Montiel Estrada Diana Yunuén
Principios constitucionales de los derechos humanos
Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de
los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías
para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los
casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad
con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo
en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación
de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad
con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las
violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.
Principios de los Derechos Humanos:
- Universalidad: corresponden a todas las personas por igual
- Individualidad: porque no se puede fragmentar su respeto.
- Interdependencia e indivisibilidad: se encuentran vinculados y requieren de
su respeto y protección recíproca.
- Progresividad: la plena efectividad de los derechos; es la posibilidad de ir
avanzando gradualmente a su más completa realización en función a los
recursos que se tengan. El Estado tiene la obligación de procurar su
cumplimiento. Este principio implica la no regresividad en el reconocimiento y
en la garantía de los derechos.
En los últimos 25 años México ha tenido dos grandes revoluciones en materia
de Derechos Humanos; la primera fue la instauración del sistema nacional de
ombudsman con la creación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Y la
reforma constitucional del 10 de junio del 2011, en donde se ordena en el artículo
1ro que “Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de
conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia
favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.”
En este párrafo se encuentra el principio pro homine, se refiere a que las
autoridades están obligadas a aplicar aquella norma o interpretación que mejor
proteja el derecho humano o aquella que en menor medida lo restrinja. Éste
principio menciona que siempre debe buscar el mayor beneficio para el ser humano,
es decir, que se debe acudir a la norma más amplia o a la interpretación extensiva
cuando se trata de derechos protegidos. Desde esta reforma ya no existe la
jerarquía entre la constitución y los tratados , es decir que se aplicará aquella norma
que mejor proteja los derechos humanos.
“Seguimos en una fase de estabilización, debido a que nos seguimos refiriendo
a la reforma, en lugar de hablar del artículo como lo es ahora” Leticia Bonifaz.