CESEP N°44 – 123 -Área: Biología ED.
PARA LA SALUD Curso 2° Año – División: III, V
Tema: ACCIDENTES Y R.C.P
Objetivos:
● Aprehender los diferentes tipos de accidentes.
● Conocer las diferentes técnicas en la aplicación de los primeros auxilios.
● Conocer la importancia de los primeros auxilios para salvar vidas.
● Transmitir en su entorno los conocimientos adquiridos yseanmultiplicadoresdeaccionesante situaciones límites.
CAPACIDADES: Comprensión Lectora, Producción Escrita,Razonamiento crítico.
HABILIDADES: leer e interpretar, explicar, observar, identificar, registrar, ordenar, analizar, relacionar, elaborar esquema.
ACTIVIDADES:
Leer el material de consulta y completar las siguientes actividades:
1. ¿Qué son los accidentes?
2. ¿Cuáles son las causas básicas? Explica los factores.
3. ¿Cómo se clasifican las causas inmediatas?
4. ¿Cuáles son los factores que tú crees que se dan a menudo las cuales provocan accidentes?
5. De acuerdo al punto anterior, construye carteleras preventivas y de concientización para prevenir esos accidentes que has
mencionado. 6. “SI SE PUEDE PREVENIR, NO ES UN ACCIDENTE” ¿Qué opinión tienes de esa afirmación?
7. ¿Qué son los primeros auxilios; cuáles son los pasos y cuáles son los objetivos?
8. ¿Qué es un RCP?
9. Dibuja y explica cada secuencia de un RCP.
10.Graba un video haciendo las prácticas RCP, luego lo editas de tal manera de estar listo para compartir en los diferentes
grupos.
ACTIVIDADES METACOGNITIVAS:
a). Al leer el texto de apoyo, ¿qué aprendiste?
b). ¿Qué punto o puntos de las actividades te resultaron más complicadas?, ¿porque?
c). ¿Cómo o de qué manera resolviste las dificultades si las tuviste?
d). Al completar el trabajo, ¿qué es lo más importante que rescatas?
e). Con lo que aprendiste con este trabajo, ¿sientes que estás preparado para afrontar situaciones límites donde debes poner tus
conocimientos?
MATERIAL DE CONSULTA
Puedes consultar a los siguientes links
➢ https://es.wikipedia.org/wiki/Reanimaci%C3%B3n_cardiopulmonar
➢ https://youtu.be/A0mwqH152oo
➢ https://es.wikipedia.org/wiki/Primeros_auxilios
Accidente: Se define como accidente (del latín accĭdens, -entis), en otras palabras, un suceso no planeado y no deseado que provoca
un daño, lesión u otra incidencia negativa sobre un objeto o sujeto. Para tomar esta definición, se debe entender que los daños se
dividen en accidentales e intencionales (o dolosos y culposos) (Robertson, 2015). El accidente es la consecuencia de una negligencia
al tomar en cuenta los factores de riesgo o las posibles consecuencias de una acción tomada. La amplitud de los términos de esta
definición obliga a tener presente que los diferentes tipos de accidentes se hallan condicionados por múltiples fenómenos de carácter
imprevisible e incontrolable. El sentido más común de la palabra hace referencia a acciones involuntarias que dañan a seres humanos.
En este sentido, el grupo que genera mayor mortalidad es el de los accidente de tránsito Causas básicas y causas inmediatas La causa
inmediata de un accidente puede ser la falta de equipo de protección, pero la causa básica puede ser que el equipo de protección no se
utilice porque resulta incómodo.1 Supongamos que a un tornero se le ha clavado una viruta en un ojo. Investigado el caso se
comprueba que no llevaba puestas las gafas de seguridad. La causa inmediata es la ausencia de protección individual, pero la causa
básica está por descubrirse y es fundamental investigar por qué no llevaba puestas las gafas. Podría ser por tratar de ganar tiempo,
porque no estaba especificado que en aquel trabajo se utilizaran gafas (falta de normas de trabajo), porque las gafas fueran
incómodas. Causas básicas Las causas básicas pueden dividirse en factores personales y factores del trabajo. Factores personales
Diversos accidentes son causados por factores personales, es decir, están ligados con el comportamiento humano.
Estos factores pueden ser:
● Falta de conocimientos o capacitación. El personal no cuenta con los conocimientos necesarios para realizar su tarea de una manera
segura o no conoce los riesgos presentes en ésta. Por ejemplo, la manipulación de residuos biológico infecciosos.
● Motivación. El individuo carece de motivación para desempeñar una actividad o la realiza con la motivación equivocada.
● Ahorrar tiempo. Se intenta ahorrar el mayor tiempo posible para terminar una labor. Esto lleva a cometer errores y comprometer la
seguridad.
● Buscar la comodidad. Algunos elementos de seguridad resultan incómodos y las personas prefieren evitarlos para sentirse más
cómodos. Por ejemplo, evitar el uso del cinturón de seguridad o el casco.
● Capacidades físicas y/o mentales. Las capacidades físicas y mentales del individuo deben ser óptimas para desempeñar una
actividad de riesgo. Una persona con epilepsia debe evitar conducir vehículos pesados.
Factores de trabajo
Un lugar de trabajo debe proveer los elementos de seguridad para su personal. La gerencia o jefatura es responsable de garantizar su
existencia y correcta ejecución. Cuando no es así, algunos de los siguientes factores pueden producir un accidente.
● Falta de información (capacitación)
● Falta de normas de trabajo o negligencia laboral.
● Diseño inadecuado de las máquinas y equipos.
● Desgaste de equipos y herramientas.
● Mantenimiento inadecuado a las máquinas y equipos. Causas inmediatas
Son las que se clasifican como:
● Entorno laboral (equipos incluyendo equipo de protección personal, herramientas e infraestructura, entre otras)
● Personal (actos o condiciones inseguras)
● Administrativos (procedimientos, supervisión, seguimiento) Donde el factor personal influye en un 80% de la causa raíz en cada
incidente. Los actos inseguros y condiciones inseguras pueden identificarse fácilmente. Veamos algunos de los ejemplos más
comunes:
Actos inseguros
● Realizar trabajos para los que no se está debidamente capacitado.
● Trabajar en condiciones inseguras o a velocidades excesivas.
● No dar aviso de las condiciones de peligro que se observen, o no estén señalizadas.
● No utilizar, o anular, los dispositivos de seguridad con que van equipadas las máquinas o instalaciones.
● Utilizar herramientas o equipos defectuosos o en mal estado.
● Reparar máquinas o instalaciones de forma provisional y no segura.
● Adoptar posturas incorrectas durante el trabajo, sobre todo cuando se manejan cargas a brazo.
● Usar ropa de trabajo inadecuada (con cinturones o partes colgantes o desgarradas, demasiado holgada, con manchas de grasa, etc.).
● Usar anillos, pulseras, collares, medallas, etc. cuando se trabaja con máquinas con elementos móviles (riesgo de atrapamiento).
● Utilizar cables, cadenas, cuerdas, eslingas y aparejos de elevación, en mal estado de conservación.
● Sobrepasar la capacidad de carga de los aparatos elevadores o de los vehículos industriales.
● Colocarse debajo de cargas suspendidas.
● Introducirse en fosos, cubas, cuevas, hoyos o espacios cerrados, sin tomar las debidas precauciones.
● Transportar personas en los carros o carretillas industriales.
● Levantar pesos excesivos (riesgo de hernia).
● No tomar las medidas necesarias al realizar una actividad de riesgo (en el trabajo, al conducir un vehículo, en casa)
Condiciones inseguras
● Falta de protecciones y resguardos en las máquinas e instalaciones.
● Protecciones y resguardos inadecuados.
● Falta de sistema de aviso, de alarma, o de llamada de atención.
● Falta de orden y limpieza en los lugares de trabajo.
● Escasez de espacio para trabajar y almacenar materiales.
● Almacenamiento incorrecto de materiales, apilamientos desordenados, bultos depositados en los pasillos, amontonamientos que
obstruyen las salidas de emergencia, etc.
● Niveles de ruido excesivos.
● Iluminación inadecuada (falta o exceso de luz, lámparas que deslumbran)
● Falta de señalización de puntos o zonas de peligro.
● Existencia de materiales combustibles o inflamables cerca de fuentes de calor.
● Huecos, pozos, zanjas, sin proteger ni señalizar, que representan riesgo de caída.
● Pisos en mal estado; irregulares, resbaladizos, desconchados.
Tipos de accidentes
Existen varios tipos de accidentes, entre los que se encuentran:
● Accidentes en el hogar: Intoxicaciones, quemaduras, torceduras, herida, etc.
● Accidentes en el trabajo: Quemaduras, congelamiento, inmersión, electrocución, etc.
● Accidentes de tránsito: Choques, atropellamientos, volcaduras, etc.
● Accidentes en el campo: Caídas, ataque por animales, incendios, etc.
● Accidentes en la infancia: Los más frecuentes son las caídas, los producidos durante el transporte, las intoxicaciones y las
quemaduras.2
● Accidentes en la escuela: Caídas, heridas
Reanimación cardiopulmonar
La reanimacióncardiopulmonar, o reanimacióncardiorrespiratoria, abreviado RCP es un conjunto de maniobras temporales y
normalizadas intencionalmente destinadas a asegurar la oxigenación de los órganos vitales cuando la circulación de la sangre de una
persona se detiene súbitamente, independientemente de la causa de la parada cardiorrespiratoria.
Reanimación cardiopulmonar que se realiza en un maniquí de entrenamiento médico
Ejemplo general de la maniobra de RCP
Los principales componentes de la reanimación cardiopulmonar básica son la activación del servicio médico de emergencias dentro o
fuera del hospital y la asociación de MCE (masaje cardíaco externo o compresiones torácicas) con respiración artificial (ventilación
artificial). Otros componentes relacionados incluyen la Maniobra de Heimlich y el uso de desfibriladores externos automáticos.2 Las
recomendaciones específicas sobre la RCP varían en función de la edad del paciente y la causa del paro cardíaco.3 Se ha demostrado
que cuando la RCP es puesta en práctica por personas adiestradas en la técnica y se inicia al cabo de pocos minutos tras el paro
cardíaco, estos procedimientos pueden ser eficaces en salvar vidas humanas.2 Aunque un estudio publicado en 2010 ha puesto en
duda el alcance del procedimiento, de 95 000 pacientes solo el 8 % presentó resultados positivos.
La reanimación cardiopulmonar debe practicarse sobre toda persona en parada cardiorespiratoria, es decir:
● No responde: la persona no se mueve espontáneamente, no reacciona ni al tacto ni a la voz
● No respira: no se observa ningún movimiento respiratorio.
● Ante la duda, inicie compresiones cardíacas. Se recomienda que todo paciente en paro cardíaco reciba reanimación, a menos
que:10
1. La víctima tenga una instrucción válida de no ser reanimado;
2. La víctima presenta signos de muerte irreversible como el rigor mortis o livideces en sitios de declive;
3. No se pueda esperar un beneficio fisiológico, dado que las funciones vitales de la víctima se han deteriorado a pesar de un
tratamiento máximo para condiciones como el choque séptico o cardiogénico progresivos; En el caso de parada cardiorespiratoria en
adultos, el ritmo cardiaco que se suele encontrar más frecuentemente es la denominada «fibrilación ventricular». El tratamiento
adecuado de la fibrilación ventricular es la desfibrilación precoz. Cada minuto que pasa disminuye en un 10 % las posibilidades de
supervivencia. En el caso de un adulto con pérdida brusca de consciencia y cuando se está solo (reanimador aislado), la prioridad es
alertar a los servicios de emergencia antes de comenzar la RCP para de esta manera realizar la desfibrilación lo antes posible. La RCP
sirve solo para mejorar las posibilidades de supervivencia mientras se espera la ayuda especializada. Debido a su importancia en
eventos súbitos en adultos, se está potenciando el uso de desfibriladores automáticos en sitios estratégicos, estadios, centros
comerciales o aviones y permiten que una persona con un mínimo entrenamiento sea capaz de realizar maniobras de reanimación.
Tratamiento de la parada cardíaca.
1. Abrir la boca del paciente y extraer la dentadura postiza ―en caso de que tenga una― y cualquier resto visible (...).
2. Inclinar la cabeza hacia atrás, elevar la mandíbula, y comenzar la respiración boca-boca mientras llega el equipo de primeros
auxilios (conviene utilizar una mascarilla de bolsillo para evitar el contagio de una infección). Los pulmones deben insuflarse una vez
cada cinco segundos cuando hay dos personas para realizar la reanimación, o dos veces muy seguidas cada 15 segundos cuando solo
una persona efectúa la ventilación y el masaje cardíaco.
3. Si no se palpa el pulso carotídeo, realizar el masaje cardíaco (depresión del esternón 5 a 6 cm) a una frecuencia de 100-120 veces
por minuto. Si hay un solo socorrista se realizarán treinta compresiones antes de volver a ventilar dos veces.
Soporte vital básico
Las acciones que permiten la supervivencia de una persona que sufre muerte súbita suelen iniciarse por personas casuales y constan
de cinco eslabones fundamentales, conocidas en algunas instituciones como la cadena de supervivencia:
1. Reconocimiento inmediato del paro cardíaco y activación del sistema respuesta de emergencias
2. RCP precoz con énfasis en las compresiones torácicas
3. Desfibrilación rápida
4. Soporte vital avanzado efectivo
5. Cuidados integrados posparo cardíaco. Una RCP de calidad mejora las probabilidades de supervivencia de una víctima.
Las características críticas de una RCP de calidad son:
● Iniciar las compresiones antes de 10 segundos desde la identificación del paro cardiaco
● Comprimir fuerte y rápido: realiza las compresiones con un a frecuencia mínima de 100 compresiones por minuto y una
profundidad de al menos 5 cm. para adultos, al menos un tercio del diámetro del tórax en niños 5 cm y lactantes 4 cm.
● Permitir una expansión torácica completa después de cada compresión.
● Minimizar las interrupciones entre las compresiones (tratar de limitar las interrupciones a menos de 10 segundos)
● Realizar ventilaciones eficaces para hacer que el tórax se eleve.
● Evitar una ventilación excesiva
El soporte vital básico es considerado para un solo rescatista como una secuencia de acciones resumidas con las iniciales CAB y
aplicadas previo a la llegada de servicios especializados de emergencia:
● C para la valoración de la circulation, incluyendo las compresiones torácicas
● A, del inglés airway, implica la apertura o liberación de las vías aéreas
● B, del inglés breathing, la iniciación de la ventilación artificial
El desfibrilador y su uso prehospitalario adhiere una D a las siglas nemotécnicas de Safar que comienza según CABD: circulación,
vías aéreas, respiración, desfibrilación. Desde 2010, el algoritmo del ILCOR (International Liaison Committee on Resuscitation:
Comité Internacional de Enlace sobre Reanimación) hace hincapié en una nueva secuencia para rescatistas, iniciando con las
compresiones cardíacas, luego la valoración de las vías aéreas y finalmente la iniciación de la ventilación artificial. En otras palabras,
los rescatistas de los adultos víctimas deben comenzar la reanimación con las compresiones en lugar de iniciar abriendo la vía aérea y
administrar ventilación artificial. La secuencia ABC permanece en el algoritmo de sujetos con otros casos típicos de muerte súbita,
tales como el ahogamiento, la electrocución, asfixia, caída de altura o hemorragia. En el caso de niños, o cuando la parada
cardiorrespiratoria es secundaria a ahogamiento, intoxicación por humo, gas, medicamentos o drogas o por hipotermia el algoritmo
incluye realizar maniobras de RCP durante un minuto antes de avisar a los servicios de socorro: el aporte rápido de oxígeno a las
células puede recuperar el estado de la persona.
Reconocimiento de un paro cardíaco
Acercamiento al paciente en busca de elementos que identifiquen a una víctima que requiera RCP
Comprobación de las funciones respiratorias: el socorrista escucha la respiración, trata de sentir el aire sobre su mejilla, mira si el
pecho sube y desciende, y siente los movimientos del pecho.
El reconocimiento es un paso clave en la iniciación de un tratamiento precoz de una parada cardíaca, es decir, la identificación de los
elementos que determinan la presencia de una parada cardíaca. Si no es el caso, uno de los elementos del balance identificará que no
hay probabilidad de una parada cardiorrespiratoria, entonces no hay que hacer reanimación cardiopulmonar. Por lo general, el primer
indicio es que la víctima no se mueve ni reacciona a la palabra, ni al contacto. Si el rescatista está solo, se recomienda pedir socorro.
Se debe practicar RCP si la víctima adulta no responde y no respira o no respira con normalidad (es decir no respira o solo jadea o
boquea), y se comienza con las compresiones (C-A-B), sin que sea necesario verificar si la víctima tiene pulso. Estudios demuestran
que durante la reanimación, en una situación de paro cardiorrespiratorio, la percepción del pulso es falsa en el 50 % de las veces: el
estrés y el esfuerzo físico hace que suba la tensión del rescatista, y es posible percibir el propio pulso como un golpeteo en el final de
los dedos, en ausencia de circulación sanguínea en la víctima. Una vez que se determina que una víctima necesita reanimación
cardiovascular se advierte al sistema de rescate profesional de la localidad y se inicia de inmediato las compresiones torácicas. El
realizar de una valoración de la escala de Glasgow conlleva mucho tiempo.
Más rápido es evaluar el estado de conciencia con el método AVDI:
● A: alerta (despierto).
● V: verbal (solo responde al estímulo verbal).
● D: dolor (solo responde al estímulo doloroso).
● I: inconsciente (no responde).
Aunque en adultos el paro cardíaco suele ser súbito y se debe a una causa cardíaca, en niños suele ser secundario a una insuficiencia
respiratoria y shock. Resulta esencial identificar a los niños que presentan estos problemas para reducir la probabilidad de paro
cardíaco pediátrico y ampliar al máximo los índices de supervivencia y recuperación.
Secuencia de RCP
En adultos, niños y lactantes si solo está presente un reanimador, se recomienda una relación compresión: ventilación equivalente a
30:2.12 Esta relación única está diseñada para simplificar la enseñanza de la secuencia del RCP, promover la retención de las
habilidades, aumentar el número de compresiones, y disminuir el número de interrupciones durante las compresiones. Si se
encontrasen dos reanimadores se prefiere una secuencia de 15-2 en niños y lactantes.12 Se recomienda en recién nacidos una
secuencia 30-2 a menos que la causa de la falla cardíaca sea conocida, en cuyo caso la secuencia de 30:2 es la aconsejada.13 Si se
halla presente un acceso avanzado a la vía aérea, tal como un tubo endotraqueal o una mascarilla laríngea, se recomienda una
ventilación de ocho a diez por minuto sin que se interrumpan las compresiones cardíacas.16 Cada cinco ciclos de dos ventilaciones y
treinta compresiones, se revalúa la respiración. La RCP se continúa hasta que llegue atención médica avanzada o hay signos de que la
víctima respira.
Dos o más reanimadores
La secuencia es la misma que la realizada por un solo rescatista, pero después de observar la ausencia de respuesta, uno controla las
compresiones cardíacas mientras que otro la respiración artificial. Por ejemplo, el rescatista A realiza la búsqueda de ayuda mientras
el rescatista B comienza la RCP. El rescatista A vuelve y puede entonces implementar una desfibrilación externa automática si está
disponible o sustituir al testigo B en la compresión cardíaca si este se encuentra cansado. El rescatista que realiza las compresiones
torácicas debe imprescindiblemente contar las compresiones en voz alta, con el fin de que los demás rescatistas sepan cuándo debe
darle respiración artificial. Esto hace posible que el paso del tiempo entre compresiones y respiraciones sea más o menos uniforme y
uno no debe concentrarse en calcular el tiempo, y no tiene que colocar de nuevo las manos en cada ciclo. Las compresiones torácicas
se dan del mismo modo que con un rescatista: dos respiraciones boca a boca por cada 30 compresiones. El uso de dispositivos es más
efectivo que la respiración boca a boca, porque reduce el tiempo entre las respiraciones y las comprensiones: las respiraciones
comienzan tras la última comprensión, y la comprensión comienza tras la última respiración, sin esperar a que el pecho baje de
nuevo.
Hay una técnica de reanimación para solo un reanimador de primeros auxilios usando un balón respirador, que hace posible el
beneficio de la contribución del dióxido y el lanzamiento de un trabajador de primeros auxilios. En este caso, el trabajador de
primeros auxilios sitúa lugares mismos de la cabeza realizando la compresión de esta posición, mientras se inclinan con la parte más
alta de la cara.
Compresiones cardíacas
Se colocan las manos entrelazadas en el centro del tórax sobre el esternón, cuidando no presionar en la parte superior del abdomen o
el extremo inferior del esternón.
Posición para la RCP. Los brazos se mantienen rectos, las compresiones se realizan con el movimiento de los hombros. En un adulto
se debe hundir el esternón 5 cm.
Las compresiones torácicas (llamadas también «masaje cardíaco extremo») permiten circular sangre oxigenada por el cuerpo. Esto
consiste en apretar en el centro del tórax con el fin de comprimir el pecho:
● Sobre un adulto y un niño de más de ocho años, el esternón debe descender de 5 a 6 cm;
● Sobre un niño entre uno y ocho años, el esternón debe descender de 3 a 4 cm;
● Sobre un lactante de menos de un año, el esternón debe descender de 2 a 3 cm (1/3 del diámetro anteroposterior del tórax).
Comprimiendo el pecho, también comprimimos los vasos sanguíneos, lo que impulsa la sangre hacia el resto del cuerpo (como una
esponja). Se creía durante mucho tiempo que lo que se comprimía era el corazón; aunque parece que está situado demasiado
profundamente y que juega solo un papel de regulación del sentido de la circulación por sus válvulas. Para que la compresión torácica
sea eficaz, es necesario que la víctima esté sobre un plano duro; en particular, si la víctima está tendida sobre la cama. Usualmente
hay que depositarla en el suelo antes de empezar las maniobras de reanimación. La posición de las manos es importante si se quieren
aportar compresiones eficaces. Hay que aplicarse a hacer compresiones regulares, a dejar el pecho recuperar su forma inicial entre
una compresión y la siguiente, y a que el tiempo de relajamiento sea igual al tiempo de compresión. En efecto, el relajamiento del
pecho permite el retorno de la sangre venosa, fundamental para una buena circulación. El ritmo de masaje debe ser suficiente para
hacer circular la sangre, pero no demasiado rápido, sino la circulación no será eficaz (se crearían turbulencias que se oponen a la
distribución de la sangre). Con el fin de adoptar un ritmo regular y de respetar la paridad en el tiempo de compresión / por tiempo de
relajación, y para estar seguro de hacer buenas compresiones y un adecuado número de compresiones sucesivas, se aconseja contar
en voz alta, bajo la forma: Cifra (durante la compresión) - y (durante el relajamiento).
Así, contando en voz alta: «Uno-y-dos-y-tres- [...] -y-trece-y-catorce-y-quince», sucesivamente.
Ventilación artificial
Insuflación boca a boca. La cabeza del paciente se echa para atrás. El socorrista cierra la nariz del paciente con una mano,
manteniendo la boca abierta del paciente, y apreciando en todo momento la barbilla.
Una de las primeras medidas de ayuda es el uso de ventilación artificial. Al detenerse la circulación sanguínea, el cerebro y el
corazón pierden el aporte de oxígeno. Las lesiones cerebrales aparecen
después del tercer minuto de una parada cardiorrespiratoria, y las posibilidades de supervivencia son casi nulas después de ocho
minutos. El hecho de oxigenar artificialmente la sangre y de hacerla circular permite evitar o retardar esta degradación, y dar una
oportunidad de supervivencia. La ventilación artificial consiste en enviar el aire a los pulmones de la víctima, soplando aire con la
boca o con un dispositivo. La ventilación artificial sin dispositivos (boca a boca, boca a nariz, o boca a boca y nariz sobre lactantes, la
insuflación de aire es bastante próximo al aire que se respira (contiene el 16 % de oxígeno). Cuando se utiliza un balón insuflador
(con una máscara bucal), se administra aire ambiente con el 21 % de oxígeno. Si se conecta una botella de oxígeno médico, se
aumenta mucho más la fracción inspirada de dioxígeno (FiO2), llegando incluso a insuflar oxígeno puro (cercano al 100 por ciento).
La ventilación artificial puede ser hecha con varios dispositivos: la máscara bolsa balón con válvula unidireccional otorga aire
enriquecido con oxígeno (que está en la bolsa) a través de una máscara de interposición facial (pero es externa y no entuba, no abre
las vías aéreas). Para ello se usa una cánula orofaríngea, llamada Bergman, tubo de Mayo o cánula de Guédel (estas no impiden el
contacto boca a boca si no hubiera máscaras o máscaras con balones de aire) o Maselli: el respirador Maselli orofaríngeo (que evita
contagios en ambos sentidos) y es necesario para facilitar el pase del aire al colocar la lengua en su lugar e impedir que caiga hacia
atrás y adentro por la relajación de la inconsciencia, además de si la persona presenta una lengua voluminosa, como por ejemplo en
casos de edema de Quincke. También posee una boquilla para el reanimador con una protección a modo de máscara, que impide todo
contacto boca a boca. El aire que se insufla pasa a los pulmones, pero una parte también al estómago. Este se va hinchando a medida
que se dan más insuflaciones. Si no se le da tiempo a desinflarse, el aire corre el peligro de llevarse con él al salir el contenido ácido
del estómago (jugos gástricos) que podrían inundar la vía aérea y deteriorar gravemente los pulmones (síndrome de Mendelson o
síndrome de la respiración ácida) y puede comprometer gravemente la supervivencia de la víctima. Por ello hay que insuflar sin
exceso, regularmente, durante dos segundos cada insuflación, y detener la insuflación tan pronto como se vea el pecho levantarse. En
el pasado se hacía presión sobre el cartílago cricoides con el fin de evitar la regurgitación del contenido gástrico durante la RCP.6
Actualmente se desaconseja emplear esa maniobra de manera rutinaria.
Desfibrilación
Colocación de los parches del DEA (desfibrilador externo automático) durante las compresiones torácicas.
Cuando la parada cardíaca es debida a una FV (fibrilación ventricular) en el que el corazón late de manera anárquica, representa la
causa más frecuente de muerte súbita del adulto. La única esperanza de salvar a tal víctima consiste en desfibrilar el corazón (es
decir, resincronizar el corazón mediante un
choque de eléctrico de corriente continua). Esto puede hacerse por personal no médico con un desfibrilador automático externo (que
puede ser semiautomático por un sanitario), o manual por un médico. El proceso de desfibrilación viene después de la alerta a los
servicios de emergencia. El que se inicie un período de RCP antes de la desfibrilación en pacientes con FV (fibrilación ventricular),
especialmente durante tiempos prolongados de espera para la llegada de respuesta profesional, sigue siendo tema de intenso debate.
El fundamento teórico para realizar RCP antes de la descarga del desfibrilador es para mejorar la perfusión coronaria, sin embargo,
no hay pruebas consistentes para apoyar o refutar algún beneficio en el retraso de la desfibrilación con la finalidad de proporcionar un
periodo (90 segundos a tres minutos) de RCP para los pacientes en parada cardíaca por FV (fibrilación ventricular) o por VT
(taquicardia ventricular) sin pulso. Si más de un socorrista está presente, un reanimador debe dar compresiones torácicas, mientras
que la otra activa el sistema de respuesta de emergencia, consigue el desfibrilador externo automático y se prepara para usarlo.
Durante la reanimación, si se dispone de un desfibrilador externo automático debe ser sistemáticamente colocado excepto cuando se
trata de niños de menos de un año. Cuando hay solo dos personas realizando primeros auxilios, una se encarga de la respiración boca
a boca y las compresiones torácicas mientras la otra le instala el DEA (desfibrilador automático externo). Cuando hay tres personas
realizando primeros auxilios, el RCP es hecho por dos (una persona que realiza las insuflaciones para la respiración y la otra las
compresiones torácicas) mientras el tercero coloca el DEA. La instalación del DEA puede requerir afeitar y secar el lugar donde se
coloca el electrodo (si es estrictamente necesario). La reanimación se detiene durante el análisis del latido del corazón por el aparato
y durante las posibles descargas, inicialmente tres seguidas; en la comprobación habrá que separarse y no tocar al paciente, para
evitar ser víctima de una descarga. En caso de no ser eficaces o tras el análisis del ritmo no procediera la descarga, se continuaría con
la RCP. En el caso de un niño de menos de ocho años, o de una persona víctima de un ahogamiento o de una intoxicación, es poco
probable que el corazón esté en fibrilación, la desfibrilación es entonces inútil. Si se dispone de un DEA (desfibrilador automático
externo), este será puesto en marcha a pesar de todo, por precaución, pero siempre después de un minuto de maniobras de ventilación
artificial y compresiones torácicas.