Funcionamiento de Cajas de Cambio Automáticas
Funcionamiento de Cajas de Cambio Automáticas
Los elementos fundamentales que componen la mayoría de los cambios automáticos actuales
son:
Embrague hidráulico
El embrague hidráulico que mas tarde evolucionara llamandose convertidor de par, actúa como
embrague automático entre el motor y la caja de cambios que, en estos casos, suele ser
automática o semiautomática. Dicho embrague permite que el motor gire al ralentí (en vacío) y
además transmite el par motor cuando el conductor acelera.
Está fundado en la transmisión de energía que una bomba centrífuga comunica a una turbina
por mediación de un líquido que generalmente es aceite mineral.
Para comprender bien este principio se puede poner el ejemplo de dos ventiladores (figura
inferior) colocados uno frente al otro. El ventilador (1), conectado a la red, mueve el aire y lo
proyecta como impulsor o bomba sobre el otro ventilador (2) que está sin conectar; éste último,
al recibir el aire, se pone a girar como una turbina.
Constitución del embrague hidráulico
Está constituido, como puede verse en la figura inferior, por dos coronas giratorias (bomba y
turbina) que tienen forma de semitoroide geométrico y están provistas de unos tabiques
planos , llamados alabes. Una de ellas, llamada rotor conductor, va unida al árbol motor por
medio de tornillos y constituye la bomba centrífuga; la otra, unida al primario de la caja de
cambios con giro libre en el volante, constituye la turbina o corona arrastrada.
Ambas coronas van alojadas en una carcasa estanca y están separadas por un pequeño
espacio para que no se produzca rozamiento entre ellas.
Funcionamiento
Cuando el motor gira, el aceite contenido en la carcasa es impulsado por la bomba,
proyectándose por su periferia hacia la turbina, en cuyos alabes incide paralelamente al eje.
Dicho aceite es arrastrado por la propia rotación de la bomba o rotor conductor, formándose así
un torbellino tórico.
La energía cinética del aceite que choca contra los alabes de la turbina, produce en ella una
fuerza que tiende a hacerla girar.
Cuando el motor gira a ralentí, la energía cinética del aceite es pequeña y la fuerza transmitida
a la turbina es insuficiente para vencer el par resistente. En estas condiciones, hay un
resbalamiento total entre bomba y turbina con lo que la turbina permanece inmóvil. El aceite
resbala por los alabes de la turbina y es devuelto desde el centro de ésta al centro de la
bomba, en donde es impulsado nuevamente a la periferia para seguir el ciclo.
A medida que aumentan las revoluciones del motor, el torbellino de aceite se va haciendo más
consistente, incidiendo con más fuerza sobre los alabes de la turbina. Esta acción vence al par
resistente y hace girar la turbina, mientras se verifica un resbalamiento de aceite entre bomba y
turbina que supone el acoplamiento progresivo del embrague.
Cuando el motor gira rápidamente desarrollando su par máximo, el aceite es impulsado con
gran fuerza en la turbina y ésta es arrastrada a gran velocidad sin que exista apenas
resbalamiento entre ambas (éste suele ser de un 2 % aproximadamente con par de transmisión
máximo).
El par motor se transmite íntegro a la transmisión de embrague, cualquiera que sea el par
resistente y, de esta forma, aunque se acelere rápidamente desde ralentí, el movimiento del
vehículo se produce progresivamente, existiendo un resbalamiento que disminuye a medida
que la fuerza cinética va venciendo al par resistente.
Al subir una pendiente, la velocidad del vehículo disminuye por aumentar el par resistente, pero
el motor continúa desarrollando su par máximo a costa de un mayor resbalamiento, con lo que
se puede mantener más tiempo la directa sin peligro de que el motor se cale.
Ventajas e inconvenientes de los embragues hidráulicos
Este tipo de embrague presenta el inconveniente de que no sirve para su acoplamiento a una
caja de cambios normal, es decir, de engranes paralelos; ya que aun funcionando a ralentí,
cuando el resbalamiento es máximo, la turbina está sometida a una fuerza de empuje que,
aunque no la haga girar por ser mayor el par resistente, actúa sobre los dientes de los
engranajes y no permite la maniobra del cambio de velocidades.
Por esta razón este embrague se utiliza en cajas de cambio automático. Para su acoplamiento
a una caja normal, habría que intercalar un embrague auxiliar de fricción que permita
desacoplar la caja de cambios en el momento del cambio.
Debido a la inevitable pérdida de energía por deslizamiento del aceite en su acoplamiento para
obtener el par máximo, los vehículos equipados con este tipo de embrague consumen algo más
de combustible que los equipados con un embrague normal de fricción. Presentan también la
desventaja de un mayor coste económico, así como la necesidad de tener que acoplar una caja
de cambios automática.
Como contrapartida de estos inconvenientes, la utilización del embrague hidráulico presenta las
siguientes ventajas:
Ausencia de desgaste.
Duración ilimitada, incluso mucho mayor que la vida útil del vehículo.
Las vibraciones por torsión en la transmisión están fuertemente amortiguadas, cualidad
muy importante para su utilización en los motores Diesel.
Arranque muy suave, debido a la progresividad en el deslizamiento.
Bajo coste de entretenimiento, no exigiendo más atención que el cambio periódico de
aceite cada 15 000 ó 20 000 km.
Convertidor de par
El convertidor de par tiene un funcionamiento que se asemeja al de un embrague hidráulico
pero posee una diferencia fundamental, y es que el convertidor es capaz de aumentar por sí
sólo el par del motor y transmitirlo. En la figura inferior vemos el principio de funcionamiento
tanto del embrague hidráulico y del convertidor. En a tenemos una rueda con unas cazoletas
como si se tratara una rueda de noria de las utilizadas para sacar agua de los pozos. Hacemos
incidir un chorro de aceite a presión sobre la cazoleta, esta es empujada moviendo la rueda.
Vemos que la fuerza de empuje no es grande ya que con un dedo de la mano paramos la
rueda. En b hemos añadido una placa deflectora entre el chorro de aceite y la cazoleta: Ahora
el chorro de aceite empuja la cazoleta pero en vez de perderse rebota en la placa deflector que
lo dirige otra vez contra la cazoleta por lo que se refuerza el empuje del chorro contra la
cazoleta. Vemos ahora que el empuje del chorro sobre la cazoleta es mayor y necesitamos
mas fuerza en la mano para evitar que gire la rueda.
En la figura inferior se muestra un esquema de los componentes del convertidor hidráulico.
Además de la bomba y de la turbina característicos de un embrague hidráulico, el convertidor
de par dispone de un elemento intermedio denominado reactor. La rueda de la bomba está
accionada directamente por el motor mientras que la turbina acciona el eje primario de la caja
de velocidades. El reactor tiene un funcionamiento de rueda libre y está apoyado en un árbol
hueco unido a la carcasa de la caja de cambios.
Tanto la bomba como la turbina y el reactor tienen alabes curvados que se encargan de
conducir el aceite de forma adecuada.
Funcionamiento
Al girar la bomba accionada directamente por el movimiento del cigüeñal, el aceite se impulsa
desde la rueda de bomba hasta la rueda turbina. A la salida de ésta el aceite tropieza con los
alabes del reactor que tienen una curvatura opuesta a los de las ruedas de bomba y turbina.
Esta corriente de aceite empuja al reactor en un giro de sentido contrario al de la bomba y la
turbina. Como el reactor no puede realizar ese giro ya que está retenido por la rueda libre, el
aceite se frena y el empuje se transmite a través del aceite sobre la bomba. De esta forma
mientras exista diferencia de velocidad de giro entre la bomba y la turbina el momento de giro
(par) será mayor en la turbina que en la bomba. El par cedido por la turbina será pues la suma
del transmitido por la bomba a través del aceite y del par adicional que se produce por reacción
desde el reactor sobre la bomba y que a su vez es transmitido de nuevo sobre la turbina.
Cuanto mayor sea la diferencia de giro entre turbina y bomba mayor será la diferencia de par
entre la entrada y la salida del convertidor, llegando a ser a la salida hasta tres veces superior.
Conforme disminuye la diferencia de velocidad va disminuyendo la desviación de la corriente
de aceite y por lo tanto el empuje adicional sobre la turbina con lo que la relación de par entre
salida y entrada va disminuyendo progresivamente.
Cuando las velocidades de giro de turbina e impulsor se igualan, el reactor gira incluso en su
mismo sentido sin producirse ningún empuje adicional de forma que la transmisión de par no se
ve aumentada comportándose el convertidor como un embrague hidráulico convencional. A
esta situación se le llama "punto de embrague"
La ventaja fundamental del convertidor hidráulico de par sobre el embrague hidráulico es que el
primero permite, en situaciones donde se necesita mayor tracción como subida de pendientes o
arranques, el movimiento del reactor con lo que el par transmitido se ve aumentado respecto al
proporcionado por el motor en caso de necesidad. Además el convertidor hidráulico amortigua
a través del aceite cualquier vibración del motor antes de que pase a cualquier parte de la
transmisión.
A pesar de ser el convertidor hidráulico un transformador de par, no es posible su utilización de
forma directa sobre un vehículo ya que en determinadas circunstancias de bajos regímenes de
giro tendría un rendimiento muy bajo. Además no podría aumentar el par más del triple. Todo
esto obliga a equipar a los vehículos, además de con un convertidor, con un mecanismo de
engranajes planetarios que permitan un cambio casi progresivo de par.
Engranaje planetario
También llamado "engranaje epicicloidal", son utilizados por las cajas de cambio automáticas.
Estos engranajes están accionados mediante sistemas de mando normalmente hidráulicos o
electrónicos que accionan frenos y embragues que controlan los movimientos de los distintos
elementos de los engranajes.
La ventaja fundamental de los engranajes planetarios frente a los engranajes utilizados por las
cajas de cambio manuales es que su forma es mas compacta y permiten un reparto de par en
distintos puntos a través de los satélites, pudiendo transmitir pares mas elevados.
Estos tres componentes (planeta, satélites y corona) del tren epicicloidal pueden moverse
libremente sin transmitir movimiento alguno, pero si se bloquea uno de los componentes, los
restantes pueden girar, transmitiendose el movimiento con la relación de transmisión resultante
según la relación existente entre sus piñones. Si se bloquean dos de los componentes, el
conjunto queda bloqueado, moviendose todo el sistema a la velocidad de rotación recibida por
el motor.
Las relaciones que se pueden obtener en un tren epicicloidal dependen de si ante una entrada
o giro de uno de sus elementos existe otro que haga de reacción. En función de la elección del
elemento que hace de entrada o que hace de reacción se obtienen cuatro relaciones distintas
que se pueden identificar con tres posibles marchas y una marcha invertida. El funcionamiento
de un tren epicicloidal es el siguiente:
Primera velocidad
Los mecanismos de mando hidráulico de la caja de cambios (fig. inferior) accionan los
frenos (F1 y F2) dejando libres los embragues (E1 y E2), con lo que el giro que llega
del volante de inercia (4) a la corona (C1) del primer tren de engranajes (I) se transmite
a los satélites (B1), que son arrastrados por ella al estar el planeta (A1) bloqueado.
El movimiento de estos satélites se transmite a la bomba (P) del embrague hidráulico,
que arrastra a la turbina (T), comunicando su giro al planeta (A2) del segundo tren de
engranajes (II). El giro del planeta (A2) se transmite a los satélites (B2) que giran
desplazándose sobre la corona (E2) al estar frenada.
El movimiento de los satélites (B2) se transmite al árbol de transmisión (3),
obteniendose una reducción de movimiento a través (I y II).
Segunda velocidad
Al llegar a una determinada velocidad, el mecanismo de mando hidráulico acciona
automáticamente el embrague (E1) y el freno (F2), dejando libres (F1 y E2), con lo cual
el giro transmitido por el volante (4) a la corona (C1) (fig. inferior) se transmite integro a
la bomba del embrague (P) por estar enclavados (A1 y B1) a través del embrague (E1).
La bomba, en este caso, se mueve a la misma velocidad que el motor, arrastrando a la
turbina (T) que da movimiento al planeta (A2) sin reducción alguna.
El giro de este planetario (A2) mueve a los satélites (B2), que como en el caso anterior,
al estar frenada la corona (C2), ruedan sobre ella comunicando el movimiento al árbol
de transmisión de salida (3).
La reducción de velocidad en este caso sólo se efectúa a través del tren de engranajes
(II).
Tercera velocidad
A la velocidad correspondiente para que entre la tercera velocidad, el mecanismo de
mando hidráulico acciona el freno (F1) y el embrague (E2), dejando libres (F2 y E1). El
giro del árbol motor (1), a través de la corona (C1), se transmite a los satélites (B1), por
estar el planeta (A1) frenado y, a su vez, a la corona (C2) por la acción del embrague
(E2).
Por otro lado, el movimiento de los satélites (B1) se transmite a la bomba (P) del
embrague hidráulico, que arrastra a la turbina (T) dando movimiento al planeta (A2). Al
girar el planeta y la corona del tren (II) a la misma velocidad, se efectúa una acción de
enclavamiento en el segundo tren de engranajes y sus satélites (B2) se desplazan a la
misma velocidad que el conjunto, comunicando su movimiento al árbol de salida de
transmisión (3).
La reducción de velocidad en este caso, sólo se efectúa, por tanto, en el primer tren de
engranajes.
Cuarta velocidad
Con el vehículo circulando a la velocidad correspondiente para que entre la cuarta
velocidad, los mecanismos de mando hidráulicos accionan los embragues (E1 y E2)
dejando libres los frenos (F1 y F2). El giro motor que llega a la corona (C1) se transmite
integro a la bomba (M), por estar enclavadas (A1 y B1) por el embrague (E1). Este giro
motor se transmite a su vez integro a la corona (C2) del segundo tren de engranajes (II)
por la acción del embrague (E2) y como el movimiento de la bomba (P) se transmite
integro a través de la turbina (T) al planetario (A2), se produce el enclavamiento del
segundo tren que arrastra a los satélites (B2) y al árbol de salida (3) en la caja de
cambios a la misma velocidad del motor sin reducción alguna. Por lo tanto no hay
reducción, se puede denominar a esta marcha "directa".
Marcha atrás
Al accionar la palanca de cambios en posición de marcha atrás, se enclava
mecánicamente la corona (C3) accionandose a su vez el freno (F1) y quedando libres
(F2, E1 y E2). En esta posición, el giro del motor (1), a través de la corona (C1), se
transmite a los satélites (B1) y a la bomba del embrague hidráulico (P), arrastrando a la
turbina (T) que da movimiento (A2).
El movimiento del planeta (A2) hace girar a los satélites (B2) que arrastran a la corona
(C2) en sentido contrario y está, a su vez, al planeta (A3), que hace rodar los satélites
(B3) sobre la corona (C3), que esta enclavada, en sentido contrario al giro motor. Como
los satélites (B2 y B3) van unidos al árbol de transmisión, comunican el movimiento al
mismo, con la reducción correspondiente a los trenes (I y II), pero en marcha atrás.
Características particulares de este tipo de caja de velocidades
Este modelo de caja automática presenta la particularidad de que el embrague hidráulico va
colocado entre el 1º y 2º tren de engranajes, con lo cual, en 1ª y 3ª velocidad, la bomba
funciona con una cierta reducción de giro a través de (B1). Esta circunstancia evita el arrastre
del vehículo a ralentí, cuando está metida la primera velocidad, y mejora el rendimiento del
embrague.
El par motor transmitido al árbol de salida se comunica por dos caminos; uno; a través de los
engranes de los trenes, y el otro a través de la turbina al planetario del segundo tren, con lo que
se consigue disminuir el resbalamiento del aceite en el y se mejora el rendimiento, sobre todo
cuando, por calentamiento, se debilita la turbulencia formada.
Hay dos elementos principales que se encargan de frenar uno o varios de los componentes del
tren epicicloidal para conseguir las diferentes reducciones de velocidad. Estos elemento son: la
cinta de freno y el embrague.
La cinta de freno: consiste en una cinta que rodea un tambor metálico. Este tambor
puede estar fijado al piñón planeta tal como se muestra en la figura, o puede ser la
superficie exterior de la corona de engrane interior. Cuando la cinta de freno esta
aplicada, queda inmovilizado el piñón planeta y el engranaje epicicloidal actúa como un
reductor de velocidad. La corona interior estará girando, pues esta montada sobre el
eje de entrada. Esta disposición hacen que giren los piñones satélites, a la vez que
circunden el piñón planeta, arrastrando consigo al portasatélites, el cual girara animado
de una velocidad de rotación inferior a la de la corona interior.
El embrague: consiste en una serie de placas la mitad de las cuales están fijadas en el
anillo exterior, llamado tambor de embrague que es solidario con el planeta y la otra
mitad lo están al portasatélites. Cuando la presión del aceite aprieta entre si los dos
juegos de placas del embrague, éste estará conectado. Cuando actúa el embrague
diremos que el engranaje epicicloidal esta "bloqueado" ya que hacemos solidarios dos
de sus componentes y el engranaje epicicloidal girara al completo sin ningún tipo de
reducción.
El aceite a presión que entra a través del tubo de aceite produce la aplicación o
acoplamiento del embrague. El aceite a presión empuja hacia la izquierda al pistón
anular dispuesto en el tambor del piñón planeta, de manera que las placas del
embrague son apretadas las unas contra las otras, quedando así aplicado el
embrague.
En esta situación, el portasatélites y el piñón planeta son solidarios. El juego de
engranaje epicicloidal esta ahora en transmisión o marcha directa.
El dispositivo de la figura superior es solo uno de los varios que se usan en las cajas de
cambios automáticas. En algunas de éstas, cuando la cinta esta aplicada, permanece
inmovilizada la corona interior o el portasatélites. Las diferentes cajas de cambio pueden, sin
embargo, inmovilizar diferentes miembros conjuntamente cuando está aplicado el embrague.
No obstante, en todas las cajas de cambios automáticas el principio es el mismo. Hay
reducción de marcha cuando está aplicada la cinta y hay transmisión en directa cuando está
aplicado al embrague.
Circuito de mando hidráulico
El sistema es gobernado por el pedal del acelerador (1) (figura inferior) y la velocidad del
vehículo, seleccionando la marcha más adecuada de forma automática, sin que el conductor
tenga que preocuparse del cambio de velocidades ni de accionar el embrague.
Estas cajas suelen llevar una palanca de cambios (2) con tres posiciones: una para la marcha
atrás (MA): otra (Lo) para cuando el vehículo rueda por terreno malo o con trafico
congestionado, en la que sólo se seleccionan las marchas más cortas; y la tercera posición (Dr)
para el automatismo total en que se seleccionan todas las marchas hacia adelante en función
de la velocidad del vehículo. El punto muerto se encuentra (N). Esta nomenclatura varía según
los fabricantes del mecanismo.
Los elementos que componen este circuito de mando son los siguientes:
Corredera
Este mecanismo de accionamiento mecánico (fig. inferior) consiste en una válvula
corredera (6) accionada por una palanca (2) situada al alcance del conductor.
En la posición (N) correspondiente al punto muerto, deja pasar la presión de aceite por
la salida (a), dejando libres los frenos y embragues, con lo cual, los trenes giran en
vacío sin transmitir movimiento alguno, cortando además el suministro de fluido al
regulador centrífugo (7) y al distribuidor (8).
En la posición (Dr), correspondiente al cambio automático (fig. inferior), la válvula deja
pasar el aceite por las canalizaciones (b y c) hacia el regulador centrífugo (7) y al
bombín del freno (11). La posición (Lo) da paso de aceite a un circuito de bloqueo en el
distribuidor, de forma que sólo se seleccionan las velocidades más cortas.
En la posición de marcha atrás (MA), se bloquea mecánicamente la corona del tercer
tren y se deja paso de aceite para el funcionamiento del circuito en posición de marcha
atrás.
Regulador centrífugo
Este mecanismo (7) (fig. inferior) recibe movimiento en su eje (B) del árbol de
transmisión, de la misma toma que la bomba de aceite (5). Está formado por un grueso
plato (A) que recibe movimiento por su árbol (B). En el interior de este plato o volante
centrífugo van montadas dos válvulas desplazables (V1 y V2) unidas a los contrapesos
(C1 y C2) de distinto tamaño y peso que, por la acción centrífuga, se desplazan hacia
afuera abriendo paso al aceite que llega por el conducto (c) hacia el distribuidor.
La válvula (V1), por la acción del contrapeso (C1), se abre aproximadamente a las 1
300 r. p. m., dando paso al aceite con la presión suficiente para accionar la válvula (1-
2) del distribuidor (8) y pasar de 1ª a 2ª velocidad. La válvula (V2), por la acción del
contrapeso (C2), se abre a las 3 000 r. p. m., dejando pasar el aceite a mayor presión,
que se suma al anterior para accionar las válvulas (2-3) y (3-4) del distribuidor, para los
cambios de 3ª y 4ª velocidad.
Retardador
Este elemento, señalado con la marca (10) en el conjunto general, consiste (fig.
inferior) en una válvula accionada por el pedal acelerador que tiene la misión de
aumentar la presión en la cara opuesta de las válvulas del distribuidor. Esta presión
refuerza la acción de los muelles de las válvulas, consiguiendo que la presión mandada
por el regulador sea mayor, para actuar los cambios de marcha. Con ello se consigue
apurar más las velocidades, sobre todo en caso de pendientes, donde interesa
mantener una velocidad más corta.
Distribuidor
Este elemento (8) (fig. esquema principal) constituye el cerebro del mando automático
y se compone de tres válvulas (1-2), (2-3) y (3-4) reguladas a distinta presión de
funcionamiento, las cuales reciben el aceite a presión del regulador (7) en función de la
velocidad del vehículo.
Según la presión que llegue a las válvulas, actúa una u otra, mandando el aceite a
presión a los mecanismos que actúan los frenos de cinta o embragues de los trenes
epicicloidales.
Punto muerto
Estando la palanca de cambios en la posición (N), el aceite suministrado por la bomba (4), ya
que la (5) no recibe movimiento, pasa por la canalización (a) hacia el bombín de freno (12),
venciendo la acción de su resorte y dejando libre al freno (F1). Como el freno (F1) y los
embragues (E1 y E2) no reciben presión por estar cortado el circuito en la corredera (6), todos
los elementos quedan liberados y, por tanto, los trenes giran en vacío sin transmitir movimiento.
Primera velocidad.
Al cesar la presión en el canal (a), el bombín (12), por la acción de su resorte, cierra el
freno de cinta (F2).
La presión del canal (b) acciona el bombín (11) que cierra el freno (F1). La presión del
canal (c) que llega al regulador (7) no tiene paso al distribuidor (8), ya que al girar a
pocas revoluciones el volante del regulador, no actúan los contrapesos, impidiendo la
apertura de las válvulas y, por tanto, el paso de aceite. En estas condiciones se tiene:
Segunda velocidad.
Cuando el vehículo alcanza mayor velocidad, la transmisión mueve el regulador
centrífugo (7) actuando la válvula (V1) y dejando pasar algo de aceite a las válvulas del
distribuidor, cuya presión es suficiente para vencer el resorte de la válvula (1-2) (tara
más pequeña), permaneciendo cerradas las demás.
Esta válvula manda aceite a presión a la válvula de mando (9), pasando al bombín (13)
que acciona el embrague (E1) y a la cara posterior del bombín (11) que, ayudado por el
resorte, abre el freno (F1). Como los bombines de los elementos (E2 y F2) no reciben
presión, estos permanecen en su estado de reposo; o sea:
Tercera velocidad
Al aumentar más la velocidad del vehículo, la presión de aceite, por efecto de la bomba
(5), es mayor y también lo es el paso del mismo por el regulador centrífugo (7), con lo
cual aquella es capaz de vencer el resorte de la válvula (2-3) del distribuidor (8). La
presión suministrada por esta válvula llega al bombín (11) abriéndolo y al (12)
cerrándolo; llega también a la válvula (8), desplazando el pistón grande hacia la
izquierda y, por tanto, cerrando el suministro de la válvula (1-2). Al quedar sin presión,
el bombín (13), corta el paso de aceite al bombín (11) que, por la presión del conducto
(b), cierra el freno (F1). En estas condiciones se tiene:
Cuarta velocidad
A mayor velocidad del vehículo, el regulador (7) abre las dos válvulas mandando aceite
con la suficiente presión para vencer el resorte de la válvula (3-4) del distribuidor (8).
La presión de esta válvula llega a la válvula (9) desplazando sus pistones hacia la
derecha, por ser este émbolo de mayor sección. Este desplazamiento deja libre el paso
de aceite procedente de la válvula (1-2) que cierra el bombín (13) y abre el bombín
(11).
De la misma forma, el aceite procedente de la válvula (2-3), cierra el bombín (14) y
abre el (12) con lo que resulta:
Marcha atrás
Para efectuar la marcha atrás, se sitúa la palanca en posición (MA). De este modo se
accionan mecánicamente unas palancas que producen el enclavamiento de la corona
del tren (III), al mismo tiempo que la corredera (6) permite el paso del aceite por (a) y
(b), obteniéndose:
Particularidades
Los cambios automáticos han ido evolucionando con el tiempo, sobre todo con la introducción
de la electrónica en el automóvil.
En los primeros cambios automáticos, la forma de la selección de marchas se realizaba
hidráulicamente. Los estados de funcionamiento se registraban mediante elementos
constructivos hidráulicos, neumáticos y eléctricos, que se convertían en presiones, con lo que
se activaba la selección de marchas.
En el curso del desarrollo de la electrónica aplicada a la técnica automovilística, estos
elementos constructivos se sustituyeron por los correspondientes componentes electrónicos.
El mando "hidráulico" del cambio se convirtió en mando "electrónico" del cambio. El mando
electrónico del cambio se convirtió en el elemento central de la lógica y ejecución de mando.
Los puntos de acoplamiento del cambio se forman a partir de un gran número de informaciones
que describen la situación momentánea de funcionamiento y marcha.
Conductor: decide cuándo, adónde y con qué rapidez, deportividad o economía. De ello
se encargan el pedal acelerador y la palanca selectora.
Nota: las modernas cajas de cambio automático con mando electrónico conservan de las cajas
de mando hidráulico: las posiciones más importantes de la palanca selectora - P - R - N - D -
que siguen transmitiéndose como antes, adicionalmente por medios mecánicos, de la palanca
selectora a la corredera selectora en el dispositivo hidráulico de acoplamiento de marchas. Esto
asegura la disponibilidad de funcionamiento del cambio automático también en caso de fallar la
unidad de control electrónica.
uno deportivo y
uno económico
Funcionamiento clásico
Con el siguiente ejemplo se quiere mostrar el funcionamiento lógico de un ordenador donde la
unidad básica de información es el 0 y 1, es decir encendido o apagado.
Un ordenador se puede utilizar para distinguir entre muy caliente y frío. Para ello hay que
comunicarle una valor límite fijo (en el ejemplo, 80°C). En base a los estados de acoplamiento,
el ordenador puede decidir ahora entre muy caliente y frío. Sin embargo, esta distribución fija
no le permite al ordenador ningún margen de tolerancia en la dosificación de cantidades.
Funcionamiento adaptado
Sin embargo, además de los enunciados valores absolutos "muy caliente" y "frío" se han de
tomar a menudo decisiones que se encuentran entre estos enunciados. La "fuzzy logic" tiene
en cuenta una flexibilidad que no trabaja con dos valores, sino con muchos valores intermedios
entre el los limites.
De este modo pueden resultar infinitos valores intermedios como "casi frío", "fresco", "tibio" o
"demasiado caliente". El límite superior "muy caliente" y el límite inferior "frío", así como todos
los valores intermedios están asignados a temperaturas exactas.
El embrague de anulación del convertidor de par está incorporado a la caja del convertidor de
par. Lleva montado un forro de fricción de forma anular y está unido a la turbina. Es accionado
por presión de aceite contra la carcasa del convertidor mediante la cual tiene lugar la entrada
del par motor.
De este modo se dispone de una propulsión rígida, exenta de resbalamiento, igual que un
embrague normal de fricción seco.
La unidad de control del cambio automático determina cuándo se abre o se cierra el embrague
de anulación del convertidor de par.
En vehículos con cambio automático, con un embrague de anulación del convertidor de par se
puede reducir en la práctica el consuno de combustible en un 2 a un 8 %, según la
característica del vehículo y del cambio.
Funcionamiento
La unidad de control del cambio automático excita la electroválvula. Esta electroválvula se
encarga de abrir o cerrar el embrague anulador del convertidor en función del régimen del
motor y del par motor.
Para activar el embrague anulador del convertidor, la electroválvula abre la cámara de aceite
que se encuentra delante del embrague anulador. Ello hace que se reduzca la presión de
aceite en esta cámara, y la presión de aceite que se genera por detrás del embrague anulador
hace que se cierre dicho embrague.
Cuando la electroválvula cierra de nuevo el paso de aceite se vuelve a generar presión por
delante del embrague anulador y éste se desactiva.
Otro ejemplo de convertidor de par con embrague anulador, es el que tenemos a continuación.
Esta constituido por un portadiscos exterior (11) que esta unido a la bomba (2) a través de la
cubierta exterior (4) del convertidor. El portadiscos interior (9), esta unido a la turbina (1).
Cuando la unidad de control decide activar el embrague, acciona una electroválvula y la presión
del aceite es dirigida a través del árbol primario (6) hacia la cámara de presión a través del
émbolo (8). El conjunto de discos (10) es comprimido y se consigue una transmisión directa del
par motor entre la bomba y la turbina.
Para desactivar el embrague solo hace falta reducir la presión de aceite que entra por el árbol
primario y que empuja al embolo.
Frenos de discos
Ademas de las "cintas de freno" estudiadas anteriormente para retener uno de los elementos
del tren epicicloidal , se utilizan también los "frenos de discos".
Los frenos de discos se utilizan como hemos comentado para retener un elemento del tren
epicicloidal. Son similares a los embragues de discos y poseen asimismo discos interiores y
exteriores.
Los discos interiores también están unidos con el elemento giratorio mediante salientes,
mientras que los discos exteriores están fijos, apoyados en la carcasa de la caja del cambio.
En la activación, un émbolo hidráulico comprime el conjunto de discos. Al contrario del
embrague de discos, el émbolo hidráulico se encuentra fijo.
También en el freno de discos es de importancia el juego entre los discos para un
funcionamiento perfecto del acoplamiento de marchas, por lo que se ajusta por separado.
Rueda libre
En algunos modelos de cajas de cambio automática se utiliza una "rueda libre" para el bloqueo
de uno de los componentes del tren epicicloidal. La rueda libre tiene la particularidad de
bloquear el giro en uno de los sentidos y en el otro sentido permite girar libremente.
Existen varios tipos de ruedas libres:
Rueda libre de rodillos
En los intersticios entre el anillo interior y exterior se encuentran unos rodillos. En el
sentido de bloqueo, éstos se colocan en los intersticios que van estrechándose. De
este modo se unen los anillos interior y exterior.
Unos muelles oprimen los rodillos en el intersticio, a fin de conseguir un bloqueo
seguro.
Rueda de aparcamiento
Es un mecanismo de enclavamiento de la transmisión automática, que se acciona cuando la
palanca selectora de mando se lleva a la posición (P). La rueda de aparcamiento puede estar
montada en el árbol de salida y dispone de una corona dentada, en cuyo dentado se enclava
una pieza que evita que pueda girar y así se impide el giro y la transmisión de movimiento por
parte de la caja de cambios.
Trenes de engranajes
Ademas de la unión de engranajes epicicloidales para formar un tren de transmisión, existen
otros modelos mas eficientes que toman el nombre de sus inventores.
Cambio Wilson
Se compone de 3 trenes epicicloidales. La primera corona, el segundo portasatélites y la
tercera corona están fijamente unidos entre sí. Además, hay un segundo y tercer piñón central
fijamente unidos entre sí. La impulsión en las marchas adelante se efectúa mediante este piñón
central doble.
Cambio Simpson
Se compone de 2 trenes epicicloidales con un piñón central común. El portasatélites de un tren,
la corona del otro y el árbol primario están fijamente unidos entre sí.
La impulsión de las marchas adelante se efectúa siempre mediante las coronas. Este tipo se
utilizó frecuentemente en el tiempo de los cambios automáticos de tres marchas.
Esta compuesto por dos planetarios (P1 y P2) que forman un solo piñón y también por la unión
rígida del portasatélites (PS1) con la corona (C2). La salida del movimiento se realiza en esta
disposición por medio del eje portasatélites (PS1), mientras que la entrada de movimiento se
efectúa a través de un eje interior (e) al del portasatélites que puede ser unido mediante
embrague a los planetas (P1 y P2) o a la corona (C1).
En la figura inferior se ven los elementos de mando, que frenan o embragan los distintos
elementos que componen el cambio Simpson para obtener las distintas relaciones de cambio.
Los elementos de mando esta compuesto por frenos y embragues del tipo multidisco en baño
de aceite.
Cambio Ravigneaux
Se compone de 2 trenes epicicloidales con un portasatélites común.
El cambio Ravigneaux posee sólo una corona, que comprende los satélites cortos. Mediante la
corona tiene lugar siempre la salida de fuerza.
Con los cambios Ravigneaux se pueden diseñar cajas con 4 marchas adelante y una marcha
atrás.
Por razón de su tipo se construcción compacto, es especialmente apropiado para vehículos de
tracción delantera.
Este tipo de acoplamiento "agrupación dos en uno", dos engrananjes epicicloidales formando
un solo conjunto, disposición en la que se utiliza una sola corona, común a los dos trenes, cada
uno de los cuales esta dotado de sus correspondientes planetarios y satélites. Los planetarios
son independientes entre si, mientras que los satélites están enlazados por engrane directo.
Funcionamiento
En la figura inferior se muestra la adaptación del cambio Ravigneaux a una caja de cambios
automática. En el esquema puede verse que el movimiento de la turbina puede ser aplicado a
cada uno de los planetarios (P1) y (P2), activando los correspondientes embragues (El) y (E2).
Este movimiento será transmitido a través de los satélites (SI) y (S2) a la corona (C) y desde
ella al piñón de ataque y diferencial que mueve las ruedas. En la obtención de las distintas
relaciones, el freno (Fl) actúa sobre el eje portasatélites (común a S1 y S2), el cual está
montado sobre un sistema de rueda libre (R.L), que solamente permite el giro del portasatélites
en un sentido. El freno (F2) produce el enclavamiento del planetario (P2) cuando es activado
por el circuito hidráulico de mando.
En algunos modelos de caja automática con tren Ravigneaux se obtiene una cuarta velocidad
transmitiendo el movimiento de la turbina directamente al portasatélites por medio de un tercer
embrague, e inmovilizando al mismo tiempo el planetario (P2). Con ello se consigue el arrastre
de la corona directamente por los satélites, que ruedan sobre el planetario, consiguiéndose así
una multiplicación de giro y, por tanto, una relación de marcha superior a la directa.
Aceite de cambio automático = ATF (Automatic Transmission Fluid)
El aceite en el cambio automático ha de cumplir en su circuito diferentes requerimientos:
Estas tareas las tiene que realizar el aceite en un margen de temperatura de -30°C a 150°C
(puntos de medición de la temperatura en el cárter de aceite del cambio).
Durante el cambio de marchas, en los embragues y frenos de discos se pueden alcanzar por
un breve tiempo incluso temperaturas de 250°C a 400°C. El aceite deberá cumplir todas las
tareas en cualquier condición.
En especial en los aceites utilizados en este tipo de cambios, se mejora el índice de viscosidad
para garantizar un líquido constantemente espeso en todo el margen de temperaturas.
En todo el mundo se reconocen los estándares para el aceite hidráulico de transmisión
establecidos por General Motors (ATF Dexron) y Ford (ATF Mercon).
Nota: Utilizar únicamente el aceite autorizado por el fabricante del vehículo. Otros aceites o
aditivos pueden poseer propiedades modificadas y resultan desventajosos para el
funcionamiento y la vida útil del cambio.
El aceite se enfría en un pequeño circuito aparte mediante el líquido refrigerante del motor. En
el dispositivo hidráulico del cambio (dispuesto usualmente debajo del mismo) tiene lugar la
regulación y distribución de la presión.
Distribuidor hidráulico del cambio
Este distribuidor hidráulico representa la central de mando para la presión del aceite. En él se
regula la presión del aceite, con arreglo a las señales del mando electrónico del cambio y
se distribuye a los elementos del cambio. Por regla general, el distribuidor hidráulico se
compone de varias carcasas de válvula.
Una carcasa de válvulas representa el cuerpo para todas las válvulas que se se encuentran allí
(válvulas de conmutación, válvulas magnéticas de regulación, válvulas reguladoras de presión).
Además, contiene los canales de aceite de acuerdo con el esquema hidráulico.
Los canales de aceite en la carcasa de válvulas están conducidos sin cruzamiento. Los
cruzamientos necesarios se diseñan mediante orificios dispuestos en un bloque intermedio. De
este modo se pueden formar vías de aceite en diferentes carcasas de válvulas que se
encuentran superpuestas.
Las válvulas activadas eléctricamente por la unidad de control electrónica (válvulas
magnéticas) están caladas desde el exterior en las carcasas de válvulas. De este modo, son
fácilmente accesibles y cambiables para trabajos del Servicio.
El dispositivo hidráulico del cambio, además de sus enlaces eléctricos con la unidad de control
electrónica, está unido mecánicamente con la palanca selectora mediante una corredera
manual.
El dispositivo hidráulico suele estar montado debajo del cambio. En tal caso, la caja del cambio
contiene parte de los canales de aceite. Los canales de aceite también pueden estar
dispuestos en una placa aparte.
Esquema hidráulico
El esquema hidráulico comprende todos los elementos que intervienen para el accionamiento
de los embragues y frenos, asi como el convertidor de par.
Presión de trabajo
La presión de trabajo es, con 25 bares, la más alta en el sistema hidráulico.
Se genera mediante la bomba de aceite. Mediante una salida para presión cero
controlada, la presión de trabajo se controla con la "válvula reguladora de presión".
La regulación de la presión se efectúa en función de los impulsos del mando
electrónico del cambio.
Según la marcha a acoplar, se distribuye la presión de trabajo a uno a varios elementos
del cambio. La distribución se efectúa mediante una "válvula de conmutación".
Con una marcha acoplada, la presión de trabajo se aplica al correspondiente "elemento
actuador" del cambio.
Presión moduladora
La presión moduladora del motor es proporcional al par motor, es un espejo de la carga
del motor.
Según las informaciones de la electrónica del motor, la válvula de modulación (una
electroválvula de regulación) es activada por el mando electrónico del cambio y genera
la presión de modulación. Esta es de 0 a 7 bares.
La presión moduladora llega a la válvula reguladora de presión de trabajo, influyendo
así sobre la altura de la presión de trabajo.
Electroválvulas de conmutación
Las electroválvulas de conmutación conducen la presión del aceite a una válvula de
conmutación o reducen dicha presión. Por tanto, conectan o desconectan y dan lugar a
conmutaciones de los elementos del cambio, p. ej., se inicia el proceso del cambio de
marchas.
En posición de reposo, están cerradas por acción de la fuerza elástica de muelle. El
inducido está unido con el taqué de válvula. En la activación mediante la unidad de
control electrónica, el inducido es arrastrado venciendo la fuerza elástica del muelle. El
taqué deja libre el paso de P a A para la presión de la válvula de conmutación y cierra
la salida para presión cero.
Las electroválvulas de conmutación se activan con señal de mando digital (con. -
descon.). La presión de válvula de conmutación actúa como presión de mando sobre la
válvula de conmutación.
Válvulas de conmutación
La válvula de conmutación es una válvula de funcionamiento netamente hidráulico.
Sirve para distribuir la presión entre los elementos del cambio.
Por regla general, posee sólo dos posiciones de conmutación, que se acoplan
mediante una o dos presiones de mando. En la posición de reposo, el empalme de
trabajo está unido con la salida para presión cero, por lo que los elementos del cambio
están sin presión.
En la posición de trabajo, la presión de mando actúa en el empalme X; la presión P
tiene paso al empalme A y la salida para presión cero está bloqueada. La salida L sirve
sólo de orificio de expansión.
Las válvulas de conmutación son mayormente válvulas de corredera, por lo que a
menudo se designan como correderas o correderas de conmutación.
Electroválvulas de regulación
Regulan una presión progresiva del aceite.
Son válvulas de cierre contra la presión cero, pretensadas mediante fuerza elástica de
muelle. Al activarse, se arrastra el inducido venciendo la fuerza elástica de muelle y el
taqué de válvula abre la salida para presión cero. De este modo, la presión de aceite
disminuye en A, a saber, tanto más cuanto mayor sea la intensidad de la corriente de
activación; por tanto, una activación progresiva.
o Intensidad baja de corriente = presión alta
o Intensidad alta de corriente = presión baja
Posición de reposo
La electroválvula de conmutación no está activada.
En la válvula de conmutación no actúa ninguna presión de mando (presión de válvula
de conmutación). La salida para presión cero está abierta.
Posición de trabajo
La electroválvula de conmutación la activa la unidad de control electrónica del cambio
automático, es accionada eléctricamente.
El imán atrae un taqué de válvula y deja libre el flujo para la presión a la válvula de
conmutación. Seguidamente, el émbolo (empujador) se mueve hidráulicamente en la
válvula de conmutación. Con ello se bloquea la salida para presión cero y se deja libre
el empalme para la presión de trabajo. Ahora, la presión de trabajo actúa plenamente
sobre el elemento del cambio (embrague o freno, según la lógica de mando).
Ejemplo de caja de cambios automática
Introducción
Se trata de una transmisión automática de control electrónico que proporciona 4 velocidades
hacia delante y una hacia atrás. La transmisión esta posicionada en linea con el motor. Esta
caja de cambios no utiliza engranajes epicicloidales ni sistemas similares, su constitución es
muy similar a las cajas de cambio manuales de engranajes paralelos y sincronizadores. Esta
caja de cambios sustituye los sincronizadores por unos embragues que son los encargados de
engranar los piñones que proporcionan las distintas velocidades. La utilización de embragues
permite controlar los cambios de forma automática y se puede prescindir del embrague
mecánico de fricción y sustituirlo por un convertidor de par. El funcionamiento de la caja de
cambios esta controlada por medio de una gestión electrónica.
Selección de marchas
El cambio tiene 8 posiciones : "P" Park, "R" Reverse, "N" Neutral, "D4" rango de 1ª a 4ª velocidad, "D3"
rango de 1ª a 3ª velocidad, "2" 2º engranaje y "1" 1º engranaje. También cuenta con un modo de cambio
"deportivo secuencial" que ha sido adoptado en la posición "D4".
Posición Descripción
Ruedas delanteras bloqueadas, engranaje de parking
"P" Park engranado en el árbol intermedio. Todos los embragues
inactivos.
Marcha atrás, selector de marcha atrás engranado con el
"R"
engranaje de marcha atrás del árbol intermedio y 4º
Reverse
embrague accionado.
"N" Neutral Todos los embragues inactivos.
Conducción normal, empezando con coche parado, se
"D4" Drive
cambia de 1ª a 2ª a 3ª hasta 4ª, dependiendo de la
(cambio de
velocidad del vehículo y de la posición del acelerador. En
1ª a 4ª
deceleración se cambia de 3ª a 2ª y 1ª hasta detener el
velocidad)
vehículo. El mecanismo de bloqueo
El modo de cambio deportivo secuencial; cambia entre 1ª
y 4ª con la palanca de cambio, como una caja de cambios
De 1ª a 4ª manual. El cambio automáticamente reduce de marcha
en modo de 4ª a 3ª para conseguir mas potencia al subir una
deportivo pendiente o proveer freno motor cuando se esta
secuencial. descendiendo una pendiente. Cuando el vehículo
1 o 2 o 3 o 4 decelera hasta pararse, el cambio se posiciona en 1ª
Drive velocidad automáticamente.
El mecanismo de bloqueo vuelve a funcionar durante el
cambio en 2ª, 3ª y 4ª velocidad.
Para rápidas aceleraciones en autopistas o carreteras de
muchas curvas, subidas y bajadas; arrancando de parado
"D3" Drive
en 1ª, cambia automáticamente a 2ª y 3ª, dependiendo de
(de 1ª a 3ª
la velocidad del vehículo y la posición del acelerador. En
velocidad)
deceleración cambiando de 2ª a 1ª y parada.
El mecanismo de bloqueo funciona en 2ª y 3ª velocidad.
Conduciendo en 2ª, permanece en 2ª, no se puede subir
"2" Second o bajar marchas. Para freno motor o mejor tracción con el
coche parado o superficies deslizantes.
Conduciendo en 1ª velocidad; permanece en 1ª
"1" First velocidad, no se puede subir o bajar marchas. Para freno
motor.
Arrancar solo es posible en las posiciones "P" y "N", mediante el uso de la palanca deslizante,
interruptor de seguridad.
Embragues
Las 4 velocidades que proporciona la caja de cambios automática, utiliza 4 embragues
accionados hidraulicamente, que engranan o desengranan los engranajes de transmisión.
Cuando la presión hidráulica acciona un embrague, este mediante un pistón presiona sobre
unos discos que bloquean los engranajes y los arboles de transmisión proporcionando las
diferentes velocidades según el embrague que se bloquee.
O: funciona
x: no funciona
Posición "P"
La presión hidráulica no es aplicada a los embragues. La potencia del motor no es transmitida
al árbol intermedio. El árbol intermedio es bloqueado por el engranaje de parking.
Posición "N"
La potencia del motor es transmitida a través del convertidor de par al piñón de salida del árbol
primario, al piñón de salida del árbol intermedio, y al piñón de salida del árbol secundario, pero
la presión hidráulica no actúa sobre los embragues. La potencia no es transmitida al árbol
intermedio y por lo tanto al piñón de ataque al diferencial. El 4º engranaje del árbol intermedio
es engranado con el cubo selector y el árbol intermedio por el selector de marcha atrás, cuando
la palanca de cambios es posicinada en posición N desde la posición D4. El engranaje de
marcha atrás es engranado cuando se cambia a la posición R.
En la posición "D4" o "D3", se selecciona la marcha adecuada automáticamente de 1ª, 2ª , 3ª y
4ª de acuerdo a las condiciones de marcha del vehículo teniendo en cuenta la velocidad del
vehículo y la posición del pedal acelerador.
El momento en que se cambia de una marcha a otra dependen de la velocidad del vehículo,
pero también interviene sobre todo la posición del pedal acelerador. El pisar el acelerador a
fondo se consigue un mayor rendimiento en cada velocidad, mientras que si se acelera
parcialmente, el cambio de marchas se produce a un régimen bastante mas bajo. Existe un
dispositivo automático que funciona al pisar bruscamente a fondo el acelerador, mediante el
cual se obtiene el paso a una velocidad mas corta, siempre que las revoluciones del motor no
suban en exceso y lo mismo ocurre cuando se pisa el freno y hay una fuerte deceleración.
La centralita de cambio esta conectada con la centralita de control del motor para por ejemplo:
variar el momento de encendido en las bujías del motor, cuando actúa la caja de cambios.
El soporte del servo esta situado sobre el distribuidor hidráulico. Contiene la servo válvula, la
válvula de cambio A, la válvula de cambio B, la válvula CPC A y B y el 3º y 4º acumulador.
El soporte del acumulador esta situado sobre la carcasa del convertidor de par, próximo al
distribuidor hidráulico. Contiene el 1º y 2º acumulador y la válvula detectora de lubricación.
Selección de marchas
En la figura inferior podemos ver el esquema interno de todos los componentes que forman
esta caja de cambios.
Convertidor de par
El convertidor de par está equipado con un embrague anulador, que a regímenes superiores
transmite el par del motor directamente al árbol primario del cambio sin resbalamiento por parte
del convertidor. El embrague anulador del convertidor de par cierra de forma regulada por la
unidad de control de cambio.
Teniendo en cuenta el régimen y el par del motor, la unidad de control del cambio decide que
resulta más económico cerrar el embrague anulador, lo efectúa excitando la electroválvula. La
electroválvula abre la cámara de aceite ante el embrague anulador, de modo que se pueda
descargar la presión del aceite. Debido a ello predomina la presión de aceite detrás del
embrague, haciendo que éste cierre.
Si la electroválvula cierra el caudal de paso se vuelve a presurizar el aceite ante el embrague,
haciendo que abra.
Los engranajes planetarios I y II: están comunicados con el árbol de turbina del
convertidor de par. La entrada del par en el engranaje planetario I se realiza a través
del embrague K3 (comunicación indirecta). El par sólo puede ser transmitido al
engranaje planetario I estando cerrado el embrague K3. El engranaje planetario II está
comunicado fijamente (directamente) con el árbol de turbina a través del planeta.
La entrega de par se realiza siempre desde el portasatélites del engranaje planetario II
hacia el piñón cilíndrico A.
El engranaje planetario III: recibe el par a través de los piñones cilíndricos A y B sobre
la corona interior. La salida de par se realiza a través del portasatélites sobre el piñón
secundario hacia el grupo diferencial.
Actuadores
Abriendo y cerrando los embragues y frenos se impulsan o retienen componentes del
engranaje planetario, conectándose así las diferentes marchas. A través de los embragues K1,
K2 y K3 y los frenos B1 y B2 se conectan las marchas de 1ª a 4ª y la marcha atrás.
El par del motor se apoya contra las ruedas libres de los engranajes planetarios I y III al iniciar
la marcha.
La V marcha se conecta por medio del embrague K4 en el engranaje planetario III. El freno B3
está cerrado en todas las marchas, excepto en la V.
Uniones solidarias
Los engranajes planetarios I y II están unidos mecánicamente a través de la corona interior
perteneciente al conjunto planetario I y el portasatélites del conjunto planetario II. A través
del portasatélites II también se realiza la entrega de par hacia el piñón cilíndrico A.
En el engranaje planetario III también existen uniones mecánicas fijas. El piñón cilíndrico B está
unido solidariamente a la corona interior del conjunto planetario y el portasatélites gira a su vez
solidariamente con el árbol secundario.
Embragues
Los embragues reciben el aceite ATF a presión procedente del distribuidor hidráulico. Estando
cerrados impulsan componentes específicos del engranaje planetario, transmitiendo así el par
del motor hacia el grupo diferencial.
El embrague K1: estando cerrado, impulsa la corona interior del conjunto planetario II y
el portasatélites del conjunto planetario I. Cierra en la primera, segunda y tercera
marchas y posee un elemento de compensación para las fuerzas centrífugas.
El embrague K2: impulsa el planeta del conjunto planetario I. Trabaja con una válvula
de bola y cierra en segunda marcha.
El embrague K3: impulsa al portasatélites del conjunto planetario I. A través del K3 se
conecta la tercera, cuarta y quinta marchas. Este embrague también tiene
compensadas las fuerzas centrífugas.
Los frenos multidisco: funcionan básicamente igual que los embragues de discos múltiples.
Constan asimismo de dos paquetes de discos, que se comprimen por fuerza hidráulica.
Contrariamente a los embragues, que impulsan componentes móviles del conjunto planetario,
los frenos multidisco frenan estos componentes.
Los frenos multidisco que participan en el funcionamiento del cambio son los siguientes:
El freno multidisco B2: retiene el planeta del engranaje planetario I en segunda, cuarta
y quinta marchas.
El freno de cinta B3: retiene el planeta del engranaje planetario III. Está cerrado en
todas las marchas, excepto en la quinta.
Acumuladores de presión
En los circuitos hidráulicos de los embragues K1, K3 y K4, así como del freno multidisco B2 se
encuentra respectivamente un acumulador de presión. Hay otros dos acumuladores de presión
instalados en la caja de selección y dos en la carcasa del cambio. Asumen la función de
conferir características suaves al cierre de los embragues y del freno mencionados.
Funcionamiento
Como ejemplo teniendo las siguientes condiciones: primera marcha, palanca selectora en
posición «D». Si ha de cerrar uno de los embragues mencionados en la introducción a este
tema o si ha de cerrar el freno, fluye aceite ATF a presión simultáneamente desde el
distribuidor hidráulico hacia el acumulador de presión y hacia el embrague o freno que ha de
cerrar.
En el acumulador de presión, el aceite oprime en contra de un émbolo sometido a presión de
aceite y fuerza de muelle. De esa forma, una parte de la presión del aceite se «consume» para
trabajar contra la fuerza del muelle y la presión del aceite que se opone, de modo que en el
embrague no quede aplicada la plena presión del aceite. El embrague no cierra todavía por
completo.
Sólo cuando el émbolo ha alcanzado su posición final, es cuando actúa toda la presión sobre el
embrague, haciendo que cierre por completo. Esta operación se desarrolla en la misma forma
en el caso de los embragues K3 y K4, así como del freno B2 y se repite con cada cambio de
marcha.
El control hidráulico
Desempeña la función de gestionar al momento preciso de activar los cambios automáticos
para subir o bajar de marchas según sea la necesidad. Consta de los siguientes componentes:
El distribuidor hidráulico: asume la función de adaptar la presión de la bomba del aceite ATF a
la presión de conmutación y distribuirla hacia todos los órganos de conmutación o cambio.
El selector manual: se acciona por medio de la palanca de cambios. Con su ayuda selecciona
el conductor la gama de marchas que desea poner en vigor. La cuarta marcha y la marcha
atrás las conecta directamente sin intervención de la unidad de control.
Unidad de control
La unidad de control para cambio automático es el cerebro del cambio. Previo análisis de la
información de entrada procedente de los sensores, gestiona las señales de salida para las
funciones de los actuadores.
Programas de conducción
La unidad de control tiene implementado un programa supeditado a las características de la
conducción y de las condiciones momentáneas de la marcha, basado en el proceso de la
información a través de una lógica difusa «fuzzy logic».
Otro programa detecta y considera la resistencia que se opone a la marcha, p. ej. en subidas o
bajadas, pero también las influencias tales como el viento contrario o la conducción con un
remolque acoplado.
Marcha de emergencia
Si se avería la unidad de control del cambio, sigue siendo posible conectar la cuarta marcha y
la marcha atrás. Estas marchas se conectan mecánicamente en la caja de selección por medio
de la palanca selectora y el selector manual.
Señales de entrada y salida a la unidad de control
Después de analizar la señal de par, la unidad de control del cambio define las presiones que
son necesarias para los cambios. El desarrollo cronológico del ciclo de cambio está configurado
de modo que la unidad de control del cambio señalice primeramente a la unidad de control del
motor la intención de cambiar de marcha. A raíz de ello, la unidad de control del motor reduce
el par, de modo que la unidad de control del cambio pueda cerrar los embragues aplicando una
presión leve. De ese modo se obtienen cambios suaves y exentos de tirones.
Sensores de régimen
El cambio automático incluye tres sensores de régimen. Los tres están alojados en el propio
cambio y no están accesibles por fuera. Son sensores inductivos de idéntico diseño.
El transmisor de régimen del árbol intermediario: genera una señal explorando los
dientes del piñón cilíndrico A en la salida de par de los conjuntos planetarios I y II. La
unidad de control necesita esta señal para los tiempos de apertura y cierre de los
embragues. En caso de ausentarse la señal se desactiva el desacoplamiento en
parado. Los cambios se muestran más secos.
El transmisor de velocidad de marcha: detecta el régimen de revoluciones de la rueda
de bloqueo de aparcamiento. La unidad de control necesita esta señal:
- para calcular la velocidad de marcha,
- para el cambio de las marchas y
- para gestionar el funcionamiento del embrague anulador del convertidor de par.
En caso de avería se deja de conectar la 5ª marcha. Los cambios se muestran secos;
se desactiva el desacoplamiento en parado y se desplazan los puntos de cambio.
El conmutador multifunción
El conmutador multifunción detecta la posición de la palanca cambio y retransmite esta
información a la unidad de control del cambio. Según la posición del conmutador multifunción,
la unidad de control pone en vigor los cambios correspondientes y excita el relé para el bloqueo
de arranque, si la palanca selectora se encuentra en las posiciones «P» o «N».
Este conmutador va fijado exteriormente a la carcasa del cambio. Se acciona con el cable de
mando de la palanca de cambios. En las transmisiones automáticas precedentes se empleaban
conmutaciones mecánicas en el conmutador multifunción. Estas conmutaciones mecánicas han
sido sustituidas ahora por transmisores Hall. Estos conmutadores sin contacto físico no están
sujetos a desgaste.
En caso de avería del conmutador multifunción, sólo es posible arrancar el motor con la
palanca de cambios en posición «P».
Si se avería durante la marcha, la unidad de control pasa automáticamente a la posición «D»
de la palanca selectora.
En ambos casos, la unidad de control deja de aceptar posiciones seleccionadas por el
conductor con la palanca selectora para marchas adelante. Conecta eléctricamente todas las
marchas adelante y sólo la marcha atrás tiene que ser conectada por el conductor.
Conmutador kick-down F8
Sólo se emplea en vehículos sin acelerador electrónico. Con su ayuda, el conductor informa a
la unidad de control, que desea una aceleración máxima del vehículo. La transmisión de los
datos se realiza a través del CAN-Bus.
Al solicitarse «kick-down», la unidad de control selecciona una curva característica especial
para los cambios, en los que se alargan las marchas. Para una aceleración más rápida del
vehículo, el sistema cambia a menor, en función del régimen, al recibir la solicitud de kick-
down.
En caso de ausentarse la señal, si se ausenta la señal, la unidad de control del motor calcula
una señal supletoria analizando la posición del pedal acelerador.
Válvulas Sí/No
Seis de las nueve electroválvulas son versiones Sí/No. Pueden abrir o cerrar un
conducto de aceite, siempre al máximo. No existen etapas intermedias. Están
destinadas a efectuar los cambios de las marchas. Si se avería cualquiera de estas
electroválvulas, la unidad de control del cambio pasa a la función de emergencia.
Estas válvulas están designadas con: N88, N89, N90, N92, N281 y N282.
Válvulas de modulación
Las otras tres electroválvulas son versiones de modulación. No sólo adoptan las
posiciones «abierta al máximo» y «cerrada al máximo»; se pueden ajustar sin
escalonamientos.
Se encargan de regular la presión principal del aceite en función de las condiciones de
la marcha, para establecer el correcto funcionamiento del cambio automático en su
conjunto. De esa forma contribuye a un funcionamiento uniforme del vehículo y a que
las marchas cambien sin tirones.
En caso de avería, se deja de regular la presión principal del aceite, produciéndose por
ello cambios secos, también deja de funcionar el desacoplamiento en parado.
Son las válvulas N91, N93 y N283.
El electroimán para el bloqueo de la palanca selectora
Esta situado en el mecanismo de la palanca selectora. Impide que la palanca selectora pueda
ser llevada de las posiciones P y N a cualquier otra posición.
Pisando el freno se suprime el bloqueo de la palanca selectora. El bloqueo se activa al conectar
el encendido. En caso de avería del electroimán para bloqueo de la palanca selectora es
posible llevar la palanca a una gama de marchas sin pisar el freno.
Si se averían ambos conmutadores de luz de freno deja de ser posible mover la palanca
selectora.
El variador continuo para la transmisión es muy utilizado en los ciclomotores. También se esta
empezando a utilizar en los automóviles desde los años 60, aunque no ha tenido mucho éxito
hasta ahora. En teoría, las cajas de cambio de variación continua son la transmisión ideal, ya
que varían la relación de velocidades continuamente, por lo que podemos decir que es una
transmisión automática con un numero infinito de relaciones. Esta característica nos permite
movernos en la curva de potencia máxima, algo imposible con las cajas automática o
manuales, en las que se produce un escalonamiento o salto entre las diferentes velocidades.
Un variador continuo es un sistema de transmisión que cuenta con dos poleas cuyo diámetro
interior efectivo es variable. La transmisión entre las dos poleas se realiza mediante una
"correa" elaborada con eslabones metálicos de forma que al variar el diámetro de las poleas se
va variando progresivamente la relación de desmultiplicación. Al ser la correa un elemento
inextensible, la apertura de una de las poleas implica la reducción del diámetro de la otra, aun
asi, se consigue un número infinito de desarrollos consiguiendo una variación continua de la
marcha. De ahí que a este sistema también se le denomine cambio automático de transmisión
continua.
En la figura inferior se muestra la disposición de estas dos poleas. Si la cara desplazable de la
polea conductora que transmite el par del motor se acerca a la otra cara, el diámetro efectivo
de la polea se hace mayor. La correa al tener una longitud prácticamente constante gira en la
polea conducida en diámetros efectivos menores como consecuencia de la apertura de la polea
mediante el desplazamiento de una de sus caras por lo que la desmultiplicación será menor.
El cambio de anchura de poleas y por tanto de diámetro efectivo se realiza mediante un control
hidráulico que distribuye la cantidad de aceite a presión adecuada en cada instante. El control
hidráulico tiene en cuenta en todo momento parámetros como la posición del acelerador,
condiciones de utilización, velocidad del vehículo, régimen del motor y relación de
desmultiplicación. Este mismo aceite a presión sirve además para lubricar todo el conjunto y
para mantener tensada la correa de arrastre aplicando la justa presión sobre la polea
conducida.
Actualmente la correa, transmite los esfuerzos por compresión, empujando el eslabón que le
precede, en lugar de por tracción, como trabaja una correa convencional. Por tanto la tensión
de la correa es un dato importante en el funcionamiento correcto de este sistema de cambio
continuo. La tensión depende tanto del par motor que hay que transmitir en cada momento
como de la relación de transmisión.
Al principio este tipo de cambio se utilizaba en automóviles de baja cilindrada, ya que la cadena
solo resistía los esfuerzos producidos por motores de bajo par. En la actualidad se han
conseguido cadenas o correas mas resistentes, que soportan mejor los valores de par de los
automóviles de alta cilindrada.
Multitronic
Se trata de una transmisión CVT (Continuously Variable Transmission) fabricada por la
empresa Luk, actualmente la más elaborada, sofisticada y eficaz del mercado. Audi es la marca
que esta utilizando esta transmisión en sus vehículos.
Audi con su novedosa transmisión ha logrado doblar la frontera de los 15 kgm de par,
situándolo en los 30 kgm. La clave principal de esta superación está en el elemento de
transmisión. El Multitronic no monta una correa metálica sino una cadena, cuya configuración
rompe por completo con las correas utilizadas hasta el momento. La cadena funciona en
tensión en un baño de aceite entre dos pares de ruedas cónicas de diámetro variable.
El diseño y el peso reducido de este cambio reducen el consumo de combustible. Al igual que
en el cambio Tiptronic de 5 velocidades, está disponible el modo de selección de marcha
manual, pudiéndose seleccionar hasta seis etapas de marcha simuladas. En el modo
automático del multitronic que calcula la relación de transmisión óptima con ayuda de un
programa de regulación dinámico (DRP) según la carga del motor, las preferencias del
conductor y las condiciones de marcha.
Una ventaja básica del variador en el sistema multitronic es la amplia relación entre la mayor y
la menor desmultiplicación posible en la transmisión (1: 2,1 hasta 1:12,7) siendo, de este modo,
superior a 6, lo cual representa casi un caso ideal para la transmisión que hasta ahora apenas
sobrepasaba un valor de 5.
Gracias a esta característica, por una parte, se puede acelerar de forma deportiva y dinámica,
debido a la mayor desmultiplicación posible y, por otra parte, se puede aprovechar
completamente la menor desmultiplicación para potenciar el ahorro del combustible.
Secuencial. Mediante palanca tradicional o con mandos al volante. Para ello se fijan
seis posiciones concretas de las poleas del variador.
El elemento de transmisión (cadena) es fuertemente presionada por las paredes de los conos.
Las poleas aprietan a los eslabones con una presión de hasta 6,6 toneladas. Esta cadena es
especialmente importante, ya que transmite la carga total de uno de los ejes de la transmisión
al otro y, lo que es más, sin existir fuerzas de tracción. Tan sólo su fricción sobre las superficies
cónicas de ambas poleas es capaz de transportar la carga. Audi se ha decidido por la cadena
de láminas en lugar de por la correa articulada, habitual en las transmisiones
continuas CVT. El deslizamiento resultante entre cadena y poleas es tan reducido que los
pernos, durante la vida de la transmisión, tan sólo se desgastan como máximo de una a dos
décimas de milímetro.
En los cambios de variador de Nissan, Fiat y MG, al pisar el acelerador el motor elige un
régimen de giro y lo mantiene mientras el coche gana velocidad. Esto, denominado “efecto
goma”, Audi lo evita optando por que la subida de régimen se produzca de forma progresiva,
para evitar un ruido excesivo.
A favor de este tipo de embrague encontramos, junto con el mejor grado de efectividad, la
capacidad de posibilitar las características de arranque más diversas. Esto significa que el
embrague de discos múltiples se puede gestionar de tal modo que en caso de arranques
especialmente suaves sobre una calzada resbaladiza son posibles todos los procesos de
arranque pensables y éstos son libremente seleccionables por la electrónica.
Este embrague reconoce, por ejemplo, dependiendo del movimiento del pedal del acelerador, si
el conductor desea iniciar la marcha pensando en el consumo o en la deportividad y adapta el
régimen del motor de una forma absolutamente suave o bien lo regula rápidamente en el
margen del par de motor más alto. El embrague gestionado electrónicamente puede realizar
incluso un programa de calentamiento para que el catalizador se caliente con el aumento del
régimen dependiendo de la temperatura del motor en el momento de embragar.
Gracias a las posibilidades del tipo de embrague seleccionado es posible también, por ejemplo,
escoger un tipo definido de comportamiento de la transmisión (función de deslizamiento), ya
que éste tipo de comportamiento se valora positivamente en los cambios automáticos con
convertidor de par hidráulico. Pero con la clara diferencia de que el comportamiento de
transmisión en el caso del multitronic permanece siempre igual independientemente de las
influencias exteriores y del estado de funcionamiento. Esto significa que la gestión electrónica
equilibra el juego del embrague, la calidad del forro y el aceite así como las oscilaciones de
temperatura.
Sin embargo, al pisar el pedal de freno, por ejemplo, al detenerse ante un semáforo se produce
una disminución clara del par motor transmitido, hecho que descarga el motor y reduce el
consumo. El conductor lo percibe como una ayuda importante a la hora de mantener frenado el
vehículo.
Dado que el embrague de discos múltiples evita, por una parte, todas las pérdidas de potencia
que se producen en los embragues hidráulicos de otras transmisiones, por otra parte, no puede
servir como convertidor de par de arrancada. Pero este hecho lo equilibra el variador con su
gran amplitud de la banda de relaciones que ofrece junto con las infinitas variantes de
desmultiplicación. Gracias a una mayor desmultiplicación se reduce el par mínimo del motor
para la arrancada. Dado que se aprovecha el mismo y único variador también para la marcha
atrás, un segundo paquete de discos retoma la función de dicha marcha y un juego de
planetarios relacionado con éste invierte el sentido de giro.
Peso bajo
Dimensiones compactas
Adaptación de las características de iniciación de la marcha a las condiciones de la
conducción
Adaptación del par de la marcha lenta de fuga a las condiciones de la conducción
Función de protección contra sobrecarga o uso indebido
Etapa reductora
Se encuentra situada entre el embrague de discos multiples y la polea conductora del variador
continuo de la caja de cambios. Esta formada por un conjunto planetario (ravigneaux) y tiene la
misión de reducir el numero de revoluciones que entra en la caja de cambios y que acciona
después acciona la polea conductora del variador.
Sensor de par
Este nuevo elemento es el responsable de que el variador trabaje de un modo prácticamente
automático. Un sensor de par, que trabaja de modo similar a una válvula de limitación de
presión, se torsiona de tal modo a través del momento variable de entrada que cierra o abre los
taladros de alimentación de la hidráulica de mando.
Así, se genera automáticamente un equilibrio entre el par motor que se transmite y la fuerza de
presión. Este hecho supone un requisito esencial para la reacción extraordinariamente rápida
del variador sobre todas las modificaciones de tracción así como una prevención ante el
aumento inmediato de la presión de empuje, por ejemplo, en caso de golpes en el tren motriz,
convirtiéndose de este modo en un mecanismo de seguridad ante irregularidades de todo tipo.
La cadena
Esta correa es especialmente importante, ya que transmite la carga total de uno de los ejes de
la transmisión al otro y, lo que es más, sin existir fuerzas de tracción. Tan sólo su fricción sobre
las superficies cónicas de ambas poleas es capaz de transportar la carga. Audi se ha decidido
por la cadena de láminas en lugar de por la correa articulada, habitual en las transmisiones
continuas CVT. Dicha cadena está realizada en acero, y a pesar de ello es casi tan flexible
como una correa trapezoidal. La cadena de láminas se ha efectuado de modo tan robusto que
puede transmitir pares de motor más altos y fuerzas más elevadas que otras correas. Esta
cadena se ha mostrado durante los muchos años de pruebas como extremadamente fiable y
tiene garantizada una larga vida.
Montada de modo similar como otras cadenas, sólo con varias capas unas junto a otras y
especialmente más robusta, está compuesta por segmentos unidos por pernos en sus puntos
de articulación transversales. Los frontales de los pernos presionan contra las superficies
cónicas de las poleas. La fuerza motriz de la cadena se transmite a los puntos de apoyo
resultantes sobre las poleas del variador. El deslizamiento resultante es tan reducido que los
pernos, durante la vida de la transmisión, tan sólo se desgastan como máximo de una a dos
décimas de milímetro.
Esta cadena de láminas ofrece, además, la ventaja de que su recorrido puede ser inferior al de
otras correas articuladas. Incluso al recorrer el más pequeño diámetro de enlace, posee la
facultad de transmitir las fuerzas máximas y los pares de motor. En ese momento, solamente
hay nueve pasadores en contacto con las superficies interiores de las poleas, pero la presión
específica es tan grande que también en caso de una gran carga no resbalará. Un engranaje
consigue la correspondiente reducción de régimen al comprobarse que el variador muestra su
mejor grado de efectividad siendo accionado con un par de motor grande.
Sistema hidráulico
En los cambios de variador continuo "convencionales" existentes solo hay un sistema
hidráulico. El Multitronic los tiene separados. Así, la variación del diámetro es más rápida y
requiere menos energía.
El sistema hidráulico es un sistema complejo, que genera la presión de empuje que actúa sobre
los discos cónicos que forman las poleas. Mientras que, por una parte, ésta presiona los discos
cónicos de forma que se produce una transmisión de fuerza con el escaso resbalamiento
deseado, por otra parte, debe ejercer una presión adicional para separar entre sí los discos
cónicos, modificando de éste modo la relación entre los diámetros de las poleas y por lo tanto
la desmultiplicación final del variador. Por esta causa, los ingenieros de Audi han distribuido
desde un principio la hidráulica de su variador en dos áreas.
Como se desprende de la distribución de funciones, ésta trabaja sobre ambos pares de los
discos cónicos del variador según el principio de doble émbolo. Mientras que el émbolo
empujador con la mayor superficie operante impide que la cadena de láminas resbale, el
émbolo empujador con la menor superficie ejerce fuerza adicional sobre el disco
correspondiente cuando ha de ser modificada la desmultiplicación. Los sistemas hidráulicos de
ambos pares de discos se pueden relacionar entre sí por medio de la bomba de aceite y las
válvulas de regulación, de modo que solamente se deben desplazar de una parte a otra
volúmenes reducidos de aceite y únicamente se necesita aplicar la diferencia de presión
correspondiente. Este es el motivo por el cual el variador Audi reacciona instantáneamente ante
cualquier orden de gestión, lo que no sucede en las transmisiones CVT "convencionales".
El Multitronic no posee una única bomba hidráulica grande sino dos más pequeñas adaptadas
al sistema: una bomba de engranaje interior produce la presión para el empuje de los discos
cónicos así como la fuerza adicional para variar la transmisión y una segunda bomba eyectora
proporciona a los discos del embrague la cantidad de aceite necesaria con solamente la
presión suficiente para llegar al lugar de la refrigeración (el cambio cuenta con un circuito de
refrigeración del aceite). Esta trabaja según el llamado principio "Venturi" y toma la cantidad
necesaria de aceite por medio de un eyector conformado especialmente para cumplir dicha
función, sin consumir mucha energía para el aumento de presión.
La bomba de engranajes es comparativamente pequeña ya que solamente debe desplazar de
un lado para otro el pequeño volumen de aceite que se halla en las cámaras de presión. La
presión a la que está sometido dicho aceite va desde 20 bares (funcionamiento normal) hasta
60 bares (máximo). En general, este sistema de bombas requiere una potencia que es
aproximadamente la mitad de la necesitada tradicionalmente.
Unidad electrónica de control
La unidad electrónica del cambio, que se encuentra en la transmisión como un componente
directamente junto a la hidráulica, es el responsable de accionar rápidamente un auténtico
arsenal de válvulas hidráulicas. Los datos memorizados son la base para su accionamiento y
están a disposición de los procesos, dependiendo de los parámetros interiores como
temperatura de funcionamiento e influencias exteriores, como el movimiento del pedal del
acelerador. El software memorizado aquí hace realidad una serie de procesos de regulación en
parte completamente nuevos con la ayuda de los cuales se realizan funciones de transmisión
complejas que hasta ahora no existían.
Adaptación progresiva de las revoluciones
Especialmente esta función es la que distingue principalmente al multitronic de las
transmisiones CVT convencionales. En los cambios CVT convencionales, primeramente,
ascendía el régimen del motor al acelerar y, solamente después, seguía la respuesta de la
transmisión. Este hecho conducía al principal punto de crítica, el efecto "resbalamiento" o
"fricción del embrague" o "efecto goma". El multitronic, por el contrario, regula tanto el régimen
del motor como la respuesta del cambio de tal modo que resulta un comportamiento de
régimen similar al de una transmisión automática convencional durante la conducción.