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Orientalismo y Otredad en el Siglo XIX

Este documento trata sobre la construcción de la antigüedad oriental desde la perspectiva occidental. Explica cómo Europa generalizaba y simplificaba al Oriente como inferior y atrasado. También analiza los conceptos de 'orientalismo' y 'otredad' introducidos por Edward Said y cómo se formó la mirada de superioridad europea sobre Oriente.

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Orientalismo y Otredad en el Siglo XIX

Este documento trata sobre la construcción de la antigüedad oriental desde la perspectiva occidental. Explica cómo Europa generalizaba y simplificaba al Oriente como inferior y atrasado. También analiza los conceptos de 'orientalismo' y 'otredad' introducidos por Edward Said y cómo se formó la mirada de superioridad europea sobre Oriente.

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ORIENTALISMO Y OTREDAD:

Para hablar de la construcción de Antigüedad oriental, iniciaremos con el siglo XIX, siglo en el cual el imperialismo y el
colonialismo se consolidan en las figuras del imperio británico y el imperio francés, pues se colonizan los territorios de
Mesopotamia y África. En esas colonizaciones, se toparon con pobladores a los cuales sometieron y los utilizaron como
productores de materias primas baratas en Europa. Además, encuentran restos del Mundo Antiguo, los llamados “grandes
hallazgos”, por lo que se crean diversos museos, zoológicos y jardines botánicos por todo el Viejo continente, pues eran una
muestra del poderío que poseían los imperios.

Mario Liverani, un gran historiador italiano, trabajó el Oriente Próximo desde los conocimientos que aportaba la cultura
grecorromana, acotando las fuentes a la Biblia (donde menciona la historia hebreos con ciertos actores como los asirios, los
egipcios y los babilonios) y a los autores clásicos de la época como Plutarco, Jenofonte y Heródoto.

Por otro lado, Edward Said introduce el término innovador de “orientalismo”, la mirada de Europa y la otredad de su vista sobre
aquellos pueblos orientales que no eran homogéneos. Según el autor, Europa generalizaba al Oriente y lo resumía solo en
“Turquía”, quien era “el gran Otro” desde el siglo XVI, calificándolo de inmóvil, subdesarrollado, lento y atrasado. Said marca que
los historiadores especializados en la región geográfica de Oriente Próximo del siglo XVIII sabían arameo, hebreo, árabe y
estudiaban objetos orientales, pero en el siglo XIX, la región y su otredad pasa a ser un punto de vista y una perspectiva
determinante.

Las pinturas occidentales sobre temas relacionados con el Oriente Medio, que están llenas de estereotipos y cuyo interés se
centra en el sexo, la crueldad, la ociosidad y el “lujo oriental”. Estas representaciones se vislumbran en óleos, pinturas, obras
literarias, fotografías de escenas de la vida del Oriente, entre otras. El Oriente, desde el enfoque occidocentrista (etnocentrismo
de Occidente), posee una inferioridad con Europa, quien sitúa a la región como el pasado más lejano, atrasado y menos
evolucionado. Desde esta mirada, los habitantes de la regiones son personas de escasos recursos, sin dinamismo evolutivo y son
todas parte “del mundo árabe”, que sí o sí requieren de la civilización europea para ser “salvados”. El concepto introducido por
Edward Said de “orientalismo” como una idea o representación hecha por Occidente sobre la vida en Oriente, mas no es un
retrato “natural”. Se plantea, desde la mirada ajena, la idea de que los propios autores del Oriente no pueden representar bien a
la región, por lo que esta “representación” la tienen que hacer las personas de Occidente.

Said plantea que hay 2 miradas diferentes sobre el Oriente:

- Modo exótico de vida: un Oriente pintoresco, de pastores con turbantes, una construcción ideal relacionada con el
romanticismo del siglo XIX, pero con un principio de una idealización orientalista exótica, rara y distinta, aunque no de
manera tan despectiva.
- Modo de superioridad: inclinado hacia la política, pues las colonias tenían gobernadores enviados desde las potencias,
con distintos aspectos culturales a los habitantes o representantes nativos de la región. Se tratará de alfabetizar a la
gente de las colonias, pero en el idioma colonizador (trasmisión de cultura). Es el primer eslabón de una continuidad
lineal, pues se ubica al Oriente como muy poco desarrollado, lo más antiguo, viejo, vetusto, atrasado en el tiempo,
inferior, influenciable, etc.

Jack Goody desarrolla en “Oriente en Occidente” los criterios con los que se forma la mirada de superioridad europea sobre
Oriente. Esto se traslada y se acentúa en el siglo XIX, cuando se organizan y sistematizan los planes de estudio de distintas
ciencias o materias, y principalmente en la historia, cuando se plantea la idea del “cuadripartismo histórico”, que tiene como eje
los hechos ocurridos en Europa y relega a Asia y África. Esta superioridad también se refleja en la dominación por parte de
Europa sobre estas sociedades y despojarlas de sus recursos. Por eso, el autor propone una especie de binarismo histórico de
alteridad, donde el Occidente es el activo, dominante y superior; mientras tanto, el Oriente es el pasivo, sumiso e inferior. Dice
Samuel Johnson, un escritor inglés, que el poder y el saber son atributos europeos, en particular el poder militar y la “potencia
del fuego”, por lo que el sentimiento de superioridad se disfraza con una máscara permanente, puesto que se la compara con el
poder del hombre sobre los demás animales; la superioridad del Occidente sobre el Oriente no ha existido desde siempre: la
idea según la cual los europeos pertenecían casi a otro orden de seres no es un simple etnocentrismo, resultado de un
narcicismo defensivo, sino que toma influencias del Renacimiento y del Iluminismo. El contraste entre Europa y Asia y la
devaluación de Oriente ligada a esta contraposición hecha raíces muy tempranamente en la historia de Occidente. A finales del
siglo XVIII, Europa Occidental había iniciado una etapa de crecimiento autoalimentado, que comparativamente hacía parecer a
Asia totalmente estática. En el siglo XIX, el estatismo de las economías orientales parecía deberse a que no poseían las formas
apropiadas de racionalidad y de parentesco ni las capacidades de emprendimiento que se consideraban como características
sólo de Occidente. Weber veía a Europa dotada de modelos específicos de autoridad, racionalidad y ética económica que había
hecho posible el desarrollo del capitalismo, mientras que en Asia los sistemas de castas y de parentesco, tanto como la moral
religiosa, paralizaba este surgimiento. Goody llega a la conclusión de que tenemos la necesidad de repensar el Oriente en
Occidente, principalmente en la idea del binarismo: una sociedad moderna y otra tradicional, avanzada y arcaica, caliente y fría,
capitalismo industrial y capitalismo preindustrial, entre otras.
En “Visto y no visto”, Peter Burke da cuenta que no solo se deben usar los textos como fuentes históricas, sino también las
imágenes. Lo que plantea el autor es tratar de no ver a las personas distintas como Otro indiferente, pero debido al proceso de
homogeneización, esto es difícil de cambiar. Cuando dos grupos culturales colisionan, se producen diversas reacciones
contrapuestas: una es negar o ignorar la brecha cultural y asimilar a los otros a nosotros; el Otro es visto como el reflejo de Yo.
La segunda respuesta consiste en la invención consciente o inconsciente de otra cultura opuesta a la propia, es decir, convertir
en Otros a nuestros congéneres. Heródoto presentaba una imagen mental de la antigua cultura egipcia justamente como la
inversión de la griega, y señalaba que en Egipto se escribía de derecha a izquierda, los hombres se ponían la carga sobre la
cabeza y las mujeres orinaban sentadas. Cuando se produce un encuentro entre culturas distintas, lo más probable es que las
imágenes que una hace de otra sean estereotipadas. Este estereotipo puede no ser completamente falso, pero exagera
determinados elementos de la realidad y omite otros; carece necesariamente de matices, pues el mismo modelo se aplica a
situaciones culturales que difieren considerablemente unas de otras. Los estereotipos más crueles se basan en la simple
presunción de que “nosotros” somos humanos o civilizados, mientras que “ellos” apenas se diferencian de animales, con los que
a menudo se les compara, no sólo en las lenguas europeas, sino también en árabe y en chino. De ese modo, los otros se
convierten en seres exóticos, distantes de uno mismo.

Para ver que ocurre en Babilonia, Lundquist plantea el término de tell, el cual se refiere a las colinas. Henry Layard se basa en
Lundquist y explora la zona, excavando los tell hasta descubrir la antigua Mosul/Nínive. La situación respecto de las tierras
sumeras y babilónicas ubicadas en el actual Irak fue completamente diferente. Las grandes ciudades se habían transformado en
montículos de ruinas despojadas de sus ladrillos por los habitantes locales. Por lo tanto, los monumentos sumero-babilónicos no
fueron transportados a Europa. Las ruinas de las grandes ciudades mesopotámicas, como Babilonia, habían sido descriptas en la
Antigüedad clásica por Heródoto, Diodoro de Sicilia y Estrabón. Flavio Arriano menciona que Alejandro III, el “Grande” había
hecho comenzar una excavación con el fin de restaurar el templo de Marduk y la zigurat destruidos por Jerjes. Las numerosas
visitas y relatos acerca de estas ruinas realizados por viajeros medievales, renacentistas y modernos no dieron por resultado un
resurgimiento del conocimiento de la antigua Babilonia en Europa, o la introducción de auténticos cánones o influencias
babilónicas en aspectos artísticos. La imagen recurrente de Babilonia emergió de la Biblia.

La otredad en la Antigüedad oriental se relaciona con el nomadismo circunscripto, término que introduce Michael Rowton para
los desplazamientos rutinarios y previsibles. Los nómades eran vecinos de pueblos criadores de ganado que se acercaban todos
los años en una determinada época, en busca de pastos y agua, ya que ellos no contaban con grandes extensiones por lo que
tenían que moverse constantemente de tierras y generar buenas relaciones con distintas sociedades. Este movimiento de
poblaciones comienza en el 8000 a.C. con la domesticación de las ovejas y cabras y la aparición de los grupos de pastores.

El autor distingue entre este concepto del nomadismo abierto, el cual se inicia su práctica con la domesticación del dromedario
hacia el primer mileno a.C. Correspondiente a los árabes, las tribus camelleras se dedicaban a los intercambio a larga distancia.
Los nómades parten de los oasis localizados en las fronteras de Arabia, de donde traen bienes de prestigio como oro, mirra,
incienso y madera aromática. Utilizan camellos o dromedarios porque son animales resistentes, pues no es necesario que tomen
agua y pueden caminar distancias largas sin cansarse.

Fuentes:

- La portada del Atlas: hecha por Abraham Ortelius en 1573, representa el orden mundial con los continentes conocidos
simbolizados por hombres. Cuenta con la frase “Thea trum orbis terra rum” (el teatro del orbe terráqueo) y simboliza a
Europa como un rey en su trono con su cetro ubicado arriba del todo; Asia a la izquierda como un mujer común, África a
la derecha, como un hombre negro con una rama en la mano (infantilizado e inferiorizado), y América abajo del todo,
una mujer con arco y flecha rodeado por barcos. Aquí aparece la superioridad de Europa, que luego se traslada a
América.

- El árbol de la arquitectura: hecho por Banister Fletcher en 1896. En las raíces, hay mujeres con vestimentas clásicas
como túnicas y etiquetas sobre las ciencias que hay que tener en cuenta para la formación de la “arquitectura”: la
geología, la geografía, la historia, la clima, la sociedad y la religión; signan las bases de las construcciones, son el origen.
El tronco es el centro, donde se encuentran las grandes arquitecturas del mundo (llamado el centro cultural): en primer
lugar, está Grecia, gran base y única que pareciese que fue creada de la nada; en segundo lugar, está el Romano,
dividido en Bizantino y Sarracénico (fusionado con la India surge el Indo-sarracena); en el tercer lugar está el Románico.
Tiene 2 momentos de gran influencia: el estilo gótico (entre los siglos XIII-XV) y el estilo renacentista (entre los siglos XV-
XVIII). Y, en cuarto lugar, el americano (referido a Estados Unidos), actualmente superior a todo (en el árbol está
representado por el Flatiron de Nueva York). En las ramas se encuentran las arquitecturas que se desprenden del tronco,
pero hay una particularidad: en las ramas más altas se hallan las arquitecturas europeas y en las ramas más bajas, las
arquitecturas del resto del mundo. Esto se debe a la mirada de superioridad de Europa por sobre todas las otras
culturas, como si sólo el Viejo Continente hubiese avanzado y el resto no, quedan en el pasado. En las ramas de arriba se
encuentran las arquitecturas española, inglesa, italiana, francesa, germana/alemana y belga/holandesa. En las ramas de
abajo se encuentran las arquitecturas americanas (mexicana y peruana), las orientales (egipcia y asiria) y las asiáticas del
Lejano Oriente (india y china/japonesa).

- Las ruinas de Luxor desde el sudoeste: hecha en piedra por el litógrafo David Roberts en 1838, es expuesta en el taller de
litografía de Bélgica. En esta obra, se ve en el fondo las pocas ruinas de Luxor; en el medio, el curso del río Nilo y algunas
embarcaciones; y, en primer plano, se ve un objeto/herramienta de madera llamado shaduf, una especie de vara con
contrapeso que cumplía con la función de extraer agua del río. Las obras de Louis Haghe, recreadas en piedra también,
toma como base las obras de Roberts y las “complejiza” con detalles, agregándoles hombres y animales trabajando
recogiendo agua (a pesar que buscar agua era una actividad femenina). Esto representa y alimenta la idea de la
pasividad y la tranquilidad del Oriente (en concepto del binarismo cultural con Europa) realizado por ideas y
preconceptos, porque Haghe nunca fue a Egipto.

- La mujer en la ventana: representa a una mujer asomando la cabeza por la ventana. Tiene la particularidad de estar
tallado en un cuadrado de marfil, tradicional en la zona de Siria y Palestina, donde se tallaban diferentes figuras. En la
interpretación europea, la mujer es una prostituta ofreciéndose (por una correlación con un hecho del relato bíblico,
donde las mujeres de clase baja o mujeres orientales eran lujuriosas, sensuales, despóticas, descontroladas y sin límite,
por ello, el Oriente adquiere estas características) por estar en una pose “rara” (aunque solo se le ve el torso), tiene poca
ropa y el pelo suelto. La Europa del siglo XIX cree que el Imperio Otomano era fiel representante de lo que fueron los
antiguos pueblos orientales, marcando principalmente su inmovilidad. Por ejemplo, el término harén, que significa “algo
oculto”, era asociado a las mujeres, pero este concepto del siglo XIX NO corresponde con la Antigüedad. Cuando los
reyes iban a las guerras, las reinas ocupaban su lugar en el trono, es decir, no estaban encerradas como Europa quiere
creer. Al contrario, son muy activas en la vida política, no solo se dedicaban a complacer al rey.

- Las percepciones occidentales del antiguo Iraq y Hatti:


1. La entrada al santuario de Ninurta: representación hecha por Frederick Cooper en 1850. En la pintura se ve a un árabe
entre los “toros” del santuario. Además, hay un hombre parado para tener dimensión de la altitud de las estatuas, pero se
encuentra relegado en el plano y hay personas tiradas/recostadas simbolizando la pereza, la falta de interés y la lentitud.
2. La reconstrucción de Nimrud: representación hecha por A. H. Layard. En ella se ven los palacios asirios y la vida tranquila a
orillas del río (una imagen de serenidad y de paz).
3. Henry Layard vestido a la usanza persa: el litógrafo inglés Henry Layard utilizando un vestido como príncipe o noble persa,
con escarpines, con un rifle y un cartucho (contraste de la vestimenta y la agresividad de las armas). Pintura originaria de
Constantinopla en 1843.
4. El templo de Yazilikaya en Hatti: confeccionado por William Hamilton en 1836. En calidad de explorador, realizó
excursiones a Bogazkoy/Hattusha y estaba convencido de que las ruinas representaban Galacia o la ciudad romana de
Tavium.
5. La Odalisca con esclava: Ingres, en este óleo de 1839, da al espectador occidental la sensación de que entra en un harén y
contempla de ese modo los secretos más íntimos de una cultura extraña.
6. La carga del hombre blanco: Rudyard Kipling escribe el poema en 1899, donde expresa la influencia y justifica la
dominación europea sobre Oriente, aunque establece un límite en la frase “Oriente es Oriente y Occidente es Occidente, y
nunca se encontrarán”. El poema denota la obligación de educar y adoctrinar a las “razas inferiores” como las de África y
Asia, para que jueguen a favor de las potencias europeas.

UNIDAD 2:

Estado: es donde está la autoridad, el poder de la coerción, una elite dominante que lo controle, compuesto por funcionarios, y
hay gran diferenciación respecto a las bases de la población.

Comunidad: conjunto de unidades domésticas, preceden la constitución de estado. Hay comunidades nómadas, pero también
sedentarias. Comparten una lengua que los une y les da identidad. Tienen en común dioses y rituales, además de los espíritus de
los ancestros

El estado y la comunidad se relacionan entre sí a través del TRIBUTO, cuando se entregan bienes producto de la tierra u objetos,
depende de la especialización de la zona. No les sacarán todo el grano a las familias, calculan lo que ellos consumirán y
requerirán para replantar. También se relación con la prestación personal obligatoria: es temporal, hay trabajo para gente de
todo sexo y edad (mientras puedan sostenerse). No irán a buscar personal para contribuir obra publica en época de cosecha, lo
harán cuando haya menos trabajo en el campo. Tampoco se llevarán a todos los hombres de una aldea y la dejarán despoblada,
sino que sacarán un poco de cada comunidad.

DIVISIÓN DEL TRABAJO:


- División simple del trabajo: la presente en las unidades domésticas, éstas tienen tendencia a la autosuficiencia. Harán
sus propios platos y vestimentas, que quizá no sean tan finos como los del palacio, pero les sirve para abastecerse. Esta
división se da por sexo, edad y el lugar que se ocupa dentro de la unidad.
- División compleja del trabajo: es la que se da en el estado, con artesanos calificados y especialización.

LAS RELACIONES DE PARENTESCO

Zonabend nos habla de parentesco como conjunto de relaciones, al igual que Levi-Strauss que veía el parentesco como un
átomo (conformado por distintos elementos). Él marca tres relaciones dentro del parentesco, ninguna más importante que la
otra:

- La filiación: por cuál de las líneas es incorporado un miembro a la familia, matrilineal, patrilineal o indistinta.
- La consanguinidad: la relación de los que comparten la misma sangre, como hermanos o primos. Es importante porque
la primera ayuda provendrá de aquí.
- La alianza: contacto con el afuera, a través del matrimonio se ganan parientes.

Concepto de ECONOMÍA INCRUSTADA: creado por Polanyi, marca a la economía como sustantiva, amplia por definición, que
abarca a la economía con mercado y sin mercado. Plantea 3 relaciones a nivel doméstico que son la base de la economía: la
reciprocidad, la redistribución y el intercambio de bienes. Se busca alcanzar una equidad social, es decir, no todos recibirán lo
mismo, sino que recibirán más o menos para que la situación economía sea ecuánime. Polanyi plantea que la economía está
incrustada en la sociedad y sobre todo en las antiguas donde estaba mal visto negar el alimento y el hospedaje. Luego de la
redistribución, se espera una reciprocidad, que puede dilatarse en el tiempo.

- Relación de reciprocidad: suele ser entre pares o al interior de la familia, casi es una obligación
- Relación de redistribución: implica que hay un centro que, en primer lugar, acumula y luego distribuye. Redistribuir no es
dar a todos lo mismo, sino entregar los bienes y servicios que corresponde según el lugar que ocupa (tanto en la
estructura familiar como en el Estado). La redistribución es por definición asimétrica, en algunas familias es el
primogénito quien hereda todo para evitar así la diseminación del patrimonio (asimetría total, a los hermanos no les
toca nada y dependen del mayor siempre).
- Relación de intercambio: como hacerse de los bienes que queremos o nos faltan. En la Antigüedad, no había moneda,
por lo que se recurre al intercambio. Hay una equivalencia que se pacta, ambas partes negocian y se llega a un acuerdo.
Esto lo hacen tanto los ciudadanos como los estados. Los estados hacen intercambio a larga distancia, actividad con
mucho de diplomático, se llevan bienes equivalentes a lo que se quiere obtener. Hay bienes suntuarios (como la mirra, el
oro y la madera aromática) que son escasos y pueden ser cambiados por grandes cantidades de materia prima.

Concepto de ECONOMÍA MORAL: creado por Thomson, desarrolla un concepto ligado al de economía incrustada. Como marxista
británico, se centra en las cuestiones materiales. Analiza la alza en los precios de los productos incluyendo los alimentos, por lo
que se generan protestas realizadas por mujeres quienes pedían la reducción del precio del pan y la harina, que son alimentos
básicos. (No puede estar caro un producto tan indispensable como éstos, no pueden negarle el alimento).

Eric Wolf habla de 3 tipos de excedentes:

- Excedente de reemplazo: era guardar recursos necesarios para reponer cuando una herramienta o animal de tiro, por
ejemplo, se rompe. Fundamental en sociedades de base agrícola.
- Excedente ceremonial: fondo para los rituales, por más que la unidad doméstica sea humilde siempre se separa algunos
recursos para ocasiones especiales. Ejemplo: matrimonios, banquetes, funerales, ocasiones que traen muchos
huéspedes a la casa y gran erogación de fondos.
- Excedente de renta: un excedente que no se pone en circulación, sino que va al Estado, son los tributos que deben
pagarse y que la unidad doméstica separa para ese fin. Está calculado para no dejarlos en la ruina, pero de todos modos
se extrae mediante coerción y amenaza.

UNIDAD 3:

Los estados prístinos son los primigenios, que no tienen precedente, sin experiencias estatales previas, son los primeros: en
nuestro caso, en el Mundo Antiguo Oriental, Egipto y Mesopotamia (las ciudades-estados sumerias). Harris en su texto “Los
estados prístinos” habla de estas civilizaciones, pero de todo el mundo, como en la India, Egipto, Norteamérica, los Andes, etc.
(cada uno elabora su hipótesis pues es un campo muy fértil para ello). Egipto nace como reino con la unificación del Sur y del
Norte, reflejado en los títulos de los faraones (Rey del Alto y Bajo Egipto), en Mesopotamia no es un estado unificado sino un
mosaico de ciudades, como Uruk (-3500 a -3200), equivalente al Egipto predinástico (-3500 a -3200, previo a la unificación, sin
dinastía). Leick escribió un libro sobre las ciudades-estados sumerias, y le dedica un capítulo a Uruk, donde la caracteriza con
muchos edificios, con actos o rituales, con habitaciones de almacenamiento, la gente trabajaba en ella, se desarrolla la economía
(Templo de Uruk: centro político-económico-religioso). Uruk es la base del surgimiento del estado en Mesopotamia, es la ciudad
modelo para ejemplificar las civilizaciones antiguas de Mesopotamia. Hablando de los estados secundarios, son las formaciones
estatales que surgieron donde ya hubo un rasgo, un estado o una organización administrativa, se trata de pueblos nuevos
(principalmente, en la conversión del nomadismo al sedentarismo) que se asientan en las bases de otra civilización, como por
ejemplo: Hatti (heteos o hititas en la región de Anatolia, Asia Menor, desde el -1650 hasta el -1525), Reino del Antiguo Israel
(hebreos, pasado nómada y una transición hacia el Estado entre los siglos XIII-XI a.C., pues hacia el siglo X se da la conquista de
Jerusalén

Para explicar la evolución hasta la sociedad estatal, debemos retomar ciertas fuentes como el Edicto de Telepinu, donde el rey
Telepinu nos narra cómo se dieron las sucesiones de reyes anteriores, a modo de síntesis histórica, para justificar su decisión
frente a esta problemática (la de la sucesión). En ella, cuenta que las luchas familiares por el poder habían desestabilizado al
reino, por lo que, en este edicto, Telepinu promulga un decreto que proclama a los descendientes de los reyes como sucesores,
por lo que tenían que ser respetados, y si eran asesinados, les cabían una serie de condenas a los agresores. El rey obtiene el
apoyo de los miembros de su familia, formando un séquito, el cual debía e y es respaldado por la Asamblea, un órgano estatal
integrado por ancianos. Esto reúne las cualidades para ya poder hablar de una monarquía formada donde el poder lo tenía el rey
y el príncipe heredero.

La narración de Jueces 9 ayuda para puntualizar las principales características de la jefatura, basada en la cuestión del
parentesco. Abimelek marchó hacia Siquem en busca de sus tíos maternos para que estos convenzan a los patriarcas de la
ciudad de nombrarlo como jefe del poder, justificándose con que “eran parientes”, que por eso lo tenían que ayudar;
enemistándose con sus medio-hermanos. Con el apoyo de todos, Abimelek va hasta la casa de su padre Yerubbaal en Ofrá,
asesina a sus setenta hermanos (aunque Jotam, el menor, escapa) y vuelve a la ciudad de Siquem para ser coronado como rey.
Esto nos muestra que no hay una línea sucesoria real, sino que la jefatura del poder se busca y se consigue por cualquier medio
(principalmente por la fuerza violenta).

Según lo narrado en Heródoto I (96-104), se hace un relato donde se buscará explicar el inicio y la formación del Imperio medo.
El autor cuenta que entre las aldeas que formaban el reino vivía Deiokes, un hombre generoso que contaba con prestigio en la
sociedad, que fue elegido como juez para dirimir las cuestiones que aquejaban a la comunidad por su juicios ecuánimes. Al darse
cuenta que no recibía nada a cambio, dejó de realizar sus juzgamientos, por lo que se desató el caos en la región; frente a ello,
se propuso elegir un rey para apaciguar la situación caótica y Deiokes fue el elegido. Establece una serie de medidas que
comienza a alejarlo de los restos de la sociedad y a marcar distancia como construir un palacio amurallada o tener un guardia
que ejerza la coerción estatal. Luego, Deiokes decreta una serie de reglas y leyes para aquellos que comentan delitos,
cumpliendo castigos adecuados a la gravedad del asunto.

La paleta de Narmer es una tablilla egipcia plana datada del 3200 a.C. (es decir, pertenece al período predinástico). En los
márgenes superiores hay mujeres con grandes cuernos, se cree que es la diosa Hathor. Narmer, el protagonista, está desnudo
tomando del pelo a un hombre enemigo arrodillado que está despojado de vestimentas. En su otra mano tiene un mazo para
golpearlo, su pierna está adelantada (esta imagen era canónica y una pose de victoria). El enemigo posee barba, era la forma en
que representaban a los “asiáticos” en Egipto. Narmer posee la corona del Alto Egipto (en el Sur), que es como un tubo alargado,
una falsa corta, una cola de león atada a su cintura (como símbolo de poder) y está descalzo como mensaje de posesión. Al lado
del vencido hay jeroglíficos llamados “Umas”, y una figura extraña de una cabeza pegada a un rectángulo y en la espalda tiene
papiros, que se asocian con el Bajo Egipto (en el Norte) y está siendo llevado de la nariz con un gancho por un halcón (simbolo
de Horus de dominación), representando el constante conflicto en el Nilo. A Narmer lo acompaña un hombre, portador de
sandalias y un collar, y como es un acompañante, aunque de confianza, es más chiquito. Esto lo relacionamos con el concepto de
dominación patrimonial de Weber, la relación que tiene que haber de confianza y lealtad entre el rey y su personal.

Del otro lado, aparece Narmer con una corona distinta, donde se le suma al tubo alargado una especie de rulo (proveniente del
Bajo Egipto). Atrás de él, aparece el ejército de soldados con lanzas que tienen en la punta símbolos de animales (podemos
pensar que son animales originarios de sus regiones). En el extremo de la franja, hay cadáveres decapitados y la cabeza está
entre las piernas, esto era lo que les ocurría a los enemigos capturados. En el segundo espacio aparecen dos grifos, animales
mitológicos con cuellos alargados, cuatro patas y cabezas de felinos, que son rodeados por dos hombres tratando de
controlarlos (simbolizan la unificación de Egipto, aunque el diseño de los animales es más de origen mesopotámico). Debido a
esto, los arqueólogos plantean que hubo contactos de intercambio a larga distancia con Mesopotamia. En la tercera franja hay
un toro como símbolo de fortaleza que embiste a un enemigo desnudo y tirado, rompiendo la muralla con sus cuernos (símbolo
de fuerza y virilidad).

La estela de los buitres está datada alrededor del 2400 a.C., proveniente de la ciudad-estado sumera de Lagash. El conflicto
representado en la fuente es entre las ciudades de Lagash y Umma, por disputa del oasis de Gu-edinna, creado por la irrigación
artificial. El sistema de irrigación de los sumeros es reticular, parece una gran red, una ramificación de un árbol (con muchos
brazos adyacentes). Estos sistemas son más antiguos que los propios estados, son de origen local, y están controlados por los
funcionarios de la ciudad. Hipótesis: cada ciudad quiso avanzar para tener más tierra cultivable y se toparon con la otra ciudad.
Se podría pensar que hay un aumento demográfico, por ello necesitan expandir su tierra cultivable (conflicto centenario,
literalmente dura 100 años). Las estelas son piedras con inscripciones, y el Ensi (rey o gobernante, si tiene una victoria sobre otra
ciudad, puede coronarse como Lugal en la ciudad de Nippur) de Lagash, Eannatum de Lagash, manda a levantar un hilera de
piedras estela en señal de victoria. Dentro de este conflicto, ambas ciudades vencen varias veces a la otra, pero en este caso
vemos en la fuente la victoria de Lagash. En la zona “ganada”, es muy común la población de las palmeras datileras, también hay
napas con sales bien entrada en la tierra, por ello no se planta trigo y sí cebada (pues resiste las sales cuando subían). Gu-Edinna
(se necesita bien coordinada, gran espacio para el cultivo), en hebreo, se llama Gan-eden (gan significa jardín, y edén es paraíso)

Análisis de la imagen-texto: Aparece Eannatum frente a su ejército: esto significa que el rey tiene que salir a combatir. No tiene
gran tamaño, es muy similar a sus soldados, quienes portan un escudo enorme y lanzas (imagen rota). I. Gelb hace una
investigación sobre los cautivos en la región mesopotámica, y concluye que siempre hay referencia a los caídos en batalla
(vencidos), y le llama la atención que haya mujeres y niños. Luego al llegar a la ciudad, se realiza otra lista para ver quién
sobrevivió. No tienen la capacidad de controlar cautivos hombres, pues saben manipular armas; las mujeres y los niños no saben
utilizarlas (pilas de cadáveres, por ello vienen los buitres).

La reforma de Urukagina es una fuente contemporánea a la estela de los buitres, ubicada en el primer periodo de civilización de
Mesopotamia (2400 a.C.) y pertenece a la ciudad de Lagash. Da cuenta de los conflictos ocurridos hacia el interior de la ciudad.
No referencia a los ancestros de Urukagina, pero si se nombran primero todas las injusticias y luego el rey las resolvió: parece
que las tropelías

UNIDAD 4:

Los estados de la Antigüedad estaban signados por una difícil y ardua división del trabajo que era la base de la economía,
asentada en la relación armoniosa entre el campo y la ciudad, la cual el rey trataba de asegurar. Polanyi afirma que la economía
de estas antiguas comunidades, era parte de lo cotidiano, estaba inmersa en las estructuras sociales y formaba parte de ellas.
Para sostener al reino, los campesinos debían tributar (principalmente) artesanías, ganado y especies al rey y éste redistribuía
los animales y productos entre todos. Los habitantes de las ciudades y del campo también tributaban con trabajos para el rey o
para los templos. Estas prestaciones de trabajo eran llevadas a cabo por un miembro de la familia: para ello, se realizaban los
censos, como se muestra en el Papiro de Kahun, situado en el Reino Medio, para saber quién vivía en cada zona, qué podían
tributar y qué y a quién le podían demandar mano de obra, teniendo en cuenta la región que habitaba, su economía, su sexo,
entre otros. En el Papiro, se cuenta el censo de una familia, en el cual se incluye el oficio del jefe de la familia (el padre) y la
situación de todos los otros miembros de la familia (madre e hijos). Cuando uno de los integrantes de la familia no cumplía con
las obligaciones que les eran impuestas, es decir, las desacataba y huía, gracias a la tarea del censo se podía conocer quién se
había fugado, rastrear a la familia, y que uno de los integrantes de ella “pague” las consecuencias, como se narra en el Papiro de
Brooklyn, datado del Reino Medio, donde se clarifica como la familia de una mujer que huyó tuvo que cubrir las tareas que le
habían sido ordenadas.

En el Papiro de Turín, datado del Reino Nuevo, se muestra como a veces en la sociedad se daba una situación donde había un
excedente de la producción de alimentos que se recaudaba del campo para que fueran otorgadas a aquellos que aportaban
otros productos, como los artesanales, a la sociedad y al rey como tributo. En la fuente, vemos como los trabajadores no
perciben sus raciones en el horario laboral, lo que desata una serie de huelgas en contra del faraón para que pueda remediar la
situación, ya que él es el encargo de la distribución y redistribución de productos y alimentos. La explicación que da la fuente era
que los funcionarios se dedicaban a intercambiarlas en vez de cumplir su función como encargados de distribuirlas.

El elogio del escriba es una fuente del Reino Medio donde se enaltece la figura del escriba, destacando dos situaciones: la
primera es el cultivo y recaudación del tributo y segunda es la prestación obligatoria militar. En la primera situación, nos aclara
que es “terrible” trabajar en el campo porque se generan varias crisis, cosa que no es así pues la periodicidad del río Nilo es
bastante certeza, más allá de algún problema climático, pero la agricultura egipcia tiene muchos años nuevos. El escriba va a
cobrar el tributo a una familia, inspecciona la cosecha que no fue muy fructífera y al no poder llevarse nada, los ayudantes
nubios del escriba los golpean (ejemplo de la fuerza de coerción de la época). El escriba remarca la situación diciendo que no
conviene cultivar porque pueden pasar diversas cuestiones que te dejen sin granos, por lo que la conclusión es que ser escriba
es mejor. La segunda cuestión ligada a la prestación obligatoria es contada como que el escriba tiene el poder porque maneja
toda la información, ya que integra la administración y está “más arriba” que los demás: el escriba es un letrado y los soldados
“nadie conoce su nombre”. Los soldados son los últimos de la lista, los que reciben las peores cosas y les dan órdenes. No
siempre que los mandan a expediciones o les asignan tareas los proveen con los elementos necesarios como túnicas o raciones.
La conclusión de la fuente es que el trabajo de escriba es el mejor, y el de soldado el peor, ya que reúne las peores
características.
La maldición de Agadé es una fuente literaria escrita en súmero, que la podemos ubicar en la etapa neosúmera del Imperio de
Ur III. En esta etapa, los escribas tratan de recuperar la lengua sumera luego de la impronta de la lengua acadia y, para ello,
crean esta obra literaria sobre la caída del Reino acadio, describiendo la llegada de los Gutti como “castigo divino”. Los martu de
las tierras altas eran nómades, su nombre significaba “gente del oeste”, traían al reino bueyes y cabritos puros desde la zona de
la estepa (pues los martu son próximos a los amorreos); es decir, un pueblo nómade traía tributos, siendo que los nómades no
tributan. Mario Liverani comenta que lo que es llamado “intercambio normal”, en las fuentes se traduce como tributos, pero
esta es una mala traducción, pues se desvirtúa el principal significado. Esto se suma a la cuestión de “yo recibo todo y no doy
nada”, pues no aparece escrito o registrado alguna entrega a cambio de este intercambio (lo que alimenta más la postura de un
posible tributo), por eso Liverani introduce la “figura del embudo”. Esto de no registrar lo que daban era para enaltecer su
posición, para que queden como si fueran alabados, no solo por sus súbditos/habitantes del reino, sino también por los
nómades. Luego, la fuente explica la caída del reino, y por ello, ocho de las divinidades lanzaron su maldición, solidarias con el
Enlil, y desataron hambrunas: los campos no producían granos, no había pesca y en los jardines no hay vino, es decir, el reino
cayó drásticamente. Este tipo de crisis como las hambrunas afectan directamente a la comunidad porque no les permitían
cultivar la tierra y ellos dependían de los cultivos.

UNIDAD 5:

La paleta de los canes es una fuente predinástica del Alto Egipto, es una imagen de desorden, donde se ven animales
chocándose entre sí, los más fuertes dominando a los más débiles. En los bordes vemos a los canes con sus cabezas enfrentadas
que imponen los límites. El caos siempre está en dupla con el orden dice Balandier. Va a haber un conflicto, pero lo importante
es que si tenemos un faraón este podrá hacerle frente y poner orden.

Henri Frankfort expone lo disimiles que son las culturas tanto las mesopotámicas como la egipcia, apoyado por fuente que lo
respaldan y dan cuenta de ello. En El himno caníbal, ubicado en el Reino Antiguo, podemos ejemplificar las diferencias en torno
a las celebraciones. En esta fuente se puede ver como un hombre se apodera de la magia y los poderes de los dioses al
comerlos. Este hombre era el faraón, pudiendo ingerir a otras figuras divinas junto con sus poderes y así es como accede a la
inmortalidad. Por lo que decimos que el rey egipcio no era un mero ser humano (como si era considerado el rey mesopotámico
que, si bien estaba relacionado con los dioses, era un hombre común), sino que era considerado una deidad gobernante que
poseía poderes sobrenaturales. Egipto creía a sus faraones como inmortales, por lo que luego de su muerte mundana, ascienden
al “Más Allá” como representaciones de Osiris. Por el contrario, el Mesopotamia la muerte era el fin de la vida, no se pensaba en
una continuación.

Tomando como fuente a La estela de Seheteb-ib-ra, datada del Reino Medio, el rey describe y aconseja a sus descendientes de
la relevancia y la tradición de honrar a los faraones. El propio rey se atribuye ser el mantiene la paz y el orden, y ser fuente de
fertilidad y abundancia para los cultivos. Él es literalmente Dios sobre la Tierra, es misericordioso con las personas que le son fiel,
y con las personas que son malas es cruel, y se encoleriza “haciendo que las narices estén frías”. La sociedad egipcia nace en el
medio del caos y el “pacificador” que está encargado de preservar las paz es el faraón, dice Balandier.

Gracias a Inanna y el rey: bendiciones en la noche de bodas, podemos analizar la situación en torno a la armonía entre la
sociedad mesopotámica y las deidades, basada en los rituales de adoración e intercambio. En esta fuente vemos un ritual que
registra el “casamiento” entre la diosa Inanna y el rey de Mesopotamia, donde éste subía a lo más alto del templo y la diosa
descendía desde los cielos para bendecir al rey, augurándole una vida longeva, un reinado próspero y que preserve la paz del
territorio. Para la festividad del Año nuevo, el rey mesopotámico se unía a la diosa de la fertilidad Inanna o Ishtar, que estaba
representada en una de sus sacerdotisas, para que le augure al rey y al reino una tierra muy fértil y una importante inundación
que diera como resultado una próspera cosecha.

El prisma de Assarhadon

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