Texto de Estudio “Aclarando conceptos, enfoques y definiciones”.
• Del enfoque del déficit al enfoque educativo.
La Educación Especial, dada las características de la población a la que atiende, desde sus inicios estuvo estrechamente
vinculada con las ciencias de la medicina y la sicología, disciplinas que condicionaron su desarrollo y evolución desde una
concepción fundamentalmente orgánica e inherente al individuo, centrada principalmente en el déficit de los estudiantes.
A partir de esta concepción, durante la primera mitad del siglo XX, se crearon escuelas especiales en todo el mundo,
que fueron extendiéndose y especializándose de acuerdo con los distintos déficit de los estudiantes. Estas escuelas, por lo
general, organizaron planes de estudios orientados a la rehabilitación y habilitación de las deficiencias. La mayoría de las veces
formaron cursos con estudiantes que compartían un mismo diagnóstico, esto con la finalidad de brindarles una educación
adecuada a sus dificultades, con profesionales expertos. Asimismo, se organizaron cursos de acuerdo con la edad mental de
los estudiantes, y no por edad cronológica como es en la mayoría de las escuelas del mundo.
En nuestro país, en el año 1990, se crearon planes de estudio específicos por déficit, explicitando con claridad el propósito de
rehabilitar y habilitar. Incluso varios de ellos, se diseñaron sin ninguna conexión con el curriculum nacional, como es el decreto
que establece planes y programas para estudiantes con discapacidad intelectual (Decreto 87/90), entre otros, mostrando el
enfoque que primó en su elaboración.
A partir de los años 60, y principalmente en la década de los 70, en el mundo se crearon diversos movimientos, investigaciones
y convenciones que contribuyeron a cambiar el modo de entender la educación especial. La perspectiva del déficit comenzó
a quedar atrás, posicionándose una nuevo paradigma con un marco predominantemente educativo, curricular, que se
basa en mejorar las condiciones del proceso de enseñanza aprendizaje para que los estudiantes que presentan necesidades
educativas especiales alcancen los aprendizajes esperados en el curriculum nacional y participen junto con otros estudiantes
de su misma edad en contextos inclusivos.
De esta nueva perspectiva, las dificultades de aprendizaje no solo se explican por factores individuales del estudiante (Juan
no aprende por que no ve y no escucha, porque presenta una deficiencia intelectual severa, etc.) sino también por las
decisiones que toman los docentes y la forma de enseñar, que puede muchas veces generar o acentuar las dificultades de
aprendizaje de un estudiante.
Todo proceso educativo persigue que los estudiantes participen al máximo del currículo y las actividades escolares y logren
los aprendizajes esperados para su edad y nivel. Por lo tanto, la educación de estudiantes con distintos tipos de discapacidad,
debería inspirarse en los mismos principios.
El currículum nacional es el referente para todos los y las estudiantes de un país. En él se establecen los aprendizajes que
los niños, niñas y jóvenes deben alcanzar en los distintos niveles y ciclos educativos. Por esto, debe ser también el referente
educativo para los estudiantes que presentan discapacidad, aún cuando se deban hacer muchas adaptaciones.
Los antecedentes presentados describen una larga etapa de la educación especial en el mundo, que también ha estado
presente en nuestro país. Sin duda, estuvo inspirada en las mejores intensiones, y fue muy importante, ya que de no haber
existido, muchos estudiantes no hubiesen tenido oportunidad de salir de sus casas y tal vez no se hubiesen desarrollado tantas
metodologías innovadoras que hoy constituyen herramientas pedagógicas de gran relevancia para potenciar el aprendizaje
de todas y todos los estudiantes.
Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa de la educación especial, colmada de desafíos interesantes, pero
nada fáciles de abordar. Por la misma razón, no se trata de cambiar y olvidar todo lo que somos y lo que hemos hecho. La
experiencia y los aprendizajes adquiridos son fundamentales para hacer frente a los nuevos tiempos. Obviamente la tarea que
tenemos es de gran complejidad, no fuimos formados en esta perspectiva y por ello, el desafío es aún mayor. Necesitamos
reflexionar y desarrollar un espíritu crítico de lo que hacemos, de lo que pensamos, para crear, para innovar con metodologías
efectivas. Solo así podremos optimizar los procesos de aprendizaje de todos y cada uno de nuestros y nuestras estudiantes.
¿Qué se entiende por Discapacidad?3
La perspectiva del déficit no solo ha ido quedando atrás en educación, sino tambien en el ámbito salud, que cada vez más
se consideran las variables del contexto para entender y evaluar las condiciones de salud de una persona.
En la actualidad, de acuerdo con la organización Mundial de la Salud (2001) y su Clasificación Internacional del Funcionamiento
y de la Salud (CIF), la discapacidad se concibe como un fenómeno multidimensional, resultante de la interacción de las personas
con el entorno; no se define como un problema de falta de capacidad, sino como limitaciones personales y restricciones
contextuales para participar en las actividades consideradas normales para otras personas de su mismo género y condición
social.
La manera en que cada educador/a conceptualice y comprenda la discapacidad, afectará la forma como éste/a se aproxima
y aborda su trabajo educativo con los niños, niñas y jóvenes que la presentan, condicionando sus actitudes de valoración y
respeto hacia las personas con discapacidad y sus expectativas respecto de las posibilidades de progresar en su desarrollo
y aprendizaje.
Para comprender la discapacidad desde una perspectiva sociocultural y educativa, se puede recurrir a un ejemplo: imagine la
situación de dos personas adultas que, como consecuencia de un accidente, sufren una parálisis de los miembros inferiores
necesitando utilizar una silla de ruedas para sus desplazamientos.
La primera persona no pudo conservar su anterior trabajo, ya que requería en buena medida de las capacidades físicas
que ahora ve gravemente reducidas. Su precaria situación económica le ha impedido habilitar adecuadamente su vivienda
y además reside en una ciudad con numerosas barreras arquitectónicas: escaleras, bordillos altos, transportes y edificios
públicos con limitaciones de accesibilidad, etc., lo que, con el tiempo, ha contribuido a su progresivo aislamiento social. La
segunda persona en cambio, ha podido conservar su trabajo, que no se fundamenta en el esfuerzo físico. Sus posibilidades
económicas le han permitido la realización de suficientes adaptaciones a su vivienda y al vehículo que conduce, para poder
valerse autónomamente. Reside en una ciudad con un alto nivel de accesibilidad (supresión de barreras arquitectónicas) y ha
mantenido su afición deportiva mediante la práctica de deportes adaptados.
Si bien, ambos casos se refieren a un mismo déficit en la persona, es decir, la imposibilidad de mover las piernas y de caminar,
las consecuencias para ellas, en uno y otro caso, han sido muy diferentes.
A partir de este ejemplo, se puede comprender de mejor forma la nueva concepción de discapacidad y la importancia que
juega el entorno social, cultural y educativo aumentando o disminuyendo las posibilidades de participación, aprendizaje y
desarrollo de las personas con discapacidad.
Tomando otro ejemplo, es posible que un estudiante con limitaciones intelectuales tenga dificultades para acceder a los
conocimientos que adquieren otros compañeros de su edad. Pero esta limitación será tanto menos incapacitante para él,
cuanto más capaz sea el entorno educativo de determinar sus necesidades educativas y seleccionar aquellos conocimientos
que le permitan comprender y actuar en su entorno. Por el contrario, se contribuirá a aumentar su discapacidad si la escuela
se limita a ofrecerle aprendizajes que nunca llegarán a ser funcionales para él, ni contribuirán a un mejor conocimiento de
su entorno.
Desde esta perspectiva, en educación lo importante no es el déficit o la discapacidad en si misma, sino las necesidades educativas
especiales que los y las estudiantes puedan presentar, es decir los apoyos que es necesario proveer y las condiciones que
deben estar presentes en la escuela, en la sala de clases, para minimizar las barreras que limitan el aprendizaje, la actividad
y participación de los niños y niñas en el contexto escolar, social y familiar.
3
Guía Introductoria: Respuestas educativas a la diversidad y a las necesidades educativas especiales. MINEDUC, 2008.
Sin duda, estos desafíos demandan nuevas capacidades y competencias en los educadores y también nuevas formas de
organizar las escuelas y las salas de clases para dar respuesta a las diferencias individuales de los estudiantes y de esta manera
asegurar una activa participación y aprendizaje.
¿Cómo se entienden y cuáles son las implicancias del enfoque de las Necesidades educativas especiales?
Las Necesidades educativas Especiales NEE, son aquellas necesidades educativas individuales que no pueden ser resueltas
a través de los medios y recursos metodológicos que habitualmente utiliza el docente para responder a las diferencias
individuales de sus estudiantes y que requieren, para ser atendidas, de ajustes, recursos y medidas pedagógicas especiales o
de carácter extraordinario, distintas a la que requieren comúnmente la mayoría de los alumnos y alumnas.
Las NEE hacen referencia a aquellos/as estudiantes que presentan dificultades mayores que el resto de los alumnos/
as para acceder a los aprendizajes que les corresponden por edad, o que presentan desfases con relación al currículo
por diversas causas y que pueden requerir para progresar en su aprendizaje.
Esta nueva concepción ha implicado cambios importantes en la forma de entender la educación especial, al plantear que los
grandes fines de la educación son los mismos para todos los niños y niñas, sean cuales fueren los problemas que enfrentan
en su proceso de desarrollo y de aprendizaje y que cualquier niño o niña puede, ya sea en forma temporal o permanente,
experimentar dificultades en su aprendizaje, que independientemente del origen de las mismas, el sistema educativo debe
proveerle las ayudas y recursos de apoyo especializados para facilitar su proceso educativo.
La educación, por tanto, es concebida como un continuo de prestaciones y esfuerzos para dar
respuesta a las diversas necesidades de los alumnos y las alumnas de forma que puedan alcanzar
los fines de la educación.
De acuerdo a lo planteado en el documento “Nueva Perspectiva y Visión de la Educación Especial”, las implicaciones del
concepto de necesidades educativas especiales son las siguientes:
- Las necesidades educativas especiales no se definen por las categorías diagnósticas tradicionales, sino por las
distintas ayudas y recursos pedagógicos, materiales y/o humanos que hay que proporcionar para facilitar el desarrollo
personal y proceso de aprendizaje de los alumnos y alumnas.
- Las dificultades de aprendizaje y de participación que experimentan los alumnos, son de naturaleza interactiva.
Esto supone que la evaluación y respuesta educativa han de considerar tanto las dificultades y potencialidades del
alumno/a como de los contextos educativos, con el fin de identificar qué tipo de ayudas hay que brindarle, y qué
modificaciones es preciso realizar en dichos contextos para favorecer su desarrollo, aprendizaje y participación. Cuanto
más rígida y uniforme sea la oferta educativa de una escuela, más y mayores NEE especiales generará en los alumnos/as.
Es importante señalar que algunos aspectos que se derivan de su discapacidad hay que abordarlos desde el sector
de la salud y no desde la educación, por lo que es fundamental una coordinación y trabajo intersectorial.
- Las NEE además de relativas son cambiantes, ya que pueden variar en función de los avances del propio alumno
y de los cambios de la enseñanza y entorno educativo. Es mejor entonces hablar de “situación” como algo opuesto
a “estado”.
- Las NEE pueden ser de carácter transitorio o permanente. De hecho, hay alumnos que requieren ayudas y
recursos sólo en un momento determinado de su escolarización, otros en cambio requerirán de estos apoyos en
forma sostenida en el tiempo.
La evaluación, como ya se señaló, se enfoca a la determinación no sólo de las dificultades del alumno/a sino también en sus
potencialidades, así como a la identificación de todos aquellos factores del contexto educativo y familiar que influyen en su
progreso educativo. En consecuencia, la respuesta educativa se orienta a la creación de las condiciones que faciliten su rollo
y de aprendizaje en los diferentes contextos en los que se desenvuelve el alumno, especialmente en el entorno escolar.
A continuación, se definen y aclaran los conceptos que utilizaremos para referirnos a los estudiantes que presentan los
mayores retos en el proceso educativo.
Discapacidad Múltiple - Necesidades educativas especiales múltiples – sordoceguera – retos múltiples.
Discapacidades Múltiples
No existe una sola definición que cubra todas las condiciones asociadas con las discapacidades múltiples. Los profesionales
a veces utilizan los términos, discapacidades severas y discapacidades múltiples, como una categoría única para definir a
aquellos alumnos que requieren de un apoyo inusualmente intensivo para mitigar sus déficit.
En el caso de la discapacidades múltiples, los déficits a menudo suceden en combinación. Sin embargo, algunos de estos
estudiantes tienen una inteligencia promedio o por sobre el promedio debido a que sus limitaciones físicas y de comunicación
podrían ocultarla.
Discapacidades múltiples significa presentar impedimentos concomitantes (como discapacidad intelectual-ceguera, o
discapacidad intelectual-impedimento ortopédico), cuya combinación causa necesidades educacionales tan severas que no
se pueden acomodar en los programas de educación especial dirigidos a solo una discapacidad.
Algunos educadores e investigadores usan el término discapacidades severas y múltiples. Sin embargo se considera conveniente
incluir la categoría “severas” bajo la categoría de “múltiples” debido a que la definición de “múltiples” incluye la severidad.
En EEUU, en el año 2006, aproximadamente el 2 por ciento de todos los estudiantes de seis a 21 años pertenecían a la
categoría de discapacidades múltiples. (US Department of Education, Office of Special Education Programs, 2008). En Chile
no contamos con estadísticas que nos permitan con certeza señalar cuantos estudiantes son en este tramo etáreo, aún
cuando si se revisan las estadísticas podríamos aproximarnos a una estadística similar a la de Estados Unidos .
En Chile, la Ley Nº 20.201 de 2007, incorpora como potenciales beneficiarios de la subvención incrementada a los estudiantes
con multidéficit. Sin embargo en el Decreto 170 para efecto de corregir la terminología utilizada se establece que en adelante
la denominación a utilizar es discapacidad múltiples y se define por “la existencia de más de una discapacidad en una misma
persona que impactan de manera significativa en su desarrollo educativo, social y vocacional”.
Necesidades Educativas Especiales Múltiples (NEE múltiples)
Los alumnos/as que presentan Necesidades Educativas Especiales Múltiples, son aquellos que requieren de apoyos intensivos
y permanentes (en todos los contextos) debido a que presentan múltiples barreras para aprender y participar en su medio
social, educativo y familiar, no sólo por las necesidades que se derivan de su condición de salud, sino también por las diversas
barreras sociales, culturales y educativas, que dificultan aún más sus posibilidades de participación, comunicación y socialización.
De acuerdo a lo que señala la Dra. María Bove (2001) lo que hasta ahora se les ha ofrecido a estos estudiantes es: la poca
discriminación entre ellos y el ambiente, el vivir “momento a momento”, y el no formarse una “idea” de las cosas mas
fundamentales de su vida, y vivir en un mundo inconsistente. En consecuencia las estrategias deben esta referidas a estructurar
su mundo sobre la base de una rutina, que les brinde orden, de persona, tiempo y lugar.
La perspectiva educativa, aporta una mirada distinta a la del desarrollo, sin embargo, el docente debe demostrar conocimiento
del desarrollo humano incluyendo las implicancias de variadas formas de retrasos, desordenes y condiciones de discapacidad
para el aprendizaje y el desarrollo.
Existen diversas causas prenatales, perinatales y postnatales que pueden producir que una persona presente necesidades
educativas múltiples. Los docentes deben conocer el desarrollo típico y atípico de cada área de dominio desde la temprana
edad hasta la adultez, incluyendo la amplia variedad de estilos de aprendizaje y como la vida del estudiante se ve influenciada
por las variables económicas, sociales y culturales. Debe conocer las características de las discapacidades que presentan sus
estudiantes y estar consciente de las repercusiones que tendrá para la vida de uno de sus estudiantes no aprender lo que
necesita parta vivir una vida digna y de calidad.
Tenemos que concluir que la población escolar que presentan necesidades educativas especiales es muy heterogénea,
por lo cual no existe un abordaje metodológico único, el profesional que trabaje con ellos debe conocer el potencial y los
efectos complejos de discapacidades adicionales en los estudiantes con sordo ceguera (por ejemplo: discapacidades físicas,
condiciones médicas y retos cognitivos).
Sordoceguera
Es una discapacidad con características únicas, que implica la existencia de una discapacidad auditiva y una discapacidad visual
lo suficientemente severas como para afectar la comunicación, la movilidad y el acceso a la información y al entorno. Las
personas con sordoceguera pueden tener también otras discapacidades físicas o cognitivas. La mayoría de las personas con
sordoceguera presentan restos auditivos y visuales que deben ser identificados y bien utilizados en el proceso educativo. En
consecuencia, la planificación y prestación de los servicios necesarios requieren la elaboración de respuestas o estrategias
adecuadas4.
Esta definición conlleva retos educativos en relación a la posición y manejo físico, al mejor uso de la visión, la audición, y
de sus movimientos para el acceso a materiales, ambientes y personas; de esta manera es necesario tener un programa
educativo que responda a sus necesidades y fortalezas y mejore su calidad de vida5.
Las personas que presentan sordo ceguera deben ser reconocidas como personas que requieren de métodos especiales de
comunicación y de desenvolvimiento en su vida diaria”.7 Se puede mencionar que la diversidad propia de la naturaleza humana,
no permite la existencia de métodos y técnicas únicas; por el contrario, se requiere la utilización de variedad de diseños
curriculares con referencias de la comunidad, currículo basado en las investigaciones, prácticas pedagógicas y evaluaciones
auténticas basadas en el currículo nacional con adaptaciones, adecuaciones, modificaciones y apoyos para que los estudiantes
con discapacidades múltiples participen y se integren progresivamente en los distintos contextos de vida.
La discapacidad adquirida va asociada a distintas causales: accidentes, traumas, intoxicaciones por medios ambientales o
medicamentosos, problemas conductuales (por ejemplo, atentar contra la vida) y/o sociales (alcoholismo, drogadicción).
Además hay discapacidades causadas por tumores, infecciones, procesos degenerativos, problemas hormonales y metabólicos.
Infancia y Sordo ceguera
El niño o niña sorda-ciega, presenta una de las discapacidades menos conocidas. No es un niño/a ciego que pueda oír, ni es
un niño/a sordo que no pueda ver. Es un niño/a con una deficiencia multisensorial privado del uso efectivo de sus sentidos
espaciales.
4
Deafblind International. Reino Unido 2006
5
Carmen Lucía Guerrero de Prado, Santo Domingo, febrero
2008.
La pérdida visual o auditiva, puede ocurrir antes de nacer o a cualquier edad; puede perderse simultánea o independientemente.
Ambas pérdidas, pueden ser graduales o bruscas y pueden estar o no acompañadas de la disminución de otras funciones
corporales.
La deficiencia sensorial puede estar causada por una lesión prenatal, debido a la rubéola o a otras enfermedades congénitas,
como el síndrome de Usher6, diversas enfermedades infantiles aisladas o en combinación con un accidente.
La edad de adquisición de la sordo-ceguera es determinante del sistema de comunicación que utilice el sujeto”.
Para conocer más de la sordo ceguera le sugerimos el texto “El Bebe Sordociego” de la autora Paggy Freeman.
Retos Múltiples7
Los retos múltiples son aquellos desafíos que nos plantean los estudiantes que presentan NEE múltiple. La Real Academia
Española señala que el significado de reto es “Objetivo difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un
desafío para quien lo afronta”.
En Chile, este concepto se ha utilizado en el marco de la línea de Innovación denominada Retos Múltiples que ha llevado
adelante la Unidad de Educación Especial del Ministerio de Educación, con el apoyo de Perkins Internacional (2007-2010).
Este concepto fue acuñado en Mexico por María Bove, experta asesora de Perkins International para enfatizar que los
que tenemos los retos somos todos aquellos que estamos implicados en los procesos educativos de los estudiantes con
discapacidades múltiples y/o sordo ceguera.
El cambio de paradigma que requiere la educación de los alumnos y alumnas que presentan NEE múltiples mantiene los
principios anteriormente expuestos, se enmarca en la el currículum funcional y ecológico que incluye todas las áreas de
desarrollo referentes a las necesidades actuales y futuras del alumno o alumna. Este cambio de mirada paradigmática consiste
en conocer al estudiante sobre la base de una evaluación auténtica que permita identificar las fortalezas y necesidades de
los estudiantes antes de definir su plan educativo individual.
6
El síndrome de Usher, también llamado US, es un desorden hereditario que implica un trastorno de la audición y un trastorno de la visión llamado retinitis
pigmentosa. Algunas personas también tienen diversos problemas con el equilibrio.
7
Este concepto, acuñado por María Bove, en el primer congreso del área de las discapacidades múltipes, México “Abran campo el mundo también es nuestro