Abonos Verdes para Caña de Azúcar
Abonos Verdes para Caña de Azúcar
CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN
La caña de azúcar es una de las especies de plantas terrestres más eficientes, con alta
producción de hojas y de tallos (caña integral) que en su madurez tiene la mitad de su
biomasa en forma de fibra y azúcares. Potencialmente la caña puede producir
alrededor de 45 t de masa seca año/ha-1, al considerar la parte aérea puede producir
22 t azúcar año/ha-1. (Moore y Maretzki 1996).
Los suelos cultivados con caña de azúcar, en México, han sido sostenido a
manejo intensivo para sostener la producción, el uso excesivo de fertilizantes y
la mecanización son utilizados para aumentar la fertilidad de los suelos lo
que por consecuencia incide en la reducción de la materia orgánica del suelo,
incremento de la erección, reducción de la fertilidad y la disminución de la densidad de
poblaciones microbianas benéficas para el cultivo (Ruiz, 1999).
Los diferentes sistemas de manejo agrícola en el cultivo han afectado de una u otra
forma la actividad microbiológica del suelo. El paso de equipos por la plantación
provoca problemas de compactación lo cual repercute negativamente sobre la población
de microorganismo al afectar fuertemente el intercambio gaseoso, la aplicación
constante de agroquímicos ejerce un efecto determinante sobre la actividad biológica
del suelo, de allí que los procesos de mineralización de la materia orgánica,
solubilización de elementos adherido en los coloides del suelo y la transformación de
los compuestos de forma no asimilable por la plantas (oxidación-reducción), que se
llevan a cabo con la presencia de microorganismos que actúan en cada proceso, se ven
afectados (Domínguez et al., 2010).
óptima sin deterioro importante del medio, dentro de estas alternativas encuentra el uso
de compostas o de abonos orgánicos, biofertilizantes, abonos verdes y coberturas. Su
aplicación ha permitido incrementar los contenido de la materia orgánica del
suelo, mejora su estructura, aumentar la actividad biológica, mejorar la fertilidad
del suelo, favorecer el desarrollo radical y la biomasa de los cultivos y reducir el
efecto de plagas y fitopatógenos sobre la sanidad de los cultivos, lo que puede
llegar a incrementar los rendimientos en términos altamente rentables (Pérez, et, al.,
2011).
1.1 Justificación.
Otro de los problemas es el control inoportuno de las malezas, el poco o casi nulo
control de insectos, enfermedades y la falta de agua, ya que en la zona el cultivo de la
caña de azúcar está en función de las precipitaciones. Al igual que el constante deterioro
de los suelos en la región es un problema que influye directamente en los rendimientos
de los cultivos de la caña de azúcar.
1.2.- El problema.
El cultivo de la caña de azúcar se caracteriza por extraer gran cantidad de nutrimento del
suelo en cada ciclo del cultivo, empobreciendo año tras años a los suelos cultivados con
caña. Diversos estudios han demostrado que el uso de sustratos orgánicos mejora la
fertilidad del suelo y el rendimiento de los cultivos. Es por ello, que la fertilización tanto
en cantidad como calidad, se hace cada vez más necesaria en cada ciclo, así mantener el
recurso del suelo con un nivel de fertilidad aceptable.
4
1.3 Objetivos.
Determinar el aporte de materia orgánica de las tres especies Arveja (Pisum sativum L),
Haba (Vicia faba), Mucuna (Mucuna pruriens) de abono verde sobre las características
químicas de los suelos bajo estudio.
Evaluar la incorporación de los tres tipos de abono verde (Arveja, Haba, Mucuna),
sobre el rendimiento de azúcar, mediante un Brixometro de campo.
Determinar cuál de las especies se adapta mejor como abono verdes para el cultivo da la
caña de azúcar (Saccharum officinarum).
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CAPITULO II
MARCO TEÓRICO.
Según Quiroga et al. (1999), menciona que en Bolivia el cultivo de la caña de azúcar se
encuentra distribuida en dos departamentos, siendo el departamento de Santa Cruz el de
mayor producción por la gran extensión de superficie cultivada, mientras que en el
departamento de Tarija, más propiamente en la localidad de Bermejo, la superficie
cultivable es menor y los rendimientos son mejores por el alto contenido de sacarosa
que tiene la caña de azúcar.
El mismo, indica como antecedente que en el año 1964 Bermejo se incorpora como área
agroindustrial iniciando su producción efectiva en el año 1968, con una zafra de prueba
que arrojó un total de 68 421 qq. de azúcar con una molienda de 38 033 Tn de caña de
azúcar, y con un rendimiento Cultural de 75.02 Tn /ha.
La caña de azúcar fue clasificada por Lineo en 1753, como saccharum officinarum y
posteriormente sufrió numerosos intentos de sistematización por diversos autores, tales
como: Roxburgh 1932; Hakerel 1887; Hooker 1897. Con el transcurso del tiempo y en
la misma medida en el que se producía los adelantos científicos, nuevos intentos en la
sistematización de la caña de azúcar se produjeron, entre ellos los estudios de Jeswiet
(1919, 1925 y 1927). Estos últimos estudios son en la actualidad los recomendados
como válidos para la mayoría de los autores (Daniels y Roach, 1987). Por tanto la
clasificación taxonómica es la siguiente:
Sub-división: Angiospermas
Clase: Monocotiledóneas.
Orden: Glumiflorales.
Sub-familia: Panicoideas.
Tribu: Andropogonaceas.
Sub-tribu: Saccharastrae.
Género: Saccharum.
La caña de azúcar es una gramínea tropical, un pasto gigante emparentado con el sorgo y
el maíz en cuyo tallo se forma y acumula un jugo rico en sacarosa, compuesto que al ser
extraído y cristalizado en el ingenio se forma el azúcar. La sacarosa es sintetizada por la
caña con la energía tomada del sol durante la fotosíntesis, constituye el cultivo de mayor
importancia desde el punto de vista de la producción azucarera, además representa una
actividad productiva y posee varios subproductos, entre ellos la producción de energía
eléctrica derivada de la combustión del bagazo, alcohol de diferentes grados como
carburante o farmacéutico (Alexander, 1985).
2.4.1 Raíz.
La función principal del sistema radical es la absorción de agua y sales minerales, para
proporcionar anclaje y para almacenar materiales de reserva (Subiros, 1995).
2.4.2 Tallo.
Moore (1987), menciona que el color de los tallos depende de la variedad. Generalmente
es verde: sin embargo, puede apreciarse otras coloraciones: amarillas, rojizas, moradas o
combinaciones a causa de la presencia de pigmentos como las xantofilas, antocianinas,
corotenos y clorofilas. Con la edad, por el efecto de los rayos solares, pueden producirse
cambios en la coloración del tallo en una misma variedad. La coloración interna es
posible que cambie a verde, blanco, gris o rojo.
2.4.3 Yema.
La yema se encuentra ubicada en cada uno de los nudos, sin embargo Dillewijn (1952),
indica que se dan casos de yemas dobles en algunos nudos; también se tiene las yemas
adventicias, estas mismas yemas se originan en cualquier parte del canuto. Desde el
punto de vista morfológico podemos indicar que la yema es un brote en estado
embrionario que consiste en dar origen a un nuevo y primer tallo.
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2.4.4 Nudo.
Es la porción dura y más fibrosa del tallo de la caña que separa dos entrenudos vecinos.
El nudo está formado por el anillo de crecimiento, la banda de raíces, la cicatriz foliar, el
nudo propiamente dicho, la yema y el anillo ceroso, en la que el anillo de crecimiento
posee una coloración diferente, generalmente más clara y que a partir de él se origina el
entrenudo para formar el tallo (Sam, 1991).
2.4.5 Entrenudo.
Es la porción del tallo localizado entre dos nudos. En la parte apical del tallo, los
entrenudos miden unos pocos milímetros y en ellos ocurre la división celular que, a su
vez, determina la elongación y la longitud final; el diámetro, color, forma y longitud de
los entrenudos cambia dependiendo la variedad. El color es regulado por factores
genéticos, cuya expresión y penetración pueden ser influidas por las condiciones
ambientales, en especial, por la exposición directa a la luz (Chen, 1980).
2.4.6 Hoja.
Dillewijn (1952), la vaina que envuelven al tallo es una sola unidad que puede contener
abundantes pelos o “janas” en su parte externas. En cambio la lámina foliar consta de
dos partes perfectamente visibles como la nervadura central (de color blanca en la parte
superior) que corre a todo lo largo del entre nudo o canuto. También presenta en la parte
externa de la vaina distintas tonalidades, predominando el verde.
2.4.7 Inflorescencia.
2.5.1 Suelo.
Este cultivo se desempeña bien en suelos sueltos, profundos y fértiles. Si se cuenta con
riego podremos lograr mejores rendimientos que en suelos sin regar. Puede producirse
también en suelos marginales como los arenosos y suelos arcillosos con un buen drenaje.
No se recomienda para suelos franco-limosos y limosos. Se adapta bien a los suelos con
pH que va desde 4 a 8.3 (Chaves, 2002).
12
2.6.1 Temperaturas.
Esta especie es típica de los climas tropicales y puede producirse hasta los 35 grados
latitud norte y sur, se desempeña mejor en altitudes que van desde 0 a 1,000 metros
sobre el nivel del mar, aunque los rendimientos obtenibles hasta 1500 metros son
0
económicamente aceptables. Se desempeña bien con una temperatura media de 24 C,
además de una precipitación anual de 1500 mm bien distribuidos durante su
ciclo de crecimiento. Cuando las temperaturas de la noche y del día son uniformes,
la caña no cesa de crecer y en sus tejidos siempre habrá un alto porcentaje de
azúcares reductores. Las variaciones de temperatura superiores a 8º C son muy
importantes en la fase de maduración, porque ayudan a formar y a retener la
sacarosa. A mayor radiación solar, habrá mayor actividad fotosintética y
mayor translocación de los carbohidratos de las hojas al tallo, produciendo tonelajes
más altos de azúcar en la fábrica (Sánchez, 1982; Buenaventura, 1990; citados por
Peña, 1997).
2.6.2 Precipitación.
Fogliata (1965), menciona que las lluvias en el trimestre más cálido (diciembre, enero y
febrero) pues considerando los distintos extremos, las lluvias varían desde 350 mm,
en el distrito Loma Verde hasta 700 mm, en el distrito de Santa Lucía. Se da
espacial énfasis a las lluvias estivales, porque ellas son determinantes para la
producción cañera.
Macronutrientes Kg/ha/año
Nitrógeno 130 – 200
Fosforo 80 – 100
Potasio 300 – 350
Calcio 55 – 60
Magnesio 35 – 45
Silicio 200 – 300
Fuente: Romero et- al 2012.
prolongada duración de su ciclo, implica una elevada extracción de nutrientes del suelo,
que puede alcanzar niveles de 800-1500 kg por hectárea y por año. Los nutrientes que
más extrae son potasio y silicio, luego en orden decreciente, nitrógeno, fósforo y los
restantes macro y micronutrientes (Romero et-al, 2012).
2.8 Fertilización.
DGIEA (1991), menciona que el abonamiento con nitrógeno y potasio debe realizarse
dos o tres meses después de la germinación de la caña, en forma fraccionada,
especialmente en zonas de alta precipitación. La aplicación de potasio en la caña es muy
importante, ya que los requerimientos del cultivo por este nutrimento son mayores que
los de los otros elementos. Se recomienda entre 80 y 200 kg. K2O/ha. Sin embargo, la
cantidad a adicionar dependerá de la concentración de potasio existente en el suelo.
Generalmente, este nutrimento se aplica junto con el nitrógeno cuando se utilizan las
fórmulas completas.
• Estiércol vacuno bien descompuesto; a razón de 15.000 Kg. Por hectáreas aplicando al
fondo del surco.
• Torta de filtro; 30.000 Kg. por hectáreas aplicando al fondo del surco.
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Los abonos verdes constituyen una opción para reducir el uso de N en el cultivo de la
caña de azúcar y es una práctica que ayuda a mejorar la productividad y sostenibilidad
del cultivo. Introducir un cultivo como las leguminosas en el sistema convencional de
caña trae, además, una serie de beneficios directos e indirectos al romper el monocultivo
de la caña de azúcar (Wiseman, 2005).
ahorro hasta del 100 por ciento de la fertilización nitrogenada, con incrementos
esperados en la producción. En Australia se reportan incrementos de tonelaje de 20 y 30
por ciento con la rotación de soya y maní, en renovación de cañaverales (Garside et al.,
2001).
Según Jorge y Georg (2008) el uso de abonos verdes en asociación con la caña de
azúcar es una práctica que obligatoriamente debe adoptar el productor orgánico debido a
las múltiples ventajas que ofrece esta tecnología y por su facilidad de
implementación.
Los abonos verdes pueden asociarse con la caña de azúcar tanto en el verano como en
invierno, proponiéndose las siguientes opciones:
Las plantas destinadas a la producción de abono verde deberán ser altamente fuertes
como para poder eliminar a las sensibles malezas. Se elegirán variedades no trepadoras,
pues las trepadoras perjudicarían el cultivo de caña siguiente. Siembra de leguminosas
en el espacio libre que hay entre las filas: Tanto la distancia que hay entre las
filas así como la mecanización se planificarán y dispondrán de tal forma que
inmediatamente después de la zafra se pueda sembrar una leguminosa de
cobertura rápida entre las filas libres. Dicha leguminosa morirá cuando haya crecido la
caña (Franz, et. al., 2000).
propiedades físicas, químicas y biológicas; y que además en algunas ocasiones puede ser
utilizado antes de su incorporación, como alimento de animales o consumo humano.
(Costa et al, 1992).
Gros (1976), define a los abonos verdes como plantas de vegetación rápida que se
entierran en el propio lugar, destinadas especialmente a mejorar las propiedades físicas
del suelo y enriquecerlo. Existen opiniones muy diversas respecto al valor “humígeno”
de los cultivos enterrados. Algunos autores estiman en 500 - 700 kilogramos la cantidad
de humus que deja el suelo una masa de 20 a 30 toneladas de materia verde enterrada.
Se conocen bajo esta denominación de abono verdes, ciertos grupos de plantas que
aumentan la fertilidad del suelo, lo enriquecen y le dan estructura. La técnica para
aprovechar los verdes es cuando en campo se desea aumentar el nivel de nitrógeno, se
siembra una leguminosa apropiada y cuando haya florecido se la entierra por medio de
la labranzas algo profundas; de esta forma el nitrógeno tomado del aire por los
microorganismos (Bacillus radicola) habrá sido incorporado indirectamente al terreno
(Lerena, 1956).
Labrador (1996) indica que un abono verde ideal posee tres características importantes:
Un crecimiento rápido.
Según Suquilanda. (1996) citado por Romero (2010) al descomponerse rápidamente por
su alto contenido de agua y la buena proporción de carbono y nitrógeno
(C/N) aproximadamente un 20 a 30 % de la materia seca permanece en el suelo
como materia orgánica estable a una descomposición muy lenta. Mientras que
el porcentaje restante que constituye la materia orgánica nutritiva se
descompone raspadamente proveyendo de nutrientes a la planta, las dos partes
de la materia orgánica (la nutritiva y la estable) son importantes para mantener
al suelo productivo, fértil, con mayor textura y estructura. Un abono verde
no solo entrega materia orgánica al suelo, sino que también disminuye su
perdida, una planta cobertura da sombra al suelo regulando su temperatura y
conservando su humus.
19
Los abonos verdes tienen una función importante con respeto al mejoramiento de la
estructura suelo, no debe olvidarse que los residuos vegetales al descomponerse en el
suelo, se transforman parcialmente en humus. Con este fin los abonos verdes se
emplean a menudo para corregir la estructura física de los suelos arcillosos, arenosos,
salinos y otros. (Lerena, 1956).
Espinoza A. (1995), menciona que los abonos verdes enriquecen al suelo en nitrógeno,
si se trata de leguminosas impiden en gran medida la lixiviación del mismo y de otros
elementos fertilizantes. Impiden la lixiviación del nitrógeno que ocurrirá en caso de
quedar el suelo desnudo. Además, el suelo queda enriquecido de este elemento cuando
se utilizan leguminosas como abono verde. (Fuentes L. 1999)
Los abonos verdes pueden también reducir fuertemente los gastos de tiempo y dinero
invirtiendo en el control de las malas hierbas, especialmente cuando se usan como
20
Mayor rendimiento en general del cultivo siguiente por menor costo de nitrógeno o
mejor capacidad de transformación de otros gastos (fertilizantes, labranza de suelos) en
y/o una más fácil labranza y un menor control fitosanitario químico (Kahnt, 1989).
Las leguminosas son de gran importancia económica por obtenerse de ellas altos
rendimientos y gran proporción de principios nutritivos, por tal razón se han usado para
la alimentación del hombre y de los animales domésticos. Estas plantas tienen también
múltiples empleos en la agricultura, por ejemplo, como abono verde, forraje y ensilado.
Abono verde, son todas aquellas leguminosas que se utilizan en la mejora de los suelos;
con su utilización se pretende incrementar la fertilidad de los suelos a la vez que se
preservan de la erosión, se conserva la humedad en períodos de sequía, se controlan
malezas y plagas y se obtiene un ingreso adicional (Velásquez y Rodríguez, 1986; citado
por Palacios y Montenegro, 2006).
21
La cantidad de nitrógeno fijada por las bacterias varía según la relación de hidratos de
carbono y nitrógeno asimilable del suelo, si la cantidad de hidratos de carbono es grande
y la de nitrógeno es escasa, las bacterias fijarán más nitrógeno que en caso contrario. Por
otra parte, la cantidad de nitrógeno fijada por una leguminosa es afectada por la
velocidad de fotosíntesis, de crecimiento y de nitrógeno asimilable. La experiencia
práctica indica que la cantidad de nitrógeno en la parte aérea de la leguminosa equivale,
aproximadamente a la cantidad fijada en el suelo, mientras que el nitrógeno contenido en
las raíces equivale más o menos al extraído de éste.
Otros autores indican que se ha comprobado que en los primeros meses del periodo
vegetativo se da el más alto porcentaje de nitrógeno en las leguminosas, pero la mayor
cantidad se encuentra en la floración, siendo el momento más oportuno para la
incorporación, ya que las hojas y los tallos tiernos constituye la parte más fáciles de
descomponer al ser atacados por los microorganismos y empezando a formar amonio y
nitratos utilizables por los cultivos. La rapidez y el grado de descomposición de
factores como de humedad, temperatura, aireación, textura del suelo y contenido de
minerales.
Chasi y Muso (2009), indican que las plantas utilizadas como abono verde poseen
un sistema radicular profundo y ramificado, permitiendo el reciclaje de nutrientes
de las capas más profundas del suelo. Esto depende de la cantidad y distribución
22
2.14.1. HABA
Es una planta anual, cuya raíz penetra hasta 100 cm de profundidad y raíces secundarias
de temprano desarrollo. El tallo es fuerte y alcanza una altura de 50 cm hasta 200 cm,
de acuerdo con la variedad y factores de cultivo. Producen abundantes flores las cuales
se encuentran en racimos de 2 a 9 en las axilas de las hojas; la autopolinización es la
más corriente, pero el porcentaje de polinización cruzada es alto. Las paredes de la vaina
es muy esponjosas y mantiene mucha humedad; al madurar las vainas se pones de color
negro, (Díaz, 2002).
“El Haba (Vicia Faba ) es una planta anual, de raíces profundas, penetrantes, más o
menos erguida, no trepadora , a menudo sin rizomas y sin yemas de renuevos; cumple
con su ciclo de vida en 6 y 12 meses y fructificada en un solo período, pero en tres
etapas continuas perfectamente diferenciadas y de acuerdo a los segmentos de la planta.
.
El Haba se adapta a climas de regiones frías, templadas y semi templadas con
pluviosidad elevada, pudiendo también adaptarse a climas tropicales y subtropicales
con pluviosidad elevada o limitada, (Andrade, et al., 2005).
Para abono verde debe ser incorporado antes del inicio de floración, cuando los tallos
comienzan a erguirse. Cuando se maneja en el sistema de labranza mínima o siembra
directa se hará dos meses después, lo que no es muy aceptado para los agricultores que
generalmente acostumbran, sembrar más temprano. Sin embargo, debe considerarse el
gran efecto para mejorar el suelo, lo cual su principal características, y el largo periodo
23
de cobertura verde y más de 3 meses de cobertura muerta. Siendo así, los agricultores
podrían utilizar esta especie una parcela de su propiedad, cada 3 o 4 años, obteniendo
así un mejoramiento significativo del suelo. (Monegat, 1991).
2.14.2 MUCUNA.
Según el clima la planta puede ser bianual o anual, de grandes hojas trifoliadas, folíolos
laterales de forma asimétrica, 70-150 mm de largo, 50-120 mm de ancho, presenta
inflorescencia en racimo axilar, de hasta 320 mm de largo, flores de color púrpura o
blanco pálido. Vainas oblongas, de 40-130 mm de largo, 10-20 mm de ancho, finamente
pubescentes con pelos de color blanco a marrón claro. Sus vainas contienen hasta 7
semillas de forma oblonga y elipsoidal de 10 a 19 mm de largo, 8 a 13 mm de ancho, y
4,0 a 6,5 mm de espesor, de color variable (negro, marrón, crema, blanco, gris, beige, y
moteado). El peso de cien semillas oscila entre 55 y 85 g (Tropical Forages, 2008).
El abono verde de la mucuna incrementa el potencial productivo del suelo. Siendo una
leguminosa (Fam. Fabacea), la mucuna es capaz de fijar el nitrógeno atmosférico con los
nódulos que se forman en sus raíces y almacenarlo en sus hojas. Rozando la mucuna
24
Tambien indican que la mucuna puede fijar entre 200 kg y 350 kg de nitrógeno por
hectárea por año, lo que resulta en un incremento notable del potencial productivo del
suelo y de la producción del maíz. En el experimento realizado en Nauta, la producción
aumentó de manera considerable (pasando de 1,000 kg por hectárea a 2.200 kg por
hectárea), doblando los rendimientos que se obtienen generalmente en las zonas
inundables del río Marañón.
2.14.3 ARVEJA.
Es desconocido el origen exacto de esta planta alimentaria, pero se cree que fue en Asia
central, Asia menor, la cuenca del Mediterráneo o Etiopía. Se fue difundiendo su cultivo
a todos los países de la zona templada y a las regiones altas de los países ubicados en la
zona tropical. La arveja constituye una buena alternativa para el invierno. Entre los
alimentos es muy apreciada por su utilización en una amplia variedad de comidas; es
rica en Calcio, Fósforo, Hierro y Vitaminas A, B y C. La arveja (Pisum sativum L.) es
una planta herbácea de la familia de las leguminosas, oriunda del viejo continente
25
conocida y cultivada en Ecuador desde hace muchos años, sus granos tanto en tierno
como en seco son utilizados en múltiples formas y fines como en vaina,
enlatado, congelado, grano seco entero o partido; harina de arveja, remojado, abono
verde, etc. (Vaca, 2011).
Para la utilización como cultivo cobertura o abono verde, la arveja entra al sistema de
rotación como cultivo de sucesión antes del cultivo principal. La incorporación de la
planta se realiza antes de la floración con un tiempo de incorporación de la planta se
realiza al inicio de la floración con un tiempo de descomposición de entre 6 a 8
semanas, (Díaz, 2002).
26
CAPÍTULO III
MÉTODOS Y MATERIALES
3.1.1. Localización.
3.2.1. Clima.
3.2.2 Geomorfología.
3.2.3 Suelos.
Los suelos son de origen aluvial en las márgenes del rio y quebradas, donde
existen relieves planos en menor proporción y pendientes moderadas en pie de
28
monte, destacando en ellos el cultivo de caña de azúcar (Saccharum sp.), y los suelos de
origen coluvial, ocupan posiciones de ladera con relieve de pendientes onduladas, y
fuertemente quebradas, destinados a cultivar papaya (Carica papaya), diferentes
especies de cítricos (Citrus sp.), maíz (Zea maíz), arroz (Oriza sativa) papa (Solamun
sp.), caña de azúcar (Saccharum sp.) y otros. En general los suelos se caracterizan por
ser moderadamente erosionables, Pues existen áreas de cultivo en laderas que
sobrepasa el 30 % de pendientes y con afloramientos rocosos; la textura de los suelos
son variables, encontrando desde arenosos, franco arenosos, franco arcillosos y otros en
menos proporción citado por (Galen, 2001).
3.2.4 Vegetación.
Corresponde al sector con mayor precipitación, los bosques y matorrales forman parte de
la selva Tucumana - Boliviana. Según Ellenberg (1981), corresponden a la ecoregión
“semihúmedos montañoso”. Las especies más abundantes y características son el aguay
o arazá (Chrysophyllum gonocarpum), el Guayabo (Eugenia pseudo-mato), el suiquillo
(Diaptenopteryx sorbifolius), el guayabo (Eugenia sp.), el cedro (Cedrella sp.), el nagal
(Juglans australis), cebil (Anadenanthera colubrina), orteguilla (Heliocarpus
papayensis), pata de gallo (Trichilla sp.). También dominan otras plantas como el
matico (Piper tucumanun), el tabaquillo (Solanum riparium), chalchal (Allophyllus
edulis).
3.2.5 Fauna.
Caña de azúcar.
Semilla de haba
Semilla de arveja
Semilla de mucuna
Computadora
Impresora
Calculadora
Bolsas plásticas
Balde
Barreno
Cilindro
Cuchillo
Balanza.
Libreta de campo.
Azadón.
Wincha de 100 m.
30
Estacas.
Pala., Machetes.
3.4.- Metodología.
DISEÑO DE CAMPO
6m
150 cm
T1 T2 T3 T0 10 m
150 cm
m
T3 T0 T1 T2
T2 T1 T0 T3
T0 T3 T2 T1
31
Número de tratamiento: 4
Numero de repetición: 4
Número de unidades experimentales: 16
Número de surco por unidades experimentales: 4
Largo de la parcela área neta del ensayo: 10
Área total del ensayo: 960 m2
Distancia de surco a surco: 150 cm
Distancias entre bloques: 150 cm
El Primer muestreo se realizó unos días antes de la implementación del ensayo, para el
cual se procedió a tomar 16 submuestras a una distancias de 8 m entre si y a una
profundidad de 0 a 30 cm, posteriormente fueron unidas y mezcladas entre sí,
haciendo un solo montón, luego se dividió en 4 partes y se tomó una parte como muestra
representativa.
Para esta labor se realizó el corte de la caña (cosecha), a la vez se fue limpiando el
terreno, dejando limpio de malezas y restos de cañas, listo para la respectiva siembra de
abonos verdes.
[Link]. Siembras de las especies.
[Link]. Riego.
Se pudo observar un ataque de mancha negra en el cultivo de haba, la misma que fue
controlada con el fungicida coraza.
N = 10000*Prof.*Da*N %
CAPÍTULO IV
RESULTADO Y DISCUSIÓN.
4.1.1 Temperatura.
45
40
35
Título del eje
30
25
20
15
10
5
0
Ago Sept Oct Nov Dic En Feb Mar
(2015) (2015) (2015) (2015) (2015) (2016) (2016) (2016)
T. max 27,3 28,9 30,1 39,4 33,4 34,4 33,7 29
T. min 11,6 13,5 16,2 18,9 20,4 21 22,1 18,9
T. med 19,45 21,2 23,15 24,9 26,9 27,7 27,8 23,9
DGIEA (1991), señala que la caña de azúcar requiere altas temperaturas durante el
periodo de crecimiento y bajas temperaturas durante el periodo de maduración. Mientras
grande sea la diferencia de las temperaturas máximas y mínimas durante la maduración
mayor serán las posibilidades de obtener jugos de alta pureza y un mayor rendimiento de
azúcar. Las temperaturas óptimas para las diferentes etapas del desarrollo de este
38
cultivo son: para germinación de 32ºC a 38ºC, para el macollamiento 32ºC y para el
crecimiento 27ºC.
4.1.2 Precipitación.
Precipitaciòn
P. mm
193,5
142,9
23,3 34,9
9,3 2 0,2 0
Ago Sep Oct Nov Dic Ene Febr
(2015) (2015) (2015) (2015) (2015) (2016) (2016)
Como se puede observar en el Gráfico 2, se tiene mínimo aporte pluvial, existe un aporte
pluvial desde el inicio del mes de agosto luego hay un descenso en el mes de octubre con
un aporte hídrico de 2 mm, y posteriormente este empieza a ascender en el mes de
39
El número de días de germinación para la arveja, se pudo observar a los 5 días después
de la siembra de la misma, a los 8 días para el haba, y a los 14 días para la mucuna.
Los días de floración; se tomó en cuenta a partir del día de siembra, para la arveja esto
ocurrió a los 23 días después de la siembra, para el haba a los 26 días después de la
siembra y en el caso de la mucuna no se observó su floración durante los 5 meses de
crecimiento.
Los valores promedio de altura de porte erecto fluctuaron desde 50.3 cm en el cultivo
de haba, en las especies de porte rastrero se observó un promedio de 80.9 cm en arveja
y de 85 cm en la mucna.
40
La caña es una gran extractora de nutrientes y entre más edad mayor es su requerimiento
nutricional como menciona Fogliata (1995). Por esta actividad y la quema Chaves
(1997) indica que ocurre importantísimas perdidas de Nitrógeno (N) y Azufre (S) por
volatilización.
41
De acuerdo con los objetivos planteados en el ensayo, se realizó una comparación de los
resultados analíticos de laboratorio realizados antes de la siembra, con los resultados de
los análisis de los tres tratamientos después de la siembra. Con el fin de determinar el
aporte de N, P, K y Materia Orgánica por parte de cada tratamiento.
0,187
0,12
0,07
0,03
Según Humbert (1968) citado por fogliata (1995) y Romero et al., (2004) indica que la
caña planta extrae menos nitrógeno que la caña soca, Porque su requerimiento de
nitrógeno es menor y se satisface con 0,90 kg de N.t-1 contra 1,13 kg de N.t-1. Este
comportamiento se da también en Tucumán Argentina y las dosis económicas de
nitrógeno en caña planta, siempre fueron menores que las socas.
43
Mientras Chaves (1997) recomienda una aplicación de 80 a 150 kg de N. t-1 ya que con
esta dosificación obtuvo respuestas favorables en zonas cañeras de Costa Rica.
Y entre los tratamiento, con mayor aporte de este nutrientes, como se observa en el
grafico 4, corresponde al T3 con un 26.92 ppm que equivale a 100.14 Kg y los
tratamientos con menores aporte corresponde al T2 (Haba) con un 15.78 ppm que
equivale a 53.96 kg, seguido por el T1 (Arveja) con un 14.6 ppm que equivale a 49.61
kg.
26,92
30
16,54
14,6 15,78
20
10
0
T0 (testigo) T1 (arveja) T2 (haba) T3 (mucuna)
Bermejo se caracteriza por tener suelos ricos en potasio (Galean, 2001), pero el suelo
donde se realizó este estudio presentó un nivel muy bajo, como se puede observar el
cuadro 4, el análisis de suelo antes de la siembra (0.099). Comparando los resultados
de análisis después de la siembra, hay un aumento por partes de las especies de abonos
verdes.
Como se puede ver en el grafico 5, los tratamiento con mayor aporte de este nutriente
fue por parte del T3 (Mucuna), con un 0.28 meq/100 que equivale a 406.22 Kg seguido
por el T2 (Haba) con un 0.14meq/100 que equivale a 186.73 Kg y un aporte bajo por
parte del T1 (Arveja) con un 0.09 meq/100 que equivale a 116.55 Kg.
0,28
0,3
0,25
0,14
0,2 0,09
0,15
0,1 0,099
0,05
0
T0 (testigo) T1 (arveja) T2 (haba) T3 (mucuna)
Los abonos verdes, al ser incorporados al suelo, incrementan los contenidos de materia
orgánica y favorecen los cultivos que se establecen después de su incorporación, según
afirman Cancio et al. (1988) y Peña et al. (1999).
Realizando la comparación de los análisis de suelos, se puede ver en cuadro 5 que hay
un buen aporte de materia orgánica por parte de los T3 (mucuna) y T1 (Arveja).
Observando el Grafico 6, los tratamiento con mayor aporte de materia orgánica fue por
parte del T3 (Mucuna) con 2.76 %, que equivale a 102.67 Kg, seguido por el T1 con 1.82
% que equivale a 60.60 kg, y el T2 (Haba) con un 0.46 % que equivale a 15.73 kg,
fue el tratamiento con el menor % de materia orgánica.
2,76
3
1,82
2 0,99
0,46
1
0
T0 (testigo) T1 (arveja) T2 (haba) T3 (mucuna)
Tomado en cuenta los datos registrados, estos son introducidos a las pruebas estadísticas
de análisis de varianza ANVA y Tukey, para determinar estadísticamente si existen
diferencias significativas.
Según el análisis de varianza para la altura de la planta de caña de azúcar, nos indica que
si existe diferencia significativa entre tratamientos, con un coeficiente de varianza de un
rango de 4.1110 %.
T1 T2 T3 T0
216.4 213.8 212.0 166.3
T0
166.3 50.1 * 47.5 * 45.7 * 0
T3
212.0 4.4 n.s. 1.8 n.s. 0
T2
213.8 2.6 n.s 0
T1
216.4 0
*si hay diferencia significativa.
n.s.: no hay diferencia significativa
48
REPETICIÓN
TRATAMIENTOS TOTAL MEDIA
I II III IV
1 2.3 2.4 2.4 2.3 9.4 2.3
2 2.2 2.3 2.2 2.1 8.8 2.2
3 2.3 2.2 2.2 2.3 9.0 2.2
0 1.9 2 1.9 1.9 7.7 1.9
────────────────────────────────────────────────────────────────────────
F. de Variación g.l. S.C. C.M. F
────────────────────────────────────────────────────────────────────────
Replicas (columnas) 3 1.498413E-02 4.994711E-03 0.998 n.s.
TOTAL 15 0.5099945
────────────────────────────────────────────────────────────────────────
Realizando la prueba de Tukey para el diámetro del tallo de la caña de azúcar, el cuadro
11 nos indica que no hay diferencia significativa entre los tratamientos.
T1 T2 T3 T0
2.3 2.2 2.2 1.9
T0
1.9 0.4 n.s. 0.3 n.s 0.3 n.s 0
T3
2.2 0.1 n.s. 0 0
T2
2.2 0.1 n.s 0
T1
2.3 0
n.s.: no hay diferencia significativa.
REPETICIÓN
TOTAL 15 34528.815
────────────────────────────────────────────────────────────────────────
Cuadro 14. Prueba de Tukey para el grado Brix de planta de caña de azúcar.
T1 T2 T3 T0
2.3 2.2 2.2 1.9
T0
1.9 0.4 n.s. 0.3 n.s 0.3 n.s 0
T3
2.2 0.1 n.s. 0 0
T2
2.2 0.1 n.s 0
T1
2.3 0
52
CAPITULO V
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
5.1 Conclusiones.
La especie con mayor nivel de aporte de potasio fue por parte del T3 (Mucuna), con un
0.28 meq/100, que equivale a 406.22 kg seguido por el T 2 (Haba) con un 0.14
meq/100 que equivale a 186.73 kg y los niveles más bajos de aporte de este nutriente
fue por parte del T1 (Arveja) con un 0.09 meq/100 que equivale a 116.55 kg.
2. Los tratamiento con mayor aporte de materia orgánica fue por parte del T 3 (Mucuna)
con 2.76 %, que equivale a 102.67 Kg, seguido por el T1 con 1.82 % que equivale a
60.60 kg.
[Link] bloques con alto % de Grado Brix fue del T2 con 18.81 Grado Brix seguido por
los tratamiento T3 (Mucuna) y T1 (Arveja) y el tratamiento con menor porcentaje de
Grado Brix es del T0 (testigo) con un 17.92 %.
Los bloques del T1 (Arveja) presentaron los tallos más altos (216.4 cm) en comparación
de Testigo, y de los otros dos tratamientos (T2, T3) y los T2 con 213.8 cm de altura y
T3 con 212.0cm de altura a comparación con el Testigo con 166.3 cm hay una gran
diferencia en cm.
53
El tallo de caña de azúcar con mayor promedio de diámetro presentaron los bloques del
T1 (arveja) con 2.3 cm. seguido con una mínima diferencia en diámetro de los bloques
de T2 (Arveja), T3 (Mucuna) con 2.2 cm y con 1.9 cm de diámetro de los bloques del
testigo.
5.2 Recomendación.