Teoría General de Sistemas
<aside> 💡 La teoría general de sistemas es un enfoque que busca entender y describir cualquier
fenómeno como un sistema compuesto por partes interrelacionadas. Basada en la idea de que los
sistemas interactúan con su entorno, se utiliza para estudiar estas interacciones y comprender mejor
su funcionamiento. En psicología, se aplica para analizar las interacciones entre individuos y grupos
desde una perspectiva holística.
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Conceptos de la Teoría General de Sistemas
Isomorfismo:
Mantiene propiedades entre dos sistemas o estructuras. En psicología sistémica, se usa para
encontrar similitudes en sistemas como familias o grupos, a pesar de diferencias.
Holística:
Enfatiza la visión del conjunto en lugar de las partes individuales de un sistema, destacando cómo
una entidad es parte y se define por un sistema más grande. Propone el análisis de los sistemas y sus
propiedades en su totalidad.
Interdisciplinariedad:
La construcción de un nuevo objeto científico en el que participen los diversos especialistas, que se
puede dar verdadera significancia a la TGS.
Sinergia:
Integración de elementos que proporciona beneficios superiores a la suma de sus partes. Surge de
las interacciones en un sistema, ilustrando que "el todo no es igual a la suma de sus partes".
Sistema:
Un sistema es un conjunto de elementos interrelacionados que contribuyen a un objetivo, donde
cada elemento es también un sistema, indicando una conexión general.
3 PREMISAS BÁSICAS
1. Los sistemas existen dentro de otros sistemas.
2. Sistemas abiertos y cerrados.
3. Las funciones de un sistema dependen de su estructura.
Subsistemas: Los subsistemas son conjuntos de elementos y relaciones especializadas dentro de un
sistema mayor. Tienen las mismas propiedades que los sistemas y su delimitación depende del
observador y su modelo. Pueden ser subsistemas, sistemas o supersistemas, siempre que posean
características sistémicas.
En cuanto a su constitución
Sistemas físicos o concretos: compuestos por equipos, maquinaria, objetos y cosas reales. El
hardware.
Sistemas abstractos: compuestos por conceptos, planes, hipótesis e ideas. Muchas veces solo
existen en el pensamiento de las personas. Es el software.
En cuanto a su origen
Naturales, propios de la naturaleza y los seres vivos.
Artificiales, creados por el ser humano.
Tipos de Sistemas
Sistemas cerrados
Los sistemas cerrados son aquellos que no intercambian energía ni materia con su entorno. Operan
de manera determinística y su comportamiento tiende a ser rígido y predecible, como las máquinas.
Se caracterizan por alcanzar un estado máximo de equilibrio, en el que la entropía tiende a
aumentar.
Sistemas abiertos
Los sistemas abiertos intercambian energía y materia con su entorno a través de entradas y salidas.
Son adaptativos, aprenden y se auto-organizan para sobrevivir. Pueden desarrollarse hacia un mayor
orden y organización, restaurando su energía y reparando pérdidas en su estructura. Este concepto
se aplica a nivel individual, grupal, organizacional y social, y es fundamental para entender la
viabilidad y la adaptación de los sistemas vivos.
Sistemas Abiertos
Los sistemas abiertos, como organismos, interactúan dinámicamente con su entorno, destacando en
la categoría de sistemas vivos, a diferencia de los sistemas cerrados, como máquinas, que operan de
manera más determinista.
Input o Entrada
El input es la energía o materia proveniente del entorno que impulsa el sistema al inicio de su ciclo
operativo.
Procesamiento (throughtput)
El proceso de transformación convierte las entradas en salidas, a menudo visualizado como una caja
negra donde los insumos se convierten en productos.
Output o Salida
Los resultados del sistema deben ser coherentes con su objetivo; las salidas pueden ser finales o
intermedias, y se clasifican en servicios, funciones y retroinputs.
Feedback o Retroalimentación
La retroalimentación es la función de comparar la salida con un criterio, controlándola dentro de un
estándar. Puede ser negativa o positiva, con efectos diferentes en el sistema.
Retroalimentación negativa: Este concepto está asociado a los procesos de autorregulación u
homeostáticos (Morfostasis). Los sistemas con retroalimentación negativa se caracterizan por la
mantención de determinados objetivos.
Retroalimentación positiva: Está asociada a los fenómenos de crecimiento y diferenciación
(Morfogenesis). Cuando se mantiene un sistema y se modifican sus metas/fines nos encontramos
ante un caso de retroalimentación positiva.
Feedback negativo u Homeostasis: Busca la estabilidad del sistema corrigiendo desviaciones y
contrarrestando el cambio para mantener la estabilidad.
Feedback positivo, o Morfogénesis: Fomenta el cambio y la adaptación del sistema para mantener
su viabilidad y promover el crecimiento. Las crisis pueden facilitar este proceso superando la
homeostasis.
Ambiente
Entorno externo que interactúa con el sistema, influyendo en su comportamiento.
Su capacidad de adaptación y respuesta a demandas externas determina la supervivencia del
sistema.
Propósito u objetivo: Los sistemas están diseñados para cumplir uno o varios propósitos a través de
la distribución y relaciones entre sus elementos.
Globalidad o Totalidad: Los sistemas operan como totalidades interdependientes donde un cambio
en una parte afecta al todo, manifestando fenómenos como entropía y homeostasis.
Entropía: Es la tendencia de los sistemas al desgaste y la desintegración, aumentando con el tiempo,
pero puede contrarrestarse con la información, que actúa como ordenador del sistema,
denominándose negentropía.
Homeostasis: La homeostasis es el equilibrio dinámico que los sistemas buscan mantener,
adaptándose constantemente a los cambios del entorno externo.
Interacciones: Las interacciones en un sistema son biunívocas, lo que significa que las
modificaciones en un elemento afectan la totalidad del sistema. Por ejemplo, en un árbol, la carga
de frutos puede romper ramas debido a su peso.
Energía: Los sistemas emplean energía para trabajar, mantener su estructura y relacionarse con su
entorno, presentando diversas formas como cinética, potencial, térmica, entre otras.
Información: Es un conjunto organizado de datos procesados que altera el conocimiento del
receptor. A diferencia de la energía, su transmisión no reduce la información del emisor, sino que se
agrega a la existente, manteniendo su integridad en el sistema receptor.
Estructura: La estructura de un sistema determina sus funciones, estableciendo interrelaciones
estables entre sus componentes. Por ejemplo, los tejidos musculares pueden contraerse debido a la
estructura celular que posibilita dicha acción.
Principios Estructurales:
4. Límite: Define las fronteras del sistema y lo separa del entorno externo.
5. Categorías de elementos: Agrupa los elementos del sistema en relaciones definidas.
6. Almacenamiento: Reserva de energía, información y materia necesaria para el
funcionamiento del sistema.
7. Red de comunicación: Facilita el intercambio de energía, materia e información entre los
elementos del sistema.
Organización: La organización se refiere al patrón de relaciones que define los estados posibles de
un sistema, implicando la disposición y optimización de sus componentes. Esta incluye aspectos
estructurales y funcionales, desde asociaciones individuales hasta combinaciones
transformacionales que forman una unidad unificada con propiedades emergentes.
Complejidad: La complejidad de un sistema se refleja en su cantidad de elementos, conectividad y
variabilidad de estados posibles. Por ejemplo, el tráfico en una ciudad ilustra esta complejidad a
través de la cantidad de vehículos y elementos relacionados, las numerosas interacciones entre
ellos, y la variedad de estados posibles como congestión, fluidez o cambios constantes.
Circularidad: Las relaciones en un sistema implican una reciprocidad entre las conductas, con
secuencias repetitivas que regulan el comportamiento, lo que rompe con el paradigma lineal de
causa y efecto, permitiendo la autocausación y una comprensión más compleja de la influencia entre
los elementos.
Equifinalidad: La equifinalidad sugiere que, en sistemas abiertos, múltiples caminos pueden
conducir a un mismo resultado final, independientemente de las condiciones iniciales, lo que
destaca la flexibilidad y adaptabilidad del sistema frente a diversos procesos y cambios.
Equicausalidad: La equicausalidad destaca que desde una misma condición inicial, los sistemas
pueden desembocar en resultados finales diversos debido a la evolución y las interacciones
dinámicas dentro del sistema, enfatizando la importancia de las relaciones y la adaptación del
sistema sobre las condiciones iniciales.
Emergencia: La emergencia se refiere a las propiedades y características de un sistema que no se
encuentran en sus partes individuales, destacando que el todo es más que la suma de sus partes, y
se manifiesta cuando las interacciones entre componentes de orden inferior inducen nuevas
cualidades en un nivel de orden superior, como se observa en fenómenos como la autoorganización
de células en tejidos biológicos o la formación de patrones en cardúmenes de peces.
Frontera: La frontera de un sistema demarca lo que está dentro y fuera del sistema, determinando
su interacción con el entorno. Esta línea puede ser física o conceptual, y su permeabilidad define el
grado de apertura del sistema. Por ejemplo, en un sistema familiar, la frontera puede estar definida
por la estructura física del hogar y las relaciones sociales establecidas por sus miembros.
Sistémico ≠ Analítico
El paradigma sistémico se centra en analizar el circuito de retroalimentación en los sistemas
familiares y sociales, donde los seres humanos son los elementos, las pautas interaccionales son las
propiedades específicas y la comunicación actúa como el vínculo entre ellos.
Cibernética