Educación y nuevas tecnologías: aportes y riesgos de las nuevas tecnologías en
educación.
Las nuevas tecnologías han revolucionado prácticamente todos los ámbitos de
nuestras vidas, y la educación no es una excepción. En las últimas décadas, el uso de
computadoras, tabletas, pizarras digitales y plataformas de educación a distancia se ha
integrado cada vez más al sistema educativo (Johnson y otros, 2015). Estas
herramientas brindan desafíos y oportunidades para mejorar el proceso de enseñanza-
aprendizaje. En este ensayo, exploraremos los beneficios y desafíos que las nuevas
tecnologías presentan en el contexto educativo analizando su influencia en los procesos
de enseñanza y aprendizaje.
¿Qué son las tecnologías en la educación?
Las nuevas tecnologías en la educación se refieren al uso de cualquier
tecnología, incluido hardware, software y contenido digital, diseñado o apropiado para
cualquier finalidad educativa (Hennessy y otros, 2021). Estas tecnologías abarcan una
amplia gama de medios, desde computadoras y tabletas hasta aplicaciones móviles,
plataformas en línea, recursos educativos y software educativos.
Aportes de las nuevas tecnologías en educación
Las nuevas tecnologías contribuyen a la educación de muchas maneras. En
primer lugar, facilitan el acceso a recursos educativos de alta calidad que antes solo
estaban disponibles para unos pocos (OCDE,2019). Internet brinda una variedad de
recursos de aprendizaje online que los alumnos y docentes pueden utilizar para explorar
temas con mayor profundidad y de múltiples maneras. Además, a través de plataformas
educativas abiertas en línea y los cursos virtuales ofrecen oportunidades de aprendizaje
a distancia donde personas de diferentes regiones o situaciones pueden acceder al
aprendizaje sin barreras geográficas ni limitaciones de tiempo.
Asimismo, las herramientas digitales pueden motivar a los estudiantes e
involucrarlos más en el proceso de aprendizaje (Wong y otros, 2019). El uso de
simulaciones, videos educativos, aplicaciones móviles y realidad virtual hacen que el
aprendizaje sea más interactivo y dinámico. De esta manera, los estudiantes
participarán más y retendrán mejor el contenido.
Otra aportación es que el aprendizaje se puede personalizar según el ritmo y
estilo de cada persona (Crawford y otros, 2020). Las tecnologías digitales ofrecen la
posibilidad de adaptar el proceso de enseñanza-aprendizaje a las necesidades
individuales de cada alumno. Las plataformas adaptativas que monitorean el progreso
de los estudiantes nos permiten ofrecer contenido de calidad y actividades
personalizadas. Esto es especialmente útil para alumnos con necesidades educativas
especiales.
Un beneficio final es como las nuevas tecnologías ayudan a desarrollar
habilidades del siglo XXI como pensamiento crítico, la resolución de problemas
complejos, trabajo colaborativo y alfabetización digital (Griffin y otros., 2012). La
evolución de las TIC´S han transformado las diferentes maneras de enseñar y aprender.
Riesgos de las nuevas tecnologías en educación
A pesar de los numerosos beneficios de la tecnología en la educación, también
existen riesgos y desafíos que deben abordarse. Un riesgo es la brecha digital y
desigualdad de acceso (Orlando,2020). Para acceder a la educación tecnológica se
necesitan dispositivos electrónicos y conexión. No todos los estudiantes tienen igual
acceso a estas herramientas, lo que puede ampliar las desigualdades educativas y crear
una brecha digital. Es importante cerrar estas brechas y garantizar la igualdad de
oportunidades de aprendizaje para todos los alumnos.
Otro peligro es la sobrecarga de información y distracción que pueden generar
las tecnologías si no se usan adecuadamente (Rosen y otros, 2013). El acceso ilimitado
a internet, noticias, redes sociales y entretenimiento online generan un bajo rendimiento
académico, debido a que esta acción genera distracción en los alumnos e impactan
negativamente en su desempeño. Es esencial hallar el equilibrio adecuado entre el uso
de las tecnologías y otras maneras de enseñanza y aprendizaje, promoviendo la
reflexión crítica sobre cómo y cuándo emplearlas de manera afectiva.
Las nuevas tecnologías también corren el riesgo de sustituir el contacto directo
entre los docentes y alumnos, afectando su desarrollo socioemocional y habilidades
interpersonales (Domingo y Garganté, 2016). El aprendizaje presencial tiene
importantes beneficios que no se pueden ignorar como; el aprendizaje colaborativo, la
atención personalizada y la interacción social en donde los alumnos interactúan con sus
compañeros y docentes de manera directa, ayudándolos a desarrollar habilidades
sociales y emocionales.
Por último, el uso excesivo de pantallas puede provocar problemas de salud
como fatiga visual, sedentarismo y dolores musculares (AAP, 2016). Para minimizar
estos efectos negativos es necesario tomar las siguientes medidas: establecer límites de
tiempo en pantalla, fomentar la actividad física, promover descansos regulares y
mantener una buena postura al utilizar dispositivos electrónicos.
Conclusión
En conclusión, las nuevas tecnologías educativas ofrecen grandes oportunidades para la
accesibilidad, la motivación y el desarrollo de habilidades de los alumnos. Sin
embargo, también conllevan riesgos como la desigualdad digital, problemas de salud y
distracción que son necesarios mitigar. Se requiere un uso pedagógico responsable de
estas herramientas que aproveche sus beneficios mientras se contrarrestan sus peligros.
Asimismo, es importante complementar la educación digital con aspectos
indispensables del aprendizaje presencial como la interacción social. Un enfoque
equilibrado permitirá que la tecnología sea un gran aliado de la educación en el siglo
XXI. Al hacerlo, podemos aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen las
nuevas tecnologías y preparar a los estudiantes para tener éxito en el mundo digital en
constante evolución.
Referencias
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Burns, Mary (2021). Documento de referencia preparado para el Informe de
seguimiento de la educación en el mundo de 2023, Tecnología y educación: La
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Griffin, P., McGaw, B., & Care, E. (Eds.). (2012). Assessment and teaching of 21st
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