BIOGRAFÍA
Cekouat León (26 años) es un artista
del Origami y biólogo nacido en
Puebla y radicado en la Ciudad de
México.
Ha practicado el arte y la ciencia
del plegado de papel durante más
de 15 años y comenzó a diseñar sus
propios modelos hace una década.
Todas sus creaciones están hechas
a partir de cuadrados de papel sin
cortes y su área predilecta es el
Origami figurativo.
Al haber crecido en una familia de
artesanos, músicos y danzantes
prehispánicos, su infancia estuvo
marcada por constantes viajes a
los desiertos y bosques de México,
experiencias que le inspiraron a
obtener la licenciatura en biología.
en lugares como el Museo Franz
Hoy en día, sus diseños de Origami Mayer (México), el Museo Stephen
reflejan la forma en que percibe a and Peter Sachs del Jardín Botánico
los animales y plantas que lo rodean, de Missouri (USA), el Centro del
y para ello utiliza una variedad de Japón de la Universidad de los
papeles de todo el mundo hechos a Andes (Colombia) y la Escuela
mano. Museo de Origami Zaragoza (EMOZ,
España).
Actualmente, su obra está más
enfocada en series de diseños Además, ha dado decenas de talleres
con temas específicos, como en numerosas instituciones de
la biodiversidad mexicana, los México y ha impartido conferencias
colibríes y las orquídeas, estas sobre diseño de Origami y la
últimas siendo su especialidad tradición del papel amate mexicano
dentro de la biología. en el Instituto de Matemáticas y la
Escuela Nacional de Antropología
Ha participado con diagramas en e Historia de la Universidad
los libros de las convenciones de Nacional Autónoma de México, y
México, Francia, Italia y el Reino para la Asociación Mexicana de
Unido, y su trabajo ha sido expuesto Orquideología.
ORQUÍDEAS Y COLIBRÍES: SU EXPOSICIÓN.
Pocos seres han provocado en los Esta exhibición pretende
humanos tantos suspiros y sueños ser un modesto homenaje
como los colibríes y las orquídeas.
a estas aves y a estas flores,
Con nombres tan ensalzados como tratando de ser lo más
gemas de montaña, ángeles del respetuoso con sus colores,
sol o esmeraldas, estas diminutas tamaños y formas.
y brillantes aves han sido la
inspiración de muchas culturas del
continente americano para nombrar
a sus dioses y explicar sus propios
orígenes.
Mientras tanto, las orquídeas han
aderezado los bosques, selvas y
palacios en todo el mundo, siendo
un símbolo de belleza, delicadeza y
fortaleza.
SOBRE ÉL
¿Cómo te iniciaste en el arte del
Origami? ¿Qué te atrajo de esta
forma de expresión artística?
Cuando tenía 10 años mi madre me Después de acabarme ese libro,
enseñó un libro de Origami que encontré las publicaciones de
encontró en una biblioteca a la papiroflexia de Gaby Colin, que en
que solíamos ir cada que teníamos ese entonces se vendían en México
oportunidad. Desafortunadamente por unos 15 pesos (0.75 euros), y
no recuerdo el nombre del libro, que, de hecho, han sido el primer
pero era una recopilación de diseños contacto con el Origami para
tradicionales y de varios autores, muchas personas en estos lares.
entre ellos Yoshizawa.
Después de todos estos años, creo
Tenía la particularidad de que cada que lo que más me ha aferrado al
capítulo traía modelos hechos Origami es su compleja sencillez,
con una “forma básica” distinta, pues en las manos correctas, un solo
la primera era la base cometa cuadrado de papel puede almacenar
y gradualmente se elevaba la y transmitir los sentimientos y
complejidad. emociones más profundos.
Sinceramente, al inicio me frustraba
mucho porque los modelos no me
quedaban tan bien como en los
diagramas, pero poco a poco fui
siendo más paciente.
¿Tuviste algún mentor o influencia
significativa en tus primeros pasos ¿Qué materiales prefieres utilizar
en el Origami? para tus creaciones de Origami?
No precisamente en los primeros Una gran limitante a la que me
pasos, pero cuando tuve acceso a enfrenté por mucho tiempo fue la
Internet me sorprendí mucho por los poca disponibilidad de materiales de
intrincados diseños de Robert Lang buena calidad, pero desde que tuve
y de Satoshi Kamiya. acceso a papeles artesanales mi obra
cambió por completo.
Recuerdo bien regresar ansioso de la
escuela secundaria para plegar sus Además, desde un punto de vista
modelos, y sin duda ellos fueron mis botánico, ha sido muy interesante
primeras grandes inspiraciones. explorar las propiedades que
diferentes plantas otorgan al papel,
Como a muchos plegadores jóvenes, tema del que he aprendido mucho
me interesaba la complejidad y gracias a James Ojascastro.
trataba de hacer cosas cada vez más
elaboradas. Dependiendo del tema que quiero
representar elijo el papel que tenga
Con el tiempo he migrado a la textura y el color adecuados, los
modelos un tanto más sencillos, trato con metilcelulosa y a veces
aunque las herramientas que aprendí agrego alguna pintura acrílica.
gracias a dichos autores me han
permitido tener mucha más libertad En general, disfruto mucho usar
creativa a la hora de diseñar. papeles japoneses (mingeishi,
unryu, momigami), agua papel de
Actualmente, los autores cuyo Fabián Correa, y papeles de fibras
trabajo y filosofía me cautivan más de maguey hechos por Alberto
son Robert Lang, Michael LaFosse y Valenzuela y Luis Torres en Oaxaca,
Bernie Peyton. México.
Hoy día también estoy experimen-
tado en el uso de papel amate, un
producto milenario nativo de México,
y hasta ahora he tenido muy buenos
resultados.
¿Cuál ha sido tu mayor inspiración
a la hora de crear tus obras de
Origami?
Toda mi obra está inspirada en el
mundo natural.
A mí lo que más me conmueve es la
gracia de los seres vivos, su andar,
sus colores, sus formas.
A la hora de crear una nueva
pieza, mi meta es poder percibir
ese mismo sentimiento y rendir
honor a los organismos que estoy
representando. Ese objetivo no
siempre requiere un alto nivel de
realismo, pero procuro ser lo más
preciso con los colores y tamaños
de los sujetos, especialmente si son
pequeños.
De ese modo me siento más
conectado con ellos, y si nunca se
presenta la oportunidad de conocer
en persona a aquel colibrí rojizo de
las islas chilenas de Juan Fernández
o a los escarabajos taiwaneses, al ¿Hay algo en particular que
menos podré tenerlos cerca de mí a esperas transmitir a través
través del Origami. de tus creaciones?
Una noche cuando tenía 17 años
me encontré con el modelo de
la orquídea Cattleya de Michael
LaFosse en el libro Origami
Advanced.
Su diseño me pareció sumamente
bello y profundo y despertó en mí
una gran curiosidad por saber más
sobre esas flores.
Tal fue el impacto que decidí
hacer una carrera especializada en
orquídeas y actualmente, casi 10
años después, estoy estudiando una
maestría sobre el tema.
Mi sueño es poder un día causar algo
así en otra persona y que, como a
mí, el Origami le cambie la vida.
¿Cómo has desarrollado tu propio
estilo y enfoque en el Origami?
Desde mi perspectiva, una de las
grandes bendiciones del origami,
pero que también es una maldición,
es que lo aprendemos por imitación.
De ese modo nos acostumbramos
a hacer copias y es hasta que
acumulamos cierta experiencia que
empezamos a poner nuestro toque
en los modelos.
Creo que para mí lo más importante
-y difícil- ha sido alejarme un poco
de la visión de otros autores para
enfocarme en cómo yo veo a los
sujetos que quiero representar, y en
cómo satisfago mi propia necesidad
artística al diseñarlos y plegarlos.
¿Has tenido alguna experiencia
en la que hayas tenido que
superar un obstáculo para
poder hacer Origami?
He tenido varias, aunque
relacionadas a diferentes cosas.
Cuando era más joven me era muy
difícil poder acceder a libros y papel,
y eso en algún punto me hizo casi
abandonar el Origami.
Más tarde, cuando me mudé a la
Ciudad de México para estudiar
en la universidad, vivía en un
pequeño piso compartido donde
no había mucho espacio para poder
plegar a mis anchas o almacenar
mis modelos. No obstante, esas
restricciones me hicieron, por un
lado, explorar formas de hacer o
preparar papeles que fueran más
manejables, y por otro, a diseñar
modelos que quedaran bien en
tamaños pequeños. Así fue que
por algunos años plegué casi
exclusivamente artrópodos usando
tissue-foil y doble seda, piezas a las
cuales ahora les tengo mucho cariño.
Por otra parte, soy una persona muy
ansiosa, lo cual ha sido un arma de
doble filo respecto al Origami. Hay
veces en que hacer un diseño nuevo
puede estresarme mucho si no
logro algo que me guste a los pocos
intentos, y tengo que bajar la cabeza
un poco para poder continuar.
Pero a la vez, en momentos de
mucho caos basta tener un papel
a la mano para poder olvidarlo
todo por un momento y relajarme
creando, por ejemplo, un nuevo
colibrí.
Ciertamente el origami ha sido para
mí una herramienta terapéutica
y creo que la calidad de vida de
muchas personas mejoraría si
practicaran este arte.