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Criterios de Clasificación

El documento describe los criterios y sistemas de clasificación de presos, incluyendo factores como el sexo, edad, gravedad del delito, comportamiento y necesidades de tratamiento. Explica que la clasificación busca adaptar el tratamiento penitenciario a cada recluso de forma individualizada para maximizar la seguridad y rehabilitación.

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Criterios de Clasificación

El documento describe los criterios y sistemas de clasificación de presos, incluyendo factores como el sexo, edad, gravedad del delito, comportamiento y necesidades de tratamiento. Explica que la clasificación busca adaptar el tratamiento penitenciario a cada recluso de forma individualizada para maximizar la seguridad y rehabilitación.

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Criterios de clasificación:

Ciertamente no hay un compendio que asegure que la clasificación siempre fue


uniforme en sus criterios, pues fue evolucionando conforme la humanidad iba
adquiriendo consciencia y se inclinaban por el lado humanista al tratar el asunto, es así
que la clasificación criminológica del delincuente a fines del siglo xix, contando con el
desarrollo de la filosofía experimental a mediados del S. XIX, frente al estudio
biológico y psicológico del hombre, se formó un medio adecuado intelectualmente en el
cual los fenómenos de la criminalidad se establecieron como un aspecto particular.
Debía producirse un movimiento científico, en palabras de Ferri (pag. 2) “en donde se
analizará la patología social en las manifestaciones de la criminalidad, haciendo
desaparecer el contraste entre la teoría de los delitos y las penas y la realidad de los
hechos cotidianos”
Este pensamiento tuvo acogida y gran repercusión hasta mediados del siglo pasado.
Así mismo, gracias al conocimiento que se iba adquiriendo por la práctica recurrente de
la experiencia penitenciaria, con sus aciertos y desaciertos, se fue conformando y
desarrollando la legislación penitenciaria con criterios clasificatorios cada vez más
estables, esto vinculado a la experiencia de la ejecución penal, con mayor fuerza en
Europa que después fue transmitida a Latinoamérica.
En la mitad del siglo pasado, la doctrina penitenciaria consideraba que los reclusos se
debían clasificar considerando los siguientes criterios base:
a) El sexo.
b) La condición jurídica del procesado o sentenciado.
c) La edad.
d) Carácter de primario y reincidentes.
e) Salud mental y física.
f) La peligrosidad.
Dicha tendencia fue seguida en Las Reglas Mínimas para el tratamiento de reclusos, que
fueron adoptadas en el primer congreso de Las Naciones Unidas sobre Prevención del
Delito y Tratamiento del Delincuente (1955) y fueron aprobadas por el Consejo
Económico y Social en sus Resoluciones 663 de 31 de julio de 1957 y 2076 de 13 de
mayo de 1977.
Las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (RM) constituyen los
estándares mínimos universalmente reconocidos para la gestión de los centros
penitenciarios y el tratamiento de las personas privadas de libertad, y han tenido un
inmenso valor e influencia en el desarrollo de leyes, políticas y prácticas penitenciarias
en los Estados Miembros en todo el mundo. En reconocimiento de los avances
producidos desde 1955 en materia de legislación internacional y ciencias penitenciarias,
la Asamblea General decidió en 2011 establecer un grupo intergubernamental de
expertos de composición abierta para examinar y, eventualmente, revisar las Reglas
Mínimas. Organizaciones de la sociedad civil y los órganos pertinentes de las Naciones
Unidas fueron invitados para contribuir en este proceso.
Estas reglas recomiendan que la agrupación de los reclusos sea por categorías,
considerando estos principios:
1) Hombres y mujeres deberían ser recluidos, hasta donde fuere posible, en
establecimiento diferentes. En un penal donde reciban hombres y mujeres, los
locales destinados a las mujeres deberán estar completamente separados.
2) Los detenidos en prisión preventiva deberán ser separados de los que están
cumpliendo condena.
3) Las personas presas por deudas y los demás condenados a alguna forma de
prisión por razones civiles, deberán ser separados de los detenidos por infracción
penal.
4) Los detenidos jóvenes deberán ser separados de los adultos.
Sergio García Ramírez, refiriéndose a México, dice “que una de las bases del régimen y
tratamiento de los reclusos viene a ser la clasificación penitenciaria”, cuyos
lineamientos centrales están consignados en el artículo 18 de la Constitución Federal.
Abigail Bernard y Anders Hallstrom (1970/72) presentan un segundo sistema funcional
de clasificación, tomando en consideración una gran cantidad de variables o indicadores
de índole legal, psicosocial, entre otros y que son los siguientes:
 Edad
 Sexo
 Delito: según nivel de profesionalismo
 Delito: según la gravedad
 Delito: según la reincidencia
 Desviación sexual, homosexualidad
 Alcoholismo
 Consumo de drogas psicotrópicas
 Intoxicación aguda. Alcohol, drogas, etc.
 Traumas recientes
 Neurosis
 Psicosis en general
 Capacidad de rendimiento por entrenamiento
 Daño mínimo cerebral.
 Extroversión introversión
 Formas punitivas
 Nivel de madurez
 Rasgos básicos de personalidad
 Tipología constitucional
 Cromosomas y metabolismo
 Factores ambientales probables para el futuro
Clasificación macro o por el régimen y separación micro o intra establecimientos
La clasificación de presos puede dividirse en dos niveles: macro o por régimen, y micro
o intra del establecimiento. Estos niveles se refieren a cómo se organiza y gestiona la
población carcelaria en términos generales y específicos dentro de una institución
penitenciaria. Estas clasificaciones buscan adaptar el tratamiento penitenciario a las
características individuales de los reclusos, maximizando la seguridad y fomentando la
rehabilitación. En el contexto de la Ley Orgánica General Penitenciaria en España, por
ejemplo, se establecen criterios para la clasificación y progresión de los reclusos,
buscando su reinserción social de manera progresiva y respetando los derechos
humanos.
- Clasificación Macro o por Régimen:
Régimen Cerrado: Se aplica a presos considerados de mayor peligrosidad o que
requieren un mayor control. Estos presos suelen estar más limitados en cuanto a
movimientos y actividades.
Régimen Abierto: Para presos de menor peligrosidad, con buen comportamiento
y que cumplen ciertos criterios. Tienen más libertad de movimiento y pueden
participar en programas de reinserción.
- Clasificación Micro o Intra del Establecimiento:
Separación Preventiva: Puede basarse en la gravedad del delito, conflictos
personales entre reclusos o necesidades de protección del propio recluso.
Separación por Edad o Género: A veces se clasifica a los presos por edad o
género para garantizar su seguridad o cumplir con requisitos legales.
Separación por Programas o Tratamientos: Se agrupa a los reclusos según sus
necesidades de tratamiento, como programas de rehabilitación, educación o
salud mental.
Clasificación integral:
La clasificación integral de los presos es un proceso crucial en el ámbito penitenciario
que busca analizar de manera detallada diversos aspectos de los reclusos para asignarles
un régimen penitenciario adecuado. Este enfoque multifacético tiene como objetivo
garantizar la seguridad, promover la rehabilitación y facilitar la reinserción social de los
individuos privados de libertad. En este ensayo, exploraremos los factores clave que
intervienen en este proceso y cómo la individualización de la pena se convierte en un
principio fundamental en este contexto.
Uno de los primeros aspectos considerados en la clasificación integral es la gravedad
del delito cometido por el recluso. Este criterio establece una base importante para
determinar el régimen penitenciario más apropiado, diferenciando entre presos con
delitos violentos y aquellos con delitos de menor gravedad. Los antecedentes penales
también se evalúan, proporcionando una visión más completa del historial delictivo del
individuo.
El comportamiento del recluso en prisión es otro factor esencial. La observación del día
a día en el entorno carcelario brinda información valiosa sobre la adaptabilidad, la
disciplina y la disposición del recluso para participar en programas de rehabilitación. La
evaluación del riesgo de fuga y el potencial de violencia dentro de la institución
penitenciaria contribuyen a garantizar la seguridad tanto para los internos como para el
personal penitenciario.
La clasificación integral también se enfoca en las necesidades individuales de
tratamiento. Desde condiciones médicas hasta salud mental, estos aspectos determinan
si un recluso requiere atención especializada. La participación en programas de
rehabilitación, educativos y laborales se considera para fomentar el desarrollo personal
y las habilidades que faciliten la reintegración social.
El análisis de factores sociales y familiares es crucial para comprender el contexto que
rodea al recluso. La preparación para la liberación y la planificación de la reintegración
en la sociedad se integran en el proceso, asegurando que los presos cuenten con el
apoyo necesario para su transición a la vida fuera de la prisión.
Indicadores o factores de clasificación
Este apartado se basa en una serie de indicadores o factores que permiten evaluar
diversas dimensiones de cada recluso. Estos indicadores son esenciales para determinar
el régimen penitenciario más adecuado y diseñar programas específicos de
rehabilitación. La combinación de estos indicadores permite a las autoridades
penitenciarias realizar una evaluación integral de cada recluso, teniendo en cuenta
aspectos legales, de seguridad y de rehabilitación. Es importante destacar que estos
indicadores pueden variar en su importancia según la jurisdicción y la legislación
penitenciaria específica. La individualización de la clasificación busca garantizar un
tratamiento adecuado para cada persona, promoviendo la justicia y la reintegración
efectiva en la sociedad.
1. Gravedad del Delito: según qué tipo de delito y la naturaleza del mismo, se
considera también los antecedentes delictivos (si es reincidente o un primerizo)
y sus condenas previas.
2. Comportamiento en Prisión: el historial de comportamiento en la institución
penitenciaria y su participación en actividades y programas internos.
3. Riesgo de Fuga: la evaluación del riesgo de intento de fuga y factores
relacionados con la seguridad penitenciaria.
4. Riesgo de Violencia: el historial de violencia o agresión y evaluación del riesgo
de comportamiento violento dentro de la prisión.
5. Necesidades de Tratamiento: Evaluación de necesidades médicas y de salud
mental y participación en programas de tratamiento específicos.
6. Participación en Programas de Rehabilitación: involucramiento en programas
educativos, laborales y de rehabilitación y nivel de participación y
aprovechamiento de las oportunidades ofrecidas.
7. Historia Familiar y Social: factores familiares, como el apoyo o la falta de él y
condiciones socioeconómicas y entorno social.
8. Planificación de la Liberación: preparación para la reintegración social y
disposición y participación en programas de preparación para la liberación.
9. Adaptabilidad y Disciplina: habilidades de adaptación a las normas y rutinas de
la prisión e historial disciplinario.
10. Factores de Riesgo Individual: evaluación de factores de riesgo específicos para
la reincidencia e identificación de áreas que pueden requerir intervenciones
especializadas.
Ejemplos de clasificación:
Para ofrecer un ejemplo de clasificación de presos, consideremos un escenario
hipotético basado en algunos de los indicadores mencionados:
Recluso Z:
- Gravedad del Delito: Condenado por robo a mano armada.
- Comportamiento en Prisión: Participa activamente en programas de rehabilitación y
muestra un comportamiento disciplinado.
- Riesgo de Fuga: Bajo riesgo, no tiene historial de intentos de fuga.
- Riesgo de Violencia: Ha demostrado ser no violento durante su tiempo en prisión.
- Necesidades de Tratamiento: No requiere tratamiento médico o de salud mental.
- Participación en Programas de Rehabilitación: Participa en programas educativos y
laborales, demuestra interés en la reinserción.
- Historia Familiar y Social: Tiene apoyo familiar y una red social estable.
- Planificación de la Liberación: Está comprometido con la preparación para la
liberación, busca empleo y vivienda.
- Adaptabilidad y Disciplina: Se adapta bien al entorno carcelario y tiene un historial
disciplinario limpio.
- Factores de Riesgo Individual: Bajo riesgo de reincidencia, según evaluación.

Resultado de la Clasificación:
- Régimen: Régimen semiabierto.
- Separación: No requiere separación preventiva.
- Programas de Rehabilitación: Se le asignan programas específicos de formación
laboral y educativa.
- Planificación de la Liberación: Se inicia un plan detallado para su reintegración social
con un enfoque en empleo y apoyo familiar.
Clasificación del interno en el código de ejecución penal
La clasificación de los internos se realiza teniendo en cuenta factores como la gravedad
del delito, el comportamiento en prisión, la amenaza a la seguridad, las necesidades de
tratamiento y otros aspectos relevantes.
Según el MANUAL DE INSTRUCCIONES: GESTIÓN DEL INGRESO AL SISTEMA
PENITENCIARIO, la clasificación es:
a) La clasificación y ubicación de los internos procesados o sentenciados es un acto
de administración, de conformidad con lo establecido en el artículo 2º del
Código de Ejecución Penal.
b) La clasificación de un interno a un establecimiento penitenciario; así como a una
de las Etapas del Régimen Penitenciario, es el resultado de la aplicación de las
variables, indicadores y puntajes utilizados para determinar su perfil personal y
separación en grupos homogéneos diferenciados, para los efectos del tratamiento
penitenciario correspondiente.
c) Los internos procesados o sentenciados vinculados a organización criminal, que
no hayan sido clasificados al Régimen Cerrado Especial necesariamente serán
ubicados en la Etapa de Máxima Seguridad del Régimen Cerrado Ordinario, en
cumplimiento del Decreto Legislativo.
d) El Director del establecimiento penitenciario facilitará las condiciones para el
cumplimiento de las funciones de la Junta Técnica de Clasificación y velará por
el cumplimiento de la clasificación realizada.
e) El interno trasladado conservará el régimen y etapa alcanzada en el
establecimiento penitenciario de origen; en tal sentido la categoría alcanzada
debe ser respetada al momento de designar el establecimiento penitenciario
receptor; con excepción de los trasladados por progresión o regresión en el
tratamiento penitenciario
f) El interno trasladado por medidas de seguridad penitenciaria podrá ser
reclasificado según la gravedad de los hechos que haya motivado su traslado.
g) El Director del establecimiento penitenciario de origen y los que ejecutan el
traslado son responsables de que el interno a trasladar, cuente con la
documentación señalada en el subnumeral 4.2 del Título II del presente
manual, y lo establecido en el Reglamento del Código de Ejecución Penal y
demás normas internas, de no cumplirse con lo dispuesto el Director del
Establecimiento Transitorio o Penitenciario receptor informará a la Oficina
Regional correspondiente.
Bibliografía:
FERRI. Enrico. Sociología Criminal… Op. Cit., P 2. “El positivismo con su
clasificación de las ciencias que da lugar al nacimiento de la forma contemporánea de la
criminología (como hija de la biología, la psicología y la sociología), también es una
pretensión del grupo dominante que entonces es la burguesía europea y a nivel
mundial, el imperio británico por dominar un deber ser del ser, pero ya no era un deber
ser en función de una naturaleza preceptiva (ya lo natural no era natural porque se
ajustaba al deber ser) sino de una naturaleza descriptiva (lo natural era natural porque se
ajustaba el ser)” Resulta entonces muy ingenuo plantear la unidad criminológica y el
carácter científico de la misma en donde se deja el planteamiento filosófico”. Ver:
ZAFFARONI, Raúl Eugenio. Criminología. Aproximación desde un margen. Bogotá:
Temis, 1988. P 12
GARCIA RAMIREZ, Sergio, Obra “Análisis Constitucional sobre los Derechos
Humanos”, FD México, pag. 188

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