MINISTERIO DE EDUCACIÓN
I. P. T. NOCTURNO DE DAVID
MODULO EDUCACION FISICA
Profesor: Carlos Barahona
Justificación
Por medio de este módulo se les brindan a los estudiantes los conocimientos básicos, los
fundamentos de la disciplina del voleibol. Dando lugar al desplazamiento motor necesario
para poder jugar y desplazarse en la cancha de voleibol.
Objetivos de Aprendizaje
Analizar la historia y origen del voleibol
Conocer los fundamentos y técnicas del voleibol
Analizar las reglas del voleibol
Contenidos específicos
En este contenido vamos a estudiar los reglamentos del voleibol como deporte, los
diferentes fundamentos. También las distintas capacidades de los alumnos al deporte en su
entorno natural.
Historia del Voleibol
Definición
Como se empieza un partido
¿Qué es un doble golpe?
¿Qué es retención?
¿Qué son los pases?
Desplazamientos
Saltos
Giros
Saques
Bloqueos
Remates
Recepción
Ataque
Historia del voleibol
El nombre voleibol en español (y sus variantes vóleibol, volibol, balonvolea o vóley),
deriva del inglés “volleyball” y hace referencia a una disciplina de más de cien años
de existencia que fue creada en 1895 por William G. Morgan, director de educación
física en la asociación Young Men’s Christian Association (YMCA) de Estados Unidos
Originalmente se llamaba “mintonette” pero, durante una demostración, notaron que el
voleo del balón sobre la red describía la esencia del juego y por eso lo comenzaron a llamar
“volley ball”. En 1952, la Asociación Norteamericana de Voleibol unificó las palabras para
denominarlo de manera oficial “volleyball”.
El voleibol es un deporte que se juega en una cancha dividida a la mitad por una red, donde
se enfrentan dos equipos de seis jugadores cada uno. El objetivo del juego consiste en pasar
el balón por encima de la red para que toque el suelo del campo contrario, sin que el
contrincante logre alcanzarlo.
Se juega golpeando o impulsando el balón y cada equipo tiene un máximo de tres toques
para pasarlo al campo contrario. Los jugadores de un mismo equipo rotan su posición a
medida que van ganando puntos.
Origen del voleibol
En el 1895 William G. Morgan asumió como director de educación física en la YMCA y se
encontró con un problema, debía proporcionar el ejercicio sin que fuera demasiado agresivo
o intenso. Notaba que el juego de baloncesto, a pesar de ser muy popular, resultaba
demasiado agotador.
Quería una alternativa en la que no fuese necesario dar tantos golpes o sacudidas, de modo
que se adaptara a un público más amplio. Morgan tomó ideas de diversos deportes, como la
pelota del baloncesto, la red del tenis, el uso de las manos del balonmano y el concepto de
entradas del béisbol. Así, creó una disciplina que denominó “mintonette”.
Un año después, el juego mintonette resultó muy popular y obtuvo una audiencia en la
Conferencia de Directores Físicos de la asociación YMCA, celebrada en Massachusetts.
Allí, el Dr. Alfred Halstead, profesor del Springfield College, observó que lo más destacado
del juego era el voleo del balón sobre la red. Por eso, sugirió rebautizarlo “volley ball”.
En los orígenes, el “mintonette” resultaba bastante diferente al desempeño del voleibol que
se conoce en la actualidad. Se jugaba en una cancha más pequeña, con un balón muy
pesado, una red más baja y demasiados jugadores que golpeaba el balón una cantidad
ilimitada de veces.
Aunque Morgan probablemente no lo imaginó en aquel momento, décadas más tarde el
voleibol se convirtió en la segunda disciplina de equipo más popular del mundo, después
del futbol.
Reglas del juego
Entre las reglas básicas del voleibol se destacan:
Campo de juego
El campo donde se disputa el juego es un rectángulo de 18 m de largo por 9 m de ancho,
dividido en su línea central por una red que separa a los dos equipos. En realidad, el juego
se desarrolla también en el exterior, en la zona libre, a condición de que el balón no toque el
suelo ni ningún otro elemento. La zona libre debe tener a lo menos 3 metros, medidas que
para las Competencias Mundiales y oficiales de la FIVB aumenta a 5 m sobre las líneas
laterales y a 6,5 m para las líneas de fondo. El espacio libre sobre la pista debe tener una
altura mínima de 7 m que en competiciones internacionales sube a 12,5 m.
El contacto de los jugadores con el suelo es continuo, utilizando habitualmente
protecciones en las articulaciones. La superficie no puede ser rugosa ni deslizante.
Líneas
La línea central transcurre directamente debajo de la red y divide la pista de juego en dos
zonas iguales de 9x9m, una para cada equipo. A 3 m de la red una línea delimita en cada
campo la zona de ataque, zona donde se encuentran restringidas las acciones de los
jugadores que se encuentran en ese momento en labores defensivas (zagueros y líbero).
Estas líneas, se extienden al exterior del campo con trazos discontinuos, y la limitación que
representan se proyecta igualmente en toda la línea, incluso más allá de los trazos
dibujados. Todas las líneas tienen 5 cm de ancho.4
Zonas y áreas
El campo de juego está rodeado de una zona libre de al menos tres metros de ancho en la
que también está permitido jugar el balón. Para juegos en un gimnasio o pabellón deportivo
se recomienda una altura de siete metros libres sobre la superficie de juego,4 en donde no
deberían existir objetos molestos o impedimentos como canastas de baloncesto o anillas.
La pista de voleibol
1. Zona libre
2. Línea central
3. Línea de fondo
4. Línea lateral
5. Línea de ataque
6. Zona de saque
7. Zona defensiva
8. Zona de ataque
9. Primer árbitro
Zonas
Dimensiones 10. Segundo
árbitro
11. Anotador
12. Banquillo
Red
La red
En el eje central del campo, exactamente en la línea central que divide el campo, se sitúa
una red que se fija de tal modo que la altura desde el piso al borde superior sea, en las
categorías adultas, de 2,43 m para hombres y 2,24 m para mujeres.4 Esta red va montada
sobre unos postes cuya altura llega a los 2,55 m.16 En las categorías juveniles rigen otras
alturas. La red propiamente tal mide 1 m de ancho y entre 9,5 a 10 m de largo de modo que
cada lado sobresale unos 25 a 50 cm de las líneas laterales hacia afuera de las líneas
laterales.
Tiene dos bandas en los bordes superior e inferior. Para una mejor demarcación de los
límites laterales, justamente sobre las líneas laterales hay una banda lateral fijada a la red
perpendicularmente. Encima sobresale a cada lado una varilla de 80 cm, conocida como
«antena». Las antenas no deben ser tocadas durante el juego, ni por la pelota, ni por los
jugadores y sirven como delimitación del sector dentro del cual debe jugarse el balón por
encima de la red. Las antenas se prolongan mentalmente sin límites hacia arriba.
La red debe tensarse al instalarla ya que el hecho de que el balón toque la red no constituye
una falta y al rebotar de vuelta, puede jugarse de nuevo si es que al equipo todavía le queda
al menos una de las oportunidades de toque. Los cuadros de la malla que conforma la red
tienen una dimensión de 10 cm por lado. Antiguamente se confeccionaban con un material
de hilos de lino de color marrón oscuro o negro, entretanto se fabrican con fibras sintéticas.
Los postes para la fijación de la red están ubicados afuera del campo de juego, por lo
general a una distancia entre 0,5 y 1 m de su demarcación y, en el caso de campeonatos
internacionales, exactamente a un metro.
El balón
Hasta 1998, el balón era de un único color claro. A partir de ese año, también se permite
que presenten una combinación de colores. Debe ser esférico. Su superficie exterior está
hecha de cuero o material sintético, ligeramente acolchado y sin costuras. En su interior
contiene una cámara de goma o similar rellena de aire. Es notablemente más pequeño y
ligero que los balones de baloncesto o fútbol: 65-67 cm de circunferencia, 260-280 g de
peso. La presión interior debe situarse entre 0,300 y 0,325 kg/cm² (4,26 a 4,61 psi; 294,3 a
318,82 milibares o hPa).
La marca de los balones se aprueba por las asociaciones de voleibol nacionales para su
propia jurisdicción. En el área internacional existen varios balones de juego aprobados que
se diferencian en pequeños detalles en cuanto a color o material de confección. Los
principios generales referentes a las medidas y peso son iguales para todos estos balones.
Puntuación
Los partidos de voleibol se disputan al mejor de cinco tandas o bloques de puntos que
reciben, igual que en tenis, la denominación anglosajona de set. En el momento en que uno
de los dos equipos acumula tres sets ganados, gana el partido y se da por concluido el
enfrentamiento. Un equipo gana un set cuando alcanza o supera los 25 puntos con una
ventaja de dos (es decir, con 25-23 se gana, pero con 25-24 habría que esperar al 26-24 y
así sucesivamente mientras ninguno de los dos equipos no consiga los dos puntos de
ventaja).
De ser necesario el quinto set, el de desempate, el objetivo es conseguir 15 puntos y se
mantienen los dos de ventaja. Este set tiene así una duración más reducida. La duración de
los encuentros de voleibol es muy variable, pudiendo necesitar jugarse de 3 a 5 sets (bien
un resultado de 3-0, 3-1 o 3-2), y tener una duración variable desde alrededor de una hora
hasta incluso más de dos horas y media.
Los campos se sortean antes del partido, así como el saque inicial. En cada set se produce
un cambio de campo y se va alternando el primer saque. En caso de ser necesario el quinto
set, set decisivo, se procede a un nuevo sorteo y además se realiza un cambio de campo al
alcanzarse el punto 8 por el primero de los equipos.
Se consigue punto cuando el equipo contrario comete alguna de las siguientes faltas o
infracciones:
Si el balón toca el suelo dentro del propio campo, tanto si el último toque corresponde a un
jugador propio como a uno del equipo contrario.
Si el balón acaba fuera de la pista de juego, sea por un ataque desacertado sobre el campo
contrario o por un error al tratar de defender. La falta corresponde al jugador y al equipo
que tocó el balón por última vez, y se anota punto el contrario. Se considera fuera el
contacto con el techo, público o cualquier elemento del pabellón, o los mismos colegiados.
El contacto con la red, postes o varillas por la parte exterior a las bandas laterales es
también fuera.
Si se supera el número de tres toques permitidos sin haber pasado el balón al campo
contrario, o si un mismo jugador toca dos veces seguidas el balón. Como excepción, en
caso de toque del bloqueo, ese primer toque no se contabiliza para la falta de los cuatro
toques de equipo ni para el doble individual.
Si en el momento del saque los jugadores están situados de forma incorrecta, o sea, que no
está ajustada a la rotación correspondiente.
Si el toque del balón es incorrecto y hay retención o acompañamiento (dobles en este caso).
Si un jugador zaguero ataca más allá de la línea de ataque. El líbero no puede participar de
ningún modo en el bloqueo y tiene restringido el ataque, como ya se ha visto.
Si un jugador penetra el campo contrario por debajo de la red interfiriendo con el juego del
contrario, o si un pie traspasa completamente la línea central.
Si se produce contacto con la red —entre las varillas— al jugar el balón,
independientemente de que esto interfiera con el juego. Es también falta el contacto con la
parte de red exterior a las varillas o cualquiera de los postes o elementos accesorios si esto
interfiere el juego.
Si se realiza una recepción con los dedos en falta (dobles en el contacto).
Si al momento del servicio, el jugador pisa o traspasa la línea de la cancha.
El juego
El objetivo del juego es que un equipo pase el balón por encima de la red y toque el suelo
del campo contrario, y también evitar que el equipo adversario realice lo mismo en el
campo propio. Cada equipo tiene tres toques para pasar el balón al campo contrario
(además del contacto del bloqueo). El balón se pone en juego con un saque que es un
golpeo del sacador que intenta enviarlo al campo adversario por encima de la red. El juego
sigue hasta que el balón toca el pavimento, sale o un equipo no puede devolverlo en
condiciones. El equipo que gana la jugada anota el punto. Cuando gana el punto el equipo
que no sacaba, consigue también el saque para el próximo punto y sus jugadores deben
rotar en el sentido de las agujas del reloj.
Cada equipo juega con seis jugadores que pueden ser sustituidos con condiciones. Tres de
los jugadores forman la línea delantera, en tareas de ataque y los otros tres se colocan detrás
y actúan de defensores o zagueros.
El equipo completo lo pueden formar un máximo de 14 jugadores (12 más 2 líberos), un
entrenador, un entrenador asistente, un masajista y un médico. Cada jugador se identifica
por un número distinto, del 1 al 20, número que aparece tanto en la parte delantera como en
la trasera de la camiseta. Uno de los jugadores será el capitán del equipo y se identifica por
una banda visible debajo de su número. Los líberos no pueden ser capitán y son los únicos
que pueden y tienen que vestir una indumentaria distinta, generalmente de distintos colores
al resto del equipo.
Las rotaciones
En 1923 se introdujeron las rotaciones para mejorar el sistema de juego haciendo que todos
los jugadores se ejerciten en los distintos puestos,13 lo que supone que deben conocer todos
los aspectos del juego. Las rotaciones introducen una gran variabilidad sobre el
posicionamiento de los jugadores de ambos equipos en la pista y complica el planteamiento
de estrategias de juego. Dado el alto número de combinaciones que se pueden dar a lo largo
de un partido por la rotación de los jugadores de los dos equipos, la estadística es un
elemento fundamental para analizar los encuentros disputados.
Así cuando un equipo anota un punto, será el encargado de poner en juego el balón. Cuando
se arrebata el saque al contrario, los seis jugadores tienen que rotar su posición en el campo
en el sentido de las agujas del reloj. Esto hace que todos los jugadores (menos el líbero) se
vayan alternando en las posiciones de delanteros y zagueros.
Para que la disposición sea correcta, no es necesaria una determinada geometría, sino
simplemente que al iniciar cada punto, en el golpe de saque, cada delantero tenga al menos
un pie más adelantado que el zaguero correspondiente, y dentro de la misma línea los
laterales al menos un pie más exterior que el jugador en posición central. A partir de ese
momento cada jugador puede moverse libremente siguiendo el juego. Con estas reglas, las
disposiciones iniciales pueden ser muy variopintas y las consiguientes estrategias
suficientemente abiertas. Antes de empezar cada set el entrenador entrega a los árbitros la
lista de los jugadores que van a jugar el set. Por analogía, los números del uno al seis se
emplean para designar las correspondientes zonas del campo (i.e.: zona uno, zona dos...).
Líbero
En un partido se pueden alinear hasta dos jugadores especiales denominados líberos. Un
líbero es un jugador defensivo que puede entrar y salir continuamente del campo
sustituyendo a cualquiera de los otros jugadores cuando por rotación se encuentran en
posición defensiva. Únicamente puede jugar en la cancha un líbero a la vez. El objetivo de
la introducción del líbero es cubrir el puesto de los jugadores atacantes, generalmente muy
altos, que ofrecen por ello mal rendimiento en la recepción. El cambio de normativa que
permitió incluir un jugador especialista en defensa, el Libero, supuso un avance
aumentando la duración de las jugadas. Los líberos son fácilmente reconocibles porque
visten un uniforme de color diferente al resto del equipo.
El líbero:
No puede ser capitán de equipo ni capitán en juego.
No puede sacar.
No puede bloquear, ni hacer tentativa de bloqueo.
No puede completar un golpe de ataque cuando el balón está completamente por
encima de la red.
Puede realizar un golpe franco, pero no puede saltar para llevarlo a cabo.
Puede realizar un pase de dedos en la zona de frente o zona de delanteros, siempre
que el atacante, golpee el balón por debajo del borde superior de la red.
Sobre esta última, no es falta si es un pase de antebrazos o si se devuelve el balón al
contrario con un pase bajo.
Se considera que el propio líbero realiza un ataque en falta cuando toca el balón por
encima del borde superior de la red desde cualquier parte de su campo y lo envía al
campo contrario.
El líbero en juego, en cada momento, será el líbero actuante, pero puede haber un segundo
líbero reserva. El entrenador puede cambiar al líbero actuante por el segundo líbero tras
cada jugada en cualquier momento del partido. El cambio puede hacerse con el líbero en
pista, en cuyo caso el jugador inicialmente sustituido por el primero de ellos volverá a pista
deshaciendo la sustitución con el segundo, pero deberán esperar al término de la jugada o
punto.
En la liga universitaria femenina NCAA de Estados Unidos y en otras categorías inferiores
la líbero sí puede realizar el saque aunque solo en una rotación, esto es, en el lugar de una
sola de las jugadoras por las que esté entrando.
Cambios y sustituciones
Los jugadores de la formación inicial de cada set pueden ser sustituidos una única vez en el
set y posteriormente reintegrarse deshaciendo el cambio por el jugador que lo sustituyó.
Así, el número máximo de sustituciones es de seis, una por jugador. No se contabilizan aquí
las entradas y salidas de los líberos. A su vez, el jugador sustituto tampoco puede sustituir
más que a un único jugador por set.
Los cambios se realizan, a excepción del líbero, por la zona delimitada entre la línea de tres
metros y la red.
Para una sustitución individual el jugador sustituto debe acercarse con el uniforme de
juego, estando el juego parado, a la zona de sustitución mostrando una tablilla con el
número del jugador que vaya a sustituir. El anotador accionará el claxon o silbato para
autorizar la sustitución y la anotará en el acta del encuentro.
Las sustituciones colectivas se realizarán de la misma manera que la individual, de pareja
en pareja, permitiendo al anotador escribir las sustituciones en el acta.
Los movimientos de entrada y salida del campo por los líberos se realizan con el balón
parado pasando por la zona delimitada entre la línea de tres metros y la línea de fondo y no
precisan de aviso ni autorización previa. Entre cada salida del líbero y una nueva entrada
debe mediar al menos una jugada.
Tiempos para descanso o tiempos muertos
Cada equipo puede solicitar hasta dos tiempos de descanso de 30 segundos en cada set. Los
tiempos para descanso solo los puede pedir el entrenador, y si no estuviera, podrían ser
solicitados por el capitán del equipo. En campeonatos oficiales se establecen, además, de
oficio, dos tiempos técnicos de 60 segundos cuando se alcanza por el primero de los
equipos los puntos 8 y 16 respectivamente de cada set, salvo en el quinto set definitivo.
Durante los tiempos para descanso, los jugadores en juego acuden a la zona libre próxima a
los respectivos banquillos, donde pueden recibir instrucciones del entrenador. El resto de
los jugadores pueden calentar sin balones en la zona libre detrás de la línea de saque.
Fundamentos básicos
Se emplean diversas técnicas para impulsar la pelota en distintas situaciones del juego. En
todas ellas el balón debe ser golpeado, no agarrado ni lanzado. La retención, arrastre o
acompañamiento del balón es falta. El criterio arbitral en la aplicación de esta norma es
fuente habitual de polémica por parte de los aficionados que asisten a los partidos.
Servicio o saque
Cada punto se inicia con un saque del balón desde detrás de la línea de fondo. Se lanza el
balón al aire y se golpea hacia el campo contrario buscando los puntos débiles de la
recepción del adversario. Se puede hacer de pie o en salto. Es importante la orientación del
saque porque el jugador contrario, que se ve obligado a recibir el tiro, queda limitado para
participar en el subsiguiente ataque. Para ejecutar el gesto, el jugador zaguero derecho debe
ubicarse en el área de saque y esperar el sonido del silbato del juez. La pelota debe dejarse
caer o lanzarse al aire.
Cuando el balón es golpeado por el sacador, cada equipo debe estar dentro de su propio
campo, en el orden y forma con la rotación que corresponda (salvo el jugador que realiza el
saque). Los tres jugadores que están frente a la red son los delanteros y ocupan las
posiciones de 4 (delantero izquierdo), de 3 (delantero centro) y de 2 (delantero derecho).
Los otros tres están detrás y son los jugadores zagueros ocupando las posiciones de 5
(zaguero izquierdo), de 6 (zaguero centro) y de 1 (zaguero derecho). Cada jugador zaguero
debe estar más lejos de la línea central que su delantero correspondiente.
Las modificaciones en la normativa del saque han supuesto que el acto del saque pase de
ser una simple forma de poner en juego el balón a ser un arma ofensiva.
El saque en suspensión es donde se consigue desarrollar la máxima potencia. Desde los 90
ha ido aumentando su uso hasta convertirse en la técnica dominante en los equipos
masculinos. La distancia para el saque que precisa el sacador depende de la longitud de su
zancada y el número de pasos empleados, siendo habitual entre 3 y 5 m desde la línea de
fondo. Los jugadores que utilizan una carrera corta (2 apoyos) suelen hacer un lanzamiento
previo al desplazamiento a una o dos manos. Mientras que los que utilizan una carrera más
larga (3 apoyos o más) suelen lanzar el balón con la mano dominante, bien al inicio o bien
con la carrera ya iniciada. Este lanzamiento requiere más altura y profundidad y es difícil
de coordinar, pero permite un mayor impulso en el salto del sacador. La acción de batida y
golpeo es igual a la del remate ante la red.
Recepción
La recepción es interceptar y controlar el balón que viene del saque del equipo contrario. La
recepción del saque es una técnica crítica en voleibol, que debe entrenarse mucho hasta ser
bien dominada. Además de la dificultad técnica que supone contrarrestar la fuerza que trae
el balón, el pase resultante de esta recepción debe llevar el control y dirección precisos
hacia una zona específica de forma que asegure armar un buen ataque para obtener el
punto. Por tanto, este golpe necesita la máxima precisión y el gesto habitual para hacerlo es
el pase de antebrazos.
Es el primer golpeo del equipo para construir su ataque cuando no está en posesión del
saque. La importancia de la recepción del saque estriba en que es un primer paso necesario
para la construcción de un ataque eficaz, pues si la recepción es defectuosa, el balón llegará
mal al colocador (o no llegará) y no permitirá construir un ataque eficaz. Por tanto, los
objetivos de la recepción son neutralizar el saque contrario y facilitar al máximo la
construcción del ataque propio, colocando el balón en las mejores condiciones posibles.
El pase con los antebrazos, el habitual en la recepción, se hace extendiendo los codos
totalmente y realizando una rotación externa de los antebrazos de forma que el golpeo se
hace con la cara interior de los mismos. La zona de los brazos en el momento del contacto
con el balón precisa que las manos estén unidas con los pulgares juntos, paralelos y
simétricos.22
Colocación
Normalmente el segundo toque tiene como fin proporcionar un balón en condiciones
óptimas para que con el tercer toque un rematador lo meta finalmente al campo contrario.
La colocación se realiza alzando las manos con un pase de dedos, el pase más preciso en el
voleibol. El colocador tiene en su mano la responsabilidad de ir distribuyendo los balones a
lo largo del juego, a los distintos rematadores y por las distintas zonas.
La colocación es el elemento principal en la composición del equipo y en el juego. Por el
número de contactos y posibilidad de ataque el colocador adquiere una importancia máxima
pues esta acción condiciona la efectividad del ataque y la distribución del juego. Todos los
jugadores deben dominar esta acción. El colocador debe estar junto a la red, un poco
separado de esta para no tocarla al girar y no a demasiada distancia como para que tenga
que moverse hacia ella para interceptar el balón. Su postura será natural, relajada y alerta,
para facilitarle un cambio rápido que permita corregir una recepción errónea o un
desplazamiento a una zona imprevista.
Ataque-remate
El jugador, saltando, envía finalmente el balón con fuerza al campo contrario buscando
lugares mal defendidos, o contra los propios jugadores contrarios en condiciones de
velocidad o dirección tales que no lo puedan controlar y el balón vaya fuera.
El jugador también puede optar por el engaño o finta dejando al final un balón suave que no
es esperado, por el contrario. Aunque se dispone de tres toques de equipo, se puede realizar
un ataque (o finta) en los primeros toques para encontrar descolocado o desprevenido al
equipo contrario.
Se nombran distintos tipos ataques con el número de la zona:
Ataque zaguero: Es el que realizan los que se encuentran en las posiciones defensivas sin
sobrepasar o tocar la línea de 3 metros.
Ataque por 4: Es el ataque que realiza el atacante que se encuentra en zona 4.
Ataque por 2: Es el ataque que realiza el atacante que se encuentra en zona 2.
Ataque central: Es el ataque que realiza el atacante de zona 3.
Bloqueo
En 1938 los jugadores checos perfeccionaron el bloqueo que se incluyó en la
reglamentación como una neutralización en la red por uno o dos jugadores contiguos.
Esta acción encaminada a interceptar cualquier ataque del equipo contrario, saltando junto a
la red con los brazos alzados buscando devolver directamente el balón al campo contrario,
o en su defecto, estrecharle el campo de ataque para inducirlo a echar el balón fuera del
terreno de juego. En el bloqueo pueden participar hasta tres jugadores (los tres delanteros)
para aumentar las posibilidades de intercepción. También serán importantes aquí las ayudas
de la segunda línea para recuperar el balón en caso de un bloqueo fallido. Una de las
opciones que tiene el atacante en salto es precisamente no evitarlo, sino lanzar el balón con
fuerza directamente contra el bloqueo, forzando el fallo y la correspondiente falta.
Defensa de campo
Es la acción que realizan los jugadores luego de que la pelota impacte o cruce la línea del
bloqueo, cubriendo las zonas que quedan libres en el campo por fuera de la sombra del
bloqueo. Es habitual ver al jugador lanzarse en plancha sobre el abdomen estirando el brazo
para que el balón rebote sobre la mano en vez de en el suelo y evitar así el punto, utilizando
técnicas alternativas con un brazo, con caídas incluso con el pie para recuperar pelotas que
van a la zona libre.
Estrategia
Debemos considerar que antes de cada set, el entrenador decide la disposición de sus
jugadores y de ella se deduce el orden de todos los saques de los jugadores de su equipo,
pues al estar fijada la rotación, este orden no podrá ser modificado durante todo el set.
También se deduce la posición que sucesivamente irá ocupando cada jugador como
consecuencia de la rotación. Estas distintas disposiciones deben ser entrenadas.
La estructuración de este juego no permite diferenciar las fases iniciales de defensa o
recepción del balón que nos envía el equipo contrario y la inmediata posterior de ataque o
envío del balón al campo contrario. Esto ha llevado a muchos autores a considerar la unión
de ambas fases. La defensa se puede dividir en cuatro grupos: defensa del saque, defensa
del remate, defensa de un balón fácil y defensa del bloqueo rival, por tanto, de ellas derivan
4 situaciones estratégicas que se deben trabajar y entrenar independientemente
(denominadas K-1, K-2, K-3 y K-4 respectivamente). Una quinta situación estratégica para
entrenar sería el saque (denominada K-0).
La primera situación estratégica, denominada K-1, se inicia con la defensa o recepción del
saque del equipo contrario y acaba con el ataque correspondiente. La importancia del K-1
es porque después del saque es la situación estratégica más realizada. Además, las
estadísticas señalan que sobre el 70 % de los ataques del equipo en K-1 se consigue realizar
con éxito siendo fácil conseguir el punto. La segunda situación estratégica, denominada K-
2, se inicia con la defensa del remate y lo realiza en primer lugar el equipo que ha realizado
previamente un saque cuando le devuelve el balón el equipo contrario. Dependiendo de las
características de cada equipo, se da más o menos importancia y se entrena más una u otra
situación estratégica, aunque lo mejor sería mantener un equilibrio entre ellas y dominarlas
todas.
Sistemas de ataque
Tener una mentalidad de ataque en voleibol es lo habitual porque el éxito se consigue
atacando. El ataque es el aspecto más determinante del voleibol, aunque se intenta luchar
contra este desequilibrio mediante modificaciones continuas de las reglas.
Un equipo está compuesto por jugadores que son:
Colocador: jugador encargado del segundo pase o pase de construcción de ataque.
Rematador: jugador encargado del tercer contacto o remate.
Universal: jugador que puede encargarse de ambas funciones de colocador o de rematador.
Líbero: jugador que juega siempre en las zonas zagueras, que no puede rematar, ni sacar, ni
colocar en la zona delantera.
Según los tipos de jugadores anteriormente descritos existen varios sistemas de ataque
básicos. Los más conocidos son:
El sistema de ataque 5-1 El sistema 5-1 es actualmente el más difundido y lo juegan la
mayoría de los equipos que han alcanzado una cierta técnica. Consta de 5 posibles
rematadores y 1 colocador. Este sistema supone un importante desequilibrio entre las seis
rotaciones, pues en tres de ellas habrá tres atacantes delanteros, mientras que en las otras 3
habrá únicamente 2 atacantes delanteros. La razón fundamental para emplear este sistema
en los equipos es que necesita menos tiempo de entrenamiento. En el caso del 6-2 habría
que duplicar el trabajo de entrenamiento con los colocadores y el de coordinación de cada
colocador con los rematadores. El tiempo de entrenamiento es un factor importante en el
desarrollo táctico de cualquier equipo.
El sistema de ataque 4-2 El sistema de ataque 4-2 consta de 4 rematadores y 2 colocadores.
Los dos colocadores se colocan en oposición, es decir, cuando uno de ellos deja la zona
delantera y pasa a ser zaguero, su opuesto entra de delantero, por lo que siempre estará uno
de los dos para realizar la función de colocador. Al principio, el colocador se ubicará en
zona 3 para luego pasar a zona 2, dejando que los jugadores altos que son los que rematan
ocupen el centro de la red. Este es el sistema más sencillo y el recomendado en cualquier
iniciación.
Sistemas de recepción del saque
Las formaciones para la recepción del saque han cambiado en los últimos años. En el
voleibol masculino todos los equipos reciben mediante un sistema parecido, la formación
básica utilizada es con dos únicos receptores si no hay salto en el saque (uno el líbero) y de
tres (uno el líbero) cuando el saque se ejecuta en salto. En cambio en el femenino hay una
mayor variación, con formaciones de recepción de 5, 4, 3 y 2 jugadoras.
Sistemas defensivos
Normalmente se emplean en el K-2 como respuesta a un remate que finaliza el K-1. El
atacante del K-1 tiene fácil ganar. Los defensores de la primera y segunda línea tienen que
ser muy agresivos, dado que es muy difícil cubrir bien los 81 metros cuadrados del campo.
La defensa debe empezar en la red, en la primera línea. Se dispone de tres bloqueadores,
mientras que el oponente puede atacar con un número mayor. Se debe interponer un
bloqueo agresivo e intimidador de forma que pueda enviarse el balón al suelo del contrario
o permitir amortiguar el balón en el bloqueo generando un contraataque. Se debe adoptar
una posición alta ofreciendo la zona de contacto en el bloqueo lo antes posible.
IMPORTANCIA DEL CALENTAMIENTO PREVIO
El calentamiento previo a actividades deportivas nos ayudará a
prevenir lesiones como desgarros, esguinces y torceduras, también a ampliar
los movimientos de las articulaciones y a aumentar la frecuencia cardíaca y respiratoria.
Con los movimientos y ejercicios cortos que se realizan como el calentamiento, nuestro
cuerpo y organismo logrará adaptarse y prepararse, tanto interna como externamente, para
los diferentes ritmos que se avecinan con la actividad física.
Recuerda que el calentamiento:
Aumenta la resistencia del músculo y la temperatura corporal.
Mejora la flexibilidad.
Aporta más sangre a los músculos principales.
Disminuye el riesgo de sufrir lesiones.
Dilata los vasos sanguíneos.
Produce más hormonas de las que regulan energía.
Prepara nuestra mente para el esfuerzo que se avecina.
Estirar antes, si o si
El estiramiento previo debe contener movimientos suaves y progresivos, que logren que
los músculos y las articulaciones se preparen para rendir al 100% en la actividad deportiva,
además de:
Favorecer la circulación.
Mejorar la flexibilidad.
Relajar y aliviar el dolor de los músculos.
Prevenir lesiones.
Desarrollar la concentración.
Estiramiento después, obligatorio
Además de apresurar el proceso de reabsorción del ácido láctico, los estiramientos después
de la actividad deportiva permiten que los músculos y las articulaciones vuelvan a su estado
natural.
Son muchas las contracciones y expansiones que realizan nuestros órganos durante la
actividad física, por lo que es importante realizar ejercicios de estiramiento con una
duración mínima de 10 a 15 segundos, con esto podrás:
Favorecer tu circulación.
Evitar molestias o dolores futuros.
Estimular la movilidad de las articulaciones.
Reducir el cansancio.
Relajar tu mente.
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
Taller# 1
Semana________________________