100% encontró este documento útil (1 voto)
147 vistas9 páginas

Materiales y Técnicas en Arteterapia

Este estudio analiza cómo las propiedades de los materiales artísticos y las técnicas influyen en el proceso creativo desde una perspectiva arteterapéutica. Revisa teorías sobre la elección de medios y contrasta empíricamente los postulados mediante observaciones de 304 personas adultas durante la creación plástica. Los resultados muestran que las propiedades físicas de los materiales afectan el proceso creativo, aunque también influyen otros factores como las características individuales y el contexto.

Cargado por

fonnec
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
147 vistas9 páginas

Materiales y Técnicas en Arteterapia

Este estudio analiza cómo las propiedades de los materiales artísticos y las técnicas influyen en el proceso creativo desde una perspectiva arteterapéutica. Revisa teorías sobre la elección de medios y contrasta empíricamente los postulados mediante observaciones de 304 personas adultas durante la creación plástica. Los resultados muestran que las propiedades físicas de los materiales afectan el proceso creativo, aunque también influyen otros factores como las características individuales y el contexto.

Cargado por

fonnec
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Arteterapia.

Papeles de arteterapia y educación para inclusión social I N V E S T I G AC I O N E S


ISSN-e 1988-8309

La influencia de los materiales y las técnicas artísticas


en el proceso de creación: revisión de paradigmas
arteterapéuticos
Estibaliz Gutiérrez Ajamil
Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)

https://dx.doi.org/10.5209/arte.85513 Recibido: 4 de enero 2023 • Aceptado: 4 de octubre 2023

ES
Resumen. El objetivo principal de este trabajo consiste en estudiar la repercusión de las propiedades
de los materiales y técnicas artísticas en el proceso creativo, e identificar los medios más apropiados
para favorecer determinados aspectos emocionales, cognitivos y conductuales. Para ello, se parte de una
revisión bibliográfica que recoge algunas de las teorías básicas sobre la elección de los medios plásticos
en arteterapia, para posteriormente contrastar esos postulados de forma empírica mediante un estudio
observacional descriptivo. En este proyecto participan 304 personas adultas (alumnado de los Grados de
Educación de la UPV/EHU), que mediante informes auto observacionales han registrado sus experiencias
durante el proceso de creación plástica. Los resultados muestran que en gran medida se cumplen los
postulados teóricos sobre el efecto de las propiedades físicas de los materiales en el proceso creativo. A
pesar de ello, existen otros elementos que también repercuten en él, como las características individuales
del usuario, el contexto (setting) y la mirada del profesional hacia la producción plástica.
Palabras clave: Arteterapia, Proceso creativo, Materiales artísticos, Medios gráficos.

The influence of artistic materials and techniques


ENG

on the creative process: review of art therapy paradigms


Abstract. The aim of this study is to analyse the repercussions of the properties of artistic materials and
techniques on the creative process, to identify the most appropriate media to promote certain emotional,
cognitive and behavioural aspects. For this purpose, the study is based on a bibliographical review that
includes some of the basic theories on the choice of artistic media in Art Therapy, to contrast empirically
those postulates through a descriptive observational research. The sample is composed of 304 university
students from Education Degrees (UPV/EHU), who recorded their experiences during the creative process
by means of self-observational reports. The results confirm that the theoretical postulates on the effect of
the physical properties of materials on the creative process are largely fulfilled. However, there are other
elements that also have an impact on the creative process, such as the individual characteristics of the user,
the context (setting) and the professional’s view of the artistic production.
Keywords: Art Therapy, Creative process, Artistic materials, Graphic media.

Sumario: 1. Introducción. 2. Antecedentes en el estudio de técnicas plásticas y gráficas en arteterapia. 3. La


elección de los materiales para la consecución de objetivos arteterapéuticos. 4. Método. 5. Resultados.
6. Discusión y conclusiones. 7. Referencias bibliográficas.

Como citar: Gutiérrez Ajamil, E. (2024). La influencia de los materiales y las técnicas artísticas en el proceso
de creación: revisión de paradigmas arteterapéuticos. Arteterapia. Papeles de arteterapia y educación para
inclusión social 19 (2024), 1-9. https://dx.doi.org/10.5209/arte.85513

1. Introducción
La intervención arteterapéutica, desde una perspectiva teórica, suele representarse como un vínculo
triangular en el que la persona, su obra y el arteterapeuta se relacionan a través del proceso de creación. En
este trabajo se busca profundizar en dicho paradigma poniendo el foco en una de las interacciones de ese
triángulo: la relación entre la persona y los materiales o medios plásticos. La elección de los materiales y
medios plásticos que se ofrecen en sesión es una parte esencial del proceso creativo, ya que como apunta
Klein (2006) “la materia no es un mediador, sino un interlocutor que tiene su carácter, que se defiende,
Arteterapia 19 (2024): e85513 1
2 Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513

que exige” (p.13). Luna coincide: “los materiales de arte invitan a tener diferentes experiencias sensoriales,
evocan recuerdos conscientes o inconscientes vinculados a la comprensión del mundo por parte del cliente
y tienen el potencial de afectar a la emoción o a la cognición” (2020, p.78).
Mesas y Santos (2018) señalan la responsabilidad del arteterapeuta a la hora de “prever las cuestiones
físicas o simbólicas de cada material, así como el nivel de control que permite cada uno, y cómo este puede
afectar en la tarea del participante” (p.111). Para ello, López Martínez (2011) indica la necesidad de que el
arteterapeuta cuente con conocimientos suficientes sobre las propiedades físicas de los materiales, ya que
una de las funciones del profesional a la hora de diseñar la propuesta de trabajo consiste en elegir medios
plásticos y técnicas artísticas que ayuden a transformar las experiencias psicológicas para lograr un cambio
saludable en la persona. A la hora de diseñar las sesiones es necesario tener en cuenta la estructura y
la complejidad de las propuestas, así como las propiedades de los materiales ofrecidos, ya que todo ello
condicionará el funcionamiento cognitivo respecto a habilidades verbales, no verbales, memoria, atención e
inteligencia general (Graves-Alcorn y Kagin, 2017).
Por el mismo motivo, no debemos olvidar que una propuesta inadecuada de los materiales en sesión
puede provocar un refuerzo negativo y contraproducente respecto a los objetivos terapéuticos. Graves-
Alcorn y Kagin (2017) analizaron las propiedades de los materiales plásticos y cómo éstos condicionan el
proceso creativo y generan resonancias o resistencias por parte de la persona hacia el material. Entre otras
conclusiones, estas autoras inciden en la frustración que puede provocar usar materiales de mala calidad o
soportes incompatibles con la fluidez, rigidez o tamaño de los medios plásticos, provocando en el usuario
aversión hacia la experimentación creativa.
Por tanto, estudiar las respuestas psicológicas de los usuarios ante las propiedades físicas de los
materiales nos ofrece una cierta sensación de control y previsión a los arteterapeutas. A pesar de ello, la
o el profesional debe ser capaz de ser flexible con las propuestas y de sorprenderse con los resultados,
porque como señala López Martínez “la persona no debe convertirse en prisionero de un procedimiento,
la técnica no ha de aplicarse como un código rígido y definitivo, ya que perdería su valor fundamental, su
carácter de descubrimiento. Lo importante es que siempre prevalezca en el trabajo plástico la personalidad
del individuo” (2009, p. 189). Por ese motivo, a la hora de diseñar y mediar la propuesta artística, resulta
indispensable conocer tanto las propiedades de los medios plásticos como las cualidades individuales de
la persona creadora o usuaria, para así poder generar experiencias que promuevan aspectos emocionales,
cognitivos y conductuales saludables para la persona (Graves-Alcorn y Kagin, 2017; Gutiérrez, 2019).

2. Antecedentes en el estudio de técnicas plásticas y gráficas en arteterapia


En la historia de la arteterapia se han publicado diversos estudios y paradigmas que tienen como fin identificar
la influencia de las propiedades físicas de los medios plásticos en el proceso de creación. Una de las pioneras
en este tipo de trabajos fue Edith Kramer, quien en a través de la observación del proceso creativo infantil
diferenció cinco formas en las que se pueden utilizar los materiales artísticos, vinculando las propiedades
físicas de estos con la dimensión psicológica implícita en cada posibilidad creativa (Kramer, 1971):

– Actividades precursoras (garabatear, amasar, embadurnar…): exploración de las propiedades físicas del
material que no conduce a la creación de configuraciones simbólicas pero que se experimenta como
algo positivo y egosintónico.
– Descarga caótica (derramar, salpicar, golpear, rasgar…): comportamiento destructivo que puede generar
la pérdida de control sobre el material.
– Arte al servicio de la defensa (copiar, calcar, repetir…): producción convencional, repetitiva o estereotipada.
– Pictogramas: comunicaciones pictóricas de ejecución burda que sustituyen o complementan a las
palabras.
– Expresión formada: o arte en todo el sentido de la palabra; la producción de configuraciones simbólicas
que sirven tanto para la autoexpresión como para la comunicación.

Helen Landgarten es otra de las arteterapeutas que se interesó por las propiedades de los medios
plásticos y su incidencia en el proceso creativo, y a través de sus observaciones en ámbitos clínicos,
logró clasificar los diferentes materiales y técnicas artísticas según su grado de dificultad para dominarlas
y el conocimiento previo que los pacientes suelen tener de cada material, dando lugar a la denominada
clasificación Media Dimension Variables o Variables de Dimensión de los Medios (VDM) de Landgarten
(1987). En ella distingue tres niveles de control (alto, medio y bajo) para clasificar técnicas gráficas, pictóricas,
tridimensionales, y “otras”, en las que se incluyen herramientas tecnológicas audiovisuales (López Martínez,
2009, 2011; Gutiérrez 2019; Luna, 2020).
Continuando con el análisis de los medios gráficos y su repercusión en el proceso creativo, uno de
los trabajos más desarrollados y utilizados en las prácticas arteterapéuticas actuales es la teoría Media
Dimension Variables (MDV) o Variables de Dimensión de los Medios (VDM) de Sandra Kagin y Vija Lusebrink
(1978). Kagin (1969) definió la MDV como la identificación de aquellas cualidades o propiedades inherentes
a un determinado medio y proceso que pueden ser utilizadas para evaluar y/o provocar una respuesta
deseada en un individuo. El paradigma MDV sirvió para plantear la teoría del Continuo de Terapias Expresivas
(CTE) o Expresive Therapies Continuum (ETC). Originalmente, el planteamiento del ETC (Kagin y Lusebrink,
1978) propone una base conceptual sobre la que poder continuar estudiando la relación entre el cuerpo
Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513 3

y las emociones en el abordaje del trauma, ya que sus autoras ubicaron en un plano neurológico algunas
de las características del proceso creativo como la sensorialidad, la percepción, el afecto, la cognición
o el lenguaje simbólico. Este paradigma clasifica los materiales artísticos según su grado de dureza o
fluidez, relacionando esas propiedades con la capacidad de evocar experiencias creativas más afectivas/
emocionales, o más cognitivas.
Los tres niveles escalonados del ETC son el cinestésico/sensorial, el perceptivo/afectivo y el cognitivo/
simbólico, que reflejan la creciente complejidad de la expresión visual, del procesamiento de la información
y de la conformación de imágenes. Cada nivel del ETC se describe como un continuo entre dos polaridades
que representan gradaciones y variaciones de la expresión visual, y los extremos de cada nivel podrían
indicar la presencia de una psicopatología (Lusebrink, 2010). Desde esa perspectiva, Kagin y Lusebrink
(1978) representaron de un modo esquemático dos sistemas funcionales distintos que procesan sus
respectivas informaciones jerárquicamente en diferentes niveles de complejidad. El lado izquierdo del
esquema del ETC incluye la actividad de las rutas del cerebro implicadas en la percepción y la expresión
de las formas visuales en el polo perceptivo, que, a su vez, crea la información básica que será procesada
en el polo cognitivo. El lado derecho representa, con el polo afectivo, las experiencias emocionales y la
información que se transmite y procesa a nivel neurológico para formar imágenes con carga emocional en
el polo simbólico.
En los últimos años la ETC se ha continuado estudiando y consolidando por diversos arteterapeutas. Por
ejemplo Malchiodi (2012) se nutre de los postulados de Kagin y Lusebrink para investigar el potencial de la
creación artística como medio para favorecer la neuroplasticidad. Por su parte, Green y Dewes (2014) utilizan
los constructos del ETC y del MDV para que los arteterapeutas en formación puedan medir la incidencia
de los materiales en el proceso creativo de diferentes colectivos y poblaciones. Lusebrink y Hinz (2016),
tras diversos estudios al respecto, explican que el ETC es un enfoque conceptual de la expresión visual de
naturaleza multinivel, que facilita la individualización de las estrategias del tratamiento con arteterapia de
pacientes víctimas de trauma. Por otro lado Graves-Alcorn y Kagin (2017) argumentan que mediante el uso
del ETC es posible generar, exponer y dirigir un foco de atención y redirigir el flujo de energía e información,
ya que el proceso creativo origina una neuroplasticidad que fomenta la resiliencia en la vida, y concluyen que
tanto la teoría MDV como el ETC han resistido la prueba del tiempo.
Como se muestra en este apartado, las observaciones empíricas del proceso creativo en las últimas
décadas han permitido comprender cómo las características de cada material o técnica artística influyen en el
propio trabajo de construcción de la obra. A pesar de ello, a excepción de la MDV de Landgarten (1987), ninguna
de las autoras previas menciona el uso de técnicas digitales como herramienta terapéutica. En cambio, hoy en
día son numerosos los arteterapeutas que incluyen herramientas de creación audiovisual como parte de sus
propuestas (Malchiodi, 2020; Rueda, 2020). Luna (2021) define este tipo de creación digital como “cualquier
actividad que utilice teclados y pantallas de computadora u otros dispositivos tecnológicos para la creación
de imágenes dentro del contexto del tratamiento” (p. 102), y explica que la arteterapia ha iniciado un camino de
profesionalización en el uso de la tecnología y la inclusión de los medios digitales, haciendo referencia a los
procedimientos éticos y prácticos que están estableciendo algunas asociaciones profesionales como la AATA
(American Art Therapy Association) para la utilización de estos medios en ámbitos clínicos.

3. La elección de los materiales para la consecución de objetivos arteterapéuticos


En este estudio se busca identificar los materiales o medios plásticos y gráficos más adecuados para trabajar
en arteterapia, según los objetivos que se hayan establecido para la sesión. Para ello se ha procedido a evaluar
de un modo empírico el planteamiento de Gutiérrez (2019), que parte de la observación del proceso creativo
en ámbitos clínicos con diferentes diagnósticos y edades, y a su vez está basado en las clasificaciones de
los materiales propuestas por Kramer (1971), Lusebrink y Kagin (1978) y Landgarten (1987), así como en las
aportaciones realizadas por los autores contemporáneos previamente mencionados.
En Gutiérrez (2019) se recoge una clasificación de algunas técnicas plásticas o procedimientos artísticos
más apropiados según su idoneidad trabajar ciertos objetivos arteterapéuticos con infancia, adolescencia
y personas adultas. En la tabla 1 se muestran las técnicas plásticas y los objetivos estudiados en dicho
paradigma, mientras que en la tabla 2 se indican las interacciones entre ambas áreas, marcando con
una X los objetivos arteterapéuticos que son más susceptibles de ser promovidos con cada uno de los
procedimientos artísticos.

Tabla 1. Técnicas plásticas y objetivos arteterapéuticos (Gutiérrez, 2019)

Técnicas y materiales plásticos Objetivos arteterapéuticos

– Dibujo (pinturas de cera, lápices de colores, rotuladores, bolígrafo…) – Trabajo conjunto grupal/familiar (TC)
– Collage (revistas, tijeras, pegamento) – Trabajo individual (TI)
– Pasteles o tizas – Juego e improvisación (JI)
– Modelado (plastilina) – Narración (N)
– Técnicas acuosas (acuarela, pintura acrílica y pintura de dedos) – Simbolización (S)
– Assemblage (materiales de deshecho) – Expresión emocional (EE)
– Fotomontaje (collage o edición digital con imágenes autobiográficas) – Experimentación sensorial (ES)
– Regulación emocional (RE)
– Tolerancia a la incertidumbre y a la frustración (TIF)
4 Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513

Tabla 2. Clasificación de las técnicas plásticas según los objetivos terapéuticos (Gutiérrez, 2019)

TC TI JI N S EE ES RE TIF

Dibujo X X X X X

Collage X X X X X

Pastel/tiza X X X X X X X

Modelado X X X X X X

Técnicas Acuosas X X X X X X

Assemblage X X X X X X X

Fotomontaje X X X X

El esquema anterior puede servir como un instrumento orientativo para diseñar las propuestas
arteterapéuticas, así como para observar y mediar el proceso creativo durante la sesión. En él es posible
identificar ciertas relaciones entre los postulados teóricos de algunos autores. Por ejemplo, Mesas y Santos
(2018) explican que las técnicas secas, y en concreto el dibujo, ayudan a expresarse gráficamente a través
de un mapa de trazos, signos y manchas organizadas de una determinada manera. Es una acción inherente
a la persona que suele comenzar desde la primera infancia, y que López Fernández-Cao (2006) entiende
como la primera marca estructurante del ser: “el dibujo es la huella del niño en el mundo” (p.97). Para ello, las
técnicas secas o duras son las que ofrecen mayor control y menor grado de dificultad (Landgarten, 1987), por
lo que, a través de la experimentación del trazo, es previsible que se den procesos creativos más cognitivos
(Kagin y Lusebrink, 1978), como la narración y la simbolización (Gutiérrez, 2019).
En contraposición, las técnicas líquidas o materiales fluidos permiten una expresión menos controlada,
más afectiva e improvisada (Kagin y Lusebrink, 1978; Landgarten, 1987). Mesas y Santos coinciden en que
las técnicas acuosas relajan los niveles de control y favorecen la improvisación, el juego exploratorio y la
sorpresa de los resultados, ya que están más conectados con lo emocional. También advierten que “no son
adecuadas para todas las personas porque pueden generar sensaciones que van del desbordamiento a
la pérdida de autocontrol” (2018, p. 115). Respecto a los materiales blandos o fluidos, López Martínez (2011)
indica una mayor tolerancia y aceptación a la incertidumbre (“TIF”, en Gutiérrez, 2019).
El análisis del modelado y la pintura de dedos permite comprender la repercusión de la exploración sensorial
(visual, háptica y olfativa) en el contacto con los materiales, que puede ser adecuado para favorecer el juego
y la improvisación, la expresión emocional, la experimentación sensorial y la tolerancia a la incertidumbre
promoviendo un tipo de trabajo que en adultos, recuerda al juego creativo infantil (Gutiérrez, 2019). Desde el
postulado de Kramer (1971), la experimentación táctil con los medios plásticos, sin buscar con ello un fin estético
determinado, resulta una experiencia placentera que facilita el contacto de la persona con su estado interno. La
teoría del ETC de Kagin y Lusebrink (1978) sostiene que las experiencias que prescinden de un instrumento que
interfiera entre el material y la mano fomentan la conexión cuerpo-mente (Green y Dewes, 2014), y promueven
la introspección (Graves-Alcorn y Kagin, 2017). Estas autoras también advierten de que, en el contacto con los
materiales, ciertas experiencias sensoriales pueden provocar aversión, ya que a través de los sentidos se activa
la memoria preverbal y se pone en marcha el mecanismo para evocar recuerdos inconscientes.
El collage y el assemblage consisten en desfragmentar el objeto dado para realizar una composición nueva,
ya sea bidimensional (collage) o tridimensional (assemblage). Estas dos técnicas podrían incluirse en lo que
Mesas y Santos (2018) denominan “construcción”, clasificando así el tipo de proceso creativo que permite
construir, destruir y reconstruir. Estas autoras señalan que para crear también es posible cortar, recortar, trocear,
rasgar, manipular la materia… dando así la oportunidad para que a través del contacto con los materiales, la
persona pueda aflorar cuestiones asociadas a la impermanencia, a la resistencia, a la rebeldía o a la dificultad
para autosostenerse o autorregularse. Kramer (1971) denominó a estos procesos descarga caótica, haciendo
que uso del material ayude a controlar o descargar la angustia durante el proceso creativo. En cuanto al resultado
final, el collage permite conformar fácilmente metáforas visuales y trabajar la simbolización y la narración a
través de imágenes. El assemblage, en cambio, requiere conectar elementos y objetos de diferentes texturas
y propiedades físicas, lo que genera un proceso creativo en el que se combinan el juego y la experimentación
sensorial con la autorregulación y la tolerancia a la incertidumbre y a la frustración (Gutiérrez, 2019).

4. Método

4.1. Objetivos y diseño de la investigación


A partir de las premisas teóricas previamente mencionadas, se diseña un estudio observacional descriptivo
con el que se pretende comprobar empíricamente si se cumplen ciertos planteamientos arteterapéuticos
sobre el uso de las técnicas plásticas, en concreto, las características del proceso creativo según objetivos
arteterapéuticos de Gutiérrez (2019). Por tanto, el objetivo principal de este trabajo consiste en evaluar la
pertinencia de dicho paradigma teórico, analizando los posibles beneficios del uso de 10 técnicas plásticas
y gráficas con población adulta. Para ello, se establecen los siguientes objetivos específicos:
Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513 5

– Medir la frecuencia con la que se cumplen las diferentes características del proceso creativo con cada
una de las técnicas plásticas y gráficas.
– Realizar un análisis comparativo entre el paradigma de Gutiérrez (2019) y los resultados obtenidos
empíricamente en este proyecto con el fin de confirmar, refutar o actualizar los planteamientos ofrecidos
por los paradigmas originales.
– Especificar la utilidad de cada una de las técnicas plásticas y gráficas como medio para lograr diferentes
objetivos arteterapéuticos.

Para lograr dichos objetivos, en este estudio las diferentes técnicas plásticas cumplen la función de
variables independientes, mientras que las características del proceso creativo (Gutiérrez, 2019) serán las
variables dependientes. En la siguiente tabla se detalla cuáles son cada una de ellas:

Tabla 3. Variables dependientes e independientes

– Técnicas secas: Dibujo libre (lápices de colores, ceras, rotuladores), dibujo dirigido (rotuladores) y collage.
– Técnicas acuosas: acuarela, acrílico y pintura de dedos.
Variables – Técnicas tridimensionales: construcción (con cartón), assemblage (con materiales de deshecho) y modelado
independientes (con plastilina).
– Técnicas digitales: Stop-motion (fotografía y edición de vídeo), cómic digital (programa pixton) y fotomontaje
(edición fotográfica con imágenes autobiográficas).

Variables Trabajo conjunto, trabajo individual, improvisación, narración, simbolización, expresión emocional,
dependientes experimentación sensorial, regulación emocional y tolerancia a la frustración

4.2. Contexto y muestra del estudio


Esta investigación se desarrolla en su totalidad en la Facultad de Educación y Deporte de Vitoria-Gasteiz
(Universidad del País Vasco-EHU). Los participantes forman parte de dos grados, Educación Infantil y
Educación Primaria. La parte empírica del estudio está diseñada para que el procedimiento pueda incluirse
dentro de la asignatura “Didáctica del Arte y la Cultura Visual”, y el trabajo experimental con técnicas plásticas
se enmarca dentro de las “prácticas de laboratorio” de la asignatura. Se considera adecuado el perfil del
alumnado de estos grados para la consecución de los objetivos de investigación, ya que son participantes
adultos con un nivel de madurez suficiente para poder identificar los aspectos del proceso creativo que aquí
se analizan, y al mismo tiempo sus respuestas ante los materiales no están condicionadas por la alianza o el
vínculo terapéutico como ocurre con los usuarios en arteterapia, lo que nos permite estudiar la interacción
entre la persona y los medios plásticos de un modo más “aséptico”.
Desde una perspectiva cronológica, el planteamiento de la hipótesis, el diseño de la investigación y el estudio
piloto con un primer grupo se realizaron durante el curso 2018/19. En los tres años posteriores se ha repetido
el procedimiento de intervención con 7 grupos-clase, logrando una muestra total de 304 adultos jóvenes.
Como principal criterio de inclusión se establece que las y los participantes sean alumnas/os presenciales de
las asignaturas previamente mencionadas y que realicen la experimentación de las técnicas plásticas bajo las
consignas indicadas por la profesora-investigadora. De forma previa al inicio del procedimiento con cada grupo,
los participantes son informados del objetivo y diseño de la investigación, por lo que también se considera
criterio de inclusión que la persona acceda voluntaria y altruistamente a aportar sus datos para este estudio.
Dado que este proyecto se ha llevado a cabo paralelamente con varios grupos durante tres cursos
escolares consecutivos, para obtener los resultados ha sido necesario contar con un protocolo sistematizado
en cuanto a la captación de participantes, dinamización de las sesiones prácticas y uso de los instrumentos
de recogida de datos, y al mismo tiempo ha sido imprescindible poder implementar dicho método a la
realidad de cada aula. Por ello, el trabajo de campo está diseñado para que el alumnado pueda experimentar
con 10 técnicas plásticas y gráficas, tanto de forma individual como grupal, tratándose de una propuesta
didáctica con la suficiente flexibilidad para poder adaptarse a las casuísticas de los grupos y a los imprevistos
que puedan surgir a lo largo de la investigación1. Por ejemplo, en alguno de los grupos se ha optado por
eliminar la experimentación con alguna de las técnicas con el objetivo de cumplir con el cronograma escolar,
y en el curso 2020-2021 se descartó la posibilidad de poder trabajar de forma grupal para poder adaptar la
investigación al protocolo COVID de la universidad.

4.3. Instrumentos de investigación


Al tratarse de un estudio con una temporalidad prolongada en el que se requiere una implicación por parte de
cada participante de entre 3 y 4 meses, se han diseñado diferentes instrumentos que permitan ir recogiendo
los datos obtenidos en las fases consecutivas del proyecto:

– Informes de auto observación: Teniendo en cuenta las variables dependientes que se pretenden medir en
este estudio, se han tratado de evitar interpretaciones subjetivas y sesgos de la investigadora. Por ello,

1
Dado que en algunos grupos se ha adaptado la propuesta de creación a las circunstancias de la asignatura, los datos obteni-
dos en cada cuestionario se han analizado estadísticamente para que el total de cada variable dependiente sea sobre un total
de 304 respuestas, y de ese modo puedan hacerse interpretaciones comparativas proporcionales.
6 Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513

se optó por utilizar la auto observación individual de las y los participantes acerca de su proceso creativo.
Arqueros (2017) argumenta la utilidad de la auto observación como metodología de investigación en
Ciencias Sociales, y en concreto para el análisis de la creación artística, explicando que a través de ella
“se da el proceso inverso al de la observación participante, donde se aprende a ser nativo de una cultura
extraña; aquí sin embargo se extraña de la propia cultura o del proceso tomando distancia y ordenando”
(p.63). Con el objetivo de ayudar a los participantes a tomar distancia, reflexionar y ordenar lo ocurrido
durante las sesiones de creación plástica, se diseñó un informe de auto observación que rellenan
individualmente tras la experimentación con cada una de las técnicas.
– Cuestionarios: Una vez realizadas todas las sesiones de experimentación de las técnicas plásticas, se
comparte un cuestionario digital con cada grupo-clase. Este instrumento relaciona mediante escalas
tipo Likert las variables dependientes e independientes del estudio. Para cumplimentar el cuestionario,
cada participante debe contestar de forma individual y anónima a partir de las observaciones recogidas
en sus informes de autoobservación. Como resultados de investigación solo se registran los datos más
altos (de acuerdo en grado 4 o 5 sobre 5). De ese modo se obtienen unos resultados cuantitativos por
cada grupo-clase que posteriormente se van recopilando en un programa informático.
– Programa de análisis cuantitativo: Gilroy (2012) explica las ventajas del cuestionario como herramienta
de investigación en arteterapia basada en la evidencia, ya que permite recoger un gran volumen de
información, y añade que el análisis de los datos de encuestas cuantitativas debe comenzar con la
destilación de los datos sin procesar en una matriz de datos, usando para ello programas digitales
específicos. En este caso el programa utilizado para destilar los datos provenientes de los cuestionarios
ha sido el RCommander, una interfaz gráfica diseñada para realizar análisis de datos cuantitativos.

4.4. Aspectos éticos


Este proyecto cuenta con el informe favorable del CEISH (Comité de Ética para las Investigaciones relacionadas
con Seres Humanos) de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), que respalda esta investigación porque
sus objetivos permitirán generar un aumento del conocimiento y un beneficio para la sociedad que hace
asumibles las molestias y riesgos previsibles, y que esta se plantea según los requisitos metodológicos y
éticos necesarios para su ejecución, según los criterios de buenas prácticas de la investigación científica.
El CEISH también considera que la capacidad del equipo investigador y los recursos disponibles son
los adecuados para realizar este estudio, y que en él se cumple con la normativa vigente, incluidas las
autorizaciones necesarias para llevarlo a cabo.
Durante el transcurso de la investigación, los y las participantes son informados de los objetivos y del
proceso de investigación antes de firmar el consentimiento. Con el diseño de este estudio se pretende que,
además de extraer datos cuantificables sobre el proceso creativo con técnicas plásticas, esta experiencia
ofrezca a las y los participantes conocimientos teórico-prácticos útiles para su futura labor docente. Por
ese motivo, una vez finalizado el proceso de investigación anual, se comparten los resultados cuantitativos
obtenidos en los cuestionarios de cada grupo-clase. Por tanto, aunque los resultados globales de la
investigación se han extraído y analizado en 2022, el alumnado que ha participado en este estudio desde
2020 conoce los datos obtenidos y tiene una idea preliminar de los posibles resultados globales.

5. Resultados
A continuación se muestran los resultados obtenidos a partir de las auto observaciones de 304 personas
adultas, siguiendo los objetivos específicos mencionados en el apartado anterior. En primer lugar, a través
de este estudio se buscaba medir la frecuencia con la que se movilizan las diferentes características del
proceso creativo con cada una de las técnicas plásticas y gráficas. Para ello, en la tabla 4 se han recogido
los porcentajes en los que los participantes se han mostrado de acuerdo totalmente de acuerdo, ubicando
las variables independientes en la columna de la izquierda, y las variables dependientes en la fila superior:

Tabla 4. Frecuencia con la que se han cumplido los objetivos con cada técnica.

TC TI JI N S EE ES RE TIF
Dibujo libre 62,1% 96,3% 82,7% 54,6% 60,8% 77,7% 28% 54% 59,7%
Dibujo dirigido 55% 92,5% 75,2% 54,8% 71,2% 75,8% 22,9% 46,2% 41,5%
Collage 58,5% 92,2% 79,4% 53,4% 67,2% 78,3% 29,5% 45,2% 45,9%
Construcción 60% 92,6% 81,3% 38,6% 51,7% 64,1% 45,4% 47,8% 60,7%
Assemblage 32,5% 92,3% 75% 43,7% 70,2% 74,8% 57,5% 52,4% 67,4%
Modelado 38,9% 91,2% 78,5% 41% 55,4% 62,2% 75,3% 48,1% 55,2%
Stop motion 88,1% 72,6% 60,4% 81,9% 43,6% 75,7% 11,8% 48,6% 54,1%
Cómic digital 80,3% 71,2% 58,8% 81,5% 39,6% 80% 10,9% 46,9% 39,2%
Fotomontaje 30,2% 92,2% 61% 52% 60,6% 75% 15,9% 58,4% 60,9%
Técnic. Acuosas 79,3% 90,6% 76,3% 21,7% 57,4% 72,9% 78,3% 57,9% 50,5%
Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513 7

Los datos recogidos en la tabla anterior nos sirven para evaluar el segundo objetivo específico, realizando
un análisis comparativo con el fin de contrastar, confirmar o refutar el paradigma planteado en Gutiérrez
(2019). Para ello, en la tabla 5 se ha mantenido la estructura del esquema original, en el que se marcan con
X las técnicas en las que se cumplen las variables dependientes, y se han añadido a partir de un código de
color los ítems que los participantes de este estudio han identificado como más útiles, señalando en gris
claro los ítems confirmados por entre un 50% y 75% de participantes, y en gris oscuro las que han marcado
entre el 75% y 100% de ellos.

Tabla 5. Tabla comparativa entre Gutiérrez (2019) y los resultados de este estudio

TC TI JI N S EE ES RE TIF

Dibujo X X X X X

Collage X X X X X

Modelado X X X X X X

Técnicas Acuosas X X X X X X

Assemblage X X X X X X X

Fotografía X X X X

Para valorar el último objetivo específico, se ha diseñado la tabla 6, que busca identificar la idoneidad de
cada una de las técnicas plásticas y gráficas como medio para lograr diferentes objetivos arteterapéuticos.
En ella se ha utilizado el mismo código que en la tabla comparativa, indicando en gris claro los ítems
marcados por entre un 50% y 75% de la muestra, y en gris oscuro los confirmados por entre el 75% y 100%
de los participantes.

Tabla 6. Resumen gráfico del cumplimiento de los objetivos con cada técnica

TC TI JI N S EE ES RE TIF

Dibujo libre

Dibujo dirigido

Collage

Construcción

Assemblage

Modelado

Stop motion

Cómic digital

Fotomontaje

Técnicas Acuosas

Una vez analizados los datos cuantitativos de un modo gráfico, también se ha considerado necesario
interpretar algunos de los resultados más significativos, Por ejemplo, la tabla 6 nos permite identificar,
a partir de las auto observaciones de los participantes, en qué aspectos son más útiles cada una de las
técnicas en el trabajo con adultos. De ese modo podemos concluir que todas ellas son adecuadas para
promover el trabajo individual, pero no así para el trabajo grupal. También ha sido posible confirmar que las
técnicas secas (con medios sólidos) favorecen un proceso creativo más cognitivo (como la simbolización o
la narración) y que los medios más fluidos o texturados fomentan un proceso creativo más afectivo (como la
expresión emocional o la percepción sensorial).
Continuando con el análisis comparativo de la tabla 5, se observa que parte de las premisas de la teoría
original se cumplen en los resultados del estudio, a excepción de “juego e improvisación” y “expresión
emocional”, que las y los participantes han marcado con mayor frecuencia que en la tabla original, y la
“autorregulación emocional”, que han marcado en menor proporción. Esa variación entre la teoría original y las
respuestas de este estudio puede deberse a la edad de las y los participantes, ya que la primera está basada
en la observación de procesos creativos tanto de adultos como de niños y adolescentes, y en este estudio
solo se ha contado con la autopercepción del proceso creativo de personas adultas. Si comprendemos que
la autorregulación emocional es una habilidad que se va desarrollando de un modo evolutivo o madurativo,
es posible inferir que la persona, en su adultez, es capaz de enfrentarse a un proceso creativo y modular sus
emociones más fácilmente que en la infancia o en la adolescencia.
Respecto a las variaciones en los resultados de “juego e improvisación” y “expresión emocional”, se
procedió a consultar directamente a los participantes, pidiéndoles su opinión crítica para comprender
8 Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513

por qué habían marcado con una frecuencia alta la idoneidad de las técnicas plásticas como medio
para fomentar la improvisación y la expresión. En los 7 grupos-clase se ofrecieron respuestas similares,
señalando directamente al contexto o al encuadre de la investigación. Las y los participantes conciben
el espacio universitario como un lugar en el que principalmente se reciben clases magistrales o se usan
metodologías más pasivas, por lo que favorecer un espacio de experimentación de materiales ha supuesto
una novedad, valorando especialmente la oportunidad de improvisar y expresar sus ideas y emociones, lo
que se ha constatado en las respuestas de sus auto observaciones.
Otro de los argumentos más repetidos por las y los participantes ha sido el tipo de planteamiento de
las sesiones, en las que hay una directividad mínima (a través de los materiales dispuestos en el aula y
en ocasiones alguna temática propuesta como disparador del proceso creativo), dando más valor a lo que
ocurre durante el contacto con los materiales que al resultado final de las obras plásticas. Este tipo de
dinámica también ha resultado novedoso para el alumnado, manifestando que de ese modo han podido
tomar conciencia de fenómenos cognitivos, emocionales y conductuales que se generaban durante las
sesiones prácticas y a los que hasta el momento no habían prestado atención a la hora de crear. En los
debates post-resultados con las y los participantes, también coinciden en que saber que ni el proceso ni el
resultado iba a ser calificado les permitía trabajar con más libertad y con menos miedo al error, favoreciendo
así el juego, la improvisación y la expresión emocional.

6. Discusión y conclusiones
A modo de discusión, los resultados de este trabajo también nos permiten contrastar algunos de los
postulados sobre el efecto de las diferentes técnicas y medios plásticos en el proceso creativo, partiendo de
los paradigmas de Kramer (1971), Kagin y Lusebrink (1978) y Landgarten (1987). Por ejemplo, Kagin y Lusebrink
(1978) relacionan los recuerdos preverbales y corporales que puede suscitar la experimentación sensorial de
los materiales con el componente Ci (cinestésico) del ETC, que también está relacionado con el movimiento
y la liberación de tensión. Partiendo del planteamiento de Gutiérrez (2019), donde se identifica la exploración
sensorial como uno de los objetivos susceptibles a trabajar en arteterapia, los resultados de este estudio
muestran que las técnicas plásticas más apropiadas para este tipo de trabajo son el assemblage, el modelado
y las técnicas acuosas, es decir, las que activan la percepción háptica mediante la textura.
Otra de las áreas en las que coinciden varias arteterapeutas es en la utilidad del proceso creativo para movilizar
emociones, identificando algunas técnicas artísticas que estimulan el componente afectivo. Landgarten (1987)
y Kramer (1971) se fijan en el grado de control o el tipo de uso que se hace del material para detectar situaciones
en las que la experimentación puede generar estados de bienestar y juego creativo, así como momentos de
angustia y frustración. En este sentido, los resultados de este estudio confirman la utilidad las técnicas acuosas
como vía para trabajar la improvisación, el juego, la expresión y la regulación emocional. Dado que las técnicas
acuosas son materiales fluidos (Kagin y Lusebrink, 1978) o de control medio-bajo (Landgarten, 1987), a partir
de los datos obtenidos, podemos confirmar que el trabajo con estos materiales genera estados afectivos en
la persona y suscita la improvisación ante la fluidez del material, lo que también puede ser un medio para
desarrollar la tolerancia a la frustración y modular la autorregulación y la hiperactivación emocional, siempre
que se cuente con un profesional y un encuadre que ayuden a contener la tensión interna.
En el otro extremo, encontramos las técnicas que propician procesos cognitivos, para lo que Landgarten
(1987) propone usar materiales que ofrezcan un control alto, Kagin y Lusebrink (1978) recomiendan el uso de
materiales sólidos, y Kramer (1971) propone un tipo de uso del material que genere vías de comunicación
entre el autor y el observador, para lo que se pueden crear tanto pictogramas (imágenes figurativas con un fin
narrativo) o lograr una expresión formada (imágenes simbólicas que favorecen la expresión de conceptos).
Desde el planteamiento del ETC, el componente cognitivo (C) favorece las operaciones cognitivas
(conceptualización, categorización, resolución de problemas, diferenciación de significados, etc.), mientras
que el componente simbólico (Si) ayuda al procesamiento intuitivo de la información visual, integrando
los datos procedentes de fuentes sensoriales, del procesamiento autobiográfico y de las expresiones
simbólicas. Por tanto, trabajar con el nivel C/Si, ayuda a la persona a construir relatos autobiográficos
coherentes utilizando el simbolismo para expresar conceptos. En esa línea, los resultados de este estudio
indican que las técnicas más adecuadas para favorecer experiencias cognitivas son el dibujo (tanto libre
como dirigido), la construcción con cartón y las técnicas digitales. Y en concreto, para promover la narración,
los datos señalan como las técnicas más apropiadas el dibujo, el collage y las técnicas digitales, mientras
que, para promover la simbolización, predominan el dibujo, el collage y el assemblage.
Aunque las autoras pioneras en el estudio de los medios plásticos con fines arteterapéuticos no
especificaron el uso individual o grupal de los mismos, en Gutiérrez (2019) y en este trabajo sí se ha querido
incidir en ello, ya que el proceso creativo grupal implica simultáneamente la activación de habilidades
emocionales, cognitivas y conductuales. Esta modalidad de intervención favorece una serie de habilidades
personales como la asertividad, la capacidad de argumentación, de escucha, de negociación, de toma de
decisiones conjunta, el reparto y consecución de responsabilidades, etc. En este sentido, los resultados de
este estudio indican que las herramientas digitales son muy adecuadas para este tipo de trabajo, señalando
el stop-motion y el cómic o dibujo digital como las técnicas más apropiadas, junto con las técnicas acuosas.
Es posible que las herramientas digitales favorezcan el trabajo creativo conjunto porque el resultado estético
resulta más homogéneo que en otras técnicas, dando lugar a un estilo gráfico con el que todos los autores
se sientan identificados.
Gutiérrez Ajamil, E. Arteterapia 19 (2024): e85513 9

En conclusión, podemos confirmar que este tipo de paradigmas y análisis sobre la repercusión de cada
técnica en el proceso creativo puede resultar útil a la hora de diseñar propuestas arteterapéuticas, educativas
o de mediación artística, ya que nos permiten anticipar las respuestas de las personas usuarias, así como
elegir los materiales más adecuados para para desarrollar la introspección, la autorregulación, promover el
juego creativo individual y grupal, la improvisación, la simbolización, la experimentación sensorial… algo que
habitualmente sólo se potencia en la primera infancia, pero que es beneficioso en todo el ciclo vital de la
persona. A pesar de ello, no debemos olvidar que siempre hay otros elementos que inevitablemente también
condicionan el trabajo de creación, como la edad y situación psicológica de la persona, el encuadre o setting
y el vínculo con el profesional. En ese sentido, los propios participantes de este estudio indican que, además
de las propiedades físicas de los materiales, también el tipo de propuesta, el contexto de la investigación
(setting) y la mirada de la profesional hacia las producciones plásticas han repercutido directamente en el
proceso creativo. Por tanto, a la hora de leer los planteamientos teóricos sobre los medios plásticos y los
resultados de este tipo de estudios, es imprescindible situar la interacción entre la persona creadora y los
materiales dentro de un marco más amplio, en el que cada elemento cumple su función dentro de la sesión
y a lo largo del proceso arteterapéutico.

7. Referencias bibliográficas
Arqueros, G. (2017). Una técnica de las ciencias sociales: Escritura y auto observación en la investigación en
artes. Perspectivas Metodológicas, 17(19), 55-65. https://doi.org/10.18294/pm.2017.1439
Gilroy, A. (2012). Art Therapy, research and evidence-based practice. Sage.
Graves-Alcorn, S. y Kagin, C. (2017). Implementing the Expressive Therapies Continuum. A guide for clinical
practice. Routledge.
Green, E. y Drews, A. (2014). Integrating Expressive Arts and Play Therapy with Children and Adolescent.
Hoboken.
Gutiérrez, E. (2019). Arteterapia en ámbitos clínicos. Modalidades de intervención. AgrupArte Proyectos.
Kagin, S. (1969). The Influence of Structure in Painting on Verbal and Graphic Self-Expression of Retarded
Youth. (Master-tesis). Universidad de Tulsa.
Kagin, S. L., & Lusebrink, V. B. (1978). The expressive therapies continuum. Art Psychotherapy, 5(4), 171-180.
Klein, J. P. (2006). La creación como proceso de transformación. Arteterapia: papeles de arteterapia y
educación artística para la inclusión social, 1, 11-18.
Kramer, e. (1971). Art as therapy with children. Schocken Books, Inc.
Landgarten, H. B, (1987). Family art psychotherapy: A clinical guide and casebook. Brunner/ Mazel Publishers.
López Fernández-Cao, M. (Coord.). (2006). Creación y posibilidad. Aplicaciones del arte en la integración
social. Fundamentos.
López Martínez, M. D. (2009). La intervención Arteterapéutica y su Metodología en el Contexto Profesional
Español (Tesis doctoral, Departamento de Expresión Plástica, Musical y Dinámica, Universidad de
Murcia).
López Martínez, M. D. (2011). Técnicas, materiales y recursos utilizados en los procesos arteterapéuticos. En
Arteterapia: Papeles de arteterapia y educación artística para la inclusión social., 6, 183-191, https://doi.
org/10.5209/rev_ARTE.2011.v6.37092
Luna, A. (2020). Colores Primarios. Arteterapia. Idíleo
Lusebrink, V. B. (2004). Art therapy and the brain: An attempt to understand the underlying processes of art
expression in therapy. Art Therapy, 21(3), 125-135. https://doi.org/10.1080/07421656.2004.10129496
Lusebrink, V. B. (2010). Assessment and therapeutic application of the expressive therapies continuum. Art
Therapy, 27(4), 168-177. https://doi.org/10.1080/07421656.2010.10129380
Lusebrink, V. B., y Hinz, L. (2016). The Expressive Therapies Continuum as a Framework in the Treatment of
Trauma. En J. L. King (Ed.), Art Therapy, Trauma and Neuroscience. Theoretical and Practical Perspectives
(pp. 42-66). Routledge.
Malchiodi, C. A. (2012). Handbook of Art Therapy. The Guilford Press.
Malchiodi, C. A. (2020). Handbook of Art Therapy and Digital Techology. The Guilford Press.
Rueda, O. (2020). Metodologías audiovisuales para abrir el corazón. Recursos para educadores y terapeutas.
Colección: Vídeo, educación y terapia. Número 2. Espacio Interno Ediciones.

También podría gustarte