Sexualidad Taoísta: Energía y Espiritualidad
Sexualidad Taoísta: Energía y Espiritualidad
TAOISTA
La sexualidad, algo natural y necesario para la continuidad de la vida, ocupan un lugar
privilegiado en las enseñanzas de cómo vivir.
Las técnicas de sexualidad taoístas son unas de las prácticas que más interés han
despertado en el mundo occidental desde que el maestro Mantak Chia comenzó a
revelar sus detalles al comienzo de los años 80. Con antelación, las prácticas de la India
conocidas como “Tantra”, habían hecho su aparición, distorsionadas en el periodo
colonial británico en la India, como prácticas de sexualidad.
En las culturas de Asia, la sexualidad se ha tratado como algo natural y necesario para la
continuidad de la vida. Todo lo relacionado con el amor, la sexualidad y el milagro de
los milagros que es el crear a un ser humano, ha ocupado un lugar privilegiado en las
enseñanzas de cómo vivir.
Las prácticas de sexualidad taoístas, al llegar al occidente, se han percibido a través del
filtro de la sexualidad distorsionada occidental. El cúmulo de factores inconscientes
suprimidos, primero se proyectaron a las prácticas de la India y seguidamente a las de
China, finalmente apareciendo como “Tao-Tantra”. La sexualidad reprimida busca salir
a la luz bajo un marco espiritual que le otorgue el lugar de honor que le pertenece. El
problema es que en el mundo occidental al mezclarse religión con espiritualidad y
rechazar la religión, se ha dado la espalda al desarrollo espiritual a favor del desarrollo
tecnológico-industrial, como si de nueva religión se tratase. Esa tipo de mentalidad, al
encontrar las práctica taoístas de sexualidad, las ha contactado como “técnicas”
mecánicas divorciadas del amor, de la intimidad y la creación de otro ser humano,
limitándolas a proezas para llegar a multiorgasmos, placer sexual indefinido y pubertad
que no termina.
EL LUGAR Y PROPÓSITO DE LAS PRÁCTICAS DE SEXUALIDAD
TAOISTA
Las prácticas taoístas, incluyendo las de sexualidad, tienen como propósito exclusivo el
desarrollo completo del potencial espiritual de la persona. Las prácticas se basan en
tener muy claro que la vida tiene el elevadísimo propósito de desarrollar el potencial de
conciencia del individuo. En el mundo moderno, dominado por el mundo material, se
crea la personalidad individual acumulando riquezas en exceso, haciéndose famoso, o a
nivel más limitado vistiéndose de una manera llamativa o luciendo un peinado original.
En el mundo tradicional asiático, la individualidad se ha establecido logrando la
iluminación, transformándose en un Buda que enseña a la humanidad el camino de
cómo vivir.
LA ESENCIA JING
La Esencia Jing es el fuego de vida recibido a través de los padres. La Esencia Jing tiene
dos direcciones para fluir: la ordinaria, descendente, que sale al mundo para crear un ser
humano, o se pierde si no hay concepción, a través de la eyaculación en el hombre y la
menstruación en la mujer. La segunda dirección de la Esencia Jing es ascendente,
abriendo las tres calderas. El cúmulo de disciplinas en el Árbol de las Prácticas taoístas
es para darle dirección ascendente a la Esencia Jing, iniciar la alquimia de
transformación de la Esencia Jing en fuerza vital, Qi, en la primera caldera; de pura
vitalidad Qi en potencial espiritual o Shen, en la segunda caldera del corazón y, la
iluminación con la experiencia total de Mente Original, en la tercera caldera.
Las prácticas de sexualidad taoístas son parte del Árbol de las Prácticas, cuya misión es
asistir para dar dirección ascendente al 100% a la Esencia Jing. En las prácticas de la
India, incluyendo Tantra, el dar dirección ascendente al 100% a la Esencia Jing se
conoce como abrir el “Kundalini Shakti.” En Tantra, al igual que en el Tao, las
prácticas de sexualidad no tienen como meta el experimentar multiorgasmos,
hacer el amor con muchas parejas, aumentar placer haciendo el amor o
mantenerse sexualmente potente.
La relación con los padres y el resto de la familia es la relación con la Esencia Jing.
Además, nuestra madre es el modelo inconsciente que hemos aprendido de la energía
femenina-Yin y papá es el modelo inconsciente que tenemos de la polaridad masculina
Yang. La manera en la que nos relacionamos con las mujeres y hombres del mundo
tiene que ver con nuestro modelo de relación con mamá y papá. En las prácticas internas
del Tao, nuestra relación con Yin y Yang la condiciona nuestra relación con los padres.
Papá y mamá son también nuestros primeros dos maestros, con los que establecemos el
modelo de relacionarnos con personas en posición de autoridad. Como si eso no fuera
suficiente, la manera en que nuestros padres se relacionaron entre ellos constituye
nuestro modelo inconsciente de cómo uno se relaciona con otros, en el plano de la
amistad o de las relaciones íntimas. El catálogo completo de prácticas, en el Árbol de
Prácticas del Tao, opera gracias a las diferentes maneras de relacionar y armonizar Yin
y Yang.
La energía sexual es la energía más potente y concentrada que tenemos. Solo una
energía concentrada puede crear a otro ser humano. Cuando se recicla la energía sexual
dándole una dirección ascendente, esa energía concentrada multiplica el poder de todo
lo que contacta; en el cerebro fortalece el sistema nervioso; en los músculos aumenta su
poder y en los órganos vitales multiplica las emociones que se manifiestan por esos
órganos. Un poco de frustración en el hígado, cuando la energía sexual entra en él,
multiplica frustración hacia el nivel de cólera o agresividad. Un poco de tristeza en los
pulmones, cuando la energía sexual entra en ellos se manifiesta como depresión o
pesimismo. Un poco de rencor en el corazón, cuando la energía sexual entra se
manifiesta como odio y crueldad. Hay una tremenda responsabilidad con la que se tiene
que trabajar la energía sexual. Si la persona es ignorante del contexto emocional y
mental que condiciona la energía sexual el resultado es lo que vemos en las relaciones
humanas presentes. El elevado grado de violencia que entorna todo lo relacionado con
la sexualidad es un reflejo de cómo está la relación con uno mismo, la familia y la vida.
Las prácticas con la energía sexual taoísta están orientadas al desarrollo completo de la
personalidad. El aprecio a la vida y respecto a todas las infinitas maneras en que se
manifiesta es intrínseco a cómo saber vivir. Adentrarse por el camino del Árbol de las
Prácticas es recorrer un camino que se ensancha hasta llegar a la totalidad, que no tiene
límites. Los ancestros de las prácticas han establecido el camino, millones de
practicantes lo han ensanchado y si ha llegado a nuestras vidas, tenemos la gran
responsabilidad de llevarlo a nuevos niveles de eficacia y excelencia, integrándolo
adecuadamente en el mundo moderno que hemos heredado.
Las culturas que han perdurado durante milenios, observaron que la sociedad
humana pasa por cuatro fases distintas de claridad y estados de conciencia. Esto se
debe en gran parte a la inclinación del canal central de la Tierra.
La Creación es una, por lo tanto todo está conectado entre sí, todo depende del resto de
la creación y todo tiene influencia y es influenciado por los demás. El canal central se
relaciona con el universo a través de las polaridades Yin y Yang.
La Tierra tiene tres diferentes rotaciones: una determina el ciclo de 24 horas, del día y la
noche. Una segunda rotación toma lugar alrededor del sol que determina el ciclo del
año. Una tercera rotación más lenta, de unos 25.000 años toma lugar con el canal central
de la Tierra, es lo que se llama el ciclo de precesión.
Las cuatro eras de conciencia tienen que ver con la inclinación del canal central de la
Tierra y su orientación en el espacio.
La claridad y estabilidad mental durante la Era Dorada hacen que el proceso de los
cambios tome lugar lentamente. La velocidad de los cambios lo determina el grado de
desequilibrio de un sistema. Cuanto más desequilibrado un organismo, más acelerado el
proceso de los cambios. Los desequilibrios comienzan a nivel mental y se manifiestan a
nivel físico como enfermedades. En la Era Dorada, la enfermedad es prácticamente
desconocida y la sociedad humana está libre de conflictos y guerras.
La Era Dorada dura unos 3.500 años y gradualmente, a medida que el eje terrestre
cambia de orientación, la segunda era comienza.
La segunda era comienza a medida que el grado de claridad mental disminuye un 25%
menos que en la Era Dorada. El grado de oscuridad mental es el comienzo del
inconsciente y la mente de separación. La segunda era es la Era de Plata.
En la Era de Plata, a pesar del grado de inconsciencia que aumenta, todavía se reconoce
que la vida tiene un propósito espiritual y que fomentar ese propósito es lo más
importante en la vida. Cada era, de acuerdo a su grado de claridad, tiene una manera
particular de pensar y hacer las cosas. En la Era de Plata, lo que tiene sentido para lograr
el desarrollo espiritual es hacer ceremonias.
El hacer ceremonias está basado en el principio de acción y reacción. Mientras más
potente la acción, más poderosa la reacción. El 25% de inconsciencia que caracteriza a
la Era de Plata se manifiesta como la mente de separación. El individuo se siente
separado de la naturaleza e ignorante de los misterios de la creación.
Con una mente que está 50% inconsciente, lo que tiene sentido en la Era de Bronce es
potenciar las ceremonias con sacrificios de “cosas valiosas”. Al principio, los sacrificios
son de bienes materiales, como frutos, plantas y minerales difíciles de obtener. A
medida que el grado de inconsciencia aumenta, los sacrificios pasan a ser de animales, y
finalmente de humanos.
El aumento de los conflictos violentos hace que la casta de guerreros ocupe la cima de
la sociedad, destronando a las sacerdotisas, que pasan a un plano inferior. A medida
que la sociedad se hace más conflictiva y violenta, las ceremonias para lograr la victoria
toman la forma de sacrificios de seres humanos, capturados en las guerras y ofrecidos a
los dioses de la guerra. El concepto de lo divino degenera con la aparición de dioses que
hay que aplacar con ofrendas de sangre.
Durante la tercera era, la aceleración de los cambios y la inestabilidad de las estructuras
sociales, generan una mente cada vez más inestable y confusa. Con el aumento de
conflictos aumenta la intensidad y seriedad de los desequilibrios y enfermedades. En la
tercera era aparecen los especialistas médicos, que al igual que las sacerdotisas de la Era
de Plata, saben qué hacer con el extenso repertorio de enfermedades que aflige al ser
humano. La profesión médica se va haciendo más y más compleja y especializada.
La cuarta era es la Era de Hierro, el metal más valioso para la guerra. A medida que se
desplaza el eje terrestre con el ciclo de precesión, se oscurece un 25% más de claridad
mental, y los seres humanos operan a un máximo de 25% de claridad. La inconsciencia
es el estado que predomina en la sociedad. Se olvida que la vida tiene un propósito, se
olvida el porqué estamos aquí, se olvida quiénes somos y se olvida la verdadera
naturaleza de todos los seres. La mente de separación es el estado mental más común
del ser humano en la cuarta era.
En la Era de Hierro, todo tiene un precio, todo se compra y todo se vende. Los valores
éticos y morales ceden el paso a las ganancias materiales. En la Era de Hierro, la riqueza
material reemplaza al desarrollo espiritual, como el principal propósito de vida.
Curiosamente, por el grado de egoísmo que predomina en la cuarta era, la mayor parte
de la humanidad vive en pobreza añorando lograr la cima de la montaña económica.
Con el grado de inconsciencia que predomina, se ridiculiza todo lo que tiene que ver
con el desarrollo del espíritu, dándole énfasis a la comodidad y la acumulación de
riqueza y objetos materiales.
Mientras más inestable y desequilibrada la mente, más inquieta y descontenta. En la Era
de Hierro, la mente inestable toma la forma de constante búsqueda de entretenimiento,
distracción y estar ocupado con algo. El entretenimiento con temas violentos y crueles
predomina en la Era de Hierro. Desde la infancia, a los niños se les entrenan en la
violencia con juguetes de armas para agredir a otros.
Hay una relación directa entre una era y el tamaño de la población humana. En la Era
Dorada, la población es muy pequeña y apenas deja huellas en el ambiente. En la Era de
Plata y Bronce, la población aumenta y hacia la Era de Hierro, la población humana
domina el planeta, destruyendo el ambiente por su desbordado crecimiento.
En la Era de Hierro, la sociedad humana opera caóticamente con tal grado de violencia
y destrucción que los dirigentes en posiciones de poder crean sistemas totalitarios de
absoluto control, basados en el miedo. A un cierto punto de la Era de Hierro, se busca
imponer un gobierno mundial como medio radical de poner fin a las continuas guerras y
destrucción planetaria. Para el razonamiento de la cuarta era tiene sentido traer orden al
mundo, reduciendo drásticamente la población mundial de hambrientos, desesperados y
violentos, por todos los medios posibles.
Con el paso de las eras la estructura de la mente se debilita y se hace más frágil.
Aumenta la enfermedad mental como resultado de una falta de claridad y confusión, al
no saber cuáles son las prioridades de la vida. El estado de conciencia en la Era de
Hierro es de total confusión, carencia de valores éticos, intenso egoísmo, violencia hacia
uno mismo y hacia los demás, alto estrés, problemas mentales y elevadísimo índice de
suicidio. ¡En la Era de Hierro, hasta niños de seis años se suicidan!
El aspecto positivo de la Era de Hierro es que el cambio es tan intenso que ninguna
estructura dura mucho. Los poderes económicos y políticos que parecen omnipotentes,
se fragmentan desde dentro, caen rápidamente y desaparecen. Los practicantes que se
esfuerzan en la cuarta era obtienen resultados con un mínimo de esfuerzo.
EL GUÍA INTERNO
Tomando en cuenta la era en que vivimos, hay que ser capaz de fluir con los cambios y
trabajar con cualquier situación tal como es. En la era en que estamos hay que hacer
esfuerzo en descubrir que existe una conciencia superior al ego confuso e ignorante. En
la Era de Hierro la creencia que predomina es, “yo soy el ego. Yo soy el cuerpo físico”.
En los textos sagrados de la India que describen con gran detalle las condiciones de
cada una de las cuatro eras; se menciona que la Era de Hierro es la mejor era para
desarrollo acelerado y capacidad de logro. La tremenda resistencia a los cambios
positivos y el grado de ignorancia de esta era, permite desarrollar una personalidad y
capacidad de logro como no es posible en eras más estables y conscientes de vivir.
Quien logra desarrollar el corazón altruista en esta era, es capaz de asistir a incontables
seres a superar el dolor y el sufrimiento.
La Era de Hierro, gradualmente, toca a su fin con el colapso del orden social,
económico y político. El caos de los años finales de la cuarta era cede el paso a una
nueva Era de Bronce, Plata y Dorada. Un nuevo ciclo de conciencia se inaugura, tal vez,
con seres humanos como protagonistas principales, u otros seres con mayor capacidad
de ser guardianes de la vida.
Como todas las experiencias toman lugar en el espacio mental, en el momento en que
aparece un conflicto, se recibe un diagnóstico serio de una enfermedad o toman lugar
desastres que alteran el modo de vida, hay que tener una manera mental de afrontar la
situación. La secuencia que sigue nos entrena en cómo generar una estructura mental
de apoyo para afrontar los cambios que hay que llevar a cabo. En caso de
enfermedad, la secuencia se utiliza paralela a un tratamiento médico profesional.
Hay que tener muy claro que los desequilibrios comienzan en la mente. El primer paso
para afrontar una situación conflictiva (enfermedad, divorcio, ruina económica, pelea,
etc.;) es tener muy claro la naturaleza de los conflictos. Ordinariamente, se perciben los
conflictos como algo desagradable a rechazar y evitar. En realidad, los conflictos son
situaciones que demandan cambios radicales.
Los conflictos no vienen por sí solos, por accidente, castigo o por error. Los conflictos
los administra el Guía Interno, o conciencia superior, como instrumento para forzar
los cambios que son necesarios llevar a cabo en esa etapa de la vida.
Los conflictos son señales de que hay que llevar a cabo urgentemente cambios radicales.
El conflicto hace consciente un problema inconsciente, que está sin resolver desde hace
mucho tiempo y, que ya no se puede seguir ignorándolo.
La enfermedad es un mensaje urgente que nos dice que hay que hacer cambios radicales
en la manera en que estamos viviendo.
El otro gran error con las enfermedades serias es querer sanarse para regresar al
pasado, sin cambiar nada en la manera de vivir. Los conflictos se manifiestan porque
hacen falta cambios radicales en la manera de vivir y relacionarse. Los conflictos
aparecen para forzar a dar pasos evolutivos como individuos, no para regresar a hacer lo
mismo y seguir estancado en actitudes y maneras de hacer las cosas que no tienen
futuro.
Los conflictos se manifiestan cuando tenemos todas las herramientas para resolverlos.
El que aparezca un conflicto es la señal de que tenemos todo lo necesario para
resolverlo, y que estamos en el buen momento para hacerlo.
El conflicto le aparece a la persona que tiene todas las capacidades para resolverlo, o en
el caso de los niños, para inspirar a los adultos a que lo lleven a cabo.
Culpar a otros impide resolver conflictos porque implica que uno no tiene nada que
cambiar, sólo el otro.
La dificultad del conflicto es una muestra del potencial de transformación que está
disponible y de la calidad de persona que uno es. “Mientras más habilidades
desarrollamos, más responsabilidades asumimos”. Un gran conflicto es un gran
desafío, pero para la historia de nuestra familia es una oportunidad de estructurarse a un
nuevo nivel de integridad. Esto sólo lo pueden llevar a cabo seres de extraordinario
calibre y buen corazón.
El exagerar la seriedad de situaciones se manifiesta al creer que llega el final del mundo
con este problema. Esto va acompañado de una fuerte intensificación del egoísmo y la
mente de separación.
Cada persona desarrolla una serie de hábitos al reaccionar. Algunos son inofensivos,
mientras otros son muy problemáticos. La manera de interpretar y reaccionar a las cosas
genera la visión de la vida que la persona tiene. Todo esto está basado en distorsiones,
unas tras otras, y asumimos que es una lectura correcta de la realidad en que vivimos.
1. Mente clara, capaz de reconocer que hay una situación conflictiva. Si no se reconoce
que hay un problema, somos incapaces de hacer algo.
2. La motivación para llevar a cabo los cambios tiene dos aspectos: tener claro que el
cambio es necesario, y que somos capaces de llevarlo a cabo.
3. Tener claro que los cambios a lograr, en realidad, son para la familia entera. Todo
tiene una causa previa. Un conflicto que aparenta ser personal, si se investiga a fondo,
tiene una larga historia en la familia. El esfuerzo que se va a llevar a cabo es para que
nunca más esa manera de sufrir se manifieste en la familia.
La pregunta tiene que ver con el resultado final, que siempre es el sentirse de cierta
manera. Todo lo que hacemos es para cambiar la manera en que nos sentimos. Hay que
tener muy claro cómo quiere sentirse uno, como resultado del esfuerzo que se va a
llevar a cabo. La estrategia de práctica es comenzar con el resultado.
6. Utilizando las diferentes técnicas en el Árbol de las Prácticas para llevar a cabo los
cambios necesarios. Los cambios positivos que necesitamos no toman lugar por sí solos,
viviendo una vida ocupada, distraída y superficial. Independiente de la importancia que
le demos a las cosas, mientras no nos encaminemos en la vida para realizar el
propósito por el que estamos aquí, todo lo que hacemos es superficial y está
incompleto.
7. Aceptar la situación con la que hay que trabajar tal como es, sin rechazarla o
deseando que fuera diferente. Todo lo que se rechaza se refuerza y se exageran las
cualidades negativas que tiene. Aceptar no es rendirse pasivamente o abandonar el
esfuerzo. Aceptar es parar de potenciar lo que no se quiere.
9. Percibir la situación como el paso que el Guía Interno, quien administra todo el
programa de autodesarrollo, estima es imprescindible experimentar ahora para
evolucionar y madurar como individuos. El propósito de la vida tiene dos aspectos,
elevar nuestra conciencia y asistir a otros.
10. Hay que tener en cuenta que el problema aparece cuando se tienen todas las
herramientas para liberarlo. Hacerse conscientes de que a las prácticas, que uno ha
aprendido, les ha llegado el momento de ponerlas a prueba.
12. Practicar, aunque no se tengan ganas. Practicar porque hay que hacerlo. Si se
espera a practicar cuando se tengan ganas, el Guía Interno va a tener que forzar el
cambio con una crisis muy seria.
13. Practicar con la motivación de generar abundante experiencia para asistir a
otros a ser felices es la manera más potente y placentera de practicar. Cuando se
practica así, hay clara dirección de vida y uno se siente feliz, no importa la dificultad de
los desafíos que aparezcan.
En 1953, los científicos James Watson y Francis Crick determinaron la estructura del
ácido desoxirribonucleico (ADN), que representa el agente físico portador de la
herencia genética que se transmite de padres a hijos. A principios de la década de los 60,
la manera mediante la cual el ADN almacena información fue descodificada dando
lugar al código genético. Milenios antes del nacimiento de la genética molecular y la
ciencia moderna, un sabio legendario de la china prehistórica, llamado Fuhsi, desarrolló
un código basado en símbolos lineales para explicar las leyes que rigen la consciencia.
El ADN es el material hereditario presente en todos los seres vivos (con la excepción de
algunos tipos de virus) que se encargan de transmitir la información genética entre los
progenitores y su descendencia. El ADN se localiza en el núcleo de las células y está
formado por dos hebras compuestas de múltiples unidades encadenadas, llamadas
nucleótidos, que se enrollan entre sí formando una doble hélice (Figura 1A).
Figura 1
El ADN completo de tan solo una célula de nuestro cuerpo, también llamado genoma,
contiene unos 3 mil millones de letras, que servirían por ejemplo para llenar una
enciclopedia de 600 volúmenes de 1.000 páginas. Esta enciclopedia se replica en cada
división celular, de manera que cada célula hija tiene la misma dotación genética que la
célula madre. El ADN está altamente compactado en el núcleo celular (Figura 2), y se
distribuye en 46 cromosomas (22 pares de cromosomas autosómicos y 2 cromosomas
sexuales, llamados XX en mujeres y XY en hombres). Para hacernos una idea de su
grado de compactación, si estirásemos el ADN de tan solo una célula, mediría
aproximadamente 1.8 metros.
Figura 2
Hoy día se considera que tenemos unos 20.000-24.000 genes, que representan la parte
codificante del genoma humano y constituyen aproximadamente el 2% del genoma
completo. Esto implica que el 98% restante no contiene genes o unidades básicas de
información. En la década de los 80, el término “ADN basura” se puso de moda para
designar ese alto porcentaje del genoma sin genes ni significado aparente, y que se
consideraba un producto de deshecho del proceso evolutivo. Durante los últimos años,
el ADN basura ha pasado a la historia como un término desafortunado, y se ha
reemplazado por el de ADN no codificante, es decir, un ADN que no codifica ninguna
proteína, pero que puede cumplir otras funciones. De hecho, los últimos
descubrimientos indican que el ADN no codificante está implicado en múltiples
funciones reguladoras y posiblemente en otras muchas funciones desconocidas hasta la
fecha (W. Watt. Gibbs, 2004a). El mecanismo molecular mediante el cual la
información de un gen es descifrada para dar lugar a una proteína se basa en varios
procesos celulares complejos que constituyen el dogma central de la genética molecular
(Figura 3).
Figura 3
La clave de todo este proceso se encuentra en el código genético, que contiene la lista
de correspondencias entre codones y aminoácidos o señales de terminación. De esta
manera, la información del ARNm es leída linealmente por el ARNt dentro de un
ribosoma para crear una cadena de aminoácidos que darán lugar a una proteína
funcional, por ejemplo, una enzima. Los 4 tipos de nucleótidos se asocian en unidades
de tres en el proceso de descodificación, y por lo tanto existen 4x4x4 = 64
combinaciones (o codones) diferentes. El código genético presenta cierta redundancia,
ya que como las proteínas se componen de 20 tipos de aminoácidos distintos, hay
aminoácidos que son codificados por más de un codón.
http://www.genome.gov/sglossary.cfm
http://www.geocities.com/CollegePark/DataMgr/7835/hglaes2n.html
El objetivo de esta descripción de los fundamentos de la genética es crear las bases para
una mejor comprensión de las homologías entre el ADN y el I Ching, cuya estructura
será brevemente descrita a continuación.
ESTRUCTURA BÁSICA DEL I CHING
El I Ching es quizás el texto clásico más relevante que la filosofía china ha legado a la
humanidad. El sistema de símbolos lineales del I Ching fue desarrollado por el
legendario Fuhsi y se considera que tuvo su origen hace unos 5.000 años en la China
prehistórica. La idea principal expuesta en el I Ching es el concepto del cambio, de que
la realidad está en constante movimiento. De hecho, sugiere maneras para relacionarse
con el cambio y fluir con él. Aunque el I Ching es convencionalmente utilizado como
oráculo para predecir el destino, representa además un libro de sabiduría y un manual
para la evolución de la consciencia.
Finalmente, la combinación de seis líneas, o dos trigramas, da lugar a cada uno de los
64 hexagramas posibles. Cada hexagrama tiene un nombre y texto asociado, y
representa una determinada situación. El método más aceptado para la lectura de los
hexagramas se basa en un análisis a varios niveles: del conjunto, de los trigramas
externos e internos, y de las líneas individuales, con especial énfasis en las líneas
móviles. El alcance del sistema descrito en el I Ching es ciertamente amplio y difícil de
clasificar. La aplicación más difundida del I Ching es su utilización como oráculo para
predecir el destino, tanto de asuntos mundanos como profundos. Sin embargo, a nivel
interno, el I Ching representa la base del trabajo energético que nutre las prácticas de
meditación taoísta. La meditación es su vez la base de muchas disciplinas de origen
chino, por ejemplo, del Chi Kung, del Tai Chi, el Feng Shui, el masaje, la acupuntura,
etc. Además, científicos modernos que han tenido acceso a la filosofía del I Ching han
descubierto paralelismos fascinantes entre el I Ching y las matemáticas, la física
moderna y la genética, lo cual sugiere que el I Ching tiene un carácter universal.
PARALELISMOS ENTRE ADN Y EL I CHING
Una vez expuestas la composición y estructura del ADN y del I Ching, resulta más
sencillo comprender las homologías entre ambos sistemas, que se resumen en la
siguiente tabla.
Tabla 1. Lista de homologías básicas entre el ADN y el I Ching. |ADN|I Ching| |El
ADN contiene la información necesaria para explicar la dinámica del funcionamiento
(metabolismo) celular.|El I Ching contiene la información necesaria para explicar la
dinámica de la consciencia.| |Basado en dos hebras, sentido (positiva) y anti sentido
(negativa).|Basado en dos líneas, yang (positiva) y yin (negativa).| |Se compone de dos
tipos de compuestos químicos que a su vez se dividen en dos subcompuestos danto
lugar a los 4 componentes básicos (nucleótidos) del ADN: A/G y T/C.|Se compone de
dos tipos de líneas, yin y yang, que a su vez pueden ser estables o móviles, lo que da
lugar a cuatro posibilidades: yang-estable/yang-móvil y yin-estable/yin-móvil.| |A, G, C
y T se unen en grupos de tres para formar codones (o tripletes), que contienen la
información necesaria para la síntesis de proteínas.|Las cuatro líneas posibles se unen en
grupos de tres para formar trigramas o actitudes.| |Los nucleótidos de una hebra se unen
con los de la hebra complementaria mediante dos o tres enlaces químicos, de manera
que un determinado triplete contiene 6, 7, 8 o 9 enlaces.|Los números rituales para los
cuatro tipos de líneas del I Ching son: 6 para yin cambiante, 7 para yang-estable, 8 para
yin-estable y 9 para yang-cambiante.| |Existen 64 combinaciones de tres nucleótidos
(codones).|Existen 64 hexagramas.||
El trabajo pionero de Martin Schönberger (1979) y más tarde de Johnson Faa Yan
(1991) sobre las homologías entre el ADN/código genético y el I Ching se basa
principalmente en el análisis de los digramas:
Estos dos estudios comparativos asignan uno de los 4 digramas a uno de los cuatro
nucleótidos, pero utilizan correspondencias diferentes:
Sin embargo, el método comúnmente aceptado por los investigadores del I Ching para
interpretar los hexagramas no se basa en los digramas sino principalmente en la lectura
de los trigramas y las líneas individuales. Esto crea una discrepancia entre el ADN y el I
Ching que Johnson F. Yan soluciona de manera poco ortodoxa y altamente especulativa
(como el mismo aclara en la p.59 de su libro). Este autor propone la lectura de los
digramas para entender el significado de un determinado hexagrama, y argumenta que
no es infrecuente encontrar textos de origen chino que interpretan el I Ching de una
manera similar.
Utilizando los métodos de transcripción de Schönberger y Yan, uno de los 64 codones
(es decir, una combinación de tres nucleótidos) equivale a uno de los 64 hexagramas
(visto como combinación de tres digramas). Ante la pregunta de con qué ejemplo se han
de ilustrar los dos métodos de transcripción en este artículo, el I Ching sugiere el
hexagrama 33 (Tun, la retirada). Curiosamente, este hexagrama corresponde según
Schönberger al codón UAA, que no codifica ningún aminoácido sino una señal de
terminación de la síntesis proteica, y según Yan al codón AGG, que codifica el
aminoácido Arginina. En este caso concreto, el método de transcripción de Schönberger
refleja una sincronía entre el significado celular de una señal de terminación –parada de
la actividad de síntesis de una proteína- y el periodo de parada de la actividad mundana
reflejado en el hexagrama 33, pero no así el método de Yan.
Esta sincronía representa un ejemplo de que el alcance del I Ching es universal, y que
podría ser aplicable también en la esfera del micro universo celular. Sin embargo, si se
estudian uno a uno los paralelismos hexagrama-codón según el método de Schönberger,
hay varias equivalencias con sentido, pero también muchas otras que no tienen lógica
aparente. Por un lado, esto podría indicar que el conocimiento actual de la dinámica
celular es limitado y, por otro lado, que el I Ching no se somete al estudio racional, y
tiene una profundidad más allá de la lógica. Aunque los trabajos de Schönberger y Yan
son ciertamente originales, el método deductivo racional juega una papel predominante
en el desarrollo de estos estudios. Es como si una vez descubiertas las homologías
iniciales en algún momento de lucidez, el entusiasmo y la inquietud intelectual se
resistiesen a aceptar que también pueden existir discrepancias, y buscasen formas
lógicas de encontrar una identidad al 100% en todos los aspectos y a todos los niveles.
Si se tienen en cuenta que el ADN y el código genético fueron descubiertos mediante el
método científico experimental (o ciencia externa) a mediados del siglo 20 y el I Ching
mediante la meditación profunda (o ciencia interna) hace miles de años, no es una
sorpresa que aparentemente también existan diferencias entre ambos. La estructura deI
Ching se podría considerar como el reflejo de una conciencia arquetípica anterior a la
vida física, que muestra el camino de la evolución. Según la ciencia de la evolución
física, hace aproximadamente 3,5 millones de años la tierra contenía un sopa primordial
de moléculas simples. Entonces, las moléculas comenzaron a organizarse, posiblemente
siguiendo el patrón o la idea arquetípica divina, para dar lugar a moléculas más
complejas que evolucionaron hasta crear la estructura del ADN, la molécula central de
la vida. Si se contempla este punto de vista, los paralelismos entre el I Ching y el ADN
dejan de ser una sorpresa, o una curiosidad, para convertirse en un reflejo del génesis
como un flujo de información entre el mundo sutil y el mundo físico.
El ADN no se encuentra desnudo en el núcleo de la célula, sino que se asocia con unas
proteínas llamadas histonas para formar una sustancia denominada cromatina. La
epigenética consiste en el conjunto de modificaciones químicas del ADN y de las
histonas, que alteran la estructura de la cromatina sin cambiar la secuencia de
nucleótidos. Así, la cromatina puede estar condensada como una maraña apretada de
hebras de ADN, o relajada, donde las hebras de ADN están sueltas. Existen varios tipos
de modificaciones conocidas hasta la fecha dependiendo del tipo de compuesto químico
que se une al ADN o a las histonas: la metilación tanto de ADN como de histonas, y la
acetilación, la fosforilación y la ubiquitinización de histonas. Estas modificaciones
tienen una gran influencia en la estructura de la cromatina y la expresión de los genes: si
la cromatina esta condensada, la maquinaria que favorece la expresión génica no tiene
acceso al ADN y por lo tanto la información no se manifiesta. En cambio, si la
cromatina está suelta, los genes se pueden expresar si el metabolismo celular así lo
requiere; en otras palabras, el potencial del ADN se puede expresar si es necesario
(Figura 4).
En comparación con la secuencia del ADN, que se mantiene relativamente estable entre
generaciones, los cambios epigenéticos son muy dinámicos, y aportan fluidez a la
información contenida en el genoma. Descubrimientos recientes indican que los
patrones epigenéticos del genoma se modifican en respuesta a diversos factores, como
por ejemplo el envejecimiento, las infecciones virales y la dieta. En términos más
amplios, se podría decir que la epigenética explica la manera en la que nuestro genoma
responde ante factores internos (o metabólicos) y externos (o ambientales) y cómo los
integra.
Un aspecto importante de la epigenética, pero poco estudiado, es la posibilidad de que
algunas de las modificaciones epigenéticas que ocurren durante la vida de un individuo
también afecten a las células germinales (óvulos y espermatozoides), y por lo tanto sean
transmitidas a su descendencia. Además, se ha demostrado que los patrones
epigenéticos de un bebé en estado prenatal se ven modificados por la dieta y el
comportamiento maternos durante el embarazo.
La ley del karma se define como la ley de causa y efecto, y el karma como el resultado
de las acciones que realizamos. A su vez, es la ley de la interdependencia, de que todo
está relacionado. El karma positivo es el resultado de las acciones virtuosas, y el karma
negativo resulta de las acciones no virtuosas. Al ser el karma la suma de las acciones
positivas y negativas, la repetición de unas u otras hace que acumulemos karma en un
sentido o en el otro de la balanza. El karma acumulado moldea la forma en la que
percibimos e interpretamos la realidad, y de alguna manera traza los límites de lo que
somos actualmente.
Hay dos tipos de acciones, o factores, que llevan a la acumulación de karma. El primero
es la actividad del espíritu, como el pensamiento y la intención, y el segundo es la
actividad física o verbal.
A veces se interpreta la ley del karma como una ley determinista que lleva a una
aceptación pasiva de nuestro destino. Sin embargo, la teoría del karma no es en absoluto
determinista, sino mucho más dinámica. De hecho, por negativos que nuestros actos
hayan sido en el pasado, siempre existe la posibilidad de invertir los polos con acciones
virtuosas. Por lo tanto, la teoría del karma implica los conceptos de posibilidad y
responsabilidad; posibilidad porque los actos positivos tienen la virtud de compensar los
patrones kármicos negativos y crear un karma positivo, y responsabilidad en nuestros
pensamientos y actos pues estos tendrán un efecto acorde a la naturaleza de los mismos.
Si nuestras acciones crean karma, estas deben dejar huellas en algún lugar. Según el
sistema budista, las acciones se almacenan en la conciencia arquetípica (en sánscrito
Alaya-Vijnana). Así, el término Alaya-Vijnana se define como la conciencia primigenea
donde se depositan todas las huellas kármicas y de donde parten los impulsos mentales
(Lama Karta, 1997).
En la primera parte del artículo se han delineado las homologías entre la estructura del
ADN y el I Ching. Si se considera ahora la ley del karma, se podría decir que el ADN
representa la expresión física de la conciencia arquetípica o Alaya-Vijnana, pues, de
hecho, es en el ADN donde se guardan nuestras experiencias en forma de cambios
epigenéticos. Entonces, la epigenética podría representar una explicación científica del
funcionamiento del I Ching y de la ley del karma.
Desde este marco conceptual, es posible que los pensamientos, emociones y actos
virtuosos creen un patrón epigenético en el ADN asociado a un karma positivo y, por lo
tanto, favorezcan la manifestación de nuestra naturaleza original. Por otro lado, las
acciones no virtuosas podrían generar patrones epigenéticos asociados a un karma
negativo que nos lleven al estancamiento y a la enfermedad.
Es posible que los cambios epigenéticos que adquirimos de nuestros ancestros y los que
acumulamos durante la vida se transmitan a nuestra descendencia, lo cual podría
representar una explicación del karma familiar. Así, podría ocurrir que las acciones y
vivencias importantes de los antepasados crearan una huella epigénetica en ciertas
regiones del ADN de las células germinales, que predispusiese a los descendientes a
tener vivencias similares. Aunque hayamos heredado un karma negativo, el propio
dinamismo de la ley del karma implica que existen posibilidades de compensarlo con
acciones virtuosas. El hexagrama 18 del I Ching (Ku, “El trabajo en lo echado a
perder”) presenta una guía para limpiar el karma ancestral negativo. Este hexagrama
implica que el practicante ha de profundizar en la historia familiar con estabilidad física,
emocional y espiritual, que internamente ha de tener actitud positiva y alegría que se
derivan de saber que el cambio es posible y, por último, energía creativa para hallar la
forma de compensar el desequilibrio heredado y crear un nuevo precedente.
El lenguaje que utilizamos está condicionado por la dimensión física. Cuando hablamos
de “cuerpos sutiles” hay que tener en cuenta que no tienen realidad física. La creencia
de que, si algo no es físico y no se puede comprobar en un laboratorio, no existe y se
descarta, es solo una creencia, no una realidad. Los pensamientos, sentimientos y
emociones no tienen realidad física, pero no se puede negar que existan.
LOS 8 CUERPOS
El cuerpo físico tiene el nivel vibratorio más denso de todos los cuerpos
En la era materialista en que vivimos, una gran parte de la humanidad asume que somos
el cuerpo físico, y cuando éste muere todo se acaba.
2. De la respiración.
4. De la tierra.
6. De otras personas.
En el Árbol de las Prácticas del I Ching Dao se fomentan el fluir emocional con
numerosas prácticas, como los Seis Sonidos Curativos, Abrir la Comunicación con el
Guía Interno, Sanar la Línea Ancestral, Armonizar los Cinco Elementos, La Práctica del
Perdón y el Autoperdón, etc.
4. Cuerpo mental: Esta es la capa vibratoria que tiene que ver con ideas, creencias,
valores, imágenes, memorias, metas, como uno se percibe y percibe a otros, etc. Esta
capa vibratoria, al igual que las anteriores, necesita fluir y despejarse. Al igual que con
el cuerpo emocional, la persona se aferra a ideas, creencias, prejuicios, hábitos o
adicciones.
Cuando el cuerpo mental está congestionado, la persona tiene dificultades para hacer
decisiones o establecer metas y lograrlas. Esto se debe a que el cuerpo mental hay que
purificarlo diariamente de los factores que han ocupado los pensamientos. Hay
numerosas prácticas para descongestionar el cuerpo mental, como la Respiración
Espinal, los Sonidos Curativos y La Secuencia Base. Las practicas de purificación
mental las complementa el estar muy atento a la calidad de pensamientos, ideas e
imágenes a la que nos exponemos. Los entretenimientos que siguen tramas de violencia,
crueldad o terror, deterioran el cuerpo mental.
La congestión mental es epidémica entre las personas adictas a las redes sociales,
videojuegos o a navegar por horas en internet. Se genera alto estrés cuando a nivel
mental la cantidad de cosas por hacer sobrepasa, día tras día, la capacidad de
terminarlas.
5. Cuerpo psíquico: Este nivel vibratorio tiene que ver con percibir más allá de las
apariencias y los límites de los cinco sentidos. El cuerpo psíquico se experimenta como
intuición, corazonadas, visiones y conocimientos más allá del rango normal de
pensamientos y creencias.
El quinto cuerpo sutil nos ayuda a contactar la esencia detrás de las apariencias, y a
encontrar unidad dentro de la multiplicidad. A través del cuerpo psíquico podemos
encontrar las causas ocultas de una enfermedad, dónde ir y qué hacer para recuperar el
equilibrio.
Los sueños que vienen del cuerpo psíquico pueden dar indicios de situaciones que no
son lo que el ego asume que son. El cuerpo psíquico puede presentar un lado oculto de
algo o alguien que el ego no ha tomado en cuenta.
El cuerpo psíquico se activa por 81 puntos que hay en el paladar, y se manifiestan por el
punto entre las cejas. En los sueños, el cuerpo psíquico se puede manifestar también
como lucidez, en la que el sueño se reconoce como una proyección mental, en vez de
una realidad física.
6. Cuerpo causal: Este es el nivel vibratorio en que todas las situaciones que están en
proceso de manifestarse están archivadas. El cuerpo causal opera con el principio de
acción y reacción. Toda acción genera una reacción, que se manifestará inevitablemente
en el tiempo. En algunos sistemas, al cuerpo causal se le llama, “cuerpo kármico”.
El causal abarca todo tipo de situaciones en proceso de reaccionar. Esto abarca desde
situaciones positivas, a negativas o neutras. Al igual que todos los cuerpos mencionados
hasta ahora, el causal abarca más allá del individuo, a la familia, la nación, el género y
forma humana. El causal tiene la memoria de toda la trayectoria evolutiva del ser
humano y su relación con la Tierra.
Todas las decisiones que hacemos tienen un efecto en el cuerpo causal. La fuerza con
que se manifiesta algo pendiente de experimentar se puede modificar. Los karmas
negativos se suavizan con actos positivos, y karmas positivos se deterioran con actos
negativos. Las personas poderosas generan consecuencias poderosas. El practicante, que
genera poderes es sumamente cuidadoso con los pensamientos y decisiones que hace.
Todo practicante que quiere progresar rápidamente tiene que desarrollar un extenso
programa altruista paralelo a las prácticas internas que lleva a cabo. Para que las
prácticas abran su máximo potencial hace falta un amplio fondo de reacción positiva.
Todo tratamiento médico que se siga, todo medicamento que se tome, y toda
practica interna que se haga, tienen una cosa en común, que requieren abundante
energía de reacción positiva para rendir el efecto deseado. Si el fondo de reacción
negativa es superior al de reacción positiva, los mejores tratamientos y prácticas no son
capaces de generar cambios profundos, sino al contrario, pueden generar reacciones
desagradables.
Para sanar cualquier enfermedad hay que tener un fondo de reacción positiva. Las
terapias, los medicamentos que tomemos, o los ejercicio que hacemos no funciona
mecánicamente, si no, todo el mundo tendría los mismos resultados. Cualquier cosa que
hagamos incluyendo el tratamiento médico funciona porque hay un fondo de reacción
positiva.
Todo lo valioso que hacemos en la vida requiere abundante reacción positiva para que
se logre. Las condiciones propicias no dependen de otros. Nuestra felicidad y buena
salud dependen de lo que hacemos en la vida y de cómo nos relacionamos con todos.
En todo programa de sanación tiene que haber una referencia de salud absoluta. Una
salud perfecta no es un concepto abstracto, basado en ideas, es nuestra verdadera
esencia. Con frecuencia se asume que la salud viene de afuera, en un frasco de
medicinas o de las manos de un sanador. El modelo de la perfección es la referencia
básica que facilita todo programa de sanar.
3. Cuerpo emocional: se hacen los Sonidos Curativos, Abrir Comunicación con el Guía
Interno, Sanar la Línea Ancestral, Armonizar los Cinco Elementos, Tonglen, Toques
EFT, desintoxicar los órganos vitales.
4. Cuerpo mental: se hace diariamente la Secuencia Base y se medita enfocado en la
caldera.
5. Cuerpo psíquico: se percibe a otras personas en su esencia, con las esferas de colores,
mantras, chispa divina y la imagen de Mente Original.
6. Cuerpo causal: se lleva a cabo un programa diario de acción altruista, que empieza
con pensamientos y sentimientos positivos y se materializa con acción positiva.
7. Cuerpo de individualidad: vida interna con prácticas diarias de autodesarrollo que nos
alinean con el propósito de vida.
8. Mente Original: se contacta diariamente, cada vez que se hace la Sonrisa Interior, y al
comienzo y al final de cualquier práctica interna o externa.