J.K.
Rowling, escritora
Joanne Rowling tiene 54 años y nació en la ciu-
dad de Yate, Reino Unido.
En junio de 1990, viajó en tren de Mánchester
a Londres pero el tren tuvo problemas y el viaje
se retrasó 4 horas. Durante ese suceso, le llegó
la idea de una escuela de magos y brujas. «De
repente, la idea de Harry apareció en mi imagi-
nación, simplemente. No puedo decir por qué,
o qué la desencadenó, pero vi la idea de Harry
y de la escuela de magos muy claramente. De
pronto, tuve la idea básica de un niño que no
sabía quién era, que no sabía que era mago has-
ta que recibió una invitación para asistir a una
escuela de magia. No he estado nunca tan entu-
siasmada con una idea».
Se marchó a Oporto (Portugal) a trabajar como
maestra de inglés y allí conoció la librería Lello,
de una gran belleza y que inspiró a Joanne en
su descripción de Howarts
Tras volver a Inglaterra, se quedó sin empleo y tuvo que vivir de los subsidios que le otorgaba
el Estado, Rowling completó su primera novela escribiendo en varios cafés, especialmente el
Nicolson, cada vez que lograba que su hija Jessica se durmiese.
Siete años después apareció La piedra filosofal, la primera entrega de Harry Potter.
El pseudónimo para “parecer un hombre”
Aunque escribe bajo el seudónimo J. K. Rowlin-
g,u nombre real es Joanne Rowling.
Antes de publicar la primera novela, la editorial
Bloomsbury temió que los lectores más jóvenes
tuvieran reticencia a comprar libros escritos por
una mujer y le pidieron que utilizase dos inicia-
les y no su nombre de pila.
Como no tiene segundo nombre, eligió la letra
K como su segunda inicial en honor a su abuela
paterna Kathleen.
Se trata de otro caso de una mujer que, en la li-
teratura o en la ciencia, ha tenido que esconder
su verdadera identidad para poder tener éxito.
Algo injusto y que, entre todos y todas, debemos
lograr que no siga ocurriendo.
Información extraída, en su mayoría, de Wikipedia