Inmunidad
Cómo fortalecerla naturalmente
Laura Luis
Inmunidad
Laura Luis
© Laura Luis
El contenido encontrado en este ebook es sólo de carácter informativo
y no tiene como objetivo diagnosticar, prescribir ni reemplazar
recomendaciones médicas.
Cualquier actitud sobre su salud debe ser consultada con un
profesional especializado.
Laura Luis
175 SW 7th St. #1515
Miami, FL 33130
www.lauraluis.com
Este libro está dedicado a todas aquellas personas que no
se conforman con lo que “les toca”.
A todos los eternos buscadores de una vida mejor.
A aquellos que se atreven a soñar.
A aquellos fuera de lo común.
A las ovejas negras que cambian el mundo.
Al ser extraordinario que hay en vos.
Prólogo
El mundo globalizado de hoy nos ofrece muchísimas
oportunidades.
A su vez, la posibilidad de movernos de un lugar a otro del
mundo con tanta facilidad nos coloca en un riesgo mayor
de estar expuestos a infecciones virales y bacterianas.
Por eso, es más importante que nunca estar protegido.
Pero hoy, estar protegido no es suficiente. Es necesario
estar fortalecido.
En este ebook quiero presentarte los pasos que tenés que
seguir para tener una inmunidad extraordinaria.
Lo que voy a detallar en este ebook es un resumen de lo
que indican estudios científicos y lo que se conoce hoy
para construir una inmunidad sólida.
Vas a aprender
!
Quién soy yo para hablarte de inmunidad?
Qué es la inmunidad?
Cuáles son los factores involucrados en una buena
inmunidad
Cuáles son los nutrientes que fortalecen el sistema
inmunitario
Cuáles son los nutrientes que debilitan el sistema
inmunitario
Cuáles son otras prácticas y estrategias de estilo de
vida que fortalecen el sistema inmunitario
Quién soy yo para
hablarte de inmunidad?
!
“Pude construir una inmunidad de hierro y sé
que vos también podés”
Antes de comenzar a hablar de lo que fortalece a tu
sistema inmunitario permíteme contarte quién soy yo para
estar hablándote de inmunidad.
A los 15 meses de edad tuve meningitis bacteriana
fulminante. Una enfermedad cuya prognosis no es de las
más alentadoras.
Por ayuda de los médicos y por la gracia de, llamémosle,
destino, mi caso fue casi que un milagro. Hoy estoy acá
escribiéndote “vivita y coleando”.
Durante el resto de mi infancia viví con dolores de
gargantas y enfermedades várias típicas de la niñez. Un
bichito que andaba por ahí, yo me lo agarraba.
Recuerdo tener dolores de cabeza frecuentes durante toda
la infancia.
"
A los 30 años sufría de migrañas debilitantes, sinusitis
frecuentes, problemas digestivos y cansancio crónico.
Al menos 3 veces por semana tenía que irme antes del
trabajo porque los dolores de cabeza y estómago no me
dejaban vivir.
Conclusión, cuando no estaba trabajando estaba tirada en
la cama sufriendo de dolor. Esas migrañas me causaban
también insomnio, por lo que cuando estaba despierta era
más o menos un zombie.
Eso me llevó a querer encontrar soluciones. Pero encontré
aún más frustración.
Después de visitar a todos los médicos posibles, hacer
todos los tratamientos convencionales que existían por ahí
y escuchar que estaba “todo bien” conmigo, pero que debía
tomar medicamentos de por vida, decidí profundizar y
empecé a investigar.
Comencé a estudiar nutrición en Argentina, lo que generó
aún más frustración.
Los alimentos “light“, edulcorantes y dietas sin sentido,
estructuradas para todo el mundo igual no tenían sentido
para mi.
Lo peor es que mi cuadro de migrañas, problemas
digestivos y falta de energía sólo empeoraba.
Una cosa estaba clara en mi cabeza. Tenía que existir una
solución y decididamente para mí no era tomar
medicamentos. Eso no era vivir, era sobrevivir y decidí que
no aceptaría esa sentencia.
"
Un día se me presentó una oportunidad y decidí
arriesgarme. En 2007 dejé mi trabajo de 10 años, mi casa,
familia, amigos y me fui a vivir a Canadá.
Mi vida nunca más fue la misma.
Allá estudié Nutrición Holística y viajé por Estados
Unidos, Canadá, Europa, Costa Rica (donde viví 2 años),
Brasil (donde viví 1 año) buscando todas las prácticas
posibles de salud integrativa y evolución humana que me
ayudaran a solucionar mi problema.
Y así solucioné mi problema de migrañas para siempre,
empecé a dormir como un bebé, conocí una energía nueva
que nunca antes había sentido, y con todo eso, cree un
estilo de vida que me da libertad, placer y realización.
En ese camino descubrí cuál es la verdad detrás de la salud
que nadie nos cuenta. No la vemos en las prácticas
convencionales ni en los medios.
Descubrí un mundo desconocido para la mayoría de las
personas y decidí que tenía la obligación de transmitir ese
conocimiento a la mayor cantidad de gente posible.
Por eso hoy me dedico a diseminar tips y estrategias para
tener una salud extraordinaria. Por eso estoy acá
escribiendo este ebook. Porque yo pude construir una
inmunidad de hierro y sé que vos también podés. Tu
potencial es mucho mayor de lo que te imaginas y estoy
acá para ayudarte.
Qué es la inmunidad?
!
“Todos tenemos un ejército interno que nos
defiende”
La definición de inmunidad aburrida es la siguiente:
Es la capacidad de los organismos multicelulares para
resistir la entrada de microorganismos dañinos.
La explicación más sencilla para que la entienda hasta un
niño, es más o menos la siguiente.
Todos tenemos un ejército (anticuerpos) entrenados y
preparados para defender a cualquier invasor (antígenos)
que puedan querer entrar en nuestro fuerte (el cuerpo).
El sistema inmune puede dividirse en inmunidad innata y
adaptativa.
1. La inmunidad innata se refiere a mecanismos de
defensa inespecíficos que entran en juego
inmediatamente o pocas horas después de la aparición
de un antígeno (invasor) en el cuerpo. Es nuestra
primera línea de defensa. Estos mecanismos incluyen
barreras físicas como la piel, componentes de la sangre
y células del sistema inmunitario que atacan a las
células invasoras en el cuerpo.
2. La inmunidad adaptativa se refiere a la respuesta
inmune específica de antígeno (invasor). La respuesta
inmune adaptativa es más compleja que la innata. El
antígeno primero debe ser procesado y reconocido.
Una vez que se ha reconocido un antígeno, el sistema
inmunitario adaptativo crea un ejército de células
inmunes específicamente diseñadas para atacar ese
antígeno. La inmunidad adaptativa también incluye
una "memoria" que hace que las respuestas futuras
contra un antígeno específico sean más eficientes.
Cuáles son los factores
involucrados en una
buena inmunidad?
!
“El cuerpo se vuelve inmune si le das lo que
necesita”
Nutrientes
Para que el sistema inmune funcione adecuadamente
necesita de determinados nutrientes. Esos nutrientes
vienen de la ingesta y absorción de determinados
alimentos.
Cuando no consumimos estos alimentos o no los
absorbemos adecuadamente el sistema inmunitario tiene
más dificultades de funcionar correctamente.
Por ejemplo, los anticuerpos para luchar contra
determinados antígenos dependen de las proteínas. Si el
consumo de proteínas no es suficiente o la absorción de las
mismas no es adecuada resultará en un inmunidad pobre.
Por lo tanto para que el sistema inmunitario funcione
apropiadamente necesita de cierta calidad y cantidad de
macro y micro nutrientes.
Los macronutrientes son las proteínas, grasas e hidratos
de carbono. Los micronutrientes son las vitaminas,
minerales y enzimas. Obtenemos esos macro, micro
nutrientes y enzimas a través de la alimentación.
Ya lo decía Hipócrates hace más de 2000 años pero sólo
ahora estamos empezando a entender la relación entre el
estado de salud del sistema digestivo y la inmunidad.
La importancia de una mucosa
intestinal intacta
La permeabilidad intestinal (leaky gut) sucede cuando la
barrera existente entre los intestinos y la corriente
sanguínea es menos eficiente debido a micro fisuras en la
pared intestinal. Esas fisuras hacen que partículas entren
en la corriente sanguínea causando alergias, inflamación,
baja inmunidad y enfermedades auto-inmunes. La
inflamación sistémica subclínica deja al organismo más
propenso a infecciones y enfermedades crónicas que van
desde diabetes y Alzheimer hasta cáncer.
Existen ciertos alimentos que pueden irritar los intestinos
y contribuir con la permeabilidad intestinal. Algunos de
estos elementos causan problemas en muchas personas,
sobre todo cuando son consumidos en exceso.
El gluten, presente en el trigo y otros granos, la caseína de
la leche y otros anti-nutrientes como las lectinas y fitatos
presentes en las legumbres y granos, oxalatos presentes en
mayor cantidad en algunas verduras como la espinaca,
granos como la soja, trigo sarraceno y salvado, son
algunos de esos alimentos que causan irritación. Otros
elementos que pueden causar permeabilidad intestinal en
algunas personas son las verduras de la familia de las
solanáceas como el tomate, los ajíes, papa, etc.
Lamentablemente, no necesariamente van a aparecer
síntomas específicos de permeabilidad intestinal. Puede
manifestarse como erupciones en la piel como eczema o
psoriasis, falla cardíaca, condiciones autoinmunes que
afectan la tiroides como Hashimoto, las articulaciones,
como artritis reumatoide, desequilibrios mentales,
autismo, ansiedad, depresión y más.
Microbiota intestinal:
una huerta abundante
necesita de tierra fértil
!
“Somos más bacteria que humanos”
Nuestros intestinos alojan aproximadamente
100,000,000,000,000 (100 trillones por si tuviste la
misma dificultad que yo para leer el número) de
microorganismos.
Los intestinos poseen 10 veces más bacteria que células en
el cuerpo entero. Más de 400 son las especies que se
conocen. Básicamente podés llegar a la conclusión que sos
más bacteria que humano.
Entre otras cosas, nuestra flora intestinal nos protege
contra infecciones, regula nuestro metabolismo y forma
parte del 75% de nuestro sistema inmunitario.
Espero que empieces a entender la importancia que tu
sistema digestivo tiene para tu salud.
Una flora intestinal desequilibrada ha sido vinculada a
diversas enfermedades que van desde autismo, depresión
y ansiedad, hasta diabetes, intestino irritable y
enfermedades auto-inmunes.
Por eso es importante tener una alimentación variada,
libre de agresores y rica en probióticos que alimente y
fortalezca nuestra flora intestinal (soldados
importantísimos de nuestro ejército).
Nutrientes que fortalecen
el sistema inmunitario
!
“A cada bocado, tenés la oportunidad de sanarte
o hacerte daño”
Proteínas
Como ya mencioné anteriormente las proteínas cumplen
un papel fundamental en la inmunidad.
Son vitales para construir y reparar tejidos así como
también para combatir infecciones virales y bacterianas.
Poca proteína en la alimentación lleva a síntomas como
debilidad, fatiga y una inmunidad pobre.
Buenas fuentes de proteína son las carnes rojas y blancas,
huevos, pescados, frutos de mar. Elegí proteínas de
animales de libre pastoreo y orgánicos siempre que sea
posible. Para veganos y vegetarianos las legumbres son la
fuente más rica de proteínas.
Vitamina D
Todas las células de nuestro cuerpo tienen una cosa en
común. Necesitan de vitamina D. Lamentablemente en el
mundo moderno, la mayoría de las personas tienen niveles
de vitamina d bajísimos o deficientes.
El cuerpo absorbe la luz del sol usando colesterol, que
ayuda a convertir esa luz solar en una forma de vitamina d
que tu cuerpo puede utilizar. El sol es vida para tu cuerpo.
La vitamina D ayuda a regular cientos de funciones
diferentes en el cuerpo y es crucial para el sistema
inmunitario.
Las personas con niveles de vitamina D bajos son más
propensas a padecer infecciones del tracto respiratorio
superior.
La mejor manera de obtener vitamina d es la exposición
solar consciente y saludable. Otra manera es consumiendo
alimentos que contengan vitamina d como pescados de
aguas frías y huevos de pastoreo (no de criadero ya que las
gallinas no están expuestas a la luz solar). La otra manera
es por suplementación que tendrás que discutir con tu
médico.
Zinc
El zinc es un nutriente fundamental para combatir
infecciones. Los niveles bajos de zinc pueden causar
problemas gastrointestinales y aumentar el riesgo de
neumonía.
Alimentos ricos en zinc incluyen carnes, frutos de mar,
pescados, huevos, frutos secos y legumbres como lentejas
y garbanzos.
Selenio
El selenio cumple una función antioxidante que protege al
cuerpo de los daños producidos por los radicales libres. El
estrés oxidativo producido por los radicales libres deja al
sistema inmunitario más propicio a contraer infecciones
virales. El selenio reduce la inflamación y aumenta la
inmunidad.
Pescados, frutos de mar y nueces de pará son una
excelente fuente de selenio.
Vitamina C
Otro antioxidante que cumple un rol fundamental en la
inmunidad. En épocas de estrés la vitamina c es una de las
que nos defienden y por lo tanto uno de los antioxidantes
más utilizados por el cuerpo y uno de los que más se gasta
rápidamente. Es por eso que es fundamental obtenerlo de
la alimentación.
Alimentos ricos en vitamina c son todas las verduras de
hoja verde oscura, las verduras coloridas, frutos rojos y
cítricos.
Vitamina A
La vitamina A es crucial para la protección del epitelio y la
mucosa del cuerpo. Es antiinflamatoria y cumple un papel
crítico en el sistema inmunitario.
Las fuentes de vitamina a más utilizable por el cuerpo se
encuentra en el hígado, huevos y aceite de hígado de
bacalao.
Otras fuentes, aunque menos utilizables por el cuerpo, son
los alimentos ricos en betacarotenos como las verduras de
hoja verde intenso, brócoli, zanahorias, zapallos, etc .
Alimentos ricos en azufre
Los alimentos ricos en azufre promueven la producción de
glutatión. El glutatión es el mayor antioxidante producido
por el propio cuerpo. Además, este compuesto está
involucrado en los procesos de desintoxicación del cuerpo.
Consumir alimentos ricos en azufre como carnes, huevos,
brócoli, coliflor, repollos, kale, ajo y cebolla ayudan al
cuerpo a producir ese antioxidante tan vital para la salud.
Probióticos
Los probióticos son las bacterias buenas que promueven la
salud intestinal y por consecuencia, del sistema
inmunitario. Alimentos ricos en probióticos incluyen entre
otros el chucrut, kimchi y kéfir.
Prebióticos
Los prebióticos son fibras fermentables que alimentan a
los probióticos (nuestra microbiota o flora intestinal).
Alimentos ricos en prebióticos incluyen ajo, cebolla,
puerro, alcauciles, espárragos, achicoria, kale, acelga,
hojas de diente de león, semillas de lino, frutos rojos como
las frambuesas, banana verde y el topinambur entre otros.
Ajo
El ajo tiene propiedades antivirales y antibacterianas que
refuerzan la inmunidad. Pero cocinar el ajo elimina esas
propiedades, por lo tanto se recomienda su consumo
crudo. El ajo además también promueve la producción de
glutatión.
Cúrcuma
La cúrcuma, al igual que el ajo, promueve la producción de
glutatión, es antiviral, antibiótica, antifúngica y anti-
inflamatoria. Las propiedades antiinflamatorias de la
cúrcuma se incrementan en un 2000% en la presencia de
pimienta negra. Por lo tanto, combinalos.
Jengibre
El jengibre posee propiedades antiinflamatorias,
antivirales y antibacterianas y a mi me gusta usarlo en
conjunto con la cúrcuma.
Orégano
El orégano está presente en casi todas mis comidas. El
aceite de orégano es uno de mis “remedios” preferidos
para viajes y para cuando estoy sintiendo que algo está
queriendo entrar en mi sistema. El orégano tiene
propiedades antifúngicas, antibacterianas y antivirales.
Hongos
Los hongos shiitake, reishi y chaga contienen compuestos
llamados beta glucanos. Los beta glucanos estimulan la
formación de macrófagos, los glóbulos blancos que se
encargan de reconocer y atacar a los virus, las bacterias y
los patógenos. Incorporalos a tu alimentación.
Nutrientes que debilitan
el sistema inmunitario
!
“Para tener una salud extraordinaria es
imperante que evites estos ladrones”
Azúcares e hidratos de carbono
refinados
La glucosa en exceso impide, entre otras cosas, que
nuestros leucocitos puedan combatir bacterias. Un cuarto
de cucharada de té de azúcar deprime el sistema
inmunitario en un 40% por 5 horas.
Algo para pensar, la persona promedio consume 85 kilos
de azúcar al año.
El consumo elevado de hidratos de carbono promueven la
inflamación crónica y aumentan el riesgo de desarrollar
diabetes tipo 2, además de dejar a la persona más
propensa a infecciones.
Harinas y granos
Por más que no tengas intolerancia al gluten los granos
pueden irritar tus paredes intestinales y causar
inflamación crónica.
Además de eso, como ya mencioné anteriormente, los
granos poseen anti-nutrientes. Esos anti-nutrientes,
además de promover la irritación de las paredes
intestinales, impiden la absorción de los nutrientes que
son tan importantes para el sistema inmunitario.
Aceites vegetales y grasas trans
Los aceites vegetales de maíz, canola, soja, girasol y grasas
trans o hidrogenadas son altamente inflamatorios. Todos
estos aceites se oxidan con facilidad y producen radicales
libres que dañan las membranas celulares. La mayor parte
de los productos alimenticios industrializados y comidas
de restaurantes son elaboradas con estos aceites.
Para una salud extraordinaria es imperante que evites a
toda costa estos aceites.
Otras prácticas y
estrategias para construir
una inmunidad
extraordinaria
!
“La calidad de tu vida depende de tus hábitos
diarios”
Mantenete en movimiento
No es secreto que el ejercicio es fundamental para una
buena salud. La actividad física ayuda a expulsar bacterias
de los pulmones y de las vías respiratorias, disminuyendo
tus chances de contraer un resfrío, gripe u otras
enfermedades.
La actividad física disfrutable y de baja-media intensidad
fortalece la inmunidad. Por otro lado, el ejercicio de alta
intensidad, en especial en momentos como este que se
suman el estrés, ansiedad y falta de sueño, puede
debilitarla. Esto no quiere decir que no te quieras superar
y darle duro. Sólo ojo al piojo! Escuchá a tu cuerpo y sé
inteligente.
Aún más importante que el ejercicio es el movimiento.
Cuando estamos en movimiento constante aumentamos la
circulación, permitimos que más oxígeno y más nutrientes
lleguen a nuestras células para mantenerlas saludables.
Sentate menos y parate más. Incorpora el movimiento a tu
vida.
Sueño
Un sueño adecuado en cantidad y calidad tienen
innúmeros beneficios. Especialmente para la inmunidad.
Cuando dormís, los anticuerpos que combaten infecciones
trabajan más eficientemente. Cosa que no sucede cuando
el sueño no es bueno o insuficiente. Es en las horas de
descanso que tu cuerpo se recupera, se regenera y
revitaliza. Además, la melatonina, hormona que promueve
el sueño, es también un antioxidante y modula el reparo
celular.
Somos animales diurnos, por lo tanto andá a dormir lo
más temprano posible. Respetar tu ciclo circadiano (ciclo
natural de dia y noche) aumenta tu inmunidad.
Exposición breve al frío
Tomar un baño con agua fría o exponerse con poca ropa al
frío por períodos breves hace que el cuerpo entre en
hormesis.
Horme que?! Sí, ya sé, una palabra difícil, pero es un
concepto fácil de entender.
Escuchaste decir que de toda situación difícil salimos más
fuertes? La hormesis es la razón.
Hormesis es una espécie de estrés bueno que hace que
nuestro sistema reaccione y se torne más fuerte. Sucede
por ejemplo, cuando sometemos al músculo a una carga
pesada. Es en ese momento que el músculo crece.
Lo mismo sucede con nuestro sistema inmunitario. La
exposición al frío es inmunoestimulante.
Parece contradictorio verdad? No es que con el frío la
gente se enferma más? Existen varias explicaciones para
eso.
Una de ellas es que con la comodidad que existe en los
tiempos de hoy donde tenemos acceso a calefacción y aire
acondicionado constantes, nuestro cuerpo fue perdiendo
la capacidad de adaptación y ajuste propio de la
temperatura. Estar incómodo por unos minutos va a traer
enormes beneficios futuros.
Ayuno intermitente
Todas las noches cuando dormimos, nuestro cuerpo hace
ayuno. Estamos preparados para pasar muchas horas sin
ingesta de alimentos y quemar grasa como combustible.
Esa grasa que el cuerpo utiliza la utiliza en forma de
cuerpos cetónicos. Por eso, todas las noches entramos en
“estado de cetosis”.
En verdad todos tenemos una gran reserva de combustible
en el cuerpo y es por eso que podemos pasar días sin
comer y aún así vivir, y en muchos casos, sentirnos más
vitales.
El hecho de no estar utilizando la energía del cuerpo para
digerir alimentos trae innúmeros beneficios para la salud,
en especial para el sistema inmunitario.
Cuando no estamos haciendo la digestión nuestro sistema
desvía todas sus energías para reforzar el sistema
inmunitario.
Por ello demorar la ingesta de alimentos lo máximo
posible al despertar es ideal.
Entonces, esperá unos 90 minutos desde el despertar
hasta empezar a comer.
Es recomendable que desde que te vayas a dormir hasta
que vuelvas a comer dejes pasar un mínimo de 12 hs, al
menos 3 veces a la semana.
No comer te pone de mal humor? Te sentís débil?
Si el no comer te transforma en una persona a la que nadie
quiere acercarse o sentís debilidad, necesitás prestar
atención.
Esos son signos de que tu cuerpo es quemador de azúcar y
perdió la capacidad de utilizar fácilmente la grasa como
combustible.
Pero hay una luz al final del túnel. Eso se recupera
adoptando una alimentación evolutiva y re entrenando a
tu cuerpo y mente para convertirse nuevamente en un
quemador eficiente de grasa.
Explico todo esto bien en detalle en mi curso ALI-MENTE
— 30 dias para tu versión saludable, feliz, en forma y
energizada.
Paz para el alma y el corazón
El miedo y el estrés debilitan el sistema inmunitario de
diversas maneras.
Una de ellas es aumentando la producción crónica de
cortisol que disminuye de forma drástica la capacidad de
tu sistema de defenderse.
Mantener tu salud emocional, aún más en tiempos de
crisis, va a tener influencia directa en tu salud física.
Meditá.
Aprendé.
Bailá.
Reíte.
Agradecé.
Viví tu propósito.
En resumen
Todos los días tenés la oportunidad de evolucionar aún
más tu estilo de vida.
Venimos a este mundo para vivir intensamente. Pero si
estamos cansados, enfermos, con dolores crónicos y sin
vitalidad, eso se hace casi una misión imposible.
Sé muy bien de lo que estoy hablando porque esa fue una
realidad para mi. Pero ya no.
Aplicando todas las estrategias que te conté en este libro
mi realidad hoy es otra.
Me siento mucho mejor a los 45 que a los 20.
Hoy tengo una vida feliz, energizada, vital y libre de
dolores. Una vida realizada y en constante evolución.
Deseo de corazón que la tuya también lo sea.
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Sobre la autora
!
Laura Luis es obcecada por todo lo que mejore la calidad
de vida de las personas y por consecuencia del planeta. Es
una amante de la naturaleza y sus poderes curativos.
✓Nutricionista Nutricionista Holística y Funcional
graduada en CSNN (Canadian School of Natural
Nutrition)
✓Especialista en hábitos que generan salud
✓Coach de Estilo de Vida Saludable con especialidad en
Intervención Estratégica por Robbins-Madanes
✓Natural Movement Trainer certificada por MovNat y
Foundation Training
Referencias bibliográficas
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Enrique Octavio Flores-Gutiérrez, Juan Pablo Reyes-Grajeda,
Lucrecia Carrera-Quintanar and Daniel Ortuño-Sahagún
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Feeding Our Immune System: Impact on Metabolism
Isabelle Wolowczuk, Claudie Verwaerde, Odile Viltart, Anne
Delanoye, Myriam Delacre, Bruno Pot and Corinne Grangette
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A high-sugar diet affects cellular and humoral immune responses in
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Role of Adaptive and Innate Immunity in Type 2 Diabetes Mellitus
Tong Zhou, Zheng Hu, Shuo Yang, Lin Sun, Zhenxiang Yu, and
Guixia Wang
https://www.hindawi.com/journals/jdr/2018/7457269/
Zinc in Human Health: Effect of Zinc on Immune Cells
Ananda S Prasad
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2277319/
Heated vegetable oils and cardiovascular disease risk factors
Author links open overlay panel
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/
S1537189114000536
Immune system of cold-exposed and cold-adapted humans
L. Janský, D. Pospíšilová, S. Honzová, B. Uličný, P. Šrámek, V.
Zeman & J. Kamínková
https://link.springer.com/article/10.1007/BF00242274
Immune changes in humans during cold exposure: effects of prior
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I. K. M. Brenner, J. W. Castellani, C. Gabaree, A. J. Young, J.
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Mark P. Mattson
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