piel puede aumentar la absorción del contaminante.
-Descontaminar el área donde se produjo el derramado – comience la limpieza del área tan
pronto como pueda, use guantes desechables y si es posible pinzas largas. Comience desde la
periferia hacia el centro, reduciendo sistemáticamente el área contaminada. Coloque todo el
material utilizado en una bolsa plástica.
-Monitorear el área con un detector – continuar la limpieza del área hasta que la actividad
residual sea aceptable.
Es recomendable que exista una bandeja con elementos de descontaminación y que la ubicación de
la misma esté especificada en las instrucciones; se recomienda también que las instrucciones
describan la localización de la ducha más cercana que pueda ser usada por el personal para
descontaminación.
b) La paciente embarazada
Una de las preocupaciones habituales en medicina nuclear es si debe o no realizarse un
procedimiento a una paciente embarazada. El riesgo del feto a la exposición de la radiación debe
ser evaluado contra el beneficio potencial del estudio y el riesgo normal de moralidad del
embarazo y la infancia. La primera decisión es confiar en otra investigación clínica que no utilice
radiación ionizante. Alternativamente, el estudio puede ser realizado si el riesgo adicional de
exposición a la radiación es contrarrestado por el beneficio potencial que la información del
estudio puede brindar. En este caso se deben tomar los pasos para minimizar la exposición del
embrión o el feto. Por ejemplo:
-Diferir el estudio hasta una etapa de gestación avanzada cuando el riesgo sea menor.
-La cantidad de actividad utilizada debe ser reducida al mínimo requerido para obtener un
estudio de adecuada calidad. Cualquier dosis al feto que exceda 0.5 mSv requiere cuidadosa
justificación y el estudio no debe resultar en una dosis absorbida mayor de 1-2 mSv.
-Cuando el radiofármaco sea excretado por los riñones, la paciente debe ser bien hidratada
y debe orinar frecuentemente, esto reducirá sustancialmente la exposición a los órganos vecinos a
la vejiga como elútero.
-Siempre que sea posible, deben evitarse radiofármacos tales como el pertecneciato o el
galio citrato los cuales se concentran en la placenta, particularmente si luego tienen captación
selectiva en los órganos fetales.
El centellograma pulmonar brinda un buen ejemplo de evaluación riesgo beneficio, ya que
es posible limitar la dosis realizando solamente el estudio por perfusión con una dosis menor de la
habitual; el riesgo de cáncer durante la infancia no se incrementará significativamente en relación a
la prevalencia normal y el riesgo de un embolismo pulmonar es por lejos mucho mayor.
La terapia con radionucleidos no está indicada durante el embarazo y debe ser evitada. La
dosis de radiación al embrión/feto resultará en un aumento del riesgo de cáncer durante la infancia
y en algunas aplicaciones puede llevar a efectos determinísticos de la radiación. Se recomienda
realizar un test de embarazo antes de administrar una dosis terapéutica y se le debe advertir a la
paciente la necesidad de evitar un embarazo hasta que la dosis sea menor de 1 mSv. Para las
pacientes con cáncer de tiroides esto se debe extender hasta que no haya evidencia de tejido
tiroideo funcionante que pueda requerir una dosis ablativa de yodo. No se ha demostrado
aumento de anormalidades congénitas o cáncer de la infancia en casos de administración de
radioyodo a pacientes con hipertiroidismo que se desconocía que cursaban un embarazo, sin
embargo se ha reportado hipotiroidismo congénito luego de la administración prenatal de 131I y la
necesidad de una rápida intervención para prevenir el cretinismo. El 131I atraviesa la placenta y la
tiroides fetal comienza a concentrar el yodo aproximadamente durante la semana 10 de gestación.
c) Niños y lactantes.
Dado que el riesgo de cáncer inducido por la radiación es mayor en los jóvenes que en los adultos,
se debe tener particular cuidado en mantener las dosis de radiación lo más bajas posibles cuando
se trata de niños. Existen tablas de dosis recomendadas para niños en relación al peso así como
factores S para el cálculo de la dosis absorbida. Se debe además tener en cuenta que se pueden
minimizar aún más las dosis cuando se trata de adquirir imágenes estáticas, no siendo así con los
estudios dinámicos o de SPECT. Dada la mayor radiosensibilidad de los niños el riesgo asociado a la
radiación es también mayor que en un adulto, por esta razón hay que ser especialmente cuidadoso
en que los pacientes estén bien referidos para el procedimiento y que la utilidad clínica del estudio
y el potencial beneficio para el paciente sean evaluados contra el potencial riesgo de irradiación.
En caso de pacientes padres de niños pequeños, se les debe aconsejar restringir el tiempo que
mantengan a sus niños en brazos por un período dependiente del radionucleido utilizado. Si existe
la posibilidad de ingestión de radioactividad por lactancia, se debe estimar la dosis potencial de
radiación al niño y la lactancia deberá ser interrumpida hasta que la radioactividad en la leche
decaigan a niveles aceptables. El riesgo de irradiación del bebé debe ser evaluado contra los
beneficios de la lactancia y el posible trauma para ambos, madre y niño.
LÍMITES DE DOSIS
La ICRP ha recomendado límites de dosis de exposición a la radiación para los trabajadores
ocupacionalmente expuestos y para el público en general.
a) Los límites para los trabajadores ocupacionalmente expuestos intentan prevenir la ocurrencia de
efectos determinísticos, particularmente en la piel y el cristalino, y limitar la ocurrencia de efectos
estocásticos tales como el cáncer y las enfermedades hereditarias a niveles de riesgo aceptable. Un
concepto útil de la ICRP es la limitación de la dosis. El límite de dosis para la práctica de medicina
nuclear y radiología es de 5 mSv/año, pero se recomienda además una dosis límite complementaria
para las trabajadores embarazadas que intenta mantener la dosis al feto por debajo de 1 mSv,
similar a la del público. Además se recomienda que las trabajadoras embarazadas no estén
expuestas a un riesgo alto de exposición accidental. La ICRP enfatiza también que la
implementación de un sistema apropiado de protección radiológica debería ser implementado
para la protección del staff femenino antes de que sepan acerca de su embarazo.
b) El límite de dosis para miembros del público en general es de 1 mSv/año; este límite se refiere a
prácticas que aumentarán la exposición sobre los niveles naturales de fondo. Este límite de dosis
para el público afecta la práctica de la medicina nuclear en muchos aspectos, por ejemplo, en el
tiempo que debe permanecer internado en aislamiento un paciente al cual se le administró una
dosis terapéutica o en cuánta distancia o blindaje se requiere entre una cama de terapia con
radionucleidos y las áreas adyacentes, o el tiempo sugerido a una paciente que debe esperar antes
de quedar embarazada luego de una dosis de terapia. La ICRP ha hecho una útil exclusión a esta
clasificación de miembros del público con respecto a los amigos o familiares asistiendo en el
tratamiento del paciente como médicos y por tanto no están sujetos a dosis límite. La
responsabilidad de controlar la exposición de estos individuos claramente descansa en el médico
tratante.
Quizás el mejor método para colocar la dosis de radiación en perspectiva es convertir la dosis en
riesgo absoluto, el cual puede ser comparado con otros riesgos encontrados en la vida. Un método
alternativo de expresar el riesgo absoluto es utilizar la pérdida de expectativa de vida (LLE). Para un
trabajador del área de medicina nuclear, la dosis efectiva anual es del orden
de 2 mSv. Si esta dosis es recibida todos los años durante la vida laboral (asumiendo de 18 a 65
años), la LLE es de 17 días. Este riesgo se compara favorablemente con muchas otras ocupaciones, y
es interesante señalar que el mayor riesgo ocupacional es el de los desempleados.
Las estimaciones de la prevalencia local de cáncer, las enfermedades hereditarias y los problemas
relacionados al embarazo pueden brindar información contra la cual se puede evaluar la incidencia
radiogénica. El hecho de que la prevalencia natural sea generalmente mucho mayor que el riesgo
de radiación de los procedimientos diagnósticos en la práctica clínica no retracta de la necesidad de
adherir a la filosofía de ALARA.
10. MONITORES PERSONALES Y SEÑALIZACIÓN.
a) Los dosímetros personales son dispositivos utilizados por individuos expuestos a las radiaciones
ionizantes para evaluar y documentar su nivel de exposición externa. Para el monitoreo personal
de la radiación externa, en general se utiliza uno de los siguientes tipos de dosímetro: film
fotográfico, termoluminiscente (TLD) o cámara de ionización de bolsillo. Las leyes establecen que el
personal expuesto a la radiación debe utilizar algún tipo de dosímetro para el monitoreo de la
exposición personal. Generalmente se utilizan el film o el TLD como detector de radiación para la
dosimetría personal. El dosímetro debe ser usado en la parte del cuerpo que se estima recibirá la
mayor dosis. El período de tiempo que el dosímetro debe ser usado previo a su procesamiento
debe ser no menor de 1 semana y no mayor de 1 mes para el personal que está rutinariamente
expuesto a la radiación. Una tecnóloga embarazada debe usar además un dosímetro sobre el
abdomen.
b) Las áreas en las cuales se utiliza o almacena material radioactivo deben estar señalizadas para
indicar a los individuos que entran en un área de potencial peligro y para demostrar preocupación
por la protección radiológica y control del área. El signo internacional de advertencia de radiación
es el trébol de color magenta sobre fondo amarillo.
La señalización de áreas debe incluir la alerta de no permanencias para mujeres embarazadas o con
posibilidad de estarlo.