Leyes de la educación en Colombia
Resumen y análisis crítico
Desarrollo de la formación profesional
17 de febrero de 2024
El sistema educativo en Colombia ha sido puesto en debate muchas veces en la
actualidad y en tiempos pasados, reflejando la importancia que la sociedad colombiana
le da y considerándola un camino hacia un futuro libre de ignorancia. Dado esto, se
crearon leyes que regulan el ámbito educativo, que desempeñan un papel crucial en la
distribución de recursos, políticas y garantía de derechos.
En este escrito se hablará sobre las leyes y decreto sobre la educación general y
superior en Colombia, unos documentos muy importantes en el desarrollo personal de
un humano independientemente de su persona, sin embargo, se presentará un análisis
respecto a estas y como estas leyes impactan en nuestra sociedad a día de hoy. Se
verá si realmente estas leyes las cumple el gobierno actual.
Colombia, al ser un país muy diverso, cuenta con varios tipos de educaciones, por
ejemplo: la educación para grupos étnicos, estos al tener una cultura, lengua y
tradiciones distintas a las cotidianas que observamos en nuestras vidas. A pesar de los
distintos tipos de vida que lleva cada uno de los habitantes, el gobierno garantiza y
establece obligatorio la educación, al ser esta un factor crucial en el desarrollo personal
de un ser humano.
Dando lugar a la creación de la Ley General de Educación en Colombia (ley 115 de
1994), es una directriz que establece los principios, fines, estructura y funcionamiento
del sistema educativo en el país
Hay dos tipos de educaciones (según la ley 115 de 1994), formal y no formal. El objetivo
de la educación en sí es tener un desarrollo permanente en la formación de cada
persona. Además de adoptar una postura crítica frente al entorno el que lo rodea,
incluyendo su cultura, política y contenido expuesto ya sea visual o textualmente.
Según el artículo 30 de la ley de educación superior, el objetivo de una institución de
educación superior, es promover y ejercer el libre pensamiento crítico, el ser objetivo y
la búsqueda de la verdad, ya sea ejerciéndolo en una asignatura o en alguna búsqueda
propuesta.
El Ministerio de Educación emitió el Decreto 1075 de 2015, un documento que va
dirigido a todas las entidades públicas y privadas que manejan la educación, hace
énfasis en el sector educativo y sus reglamentos a la hora de impartirlo, está dividido en
tres libros.
El primer libro llamado “estructura del sector educativo” se divide en dos partes, la
primera parte es el sector central que define la estructura del sector educativo,
resaltando aspectos generales, pero haciendo énfasis en el Ministerio de Educación
Nacional, el cual es la entidad cabeza del sector educativo, se explican sus objetivos
que tiene respecto a la educación, entre ellos garantizarla con la mayor calidad posible
para toda la población del país. Donde también se presenta; los fondos especiales,
órganos de asesoría y coordinación y las juntas, foros y comités.
La segunda es el sector descentralizado, el cual hace parte el instituto colombiano en
cuestión, se encarga de evaluar la educación vista en los grados impartida por varias
instituciones por medio de la prueba ICFES, también fomenta el acceso a la educación
superior o a becas por medio del ICETEX, priorizando a la población de bajos recursos.
También habla de los procesos de la evaluación de la educación (ICFES), los cuales
tienen como objetivo: Identificar las características personales, reorientar, implementar
herramientas y analizar, desarrollar e implementar un plan de mejoramiento
El segundo libro es llamado “régimen reglamentario del sector educativo”, es el más
fundamental y, por ende, el más extenso. Está dividido en tres partes (en algunas
ediciones se presentan cuatro partes), en las tres partes se presenta: el objetivo del
decreto, el ámbito de aplicación (el territorio nacional), reglamentación de la educación
preescolar, básica y media y reglamento de la actividad laboral del docente, los
aspectos generales y procesos legales al llevar una institución, finalmente la
introducción de las normas y obligaciones del gobierno escolar.
En el tercer libro se hace énfasis en el ámbito de aplicación, los requisitos para la
certificación y el objetivo. Criterios en la administración del presupuesto y recursos de la
institución y la introducción del manual de convivencia. Administración del servicio
educativo, disposiciones para el sector privado (tarifas, matrículas, etc.), la organización
de la educación formal (grados, niveles, ciclos), la introducción de los títulos y diplomas,
y la transición de la educación básica, media y superior.
En resumen, el decreto 1075 de 2015, tiene como objetivo principal establecer bases
legales para el desarrollo y la mejora del sistema educativo colombiano.
La creación e imposición de estas leyes, sin duda, han hecho un sistema educativo
organizado y sostenible hasta cierto punto. Sin embargo, hoy en día se ha puesto en
debate debido a la ineficiencia de este sistema (me incluyo), no necesariamente es la
culpa de la estructura en sí, sino el cómo lo ejecutan es el problema. El hecho de que
los gobiernos no han invertido lo suficiente en la educación se ve reflejado
mundialmente, aparte de la visible desigualdad que hay en el país respecto a las clases
sociales (estratos): “Un niño pobre recibe dos años y medio menos de aprendizaje que
uno rico. Esto significa para el futuro que un niño pobre solo alcanzaría la mitad de su
potencial, mientras que un niño rico, alrededor de tres cuartos de su potencial. La
desigualdad en educación es una de las fuentes principales de las inequidades en
Colombia” (María E. Dávalos, Economista senior del Banco Mundial, 2021).
Sin embargo, no todo esto es culpa de la desigualdad y pobreza en el país, sino
también en el currículo o formato de enseñanza que se implantan en los colegios, no se
tiene un grado de importancia en cuanto a los profesores y métodos de educación se
refiere, dando lugar a métodos de enseñanza tradicionales pero ineficientes y no muy
versátiles acorde al aprendizaje de los estudiantes, dando lugar a bajones en cuanto a
habilidades y competencias. La corrupción juega un papel en esto, la educación
superior, sobre todo, se ve influenciada por la política y movimientos ideológicos dentro
de las instituciones (por ejemplo, la Universidad de Antioquia y Nacional): “La educación
tiene dos funciones esenciales en una sociedad. Por un lado, promover la movilidad
social, de manera que garanticemos que los hijos de los pobres no estén condenados a
la pobreza. Por otro, alcanzar el desarrollo integral de las capacidades humanas, de
forma que los niños y jóvenes aprendan a pensar, convivir y comunicarse.
En Colombia la educación pública básica no logra ninguno de los dos propósitos porque
las brechas entre la educación pública y la privada son cada vez mayores y la calidad
sigue siendo muy baja. Si las brechas crecen, la educación no contribuye a la movilidad
social y quienes se matriculan en la educación pública básica están condenados a la
pobreza. Una de las causas esenciales que explica este dramático resultado es la
ausencia de una política pública de largo aliento. La educación ha estado al servicio de
los intereses politiqueros de los gobiernos y no del desarrollo nacional.” (Julián de
Zubiría S., 2021, Colombia: un país sin brújula en educación).
Con esto podemos concluir en que, si bien se han establecido leyes y normas para
regular la educación en Colombia, a través del tiempo se han perdido la relevancia de
estas y dejaron de cumplir con lo estipulado, “garantizar y promover educación de la
máxima calidad posible a todos los habitantes del país”. La educación general ha
dejado de tener un lugar en el mundo debido a esto, influyendo factores como la
desigualdad, pobreza, mala distribución de recursos, corrupción y entre otras ya
previamente mencionadas. Se podría decir que, a día de hoy, la educación pasó de ser
un derecho a ser un privilegio.