Lengua y Literatura
Profesor Esteban Pastén Olave
Género Narrativo
Nombre: __________________________________________________ Curso:
__________
Objetivo de Aprendizaje: Aplicar algunos conceptos básicos del género Narrativo.
Hay textos de autor desconocido que han llegado a convertirse en clásicos.
Creo hallarme hoy frente a uno de éstos. Sólo sé que fue publicado en el anuario del
colegio Manquehue. Ignoro si lo escribió un profesor o algún alumno de dicho plantel, o si
fue tomado a su vez de otra fuente. En todo caso, la autoría no es importante. Lo que sí
importa, mucho, es el giro de advertencia que significa en un país como el nuestro, con un
récord mundial de tragedias de tránsito. Es también, y fundamentalmente, una voz de alerta
para nuestros jóvenes, para aquellos que recién se inician en la conducción de vehículos
motorizados. Ojalá este artículo sea reproducido muchas veces, para que todos lo lean y se
conserve siempre fresco en el recuerdo de los conductores jóvenes o no. Dice así:
“POR FAVOR, DIOS MÍO, SÓLO
TENGO 17 AÑOS…”
“El día de mi muerte era un día de clases como cualquier otro. Recuerdo
cómo le rogué a mi mamá que me prestara el auto. “Un favor especial”, le imploré. “Todos
los muchachos manejan”. Cuando a las doce de la tarde sonó la campana, guardé los libros
en el pupitre. Estaba libre hasta las ocho de la mañana del día siguiente. Corrí al
estacionamiento emocionado porque iba a manejar yo solo. ¡Era libre! No importa cómo
ocurrió el accidente. Iba distraído y muy rápido, manejaba como loco, pasando a los
demás, pero estaba gozando. Lo único que recuerdo es que alcancé y pasé a una señora que
me pareció que iba muy despacio. Oí un ruido estrepitoso y sordo, y sentí un golpe terrible.
Vidrios y acero volaron por todas partes; mi cuerpo entero pareció volcarse al revés. Me oí
gritar.
II
De pronto desperté. Todo estaba muy quieto; un policía estaba parado a mi
lado y después distinguí a un doctor. Mi cuerpo estaba destrozado y lleno de sangre.
Pedazos de vidrio estaban encajados en todo mi cuerpo.
Era extraño, no sentía nada. ¡Hey, no ponga esa sábana sobre mi cabeza! No
puedo estar muerto. Tengo apenas 17 años. Hoy en la noche voy a salir con alguien.
Todavía tengo que crecer y alcanzar una vida maravillosa. Aún no he vivido.
No puedo estar muerto.
Después fui colocado en una caja. Mis padres tenían que identificarme. ¿Por
qué tendrían ellos que verme de esta manera? ¿Por qué tendría yo que ver los ojos de mi
mamá cuando se enfrentó a la más terrible verdad de su vida? Mi papá me pareció de
pronto más envejecido. Le dijo al encargado: “Sí, es mi hijo”.
El funeral fue una rara experiencia. Vi a todos mis parientes y amigos
caminar alrededor de la caja. Pasaron uno por uno y me miraban con ojos tristes. Algunos
de mis compañeros estaban llorando. Unas muchachas tocaban mi mano cuando pasaban.
¡Por favor, despiértenme, sáquenme de aquí! No puedo soportar ver a mis padres llenos de
dolor. Mis abuelos están tan tristes que apenas pueden caminar. Mi hermano y mis
hermanas están como zombies, se mueven como robots. Ninguno puede creer esto. Yo
tampoco lo creo. ¡Por favor, no me entierren! No estoy muerto. Tengo mucha
vida por delante. Quiero reír de nuevo. Quiero cantar y bailar. ¡Por favor, no me pongan
bajo tierra! Te prometo que, si Tú me das solamente otra oportunidad, Dios mío, seré el
conductor de automóviles más cuidadoso del mundo. Todo lo que quiero es sólo otra
oportunidad.
¡Por favor, Dios mío! Tengo apenas diecisiete años…”
.oOo.