INSTITUCIÓN EDUCATIVA ALVERNIA
AREA DE CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL GRADO NOVENO
DOCENTE: Stella del Rocio Mena Unigarro. PERIODO: I
TEMA: La evolución de los seres vivos y sus evidencias.
LA POLILLA MOTEADA, UN EJEMPLO DE EVOLUCIÓN
A simple vista puede parecerte que estas pequeñas polillas
de la foto no tienen nada de especial. Son unas simples
polillas blancas y negras. Pero la realidad es que esconden
uno de los mejores ejemplos de evolución que podemos
observar.
Durante siglos, estas polillas moteadas o mariposas del
abedul (Biston betularia) eran de color blanco con motitas
pardas. Un color que les permitía pasar desapercibidas
contra los líquenes que cubrían los troncos de los árboles.
De esta forma, resguardadas entre la corteza de los
abedules, se volvían invisibles ante los ojos de los
hambrientos pájaros. Así sobrevivieron durante siglos. Polillas claras camufladas sobre la corteza de abedules. A mitad
Tan solo muy de vez en cuando podías encontrar una polilla de siglo XIX la mayoría de las polillas en Inglaterra eran de color
oscura. Una pequeña rareza. De hecho, hasta finales del claro con pequeñas motas pardas.
Siglo XVIII no se habían ni siquiera descrito.
ADAPTACIÓN AL CAMBIO
Pero de repente algo cambio. La revolución industrial llegó a Reino Unido y el cielo se llenó del humo negro
del carbón. Los líquenes, muy sensibles a la
contaminación, murieron y el tronco de los árboles se
ennegreció. Ahora las polillas blancas destacaban como
luces de neón sobre el tronco negro. Se habían convertido
en un blanco fácil para los pájaros.
En la nueva situación, cualquier polilla que fuera un poco
más oscura tenía una clara ventaja evolutiva: podían pasar
desapercibidas más fácilmente, evitar ser comidas por los
pájaros y pasar sus genes a la siguiente generación. En
unos pocos años, la mayoría de las polillas que vivían
cerca de las ciudades eran de color negro. Las antes
raras polillas oscuras eran ahora las mayoritarias. La
especie había evolucionado para adaptarse al nuevo Polillas oscuras y claras sobre tronco oscuro.
ambiente. Es lo que conocemos como adaptación.
Pero la historia no termina ahí. Los humanos no tardaron en darse cuenta de que esa gruesa niebla negra que
lo cubría todo solo traía problemas. El punto de inflexión fue la gran Niebla de 1952 que mató a 40.000
londinenses. En los siguientes años se tomaron medidas y aparecieron leyes para reducir la contaminación
atmosférica, que pronto tuvieron su efecto sobre los árboles. El humo negro disminuyó, los líquenes
regresaron y las cortezas de los árboles volvieron a tener su tono claro característico.
Como os podéis imaginar, en esa situación las polillas negras eran de nuevo el blanco fácil, mientras que
las blancas volvían a pasar desapercibidas. La ventaja evolutiva recaía ahora en las polillas claras. En tan
solo unos años la población de polillas volvió a ser mayoritariamente blanca con pintitas negras. Se habían
cambiado las tornas.
La evolución ante nuestros ojos
Solemos pensar en la evolución como algo que no puedes ver. Un cambio sutil que tarda millones de años en
dejar huella. Normalmente es así. No se pasa de los dinosaurios a las aves en medio siglo. Pero por suerte, a
veces hay casos como en el de estas pequeñas polillas que nos permiten ver sus efectos prácticamente en
tiempo real.
No en vano, es uno de los ejemplos más claros de evolución. Uno de esos que se explican en los colegios
y los grandes medios. Pero, aunque se ha investigado durante años, también ha tenido su dosis de
polémica. Por un lado, costaba creer que un cambio tan grande pudiera ocurrir en tan poco tiempo, y por otro,
algunos de los estudios y experimentos realizados tenían flecos. En ocasiones, la metodología que se usó
quizás no era la más adecuada y se han cuestionado los resultados. ¿Se explicaba todo solo por la ventaja de
las polillas para evitar ser atrapadas por los pájaros, o había algo más?
Tampoco ayudaba que el cambio responsable, la mutación detrás de esa adaptación de color, haya sido
durante años un misterio.
Finalmente hace unos años, unos científicos resolvieron el misterio. El cambio se debía a un “gen saltarín”,
un transposón que, al igual que con el maíz de Barbara Mc Clintock, interrumpía el gen que codificaba el color
blanco. El transposón funciona como un interruptor, que apaga o enciende el gen que da lugar al color. Esto
explica lo rápido que se adaptaron las polillas al nuevo ambiente.
Ahora sí. Los últimos estudios y revisiones confirman los datos, y el descubrimiento del transposón
porta luz al proceso. No queda duda. Las polillas moteadas siguen siendo uno de los mejores ejemplos de
evolución.
ACTIVIDAD
A partir de la lectura contesta las siguientes preguntas.
1. ¿Cuál es el nombre científico de la polilla estudiada en el caso de las polillas moteadas?
2. ¿Cuál era el color predominante de las polillas antes de la Revolución Industrial?
3. ¿Qué factor ambiental cambió durante la Revolución Industrial y afectó la frecuencia de color de las polillas?
4. ¿Qué observaron los científicos sobre la frecuencia de color de las polillas después de la Revolución
Industrial?
5. ¿Qué explicación se propuso para el cambio en la frecuencia de color de las polillas?
6. ¿Cómo contribuyó la contaminación industrial al cambio en la frecuencia de color de las polillas?
7. ¿Qué tipo de selección natural se observó en este caso?
8. ¿Cuál fue el papel de las polillas predadoras en el cambio de color de las polillas moteadas?
9. ¿Qué lecciones importantes sobre la evolución se pueden extraer del caso de las polillas moteadas?
10. ¿Cuál es la relevancia del caso de las polillas moteadas en el estudio de la evolución?
11. Representa través de un comic el caso de la polilla moteada descrito en la lectura.