Acoso escolar
El acoso escolar es definido por las entrevistada y entrevistados como un conjunto
de acciones que buscan hostigar, molestar o causar daño a otra persona, ya sea
de manera física, verbal, psicológica o social: El acoso escolar es cualquier
comportamiento repetitivo e intencional, sabes, y se busca causar daño, dolor o
incomodidad a otra persona, ya sea agrediéndola física o verbalmente (Luz, 2023).
“Pues serían las típicas, actualmente ya existe la digital, hasta cierto punto el
acoso digital. Pero también el verbal, el físico y el psicológico en donde ya estás
bastante metido en arruinarle la vida a la persona” (Pedro, 2023).
Las definiciones que ofrece cada entrevista es integral, cada una destaca en la
perspectiva que tienen del acoso escolar: "Pues es un conjunto acciones donde se
hostiga a una persona o afecta por medio de conductas dirigidas y personales a fin
de complicar su mera interacción social o con su entorno" (Ana, 2023). Aquí se
resaltan elementos como el hostigamiento directo hacia una persona y las
dificultades que esto genera en su interacción social, lo cual coincide con la
perspectiva de Piñuel y Oñate (2005), quienes definen el acoso como un
continuado y deliberado maltrato que recibe un alumno por parte de otro u otros.
Por otro lado, se destaca el componente de afectación personal en la definición:
"Lo que entiendo del a acoso escolar llega a ser esta... Todas esas actitudes que
lleguen a afectar a la persona de manera personal, de manera psíquica o física en
el entorno de la historia" (Lorena, 2023). Y además se captura una definición más
esencial del fenómeno: "Pues que molesten a alguien, que lo hagan sentir
incómodo, que se burlen de alguien, que simplemente lo hagan sentir mal que lo
dejas ridiculizar" (Shanti, 2023). Esto coincide con la definición propuesta por la
Organización Mundial de la Salud (OMS, 2019), que describe el acoso escolar
como un comportamiento agresivo e intencionado que involucra un desequilibrio
de poder o fuerza y se repite de manera frecuente.
Prevalencia del acoso escolar
En cuanto a la prevalencia del acoso escolar, las entrevistas coinciden en que si
bien cualquier persona puede ser víctima, existen ciertos grupos o perfiles que son
más vulnerables: "Yo creo que cualquier persona, pero si he visto dentro de la
escuela que sufren más las personas que son percibidos como diferentes o
vulnerables, ósea por ejemplo que es muy manipulable o que se queda callada"
(Luz, 2023) Esta percepción coincide con lo expresado por (Lorena, 2023):
"Aquellos que no están dentro de un grupo específico de amigos, incluso con...
alguna minoría, tienen más probabilidad de sufrir acoso escolar". Ambas citas
resaltan que aquellos que son percibidos como "diferentes" o que no pertenecen a
grupos dominantes son más propensos a ser acosados.
En contraste con otras entrevistas, se complementa la idea de quienes sufren
acoso escolar son aquellos que tienes características específicas, por ejemplo:"
las personas que sufren acoso son quienes cuentan con características más
frágiles (ejemplo delgadas, estatura baja) y/o con una interacción reducida o con
algún tipo de historial de incidente de conocimiento público" (Ana, 2023). Esto
sugiere que ciertas características físicas o sociales, así como antecedentes de
situaciones de acoso previas, pueden aumentar la vulnerabilidad al acoso escolar.
Sin embargo, es importante recalcar que el acoso no solo se limita a aquellas
personas que tiene ciertas características: "Creo que no hay un grupo específico,
cualquiera puede ser víctima. Depende más de la dinámica social y las
circunstancias individuales" (Fatima,2023). Si bien reconoce que factores sociales
y personales influyen, su perspectiva sugiere que no existe un perfil único de
riesgo, sino que cualquier persona podría ser vulnerable al acoso escolar. Esta
visión más amplia coincide con la postura de autores como Olweus (1998), quien
plantea que si bien existen ciertos factores que pueden aumentar el riesgo, el
acoso escolar es un fenómeno que puede afectar a cualquier persona,
independientemente de sus características individuales.
Manifestaciones del acoso escolar
Todo acoso escolar, se puede manifestar de diversas formas, ya sea como burlas,
comentarios hirientes, exclusión social, agresión física y difusión de rumores o
material multimedia ofensivo a través de las redes sociales, por ejemplo: "El
acoso se puede manifestar por comentarios hirientes, exclusión social y rumores
difamatorios son bastante comunes" (Ana, 2023). Estas manifestaciones coinciden
con lo que menciona (Valentina, 2023) “el acoso escolar puede iniciar con formas
sutiles, como insultos o apodos, y escalar hacia comportamientos físicos más
graves, incluso poniendo en riesgo la integridad de la víctima.
El acoso, aunque comienza de forma sutil, de acuerdo con (Morales; Pindo, 2014)
no se debe de olvidar el impacto profundo más común de los tipos de acoso como
el acoso verbal, social y psicológico, pueden manifestarse en diversos contextos,
como la escuela, el trabajo o el mundo digital. Es crucial comprender las causas y
el impacto del acoso para combatirlo de forma efectiva.
Características de los acosadores y victimas
El acoso escolar, como se ha mencionado con anterioridad, es un fenómeno
complejo que involucra a diferentes actores, la cual tiene sus características entre
estos actores. A partir de las entrevistas se encontró: “Las características
atribuidas a los acosadores incluyen conductas narcisistas, falta de empatía,
búsqueda de burla hacia los demás y, justo siento que es porque no tienen
educación desde casa” (Luz, 2023). Cabe mencionar que no solo se atribuye a
características ya preestablecidas, de acuerdo con (Valentina, 2023) "Creo que
depende muchísimo porque por lo menos en mi caso, los niños, yo pensaría que
acosaban por diferentes formas. El primero, este tenía inestabilidad en el hogar y
después se le fueron uniendo más chicos, no, algunos, pues yo pensaría que son
era para librarse ellos mismos del acoso o por simplemente seguir al rebaño o
simplemente porque pueden llegar a ser así de crueles.
Por otro lado, en otras entrevistas se habla en que las personas mas propensas a
sufrir acoso escolar y que se caracterizan como los acosados, son aquellas
consideradas “grupos marginados", como personas solitarias, con habilidades
sociales limitadas, discapacidades o situaciones económicas desfavorables:
“Principalmente siento que son los grupos marginados, ya sean personas que
pasan la mayor parte del tiempo solos, que no tienen buenas habilidades sociales
o que inclusive tienen alguna clase de carencia o discapacidad, ya sea tanto por
medios genéticos o por algún accidente que hayan sufrido." (Jorge, 2023).
Como se puede interpretar, los acosadores se caracterizan por una conducta
narcisista, con una autoestima inflada. Buscan la atención y el control en todo
momento, y pueden incluso disfrutar de la humillación de los demás para alimentar
su propio ego. De acuerdo con Arraya (2015) los acosadores están en una
situación social negativa, debido a esta tendencia a abusar de su fuerza; siendo
impulsivos, con escasas habilidades sociales, baja tolerancia a la frustración, y
con dificultad para cumplir normas.
En cambio, los acosados, de acuerdo con las entrevistas, son aquellos que se
encuentran en una situación de marginación: niños que son solitarios, tienen
habilidades sociales limitadas, sufren discapacidades o provienen de entornos
económicos desfavorables. Esta situación de vulnerabilidad los convierte en
blancos más accesibles para las agresiones de los acosadores, quienes los
perciben como más débiles y sumisos (Olweus, 1998).
Factores de Riesgo y Señales Tempranas:
El acoso escolar es un fenómeno complejo influenciado por múltiples factores
interrelacionados. Desde una perspectiva sociocultural, autores como Olweus y
Espelage destacan el papel del entorno socioeconómico, las normas escolares y
el clima en el que se desarrollan los estudiantes. A nivel individual, teorías como
las de Bowlby y Olweus sugieren que el desarrollo socioemocional temprano, la
formación del carácter y las habilidades de afrontamiento pueden aumentar o
disminuir la vulnerabilidad al acoso.
Con relación a lo anterior, en las entrevistas se encontraron factores de riesgo y
señales tempranas: “El acoso escolar puede estar relacionado con el entorno
socioeconómico de los estudiantes y las normas establecidas en las escuelas a
las que asisten” (Galia, 2023). Esta idea encuentra respaldo en investigaciones
previas. Por ejemplo, Olweus (1993) señala que los estudiantes de entornos
desfavorecidos y con menos recursos económicos tienen un mayor riesgo de ser
víctimas de acoso escolar. Asimismo, Espelage y Swearer (2004) destacan la
influencia del clima escolar y las normas culturales en la prevalencia del acoso.
Por otra parte, el impacto en el desarrollo y la formación del carácter también han
sido mencionado dentro de esta categoría: “las inestabilidades en el hogar y la
falta de enseñanza sobre cómo defenderse pueden aumentar la vulnerabilidad al
acoso escolar” (Valentina, 2023). Esta idea se relaciona con la teoría del apego de
Bowlby (1969), que establece que las relaciones tempranas con los cuidadores
primarios influyen en el desarrollo socioemocional y la capacidad de afrontar
situaciones adversas.
Importancia de abordar el acoso escolar
Es importante resaltar la fuerza y necesidad de abordar el acoso escolar en las
comunidades educativas, en general, las entrevistas, se destaca lo siguiente: "Es
crucial para crear un ambiente seguro y fomentar el bienestar emocional de los
estudiantes" (Fátima, 2023). Esto se alinea con los planteamientos de organismos
como la UNESCO (2019), que instan a las escuelas a promover entornos libres de
violencia para garantizar el aprendizaje y desarrollo integral de los estudiantes.
Consecuencias del acoso escolar
Al hablar del acoso escolar, no se debe de dejar por un lado las consecuencias
que trae este fenómeno, tanto para víctimas como agresores, son destacadas por
las entrevistadas. Las víctimas pueden experimentar problemas emocionales
como ansiedad, depresión y baja autoestima, mientras que los agresores pueden
enfrentar dificultades sociales: “Principalmente he visto que tienden a tener más
emociones negativas, ya sea la tristeza, en algunos casos suelen explotar mucho,
tanto que se logran agredir al agresor, se nota cambios psicológicos donde
empiezan a ser más depresivos, empiezas a tener pensamientos más negativos,
inclusive fatalidades." (Jorge, 2023), esto coincide a lo que menciona (Pedro,
2023) "Pues, por lo general, para ambos, hay daños en la autoestima. Como sea,
siempre tienen un daño en la autoestima. Y hasta su propia integridad tanto física
como emocional o psicológica, ya en este caso."
Por otro lado, las consecuencias se pueden sufrir a largo plazo e incluso el
fenómeno de acoso se empieza normalizar: "A largo plazo pues simplemente, ya
normalizas tanto que como que ya estás en la universidad y esto ya no debería de
suceder, entonces es como / ya lo resuelvo yo luego” (Fátima, 2023). Esto llega a
ser un problema, porque trae consigo problemas emocionales como ansiedad,
depresión y baja autoestima. Incluso existe una relación significativa entre el
acoso escolar y el riesgo de comportamiento suicida. Un metaanálisis publicado
en "JAMA Pediatrics" encontró que tanto las víctimas como los agresores de
acoso escolar tienen un mayor riesgo de pensamientos suicidas e intentos de
suicidio (Holt et al., 2015).
Además, esto tiene un gran impacto en la salud mental de las víctimas: según un
estudio publicado en la revista "Pediatrics", las víctimas de acoso escolar tienen
un mayor riesgo de desarrollar trastornos psicológicos como la depresión y la
ansiedad (Gini & Pozzoli, 2009). Lo cual, esto coincide con lo que comenta
(Valentina, 2023) “en mi caso, bueno, yo solamente puedo hablar de mí, sufro
ansiedad social y me es imposible poder comunicarme con otras personas
causándome este sentimiento de incomodidad”.
Estrategias de prevención e intervención
Dentro de las entrevistas, se destaca la importancia de la colaboración entre
educadores, padres y estudiantes para prevenir y abordar el acoso escolar. Los
entrevistados sugieren estrategias como la comunicación abierta, la
implementación de programas educativos sobre respeto y tolerancia, y la
intervención temprana ante señales de acoso e incluso el papel de los docentes lo
consideran crucial: "Los profesores deberían de promover la empatía y el respeto
a través de actividades que fomenten la colaboración y la comprensión mutua"
(Shanti, 2023).
Además, en los discursos de las entrevistas se resalta la importancia de la
capacitación en los docentes para detectar posibles problemáticas de acoso: los
maestros creo que sería bueno capacitarlos para ver si bueno… primero para este
captar si tienen algún tipo de trastorno los niños que acosan, porque, hay ciertos
trastornos que los pueden hacer un poquito más agresivos que el resto o que no
los dejan inhibir ciertas o ciertos comportamientos”. (Galia, 2023). Esta sugerencia
se alinea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS,
2019) sobre la necesidad de una aproximación integral que involucre a todos los
actores escolares y comunitarios en la prevención y abordaje del acoso escolar.
Sin embargo, no solo se trata de capacitar a los docentes, también se debe de
educar a los niños, de acuerdo con (Valentina, 2023) “Es importante educar a los
niños mediante el ejemplo y proporcionarles cursos sobre los efectos del bullying
desde temprana edad, basándose en la teoría del aprendizaje vicario de Bandura.
Esta idea coincide con lo que hace hincapié Galia, sobre la importancia de que las
autoridades educativas posean una mayor inteligencia emocional y confianza
plena en el proceso de prevención del acoso escolar, y que además se relaciona
mucho con la necesidad de una colaboración efectiva entre educadores, padres y
estudiantes, tal como sugieren las entrevistadas y respaldan los principios de la
OMS (2019).
Recursos y apoyo para las víctimas
A través de la teoría, se ha encontrado sobre la importancia de los recursos y
apoyo a las víctimas que sufren acoso escolar, de tal forma que, en la entrevista
se enfatiza en la necesidad de contar con recursos y apoyo para las víctimas y sus
familias, tales como programas de orientación, servicios de consejería y acceso a
información sobre organizaciones especializadas en el tema. Como señala Ana
(2023) "Las escuelas deben proporcionar acceso a consejeros y servicios de
apoyo emocional. Además, es importante que las familias estén informadas sobre
recursos externos". Estas recomendaciones coinciden con las propuestas de la
UNESCO (2019), que instan a las instituciones educativas a brindar servicios de
apoyo y orientación a los estudiantes afectados por el acoso.
Finalmente, algunas entrevistadas comparten consejos y mensajes importantes,
como el de Fátima (2023) "Mi consejo para cualquiera que esté pasando por
situaciones de acoso escolar es que busque apoyo. Hablar con amigos, familiares
o profesores de confianza puede marcar la diferencia". Estos mensajes resaltan la
importancia de brindar apoyo y generar conciencia sobre el impacto del acoso
escolar en las comunidades educativas.