Eduvigis Jiménez y Montse Romero
COMENTARIO DE TEXTO. FILOSOFÍA.
TEXTO 2
En este fragmento de la obra Fedro (Platón 370 a.c), autor perteneciente a la Etapa Antigua,
periodo pos-socrático.
Podemos clasificar esta obra como onto-epistémica y argumentativa.
Tema ”El ser humano”.
Idea principal: El ser humano es el conjunto de cuerpo y alma.
Platón nos aclara en este texto su ideología sobre lo que ocurre con el cuerpo y el alma tras
la muerte, sobre la mortalidad de uno y la inmortalidad de la otra, y que lo que encontrará el
alma tras la muerte del cuerpo será la verdad absoluta y la sabiduría eterna.
Para Platón, el alma se divide en 3 partes a las que llama; concupiscible, irascible y
racional. La concupiscible se encuentra físicamente en la zona del bajo vientre y se
caracteriza por la templanza, la irascible se encuentra físicamente en el pecho y es virtuosa
cuando se demuestra valentía, por último, la racional se vincula a la cabeza y es empleada
cuando existe la prudencia y sabiduría.
Genera una gran controversia que Platón en cada obra que trata el tema del alma plantee la
mortalidad de esta de una manera diferente. Concretamente en esta obra las diferencia en 3
partes de las cuales encontramos solo una inmortal, la racional, ya que si esta no equilibra,
nada funciona correctamente (desequilibrio psicológico). Al empleo correcto de este
equilibrio lo llama justicia, y gracias a esto somos ciudadanos equilibrados, por lo tanto,
felices.
Idea secundaria: Al mundo inteligible se accede si el alma está preparada.
Platón distingue el mundo inteligible del mundo sensible. El sensible es el mundo real que
está sometido a cambios, y el inteligible es el de las ideas, es perfecto e invariable.
Para conseguir explicar bien su tesis recurre a la historia del carro alado, esta consiste en
un carro que es conducido por un auriga que dirige a dos caballos, uno negro y el otro
blanco, el auriga representa la parte racional, el caballo blanco la parte irascible, y el caballo
negro la concupiscible. Este ejemplo es representado por el auriga, parte racional, que guía
al caballo blanco (razón y deseo de la verdad) y al caballo negro (pasiones y deseos
terrenales, impulsividad) para conseguir un equilibrio. Si se mantiene equilibrado el carro,
volará y cumplirá la misión del auriga, encontrar la sabiduría eterna y la verdad absoluta.
Si el auriga perdiese el control de estos caballos caerá en picado, volviendo así al mundo
real, adhiriéndose a un cuerpo del mundo sensible y volviendo a prepararse durante lo que
llamamos vida, hasta la muerte del cuerpo, y eso hará que se repita el proceso, por lo tanto,
Platón nos muestra su creencia en la reencarnación, proceso que se repetirá hasta que se
esté preparado para acceder al mundo inteligible.
En conclusión, un ser equilibrado es aquel que controla adecuadamente sus instintos y
deseos, y por lo tanto, un ser cuyo alma estará preparada para acceder al mundo inteligible.
La vida en conjunto del cuerpo y alma es para Platón la preparación del alma para acceder
al mundo inteligible.