IV.
EL SUBCONTRATO DE OBRA
Según a lo dispuesto por el artículo 1772 del Código Civil peruano: La cesión de un contrato (o
cesión de disposición contractual) se produce cuando el empresario transfiere completamente su
posición contractual a un tercero que ocupa su lugar y establece una relación directa con el
mandante.
Un subcontrato de obra es un contrato nuevo en el que el contratista general asume el papel de
principal. Por tanto, los derechos y obligaciones recíprocos se rigen por las normas generales
relativas a los contratos de construcción. En primer lugar, hay que reconocer que, en caso de
destrucción parcial o total del objeto, el propietario puede presentar una reclamación por daños
y perjuicios tanto al contratista general como al subcontratista.
CARACTERÍSTICAS
En cuanto al nombre
Por su nombre, se trata de un contrato de nominación, ya que no sólo recibe el nombre
antes mencionado en la actualidad, sino que se conoce desde la antigüedad.
En cuanto a su regulación
Por su disposición, es un contrato social típico, porque la sociedad conoce su estructura;
y ley única, porque está expresamente regulada en el artículo 1772 del Código Civil.
En cuanto a la estructura
Por su estructura es un contrato simple, ya que siempre se considera un contrato que da
lugar a una única relación jurídica.
En cuanto a su contenido o área
Los subcontratos de obra están regulados en las disposiciones del Código Civil de 1984.
En cuanto a la autonomía
Un subcontrato de obra es un contrato derivado, porque requiere la existencia de un
contrato principal (el contrato de obra que se origina en él). Así, el contrato de trabajo
principal otorga características propias al subcontratista de obra de tal manera que el
subcontratista siempre tiene las mismas características jurídicas que el contrato de
trabajo principal o el contrato de trabajo original que es la fuente.
En cuanto a la formación
El subcontrato de trabajo en sí se considera un contrato consensual, siempre que la ley
no exija el cumplimiento de formalidades predeterminadas (incluso puede celebrarse
verbalmente).
En términos de tiempo
En cuanto al tiempo, se trata esencialmente de un contrato cuya duración puede ser
determinada (plazo fijo), determinable (se refiere a un determinado evento, pero no se
conoce la fecha) o de duración ilimitada (si es el plazo inicial pero no el final). ).
Respecto a sus negociaciones
Los subcontratos de obra son generalmente el resultado de negociaciones previas, es
decir, contratos en los que las partes son libres de determinar su contenido, pero
también pueden resolverse por adhesión o de acuerdo con cláusulas generales del
contrato.
Sobre el papel de la economía
Un subcontrato de obra es un contrato de colaboración o colaboración destinado a la
consecución de un determinado objetivo (la obra ha sido finalizada total o
parcialmente).
En cuanto a su función
Por su función, el subcontrato de obra es esencialmente un contrato constitutivo, aunque
puede formar parte, salvo excepciones, de un contrato de modificación.
Respecto a las materias obligatorias
Creemos que un subcontrato de obra es un contrato individual, ya que no tendrá validez
en relación con el cliente, mientras éste no haya autorizado el subcontrato.
En cuanto a la prestación
Los subcontratos de trabajo son básicamente contratos bilaterales, sinalagmáticos o
recíprocos. Sin embargo, conviene recordar que nuestro Código Civil reconoce la
posibilidad de acordar un trabajo de subcontratista sin compensación alguna del
contratista al subcontratista, como implícitamente implica el artículo 1759.
En cuanto a la evaluación
Según su valoración, se trata básicamente de un contrato que hay que considerar, porque
ambas partes están obligadas a prestar un servicio.
En cuanto a los riesgos
La subcontratación de trabajos es esencialmente conmutativa, por su existencia y
cuantía. Pero el carácter subcontratado del trabajo no impide que sea aleatorio.
En cuanto a sus efectos
En cuanto a las consecuencias, la subcontratación de obra es sólo un contrato
obligatorio u obligacional.
V. LOS MATERIALES NECESARIOS PARA LA ELABORACION DE OBRAS
De conformidad con lo establecido por el artículo 1773 del Código Civil de 1984.
Hemos manifestado que todo trabajo implica la elaboración o creación de lo que se va a realizar,
lo que conducirá a la obtención de un resultado (esta palabra no debe entenderse como parte de
la clasificación que no asumimos respecto de las obligaciones en materia de medios y
resultados).
En tal orden de ideas, como en la mayoría de los casos, la obra tendrá una correlación material,
tanto porque el uso de materiales es algo fundamental como mucho en la realización de la obra
misma (como ocurre con la construcción). Carretera o porque finaliza con la entrega física de un
plano impreso en una hoja de papel, muy parecido al trabajo que realiza un arquitecto para
diseñarlo.
Sin embargo, la Ley debe resolver la cuestión de cuál de las dos partes de un contrato de
construcción, a saber, el mandante o el contratista, debe proporcionar los materiales.
VI. OBLIGACIONES DEL CONTRATISTA
Sin duda, en el contrato de obra se pueden establecer infinidad de obligaciones a ser ejecutadas
por el contratista. Sin embargo, vamos a ocuparnos de las principales, que, asimismo, son
aquéllas contempladas en el artículo 1774 del Código Civil peruano.
Obligación de ejecutar la obra conforme a los principios que inspiran el pago
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 1774, apartado 1, el Contratista está obligado a
realizar la obra en la forma y condiciones pactadas en el Contrato o, en su defecto, en las
condiciones habituales.
El párrafo anterior no es otra cosa que la aplicación de los principios relacionados con el pago
en el contrato de construcción. Estos principios son: Identidad, lo mismo que responde a la
pregunta ¿con qué pagar? El segundo principio es el de integridad, el mismo que responde a la
pregunta: ¿Cuánto debes pagar? El tercer principio de pago es la puntualidad, que responde a la
pregunta: ¿cuándo se debe pagar? Y finalmente, el cuarto principio de pago es el lugar de pago,
el mismo que responde a la pregunta: ¿dónde pagar?
Aplicando estos principios generales al contrato de obra, se podría decir que el contratista está
obligado a ejecutar la obra de acuerdo con las características pactadas en el contrato, conforme
al alcance pactado y dentro de los plazos señalados, así como en el lugar especificado en el
contrato.
Una casa como tal sólo existe mediante la unión de todas las partes que la componen: es
indivisible en su forma específica; Por tanto, su construcción es igualmente indivisible desde el
momento en que se convierte en objeto de una obligación. Este principio de indivisibilidad de la
prestación, ya proclamado en el derecho romano, implica el reconocimiento de que, si bien la
posibilidad de ejecución parcial puede derivarse de la naturaleza de la obra, la esencia del
contrato de obra es lograr este resultado del todo.
Obligación de dar aviso al comitente sobre eventuales defectos
De conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 1774 del Código Civil, el
contratista está obligado a notificar inmediatamente al cliente los defectos del suelo o los
materiales de calidad inferior proporcionados por él si se descubren antes o durante el trabajo.
trabajo y puede poner en riesgo su normal desempeño.
Desde nuestro punto de vista, el comentado apartado 2 del artículo 1774 debe ser analizado con
mucha atención, ya que la norma tiene aplicación exclusiva en los casos en que los defectos del
piso o de los materiales no fueran conocidos por ambas partes en ese momento. celebración del
contrato, lo que significa que esta regla se aplicará sólo si los defectos especificados se
descubren después de la celebración del contrato.
Lo anterior es fundamental en esta materia, ya que el comité tiene la más absoluta libertad para
encomendar al intérprete la preparación de una obra de calidad óptima, así como la preparación
de una obra de calidad media, o incluso la preparación de una obra. Mala calidad.
El cliente entrega la madera propuesta al carpintero, pero éste le advierte que no tiene la calidad
esperada y que, si se fabricaran muebles con ella, sería de calidad defectuosa.
Si este fuera el caso y ambas partes estuvieran conscientes de esta situación, entonces
simplemente no habría nada de qué quejarse si el contratista continuara con la construcción en
el terreno mencionado anteriormente.
Todo esto significa que, si ambas partes conocían los defectos en los materiales o en el piso y
firmaron un acuerdo con pleno conocimiento de tales situaciones, entonces no habrá nada de
malo en esto, pero, como veremos más adelante, tal situación limitará en gran medida las
opciones posibles. reclamaciones que el cliente podría cumplir en el futuro si el trabajo resulta
ser de mala calidad.
Obligación de pagar los materiales si éstos se perjudican
El apartado 3 del artículo 1774 del Código Civil establece que el contratista está obligado a
pagar los materiales recibidos si no pueden utilizarse para la ejecución de la obra por
negligencia o incompetencia del contratista.
La ley estipula que en tal caso el contratista deberá utilizarlos en similar estado de conservación.
En cuanto al término “negligencia”, puede encuadrarse en lo dispuesto en el artículo 1319 del
Código Civil, disposición que establece que quien incumple una obligación por negligencia
grave comete falta inexcusable.
¿Se puede entender ahora “>” como sinónimo de culpa leve?
Dentro de tal orden de pensamiento, sería posible entonces formular la afirmación de que el
artículo 1774(3) obviamente no cubre el deterioro de los materiales resultante de una
negligencia leve por parte del contratista.
Se entiende por culpa leve la falta por parte del deudor de ejercer el cuidado exigido por la
naturaleza de la obligación y adecuado a las circunstancias de la persona, tiempo y lugar
(argumento del artículo 1320 del Código Civil).
Sin duda, el artículo 1320 es una regla general, sin embargo, creemos que no hay razón -ni
teórica ni práctica- para excluir la negligencia leve del ámbito del artículo 1774, apartado 3 del
Código Civil, ni tampoco la habría para excluir la culpa intencionada. incumplimiento de la
obligación en el ámbito del artículo 1318 del Código.
INTERPRETACIÓN DE ARTÍCULOS 1773 – 1774
Artículo 1773.- Obligación del comitente
Los materiales necesarios para la ejecución de la obra deben ser proporcionados por el
comitente, salvo costumbre o pacto distinto.
Dispone que los materiales deberán ser proporcionados por quien encarga la obra,
salvo pacto en contrario o costumbre distinta. Sin embargo, la práctica usual, al menos en
el ámbito de la construcción, es que los materiales sean proporcionados por el contratista
y no por el comitente.
Ejemplo: Los contratos de obra de construcción civil o de obras complejas que abarcan
el desarrollo de ingeniería, como es el caso de obras industriales (plantas de generación
eléctrica, trenes, desarrollo de software, etc.).
Artículo 1774.- Obligación del contratista
El contratista está obligado:
1. A hacer la obra en la forma y plazos convenidos en el contrato o, en su defecto, en el que se
acostumbre.
2. A dar inmediato aviso al comitente de los defectos del suelo o de la mala calidad de los
materiales proporcionados por éste, si se descubren antes o en el curso de la obra y pueden
comprometer su ejecución regular.
3. A pagar los materiales que reciba, si éstos, por negligencia o impericia del contratista, quedan
en imposibilidad de ser utilizados para la realización de la obra.
La notificación inmediata al comitente originará una evaluación de las circunstancias por
ambas partes, para determinar a cuál de ellas le corresponde asumir el mayor costo
generado como consecuencia de los defectos detectados. Esto dependerá de
las obligaciones asumidas por las partes en el contrato de obra.
Ejemplo: Las demoras en la ejecución de la obra por eventos de fuerza mayor La primera causal
de atraso en la ejecución de la obra puede ser la ocurrencia de un evento de
fuerza mayor. Como lo define el Código Civil, se trata de un hecho extraordinario,
imprevisible e irresistible y, por lo tanto, legalmente inimputable a las partes.