TEMERIDAD Y MALICIA.
SEÑOR/A JUEZ:
Dr. ESTANISLAO JAVIER SAMUDIO, Abogado y Procurador, Mat. Prof. N° 4372
CAM,S.T.J. N° 4031 F°98 L° II CUIT Nº 20-34016475-0,
[email protected],por propio derecho y propio patrocinio
letrado, en autos: “Expte N° 18288/2023 , ante V.S. me presento y muy
respetuosamente DIGO:
I.- OBJETO: Que, atento al estado y constancia de autos, vengo a solicitar se declare
la temeridad y malicia de las demandadas al momento de dictarse sentencia.
TEMERIDAD Y MALICIA: La temeridad y malicia suponen una conducta mañosa, la
maniobra desleal, las articulaciones de mala fe y sin apoyo jurídico o fáctico alguno,
máxime cuando son reiteradas y nadie puede tener ninguna duda de que no obedecen
a un simple error o a distintas posibilidades que brinda una jurisprudencia divergente
sobre el punto, o a nuevos enfoques susceptibles de hacerla variar, sino que trasuntan
claramente dolo procesal... Se configura (la temeridad) por lo tanto, frente a la
conciencia de la propia sinrazón.
Que ya se introdujo en marras al momento de que la institución bancaria solicitara la
citación de terceros, que dicha solicitud constituía ardid para la dilación del trámite
procesal, porque, en claridad, la demandada y la citada son socias, es decir cuentan
con medios expeditos y ágiles para comunicarse de la misma manera que lo hacen en
su esfera comercial, no obstante, en claro abuso del derecho se utilizó el lento trámite
por Cédula Ley, Cédula que a 30 días de ordenarse su libramiento, no consta a ésta
parte, ni su libramiento, ni su constancia de presentación en la oficina de
notificaciones a cargo, ni la comparecencia de la citada, lo que no hace más que
vereificar el ardid y conducta mañosa de la demandada, que ya “ganó” a esta altura la
postergación del trámite hasta inicios de 2024 en un proceso de carácter sumarísimo
con el que no ha colaborado en nada conforme lo impone el microsistema de consumo,
el favor probationem,el in dubio pro consumidor y favor debilis.
4. CONSECUENCIAS – NEGLIGENCIA MALICIOSA EN LA OBSTRUCCIÓN Y
RETARDO DEL PROCESO:
Sobre estos conceptos, arroja luz lo expresado por Enrique M. Falcón en su
"Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Anotado, Concordado, Comentado"
(T.I, pág. 342): "La actuación en el proceso según el deber de lealtad, probidad y
buena fe, tiene como contrapartida la temeridad y malicia, esto es la
actuación sin medir las consecuencias con el objeto de causar un
perjuicio. Temeridad y malicia suponen una conducta mañosa, la maniobra desleal,
las articulaciones de mala fe y sin apoyo jurídico o fáctico alguno, máxime cuando son
reiteradas y nadie puede tener ninguna duda de que no obedecen a un simple error o
a distintas posibilidades que brinda una jurisprudencia divergente sobre el punto, o a
nuevos enfoques susceptibles de hacerla variar, sino que trasuntan claramente dolo
procesal... Se configura (la temeridad) por lo tanto, frente a la conciencia de la propia
sinrazón. De allí que no sea suficiente, para calificar una conducta como temeraria, el
elemento objetivo representado por la falta de fundamento o por la injusticia de la
pretensión o de la oposición. Es además necesario el factor subjetivo que se manifiesta
a través de la conciencia de que tales circunstancias concurren en el caso concreto. La
malicia es la conducta procesal que se manifiesta mediante la
formulación de peticiones exclusivamente destinadas a obstruir el
normal desenvolvimiento del proceso o retardar su decisión". Los
resaltados me pertenecen.
Que, como ya fuera advertido, la mencionada notificación al tercero citado de
que se vale en forma maliciosa la demandada, cuenta con plazo sine die para ser
llevada a cabo, lo cual atenta contra el proceso y perjudica a esta parte, quedando ello
verificado en el tiempo transcurrido y la falta de probidad, buena fe y diligencia de la
contraparte en acometerla.
Conceptualmente la temeridad y malicia constituyen dos conductas diferentes
no excluyentes entre sí, pudiendo darse en un proceso en forma conjunta o separada,
siendo la "temeridad" definida como la mala fe o culpa grave que debe entenderse
como la falta de conocimiento de la imprudencia de la litis que se habría podido evitar
empleando una normal diligencia, surgiendo evidente el conocimiento de la sin razón
de las conductas y dice por "malicia" debe entenderse la utilización arbitraria de los
actos procesales en su conjunto, empleando las facultades que el ordenamiento
jurídico pone a disposición de los litigantes en contraposición a los fines del proceso
infringiendo los deberes de lealtad, probidad y buena fe con el fin de dilatar
indebidamente el cumplimiento de los derechos que resulten reconocidos en la
sentencia. (Sausa, Raúl Osvaldo c/ Arriaga, Darío Alberto y otro s/ Nulidad por
simulación SENTENCIA.CAMARA DE APEL. EN LO CIVIL, COMERCIAL Y
LABORAL (GUALEGUAYCHU). , 27/4/2012.)
III.- PETITORIO: Por todo lo expuesto a V.S solicitamos:
1. Se declare la conducta maliciosa y temeraria con imposición de multa al dictarse
sentencia.-
Proveer de conformidad, SERÁ JUSTICIA.-
Firmado
SAMUDI digitalmente
por SAMUDIO
O Estanislao
Estanisla Javier
Fecha:
o Javier 2023.12.11
19:30:15 -03'00'