Tríptico Las Emociones
Tríptico Las Emociones
Individuals can utilize digital platforms to promote emotional health by maintaining social connections through video calls, celebrating events online, and engaging in group activities such as virtual exercise classes. These platforms can also facilitate learning and hobbies, helping to build a new comfort zone that supports emotional resilience .
The compromised privacy due to increased digital interactions and home confinement has elevated stress levels, affecting emotional well-being negatively. The diminished private space results in continuous vigilance and stress, exacerbating feelings of confinement and loss of control . This stress weakens emotional stability and requires effective emotional regulation to maintain mental health .
During significant changes, such as a pandemic, key factors influencing emotions include alteration of routines, loss of privacy, and the need for social distancing or remote interactions. These changes can result in heightened emotions such as fear, uncertainty, and stress due to disrupted social norms and decreased freedom . Additionally, the necessity to quickly adapt to new norms such as virtual engagements and enhanced personal hygiene practices further influences emotional experiences and management .
Para mejorar la convivencia y el manejo emocional en el entorno familiar durante el COVID-19, se recomienda enseñar valores de convivencia, higiene y unión familiar, así como tener reuniones laborales y celebraciones más eficientes mediante plataformas digitales . Además, se sugiere crear nuevas rutinas con tecnologías que promuevan el bienestar físico y emocional, como ejercicios en conjunto o compartir momentos íntimos mediante videollamadas . Gestionar emociones a través de la inteligencia emocional es clave para adaptar comportamientos con el entorno familiar y enfrentar los cambios sin caer en el estrés o la ansiedad .
La inteligencia emocional es crucial para adaptarse a los cambios provocados por el COVID-19 porque nos ayuda a reconocer y manejar nuestras emociones de manera efectiva. Identificar oportunidades y desarrollar comportamientos adaptados al nuevo contexto, como los digitales, son fundamentales. Por ejemplo, enseñar valores de convivencia y crear nuevas rutinas utilizando herramientas digitales fomenta el bienestar emocional y físico . La inteligencia emocional implica transformar nuestra actitud, aceptar las emociones y crear reacciones positivas, lo que facilita una adaptación más estable y optimista .
Fomentar una nueva zona de confort durante el COVID-19 implica primero identificar los beneficios de la situación presente y adaptar comportamientos a la nueva normalidad mediante el uso de tecnologías para conexiones virtuales. La plasticidad cerebral juega un rol vital, pues permite al cerebro aprender y adaptarse, superando la incertidumbre inicial y ayudando a amoldarse a las nuevas formas de vida . Al crear rutinas y espacios seguros donde se priorice el bienestar colectivo, y al transformar actitudes para enfrentar la situación con optimismo, es posible reconstruir una zona de confort efectiva .
To manage the emotional impact of lost routines, strategies such as establishing new daily schedules, integrating technology to maintain social and professional interactions, and practicing mindfulness can be employed. These strategies aim to restore a sense of normalcy and stability, aiding emotional recovery and adaptation .
The pandemic has altered traditional emotional responses by replacing physical social interactions with virtual ones, leading to a change in how emotions such as joy, sorrow, and empathy are expressed and felt. The lack of physical proximity has necessitated finding alternative means to convey support and celebration, transitioning these responses to digital platforms .
Las emociones como el miedo y la incertidumbre pueden llevar a comportamientos tales como compras compulsivas, aumento en la ingesta de alimentos y pérdida de sueño reparador, lo que afecta negativamente nuestra salud mental y física . Además, la sensación de pérdida de libertad y el aumento del estrés al tratar de mantener las regulaciones de autocuidado, como el distanciamiento social, pueden empeorar el bienestar emocional, generando furia o rabia que pueden paralizar nuestras acciones . Al no poder controlar nuestras emociones adecuadamente, es posible que estos sentimientos se transformen en bloqueos conductuales o incluso en enfermedades .
Las nuevas tecnologías pueden contribuir significativamente a la creación de rutinas beneficiosas para nuestro bienestar físico y emocional durante la crisis al proporcionar acceso a recursos que faciliten el ejercicio, el aprendizaje y la conexión social. Aplicaciones y plataformas en línea permiten participar en actividades físicas, clases virtuales y encuentros con amigos y familiares . Estas herramientas ayudan a mantener un sentido de normalidad y estructura, mientras también permiten explorar nuevas actividades y conexiones que pueden elevar nuestro estado anímico y fortaleza mental frente a situaciones difíciles como la pandemia .